El niño y la bestia

Título Original: バケモノの子 (Bakemono no Ko).
Género(s): Fantasía, Sobrenatural, Drama.
Director: Mamoru Hosoda.
Estudio: Studio Chizu.
Emisión: 2015.
Duración: 120 minutos.
Extras:

Mamoru Hosoda es uno de mis directores de anime favoritos desde que vi Tokikake, ahora con El niño y la bestia reafirmo por qué me gustan tanto sus películas, pues esa mezcla de mundos fantásticos, hermosos escenarios, drama y aventura junto con un trasfondo que o bien reflejan la vida moderna pero rural de Japón, o bien lo hacen de su folclor y tradiciones más ancestrales.

Bekemono no Ko es hasta ahora mi película favorita de este director a nivel visual, pues tan sólo el poder ver todo lo que nos muestra en pantalla es un verdadero deleite, algo que no había experimentado desde hace mucho y que sólo podría compáralo con los escenarios de Ghibli o el extremo detalle de obras como Tekkonkinkreet. Además de la animación tenemos una historia increíble y una banda sonora formidable.

La calidad de animación es impresionante como ya mencioné, los escenarios urbanos son una belleza pues muestran una enorme cantidad de elementos y detalles que nunca generan contaminación visual. Hay momentos en los que la calidad de los escenarios es tan realista que bien podríamos estar viendo una fotografía tomada en las calles de Shibuya. Pero no sólo es la urbe nipona la que destaca en su recreación, sino la construcción del mundo de las bestias, sobre todo la ciudad de Jutengai y su mercado que con tan sólo verlo uno puede inferir que ese mundo está lleno de historia, tradición y mucho folclor. Sin olvidar que las escenas de acción son increíbles.

En cuanto a la construcción de personajes, ésta también me gustó mucho. A nivel visual el su diseño es simple, lo que contrasta con el nivel de detalle de los escenarios pero resulta totalmente congruente con el estilo característico de Hosoda, el cual se ha convertido en su sello particular. Las personalidades también son interesantes, pues si bien todas caen en los típicos clichés, logran crecer y no se quedan estancadas. Ren y Kumatetsu, los protagonistas, son los típicos personajes Shônen, fuertes y obstinados, y el villano en cuestión surge el típico trauma de la infancia por ser diferente.

Si la parte visual es impresionante la banda sonora no que queda atrás. Todas las canciones son muy buenas, sumamente agradables y aportan muchísimo a la ambientación, desde las partes cómicas y llenas de emoción y venturas, hasta las partes más sombrías y tristes. Todos los elementos en su conjunción hacen de esta obra una verdadera obra de arte. Y si en la parte técnica es buena, la historia es igualmente sobresaliente.

La historia gira en torno a Ren, un niño de nueve años que se quedó huérfano por parte de su madre y cómo sus padres se habían divorciado la familia materna se quedó con la custodia del chico pues al ser el único varón estaba destinado a ser el heredero del clan. Ren, abandonado por su padre y ante la frialdad de su familia adoptiva decide escapar y empieza a vagar por las calles de Shibuya.

En otro mundo, uno ajeno al nuestro y oculto, viven las bestias, seres con apariencia de animales antropomorfizados que tienen la capacidad de trascender y alcanzar la divinidad convirtiéndose en dioses. En la ciudad de Juntengai, el líder ha decidido que es momento de retirarse y trascender, para ello necesita un nuevo sucesor. Dos bestias se disputan el cargo, el noble y respetado Iozen, padre de dos chicos y maestro de muchos discípulos, y Kumatetsu, un necio y arrogante oso que si bien es fuerte no tiene la personalidad para ser líder. Ambos deben enfrentarse para ganar el puesto, pero antes de que la batalla ocurra Kumatetsu deberá encontrar un aprendiz y aprender a ser el guía que un verdadero líder debe ser.

Desesperado porque ninguno de sus pupilos soporta el trato que les da, Kumatetsu decide que está dispuesto a aceptar a un humano como aprendiz sin con ello puede entrar a la contienda contra Iozen. Mientras caminaba por la calles de Shibuya encuentra a Ren llorando en el suelo y le ofrece ser su maestro, sin saber realmente cómo, Ren logra seguir ha Kumatetsu hasta Jutengai e inicia así su camino como el aprendiz de una bestia.

Esa parte mitología y folclórica de dos mundos totalmente separados pero al mismo tiempo influenciados el uno por el otro me gustó mucho, aunque no es algo novedoso en el cine en esta ocasión la hermosa construcción de ese otro mundo y todos los aspectos culturales vertidos en él me fascinaron. Jutengai era un pueblo vibrante, con tradiciones, costumbres e historia, tanto o más ricas que el mundo humano. La razón de mantener separados ambos mundos era porque los humanos pueden llegar a albergar tal odio en su corazón que podrían terminar consumidos por la oscuridad.

