Sora no Otoshimono

Título Original: そらのおとしもの (Sora no Otoshimono).
Género(s): Comedia, Drama, Ecchi.
Director: Hisashi Saito.
Estudio: AIC.
Emisión: 2009.
Duración: 13 episodios.
Extras: 1 OVA, Sora no Otoshimon: Forte, 1 películas.

Seré honesto, empecé a ver esta película con altas expectativas de ver una buena e interesante serie Ecchi o con al menos un subido y sugerente fan-service, pero al final quedé algo decepciona pues no llegó a ser ni lo uno ni lo otro. Todo quedó es una serie tibia más del montón que, a mi parece, no logra concretar ninguno de sus argumento y cuyo trasfondo, pese a tener potencial, está completamente desperdiciado.

El anime se basa en el manga homónimo de Suu Minazuki y tiene una calidad técnica regular. Para ser del 2009 visualmente se ve como una serie de principio de siglo, lo cual no digo que sea malo, de hecho a mí me gusta más eso que el genérico y súper estilizado estilo actual. La música está bien, no es mala aunque para ser sincero tampoco le presté mucha atención. El diseño de personajes fue lo que más me quedó a deber, pues si bien tenemos a las típicas chicas de pechos enormes, lo que nos garantiza numerosas escenas repletas de opais, en general todos los personajes son un poco bobos al principio.

La historia sigue las desventuras de Tomoki Sakurai, un chico que ama su vida tranquila en la que puede holgazanear y estar de morboso viendo los enormes pechos su mejor amiga Sohara Mitsuki. Un día una chica extraña cae del cielo, más específicamente, de un pequeño planeta que orbita la tierra conocido como Nuevo Mundo. La joven tiene la apariencia de un ángel, alas y un cuerpo muy sensual. Sin saber cómo, Tomoki termina encadenado a la chica quien los llama amo.

Al parecer aquella chica se llama Ikaros y dice ser una Angeloid, una especie de robot con la capacidad para conceder cualquier deseo mediante unas extrañar cartas. Al principio Tomoki aprovecha para pedir deseos pervertidos, pero luego él y sus amigos descubren que Ikaros no sólo puede conceder deseos, sino que posee las habilidades y el poder de una peligrosa arma mortal capaz de destruir planetas enteros.

A Tomoki y Sohara se unen la presidenta de la clase e hija del jefe yakuza del pueblo Mikako Satsukitane y el inteligente Eishirô Sugata, líder de un club dedicado a investigar el Nuevo Mundo. El cuarteto se hará amigo de Ikaros y Nymph, las dos Angeloids que caen del cielo y terminan hospedadas con Tomoki. Sin embargo, los amos que viven en el cielo y creadores de la Angeloid tienen un plan perverso contra Ikaros. Juntos, los cuatro amigos y las dos Angeloids tendrán que hacerles frente.

Si bien la premisa es interesante en realidad la serie se limita a contar un poco el día a día en la vida alterada de Tomoki por culpa de las dos robots, pero ni siquiera de una forma tan interesante como en un Slice of Life. Todo queda en comedia simple y algo de Ecchi que tampoco es tan excitante. Personalmente sentí el desarrollo de la serie vació, sin que pudiera explotar el trasfondo argumental de los perversos amos que viven en el Nuevo Mundo ni la posibilidad de explotar la violencia que las habilidades bélica de Ikaros hubieran permitido. Todo quedó en algo mundano y sin profundidad.

Tampoco la parte cómica me logró atrapar del todo, pues la comedia es algo boba y si bien recurre al cambio de formato en los personajes, dibujándolos chibi en las escenas más cómicas, creo que el resultado no fue favorable, pues si bien este estilo de dibujo pretende acentuar la comedia, lo que en realidad logra es restar seriedad a un argumento que tenía potencial, incluso a la parte sexual le resta mucho.

Los protagonistas también son estereotipos en todos los sentidos, incluso Ikaros me recordó a Lucy de Elfen Lied, pues la hacen lucir tierna e inocente a la vez que es peligrosa. Tomoki es el típico pervertido, Sohara es la amiga buenota, Mikako es la loca pervertida y Sugata es el típico alumno inteligente obsesionado con algo que a nadie más le importa. Y Nymph, la otra Angeloid, es la típica loli pequeña con el busto chico, para contrastar con el resto de las féminas que aparecen en la serie.

Ahora bien, hay dos aspectos interesantes que le pudieron dar profundidad. El primero de ellos es la cuestión de odio racial por parte de los Amos, quienes llaman Downers a los habitantes de la tierra y a quienes consideran seres inferiores. Explotar eso hubiese beneficiado en mucho la calidad general de la historia, pero todo quedó en meras palabras y diálogos sin mayor relevancia. La segunda es la brutal cosificación de la mujer, pues todas las Angeloids son mujeres físicamente muy atractivas para el gozo de los Amos, pero al mismo tiempo son humillada de manera reiterada por estos, quienes son en su totalidad hombres. Si bien las mujeres están cosificadas en la mayoría del anime, esta es la primera vez en que me parece incómodo.

