Kimi no Na wa

Título Original: 君の名は (Kimi no Na wa).
Género(s): Drama, Romance, Fantasía.
Director: Makoto Shinkai.
Estudio: CoMix Wave Films.
Emisión: 2016.
Duración: 106 minutos.
Extras:

Por fin, luego de tantos años pude ver una de las películas que más anhelaba. Y siendo un gran fan de Makoto Shinkai desde 2008 ustedes se preguntarán por qué no la había visto antes si además de convertirse en una de las películas japonesas más taquilleras de la historia también ha sido una de las más laureadas, la respuesta es simple: después de Dareka no Manazashi noté que todas sus obras transcurrían en el mismo universo, por lo que decidí que vería sus películas en orden de estreno para poder apreciar su crecimiento y confirmar mi hipótesis, y como antes de Your Name todavía me faltaban El Viaje a Agartha y El Jardín de las Palabras, tenía que esperar para poder ver la que se ha convertido en la obra más famosa del director. En sus últimas tres películas Makoto ha revelado las conexión entre ellas, conexión que ha hecho a propósito, pero es posible encontrar elementos que conecten todas (como en la Teoría Pixar), algo de lo que ya hablaré a detalle en otra entrada.

Como primer aspecto debemos mencionar que las obras de Makoto se puede dividir en tres etapas: sus inicios (cuando sólo hacía cortometrajes), su salto a la fama (con la llegada de sus primeras películas) y su consolidación internacional, donde adoptó un estilo algo distinto pero sin dejar de lado todos los elementos que venía usando en sus obras anteriores (a futuro hablaré más sobre cómo divido sus etapas). Esta película corresponde obviamente a la última etapa y su principal característica es la brutalmente impresionantes calidad de animación, sobre todo en cuanto al diseño de escenarios, si en El Jardín de las Palabras ya me había maravillo su calidad técnica en este aspecto, esta película llegó a superarla y consolidarse como la película de animación japonesa con el mejor diseño de escenarios y calidad de animación que he visto.

Sin duda me sorprendió lo hermosos, realista y bien logrados que estaban todos los escenarios, tanto que la película podría carecer completamente de trama y ser sólo música y paisajes y seguir siendo bellísima. Y además los escenarios tienen otro plus, pues si bien están basado en lugares reales y el nivel de recreación es fiel y muy detallado, tanto que por momentos parecen que no es anime, algo tienen que mantienen esa esencia mágica sólo perceptible en una animación y ese resultado me dejó maravillado.

Siguiendo con los aspectos técnicos, la música también es muy buena, toda la banda sonora es espectacular, pero yo personalmente sigo extrañado las insuperables composiciones que Tenmon solía aportar en las viejas producciones. En cuando al diseño de personajes este siempre han sido maravilloso en toda obra de Makoto, aquí vemos su estilo más reciente, que es muy bueno y me gusta, pero como un viejo seguidor del director, la nostalgia me hace preferir el diseño que tenían los personajes en las películas que realizó en la primera década de este siglo.

La historia gira en torno a dos personajes, Mitsuha Miyamizu, una simpática niña de secundaria que vive en un pueblito junto a un lago, cosa que detesta pues ella anhela vivir en la gran ciudad, y Taki Tachibana, un joven de preparatoria que vive en Tokio y trabaja como mesero. Sin saber cómo ni por qué, empiezan a intercambiar cuerpos cuando duermen, Taki despierta en casa de Mitsuha y en su cuerpo y ella despierta en Tokio dentro del cuerpo de él. Al principio creen que todo es un sueño, pero al despertar descubre que no recuerdan qué hicieron el día anterior y todos a su alrededor les cuentan lo extraño que se comportaron. Eventualmente los chichos descubren lo que pasa y deciden usar sus celulares así como notas que escriben en los cuerpos de su anfitrión para establecer un canal de comunicación.

Para no afectar la vida del otro deciden escribir todo lo que hicieron en el día cuando eran la otra persona, así como establecer reglas para tratar de llevar un comportamiento lo más normal posible, aunque sin muchos resultados. Eventualmente parecen acostumbrarse, Mitsuha se hace amiga de la chica que le gusta a Taki e incluso le consigue una cita, mientras que Taki empieza a aprender sobre las tradiciones del templo del que la abuela de Mitsuha está a cargo.

Un día, sin previo aviso, dejan de intercambiar cuerpos y no pueden volver a comunicarse. Los años pasan y Taki empieza a olvidarse de Mitsuha, ya no recuerda su nombre pero sabe que hay alguien a quien quiere encontrar, así que sale a recorrer Japón buscando aquel pueblito junto al lago hasta que logra encontrarlo y descubre lo que había pasado años antes. Al parecer, un cometa que pasó junto a la tierra hacía varios años pudo ser el causante de la conexión entre ambos personajes.

La historia resulta muy hermosa, los giros argumentales son bueno aunque algo predecibles y en general el manejo de toda la trama es excelente. Las explicaciones que da sobre el fenómeno que experimentan los protagonistas juegan con lo científico y lo fantástico al mismo tiempo, sin dar una explicación tajante y dejando la conclusión final al espectador, lo que considero un gran acierto. Los toques de comedia, drama, romance y nostalgia están en su punto con momentos donde el drama se impone y ralla en la tristeza, pero sin dejar nunca, al menos, un breve atisbo de esperanza y felicidad. Además, los elementos simbólicos que suele usar Shinkai se combinan a la perfección con el argumento y logran un resultado excelente.

Entre los elementos simbólicos que vemos en el filme, está la contante pugna entre la tradición y la modernidad, cosa muy características de Japón. Aunque aquí podemos ver un poco el desapego que los jóvenes empiezan a tener por su pasado y el peso que la modernidad tiene en la vida diaria, pero también la importancia de seguir manteniendo las tradiciones. Makoto aquí se consolida como alguien que puede desarrollar una historia de drama perfectamente tanto en un ámbito urbano como en uno rural y tanto en un ámbito tradicional como en uno moderno. Otros elementos son los típicos que siempre usa: los trenes, las nubes, la lluvia y los atardeceres, faltando algunos como las hojas de cerezo o los gatos.

Además de los elementos visuales, el manejo de una trama donde se cuentan dos historias paralelas es algo que Makoto ha hecho desde sus inicios y de hecho en ésta película retoma muchos elementos que ya había abordado en otras obras aunque de una mejor manera, denotando el crecimiento y la madures que ha adquirido como un creador de historias. [Advertencia de Spoiler] Por ejemplo, el manejo del tiempo que separa a una pareja ya lo había usado en Hoshi no Koe, donde la historia de los personajes transcurre en tiempos distintos y en ambos casos él está en el futuro y ella en el pasado. La búsqueda del amor y el papel que los trenes juegan en él la vimos en 5 Centímetros por Segundo, y el manejo de dos dimensiones o universos paralelos conectados por los sueños ya había sido esbozado en Kumo no Mokô, Yakusoku no Basho.

