A place further than universe

Título Original: 宇宙よりも遠い場所 (Sora Yorimo Tôi Basho).
Género(s): Drama, Slice of Life, Shôjo.
Director: Atsuko Sishizuka.
Estudio: MadHouse.
Emisión: 2018.
Duración: 13 episodios.
Extras:

Basada en el manga homónimo de Nene Yoimachi, Un lugar más lejano que el espacio o Yorimo como suele abreviarse en japonés, es un tierno anime Shôjo sobre la amistad y los viajes, con leves toques de drama, escenarios espectaculares y un emplazamiento sumamente original, pues no todos los animes toman a la Antártida como el lugar donde trascurre su historia.

La calidad del anime es buena, aunque por momentos el diseño de personajes y de escenarios urbanos raya en lo genérico, sin embargo, se redime completamente al mostrarnos las hermosas y perpetuas nieve de la Antártida y sobre todo la parafernalia que implica hacer un viaje hasta ese lejano lugar. El equipo, los transportes (sobre todo el barco) y demás elementos de la expedición están muy bien cuidados, logran ambientarnos y situarnos en un viaje de exploración además de darle un toque de realismo al anime. La música también cumple a la perfección tanto en la parte emotiva como en la parte cómica.

La historia gira en torno a Mari Tamaki, una chica de preparatoria que siempre ha sido temerosa de hacer las cosas por ella misma. Decidida a aprovechar al máximo su juventud elige hacer un viaje ella sola, pero su constante temor le frustra todos sus intentos. Por azares del destino conoce a Shirase Kubuchisawa, hija de una investigadora que perdiera la vida en una expedición en la Antártida y obsesionada con ir a ese lugar donde perdió a su madre. Juntas decidirán unir fuerzas para lograr su cometido y ser aceptadas en una expedición civil que viajará al continente de hielo. En su intento conocerán a dos amigas más que se unirán a su viaje, la animada e inteligente Hinata Miyake y la tímida Idol Yuzuki Shiraishi.

Eventualmente, y un poco gracias del creador de la historia, hay que decirlo, logran encontrar la forma para ser parte de la expedición y viajar a un lugar más lejano que el espacio. Durante su travesía deberán enfrentar muchas dificultades, principalmente el mar abierto, las bajas temperaturas, las pesadas jornadas de trabajo, sus miedos personajes, los errores de su pasado y la lenta pero sólida creación de fuertes lazos de amistad entre ellas que les permitirá superar todas esas adversidades.

De entrada ya esperaba que fuera un tipo de anime que me podría gustar, sobre todo por la parte del viaje y porque el destino es un lugar poco convencional como el polo sur. Aunque sin duda el aspecto que más me gustó y que tiene que ver con mi fascinación con los mapas son aquellas escenas donde las protagonistas aprenden navegación terrestre, cómo orientarse con brújula y GPS o leer mapas. Y también la parte científica sobre clima, astronomía y geología son interesante y como no son mostradas con un afán educativo recalcitrante, como terminan siendo muchos documentales, resulta agradable aprender.

Esa parte realista y educativa tanto en la parte cartográfica, naval y ambiental me gustaron mucho, además de que considero que es una excelente forma para crear conciencia sobre la protección del medio ambiente, sobre todo en ecosistemas tan delicados y vitales para la estabilidad del planeta como lo son el ártico y el antártico. Y en tiempos como los que vivimos donde el cambio climático y la contaminación están por llegar a límites irreversibles.

La historia también le va dando juego a los dramas personales de todas las protagonistas y el viaje, las dificultades, pero sobre todo, la amistad, hacen que las chicas logren superarlos y crecer enormemente. Aunque la serie es corta y todo esto pasa algo más rápido de lo que debería para generar un dramatismo más conmovedor.

Además del drama de las chicas es interesante que también veamos los problemas de los adultos con respecto a la toma de decisiones y los medios para mantener la motivación y lograr sus metas. Desde el principio la empresa de ir a la Antártida estuvo plagada de problemas presupuestales y los miembros de la expedición debieron sacrificar muchas cosas personales para lograr hacer el viaje, eso hizo que muchas veces la motivación por seguir adelante fuera difícil de mantener, aunque al final lograron su objetivo.

Un aspecto que no logró atraparme fue justamente el drama personal de las chicas, me pareció algo soso y más sentimental de lo que me gusta, aunque debo aceptar que no soy el público al que está destinado el anime. Fuera de esos momentos de “drama de niñas” el resto de la serie me gustó mucho, pero algo donde la aventura y los peligros fuesen el tema principal, una serie más adulta, me hubiese gustado mucho más.

La serie es buena, es un anime muy recomendable, tan sólo el hablar de la Antártida lo hace original y es bastante ligero y sumamente digerible, algo falto de acción para mí y con un mensaje prefabricado sobre el valor de la amistad que se le puede perdonar porque finalmente es el tema central de la historia. Un anime recomendable, con drama, comedia y aventuras ligeras pero que se disfruta.

