Rogue One

Título Original: Rogue One.
Género(s): Space Opera (Wester Espacial).
Director: Gareth Edwars.
Emisión: 2016.
Duración: 133 minutos.
Extras:

No me considero un gran fan de la saga de Star Wars, mucho menos un conocedor de la misma, pero al menos una cosa tengo muy clara y es que Rogue One es mi película favorita de todas las que integran el universo de La Guerra de las Galaxias. Después de muchos años, una segunda trilogía que le quedó a deber a gran parte de los viejos fans y una nueva que está en proceso, me alegra ver que en este filme se regresa a los orígenes donde una trama simple, con un objetivo sencillo y suficiente acción eran lo único que se necesitaba para maravillarte de por vida.

La película tiene una calidad impecable, los efectos, los escenarios, la caracterización y la música son excelente. Incluso me parece que se usan muchos efectos prácticos evitando confiar al 100% en el CGI como en la segunda trilogía. Las interpretaciones son fabulosas y el carisma de los actores realmente te atrapa en la que es una verdadera misión rebelde.

La historia gira en torno a Jyn Erso, hija de un ingeniero del Imperio que es obligado a trabajar en el diseño de la Estrella de la Muerte. Galen Erso oculta a su hija con uno de los más extremistas rebeldes de aquellos años, quien protege a la chica hasta que la abandona. Con todo eso en su conciencia, Galen idea un plan para sabotear la máxima arma del imperio y envía un mensaje a Saw Gerrera. Para su fortuna su hija escucha el mensaje y se une a los rebeldes para robar los planos de la Estrella de la Muerte y poder darles a los rebeldes una nueva esperanza en contra del imperio.

La historia, así como en el Episodio IV, es sencilla y con una misión simple: robar los planos. Aquí no hay complejos debates políticos ni la diplomacia que a muchos abrumó en los primeros tres episodios. Es, a mi parecer, un regreso a las viejas raíces de la saga, con un ritmo intenso lleno de acción, hazañas heroicas, drama y un objetivo muy concreto. Esa estructura tan sencilla es sin duda el más grande acierto y lo que hace de este filme la mejor película de la saga, aunque eso es en mi opinión personal, ya que no soy un gran conocedor y fácilmente podrían debatírmelo.

Lo que vemos aquí es un acto heroico más que se perderá entre todas aquellas acciones tomadas por los rebeldes en busca de defender sus ideales. La historia se ubica entre los episodios III y IV sirviendo como un formidable punto de unión entre las dos trilogías. Pero lo que más me gusta es que es una historia redonda, donde el ideal se defiende y logra mantenerse aún a costa de la propia vida. Y esa entrega a la causa genera no sólo batallas impresionantes, sino un desenlace dramático y emotivo que lamentablemente no pasará a la historia como lo harán aquellos actos heroicos hechos por personajes con más renombre. Rogue One es el merecido tributo que por fin rinde honor a los rebeldes de abajo, aquellos que con su sangre lograron mantener vivo el propósito de la alianza.

Podría ahondar más y mencionar todas las referencias al resto de películas y trasfondos, pero no conozco lo suficiente de Star Wars como para hacerlo. Lo que sí puedo decir es que una verdadera precuela o secuela debe reforzar el argumento de la película que sucede o precede, según sea el caso. Rogue One, al ser una película de unión, debe apoyar lo que hay antes y lo que irá después y me parece que lo logra de sobremanera, sobre todo porque ayuda a consolida aún más parte del argumento principal en Episodio IV: A New Hope.

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Vi anime original y me emocioné

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El sábado pasado fui a Mixup a comprar unos audífonos para escuchar el podcast, porque sí, cuando termino de editarlo primero lo escucho completo desde Audacity con los Headset, después lo paso al celular (anteriormente al iPod pero ya se me descompuso) para escucharlo nuevamente, primero con los Headset y posteriormente con unos audífonos convencionales. La razón de hacer esto es porque el audio cambia un poco cuando se escucha con uno u otro dispositivo y porque también a veces hay variaciones de volumen y calidad antes y después del renderizado.

Pero en fin, regresando a lo que quería contarles, fui a esta tienda (no me están patrocinando) y compre unos audífonos azules idénticos a los que tenía y que perdí hace un par de semanas, luego caminé entre los estantes de películas buscando la tercera temporada de Game of Thrones. Llevaba dinero suficiente para comprar ambas cosas sin problemas, ahorros que había hecho de mi quincena anterior (aunque a mí me pagan cada mes), así que me puse a buscarla. Para mi fortuna, tardé un tiempo en encontrarla y en ese inter descubrí que allí venden anime original.

