Memories

Título Original: Memories.
Género(s): Ciencia Ficción / Ciencia Ficción Social, Drama, Comedia.
Director: Koji Mirumoto, Tensai Okamura, Katsuhiro Ôtomo.
Estudio: Madhouse, Studio 4° C.
Emisión: 1995.
Duración: 113 minutos.
Extras:

Memories es una antología coordinada por Karsuhiro Ôtomo que conjunta tres mediometrajes dirigidos por diferente director, con historias y personajes que no tienen relación alguna. Cada director da su sello particular a su historia, y cada una de ellas aborda temáticas muy distintas pero todas dentro de la Ciencia Ficción, lo que hace de este compendio de historias una grandiosa recomendación para quienes gustan de la ciencia ficción japonesa.

La Rosa Magnética (Koji Morimoto)

La primera historia es una aventura espacial que bien podría remitirnos al Space Opera. La historia se desarrolla en 2092 en el espacio y sigue al equipo del Corona, una nave recolectora de desechos que se encarga de la basura espacial que flota a la deriva. Luego de una ardua jornada de trabajo, los miembros de la tripulación se disponen a descansar, pero una llamada de emergencia los obliga a cumplir los protocolos e ir en auxilio de quien los necesita. Para su mala fortuna la nave en aprietos se encuentra en una zona de alta inestabilidad magnética que daña los equipos de navegación, conscientes del peligro deciden ir al rescate.

Al ingresar a la nave, los hombres descubren que aquel transporte era la antigua mansión de una talentosa y afamada cantante de ópera que vivió muchos años antes. Mientras buscan quién emitió la señal descubren que la nave no es lo que parece y que extraños sucesos fantasmagóricos empiezan a ocurrir en su interior. ¿Será que los fantasmas habitan la nave o existirá alguna explicación para los oníricos fenómenos que suceden en su interior?

La calidad de animación es fantástica, la música, que retoma canciones de ópera, le va excelente y ese estilo industrial y desvencijado de la nave tiene toda la estética cyberpunk japonesa de las obras clásicas. La historia tiene drama, suspenso y acción, retoma la vieja historia sobre barcos fantasmas pero la traslada al espacio exterior de una manera increíblemente envolvente.

Bomba de Olor (Tensai Okamura)

La segunda historia tiene un estilo más cómico que contrasta con el carácter apocalíptico de su historia, que bien podría haberse desarrollado como algo más crudo y aterrador, pero cuya versión cómica y ligera también es bastante atractiva y entretenida. La calidad de animación es muy buena, la música es divertida y evita que todo se torne crudo y el diseño de personajes es bastante atinado.

La historia gira en torno a Nobuo Tanaka, un joven que trabaja en una compañía que fabrica medicinas. Luego de varios días de estar enfermo, decide ir al doctor, pero la medicina que el médico le administra parece no surtirle efecto, cansado de su malestar decide hacerle caso a sus compañeros y probar la nueva medicina experimental en la que el laboratorio ha estado trabajando. Para su mala fortuna, Nobuo toma las pastillas equivocadas y se desata una terrible contingencia biológica, pues el nuevo medicamento le hace despedir un terrible olor que desmaya a personas y animales.

Nobuo contacta a los jefes quienes sin saberlo le piden que lleve los documentos y las pastillas hasta Tokio. El chico empieza su recorrido dejando tras de sí un terrible desastre ambiental y una insoportable pestilencia. Al parecer, mientras más activo está el joven más olor desprende, por lo que para evitar un desastre mayor el ejército Estadounidense y las fuerzas de defensa japonesas tratarán hasta lo imposible para detenerlo antes de que llegue a Tokio y devaste la capital.

Carne de Cañon (Katsuhiro Otomo)

La última historia es la más corta de todas y tiene un estilo muy diferente y un tanto artesanal que no me agradó del todo, pero que funciona para el tipo de crítica social que pretende hacer Ôtomo. El diseño de escenarios es muy bueno y bastante detallado, con tubos de vapor por toda la ciudad que nos remiten al Steampunk. El estilo de los personajes no terminó de convencerme aunque sí logró remitirme a una Europa en plena Segunda Guerra Mundial.

