Black Sails

Título Original: Black Sails.
Género(s): Piratas, Drama, Romance.
Creadores: Jonathan E. Steinberg y Robert Levine.
Director: Neill Marshal, Sam Miller.
Emisión: 2014-2017.
Duración: 38 episodios (4 temporadas)
Extras:

Los piratas son quizás uno de los temas favoritos del cine y la literatura. Muchos hemos crecido desde niños con historia de los famosos piratas que asolaban las costas del nuevo mundo entre los siglos XVII y XVIII. Aguerridos, salvajes y valientes, con una espada en la mano y un arcabuz en la otra hacía la vida imposible a los habitantes de los puertos y ponían en peligro la estabilidad económica de Inglaterra y España al robar los tesoros que obtenían de sus colonias americanas.

Aunque la serie no tiene un brutal apego con la parte histórica (nunca se mencionan bucaneros ni corsarios), es sin duda una refrescante versión sobre la piratería, ajena a la parte fantástica y mitológica de aquellos hombres que hacen referencia a sujetos con parche en el ojo, patas de palo y pericos al hombro. Black Sails nos muestra una versión más humana de los piratas, donde si bien algunos son unas bestias sedientas de sangre, la mayoría son hombres que sólo buscan sobrevivir y ganarse la vida navegando en contra de las leyes de los imperios europeos.

La historia toma como protagonista inicial a John Silver, un marinero cuyo barco fue asaltado por los piratas. Buscando sobrevivir, se hace pasar por el cocinero del navío y suplica unirse a la flota del Capitán Flint. Los piratas los aceptan y lo hacen uno de los suyos, pero Silver descubre un secreto y se convierte en un personaje preciado para los piratas, pues las intenciones de Flint no son sólo robar tesoros, sino conseguir todo el oro que España transporta en el Arca de Lima, con ese dinero podrá construir una flota para enfrentar al imperio Inglés, defender la Isla de Nueva Providencia y proclamar su independencia.

En la ciudad de Nassau, capital de la isla pirata, la joven Eleanor Guthrie usa la influencia de su padre y el apellido de su familia para comerciar con los productos robados por los piratas, logrando con ello cierta prosperidad en la isla. Sin embargo, la llegada del Capitán Charles Vane, antigua pareja de Eleanor y enemigo de Flint propone complicar las cosas. Mientras los piratas enfrentan disputas entre ellos, la gente de la isla busca sacar la mayor ventaja, al tiempo que el imperio británico trata de acabar con la piratería en las Antillas de una vez por todas. Ante la amenaza inglesa, los piratas no tendrán otra opción que unir fuerzas y luchar contra una amenaza mayor que promete acabar con su estilo de vida.

La serie tiene sus altibajos como todas. Al no estar enfocada en una versión fantástica de los piratas tenemos muchas escenas políticas que llegan a ser algo aburridas, pero que sin duda permiten que se generen trasfondos interesantes, traiciones, planes secretos y constantes luchas entre los personajes por tratar de hacer prevalecer sus ideas, ideales e intereses. Esto les da un juego muy rico a los personajes pues estos evolucionan siempre, tanto para bien como para mal; quienes alguna vez fueron tus amigos podrían traicionarte más pronto de lo que esperas o por el contrario, tu mayor enemigo podría terminar salvado tu vida.

El hecho de que distintos personajes vayan tomando roles cada vez más importantes en la trama me gustó mucho, aunque eso provocó que terminara detestando a algunos de ellos. Otro factor que me agradó fue el hacer ver a los piratas, sobre todo a los distintos capitanes, como hombre de honor pese a sus crímenes, y a las tripulaciones como una hermandad, pese a las traiciones. Ver a los capitales como seres inteligentes urdir complejos planes para lograr sus objetivos fue sin duda valioso.

Esa característica de humanidad e inteligencia en seres que la cultura popular ha tachado de criminales sanguinarios va de la mano con el realismo en torno a la guerra y a la navegación. Personalmente me encantó ver cuestiones sobre el manejo de un barco pirata que nunca antes había visto e incluso aprender cómo se navega un barco, cómo se mide la velocidad, cómo ocultarse en el horizonte, los métodos de navegación, las partes de los navíos, los distintos rangos de mando y los diferentes oficios de quienes integran la tripulación, desde carpinteros y artilleros, hasta el contador que administra las ganancias. Sin olvidar el importante papel que jugaron los esclavos negros.

