La Fiesta de las Salchichas

Título Original: Sausage Party.
Género(s): Comedia.
Director: Conrad Vernon y Greg Tiernan.
Emisión: 2016.
Duración: 88 minutos.
Extras:

Escrita, producida, dirigida e interpretada por muchos de los directores, actores y productores que formaron parte en algún momento de las producciones de Judde Apatow, La Fiesta de las Salchichas es una irreverente y políticamente incorrecta animación de comedia para adultos. Con las voces de Seth Rogen, Jonah Hill, Salma Hayek, James Franco,  Michael Cera y Kristen Wiig, que han participado en cintas tan ácidas y retorcidas como Virgen a los 40, Anchorman, Pineapple Express o Superbad, no podíamos esperar otra cosa que una intensa comedia plagada de crítica social, drogas y sexo, mucho sexo.

La calidad general del filme es muy buena, la antropomorfización de los alimentos se apega a los clichés raciales, étnicos y sexuales que cabría esperar en este tipo de producciones y la música es pegajosa y con innumerables dobles sentidos, critica religiosa y referencias sexuales. Los escenarios se resumen prácticamente a los pasillos de un supermercado y la forma en que los personajes se desenvuelven en ellos e interactúan con los humanos es obviamente heredada de Toy Story. Sin embargo, este filme no es para niños.

La historia toma lugar en un supermercado cualquiera, donde los productos esperan impacientes a que los dioses (compradores) los elijan y los lleven al paraíso, donde vivirán felices eternamente. Sin embargo, la realidad parece ser otra, pues tal parece que los “Dioses” en realidad son monstruos que devoran a las mercancías tan pronto llegan a sus casas. Frank es una salchicha que está enamorada de un pan de Hot Dog (perrito caliente) llamada Brenda. Ambos viven esperanzados de que un día los dioses los elijan a ambos y al fin puedan estar juntos fuera de su empaque.

Un día llega el anhelado momento en que son comprados, pero un perturbado frasco de Mostaza con Miel empieza a vociferar sobre que todo es mentira, que el “gran más allá” no existe y que todos morirán si se quedan. El frasco de mostaza se suicida saltando del carrito y causa un accidente en el que Frank, Brenda, Sammy (un bagel o especie de dona) y Vash (un lavash o pan persa) quedan varados en los pasillos y fuera de sus empaques perdiendo la oportunidad de ir al cielo con los dioses.

Carl y Barry, dos salchichas amigos de Frank no logran evitar que su amigo caiga al suelo y son llevados por la compradora a esa tierra prometida, en donde descubre que todo es una mentira y que el frasco de Mostaza tenía razón. Ambas salchichas ven como, uno a uno, los productos mueren a manos de la diosa (compradora) e intentan escapar. Por su parte, Frank y sus nuevos compañeros de viaje emprenden el regreso a sus respectivos estantes, pero en el camino tendrán que enfrentar a Douche (un producto de higiene femenino) quien quedó roto por el accidente y busca venganza.

Mientras los amigos de Frank huyen de Douche ayudados por Teres del Taco (un Taco, más que obvio), Frank emprende un viaje a la zona más lejana del supermercado luego de que algunos productos no perecederos le contaran la verdad detrás de aquella mentira sobre los dioses. Al tiempo que Barry logra escapar de los humanos y trata de regresar al supermercado a advertirles al resto de los productos.

La película está plagada de referencias raciales y sexuales a más no poder. Por una parte, cada comida tiene un origen étnico y representa todos los estereotipos de su nación. El tequila y los tacos representan a los mexicanos, los embutidos alemanes son unos nazis, el pan judío y el pan árabe se odian a muerte, los fideos chinos tienen los ojos rasgados, etcétera. En la cuestión sexual la cosa es aún más obvia, las salchichas son penes deseosos de penetrar a los panecitos (perritos calientes o medias noches según donde vivan) que casualmente tiene una forma similar a la de una vagina. Y así, todas las comidas con forma fálica serán hombres y aquellas con forma de vulva serán mujeres.

Sobra decir que hay mucha homosexualidad, panes gays y tacos lesbianas. Aunque los Hot Dogs son quienes representan la mejor referencia al coito. Incluso el villano, Douche, está enojado porque no le permitieron penetrar la gloriosa vagina de una Diosa (humana). Y al final (advertencia, spoiler) hay una orgía tan brutal que incluso a mí, que llevo recorridas una buena cantidad de horas en el mundo del porno, me pareció muy fuerte. O sea, es que son alimentos fornicando de una salvaje manera que no se ve todos los días.