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El Rey de los Monstruos

Esta no es la acostumbrada reseña de una película que suelo hacer, es más que nada una reflexión personal a manera de ensayo sobre el fenómeno que significa Godzilla y Gojira, para mantener la distinción entre las películas de hechura norteamericana y las japonesas.

La semana pasada Vossk y yo fuimos a ver la segunda película de la más reciente saga de Godzilla: King of Monsters, la cual pretende conjuntarse con la película de King Kong para regalarnos un universo más basto sobre los daikaijus nipones clásico, pero con una hechura estadounidense. Y si bien la franquicia de Gojira no ha tenido a bien presentarnos una saga como tal, moda que permea en el cine Hollywoodense donde actualmente todos son sagas enormes que duran años, sí continua vigente en la cultura popular del séptimo arte, sobre todo con su más reciente aparición a manos del maestro Hideaki Anno.

 

Es difícil que Gojira desaparezca de la cultura popular, es ya un miembro icónico que lo que representa el cine y la Ciencia Ficción, por eso mismo los intentos norteamericanos por crear una serie de películas adaptadas a su mercado difícilmente satisfacen a los fans más puristas. Y no es de extrañarse, la fórmula del blockbuster gringo termina por sobajar la tradición nipona del gran monstruo.

Personalmente he visto muy pocas películas japonesas de Gojira, espero algún día ponerme al corriente. Por esa razón he crecido más de cerca con los olvidables intentos estadounidenses por occidentalizar al Rey de los Monstruos, quien es hijo del sol naciente y no podremos cambiar eso por muchos que la industria del séptimo arte trate de agringarlo.

Debo admitir que no vi Kong: Skull Island (2017) pero al parecer sí hay una coherencia que une a la saga y va generando las típicas referencias entre películas, fórmula que ya demostró su éxito con Avengers. Retomando la película inicial, debo confesar que me entretuvo, tuvo sus momentos aceptables pero no me gustó en realidad, y puedo comparar la leve emoción que me produjo con el deleite que fue ver Shin Gojira. Los efectos están bien y la bestia es brutalmente enorme, pero eso no es suficiente para lograr una buena película de Godzilla, siempre será necesaria esa chispa nipona que los americanos nunca podrán darle.

Con ese referente iba con muy pocas expectativas para esta segunda entrega, no esperaba nada bueno y por esa razón no me decepcionó, no siquiera la aparición de algunos de los más emblemáticos Kaijus como Mothra, King Ghidorah y Rodan fue suficiente para generarme ese hype que a muchos les hizo desilusionarse. A mí no me desilusionó ni me quedó a deber, me entregó justo lo que esperaba, que era casi nada. La película me entretuvo, las batallas fueron muy buenas y ver a más de un monstruos luchar mientras destruyen ciudades fue muy agradable. Pero más allá de eso no hay algo que sea sobresaliente.

No obstante, esperando tan poco, lo que terminó por entregarme fue más de lo que esperaba, aunque aún mantiene el peor de los defectos que hacen que el primer filme sea tan malo, el tedioso drama familiar. En Shin Gorija tenemos largas escenas de política, pero ni siquiera el ver discutir a los funcionarios es tan aburrido como el innecesario drama familiar que ambas películas gringas tienen. Sí, es menos tedioso en ésta que en la primera, pero si tienes a varias bestias gigantes destruyendo el mundo, ¿no es eso suficiente para mantenerte pegado a la pantalla en vez de poner como trasfondo un drama familiar que es un cliché más visto que las veces que Nueva York ha sido destruido en las películas?

Ahora bien, hay un aspecto que sí le reconozco al filme y este es el respeto que le tiene a las películas originales. Por una parte, tenemos a un japonés con un papel importante, actos heroicos y un entendimiento y respeto por Godzilla mayor que cualquier otro personaje, lo cual contrasta con la versión caricaturizada y xenófoba con la que los extranjeros eran representados en las películas gringas, sobre todo luego de la segunda guerra mundial.

El otro punto es el respeto a los nombre originales. El personaje japonés siempre lo llama Gojira, Rodan y Ghidorah también mantienen sus nombres y Mosura es llamado así en varias ocasiones. Debemos entender que es una película destinada al público americano y es entendible la adopción de varios elementos por eso el que hagan pequeños guiños a la tradición de las películas de daikaijus es un buen toque.

Como conclusión puedo decir que la película es regular, no me decepcionó personalmente porque en realidad esperaba que fuera peor. Los efectos son bueno y ver a los titanes pelear es emocionante, pero no es la gran película, mucho menos para los puristas, aunque considero que el que exista esta saga es muy necesario pues mantiene vigente al Rey de los Monstruos entre las nuevas generaciones, y al menos lo hace mejor que la lamentable entrega de los noventa, aquí al menos sí es el todopoderoso Godzilla y no una iguana gigante.