La historia nos muestra un día en la vida de una familia convencional que vive en una ciudad donde todo son cañones. Toda la infraestructura y la organización social gira en torno a la guerra, la dinámica de la ciudad entera se mueve en torno a disparar una serie de inmensos cañones todos los días contra el enemigo, incluso la educación de los niños está diseñada para prepararlos como artilleros.

El corto de Otomo en el más crítico de todos, pues nos presenta a una sociedad muy orwelliana donde toda la estructura social está diseñada para mantener la maquinaria de la guerra contra un enemigo que se antoja imaginario. Los habitantes ni siquiera están seguros de contra quien ni por que pelean, su vida se reduce a disparar un cañón de la mejor manera posible. Y aunque la historia no profundiza en ningún aspecto, logra desarrollar una dinámica social interesante que es fácilmente analizable por parte del espectador poniendo un poco de atención.

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Steamboy

Título Original: スチームボーイ (suchimuboi).
Género(s): Ciencia Ficción, Steampunk, Retrofuturismo.
Director: Katsuhiro Otomo.
Estudio: Sunrise.
Emisión: 2004.
Duración: 127 minutos.
Extras:

Si Akira es el máximo exponente animado del Cyberpunk japonés, Steamboy es el máximo representante del Steampunk animado japonés. Y es que si por algo se distingue Katsuhiro Otomo es por su capacidad para crear mundos ficticios donde una tecnología en particular domina los avances científicos. Una película de Steampunk debe tener mucho vapor, y a esta película le sobra.

La calidad técnica es sencillamente impresionantes, los escenarios victorianos están perfectamente logrados y finamente detallados, la ambientación, el diseño de personajes, su vestuario y la arquitectura recrean perfectamente el siglo XIX, cuando la revolución industrial estaba en su máximo apogeo y las máquinas de vapor estaban decididas a cambiar el mundo. La cantidad de detalles que vemos en pantalla son innumerables y prácticamente pocas animaciones superan en calidad a esta, tanto así que es la película animada más costosas de la historia.

La historia toma lugar en una Inglaterra ficticia de 1866 y gira en torno a James Ray Steam, el joven hijo de Edwar Steam, uno de los científicos más brillantes de Inglaterra, quien junto a su padre (Llyod Steam, abuelo de Ray) ha logrado construir algunas de las máquinas de vapor más impresionantes que el mundo haya visto. Ray parece haber heredado la habilidad de su padre y abuelo como inventor, aunque de momento su vida transcurre sin muchos sobresaltos al lado de su madre y amigos en Manchester.

Una tarde, mientras Ray y su familia abrían un paquete enviado por su abuelo unos extraños hombres aparecieron en su casa reclamando el paquete. Al parecer esos sujetos eran miembros de la Fundación O’Hara, para la cual trabajan su padre y abuelo. Sin embargo, la carta que acompaña al extraño aparato les advertía que no debían entregar la bola de vapor a nadie de la Fundación, sino a un hombre llamado Robert Stephenson. Ray escapa de aquellos hombres en busca de aquel hombre, pero antes que de Robert pudiera ayudarlo es capturado por sus agresores.

Ray es llevado hasta la Torre de Vapor, el edificio base de la Fundación, donde conoce a la señorita Scarlett, heredera de O’Hara y descubre que su padre sigue trabajando para ellos. El padre de Ray le explica el problema que tuvo con su abuelo, el parecer él no quería que la tecnología de vapor que ellos habían creado fuera usada para producir armas, principal producto con el que comerciaba la Fundación, mientras que a su padre sólo le importaba el progreso científico mientras este pudiera ser usado. Ray queda atapado entre la visión idílica de su abuelo y las intenciones capitalistas de su padre y debe decidir qué uso desea que se le dé a esa tecnología.

Al parecer la bola de vapor era la mayor fuente de poder jamás creada, capaz de resistir presiones brutales sin explotar y con el vapor suficiente para mover cualquier maquinaria. La idea de los Steam era crear un sistema que transmitiera la energía pura, sin la pérdida que implicaba el propio peso de los pistones usados para transmitir la energía desde una caldera común. La bola de vapor se convirtió en el objeto más codiciado por todos los inventores y desató una guerra entre O’Hara y Stephenson por hacerse con el poder de la tecnología.

