La Tortuga Roja

Título Original: La Tortue Rouge.
Género(s): Fantasía, Drama.
Director: Michaël Dudok de Wit.
Estudio: Wild Bunch, Studio Ghibli.
Emisión: 2016.
Duración: 80 minutos.
Extras:

Luego del retiro de Hayao Miyzaki y el aparente cierre de Studio Ghibli, muchos de sus fan quedaron con ganas de ver más de sus producciones. Cuando se anunció que el estudio estaba participando en la coproducción de una película animada francesa muchos se emocionaron y la fama de esta casa productora generó una expectativa muy alta en dicho filme, expectativa que La Tortuga Roja cumplió con creces.

La premisa es muy sencilla, un hombre naufraga hasta una isla desierta. Luego de algún tiempo construye una balsa e intenta escapar de aquel pedazo de tierra, pero una extraña tortuga roja frustra todos sus intentos. Harto de fracasar y cansado de la soledad mata a la tortuga en un arranque de ira. La muerte del animal le genera remordimientos, hasta que una mujer pelirroja aparece en la playa. La pareja se enamora y sobreviven juntos en aquella isla, tienen un hijo y pasan el resto de sus vidas en aquel desamparado lugar, lejos de la civilización pero felices.

Obviamente la historia no es nada original, pero el mensaje de fondo es sumamente hermoso. La tortuga es como una metáfora de la vida y aquella isla representa para el náufrago y su familia el desamparo, la tristeza, la felicidad, la alegría, todo. Siendo honesto no alcancé a comprender realmente el alcance del trasfondo, esa mezcla de fantasía y realidad que bien podríamos definir como realismo mágico fue algo confusa, pero, a pesar de que no puedo aclarar completamente los simbolismos de la obra, sí puedo decir que es una historia bellísima.

La calidad de animación es excelente, y si bien se nota el estilo de Ghibli el canon es en realidad el estilo francés, pues por momentos algunas escenas me recordaban a películas como Kiriku y la Hechicera o el clásico de René Laloux, Le Planete Savage. Los paisajes, el diseño simple pero adecuado de los personajes y la presencia de ciertos animales logran mantener tu atención y otorgan cierta emotividad aún ante la ausencia de diálogos, aunque la mejor parte de todo el filme es su apartado sonoro.

Tanto la música como los efectos de sonido son lo mejor que he escuchado en mucho tiempo. Las melodías son bellísimas y transmiten no sólo la emotividad que requiere cada escena, sino que disparan en el espectador una serie de recuerdos y emociones que terminan por otorgarle una carga aún más dramática. A pesar de su falta de diálogos, La Tortuga Roja es una película para escuchar más que para ver. En ocasiones ni siquiera es necesario ver a la pantalla para sentir las emociones que la película pretende transmitirte, la música por sí sola se encarga de ello.

La parte del realismo mágico sería muy difícil de explicar sin hacer un tremendo spoiler que arruinaría el filme a quien no la ha visto, así que omitiremos esa parte. La falta de diálogos, como ocurre siempre en este tipo de obras, ayuda a que cada espectador genere sus propias respuestas, explicaciones y conclusiones, pero por momentos, el mantener la historia sin que los personajes hablen, resulta algo forzado.

Además de la difícil-de-explicar metáfora sobre la vida que toda la película representa en su conjunto, también te invita a reflexionar sobre cómo en un lugar tan lejano de la civilización es posible encontrar todo un ecosistema que sobrevive aún ante tal aislamiento y que además tiene todo lo necesario para mantener vivo a un hombre y permitirle encontrar su felicidad. Es una película melancólica y emotiva, pero no triste, de hecho es bastante feliz, pero no de una felicidad que se grita, sino de esa felicidad que sienten en el corazón al ver un atardecer con una leve sonrisa en el rostro.

Visual y sonoramente la película es bellísima, aunque la historia se queda un poco corta pues con el pretexto de esa fantasía, que por momento no sabemos sí en realidad lo es, hace uso de escenas oníricas en las que nunca queda del todo claro qué fue lo que en realidad pasó, qué fue lo que el náufrago vivió durante su estadía en la isla. Al final todo se reduce a un desenlace que puede ser sumamente hermoso, melancólico o triste, todo dependerá de la lectura que cada quien haya hecho. No obstante, es una película que bien merece la pena verse, y sobre todo escucharse, más de una vez.

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Grimgar of Fantasy and Ash

grim

Título Original: 灰と幻想のグリムガル (Hai to Gensō no Gurimugaru).
Género(s): Aventura, Fantasía, Drama.
Director: Ryosuke Nakamura.
Estudio: A-1 Pictures.
Emisión: 11 de enero 2016 – 28 de marzo 2016.
Duración: 12 episodios.
Extras: 1 OVA (Episodio 2.5).