En general la serie me quedó a deber, tiene puntos que parecían prometedores y por momentos la comedia y las referencias que hace a la cultura pop son buenas, pero para mí gusto se queda como una serie más del montón, de esas que puedes poner de fondo cuando no te interesa estar pegado a la pantalla poniendo atención a cada diálogo. Si la historia se hubiese centrado en el Ecchi o en las batallas entre Angeloids o en la crueldad de los Amos hacia éstas y su desprecio por la humanidad, todo habría sido mejor.

Toradora!

Título Original: とらドラ! (Toradora!).
Género(s): Romance, Drama, Comedia.
Director: Tatsuyuki Nagai.
Estudio: J.C. Staff.
Emisión: 2008-2009.
Duración: 25 episodios.
Extras:

Toradora! está basada en las novelas ligeras del mismo nombre escritas por Yuyuko Takemiya. Es una serie de la que ya había escuchado hablar y cuyos comentarios generalmente eran buenos. Lo primero que noté al empezar a verla es que me recordaba al estilo de anime de principio de siglo y cuando vi que su emisión inició en 2008 comprendí que fue de esos últimos animes con ese estilo que todavía no era mega genérico como mucho de lo que se hace actualmente y donde todos los personajes lucen igual. Personalmente me encanta que la protagonista sea chaparrita y peleonera.

Esa cuestión del estilo me gustó de inmediato y fue uno de los principales elementos que puedo resaltar de su apartado técnico, pero además del diseño de personajes en general todo el aspecto visual es bueno, pues los escenarios también cumplen muy bien su función. La música es otro elemento bien logrado pues logra ambientar muy bien los cambios de escena, para poder ir de la comedia al drama romántico sin dificultad y manteniendo cierta chispa de humor que es característica de la serie.

La historia gira en torno a Ryûji Takasu, un chicho gentil y obsesionado con la limpieza y los quehaceres domésticos al que todo mundo teme por su apariencia de delincuente, y Taiga Aisaka, una malhumorada jovencita de baja estatura y terrible temperamento. Por asares del destino ambos terminan en la misma clase durante el segundo año de preparatoria y descubren que son vecinos. Su relación no es nada buena, pues además de ser temidos por todos sus compañeros y profesores, ellos tampoco se agradan mucho.

Las cosas empiezan a cambiar cuando Ryûji descubre que Taiga está enamorada de Maruo, su mejor amigo y delegado de la clase. A su vez, Ryûji está enamorado de la mejor amiga de Taiga, una alegra y muy activa jovencita llamada Minori. Al saber los sentimientos de ambos deciden ayudarse a conquistar a sus seres amados, pero a ambos les cuesta mucho trabajo expresar sus sentimiento y se ponen muy nerviosos cuando están con la persona que les gusta. A pesar de ello, ambos están decididos a unir esfuerzos hasta lograr su meta.

Para lograr confesar su amor deciden unir fuerzas, lo que los lleva a pasar mucho tiempo juntos, y con ello empiezan a desarrollar una fuerte amistad que ni siquiera ellos mismo notan en un principio. Taiga es muy torpe y vive sola, lo que hace que Ryûji se preocupe por ella, haga los quehaceres en su departamento y la invite a cenar todos los días. Sin darse cuenta nace entre ellos un fuerte lazo de amistad, al grado de que Taiga se vuelve un tanto dependiente de Ryûji para casi todo. Pero lo más importante es que sólo entre ellos se siente realmente a gusto, ni siquiera en la compañía de la persona que les gusta se pueden sentir tan cómodos.

El pasar tanto tiempo juntos hace que todos en la escuela crean que son novios y eso genera una serie de confusiones que les dificulta alcanzar su objetivo, generando situaciones cómicas y también dramáticas. Aunado al contexto escolar, conocemos también parte de la vida familiar de cada uno, de los problemas que llevaron a Taiga a vivir sola y de las dificultades económicas que la madre de Ryûji debe solventar como madre soltera para sacar a su hijo adelante. Tales aspectos empiezan a generar un trasfondo más dramático que sumados a la parte romántica generarán un hermoso y emotivo desenlace que no recurre al típico y muchas veces antinatural final feliz.

La serie me gustó, realmente me pareció buena pero no tanto como a mucho de sus fans, aunque si la hubiera visto en mi época de preparatoria seguramente me hubiese gustado mucho más. La razón para considerarla buena a secas y no sobresaliente es porque que ya no soy el público al que está destinada la obra, dejé de ser un adolescente hace años, pero aun puedo apreciar lo buena que es y entender por qué le gusta tanto a muchas personas. De haberla visto cuando tenía la edad de los personajes seguramente me habría identificado de inmediato con los protagonistas, sobre todo con esa parte de no poder declarar los sentimientos por una persona.

Ese aspecto de ocultar los sentimiento por alguien o tener dificultad para expresarlos abiertamente a pesar de que callarlos nos haga sufrir más, me parece que es el elemento que atrae a muchos de sus espectadores, pues es algo que muchos de nosotros como adolescente tuvimos que enfrentar. Además de eso, el drama al que da paso es sumamente bueno, no de ese drama meloso y falso o en extremo depresivo, sino un drama real que a pesar de ser una cosa de niños, es algo fuerte que a esa edad parece difícil de superar.