La historia nos muestra un Steampunk completamente puro, con máquinas de vapor impresionantes y combustibles (líquidos) bien definidos. La cantidad de artilugios movidos a base del vapor es enorme y suficiente para convertirse en un deleite visual que mantendrá al televidente pegado a la pantalla, pero también el conflicto familiar y la habilidad innata de los Steam para crear maquinas es fabulosa, aunque lo más importante es esa reflexión sobre la ética en la práctica científica.

Todos los científicos, ingenieros e inventores que aparecen en pantalla hablan del uso de la ciencia y cada uno tiene una visión muy diferente de ella. Para algunos la tecnología debe ayudar a la humanidad, para otros es sólo un medio para generar ganancias vendiendo sus patentes, a otros más sólo les importa que esas creaciones sean armas para usar en la guerra y algunos consideran que quien controla el desarrollo científico es quien tiene el poder en realidad, y eso se transmite a los ámbitos político y económico. En el filme vemos a la Fundación tratando de vender sus creaciones a los altos mandos de todo el mundo, mientras que Stephenson y sus hombres quieren darle poder a la corona Inglesa.

Al final, la obra apela a una profunda reflexión ética y filosófica sobre para qué debe servir la ciencia y eso es algo que muy pocas veces vemos en obras de ciencia ficción. En la Ciencia Ficción Social vemos cómo el desarrollo científico impacta en los grupos humanos y su cultura, pero en esta especie de Ciencia Ficción Ética se crítica a la ciencia desde la ciencia misma, desde las propias posturas de quienes están en los talleres y los laboratorios creado cosas nuevas. Los financiadores persiguen un beneficio económico, pero si el científico mismo no tiene un objetivo para sus creaciones ni una serie de valores que guíen su práctica, entonces la ciencia no tiene razón de ser. Y eso es algo que nos deja muy en claro esta obra.

Tanto por su parte visual, como por su calidad técnica, su historia, el desarrollo de sus personajes y la crítica a la ética científica, Steamboy es una película de Ciencia Ficción de una calidad inigualable, que además presenta todos y cada uno de los elementos del Steampunk, lo que la convierten en un referente obligado dentro de este género. Una gran historia con múltiples lecturas que además pueden ser fácilmente digeridas y entendidas incluso por el público menos especializado. Una recomendación obligada para los fans del buen cine y para aquellos que quieran iniciarse en el mundo de los punks retrofuturistas.

High School of the Dead OVA

Título Original: Drifters of the Dead.
Género(s): Comedia, Ecchi, Survival-Horror.
Director: Tetsuro Akari.
Estudio: Madhouse.
Emisión: Abril 2011.
Duración: 16 minutos.
Extras: High School of the Dead.

Luego de la popularidad que High School of the Dead logró alcanzar y debido a su final abierto, muchos de los fans de la serie esperaban con ansias una segunda temporada. Lamentablemente, luego de siete años, no se ha confirmado que esto pueda ocurrir. No obstante, en 2011 salió a la luz una pequeña OVA que continúa con las aventuras de los protagonistas luego de aquel final en la serie de televisión, titulada Drifter of the Dead, o como se le tradujo al español Náufragos de los Muertos.

Al inicio hay una excelente recapitulación que nos pone en contexto sobre los eventos que nuestros protagonistas tuvieron que afrontar durante la primera temporada. Y también se explica de manera muy simple cómo llegaron hasta donde están ahora, dando paso de inmediato a la acción. Aunque aquí no hay persecuciones ni luchas contra zombis, lo que vemos es un día tranquilo saturado de fan-service.

La calidad general mantiene los estándares de la serie original, con buenos diseños en escenarios y personajes, una fluida y bien detallada animación y música excelente que va perfectamente con la historia. Lo que sí destaca bastante es el Ecchi. Si bien la serie se caracteriza por contener determinada carga erótica, al menos ésta se matizaba con el argumento del apocalipsis zombi, pero como en esta historia no vemos nada de eso el video se convierte en algo totalmente sexual cargado de oppais y muchísimas alusiones sexuales que elevan al corto al género Súper Ecchi.

