Patema Inverted

Título Original: サカサマのパテマ (Sakasama no Patema).
Género(s): Ciencia Ficción, Distopía, Drama.
Director: Yasuhiro Yoshiura.
Estudio: Purple Cow Studio Japan.
Emisión: 2013.
Duración: 99 Minutos.
Extras: Patema Inverted: Beginning of the Day.

Publicada originalmente como un ONA llamado Patema Inverted: Beginning of the Day, con un total de cuatro episodios de seis minutos que narran los primeros 24 minutos de la historia, Patema Inverted es el primer largometraje de Yasihiro Yoshiura, quien anteriormente ya se había ganado la atención del público por la miniserie Eve no Jikan y por sus geniales y un tanto sombríos cortometrajes de Ciencia Ficción. Esta es su primera obra no producida por Studio Rikka.

Las obras de Yasuhiro siempre han destacado por su asombrosa calidad de animación y los nítidos y muy detallados escenarios que utiliza, llenos de tubos, pasillos oscuros y cosas viejas y oxidadas que le dan un toque industrial propio del Cyberpunk. Sin embargo, esta obra no pertenece a ese género, pues a pesar de tener el mismo tipo de escenarios es más luminosa y  con una historia que intenta dar un mensaje de unidad y esperanza.

La música es muy buena y el diseño de personajes también, aunque ya es ligeramente diferente a ese estilo tan marcado que Yoshiura había estado usando en todas sus obras desde Mizu no Kotoba, no obstante desde el primer momento podemos advertir que el trabajo pertenece a este aún joven director. Patema Inverted demuestra el crecimiento y la madures en el estilo y calidad en general que Yasuhiro ha alcanzado con el paso del tiempo. Además, es la obra menos oscura e intrincada de toda su filmografía, lo cual resulta refrescante y sumamente entretenido.

La historia gira en torno a Patema, una joven muy inquieta que gusta de explorar las zonas prohibidas de su comunidad. Su padre era antiguamente el líder del grupo pero ella siempre se sintió muy identificada con los deseos de exploración de un hombre llamado Lagos a quien admiraba. Ella y toda su comunidad son conocidos como los subterráneos y viven debajo de la tierra. Sobre ella, en la superficie, se localiza la nación de Aiga, con la que tienen muchos conflictos. Los subterráneos tienen prohibido ir a la superficie pues la gravedad aplica en sentido contrario para ellos y si se caen flotaran al cielo hasta perderse.

Aparentemente en el año 2067 un experimento con la gravedad destruyó al mundo. Los sobrevivientes se dividieron en dos, aquellos que habían sido afectados por la gravedad y flotaban sin control por el cielo y aquellos cuyos pies seguían anclados al piso. Para evitar salir volando hacia el espacio, los invertidos se refugiaron en el subsuelo y construyeron toda una civilización subterránea pero de cabeza. Los objetos sufrieron el mismo destino, aquellos fabricados en Aiga flotaría en los túneles de los subterráneos, y aquellos fabricados bajo la superficie flotaría hasta el cielo en Aiga.

Patema es atacada por un guardia de Aiga y cae por un agujero hasta salir flotando en la superficie. Allí se encuentra a un chico de nombre Age que la sujeta para evitar que flote hacia el cielo. Age lleva a Patema a una bodega donde la oculta, pero el líder de Aiga la descubre y toma presa. Para los habitantes de la superficie todo aquel cuya gravedad se había invertido era un pecador que estaba siendo castigado, por eso Ishikawa, el líder, la captura.

Porta, el mejor amigo de Patema viaja hasta Aiga para rescatarla, allí se encuentra a Age y unen fuerzas para recuperar a su amiga. Sin embargo, Ishikawa provecha la misión de rescate de los chicos y los sigue hasta el subsuelo para encontrar dónde se ocultan los invertidos y poder por fin destruirlos a todos. Al final una serie de inesperados giros argumentales cambia por completo la orientación de todo lo que creíamos estaba de cabeza.

