Evangelion por Netflix (parte 1)

La primera vez que vi Evangelion era un poco mayor que Shinji, hoy tengo la edad de Misato.

Con el hype que Neon Genesis Evangelion ha generado por su reciente retransmisión en el portal de streaming Netflix, el interés por la magna obra de Hideaki Anno ha vuelto a estar en boga. Yo como buen fan de la serie decidí verla una vez más por este medio, como lo hice cuando fue transmitida por el Canal 22, canal cultural de la Ciudad de México que durante un tiempo estuvo emitiendo series de anime a la media noche.

Ya he hablado mucho de Evangelion, sus películas y Rebuild, aunque hace unas semanas se liberaron los primeros 10 minutos de 3.0+1.0, lo que también ha incrementado el interés por el clásico noventero aún más. Las redes están hablando de Eva y como no podía quedarme atrás decidí hacer una serie de entradas comentando mis impresiones al ver la serie nuevamente por Netflix, con todo lo que eso implica, como el cambio de actores de doblaje, la aparente censura en algunos diálogos y escenas, entre otras cosas que se rumoran.

Para hacer algo un poco diferente decidí que vería la serie en bloques, en lugar de verla toda de corrido como lo hice la primera vez que la vi, o al menos lo haré así con la versión doblada al español, porque también pienso verla en japonés. Para verla usaré un criterio que note la segunda o tercera vez que vi la serie (en total la he visto unas ocho veces, lo cual no es tanto comparado con los más fanáticos). Este criterio se basa en que la serie, para mí, puede clasificarse en bloques, estos bloques están integrados por una cantidad diferente de episodios que comparte un nivel de complejidad y un ritmo similar, recordemos que la serie aún estaba en proceso de producción cuando salió al aire y creo que eso hizo que hubiese sutiles pero notorios cambios cada ciertos episodios.

Estos bloques los clasifico de la siguiente manera: episodio 1 y 2 (son la presentación de la serie y se enfocan en la pelea contra Sachiel y presentar a los Evas), episodios 3 al 6 (son el segundo bloque donde ya vemos de qué trata la serie, empieza la constante de pelar contra nuevos ángeles cada cierto tiempo, vemos a Shinji adaptarse a su nueva vida como piloto y todo gira en torno a Rei y él), episodio 7 (el capítulo del Jet Alone lo pongo por separado), episodios 8 al 14 (la llegada de Asuka y Kaji cambia todo y le otorga mayor dinamismo a la historia, las batallas contra los ángeles son más vistosas y todo parece una serie Shônen-Mecha normal. La ruptura de esa normalidad se da en el episodio 15 cuando Shinji y Asuka se besan), episodio 15 al 24 (aquí empieza la debacle y caemos en una serie cada vez más oscura, cruda y compleja que nos va dejando muy desconcertados), capítulos 25 y 26 (no hace falta explicar el por qué).

BLOQUE 1: EPISODIOS 1 Y 2

Los primero que observé fue que el formato se conserva con las proporciones 4:3 clásicas de las antiguas pantallas de televisión de los 90, seguir viendo Evangelion en un cuadrado me gustó, me resultó hasta nostálgico. A pesar del formato, la calidad en cuanto a definición es muy buena, pues al parecer estemos viendo la remasterización Renewal que saliera ya hacer varios años. Sin olvidar que el efecto Gainax (ese pequeño salto en la pantalla cada que había un cambio de toma) está por completo eliminado.

Ahora, lo que más molestó a muchos fue el cambio de voces. En primer lugar es agradable volver a tener a Víctor Ugarte, Enzo Fortuny y Jesse Conde en las voces de Shinji Ikari, Makoto Hyûga y Kôzô Fuyutsuki. Me pregunto que se sentirá volver a doblar personajes tan icónicos después de tantos años. En los personajes secundarios e incidentales no duele tanto el cambio, Maya Ibuki no tiene la misma voz pero es aceptable, lo más destacados son las voces de Gendô Ikari, Misato Katsuragi y Ritsuko Akagi. En mi opinión Idzi Dutkiewicz lo hace muy bien como Gendô, es respetuoso tratando de mantener la esencia sin querer imponer su estilo ni copiar el trabajo de Humberto Solórzano. América Torres como Ritsuko tampoco lo hace mal, incluso por momentos su timbre de voz es igual al de Maru Guerrero.