Ren, al convertirse en aprendiz de Kumatetsu, fue visto en un inicio como alguien despreciable, al ser un humano no tenía las habilidades innatas de las bestias, pero tenía una formidable capacidad para aprender. Pero más que la existencia de dos mundos y la parte fantástica, lo que en verdad es importante es ver el crecimiento que tanto Ren como su maestro tuvieron al aprender el uno del otro, esa relación de maestro-aprendiz trascendió a tal grado que bien podría compararse con la de padre e hijo.

En todo el filme hay un evidente mensaje sobre la labor docente, pues nos demuestra que un buen maestro es aquel que tiene la habilidad y sencillez para aceptar que puede aprender más de los alumnos que ellos de él. Antes de tomar a Ren como aprendiz nadie quería entrenar con Kumatetsu, pero luego de ver lo fuerte que el humano se había vuelto todos quisieron ser sus aprendices. Una entrañable relación entre un maestro y su discípulo es aquella en la que ambos crezcan a la par, enseñar no sirve de nada si al final del curso el único que aprendió y mejoró sus habilidades fue el alumno.

Sin duda, una obra magnifica, con un maravilloso mensaje sobre el valor de los lazos afectivos en la enseñanza y la forma en ésta puede hacernos mejores personas. Una recomendación obligada pues tiene los elementos para atrapar a cualquiera, acción, peleas, un mundo fantástico lleno de bestias, folclor, poderes, drama, un muy leve toque de romance y una entrañable historia sobre la relación de un maestro y su alumno.

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Bohemian Rhapsody

Título Original: Bohemian Rhapsody.
Género(s): Biopic, Drama.
Director: Bryan Singer.
Emisión: 2018.
Duración: 133 minutos.
Extras:

Más que una reseña esta entrada es la opinión personal de la película biográfica de Freddie Mercury, vista desde los ojos de una persona que no se considera fan del grupo y sin profundizar en la fidelidad de los hechos mostrados en pantalla. Y si bien no me considero fan del grupo, sí me gustan muchas de sus canciones, generalmente hay grupo de los que me gustan un par de canciones y ya, pero hay otros de los que me gustan al menos cuatro o cinco canciones de cada álbum, entre ellos Molotov, Café Tacvba, Gorillaz y por supuesto Queen, sin que me apasionen ninguno de ellos ni me interesen los pormenores de la vida de sus integrantes.

En los que respecta a la película me parece que es buena, la parte técnica está muy bien, la recreación de las distintas épocas me pareció adecuada y sobre todo la caracterización de los actores fue estupenda, al igual que sus actuaciones, aunque tampoco considero que hayan sido sobresalientes, ni siquiera la de Rami Malek (como no he visto ninguna de las otras películas de quienes estaba nominados no puedo decir si en verdad merecía el Oscar). Otro aspecto importante fue la edición de audio, de la que ganó sus dos nominaciones, ésta es muy buena, pero tampoco estoy seguro de que sea de lo mejor que el séptimo arte ha tenido la oportunidad de escuchar.

Como podrán notar, la película me quedó a deber, pues resulta bastante plana y en ningún momento me generó esa sensación de emoción que lograra engancharme, me mantuvo al vilo de “veamos que más pasa” si llevarme a la euforia pero tampoco al aburrimiento como para dejar de verla, y es que la Biopic de una banda tan representativa como lo es Queen y sobre todo de su vocalista, uno de los íconos musicales más grandes de todos los tiempos, debería ser tan emocionante como presenciar uno de sus conciertos. Tampoco soy fan de Michael Jackson, creo que me gustan menos canciones de él que de Queen, pero This is It me emocionó más.

Y si bien resulta interesante conocer pormenores de la vida de Freddie, sobre todo si no son seguidores acérrimos del grupo, creo que durante toda la película es obvia la tendencia de hacerlo quedar bien, pues a pesar de que exponen algunos de sus conocidos escándalos relativos principalmente a su vida y orientación sexual, realmente nunca profundizan en ninguno de estos detalles y con ello evitan el escándalo. En lo relacionado el SIDA tampoco hay mucho que contar, se menciona pero no nos dejan verlo en su estado más deteriorado, lo cual es entendible pues la idea del filme era rendir un tributo al cantante y no incitar un morbo sobre su vida privada. Pero como Biopic creo que pudo hacer más énfasis en estos aspectos.

También existe la posibilidad de que al yo no ser un fan, sólo alguien a quien le gustan varias de sus canciones, me haya perdido de algo importante que sólo quienes conocer la historia de la banda a la perfección se hayan podido percatar, pero realmente no creo que haya sido el caso, sobre todo por la premura con la que está contada la historia. En los primeros minutos Freddie conoce a la banda les pide ser el vocalista y cinco minutos después ya firmaron contrato con una disquera y hacen giras por Reino Unido. Yo en lo personal me perdí y no supe en qué momento pasaron de ser una banda de bar a un fenómeno mundial, cuando me di cuenta ya era veteranos del escenario.