Finalmente, la separación de dos amantes ya sea por la distancia o el tiempo ha sido el tema central en las obras dramáticas de Makoto desde su primer cortometraje (Other Worlds). Aunque aquí me encanta como juega con la temática metafísica y la teoría de cuerdas para explicar tanto la conexión como la separación de ambos, lo que le da un tinte de Ciencia Ficción a la obra cuya tendencia es más hacia la Fantasía. Que por cierto, este aspecto también separa las etapas de Makoto pues antes combinaba el Drama con Ciencia Ficción, luego con el Slice of Life y últimamente lo hace con la Fantasía, aunque nunca ha dejado de usar ninguno de los tres.

No voy a mentir, ansiaba ver este filme y el hype generado después de tantos años me jugó un poco en contra, tanto que si bien la película me gustó mucho, la considero impresionante y muy recomendable, no me apasionó tanto como esperaba, de hecho luego de todos los comentario que leí sobre ella esperaba que se convirtiera en mi nueva favorita, pero ese puesto sigue siendo de 5 Centímetros por Segundo desde hace más de diez años, o tal vez eso sea por la nostalgia y el aprecio que tengo de las obras de la dupla Shinkai-Tenmon.

No obstante la película es maravillosa, con perfectos toque de drama y nostalgia así como de alegría, lo que me lleva, por cierto, a comentar un poco el final. Hubo un momento en que la película habría podido terminar de una forma triste pero muy buena, algo que me hubiese gustado ver, pero luego sigue y se enfila al típico final feliz complaciente, aunque revira poco antes del final y nos otorga un final digno, que no es el típico “y vivieron felices para siempre” pero tampoco algo tan triste que deje cabizbajos a los espectadores (por mucho que a mí sí me gusten esos finales).

En conclusión, la obra es maravillosa, la historia es muy buena y concretiza las temáticas que Makoto ya había abordado en sus obras anteriores desde Hoshi no Koe hasta El Viaje a Agartha (el lugar donde está el santuario me recuerda a Agartha), sin olvidar el deleite visual que es ver esta película, tan sólo por ese aspecto vale muchísimo la pena. No cabe duda de que la reputación y fama que Shinkai ha ganado en estos años es bien merecida. Una recomendación obligada para todo el amante del cine.

Slam Dunk

Título Original: スラム ダンク (Suramu Danku).
Género(s): Spokon, Comedia, Drama, Romance, Shônen.
Director: Nobutaka Nishizawa.
Estudio: Toei Animation.
Emisión: octubre 1993 – marzo 1996.
Duración: 101 Episodios.
Extras: 4 ovas.

Tengo que admitir que dejé pasar mucho más tiempo del que pretendía entre la fecha en que terminé la serie y el día en que escribo esta reseña, pero gracias a esa libretita donde apunto mis ideas mientras voy viendo las series, puedo recordar algunas cosas que quería decir a pesar del tiempo. Y es que si hubo una serie de deportes que marcó mi infancia fue sin duda alguna Slam Dunk.

En los ya lejanos años de 1998 y 1999 mi interés por el basquetbol surgió gracias a una peculiar serie animada que pasaban los sábados en las mañanas por canal 7, además de la leve influencia de uno de mis primos mayores a quien siempre le ha encantado éste deporte y el cuál practicó por muchos años. Recuerdo que cuando solía irnos a visitar pasábamos horas platicando sobre la serie e íbamos a jugar básquet a las canchas de jardín del pueblo. Fue en esos años cuando mi mamá me llevaba a jugar a unas canchas en la afueras del centro a las que casi no iba nadie, ella jugaba conmigo hasta que convencí a mi mejor amigo de ese tiempo de ir a jugar también, incluso recuerdo que mi papá me hizo un tablero con una tabla y una cuneta de plástico cortada. En aquel entonces el mundial de Francia 98 hacía que el único deporte en la mente de los niños fuese el futbol.

Empecé incluso, por la influencia de este anime, a ver los partidos de la NBA, los Raptors de Toronto, el Jazz de Utah, Orlando Magic, los Toros de Chicago y por supuesto los Lakers de los Ángeles, el que fuera mi equipo favorito, son algunos de los nombres que recuerdo. La verdad, comparando con lo que ahora pude comprender sobre las reglas del basquetbol que explica el anime, nunca entendía muy bien cómo se jugaba en esos años, pero me gustaba y disfrutaba ese deporte gracias a la serie. En el primer torneo que vi Kobe Brian había sido nombrado “novato del año” y los nombres más famosos de esa década eran Dennis Rodman, en quién está inspirado Hanamichi Sakiragui, Shaquille O’Neal, Magic Johnson y Michael Jordan (tan sólo los colores de Shohoku nos recuerdan al famoso equipo de Chicago). Eventualmente ese interés por el basquetbol desapareció.

La serie gira en torno a Hanamichi Sakuragi, un joven que asiste al primer año en la preparatoria Shohoku donde conoce a una linda y muy simpática jovencita llamada Haruko Akagi, quien es una apasionada del basquetbol debido a la influencia de su hermano mayor, quien es el capitán del equipo de la escuela. Hanamichi y sus amigos tenían una mala reputación porque venían de una secundaria problemática y solían participar en muchas peleas, además de que todas las chicas a quien Hanamichi había declarado su amor lo habían rechazado. Como Haruko fue la primera en ser linda con él decidió fingir interés en ese deporte para tener un pretexto pasa estar con ella.

Así es como Hanamichi, un chico problema sin el mayor interés por el basquetbol y con un nulo conocimiento sobre cómo se juega, terminó en el equipo de la escuela, aunque su dedicación y talento natural, aunado a su fuerza e incansable condición física para saltar le fueron abriendo paso hasta que pudo convertirse en jugador titular y terminó verdaderamente apasionado por ese deporte. Aunque para llegar a ello debió enfrentar a muchos rivales, como es típico en las series Shônen, siendo su antagonista principal Kaede Rukawa, su rival de amores, pues Haruko estaba perdidamente enamorada de él.