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En muchas tiendas de películas originales es posible encontrar anime y series populares (Dragon Ball, Los Caballeros de Zodiaco, películas de Ghibli), pero la mayoría tienen la misma selección y no cuentan con esas joyas que uno anhelaría ver en los estantes y, por qué no, comprar, pese a que ya las hayamos visto o las tengamos pirata. Sin embargo, hoy fue un caso diferente, además de los clásicos de Miyazaki o algunas que otra obra de Mamoru Hosoda (Tokikake, Summer Wars, Los niños Lobo) pude ver grandes clásicos de los viejos tiempos, como Paprika, del grandioso Satoshi Kon, Aplassed Ex Machina, Ghost in the Shell, alguna de las Óperas Espaciales de Leiji Matsumoto y las tres películas que hasta ahora integran Rebuild of Evangelion, entre otros clásicos animados que no vienen de Japón, como la formidable oda a la ciencia ficción pulp europea, Heavy Metal.

Después de unos minutos mirando embelesado aquella fabulosa selección y abriendo discretamente mi cartera para hacer cuentas y ver cuántas de ellas podría comprar, decidí que quizás lo más raro y difícil de conseguir sería Heavy Metal, sobre todo porque estaba en Blue Ray, así que la tomé y di una última vuelta por el lugar antes de regresar para llevarme las tres películas de Evangelion. Lamentable o afortunadamente me topé con la tercera temporada de Game of Thrones rebaja de su precio original, así que después de dudar unos segundos decidí comprar la serie y dejar al resto de animes originales para otra ocasión, una en la que tenga más dinero. Aunque si hubiera visto 5 cm por Segundo de Makoto Shinkai estoy seguro que no estaría viendo a Tyron Lanister fornicar con cinco prostitutas en este momento (a quien engaño, estoy escribiendo esto el mismo sábado y aún no he abierto el dvd, pero no dudo que pueda haber una escena así).

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El Viaje al Oeste Estelar

Star Wars cantina
Star Wars

Cuando uno se mete a analizar Teoría de Géneros, termina por percatarse de que muchos de ellos surgen, retoman o modifican géneros anteriores o que en dado caso son exactamente iguales y únicamente matizar sus escenarios y temáticas con elementos nuevos, pero en esencia siguen siendo el mismo género. Eso mismo pasa con dos géneros que en apariencia son diametralmente opuestos, pero que en el manejo de sus argumentos, temas y construcción de personajes son prácticamente lo mismo, me refiero al Western y al Space Opera.

Antes de que el Space Opera fuera llamado como tal, hubo una época de transición en la que muchas de las películas del género fueron denominadas como Western Espacial, término que de hecho podríamos considerar como una variante temático-visual del Western (o del Space Opera en dado caso). Dicha variante retoma más elementos fantásticos que Científicos, por lo que el Western Espacial está más cercano a la Fantasía que a la Ciencia Ficción Soft. La película cuya mejor determinación de género es ésta es Star Wars (George Lucas, 1977), pues se desarrolla por completo en el espacio y hay presencia de elementos un tanto sobrenaturales, sin olvidar que la construcción de sus personajes, escenarios y el desarrollo de su historia nos remiten al Western (tan simple como que el término Space Opera deviene de Horse Opera que era otra forma de llamar al Western).

Galaxy Express 999
Galaxy Express 999

Antes de entrar de lleno en el Space Opera, mencionemos los elementos más sobresalientes que retomó tanto del Western como del Spaghetti Western. En primera, algunas obras —como la ya mencionada Star Wars— retoman escenarios que lucen como el viejo oeste, pero con pistolas laser y naves en lugar de revolver y caballos. No obstante, son muy pocas las obras que llegan a tener un símil visual tan cercano con el Western como ocurre con la Saga de Lucas, la mayoría, al desarrollarse en el espacio, tendrán una apariencia por completo diferente. En cuanto a la construcción de personajes sí hay una cercanía mayor, puede que el protagonista sea el Cowboy que lucha por la justicia, como Luke Skywalker o los múltiples personajes heroicos de Leiji Matsumoto (todos son el mismo) o que sea un antihéroe heredado del cine italiano al estilo de Django, como en Cowboy Bebop. Así mismo, casi como regla siempre habrá un némesis que de juego a nuestro protagonista e incluso una damisela en peligro.