La película es buena, pero a mí no me logró enganchar del todo, le faltó algo de punch y hacer un desarrollo más amplio y dramático, o tal vez es que no haya mucho más que contar. Entre las reseñas que logré escuchar antes de ver la película decían que era como ver un concierto de Queen, y si bien podemos ver la evolución de sus canciones, le faltó esa vibra para que se sintiera como un verdadero concierto. El DVD que tengo de un concierto que dieron en Budapest (Queen-Live in Budapest) me gusta más porque como tal podemos disfrutar las canciones a plenitud, aunque eso sí, acepto que la recreación de concierto Live Aid fue maravillosa y un gran acierto el mostrarlo completo sin cortes.

Luces en el Cielo

Título Original: 打ち上げ花火、下から見るか? 横から見るか? (Uchiage Hanabi, Shita Kara Miru ka? Yoko Kara Muri ka?).
Género(s): Drama, Romance, Ciencia Ficción.
Director: Akiyuki Shinbo y Nobuyuki Takeuchi.
Estudio: Shaft.
Emisión: 2017.
Duración: 90 minutos.
Extras:

Basada en una telenovela y película homónimas de 1993 escritas por Shunji Iwai, Luces en el Cielo es una agradable historia sobre romance y ciencia ficción, donde el drama y los viajes en el tiempo crean dimensiones que eventualmente llevan a los protagonistas a estar juntos, a pesar de que su destino era separarse.

Visualmente la película es hermosa, aunque por momentos algunos elementos del entorno pueden parecer muy acartonados e infantiles, factor que no fue de mi agrado pues contrasta con el tema dramático de la obra. Los escenarios naturales son bellísimos y en general la calidad de animación es formidable. La música le va perfecto y acentúa el toque dramático y el tono melancólico en el que está contada la historia. El diseño de personajes también me gustó mucho, no es que aporten algo nuevo pero cumplen muy bien.

La historia juega con matices tristes y alegres de maneja magistral, y la conjunción de los escenarios con la temática de ficción logran un resultado atractivo que me remite por momentos a obras de Mamuro Hosoda como Tokikake.  Aunque ese estilo dramático también me hace pensar un poco en las películas de Makoto Shinkai.

La historia gira en torno a Norimichi Shimada, un chico normal de secundaria que está secretamente enamorado de su compañera Nazuna Oikawa, una callada y poco social jovencita. Shimada y sus amigos discuten sobre si los fuegos artificiales son redondos o planos, ante tal debate deciden ir hasta el faro para ver los fuegos pirotécnicos en la noche y salir de dudas. Sin embargo, Nazuna ha invitado a Yosuke, uno de los amigos de Norimichi, a ver los fuegos esta noche.

Yosuke deja plantada a Nazuna, quien se encuentra con Norimichi y le confiesa que era a él a quien quería invitar realmente. No obstante, la intención de Nazuna no era tener una cita, sino un compañero con quien fugarse de casa, ya que su madre tiene un nuevo matrimonio y están por mudarse de la ciudad. Mientras Nazuna intenta dejar su casa es alcanzada por su madre, quien la lleva a rastras de regreso. Norimichi observa impotente y en su rabia por ayudar a su compañera lanza una extraña esfera que la chica había encontrado en la playa esa mañana y regresa en el tiempo hasta el momento en el que Nazuna decide a quién invitar.

Con forme la historia avanza Norimichi y Nazuna logran escapar cada vez más lejos, pero siempre hay algo que les impide fugarse y son atrapados. Cada vez que fallan en su intento Shimada lanza la esfera nuevamente y vuelven a intentar, creando una especie de bucle temporal en el que los eventos se repiten hasta que por fin logran estar juntos.

Si bien hay un elemento de ciencia ficción sobre los viajes en el tiempo, este no se aborda más allá del bucle temporal que permite a los protagonistas seguir avanzando. Aunque debemos notar el interesante aspecto de que en realidad no viajan en el tiempo, en el sentido de regresar sobre su misma línea temporal, lo que en realidad hace dicha esfera es transportarlos a otra dimensión donde los eventos que ellos ya vivieron aún no han pasado.

En sentido estricto Norimichi dejan su mundo o dimensión cada vez que hacen un salto y aunque él parece recordar las cosas que ya ha vivido el resto de personajes no. Personalmente me inclino a creer que lo que se trasporta a otros mundos no es su cuerpo sino su mente. El propio Norimichi se da cuenta de que cada vez que salta no está regresando en el tiempo, sino que llega a un nuevo mundo y eso lo sabe al notar ciertas anomalías en el ambiente, las cuales se ven muy bien reflejadas en la forma que adquieren los fuegos artificiales.

El final la historia se sale un poco del drama que se maneja en gran parte del filme e incluso esa cuestión de los viajes en el tiempo o entre dimensiones se torna un poco rara, pudiendo llegar a confundir a quienes no acostumbran este tipo de Ciencia Ficción, pero tampoco es una cosa demasiado compleja, puesto que la intención principal es mostrar el desarrollo de los sentimientos entre los protagonistas.