Lo anterior nos lleva a la parte más atinada de toda la trama y es que si bien estamos viendo una serie de romance y drama nunca se muestran estos elementos de manera que intenten restregárnoslos en la cara, por el contrario, a partir del uso de la comedia ocultan la parte dramática de trasfondo y van haciendo que el romance entre los protagonistas crezca de una forma que si bien es obvia resulta orgánica, natural y a final de cuentas muy bonita. Desde el principio ambos hacen muy linda pareja, y lo digo en un sentido emocional, pues a pesar de ser muy distintos se complementan perfectamente.

El crecimiento que tienen todos los personajes es asombroso, porque ninguno de ellos se queda estancado, todos crecen, maduran y se hacen más fuertes, muchas veces a partir de tener que enfrentar momentos difíciles y tomando decisiones que podrían ser malas o hacerlos sufrir más, pero que al final el tener la capacidad para decidir por ellos mismo es lo que refleja realmente la madurez que van alcanzando.

El final de la serie es bueno. En el último tercio el drama empieza a desarrollarse más y en los dos capítulos finales vemos un desenlace glorioso, crudo por momentos, algo triste pero real. La última escena creo que está de más, pero el hecho de que no sea el típico final feliz donde los amantes vivieron juntos y felices para siempre le da un buen toque que a mí personalmente me gusta mucho más que los finales tradicionales.

La serie es muy buena, enfocada en un público adolescente pero que igualmente puede hacernos recordar nuestra más tierna juventud, cuando sufrir por amor era el fin del mundo y el expresar nuestros sentimientos resultaba algo más difícil de lo que realmente debería ser. Sin duda de lo mejor que he visto en cuando a series de romance y drama adolescente, sobre todo porque ese romance no es meloso ni inmediato, se va desarrollado a lo largo de toda la serie, pues al final el amor que se profesan los protagonistas es algo que se construyó con base en el esfuerzo, la convivencia y el conocer y confiar en el otro y no sólo por una mera e inmediata atracción física como nos suele pasar cuando somos muy jóvenes.

El Origen

Título Original: Inception.
Género(s): Ciencia Ficción, Drama.
Director: Christopher Nolan.
Emisión: 2010.
Duración: 148 minutos.
Extras:

Una de las películas que tenía pendiente ver desde hace mucho es El Origen, una de las obras de Ciencia Ficción que más revuelo causó entre los fans hace casi una década, creado toda una legión de seguidores y sobre todo de personas que trataron de desarrollar teorías explicativas sobre el multiverso de los sueños ganándose la reputación de ser una historia compleja y nada fácil de entender. Incluso series icónicas como Los Simpson parodiaron el filme.

Primero tenemos que destacar lo obvio, la parte técnica. Visualmente la película es maravillosa, tanto por los hermosos, pulcros y elegantes escenarios como por la vistosidad de sus efectos especiales. Creo que desde The Matrix (1999) no se había visto algo parecido en el manejo del espacio y los movimientos de cámara. Los efectos son sin duda uno de los atractivos principales, sobre todo esas cámaras lentas. Los escenarios también los debemos destacar pues eligieron lugares hermosos que son, al mismo tiempo, exóticos y laberínticos.

En cuanto a la música supongo que es igualmente buena, lo que pasa es que estaba tan absorto en la historia, los efectos y toda la parte visual que no fue sino hasta los créditos cuando me percaté de que no había puesto atención a la banda sonora, pero esta fue compuesta por Hans Zimmer por lo que es sinónimo de calidad.

Las actuaciones tienen un nivel formidable tan sólo porque tenemos a muchas estrellas ya consagradas. El protagónico a cargo de Leonardo DiCaprio es espectacular y el resto de su equipo es interpretado por actores igualmente buenos, entre los más famosos están Marion Cotillard a quien algunos ubicarán por La Vida en Rosa, Joseph Gordon-Levit mejor conocido por su papel en 500 Days of Summer, Ellen Page quien interpretara a Kitty en la saga de X-Men, Tom Hardy quien fue el nuevo Max Rockatansky en Fury Road, Ken Watanabe que participó en la más reciente saga de Godzilla, Cillian Murphy protagonista de 28 Day Later, Michael Cane mejor reconocido como Alfred en la saga The Dark Knight, quien fue dirigida por Christopher Nolan y por eso varios actores participaron en alguna otra de esas películas.

La historia gira en torno a Dom Cobb un extractor, persona dedicada a robar información de la mente de las personas mientras duermen. La tecnología que hace esto posible permite que varias persona compartan sueños y dentro de ellos pueda encontrar lo que buscan. Cobb y su compañero Arthur son reclutados por Saito, un poderoso empresario, para implantar una idea en una persona, un trabajo opuesto al de extraer denominado Origen. Saito quiere que Cobb implante de idea de destruir el imperio de su padre en Robert Fisher, heredero de la corporación rival de Saito. La dificultad que implantar una idea implica hace titubear a Cobb, pero Saito le promete resolver sus problemas legales si lo logra, deseoso de poder regresar a su país y ver a sus hijos Cobb acepta.