El RPG (Role-Playing Game) es uno de los géneros de videojuegos más populares en todo el mundo, del cual se derivan grandes franquicias de renombre. Los jugadores quedan fascinados con sus intrincadas tramas, personajes interesantes, elaborado sistema de juego que ofrece multitud de opciones y, en fechas recientes, gráficas de última generación.

Por desgracia, el atractivo de los RPG suele generarse de la combinación de éstos elementos, y es muy difícil adaptarlos a otro tipo de medios como juegos de cartas o en este caso, una obra animada. Aunque el concepto de poder adentrarse en un mundo fantástico donde existe la magia y temibles bestias es por demás atractivo, es casi imposible trasladar todos los otros ingredientes de forma correcta.

La premisa ha sido manejada por multitud de obras animadas; una de ellas en particular sigue siendo extremadamente popular. Yo también decidí darle una oportunidad y a la fecha es una de las pocas series que jamás terminé de ver, en gran medida debido a los extravagantes giros argumentales que tomó luego de haber agotado su primer acto con una trama repetitiva y un protagonista aburrido.

Pero la idea original conserva su atractivo, visitar un mundo mágico a la vez que derrotas terribles enemigos y “subes de nivel” es la esencia de los RPG, y encontré una obra que, al menos desde mi punto de vista, se aproxima de mejor manera a adaptar esa premisa a una historia donde nosotros tomamos el papel de espectadores.

Grimgar of Fantasy and Ash nos cuenta  la historia de Haruhiro, un chico normal que despierta sin recuerdos en el misterioso mundo de Grimgar junto a otros jóvenes. Casi de inmediato son contactados por el extravagante Britney, quién les explica lo básico, Grimgar está habitado por multitud de monstruos y ellos, sin un hogar o dinero, tienen dos opciones: trabajar por la seguridad de la ciudad como soldados voluntarios o morir en las garras de alguna criatura horripilante.

Haruhiro es obligado a trabajar con otros cinco chicos quienes se quedaron sin equipo: Manato, Yume, Shihoru, Ranta y Moguzo. Manato toma el rol de líder y el grupo comienza a cazar monstruos débiles para apenas sobrevivir al cobrar una miseria por los materiales obtenidos después de las batallas; cada uno también adopta un oficio para aprender habilidades sin las cuales jamás podrán hacer frente a los enemigos.

Sin embargo, Manato es asesinado y la responsabilidad de líder recae sobre Haruhiro. El equipo comienza a quebrarse luego de descubrir que era el líder quien los mantenía unidos. Desesperados, buscan un reemplazo para el rol de clérigo y continúan luchando; sin embargo, esta solución apresurada los obligará a aceptar la dolorosa realidad del cruel mundo de Grimgar.

El apartado visual de la serie es de primer nivel, resalta el estilo artístico particular empleado en los fondos de escenario, que le otorga un aire nostálgico a este mundo fantástico. La calidad en la animación, así como la fluidez en las batallas no es la mejor, pero funciona y se complementa de buen modo con la trama y el apartado sonoro.

Uno de los puntos más controversiales de la serie es que toma la premisa de los RPG con un ritmo mucho más lento. Es como si los personajes pasaran por el tutorial de un juego, nos explican las reglas, las opciones, las habilidades y los diferentes objetos que existen para después lanzarlos a una batalla contra un enemigo de Nivel 1. Todo parece de acuerdo al plan, hasta que ese enemigo de Nivel 1 resulta ser mucho más fuerte de lo esperado.

Los protagonistas aprenden que no todo es correr de frente blandiendo torpemente una espada o que los hechizos no aciertan de forma automática sobre los enemigos. Sus expectativas son destrozadas constantemente y en cada batalla, aún contra esbirros del más bajo nivel, se juegan la vida. Conforme obtienen nuevas habilidades, su repertorio de ataques se expande y les permite responder mejor a cualquier eventualidad.

El ritmo de la historia es muy lento, con largos y deprimentes segmentos slice of life, que resultan molestos en ciertas ocasiones, pero conforme avanza, es posible percibir un marcado progreso en el desarrollo de los personajes y sus lazos como equipo. Estos primeros doce episodios se enfocan en preparar a los protagonistas listos para un desafío mucho mayor, y nos dejan con ganas de ver que sucederá a continuación.