En el otro lado de la moneda tenemos el doblaje de Misato por parte de Marisol Romero, que si bien no está mal si le imprime una personalidad totalmente diferente a lo que la voz de Toni Rodríguez nos había acostumbrado, aunque Marisol ya había doblado a Misato en Renewal. Escuchando este doblaje me doy cuenta de que sí es el actor quien le imprime la personalidad al personaje. Circe Luna sigue siendo Rei Ayanami, pero como no aparece en los créditos de los primeros dos capítulos no la voy a mencionar más y obviamente la voz de Asuka Langley será nueva pues lamentablemente Norma Echavarría falleció en 2013, estoy seguro que ese cambio también me va a doler, ya lo veremos cuando llegue al capítulo ocho.

Por motivos legales, aparentemente, el ending también fue sustituido, del clásico Fly me to the Moon a una adaptación de Rei I del primer disco. Aunque seamos honestos, no podíamos esperar que nos pusieran las todas las treinta y tantas versiones de Fly me to the Moon. Si bien se extraña tan emblemática canción personalmente no me resultó tan molesto. Tampoco es que Evangelion pierda toda su calidad por no tener su ending. Estos dos primeros capítulos estuvieron bien, no me han decepcionado tanto, aunque debo admitir que nunca he esperado mucho de Netflix en cuestión de anime.

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Godzilla: El devorador de planetas

Título Original: Godzilla 星を喰う者 (Gojira: Hoshi Wo Kû Mono).
Género(s): Ciencia Ficción, Kaiju.
Director: Kôbun Shizuno y Hiroyuki Seshita.
Estudio: Polygon Pictures.
Emisión: 2018.
Duración: 90 minutos.
Extras: Godzilla: Planeta de Monstruos, Godzilla: Ciudad al filo de la batalla.

Lugo de una decepcionante continuación por parte de la nueva saga animada de Godzilla para Netflix, llega la tercera y última entrega de esta nueva versión de Kaiju rey. Honestamente, luego de ver las dos primeras partes no esperaba nada nuevo en esta, pero la idea de ver a Godzilla enfrentarse a Ghidorah era suficiente para decidirme a verla, además de que Godzilla siempre va a merecer una oportunidad.

La película parte justo después de la segunda película y nos muestra a los sobrevivientes del fallido ataque a Godzilla perder la esperanza de recuperar el planeta. Sin embargo, Metphies usa la derrota de los Bilusaludos como un medio para captar la atención de los humanos sobrevivientes y hacerles creer que quienes sobrevivieron fueron elegidos por su Dios y que sólo alabándolo podrán derrotar a Godzilla. Muchos humanos al ver sus esperanzas perdidas se unen al culto Exif y son usados por esa raza para invocar a una bestia de otro universo capaz de derrotar al imparable enemigo.

Ghidorah llega a nuestro universo y muestra un poder tan abrumador que su sola presencia modifica el espacio tiempo. La nave de los sobreviviente es destruida y la muerte dorada baja a la tierra para enfrentar al Kaiju Rey. Godzilla hace frente a Ghidorah, pero la diferencia de poder es  mucha, además de que al provenir de otro universo Ghidorah no se rige por nuestras leyes físicas, lo que lo hace inmune a los ataques y virtualmente indestructible. Sin embargo, tiene un único punto débil y es que necesita de alguien para guiarlo en nuestro universo, derrotando a Metphis Godzilla podrá contraatacar a Ghidorah.

Debo admitir que la batalla es muy buena y que a diferencia de las dos películas anteriores esta tiene más emoción y sí logra atraparte al menos para la segunda mitad, pues fuera de la llegada de Ghidorah y su enfrentamiento con Godzilla el resto de la película es igualmente aburrido. Aquí abandonamos la lógica Bilusaludo y abrazamos el fanatismo Exifs con resultados por demás mediocres. También hay un cameo de Mothra que nos hace preguntarnos el por qué no lo incluyeron como un personaje más.

El aspecto más interesante de toda la saga es la pregunta primordial ¿qué es Godzilla y cuál es su finalidad? Aquí se responde con un interesante argumento. De acuerdo con esto la vida tiene como finalidad crear una especie capaz de generar una sociedad, una civilización con tecnología. La constante necesidad que querer más y la inconformidad con la naturaleza simple de las cosas es lo que ha llevado a los seres humanos a desarrollar tecnología, pero eventualmente esa tecnología llegará a un nivel tan destructivo que dará como resultado el surgimiento de Godzilla. En otras palabras, el desarrollo de la humanidad no es más que un medio para el surgimiento de Godzilla, el cual es un proceso natural e inevitable. Pero Godzilla, aún con todo su poder, no es más que una fruta destina a ser consumida por Ghidorah.