Ahora bien, el elemento más importante que crea el símil entre Space Opera y Western es el viaje. En las películas de vaqueros tenemos que los pioneros y exploradores viajaban hacia el oeste, a descubrir y poblar las lejanas e inhóspitas tierras habitadas por los nativos, ya fuese para extraer oro, criar a su ganado, huir de la justicia, asaltar diligencias o buscar venganza (estos últimos referenciando al Spaghetti Western). El viaje se emprendía para descubrir lo desconocido y llegar a donde nadie jamás había llegado, que es lo mismo que hicieron siglos más tarde los primeros exploradores espaciales. Incluso la lucha contra los nativos puede semejarse a los conflictos con razas extraterrestres (Avatar de James Cameron es la versión espacial de Danza con Lobos, aunque Avatar no es precisamente Space Opera). Lo que no debemos olvidar del viaje, sin importar la razón de este, es que para ambos géneros debe ser un elemento que detone la acción en la historia y los conflictos entre los personajes.

Cowboy Bebop 1
Cowboy Bebop

El viaje es retomado por el Space Opera del Western, pero este lo retoma a su vez de la Fantasía Épica. Sin embargo, no debemos olvida que el género de los viajes espaciales bebe de otra fuente, que en este caso es la Ciencia Ficción. El género de la tecnología futurista le otorgó a la Opereta Espacial toda su tecnología y herramientas y ayudó a transformar los viejos escenarios en locaciones futuristas. Debido a la estética y la parafernalia, visualmente es más fácil ubicar a la Space Opera como un subgénero de la Ciencia Ficción, pero ya vimos que argumentalmente de hecho está más apegada al Western y la Fantasía.

La Space Opera es un subgénero por sí mismo. En su neutralidad debe ser indistinguible entre uno u otro de los géneros que la conformaron, pero en la realidad las diferentes obras tienen la tendencia de apegarse o al Western o a la Ciencia Ficción. Star Treck es un ejemplo de neutralidad (hasta cierto punto), Star Wars está más cercano al Western que a otra cosa y Battlestar Galactica es más Ciencia Ficción que nada. Así es como dos géneros aparentemente opuestos tienen más en común de lo que aparentan, aunque no hay que caer en extremismos y pensar que obras como Cowboy vs Aliens es un ejemplo de esta simbiosis en particular.

Scrappunk

Nota: Quiero aclarar que el término Scrappunk no ha sido usado de manera general por artistas plásticos, mucho menos por escritores o animadores. La siguiente es una propuesta que el autor de estas líneas hace para diferenciar determinados elementos muy particulares de la Ciencia Ficción. Así como muchos Steamers (seguidores del Steampunk) defienden la existencia del Clockpunk, yo personalmente creo que el Scrappunk puede existir como un subgénero punk independiente, cuyas características intentaré puntualizar en los siguientes párrafos.

Considerada como una versión rústica del futuro, el Scrappunk surgió como un movimiento artístico underground cuyas obras —principalmente esculturas— eran creadas a partir de desechos y todo tipo de basura. A partir de la influencia que el Cyberpunk, el Steampunk y las artes plásticas proporcionaron, el nuevo género llegó a escena.

Empezaré con una definición de lo que yo propongo es el Scrappunk:

El Scrappunk en un subgénero derivado del Cyberpunk y diferenciado de éste a partir exclusivamente de sus elementos visuales. La tecnología (maquinas, edificaciones o ropa) está construida a partir de desechos. El contexto es postapocalíptico y en muchas ocasiones no hay presencia de humanos; mientras que la dinámica social presenta todas las características anárquicas y decadentes que son de esperar en este tipo de obras.

Resulta esencial puntualizar que, como determinados géneros punk, el Scrappunk puede consolidarse como subgénero independiente únicamente por su peculiaridad estética, es decir, por la parafernalia, escenarios y vestuario; los argumentos centrales siguen siendo netamente cyberpunks.

LA CIENCIA DEL DESECHO

Como toda obra de Ciencia Ficción, el Scrappunk requiere de una construcción tecnológica racional a partir de la cual desplantar todo su universo científico, y es justamente en la basura donde la ha encontrado. Hacer verosímil la construcción de un artilugio capaz de volar fabricado únicamente con desechos de metal y otros restos similares es lo que hace único y diferente a este subgénero. Así como la Space Opera hace creíbles los viajes intergalácticos, el Scrappunk hace creíble la existencia de una tecnología superior hecha con desperdicios.

Este subgénero puede establecer su particular desarrollo tecnológico a partir de tres contextos: (1) el futurista, (2) el postapocalíptico y (3) el pseudoretrofuturista. El primero se refiere a una sociedad futurista cuyo único recurso es la basura, a partir de la cual crean maquinas imposibles de crear en nuestro mundo actual y por ende más avanzadas. El segundo también muestra a una sociedad del futuro pero cuyas invenciones son creíbles y realizables en nuestra actualidad, el deterioro tecnológico es tal que no pueden crear tecnologías superiores, únicamente pueden crear herramientas simples a partir de los desechos. El tercero se basa en los subgéneros punk retrofuturistas, en otras palabras, podemos encontrar un Steampunk, Clockpunk, Atompunk o Dieselpunk cuya tecnología tenga como materia prima la basura.