La serie es la adaptación de una novela ligera aún en publicación y parece más una elaborada trampa de marketing para dejarte “picado” y que acudas corriendo a tu librería más cercana a adquirir todos los volúmenes de la novela. Dejando eso a un lado, Grimgar de la Fantasía y la Ceniza es una historia sin muchas complicaciones con un ritmo nada apresurado y estilo artístico sobresaliente que vale la pena disfrutar.

ReLIFE

Título Original: リライフ (Riraifu).
Género(s): Comedia, Drama.
Director: Tomo Kosaka.
Estudio: TMS Entertainment.
Emisión: 2016.
Duración: 13 Episodios.
Extras: ReLife Ovas.

Basada en el web manga homónimo creado por Yayoiso, ReLIFE es la típica comedia adolescente pero con algunos rasgos que la hace original y entretenida para los veinteañeros. Su historia pasa de lo divertido e hilarante a una trama más sombría con mucho drama, y drama del bueno, no de ese exagerado y alejado de la realidad. Y si bien la serie es sobre adolescentes de preparatoria, como la mayoría del anime, ReLIFE busca captar la atención de un público más cercano a los treinta años.

La calidad del anime es muy buena, el diseño de personaje el algo genérico pero no estereotipado, su estilo sobrio le da un toque diferente y el cambio en el estilo de dibujo acentúa perfectamente las partes cómicas. Los escenarios están muy bien aunque es lo que menos destaca, la música es fabulosa y muy agradable y la personalidad de los personajes es el aspecto mejor logrado de todos, pues realmente logra otorgarles una esencia única más allá de su aspecto y los hace crecer al enfrentarlos a sus propios conflictos personales. Y si bien los personajes no son algo muy profundo, sí son mucho más complejos que el promedio del anime contemporáneo.

La historia gira en torno a Arata Kaisaki, un joven de 27 años sin empleo a quienes sus padres han decidido dejar de mantener. Arata se graduó de la universidad e hizo un posgrado, pero un incidente en su primer trabajo le hizo perder la confianza en la sociedad y el haber renunciado a su empresa luego de tan sólo de tres meses dejó marcado su curriculum haciéndole difícil conseguir trabajo. Debido a su complicada situación económica, Arata decide aceptar la propuesta de participar durante un año en un experimento, tiempo en el cual la empresa ReLIFE cubrirá todos sus gastos. Sin están muy seguro de qué esperar Arata acepta.

Ryô Yoake, su contacto con la empresa, le da una capsula y le explica en qué consiste el experimento. Al parecer, dicho medicamento le devolverá a Arata la apariencia que tenía en preparatoria y durante un año asistirá a la Preparatoria Aoba como un estudiante más, al finalizar el año se borrará la memoria de todos los estudiantes que tuvieron contacto con él y Arata podría conseguir un trabajo. Arata acepta e inicia sus clases.

A partir de ese momento la historia empieza como las típicas series para adolescentes, vemos a Arata adaptarse a la vida de estudiante y darse cuenta que a pesar de su posgrado no recuerda nada de lo que supuestamente aprendió en esa etapa de su vida, además de que su cuerpo, pese a verse joven, sigue teniendo 27 años y no puede competir con la vitalidad de chicos diez años más jóvenes que él. Los primeros capítulos son sumamente divertidos, pero poco a poco va mostrándonos el pasado del protagonista y los conflictos personales de cada uno de sus compañeros, a quienes vemos crecer y afrontar sus miedos hasta puntos realmente dramáticos.

Arata logra integrarse a su nueva escuela y se hace amigo de Rena Kariu, una chica sumamente competitiva que siempre se esfuerza por ser la mejor; Chizuru Hishiro, una chica de nuevo ingreso al igual que él; Kazuomi Ôga, un chico muy bueno en los estudio pero pésimo en los deportes que ayuda al Arata a estudiar, y An Onoya, una chica muy inteligente pero con serios problemas de socialización. En un principio Arata veía los problemas de los chicos como los típicos conflictos juveniles, pero termina por interesarse por ellos y trata de ayudarles.

Generalmente las series de anime se centran en personajes preparatorianos pues esa es la edad de su principal target, pero esta serie también va dirigida para aquellos hombres y mujeres jóvenes que por alguna razón añoran esa etapa de su vida en lugar de enfrentar los problemas de la edad que tienen. ReLIFE es al parecer un programa para rectificar a los ninis y darles una nueva oportunidad, pero no empezando de nuevo, sino generando la motivación en el sujeto para que lo vuelva a intentar, sin borrar su pasado, por el contrario, cargando con todos los errores que ha cometido pero siguiendo adelante a pesar de ellos.