Mis sagas cinematográficas favoritas

Ya que hice mi top 5 de anime creo conveniente el hacer mi top de sagas cinematográficas favoritas, aquí no voy a considerar que tan buena sea una película individualmente, sino toda la saga en su conjunto, por esa razón algunas sagas famosas que muchos podrían considerar como mis favoritas no aparecen en la lista, así que considero pertinente mencionar algunas de esas sagas que no lograron ganarse un lugar en este top.

Las primeras menciones son Robocop y Star Wars, dos películas de géneros que me gustan pero de las cuales no he visto toda la saga, por lo que no puedo decir que soy un verdadero fan. De hecho con respecto a Star Wars recién me estoy poniendo al corriente, sólo me falta la película de Han Solo y la segunda de la más reciente trilogía, aunque de momento mis favoritas son Episodio IV y Rogue One.

Otras sagas no figuraron debido a que tuvieron una primera película maravillosa pero secuelas decepcionantes o que, a pesar de gustarme, tuvieron un nivel mucho menor. La primera entrega de Depredador fue maravillosa y la segunda no está mal, aunque no fue suficiente para subir al podio, lo mismo le pasó a Jurassic Park, una película sublime e insuperable pero cuyas secuelas han sido bastante malas. Y eso mismo pasa con Terminator, dos primeras entregas muy buenas y el resto muy por debajo.

Otra saga que se quedó en el límite de figurar en el listado fue The Dark Knight, pues si bien la interpretación del Joker es suficiente para considerar a toda la trilogía, no logró atraparme tanto como las sagas ganadoras. También ha habido otras sagas que me han gustado y me han entretenido pero de las que no soy totalmente fan, me gustan, las vería más veces pero sin que pasen de ser películas palomeras para mí, es el caso de Los Juegos del Hambre, la saga de X-Men o Harry Potter.

La Saga de Alien

Sin duda Alien debe figurar en el primer lugar, el Xenomorfo es quizá la forma de vida alienígena más letal que el séptimo arte nos ha regalado. Incluso a pesar de que no fue pensada para convertirse en saga desde su origen y que los cambios de director desviaron un poco su dirección en cada entrega, y que Prometeo o Covenant no estuvieron al nivel, sigue siendo muy buena. Para muchos fan de este universo sólo las primeras dos películas merecen la pena, siendo Aliens la más ovacionada, aunque mí preferida siempre será la película que lo inició todo. No obstante, disfruto mucho de la tetralogía original, cosa que no pasa con Terminator, por ejemplo.

La Saga de Riddick

Otra tetralogía que merece mucho la pena a pesar de ser un poco más underground, con una base de seguidores más pequeña pero no por ello menos entusiasta. El hostil mundo de Riddick nos presenta a un sanguinario asesino que tomará el papel de antihéroe y deberá buscar cómo sobrevivir en los planetas más inhóspitos del universo. Otra saga espacial se cuela a la lista, con tres películas de acción real y una película animada este universo me atrapó por la construcción de los planetas que nos presenta y por el carisma que Vin Diesel logra impregnar el personaje de Riddick. Mi favorita sin duda es Criaturas de la Noche.

La Saga de MadMax

Ponemos los pies es la tierra, o mejor dicho, en el acelerador. Los salvajes de la carretera se apoderan del tercer lugar, otra tetralogía (hasta el momento) que se cuela entre mis favoritas, y esta vez no por la Ciencia Ficción como en las anteriores, sino por ese mundo postapocalíptico y esa estética que marcara tendencia en el cine para siempre. Un inmenso páramo desolado en el desierto australiano se convierte en el escenario para que un hombre se aferre a sobrevivir en un mundo salvaje con locos motorizados acechando en los caminos. The Road Warrior es sin duda el clásico de clásico pero Fury Road fue un espectáculo impresionante y es mi favorita. Otra saga en donde la segunda entrega ha gustado más que la segunda.

La Saga de El Señor de los Anillos

Pues sí, la fantasía épica merece un escaño en el top de mis sagas favoritas, pero no es como tal una saga, es una enorme historia dividida en tres películas, pensada desde su origen como un todo y hecha para funcionar así. The Lord of the Rings es uno de los máximos referentes de la fantasía de estilo medieval tanto en el cine como en la literatura. Personalmente me gusta más leer Fantasía que Ciencia Ficción y en el cine y la televisión es al revés, pero esta saga y Game of Thrones son sin duda maravillosas. The Hobbit me gustó, pero no tanto como El Señor de los Anillos, siendo Las Dos Torres mi favorita.