En conclusión, puedo decir que la película es buena, entretenida, visualmente muy atractiva y dramáticamente bien lograda, la parte de ficción no me encantó del todo aunque permite el peculiar desarrollo de la trama. No es algo nuevo ni que haga un gran aporte a la animación, tiene el potencial pero considero que se queda un poco corta, aunque tampoco es un tipo de obra que pretenda reinventar su género, simplemente busca contar una historia simple sobre drama y romance y eso lo hace muy bien.

Great Teacher Onizuka

Título Original: グレート・ティーチャー・オニヅカ (Gurêto Tichâ Onizuka).
Género(s): Comedia, Drama.
Director: Naoyasu Hanyu y Noriyuki Abe.
Estudio: Pierrot.
Emisión: 1999-2000.
Duración: 43 episodios.
Extras: 5 ovas

Un día decidí que quería ser profesor, un gran profesor, no de esos que se saben todo de memoria e inunda la mente de los alumnos con cientos de datos, ni el de la mejor reputación, sino aquel que realmente lograba dejar un impacto en la vida de sus estudiantes. Great Teacher Onizuka (GTO) es sin duda alguna la obra con temática docente más fabulosa que existe. GTO es el spin off del manga Shounan Jun’ai Gumi de Tôru Fujisawa.

La calidad técnica es muy buena, pues todavía tiene ese particular estilo rudo del anime de los 90 que resulta refrescante de ver en una industrian donde actualmente todo es súper estilizado y sin presencia. La música le va perfecto, el primer opening es asombroso y los escenarios sin ser lo más destacado cumplen a la perfección. Donde está el mayor acierto es en el diseño tanto a nivel visual como psicológico de los personajes, puesto que en conjunto todos aportan esa estructura tan versátil de la serie, para ir de lo cómico a lo dramático, del romance a la violencia, con adecuados toques de fan-service y acción en la medida justa.

La historia sigue a Eikichi Onizuka, un antiguo delincuente miembro de una peligrosa banda que ha decidido dejar esa vida atrás y encontrar un trabajo decente. Sin mayores estudios ni una preparación adecuada, decide hacer un internado para prepararse como profesor, pues es algo aparentemente fácil y le dará la oportunidad de estar entre jovencitas de preparatoria para enamorar a alguna de ellas. Así el sueño de Onizuka inicia por razones que el mismo terminará por dejar atrás al entregarse por completo a la docencia.

Su primera incursión en las aulas no es fácil, pues le toca el grupo de los problemáticos, alumnos rufianes a quienes no les importa aprender y que se aprovechan de la inexperiencia de su nuevo profesor para tenderle una trampa. Una de sus alumnas lo seduce mientras otros chicos de su clase le toman fotos inapropiadas, sin embargo, los malosos del salón no son nada para el viejo líder de una pandilla de verdaderos criminales. Usando sus habilidades en las artes marciales y su desprecio por las reglas académicas, Onizuka se gana el respeto y la admiración de sus estudiantes.

Pasado su interinato, Onizuka consigue su primer trabajo formal como profesor, ahora no deberá lidiar con violentos alumnos, sino con todo un grupo de adolescentes ingeniosos y sumamente inteligentes que detestan a sus profesores debido a la traición de uno de ellos tiempo atrás. La clase 2-4 es la más temida de la Academia Bosque Sagrado, varios profesores han salido llorando debido a las pesadas bromas de los alumnos y más de un tutor ha abandonado la docencia debido a su causa. Pero no Onizuka, quien logra sobrevivir a todos los ataque y ganarse el aprecio de cada estudiante en el aula poco a poco.

La sabiduría callejera de Eikichi parece ser lo único que le permite sobrevivir a sus clases y al odio que el subdirector, padres de familia y demás profesores tienen en su contra. Sin embargo, la directora de la academia y la profesora Azusa Fuyutsuki son las únicas que creen en él, pues a pesar de no tener los métodos más ortodoxos, tiene lo que un verdadero docente necesita para ejercer su profesión: una entrega total a sus alumnos.

La serie maneja la temática shônen de los enemigos multinivel, que en este caso son los alumnos de la clase 2-4. Cada grupo de alumnos a los que Onizuka se enfrente es más listo y peligroso que el anterior, pero siempre logra derrotarlos y ganarse su aprecio. Algunos incluso se hacen sus amigos y lo ayudan. Y ese aprecio se lo gana a pulso por dos cosas: (1) siempre asumía responsabilidad por sus acciones y (2) actuaba desinteresadamente para ayudar a sus alumnos, es decir, su interés era verdaderamente genuino; algo que uno de mis profesores llamaba el “brindarse al alumno”.

Por más delincuente que Onizuka haya sido en el pasado y a pesar de la falta de credenciales que lo acrediten como educador, tenía una cualidad muy importante, sabía escuchar a sus estudiantes, les prestaba verdadera atención, entendía sus problemas sin juzgarlos y sin importar las bromas o ataques que hubiesen hecho en su contra siempre estaba dispuesto a ayudarlos e incluso a entregar la vida por ellos. Y tal vez el propio Onizuka ni siquiera lo dimensionaba, pero eran las pequeñas acciones que él hacía las que resultaban significativas para sus estudiantes y hacían que se ganara su aprecio.