Cobb y Arthur inician la búsqueda de su equipo, pues para lograr implantar la idea deben ir muy profundo en el subconsciente y para ello tendrán que construir tres niveles de sueño, esto es, un sueño dentro de un sueño dentro de un sueño. Lo primero que necesitan es un arquitecto, alguien que construya los escenarios a manera de laberinto, allí en donde entra Ariadne, una estudiante de la universidad, ella diseña cada uno de los niveles del sueño. Para obtener información necesitará a un falsificador que se haga pasar por otras personas, ese será el trabajo de Eames, sin olvidar a un químico que los mantenga dormidos y estables mientras dura la misión, esa será la tarea de Yusuf.

Con el equipo completo la tarea ahora es diseñar la misión y la manera de implantar la idea, la cual debe ser muy sutil para que germine y crezca como propia dentro del individuo, para ello necesitan implanta una parte de dicha idea en cada uno de los tres niveles. Además de implantar la idea de manera sutil, deberán ser cuidadosos son las proyecciones, personas proyectadas por la víctima, en esta caso Fisher, y que pueden percibir cuando están en un sueño y atacar al soñador, para mala fortuna del equipo la mente de Fisher ha sido entrenada para elaborar defensas y evitar que le roben información mientras duerme.

El tiempo trascurre distinto en los sueños, mientras más profundo van, más rápido pasa el tiempo, en el primer nivel 5 minutos son una hora, su misión será de 10 horas en la realidad, lo que equivale a una semana en el primer nivel, seis meses en el segundo y diez años en el tercero. Estando tan profundo en el sueño, no podrán despertar fácilmente, así que diseñan un sistema basado en la sensación de desequilibrio. Generalmente cuando alguien muere en un sueño despierta, pero a esa profundidad su mente no despertará, sino que vagara en un limbo eternamente. El equipo tendrá que trabajar con rapidez para implantar la idea y evitar que las defensas de Fisher los maten o no podrán despertar.

La construcción metafórica de los sueños es maravillosa, el meter un sueño dentro de un sueño e incluso más, es una idea fabulosa, pero la manera en que se aborda el concepto de realidad lo es aún más y el uso de los tótem para distinguir un mundo de otro es un buen toque que le aporta cierto misterio al final. Para aquellos que pasaron mucho tiempo soñando, la realidad dejo de serlo y ahora sólo pueden vivir en sus sueños pues todo lo demás lo conciben como ilusorio. Anteriormente pensaba que la historia estaba muy basada e inspirada en Paprika, obra de Yasutaka Tsutsui y que fuera adaptada al anime por Satoshi Kon, pero la forma de hablar de lo que es real y lo que no me recordó más a The Matrix, pues a pesar de hablar de varios niveles de realidad no considero que llegue a pertenecer al género del hiperrealismo.

En el mundo que crea el filme compartir sueños parece ser algo común pero ilegal y si no ilegal al menos se hace de forma clandestina, quienes roban información en sueño lo hacen de manera detectivesca y eso le da un toque que nos remite a las películas del Film Noir, un poco al estilo del clásico Thriller policiaco sin realmente serlo, pero eso permite mucha acción en pantalla y enfrentamientos entre hombres armados realmente emocionantes.

El jugar a no saber qué es real y qué es un sueño es algo que engancha al espectador, pero no es tan difícil de entender realmente. Cuando la película se estrenó vi muchas reseñas y comentarios sobre lo compleja que era y lo difícil de entender o distinguir entre los sueños y la realidad, pero de hecho es bastante simple de entender y como nos van guiando nivel por nivel siempre sabemos qué tan profundo estamos en el sueño. He visto animes de temática psicológica mucho más complejos que esta película, aunque el final abierto sí te deja con la duda de qué fue real y qué no, pero sólo en cuestión del desenlace.

Es un final muy inteligente, de hecho toda la película está construida de forma muy inteligente para atrapar la atención del espectador, el dejar ese final abierto es justamente lo que enganchó a muchos fans y les obligó a crear sus propias conclusiones y teorías. Dicho final me recuerda mucho al de Blade Runner (1987) donde nos quedó la duda de si Deckard era un replicante o no, aquí nos queda la duda de si Cobb logró despertar o no. Hay tanta acción en la película que a pesar de su larga duración el tiempo se pasa muy rápido. Hay emoción, acción, peleas, armas y un trasfondo complejo pero no imposible de entender. Sin duda una película obligada para todo el amante del buen cine.

AggRetsuko Temporada 2

Título Original: アグレッシブ烈子 (AggRetsuko).
Género(s): Comedia, Drama, Chick Flick.
Director: Rarecho.
Estudio: Fanworks.
Emisión: 2019.
Duración: 10 episodios.
Extras:

La primera temporada de AggRetsuko me gustó aunque algunos capítulos en los que se enamora fueron algo tediosos para mí, con eso en mente esperaba una segunda temporada no precisamente con mucha emoción pero si con un poco de interés de ver el desarrollo de algunos personajes, en particular la relación con Haida. No obstante, lo que vi en esta segunda temporada fue algo muy distinto a lo que espera pero no me decepcionó y como trata los temas de forma un poco más madura ya podemos decir que es un Chick Flick.