Además de los conflictos personales y el aspecto de la madurez, la serie hace una fuerte crítica al acoso laboral y escolar, además de las presiones sociales a las que se ven sometidas las personas en Japón. Al parecer dejar tu empleo a los tres meses es un estigma que evitará que vuelvan a contratarte, ser soltero cerca de los treinta, no tener un empleo estable ni un plan de vida son aspectos muy mal vistos en la sociedad japonesa, y Arata los representa todos, pero en otras partes del mundo vemos un fenómeno similar en nuestra generación, los millennials ya no se están casado y la mayoría tiene trabajos por contrato debido a la situación económica, lo que hace que más de uno hayamos añorado nuestra época de preparatoria en algún momento.

Arata dice una frase muy cierta: “el futuro que esperaba que llegara de forma natural nunca llegó”. Y es que en la generación de nuestros padres parecía que lo natural era estudiar, conseguir trabajo de lo que estudiaste, casarte y tener hijos, pero el mundo no es el mismo de hace treinta años y las oportunidades e intereses actuales son muy distintos y eso en ocasiones puede hacernos sentir frustración o desesperanza. Yo personalmente me sentí muy identificado con la serie sobre todo por tener la misma edad que el protagonista y haber experimentado un poco esa brecha generacional con estudiantes de licenciatura, aunque yo era profesor y no un sujeto de prueba de ReLIFE.

La serie me gustó mucho más de lo que hubiera esperado, tiene buena comedia, el toque perfecto de drama, muestra conflictos que enfrentamos quienes estamos en la segunda mitad de nuestros veinte y se da el tiempo para desarrollar a cada personaje. Algunos aspectos son algo evidentes pero otros sí te toman por sorpresa, además de que la calidad general es muy buena y no es como todo el anime genérico que hay en la actualidad aunque a primera vista eso aparenta. Una excelente recomendación si tienes más de 24 años y aún recuerdas con cariño tu época de bachillerato.

Castlevania

Título Original: Castlevania.
Género(s): Sobrenatural, Terror, Fantasía.
Director:  Sam Deats.
Estudio: Frederator Studios.
Emisión: 2017.
Duración: 4 episodios.
Extras:

El año pasado se estrenó por el portal de Netflix la serie Castlevania, basada en el videojuego del mismo nombre desarrollado por Konami. La historia toma lugar en la nación de Valaquia (Wallachia), actual Rumania, e inicia en 1455, cuando la joven Lisa Tepes entra al castillo de Vlad Drácula Tepes y le pide que le enseñe ciencias para curar a los enfermos, Vlad se siente atraído por la joven y acepta enseñarle.

Años más tarde, en 1475, vemos a los miembros de la Iglesia Cristiana quemar en la hoguera a Lisa acusada de brujería, cuando Vlad se entera de la muerte de su ahora esposa desata su ira contra los habitantes de Valaquia y les da un año para enmendar sus errores. Los humanos hacen caso omiso de la advertencia y un año más tarde Drácula regresa con un ejército infernal que empieza a azolar las tierras matando indiscriminadamente a los humanos que se crucen en su camino.

La gente pobre empieza a temer por las represalias de Drácula, pero culpan a las familias ricas por el castigo recibido, pues fueron ellos y la Iglesia quienes condenaron a Lisa en un principio. Una de las casas más importantes pero que fuera excomulgada por hacer uso de magia negra es la familia Belmont, ellos se dedicaban a pelear contra monstruos y criaturas sobrenaturales para proteger a la humanidad. Trevor Belmont, el último cazador de monstruos de su familia, se ve involucrado con los Oradores, un grupo de nómadas que tiene conocimientos ancestrales y manejan la magia. La intención de los Oradores es proteger a las personas, pero éstas creen que son ellos quienes atraen a las criaturas. El obispo del lugar manda a matarlos, pero Trevor los protege.

Luego de vencer al ejército de Drácula, Trevor y Sypha Belnades, miembro de los Oradores, entran a las catacumbas de la ciudad para buscar al guardián dormido, quien según la leyenda derrotará a Drácula. Aquel guardián resulta ser Adrian Alucard Tepes, un semi-vampiro hijo de Vlad y Lisa. Adrian se une a la pareja para tratar de detener a su padre y proteger a la humanidad.

La primera temporada consta tan sólo de cuatro episodios, pero estos son sencillamente fabulosos. El diseño de personajes es muy bueno y retoma el estilo de la animación japonesa, la ambientación y la música son perfectas, aunque el diseño de escenarios y el estilo general de animación no me gustó del todo pues por momentos luce demasiado digital. Aunque las escenas de acción, las batallas, criaturas y despliegues de poder tienen un nivel extraordinario, desde Hellsing no veía algo de vampiros que me gustara tanto. La serie tiene un muy buen nivel de gore, puedo decir que dicha visceralidad es incluso hasta de buen gusto.

