Adiós a todos los Evangelion

REbuild of Evangelion 3.0+1.0

Escribo esto mientras los créditos finales de Rebuild of Evangelion 3.0+1.0 pasan por la pantalla, acompañados de las grandiosas canciones interpretadas por Utada Hikaru (y pensar que escuchaba Beautiful Word en el metro cuando iba de camino la preparatoria). En diciembre de 2006 vi Neon Genesis Evangelion por primera vez, empecé a las 6:00 pm y terminé a las 2:00 am, vi toda la serie de corrido pues me fascinó tanto que no me pude detener, al día siguiente vi las dos películas y quedé tan maravillado que simplemente caí en el mundo del anime desde entonces, aunque por algunos meses creí que no necesitaría ver más, pues esa serie eran tan perfecta que la vería una y otra vez. En ese entonces tenía dieciséis años, ahora tengo 31, he pasado la mitad de mi vida esperando a termina de ver Evangelion y hoy, un 29 de septiembre de 2021 por fin lo logré.

El caminó ha sido increíble y maravilloso, con momentos buenos y malos, llenó de muchos animes, pero como Evangelion nunca habrá nada, desde 1995 hasta hoy siempre será una de las series más grandes que han existido y que existirá. Ver esa serie fue el origen de este blog, tan sólo siete meses después de ver Evangelion empecé a escribir reseñas, hoy ya llevó más de 14 años haciéndolo; sin contar el ser estudiante es la actividad que más tiempo he realizado en toda mi vida. Evangelion me sumergió en el mundo del anime y eventualmente llevó a la creación de este blog y sería grandioso que el blog terminará junto con él, pero no aún, sin embargo, la última entrada que publicaré en este blog será sobre Evangelion y pienso dedicarle un buen tiempo a toda la serie otra vez.

A muchos nos les gustó el final pero a mí me encantó, se hizo referencia a la serie original y quedó sin explicar del todo las cosas, con un final no tan críptico como los pasados pero sí con dudas qué aún quedan, como siempre ha hecho la serie, y ese regresar a los orígenes con ese estilo tan particular que nos cautivó desde un inicio me resultó algo nostálgico y genial al mismo tiempo. Hay mucho de lo que aún quiero hablar sobre esta serie, pero primero voy a ver toda la serie de nuevo, las películas y el Rebuild una vez para mí, por el simple hecho de disfrutarla y de nuevo otra vez más para analizarla como es debido. Así que nos vemos en algunos meses quizás.

Películas que podría ver en cualquier momento

No sé si a ustedes les pase lo mismo, pero para mí existen tres clases de películas, mis películas favoritas, las películas que pongo como fondo cuando quiero ver algo y no prestarle atención y las películas que puedo ver siempre, sin importar el momento y que sé que me van a divertir y las voy a disfrutar. La diferencia con estas últimas y las primeras (mis favoritas) es que para ver algunas de mis películas favoritas necesito un mood especial, un ambiente propicio y las ganas de prestar la atención que esos filmes se merecen y aunque sean de mis favoritas indiscutibles no siempre quiero verlas o, mejor dicho, ni siempre puedo verlas y disfrutarlas sin importar el momento, la situación y el contexto del lugar donde las vea.

De las películas que voy a hablar hoy son de esas películas que puedo ver siempre, sin importar si es en el autobús, en televisión abierta con muchos comerciales, si ya está empezada o está por terminar o si justo la vi el día anterior, igual la voy a querer volver a ver, le voy a prestar atención y voy a disfrutar de la historia y los momentos de diversión que ofrece. También son las que suelo poner cuando quiero ver algo pero no me decido por algo nuevo ni algo complejo que ya haya visto. Ahora, si bien puedo verlas en cualquier momento, algunas de ellas no están entre mis favoritas ya que, aunque me entretienen, no las considero grandes películas. Otras por el contrario, igualmente figuran en la lista de favoritas indiscutibles.

EL DIABLO VISTE A LA MODA

Ya hablé de ella en la entrada anterior, pero esta es una de esas películas que puedo ver siempre, no importa dónde ni cómo, cada que la pasan en la tele la veo, sin importar que no sea desde el principio. No sé el número exacto de cuántas veces la he visto, pero estoy seguro de que al menos una vez al año la veo por decisión y otras cuantas veces más la veo cuando la encuentro por casualidad en la señal abierta de televisión.

TREMORS

Terror en el Desierto está entre mis películas favoritas de toda la vida y quizás sea mi película favorita de monstruos. Estoy seguro que durante el último lustro la he visto al menos tres veces por año, la tengo descargada digital en mi tableta y cuando no tengo internet ni televisión me pongo a verla. También la suelo usar de fondo, pero soy tan fan que no puedo resistirme a sólo escucharla mientras hago otra cosa e inevitablemente termina prestando atención.

