Evangelion por Netflix (parte 3)

El tercer bloque de la serie yo lo considero el capítulo 7 y lo pongo separado porque por una parte ya no es tan oscuro e introspectivo como el bloque dos (capítulos 3-6) y todavía no llega Asuka quien marca una pauta importante en el ritmo de la serie. Además es el primer capítulo en donde empezamos a ver temas políticos en los que están inmiscuidos los integrantes de NERV.

Esas temáticas políticas, cuestiones ocultas y complots entre NERV y otras organizaciones nos dejan ver por primera vez que la serie es más que una historia sobre la mente trastornada de un piloto con capítulos introspectivos o la típica serie Daikaiju donde cada semana nuestros héroes se enfrentan a un nuevo monstruo sin generar un trasfondo más complejo.

El fallo que sufre el Jet Alone orquestado por NERV es justo lo que nos da la pauta para ir elucubrando que hay un trasfondo más complejo y que debemos poner atención en el actuar del resto de personajes, sobre todo en esas escenas lentas donde dicen algunos diálogos que en primera instancia no parecen aportar mucho a la acción.

Por cierto, hablando del comportamiento de los personajes, este capítulo me gusta justo porque vemos a Misato en una actitud seria y profesional, algo que ya había planteado desde la Operación Yashima, pero que aquí tiene su culminación cuando la vemos entrar en acción para salvar la ciudad de una explosión. Además de que el propio Jet Alone ha dado mucho contenido para que los fan más entusiastas desarrollen sus propias interpretaciones y explicaciones.

Evangelion por Netflix (parte 1)
Evangelion por Netflix (parte 2)

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Evangelion por Netflix (parte 2)

Vamos con la segunda parte de esta serie de ensayos. Esta vez toca el turno del segundo bloque de la serie, el de los capítulos 3 al 6. Para mí estos capítulos son un tanto oscuros y muy introspectivos en lo que respecta a la mente de Shinji. Si bien empezamos a ver una constante en los ataque, en realidad todo se enfoca en las dudas que el pequeño Ikari tiene con respecto a su papel como piloto. Rei empieza a tomar un papel más importante y empezamos a ver un poco sobre su personalidad y sobre la relación de ella y el resto de NERV con el comandante Gendô.

Si bien la serie tiene muchos de los elementos que se hicieron canon en las serie MechaShônen, este bloque de capítulos apela más que nada a la dificultad que tienen tanto Shinji como Rei para relacionarse con lo demás, y en esencia la dificultad que tienen todos los personajes para hacerlo. Esto rompe con la temática de las series sobre kaijus donde la constante es la acción programada de ataques semanales a la ciudad por parte de los monstruos, algo que empezamos a ver hasta el siguiente bloque cuando Asuka llega a Japón.

Capítulos como Lluvia, después de la huida o Rei I y Rei II son muy introspectivos y se enfocan en un personaje en particular, pero lo hacen en un ambiente hasta cierto punto sereno y tranquilo, cosa que ya no sucede cuando nos toca profundizar en la psique de Misato o Asuka pasado el capítulo 15, donde todo empieza a volverse más complejo, abstracto y oscuro de verdad. Estos capítulos, si bien tienen ese toque oscuro como ya lo dije, son más bien nostálgicos y melancólicos.

Ahora que he alcanzado la edad de Misato empiezo a comprender el por qué en ocasiones, a pesar de ser una mujer adulta y decidida, tenía muchos conflictos para tomar decisiones y mostraba inseguridad para algunas cosas y una compleja confianza para otras que en apariencia son más difíciles. Muchas veces el acercarte a alguien puede ser más difícil que enfrentarte a un monstruo.

En lo que respecta al doblaje, que es el tema forzado cuando se habla de la emisión por Netflix, puedo decir que algunos diálogos explican las cosas de forma un poco más clara y simple que los diálogos originales, pero son los mínimos, la mayoría terminan siendo un tanto simplones. La aparición de Hikari, Kensuke y Tôji con nuevas voces no está tan mal, incluso se parecen lo suficiente como para no molestarme.

En el apartado visual me sigue sorprendiendo, pues estoy acostumbrado a ver la versión con el doblaje original en el disco pirata que compré hace más de trece años y sí se ve muy inferior comparada con la remasterización que eligió Netflix. Ver esa calidad visual en un estilo noventero me reconforta bastante, sobre todo porque las series con estética súper estilizada que he visto en los últimos años me han hecho añorarlo.