Lo anterior sólo pudo ser logrado gracias al realismo en la parte técnica de la serie. En las cuatro temporadas que la integran hay muy pocas escenas en las que se note que está hecho por computadora y eso se debe a que en gran parte se trabajó en escenarios reales, y la utilería, vestuarios y caracterización tuvieron un nivel extraordinario que logran situarte en los primeros años del 1700. La música, aunque no es mala, en mi opinión se queda por debajo del nivel visual. Y las actuaciones son bastante buenas.

Uno de los principales defectos es que los capítulos son sumamente largo, muchos alcanzar la hora de duración y es como ver una película entera cada que ves un nuevo episodio, a pesar de ello creo que nunca llega a hartarte, sobre todo porque sólo dura cuatro temporadas, aunque en mi opinión podría haber terminado en la tercera, pese a que hubiese sido un final más genérico. El final, por cierto, es decepcionante, hasta mediocre, se nota que tenían que terminar la serie y muchos personajes que habían sobrevivido a innumerables batallas terminan muriendo de forma muy poco decorosa. Además de que el giro argumental que se da para cerrar el ciclo del Capitán Flint es poco creíble, pese a eso el resto de la serie les va a entretener.

El final es malo, pero el manejo de la venganza, la pasión, el amor, el deseo, la codicia y el honor son alicientes suficientes para que los personajes justifiquen sus acciones y el espectador quede enganchado por esa lucha constante que todos tienen que pelear cada día para sobrevivir y mantener su libertad, eso además de una interesante postura sobre el amor bisexual. Sin duda una fabulosa recomendación para quienes quieran ver algo de piratas desde una perspectiva más realista y con un excelente apartado visual que a mí en lo personal fue lo que más me gustó.

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The Host

Título Original: 괴물 (Gwoemul).
Género(s): Terror, Película de Monstruos, Drama.
Director: Bong Joon-ho.
Emisión: 2006.
Duración: 119 minutos.
Extras:

Quizás la primera película surcoreana de fama internacional dentro de la cultura pop es The Host, pues además de ser la película más taquillera en la historia de su país natal se ha convertido en un clásico del cine de los grandes monstruos también en occidente y es básicamente una película de culto para quienes son seguidores del cine asiático, sobre todo del cine de ficción y de terror.

La calidad técnica es buena. La parte digital en la construcción del monstruo tiene sus altibajos pero considero que aún a doce años de su estreno sigue viéndose bien y no ha envejecido tan mal como otras obras. El diseño del monstruo es original y creíble, aunque su origen sea un cliché. La música no es mala pero se pierde en la acción y no logra destacar, salvo para denotar los momentos más dramáticos. Las actuaciones son buenas pero el diseño de personajes no me gustó del todo ya que son algo irritantes.

La historia inicia cuando un científico estadounidense que trabaja en Corea del Sur obliga a uno de sus subordinados a tirar una gran dotación de Formaldehido al río, un químico que es tóxico y altamente mutágeno. A pesar de las recomendaciones de su trabajador quien le insiste en no hacerlo el científico no da marcha atrás. Un par de años más tarde una extraña criatura aparece colgada de un puente y empieza a atacar a los distraídos bañistas que reposaban en la orilla. Entre estos a los miembros de la familia Park.

El monstruo toma de rehén a Hyun-seo, la hija de Gang-du y orgullo de la familia. Gang-du es un hombre tonto y holgazán que trabaja en una tienda junto al río propiedad de su padre, Hee-bong. Luego del ataque todos los habitantes son evacuados y llevamos a cuarentena, pues al parecer la criatura es el huésped de un mortal y desconocidos virus. Creyendo muerta a la niña, el resto de la familia se reúne para llorar su pérdida, Nam-il, el hijo universitario, desempleado y alcohólico, y Nam-joo experta en tiro con arco pero cuya inseguridad no le ha permitido ganar el oro.

Mientras están en el hospital, Gang-du recibe una llamada de su hija, quien al parecer sigue con vida atrapada en la guarida del monstruo. La familia Park escapa del hospital y emprenden la búsqueda de la niña. En su empresa por rescatarla se topan con la ineptidud y corrupción de las autoridades coreanas y con una serie de secretos sobre el virus y la bestia que los militares estadounidenses están ocultando. Con el tiempo en su contra tendrán que apresurarse para rescatar a Hyun-seo antes de que la criatura la devore o los militares liberen el Agente Naranja que pretende matar al monstruo y a toda vida orgánica en las cercanías.