Pero el sexo y los elementos raciales no son lo único que se critica en el filme. La religión también queda severamente parodiada. Básicamente la película dice que todas las religiones son inventadas. Los productos creían en un paraíso porque era mejor eso a tener que afrontar la cruel realidad, tener la esperanza de una vida eterna en el más allá era mejor que saber que no tenían esperanza pues serían irremediablemente comidos o usados por los dioses. Frank trata de hacer que el resto de productos vean la verdad, pero lo tratan de intolerante. La reflexión final es que creas en hechos científicos o tengas fe en sucesos divinos debemos ser tolerantes ante nuestras diferencias con los otros.

Sausage Party no es sólo la picante y pervertida película que podría parecer a primera vista, bueno sí lo es, pero también es una inteligente crítica social sobre la xenofobia, la intolerancia religiosa y la diversidad sexual. Y obviamente las drogas, porque hay mucho consumo de drogas. Una gran recomendación para aquellos adultos que amen las obras con ese humor que caracteriza a Seth Rogen y demás colaboradores y por qué no decirlo, para quienes tengan una mente muy abierta en torno a la sexualidad.

Kokoro Connect

Título Original: ココロコネクト (Kokoro Konekuto).
Género(s): Drama, Comedia, Romance.
Director: Shinya Kawamo.
Estudio: Silver Link.
Emisión: Julio 2012 – Diciembre 2012.
Duración: 17 Episodios.
Extras:

Basada en las novelas ligeras de Sadanatsu Anda, Kokoro Connect es una serie que en apariencia luce como la típica serie cliché para adolescentes sobre un club escolar, pero que al pasar de los episodios nos damos cuenta de que en realidad es bastante trágica, dramática e incluso un poco oscura, pues aborda cuestiones sobre la amistad, la inseguridad y el dolor emocional de una forma que no es muy común.

La calidad técnica es aceptable, los escenarios, el diseño de personajes y la calidad de animación son bastante genéricos, aunque las personalidades de los protagonistas tienen pequeños toques de originalidad que van creciendo de forma maravillosa a lo largo de los episodios. La música es muy buena pues gracias a ella se logra pasar de una escena cómica y tranquila a una lúgubre y triste.

La historia gira en torno al Club de Investigación Cultural, un club escolar integrado por cinco chicos del primer año de preparatoria que por alguna razón no encontraron otro club al cual integrarse. Entre ellos tenemos a Taichi, quien actuará como protagonista principal, un joven amante de la lucha libre y totalmente desinteresado por ayudar a los demás; Iori, la presidenta del club, una chica generalmente feliz que está enamorada de Taichi, pero que en el fondo tiene problemas con su personalidad; Inaba, una chica seria y muy inteligente que no confía en los demás; Yui, una chica experta en Karate pero que sufre de androfobia, y Aoki, un chico alegre y despreocupado que está enamorado de Yui.

Los cinco chicos viven una vida normal realizando las actividades de su club, hasta que un día un insólito fenómeno empieza a ocurrir y los cinco integrantes sufren intercambio de cuerpos. Poco tiempo después un extraño personaje llamad Fusen Kazura toma posesión del cuerpo de uno de sus profesores y se presenta ante los chicos explicándoles lo que pasa. Al parecer este sujeto está detrás de los intercambios y lo hace por diversión.

En un principio lo de cambiar cuerpos resulta un fenómeno gracioso pero rápidamente vemos que al dejar expuesta su vida a los ojos de otra persona los personajes empiezan a sufrir conflictos, sobre todo cuando se deja al descubierto que la vida interna no es precisamente la que exponemos ante los demás. Además de lo trágico, la serie adquiere tintes psicológicos al empezar a cuestionar sobre quiénes somos realmente, si lo que hay en nuestra mente, lo que nuestro físico demuestra o lo que el resto percibe de nosotros.

Luego del cambio de cuerpo se presentan otros tres fenómenos más, liberación de los deseos, alteración de la edad y transmisión de pensamientos. Cada uno de estos fenómenos implica retos distintos para el grupo y pone su amistad en juego, pero por otra parte los obliga a seguir adelante con el apoyo mutuo y la confianza. Al final, lo que Fusen Kazura hace es crear un vínculo inquebrantable entre los cinco amigos y hacer que logren un nivel de amistad, empatía y desarrollo personal que tal vez no hubieran logrado de haber tenido una vida normal.