La historia cuenta cómo los personajes llegan a una isla desierta donde no hay zombis. Como creen estar seguros deciden relajarse y descansar, Takashi y Kôta van en busca de provisiones mientras las chicas se quedan a tomar en sol en diminutos y muy reveladores bikinis. Al caer la noche encienden una fogata, pero usan hortensias como combustible, lo que les provoca fuertes alucinaciones sexuales. Cuando la mañana llega, los jóvenes se despiertan y descubren que la isla en realidad tiene una conexión subterránea con tierra firme por donde se están colando zombis, por los que deciden huir.

Buscando información en internet, pude notar que muchos fans criticaban este OVA por el exceso de elementos sexuales y la falta de un argumento sólido. A mí en lo personal no me pareció tan malo. Debemos están cocientes que no es parte de la serie formal y puede permitirse ciertas libertades. En como un día libre luego de tanto tiempo huyendo de la muerte. Es algo similar a lo que Ikkitousen hizo con las OVAs de Dragon Destiny y Great Guardians; que nada tienen que ver con la serie formal y donde el ecchi se eleva tanto que casi roza el Soft Hentai.

De cualquier forma creo que es una buena recomendación para los fans acérrimos de la serie, sobre todo porque no está claro si en verdad tendremos algún día una segunda temporada de H.O.T.D. A mí en lo personal me encantaría ver una continuación de la serie, pero mientras eso ocurre tendremos que conformarnos con lo que hay. Si se deciden a verla no olviden que está enfocada a enganchar por el morbo sexual y no por otra cosa.

Terraformars

Título Original: テラフォーマーズ (Tera Fômâzu).
Género(s): Ciencia Ficción, Henshin, Seinen, Gore.
Director: Hiroshi Hamasaki.
Estudio: Liden Films.
Emisión: Septiembre 2014 – Diciembre 2014.
Duración: 13 episodios.
Extras: Terraformars Revenge, Terraformars OVAS.

Basada en el manga homónimo de Yû Sasuga, Terraformars en una formidable serie de acción y gore en el espacio llena de gloriosas peleas, viciosos enemigos y personajes con trasfondos dramáticos. Personalmente cometí el error de ver Terraformars Revenge antes que esta serie, aunque luego de haber visto ambas pude notar que si bien Revenge es la continuación, no parte de forma exacta desde donde se quedó la primera temporada, aunque quizás esto se debe al cambio de director o a una confusión personal por haberlas visto en sentido opuesto.

La serie tiene la misma calidad que Revenge, con escenarios bien detallados, una fluida animación que permite disfrutar de las vistosas batallas y un apartado musical bueno y bastante acorde a la temática. El diseño de las transformaciones yo lo noté un poco distinto al de la segunda temporada, un tanto más simple y con transformaciones menos gloriosas. No obstante, tuve la oportunidad de ver la versión sin censura, cosa que no pasó con Revenge, y puedo decir que si bien es algo gore tampoco es tan exagerada como algunas recomendaciones que vi en internet decían, lo cual está bien pues tampoco es una serie enfocada en lo sangriento. El gore que presenta está allí porque su grado de violencia es un tanto elevado y nada más.

La historia nos cuenta el inicio de la misión Anex I, donde 95 personas son sometidas a una cirugía mediante la cual su ADN fue mezclado con el de algún insecto o animal para poder transformarse y obtener las habilidades de su criatura base. El objetivo de la misión es viajar a Marte y capturar Terraformars, cucarachas súper evolucionadas con forma humanoide y gran poder, para extraer muestras de un extraño y letal virus que está diezmando a la humanidad. Sin embargo, las cucarachas parecen están más preparadas de lo esperado e incluso han modificado sus cuerpos extrayendo la tecnología de la misión BUGS II.

En esta primera temporada vemos el reclutamiento de algunos miembros del equipo, su viaje hacia Marte y el trasfondo personal de muchos de ellos y las circunstancias que los obligaron a ingresar a las filas de la U-NASA y aceptar la peligrosa misión. Además de enfrentar a los Terraformars, los distintos escuadrones empiezan a elucubrar que alguna facción de las que integran la misión ha traicionado al resto. No se ahonda más en ello pero se deja el camino preparado para que en la segunda temporada la lucha contra los traidores se convierta en el argumento principal.