LITTLE MISS SUNSHINE

También ya hablé de esta película la cual considero mi película favorita de toda la vida y creo que una de las cosas por la cual me gusta tanto es que si bien suelo necesitar ese ambiente especial para verla, por lo general la puedo ver también en cualquier momento. Aunque tampoco es que la vea tanto, con esta sí suelo buscar momentos más apropiados, pero en dado caso de que aparezca en televisión o esté frente a mí por alguna otra circunstancia claro que la voy a ver y le voy a prestar atención. Cosa que no me pasa con otras de mis películas favoritas, las cuales sí requieren ese mood específico para que quiera verlas y que si las encuentro por casualidad en televisión no las veo para no arruinar ese místico ambiente que me produce verlas en el momento correcto.

CRIATURAS DE LA NOCHE

Otra que está entre mis favoritas y la primera parte de la que considero es mi saga de Ciencia Ficción favorita (la saga de Riddick). Al igual que con Pequeña Señorita Sunshine suelo cuidar los momentos en que la veo, pero también si se me aparece en pantalla gustoso me voy a poner a verla sin dudar un segundo. No la suelo ver tanto como quisiera pero vaya que me gusta mucho.

SUPERBAD

Otra que tampoco suelo ver tanto pero que me encanta y que recientemente decidí que formaría parte de mis diez películas favoritas de toda la vida y que obviamente lidera el primer lugar en películas de comedia adolescente es Superbad. Ya hablaré de ella pronto, pero puedo decir que justo la acabo de ver hace tres días (para cuando escribo esto) y que la veré antes de que termine la próxima semana seguramente porque quiero escribir su reseña, cosa que no sé por qué no he hecho aún.

FURY ROAD

Junto a El Diablo Viste a la Moda y Tremors, es quizás una de las películas que más veces veo al año y es que esa escena de la persecución a Furiosa por parte de Inmortan Joe y su séquito de warrboys rumbo a la tormenta de arena es deliciosa. Una de las mejores y más estimulantes escenas de acción que jamás haya visto. Con seguridad también la veo una o dos veces al año y es de las pocas películas que he comprado en Blue Ray, además de que es una de las dos únicas películas que he visto más de una vez en el cine.

PACIFIC RIM

No estoy seguro de si esta y la anterior podrían entrar en mi lista de películas favoritas, pero sin duda el tributo que Del Toro le rinde Evangelion es una de las cintas que más disfruto ver, aunque esta sí me gusta verla desde el inicio, al igual que Fury Road, no obstante si me topo con cualquiera de ellas ya empezadas las veré hasta el final sin importante en dónde ni cuándo las vea. Esta es la otra película que he visto más de una vez en el cine.

EL NÚCLEO

Creo que esta es mi película comodín, cuando de plano no tengo nada que ver o no puedo decidirme elijo esta. Es también de las que más veo (sobre todo en años recientes) y si bien no es de mis películas favoritas y tampoco la considero una obra maestra logra entretenerme y puedo verla tanto como simple ruido de fondo como para prestarle atención a la trama, la cual ya me sé de memoria como en el resto de películas que he mencionado hoy, pero que aún con eso me gusta ver una y otra vez.

¿Y ustedes, qué películas pueden ver sin importar las circunstancias?

Tres animes a la vez

Cuando tenía entre 16 y 17 años fue la época en la que veía más anime. Recientemente me había iniciado en este mundo de la animación japonesa y trataba de consumir todo lo que podía, series que me recomendaban o de las que leía en algún blog, algunas que encontraba más por casualidad que por otra cosa. Mis deseos de ver tanto anime como pudiera me llevaron a ver varias series al mismo tiempo, pero cuando empecé el blog me di cuenta de que no era un sistema adecuado.

En la primera etapa del blog empecé a reseñar animes que había visto mucho tiempo antes y de los que ya no recordaba mucho, así que cuando nos mudamos a WordPress, hace ya 10 años, inicié un nuevo sistema. Ya tenía un tiempo viendo sólo una serie al mismo tiempo, pues quería dedicarle mi atención exclusivamente a esa serie en particular y por “respeto” una vez que la terminaba dejaba pasar al menos un día antes de inicia una serie nueva, como para saborear el regusto que te deja la serie un poco más antes de mezclarlo con nuevos sabores.

El nuevo sistema consistía, además, en tener una libreta en la cual iba anotando ideas que me parecería interesante mencionar en las reseñas o impresiones que la serie me había causado y que si no las apuntaba en ese preciso momento seguramente las olvidaría cuando fuera el momento de reseñarla. Así empecé con un método que consistía en ver una serie únicamente, mientras lo hacía anotaba ideas que usaría para escribir en el blog y al terminar la serie esperaba hasta el día siguiente para escribir la reseña, según yo para que la emoción pasara y así escribir algo más imparcial; actualmente muchas las escribo el mismo día si me da tiempo.

Pero el hecho es que desde hace más de diez años no había visto más de una serie de anime a la vez, pues la presión de tener que reseñar es algo que te fuerza a poner un poco más de atención, por eso la desidia que tengo con frecuencia por empezar animes nuevos. No obstante, recientemente empecé a ver series de las que no tenía pensado hablar (o de las que ya lo había hecho) y consideré que bien podría volver a ver anime como hacía en mi adolescencia.