La idea de cambiar la orientación de los escenarios y que el arriba se vuelva abajo es sencillamente fabulosa, los movimientos de cámara y el diseño no reducen en lo más mínimo su calidad a pesar de que la pantalla gira 180° en repetidas ocasiones. Y aunque en un principio es algo confuso saber cuál es la orientación correcta, pronto aprenderemos a reconocerla. Este cambio de orientación y el hecho de dividir a la sociedad por la forma en que funciona la gravedad en ellos es algo muy original que en verdad vale la pena ver.

Además de la inversión de la gravedad y los espectaculares escenarios, tiene curiosos y divertidos toques de comedia, lo que contrasta con la gris y apagada sociedad de Aiga, donde se mantiene un control sumamente represivo en contra de sus habitantes, a quienes se les tiene prohibido mirar al cielo o siquiera pensar en volar por miedo a cometer un pecado y salir flotando hacia las nubes. Como en toda distopía que se respete, cualquiera que se atreve a pensar de forma diferente es erradicado para evitar que sus ideas contrarias desestabilicen la aparente perfecta sociedad.

La construcción social de Aiga es la parte más compleja del filme y con más referencias a otras obras de Ciencia Ficción, pues tiene un adoctrinamiento muy propio de Huxley y una represión inspirada en Orwell. Aunque en esencia no es tan oscura ni psicológica como las primeras obras del director, e incluso aquí se permite el lujo de dar un mensaje sobre amistad, unidad, entendimiento y aceptación, pero sin dejar de ser en extremo crítica. Sin duda una de las mejores obras de Yasuhiro Yoshiura, pues tiene un trasfondo complejo y giros argumentales que lo cambian todo, pero al mismo tiempo es fácil de entender y, sobre todo, resulta sumamente entretenida y emocionante.

Anuncios

Splice

Título Original: Splice.
Género(s): Ciencia Ficción / Ciencia Ficción Social / Biopunk, Drama.
Director: Vincenzo Natali.
Emisión: 2009.
Duración: 104 minutos.
Extras:

Splice es una película Biopunk que tiene todo para convertirse en un clásico imprescindible dentro de género, aunque no haya recibido la popularidad que merece. Se trata de una obra sencilla, emocionante y sumamente entretenida que, como otras obras de su género, hace una fuerte crítica moral a los límites que la ciencia debería tener cuando trata con seres vivos.

Su calidad técnica es muy buena, sus efectos son naturales y realistas, la música hace un buen trabajo y tanto el diseño de personajes como las actuaciones están muy bien. La caracterización de la criatura es fabulosa y los escenarios cumplen pese a no ser realmente impresionantes.

La historia gira en torno a Clive y Elsa, un matrimonio de bioquímicos que trabajan para una empresa farmacéutica creando híbridos a partir del ADN de diferentes especies animales y vegetales con el fin de obtener una encima con la cual crear medicinas para el ganado. Ambos científicos crean a una pareja de “gusanos” de los cuales extraerán las sustancias que necesitan, pero su ambición por llevar la manipulación genética a un siguiente paso evolutivo los obliga a continuar sus experimentos a escondidas.

A pesar de las órdenes de sus superiores, los científicos usan ADN humano para su híbrido secreto. Sin embargo, todo se sale de control y lo que sería una simple prueba de fertilización da como resultado a una criatura de aspecto humanoide que se desarrolla sumamente rápido. Estando conscientes de que la criatura moriría en poco tiempo, deciden ocultarla en el laboratorio para observar su ciclo de vida. Con el paso de los días la criatura empieza a tener el comportamiento de una pequeña niña, siendo capaz de entender el lenguaje e incluso deletrear cosas.

La pareja terminan por encariñarse con la criatura a la que empiezan a tratar como a una hija, e incluso la llaman Dren. La niña se desarrolla a gran velocidad y al cabo de unas semanas ya es toda una mujer. Para mala fortuna de los científicos y empresarios el comportamiento de Dren se empieza a salir de control, al igual que el sentido de moralidad de los investigadores que la crearon, lo que termina en un desenlace fatal y con un retorcido e inesperado giro sexual.