Personalmente esta explicación me parece interesante y podría explotarse mucho más, pues retoma parte de la idea original de la cual surge el Kaiju luego de la Segunda Guerra Mundial. No obstante, el resultado que vemos en pantalla en las tres entregas es sumamente malo, los breves buenos momentos que tiene no sopesan la gran cantidad de minutos de aburrición y tedio. Lamentablemente esta es una de las sagas más desafortunada de Godzilla y no le hace nada de justicia a monstruo más famoso y poderoso del cine.

Godzilla: Ciudad al filo de la batalla

Título Original: GODZILLA 決戦機動増殖都市 (Gojira: Kassen Kidô Zôshoku Toshi).
Género(s): Kaiju, Ciencia Ficción.
Director: Kôbun Shizuno.
Estudio: Polygon Pictures.
Emisión: 2018.
Duración: 100 minutos.
Extras: Godzilla: Planeta de Monstruos, Godzilla: El devorador de Planetas.

Siguiendo con el interés por Godzilla, me decidí a ver la segunda entrega de la más reciente saga animada del Kaiju más famoso del cine. Cuando se anunció que Netflix entrenaría una serie de películas animadas sobre Godzilla me emocioné bastante, sobre todo porque se trataría de una producción Japonesa y estábamos aún con el hype por Shin Gojira. Sin embargo, lo que la plataforma de streaming nos mostró fue algo bueno pero no suficiente.

La primera película tuvo sus momentos pero no fue la gran cosa, con eso en mente no esperaba algo sobresaliente de la segunda parte. Además de que el formato de hacer una obra muy larga y dividirla en películas no termina de gustarme. No obstante la vi y pasé un rato agradable aunque el filme llega sólo a palomero a lo mucho. Y el tipo de animación tan digital nunca me ha gustado, aunque al final ya no me parecía tan malo.

La historia continúa con los eventos donde se quedó Planeta de Monstruos, y nos muestra a los sobrevivientes del ataque de Godzilla siendo capturado y curados por una tribu nativa que al parecer ha logrado sobrevivir al titán ocultándose bajo la superficie. Esos humanoides si bien tienen rasgos parecidos a los humanos y una sociedad tribal como la de los primeros grupos sedentarios parecen no ser descendientes directos de nosotros, pues algunas de sus características físicas los emparentan con los insectos. Los Houtua, nombre que se da la tribu, parecen ser enemigos de Godzilla y deciden liberar a los humanos, bilusaludos y exifs que sobrevivieron para que pelen contra el monstruo.

Los bilusaludos descubren que las lanzas que usa la tribu están hechas con lo que parece ser nanometal, el material del que estaba construido Mechagodzilla, aunque ahora es diferente, pues al parecer ha evolucionado durante todos estos años en algo más fuerte y capaz de derrotar el enemigo. Con la esperanza de poder derrotar a Godzilla los sobrevivientes deciden quedarse a pelear y buscar el origen del nanometal, así llegan hasta una enorme ciudad. Tan parece que la cabeza de Mechagodzilla sobrevivió a lo largo del tiempo y construyó una ciudad entera para pelear contra su enemigo.

Los bilusadulos toman el control de la ciudad para enfrentar a Godzilla y hacen un plan para capturarlo. Haruo comanda al resto de sobreviviente y todos se preparan para la batalla final. Sin embargo, Metphies ve con malos ojos el plan de los bilusaludos. Al parecer los exif tienen un modo muy espiritual de ver el mundo, mientras que los bilusaludos son netamente lógicos y confían en la tecnología, dejando a los humanos en un punto medio. La batalla comienza pero Godzilla resulta ser más fuerte de lo que esperaban, sin embargo, él no es la mayor amenaza del universo, sino un ente aún más temible, Ghidorah.

La película es mala, tiene un par de momentos aceptables pero gran parte es letárgica y tediosa. Elementos como el nanometal y Mechagodzilla son interesantes, pero no logran destacar realmente y todo se queda en un resultado mediocre en el que ni siquiera la decisión de seguir peleando contra Godzilla es netamente justificable. El pasado de los exif parece interesante, pero solamente intenta engancharnos con la inminente llegada de Ghidorah sin jugar un papel más importante. El resto de personajes es igualmente desangelado y salvo las gemelas de la tribu Houtua que nos dan la esperanza de que Mothra pudiera llegar a escena, lo cual no pasa, el resto no tienen ningún aporte.