La serie es dramática e intensa en todo momento, pues el juego de Kazura por momentos llega a ser tan cruel que me recuerda a la serie Bokurano, ya que lleva a los personajes a un límite emocional que resulta triste, sobre todo porque lo que están sufriendo no está bajo su control. Sin embargo, siempre hay una enseñanza y constantes mensajes sobre el valor de la amistad. La serie es una novela ligera y como tal es sencilla y divertida, pero ese juego emocional con los personajes le da el toque perfecto, pues ni es tan compleja como para rompernos la cabeza ni tan ligera para que su mensaje pase desapercibido.

El manejo del club me recuerda a series como Genshiken o Suzumiya Haruhi no Yûutsu, pero el giro dramático que vemos lo cambia completamente, aunque durante toda la serie vemos un constante cambio entre comedia ligera y drama de tintes trágicos, así como un interesante triángulo amoroso que nunca cae en el morbo. Sin olvidar el halo de misterio que logra generar la banda sonora, el cual nos mantienen pensando constantemente que algo malo puede pasar en cualquier momento. Una historia interesante, personajes más complejos de lo que podríamos esperar y excelentes mensajes sobre la amistad hacen de Kokoro Connect una excelente recomendación para quienes gustan de novelas ligeras con un toque de profundidad.

Train to Busan

Título Original: 부산행 (Boosanhaeng).
Género(s): Survival-Horror, Drama.
Director: Yeong Sang-ho.
Emisión: 2016.
Duración: 118 minutos.
Extras: Seul Station.

Durante finales de 2016 hubo una película de zombis que empezó a ganar renombre a nivel internacional, se trataba de una película de hechura surcoreana, que a pesar de pertenecer a un género sobre explotado y con muchos estereotipos se ha logrado ganar el gusto del público y un cúmulo de críticas generalmente positivas. Train to Busan, o Estación Zombi como se le nombró en Hispanoamérica, se ha convertido en una de las películas mejor logradas de la última década en este género.

La historia nos narra el viaje de un grupo de pasajeros que se trasladan desde Seúl hacia diferentes puntos del país en tren sin saber que un extraño fenómeno está regresando a los muertos a la vida. Para mala suerte de los pasajeros, una joven infectada logra subir al tren y los empieza a atacar, creando en poco tiempo una horda de zombis sedientos de sangre. La historia se centra en Seok-woo y Kim su-an, padre e hija respectivamente, quienes tiene una relación muy distanciada debido al trabajo del padre. No obstante, a lo largo del filme conoceremos a más pasajeros así como un poco de su historia.

La película salta casi de inmediato a la acción, con sólo algunos minutos de introducción en los que vemos extraños eventos causados por una compañía de biotecnología que es obvio será la causante del apocalipsis zombi que está por comenzar. A la par de los muertos vivientes vemos esa difícil relación padre e hija entre los protagonistas, lo cual si bien es un estereotipo, está muy bien trabajado, pues los personajes crecen mucho a lo largo del filme, algo a lo que generalmente se le da poca importancia en este tipo de obras.

Así como los protagonistas tienen sus propios dramas personales, el resto de personajes también hacen grandes aportes, crecen y nos dejan una valiosa enseñanza para reflexionar, que tiene que ver con el hecho de ayudar a los demás aun cuando sea nuestra propia vida la que esté en juego. Otro aspecto muy bien logrado a pesar de que ya no es para nada original, es la crítica a lo peligrosos, indiferentes y desconfiados que se pueden volver los humanos contra sus semejantes.

En muchas películas y series de zombis es frecuente que se muestren personajes que tratan de sobrevivir aun si eso implica matar a otras persona que como ellos sólo buscan salir adelante. En Train to Busan vemos exactamente los mismo, pero de una forma directa, sin medias tintas y que no da rodeos, cosa que se agradece sobre todo cuando este tema ya has sido tan sobre explotado por The Walking Dead. Creo que en cuestión de crítica social, la película coreana es mucho mejor que la serie estadounidense, o al menos resulta una opción más fresca.

Es sabido entre los cinéfilos de este lado del océano, que los asiáticos tiene una forma muy particular de hacer Terror y esta película lo demuestra, aunque también retoma elementos que resultan familiares para quienes estamos directamente influidos por las producciones Hollywoodenses, como la propia construcción de los zombis que me recuerda mucho a esos enjambres que vimos en Guerra Mundial Z.

El hecho de que la mayor parte transcurra dentro de un tren nos genera un espacio confinado muy particular, que al menos no había sido usado en películas de zombis, a quienes ya hemos visto restringidos a Supermercados, Edificios, Hospitales, Aeropuertos, Aviones y varios lugares cerrados más. Un tren tiene, a diferencia del resto, una estructura muy particular, no hay izquierda ni derecha ni arriba ni abajo, solo enfrente y atrás, lo que obliga a los sobrevivientes a avanzar en una sola dirección sin la oportunidad de poder dar la vuelta.

Tanto los elementos de aspecto occidental como el uso del tren como espacio confinado no son algo nuevo en el cine de Ciencia Ficción surcoreano, ya antes habíamos visto estos elementos en la película coreano-estadounidense Snowpiercer (2013). No obstante, Train to Busan en una excelente película que a pesar de los clichés se siente fresca y es una recomendación obligada para los fans del cine de zombis y aquellos que gustan del terror asiático.

Humanz

El 20 de junio de 2011 publiqué la que actualmente es la entrada con más visitan en todo el blog, me refiero a la entrada en donde hablo del grupo virtual Gorillaz y que a la fecha tiene más de 26,500 visitas, superando por más de 5 mil a la entrada que ostenta el segundo lugar. La entrada es básicamente un recorrido por la biografía del grupo, desde sus inicios hasta el álbum The Fall.

En ese momento yo no era gran fan del grupo, pero sí me gustaban varias de sus canciones. Con el paso de los años fui descubriendo más de sus sencillos y curiosamente el número de canciones que me gustaron se incrementó considerablemente. Con una cantidad ya considerable de canciones en mi lista de preferidas y con un interés sobre el trasfondo que dio origen al grupo, interés que surgió desde que escribí la reseña, llegué a la conclusión de que por fin podía considerarme fan del grupo.

Hace unas semanas Gorillaz regresó a los escenarios con el álbum Humanz. Pero lo interesante no es que una banda saque un nuevo disco luego de tantos años, sino la recepción por parte de los fans que hicieron que su sencillo Andromeda alcanzara millones de visitas en tan sólo unos días. Quizás los fans de Gorillaz no son tan evidentes, sobre todo porque es un grupo virtual,  pero han dejado en claro que son muy fieles y que decenas de miles, si no es que cientos de miles, esperaban con ansias el regreso de la enigmática banda virtual.

Para mi es impresionante ver como unos dibujos animados ha logrado ese nivel de fama, colaborando con cantantes y músicos de mucho renombre y prestigio de todo el mundo. Cuando decidí escribir sobre Gorillaz en el blog fue porque quería ampliar el universo de temas que se publicaban, quería hablar de todo lo que fuera animación. Y como Gorillaz es la banda animada más famosa del mundo pues era obvio que tenía que escribir de ellos. Nunca imaginé que esa sería la entrada más visitada del blog y que mantendría su posición durante seis años.

La entrada de Gorillaz además de ser la primera sobre algo que no era animación japonesa, fue la primera escrita de un formato que no era reseña y la primera en tener una extensión mucho mayor al resto de entradas publicadas en el blog hasta ese momento. Cuando concebí escribir sobre Gorillaz en un principio sólo planeaba reseñar el video musical de On Melancholy Hill, que era mi canción preferida en ese momento (actualmente creo que ya fue desplazada por Andromeda), pero me alegra haber elegido investigar sobre la historia, tanto la de los músicos que le dan vida al grupo como la propia historia ficticia.

Este año el blog cumple 10 años de existir y creo que rememorar la entrada más exitosa (si la medimos en la cantidad que visitas que tiene) es una grandiosa forma de festejar los logros y el alcance que Café Anime Lair ha tenido en esta primera década de vida. La cantidad de visitas que ha acumulado la entrada sobre Gorillaz equivale al 6.5% del total de visitas recibidas por el blog. 65 entradas tiene más de mil visitas, sólo 4 tienen más de 10 mil, sólo dos más de 20 mil y sólo una más de 25 mil. Los dejo con la que se está convirtiendo en la canción favorita de quienes escuchamos a este inigualable grupo; por cierto que el video en 360° de Saturnz Barz es maravilloso.

Alien contra Depredador (Podcast)

En los universos del cine, el cómic y la televisión existe un fenómeno muy popular conocido como crossover, que consiste en hacer interactuar a personajes de distintas obras. Y uno de los crossover más esperado en la pantalla grande era precisamente aquel que enfrentaba a los dos extraterrestres más famosos y temidos del cine, el letal Xenomorfo de la saga de Alien y al cazador máximo del universo, el Yautja de la saga de Depredador.

Ver enfrentarse a ambos seres significaba un sueño para muchos de sus seguidores, por un lado, tenemos a la máquina más letal y fuerte y por el otro al más astuto y preparado de los cazadores. Dicha enemistad nació en el comic, donde ambos se enfrentaron por primera vez en la historia, pero fueron sin duda las películas las que hicieron que los espectadores voltearan a ver a este inigualable dúo. Ya en la segunda entrega de Depredador vemos un cameo del Xenomorfo, lo que despertó la curiosidad y el interés de los fans por ver a ambas criatura enfrentarse.

Los cómic de Vossk

Hoy dedicamos el podcast al que quizás es el más esperado, amado y, paradójicamente, odiado de todos los crossovers cinematográficos. Ya en su momento hablamos por separado de ambas entregas así que hoy toca analizar el resultado de unificar dos universos compatibles pero muy diferentes y que se componen de las películas Alien vs Depredador y Aliens vs Depredador: Requiem.

Podcast de Alien
Podcast de Depredador

La fórmula de que ambos seres se enfrenten funciona muy bien, pero quizá verlos aliarse y atacar en conjunto a la humanidad podría ser una versión más retorcida y catastrófica para nuestra especie. Ambas sagas continúan creciendo por separado, Covenant acaba de estrenarse y ya se anunció para 2018 la que será la cuarta entrega de Depredador. Ya veremos si en los próximos años alguien retoma esté peculiar coctel de monstruos que con el manejo adecuado puede lograr mucho.

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Long Riders!

Título Original: ろんぐらいだぁす! (Ronguraidāsu!).
Género(s): Spokon, Comedia, Shôjo.
Director: Tatsuya Yoshihara.
Estudio: Actas.
Emisión: Octubre 2016 – Febrero 2017.
Duración: 12 Episodios.
Extras:

Durante mediados de 2016 empezó a circular por Twitter una imagen promocional de la adaptación de un anime de deportes, específicamente el ciclismo, un deporte que ha tenido relativa popularidad en el último lustro dentro de la animación japonesa. Y en este caso aquella imagen que me atrajo tanto (y que encabeza este post) era sobre el anime Long Riders!.

Para ser honesto aquella imagen hizo que me interesara por verla y elevó mis expectativas más de lo debido, tanto que cuando por fin la tuve en pantalla quedé un poco desilusionado, pues me imaginaba una historia épica llena de emoción y acción sobre ciclismo de larga distancia y no una tranquila y relajada serie Shôjo sobre bicicletas.

La calidad técnica en general es aceptable. Los escenarios no están mal pero la mezcla de algunos gráficos por computadora hace que por momentos luzcan sumamente artificiales y acartonados. Una pena porque la historia obliga a mostrar diversos escenarios rurales; aunque en la segunda mitad de la serie parece que dejan un poco este tipo de gráficos y los remplazan por escenas 2D más tradicionales pero que no son para nada sobresalientes.

En lo que respecta a la música podemos decir que es aceptable y está acorde al nivel general de la obra. Lo que sí se queda bastante corto es el diseño de personajes, pues esto son muy genéricos y responden a los estereotipos del anime comercial que llevamos viendo al menos la última década. Aunque el mayor problema es que los personajes llegan a sentirse vacíos y algunos de plano son un relleno más que inútil sin algún tipo de función o aporte. Y lo más curiosos es que no hay personajes masculinos hasta el capítulo cuatro y siempre son incidentales.

La historia gira en torno a Ami, la típica chica torpe que de un momento a otro se ve interesada por el mundo del ciclismo. Aoi, su mejor amiga, quien casualmente es ciclista, la va adentrando poco a poco en el ciclismo de larga distancia. Eventualmente las rutas que toman las lleva a conocer a Hinako, Yayoi y Saki, tres chicas de su misma universidad con amplia experiencia en el cicloturismo y el ciclismo de gran fondo, como los Brevets y las Flèche, modalidades del ciclismo en las que se recorren de 200 a 1200 km.

Con el paso del tiempo y gracias a los recorridos que Ami hace con sus nuevas amigas queda completamente sumergida en ese nuevo mundo. Empieza a equiparse y a aprender las cosas básicas como montar una llanta o dar mantenimiento a su equipo. Sin olvidar las peripecias que tiene que pasar en el trabajo para lograr comprar los nada económicos aditamentos para su bicicleta.

