Talentos Ocultos

Título Original: Hidden Figures.
Género(s): Biopic, Drama.
Director: Theodore Melfin.
Emisión: 2016.
Duración: 127 minutos.
Extras:

Siguiendo con este interés en los viajes espaciales a raíz de ver la serie documental Marte y de leer cierto artículo sobre Arqueología Espacial, hoy toca el turno de abordar una interesante película biográfica que si bien no toma lugar en otro planeta, sí nos muestra a cierto grupo de personas que ayudaron en las primeras misiones para poner a un hombre en órbita y eventualmente hacerlo tocar la Luna: las mujeres afroamericanas. Porque no todas las películas sobre el espacio tienen que ver con aventuras y planetas distantes, algunas muy interesantes se desarrollan en lugares como una oficina donde se hacen cálculos de geometría analítica.

La década de los 60 fue muy relevante en muchos países del mundo debido a los distintos movimientos sociales, políticos, culturales y científicos que ocurrieron en esos años. Entre estos últimos fue quizás la carrera espacial entre Rusia y Estados Unidos la que más maravilló a la imaginación humana, pues saber que hay más allá de nuestro planeta, en las distantes e hipnóticas estrellas es algo que ha estado en nuestra mente desde los albores de la humanidad.

El filme nos narra de forma biográfica los eventos vividos por tres científicas afroamericanas que trabajaban para la NASA en el Proyecto Mercury, cuyo objetivo era lograr que una persona hiciera una órbita completa alrededor de la Tierra. Para ello la NASA dependía de un grupo de cálculo integrado por mujeres encargadas de hacer el trabajo que las computadoras aún no estaban capacitadas para hacer. Dentro de este grupo se encontraban las matemáticas Katherine Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson.

Katherine era una prodigio para los números desde niña, tanto así que fue la primera mujer en estudiar la universidad en el estado de Virginia Occidental. Su talento le hizo formar parte de los científicos que realizaron los cálculos para el Proyecto Mercury y el Apollo 11, pues su precisión en la navegación astronómica era insuperables. Dorothy por su parte era la líder del grupo de mujeres y fue la primera programadora IBM de la NASA, especializada en el lenguaje FORTRAN. Finalmente, Mary fue la primera mujer en conseguir el título de Ingeniera Aeroespacial en los Estados Unidos.

Además de la parte científica, la historia se centra en mostrarnos las dificultades que las tres mujeres tuvieron que superar para salir adelante y ser reconocidas en su trabajo, pues si bien trabajaban para un prestigiosa agencia del gobierno, tenían que enfrentar la incredulidad de la gente que no creía que las mujeres fueran capaces de hacer ciencia, y más aún las mujeres afroamericanas, pues el racismo de la época era otro obstáculo a superar, más aún cuando la segregación mantenía separados a blancos y negros, con baños, lugares y servicios para cada raza.

Ser mujer y ser negra era un doble obstáculo que debían superar, pero la historia no sólo nos muestra su faceta como científicas ni como una minoría racial, sino sus facetas como mujeres y como madres, pues su vida familiar se veía muchas veces afectada por las largas jornada de trabajo. Problemas que la población indígena sigue sufriendo en nuestro país actualmente.

Las mujeres pertenecientes al grupo de cálculo eran apodadas “computadoras”, mujeres sin rostro que realizaron tareas sustantivas para la NASA y sin cuyo trabaja la llegada a la Luna hubiese sido imposible, pero cuyo reconocimiento, aún hoy, no ha sido el que se merecen. Katherine entra como “computadora”  al grupo de Tarea Espacial, encargado de los cálculos para el reingreso del astronauta John Glenn, quien sería el primer norteamericano en dar una órbita completa a la Tierra. El equipo enfrentó dificultades con el reingreso y recuperación de la cápsula, pues el mínimo cambio en las múltiples variables podría cambiar las coordenadas de aterrizaje, afortunadamente, la brillante mente de Katherine encontró cómo resolver el problema.

Mientras Katherine trata de sobrevivir en su nuevo lugar de trabajo —donde además del menosprecio por parte de sus colegas por el hecho de ser una mujer negra, debe enfrentar los estragos de la segregación, como la falta de baños para gente de color— sus compañeras enfrentar sus propios dramas personales. Mary es brillante para la ingeniería, pero no podrá escalar más si no toma un curso universitario, algo que las personas de color tienen prohibido, dispuesta a lograr sus metas inicia una demanda para que le permitan estudiar una ingeniería. Por su parte, Dorothy ve amenazada su estabilidad laboral cuando la primera computadora de IBM llega a la NASA con la promesa de hacer cientos de cálculos en una fracción de segundos, intentando seguir siendo útil se instruye a ella y al resto de sus compañeras en el lenguaje de programación FORTRAN.

Al ser una película de época tenemos que valorar la recreación del momento histórico que están retratando y éste, a mi parecer, resulta excelente, sobre todo en la parte social y el racismo inherente en los ciudadanos blancos de aquella época. Incluso la propia NASA con toda la innovación y toda su tecnología era un ente anquilosado en materia social, en recursos humanos y en su parte burocrática. Eso, además del propio trabajo de las protagonistas, nos permite ver cómo fue evolucionando la forma de hacer ciencia, de los cálculos a mano al uso de computadoras y simuladores.