Siguiendo con el doblaje, ahora en el tema de la adaptación, hay muchas frases que fueron modificadas, pero algunas de las frases icónicas se mantienen allí, aunque no por ello pierden el sentido. No obstante, si estás viendo la serie es seguramente porque eres fan de antaño y te habrás aprendido de memoria muchos diálogos, lo cual sí hace más drásticos todos esos cambios.

En lo que respecta al elenco original, Rei (Circe Luna) y Fuyutsuki (Jesse Conde) por momentos suenan muy diferentes, aunque es comprensible habiendo pasado tantos años, lo que hace más loable aún la calidad que Víctor Ugarte mantiene en su papel de Shiji, quien, salvo los gritos y gimoteos que no me gustaron, lo hace muy bien. Otra cosa que también extraño del viejo doblaje es la apacible voz de Kaji leyendo los títulos. De las voces originales las de Víctor Ugarte y Enzo Fortiny son las mejores.

Lo que sí ha sido mejorado, aunque tampoco es un factor que importe mucho, es la traducción en las voces de fondo cuando hablan multitudes. No obstante esas pequeñas mejoras que tiene el nuevo doblaje no superan las deficiencias. Aunque seamos honestos, dichas “deficiencias” son más bien la necedad nostálgica de los fans por escuchar tal cual algo que marcó la infancia o adolescencia de muchos fanáticos del anime y no tanto el que lo estén doblando mal.

Una cosa de la que no estoy seguro y que sí estaría mal es que algunas escenas fugaces me parece que han sido redibujadas. Creo que soy yo quien simplemente no recuerda haber visto esas breves escenas en dichos capítulos, pero si ya cambiaron diálogos que sí alteran el sentido del mensaje original (como lo de Kaworu y Shinji, ya lo comentaré cuando llegue a ese capítulo) es factible que algunas escenas de la serie hayan sido modificadas por otras que originalmente no estaban allí, pero esto, claro, es sólo una impresión mía.


Evangelion por Netflix (Parte 1)

Evangelion por Netflix (parte 1)

La primera vez que vi Evangelion era un poco mayor que Shinji, hoy tengo la edad de Misato.

Con el hype que Neon Genesis Evangelion ha generado por su reciente retransmisión en el portal de streaming Netflix, el interés por la magna obra de Hideaki Anno ha vuelto a estar en boga. Yo como buen fan de la serie decidí verla una vez más por este medio, como lo hice cuando fue transmitida por el Canal 22, canal cultural de la Ciudad de México que durante un tiempo estuvo emitiendo series de anime a la media noche.

Ya he hablado mucho de Evangelion, sus películas y Rebuild, aunque hace unas semanas se liberaron los primeros 10 minutos de 3.0+1.0, lo que también ha incrementado el interés por el clásico noventero aún más. Las redes están hablando de Eva y como no podía quedarme atrás decidí hacer una serie de entradas comentando mis impresiones al ver la serie nuevamente por Netflix, con todo lo que eso implica, como el cambio de actores de doblaje, la aparente censura en algunos diálogos y escenas, entre otras cosas que se rumoran.

Para hacer algo un poco diferente decidí que vería la serie en bloques, en lugar de verla toda de corrido como lo hice la primera vez que la vi, o al menos lo haré así con la versión doblada al español, porque también pienso verla en japonés. Para verla usaré un criterio que note la segunda o tercera vez que vi la serie (en total la he visto unas ocho veces, lo cual no es tanto comparado con los más fanáticos). Este criterio se basa en que la serie, para mí, puede clasificarse en bloques, estos bloques están integrados por una cantidad diferente de episodios que comparte un nivel de complejidad y un ritmo similar, recordemos que la serie aún estaba en proceso de producción cuando salió al aire y creo que eso hizo que hubiese sutiles pero notorios cambios cada ciertos episodios.