La Saga de Matrix

Si ya tenemos a un referente del Terror Espacial, a otro de la Fantasía, a uno más de la temática postapocalíptica era obvio que debíamos tener a un referente de mi género audiovisual favorito, el Cyberpunk. Matrix es una de las sagas más importantes en su género, básicamente puso en el mapa del consumidor no especializado este tipo de temáticas, la realidad virtual, los robots y el futuro. Y no es que fuera la primera en abordar estos temas, pero sí se convirtió en la saga más popular al respecto. Ahora, la razón por la que está en el último lugar del top es porque si bien he visto todas las películas no lo he hecho a conciencia, salvo con la primera, aún me falta sentarme a mirar con ojo crítico el resto de la saga, que bien podría tener como resultado el considerar que no son tan buenas.

Existen otras sagas clásicas, sobre todo del terror, que me gustaría ver completas y después hacer un top de mis sagas de terror favoritas, tenemos, por mencionar a algunas, Pesadilla en la Calle de Infierno, Hellraiser o Viernes 13.

Bird Box

Título Original: Bird Box.
Género(s): Terror, Survival-Horror.
Director: Susanne Bier.
Emisión: 2018.
Duración: 124 minutos.
Extras:

Ya he mencionado en otras ocasiones que las obras con temática postapocalíptica de Survival-Horror me gustan cuando se enfocan exclusivamente en la supervivencia de los personales, como en las películas The Happening (2008) o The Mist (2007), sin complejas explicaciones que debelen el origen del peligro. Aunque aún peor que debelar el origen del problema es cuando dan un giro argumental hacia algo totalmente distinto, como acurre en la mayoría de películas o series sobre Zombis donde luego de un par de temporada los muertos dejar de dar miedo o como le pasó a The Rain donde el virus dio paso a una corporación como el enemigo principal.

Bird Box tiene justamente todo lo que me gusta y aunque también cuenta con varios clichés y puntos débiles es una de las mejores obras Survival-Horror que he visto en los últimos años, sobre todo por no explicar absolutamente nada sobre las criaturas y centrarse solamente en la odisea que viven los protagonistas para sobrevivir. Además de que es una de esas obras en las que los protagonistas sólo pueden correr y esconderse, sin oportunidad de atacar al enemigo.

La calidad técnica es muy buena, visualmente está muy bien lograda y los efectos me parecieron buenos, aunque la mayor parte de la obra transcurre en una casa y tampoco hay oportunidad de ver mucho el exterior salvo al principio. Lo más destacable es la banda sonora, sobre todo porque si el peligro nace de la vista y los personajes no pueden ver generar una tensión en el espectador recaer por completo en el audio, el cual cumple a la perfección.

La historia toma lugar en una ciudad de Estados Unidos. Malorie (Sandra Bullock) es una mujer soltera a punto de dar a luz, aunque no está muy segura de querer a su futuro hijo. Malorie y su hermana Jessica observan en las noticias que en Rusia ha ocurrido un extraño brote se suicidios masivos, estando tan lejos aquel incidente no le prestan mayor atención a se dirigen hacia el hospital para una revisión médica. Al salir de la consulta una mujer empieza a golpear su rostro salvajemente contra una ventana, al parecer lo que causa los suicidios ha llegado a América.

Malorie y su hermana tratan de salir de la ciudad mientras ésta se convierte rápidamente es un completo caos. Cientos de personas mencionan haber visto algo e instantes después se suicidan. Jessica corre con la mala suerte de verlo y muere. Al verse sola Malorie logra refugiarse en una casa con otros extraños. Nadie sabe lo que pasa, pero al parecer hay algo que si lo ves te incitará a suicidarte. Desde ese momento todo se convierte en una lucha por sobrevivir a criaturas que no pueden ver, así que deberán permanecer a ciegas si quieren mantenerse vivos.

La premisa de que la infección —aunque no es una infección propiamente, a pesar de que al principio se maneja muy parecido a como lo hacen las películas de zombis— se propague mediante la vista me gustó mucho, pues rompe con el tradicional contagio por fluidos como ocurre en todas las obras de muertos vivientes (lo cual considero es un reflejo inconsciente al miedo que tenemos a pandemias como el SIDA). Desde Pantypool (2008) no había visto una obra de este tipo donde sea otro de los sentidos mediante el cual se adquiera la enfermedad, en Pantypool eran las palabras, por lo que el oído era el sentido a evitar.

Bird Box nos presente un fin del mundo bastante original, al parecer unas extrañas criaturas de las que no se saber nada y que nunca vemos te hacen suicidarte con sólo verlas. Para mantenerte a salvo debes estar a ciegas, restringiendo quizás el sentido más importante para nuestra especie. En A Quiet Place (2018) vimos un escenario similar, los seres atacaban donde había ruido, si te mantenías en completo silencio estaban a salvo, y aunque aquí cerrar los ojos te permite seguir vivo, es muy difícil moverte en un mundo diseñado para los videntes, aunque hace a los ciegos inmunes a dichas criaturas.