El resto de aspectos en la parte técnica son muy buenos, la música, los escenarios y el vestuario complementan perfectamente la ambientación de principios de los sesenta y nos colocan en una década donde el racismo y el miedo a un inminente ataque nuclear por parte de los rusos era algo de cada día. Una maravillosa película biográfica que retrata a la perfección los problemas de una década, pero también los avances científicos logrados en la misma y, sobre todo, da rostro a las personas que los hicieron posibles.

7 Seeds

Título Original: セブンシーズ (Sebun Shîzu).
Género(s): Ciencia Ficción, Drama.
Director: Yukio Takahashi.
Estudio: Gonzo.
Emisión: 2019.
Duración: 12 episodios.
Extras:

Debo admitir que después de ver Marte me quedé con ganas de ver más cosas espaciales, por lo que gran parte del mes creo que tendrá reseñas del mismo tema. Sin embargo, si bien esperaba que 7 Seeds fuera una serie postapocalíptica sobre la supervivencia de un grupo de personas en otro planeta, resultó ser algo un tanto diferente a lo que yo deseaba ver. La serie está basada en el manga homónimo de Yumi Tamura, publicado por Shogakukan desde 2001.

Siendo sincero el diseño de personajes no me gustó en un principio, pero al pasar de los capítulos creo que me terminé acostumbrando a él. La música es aceptable aunque a mí no me impresionó realmente y la calidad de los escenarios está bien pero tampoco es la gran cosa, aunque se agradece tener una serie que se desarrolle en diversos ambientes naturales plagados de peligros en lugar de los típicos vecindarios japoneses llenos de edificios departamentales donde suelen desarrollarse gran parte de las series actuales.

El diseño de personajes es la parte más interesante, pues si bien tenemos una diversidad muy amplia en estos, cada uno responde a una necesidad argumental y tiene una utilidad y un papel importante en la supervivencia del grupo. Y aunque no dejan de caer en clichés, varios de ellos tienen historias interesantes, pasados trágicos o un crecimiento adecuando en esta primera temporada, salvo uno que me pareció desesperante pues es el típico traumadito que no puede superar su pasado.

La serie nos narra las aventuras de cinco grupos de sobreviviente, personas que fueron elegidas para un proyecto experimental del gobierno con el fin de garantizar la supervivencia de la raza humana luego de que se descubriera el inminente fin a causa de un meteorito. Los elegidos integraron cinco grupos: primavera, verano A, verano B, otoño e invierno, y fueron criogenizados para despertar cuando la vida en la tierra fuese posible nuevamente.

Cada grupo está integrado por personas diversas con habilidades especiales, algunas de ellas útiles para sobrevivir y hacer frente a los peligros, otras más relacionadas con los deportes, la ciencia o las artes, a fin de garantizar la supervivencia de una parte del patrimonio cultural de la humanidad. Verano A se integra por jóvenes especialmente preparados para sobrevivir a ese inhóspito futuro, mientras que Verano B está integrado por parias sociales sin ninguna utilidad real.

Cada grupo despertó en tiempos diferentes, por lo que algunos llevan días en ese futuro hostil, mientras que otros ya llevan varios años luchando por sobrevivir. En el grupo hay un guía que sabe lo que está pasado y debe ayudar al resto a llegar a una serie de refugios construidos en los montes Fuji de Japón, donde podrán encontrar los recursos necesarios para inician una nueva civilización. Aunque las cosas no siempre salen de acuerdo al plan y el planeta del futuro es muy distinto a lo que pudieron esperar, con peligros que pondrán a prueba a nuestros protagonistas a cada instante.

Si bien la premisa de la serie suena muy prometedora, la realidad es que algo le falta para lograr atraparte al punto de tenerte pegado a la pantalla deseando ver el desenlace de lo que acabas de ver. Por ejemplo, rápidamente tenemos los típicos conflictos de poder y los grupos humanos rivales se convierten en un peligro igual de letal de los peligros de la naturaleza, como suele verse en toda serie de supervivencia.

Muchos de los elementos ya los hemos vistos en otras series, por ejemplo, en los primeros capítulos cuando no sabíamos la razón de cómo llegaron allí los personajes, no pude evitar compararla con LOST, ni tampoco con otras series del género como King of Thorn u Origins. Aunque cuando vemos cómo las habilidades y personalidad de todos los personajes tienen un papel en la supervivencia del grupo se empieza a poner más interesante.

Hay casos particularmente buenos donde la historia de supervivencia resulta realmente dramática, como en el caso del equipo Invierno o la de los primeros sobreviviente que enfrentaron la caída del meteorito en un refugio en el cual las cosas sólo empeoraron. Ambos casos son realmente crudos, sobre todo el del refugio, pues para tratar de garantizar la supervivencia debieron hacer actos atroces. Otro aspecto que también ayuda a darle profundidad a la historia es cuando conocemos las intenciones de los creadores del proyecto y la dura infancia del equipo Verano A, que también termina por caer en un cliché, que en este caso es entrenar a niños en habilidades de supervivencia sin preocuparse por desarrollar su madurez emocional.

En conclusión, la primera temporada de 7 Seeds empieza muy floja pero se va mejorando con forme pasan los capítulos, dejándonos en un buen cliffhanger en el episodio final que por primera vez en toda la temporada sí me generó deseos de saber qué más va a pasar. Espero que en la segunda temporada veamos una realidad más cruda, con un poco menos de ese trasfondo romántico que da esperanzas a ciertos personajes, pues si bien la historia promete, no logró ganar mi atención al cien por ciento.

Sora no Otoshimono

Título Original: そらのおとしもの (Sora no Otoshimono).
Género(s): Comedia, Drama, Ecchi.
Director: Hisashi Saito.
Estudio: AIC.
Emisión: 2009.
Duración: 13 episodios.
Extras: 1 OVA, Sora no Otoshimon: Forte, 1 películas.

Seré honesto, empecé a ver esta serie con altas expectativas de ver un buen e interesante Ecchi o con al menos un subido y sugerente fan-service, pero al final quedé algo decepciona pues no llegó a ser ni lo uno ni lo otro. Todo quedó es una serie tibia más del montón que, a mi parece, no logra concretar ninguno de sus argumento y cuyo trasfondo, pese a tener potencial, está completamente desperdiciado.

El anime se basa en el manga homónimo de Suu Minazuki y tiene una calidad técnica regular. Para ser del 2009 visualmente se ve como una serie de principio de siglo, lo cual no digo que sea malo, de hecho a mí me gusta más eso que el genérico y súper estilizado estilo actual. La música está bien, no es mala aunque para ser sincero tampoco le presté mucha atención. El diseño de personajes fue lo que más me quedó a deber, pues si bien tenemos a las típicas chicas de pechos enormes, lo que nos garantiza numerosas escenas repletas de opais, en general todos los personajes son un poco bobos al principio.

La historia sigue las desventuras de Tomoki Sakurai, un chico que ama su vida tranquila en la que puede holgazanear y estar de morboso viendo los enormes pechos su mejor amiga Sohara Mitsuki. Un día una chica extraña cae del cielo, más específicamente, de un pequeño planeta que orbita la Tierra conocido como Nuevo Mundo. La joven tiene la apariencia de un ángel, alas y un cuerpo muy sensual. Sin saber cómo, Tomoki termina encadenado a la chica quien lo llama amo.

Al parecer aquella chica se llama Ikaros y dice ser una Angeloid, una especie de robot con la capacidad para conceder cualquier deseo mediante unas extrañar cartas. Al principio Tomoki aprovecha para pedir deseos pervertidos, pero luego él y sus amigos descubren que Ikaros no sólo puede conceder deseos, sino que posee las habilidades y el poder de una peligrosa arma mortal capaz de destruir planetas enteros.

A Tomoki y Sohara se unen la presidenta de la clase e hija del jefe yakuza del pueblo Mikako Satsukitane y el inteligente Eishirô Sugata, líder de un club dedicado a investigar el Nuevo Mundo. El cuarteto se hará amigo de Ikaros y Nymph, las dos Angeloid que caen del cielo y terminan hospedadas con Tomoki. Sin embargo, los amos que viven en el cielo y creadores de la Angeloid tienen un plan perverso contra Ikaros. Juntos, los cuatro amigos y las dos Angeloid tendrán que hacerles frente.

Si bien la premisa es interesante en realidad la serie se limita a contar un poco el día a día en la vida alterada de Tomoki por culpa de las dos robots, pero ni siquiera de una forma tan interesante como en un Slice of Life. Todo queda en comedia simple y algo de Ecchi que tampoco es tan excitante. Personalmente sentí el desarrollo de la serie vació, sin que pudiera explotar el trasfondo argumental de los perversos amos que viven en el Nuevo Mundo ni la violencia que las habilidades bélica de Ikaros hubieran permitido. Todo quedó en algo mundano y sin profundidad.

Tampoco la parte cómica me logró atrapar del todo, pues la comedia es algo boba y si bien recurre al cambio de formato en los personajes, dibujándolos chibi en las escenas más cómicas, creo que el resultado no fue favorable, pues si bien este estilo de dibujo pretende acentuar la comedia, lo que en realidad logra es restar seriedad a un argumento que tenía potencial, incluso a la parte sexual le resta mucho.

Los protagonistas también son estereotipos en todos los sentidos, incluso Ikaros me recordó a Lucy de Elfen Lied, pues la hacen lucir tierna e inocente a la vez que es peligrosa. Tomoki es el típico pervertido, Sohara es la amiga buenota, Mikako es la loca pervertida y Sugata es el típico alumno inteligente obsesionado con algo que a nadie más le importa. Y Nymph, la otra Angeloid, es la típica loli pequeña con el busto chico, para contrastar con el resto de las féminas que aparecen en la serie.

Ahora bien, hay dos aspectos interesantes que le pudieron dar profundidad. El primero de ellos es la cuestión del odio racial por parte de los Amos, quienes llaman Downers a los habitantes de la Tierra y a quienes consideran seres inferiores. Explotar eso hubiese beneficiado en mucho la calidad general de la historia, pero todo quedó en meras palabras y diálogos sin mayor relevancia. La segunda es la brutal cosificación de la mujer, pues todas las Angeloid son mujeres físicamente muy atractivas para el gozo de los Amos, pero al mismo tiempo son humillada de manera reiterada por estos, quienes son en su totalidad hombres. Si bien las mujeres están cosificadas en la mayoría del anime, esta es la primera vez en que me parece incómodo.

En general la serie me quedó a deber, tiene puntos que parecían prometedores y por momentos la comedia y las referencias que hace a la cultura pop son buenas, pero para mí gusto se queda como una serie más del montón, de esas que puedes poner de fondo cuando no te interesa estar pegado a la pantalla poniendo atención a cada diálogo. Si la historia se hubiese centrado en el Ecchi o en las batallas entre Angeloid o en la crueldad de los Amos hacia éstas y su desprecio por la humanidad, todo habría sido mejor.

Toradora!

Título Original: とらドラ! (Toradora!).
Género(s): Romance, Drama, Comedia.
Director: Tatsuyuki Nagai.
Estudio: J.C. Staff.
Emisión: 2008-2009.
Duración: 25 episodios.
Extras:

Toradora! está basada en las novelas ligeras del mismo nombre escritas por Yuyuko Takemiya. Es una serie de la que ya había escuchado hablar y cuyos comentarios generalmente eran buenos. Lo primero que noté al empezar a verla es que me recordaba al estilo de anime de principio de siglo y cuando vi que su emisión inició en 2008 comprendí que fue de esos últimos animes con ese estilo que todavía no era mega genérico como mucho de lo que se hace actualmente y donde todos los personajes lucen igual. Personalmente me encanta que la protagonista sea chaparrita y peleonera.

Esa cuestión del estilo me gustó de inmediato y fue uno de los principales elementos que puedo resaltar de su apartado técnico, pero además del diseño de personajes en general todo el aspecto visual es bueno, pues los escenarios también cumplen muy bien su función. La música es otro elemento bien logrado pues logra ambientar muy bien los cambios de escena, para poder ir de la comedia al drama romántico sin dificultad y manteniendo cierta chispa de humor que es característica de la serie.

La historia gira en torno a Ryûji Takasu, un chicho gentil y obsesionado con la limpieza y los quehaceres domésticos al que todo mundo teme por su apariencia de delincuente, y Taiga Aisaka, una malhumorada jovencita de baja estatura y terrible temperamento. Por asares del destino ambos terminan en la misma clase durante el segundo año de preparatoria y descubren que son vecinos. Su relación no es nada buena, pues además de ser temidos por todos sus compañeros y profesores, ellos tampoco se agradan mucho.

Las cosas empiezan a cambiar cuando Ryûji descubre que Taiga está enamorada de Maruo, su mejor amigo y delegado de la clase. A su vez, Ryûji está enamorado de la mejor amiga de Taiga, una alegra y muy activa jovencita llamada Minori. Al saber los sentimientos de ambos deciden ayudarse a conquistar a sus seres amados, pero a ambos les cuesta mucho trabajo expresar sus sentimiento y se ponen muy nerviosos cuando están con la persona que les gusta. A pesar de ello, ambos están decididos a unir esfuerzos hasta lograr su meta.

Para lograr confesar su amor deciden unir fuerzas, lo que los lleva a pasar mucho tiempo juntos, y con ello empiezan a desarrollar una fuerte amistad que ni siquiera ellos mismo notan en un principio. Taiga es muy torpe y vive sola, lo que hace que Ryûji se preocupe por ella, haga los quehaceres en su departamento y la invite a cenar todos los días. Sin darse cuenta nace entre ellos un fuerte lazo de amistad, al grado de que Taiga se vuelve un tanto dependiente de Ryûji para casi todo. Pero lo más importante es que sólo entre ellos se siente realmente a gusto, ni siquiera en la compañía de la persona que les gusta se pueden sentir tan cómodos.

El pasar tanto tiempo juntos hace que todos en la escuela crean que son novios y eso genera una serie de confusiones que les dificulta alcanzar su objetivo, generando situaciones cómicas y también dramáticas. Aunado al contexto escolar, conocemos también parte de la vida familiar de cada uno, de los problemas que llevaron a Taiga a vivir sola y de las dificultades económicas que la madre de Ryûji debe solventar como madre soltera para sacar a su hijo adelante. Tales aspectos empiezan a generar un trasfondo más dramático que sumados a la parte romántica generarán un hermoso y emotivo desenlace que no recurre al típico y muchas veces antinatural final feliz.

La serie me gustó, realmente me pareció buena pero no tanto como a mucho de sus fans, aunque si la hubiera visto en mi época de preparatoria seguramente me hubiese gustado mucho más. La razón para considerarla buena a secas y no sobresaliente es porque que ya no soy el público al que está destinada la obra, dejé de ser un adolescente hace años, pero aun puedo apreciar lo buena que es y entender por qué le gusta tanto a muchas personas. De haberla visto cuando tenía la edad de los personajes seguramente me habría identificado de inmediato con los protagonistas, sobre todo con esa parte de no poder declarar los sentimientos por una persona.

Ese aspecto de ocultar los sentimiento por alguien o tener dificultad para expresarlos abiertamente a pesar de que callarlos nos haga sufrir más, me parece que es el elemento que atrae a muchos de sus espectadores, pues es algo que muchos de nosotros como adolescente tuvimos que enfrentar. Además de eso, el drama al que da paso es sumamente bueno, no de ese drama meloso y falso o en extremo depresivo, sino un drama real que a pesar de ser una cosa de niños, es algo fuerte que a esa edad parece difícil de superar.

Lo anterior nos lleva a la parte más atinada de toda la trama y es que si bien estamos viendo una serie de romance y drama nunca se muestran estos elementos de manera que intenten restregárnoslos en la cara, por el contrario, a partir del uso de la comedia ocultan la parte dramática de trasfondo y van haciendo que el romance entre los protagonistas crezca de una forma que si bien es obvia resulta orgánica, natural y a final de cuentas muy bonita. Desde el principio ambos hacen muy linda pareja, y lo digo en un sentido emocional, pues a pesar de ser muy distintos se complementan perfectamente.

El crecimiento que tienen todos los personajes es asombroso, porque ninguno de ellos se queda estancado, todos crecen, maduran y se hacen más fuertes, muchas veces a partir de tener que enfrentar momentos difíciles y tomando decisiones que podrían ser malas o hacerlos sufrir más, pero que al final el tener la capacidad para decidir por ellos mismo es lo que refleja realmente la madurez que van alcanzando.

El final de la serie es bueno. En el último tercio el drama empieza a desarrollarse más y en los dos capítulos finales vemos un desenlace glorioso, crudo por momentos, algo triste pero real. La última escena creo que está de más, pero el hecho de que no sea el típico final feliz donde los amantes vivieron juntos y felices para siempre le da un buen toque que a mí personalmente me gusta mucho más que los finales tradicionales.

La serie es muy buena, enfocada en un público adolescente pero que igualmente puede hacernos recordar nuestra más tierna juventud, cuando sufrir por amor era el fin del mundo y el expresar nuestros sentimientos resultaba algo más difícil de lo que realmente debería ser. Sin duda de lo mejor que he visto en cuando a series de romance y drama adolescente, sobre todo porque ese romance no es meloso ni inmediato, se va desarrollado a lo largo de toda la serie, pues al final el amor que se profesan los protagonistas es algo que se construyó con base en el esfuerzo, la convivencia y el conocer y confiar en el otro y no sólo por una mera e inmediata atracción física como nos suele pasar cuando somos muy jóvenes.

El Origen

Título Original: Inception.
Género(s): Ciencia Ficción, Drama.
Director: Christopher Nolan.
Emisión: 2010.
Duración: 148 minutos.
Extras:

Una de las películas que tenía pendiente ver desde hace mucho es El Origen, una de las obras de Ciencia Ficción que más revuelo causó entre los fans hace casi una década, creado toda una legión de seguidores y sobre todo de personas que trataron de desarrollar teorías explicativas sobre el multiverso de los sueños ganándose la reputación de ser una historia compleja y nada fácil de entender. Incluso series icónicas como Los Simpson parodiaron el filme.

Primero tenemos que destacar lo obvio, la parte técnica. Visualmente la película es maravillosa, tanto por los hermosos, pulcros y elegantes escenarios como por la vistosidad de sus efectos especiales. Creo que desde The Matrix (1999) no se había visto algo parecido en el manejo del espacio y los movimientos de cámara. Los efectos son sin duda uno de los atractivos principales, sobre todo esas cámaras lentas. Los escenarios también los debemos destacar pues eligieron lugares hermosos que son, al mismo tiempo, exóticos y laberínticos.

En cuanto a la música supongo que es igualmente buena, lo que pasa es que estaba tan absorto en la historia, los efectos y toda la parte visual que no fue sino hasta los créditos cuando me percaté de que no había puesto atención a la banda sonora, pero esta fue compuesta por Hans Zimmer por lo que es sinónimo de calidad.

Las actuaciones tienen un nivel formidable tan sólo porque tenemos a muchas estrellas ya consagradas. El protagónico a cargo de Leonardo DiCaprio es espectacular y el resto de su equipo es interpretado por actores igualmente buenos, entre los más famosos están Marion Cotillard a quien algunos ubicarán por La Vida en Rosa, Joseph Gordon-Levit mejor conocido por su papel en 500 Days of Summer, Ellen Page quien interpretara a Kitty en la saga de X-Men, Tom Hardy quien fue el nuevo Max Rockatansky en Fury Road, Ken Watanabe que participó en la más reciente saga de Godzilla, Cillian Murphy protagonista de 28 Day Later, Michael Cane mejor reconocido como Alfred en la saga The Dark Knight, quien fue dirigida por Christopher Nolan y por eso varios actores participaron en alguna otra de esas películas.

La historia gira en torno a Dom Cobb un extractor, persona dedicada a robar información de la mente de las personas mientras duermen. La tecnología que hace esto posible permite que varias persona compartan sueños y dentro de ellos pueda encontrar lo que buscan. Cobb y su compañero Arthur son reclutados por Saito, un poderoso empresario, para implantar una idea en una persona, un trabajo opuesto al de extraer denominado Origen. Saito quiere que Cobb implante de idea de destruir el imperio de su padre en Robert Fisher, heredero de la corporación rival de Saito. La dificultad que implantar una idea implica hace titubear a Cobb, pero Saito le promete resolver sus problemas legales si lo logra, deseoso de poder regresar a su país y ver a sus hijos Cobb acepta.

Cobb y Arthur inician la búsqueda de su equipo, pues para lograr implantar la idea deben ir muy profundo en el subconsciente y para ello tendrán que construir tres niveles de sueño, esto es, un sueño dentro de un sueño dentro de un sueño. Lo primero que necesitan es un arquitecto, alguien que construya los escenarios a manera de laberinto, allí en donde entra Ariadne, una estudiante de la universidad, ella diseña cada uno de los niveles del sueño. Para obtener información necesitará a un falsificador que se haga pasar por otras personas, ese será el trabajo de Eames, sin olvidar a un químico que los mantenga dormidos y estables mientras dura la misión, esa será la tarea de Yusuf.

Con el equipo completo la tarea ahora es diseñar la misión y la manera de implantar la idea, la cual debe ser muy sutil para que germine y crezca como propia dentro del individuo, para ello necesitan implanta una parte de dicha idea en cada uno de los tres niveles. Además de implantar la idea de manera sutil, deberán ser cuidadosos son las proyecciones, personas proyectadas por la víctima, en esta caso Fisher, y que pueden percibir cuando están en un sueño y atacar al soñador, para mala fortuna del equipo la mente de Fisher ha sido entrenada para elaborar defensas y evitar que le roben información mientras duerme.

El tiempo trascurre distinto en los sueños, mientras más profundo van, más rápido pasa el tiempo, en el primer nivel 5 minutos son una hora, su misión será de 10 horas en la realidad, lo que equivale a una semana en el primer nivel, seis meses en el segundo y diez años en el tercero. Estando tan profundo en el sueño, no podrán despertar fácilmente, así que diseñan un sistema basado en la sensación de desequilibrio. Generalmente cuando alguien muere en un sueño despierta, pero a esa profundidad su mente no despertará, sino que vagara en un limbo eternamente. El equipo tendrá que trabajar con rapidez para implantar la idea y evitar que las defensas de Fisher los maten o no podrán despertar.

La construcción metafórica de los sueños es maravillosa, el meter un sueño dentro de un sueño e incluso más, es una idea fabulosa, pero la manera en que se aborda el concepto de realidad lo es aún más y el uso de los tótem para distinguir un mundo de otro es un buen toque que le aporta cierto misterio al final. Para aquellos que pasaron mucho tiempo soñando, la realidad dejo de serlo y ahora sólo pueden vivir en sus sueños pues todo lo demás lo conciben como ilusorio. Anteriormente pensaba que la historia estaba muy basada e inspirada en Paprika, obra de Yasutaka Tsutsui y que fuera adaptada al anime por Satoshi Kon, pero la forma de hablar de lo que es real y lo que no me recordó más a The Matrix, pues a pesar de hablar de varios niveles de realidad no considero que llegue a pertenecer al género del hiperrealismo.

En el mundo que crea el filme compartir sueños parece ser algo común pero ilegal y si no ilegal al menos se hace de forma clandestina, quienes roban información en sueño lo hacen de manera detectivesca y eso le da un toque que nos remite a las películas del Film Noir, un poco al estilo del clásico Thriller policiaco sin realmente serlo, pero eso permite mucha acción en pantalla y enfrentamientos entre hombres armados realmente emocionantes.

El jugar a no saber qué es real y qué es un sueño es algo que engancha al espectador, pero no es tan difícil de entender realmente. Cuando la película se estrenó vi muchas reseñas y comentarios sobre lo compleja que era y lo difícil de entender o distinguir entre los sueños y la realidad, pero de hecho es bastante simple de entender y como nos van guiando nivel por nivel siempre sabemos qué tan profundo estamos en el sueño. He visto animes de temática psicológica mucho más complejos que esta película, aunque el final abierto sí te deja con la duda de qué fue real y qué no, pero sólo en cuestión del desenlace.

Es un final muy inteligente, de hecho toda la película está construida de forma muy inteligente para atrapar la atención del espectador, el dejar ese final abierto es justamente lo que enganchó a muchos fans y les obligó a crear sus propias conclusiones y teorías. Dicho final me recuerda mucho al de Blade Runner (1987) donde nos quedó la duda de si Deckard era un replicante o no, aquí nos queda la duda de si Cobb logró despertar o no. Hay tanta acción en la película que a pesar de su larga duración el tiempo se pasa muy rápido. Hay emoción, acción, peleas, armas y un trasfondo complejo pero no imposible de entender. Sin duda una película obligada para todo el amante del buen cine.

AggRetsuko Temporada 2

Título Original: アグレッシブ烈子 (AggRetsuko).
Género(s): Comedia, Drama, Chick Flick.
Director: Rarecho.
Estudio: Fanworks.
Emisión: 2019.
Duración: 10 episodios.
Extras:

La primera temporada de AggRetsuko me gustó aunque algunos capítulos en los que se enamora fueron algo tediosos para mí, con eso en mente esperaba una segunda temporada no precisamente con mucha emoción pero si con un poco de interés de ver el desarrollo de algunos personajes, en particular la relación con Haida. No obstante, lo que vi en esta segunda temporada fue algo muy distinto a lo que espera pero no me decepcionó y como trata los temas de forma un poco más madura ya podemos decir que es un Chick Flick.