Luego de mi encuentro con AnimeFLV decidía empezar a ver Slam Dunk, un anime que disfrutaba mucho de niño, retomé Ergo Proxy por Netflix (pues cada que sale uno de mis animes favoritos en un nuevo medio o plataforma lo tengo que volver a ver) y, dado que My Hero Academia dejará de estar en Crunchyroll me decidí a terminar la cuarta temporada que había dejado botada ya que no me atrapó tanto como las pasadas, ya no soy la demografía a la que está destinada como sí lo soy de One Punch Man.

Estos días (hacer algunas semanas para el momento en que esto se publique) he podido disfrutar de ver anime sin la presión de anotar cosas para luego reseñarlas (al final sí terminé anotando cosas sobre Slam Dunk). Y no tanto porque no piense hacerlo, sino porque luego de tanto años escribiendo en el blog ya puedo hacerlo sin forzosamente tener la libreta a la mano, aunque personalmente me siento mucho mejor cuando sé que las ideas que me gustaría comentar ya están a salvo en papel.

Reencontrándome con el anime de mi adolescencia

Hace unas semanas estaba viendo El Jardín de las Palabras en un disco pirata que ya me había dado problemas, el final el disco se saltaba el climax de la historia y deseoso de ver por fin ese filme y así poder seguir con los más recientes del buen Matoko, me puse a buscarla en AnimeFLV, abrí mi cuenta abandonada (nunca había visto nada allí) y noté que tenía algunos animes en la lista de “ver luego”, alguno de los cuales ya había visto, entre ellos la película de Makoto. Termine el filme y salí del sitio.

Esa misma noche me entró la curiosidad y regresé al sitio a mirar su catálogo, me sorprendió lo amplio de su repertorio, pero lo que más despertó mi curiosidad y me generó mucha emoción fue ver que tenían anime viejitos, desde los años 90, así que busqué algunos géneros (Ecchi, Ciencia Ficción, Deportes, Romance y Recuentos de la Vida) y me fui directo a las últimas páginas, para empezar de atrás hacia adelante, pues al parecer atrás estaban las series y películas más viejas. Y para mi grata sorpresa vi título que en algún momento anoté en una lista de anime con más de 200 obras que según yo vería algún día.

Muchos de esos anime ya ni los recordaba, pero enseguida me remitieron a mi época de preparatoria, con animes de finales de los 90 y principios de los 2000. Títulos de los que alguna vez escuché y llamaron mi atención o que fueron populares en aquellos años. Ninguno de esos títulos los he visto, porque o no los compré piratas en su momento o no están disponibles en algunos de los servicios de streamig que uso (Netflix y Crunchyroll). Cencoroll, Dennuo Coil, Clannad, Kanon, Genshiken, Nodame Cantabile, Canvas, Aa! Megami-sama, Sunabouzu, School Rumble, Haibane Renmei, DNA2, Fushi no Umi no Nadia, entre otras. No sé si sean buenas o malas, pero fueron títulos que escuché en mi adolescencia y que al verlos allí en pantalla me recordaron esa época de mi vida en la que todo era más tranquilo y veía animes sin parar.

Otros títulos que sí he visto, ya sea porque los compré piratas en mi etapa más friki o porque los pasaban en la tele cuando era niño también volvieron a mi memoria, Slam Dunk, Chobits, Love Hina, Rec, Zoids, Ikkitouse, Bokurano, Jugoku Shôjo, Texhnolyze y algunos más. Y otros que tengo en discos pero no me he dado el tiempo de ver como Eureka 7. Hay veces que tengo series para ver, pero la decidía y el saber que después tengo reseñar hacen que no me decida a empezar algo nuevo y termine viendo videos en YouTube, aunque éste renovado ánimo creado por la nostalgia de recordar los viejos tiempos, espero que me facilite el empezar anime nuevos.

Mi primera película por Netflix

Hace ya algunos meses me puse a revisar el historial de lo que he visto en Netflix y noté que había muchas series y películas que había visto pero que no estaban registradas lo cual me intrigó, pues incluso aquellas que en ese momento ya no eran parte del catálogo del postal de streaming aparecían allí, luego recordé que el perfil que uso fue el segundo que hice y que tontamente había borrado mi primer perfil, donde seguro que sí aparecería la primera película que vi en Netflix: Payasos Asesinos del Espacio Exterior.

Obviamente el catálogo de series y películas a las que tenemos acceso ahora es muy diferente al de hace 10 años. La verdad ni siquiera recuerdo desde cuando tengo contratado ese servicio pero sí recuerdo cómo lo hice y la forma en la que abrí mi cuenta y me di de alta sin la necesidad de usar tarjeta de crédito, algo que posteriormente ya no se pudo hasta que aparecieron las tarjetas de prepago.

En un cumpleaños, uno de mis hermanos (yo soy el menor de todos) le regaló a mi papá un AppleTv, el primero que salió, creo. Mi papá no lo usaba salvo para ver sus gustadas películas western en YouTube. En ese entonces las smartv no existían o no eran comunes en las casas de clase media. Nosotros obviamente no teníamos. Luego de un tiempo mi papá nos regaló ese aparato a mi mamá y a mí, así que procedí a instalarlo en la única televisión de pantalla plana que teníamos y vi que entre las app previamente instaladas estaba la de Netflix y que por ser usuario de un AppleTv tenías permitido hacer tu cuenta con algunas ventajas, por ejemplo, podrías pagar usando las tarjetas de iTunes, algo que resultaba perfecto para un chico estudiante de licenciatura que no tenía trabajo.