Hay un punto sobre la instrumentalización cuando los bilusaludos se fusionan con el nanometal para aportar su cuerpo a algo más grande. Al parecer al fusionarse pierden las restricciones que un cuerpo físico impone y pueden aportar su mente para el control de la ciudad, pero tampoco se explota este tema lo suficiente. En general los elementos que plantea son muy buenos pero mal ejecutados.

El último punto es que si bien Godzilla es el centro en todo momento, en las conversaciones y decisiones que toman los personajes, me parece que está muy relegado de la pantalla, lo vemos muy poco y la destrucciones que esperaríamos ver en una película sobre este Kaiju es sustituida por el conflicto entre los protagonistas, las disputas entre las razas y en escenas con diálogos aburridos. Una película totalmente olvidable que no le hace justicia el rey de los monstruos, está bien para ver en esas ocasiones en las que no queremos prestar total atención a la pantalla pero nada más, y quizás la promesa de que en la tercera película salgan más bestias es lo más interesante.

A place further than universe

Título Original: 宇宙よりも遠い場所 (Sora Yorimo Tôi Basho).
Género(s): Drama, Slice of Life, Shôjo.
Director: Atsuko Sishizuka.
Estudio: MadHouse.
Emisión: 2018.
Duración: 13 episodios.
Extras:

Basada en el manga homónimo de Nene Yoimachi, Un lugar más lejano que el espacio o Yorimo como suele abreviarse en japonés, es un tierno anime Shôjo sobre la amistad y los viajes, con leves toques de drama, escenarios espectaculares y un emplazamiento sumamente original, pues no todos los animes toman a la Antártida como el lugar donde trascurre su historia.

La calidad del anime es buena, aunque por momentos el diseño de personajes y de escenarios urbanos raya en lo genérico, sin embargo, se redime completamente al mostrarnos las hermosas y perpetuas nieve de la Antártida y sobre todo la parafernalia que implica hacer un viaje hasta ese lejano lugar. El equipo, los transportes (sobre todo el barco) y demás elementos de la expedición están muy bien cuidados, logran ambientarnos y situarnos en un viaje de exploración además de darle un toque de realismo al anime. La música también cumple a la perfección tanto en la parte emotiva como en la parte cómica.

La historia gira en torno a Mari Tamaki, una chica de preparatoria que siempre ha sido temerosa de hacer las cosas por ella misma. Decidida a aprovechar al máximo su juventud elige hacer un viaje ella sola, pero su constante temor le frustra todos sus intentos. Por azares del destino conoce a Shirase Kubuchisawa, hija de una investigadora que perdiera la vida en una expedición en la Antártida y obsesionada con ir a ese lugar donde perdió a su madre. Juntas decidirán unir fuerzas para lograr su cometido y ser aceptadas en una expedición civil que viajará al continente de hielo. En su intento conocerán a dos amigas más que se unirán a su viaje, la animada e inteligente Hinata Miyake y la tímida Idol Yuzuki Shiraishi.

Eventualmente, y un poco gracias del creador de la historia, hay que decirlo, logran encontrar la forma para ser parte de la expedición y viajar a un lugar más lejano que el espacio. Durante su travesía deberán enfrentar muchas dificultades, principalmente el mar abierto, las bajas temperaturas, las pesadas jornadas de trabajo, sus miedos personajes, los errores de su pasado y la lenta pero sólida creación de fuertes lazos de amistad entre ellas que les permitirá superar todas esas adversidades.

De entrada ya esperaba que fuera un tipo de anime que me podría gustar, sobre todo por la parte del viaje y porque el destino es un lugar poco convencional como el polo sur. Aunque sin duda el aspecto que más me gustó y que tiene que ver con mi fascinación con los mapas son aquellas escenas donde las protagonistas aprenden navegación terrestre, cómo orientarse con brújula y GPS o leer mapas. Y también la parte científica sobre clima, astronomía y geología son interesante y como no son mostradas con un afán educativo recalcitrante, como terminan siendo muchos documentales, resulta agradable aprender.

Esa parte realista y educativa tanto en la parte cartográfica, naval y ambiental me gustaron mucho, además de que considero que es una excelente forma para crear conciencia sobre la protección del medio ambiente, sobre todo en ecosistemas tan delicados y vitales para la estabilidad del planeta como lo son el ártico y el antártico. Y en tiempos como los que vivimos donde el cambio climático y la contaminación están por llegar a límites irreversibles.