La forma de resolver los problemas es lo que verdaderamente le da sabor a la historia, pues lo hace de una manera asombrosa e inesperada, ya que no escatimará en el uso de la violencia para corregir a un estudiante conflictivo, ni en bromas humillantes para controlar a los más rebeldes, ni siquiera en exponer sexualmente a quienes abusan de los compañeros más débiles. Onizuka no era el profesor modelo, pero era el profesor que tenía que ser para mantener el control de una clase en su contra y lograr su principal objetivo, hacer de la escuela un lugar divertido. Y si bien Onizuka respetaba a sus alumnos, ese respeto no era gratis, ellos se lo debían de ganar.

Una de las cosas más sobresalientes en el manejo de la serie es el crecimiento de todos los personajes, los cuales maduran mucho, sobre todo el mismo Onizuka, quien en un principio sólo quería ser profesor para estar de morboso con las alumnas pero terminó por entregarse tanto a su trabajo que ni siquiera tuvo tiempo de acosar a las jovencitas. El resto de personajes también evolucionan de sobremanera, siempre guiados por las enseñanzas de Onizuka, las cuales no son como las típicas lecciones que se aprenden en el aula y se olvidan después del examen, sino que se aprenden con la experiencia y duran para toda la vida.

Con forme Onizuka se va ganando el aprecio de sus alumnos algunos capítulos bajan un poco su calidad argumental, y no me refiero a los que son de relleno, sino a aquellos en los que se trata de sacar a flote nuevamente este odio de la clase por los docentes, esto resulta en un abuso de los traumas de algunos estudiantes y eso se torna algo repetitivo por momentos, incluso el actuar de algunos alumnos se vuelve demasiado infantil y desesperante a pesar de estar justificado, fuera de ese aspecto el resto de la serie es excelente.

En una actualidad en donde la sociedad es hipersensible y los profesores no pueden aplicar correctivos físicos a sus alumnos pues estos los demandarían, GTO nos demuestra que un pequeño y violento correctivo a tiempo es mejor que un futuro criminal; hoy en día la serie podría considerarse como políticamente incorrecta en muchos aspectos. Hay mucho que rescatar en cuanto a las estrategias didácticas y pedagógicas que se muestran, pero la más importante es el tener genuino interés por tus alumnos.  Actualmente trabajo como profesor en nivel licenciatura y esta serie me pareció simplemente fabulosa, una recomendación obligada y directo a mi top 5 de anime favoritos.

Shiki Oriori

Título Original: 詩 季 織 々 (Shiki Oriori).
Género(s): Slice of life, Drama, Romance, Chick Flick.
Director: Li Haoling, Jiaoshou Yi Xiaoxing y Yoshitaka Takeuchi.
Estudio: CoMix Waves Films y Haoliners Animation League.
Emisión: 2018.
Duración: 74 minutos.
Extras:

Creada por la CoMix Waves Films, casa productora de las obras de Makoto Shinkai, Shiki Oriori es una peculiar e interesante coproducción entre China y Japón. La película nos muestra tres historias que se unen de cierta forma cuando sus protagonistas coinciden en un aeropuerto, pero que son completamente ajenas unas de otras pero se enfocan en mostrar los recuerdos alegres en la vida de sus protagonistas.

Si bien la obra no está dirigida por el laureado Makoto Shinkai, el hecho de haber sido animada por el mismo estudio refleja muchos de los elementos que es común ver en las obras del mentado director. Tanto el estilo de dibujo como el diseño de personajes y escenario dejan muy en claro la esencia del estudio. Incluso el tipo de historias dramáticas en donde se hace en recuento de la vida es parte de la constante en sus producciones. Sin olvidar la banda sonora que es realmente buena.

Si bien la obra tiene muchos puntos buenos, también flaquea en muchos otros. La calidad en general dista mucho de las obras actuales de Makoto, pero me recuerdan algunas de sus primeras películas allá por 2008. En mi opinión esta obra llega algunos años tarde, pues si bien hay un público que ama ver historias cuyo tema principal sea la vida cotidiana, Shinkai ha elevado tanto el estandarte en este tipo de obras que cualquier otra cosa termina por pasar desapercibida. Hace diez años este anime hubiese sido la sensación.

La obra gira en torno a tres historias que toman lugar en China y usan como tema principal la comida, la crisis laboral y la amistad. En cada una tenemos protagonistas distintos que viven una etapa algo difícil, lo cual les trae recuerdos de su infancia cuando las cosas eran mucho más tranquilas. En general la obra hace uso de la nostalgia de nuestro propio pasado al hace que los protagonistas se remitan a su infancia cuando las cosas no eran tan complicadas.

 

Fideos de Arroz

La primera historia gira en torno a Xiao Ming, un hombre joven que recuerda su infancia al lado de su abuela comiendo fideos San Xian. Para él la comida es algo muy importante pues le trae buenos recuerdos de su infancia y su familia.