Durante todo el filme siempre está presente la idea de lo moral y lo éticamente correcto. Los científicos se cuestionan en todo momento si lo que hacen al mantener al experimento vivo está bien. No obstante, llega un punto en el que los límites entre el bien y el mal se vuelven difusos y tanto Clive como Elsa terminan comportándose como verdaderos monstruos con la letal creatura que ellos mismos crearon.

Como es una obra Biopunk, es de esperarse ese cuestionamiento y conflicto entre lo correcto, lo incorrecto y las fronteras que la ciencia no debería rebasar y sobre qué tan válido es romper algunas leyes en pro de un aparente bien mayor. Sin embargo, a pesar de que el experimento se sale de control y tiene resultados mortales (como en casi todas las obras del género), Splice toma un camino algo diferente, pues no es una película de un monstruo acechando gente, es una película de gente siendo cruel con un monstruo.

Además del aspecto biológico, hay otra lectura que se le puede dar a la película, pues al final la pareja de bioquímicos y la criatura terminan por tener una relación como de familia, con las típicas peleas, regaños y berrinches, además de un desconcertante comportamiento incestuoso. Una grandiosa recomendación para quien quiera empezar a adentrarse en el mundo del Biopunk, pues es un obra ligera, con los tópico clásicos del género abordados de forma directa y sencilla, acción constante, buenos efectos y giros argumentales inesperados que la hacen realmente entretenida.

Ichi the Killer: Episode 0

Título Original: 殺し屋 1 The Animation: Episode 0 (Kiroshiya Ichi: Episode 0).
Género(s): Gore, Drama, Psicológico, Seinen.
Director: Shinji Ishihira.
Estudio: AIC.
Emisión: 2002.
Duración: 45 Minutos.
Extras: Ichi The Killer, 1-Ichi.

Muchas películas de acción real, independientemente de si se basan en un manga o libro, han optado por tener precuelas en versión anime. Train to Busan es un ejemplo de ello así como los es Ichi The Killer, una de mis películas gore favoritas de todos los tiempos. Este pequeño OVA conocido como Episodio 0, nos narra el origen de uno de los más sanguinarios e inestables asesino que el cine asiático nos ha regalado.

La calidad técnica es muy buena, con una asombrosa banda sonora que genera perfectamente ese ambiente de locura y perversión propia de la historia y que además se conjuga de manera excelente con el estilo visual crudo propio de las obras Seinen que además muestran un gore sádico y bastante enfermo.

La historia gira en torno a Hajime Shiroishi, un joven con severos problemas mentales que lo hacen inestable, tanto que generalmente actúa como un niño, con conductas de evasión y una cobardía evidente. Sin embargo, tiene fuertes impulsos sexuales propios de su cuerpo adulto que se disparan ante escenas y actos de violencia. Además, durante su infancia sufrió de constantes abusos por parte de compañeros y familiares, lo que le generó un estado mental en el que no puede distinguir la realidad ni sus recursos de su propia fantasía.

Cuando Hajime se ve enfrentado a situaciones que disocian su mundo imaginario con el mundo real entra en un estado total de locura que lo obligan a cometer actos sumamente violentos. Debido a ello ha cometido múltiples asesinatos sin darse cuenta. Una extraña organización de asesinos ve en Hajime un arma letal que podía ser ventajosa para su agrupación, así que buscan reclutarlo, pues tiene el potencial para convertirse en el asesino número uno si logran manipular a su conveniencia sus inherentes instintos asesinos.

El OVA actúa como una precuela del live action de 2001, que de hecho tiene su propia precuela en imagen real titulada 1-Ichi (Masato Tanno, 2003). En esta versión animada se explica el origen de la psicosis del personaje y la forma en que funciona su mente y lo convierte en un asesino tan letal, así como sus parafilias sexuales que le hacen excitarse únicamente ante los actos de violencia. En 1-Ichi vemos al Hajime en su época de estudiante, en donde recibió el bullying por parte de sus compañeros, pero aquí vemos ya la culminación de todos esos traumas que terminan por convertirlo en asesino.