Así, con la ventaja de pagar desde iTunes pude contratar Netflix y empezar a pagarlo con mi dinero. No me era tan pesado hacerlo a pesar de ser estudiante y, por ende, contar con pocos ingresos. En ese entonces estaba en $99.00 y así se mantuvo incluso casi un año después de que Netflix subiera sus costos. Todo por el convenio con Apple. Actualmente ya no se puede hacer una cuenta de esa forma, pero quienes aún la tenemos seguimos pagando así y los incrementos a la tarifa del servicio suelen aplicarse a nosotros varios meses después. Otra ventaja en ese entonces es que pagando el plan básico, para una pantalla, nosotros podíamos ver contenido simultáneo en 2.

Desde ese entonces creo que Payasos Asesinos del Espacio Exterior ha vuelto a estar en el catálogo sólo una vez más (por eso he tenido la oportunidad de verla dos veces) pero sin duda me gustaría que regresara. Actualmente con las nuevas plataformas que han surgido del mismo estilo y destinadas a contenido de productoras específicas (como Amazon o Disney) mucho del contenido a dejado de estar en el portal por motivos de derechos.

Me hubiese gustado no borrar el primer perfil que hice y en el cual vi la mayoría del contenido que consumí los primeros dos o quizás tres años. En él vi Breaking Bad, The Oficce US, entre otras serie que ya no recuerdo. Sin duda haber contratado ese servicio cambió mi forma de consumir el contenido audiovisual y ahora el esperar una semana por nuevos capítulos o los molestos comerciales de la televisión tradicional me desesperan. Ver la tele se ha convertido para mí en un sonido de fondo, pues hace mucho que no me siento como tal a seguir una serie por completo en televisión abierta (y tampoco tengo televisión de paga), aunque hay una cosa que el streaming no me ha podido cambiar y es el gusto de meterme a una tienda a comprar películas en formato físico.

Terminé de ver Juego de Tronos

Como ya había dicho en entradas anteriores yo empecé a ver Juego de Tronos cuando compre el DVD y luego de haber leído el primer libro, desde entonces he esperado a que el DVD de la nueva temporada salga a la venta para seguir con los nuevos capítulos. Para mi fortuna cuando empecé a verlo estaba por estrenarse la temporada 5 así que pude ver cinco temporadas de corrido, pero a partir de entonces tuve que esperar no sólo un año a que se estrenaran los nuevos capítulos, sino algunos meses más para que dejara de ser emitida en HBO y otros mese más en lo que salía a la venta en México. Pero el pasado diciembre por fin terminé de ver la última temporada y me embarque en una segunda revisión de toda la serie de nuevo (para el momento que escribo esto, 26 de diciembre, ya voy en el capítulo 4, para el momento en que programo esto ya terminé de ver toda la serie hace mucho).

Ahora bien, qué puedo decir de Juego de Tronos que no se haya dicho ya. Sin duda muchos blogs, podcast y canales de YouTube le han dedicado mucho de su contenido, incluso algunos se especializan únicamente en hablar de esta serie. Por esa misma razón y por la gran extensión y complejidad de su historia, hacer una simple reseña como las que acostumbro puede no ser suficiente. Y tampoco sería fácil hacerla, así que he decidido escribir este ensayo para contar algunas de mis experiencias viendo la serie y sobre todo la temporada final.

En primera estoy de acuerdo con muchos de los fans a quienes no les gustó el final de la serie, yo tampoco creo que sea bueno, pero no lo odié y eso se debe a que hubo algo que le faltó a Game of Thrones para que me enganchara tanto que al llegar al final sintiera esa emoción de terminar algo que fue sumamente épico. Ahora me explico.

En varias ocasiones, sobre todo al ver obras de Fantasía Épica, hay momentos en los que uno siente una verdadera emoción por lo que ve en pantalla, se tensa, se entristece, se motiva, llora o se alegra al ver a los héroes ganar o perder. Sin embargo, y pese a lo brutalmente bien producida que esta la serie, creo que no logró generarme ese sentimiento, esa emoción que se percibe en el estómago ni ese cansancio ni satisfacción de cuando se llega al final y uno rememora los eventos pasados como si uno mismo hubiese caminado al lado del protagonista durante toda su travesía. Quizás fue por el final, o por la extensión o por lo cruda que fue desde el principio, pero no llegué a sentir esa emoción de haber terminajo un largo viaje.

Si bien Juego de Tronos tiene momentos sumamente grandioso y con una producción insuperable, creo que ninguno logró ser tan épico como la defensa del Abismo de Helm, mucho menos que la memorable carga de los Rohirrim en los campos de Pelennor. Sí, el Señor de los Anillos sí me hizo sentir esa emoción en el estómago, cosa que no pudieron lograr ni la defensa de Winterfell ante el ejército de los muertos ni la Batalla de los Bastardos.