Lo que me gustó es que se le da protagonismo a ciertos personajes que o bien mueren o pierden relevancia para la segunda temporada, en la cual la historia se enfoca en aquellos que no figuraron en esta primera parte. Las personalidades de algunos personajes sufren un poco de cambio entre ambas temporadas y eso me generó algo de confusión, pero probablemente se debe a que las vi en orden incorrecto.

La serie es buena y muy entretenida, tiene un pequeño toque de gore pero que no es excesivo, la acción es constante y el trasfondo algo complejo, pero se va debelando lentamente y es fácil entender de qué va la misión. No obstante, es necesario estar informado sobre los dos arcos que componen la saga, en el primero se narra la historia del BUGS II y puede verse en las OVAs, el segundo arco está compuesto por la serie Terraformars y su continuación Terraformars Revenge. También existen un manga one-shot donde se aborda la historia del BUGS I. Así que no comentan mi error y vean la serie en el siguiente orden: OVAS, Terraformars, Terraformar Revenge.

Harmonie

Título Original: アルモニ (Arumoni).
Género(s): Drama, Romance.
Director: Yasuhiro Yoshiura.
Estudio: Ultra Super Pictures.
Emisión: 2014.
Duración: 25 minutos.
Extras:

En 2010 surgió el proyecto Young Animator Training Project, en el que cuatro estudios son financiados por el Ministerio de Cultura Japonés para producir un cortometraje en el que deberán trabajar animadores novatos a manera de práctica. En su origen llevó el nombre de Project A, de 2012 a 2015 cambió su nombre a Mirai Project y desde 2016 lleva el nombre de Anime Tamago. En este tipo de proyectos es donde surgen esas pequeñas joyas que vale la pena destacar. En 2014 se produjo el cortometraje Harmonie dirigido por Yasuhiro Yoshiura, uno de mis tres directores favoritos.

De este proyecto han surgido obras muy populares como Little Witch Academia, lo que demuestra el potencial que tiene para generar buen anime. La calidad del filme es buena aunque un poco por debajo del nivel que Yasuhiro ya ha mostrado en otras de sus obras como Patema Inverted. Lo que si destaca es que su diseño de personajes ya representa un tono más serio y maduro, pero manteniendo el típico e inconfundible estilo minimalista.

La historia gira en torno a Akio Honjô, un chico algo tímido y fanático del manga. Junto a sus dos mejores amigos pasa su tiempo libre hablando de la serie de moda mientras observa desde lejos a Juri Makina, una chica popular y amor platónico de Akio. Una mañana las amigas de Juri le hacen una broma y cambian el tono de su celular, cuando este suena la tonada le trae viejos y difíciles recuerdos a Juri.

Usando su habilidad para tocar melodías con tan sólo escucharlas una vez, Akio empieza a tocar la misma canción del celular de Juri, quien lo escucha y se acerca a hablarle. Akio se muestra interesado en aquella canción y Juri le presta su reproductor para que la escuche completa, pues al parecer fue ella quien la compuso. Esa misma noche Akio se duerme escuchando la canción y empieza a tener un extraño sueño sobre un chico, una muñeca robot y una torre abandonada. Mismo sueño que ha tenido Juri desde niña. Al enterarse de que Akio tuvo el mismo sueño que ella se empieza a interesar por él.

Si bien es obvio que los personajes están completamente estereotipados también hay que aceptar que funcionan de buena manera y logran contar la parte de la historia que les corresponde, la cual da un giro interesante y se aparata del cliché que las personalidades habían definido en un inicio. Akio y sus amigos son los típicos frikis a los que les cuesta hablar con las chicas que les gustan, y Juri es la chica popular que trata de ocultar su pasado cuando todos creían que era rara.

Fuera de los estereotipos del melodrama escolar, lo que en verdad vale la pena es ese mundo con el que los protagonistas sueñan, el cual está tan bien detallado, pero carente de explicaciones, salvo las que genere el propio espectador, que bien podrá tener el potencia para desplantar la historia de una película completa. Los escenarios, la música y los elementos fantásticos con los que sueñan son sencillamente hermosos. El hecho de que lo único que sepamos del sueño sea lo que nosotros podamos inferir lo hacen misterioso y te dejan con ganas de más.