No debemos confundir la materia prima con el combustible. El Scrappunk hace uso de materia prima, pero no se restringe a un combustible determinado como sí lo hacen los punks retrofuturistas.

TECNOLOGÍA Y BASURA

Para puntualizar un poco más la diferencia entre tecnologías debemos entender el contexto industrial de la sociedad ficticia. Este contexto puede tener dos probabilidades: aquella que alude a una conciencia ecológica y aquella que indicia escases de recursos. La primera no debe ser confundida con una ideología positiva que aboga por el cuidado del medio ambiente, simplemente la sociedad se ve imposibilitada para obtener los recursos para la fabricación de herramientas a pesar de que estos existen. La segunda, por su parte, tiene una carencia total de recursos y solamente cuenta con los desechos de lo que en antaño fue una sociedad prospera.

Si observamos con cuidado, la aparente conciencia ecológica en realidad tiene un trasfondo más social, pues nos habla del control sobre los recursos por parte de un sector de la población, forzando a los sectores más bajos a satisfacer sus necesidades con los desechos a su alcance. Este aspecto tiene un trasfondo históricamente observable, pues muchas comidas típicas —al menos en México— se preparan con ingredientes que en algún momento fueron considerados sobras por las clases altas, de la misma forma que muchos artistas plásticos han usado basura para sus esculturas. Paradójicamente, la escasez de recursos es en realidad la que tiene un discurso ecológico, pues trata de hacernos reflexionar sobre el futuro decadente que nos espera si no cuidamos los bienes que la naturaleza nos proporciona.

EL FRENO TENOLÓGICO

Existen determinadas obras cinematográficas (como Waterworld de Kevin Reynolds, 1995) que en apariencia lucen como un retrofuturismo debido a que toda su tecnología se basa en un combustible específico. Sin embargo, esto ocurrió a causa de algún fenómeno que colapsó a la civilización entera y ocasionó un freto total en el desarrollo tecnológico.

Estos falsos retrofuturismos no deberían ser catalogados como tales, pues nos hablan de una sociedad del futuro cuyo desarrollo tecnológico fue interrumpido y posteriormente restablecido pero en una dirección distinta y a partir de los desechos sobrevivientes de la antigua sociedad.

ARGUMENTO Y SOCIEDAD

Como en todas las obras Cyberpunk, la crítica social está presente de manera intrínseca, o sea que no puede desligarse de la trama central. En el caso del Scrap, las metáforas que encubren la crítica social se vuelven más directas pues no requieren de una dinámica social tan elaborado como en  el Cyberpunk ni de un trasfondo tan filosófico como en el Nanopunk. Los propios elementos visuales se encargan de hace notar al espectador el enfoque crítico de la obra.

Si bien los temas a tratar en este subgénero son tan amplios como la Ciencia Ficción misma, existen quizás tres que podrían considerarse la base: la lucha de clases por el acceso a recursos, la ecología y la ausencia de humanos. Los dos últimos son aspectos natos del Scrappunk, mientras que el primero resulta ser un elemento extraído de la Ciencia Ficción Social (CFS).

Tecnocracia. A pesar de seguir siendo un Cyberpunk, el Scrappunk rompe uno de los vínculos sociales más sólidos del género: la sociedad tecnocrática. El Scrap no puede presentar una elite tecnológica por dos razones, la primera es la obvia decadencia social que fuerza a la población a usar desechos para subsistir, por lo que sería ilógico que su organización continuara siendo tan compleja, por el contrario, presenta cierta involución social; un regreso a los grupos humanos pequeños con vínculos y relaciones más estrechas. La segunda tiene que ver con la propia definición de tecnocracia, pues a pesar de que exista una compleja sociedad guiada por una elite gobernante ya no será posible una producción ordenada de bienes para satisfacer a un creciente mercado consumista.

Si encontramos una obra con una elite gobernante y una sobreproducción de bienes que alimenta un mercado capitalista cada vez más grande pero que usa los desperdicios como materia prima, entonces eso dejaría de ser Scrappunk. Algunos llamarían a eso un Ecopunk (o Greepunk), pero para mí cuando mucho podría ser un No-Cyberpunk, aunque en lo personal le quitaría el sufijo punk y la clasificaría como una obra de “ciencia ficción con mensaje ecológico”. Sé que ésta excesiva delimitación parece innecesaria, pero tiene que ver con mi postura a que un Ecopunk no puede existir por el simple hecho de que lo ecológico es positivo, mientras que lo punk aboga por un futuro sin esperanza.