Los primero dos capítulos me parecieron algo aburrido para ser honesto. Luego de las crisis emocionales sufridas por el estrés de su trabajo Retsuko por fin logra sobrellevar la vida adulta de oficinista sin acumular estrés. Si son adultos jóvenes entre los 25 y 30 años y ya han trabajado para ganarse su sustento entenderán lo difícil que es ese primer choque con la realidad adulta. El trabajo termina por distar mucho del ámbito escolar en el que hemos vivido desde niños y es más duro de lo que podríamos esperar. Yo creo que a muchos nos dio esa breve crisis al entrar a trabajar por primera vez y tener que aprender cosas que en la escuela no te enseñaron a pesar de ejercer un trabajo acorde a tu profesión en caso de que tengas una, pero luego de un tiempo aprendes a sobrellevar las tareas, la rutina y sobre todo a tus compañeros.

Los compañeros es uno de los principales aspectos de esta temporada pues tenemos lo que podríamos definir como dos sagas, la de Anai, el nuevo empleado de contabilidad y la de Tadano. La parte de Anai es sin duda la más interesante, pues el recién contratado llega a la compañía con una pésima actitud, pues es un tipo que aparenta ser correcto y servicial, pero si alguien le hace ver sus errores se enloquece y amenaza con acusarte por abuso de autoridad. Todos sus compañero y superiores le tienen miedo por lo que pueda decir de ellos a pesar de que nunca hayan tenido una mala actitud contra él, incluso Ton, el jefe, recibe una notificación en su contra.

Anai es un personaje detestable, desde el principio lo odias y creas mucha aversión en su contra, pero está perfectamente creado pues representa a los trabajadores Millennial que ocultan su inseguridad e ineptitud con una actitud defensiva en contra de los demás usando las reglas a su favor. La verdad el personaje me desagradó mucho, pero es quien le da juego a la historia y evita que la primera parte sea completamente plana y aburrida, le da el sabor y permite además que otros compañeros del trabajo destaque, sobre todo Kabae, quien deja ver su faceta como mamá y su rectitud en el trabajo a pesar de que le encante el chisme.

La segunda parte de la serie se centra en la relación romántica de Retsuko con Tadano, a quien conoce en la escuela de manejo y quien parece ser un chico desempleado sin metas personales y una actitud despreocupada. Tadano y Retsuko empieza una relación y pronto se descubre que el nuevo novio de la panda roja es en realidad un genio de la computación que está desarrollando la más avanzada Inteligencia Artificial y cuya compañía colaborará con la de Retsuko. Ser novia de una celebridad de la tecnología y que además tengan una relación laboral crea muchos conflictos en la pareja, pues la prensa amarillista no tardó en sacar notas al respecto e inventar rumores sobre ellos.

Como era de esperarse, todos en la oficina descubre la relación de Retsuko con Tadano, pero a ella no le importa pues decide que ha encontrado a su pareja ideal, sin embargo, la perspectiva que cada uno tiene sobre las relaciones es muy distinta y eso hará que Retsuko tenga que decidir entre lograr su meta de casarse y tener una familia o llevar una vida al lado de Tadano, quien no cree en el matrimonio ni quiere hijos.

El personaje de Tadano me resultó muy peculiar, básicamente era como si Retsuko estuviera saliendo con Elon Musk y obviamente el que una oficinista saliera con alguien tan importante generó muchos rumores en su contra. Además de su relación amorosa y sus conflictos laborales, la serie aborda la cuestión de los matrimonios arreglados, pues la mamá de Retsuko le arregla varias citas para que salga con hombres solteros cuyas madres también les están buscado pareja. Es comprensible que los Millennian crean cada vez menos en el matrimonio y rehúyan de las relaciones fijas y la independencia, aunque en una sociedad tan tradicional como la japonesa es natural que los padres no quieran ver a sus hijos solteros después de los treinta años.

Esa característica del miedo al compromiso que tiene nuestra generación y la dependencia al internet están perfectamente reflejadas y hacen una crítica más compleja de lo que hubiera esperado. En comparación con la primera temporada esta es más profunda pues no sólo se enfoca en la cuestión laboral. Que la única meta de Retsuko sea casarse y tener una familia es muy decepcionante, pero acepto que incluso en nuestra generación de nativos digitales hay gente que piensa así. Lo único que no me gustó de toda la temporada es que Haida y Fenneko son muy relegados y no juegan un papel tan importante, de hecho los vemos muy poco, aunque se da más juego a personajes como Gori y Washimi cuya edad y experiencia dan otra perspectiva de la vida laboral y sentimental igualmente interesante.

La delgada línea amarilla

Título Original: La delgada línea amarilla.
Género(s): Movie Road, Drama.
Director: Celso R. García.
Emisión: 2015.
Duración: 95 minutos.
Extras:

Generalmente las Movie Road son esas películas en las que toda la historia toma lugar cuando los protagonistas viajan por la carretera y aunque generalmente mucha de la acción trascurre dentro de un auto, también puede ocurrir sobre el asfalto. La delgada línea amarilla es una bellísima historia en la que cinco hombres conocerán las desdichas de uno de los trabajos más pesados que existen, pintar las líneas guía de las carreteras.

La película es muy buena, tanto en la historia, como en la música y obviamente en el apartado visual, sin olvidar el diseño de personajes y la calidad de actuación. Personalmente lo que más me gustó de los elementos técnicos fue la banda sonora, ya que es triste pero al mismo tiempo esperanzadora y me recordó mucho las melodías de Little Miss Sunshine, que es mi película favorita y curiosamente también es una Movie Road. Cabe destacar que la película es la opera prima de su director y que el perro que sale allí fue rescatado de la calle.