La saga de Ichi es sin duda un clásico del gore y las artes marciales, con litros de sangre, cuerpos mutilados, tortura y muchas referencias sexuales. El anime es mucho menos gore de lo que pudo haber sido pero funciona muy bien como una precuela, aunque más que una precuela es el nexo de unión de 1-Ichi, la precuela real, e Ichi The Killer, el largometraje original; similar a lo que pasa con Dark Fury en la saga de Riddick. Las películas y el anime se basan originalmente en el manga homónimo de Hideo Yamamoto y son un clásico obligado para los amantes del buen gore japonés.

Terror in Resonance

Título Original: 残響のテロル (Zankyou no Teroru).
Género(s): Meitantei, Thriller, Drama.
Director: Shinichiro Watanabe.
Estudio: MAPPA.
Emisión: Julio – Septiembre de 2014.
Duración: 11 Episodios.
Extras:

Dirigida por el reconocido Shinichiro Watanabe, quien ha trabajado en obras tan famosas como Cowboy Bebop, Samurai Champloo, The Animatrix, entre muchas otras, Terror in Resonance es una trepidante y compleja serie sobre terrorismo, detectives y proyectos gubernamentales secretos cuyo desarrollo y constante misterio te mantendrán pegado a la pantalla desde el primer episodio.

La calidad general es muy buena, la animación es fluida y con un buen grado de detalle, lo que se ve reflejado en las fluidas escenas de acción. El diseño de los personajes no está tan estereotipado y el desarrollo de sus personalidades y habilidades es interesante, aunque un par de ellos que quedan un poco flojos y no logran el impacto que podrían haber logrado. Finalmente, la música y los escenarios están más que bien y ambos logran una buena ambientación.

La historia gira en torno a dos misteriosos chicos llamados Nueve y Doce. En un inicio no se explica su historia ni motivaciones pero se puede inferir que fueron parte de algún experimento. Ambos son sumamente inteligentes y diestros en el manejo de vehículos, tecnología, informática y explosivos. Con sus habilidades superiores planean un atentado a la ciudad de Tokio y dejan pistas a la policía bajo el nombre de Esfinge.

Mientras preparan todo para su primer atentado, son casualmente descubiertos por Lisa Mishima, una compañera de la escuela a la cual asisten y que tiene problemas de depresión. Doce le dice a la chica que tiene dos opciones, volverse cómplice o morir en la explosión, Lisa decide salvar su vida y termina involucrada en los ataques terroristas. A la par de la historia personal de los chicos, vemos como el detective Shibazaki trata de descifrar las pistas que deja Esfinge para evitar más atentados, mientras descubre la razón detrás de las atroces acciones de los chicos. Por su parte, Cinco, una joven ex compañera de Nueve y Doce, ayuda al gobierno estadounidense a atrapar a los terroristas y encubrir los secretos que Shibazaki está por revelar.

La serie es intensa en todo momento y te engancha desde el primer capítulo, pues desde un inicio va generando un trasfondo cada vez más complejo y misterioso. Sin embargo, más allá de la trama general, el hecho de que apele a la inteligencia del espectador y le haga tratar de unir los cabos sueltos por su cuenta es un plus que cada vez vemos menos en las series genéricas que abunda hoy en día. Sin olvidar los bien planeados que están todos los movimientos de los terroristas, el esfuerzo que hacen los detectives por encontrarlos y las jugadas y contrajugadas entre Esfinge y Cinco.

En imposible no hacer una comparación con Death Note, sobre todo cuando Cinco entra a escena y se inicia un duelo de intelectos. Afortunadamente la serie logra alejarse lo suficiente para no copiarle. Una excelente recomendación para quien guste de las series de detectives con argumentos complejos y un trasfondo que el espectador debe ir uniendo capítulo a capítulo.