POSTAPOCALÍPTICO

En el ensayo sobre Postcyberpunk ya expliqué que el prefijo post no indica temporalidad, y que de allí surgía la errónea idea de que dicho subgénero nos habla sobre lo que pasó después de la decadencia de la sociedad tecnocrática. Sin embargo, si algún subgénero merece ser considerado el sucesor cronológico del Cyberpunk es precisamente el Scrappunk, pues su desarrollo requiere forzosamente una decadencia total que obligue a los humanos o robots a usar desperdicios como materia prima, razón por la cual sus historias se desarrollan en mundos tan caóticos que en ocasiones ya no es posible hablar de sociedades humanas.

Quiero aclarar que cuando me refiero a decadencia y caos no forzosamente implica un escenario en las misma condiciones, pues la historia puede desarrollándose en un escenario pulcro y ordenado. La diferencia aquí es el contexto de la basura, que a continuación definiré con base en criterios arqueológicos: Si la basura fue desechada porque ya cumplió con su ciclo de vida útil, entonces estaremos frente a un Scrappunk nato, pero si los desechos usado son basura de facto (desechos nunca utilizados o que fueron abandonados aún en buenas condiciones) tendremos un Nano-scrappunk, lo nano es por el minimalismo en el aspecto visual.

AUTÓMATAS CONSTRUYENDO AUTÓMATAS

Ya trate de definir al Scrappunk con base en sus características tecnológicas, sus argumentos clave y su contexto social y temporal. Sin embargo, lo que realmente me llevó a escribir esto y me hizo notar las pequeñas sutilezas en ciertas obras cyberpunk que podrían derivar en un subgénero diferente que opté por llamar Scrappunk fue la ausencia de humanos.

El Scrappunk puede dividirse en dos grandes rublos: (1) el que presenta humanos y que solamente pertenece al género por su aspecto visual, escenarios y parafernalia, pero cuya historia sigue siendo netamente cyberpunk, y (2) el que presenta autómatas (robots) en un mundo postapocalíptico en el que los humanos han desaparecido por su propia decadencia (las variantes que expliquen la ausencia de humanos pueden llevarnos a definir distintos tipos de Scrappunk, siendo la decadencia social la correspondiente al Scrappunk Clásico).

A continuación explicaré las variaciones que puede haber dentro de este subgénero usando como ejemplo cuatro obras de animación.

1. Scrappunk Clásico: En el cortometraje Origen, podemos ver a un autómata hecho totalmente con basura que nada tenía que ver con mecanismos robóticos. No hay presencia de humanos, los robots construyen robots y el escenario es un mundo lleno de basura, hostil y sin vida.

2. Stitchpunk: En la película 9 podemos ver a un grupo de autómatas fabricados con materiales orgánicos (tela, hueso). No hay presencia de humanos, algunos autómatas fueron construidos por humanos y otros por otros autómatas, el escenario es un mundo lleno de basura, hostil y sin vida.

3. Nano-scrappunk: En el cortometraje Hum podemos ver a un grupo de robots construidos con los restos funcionales de aparatos de sonido. No hay presencia de humanos, los robots construyen robots y el escenario está intacto.

4. Scrappunk por estética: En la película Wall-E vemos dos escenarios distintos. El primero es el escenario terrestre, en el que vive Wall-E, que representa al escenario del Scrappunk Clásico (sin vida, lleno de basura y sólo hay robots). El segundo es el escenario espacial, una sociedad tecnocrática y altamente hedonista (desde el punto de vista consumista), controlada por una élite robot pero decadente y deshumanizada en su interior. Este segundo escenario, a pesar de presentar la crítica social propia de Cyberpunk, no puede ser considerado como tal por la falta de estética; en todo caso la película es una Space Opera con crítica social pero que podemos considerar Scrappunk por los elementos visuales de su primer escenario.

LA RELACIÓN ROBOT Y LA ANALOGÍA CON EL HUMANO

En un scrappunk que no presenta humanos como personajes principales, los aspectos emocionales, sociales y culturales son relegados a las máquinas. Generalmente estas adquieren algunos sentimientos y personalidades que condicionan su forma de actuar y las tornan más humanas, ya sea porque presentan gestos, manías o inquietudes propias de nuestra especie. No es raro encontrar historias donde los robots se enamoran, se rebelan, sufren o sienten felicidad, más allá del apartado lógico que los obliga a seguir las órdenes de sus amos.