La calidad actoral no tiene mayor desperdicio, teniendo a grandes actores como Damián Alcázar, Joaquín Cosio y Fernando Becerril es obvio que podíamos esperar algo de calidad. El grupo de actores que siempre acompañan a Damián se conocen de sobra y tienen una espectacular química en pantalla, Silverio Palacios, Gustavo Sánchez Parra y el joven Américo Hollander lo hacen muy bien.

La historia gira en torno a don Toño, un hombre ya mayor aunque aún no anciano que trabaja en un deshuesadero. El hombre tiene lo mínimo para vivir, sus únicas posesiones valiosas son una caja con fotografías de su familia y una vieja camioneta. Para su mala fortuna el negocio no anda bien y es despedido. Para tratar de ganarse la vida acepta un trabajo en una gasolinera, en donde se reencuentra con un ingeniero con quien trabajó hace años. El ingeniero le ofrece el trabajo de pintar la línea de una carretera de 217 km y ante la falta de pago en la gasolinera Toño decide aceptar.

Don Toño inicia su nuevo trabajo, una larga y pesada jornada en la que lo acompañarán cuatro peones. Atayde, un simpático y gordinflón hombrecillo que trabajaba en un circo, Gabriel, ex chofer de camión, Mario, tipo de pocas palabras que no inspira confianza y Pablo, un joven despreocupado pero compadecido por lo demás, juntos iniciarán una travesía en la que vivirán de todo, desde las agotadoras jornadas de trabajo, las peleas entre compañeros, la traición, los peligros del camino y el agotador sol del desierto.

Desde un principio tenían muchas expectativas del filme, no sabía nada sobre él pero la portada y el hecho de que Damián fuera el protagonista eran garantía de que podría esperar algo bueno y también la breve sinopsis en la que se hacía referencia a las dificultades de la vida. Una película sobre trabajadores de carretera adentrándose en la vida rural del México real me atrapó al instante. Sin olvidar las breves alusiones a la ingeniería, la construcción y el trabajo de campo al que he estado expuesto gracias a mi familia.

El filme bien podría ser comparado con una historia de fantasía épica, pues a pesar de que aquí no hay magia, sí tenemos un viaje en donde los personajes enfrentarán una serie de obstáculos que terminarán por cambiar su vida, haciéndoles valorar las cosas de otro modo, algo que sólo pueden experimentar las personas que han trabajado en el campo fuera de una oficina.

Las peripecias del trabajo son sin duda la parte medular de la historia y la forma en que éstas impactan no sólo en nuestra vida, sino en la convivencia diaria con los colegas. A pesar de las rencillas, el paso de los días, los kilómetros caminados y el cansancio sólo se volverán menos pesados cuando los hombres empiecen a confiar en sus compañeros, contándoles parte de su pasado, sueños y aspiraciones frustradas que eventualmente los llevaron a trabajar en los caminos y eso es sin duda la parte más rica de toda la película, ver cómo, a pesar de todo, la camaradería es lo más importante para poder seguir adelante.

La incompetencia e irresponsabilidad de las personas a tu cargo, los desperfectos mecánicos, los robos, el sol, las extenuantes caminatas, las acampadas al lado de la carretera, la sed y la falta de comida son el precio que se debe pagar por realizar este tipo de trabajo y la ganancia no sólo es el dinero, sino los hermosos amaneceres, las noches estrelladas, la hermandad y las enseñanzas de don Toño quien, a pesar de todo, intenta enseñarnos un trabajo que posiblemente nadie más desearía hacer. Sin embargo, esas ganancias que alimentan el espíritu simplemente nos permiten apreciar mejor un plato de comida o nos reconfortan para seguir adelante, al final, lo que importa es sacar el trabajo a tiempo, cobrar y seguir buscando, como todas las personas en la dura realidad de la economía mexicana.

La película es una preciosidad, directo a mi top de películas mexicanas favoritas y el final es a la vez crudo, dramático y liberador. Concluir la jornada a pesar de todas las perdidas y el sufrimiento termina por valer la pena, pues a pesar de los malos momentos, aquellos breves instantes de alegría con los compañeros, de rizas y juegos se quedarán igualmente en nuestra memoria. La escena de la feria fue mi parte favorita y una con la que me pude relacionar directamente. Una película sumamente hermosa que superó por mucho mis expectativas. Por cierto, ver a Joaquín Cosio en un papel donde no es un maleante me agradó mucho.

7:19

Título Original: 7:19
Género(s): Drama.
Director: Jorge Michel Grau.
Emisión: 2016.
Duración: 94 minutos.
Extras:

México es un país que sufre tragedias desde distintos flancos, desde la corrupción de las autoridades y la propia sociedad civil, hasta la violencia causada por el crimen organizado, pero son sin duda los desastres naturales los que han golpeado con más fuerza a la nación, tanto que han logrado unir a la sociedad para ayudarse entre sí, cosa que ningún programa social podrá logran jamás.