La música en esta historia es maravillosa, el nivel de detalle en la animación de los platillos es sublime y la parte rural de China que se muestra le da un toque aún más nostálgico, y el poner la comida como tema central permite un complejo desarrollo en las emociones del protagonista debido a aquello que la comida representa socialmente, algo que permite grandes analogía de la vida.

Este corto es el que tiene más simbolismos o al menos tiene los más complejos. La preparación de los fideos en cada etapa de la vida del protagonista es tan tradicional como la cercanía que Xiao tiene con su familia, mientras más grande es y más lejos está de su casa los fideos que come son cada vez más comerciales.

Un pequeño desfile de modas

Quizás la historia menos compleja de todas es la segunda, pues a pesar de ser un drama que nos muestra los fracasos en la carrera de una modelo y las inseguridades que enfrenta cuando su belleza empieza a verse amenazada por el inevitable paso del tiempo, no deja de ser un Chick Flick en toda regla.

La historia gira en torno a Yi Lin y Lulu, dos hermanas que viven juntas luego de un tiempo de estar separadas. Yi Lin es una modelo profesional que ha estado en la cima durante los últimos años. A pesar de ser la modelo más cotizada, el paso de los años y la llegada de las nuevas generaciones ponen en riesgo la estabilidad de su carrera. La desconfianza hace presa de ella y la lleva a fracasar dejándola al borde de abandonarlo todo. Por su parte, su hermana menor trata de apoyarla mientras estudia diseño de modas.

El argumento principal es esa etapa de crisis que muchas mujeres jóvenes pueden llegar a enfrentar cuando empiezan a abandonar la juventud para dar paso a la madurez. Yi Lin se esforzaba en el trabajo para poder mantener a su hermana, pero eso había matado su pasión. La historia es buena y seguramente muchas mujeres jóvenes que estén viviendo una etapa de indecisión frente a su futuro profesional podrán verse identificadas.

Amor en Shanghai

La historia más compleja y dramática de todas en sin duda alguna la última. En ella vemos la odisea que viven tres inseparables amigos de la infancia cuando salen de la escuela secundaria y deben separarse para ingresar a la preparatoria. La historia parte del presente y hace un enorme flash back al pasado para conocer la vida en sus protagonistas cuando la ajetreada ciudad en la que ahora viven era sólo una urbe en crecimiento donde todavía había lugares que mantenían una esencia rural.

El protagónico recae en Li Mo, un joven arquitecto que se mudó a vivir sólo. Mientras desempacaban, él y su amigo de la infancia Pan encuentran el antiguo casete que él y su amiga Xiao Yu solía grabarse cuando eran niños. Si bien Li y Xiao era amigos, siempre habían sentido algo más el uno por el otro, esto llevó a Li a estudiar arduamente para poder entrar a la misma escuela que su amiga, quien había sido obligada a presentar el examen de ingreso a una de las preparatorias más prestigiosas.

A pesar de los esfuerzos de ambos, todos terminan por estudiar en escuelas distintas y Xiao se distancia de Li y Pan. Años más tarde cuando Li encuentra ese casete recuerda los viejos tiempos cuando los tres pasaban las tardes juntos después de la escuela, y corre hasta la casa de su abuela por una grabadora para poder escuchar la última grabación de su amiga que se había negado a escuchar diez años atrás.

Cada historia tiene sus puntos buenos y malos, pero en general las analogías que se pueden hacer al conjuntar las tres historias son muchas. Una de ella es que el número de protagonista aumenta de acuerdo con la historia, en la primera tenemos uno, luego dos y finalmente tres. Y cada una representa un aspecto diferente de las relaciones sociales que podemos llegar a enfrentar en diferentes momentos de nuestra vida. En la primera historia tenemos la soledad que la vida adulta e independiente puede llegar a provocar, en la segunda vemos el amor entre dos hermanas y en la tercera la amistar que trata de sobrevivir al paso del tiempo y la distancia.

En lo personal me gustó la obra aunque no la considero una obra maestra. Es buena en su ramo pero hay varias obras de los mismos géneros mucho más entrañables. Aunque si son fans de este tipo de películas y quieren ver algo que no sea demasiado desgarrador ni profundo ésta obra está muy bien. También es una gran recomendación para quienes deseen empezar a conocer este género conocido como recuentos de la vida.

Amanchu!

Título Original: あまんちゅ! (Amanchu!).
Género(s): Slice of Life, Drama, Comedia, Shôjo.
Director: Junichi Sato y Kenichi Kasai.
Estudio: J. C. Staff.
Emisión: Julio – Septiembre 2016.
Duración: 12 episodios.
Extras: 1 OVA, Amanchu! Advance.

Basado en el manga homónimo de Kazue Amano, Amanchu! es una serie de anime Slice of Life con drama ligero que al igual que muchas otras series retoma un deporte como elemento base a partir del cual gira toda la historia, el buceo. No obstante, cabe aclarar que no es una serie de deporte como Long Riders o Slam Dunk, es una serie sobre los dramas personales de la protagonista y cómo el buceo le ayuda a superarlos.