A lo largo de la serie vemos cómo el equipo de Shohoku empieza a reforzarse con la llegada de nuevos jugadores y el regreso de antiguos miembros cuyos talentos combinados les permite ir avanzando en el torneo estatal. La meta de Shohoku es quedar entre los primeros dos lugares, pues sólo así podrán participar en el torneo nacional, el máximo sueño del capitán Akagi, quien ya se encuentra en el último año de preparatoria.

Ahora que terminé la serie pude darme cuenta de que nunca la vi completa, y que de hecho sólo habría visto los primeros 30 episodios más o menos, pero una cosa que me encantó, en esta nueva revisión que hice hace unos meses, fue el ver cómo eran en realidad esas escenas que yo tenía guardadas en mi memoria. Recuerdo especialmente cuatro cosas: el Dr. T, de quien aprendí las pocas reglas que me sé del juego, la creencia de que los tenis de basquetbol se detienen al instante, las expulsiones de Hanamichi por cometer cinco faltas o los heroicos saltos que hacía para salvar el balón antes de que tocara el piso cuando había salido de la cancha.

Mientras veía de nuevo la serie, gran parte de ella por primera vez, me alegraba el rememorar aquellos momentos que tenía guardados en mi memoria. Los intentos de Hanamichi por conquistar a Hakuro, el capitán Gorilla tratando de que el pelirrojo aprendiera las reglas básicas o a Rukawa mostrando su sorprendente talento sobre la duela. Este último personaje era mi preferido en ese tiempo pues me identificaba mucho con su seriedad y apatía para convivir con los demás.

Los personajes que más me gustaban de niño eran obviamente Rukawa y Hanamichi, ahora como adulto Rukawa se me hizo demasiado engreído y Hanamichi, luego de varios episodios, termina por ser desesperante. La que siempre es muy linda y que me cayó muy bien fue Haruko, pero creo que los personajes más valiosos son el grupo de amigos de Hanamichi, púes al final siempre están allí para apoyarlo en todo y cubrir sus espaldas cuando sea necesario, sobre todo el buen Yohei Mito, de hecho el capítulo 92 es de mis favoritos pues se centran en los amigos. Y tampoco podemos olvidar al gran estratega de la historia, el profesor Anzai.

Continuando con la cuestión de los personajes algo que me pareció un gran acierto es el trasfondo que les va dando a los personajes villanos, un tanto telenovelesco pero que, al menos, les da algo de profundidad. Y al final, como en el típico cliché del propio género, esos enemigos terminan por ser aliados de Sakuragi. Y esto permite destacar un punto importante por el cual la serie, a pesar de sus deficiencias argumentales, puede llegar a ser de inspiración, y es que muestra al deporte como un medio de escape de la realidad que enfrentan los chicos problema y gracias al cual se alejan de ese mal camino. Además del obvio mensaje de incentivar la actividad física en los jóvenes, si yo hubiese visto la serie cuando estaba en la prepa seguramente me habría metido al equipo de basquetbol (o al menos lo habría considerado, la verdad no creo que me hubiese animado a hacerlo).

Esta dinámica de los personajes y la violencia innata que vemos en la historia es algo que difícilmente podemos ver en el anime actual. En la década de los 90 el anime Shônen era un poco más violento y lo podemos constatar no sólo en las innumerables peleas que hay en toda la serie, sino en el propio diseño de personajes, que combina un estilo rudo y realista, propio de esos años, con el formato chibi para enfatizar los momentos de comedia. La mayoría de los alumnos mostrados en la serie son personas enormes con una gran estatura y una aterradora apariencia de Yakusas, muy diferente a la forma en que se dibujar esos mismos alumnos en la actualidad; estilo similar al que podemos ver en GTO.

Otro elemento importante, y que es un fiel reflejo de esa década, es la música (me recordó mucho a los juegos de MegaMan). Su opening es uno de los que más me gusta y está en mi top 5 de animes de mi infancia, tanto en japonés como en la adaptación al español que se hizo en el doblaje para México. Sin duda es un anime que nos muestra todos los viejos estereotipos noventeros, la ropa, las expresiones (sobre todo del doblaje), los colores y hasta el uso de narradores con voz en off. Y algo curioso que también es típico en los animes de esos años es el ahorro de frames para agilizar la animación, el principio es graciosos pero luego de varios capítulos ya harta, sin olvidar el audio súper saturado de las voces en latino.

Algunas de las debilidades que tiene la serie es que no termina, los chicos quedan en segundo lugar y ahora irán a las nacionales y hasta se presentan a los futuros equipos rivales, pero ya no vemos nada de eso. Otro elemento que también es desesperante es el último partido que tienen contra Ryonan, el cuán dura muchísimos episodios, prácticamente en cada episodio transcurrían entre 1 y 2 minutos de juego, lo cual me desesperó mucho, aunque hay que admitir que tampoco es que sea largo por tener exceso de relleno, de hecho toda la serie tiene muy poco. Finalmente, algo que puede ser bueno o malo según se vea es que se centra prácticamente por completo en el basquetbol y se dan muchos tecnicismos, dejando de lado las historias alternas de romance y drama que podrían haber desarrollado al resto de personajes, aunque bueno, es una serie de deportes sobre el básquetbol y eso es lo que venimos a ver.

Sin duda una gran serie que está en la memoria de quienes fuimos niños en los noventa, una obra que marcó un parteaguas en los animes deportivos y un clásico consumado del viejo anime que ya no es posible ver en las actuales producciones. Sean fans de este deporte en particular o no, Slam Dunk es una grandiosa serie que no sólo los mantendrá divertidos por muchos rato, sino que le enseñará reglas del basquetbol que posiblemente no sepan y tal vez los incite a hacer algo de deporte.

Diez años en WordPress

El pasado 31 de julio se cumplieron 10 años desde que me di de alta en WordPress, sin embargo, fue hasta el pasado 4 de agosto cuando se cumplió la primera década desde que empecé a publicar reseñas y ensayos en este blog; la primer entrada que se publicó fue La Princesa Mononoke.

Antes de eso ya tenía 3 años blogueando en Space.live, extinto servicio que se proporcionaba como parte de Hotmail. No obstante, la mudanza ha resultado benéfica pues WordPress ofrece un servicio del que no me puedo quejar, además de proporcionar unas buenas estadísticas sobre el rendimiento del blog, números que a continuación les comparto.

En estos diez años hemos recibido más de 602 mil visita, nos han leído más de 263 mil personas y hemos publicado 627 entradas (628 contando ésta). Hemos tenidos, además de mí, a dos colaboradores que han escrito para el blog, el buen Vossk y Mike. Iniciamos un Podcast, DeFicciones, que hasta ahora lleva 24 episodios y donde además de Vossk he contado con la participación de Fany.