Estos bloques los clasifico de la siguiente manera: episodio 1 y 2 (son la presentación de la serie y se enfocan en la pelea contra Sachiel y presentar a los Evas), episodios 3 al 6 (son el segundo bloque donde ya vemos de qué trata la serie, empieza la constante de pelar contra nuevos ángeles cada cierto tiempo, vemos a Shinji adaptarse a su nueva vida como piloto y todo gira en torno a Rei y él), episodio 7 (el capítulo del Jet Alone lo pongo por separado), episodios 8 al 14 (la llegada de Asuka y Kaji cambia todo y le otorga mayor dinamismo a la historia, las batallas contra los ángeles son más vistosas y todo parece una serie Shônen-Mecha normal. La ruptura de esa normalidad se da en el episodio 15 cuando Shinji y Asuka se besan), episodio 15 al 24 (aquí empieza la debacle y caemos en una serie cada vez más oscura, cruda y compleja que nos va dejando muy desconcertados), capítulos 25 y 26 (no hace falta explicar el por qué).

BLOQUE 1: EPISODIOS 1 Y 2

Los primero que observé fue que el formato se conserva con las proporciones 4:3 clásicas de las antiguas pantallas de televisión de los 90, seguir viendo Evangelion en un cuadrado me gustó, me resultó hasta nostálgico. A pesar del formato, la calidad en cuanto a definición es muy buena, pues al parecer estemos viendo la remasterización Renewal que saliera ya hacer varios años. Sin olvidar que el efecto Gainax (ese pequeño salto en la pantalla cada que había un cambio de toma) está por completo eliminado.

Ahora, lo que más molestó a muchos fue el cambio de voces. En primer lugar es agradable volver a tener a Víctor Ugarte, Enzo Fortuny y Jesse Conde en las voces de Shinji Ikari, Makoto Hyûga y Kôzô Fuyutsuki. Me pregunto que se sentirá volver a doblar personajes tan icónicos después de tantos años. En los personajes secundarios e incidentales no duele tanto el cambio, Maya Ibuki no tiene la misma voz pero es aceptable, lo más destacados son las voces de Gendô Ikari, Misato Katsuragi y Ritsuko Akagi. En mi opinión Idzi Dutkiewicz lo hace muy bien como Gendô, es respetuoso tratando de mantener la esencia sin querer imponer su estilo ni copiar el trabajo de Humberto Solórzano. América Torres como Ritsuko tampoco lo hace mal, incluso por momentos su timbre de voz es igual al de Maru Guerrero.

En el otro lado de la moneda tenemos el doblaje de Misato por parte de Marisol Romero, que si bien no está mal si le imprime una personalidad totalmente diferente a lo que la voz de Toni Rodríguez nos había acostumbrado, aunque Marisol ya había doblado a Misato en Renewal. Escuchando este doblaje me doy cuenta de que sí es el actor quien le imprime la personalidad al personaje. Circe Luna sigue siendo Rei Ayanami, pero como no aparece en los créditos de los primeros dos capítulos no la voy a mencionar más y obviamente la voz de Asuka Langley será nueva pues lamentablemente Norma Echavarría falleció en 2013, estoy seguro que ese cambio también me va a doler, ya lo veremos cuando llegue al capítulo ocho.

Por motivos legales, aparentemente, el ending también fue sustituido, del clásico Fly me to the Moon a una adaptación de Rei I del primer disco. Aunque seamos honestos, no podíamos esperar que nos pusieran las todas las treinta y tantas versiones de Fly me to the Moon. Si bien se extraña tan emblemática canción personalmente no me resultó tan molesto. Tampoco es que Evangelion pierda toda su calidad por no tener su ending. Estos dos primeros capítulos estuvieron bien, no me han decepcionado tanto, aunque debo admitir que nunca he esperado mucho de Netflix en cuestión de anime.

El Rey de los Monstruos

Esta no es la acostumbrada reseña de una película que suelo hacer, es más que nada una reflexión personal a manera de ensayo sobre el fenómeno que significa Godzilla y Gojira, para mantener la distinción entre las películas de hechura norteamericana y las japonesas.

La semana pasada Vossk y yo fuimos a ver la segunda película de la más reciente saga de Godzilla: King of Monsters, la cual pretende conjuntarse con la película de King Kong para regalarnos un universo más basto sobre los daikaijus nipones clásico, pero con una hechura estadounidense. Y si bien la franquicia de Gojira no ha tenido a bien presentarnos una saga como tal, moda que permea en el cine Hollywoodense donde actualmente todos son sagas enormes que duran años, sí continua vigente en la cultura popular del séptimo arte, sobre todo con su más reciente aparición a manos del maestro Hideaki Anno.