Hay bestias, engendros y todo un bestiario que espero sea explotado en la siguientes temporadas, la historia es simple pero muy envolvente y te mantiene pegado a la pantalla desde el principio, sobre todo porque es ver la historia de Drácula desde un sentido opuesto, aquí el vampiro no es el malo, simplemente es un enamorado que busca venganza, los realmente malos son los líderes de la Iglesia Católica.

El pueblo se divide en dos, los pobres y los ricos, que representan las dos clases siempre presentan en la humanidad desde que surgieron las sociedades complejas. La Iglesia representa la ignorancia, la corrupción y la intransigencia que mantuvieron a la humanidad en el oscurantismo conocido como Edad Media. Vlad Drácula y Lisa Tepes representan el conocimiento científico, eran personas de ciencia que no se dejaban engañar por absurdas supersticiones y eso iba en contra de la fe cristiana. Finalmente, los Oradores son los guardianes de la historia y los conocimientos ancestrales por medio de la tradición oral, mientras que los Belmont eran los verdaderos guardianes en contra de las fuerzas sobrenaturales.

Me gusta mucho la crítica que se hace en contra de la Iglesia y el hecho de que se muestre como el villano. Aquí no tenemos a los curas que luchan contra el mal, tenemos a un grupo de religiosos que buscan mantener el poder de la Iglesia a cualquier costo. Pero además de la crítica a la religión, está el hecho de mostrar a Drácula como un hombre letrado y erudito, que de hecho podría ser considerado como un dios si hubiese decidido dar esos conocimientos a los humanos. La mezcla de ciencia y magia le dan un toque muy interesante y las escenas de acción no tienen desperdicio. Y si bien es sólo la primera temporada tiene mucha tela de donde cortar y estoy seguro que la siguiente será mucho mejor, una recomendación obligada para los fans de lo sobrenatural.

AggRetsuko (Podcast)

Título Original: アグレッシブ烈子 (Aguresshibu Retsuko)
Género(s): Comedia, Chick Flick, Shôjo.
Director: Rarecho.
Estudio: Fanworks.
Emisión: 2018.
Duración: 10 episodios.
Extras:

Basada en el personaje mascota de la compañía Sanrio, empresa dedicada al diseño de productos kawaii, AggRetsuko es una de las más reciente series de animación japonesa estrenada a nivel internacional por Netflix. Sin embargo, la historia de la Panda Roja que trabaja como oficinista se remonta hasta 2016, con su aparición en pequeños cortos de un minuto emitidos por la cadena de televisión TBS.

La calidad de animación es buena y completamente alejada del anime convencional, apela muchos al estilo kawaii y hace uso de animales antropomorfizados como sus personajes, lo que la hace lucir a simple vista como una serie para niños, no obstante está enfocada para un público de mujeres jóvenes. La música es muy buena aunque con el paso de los episodios se torna algo repetitiva.

La historia gira en torno a Retsuko, una panda roja de 25 años y soltera que trabaja en el departamento de contabilidad de su compañía. Cuando inició su carrera tenía muchas esperanzas de lograr un futuro brillante, pero luego de cinco años lo único que ha logrado es una enorme frustración que desahoga por las noches en un karaoke cantando Heavy Metal.

Retsuko tiene que soportar las constantes presiones de sus jefes, sobre todo de Ton-san, el director de contabilidad quien además de ser un machista trata como basura a sus empleados. A él se suman Tsunoda y Tsubone, la primera es una jovencita feliz y encantadora pero que en realidad se la pasa adulando a los jefes para obtener favores, mientras que la segunda es la jefa directa de Retsuko, quien siempre la satura de trabajo. De su lado sólo tiene a Fenneko, su mejor amiga, algo cínica pero con una gran capacidad de deducción y a Haida, un chico amable que está secretamente enamora de ella.

Nuestra protagonista trata de sobrevivir a un trabajo que cada día detesta más, hasta que un día decide que debe renuncia, pues prefiere casarse y ser ama de casa para ya no tener que soportar a sus jefes y demás compañeros de oficina. Para lograrlo primero debe conseguir un novio y para eso debe ponerse en forma, así que se inscribe a clases de Yoga, en donde entabla amistar con Washimi y Gori, secretaria del presidente de la compañía y directora de márquetin respectivamente. Ambas ayudan a Retsuko y la hacen a salir de su zona de confort obligándola a aceptar y expresar lo que realmente siente.

La serie es muy entretenida y seguramente quienes hayan realizado alguna vez trabajo en oficina se verán directamente reflejados, con todos los chicles que podemos encontrar entre aquellos que en México llamamos Godinez y en Japón, Salary man. El estrés por el transporte, la falta de dinero, los jefes malvados o los compañeros chismosos con los problemas que Retsuko deberá enfrentar cada día. Y todo se muestra de una forma muy cómica y divertida. Incluso sí nunca han trabajo en oficina les va a entretener.

Es interesante como a partir de observar a los compañeros de trabajo de una oficina podemos inferir un sinfín de personalidades, formas y estilos de vida, secretos, traumas e incluso filosofías de vida. Algunos buscan la estabilidad de un trabajo formal, mientras que otros prefieren la libertad de viajar y tener tiempo libre a costa de un ingreso fijo. Retsuko, por ejemplo, es la típica chica que hace lo que sea para cumplir las expectativas y eso la lleva a callarse sus verdaderos sentimientos con tal de ser la amable y servicial empleada que todos esperan que sea.

Algo interesante es ver esa percepción que la sociedad japonesa tiene de la relación entre los trabajadores y la compañía. Para la empresa el abrirle las puestas a los trabajadores jóvenes es una forma de educarlos y de hecho los empleados más antiguos los ven como aprendices que aún tiene mucho camino por recorrer. Por otro lado, cuando una persona entra a una compañía se espera que permanezca en ella para siempre; que alguien renuncie o sea despedido de su primer trabajo al poco tiempo de ingresar es algo mal visto y les dificultará encontrar nuevos empleos. Sin duda una gran serie que a pesar de su estilo infantil hace una atina crítica al trabajo en oficina.

Fany y yo nos conocimos en un trabajo “de oficina” así que decidimos hacer un podcast sobre la serie y compararla con nuestra propia experiencia laboral.

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Top Favoritos (Película y Serie)

Ya he publicado cinco tops sobre cosas favoritas: animes, openings, podcast, directores de anime y películas mexicanas, pero hoy toca hablar de mis favoritos de todos los tiempos en las dos categorías más importantes que se relacionan con el blog, mi película y mi serie favoritas. Aquí hablamos de anime, ciencia ficción y cosas por el estilo, pero eso no quiere decir que mis obras audiovisuales favoritas sean japonesas o pertenezcan a ese género. Así que quizás a algunos les sorprenda cuando les diga cuál es mi película favorita de todos los tiempos.

Mi serie favorita

Ya había hablado de ella e incluso tenemos una reseña desde hace varios años. Downtown, serie emitida por MTV a finales de los 90, es mi serie favorita tomando en cuenta tanto obras animadas como de acción real. Es una serie que puedo ver en cualquier momento y disfrutar siempre, pero en cada ocasión, con forme envejezco, he podido darle diferentes lecturas, aunque todas dentro del mismo ámbito un tanto friki en el que vive el protagonista.

Alex Hensen es un joven de 24 años muy inteligente pero poco motivado para aprovechar sus habilidades y lograr algo mejor que su empleo en un centro de fotocopiado. Además, le cuesta trabajo hablarle a la chica que le gusta y prefiere pasar el tiempo con sus amigos frikis jugando Calabozos y Dragones o recorriendo convenciones de Ciencia Ficción en busca de la última figura para su colección. En ciertos aspectos me identifiqué mucho con este personaje, pero esa no fue la única razón por la que me encantó la serie, sino por esa construcción urbana tan underground de Nueva York.

El hecho de que se cancelara antes de su último episodio y sólo cuente con una temporada la hace más mítica y de culto (en su tiempo yo la conseguí en Ares, ahora ya está en YouTube), sin olvidar que no da lugar a especulaciones y todo lo que sabemos de la serie es lo que hay dentro de los trece episodios que la integran. De alguna forma me encantan las series con finales totales en los que ya no hay posibilidades de más, pues eso te permite lograr comprender la totalidad de la obra sin preocuparte de que eventualmente habrá más contenido. Considero que Downtown es una de las mejores series jamás hechas pero que nunca recibió el reconocimiento que merecía.

Como muchos sabrán, Evangelion es mi serie de anime favorita, pero Downtown es mi serie favorita aún por sobre cualquier otra serie de mi infancia, como Malcolm el de en medio (para mencionar una de imagen real) o Hey Arnold! (para mencionar mi caricatura preferida de la infancia). Y si bien no he visto Downtown tantas veces como otras series, es una obra que me sigue fascinando por su simpleza, su naturalidad, su realismo, la construcción de sus personajes, los escenarios citadinos y esa parte friki en el protagonista con la que me he llegado a identificar.

Mi película favorita

Probablemente se sorprenderán cuando lean que mi película favorita no es una obra de animación japonesa, ni siquiera una obra animada, y mucho menos una obra Cyberpunk o de Ciencia Ficción. No, mi película favorita de todos los tiempos es una Movie Road, Slice of Life de comedia familiar con algo de drama, Little Miss Sunshine (2006).

Así es, Pequeña Señorita Sunshine es mi película favorita por sobre cualquier otra y por mucho. El por qué no lo tengo muy claro, pero quizás se deba a esa patética familia disfuncional de perdedores, la naturaleza de su interacción, los problemas que enfrentan, la tragedia y el tono cómico que está presente en todo momento. Sin olvidar el soundtrack que es maravilloso y su leve relación con Malcolm el de en medio y Breaking Bad (Bryan Cranston actúa en las tres obras y algunos eventos tienen lugar en Albuquerque donde trascurre Breaking Bad, que de hecho recién había iniciado grabaciones por lo que no es casualidad que dos de sus personajes aparezcan en el filme cuando la familia pasan por Colorado). Además de que Steve Carrell, mi actor de comedia favorito y protagónico de mi serie de acción real favorita (The Office US) actúa allí; es curioso que mi serie de acción real favorita tampoco sea de Ciencia Ficción, sino un Mockumentary (Falso Documental).

La primera vez que vi Little Miss Sunshine fue en la preparatoria en la clase de Sociología. La profesora había proyectado la película y nos había dejado de tarea entregar un reporte donde indicáramos los roles familiares, la personalidad de cada personajes y la crítica social a los concursos de belleza. Desde ese momento me fascinó la película, sobre todo por la familia misma y el personaje de Dwayne, que era un completo apático de la vida, nunca socializaba y odiaba la escuela y a todo el mundo (un poco como yo en preparatoria).

En un principio me enfoque en la estructura disfuncional de la familia y la burla (o crítica) a los concursos de belleza infantiles, pero con el paso de los años y las incuantificables veces que la he visto desde entonces, pude observar más allá del aspecto disfuncional, más allá de la etapa adolescente de Dwayne y del mensaje de unión familiar, y pude apreciar su comedia, la relación que tiene con otras series que posteriormente me gustaron y la forma de contar la aventura (por simple que fuese) que cinco personas vivieron en una combi mientras viajaban a California. Little Miss Sunshine es la única película que siempre voy a tener ganas de ver, la he llegado a ver dos o tres días seguidos e incluso más de una vez el mismo día. Cada vez que la veo no es que entienda algo distinto, no es tan profunda, pero en cada ocasión me divierte y me la paso tan bien como la primera vez que la vi.

Otaku no Video

Título Original: おたくのビデオ (Otaku no Video)
Género(s): Comedia, Drama, Documental.
Director: Takeshi Mori.
Estudio: Gainax.
Emisión: 1991.
Duración: 50 minutos.
Extras: More Otaku no Video.

Cuando uno inicia en el mundo del anime (o al menos en mis tiempos) solemos buscar algunos de los clásicos más afamados entre los fans, entre ellos el inigualable Neon Genesis Evangelion, lo que nos hace conocer al maestro Hideaki Anno, y eso eventualmente nos conduce a Gainax y al resto de sus obras. Una de ellas es una mezcla de mediometraje animado y documental conocido como Otaku no Video, que retrata la vida de esos extraños personajes apasionados por las cosas de ficción durante las décadas de los 70 y 80.

Otaku no Video se divide en dos partes. Una de ella es una historia animada por Gainax en la que seguimos el paso de Kubo, nuestro protagonista, para convertirse de un popular joven jugador de tenis y con novia (alguien normal) a un friki rechazado social. La historia inicia cuando Kubo se encuentra a Tanaka, un antiguo amigo de la escuela, quien le habla de sus pasatiempos relacionados con el anime, el manga y la Ciencia Ficción. Kubo no le presta mayor atención hasta que vuelve a encontrarse con Tanaka y sus amigos, entre ellos una chicha que hace un sexy cosplay de Lum Invader. A partir de ese momento se ve un poco interesado y termina conociendo al resto de compañeros.

Tanaka lleva a Kubo a su guarida, un departamento donde él y el resto de sus colegas pasan el tiempo viendo series, leyendo historietas, fabricando disfraces, publicando fanzines, analizando efectos especiales y juntando figuras coleccionables. Cada uno es un experto en algo, el fan de las armas y las cosas militares, el conocedor del anime y manga, el experto en Ciencia Ficción, la ilustradora y demás especialidades.

La nueva afición hace que Kubo descuide el resto de sus actividades, desde su forma física hasta sus relaciones personales. Kubo engorda, deja de cuidar su aspecto y descuida a su novia al grado de perderla. Digamos que el protagonista se apasiona tanto por la cultura Otaku que cae en una debacle y termina sumergido en un mundo de personas incomprendidas y discriminadas. Al percatarse de esa segregación que sufren los Otakus por seguir su afición se enoja y decide que si la sociedad no puede aceptarlo entonces se convertirá en el Otaku de Otakus, el Otaking.

La calidad es muy buena aún para el año en que se produjo y los escenarios están llenos de referencias a muchas de las obras de anime que fueron populares durante los 80. Además de que en cierta forma se basa en la vida de algunos de los integrantes de Gainax, quienes formaron parte de grupos de investigación de manga o Ciencia Ficción cuando eran jóvenes. Otro aspecto importante es que va dando fechas de estrenos de animes y el uso de un lenguaje muy “técnico” sobre el mundillo friki, palabras que se van explicando al protagonista durante su entrada en esta afición (aunque conviene ver una versión donde el subtitulador agregue anotaciones pertinentes para entenderlas).

Creo que la parte animada, al explicar muchas de esas cosas frikis, podría resultar una introducción interesante para quienes recién se sumergen en el mundo del anime e incluso para quienes no conocen nada al respecto. No obstante, si bien hay un obvio reflejo de la mala fama que tiene los Otakus en Japón, el hecho de que el personaje fuera una persona “normal” al principio del filme nos invita a reflexionar sobre el porqué algunas personas son discriminadas por sus pasatiempos y otras no.

La segunda parte son una serie de entrevistas a Otakus del anime, el manga, el cosplay, las cosas militares y la pornografía, cada uno fan de una cosa en particular. Las entrevistas fueron entrevistas reales (aunque por momentos parecen algo arregladas) ha adultos alrededor de los treinta años, en promedio, donde se les pregunta sobre su pasado en la preparatoria y universidad, cuando pertenecieron a algún grupo Otaku. En los relatos que hacen los entrevistados se observan principalmente dos cosas: (1) la añoranza de un tiempo pasado cuando eran más felices y podían dedicar tiempo a su afición, y (2) el intento de ocultar de cierta forma esos gustos por lo que pudiera decir la gente ahora que son adultos trabajadores (la mayoría Salaryman).

Las entrevistas dejan ver en claro ese estigma que se tienen de los Otakus como fanáticos extremos de algo en particular, tanto que incluso la voz de los hombres es modificada y su rostro censurado, como si no quisieran que sus jefes y compañeros de trabajo se enteraran de las cosas que les gustaban cuando eran jóvenes. Todos ellos pertenecieron a algún grupo friki durante la universidad o la preparatoria, pero ahora parece que sólo se dedican a su trabajo. El termino Otaku durante los años 90 era totalmente peyorativo (aún lo es en Japón) y el documental refleja lo difícil que fue para esa generación poder disfrutar de su pasatiempo.

El documental tiene un poco el sesgo, al igual que la parte animada, de mostrar al Otaku como un perdedor, como un fracasado sin vida que prefiere la seguridad de la ficción a la intensidad de la vida real, y para algunos entrevistado realmente era así. Y a pesar de toda la discriminación que sufrieron cuando jóvenes, esa época friki fue la mejor en la vida de todos ellos, pues al crecer tuvieron que asumir las responsabilidades de los adultos y ya no pudieron dedicar tiempo a esas aficiones que los hacían tan felices. Quizás hoy sea más sencillo para nosotros seguir disfrutando de ver anime ya de adultos, pero para los adolescentes de los 80 no lo fue, y considero que es una parte de la historia que todos los amantes de la animación deberíamos conocer.

La forma en que los entrevistados narran sus vivencias resulta algo nostálgica, incluso a mí, que no viví en los 80, me hizo sentir algo de añoranza por esa época y, sobre todo, me recordó mi época de preparatoria, cuando (en lugar de fanzines) decidí iniciar un blog para tener un espacio donde hablar de lo que tanto me gustaba, la animación japonesa (de eso ya hace más de diez años). El remontarme a mi época de bachiller me hizo pensar que esa etapa fue la más apreciada por esos japoneses pues fue cuando tuvieron mayor posibilidad para dedicar su tiempo libre a lo que ellos disfrutaban, algo que sabían iban a perder cuando entraran al mundo laboral.