La calidad de animación es muy buena, tengo que admitirlo, pues sus detalles hacen lucir muy bien los escenarios marinos, aunque el diseño de personajes abusa del cambio de formato y torna a las protagonistas algo sosas y más torpes de lo que en realidad son. La música siempre presenta un todo dramático que por momentos roza lo triste, lo que estaría bien si le serie fuera un drama crudo y profundo, pero no lo es, lo cual hace que ese tono melancólico haga del desarrollo de la serie algo letárgico y hasta aburrido por momentos.

La historia gira en torno a Futaba Ooki, una jovencita proveniente de Tokio que acaba de mudarse a una pequeña ciudad a la orilla del mar donde no conoce a nadie. Debido a su personalidad, a Futaba siempre le ha sido difícil hacer amigos y ahora está triste pues tuvo que separarse de las dos únicas amigas que ha tenido. Al llegar a su nueva ciudad conoce a Hikari Kohinata, una chica alegre aunque algo torpe que siempre está feliz y cuya mayor pasión en la vida es bucear. Hikari se hace rápidamente amiga de Futaba y la convence de unirse al club de buceo. Sin estar del todo segura, Futaba acepta.

En el club, Futaba conoce a nuevos amigos y logra superar las inseguridades que generalmente la mantenían aislada de los demás. Gracias a su esfuerzo y el apoyo de sus amigos e instructora de buceo logra obtener su certificación y empieza a conocer el maravilloso mundo que existe bajo el mar.

Tengo que admitir que me costó muchísimo trabajo terminar la serie, no me gustó, cosa que no me pasaba desde que vi Fate/Stay nigth. Tuve que esforzarme para terminar de verla y creo que fue por tres razones principales. La primera es que no soy el target de la serie, y no es por ser una serie para niñas, he disfrutado otros animes shôjo muy buenos antes de este, pero no hubo nada en esta historia que me lograra enganchar.

Entiendo que alguien se pueda identificar con las inseguridades y cobardía de Futaba, pero el problema es que la serie es en extremo tibia, ni es tan dramática como la banda sonora pretende hacernos pensar, ni es tan cómica como el formato de dibujo trata de aparentar y esa fue la segunda razón por la que no logró convencerme. Si hubiese optado por explotar a fondo uno de los dos géneros el resultado habría sido maravilloso. Ni siquiera como Slice of Life me gustó y eso que soy bastante fan de ese género.

La tercera y última razón es el inadecuado manejo de la comedia aunado al cambio en el formato de dibujo que pretende acentuar las partes graciosas. En Asobi Asobase esa estrategia funciona a la perfección, las caras de las chicas son hilarantes y todo adquiere un todo aún más cómico, pero aquí tiene un resultado opuesto, las chicas lucen en extremo bobas, sobre todo Hikari de quien se sobrexplota esa personalidad tan particular que tiene y por momentos creo que la hacen lucir más tonta de lo que en realidad es. El personaje es soñador, distraído y torpe, lo acepto, y estaría bien si esa sobreexplotación no la hiciera lucir como una verdadera estúpida que resulta desesperante luego de un par de capítulos.

La serie tiene excelente calidad técnica, se basa en un deporte poco abordado en las obras animadas como lo es el buceo, lo que la hace muy original, tiene potencial para desarrollar algo interesante donde los problemas de socialización de las protagonistas jueguen un papel clave pero, en mi opinión, no logra concretar ni la parte del buceo, ni el drama ni la comedia y termina por quedarse como algo a la mitad de todo. Aunque repito, no soy el target que busca la obra, lo que no debe confundirse con la demografía, pues si bien es una serie para niñas he visto otros animes del mismo tipo que sí me han logrado atrapar.

My Hero Academia

Título Original: 僕のヒーローアカデミア (Boku no Hîrô Akademia).
Género(s): Superhéreos, Henshin, Comedia, Drama, Shônen.
Director: Kenji Nagasaki.
Estudio: Bones.
Emisión: 2016-actualidad.
Duración: 63 episodios (hasta la tercera temporada).
Extras: 2 Ovas.

Basada en el manga homónimo de Kôhei Horikoshi, Boku no Hero Academia es una de las series de anime Shônen más populares del momento, pues la mezcla de súper poderes, acción constante, personajes diversos y una trama sencilla pero envolvente la convierten en el anime ideal para los jóvenes, que seguramente se convertirá en un clásico como hicieron Naruto o One Piece en la pasada década.

La calidad del anime es formidable, la animación es excelente y nos permite disfrutar de vistosas y sorprendentes batallas repletas de asombrosos desplieguen de poder. La música es muy buena, pegajosa y con ese toque heroico y épico que necesita la historia. El diseño de personajes es muy variado y atractivo en lo físico, aunque las personalidades no dejan de ser estereotipos sumamente marcados que llegan a ser predecibles y desesperantes luego de algunas temporadas. No obstante, la combinación de todos sus elementos logra un resultado sumamente divertido y mediáticamente muy poderoso.