Ahora bien, más allá de las batallas, las escenas sexuales que al principio fueron un buen gancho pues éstas disminuyeron con forma avanzaba la serie, me parece que salvo un par de personajes que siempre fueron geniales, el resto tuvieron momentos en los que fueron agradables o detestables. Aria, Jon Snow y Tyrion son de los favoritos entre la mayoría, pero yo personalmente me quedo con Lyann Mormont, Ygritte y obviamente el diablillo. Lo malo de la última temporada, entre otras cosas, fue que muchos personajes desaparecieron por completo, sobre todo del sur, pues si bien la acción y principales batallas ocurren en el norte, el resto de Westeros queda muy desaprovechado.

El final como tal no me molestó tanto, incluso creo que quien terminó como Rey de los siete reinos fue la mejor elección que pudieron hacer. Lo que pasa con Daenerys es creíble e incluso lógico, aunque el desenlace resultó muy forzado, y eso pasa cuando algo basado en un libro se adelanta a éste. Y eso se nota perfectamente desde la temporada 6 y sobre todo en la 7. Esta última temporada parece que puso todo su esfuerzo para crear una producción muy buena pero dejó de lado la calidad de la historia. El final se siente abrupto y la muerte de personajes importantes que ya habían sobrevivido a tanto genera un mal sabor de boca.

Si bien Juego de Tronos es una de las series mejor producidas y más ambiciosas en la historia de la televisión, pues cada capítulo era como hacer una película completa y la duración de éstos era la de una película, creo que se quedó corta en el sentido emocional, porque si bien nos emocionó por cómo se oía, lucía y se veía, el invertir millones en que algo se vea bien no es suficiente si a la historia no se le da la misma dedicación. No obstante, la serie es grandiosa y será recordada por su innovación y calidad, aunque lamentablemente también por tener un final que decepcionó a muchos de sus fans.

Un episodio a la semana

El formato de la televisión, y sobre todo de las series, nos ha acostumbrado a esperar un nuevo capítulo cada semana, aunque para mí nunca ha sido así realmente, pues pocas son las series que he tenido que ver de esa forma. Generalmente cuando alguna serie infantil llegaba a México en los años noventa o principios de siglo, lo hacía con algunos o varios años de retraso, por lo que podían transmitir varios capítulos a la semana, al menos uno diario. Aunque eso implicaba que repitieran las temporadas cuando estas llegaban a su fin o cuando no tenían más capítulos disponibles haciéndonos ver toda la serie desde el principio. Así nos pasó con Dragon Ball, Pokemon y Digimon innumerables veces.

Aunque tener que ver la serie desde el principio no es lo mismo que ver un capítulo a la semana y luego, cuando la temporada termine esperar un año para ver capítulos nuevos. Con los nuevos servicios de Streaming eso parecía haberse acabado, pero algunas series las han estrenado así, como para tratar de que el público más tradicional no se sienta fuera de lugar y su experiencia como espectador sea similar a lo que la televisión le proporcionaba (aunque en realidad es para que tengan que pagar al menos un par de meses por su servicio mientras terminan de ver la serie, pues si liberan toda la temporada podrían terminar del verla dentro del mes de promoción). Yo en lo personal prefiero tener toda la serie con todas las temporadas a mi disposición, pues de otra forma le pierdo el hilo a la historia. Serie como The Oficce US, How I Meet Your Mother, entre otras, las pude ver de corrido en brutales maratones que duraban varias horas al día. Otras las he tenido que ver en maratones anuales, cada que una nueva temporada se entrena. Como en el caso de House of Cards, Unbreakable Kimmy Schmidt u Orange is the New Black.

Ver un maratón anual todavía es aceptable para mí, pero lo de esperar una semana para el siguiente capítulo no es algo a lo que me quiera acostumbrar, y eso es algo de lo que me acabo de dar cuenta estas semanas en las que he seguido el estreno de la nueva temporada de My Hero Academia por Crunchyroll. Hay muchas series de las que no he hablado porque francamente prefiero esperar a que terminen por completo para ver toda la serie y no estar comentando por partes. Cuando Game of Thrones se estrenó pasaron tres años para que empezara a leer el libro, luego de leerlo compré la primera temporada y pasó otro año para que me decidiera a ver, cuando por fin empecé a ver la serie ya estaban en la temporada 5, por lo que pude disfrutar y entender la amplia historia sin problemas.

Ahora bien, desde que me puse al corriente con Game of Thornes  tuve que esperar un año para ver las siguientes entregas y aún más para esta última temporada (para el momento que escribo esto aún no he visto la temporada final), pues me espero hasta que sale el DVD para verla pues no tengo HBO (y no, no la pienso ver por Internet). Ver la serie de esa forma me hizo olvidar muchas cosas y es justo lo que me está pasando con My Hero Academia, ver un capítulo semanal le quita mucha emoción. Sé que mucha gente disfruta de su capítulo semanal y les emociona que llegue ese día, pero yo en lo personal prefiero tener a mi disposición la obra completa y verla de corrido aunque sea extenuante.