Nuestro mejor año fue 2012 antes de que Google desindexara las imágenes, pero en los últimos tres años nos hemos recuperado bastante.

2011 y 2015 fueron los años con más entradas publicadas, mientras que 2016 sufrió el abandono, aunque desde 2018 hemos mantenido un ritmo constante.

Nuestro promedio de visitas se ha mantenido entre 120 y 150 diarias, aunque la cuarentena causada por la pandemia de Covid-19 ha sido favorable para el blog, pues las visitas en estos meses de confinamiento (abril a junio) han incrementado considerablemente, permitiéndonos superar el promedio de las 200 visitar por día.

De las 627 entradas publicadas las más leídas son Gorillaz (un ensayo sobre la mítica banda virtual y la primera entrada publicada en el blog que no hablaba de anime), Super Ecchi (un análisis del género), la reseña de Hermelinda Linda (película mexicana de la afamada bruja bondojiana), Entendiendo Cloud Atlas (un ensayo para explicar la película), Ikkitouse Great Guardians Ovas (reseña de las sensuales ovas de la serie) y Ergo proxy: una mirada más profunda (ensayo que desmenuza la serie animada). Cada una de esas entradas tiene más de 10 mil visitas.

Lo que sigue ahora para el blog es continuar con las reseñas, juntar las necesarias para mantener la constancia de una entrada cada cinco días y disponer del tiempo suficiente para volver a escribir ensayos y análisis sobre géneros cinematográficos. Revivir el Podcast y las Pláticas de Ciencia Ficción, del primero ya tenemos tres programas grabados pero los publicaré hasta que tengamos toda la temporada lista, además de que Vossk se quedó sin computadora. Pero antes de todo eso, unas merecidas vacaciones, nos vemos en octubre con más contenido en Café Anime Lair, gracias a todos.

Los Hombres Agua contra los Hidrófonos del mal

CRO

En la Ciudad de Kähart, capital de reino de Islantus, luna mayor del planeta Criptycus, se había librado una terrible guerra por más de 200 años. Una guerra que había arrasado con el resto de ciudades y reducido a cenizas a toda la población de hidrohombres. La desertificación de aquella luna era el problema principal. Los hidrohombres habían estado perdiendo terreno, o mejor dicho océano, ante el fuerte embate del desierto y del sol. La razón parecía ser una construcción monumental realizada en los anillos del planeta madre.

Cada que un nuevo gobernante de Criptycus subía al poder, se construía un nuevo anillo al sistema de anillos que rodeaba el planeta. Según las historias de los viejos, el planeta originalmente tenía un solo anillo muy pequeño. Cuando el primer Rey de Criptycus murió, su hijo mandó construir un segundo anillo para conmemorar a su padre y poco tiempo después construyó un tercero como legado de su propio mandato, desde entonces cada nuevo Rey ha hecho lo mismo. El más reciente soberado construyó el anillo 37, lo que molestó a muchos de los nativos de las lunas.

Los Fitohombres protestaron en contra de la construcción de nuevos anillos hace años, pero el Rey de aquel entonces ignoró sus súplicas y construyó el anillo 25 en ese momento. Dicho anillo hacía que el diámetro total de planeta fuera el doble y rozara peligrosamente la luna menor, donde vivían los Fitohombres. Eventualmente, la fuerza de gravedad ejercida por el nuevo anillo sacó a la luna de orbita y se perdió en la negrura del espacio. Casi nadie recuerda ya aquella revuelta de los Fitohombres.

Otras lunas, por ejemplo, se vieron beneficiadas por estos anillos. Lunarea, la segunda luna en tamaño alabó la construcción de estos anillos y apoyó ciegamente al Rey en turno para su construcción, la razón era que al llegar al anillo 50 los rayos del sol se verían reflejados en él y alumbrarían la oscuridad perpetua del planeta. Lunarea tenía una órbita algo extraña en torno a Criptycus y eso la hacía estar siempre del lado apuesto al sol, por lo que nunca habían visto directamente la luz de día. Muchos gobernantes de aquella luna había tratado de obtener la energía del sol de muchas maneras. Uno de ellos propuso atar mil cohetes al planeta para que movieran su órbita unos metros y con ello poder disfrutar de la luz durante una cuarta parte del año. El problema es que el planeta quedaría expuesto durante un tiempo considerable a los rayos del sol de manera perpetua, quemando y calcinando todo en pocos días; afortunadamente nunca encontraron cómo amarrar tantos cohetes a la luna. Otra propuesta fue la de construir un espejo gigante orbitando a Lunarea para que reflejara los rayos del sol, lamentablemente dicho espejo tuvo el efecto de una lupa y calcinó a la ciudad de Lamita en cuestión de horas. Tras cientos de intentos más, un científico calculó que el brillo de los anillos sería suficiente para no tener a su luna en la oscuridad nunca más, pero dicho brillo no llegaría sino hasta el anillo número 50.

Lamentablemente fueron más las lunas afectadas, Crespos, la tercera luna en tamaño fue rebanada por la mitad debido al girar de los anillos artificiales. Siendo la luna más cercana al planeta, estaba en riesgo de coalición una vez que los anillos legaran al número 32. Para evitar sufrir un destino similar al de los Fitohombres, taladraron el planeta de extremo a extremo y ataron una cuerda gigante desde su luna hasta Criptycus, así a pesar de la gravedad ejercida por los anillos no saldrían volando hacia el espacio exterior. Para su mala fortuna, aquella atadura los mantuvo fijos en su lugar, a merced del nuevo anillo que inesperadamente empezó a girar a una velocidad mucho mayor que el resto y terminó por cortar la línea en dos. Actualmente aún puede verse un pequeño fragmento de lo que fue Crespos atado al planeta madre.

El Gobierno de Criptycus estaba harto de las indecentes medidas que los Hidrohombres habían tomado para evitar la construcción del anillo 37, sabían que una vez que ese anillo estuviera listo no tendrían oportunidad de sobrevivir. Cuando el anillo 35 se terminó, 200 años atrás, golpeó el espejo gigante de Lunarea y lo redirigió hacia Islantus, haciendo que el agua hirviera y se empezara a evaporar, acabando con gigantescas porciones de océano y dejando una gran parte de tierra al descubierto. La tierra dio paso al nacimiento de los hombres de fango, quienes empezaron a construir sus ciudades a las horillas del mar, sin embargo, la población de hombres de fango creció rápidamente y en pocos años que quedaron sin espacio en la tierra, algunos trataron de vivir en el mar pero se disolvieron casi al instante. Como no tenían otros recursos, los hombres de fango empezaron a usar sus excrementos fangosos para ganar terrenos al mar, así lo hicieron por cientos de años hasta que la contaminación empezó a afectar las ciudades de los Hidrohombres y su océano se empezó a reducir.