La familia Park era una familia de perdedores, el abuelo fue un padre irresponsable con sus propios hijos, Gang-du era un tonto debido al descuido que recibió de su propio padre, Nam-il y Nam-joo a pesar de ser listos y preparados no había logrado tener éxito en sus profesiones y eran considerados unos fracasados. Sin embargo, el amor que todos tenían por la niña les hace darlo todo por recuperarla con vida a pesar de sus limitaciones y los peligros que ello representaba. Si bien es un cliché y por momentos son demasiado patéticos, el tener que rescatar a la niña es lo que le da juego a la historia y convierte a la película en un drama familiar en lugar de un Survival-Horror tradicional.

Hay que decir también que la historia hubiera funcionado sin el drama familiar. Aunque por otra parte es de reconocer que el filme logra mantener tu atención a pesar de la disfuncional familia que lo protagoniza, sobre todo porque la criatura aparece muy poco y eso le da un estilo como de película de terror vieja, con la ventaja que desde el principio se muestra de forma directa, lo que nos permite apreciar su excelente diseño. Las escenas de acción con la criatura son muy buenas y el nivel de sangre me parece adecuado.

Personalmente tengo muy buenos recuerdo de esta película, pues la vi en esa época de mi adolescencia en la que yo y mi primo éramos muy asiduos a ir al cine (historia que ya había contado en un ensayo anterior). Ese día fuimos a ver dos películas, primero quedamos aterrados con Rec, la película española de zombis y luego nos pasamos a ver The Host, la cual nos dio más miedo del que debería pues ya veníamos asustados. Pero independientemente de las razones personales, la calidad técnica, el manejo del terror y diseño del monstruo la hacen una gran recomendación para estas fechas de Halloween, tanto si son fans del terror asiático como si no lo son.

Pandora

Título Original: 판도라 (Pandora).
Género(s): Ficción Especulativa, Drama.
Director: Park Jung-woo.
Emisión: 2016.
Duración: 136 minutos.
Extras:

Hay ocasiones en las que uno se entera de algunas producciones coreanas que parecen prometer mucho, un claro ejemplo de ello es Train to Busan, una película que si bien no hace un gran aporte al Survival-Horror es muy entretenida. Pandora, por su parte, fue la primera película surcoreana vendida a Netflix antes de su estreno, lo cual nos dice que el portal de streaming consideraba que podría tener éxito con la audiencia occidental, y no se equivocaron.

La calidad del filme es excelente, a primera vista no parece como las grandes producciones hollywoodenses, y no lo es, pero todos sus aspectos fueron muy bien cuidados y tiene un nivel más que aceptable. Algunos efectos digitales sí se hacen bastante notorios pero los escenarios no digitales, el vestuario, el maquillaje y la música sí están al nivel de cualquier gran producción.

La historia toma lugar en el pequeño pueblo de Hanbyul, asentado al lado de la planta nuclear. El poblado ha sufrido el constante abandono de sus habitantes desde que llegó la planta y la mayoría de quienes aún viven allí trabajan en sus instalaciones. Kang Jae-Hyeok es un joven trabajador, un simple obrero que detesta su empleo pues su padre y hermano murieron en un accidente años atrás. La mayoría de los pobladores dependen económicamente de los trabajos que les da la planta, pero muchos de ellos la detestan por los accidentes y las pérdidas humanas que han enfrentado en el pasado.

Jae-Hyeok y sus amigos de la infancia son los típicos perdedores, todos trabajan en la planta y tienen distintas perspectivas al respecto, Jae-Hyeok sobre todo se preocupa por el poco mantenimiento que recibe su lugar de trabajo y por la indiferencia de las autoridades ente las necesidades de los obreros. Durante su turno ocurre un fuerte terremoto que daña las instalaciones y provoca que se fugue el refrigerante del reactor. Jae-Hyeok les dice a sus amigos que deben escapar, pero los jefes los encierran para que nadie escape.

A la par de la situación dentro de la planta y el drama familiar del protagonista y sus amigos, vemos la parte burocrática. Al parecer la planta inició sus operaciones de manera apresurada con una inspección deficiente y nulo mantenimiento, lo cual provocó que el sismo le causara tantos daños. La razón para poner en marcha el reactor era la necesidad que el gobierno y los empresarios tenían de demostrar que la energía nuclear era segura a fin de que una ley fuese aprobada en su favor.

La parte política es algo lenta pero nunca le resta presencia al desastre, por el contrario las acciones del presidente, primer ministro y demás miembros del gabinete siempre están relacionadas con evitar el desastre por una parte, disminuir el daño a los civiles y, principalmente, evitar una crisis económica derivada del incidente. Al final, la necesidad de mantener la estabilidad económica puede más en las autoridades que su deber de salvar algunas vidas.