Al final Juri se empieza a fijar en Akio porque al haber tenido el mismo sueño la chica siente que ambos son iguales, que él puede comprenderla porque ha visto y escuchado el mismo mundo en sus sueños y no la tratara de rara o loca como lo hicieron muchas otras personas en el pasado. El tema central del corto es retratar el hecho de que cada cabeza es un mundo, pero de entre todas las personas que habitan el planeta seguramente encontraremos a una cuyo mundo sea similar al nuestro.

La temática del romance quizás no es tan directa y se diluye con los elementos fantásticos que pueblan el corto, pero sin duda está allí. Me parece que es un interesante experimento que saca a Yasuhiro un poco de su zona de confort caracterizada por intrincadas obras experimentales, pero que sigue manteniendo su inigualable estilo con ese onírico mundo de sueños. Sin olvidas las referencias a sus propias obras como el poster de Patema Inverted que Akio tiene en su cuarto.

Cowboy Bebop

Título Original: カウボーイビバップ (Kaubôi Bibappu).
Género(s): Ciencia Ficción / Space Opera / Western Espacial, Neo Noir.
Director: Shinichiro Watanabe.
Estudio: Sunrise.
Emisión: Abril 1998 – Abril 1999.
Duración: 26 Episodios.
Extras: Cowboy Bebop: The Movie.

Fuera de las obras de Leiji Matsumoto, el mejor y más digno representante del Western Espacial es sin duda alguna Cowboy Bebop. Sin embargo, a pesar de pertenecer a la variante más común del Space Opera juega con otros géneros, como el Cine Negro y también se acerca a lo gore y a una Ciencia Ficción más cruda de tintes biopunk. Esa fabulosa mezcla de géneros aunado a una historia entretenida y a una calidad sobresaliente hacen de esta serie uno de los clásicos indiscutibles de la animación japonesa.

La calidad técnica es fabulosa, pues su animación es fluida, agradable y llena de detalle. Aún hoy, a 20 años de su estreno, se sigue viendo actual. La música es algo poco habitual, pues se remite a Jazz o Blues, a los que no estamos acostumbrados a escuchar en este tipo de obras pero que curiosamente van perfecto y le dan un toque único e inigualable, que además le permite pasar de la Ciencia Ficción de tintes gore, a un Neo Noir con intriga policiaca o a un Western en toda regla. Su mezcla de escenarios la hacen ecléctica y eso le da ese toque tan original y característico.

Uno de los aspectos técnicos más destacables y que a mí en lo personal que pareció fabuloso fue el diseño de los escenarios. Por una parte tenemos una tierra que fue destruida y está llena de ruinas y agua, tenemos el espacio profundo y el interior de las naves, y tenemos a Marte y al resto de planetas colonizados por la humanidad, cuyo diseño en ocasiones te hace olvidar que estás viendo una Space Opera. Marte es una ciudad de estética Cyberpunk que nos recuerda a Ghost in The Shell, la tierra se parece al Tokio destruido de Evangelion y los otros planetas van de lo Noir a lo Western.

El diseño de personajes es sumamente bueno. Desde el aspecto visual hasta las personalidades tenemos una construcción fascinante que no se encasilla en estereotipos, pues cada uno tiene una personalidad definida, pero también matices y conflictos personales sobre su pasado que afortunadamente se ven obligados a enfrentar en algún momento de la serie, haciéndolos crecer e impulsando la historia hacia adelante.

La historia trascurre en 2071 y gira en torno a dos cazarrecompensas: Spike, ex miembro de un sindicato criminal conocido como Dragón Rojo, y Jet, un ex policía dueño de la nave en la cual viaja llamada Bebop. Ambos viajan por el espacio atrapando criminales y viviendo de las recompensas. Sin embargo, su vida rutinaria se ve alterada cuando una serie de eventos hace que a su nave se integren Ein, un perro de laboratorio, Faye Valentine, una mujer con amnesia que fue sometida a criogénesis luego de un accidente y Edwar, una chica que parece niño totalmente despreocupada de la vida pero experta hacker.