La lucha entre Hidrohombres y hombres de fango se intensificó, llevando a ambas especies casi a la extinción. Los hombres de fango pidieron ayuda a Criptycus para deshacerse de ese océano maligno que derretía a su pueblo, mientras que los Hidrohombres exigieron que se les regresara el mar que habían perdido a manos de la tierra. A Criptycus no le importaba en lo más mínimo ninguna de sus lunas, de hecho habían usado los restos de Crespos para los anillos 33 y 34 y planeaba hacer lo mismo con Islantus cuando el material se les agotara, esto sería cuando terminaran en anillo 37. El problema es que un planeta de agua no sirve para construir anillos artificiales que orbitan un planeta, por lo que decidieron ayudar a los hombres de fango a ganar todo el terreno que pudiera.

Para prevenir a los fangosos de posibles ataques por parte de los Hidrohombres lanzaron miles de hidrófonos al mar para escuchar los planes secretos y prevenir a los terrestres. Los Hidrohombres se dieron cuenta de esto muy tarde cuando sólo quedaba en pie la ciudad de Kähart. Los Hidrohombres restantes se refugiaron en su ciudad capital y empezaron a planear su última batalla en contra de los fangosos. Los hombres de fango estaban prácticamente seguros de su victoria, así que se habían relajado y había organizado un festival para conmemorar la inauguración del anillo 37. El problema es que cuando este anillo se terminó empezó a proyectar sobras de forma aleatoria en Islantus generando una alteración en las corrientes de aire que traían humedad del mar. A mitad de los festejos unos extraños abultamientos cubrieron la tierra y millones de gotas de agua se precipitaron al suelo, matando a todos los hombres de fango y deslavando la tierra que le habían ganado al mal. Al cabo de los años la luna Islantus regresó a la normalidad y los Hidrohombres repoblaron sus océanos. Cuando un nuevo Rey subió al trono de Criptycus y empezó la construcción de su anillo, se enteró de que ya no quedaba nada de material para construirlo y que los planes de usar el la tierra creada por los hombres de fango en Islantus había sido desechado porque ahora toda la luna era nuevamente agua, a lo que el nuevo monarca respondió, no importa, afuera en el espacio hace mucho frio y toda el agua de Islantus se convertirá en hielo, podemos hacer un anillo de hielo.

El Círculo

Título Original: Circle.
Género(s): Ciencia Ficción, Drama, Thriller.
Director: Aaron Hann y Mario Miscione.
Emisión: 2015.
Duración: 102 minutos.
Extras:

Después de El Hoyo estaba deseoso de ver otra película tipo experimento social o alguna película de Ciencia Ficción y Space Opera. Luego de varios minutos buscando en Netflix elegí por azar El Círculo, pues la breve sinopsis parecía promete lo que se figuraba como un experimento social con mucha carga moral, ética y psicológica. Honestamente no esperaba nada bueno, pero ese 90% que según la plataforma de streaming establecía como recomendación para mí fue cierto y el filme superó por mucho mis expectativas.

La historia inicia cuando un grupo de 50 personas despiertan en una extraña habitación, parados en círculos rojos y formando un círculo concéntrico. Frente a ellos unos triángulos en el suelo apuntan a cada persona y en el centro de la habitación hay una especie de orbe. Las personas entran en pánico al no saber cómo llegaron allí ni por qué, pero rápidamente descubre que si tocan a alguien o se salen del círculo son asesinados por un rayo proveniente de aquel orbe.

Luego de algunos asesinatos, algunos integrantes descubren que los triángulos señalan a las personas y ellos pueden elegir a uno de los otros, quien reciba más votos morirá. Sabiendo que la decisión de quién vive y quien muere está en ellos, pronto inician las discusiones sobre por quién deberían votar. Los primeros en sufrir las consecuencias son los más viejos, pero después de algunos turnos cada persona intenta dar su postura del porque debería vivir, aunque todos están de acuerdo que la mujer embarazada y la niña que conforman el grupo deberían vivir.

Con forme los turno avanzan más gente va muriendo, algunos por mala suerte y otros por un voto deliberado de sus compañeros quienes consideraron que sus acciones o pasado les hacía valer menos. Al final, el extraño experimento fungía como una suerte de juego, de reallity show al estilo El Rival Más Débil. Así que nada te garantizaba tu supervivencia, sólo tu inteligencia y la forma en que lograras manipular al resto para que no votaran por ti.

Sólo podía haber un ganador, aquel que sobreviviera al final, pero elegir quien debería serlo desata una enorme polémica ética y moral sobre las razones para votar o no por alguien. Al parecer dicho experimento es resultado de una abducción alienígena, pero nada es certero, lo único que los participantes saben es que si en los próximos dos minutos nadie recibe más votos que ellos, morirán.

El hecho de tener en tus manos la vida de otras personas y los argumentos que puedes dar para que alguien más muera es un experimento social muy interesante y refleja poco a poco la naturaleza de todos los participantes, aquellos que quieren vivir a toda costa, quienes prefieren sacrificarse en lugar de matar a alguien o quienes por la lógica de lo que es socialmente correcto eligen a la niña o a la embarazada para vivir.

No tardan en aparecer los líderes morales dentro del grupo o aquellos que apelan a la inteligencia y la razón para tomar las decisiones, pero también están los manipuladores que usan los prejuicios sexuales, sociales, raciales, étnicos, económicos, religiosos, familiares o emocionales para tratar de convencer a otros que hay persona que valen más que otras y por ende merecen vivir más. Al final, todo es una lucha por sobrevivir o morir haciendo lo correcto.

La historia me recordó dos animes muy buenos, el experimento social que simula un juego y la parte de los extraterrestres me recordó a Gantz y la ambigüedad moral sobre el vivir o morir a costa de otros inevitablemente me remitió a Bokurano, uno de mis animes favoritos de todos los tiempos, que también se asemeja en la diversidad de personajes, la cual es buena y lo suficientemente diversa como para lograr una gama de personalidades y situaciones interesante, pues tenemos desde el inmigrante mexicano ilegal, hasta el pandillero, el joven universitario, el hombre de negocios, el rico, el discapacitado, la lesbiana, el militar, entre muchos otros, y eso le da un juego muy agradable y permite ir rotando el protagonismo entre los diferentes personajes con forme otros van muriendo.