Si bien hay un escenario confinado en la película nunca se siente como tal, es decir, a pesar de que los personajes inician atrapados en una casa sin poder siquiera mirar por la ventana, nunca se genera una tensión por estar allí adentro, de hecho es un lugar seguro. La tensión que logra generar el filme en el espectador es más que nada en las escenas al exterior y gracias principalmente a la magistral banda sonora. Aunque es de aceptar que tenemos el típico cliché de las películas Survival-Horror donde los personajes están atrapados en una casa o un supermercado.

La historia comienza al final de la odisea de Malorie, mientras viaja por un río con dos niños (uno de ellos suyo) hacia un refugio, después mediante el uso de Flash-backs nos narra los sucesos que ocurrieron 5 años antes cuando esas criaturas llegaron. Si bien es interesante esa dinámica de intercalar el presente y el pasado, pues le otorga mayor dramatismo, también es uno de sus puntos débiles, pues nos hace cuestionarnos cómo hizo la protagonista para criar a dos bebés en esa situación y cómo lograron obtener suministros por tanto tiempo en un mundo en ruinas.

Otro de los clichés es que hay personajes aparentemente inmunes a las criaturas, gente con problemas mentales que quiere que todos vean esas cosas. Esos locos se convierten en la parte humana peligrosa, como las sectas, los militares o los corporativos en otras obras, aunque debo confesar que aquí no me molestan tanto, pues le dan juego a la obra, sin embargo tampoco eran tan necesarios, pues tener que salir a buscar provisiones sin ver era suficiente para generar la tensión. A Quiet Place funciona perfectamente sin la necesidad de hombres malos.

Fuera de esos puntos débiles el resto de la película es muy buena. Sandra Bullock lleva perfectamente el peso de la trama y la personalidad fría de su personaje la hacen una gran superviviente, el resto del cast tampoco está mal, a pesar de estar encasillados en estereotipos. El hecho de que tampoco se muestren a las criaturas creo que es un gran acierto, pues deja ese pequeño hueco para que la imaginación de cada televidente lo llene y muchas veces eso hace que una película de terror sea buena, al no darle todo a los espectadores y dejar que sus propios miedos hagan las conjeturas para explicar lo que falta.

Personalmente la obra me hizo valorar el sentido de la vista. Quienes padecemos de algún problema de visión y no podemos ver bien sin ayuda de lentes sabemos lo difícil que es moverse por la ciudad cuando llueve, por ejemplo, la vista es algo que damos por hecho y cuando nos falta es muy incapacitante, al menos al principio, pues es de admirar la capacidad que tienen los ciegos para moverse por la calle con toda tranquilidad.

El Survival-Horror ha sido sobre explotado en la temática de zombis, extraterrestres y virus (aunque en menos escala), pero creo que este tipo de obras, en donde el resto de los sentidos juega un papel fundamental y se convierte en un enemigo pueden, si bien no reinventar el género, darle un toque de frescura muy necesario. Yo no he visto, aunque no dudo que existan, obras donde a partir de olfato, el tacto o el gusto se trasmita algún agente que provoque la muerte. Creo que es algo que podrían explotar más.

La película me gustó mucho, no es la gran obra maestra pero es una muy digna representante de su género, incluso el final que tiene me pareció digno y hasta necesario a pesar de que normalmente me quejo de ese tipo de desenlaces. Una excelente recomendación para pasar la tarde y ver más de una vez para tratar de explicarnos qué eran esas criaturas, aunque tampoco es para apasionarse tratando de buscar una explicación a todos los fallos de lógica que tiene.

El Viaje a Agartha

Título Original: 星を追う子ども (Hoshi wo Ou Kodomo).
Género(s): Fantasía, Drama.
Director: Makoto Shinkai.
Estudio: ConMix Wave Films.
Emisión: 2011.
Duración: 116 minutos.
Extras:

Makoto Shinkai es mi director de anime favorito, ver una película de él es garantía de que me va a gustar, me va a sorprender y me va a maravillar de alguna manera, ya sea con los bellos escenarios que suele usar, las grandiosas melodía de la excelente dupla que hace con el compositor Tenmon o la historia dramática que suele ser su sello personal. El Viaje a Agartha es quizás la película menos valorada del afamado director, pero no por ello deja de ser muy buena.

Debo confesar que sí, esta película es la más floja de todas las que tiene es su cada vez más laureado repertorio, su diseño me remite mucho a obras de Ghibli como El Viaje de Chihiro, aunque sin perder el particular diseño que Shinkai ha impreso a todas sus obras desde Kanojo to Kanojo no Neko. También cabe resaltar que se sale un poco del drama al que nos tiene acostumbrados, donde el tiempo y las distancia separan a dos amantes, aquí cambia la mezcla de urbanidad y ruralidad embebida en una ligera Ciencia Ficción por el clásico viaje de la Fantasía con estética medieval, creo que Makoto se atrevió a salir de su zona de confort con esta obra, y con resultados muy buenos aunque no sobresalientes.