 

Es difícil que Gojira desaparezca de la cultura popular, es ya un miembro icónico que lo que representa el cine y la Ciencia Ficción, por eso mismo los intentos norteamericanos por crear una serie de películas adaptadas a su mercado difícilmente satisfacen a los fans más puristas. Y no es de extrañarse, la fórmula del blockbuster gringo termina por sobajar la tradición nipona del gran monstruo.

Personalmente he visto muy pocas películas japonesas de Gojira, espero algún día ponerme al corriente. Por esa razón he crecido más de cerca con los olvidables intentos estadounidenses por occidentalizar al Rey de los Monstruos, quien es hijo del sol naciente y no podremos cambiar eso por muchos que la industria del séptimo arte trate de agringarlo.

Debo admitir que no vi Kong: Skull Island (2017) pero al parecer sí hay una coherencia que une a la saga y va generando las típicas referencias entre películas, fórmula que ya demostró su éxito con Avengers. Retomando la película inicial, debo confesar que me entretuvo, tuvo sus momentos aceptables pero no me gustó en realidad, y puedo comparar la leve emoción que me produjo con el deleite que fue ver Shin Gojira. Los efectos están bien y la bestia es brutalmente enorme, pero eso no es suficiente para lograr una buena película de Godzilla, siempre será necesaria esa chispa nipona que los americanos nunca podrán darle.

Con ese referente iba con muy pocas expectativas para esta segunda entrega, no esperaba nada bueno y por esa razón no me decepcionó, no siquiera la aparición de algunos de los más emblemáticos Kaijus como Mothra, King Ghidorah y Rodan fue suficiente para generarme ese hype que a muchos les hizo desilusionarse. A mí no me desilusionó ni me quedó a deber, me entregó justo lo que esperaba, que era casi nada. La película me entretuvo, las batallas fueron muy buenas y ver a más de un monstruos luchar mientras destruyen ciudades fue muy agradable. Pero más allá de eso no hay algo que sea sobresaliente.

No obstante, esperando tan poco, lo que terminó por entregarme fue más de lo que esperaba, aunque aún mantiene el peor de los defectos que hacen que el primer filme sea tan malo, el tedioso drama familiar. En Shin Gorija tenemos largas escenas de política, pero ni siquiera el ver discutir a los funcionarios es tan aburrido como el innecesario drama familiar que ambas películas gringas tienen. Sí, es menos tedioso en ésta que en la primera, pero si tienes a varias bestias gigantes destruyendo el mundo, ¿no es eso suficiente para mantenerte pegado a la pantalla en vez de poner como trasfondo un drama familiar que es un cliché más visto que las veces que Nueva York ha sido destruido en las películas?

Ahora bien, hay un aspecto que sí le reconozco al filme y este es el respeto que le tiene a las películas originales. Por una parte, tenemos a un japonés con un papel importante, actos heroicos y un entendimiento y respeto por Godzilla mayor que cualquier otro personaje, lo cual contrasta con la versión caricaturizada y xenófoba con la que los extranjeros eran representados en las películas gringas, sobre todo luego de la segunda guerra mundial.

El otro punto es el respeto a los nombre originales. El personaje japonés siempre lo llama Gojira, Rodan y Ghidorah también mantienen sus nombres y Mosura es llamado así en varias ocasiones. Debemos entender que es una película destinada al público americano y es entendible la adopción de varios elementos por eso el que hagan pequeños guiños a la tradición de las películas de daikaijus es un buen toque.

Como conclusión puedo decir que la película es regular, no me decepcionó personalmente porque en realidad esperaba que fuera peor. Los efectos son bueno y ver a los titanes pelear es emocionante, pero no es la gran película, mucho menos para los puristas, aunque considero que el que exista esta saga es muy necesario pues mantiene vigente al Rey de los Monstruos entre las nuevas generaciones, y al menos lo hace mejor que la lamentable entrega de los noventa, aquí al menos sí es el todopoderoso Godzilla y no una iguana gigante.

Mis sagas cinematográficas favoritas

Ya que hice mi top 5 de anime creo conveniente el hacer mi top de sagas cinematográficas favoritas, aquí no voy a considerar que tan buena sea una película individualmente, sino toda la saga en su conjunto, por esa razón algunas sagas famosas que muchos podrían considerar como mis favoritas no aparecen en la lista, así que considero pertinente mencionar algunas de esas sagas que no lograron ganarse un lugar en este top.