Los cinco personajes tendrán que viajar por el espacio capturando criminales y enfrentando toda clase de dificultades mientras conocemos poco a poco cosas sobre su pasado. Y a pesar de no llevarse bien en un principio terminan haciendo un buen equipo y saliendo abantes de cada una de sus aventuras. Los eventos tienen un triple trasfondo, por una parte tenemos la historia de Faye que se termina desvelado cuando ella recupera la memoria, Jet también muestra mucho sobre su vida pasada y sus días como policía, mientras que Spike, personaje principal, es quien conlleva la mayor carga dramática y da mucho juego a toda la historia.

En cada capítulo tenemos un evento generalmente autoconclusivo donde un criminal será el objetivo de nuestros protagonistas. La mayoría de las veces fallarán y no obtendrán la recompensa. Entre los criminales hay de todo, vendedores de droga, ladrones de mascotas, terroristas, asesinos psicópatas o fanáticos religiosos, cada uno más extravagante que el anterior. Algunos capítulos se centran en aventuras dentro de la nave o en introspecciones que van desvelando la vida personal de los tripulantes. Incluso se da el tiempo para sus breves toques de fan-service. Aunque un par de episodios si son algo oscuros, profundos e incluso existencialistas, otros más son un poco dramáticos.

Como buen Space Opera no explica prácticamente nada de su tecnología. El espectador logrará inferir que los viajes espaciales se hacen gracias a una serie de puertas hiperespaciales que conectan las diferentes colonias humanas, sabemos que hay naves y modificaciones corporales, Jet tiene un brazo biónico, pero más allá de esos nunca se da la más mínima explicación. Y la verdad no hace falta pues la historia se centra en las peleas contra los criminales y el trasfondo personal de cada personaje.

La serie es un claro ejemplo de cómo se puede crear una obra maravillosa a partir de la mezcla de géneros, buenos escenarios, personajes bien diseñados y una historia simple con un trasfondo que tampoco es complejo pero que al irse rebelando lentamente permiten crear una obra que atrapa, que te mantiene interesado en todo momento y que te obliga a encontrar tus propias conclusiones ya que no explica todo de forma directa. Sin olvidar la música, que hace que ésta sea una Opera Espacial totalmente diferente a todo lo que hayan visto.

Una recomendación obligada para todos los fan del buen anime, de ese que te deja huella y con un buen sabor de boca al poder disfrutar de una obra sin igual, original, divertida y con elementos que fascinarán tanto al fanático de la Ciencia Ficción como a los fieles seguidores del Space Opera, el Western y la novela policiaca. No en balde sigue teniendo cierta vigencia aún después de veinte años, algo que muy pocas series actuales podrán lograr.

Godzilla: Planeta de Monstruos (parte 1)

Título Original: 怪獣惑星 (Gojira: Kaiju Wakusei)
Género(s): Kaiju, Ciencia Ficción.
Director: Kôbun Shizuno, Hiroyuki Seshita.
Estudio: Polygon Pictures.
Emisión: 2017.
Duración: 88 minutos.
Extras:

Netflix ha empezado a producir sus propias series o dado la oportunidad de que muchas se entrenen en su plataforma de streaming, y dada la popularidad que el “Rey de los Monstruos” ha tenido en los últimos años debido a la película estadounidense de 2014 y a la maravillosa Shin Gojira de Hideaki Anno, el portal de video decidió estrenar a nivel mundial la más reciente producción de Toho, que es la película número 32 del Kaiju, la 30 producida por la compañía japonesa y la primera película animada, que constará con un total de tres partes.

La animación es muy buena y el grado de detalle es fantástico, pues refleja los años de decadencia que ha sufrido la humanidad en el espacio debido al ataque del kaiju. Sin embargo, a mí personalmente no agrada el estilo tan digital que tiene, pues me parece demasiado artificial, fuera de eso tiene un apartado técnico formidable, aunque el diseño de Godzilla tampoco me encantó y siempre luce algo acartonado. El apartado musical, por otro lado, es muy bueno, y en lo personal me gustaron muchos los ritmos alegres que maneja.