La historia sigue a Izuku Midoriya (“Deku”), un joven que desde niño siempre quiso convertirse en héroe. Sin embargo, a pesar de vivir en una sociedad donde el 80% de la población tiene dones, él no había heredado ninguno. No obstante, su admiración por All Migth, el héroe número uno a nivel mundial y símbolo de la paz y la justicia, lo hicieron no abandonar su sueño. Por asares del destino termina involucrado con su héroe favorito y este lo elije para heredar su poder, pues a él le queda poco tiempo y debe pasar la estafeta al héroe que ocupará su lugar cuando se retire.

Con sus nuevos poderes, Midoriya logra entrar a la U.A. la mejor escuela para héroes de Japón, donde han estudiado los más grandiosos y reconocidos héroes de la actualidad. Allí conocerá a numerosos compañeros que comparten el sueño de convertirse en los próximos defensores de la justicia, cada uno con sorprendentes habilidades, algunas raras y otras muy poderosas. Juntos descubrirán que el camino del héroe es más que salvar vidas y ser idolatrado, es enfrentar la tragedia, tomar decisiones difíciles y, principalmente, estar dispuesto a darlo todo incluso si se está en desventaja.

La historia inicia como la típica comedia adolescente de preparatoria, con el agregado de los superpoderes, pero rápidamente se convierte en una lucha contra las fuerzas del mal, pues la Liga de los Villanos se hace presente con el fin de matar a All Migth, ya que se han enterado de que sus poderes han disminuido. Mientras los héroes tratan de ocultar las debilidades del número uno, alumnos y profesores deberán trabajar rápido para mejorar los poderes de los estudiantes y lograr que sean capaces de enfrentar el nuevo mal que ha emergido.

Personalmente siempre me agradan las historia que toma lugar en la escuela y sobre todo cuando son diferentes a lo normal, y una escuela de héroes, pese a no ser nada original, me llamaba mucho la atención. Tengo que admitir que no es lo que esperaba pues en un principio me imaginaba el día a día, pero el tener a un enemigo fijo desde el principio hizo que todo se convirtiera rápidamente en una historia cuyo objetivo era vencer al mal mientras los héroes enfrentan las desventajas de perder al mejor de ellos cuando su futuro remplazo aún no tiene las habilidades para usar su don.

La parte social y política del papel de los héroes como funcionarios de gobierno es interesante y le da un toque de seriedad, en especial la parte de las agencia y lo compendito del mercado laboral, a pesar de que ya lo habíamos visto en obras como One Punch Man o Sky High (Mike Mitchell, 2005) entre otras. A pesar de ello, el conjuntar la excentricidad japonesa con la estética del superhéroe norteamericano crea un resultado atractivo, sobre todo por la gran cantidad de dones y personajes, lo cual hace que cada espectador tenga a su favorito sin limitarse a los personajes principales. Tanto profesores como alumnos y villanos tienes habilidades interesantes que van de lo ridículo a lo aterrador.

No obstante lo divertida y entretenida que es la serie, debemos aceptar que es sumamente genérica. Las personalidades de los personajes principales están tan estereotipadas que molesta y a pesar de que crecen y madurar siguen teniendo algunas características que no los dejan avanzar y los hace desesperantes. Los villanos a pesar de tener poderes muy buenos a incluso ideologías interesantes, están peor, son clichés andantes. Tomura Shigaraki, el jefe de los villanos, es un tipo con mucho potencial pero es presentado con los típicos conflictos emocionales, básicamente es un villano sin ideología (al inicio) con un poder terrorífico y dadsy issues que lo hacen un malcriado. Y lo peor es que no es el único, uno de los estudiantes más prometedores igualmente tiene conflictos paternos.

No pude evitar comparar la relación de Midoriya con sus compañeros Bakugo y Todoroki con Naruto y Sasuke, el primero es el perdedor sin habilidad natural que debe esforzarse el doble para logar sus metas pero al final termina superando a los que nacieron con todo a favor. Los otros dos representan características de Sasuke, Bakugo es el arrogante que cree ser mejor que todos pero es superado por alguien inferior y Todoroki odia a uno de sus familiares por algo malo que hizo en el pasado. Aunque todos esos clichés son parte de lo que hace a una serie Shônen lo que es y el no tener relleno es un punto a su favor.

Sin duda alguna Boku no Hero Academia es un anime Shônen perfecto, pues te atrapa con su acción desde el principio, tiene los toques de drama y violencia justos, diversidad de poderes y personajes para que todos se identifiquen con al menos uno, la posibilidad de irle dando juegos a distintos personajes y la capacidad para convertir todo lo anterior en algo mercadotécnicamente muy redituable, tanto que muchos de los cosplays del último par de años han girado en torno a estos superhéroes. Una excelente recomendación para quien guste de este tipo de historias y desee disfrutar de un anime lleno de buena acción.