Una cosa que se debe destacar muchísimo es el hecho de que toda la película transcurre por completo dentro de ese cuarto, los actores ni siquiera se mueven salvo cuando mueren y sus cuerpos son arrastrados fuera de la habitación, aun así logran transmitir la personalidad que su personajes les exige y te permiten amarlos u odiarlos en cuestión de minutos. Y eso da pie a un peculiar fenómeno, pues como espectadores seguramente decidiríamos votar por alguno de ellos si fuéramos parte de ese experimento tan sólo por su forma de pensar o la manera de dirigirse hacia los otros.

En lo personal me encantó la película, no es un tema original pues esa cuestión moral de cómo poder decidir quién vive y quién muere cuando nuestra propia supervivencia está en riesgo ya se ha abordado otra veces en el cine, aunque sin duda es un tema del que podemos hablar largo y tendido y espero hacerlo en algún momento en el futuro, pues aunque no lo creamos nuestras decisiones cotidianas pueden llegar a afectan a otros a ese nivel.

Un perfecto ejemplo de lo que acabo de decir que la crisis sanitaria que estamos viviendo. Para cuando esto se publique, seguramente ya estaremos en la fase 3 de la cuarenta por la pandemia de Covid-19, y si las medidas de contención fracasan no podremos pasar toda la vida encerrados en casa, pues la economía colapsaría provocando un caos mayor, obligando a los gobierno a optar por la “inmunidad de manada” y esperar que vivan los que logre reponerse a la enfermedad, aunque eso implique condenar a las personas que están dentro de los grupos de riesgo a una muerte casi segura. Sin ir más lejos, para el momento en que escribo esto (27 de marzo) en países como Italia o España la atención médica ya sólo se está brindando a las personas con mayor probabilidad de sobrevivir, pues sus sistemas de salud están colapsados.

Sin duda el tema de la vida y la muerte como una decisión personal es muy interesante y si bien ésta película no es la más grandiosa obra de la cinematografía, supera por mucha las expectativas que uno podría tener de ella, pues logra hacer que te cuestiones sobre cómo decidirías tú y que tan egoísta o heroico podría llegar a ser. Además de que el hecho de que toda la película transcurra por completo en un espacio cerrado y aun así logre generarte esa emoción, sin grandes efecto ni música de fondo (aunque con una muy buena ambientación sonora), tan sólo con las actuaciones y la propia complejidad del tema es algo para albar. Una película que obviamente recomiendo sobre todo sin son fans de género.

Lost Boy

Título Original: Lost Boy.
Género(s): Ciencia Ficción / Cyberpunk.
Director: Mischa Rozema y Jules Tervoor.
Emisión: 2016.
Duración: 9:00 minutos.
Extras:

Siguiendo con la misma casa productora de nuestra reseña anterior, encontré otro interesante cortometraje que llamó mi atención, Lost Boy. Si bien parece a que estos chicos les gusta hacer esos corto-conceptos en los que la historia no está bien definida, no hay diálogos y se apela a que el espectador construya todo a partir de los escenarios y la ambientación musical, debo admitir que hubo algo que me gustó muchos de este trabajo y fue su vestuario.

En Sundays lo que me gustó fueron los escenarios, aquí me encantó el diseño de vestuario, y no porque sea algo original, sino porque retoma el tradicional estilo madmaxiano totalmente punk y lo ambiente en lo que parece ser un futuro postapocalíptico, pero lo combina con bodyware y cyberware para crear personales que bien podrían ser la evolución tecnológica que los famosos salvajes de la carretera. Los escenarios decadentes me gustaron, me recordaron a Terminator pero sin duda ver esas extremidades biónicas en ropajes punk me fascinó. El tipo de historia que hacen estos chicos así tan conceptual no termina de gustarme, pero al menos por ver la estética y parafernalia con la que van ataviados los personajes creo que vale la pena, fuera de eso no tengo muchos más que decir.

Golden Time

Título Original: ゴールデンタイム (Gôruden Taimu).
Género(s): Drama.
Director: Takuya Inaba
Estudio: Robot Communications Inc.
Emisión: 2014.
Duración: 21 minutos.
Extras:

Golden Time hace referencia al horario estelar en la televisión japonesa, y ya que la historia trata  sobre un viejo televisor que es desechado, el nombre no podría haberle quedado mejor. A primera vista el corto nos muestra un estilo retro, algo artesanal que me recordó inmediatamente el bellísimo anime de Tsumiki no ie, que resulta ser de la misma casa productora, y que luce un poco como una peculiar animación europea.

El estilo es diferente y eso de la un aire de frescura y originalidad, además de que enfatiza la belleza de la historia. Los diseños tanto de los personajes como de los escenarios son muy bonitos y van perfecto con la temática nostálgica del corto. Además, la banda sonora es igualmente buena, ya que tanto lo música como los sonidos ambientales son perfectos, sobre todo estos últimos.

La historia gira en torno a un viejo televisor de 1964 y parece tomar lugar en el Japón de los años ochenta. El viejo televisor es de esos antiguos muebles grandes y pesados de madera, que maravillaran a la audiencia a mediados del siglo pasado pero que fueron desechados debido a la modernidad. El televisor es dejado en un depósito de chatarra donde reciclan metal, allí conocer a otros objetos, un muñeco de cuerda, un ventilador, una cubeta y una pequeña silla, que se han hecho amigos y se ayudan para mantenerse vivos en aquel lugar que los tiene destinados al olvido. Al parecer algunos de ellos han sido desechados por descomposturas y otros simplemente sustituidos por algo más moderno a pesar de que aún funcionan.

Nuestro televisor se reúsa en un principio a aceptar su situación y trata de escapar pero sin lograrlo. Como aún funciona trata de demostrar que puede usarse, pero eso le sale mal y únicamente logra que le quiten sus piezas útiles. Mutilado y sin esperanza deciden acabar con su vida, pero sus nuevos compañeros tratan de impedirlo. Al final, el mueble es reutilizado por un joven trabajador del depósito, dándole una segunda vida aunque muy diferente de la anterior.

Los objetos antropomorfizados con memoria y, digamos, alma suelen vivir interesantes historia algo melancólicas, pues en ellos permanece el recuerdo de tiempos pasados que fueron mejores, cuando eran la novedad y todos los querían. Nuestro televisor solía reunir a la familia y ser un objeto importante, pero ahora es sólo un viejo mueble sin futuro. Esa memoria en los objetos no es otra cosa que una alusión a nuestros propios recuerdos, a las aventuras y vivencias, buenas y malas, que hemos pasado en compañía de algunas de nuestras cosas. Cuando las cosas adquieren eso que llamamos valor emocional es justo porque forman parte de los recuerdos de nuestro pasado, y eso es justamente lo nostálgico en este corto.