La única serie que sí he visto en dosificación semanal y que incluso logré disfrutar fue Better Call Saul, pero fuera de ella no recuerdo haber disfrutado de otra, incluso creo que prefiero que repitan la temporada todo el año hasta que se estrenen los nuevo capítulos que no tener nada por tantos meses. En series como Malcolm el de en medio para nada era un desperdicio ver los capítulos viejos porque son muy divertidos, aun cuando ya te los supieras de memoria.

Las nuevas formas para distribuir el contenido audiovisual están cambiando los hábitos de consumo y afortunadamente ahora la oferta es tan amplia y variada que tenemos para todos los gustos, tenemos serie que cuando se estrenan liberan todos los capítulos de la temporada y otras con periodicidad semanal. Y un fenómeno similar ocurre con las sagas cinematográficas, aunque el formato tradicional del cine (visto en el cine) implica esperar un año para ver la siguiente parte y eso (paradójicamente) no me molesta como con la series de televisión.

El Tren Infinito (primeras impresiones)

Hoy no es la típica reseña como se podrán dar cuenta —y en unos momentos explicaré el por qué— pues hay ocasiones en las que uno está en el lugar adecuado en el momento justo y tiene la oportunidad, más por suerte que por otra cosa, de ver una serie de televisión interesante, con una propuesta novedosa y mucho potencial, tanto que no quise esperar a verla por completo y decidí hablar de mis primeras impresiones luego de ver El Tren Infinito.

Hace un par de fines de semana me encontraba frente a una televisión que tiene servicio de Cable cambiando los canales rápidamente como usualmente hago, de pronto llegué a Cartoon Network y vi que estaban transmitiendo una serie con un estilo que me recordó a Hora de Aventura. Intrigado por ese estilo, me quedé viendo y noté que se trataba de una serie de Ciencia Ficción, así que me dispuse a ver el resto del capítulo, que era de una duración aproximada de 10 minutos.

El diseño, la historia extravagante que mezclaba Ciencia Ficción y mundos fantásticos me atrapo de inmediato, ver robots, gatos que hablan y seres hechos de agua me enganchó lo suficiente, y para mi fortuna ese día en ese momento estaban transmitiendo un maratón de la serie. Durante los comerciales aproveché para buscar información en Internet sobre ese interesante programa. Al leer la lista de episodios me percaté de que yo había empezado a ver desde el capítulo 3 o 4 más o menos y seguí hasta lo que creo es el final de la primera temporada, o al menos hasta el capítulo que emitieron en ese maratón.

Lo que me fascinó de la serie además de su diseño, fue el manejo tanto de su historia como de los elementos de ficción de los que hace uso, sobre todo aquellos retomados de la Ciencia Ficción y que no son precisamente para niños, pues algunas criaturas y personajes llegan a ser algo aterradores. Toda esa conjunción de elementos tan dispares logra un resultado que es de alabar, pues resulta una propuesta interesante, atractiva y muy necesaria para que las audiencias más jóvenes se enamoren de éste tipo de géneros. Sin olvidar el formidable y muy bien pensado desarrollo de todos los personajes, sobre todo de la protagonista, Tulip, una audaz e inteligente jovencita pelirroja.

Infinity Train es una serie de Cartoon Network estrenada en agosto de 2019, luego de que su episodio piloto se volviera popular hacer ya algunos años. La premisa de la serie es la de una niña muy inteligente que apela al conocimiento científico para encontrarle una explicación a todo, por alguna razón entra a un extraño tren, en el cual dentro de cada vagón hay todo un universo completamente diferente, con sus propias leyes de la física y habitantes muy peculiares.

Lo primero que pensé fue en la película Snowpiercer, pues lo de un tren infinito donde en cada vagón hay algo distinto me lo recordó. Pero los vagones cambian de lugar y para lograr atravesarlos y llegar al frente se deben resolver acertijos como en la película El Cubo, aunque menos letales. Algunos personajes me recordaron obras como The Matrix o The Thing, mientras que otros junto a diversos escenarios me remitieron a esas viejas obras ochenteras de Fantasía Épica Espacial, muy al estilo de lo que hacía Moebius pero con un diseño para niños.

La serie es como un collage que los amantes de la buena Ciencia Ficción van a disfrutar pero que al mismo tiempo tiene ese estilo moderno y ligero que atrapará al público infantil. Pero lo que me parece más importante es que el mundo que logra generar con ese tren infinito en el que cada vagón aloja un universo entero, resulta sencillamente una idea magnífica, pues permite que la serie se expanda tanto como quiera, y que pueda ir desde una aventura altamente tecnológica a una aventura de fantasía épica estilo medieval, o desde una historia de terror plagada de monstruos a un mundo onírico alejado de la realidad material.

Sin duda una maravillosa obra que promete mucho y tiene el potencial para convertirse en la serie de aventura que ocupe el lugar que Hora de Aventura dejó, pero ahora desde una perspectiva más científica. Espero poder ver la primera temporada completa muy pronto para escribir una reseña y posiblemente algún ensayo más pues la serie simplemente lo vale.