Entre estos fenómenos los más comunes son tres: los huracanes que golpean por el Atlántico y el Pacífico, los sismos causado por estar sentados dentro del Cinturón de Fuego de Pacífico y las erupciones volcánicas originadas por la misma causa. Los sismos han sido sin duda los eventos más catastróficos y frecuentes, sobre todo para el centro de la república y los estados del suroeste. México es uno de los países más sísmicos del mundo, junto a Chile, Japón e Indonesia.

Tres han sido los terremotos más devastadores para la capital, al menos en la época moderna. El de 1957, el de 1985 y el de 2017. Este último aún no había ocurrido cuando se estrenó la película, pero el hecho de que ocurriera el mismo día que el sismo de 1985 y tan sólo unas horas después de realizar al simulacro que se lleva a cabo cada año en conmemoración del sismo fue un golpe muy fuerte, no sólo para la infraestructura que resultó dañada, sino para la salud mental de muchos capitalinos que por semanas durmieron con los zapatos puestos en caso de tener que salir corriendo.

A mí sólo me ha tocado vivir el más reciente, pero quienes nacimos después de 1985 hemos crecido escuchando las anécdotas de nuestros padres, tíos y abuelos sobre lo que pasó aquel fatídico 19 de septiembre a las 7:19 am. Sobre todo esos relatos en los que las personas de manera espontánea empezaban a ayudarse unas a otra de una manera más organizadas que el gobierno o el ejército. Aquella mañana de septiembre la sociedad civil demostró una solidaridad nunca antes vista, solidaridad que las nuevas generaciones aprendimos a partir de los relatos. Si volvía a temblar sabíamos qué teníamos que hacer, ayudar era como un contrato social que ya estaba intrínseco en nuestras mentes.

El filme nos narra la odisea que un grupo de oficinistas de alguna secretaría del gobierno tienen que enfrentar luego de que el terremoto derrumbara el edificio donde se encontraban trabajando. El protagónico corre a cargo de Demian Bichir, quien encarna a un licenciado jefe del departamento, y que a mi parecer hace un muy buen trabajo. Además del jefe, tenemos a un grupo de empleados muy variado, un velador (Héctor Bonilla), un mensajero, un típico oficinista y una señora de limpieza. Todos ellos logran sobrevivir al derrumbe y quedan atrapados entre los escombros, a la espera de que alguien los vaya a rescatar.

La película me gusta porque va directo al grano. Antes de los diez minutos ocurre el sismo y en los 80 minutos de película restante sólo vemos a Demian Bichir y a Héctor Bonilla atrapados entre vigas, varillas retorcidas y toneladas de concreto, al resto de personajes sólo los escuchamos. Tal escenario podría parecer aburrido, pero no lo es, porque si bien es letárgico por momentos, logra generar muy bien la tensión de estar atrapado entre los escombros. El que los actores logren eso sin siquiera poder moverse habla del buen trabajo que hicieron.

No obstante, me parece que no es una película para todo público, es más que nada para aquellas personas de la capital a quienes les haya tocado vivir algún sismo fuerte, de otra forma es un poco difícil sentirse identificado. Además de que sólo vemos a esos actores y nunca sabemos qué pasa afuera en la ciudad, lo cual si bien ayuda a generar ese sentimiento de claustrofobia y desesperación, puede hacer que esas escenas sean algo aburridas para algunas personas.

Las cosas que me gustaron y caben destacar son, por una parte, la excelente ambientación de los ochenta, desde el tipo de ropa, el uso del bigote y hasta la forma de hablar de los personajes más jóvenes. Sin olvidar la recuperación y uso de algunos audios y videos originales del día del sismo. Además, muchos de esos actores debieron haber vivido el sismo, tal vez no en carne propia, pero al menos sí siguiendo su desarrollo en directo.

Otro elemento a destacar es el reflejo social del momento, desde el acoso sexual socialmente aceptado que los jefes tenían hacia las secretarias, hasta la forma déspota con la que trataban a sus subordinados; algo que no precisamente ha cambiado. También la reconstrucción tanto digital como de utilería de los escombros es muy buena, visceral por momentos y que junto a la excelente ambientación sonora logran situarnos debajo de toneladas de escombros que amenazan con caernos encima y sepultarnos para siempre.

La forma en que quedan atrapados, las dolorosas posiciones en que algunos quedan prensados, los gritos de terror, el miedo, la desesperación, el desconcierto, la sed y la oscuridad nos ayudan a imaginarnos allí abajo atrapados a la espera de morir o ser rescatados, incluso sin haber estado nunca en tal situación. Hay elementos clásicos como la famosa réplica que ocurrió en la noche y que vino a dar una estocada final a muchas vidas y que sí está presente en el filme, lo cual se agradece mucho pues le aporta realismo.

El punto más débil es cuando hablan de corrupción. Todos sabemos que muchos de los edificios se cayeron debido a la corrupción de las autoridades y constructoras, quienes usaron por años materiales de mala calidad para ahorrar dinero, lo que causó que los edificios no pudieron soportar el embate del sismo. A raíz de esa tragedia las políticas de construcción se endurecieron, aunque la corrupción volvió a hacer de las suyas e hizo que muchos edificios nuevos se cayeran hace dos años. Esa parte es introducida de forma algo forzada y le quita algo de drama al terror que viven los sobrevivientes.