Tsuki no ie

Título Original: つみきのいえ (Tsuki no ie).
Género(s): Drama.
Director: Kunio Katô.
Estudio: Robot Comunications.
Emisión: 2008.
Duración: 12 Minutos.
Extras:

Ganadora en 2009 del Oscar a mejor corto animado, Tsuki no ie es una bellísima obra sobre el paso del tiempo y la importancia de los viejos recuerdos. Con un estilo artístico que semeja pinturas antiguas y una fabulosa banda sonora que logra generar una atmósfera apacible aunque melancólica. La calidad de animación no es de lo mejor y el estilo puede no ser del agrado de todo el público, sin embargo, narra una historia maravillosa y nos deja con una interesante y muy necesaria reflexión sobre la vejes.

La historia gira en un torno a un viejo que vive sólo en su casa. Por alguna razón el nivel del mar ha subido e inundado al mundo entero, obligando a los habitantes a construir sus viviendas cada vez más arriba mediante la anexión de pisos a su vivienda original. Una mañana el viejo despierta y el agua ha llegado a su casa nuevamente, por lo que sube a su azotea e inicia la construcción del nuevo nivel.

Ya con el nuevo piso terminado, el viejo regresa a la planta inferior ya inundada para rescatar sus pertenencias, pero su pipa se cae por una exclusa abierta. Un mercader le vende un traje de buzo y el viejo desciende en busca de su pipa, pero mientras baja a los inundados niveles de su casa va recordando cómo era su vida en cada uno de ellos.

Resulta sencillamente hermoso cómo, mientras baja, cada piso le recuerda una etapa de su vida. Pero a su vez es al algo duro y difícil de ver porque te hace consciente de la soledad del hombre, cuya paciencia y lentitud dejan en claro que los años ya no le deben nada y la vida y él han saldado todas las cuentas pendientes.

El anime no parece una obra japonesa, por el contrario, tiene un estilo más propio de la animación francesa. No obstante, esos escenarios sumergidos son bellísimos y aunados a la música logran un resultado sumamente emotivo que nos invita a reflexionar y ser conscientes de que a los viejos lo más preciado que les queda son sus recuerdos.

El fenómeno del incremento del agua es algo que me resultó muy interesante pues no se explica para nada, sólo se deja en claro que mientras su nivel aumenta igual lo hacen los pisos de las casas, hasta que llegan a un nivel donde nos les es posible construir más arriba y tienen que mudarse, dejando cada vez más deshabitado el pueblo y acentuando con ello la soledad del viejo.

Las casas en el corto son una metáfora de la vida, pues inician pequeñas y se amplían con forme la familia crece, volviéndose a reducir a medida de que el nivel del agua aumenta y los hijos ser van a hacer su propia vida. La soledad y las memorias conllevan algo muy nostálgico que en algún momento muchos tendremos que enfrentar.

Sin duda una obra corta pero muy emotiva y cuyo mensaje no debe pasar desapercibido, ya que al final lo que nos define no es lo que hacemos o aquello que poseemos, sino lo que hemos vivido y somos capaces de recordar. La ausencia de diálogos hacen a la historia, además de nostálgica, algo universal y el trasfondo romántico me recuerda a la película Up. El cortometraje es toda una obra de arte que nadie debería perder la oportunidad de ver.

Snowpiercer

Título Original: 설국열차 (Seolgugyeolcha).
Género(s): Ciencia Ficción Social, Drama.
Director: Bong Joon-ho.
Emisión: 2013.
Duración: 125 minutos.
Extras:

Cocida en el mundo hispanohablante como Rompenieve o El Expreso del Miedo (pésima traducción por cierto), Snowpiercer es una fabulosa película de Ciencia Ficción Social de hechura coreano-estadounidense que logra criticar la fragilidad del ecosistema artificial conocido como sociedad de una forma que muy pocas obras logran. Está basada en la novela gráfica Le Transperceneigen del historietista francés Jean-Marc Rochette.