The End of Evangelion por Netflix

La ultima entrada de esta serie de ensayos (hasta que Netflix nos de la buena noticia de que también emitirán Rebuild en un futuro). Después de ver una vez más toda la saga de corrido puedo decir con total seguridad de que después de todos estos años Evangelion sigue siendo mi serie de anime favorita, pero no sólo eso, sigue vigente en el público fan de la animación japonesa y, sobre todo, continúa siendo uno de los máximos exponentes del anime a nivel mundial, tanto por su compleja historia como por todos los elementos que hizo básicos en las series de éste género.

Lo primero que tengo que decir es que no había visto The End of Evangelion (EoE) desde hace mucho y fue la primera vez que lo vi doblado al español de Latinoamérica y con una muy buena definición. Eso sin duda incrementó mi agrado al verla. Además del hecho de que algunas de las escenas más memorables, emblemáticas e icónicas de la saga ocurren en ésta película.

Lo primero que vemos es que ya se explica de forma directa en qué consiste el Proyecto de Instrumentalización Humana y con ello la importancia que tenían los Evas para el comandante Ikari al ser los medios para lograr el Tercer Impacto. Los monolitos de SEELE explican que perder la forma humana mediante la instrumentalización es como parte de un ritual, pero no es necesario para que la humanidad pueda unirse nuevamente con Lilith. Dicha explicación da pie para justificar que Rebuild es una continuación de la serie una vez que todos han recuperado su forma humana, el problema es que el mundo o la realidad que vemos en el Rebuild no fue el paraíso que esperaban. El porqué no lo fue se explica más adelante con los últimos diálogos de Shinji.

El ataque contra NERV es una brutal carnicería que no me había percatado que fuera tan cruel, pero la forma en que los atacan en sin duda despiadada. Otro de los elementos que también se explican, aunque ya Trabis nos había dicho parte de la naturaleza de los seres humanos, es que los lilims somos el decimoctavo ángel y que estamos emparentados con el resto de ángeles quienes fueron otra posibilidad de lo que pudo ser la vida.

Vemos también la que yo considero es la mejor escena de toda la saga, la batalla de Asuka contra los Evas en serie, quien fueron construidos para provocar el Tercer Impacto. Los nueve Evas blancos tienen un diseño que en verdad da miedo, pero la forma en que Asuka los enfrenta y derrota es maravillosa y resulta un final muy digno para uno de los personajes más icónico del anime en general, sobre todo porque en los últimos capítulos de la serie vemos a Asuka completamente derrotada e incapaz de sincronizar con el Eva 02. Dicho enfrentamiento también es el más gore de todos, superando incluso la pelea contra Bardiel.

Cuando Asuka es derrotada por los Evas en serie y su unidad termina destrozada, Shinji lo ve y su furia desata el Tercer Impacto, Rei se fusiona con Lilith rechazando a Gendô, la cámara de Gauf se abre y se borra toda individualidad, uniéndose la humanidad en un mar de LCL, no sin antes dotarnos de otro retorcido y ambiguo momento dentro de la mente de Shinji donde se encuentra con Asuka, Rei y Misato. También se descubre que todos los planes de Ikari fueron con el fin de poder reencontrarse con Yui.

Ahora lo más importante y que permite unir la saga original con el Rebuild. Al final Shinji está flotando en el mar de LCL con Rei y decide que quiere conocer a todos de nuevo, para ello se tiene que regresar la individualidad, lo cual se logra regenerando los escudos AT y reconstruyendo el mundo, mundo que vemos reconstruido pero con secuelas del Tercer Impacto en Rebuild, donde vuelve a pasar todo de forma muy similar pues fue el deseo de Shinji, quien sabía que conocer a todos de nuevo implicaría que lo volvieran a traicionar y lastimar, pero aun así prefirió ese destino en lugar de un mar de LCL.

Esa es la interpretación personal a la que he llegado con esta nueve revisión que he hecho de la serie. Tampoco debemos olvidar que a la mitad de la película hay un corte y pasa los subtítulos que parece espiral de ADN, ni las extrañas escenas porno ocultas detrás de imágenes que pasan muy rápido, al igual que las tomas en imagen real de exteriores y salas de cine con espectadores, muy al estilo del cine experimental de autor. De cualquier forma, Evangelion sigue siendo una de las series de anime más grandes de todos los tiempos y aún hoy mantiene su estatus pues difícilmente podrá ser igualada.


Evangelion por Netflix (parte 1)
Evangelion por Netflix (parte 2)
Evangelion por Netflix (parte 3)
Evangelion por Netflix (parte 4)
Evangelion por Netflix (parte 5)
Evangelion por Netflix (parte 6)
Evangelion Death (True)2 por Netflix

Orange is the New Black

Esta no va a ser la acostumbrada reseña de una serie, de hecho sólo me voy a enfocar en hablar de la séptima y última temporada de Orange is the New Black. No había querido hablar antes pues esta era una de esas series que veía para pasar el rato sin prestar demasiada atención a la trama, la típica serie que puedes dejar reproduciendo mientras vas al baño o por algo de comer, pero la temporada final dio un vuelco radical (bueno, tal vez no tan radical) al estilo cómico con el que empezó, para mostrarnos una versión más cruda y visceral de la realidad de la vida en prisión y fuera de ella.