Las primeras menciones son Robocop y Star Wars, dos películas de géneros que me gustan pero de las cuales no he visto toda la saga, por lo que no puedo decir que soy un verdadero fan. De hecho con respecto a Star Wars recién me estoy poniendo al corriente, sólo me falta la película de Han Solo y la segunda de la más reciente trilogía, aunque de momento mis favoritas son Episodio IV y Rogue One.

Otras sagas no figuraron debido a que tuvieron una primera película maravillosa pero secuelas decepcionantes o que, a pesar de gustarme, tuvieron un nivel mucho menor. La primera entrega de Depredador fue maravillosa y la segunda no está mal, aunque no fue suficiente para subir al podio, lo mismo le pasó a Jurassic Park, una película sublime e insuperable pero cuyas secuelas han sido bastante malas. Y eso mismo pasa con Terminator, dos primeras entregas muy buenas y el resto muy por debajo.

Otra saga que se quedó en el límite de figurar en el listado fue The Dark Knight, pues si bien la interpretación del Joker es suficiente para considerar a toda la trilogía, no logró atraparme tanto como las sagas ganadoras. También ha habido otras sagas que me han gustado y me han entretenido pero de las que no soy totalmente fan, me gustan, las vería más veces pero sin que pasen de ser películas palomeras para mí, es el caso de Los Juegos del Hambre, la saga de X-Men o Harry Potter.

La Saga de Alien

Sin duda Alien debe figurar en el primer lugar, el Xenomorfo es quizá la forma de vida alienígena más letal que el séptimo arte nos ha regalado. Incluso a pesar de que no fue pensada para convertirse en saga desde su origen y que los cambios de director desviaron un poco su dirección en cada entrega, y que Prometeo o Covenant no estuvieron al nivel, sigue siendo muy buena. Para muchos fan de este universo sólo las primeras dos películas merecen la pena, siendo Aliens la más ovacionada, aunque mí preferida siempre será la película que lo inició todo. No obstante, disfruto mucho de la tetralogía original, cosa que no pasa con Terminator, por ejemplo.

La Saga de Riddick

Otra tetralogía que merece mucho la pena a pesar de ser un poco más underground, con una base de seguidores más pequeña pero no por ello menos entusiasta. El hostil mundo de Riddick nos presenta a un sanguinario asesino que tomará el papel de antihéroe y deberá buscar cómo sobrevivir en los planetas más inhóspitos del universo. Otra saga espacial se cuela a la lista, con tres películas de acción real y una película animada este universo me atrapó por la construcción de los planetas que nos presenta y por el carisma que Vin Diesel logra impregnar el personaje de Riddick. Mi favorita sin duda es Criaturas de la Noche.

La Saga de MadMax

Ponemos los pies es la tierra, o mejor dicho, en el acelerador. Los salvajes de la carretera se apoderan del tercer lugar, otra tetralogía (hasta el momento) que se cuela entre mis favoritas, y esta vez no por la Ciencia Ficción como en las anteriores, sino por ese mundo postapocalíptico y esa estética que marcara tendencia en el cine para siempre. Un inmenso páramo desolado en el desierto australiano se convierte en el escenario para que un hombre se aferre a sobrevivir en un mundo salvaje con locos motorizados acechando en los caminos. The Road Warrior es sin duda el clásico de clásico pero Fury Road fue un espectáculo impresionante y es mi favorita. Otra saga en donde la segunda entrega ha gustado más que la segunda.

La Saga de El Señor de los Anillos

Pues sí, la fantasía épica merece un escaño en el top de mis sagas favoritas, pero no es como tal una saga, es una enorme historia dividida en tres películas, pensada desde su origen como un todo y hecha para funcionar así. The Lord of the Rings es uno de los máximos referentes de la fantasía de estilo medieval tanto en el cine como en la literatura. Personalmente me gusta más leer Fantasía que Ciencia Ficción y en el cine y la televisión es al revés, pero esta saga y Game of Thrones son sin duda maravillosas. The Hobbit me gustó, pero no tanto como El Señor de los Anillos, siendo Las Dos Torres mi favorita.