Si bien su recibimiento y popularidad no fue del nivel que merecía haber sido, el filme es una grandiosa producción en todos los sentidos. Las actuaciones y el diseño de personajes es bueno y la construcción del escenario donde transcurre todo es un regocijo para el amante de la ciencia ficción cruda y llena de crítica social. Sin olvidar el trasfondo que da origen al evento apocalíptico que rige a la historia. Todos los elementos tienen un excelente balance y además nos permiten profundizar en los aspectos que se suponen mantienen el orden en una sociedad.

La historia toma lugar en el Snowpiercer, un tren autosustentable capaz de marchar para siempre por una vía que recorre todo el planeta. Luego de que la humanidad soltara en la atmósfera un químico conocido como CW7 a fin de reducir el calentamiento global, una nueva era glaciar ha azolado el mundo y ha acabado con toda la vida en la tierra. Los últimos sobrevivientes de la humanidad viven recluidos en el ferrocarril pues exponerse al frio exterior es una sentencia de muerte.

El tren está clasificado por clases, al frente lo más ricos e importantes y en los últimos vagones toda la escoria de la sociedad (pobres, enfermos y criminales). La gente de la parte trasera sufre la violencia ejercida por los opulentos pasajeros de primera clase, viven en vagones cerrados sin agua y con sólo una barra de proteína al día para comer. Curtis Everett, es nuestro personaje principal y es el líder de una revuelta destinada a tomar el control del convoy para que la gente de tercera clase pueda acceder a los mismos recursos que el resto de pasajeros.

Para que la rebelión tenga éxito primero deben liberar a Namgoong Minsu un hombre adicto a las drogas pero experto en sistemas de seguridad y capaz de abrir las puertas que los llevaran al frente. Curtir y el resto pasajeros inician el asedio para tomar el control del tren y cambiar las infrahumanas condiciones en las que han vivido por 17 años, desde que inició el desastre ambiental.

La forma en que los pasajeros privilegiados tratan a los más pobres es sumamente violente y le dan razones al espectador para apoyar la revuelta, la cual se ve que ya planeaban desde tiempo antes y empieza a los pocos minutos de iniciado el filme. No obstante, la razón de que los pasajeros de primera clases se consideraran superiores era la firme creencia de que todo tiene un orden previamente asignado que no se debe alterar pues es la única forma de que la sociedad se mantenga estable.

Esa ideología de los ricos y poderosos sobre el orden preestablecido es similar a la organización social que podemos encontrar en el libro Un Mundo Feliz de Adous Huxley, y también en la organización de castas de la India, en donde cada casta tiene un lugar y una función (de la cabeza a los pies) que no debe tratar de alterarse. La forma en que conciben a la “maquina sagrada” y a su creador es completamente sacra. Wilford, el ingeniero responsable de crear el tren, es visto como un mesías salvador cuasi divino, y el orden social que estableció en los vagones son mandamientos que nadie se atreve a cuestionar, excepto la tercera clase que debe sufrir sus atropellos diariamente.

Un aspecto que me encantó es ese micro sistema social de los últimos vagones, pues vemos que incluso en el caos hay cierto orden, líderes, comerciantes (de contrabando) e incluso un dibujante que hace las veces de cronista y registra los momentos históricos importantes. Y por otro lado, la educación casi a nivel de lavado mental que los niños ricos reciben es un vil adoctrinamiento enfocado en adorar el Wilford y a su máquina, a fin de mantener el orden preestablecido que los mantendrá a ellos en la parte delantera de la abundancia y la opulencia, viendo siempre con desdén hacia los de atrás.

Además de la obvia organización social dentro del tren, tenemos que la revuelta trae consigo fabulosas escenas de enfrentamientos que por momentos llegan a ser verdaderas carnicerías, como en cualquier otra guerra, con la diferencia de que aquí el espacio confinado le da un toque muy distinto e implica mayores dificultades en su rodaje, las cuales está perfectamente superadas en cuando a la parte técnica, aunque hay algunos momentos en la primera mitad del filme que todo es demasiado oscuro.