La serie inicia contándonos las peripecias de Piper Chapman en prisión y todas las cosas a las que se debe enfrentar para sobrevivir tras las rejas, el contrabando de droga y objetos dentro de la cárcel, la violencia e intimidación de otras reclusas, el deficiente sistema judicial y el deplorable trato de los custodios hacia ellas. Sin embargo, pronto Piper deja de ser la protagonista y el peso de la trama se reparte entre las diferentes reclusas, de las cuales cada una tiene un momento protagónico a lo largo de las siete temporadas, algunas cambian mucho y otras se mantienen más o menos igual.

En esta última temporada personalmente creo que el personaje de Piper, ya está de más, pues los momentos más flojos son cuando ella aparece. Sabemos que es la protagonista pero el peso que tiene en la historia se diluye completamente cuando vemos lo que el resto de sus compañeras tienen que enfrentar, sobre todo tomando en cuenta que tienen que darles un cierre a todas ellas pues es la temporada final.

Algo que me gustó mucho es que para este momento, reclusas que en un principio no tenían tanto protagonismo son las más importantes, Suzanne, Doggett, Taystee, Caputo, Blanca y Maritza tienen los papeles más desgarradores. Si bien la historia se centra en las mujeres y los hombres son mostrados como los violentadores ya sea por ser las parejas de las reclusas o los custodios, hay uno entre todos ellos que merece el respeto de la audiencia por la forma en que su personaje creció a lo largo de la serie y ese es el de Joe Caputo, quien pasó de ser el despreciable subdirector de la penitenciaria de Litchfield es el único de todos los hombres que tiene un genuino interés por ayudar a las personas. Honestamente creo que es un personaje infravalorado.

La razón por la que la séptima temporada es tan buena es por abandonar la comedia con la que empezó en las primeras temporadas, donde la vida en la prisión era retratada da forma chusca y divertida. En las temporadas 4 a 6 la serie tiene una caída pues pareciera que la historia se hace rebuscada para alargarla, pero esta temporada final deja los cambios drásticos de las temporadas anteriores y la comedia de las primeras tres temporadas para mostrarnos algo realmente crudo.

Esta es la primera temporada en la que uno como espectador puede sentir lo horrible que debe ser la vida en prisión. Salvo en el capítulo final donde algunas (muy pocas) reclusas tienen un final ligeramente feliz, la mayoría afronta brutales momentos de desesperanza que llegan a ser incluso desgarradores, y es esa diferencia con las temporadas anteriores lo que la hace tan buena.

Ahora, como latino, específicamente mexicano, el tema obligado del que debemos hablar y el más fuerte de todos es el relacionado con la migración. Desde el inicio de la administración de Trump el tema de los inmigrantes en Estados Unidos ha sido uno de los tópicos esenciales, al grado de que han generado una elevada violencia en contra de ellos, principalmente de los latinos como se ha podido constatar en los más reciente tiroteos. No obstante a la xenofobia y el racismo inherente a la sociedad estadounidense, la forma en que retienen a los inmigrantes es totalmente inhumana, los aíslan, no les dan oportunidades para defenderse y separan a padres de sus hijos.

En la serie Blanca y Maritza son llevadas a un centro de retención para inmigrantes, donde conocen a una mujer que está haciendo todo lo posible para regresar con sus hijos, y esa es justamente la realidad de muchas madres y padres que son apresados y repatriados a sus países de origen, quedando separados de sus hijos quienes permanecen en los Estados Unidos por el hecho de haber nacido allí, pero completamente solos sin su familia. Diane Guerrero quien interpreta a Maritza sufrió justamente eso a la edad de 14 años cuando fue separada de sus padres al ser deportados a Colombia.

La denuncia que la serie hace sobre este fenómeno social es muy fuerte, tanto que quizás el momento más dramático de toda la serie no es uno donde una reclusa muere de sobredosis o es golpeada por los guardias, que no son casos menores, sino cuando un grupo de niños que apenas saben hablar y aún no entienden lo que pasa son llevados a la corte para ser juzgados como criminales por el simple hecho de no haber nacido en ese país. Considero que abordar un tema tan actual, pese a que el problema ya tiene muchas décadas, fue un gran acierto por parte de la producción.

El final que le dan a muchas reclusas es sumamente dramático, algunas mueren, otras terminan mentalmente muy mal y pierden toda oportunidad y voluntad por seguir adelante. La madre que vemos luchar por la custodia de sus hijos trata de cruzar como ilegal de nuevo para estar con ellos. Y aunque algunas de ellas mejoran un poco su vida o logran salir libres, descubren que la vida afuera es tanto o más difícil que estar encerradas. Para nadie es nuevo el hecho de que el sistema judicial no reforma a las personas, por el contrario las corrompe y termina por arruinar sus vidas y las de sus familias, por eso muchos de los reclusos suelen reincidir una vez afuera. La serie tiene un inicio ligero y hasta divertido, con temporadas malas como pasa en muchas series y un final muy digno y fuerte que vale totalmente la pena ver.