La Saga de Matrix

Si ya tenemos a un referente del Terror Espacial, a otro de la Fantasía, a uno más de la temática postapocalíptica era obvio que debíamos tener a un referente de mi género audiovisual favorito, el Cyberpunk. Matrix es una de las sagas más importantes en su género, básicamente puso en el mapa del consumidor no especializado este tipo de temáticas, la realidad virtual, los robots y el futuro. Y no es que fuera la primera en abordar estos temas, pero sí se convirtió en la saga más popular al respecto. Ahora, la razón por la que está en el último lugar del top es porque si bien he visto todas las películas no lo he hecho a conciencia, salvo con la primera, aún me falta sentarme a mirar con ojo crítico el resto de la saga, que bien podría tener como resultado el considerar que no son tan buenas.

Existen otras sagas clásicas, sobre todo del terror, que me gustaría ver completas y después hacer un top de mis sagas de terror favoritas, tenemos, por mencionar a algunas, Pesadilla en la Calle de Infierno, Hellraiser o Viernes 13.

Top 5 de anime

Hace algunos año publiqué mi Top 3 de Anime, no hacía un topo 5 o top 10 porque no tenía claro qué otras de las muchas obras de animación japonesa que había visto debería figurar en mi lista de favoritas, aunque una cosa sí tengo muy segura y es que las películas de Ghibli, Makoto Shinkai y Mamoru Hosoda nunca figurarán en estos tops por la simple y sencilla razón de que me parecen tan buenas que deben ser consideradas aparte. Hoy por fin creo que puedo establecer mis 5 series de anime favoritas, las cuales son las siguientes:

1. Neon Genesis Evangelion

Sin duda Evangelion es y será mi anime favorito por siempre, veo muy difícil que alguna otra serie le quite el primer lugar que ganó desde 2006 cuando la vi por primera vez, e incluso ahora con el Rebuild (sobre todo con 3.33) he ratificado mi gusto por ella.

2. Ergo Proxy

Uno de mis animes Cyberpunk favoritos, con una estética muy particular, un diseño que me encanta y un manejo fabuloso de sus oscuros escenarios. Ergo Proxy se mantiene en el segundo lugar desde hace doce años.

3. Bokurano

La lista sigue sin cambios hasta el tercer lugar, y aunque no he visto Bokurano otra vez desde 2007, estoy seguro de que a pesar de que los años me hagan considerar que es menos buena que cuando la vi por primera vez, no saldrá del topo 5 de favoritos, pues la crudeza de su historia es algo que ninguna otra serie ha podido superar en todos estos años.

4. Great Teacher Onizuka

La primera nueva adición es GTO y no es sólo que al trabajar actualmente como profesor me siente identificado o que desde siempre me han gustado las series con temática escolar, sino por la construcción del personaje principal, la forma en que encara sus problemas y la inherente y extraordinaria comedia que todavía mantiene los toques de rudeza propios de los 90 y que en los últimos años he extrañado mucho a causa de todo el anime hiperestilizado de la actualidad. Onizuka nos enseña que un buen profesor no es aquel que se apega a manual, sino aquel que en verdad se preocupa por dejar una enseñanza útil a sus alumnos.

5. Cowboy Bebop

No podemos dejar a otro clásico noventero fuera de la lista y menos a uno cuya temática espacial es fabulosa. Cowboy Bebop no sólo nos regala una extraordinaria aventura espacial, tema que me ha llamado mucho la atención últimamente desde que vi la serie el año pasado y además sus personajes y banda sonora son un verdadero deleite.

Eventualmente espero poder hacer un top 10, no estoy seguro si obras como Fullmetal Alchemist o Death Note figurarán en ella, ambas son muy buenas que me guastaron mucho en su momento, espero volver a verlas pronto. Otras que muy posiblemente podrían entrar en ese top 10 son Mushishi, a quien sólo puedo describir como “un poema hecho animación” y Megalo Box, una de las más recientes y que me recordó mucho el estilo de Cowboy Bebop y cuyos personajes y música también me encantaron. La próxima vez que haga un top de anime favorito será cuando tenga a mis diez mejores.

The Matrix y el autobús

Este año se cumplió el vigésimo aniversario del estreno de una de las películas cyberpunk más importantes de la historia, si no es que la película no animada más importante que hay (pues ahí tenemos a Ghost in the Shell y Akira). Para conmemorarlo en algunos cines se volvió a proyectar The Matrix, la primera obra de una saga que nos invitara a cuestionar el concepto de realidad y el peligro que la inteligencia artificial podrían representar en un mundo tan dependiente de las máquinas y la informática como lo es el nuestro.