La historia también le va dando juego a los dramas personales de todas las protagonistas y el viaje, las dificultades, pero sobre todo, la amistad, hacen que las chicas logren superarlos y crecer enormemente. Aunque la serie es corta y todo esto pasa algo más rápido de lo que debería para generar un dramatismo más conmovedor.

Además del drama de las chicas es interesante que también veamos los problemas de los adultos con respecto a la toma de decisiones y los medios para mantener la motivación y lograr sus metas. Desde el principio la empresa de ir a la Antártida estuvo plagada de problemas presupuestales y los miembros de la expedición debieron sacrificar muchas cosas personales para lograr hacer el viaje, eso hizo que muchas veces la motivación por seguir adelante fuera difícil de mantener, aunque al final lograron su objetivo.

Un aspecto que no logró atraparme fue justamente el drama personal de las chicas, me pareció algo soso y más sentimental de lo que me gusta, aunque debo aceptar que no soy el público al que está destinado el anime. Fuera de esos momentos de “drama de niñas” el resto de la serie me gustó mucho, pero algo donde la aventura y los peligros fuesen el tema principal, una serie más adulta, me hubiese gustado mucho más.

La serie es buena, es un anime muy recomendable, tan sólo el hablar de la Antártida lo hace original y es bastante ligero y sumamente digerible, algo falto de acción para mí y con un mensaje prefabricado sobre el valor de la amistad que se le puede perdonar porque finalmente es el tema central de la historia. Un anime recomendable, con drama, comedia y aventuras ligeras pero que se disfruta.

El Viaje a Agartha

Título Original: 星を追う子ども (Hoshi wo Ou Kodomo).
Género(s): Fantasía, Drama.
Director: Makoto Shinkai.
Estudio: ConMix Wave Films.
Emisión: 2011.
Duración: 116 minutos.
Extras:

Makoto Shinkai es mi director de anime favorito, ver una película de él es garantía de que me va a gustar, me va a sorprender y me va a maravillar de alguna manera, ya sea con los bellos escenarios que suele usar, las grandiosas melodía de la excelente dupla que hace con el compositor Tenmon o la historia dramática que suele ser su sello personal. El Viaje a Agartha es quizás la película menos valorada del afamado director, pero no por ello deja de ser muy buena.

Debo confesar que sí, esta película es la más floja de todas las que tiene es su cada vez más laureado repertorio, su diseño me remite mucho a obras de Ghibli como El Viaje de Chihiro, aunque sin perder el particular diseño que Shinkai ha impreso a todas sus obras desde Kanojo to Kanojo no Neko. También cabe resaltar que se sale un poco del drama al que nos tiene acostumbrados, donde el tiempo y las distancia separan a dos amantes, aquí cambia la mezcla de urbanidad y ruralidad embebida en una ligera Ciencia Ficción por el clásico viaje de la Fantasía con estética medieval, creo que Makoto se atrevió a salir de su zona de confort con esta obra, y con resultados muy buenos aunque no sobresalientes.

La calidad técnica es maravillosa, como en todas las obras de Shinkai, aunque el estilo en el diseño de los personajes no fue totalmente de mi agrado, no porque estén mal, sino porque se aleja un poco del estilo tradicional que habíamos visto en sus obras anteriores. Los escenarios son maravillosos, de los mejores que he visto, sobre todo porque todo transcurre en un pequeño pueblo rural y en un mundo de fantasía de estilo medieval. La música, compuesta por Tenmon, es igualmente excelsa, ambienta a la perfección y se hace uno con la historia y sus escenarios.

Como es costumbre vemos los tradicionales elementos simbólicos que Shinkai siempre pone en sus obras y que se hicieran obvios desde 5 centímetros por segundo, como son los trenes, los cerezos, las nubes, los cielos estrellados, el espacio y referencias al sintoísmo. Aquí no vemos un drama de separación por la distancia o el tiempo, sin embargo, dicho drama sigue vigente, esta vez con la separación a causa de la muerte y el sufrimiento que enfrentan los personajes debido a lo difícil que resulta dejar ir a las personas que han fallecido.

La historia gira en torno a Asuna Watasabe, una chica de secundaria que vive con su madre, quien trabaja como enfermera y constantemente está ausente de casa. Asuna pasa la mayor parte del tiempo sola encargándose de las tareas del hogar y usando su tiempo libre para subir a una montaña cercana con un pequeño radio que le dejó su difunto padre para buscar señales de audio.