La calidad técnica es maravillosa, como en todas las obras de Shinkai, aunque el estilo en el diseño de los personajes no fue totalmente de mi agrado, no porque estén mal, sino porque se aleja un poco del estilo tradicional que habíamos visto en sus obras anteriores. Los escenarios son maravillosos, de los mejores que he visto, sobre todo porque todo transcurre en un pequeño pueblo rural y en un mundo de fantasía de estilo medieval. La música, compuesta por Tenmon, es igualmente excelsa, ambienta a la perfección y se hace uno con la historia y sus escenarios.

Como es costumbre vemos los tradicionales elementos simbólicos que Shinkai siempre pone en sus obras y que se hicieran obvios desde 5 centímetros por segundo, como son los trenes, los cerezos, las nubes, los cielos estrellados, el espacio y referencias al sintoísmo. Aquí no vemos un drama de separación por la distancia o el tiempo, sin embargo, dicho drama sigue vigente, esta vez con la separación a causa de la muerte y el sufrimiento que enfrentan los personajes debido a lo difícil que resulta dejar ir a las personas que han fallecido.

La historia gira en torno a Asuna Watasabe, una chica de secundaria que vive con su madre, quien trabaja como enfermera y constantemente está ausente de casa. Asuna pasa la mayor parte del tiempo sola encargándose de las tareas del hogar y usando su tiempo libre para subir a una montaña cercana con un pequeño radio que le dejó su difunto padre para buscar señales de audio.

Mientras Asuna se dirige a su lugar en la montaña es atacada por una extraña criatura. Los reportes indicaban que un oso había sido visto en las cercanías del pueblo, pero aquel animal no era un oso. La criatura amenaza a la chica pero un extraño joven aparece para defenderla y derrota al oso. Aquel chico se llama Shun y dice venir de un lugar llamado Agartha. De inmediato ambos generan un fuerte vínculo y se hacen amigos, pero la repentina muerte del chico deja triste a Asuna y llena de preguntas sobre su origen y la criatura de la cual la defendió.

Unos días después un nuevo maestro llega a la escuela de Asuna y le cuenta diversas historias sobre la mitología que tienen que ver con la vida y la muerte, en todas ellas siempre se habla de un lugar donde viven los antiguos dioses y se resguardan conocimientos ancestrales que podrían incluso traer a los muertos a la vida. Aquel lugar recibe diversos nombres, uno de ellos es Agartha. Intrigada por esas historias Asuna decide averiguar más, su profesor le explica que él ha estado investigando sobre el lugar, el cual parece ser real y que aquel oso que la atacó en realidad en un guardián de ese mundo que recibe el nombre de Quetzalcoatl.

Con la tristeza de haber perdido a su amigo, Asuna regresa a la montaña, donde encuentra a un chico muy similar a Shun, pero no se trata de él. Al parecer ese nuevo joven viene a recuperar el cristal (clavis) que Shun tenía en el cuello y que le dio el poder de derrotar al oso. Dicho cristal es al parecer una llave para entrar a Agartha. Inesperadamente un grupo de militares ataca a los chicos y los persiguen a las entrañas de la tierra, hasta llegar a una entrada hacia ese misterioso mundo. Entre los militares se encuentra el profesor de Asuna, quien revela que son parte de una organización que intenta encontrar Agartha para traer los conocimientos a la superficie.

El profesor, Asuna y Shin, quien resultó ser el hermano de Shun, entran con ayuda del cristal hacia Agartha, donde recorren un peligroso camino para encontrar la puerta de la vida y la muerte a fin de regresar a la vida a sus seres queridos, Asuna intentará recuperar a Shun mientras su profesor tratará recuperar a su difunta esposa. El resto de la historia nos muestra el viaje y la forma en cómo los personajes enfrentan el difícil proceso de aceptar la muerte de sus seres queridos, aceptando que la muerte es parte de la vida. También se muestra la historia de Agartha y la razón del porque se mantiene oculta en las profundidades de la tierra.

Además del drama y el mensaje sobre la pérdida de los seres queridos y la aceptación de la muerte como parte natural de la vida, los elementos folclóricos que nos remite al sintoísmo japonés, al creacionismo cristiano y a las deidades mesoamericanas me resultaron muy interesantes. Todo en Agartha tiene un equilibrio y una función, por ejemplo, cuando los animales mueren son ingeridos por los Quetzalcoatl para darles vida y formar parte de algo más grande. El diseño de los Quetzalcoatl es hermoso, refleja la vejes del tiempo, la sabiduría, la experiencia y un apego con la naturaleza que lamentablemente hemos olvidado.

Personalmente me gustó mucho esa parte de los Quetzalcoatl y su función dentro de la naturaleza, aunque Agartha también resultó ser un lugar hermoso, un mundo en ruinas un tanto al estilo de la fantasía medieval, donde se percibe que habita algo antiguo y sabio. Según se dice cuando la humanidad evolucionó los dioses dejaron de ser necesarios y se ocultaron el Agartha con algunos clanes humanos, los Quetzalcoatl como guardianes y los conocimientos más ancestrales. En Agartha, como en todo buen mundo de fantasía, hay criaturas buenas y apacibles, así como seres peligrosos que son parte de un mismo equilibrio.