Si retomamos el ejemplo de Wall-E, podemos ver al pequeño robot como una especie de ermitaño que añora el contacto humano (en este caso el contacto robot) y colecciona cosas curiosas que encuentra en la basura, además de representar el papel de la clase obrera. Mientras que Eva tiene un estatus robot más alto y una función más importante: encontrar vida. Así, podemos notar que la película retoma la tradicional historia de amor entre dos sujetos de clases sociales distintas.

La Ciencia Ficción, que a final de cuentas no es más que una sátira, critica a la sociedad de una manera indirecta; los robots son una forma que tienen los autores de escudarse e intentar encubrir los problemas reales de nuestro mundo y así criticar sin criticar, como lo hacían las antiguas fabulas de animales.

Imágenes:
Industria Mechanika
TMP
Ian McQue

Wall-E

Título Original: Wall-E.
Género(s): Romance, Comedia, Drama, Ciencia Ficción/Ciencia Ficción Social/Scrappunk/Space Opera.
Director: Andrew Stanton.
Estudio: Pixar Animation Studios.
Emisión: 2008.
Duración: 98 minutos.
Extras:

Animada por el reconocido estudio Pixar y dirigida por Andrew Stanton, quien ha participado en producciones como Toy Story, Wall-E es una conmovedora historia de amor entre dos robots en un mundo devastado por la contaminación, en donde los humanos viven en cruceros espaciales y son víctimas de la rutina y el excesivo uso de la tecnología.

El filme es visualmente impactante. El gran detalle y la fidelidad de los escenarios en realidad nos sitúan en un mundo postapocalíptico repleto de basura, pues la amplia cantidad de desperdicios lucen en extremo realistas y los derruidos edificios nos dejan ver que la ausencia humana se ha prolongado por varios siglos. El diseño de personajes es muy bueno, tanto en la construcción de robots como en la de humanos. La música destaca bastante, pues la película contiene muy pocos diálogos y depende de las canciones para logra expresar la emotividad correspondiente.

La historia nos sitúa en un futuro donde el mundo está completamente cubierto de basura, para intentar remediarlo, la empresa BnL implementó un programa de limpieza usando pequeños robots compactadores de basura llamados Wall-E, mientras ellos limpian nuestro mundo, los humanos toman un crucero espacial por cinco años. Sin embargo, pasado ese lapso de tiempo el intento por descontaminar el planeta fracasa, obligando a la raza humana a prolongar su viaje.

700 años después, sólo un robot permanece activo. Para sorpresa del pequeño, Eva, una sonda que busca vida, aterriza en la tierra. Wall-E se enamora rápidamente de Eva, pero cuando ella encuentra una pequeña planta regresa a la nave madre, Wall-E la sigue y juntos empiezan una trepidante aventura en el espacio exterior llena de romance y drama. Mientras nuestro oxidado héroe intenta rescatar a su amada, los humanos despiertan del letargo en que los tenía sumidos tanta tecnología y se revelan para recuperar su mundo.

La obra es muy entretenida para el público al que está destinada, pero los mayores también pueden divertirse e incluso reflexionar sobre alguno de los tema que aquí se muestran. Hay un mensaje sobre que las diferencias no son un impedimento para que dos amantes estén juntos y otro muy obvio sobre cuidar el ambiente, pero el más importante es el que alude a la sociedad consumista, obesa y sedentaria creada por el capitalismo, donde la rutina, la comida rápida, la diversión barata, la superficialidad y la tecnología están modificando la forma en que interactuamos con la gente.

Wall-E no sólo nos muestra una simpática historia de amor ni el futuro que nos espera si no cuidamos nuestro planeta, sino que nos invita a reflexionar sobre lo monótona que puede ser la vida cuando pasamos el día pegados a un monitor, viendo televisión, jugando videojuegos o leyendo blogs en internet, en lugar de salir y admirar las bellezas que nos ofrece el mundo como hacíamos antes de que los gadgets extinguieran la charla de sobremesa.

Interstella 5555

 

Título Original: インターステラ 5555 (Intaasutera 5555)
Género(s): Ciencia Ficción/Space Opera, Romance, Drama, Audiovisual.
Director: Leiji Matsumoto y Kazuhisa Takenouchi.
Música por: Daft Punk, álbum “Discovery”.
Estudio: Toei Animation.
Emisión: Diciembre de 2001.
Duración: 68 minutos.
Extras:

Dirigida por el experto japonés en Space Opera, Leiji Matsumoto, y musicalizada por el dueto francés Daft Punk, Interstella 5555 es una magistral obra de animación que mezcla todas las características de la Ciencia Ficción japonesa y el video musical, para lograr un filme dramático y emotivo que retoma la concepción de la música como lenguaje universal.