Desde el inicio vemos las dos posturas sobre el uso de la energía nuclear, por una parte es una de las mejores fuentes de energía, no contamina el ambiente y es segura, pero por otra parte, la seguridad y estabilidad de las plantas depende del trabajo humano que está sujeto a múltiples errores, incompetencia, falta de equipo, personal no capacitado, intereses políticos y económicos y sobre todo corrupción. Los propios habitantes del pueblo está divididos entre quienes quieren la planta pues es su fuente de empleo y quienes la detestan pues pone en riesgo a sus familias.

El inicio es un poco lento, pero no dura mucho y una vez que inicia la acción no para hasta el final. La película es muy larga pero nunca se hace aburrida y que una película logre mantener tu atención constante por más de dos horas es algo que debemos reconocer. Una vez el incidente inicia todo es trepidante, hay emoción, drama, tensión e incluso algo de crudeza cuando vemos a los heridos por la explosión, pero sobre todo está cargada de actos heroicos que si bien son cliché no dejan de ser emotivos.

El final es conmovedor y sumamente épico, los personajes no son del todo destacables pero se ganan tu corazón con sus actos heroicos y te invita a la reflexión sobre aquellas acciones que bomberos, rescatistas y trabajadores hicieron para evitar una fusión nuclear aún a costa de sus vidas. El envenenamiento por radiación se convierte en el mayor peligro y al ser un enemigo invisible permite mucha fluidez en la acción que vemos en pantalla.

Al final hay un claro mensaje sobre el uso de la energía nuclear, derivado por el accidente ocurrido en Fukushima en 2011. Aunque la película no toma una postura radical, pues muestra tanto el lado bueno como el malo de la energía nuclear, sí es una clara protesta a la gran cantidad de plantas nucleares que hay en Corea del Sur, el país con mayor densidad del mundo en este tipo de instalaciones. La película es grandiosa, emocionante y con seguridad te mantendrá pegado a la pantalla desde el inicio hasta el final, la perfecta recomendación para quien desee pasar la tarde con una película llena de emoción y desastres.

La Tortuga Roja

Título Original: La Tortue Rouge.
Género(s): Fantasía, Drama.
Director: Michaël Dudok de Wit.
Estudio: Wild Bunch, Studio Ghibli.
Emisión: 2016.
Duración: 80 minutos.
Extras:

Luego del retiro de Hayao Miyzaki y el aparente cierre de Studio Ghibli, muchos de sus fan quedaron con ganas de ver más de sus producciones. Cuando se anunció que el estudio estaba participando en la coproducción de una película animada francesa muchos se emocionaron y la fama de esta casa productora generó una expectativa muy alta en dicho filme, expectativa que La Tortuga Roja cumplió con creces.

La premisa es muy sencilla, un hombre naufraga hasta una isla desierta. Luego de algún tiempo construye una balsa e intenta escapar de aquel pedazo de tierra, pero una extraña tortuga roja frustra todos sus intentos. Harto de fracasar y cansado de la soledad mata a la tortuga en un arranque de ira. La muerte del animal le genera remordimientos, hasta que una mujer pelirroja aparece en la playa. La pareja se enamora y sobreviven juntos en aquella isla, tienen un hijo y pasan el resto de sus vidas en aquel desamparado lugar, lejos de la civilización pero felices.

Obviamente la historia no es nada original, pero el mensaje de fondo es sumamente hermoso. La tortuga es como una metáfora de la vida y aquella isla representa para el náufrago y su familia el desamparo, la tristeza, la felicidad, la alegría, todo. Siendo honesto no alcancé a comprender realmente el alcance del trasfondo, esa mezcla de fantasía y realidad que bien podríamos definir como realismo mágico fue algo confusa, pero, a pesar de que no puedo aclarar completamente los simbolismos de la obra, sí puedo decir que es una historia bellísima.

La calidad de animación es excelente, y si bien se nota el estilo de Ghibli el canon es en realidad el estilo francés, pues por momentos algunas escenas me recordaban a películas como Kiriku y la Hechicera o el clásico de René Laloux, Le Planete Savage. Los paisajes, el diseño simple pero adecuado de los personajes y la presencia de ciertos animales logran mantener tu atención y otorgan cierta emotividad aún ante la ausencia de diálogos, aunque la mejor parte de todo el filme es su apartado sonoro.

Tanto la música como los efectos de sonido son lo mejor que he escuchado en mucho tiempo. Las melodías son bellísimas y transmiten no sólo la emotividad que requiere cada escena, sino que disparan en el espectador una serie de recuerdos y emociones que terminan por otorgarle una carga aún más dramática. A pesar de su falta de diálogos, La Tortuga Roja es una película para escuchar más que para ver. En ocasiones ni siquiera es necesario ver a la pantalla para sentir las emociones que la película pretende transmitirte, la música por sí sola se encarga de ello.

La parte del realismo mágico sería muy difícil de explicar sin hacer un tremendo spoiler que arruinaría el filme a quien no la ha visto, así que omitiremos esa parte. La falta de diálogos, como ocurre siempre en este tipo de obras, ayuda a que cada espectador genere sus propias respuestas, explicaciones y conclusiones, pero por momentos, el mantener la historia sin que los personajes hablen, resulta algo forzado.

Además de la difícil-de-explicar metáfora sobre la vida que toda la película representa en su conjunto, también te invita a reflexionar sobre cómo en un lugar tan lejano de la civilización es posible encontrar todo un ecosistema que sobrevive aún ante tal aislamiento y que además tiene todo lo necesario para mantener vivo a un hombre y permitirle encontrar su felicidad. Es una película melancólica y emotiva, pero no triste, de hecho es bastante feliz, pero no de una felicidad que se grita, sino de esa felicidad que sienten en el corazón al ver un atardecer con una leve sonrisa en el rostro.

Visual y sonoramente la película es bellísima, aunque la historia se queda un poco corta pues con el pretexto de esa fantasía, que por momento no sabemos sí en realidad lo es, hace uso de escenas oníricas en las que nunca queda del todo claro qué fue lo que en realidad pasó, qué fue lo que el náufrago vivió durante su estadía en la isla. Al final todo se reduce a un desenlace que puede ser sumamente hermoso, melancólico o triste, todo dependerá de la lectura que cada quien haya hecho. No obstante, es una película que bien merece la pena verse, y sobre todo escucharse, más de una vez.

Temple Grandin

Título Original: Temple Grandin.
Género(s): Biopic, Drama.
Director: Mick Jackson.
Emisión: 2010.
Duración: 110 minutos.
Extras:

No son muy afecto de las películas biográficas (Biopic), pero reconozco que algunas son muy buenas y sumamente emotivas, pues el ver luchar a una persona contra la adversidad de un mundo que parece tener todo es su contra siempre me ha resultado inspirador, sobre todo cuando las personas tiene una pasión o un objetivo que desean cumplir a toda costa. Como ya había mencionado, mi película favorita la vi como parte de una actividad didáctica en la preparatoria, y este filme lo vi como parte de lo mismo pero a nivel maestría.

Temple Grandin nos narra la historia de Mary Temple Grandin una mujer autista quien además de compartir su experiencia con ese padecimiento enfocó sus estudios en el comportamiento animal y aplicó sus habilidades en el diseño para revolucionar el manejo de los animales en los mataderos. El filme fue producido por HBO y cuenta con una calidad magnífica, tanto en la ambientación de los años 60 como en la actuación de Claire Danes quien hace una maravillosa interpretación del Temple y de su condición de autista.

La película inicia cuando Temple está por entrar a la Universidad, ella no quiere hacerlo pues le resulta prácticamente imposible relacionarse con otras personas, primero porque no las entiende y segundo porque no soporta el contacto físico. Antes de que inicien las clases pasa un verano en la casa de una tía donde crían vacas. Temple siente inmediatamente un vínculo con los animales, pero especialmente por la forma en que las maquinas las mantiene apretadas (a manera de abrazo) para calmarlas mientras las revisan los veterinarios. Temple construye una máquina similar para ella como un medio para sustituir el contacto físico que tanto necesitaba pero que no podía soportar, gracias a la cual logra calmarse en sus momentos de crisis.

La historia hace un retroceso a su infancia y adolescencia, desde que es diagnosticada con autismo y el médico les recomienda internarla, hasta que ingresa a una escuela preparatoria especial donde gracias a uno de sus maestros se empieza a interesar por la ciencia y la ingeniería. Temple tuvo la suerte de que su madre se esforzó para que ella pudiera hablar y aprender, hasta el punto en que logró ingresar a la universidad y graduarse. Fue justo su profesor de Ciencias en la preparatoria quien descifró la forma de pensar de Temple, ella, a diferencia del resto, podía memorizar cada imagen que veía y recordar con exactitud cada elemento.