Otra razón que lo hace un poco triste es la inevitable referencia a los ancianos, pues así como un televisor viejo es remplazado por las vistosas novedades de lo nuevo, las personas mayores pueden sentirse relegadas por las nuevas generaciones y, si bien ya no son tan ágiles, fuertes ni rápidas como en antaño, eso no significa que debamos hacerlas aún lado. Mantenerse activo es una forma de seguir vivo, pues nos da un propósito y eso es algo muy particular que sucede en Japón, país con uno de los índices de longevidad más altos.

El corto es muy bonito, tiene un estilo distinto que considero es necesario que todos aquellos que consumen anime sepan apreciar, pues de lo contrario quedaremos limitados a un anime genérico donde los diseños son reciclados y vemos personajes que se parece a los mismo animes de hace veinte años. La historia es igualmente buena, pues te deja un emotivo mensaje sobre el valor de las cosas y te permite reflexionar sobre la vejes de una forma indirecta. Además, el hecho de que no tenga diálogos permite que cada espectador viva una experiencia distinta y personal.

Una gran recomendación para aquellos que gustan de consumir historias diferentes en el anime y que saben apreciar el trabajo artesanal que implica hacer, contar y animar una buena historia. Sin duda uno de esos pequeños cortometrajes que a pesar de no ser tan conocidos tienen mucho valor y nunca será un desperdicio darse el tiempo para verlos.

El sueño de las crónicas marcianas

Esta entrada es un tanto peculiar, pues se trata de contarles mi experiencia mientras leía Crónicas Marcianas de Ray Bradbury, pero no al leer como tal, sino por un curioso y agradable efecto secundario que me sucedió durante las noches, así que permítanme contextualizarlos.

Llevaba yo varios días trabajando en mis programas para las clases que imparto en la licenciatura y en mis ratos libres veía largos maratones de Juego de Tronos, pues decidí ver toda la ser de nuevo. Con todas esas horas frente a la pantalla mis ojos empezaron a padecer el síndrome del ojo seco, mi vista estaba cansada y sentía dolor, sobre todo cuando veía el celular por las noches.

Además del problema ocular, mi horario de sueño se alteró debido a que como no he tenido que levantarme temprano desde mediados de diciembre (es mediados de enero cuando escribo esto), me la paso viendo videos en la noche y el resplandor de la pantalla parece que afectó mi ritmo normal del sueño, así que terminaba durmiéndome como a las 2 am y despertando a eso de las 9. Algo normal para muchos pero yo estoy más acostumbrado a dormir a las 12 y despertar a las 7. Tratando de descansar mis ojos y recuperar mi horario, decidí seguir dos de las recomendaciones para dormir mejor que suelen verse en internet, leer y no exponerme a una pantalla antes de dormir.

Leer impediría que me expusiera a una pantalla, y sin el brillo constante por las noches, mis ojos rápidamente empezaron a mejorar. Para leer tomé uno de los libros sin abrir que tenía en uno de mis libreros (tengo tanto libros como películas sin abrir que he comprado incluso hace 10 años). El libro elegido, debido a ese gustillo adquirido en los últimos meses del 2019 por los viajes espaciales, fue Crónicas Marcianas. Lo empecé a leer y me gustó, no al grado de fascinarme (al menos no en los primeros capítulos) pero si como para leerlo todo, unos cuanto capítulos por las noches.

Y sí, empecé a dormir mejor. Pero eso no fue lo más importante, sino que empecé a soñar todas las noches, sueños muy vividos, aterradores al principio pues en uno se me caían los dientes, en otro tenían que operarme el cerebro y en otro había una araña gigante en el techo de la extraña casa en donde estaba. Mis sueño siempre han sido sumamente raros (he soñado varias veces con apocalipsis zombis y en una ocasión sí me comían, hasta sentí las mordidas en mis sueño), afortunadamente estos sueños no llegaron a ser pesadillas y fueron un tanto consientes, por lo que vivía dos o tres historias distintas dentro de uno mismo.

La noche de ayer (para el momento que escribo esto) tuve el mejor sueño de todos, de hecho es uno de los más hermosos sueños que he tenido. No recuerdo muy bien cómo empezó, pero en algún momento llegaba a Marte con un grupo de personas y terminaba haciendo buceo en una especie de laguna un poco parecida a un cenote. Yo no sé bucear aunque sí nadar, pero al final terminaba haciendo algo como espeleología en un hermoso y maravilloso lugar donde bajo las aguas había toda clase de criaturas y plantas fantásticas, de unos colores fosforescentes muy vívidos, azules y verdes neón que destacaban entre las oscuras profundidades de aquel cuerpo de Hoyagua. Lo más parecido que puedo ponerles como ejemplo son las plantas y animales de la película Avatar.

La verdad fue una vista hermosa la que se tenía desde allí abajo, a pesar de que muchas de las plantas y animales que allí merodeaban parecían altamente mortales, pero esa adrenalina de nadar-volar —porque también se sentía como si estuviera flotando en al aire— y tener que esquivar todos los obstáculos era emocionante. Cuando desperté sólo quería volver a dormir para seguir soñando. Honestamente espero que ese sueño haya sido influido por todo lo que he estado leyendo, si es así creo que seguiré leyendo por las noches. (Para el momento en que programo esto, principios de marzo, no he vuelto a leer, pero espero reiniciar pronto con otro libro de Ciencia Ficción).

2019

Se terminó, otro año más escribiendo en el blog (para el momento que escribo esto es 17 de noviembre, pero ya están listas las entradas del resto del año así que la próxima serie o película que vea será la primera reseña del 2020). Este año pude mantener la periodicidad de una entrada cada cinco días, algo que no es fácil pero que, pese a la frustración de tener que ver cosas para reseñas, he podido disfrutar bastante.

Si bien este año actualicé el blog sin falta, también lo dejé un poco abandonado, pues las cuestiones laborales me distrajeron mucho de poner atención a lo que pasaba en el blog, dejando el mes programado por adelantado y sólo regresando cuando las entradas se estaban por acabar. Antes revisaba las estadísticas todo los día, hoy lo hago un par de veces al mes, me emociona cuando superamos las cifras del mes anterior y ya no me pesa tanto cuando no lo hacemos.