Ahora bien, la búsqueda por un lugar antiguo donde yacen los conocimientos me recordó muchos a la temática de la búsqueda de la Atlántida, y de hecho Agartha ha sufrido un destino similar siendo atacada por los humanos en diferentes ocasiones. Fuera de ese cliché el resto de la obra es hermoso, nos muestra que Shinkai también saber desarrollar muy bien la fantasía y logra sumergirnos en la nostalgia y la melancolía provocadas por una soledad creada por la pérdida de un ser querido, no obstante, la muerte es sólo una parte más de la vida que debemos aceptar sin miedo.

The Rain

Título Original: The Rain
Género(s): Ciencia Ficción postapocalíptica, Survival-Horror.
Productir: Christian Polativo.
Emisión: 2018.
Duración: 8 episodios.
Extras:

Después de algunas películas noruegas que he visto en los últimos años, ver que una producción original de Netflix provenía de Dinamarca me pareció interesante y más cuando la premisa era la de una historia postapocalíptica en la que la lluvia era aquel elemento del cual se debía huir, sobre todo por lo importante que es este fenómeno atmosférico para la vida.

La idea me pareció lo suficientemente buena y original para querer verla, además de que tenía ganas de una obra de este género. Para mi sorpresa la tensión inicial fue estupenda y me enganchó desde el primer episodio, pues tanto el peligro que significaba la lluvia como el desconocimiento de lo que estaba pasando, aunado a la banda sonora y una buena calidad general en pantalla, lograron sumergirme en un mundo a borde del apocalipsis.

La historia toma como personajes principales a Simone y Rasmus Andersen, hijos de un científico que por alguna razón sabe que algo malo pasará cuando llegue la lluvia. Sin explicarles nada, mete a su familia al auto y conduce tan rápido como puede para abandonar la ciudad, hasta que un accidente evita que salgan y los obliga a esconderse en un misterioso bunker en medio del bosque. Frederik, padre de los chicos, deja a ambos al cuidado de su esposa y sale del refugio pues al parecer él es el único que puede detener lo que está pasando.

Afuera todo es caos, la lluvia carga un mortal virus que mata a las personas casi al instante, miles de personas mueren y quienes logran salvarse no pueden exponerse al exterior pues la lluvia o los charcos están contaminados y cualquier contacto con el agua puede ser mortal. Así inicia un apocalipsis cuyas proporciones son tan grande que gran parte de Dinamarca debe ser puesta en cuarentena, pues los pocos sobrevivientes podrían estar infectados.

Simone y Rasmus pierden a su madre al poco tiempo de llegar al bunker, quedando solos por seis años a la espera de su padre, hasta que eventualmente las provisiones se agotan y deben salir a la superficie, donde encuentran un mundo totalmente distinto en donde la civilización y las leyes han perecido, con peligros en todas partes, tanto en el clima como en los sobrevivientes que no dudarán en matarlos por un poco de comida. Los hermanos conocen a otros sobrevivientes de quienes se hacen amigos y juntos tratan de llegar hasta el laboratorio donde creen que podía estar su padre.

Debemos aceptar que la parte de la lluvia es interesante aunque el resto de la premisa y sobre todo su desarrollo sea algo que ya hemos visto hasta el cansancio en obras como The Road (2009), Mad Max II, The Walking Dead o Nación Z. Y ese es justamente el problema de la serie, pues si bien tiene una premisa original el resto lo hace igual que todo lo ya visto.

Tenemos muchos clichés, como que los hijos cometen tonterías que terminan con la vida de su madre, que la civilización se pierde y muchos se vuelven salvajes o que hay grupos aparentemente pacíficos pero completamente locos, además de la premisa del elegido que porta una posible vacuna en su sangre. No obstante, la intriga que mantiene en los primeros capítulos es atractiva como para que quieras ver qué más pasa, aunque el final es donde todo se pierde y termina haciendo uso de lugares comunes ya muy vistos. Y ni siquiera los personajes malos que podrían representar una amenaza son tan brutales como en otras series.

Si bien en series postapocalípticas es difícil evitar el cliché de los hombres malos, la típica secta religiosa que oculta un secreto terrible o el uso de flash-backs como recurso para contar parte del pasado de los protagonistas y sus amigos, creo que no es imposible aún innovar en estos temas y eso es algo que me decepcionó de la serie, pues está muy bien hecha en el sentido técnico pero se va por el camino fácil de la fórmula que ya ha sido exitosa.