El pensamiento visual de Temple le permite diseñar en su mente toda clase de aparatos. Luego de graduarse de la universidad estudió una maestría en comportamiento animal y se enfoca en los animales de granja, en específico en el manejo que recibían las vacas en los mataderos. Gracias a la capacidad especial de observación derivada de su autismo descubrió un método para mantener calmados a los animales y mejorar la productividad de los mataderos. Sin embargo, tanto su condición de autista como el ser mujer le dificultaron recibir el apoyo de los encargados del matadero. Temple se vio obligada a usar toda su astucia para superar cada obstáculo que su condición y la sociedad le ponían frente a ella, hasta que finalmente su trabajo fue reconocido.

La película me pareció maravillosa en todos los sentidos. El apartado técnico fue muy bueno, las actuaciones estuvieron a un nivel asombroso pero la forma en que contaron la historia me pareció lo mejor, pues nos va mostrando paso a paso el crecimiento del personaje y cómo va logrando superar las trabas del autismo hasta convertirse en una persona funcional en la sociedad y además en una profesionista destacada que realmente logró un aporte a su ámbito de estudios. La forma en que logra avanzar y mejorar es siempre lógica y creíble, además de que por momentos llega a ser algo cruda y dramática.

Considero que la película no sólo nos muestra cómo es posible que una persona con una condición como el autismo logre salir adelante, sino lo difícil que es para las mujeres, aún en la actualidad, poder demostrar su capacidad en un mundo de hombres, sobre todo en profesiones que tradicionalmente no han sido consideradas para ellas. Temple no sólo debía demostrar que a pesar de su dificultad para relacionarse con las personas tenía la suficiente capacidad intelectual (de hecho era mucho más lista que la mayoría), también debía superar el obstáculo más grande de todos, el machismo de los ganaderos.

Es la segunda vez que una película vista gracias a una materia se coloca en alguno de mis tops de películas favoritas, en este caso mi Biopic favorita es hasta ahora Temple Grandin. La historia es muy emotiva, la forma en que es contada me pareció maravillosa, la actuación de Claire Danes es sencillamente épica y el papel que juegan su profesor, el Dr. Carlock (David Strathairn), nos deja en claro que un buen docente en un momento indicado puede hacer la diferencia entre destinar a alguien al olvido o abrirle las puertas de un futuro brillante. Los buenos Biopic, como este, son de esos filmes que todos deberían ver al menos una vez en la vida, ya sea para reflexionar o al menor para sentir la emotividad de una vida que luchó a cada momento para salir adelante.

Grimgar of Fantasy and Ash

grim

Título Original: 灰と幻想のグリムガル (Hai to Gensō no Gurimugaru).
Género(s): Aventura, Fantasía, Drama.
Director: Ryosuke Nakamura.
Estudio: A-1 Pictures.
Emisión: 11 de enero 2016 – 28 de marzo 2016.
Duración: 12 episodios.
Extras: 1 OVA (Episodio 2.5).

El RPG (Role-Playing Game) es uno de los géneros de videojuegos más populares en todo el mundo, del cual se derivan grandes franquicias de renombre. Los jugadores quedan fascinados con sus intrincadas tramas, personajes interesantes, elaborado sistema de juego que ofrece multitud de opciones y, en fechas recientes, gráficas de última generación.

Por desgracia, el atractivo de los RPG suele generarse de la combinación de éstos elementos, y es muy difícil adaptarlos a otro tipo de medios como juegos de cartas o en este caso, una obra animada. Aunque el concepto de poder adentrarse en un mundo fantástico donde existe la magia y temibles bestias es por demás atractivo, es casi imposible trasladar todos los otros ingredientes de forma correcta.

La premisa ha sido manejada por multitud de obras animadas; una de ellas en particular sigue siendo extremadamente popular. Yo también decidí darle una oportunidad y a la fecha es una de las pocas series que jamás terminé de ver, en gran medida debido a los extravagantes giros argumentales que tomó luego de haber agotado su primer acto con una trama repetitiva y un protagonista aburrido.

Pero la idea original conserva su atractivo, visitar un mundo mágico a la vez que derrotas terribles enemigos y “subes de nivel” es la esencia de los RPG, y encontré una obra que, al menos desde mi punto de vista, se aproxima de mejor manera a adaptar esa premisa a una historia donde nosotros tomamos el papel de espectadores.

Grimgar of Fantasy and Ash nos cuenta  la historia de Haruhiro, un chico normal que despierta sin recuerdos en el misterioso mundo de Grimgar junto a otros jóvenes. Casi de inmediato son contactados por el extravagante Britney, quién les explica lo básico, Grimgar está habitado por multitud de monstruos y ellos, sin un hogar o dinero, tienen dos opciones: trabajar por la seguridad de la ciudad como soldados voluntarios o morir en las garras de alguna criatura horripilante.