La calidad de animación es grandiosa, con escenarios psicodélico llenos de luz y sonido que nos sitúan en un planeta ajeno pero al mismo tiempo un tanto familiar. El diseño de personajes es el clásico de los trabajos de Matsumoto, quien es un maestro en la reutilización de personajes. La personalidad de estos se refleja de manera magistral y es fácilmente entendible a pesar de la ausencia de diálogos. La música es sin duda la parte fundamental, pues son sus ritmos y letras quienes nos cuentan la historia,  pues la obra no es más que el video musical del álbum Discovery, pero contado de una manera elocuente a través de cada una de las canciones.

La película nos cuenta la historia de una galaxia lejana, donde la música es el principal vehículo de comunicación, y donde la avaricia de la humanidad y la codicia de un hombre por tener el mejor grupo musical pondrán en peligro la estabilidad del universo. Una banda de extraterrestres es secuestrada por un mezquino empresario terrícola, quien lucrará con el talento de los músicos y los explotará hasta el cansancio, alejándolos de sus seres queridos y forzándolos a olvidar su antigua vida.

Realmente no hay mucho que decir al respecto, la película es muy agradable, tiene una trama simple, personajes atractivos, acción, aventura, romance y un poco de nostalgia. Sin embargo, a pesar de ser una Space Opera, no se exime de la crítica social, muy matizada, nada compleja y sin elevadas pretensiones, pues lo único que busca es mostrar cómo la mediatización en el ambiente artístico muchas veces (casi siempre) otorga beneficios sólo a la parte administrativa y no a los artistas reales.

Space Opera

Star Wars
Star Wars (George Lucas, 1977)

La Space Opera (Opera Espacial u Opereta Espacial), término que hace referencia a la Soap Opera estadounidense, es un subgénero de la Ciencia Ficción caracterizado principalmente por su ambientación y su trama, aspectos que la diferencian del resto de los subgéneros. Su principal característica radica en que ni los aspectos tecnológicos ni el rigor científico son elementos fundamentales en la historia, pero están indiscutiblemente presentes en ésta, púes de otra manera lo que tendríamos sería un simple Melodrama.

Iniciaré con una definición personal del género:

La space opera es un subgénero de la ciencia ficción caracterizado por la acción, la aventura y el recurso del espacio profundo como escenario. Suele retomar algunos elementos clásico de la Fantasía Heroica, Épica y el género Western y los trasporta a un contexto ficticio en donde la racionalidad científica adquiere un papel secundario y la historia se centra en el melodrama y los personajes.

Cabe aclarar, que no todas las obras de Space Opera son Ciencia Ficción en el sentido estricto de la palabra. Puede darse el caso que, pese a mostrar tecnología futurista y más avanzada que la nuestra, el trasfondo real corresponda a una historia de Fantasía Espacial, como ocurre con la saga de Star Wars.

Star Trek
Star Trek (Gene Roddenberry, 1966-1969)

LA HISTORIA DE AVENTURA

En la Opera Espacial la tendencia más recurrente es relatar historias que se desarrollen alrededor de una aventura frecuentemente romántica, razón por la cual los personajes responderán a los estereotipos típicos de Héroe y Villano. Debido a esto es muy común que el héroe posea particularidades propias de la Fantasía Heroica o Épica, teniendo que rescatar a una doncella, pelear una batalla o enfrentarse a un poderoso villano. Todo esto siempre ambientado en una locación ficticia que contenga los parámetros necesarios para que la historia pueda seguir considerándose como Ciencia Ficción.

Otro de los géneros que han servido como base para la Space Opera es el Western, pues de él se han retomado numerosas historias y elementos que al ser extrapolados a un contexto espacial adquieren características de la Ciencia Ficción. Las viejas historias de expediciones a lugares extraños y exóticos, son ahora remplazadas por viajes espaciales que exploran galaxias y planeta. Sin embargo, los aspectos esenciales permanecen en ambas, pues los exploradores se convierten en viajeros espaciales y los barcos en cohetes.

A diferencia de la Ciencia Ficción normal la Space Opera no centra su historia en la idea que da juego y permite la especulación racional de una ciencia futurista, por el contrario, son los personajes quienes adquieren el papel principal y es alrededor de ellos que la historia tiene lugar. Los aspectos propios de la Ciencia Ficción actúan simplemente como un fondo dramático que permite una ambientación y un escenario exótico para el melodrama.

El romance y el drama son dos elementos muy recurrentes que suelen unir a los personajes o ser la base para la aventura. Y aunque es muy común que la Space Opera recurra a estos géneros, no está obligada a presentar romance ni drama en su historia. Otro de los temas recurrentes son las batallas en el espacio, en las cuales vemos gigantescas naves surcar el infinito y combatir a toda clase de enemigos. Recordemos también que a pesar de situarse en el espacio y convivir con numerosas razas alienígenas, los humanos tendrán un papel preponderante en la historia.