Mientras Asuna se dirige a su lugar en la montaña es atacada por una extraña criatura. Los reportes indicaban que un oso había sido visto en las cercanías del pueblo, pero aquel animal no era un oso. La criatura amenaza a la chica pero un extraño joven aparece para defenderla y derrota al oso. Aquel chico se llama Shun y dice venir de un lugar llamado Agartha. De inmediato ambos generan un fuerte vínculo y se hacen amigos, pero la repentina muerte del chico deja triste a Asuna y llena de preguntas sobre su origen y la criatura de la cual la defendió.

Unos días después un nuevo maestro llega a la escuela de Asuna y le cuenta diversas historias sobre la mitología que tienen que ver con la vida y la muerte, en todas ellas siempre se habla de un lugar donde viven los antiguos dioses y se resguardan conocimientos ancestrales que podrían incluso traer a los muertos a la vida. Aquel lugar recibe diversos nombres, uno de ellos es Agartha. Intrigada por esas historias Asuna decide averiguar más, su profesor le explica que él ha estado investigando sobre el lugar, el cual parece ser real y que aquel oso que la atacó en realidad en un guardián de ese mundo que recibe el nombre de Quetzalcoatl.

Con la tristeza de haber perdido a su amigo, Asuna regresa a la montaña, donde encuentra a un chico muy similar a Shun, pero no se trata de él. Al parecer ese nuevo joven viene a recuperar el cristal (clavis) que Shun tenía en el cuello y que le dio el poder de derrotar al oso. Dicho cristal es al parecer una llave para entrar a Agartha. Inesperadamente un grupo de militares ataca a los chicos y los persiguen a las entrañas de la tierra, hasta llegar a una entrada hacia ese misterioso mundo. Entre los militares se encuentra el profesor de Asuna, quien revela que son parte de una organización que intenta encontrar Agartha para traer los conocimientos a la superficie.

El profesor, Asuna y Shin, quien resultó ser el hermano de Shun, entran con ayuda del cristal hacia Agartha, donde recorren un peligroso camino para encontrar la puerta de la vida y la muerte a fin de regresar a la vida a sus seres queridos, Asuna intentará recuperar a Shun mientras su profesor tratará recuperar a su difunta esposa. El resto de la historia nos muestra el viaje y la forma en cómo los personajes enfrentan el difícil proceso de aceptar la muerte de sus seres queridos, aceptando que la muerte es parte de la vida. También se muestra la historia de Agartha y la razón del porque se mantiene oculta en las profundidades de la tierra.

Además del drama y el mensaje sobre la pérdida de los seres queridos y la aceptación de la muerte como parte natural de la vida, los elementos folclóricos que nos remite al sintoísmo japonés, al creacionismo cristiano y a las deidades mesoamericanas me resultaron muy interesantes. Todo en Agartha tiene un equilibrio y una función, por ejemplo, cuando los animales mueren son ingeridos por los Quetzalcoatl para darles vida y formar parte de algo más grande. El diseño de los Quetzalcoatl es hermoso, refleja la vejes del tiempo, la sabiduría, la experiencia y un apego con la naturaleza que lamentablemente hemos olvidado.

Personalmente me gustó mucho esa parte de los Quetzalcoatl y su función dentro de la naturaleza, aunque Agartha también resultó ser un lugar hermoso, un mundo en ruinas un tanto al estilo de la fantasía medieval, donde se percibe que habita algo antiguo y sabio. Según se dice cuando la humanidad evolucionó los dioses dejaron de ser necesarios y se ocultaron el Agartha con algunos clanes humanos, los Quetzalcoatl como guardianes y los conocimientos más ancestrales. En Agartha, como en todo buen mundo de fantasía, hay criaturas buenas y apacibles, así como seres peligrosos que son parte de un mismo equilibrio.

Ahora bien, la búsqueda por un lugar antiguo donde yacen los conocimientos me recordó muchos a la temática de la búsqueda de la Atlántida, y de hecho Agartha ha sufrido un destino similar siendo atacada por los humanos en diferentes ocasiones. Fuera de ese cliché el resto de la obra es hermoso, nos muestra que Shinkai también saber desarrollar muy bien la fantasía y logra sumergirnos en la nostalgia y la melancolía provocadas por una soledad creada por la pérdida de un ser querido, no obstante, la muerte es sólo una parte más de la vida que debemos aceptar sin miedo.