Haruhiro es obligado a trabajar con otros cinco chicos quienes se quedaron sin equipo: Manato, Yume, Shihoru, Ranta y Moguzo. Manato toma el rol de líder y el grupo comienza a cazar monstruos débiles para apenas sobrevivir al cobrar una miseria por los materiales obtenidos después de las batallas; cada uno también adopta un oficio para aprender habilidades sin las cuales jamás podrán hacer frente a los enemigos.

Sin embargo, Manato es asesinado y la responsabilidad de líder recae sobre Haruhiro. El equipo comienza a quebrarse luego de descubrir que era el líder quien los mantenía unidos. Desesperados, buscan un reemplazo para el rol de clérigo y continúan luchando; sin embargo, esta solución apresurada los obligará a aceptar la dolorosa realidad del cruel mundo de Grimgar.

El apartado visual de la serie es de primer nivel, resalta el estilo artístico particular empleado en los fondos de escenario, que le otorga un aire nostálgico a este mundo fantástico. La calidad en la animación, así como la fluidez en las batallas no es la mejor, pero funciona y se complementa de buen modo con la trama y el apartado sonoro.

Uno de los puntos más controversiales de la serie es que toma la premisa de los RPG con un ritmo mucho más lento. Es como si los personajes pasaran por el tutorial de un juego, nos explican las reglas, las opciones, las habilidades y los diferentes objetos que existen para después lanzarlos a una batalla contra un enemigo de Nivel 1. Todo parece de acuerdo al plan, hasta que ese enemigo de Nivel 1 resulta ser mucho más fuerte de lo esperado.

Los protagonistas aprenden que no todo es correr de frente blandiendo torpemente una espada o que los hechizos no aciertan de forma automática sobre los enemigos. Sus expectativas son destrozadas constantemente y en cada batalla, aún contra esbirros del más bajo nivel, se juegan la vida. Conforme obtienen nuevas habilidades, su repertorio de ataques se expande y les permite responder mejor a cualquier eventualidad.

El ritmo de la historia es muy lento, con largos y deprimentes segmentos slice of life, que resultan molestos en ciertas ocasiones, pero conforme avanza, es posible percibir un marcado progreso en el desarrollo de los personajes y sus lazos como equipo. Estos primeros doce episodios se enfocan en preparar a los protagonistas listos para un desafío mucho mayor, y nos dejan con ganas de ver que sucederá a continuación.

La serie es la adaptación de una novela ligera aún en publicación y parece más una elaborada trampa de marketing para dejarte “picado” y que acudas corriendo a tu librería más cercana a adquirir todos los volúmenes de la novela. Dejando eso a un lado, Grimgar de la Fantasía y la Ceniza es una historia sin muchas complicaciones con un ritmo nada apresurado y estilo artístico sobresaliente que vale la pena disfrutar.

ReLIFE

Título Original: リライフ (Riraifu).
Género(s): Comedia, Drama.
Director: Tomo Kosaka.
Estudio: TMS Entertainment.
Emisión: 2016.
Duración: 13 Episodios.
Extras: ReLife Ovas.

Basada en el web manga homónimo creado por Yayoiso, ReLIFE es la típica comedia adolescente pero con algunos rasgos que la hace original y entretenida para los veinteañeros. Su historia pasa de lo divertido e hilarante a una trama más sombría con mucho drama, y drama del bueno, no de ese exagerado y alejado de la realidad. Y si bien la serie es sobre adolescentes de preparatoria, como la mayoría del anime, ReLIFE busca captar la atención de un público más cercano a los treinta años.

La calidad del anime es muy buena, el diseño de personaje el algo genérico pero no estereotipado, su estilo sobrio le da un toque diferente y el cambio en el estilo de dibujo acentúa perfectamente las partes cómicas. Los escenarios están muy bien aunque es lo que menos destaca, la música es fabulosa y muy agradable y la personalidad de los personajes es el aspecto mejor logrado de todos, pues realmente logra otorgarles una esencia única más allá de su aspecto y los hace crecer al enfrentarlos a sus propios conflictos personales. Y si bien los personajes no son algo muy profundo, sí son mucho más complejos que el promedio del anime contemporáneo.