Uchû Senkan Yamato
Uchû Senkan Yamato (Leiji Matsumoto, 1974-1975)

LA AVENTURA ESPACIAL

Como el propio nombre lo indica, la característica más distintiva del género son los viajes espaciales. Generalmente este tipo de obras se desarrollan en naves, en el espacio exterior y en otros planetas, aunque esto no excluye que algunos personajes o eventos trascurran en la tierra. La idea de los viajes espaciales, como sustitución de los antiguos viajes de conquista y exploración, es precisamente esa idea que debe ser racionalizada a partir del elemento científico, y es justamente este elemento lo que permite a la Space Opera pertenecer a la Ciencia Ficción.

Para que el viaje espacial pueda ser posible requiere forzosamente de una explicación racional del cómo se hace, esta explicación debe darse a partir de elementos científicos exclusivamente. Sin embargo, no está obligada a usar términos excesivamente técnicos como los haría la Ciencia Ficción Dura, pues el factor científico no es el principal. Además, como vimos en el artículo de Ciencia Ficción, la Space Opera tampoco está obligada a dar una amplia explicación sobre cómo la ciencia permite viajar y habitar otros planetas, puede limitarse a decir que la ciencia lo hace posible y no dar mayor explicación al respecto.

Finalmente, si la explicación está dada en términos mágicos o sobrenaturales, la historia deja de ser ciencia ficción. Debemos recordar que toda Space Opera se desarrolla en el espacio, pero no toda Ciencia Ficción que tiene lugar en el espacio es Space Opera, ni toda la Space Opera será siempre Ciencia Ficción. Además, el hecho de que se desarrolle en el espacio responde a la necesidad de un desplazamiento físico del escenario narrativo, el cual debe ser diferente a nuestro entorno real.

Firefly
Firefly (Joss Whedon, 2002-2003)

DESPLAZAMIENTO CIENTÍFICO

Uno de los aspectos más duramente criticados dentro de la Space Opera es el desplazamiento de los aspectos más sólidos de la Ciencia Ficción, pues al desarrollar sus historias en otros planetas suele recurrir a inventar civilizaciones cuya organización, gobierno y aspecto físico, son similares a algunos elementos terrestres. Es común encontrar extraterrestres antropomorfos, es decir, que presentan características humanas —ya sean físicas, intelectuales o culturales— que los hace extremadamente similares a nosotros (bípedos, hablan el mismo idioma, respira oxígeno y usan ropa).

Algunos critican también la falta de explicación del funcionamiento de los desarrollos tecnológicos, como las naves espaciales capaces de viaja más rápido que la luz. Pero, como ya vimos, la Ciencia Ficción (mientras no sea Ciencia Ficción Dura) no está obligada a explicar el funcionamiento de sus tecnologías mientras éstas sean racionalmente aceptables.

En este tipo de obras es común que en las batallas espaciales las naves exploten creando grandes bolas de fuego (en el espacio no hay oxigeno que permita encender fuego y el vacío impide el desplazamiento del sonido) o que al realizar viajes a años luz no se produzcan los cambios que de acuerdo con Einstein ocurrirían debido a que el tiempo trascurriría de diferente forma a tales velocidades. Sin embargo, al pertenecer a la Ciencia Ficción Blanda, tiene mayor libertad para romper leyes científicas que ningún otro subgénero romperían.

Battlestar Galactica
Battlestar Galactica (Ronald D. Moore, 2003-2009)

DESPLAZAMIENTO SOCIAL

Es conveniente puntualizar un aspecto que dificulta, en apariencia, la catalogación de una obra dentro de éste género. Al recurrir a aspectos sociales (como los imperios galácticos o la guerra entre diferentes razas extraterrestres), la Opera Espacial puede llegar a confundirse con Ciencia Ficción Social. La clave es saber distinguir el tema central, si la historia se desarrolla a partir del romance y el drama entre dos personajes y existe el juego del héroe-villano además de un viaje espacial de aventura, entonces es claramente Space Opera.

Finalmente, si hay una crítica a problemas sociales que hagan alusión a problemas reales de alguna sociedad humana sin importar de cual se trate, se podrá considerar Ciencia Ficción Social, y si el contexto se mantiene en un melodrama espacial también será una Space Opera, recordemos que la Ciencia Ficción Social es uno de los subgéneros más versátiles al momento de conjuntarse con cualquier otro de la Ciencia Ficción.

Interstella5555
Interstella5555 (Leiji Matsumoto, 2003)