Top 5 de anime

Hace algunos año publiqué mi Top 3 de Anime, no hacía un topo 5 o top 10 porque no tenía claro qué otras de las muchas obras de animación japonesa que había visto debería figurar en mi lista de favoritas, aunque una cosa sí tengo muy segura y es que las películas de Ghibli, Makoto Shinkai y Mamoru Hosoda nunca figurarán en estos tops por la simple y sencilla razón de que me parecen tan buenas que deben ser consideradas aparte. Hoy por fin creo que puedo establecer mis 5 series de anime favoritas, las cuales son las siguientes:

1. Neon Genesis Evangelion

Sin duda Evangelion es y será mi anime favorito por siempre, veo muy difícil que alguna otra serie le quite el primer lugar que ganó desde 2006 cuando la vi por primera vez, e incluso ahora con el Rebuild (sobre todo con 3.33) he ratificado mi gusto por ella.

2. Ergo Proxy

Uno de mis animes Cyberpunk favoritos, con una estética muy particular, un diseño que me encanta y un manejo fabuloso de sus oscuros escenarios. Ergo Proxy se mantiene en el segundo lugar desde hace doce años.

3. Bokurano

La lista sigue sin cambios hasta el tercer lugar, y aunque no he visto Bokurano otra vez desde 2007, estoy seguro de que a pesar de que los años me hagan considerar que es menos buena que cuando la vi por primera vez, no saldrá del topo 5 de favoritos, pues la crudeza de su historia es algo que ninguna otra serie ha podido superar en todos estos años.

4. Great Teacher Onizuka

La primera nueva adición es GTO y no es sólo que al trabajar actualmente como profesor me siente identificado o que desde siempre me han gustado las series con temática escolar, sino por la construcción del personaje principal, la forma en que encara sus problemas y la inherente y extraordinaria comedia que todavía mantiene los toques de rudeza propios de los 90 y que en los últimos años he extrañado mucho a causa de todo el anime hiperestilizado de la actualidad. Onizuka nos enseña que un buen profesor no es aquel que se apega a manual, sino aquel que en verdad se preocupa por dejar una enseñanza útil a sus alumnos.

5. Cowboy Bebop

No podemos dejar a otro clásico noventero fuera de la lista y menos a uno cuya temática espacial es fabulosa. Cowboy Bebop no sólo nos regala una extraordinaria aventura espacial, tema que me ha llamado mucho la atención últimamente desde que vi la serie el año pasado y además sus personajes y banda sonora son un verdadero deleite.

Eventualmente espero poder hacer un top 10, no estoy seguro si obras como Fullmetal Alchemist o Death Note figurarán en ella, ambas son muy buenas que me guastaron mucho en su momento, espero volver a verlas pronto. Otras que muy posiblemente podrían entrar en ese top 10 son Mushishi, a quien sólo puedo describir como “un poema hecho animación” y Megalo Box, una de las más recientes y que me recordó mucho el estilo de Cowboy Bebop y cuyos personajes y música también me encantaron. La próxima vez que haga un top de anime favorito será cuando tenga a mis diez mejores.

Megalo Box

Título Original: メガロボクス (Megaru Bakusu).
Género(s): Spokon, Drama, Seinen.
Director: Yô Moriyama.
Estudio: TMS Entertainment.
Emisión: 2018.
Duración: 13 episodios.
Extras:

Hacía mucho que no veía una obra adulta y fuerte que fuese actual, la mayoría de este anime rudo y sin la excesiva estilización y delicadeza del anime actual murió a principios de este siglo, por lo que ver un anime como Megalo Box me resultó sencillamente estupendo, pues tiene violencia en la medida justa, una trama atractiva, peles y acción suficientes y una banda sonora formidable.

La calidad técnica es muy buena, pues si bien tiene los rasgos del anime actual aún conserva cierta esencia de esa rudeza propia de antaño. En mi opinión un diseño de personajes más ochentero le hubiese ido perfecto, pero el resultado actual es igualmente bueno y las escenas de peleas siguen luciendo muy bien, con la medida justa de sangre. La música por su parte es espectacular, de los mejores soundtracks que he escuchado, pues esas canciones de Hip-Hop le dan un toque distinto y urbano bastante undeground, pero no sólo en la música destaca, también en la ambientación y los sonidos de fondo.

Además de la parte sonora y el diseño de personajes, el diseño de escenarios fue otras de las cosas que me gustaron. En primera tenemos un claro ejemplo de Centro-Periferia, donde los ciudadanos viven en opulenta ciudades mientras aquellos sin identificación viven en las afueras, las cuales son páramos desolados sin buenos servicios. Las calles de la parte externa son una ecléctica mezcla entre lo rural y lo urbano donde el abandono se hace evidente, se notan la falta de servicios, la extrema pobreza y la violencia constante propias del Cyberpunk.