Aunque el peor de los problemas me parece que es la falta de lógica. En una serie sobre un virus donde los protagonistas han pasado seis años encerrados en un bunker es aceptable que no se enfermen porque estaban en un ambiente aislado, pero en ese caso ¿su sistema inmune no se vería comprometido y los haría más susceptibles al exterior cuando salgan?, ¿la falta de sol no les afectaría?, y ¿cómo lograron mantener la cordura encerrados tanto tiempo? dichas interrogantes ni siquiera se toman en cuenta.

Pero como ya dije, el principal problema está en el final (advertencia de spoiler). Si resulta que tu hermano es inmune a la enfermedad pero se vuelve altamente contagioso ¿por qué querrías liberarlo si es un peligro para toda la humanidad? Es obvio que el chico va a ser inmune y será la respuesta a la búsqueda de una vacuna, eso se deja ver desde el primer capítulo, son las motivaciones de los personajes para actuar como actúan las que no lograron convencerme.

Ahora bien, el principal problema de la serie está en el final, pero no por cómo termina, sino por dejarnos al vilo de una segunda temporada (recién estrenada este mes) en donde ahora una mega corporación sin rostro, todopoderosa y con recursos ilimitados es la culpable de propagar el virus con intenciones comerciales de carácter militar y que a pesar de que la enfermedad salió de su control no quieren aceptarlo, muy al estilo Umbrella de Resident Evil.

Lo que yo quiero es ver a un grupo de personas enfrentar una catástrofe de proporciones apocalípticas si tener idea de qué ni por qué ocurre, y sin que se explique en ningún momento, y que lo único que puedan hacer en tratar de sobrevivir, sin malos que los persigan ni grupos enajenados resultado de la “adaptación” al nuevo y salvaje mundo. La serie inicia bien y logra mantener tu atención, pero sus defectos termina por superarla, yo la recomendaría únicamente para quienes quieran ver una serie súper genérica de supervivencia.  Y recomiendo verla en idioma original porque el doblaje no me gustó.

Top 5 de anime

Hace algunos año publiqué mi Top 3 de Anime, no hacía un topo 5 o top 10 porque no tenía claro qué otras de las muchas obras de animación japonesa que había visto debería figurar en mi lista de favoritas, aunque una cosa sí tengo muy segura y es que las películas de Ghibli, Makoto Shinkai y Mamoru Hosoda nunca figurarán en estos tops por la simple y sencilla razón de que me parecen tan buenas que deben ser consideradas aparte. Hoy por fin creo que puedo establecer mis 5 series de anime favoritas, las cuales son las siguientes:

1. Neon Genesis Evangelion

Sin duda Evangelion es y será mi anime favorito por siempre, veo muy difícil que alguna otra serie le quite el primer lugar que ganó desde 2006 cuando la vi por primera vez, e incluso ahora con el Rebuild (sobre todo con 3.33) he ratificado mi gusto por ella.

2. Ergo Proxy

Uno de mis animes Cyberpunk favoritos, con una estética muy particular, un diseño que me encanta y un manejo fabuloso de sus oscuros escenarios. Ergo Proxy se mantiene en el segundo lugar desde hace doce años.

3. Bokurano

La lista sigue sin cambios hasta el tercer lugar, y aunque no he visto Bokurano otra vez desde 2007, estoy seguro de que a pesar de que los años me hagan considerar que es menos buena que cuando la vi por primera vez, no saldrá del topo 5 de favoritos, pues la crudeza de su historia es algo que ninguna otra serie ha podido superar en todos estos años.

4. Great Teacher Onizuka

La primera nueva adición es GTO y no es sólo que al trabajar actualmente como profesor me siente identificado o que desde siempre me han gustado las series con temática escolar, sino por la construcción del personaje principal, la forma en que encara sus problemas y la inherente y extraordinaria comedia que todavía mantiene los toques de rudeza propios de los 90 y que en los últimos años he extrañado mucho a causa de todo el anime hiperestilizado de la actualidad. Onizuka nos enseña que un buen profesor no es aquel que se apega a manual, sino aquel que en verdad se preocupa por dejar una enseñanza útil a sus alumnos.

5. Cowboy Bebop

No podemos dejar a otro clásico noventero fuera de la lista y menos a uno cuya temática espacial es fabulosa. Cowboy Bebop no sólo nos regala una extraordinaria aventura espacial, tema que me ha llamado mucho la atención últimamente desde que vi la serie el año pasado y además sus personajes y banda sonora son un verdadero deleite.

Eventualmente espero poder hacer un top 10, no estoy seguro si obras como Fullmetal Alchemist o Death Note figurarán en ella, ambas son muy buenas que me guastaron mucho en su momento, espero volver a verlas pronto. Otras que muy posiblemente podrían entrar en ese top 10 son Mushishi, a quien sólo puedo describir como “un poema hecho animación” y Megalo Box, una de las más recientes y que me recordó mucho el estilo de Cowboy Bebop y cuyos personajes y música también me encantaron. La próxima vez que haga un top de anime favorito será cuando tenga a mis diez mejores.