Si bien la historia es muy sencilla, tiene muchos puntos flojos y podemos resumirla como: un anime genérico de deportes para niñas, tiene aspectos rescatables. Por ejemplo, la forma en que te explican las distintas modalidades del ciclismo, los diferentes aditamentos, tipos de bicicletas y equipamientos que necesitas para un recorrido de 200 km o una bajo la lluvia o incluso uno nocturno resultan en un muy buen aprendizaje que logra el objetivo fundamental de la serie, que es promover el deporte y el interés por el ciclismo.

Algo que me encantó fue el realismo que ponen en los precios de los productos y el agotamiento físico que sufriremos si decidimos iniciar un nuevo deporte. Con el paso de los meses Ami empieza a ganar condición física y a lograr recorrer transectos cada vez más largos y difíciles.

Si bien las cosas sobre ciclismo que te enseña y el interés que te puede generar para practicarlo son parte fundamental del objetivo de la serie, me parece que lo verdaderamente importante es el mensaje de amistad y cómo el tener personas con quién compartir una afición o actividad puede llevarte más lejos de lo que podrías llegar tu sólo. Sin olvidar el hecho de que tus amigos en ocasiones te impulsan a realizar cosas que tú no te animabas a hacer pero que terminan por ser grandes experiencias que de otra manera nunca habrías vivido.

La forma en que las amigas engañan a Ami para recorrer rutas más largas o escarpadas a pesar de sus quejas termina por expandir su mundo y la llevan a conocer lugares, personas y comidas que nunca imaginó conocer. Y el hecho de que esté destinado a un público femenino hacen que ese mensaje de amistad cobre un poco más de fuerza. Y aunque no deja de ser genérico, el hecho de que sus personajes parezcan niñas de doce años a pesar de tener alrededor de 20 le dan un toque ligeramente diferente; porque es obvio que si es un Shôjo no va a tener fan-service.

Los hijos de los 80 y las caricaturas para milennials

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Hace algunos días YouTube me recomendó videos de Rick y Morty, serie de la que ya había oído hablar y de hecho me habían recomendado insistentemente. Vi un capítulo random a falta de otra cosa y quede inmediatamente fascinado con esa serie. El primer pensamiento que tuve fue que se trataba del hijo que tendrían Dr. Who y Hora de Aventura, del primero heredaría los viajes espaciales y del segundo la disparata realidad de los mundos y dimensiones que los personajes visitan.

Únicamente he visto el capítulo 7 de la primera temporada, que fue aquel cuyo thumbnail me sedujo más, pero sin duda me daré el tiempo de ver la serie completa, sobre todo porque el formato de Dr. Who en una serie animada completamente irreverente y loca como ésta simplemente me fascina.

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No puedo decir mucho salvo mis primeras impresiones, pero creo que Hora de Aventura fue el parteaguas de esta década para abrirle paso a otras series animadas diseñadas para un público infantil pero cuyo complejo trasfondo e interesante historia empezaron a atraer a los jóvenes adultos.

Entre las series más recientes que cumplen con estos criterios tenemos, además de las ya mencionadas, a Steven Universe y Gravity Falls. De la primera he visto igualmente sólo un capítulo y me pareció interesante aunque no me atrapó de forma inmediata, aunque eso sí, las crítica que he leído me decidieron por darle una oportunidad. De Gravity Falls ya voy en la segunda temporada y me gusta mucho, y así como Rick y Morty beben del formato de Dr. Who (al menos en el capítulo que vi pero creo que es así en toda la serie), Gravity Falls se inspira de The X Files. Sin duda series interesante que han logrado ganarse un lugar en el gusto de los jóvenes adultos.

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Lo anterior deja al descubierto un extraño fenómeno que en esta ocasión tocaremos muy brevemente. Los Milennials, generación a la que pertenezco, nos hemos convertido en la primera generación que abiertamente se negó a dejar de ver caricaturas al crecer. El hecho de que jóvenes adultos que estamos en nuestros 20 podamos disfrutar de series en apariencia creadas para adolescentes se lo debemos a la Generación X, pues ellos fueron los primeros en optar por ese estilo de vida “friki” que se aferró a cosas que las generaciones anteriores consideraban como sólo para niños.

Los hijos de los años ochenta nos regalaron la posibilidad de que para cuando nosotros estemos adentrados en los 30 el “chavorruquear” ya no sea mal visto, y además nos regalaron las series anteriores, pues todos sus creadores nacieron en esa década. A ellos todavía les tocó ser criticados por ser nerds, frikis, geeks y demás adjetivos, pero para mi generación ya es más normal. Quizás para esos pequeños nativos digitales llamados Generación Z los 30 sean los nuevos 20.