Los primero dos capítulos me parecieron algo aburrido para ser honesto. Luego de las crisis emocionales sufridas por el estrés de su trabajo Retsuko por fin logra sobrellevar la vida adulta de oficinista sin acumular estrés. Si son adultos jóvenes entre los 25 y 30 años y ya han trabajado para ganarse su sustento entenderán lo difícil que es ese primer choque con la realidad adulta. El trabajo termina por distar mucho del ámbito escolar en el que hemos vivido desde niños y es más duro de lo que podríamos esperar. Yo creo que a muchos nos dio esa breve crisis al entrar a trabajar por primera vez y tener que aprender cosas que en la escuela no te enseñaron a pesar de ejercer un trabajo acorde a tu profesión en caso de que tengas una, pero luego de un tiempo aprendes a sobrellevar las tareas, la rutina y sobre todo a tus compañeros.

Los compañeros es uno de los principales aspectos de esta temporada pues tenemos lo que podríamos definir como dos sagas, la de Anai, el nuevo empleado de contabilidad y la de Tadano. La parte de Anai es sin duda la más interesante, pues el recién contratado llega a la compañía con una pésima actitud, pues es un tipo que aparenta ser correcto y servicial, pero si alguien le hace ver sus errores se enloquece y amenaza con acusarte por abuso de autoridad. Todos sus compañero y superiores le tienen miedo por lo que pueda decir de ellos a pesar de que nunca hayan tenido una mala actitud contra él, incluso Ton, el jefe, recibe una notificación en su contra.

Anai es un personaje detestable, desde el principio lo odias y creas mucha aversión en su contra, pero está perfectamente creado pues representa a los trabajadores Millennial que ocultan su inseguridad e ineptitud con una actitud defensiva en contra de los demás usando las reglas a su favor. La verdad el personaje me desagradó mucho, pero es quien le da juego a la historia y evita que la primera parte sea completamente plana y aburrida, le da el sabor y permite además que otros compañeros del trabajo destaque, sobre todo Kabae, quien deja ver su faceta como mamá y su rectitud en el trabajo a pesar de que le encante el chisme.

La segunda parte de la serie se centra en la relación romántica de Retsuko con Tadano, a quien conoce en la escuela de manejo y quien parece ser un chico desempleado sin metas personales y una actitud despreocupada. Tadano y Retsuko empieza una relación y pronto se descubre que el nuevo novio de la panda roja es en realidad un genio de la computación que está desarrollando la más avanzada Inteligencia Artificial y cuya compañía colaborará con la de Retsuko. Ser novia de una celebridad de la tecnología y que además tengan una relación laboral crea muchos conflictos en la pareja, pues la prensa amarillista no tardó en sacar notas al respecto e inventar rumores sobre ellos.

Como era de esperarse, todos en la oficina descubre la relación de Retsuko con Tadano, pero a ella no le importa pues decide que ha encontrado a su pareja ideal, sin embargo, la perspectiva que cada uno tiene sobre las relaciones es muy distinta y eso hará que Retsuko tenga que decidir entre lograr su meta de casarse y tener una familia o llevar una vida al lado de Tadano, quien no cree en el matrimonio ni quiere hijos.

El personaje de Tadano me resultó muy peculiar, básicamente era como si Retsuko estuviera saliendo con Elon Musk y obviamente el que una oficinista saliera con alguien tan importante generó muchos rumores en su contra. Además de su relación amorosa y sus conflictos laborales, la serie aborda la cuestión de los matrimonios arreglados, pues la mamá de Retsuko le arregla varias citas para que salga con hombres solteros cuyas madres también les están buscado pareja. Es comprensible que los Millennian crean cada vez menos en el matrimonio y rehúyan de las relaciones fijas y la independencia, aunque en una sociedad tan tradicional como la japonesa es natural que los padres no quieran ver a sus hijos solteros después de los treinta años.

Esa característica del miedo al compromiso que tiene nuestra generación y la dependencia al internet están perfectamente reflejadas y hacen una crítica más compleja de lo que hubiera esperado. En comparación con la primera temporada esta es más profunda pues no sólo se enfoca en la cuestión laboral. Que la única meta de Retsuko sea casarse y tener una familia es muy decepcionante, pero acepto que incluso en nuestra generación de nativos digitales hay gente que piensa así. Lo único que no me gustó de toda la temporada es que Haida y Fenneko son muy relegados y no juegan un papel tan importante, de hecho los vemos muy poco, aunque se da más juego a personajes como Gori y Washimi cuya edad y experiencia dan otra perspectiva de la vida laboral y sentimental igualmente interesante.

La delgada línea amarilla

Título Original: La delgada línea amarilla.
Género(s): Movie Road, Drama.
Director: Celso R. García.
Emisión: 2015.
Duración: 95 minutos.
Extras:

Generalmente las Movie Road son esas películas en las que toda la historia toma lugar cuando los protagonistas viajan por la carretera y aunque generalmente mucha de la acción trascurre dentro de un auto, también puede ocurrir sobre el asfalto. La delgada línea amarilla es una bellísima historia en la que cinco hombres conocerán las desdichas de uno de los trabajos más pesados que existen, pintar las líneas guía de las carreteras.