Aún no el reseñado ninguna de las películas, solamente la serie de cortometrajes animados inspirados en el universo de, en ese entonces, los hermanos Wachowski, Animatrix nos regala valiosa información sobre el origen de la guerra en la que la humanidad terminó derrotada y sufrió el destino de convertirse en la fuente de energía de las máquinas.

Muchas cosas han cambiado desde entonces, excepto la apariencia de Keanu Reeves, quienes dirigieron la película en aquellos años del siglo pasado, Andy y Larry Wachowski, ahora conocidos como las hermanas Wachowski, Lilly y Lana respectivamente, han tenido posteriores éxitos en pantalla, como Cloud Atlas, pero ninguna de sus otras películas ha superado lo que lograron establecer con Matrix hace dos décadas.

Hoy les voy a contar en qué contexto vi por primera vez The Matrix allá por el año 2000 o 2001 si no mal recuerdo, cuando el VHS era lo que estaba de moda y las pantallas planas era una cosas de ciencia ficción como lo que vemos en esta película.

Por aquellos primeros años del presente siglo, yo vivía en otro estado y la familia de mi mamá vivía en la zona metropolitana de la Ciudad de México. Generalmente íbamos a visitar a mi abuelo y tías en vacaciones, sobre todo en semana santa o en las vacaciones de verano. El transporte en ese tiempo era el de los típicos camiones feos que ya ni existen, pero había una línea directa desde el pueblo donde vivíamos hasta la Ciudad de México llamada Ómnibus, que tenía mejores asientos, baño, televisión (de esas abultadas con pantalla cóncava que ya son difíciles de encontrar) y era de ruta directa.

Me gustaba viajar en ese tipo de autobuses porque tenían aire acondicionado, eran más amplios y me mareaba menos, pero sobre todo porque solían poner películas que al menos me ayudaban a distraerme en las tres horas que duraba el viaje, algo que para mis diez años de edad era una eternidad. Lo único malo es que las películas que pasaban generalmente eran películas viejas tan malas que la mayoría era directas a videocasete o fueron estrenadas en televisión.

En fin, entre el tedio del largo viaje y las películas malas la mejor manera para pasar el trayecto era dormirse y eso hacía yo casi siempre, pero en una ocasión empecé a ver la película, era rara, en tonos oscuros y no entendía casi nada, ni siquiera recuerdo si estaba doblada o con subtítulos. El chiste es que empecé a ver el inicio y al poco tiempo me dormí, despertándome un par de veces durante el transcurso del viaje y viendo de reojo aquel extraño filme.

Mi mamá veía la película pero tampoco prestándole demasiada atención, no tengo idea de si le estaba entendiendo y si le parecía entretenida. Cuando estábamos casi por llegar me desperté por completo y entre los vagos recuerdos que tengo está el haberle preguntado a mi mamá si todavía no terminaba la película y también que dicha obra estaba bien rara, a lo que ella me dio la razón.

No mucho tiempo después platicaba con algunos amigos de la escuela y creo que a uno le comenté de esa película rara, a lo que él respondió que se trataba de Matrix, que estaba muy buena y no sé qué. Yo no le presté más atención pero con el paso de los años dicho filme se fue ganando un lugar entre el público en general y su popularidad creció lo suficiente como para que yo, ya mayor y un poco más enterado sobre cuestiones de cine, me interesara por verlo, sobre todo cuando salieron las secuelas, ya estaba yo en secundaria.

Cuando ya fui más consiente de este universo creado por las Wachowski, caí en cuenta de que la primera vez que vi The Matrix había sido aquella ocasión en el autobús, y que me había parecido tan rara e inquietante que mejor me había puesto a dormir. Sin embargo, el recuerdo de una extraña película de Ciencia Ficción no desapareció de mi memoria, y aún hoy tengo pequeños flashazos de aquellas escenas que logré ver con los ojos entrecerrados por el sueño. Y la diferencia con otras de esas películas “raras” (hoy podría decir de culto) que mal vi en mi infancia fue que no me dejó perturbado como para querer olvidarla (como El Cubo, que si bien se me hizo muy rara cuando era niño este año la compré y la vi completa por primera vez), al contrario, eventualmente esos recuerdos despertaron mi interés por ver la película.