Considero que la película es buena, está destinada a un público en específico y tiene momentos algo lentos que podrían aburrir a algunos, pero es un excelente relato de lo que cientos de personas debieron haber vivido al quedar sepultados por los edificios. Vivir en un país donde seguirá temblando nos obliga a mantener vivía en nuestra memoria esta clase de eventos, sobre todo en las nuevas generaciones que todavía no les ha tocado vivir uno.

A place further than universe

Título Original: 宇宙よりも遠い場所 (Sora Yorimo Tôi Basho).
Género(s): Drama, Slice of Life, Shôjo.
Director: Atsuko Sishizuka.
Estudio: MadHouse.
Emisión: 2018.
Duración: 13 episodios.
Extras:

Basada en el manga homónimo de Nene Yoimachi, Un lugar más lejano que el espacio o Yorimo como suele abreviarse en japonés, es un tierno anime Shôjo sobre la amistad y los viajes, con leves toques de drama, escenarios espectaculares y un emplazamiento sumamente original, pues no todos los animes toman a la Antártida como el lugar donde trascurre su historia.

La calidad del anime es buena, aunque por momentos el diseño de personajes y de escenarios urbanos raya en lo genérico, sin embargo, se redime completamente al mostrarnos las hermosas y perpetuas nieve de la Antártida y sobre todo la parafernalia que implica hacer un viaje hasta ese lejano lugar. El equipo, los transportes (sobre todo el barco) y demás elementos de la expedición están muy bien cuidados, logran ambientarnos y situarnos en un viaje de exploración además de darle un toque de realismo al anime. La música también cumple a la perfección tanto en la parte emotiva como en la parte cómica.

La historia gira en torno a Mari Tamaki, una chica de preparatoria que siempre ha sido temerosa de hacer las cosas por ella misma. Decidida a aprovechar al máximo su juventud elige hacer un viaje ella sola, pero su constante temor le frustra todos sus intentos. Por azares del destino conoce a Shirase Kubuchisawa, hija de una investigadora que perdiera la vida en una expedición en la Antártida y obsesionada con ir a ese lugar donde perdió a su madre. Juntas decidirán unir fuerzas para lograr su cometido y ser aceptadas en una expedición civil que viajará al continente de hielo. En su intento conocerán a dos amigas más que se unirán a su viaje, la animada e inteligente Hinata Miyake y la tímida Idol Yuzuki Shiraishi.

Eventualmente, y un poco gracias del creador de la historia, hay que decirlo, logran encontrar la forma para ser parte de la expedición y viajar a un lugar más lejano que el espacio. Durante su travesía deberán enfrentar muchas dificultades, principalmente el mar abierto, las bajas temperaturas, las pesadas jornadas de trabajo, sus miedos personajes, los errores de su pasado y la lenta pero sólida creación de fuertes lazos de amistad entre ellas que les permitirá superar todas esas adversidades.

De entrada ya esperaba que fuera un tipo de anime que me podría gustar, sobre todo por la parte del viaje y porque el destino es un lugar poco convencional como el polo sur. Aunque sin duda el aspecto que más me gustó y que tiene que ver con mi fascinación con los mapas son aquellas escenas donde las protagonistas aprenden navegación terrestre, cómo orientarse con brújula y GPS o leer mapas. Y también la parte científica sobre clima, astronomía y geología son interesante y como no son mostradas con un afán educativo recalcitrante, como terminan siendo muchos documentales, resulta agradable aprender.

Esa parte realista y educativa tanto en la parte cartográfica, naval y ambiental me gustaron mucho, además de que considero que es una excelente forma para crear conciencia sobre la protección del medio ambiente, sobre todo en ecosistemas tan delicados y vitales para la estabilidad del planeta como lo son el ártico y el antártico. Y en tiempos como los que vivimos donde el cambio climático y la contaminación están por llegar a límites irreversibles.

La historia también le va dando juego a los dramas personales de todas las protagonistas y el viaje, las dificultades, pero sobre todo, la amistad, hacen que las chicas logren superarlos y crecer enormemente. Aunque la serie es corta y todo esto pasa algo más rápido de lo que debería para generar un dramatismo más conmovedor.

Además del drama de las chicas es interesante que también veamos los problemas de los adultos con respecto a la toma de decisiones y los medios para mantener la motivación y lograr sus metas. Desde el principio la empresa de ir a la Antártida estuvo plagada de problemas presupuestales y los miembros de la expedición debieron sacrificar muchas cosas personales para lograr hacer el viaje, eso hizo que muchas veces la motivación por seguir adelante fuera difícil de mantener, aunque al final lograron su objetivo.

Un aspecto que no logró atraparme fue justamente el drama personal de las chicas, me pareció algo soso y más sentimental de lo que me gusta, aunque debo aceptar que no soy el público al que está destinado el anime. Fuera de esos momentos de “drama de niñas” el resto de la serie me gustó mucho, pero algo donde la aventura y los peligros fuesen el tema principal, una serie más adulta, me hubiese gustado mucho más.

La serie es buena, es un anime muy recomendable, tan sólo el hablar de la Antártida lo hace original y es bastante ligero y sumamente digerible, algo falto de acción para mí y con un mensaje prefabricado sobre el valor de la amistad que se le puede perdonar porque finalmente es el tema central de la historia. Un anime recomendable, con drama, comedia y aventuras ligeras pero que se disfruta.