El diseño de la parte decadente de la ciudad me recuerda a obras como Akira, mientras el estilo del protagonista y la música me remiten a obras como Afro Samurai y me recuerdan a personajes como Spike de Cowboy Bebop. Además, el cyberware que usan para pelear (tecnología gear) le da ese toque cienciaficcionero que tanto me encanta, además del hecho de que se desarrolla en un futuro no especificado.

La historia gira en torno a Junk Dog, un peleador de Magalobox que se dedica a las peleas clandestinas junto a su manejador Nanbu. Juntos venden las peleas al mejor postor viviendo de lo que sus apuestas fraudulentas les generan. A pesar de ello, Junk Dog en realidad tiene un talento innato sobre el ring. El Megalobox es un tipo de box donde los peleadores usan un equipo mecánico llamado Gear para mejorar sus habilidades, estos equipos han avanzado tecnológicamente hasta convertirse en verdaderas proezas científicas.

Shirato es una de las compañías más poderosas de la ciudad y la principal desarrolladora del Gear más avanzando de todos, un Gear integrado unido quirúrgicamente a su portador. Intentando demostrar que ellos son la mejor opción para proveer de estos Gear al ejército, Yukiko Shirato, líder de la empresa, ha decidido organizar un torneo de Megalobox donde todos pueden participar, sólo cuatro llegarán a Megalonia, la gran final, donde tendrán la oportunidad de desafiar a su campeón, Yuri.

Por azares del destino Yuri y Junk Dog tienen un altercado y terminan enfrentándose, Yuri derrota a Junk Dog y le dice que si quiere la revancha deberá ganarse una reputación y llegar a su ring en Megalonia. Con esa motivación Junk Dog decide entrar al torneo, pero Nanbu, su entrenador, usará esa oportunidad para saldar sus deudas con la mafia. Así ambos se embarcan en una travesía para pasar de las peleas clandestinas al boxeo profesional donde sólo llegan los más grandes.

Junk Dog no tiene una ciudadanía, así que la mafia les ayuda a conseguir una identificación falsa para que pueda inscribirse al torneo. Joe, como ahora se llama, inicia en el último lugar del ranking y deberá escalar lugares para llegar a los cuatro primeros y poder enfrentar a Yuri nuevamente, para ello Nanbu tiene un plan, Joe peleará sin Gear, pues además de no tener dinero para conseguir uno resulta una excelente estrategia para volverlo popular rápidamente. Nace así “Gearless” Joe el primer peleador de Megalobox en luchar sin Gear.

Como podemos imaginar la serie tiene la estructura típica del Shônen, donde nuestro protagonista irá subiendo en el ranquin con forme enfrenta a tipos cada vez más fuertes y mejora sus habilidades naturales ante la falta de quipo. Sin embargo, hay mucho más que solo peleas, pues el trasfondo dramático y los secretos empresariales de Shirato le dan un interesante toque de complejidad. El propio Megalobox no es sólo un deporte, sino un marcador social, en donde los ricos y poderosos se enfrentan en peleas oficiales mientras los pobres sin ciudadanía sólo pueden aspirar a peleas clandestinas.

Hay muchos detalles sobre el boxeo que también me parecen buenos, sobre todo en esa relación que Nanbu tiene con Joe y la forma en que le enseña a compensar su falta de Gear mediante técnica y estrategia. Como era de esperar, es obvio que nuestro héroe llegará a la final a pesar de sus desventajas y las intenciones de Shirato por no dejar que un peleador ilegal se corone con el campeonato.

La historia en general es muy predecible y resulta ser la típica historia de boxeo al estilo Rocky, aunque no deja de ser entretenida, además de que todos los personajes se vuelven entrañables y tienen un enorme crecimiento. No obstante, como en todo buen Shônen, los protagonistas deberán enfrentar obstáculos que no dejarán que lleguen fácilmente a la final, los giros y las complicaciones son simples, pero uno se encariña tanto con los personajes que realmente desea verlos triunfar.

En cuanto a los personajes el más interesante es Yuri, pues si bien en el antagonista no es para nada un enemigo, de hecho es el personaje más noble y honorable de todos, a pesar de ser el estereotipo del peleador ruso, fuerte, muy técnico y serio. Aunque en general todos los países con mayor tradición boxística están representados, tenemos al peleador japonés, al ruso, al estadounidense y al mexicano. El final es algo abierto pero muy decoroso para ambos boxeadores, lo que hace de la serie una gran obra que es absolutamente recomendable, incluso si, como yo, no son grandes fans de boxeo.