A mitad de la película hay un punto de quiebre total en donde vemos que la diferencia entre enfrente y atrás es más abismal de lo que hubiésemos pensado y que los rico de los primeros carros harán lo que sea para mantenerse allí. Pero es casi al final que todo da un giro radical cuando escuchamos la explicación que el mismísimo Wilford da para  justificar sus actos y el trato tan desigual entre los pasajeros.

Si al final lo más importante para mantener una civilización es el orden social a partir de estratos, entonces siempre habrá al menos dos clases y resultará inevitable dicha distinción pues la humanidad no ha llegado a un nivel evolutivo en el que una civilización pueda mantenerse viva dando un trato totalmente igual a todos sus integrantes. Para mantener el orden social es forzoso que cada quien entienda, acepte y no trate de cambiar su estrato social. En la obra de Huxley se hacía mediante adoctrinamiento neopavloviano y diseño genético, aquí es por adoctrinamiento y violencia. Al final los medios no importan si se mantiene el orden, pues el orden significa la supervivencia de la raza humana en este caso.

El origen de la revuelta y el papel que Wilford tiene en ella me recuerdan al papel del Arquitecto en The Matrix Reloaded (2003). Aquí es básicamente un calco de ese argumento, pero aun así logra adentrarse a cuestiones de organización social a un nivel filosófico, cuestionando duramente conceptos como el liderazgo, el orden, la organización y le estabilidad social. La razón para realizar la revuelta es algo evidente pero inesperado que con seguridad dejará al espectador analizando lo que acaba de ver. Una excelente recomendación para quien quiera adentrarse a la Ciencia Ficción Social y ver una grandiosa variante de aquello que anteriormente he definido como la teoría del Centro-Periferia.

Elysium

Título Original: Elysium.
Género(s): Ciencia Ficción / Ciencia Ficción Social / Cyberpunk, Drama.
Director: Neill Blomkamp.
Emisión: 2013.
Duración: 109 minutos.
Extras:

De la mano del director sudafricano que saltó a la fama luego de hace una de las mejores películas de Ciencia Ficción Social de la historia (Distrito 9), llega a nosotros otra maravilla que conjunta a la Ciencia Ficción con la crítica social mordaz y directa enfocada en la diferencia de clases, me refiero a Elysium. Un filme que desde el primer segundo sabemos que abordará algún tema social relacionado con la desigualdad económica.

La calidad de la película es sobresaliente. Los personajes está bien construidos y los actores los interpretan de maravilla, la música es buena y el uso de CGI en conjunto con utilería real y efectos prácticos le da un toque excelente y muy realista. Pero lo más destacable son los escenarios, pues no son los típicos escenarios hipertecnológicos de las grandes metrópolis, sino que al estilo de Neill Blomkamp vemos una comunidad pobre inmersa en la inseguridad y la falta de oportunidades totalmente apegada a la realidad de los países tercermundistas.

La historia toma lugar en Los Ángeles de 2154, donde la tierra quedó contaminada y al borde de la destrucción a causa de la sobrepoblación. Los ricos huyeron del planeta para vivir en una estación espacial llamada Elysium donde tienen todos los lujos imaginables y, sobre todo, acceso a tecnologías médicas que prácticamente han logrado la inmortalidad. Por otro lado, los pobres no tienen otra opción que vivir en un mundo lleno de basura, delincuencia, falta de servicios básicos, pocas oportunidades laborales y sin la medicina que ayude a curar las enfermedades que asolan a gran parte de la población. Igual que pasa en cualquier país latinoamericano.

Nuestro personaje principal, Max, interpretado por Matt Damon, es un hombre con un expediente criminar a sus espaldas pero que trata de seguir un mejor camino trabajando en una fábrica donde ensamblan robots policías. Debido a las precarias condiciones laborales sufre un accidente y queda envenenado por radiación. Con menos de cinco días de vida, decide volver a trabajar para los maleantes con las esperanza de ganarse un boleto para entrar a Elysium y poder curarse.