La historia inicia el último año del siglo XX con la repentina aparición de kaijus que atacan a la humanidad sin motivo aparente, nadie sabe de dónde vienen y cada vez son más poderosos (un poco a lo Pacific Rim). Los humanos logran resistir el embate de las criaturas, hasta que aparece una bestia más poderosa que todas las anteriores y capaz de destruir a humanos y kaijus por igual, lo llaman Godzilla (Gojira). Ante la colosal e inexpugnable bestia parece no haber oportunidad, todos los ataques fallan y no parece haber forma de que nuestra especie sobreviva.

Con la humanidad diezmada por la imponente bestia, una raza de extraterrestres llega a la tierra, se hacen llamar los Exifs, errante espaciales que profesar una peculiar religión y cuyo mensaje hacia la humanidad es que la extinción es inminente. Casi a la par llega otra raza de humanoides, los Bilusaludos, cuyo planeta fue destruido y piden asilo en la Tierra a cambio de derrotar a Godzilla. Los humanos aceptan el trato y los Bilusaludos inician la activación de Mechagodzilla, pero ni siquiera con la tecnología de las tres especies logran derrotarlo. Humanos, Exifs y Bilusaludos escapan de la tierra y vagan por el espacio por 22 años, hasta que la falta de recursos y la filtración de una estrategia para derrotar a Godzilla los hacen regresan a nuestro planeta.

El inicio es un tanto rápido y no da tanto tiempo de introducir a las bestias, pero a estas alturas me parece que ya no hace falta. Al principio salta casi directo a la acción pero luego da paso al drama, y tampoco se explica del todo la relación con las dos especies de humanoides, aunque poco a poco se van mostrando las intenciones de cada grupo, aunque sin desarrollarlas por completo en esta primera parte. La historia se centra en Haruo Sakaki, un capitán que se subleva ante la decisión de los altos mandos de deshacerse de los viejos mandándolos a una misión suicida.

Luego de dos décadas en el espacio, la nave se empieza a quedar sin recursos, la gente muere o enloquece por las terribles condiciones que han tenido que soportar. Para palear un poco el problema los líderes han decidido que se debe reducir la población, así que las personas mayores tendrán que abandonar la nave. Haruo no logra detenerlos y los ancianos mueren, pero el capitán logra filtrar en la red una investigación sobre cómo derrotar a Godzilla. La falta de recursos obliga a la nave a regresar a la tierra, en donde han pasado casi 20 mil años, luego de tanto tiempo, todos esperan que Godzilla haya muerto.

Los líderes deciden usar el plan de Haruo y mandan un equipo a la tierra, ya que si no logran recuperar el planeta las tres especies enfrentarán la extinción, pues entre todos quedan menos de 4 mil sobrevivientes. Sin embargo, al llegar al planeta encuentran que todo ha cambiado, la atmósfera ya no es apta para la vida humana y las criaturas que habitan la superficie (plantas y animales) parecen tener alguna similitud celular con Godzilla, quien por cierto aún domina el planeta.

Además de Godzilla, lo que respecta a la decadencia humana en el espacio me pareció maravilloso, pues se refleja muy bien la falta de recursos que están llevando a la nave al colapso inminente. Esa problemática social se ve, además, perfectamente aderezada con un trasfondo con planes secretos y conspiraciones entre las tres especies, ya que cada una tiene sus propios intereses.

Algo que me gusta mucho y es propio de las producciones japonesas sobre Godzilla es que a pesar de que él no salga en pantalla y se aborden cuestiones políticas o un drama personal, siempre está presente, al menos así pasa el Shin Gojira. Y eso es algo que no se ve en las producciones estadounidenses donde los momentos dramáticos se enfocan en el protagonista y desarrollan sus propios conflictos personales olvidando por unos momentos a la magnífica criatura que es la razón de haber visto dicho filme. Aquí siempre tendremos la imagen de Godzilla como un detonante que genera todas las acciones y decisiones de los personajes.

Como es de esperarse las cosas se complican y Godzilla revela ser un enemigo mucho más poderoso de lo que se habría podido predecir. Al final (luego de los créditos) el filme nos deja con un cliffhanger que dará paso a una segunda parte muy interesante. Sin duda una buena recomendación para quienes sean fans del cine de grandes monstruos y sobre todo con esa narrativa tan propia de los japoneses.