La historia gira en torno a Arata Kaisaki, un joven de 27 años sin empleo a quienes sus padres han decidido dejar de mantener. Arata se graduó de la universidad e hizo un posgrado, pero un incidente en su primer trabajo le hizo perder la confianza en la sociedad y el haber renunciado a su empresa luego de tan sólo de tres meses dejó marcado su curriculum haciéndole difícil conseguir trabajo. Debido a su complicada situación económica, Arata decide aceptar la propuesta de participar durante un año en un experimento, tiempo en el cual la empresa ReLIFE cubrirá todos sus gastos. Sin están muy seguro de qué esperar Arata acepta.

Ryô Yoake, su contacto con la empresa, le da una capsula y le explica en qué consiste el experimento. Al parecer, dicho medicamento le devolverá a Arata la apariencia que tenía en preparatoria y durante un año asistirá a la Preparatoria Aoba como un estudiante más, al finalizar el año se borrará la memoria de todos los estudiantes que tuvieron contacto con él y Arata podría conseguir un trabajo. Arata acepta e inicia sus clases.

A partir de ese momento la historia empieza como las típicas series para adolescentes, vemos a Arata adaptarse a la vida de estudiante y darse cuenta que a pesar de su posgrado no recuerda nada de lo que supuestamente aprendió en esa etapa de su vida, además de que su cuerpo, pese a verse joven, sigue teniendo 27 años y no puede competir con la vitalidad de chicos diez años más jóvenes que él. Los primeros capítulos son sumamente divertidos, pero poco a poco va mostrándonos el pasado del protagonista y los conflictos personales de cada uno de sus compañeros, a quienes vemos crecer y afrontar sus miedos hasta puntos realmente dramáticos.

Arata logra integrarse a su nueva escuela y se hace amigo de Rena Kariu, una chica sumamente competitiva que siempre se esfuerza por ser la mejor; Chizuru Hishiro, una chica de nuevo ingreso al igual que él; Kazuomi Ôga, un chico muy bueno en los estudio pero pésimo en los deportes que ayuda al Arata a estudiar, y An Onoya, una chica muy inteligente pero con serios problemas de socialización. En un principio Arata veía los problemas de los chicos como los típicos conflictos juveniles, pero termina por interesarse por ellos y trata de ayudarles.

Generalmente las series de anime se centran en personajes preparatorianos pues esa es la edad de su principal target, pero esta serie también va dirigida para aquellos hombres y mujeres jóvenes que por alguna razón añoran esa etapa de su vida en lugar de enfrentar los problemas de la edad que tienen. ReLIFE es al parecer un programa para rectificar a los ninis y darles una nueva oportunidad, pero no empezando de nuevo, sino generando la motivación en el sujeto para que lo vuelva a intentar, sin borrar su pasado, por el contrario, cargando con todos los errores que ha cometido pero siguiendo adelante a pesar de ellos.

Además de los conflictos personales y el aspecto de la madurez, la serie hace una fuerte crítica al acoso laboral y escolar, además de las presiones sociales a las que se ven sometidas las personas en Japón. Al parecer dejar tu empleo a los tres meses es un estigma que evitará que vuelvan a contratarte, ser soltero cerca de los treinta, no tener un empleo estable ni un plan de vida son aspectos muy mal vistos en la sociedad japonesa, y Arata los representa todos, pero en otras partes del mundo vemos un fenómeno similar en nuestra generación, los millennials ya no se están casado y la mayoría tiene trabajos por contrato debido a la situación económica, lo que hace que más de uno hayamos añorado nuestra época de preparatoria en algún momento.

Arata dice una frase muy cierta: “el futuro que esperaba que llegara de forma natural nunca llegó”. Y es que en la generación de nuestros padres parecía que lo natural era estudiar, conseguir trabajo de lo que estudiaste, casarte y tener hijos, pero el mundo no es el mismo de hace treinta años y las oportunidades e intereses actuales son muy distintos y eso en ocasiones puede hacernos sentir frustración o desesperanza. Yo personalmente me sentí muy identificado con la serie sobre todo por tener la misma edad que el protagonista y haber experimentado un poco esa brecha generacional con estudiantes de licenciatura, aunque yo era profesor y no un sujeto de prueba de ReLIFE.

La serie me gustó mucho más de lo que hubiera esperado, tiene buena comedia, el toque perfecto de drama, muestra conflictos que enfrentamos quienes estamos en la segunda mitad de nuestros veinte y se da el tiempo para desarrollar a cada personaje. Algunos aspectos son algo evidentes pero otros sí te toman por sorpresa, además de que la calidad general es muy buena y no es como todo el anime genérico que hay en la actualidad aunque a primera vista eso aparenta. Una excelente recomendación si tienes más de 24 años y aún recuerdas con cariño tu época de bachillerato.