La película es muy buena, tanto en la historia, como en la música y obviamente en el apartado visual, sin olvidar el diseño de personajes y la calidad de actuación. Personalmente lo que más me gustó de los elementos técnicos fue la banda sonora, ya que es triste pero al mismo tiempo esperanzadora y me recordó mucho las melodías de Little Miss Sunshine, que es mi película favorita y curiosamente también es una Movie Road. Cabe destacar que la película es la opera prima de su director y que el perro que sale allí fue rescatado de la calle.

La calidad actoral no tiene mayor desperdicio, teniendo a grandes actores como Damián Alcázar, Joaquín Cosio y Fernando Becerril es obvio que podíamos esperar algo de calidad. El grupo de actores que siempre acompañan a Damián se conocen de sobra y tienen una espectacular química en pantalla, Silverio Palacios, Gustavo Sánchez Parra y el joven Américo Hollander lo hacen muy bien.

La historia gira en torno a don Toño, un hombre ya mayor aunque aún no anciano que trabaja en un deshuesadero. El hombre tiene lo mínimo para vivir, sus únicas posesiones valiosas son una caja con fotografías de su familia y una vieja camioneta. Para su mala fortuna el negocio no anda bien y es despedido. Para tratar de ganarse la vida acepta un trabajo en una gasolinera, en donde se reencuentra con un ingeniero con quien trabajó hace años. El ingeniero le ofrece el trabajo de pintar la línea de una carretera de 217 km y ante la falta de pago en la gasolinera Toño decide aceptar.

Don Toño inicia su nuevo trabajo, una larga y pesada jornada en la que lo acompañarán cuatro peones. Atayde, un simpático y gordinflón hombrecillo que trabajaba en un circo, Gabriel, ex chofer de camión, Mario, tipo de pocas palabras que no inspira confianza y Pablo, un joven despreocupado pero compadecido por lo demás, juntos iniciarán una travesía en la que vivirán de todo, desde las agotadoras jornadas de trabajo, las peleas entre compañeros, la traición, los peligros del camino y el agotador sol del desierto.

Desde un principio tenían muchas expectativas del filme, no sabía nada sobre él pero la portada y el hecho de que Damián fuera el protagonista eran garantía de que podría esperar algo bueno y también la breve sinopsis en la que se hacía referencia a las dificultades de la vida. Una película sobre trabajadores de carretera adentrándose en la vida rural del México real me atrapó al instante. Sin olvidar las breves alusiones a la ingeniería, la construcción y el trabajo de campo al que he estado expuesto gracias a mi familia.

El filme bien podría ser comparado con una historia de fantasía épica, pues a pesar de que aquí no hay magia, sí tenemos un viaje en donde los personajes enfrentarán una serie de obstáculos que terminarán por cambiar su vida, haciéndoles valorar las cosas de otro modo, algo que sólo pueden experimentar las personas que han trabajado en el campo fuera de una oficina.

Las peripecias del trabajo son sin duda la parte medular de la historia y la forma en que éstas impactan no sólo en nuestra vida, sino en la convivencia diaria con los colegas. A pesar de las rencillas, el paso de los días, los kilómetros caminados y el cansancio sólo se volverán menos pesados cuando los hombres empiecen a confiar en sus compañeros, contándoles parte de su pasado, sueños y aspiraciones frustradas que eventualmente los llevaron a trabajar en los caminos y eso es sin duda la parte más rica de toda la película, ver cómo, a pesar de todo, la camaradería es lo más importante para poder seguir adelante.

La incompetencia e irresponsabilidad de las personas a tu cargo, los desperfectos mecánicos, los robos, el sol, las extenuantes caminatas, las acampadas al lado de la carretera, la sed y la falta de comida son el precio que se debe pagar por realizar este tipo de trabajo y la ganancia no sólo es el dinero, sino los hermosos amaneceres, las noches estrelladas, la hermandad y las enseñanzas de don Toño quien, a pesar de todo, intenta enseñarnos un trabajo que posiblemente nadie más desearía hacer. Sin embargo, esas ganancias que alimentan el espíritu simplemente nos permiten apreciar mejor un plato de comida o nos reconfortan para seguir adelante, al final, lo que importa es sacar el trabajo a tiempo, cobrar y seguir buscando, como todas las personas en la dura realidad de la economía mexicana.

La película es una preciosidad, directo a mi top de películas mexicanas favoritas y el final es a la vez crudo, dramático y liberador. Concluir la jornada a pesar de todas las perdidas y el sufrimiento termina por valer la pena, pues a pesar de los malos momentos, aquellos breves instantes de alegría con los compañeros, de rizas y juegos se quedarán igualmente en nuestra memoria. La escena de la feria fue mi parte favorita y una con la que me pude relacionar directamente. Una película sumamente hermosa que superó por mucho mis expectativas. Por cierto, ver a Joaquín Cosio en un papel donde no es un maleante me agradó mucho.