Los hombres para quienes ahora trabaja han decidido secuestrar a alguien de Elysium y robarle información directamente de su cerebro para tener acceso a cuentas bancarias. Max es entonces sometido a una operación para implantarle un exoesqueleto y un dispositivo cerebral con el que pueda hackear el cerebro de su víctima. Sin embargo, lo que la banda criminal no sabía es que su víctima tenía en su cerebro los códigos para reiniciar el sistema de Elysium y dar un golpe de estado. A partir de ese momento Max deberá huir de los traidores mientras trata de buscar una forma de curarse.

Es obvio que la trama se centra en la diferencia de clases, separando a los ricos y a los pobre de una forma abismal. En el futuro los ricos serán más ricos y los pobres serán más pobres, tanto que aquellos con los suficientes recursos se irán a otro planeta. Y como es de esperar siempre que exista un lugar sin esperanza y otro con oportunidades y recursos, la migración ilegal y la lucha por frenarla saldrán a relucir. Migración, diferencia de clases, cyberware y medicina casi milagrosa son los temas principales, pero no los únicos.

Algo que me maravilló fue ese manejo de la teoría por excelencia para analizar patrones espaciales en las sociedades cyberpunk, la teoría del Centro-Periferia. Dicha teoría dice que en el centro estarán los ricos y en la periferia los pobres, aunque puede invertirse y modificarse, por ejemplo, adentro los ricos y afuera los pobres, enfrente los ricos y atrás los pobres, arriba los ricos y abajo los pobres. Esta disposición espacial determinada por la clase económica es posible observarla en todas las sociedades cyberpunk o que sean Ciencia Ficción Social, pero aquí de plano vemos a los pobres en la tierra y los ricos en el espacio. Y lo más interesante es que ese espacio exterior no es impedimento para que los “polleros” pasen ilegales al “otro lado”.

Además de la ubicación de las clases sociales, tenemos que la construcción de la zona pobre (la tierra) es un reflejo exacto de las favelas brasileñas o las zonas altas del área metropolitana de la Ciudad de México. Al menos la zona donde vive Max y su mejor amigo Julio, interpretado por Diego Luna, son idénticas a las zonas altas del municipio donde yo vivo, esas ocupaciones irregulares cerca de las barrancas conocidas como “cartolandia”. Quienes vivan en el oriente del Estado de México, en la frontera norte entre el estado y la CDMX o por la zona de Observatorio al poniente de la capital, se sentirán como en casa al ver los escenarios.

Y son justamente los escenarios lo que nos permite profundizar en un aspecto que hasta ahora no había abordado en el blog. En esas obras Cyberpunk de animación japonesa u otras de hechura norteamericana como Blade Runner (1982), Dredd (2012), El Quinto Elemento (1997) o la reciente Ghost in the Shell (2017) vemos una metrópolis hacinada y con violencia pero hipertecnológica. Aquí vemos todos esos elementos excepto lo hipertecnológico, las casas son de block sin aplanar ni pintar, los techos son de lámina y puertas y ventanas tienen barrotes extra como protección.

En mi opinión Elysium nos muestra el futuro cyberpunk al que realmente podemos aspirar y en el que de hecho ya estamos viviendo. Ambas construcciones urbanas tienen los mismos problemas, pero arquitectónicamente hablando para llegar a megalópolis como las del Cyberpunk clásico ya deberíamos tener un mayor desarrollo tecnológico y social en todos los sentidos. Para lograr una sociedad hipertecnológica como la de los animes o las películas antes mencionadas, necesitaríamos un presente más brillante que el que tenemos actualmente; para lograr un futuro como el de Elysium no hace falta hacer nada.

Fotografía del municipio de Chimalhuacán en el Edomex. Bien podría ser un escenario del filme.