En un mundo virtual donde lo inmediato y pre digerido es lo más popular, los blogs que usamos la palabra escrita no tenemos muchas oportunidades. No obstante, hace tiempo que dejé de escribir para ustedes queridos lectores, ahora sólo escribo para mí, para que mi yo del futuro pueda leer a mi yo del pasado y recordar, a partir del contenido audiovisual que consumía y la forma en cómo lo interpretaba, cómo era yo antes.

A pesar de todo, les agradezco a los fieles lectores que nos leen constantemente, gracias por sus comentarios, espero nos sigan leyendo el próximo año y les sigan interesando las cosas que publicamos aquí. Por cierto que este año todas las entradas fueron escritas por mí, a ver si a Vossk se le antoja aportar algo el próximo año. Sobre el Podcast y los demás videos no sé cuándo regresaran, entre que Fany, Vossk y yo no coincidimos en tiempos ni temas de los que hablar, ya pasó todo el año y no grabamos nada, además de que yo personalmente no me he sentido muy motivado de retomar ese proyecto, pero ya veremos qué pasa el próximo año.

De momento les dejo un resumen de las reseñas y ensayos que se publicaron este año (en negritas mi favorita de cada mes):

Enero: ReLIFE ovas, Boku no Hero Academia, Crossing Time, Patrullera Espacial Luluco, Amanchu!

Febrero: Pitch Black, Yo Robot, Brazil, Shiki Oriori.

Marzo: GTO, Luces en el Cielo, Extinción, Extinción y el dilema moral de los sintéticos, Bohemia Rhapsody, El Cubo.

Abril: El niño y la bestia, Final Space, Megalo Box, Super 8.

Mayo: Obras de las que no planeaba escribir, The Matrix y el autobús, Top 5 de anime, The Rain, El Viaje a Agartha, Bird Box.

Junio: Mis sagas cinematográficas favoritas, El Rey de los Monstruos, A Place Further than Universe, Godzilla: Ciudad al filo de la batalla, 7:19, Epidemia.

Julio: La Tierra Errante, Godzilla: el devorador de planetas, Evangelion por Netflix (parte 1), Virus, Los Cazafantasmas, Evangelion por Netflix (parte 2).

Agosto: Tornado, Evangelion por Netflix (parte 3), Keijo!!!!!!!!, Escuela de Rock, Voraz, Evangelion por Netflix (parte 4).

Septiembre: La delgada línea amarilla, El Quinto Elemento, El Día de los Trífidos, Evangelion por Netflix (parte 5), Aho-Girl!, Evangelion por Netflix (parte 6).

Octubre: AggRetsuko Temporada 2, El Origen, Evangelion Death (true)2 por Netflix, My Hero Academia: Two Heroes, Suicide Squad, Gravedad, The Babadook.

Noviembre: El Incidente, Hermelinda Linda 2, Orange is the New Black, Akashic Records, Toradora!, The End of Evangelion por Netflix, Inferno Cop.

Diciembre: Sora no Otoshimono, Marte, 7 Seeds, Talentos Ocultos, El Tren Infinito (primeras impresiones), Un capítulo a la semana.

The Blogger Recognition Award 2

Pues como se me acabaron las entradas programadas es un buen momento para escribir esto y completar las entradas del mes, además de que así podré usar la reseña de la serie que terminé de ver hacer un par de días como la principal del mes de marzo (GTO). En fin, este post es otra de esas cadenas en las que se nominan otros blogs para darlos a conocer y escribir un poco del por qué los recomendamos.

A mí me nominó El Blog de Nocturna Nival, de quien ya había hablado en una entrada anterior. Su blog es sobre anime, cine, televisión y libros, en general hace reseñas y comentario de las obras que consume. Su contenido y estilo me gustan y la variedad de temas y formatos de los que escribe me parece que son su toque distintivo, así que los invito a darse una vuelta por su blog y leer su contenido.

Para esta entrada se supone que debemos seguir ciertas reglas: (1) escribir un post al respecto, (2) enlazar a quien nos nominó, (3) escribir sobre cómo comenzó nuestro blog, (4) dar consejos a los nuevos blogers y (5) nominar a 15 blogs de los que seamos seguidores.

No puedo cumplirlas todas, pero veamos que podemos hacer. Las primeras dos ya están logradas en los párrafos anteriores, de cómo comenzó en blog he hablado en numerosas ocasiones, tanto en el programa piloto del podcast (que esperemos regresa a finales de año) como en algunas entradas. Por lo anterior creo que podemos centrarnos en los concejos.

Escribe a pesar de todo

En un mundo digital en donde a las personas les gusta consumir lo que es fácil, lo ya digerido, lo inmediato, el formato escrito cada vez pierde más terreno en contra de lo audiovisual, podcast y videos son consumidos por millones, pero si lo que a ti te gusta es escribir, hazlo, sin importar nada.

Escribe para ti

No escribas tratando de agradar a los demás, nunca lograrán satisfacerlos a todos. Escribe para ti, escribe lo que te gustaría leer, escribe para tu yo del futuro. Cuando yo me remonto a mis antiguas entradas me traen bellos recuerdos. Escribe algo que tú vayas a disfrutar leer en cinco años.

Establece tiempos

Un factor para mantener una buena cantidad de visitas es la frecuencia de publicaciones, crea un calendario o establece fechas, yo publico cada 5 días. En ocasiones no tendrás nada de contenido, pero fuérzate a escribir algo, eso te hará constante.

No tengas prisa por publicarlo todo, programa

Si pudiste escribir 6 entradas no las publiques todas el mismo día, ni la misma semana, prográmalas y tendrá un mes completo de entradas cada 5 días. Serás constante y tendrás un mes para seguir avanzando y acumulando más contenido. Un blog que nunca deja de publicar es un blog leído.

Estás escribiendo un blog, no una tesis

Usa un lenguaje simple, no escribas párrafos infinitos ni entradas sumamente largas, apóyate de imágenes y aprovecha cada oportunidad para enlazar tus estradas antiguas.

Disfruta sin importar la cantidad de visitas

Si bien la cantidad de visitas en cualquier sitio de internet es importante, pues nos retroalimenta y motiva, que tu cantidad de visitas baje y no sea de miles al día no es motivo para dejar de escribir. Si tu blog no es para un negocio entonces escribe como un disfrute, un pasatiempo, no por la obligación de generar cierta cantidad de números al mes.

No puedo nominar 15 blogs para que hagan esto, casi no consumo otros blogs, a lo mucho leo el blog de quien me nominó y un par más, pero prácticamente no soy un gran consumidor de blogs. Paradójico, lo sé. No obstante nomino a los siguientes: