Top 5 de anime

Hace algunos año publiqué mi Top 3 de Anime, no hacía un topo 5 o top 10 porque no tenía claro qué otras de las muchas obras de animación japonesa que había visto debería figurar en mi lista de favoritas, aunque una cosa sí tengo muy segura y es que las películas de Ghibli, Makoto Shinkai y Mamoru Hosoda nunca figurarán en estos tops por la simple y sencilla razón de que me parecen tan buenas que deben ser consideradas aparte. Hoy por fin creo que puedo establecer mis 5 series de anime favoritas, las cuales son las siguientes:

1. Neon Genesis Evangelion

Sin duda Evangelion es y será mi anime favorito por siempre, veo muy difícil que alguna otra serie le quite el primer lugar que ganó desde 2006 cuando la vi por primera vez, e incluso ahora con el Rebuild (sobre todo con 3.33) he ratificado mi gusto por ella.

2. Ergo Proxy

Uno de mis animes Cyberpunk favoritos, con una estética muy particular, un diseño que me encanta y un manejo fabuloso de sus oscuros escenarios. Ergo Proxy se mantiene en el segundo lugar desde hace doce años.

3. Bokurano

La lista sigue sin cambios hasta el tercer lugar, y aunque no he visto Bokurano otra vez desde 2007, estoy seguro de que a pesar de que los años me hagan considerar que es menos buena que cuando la vi por primera vez, no saldrá del topo 5 de favoritos, pues la crudeza de su historia es algo que ninguna otra serie ha podido superar en todos estos años.

4. Great Teacher Onizuka

La primera nueva adición es GTO y no es sólo que al trabajar actualmente como profesor me siente identificado o que desde siempre me han gustado las series con temática escolar, sino por la construcción del personaje principal, la forma en que encara sus problemas y la inherente y extraordinaria comedia que todavía mantiene los toques de rudeza propios de los 90 y que en los últimos años he extrañado muchos a causa de todo el anime hiperestilizado de la actualidad. Onizuka nos enseña que un buen profesor no es aquel que se apega a manual, sino aquel que en verdad se preocupa por dejar una enseñanza útil a sus alumnos.

5. Cowboy Bebop

No podemos dejar a otro clásico noventero fuera de la lista y menos a uno cuya temática espacial es fabulosa. Cowboy Bebop no sólo nos regala una extraordinaria aventura espacial, tema que me ha llamado mucho la atención últimamente desde que vi la serie el año pasado y además sus personajes y banda sonora son un verdadero deleite.

Eventualmente espero poder hacer un top 10, no estoy seguro si obras como Fullmetal Alchemist o Death Note figurarán en ella, ambas son muy buenas que me guastaron mucho en su momento, espero volver a verlas pronto. Otras que muy posiblemente podrían entrar en ese top 10 son Mushishi, a quien sólo puedo describir como “un poema hecho animación” y Megalo Box, una de las más recientes y que me recordó mucho el estilo de Cowboy Bebop y cuyos personajes y música también me encantaron. La próxima vez que haga un top de anime favorito será cuando tenga a mis diez mejores.

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Megalo Box

Título Original: メガロボクス (Megaru Bakusu).
Género(s): Spokon, Drama, Seinen.
Director: Yô Moriyama.
Estudio: TMS Entertainment.
Emisión: 2018.
Duración: 13 episodios.
Extras:

Hacía mucho que no veía una obra adulta y fuerte que fuese actual, la mayoría de este anime rudo y sin la excesiva estilización y delicadeza del anime actual murió a principios de este siglo, por lo que ver un anime como Megalo Box me resultó sencillamente estupendo, pues tiene violencia en la medida justa, una trama atractiva, peles y acción suficientes y una banda sonora formidable.

La calidad técnica es muy buena, pues si bien tiene los rasgos del anime actual aún conserva cierta esencia de esa rudeza propia de antaño. En mi opinión un diseño de personajes más ochentero le hubiese ido perfecto, pero el resultado actual es igualmente bueno y las escenas de peleas siguen luciendo muy bien, con la medida justa de sangre. La música por su parte es espectacular, de los mejores soundtracks que he escuchado, pues esas canciones de Hip-Hop le dan un toque distinto y urbano bastante undeground, pero no sólo en la música destaca, también en la ambientación y los sonidos de fondo.

Además de la parte sonora y el diseño de personajes, el diseño de escenarios fue otras de las cosas que me gustaron. En primera tenemos un claro ejemplo de Centro-Periferia, donde los ciudadanos viven en opulenta ciudades mientras aquellos sin identificación viven en las afueras, las cuales son páramos desolados sin buenos servicios. Las calles de la parte externa son una ecléctica mezcla entre lo rural y lo urbano donde el abandono se hace evidente, se notan la falta de servicios, la extrema pobreza y la violencia constante propias del Cyberpunk.

El diseño de la parte decadente de la ciudad me recuerda a obras como Akira, mientras el estilo del protagonista y la música me remiten a obras como Afro Samurai y me recuerdan a personajes como Spike de Cowboy Bebop. Además, el cyberware que usan para pelear (tecnología gear) le da ese toque cienciaficcionero que tanto me encanta, además del hecho de que se desarrolla en un futuro no especificado.

La historia gira en torno a Junk Dog, un peleador de Magalobox que se dedica a las peleas clandestinas junto a su manejador Nanbu. Juntos venden las peleas al mejor postor viviendo de lo que sus apuestas fraudulentas les generan. A pesar de ello, Junk Dog en realidad tiene un talento innato sobre el ring. El Megalobox es un tipo de box donde los peleadores usan un equipo mecánico llamado Gear para mejorar sus habilidades, estos equipos han avanzado tecnológicamente hasta convertirse en verdaderas proezas científicas.

Shirato es una de las compañías más poderosas de la ciudad y la principal desarrolladora del Gear más avanzando de todos, un Gear integrado unido quirúrgicamente a su portador. Intentando demostrar que ellos son la mejor opción para proveer de estos Gear al ejército, Yukiko Shirato, líder de la empresa, ha decidido organizar un torneo de Megalobox donde todos pueden participar, sólo cuatro llegarán a Megalonia, la gran final, donde tendrán la oportunidad de desafiar a su campeón, Yuri.

Por azares del destino Yuri y Junk Dog tienen un altercado y terminan enfrentándose, Yuri derrota a Junk Dog y le dice que si quiere la revancha deberá ganarse una reputación y llegar a su ring en Megalonia. Con esa motivación Junk Dog decide entrar al torneo, pero Nanbu, su entrenador, usará esa oportunidad para saldar sus deudas con la mafia. Así ambos se embarcan en una travesía para pasar de las peleas clandestinas al boxeo profesional donde sólo llegan los más grandes.

Junk Dog no tiene una ciudadanía, así que la mafia les ayuda a conseguir una identificación falsa para que pueda inscribirse al torneo. Joe, como ahora se llama, inicia en el último lugar del ranking y deberá escalar lugares para llegar a los cuatro primeros y poder enfrentar a Yuri nuevamente, para ello Nanbu tiene un plan, Joe peleará sin Gear, pues además de no tener dinero para conseguir uno resulta una excelente estrategia para volverlo popular rápidamente. Nace así “Gearless” Joe el primer peleador de Megalobox en luchar sin Gear.

Como podemos imaginar la serie tiene la estructura típica del Shônen, donde nuestro protagonista irá subiendo en el ranquin con forme enfrenta a tipos cada vez más fuertes y mejora sus habilidades naturales ante la falta de quipo. Sin embargo, hay mucho más que solo peleas, pues el trasfondo dramático y los secretos empresariales de Shirato le dan un interesante toque de complejidad. El propio Megalobox no es sólo un deporte, sino un marcador social, en donde los ricos y poderosos se enfrentan en peleas oficiales mientras los pobres sin ciudadanía sólo pueden aspirar a peleas clandestinas.

Hay muchos detalles sobre el boxeo que también me parecen buenos, sobre todo en esa relación que Nanbu tiene con Joe y la forma en que le enseña a compensar su falta de Gear mediante técnica y estrategia. Como era de esperar, es obvio que nuestro héroe llegará a la final a pesar de sus desventajas y las intenciones de Shirato por no dejar que un peleador ilegal se corone con el campeonato.

La historia en general es muy predecible y resulta ser la típica historia de boxeo al estilo Rocky, aunque no deja de ser entretenida, además de que todos los personajes se vuelven entrañables y tienen un enorme crecimiento. No obstante, como en todo buen Shônen, los protagonistas deberán enfrentar obstáculos que no dejarán que lleguen fácilmente a la final, los giros y las complicaciones son simples, pero uno se encariña tanto con los personajes que realmente desea verlos triunfar.

En cuanto a los personajes el más interesante es Yuri, pues si bien en el antagonista no es para nada un enemigo, de hecho es el personaje más noble y honorable de todos, a pesar de ser el estereotipo del peleador ruso, fuerte, muy técnico y serio. Aunque en general todos los países con mayor tradición boxística están representados, tenemos al peleador japonés, al ruso, al estadounidense y al mexicano. El final es algo abierto pero muy decoroso para ambos boxeadores, lo que hace de la serie una gran obra que es absolutamente recomendable, incluso si, como yo, no son grandes fans de boxeo.

Final Space

Título Original: Final Space.
Género(s): Ciencia Ficción, Space Opera, Drama, Comedia.
Creador: Olan Rogers.
Estudio: TBS.
Emisión: 2018.
Duración: 10 episodios.
Extras:

Desde que vi Cowboy Bebop me quedó un peculiar gusto por las aventuras espaciales, aunque ya me gustaban desde antes gracias a las obras de Leiji Matsumoto. No obstante, encontrar una buena aventura espacial es difícil, pero el diseño que mostraba Final Space me resultó lo suficientemente atractivo y agradable como para decidirme a verla.

Siendo honesto no esperaba mucho de la serie, tenía expectativas muy bajas, pues su diseño la hacía lucir como la típica serie cómica llena de humor gringo y aventuras exageradas sin mayor complejidad, sin embargo, fue totalmente diferente y mucho mejor de lo que yo esperaba. Sobre todo por la enorme cantidad de referencias a otras obras con temática de ciencia ficción espacial, sobre todo de las películas Moon y 2001: Odisea del Espacio (Stanley Kubrik, 1968).

La calidad técnica es buena, la animación me recuerda programas estadounidenses como Futurama y Hora de Aventura, aunque su estilo es diferente. Los escenarios me gustaron mucho puesto que logran sumergirnos en el profundo del espacio como toda buena Opera Espacial debe hacer. El diseño y desarrollo de los personajes también es bueno, aunque un par de ellos son algo insoportables, como el robot KVN y el protagonista, que en ocasiones se hace el gracioso de una forma algo frustrante. Fuera de esto, el resto de personajes es muy bueno, sobre todo HUE, cuyo tono de voz (al menos en el doblaje latino) me recuerda al Hall 9000.

Lo más destacable, además de los escenarios es la música. Realmente me gustó mucho la banda sonora, pues no sólo ayuda en la ambientación del espacio profundo o las entretenidas escenas de acción, sino que logra darle ese toque dramático y nostálgico que algunas escenas requieren, sobre todo cuando hay muchos momentos de comedia tonta.

La historia gira en torno a Gary Goodspeed, un joven que fue sentenciado a cinco años de prisión en una nave espacial luego de causar estragos en la flota de la Guardia Infinity al intentar suplantar a un capitán para tratar de impresión a Quinn, una chica de la que se enamoró. Mientras cumple su condena en una nave donde todos sus compañeros son robots, un extraño y amistoso extraterrestre verde choca con su nave. Gary nombra al pequeño Mooncake, en recuerdo a una mascota que su difunto padre le regaló.

Rápidamente una flota de piratas espaciales llega hasta su nave reclamando a E351, el nombre real de la pequeña bola verde que Gary ha adoptado como su nuevo amigo. Gary se reúsa a entregarlo y escapa, pero uno de los bandidos, Avocato, se cuela en la nave, aunque es capturado. Luego de algún tiempo como prisionero Avocato y Gary se hacen amigos, y nuestro protagonista decide ayudar a su nuevo compañero a recuperar a su hijo, quien estaba secuestrado por Lord Comandante, un pequeño pero poderoso ser que desea a Mooncake para abrir el Final Space y obtener la inmortalidad.

Mientras Avocato y Gary inician su rescate, una capitana de la Guardia Infinity se topa con ellos, esa chica es Quinn, la mujer de la que Gary ha estado enamorado todo este tiempo. Quinn les explica que ha encontrado una fisura en el espacio que si no es cerrada devorará a toda la Tierra, así que Avocato y Gary se unen a ella para tratar de salvar al universo.

La premisa inicial es muy simple, pues tenemos al malo que es poderoso y busca algo que casualmente nuestro protagonista tiene, hay un peligro que amenaza a la humanidad y sólo nuestros héroes son capaces de detenerlo. Sin embargo, con forme avanzan los capítulos la trama se va complejizando agradablemente, vemos que el villano no es el típico ser maligno ni que los protagonistas son totalmente infalibles. Pero lo más interesante es cuando se revela lo que hay en el Final Space, al otro lado de la fisura que está por destruir a la Tierra.

Además de los viajes espaciales tenemos viajes en el tiempo y sobre todo un grupo de criaturas cuyo poder es inconmensurable, los Titanes, que son la verdadera amenaza. Lamentablemente sólo conocemos un poco sobre ellos en esta temporada, pero esperemos que en el futuro se les dé mayor participación.

En lo personal me encantó que los protagonistas no fueran los típicos héroes que sobreviven a cualquier peligro, sino que de hecho sufrieran bajas y el final de temporada quedara en un desenlace dramático que esperemos no se resuelva a futuro de manera poco creíble, sino que mantenga en dramatismo que vimos en lo últimos capítulos. Las siguientes temporadas pueden prometer mucho si no caen en los típicos clichés. Y algo como esto es justo lo que me encantaría ver de The Ricochet Splendid y espero algún día alguna productora vea el potencial que el pequeño corto argentino tiene para convertirse en una magnifica Opera Espacial.

El niño y la bestia

Título Original: バケモノの子 (Bakemono no Ko).
Género(s): Fantasía, Sobrenatural, Drama.
Director: Mamoru Hosoda.
Estudio: Studio Chizu.
Emisión: 2015.
Duración: 120 minutos.
Extras:

Mamoru Hosoda es uno de mis directores de anime favoritos desde que vi Tokikake, ahora con El niño y la bestia reafirmo por qué me gustan tanto sus películas, pues esa mezcla de mundos fantásticos, hermosos escenarios, drama y aventura junto con un trasfondo que o bien reflejan la vida moderna pero rural de Japón, o bien lo hacen de su folclor y tradiciones más ancestrales.

Bekemono no Ko es hasta ahora mi película favorita de este director a nivel visual, pues tan sólo el poder ver todo lo que nos muestra en pantalla es un verdadero deleite, algo que no había experimentado desde hace mucho y que sólo podría compáralo con los escenarios de Ghibli o el extremo detalle de obras como Tekkonkinkreet. Además de la animación tenemos una historia increíble y una banda sonora formidable.

La calidad de animación es impresionante como ya mencioné, los escenarios urbanos son una belleza pues muestran una enorme cantidad de elementos y detalles que nunca generan contaminación visual. Hay momentos en los que la calidad de los escenarios es tan realista que bien podríamos estar viendo una fotografía tomada en las calles de Shibuya. Pero no sólo es la urbe nipona la que destaca en su recreación, sino la construcción del mundo de las bestias, sobre todo la ciudad de Jutengai y su mercado que con tan sólo verlo uno puede inferir que ese mundo está lleno de historia, tradición y mucho folclor. Sin olvidar que las escenas de acción son increíbles.

En cuanto a la construcción de personajes, ésta también me gustó mucho. A nivel visual su diseño es simple, lo que contrasta con el nivel de detalle de los escenarios pero resulta totalmente congruente con el estilo característico de Hosoda, el cual se ha convertido en su sello particular. Las personalidades también son interesantes, pues si bien todas caen en los típicos clichés, logran crecer y no se quedan estancadas. Ren y Kumatetsu, los protagonistas, son los típicos personajes Shônen, fuertes y obstinados, y el villano en cuestión surge del típico trauma de la infancia por ser diferente.

Si la parte visual es impresionante la banda sonora no que queda atrás. Todas las canciones son muy buenas, sumamente agradables y aportan muchísimo a la ambientación, desde las partes cómicas y llenas de emoción y venturas, hasta las partes más sombrías y tristes. Todos los elementos en su conjunción hacen de esta obra una verdadera obra de arte. Y si en la parte técnica es buena, la historia es igualmente sobresaliente.

La historia gira en torno a Ren, un niño de nueve años que se quedó huérfano por parte de su madre y cómo sus padres se habían divorciado la familia materna se quedó con la custodia del chico pues al ser el único varón estaba destinado a ser el heredero del clan. Ren, abandonado por su padre y ante la frialdad de su familia adoptiva decide escapar y empieza a vagar por las calles de Shibuya.

En otro mundo, uno ajeno al nuestro y oculto, viven las bestias, seres con apariencia de animales antropomorfizados que tienen la capacidad de trascender y alcanzar la divinidad convirtiéndose en dioses. En la ciudad de Juntengai, el líder ha decidido que es momento de retirarse y trascender, para ello necesita un sucesor. Dos bestias se disputan el cargo, el noble y respetado Iozen, padre de dos chicos y maestro de muchos discípulos, y Kumatetsu, un necio y arrogante oso que si bien es fuerte no tiene la personalidad para ser líder. Ambos deben enfrentarse para ganar el puesto, pero antes de que la batalla ocurra Kumatetsu deberá encontrar un aprendiz y aprender a ser el guía que un verdadero líder debe ser.

Desesperado porque ninguno de sus pupilos soporta el trato que les da, Kumatetsu decide que está dispuesto a aceptar a un humano como aprendiz sin con ello puede entrar a la contienda contra Iozen. Mientras caminaba por las calles de Shibuya encuentra a Ren llorando en el suelo y le ofrece ser su maestro, sin saber realmente cómo, Ren logra seguir ha Kumatetsu hasta Jutengai e inicia así su camino como el aprendiz de una bestia.

Esa parte mitología y folclórica de dos mundos totalmente separados pero al mismo tiempo influenciados el uno por el otro me gustó mucho, aunque no es algo novedoso en el cine en esta ocasión la hermosa construcción de ese otro mundo y todos los aspectos culturales vertidos en él me fascinaron. Jutengai era un pueblo vibrante, con tradiciones, costumbres e historia, tanto o más ricas que el mundo humano. La razón de mantener separados ambos mundos era porque los humanos pueden llegar a albergar tal odio en su corazón que podrían terminar consumidos por la oscuridad.

Ren, al convertirse en aprendiz de Kumatetsu, fue visto en un inicio como alguien despreciable, al ser un humano no tenía las habilidades innatas de las bestias, pero tenía una formidable capacidad para aprender. Pero más que la existencia de dos mundos y la parte fantástica, lo que en verdad es importante es ver el crecimiento que tanto Ren como su maestro tuvieron al aprender el uno del otro, esa relación de maestro-aprendiz trascendió a tal grado que bien podría compararse con la de padre e hijo.

En todo el filme hay un evidente mensaje sobre la labor docente, pues nos demuestra que un buen maestro es aquel que tiene la habilidad y sencillez para aceptar que puede aprender más de los alumnos que ellos de él. Antes de tomar a Ren como aprendiz nadie quería entrenar con Kumatetsu, pero luego de ver lo fuerte que el humano se había vuelto todos quisieron ser sus aprendices. Una entrañable relación entre un maestro y su discípulo es aquella en la que ambos crezcan a la par, enseñar no sirve de nada si al final del curso el único que aprendió y mejoró sus habilidades fue el alumno.

Sin duda, una obra magnifica, con un maravilloso mensaje sobre el valor de los lazos afectivos en la enseñanza y la forma en que ésta puede hacernos mejores personas. Una recomendación obligada pues tiene los elementos para atrapar a cualquiera, acción, peleas, un mundo fantástico lleno de bestias, folclor, poderes, drama, un muy leve toque de romance y una entrañable historia sobre la relación de un maestro y su alumno.

Luces en el Cielo

Título Original: 打ち上げ花火、下から見るか? 横から見るか? (Uchiage Hanabi, Shita Kara Miru ka? Yoko Kara Muri ka?).
Género(s): Drama, Romance, Ciencia Ficción.
Director: Akiyuki Shinbo y Nobuyuki Takeuchi.
Estudio: Shaft.
Emisión: 2017.
Duración: 90 minutos.
Extras:

Basada en una telenovela y película homónimas de 1993 escritas por Shunji Iwai, Luces en el Cielo es una agradable historia sobre romance y ciencia ficción, donde el drama y los viajes en el tiempo crean dimensiones que eventualmente llevan a los protagonistas a estar juntos, a pesar de que su destino era separarse.

Visualmente la película es hermosa, aunque por momentos algunos elementos del entorno pueden parecer muy acartonados e infantiles, factor que no fue de mi agrado pues contrasta con el tema dramático de la obra. Los escenarios naturales son bellísimos y en general la calidad de animación es formidable. La música le va perfecto y acentúa el toque dramático y el tono melancólico en el que está contada la historia. El diseño de personajes también me gustó mucho, no es que aporten algo nuevo pero cumplen muy bien.

La historia juega con matices tristes y alegres de maneja magistral, y la conjunción de los escenarios con la temática de ficción logran un resultado atractivo que me remite por momentos a obras de Mamuro Hosoda como Tokikake.  Aunque ese estilo dramático también me hace pensar un poco en las películas de Makoto Shinkai.

La historia gira en torno a Norimichi Shimada, un chico normal de secundaria que está secretamente enamorado de su compañera Nazuna Oikawa, una callada y poco social jovencita. Shimada y sus amigos discuten sobre si los fuegos artificiales son redondos o planos, ante tal debate deciden ir hasta el faro para ver los fuegos pirotécnicos en la noche y salir de dudas. Sin embargo, Nazuna ha invitado a Yosuke, uno de los amigos de Norimichi, a ver los fuegos esta noche.

Yosuke deja plantada a Nazuna, quien se encuentra con Norimichi y le confiesa que era a él a quien quería invitar realmente. No obstante, la intención de Nazuna no era tener una cita, sino un compañero con quien fugarse de casa, ya que su madre tiene un nuevo matrimonio y están por mudarse de la ciudad. Mientras Nazuna intenta dejar su casa es alcanzada por su madre, quien la lleva a rastras de regreso. Norimichi observa impotente y en su rabia por ayudar a su compañera lanza una extraña esfera que la chica había encontrado en la playa esa mañana y regresa en el tiempo hasta el momento en el que Nazuna decide a quién invitar.

Con forme la historia avanza Norimichi y Nazuna logran escapar cada vez más lejos, pero siempre hay algo que les impide fugarse y son atrapados. Cada vez que fallan en su intento Shimada lanza la esfera nuevamente y vuelven a intentar, creando una especie de bucle temporal en el que los eventos se repiten hasta que por fin logran estar juntos.

Si bien hay un elemento de ciencia ficción sobre los viajes en el tiempo, este no se aborda más allá del bucle temporal que permite a los protagonistas seguir avanzando. Aunque debemos notar el interesante aspecto de que en realidad no viajan en el tiempo, en el sentido de regresar sobre su misma línea temporal, lo que en realidad hace dicha esfera es transportarlos a otra dimensión donde los eventos que ellos ya vivieron aún no han pasado.

En sentido estricto Norimichi dejan su mundo o dimensión cada vez que hacen un salto y aunque él parece recordar las cosas que ya ha vivido el resto de personajes no. Personalmente me inclino a creer que lo que se trasporta a otros mundos no es su cuerpo sino su mente. El propio Norimichi se da cuenta de que cada vez que salta no está regresando en el tiempo, sino que llega a un nuevo mundo y eso lo sabe al notar ciertas anomalías en el ambiente, las cuales se ven muy bien reflejadas en la forma que adquieren los fuegos artificiales.

El final la historia se sale un poco del drama que se maneja en gran parte del filme e incluso esa cuestión de los viajes en el tiempo o entre dimensiones se torna un poco rara, pudiendo llegar a confundir a quienes no acostumbran este tipo de Ciencia Ficción, pero tampoco es una cosa demasiado compleja, puesto que la intención principal es mostrar el desarrollo de los sentimientos entre los protagonistas.

En conclusión, puedo decir que la película es buena, entretenida, visualmente muy atractiva y dramáticamente bien lograda, la parte de ficción no me encantó del todo aunque permite el peculiar desarrollo de la trama. No es algo nuevo ni que haga un gran aporte a la animación, tiene el potencial pero considero que se queda un poco corta, aunque tampoco es un tipo de obra que pretenda reinventar su género, simplemente busca contar una historia simple sobre drama y romance y eso lo hace muy bien.

Great Teacher Onizuka

Título Original: グレート・ティーチャー・オニヅカ (Gurêto Tichâ Onizuka).
Género(s): Comedia, Drama.
Director: Naoyasu Hanyu y Noriyuki Abe.
Estudio: Pierrot.
Emisión: 1999-2000.
Duración: 43 episodios.
Extras: 5 ovas

Un día decidí que quería ser profesor, un gran profesor, no de esos que se saben todo de memoria e inunda la mente de los alumnos con cientos de datos, ni el de la mejor reputación, sino aquel que realmente lograba dejar un impacto en la vida de sus estudiantes. Great Teacher Onizuka (GTO) es sin duda alguna la obra con temática docente más fabulosa que existe. GTO es el spin off del manga Shounan Jun’ai Gumi de Tôru Fujisawa.

La calidad técnica es muy buena, pues todavía tiene ese particular estilo rudo del anime de los 90 que resulta refrescante de ver en una industrian donde actualmente todo es súper estilizado y sin presencia. La música le va perfecto, el primer opening es asombroso y los escenarios sin ser lo más destacado cumplen a la perfección. Donde está el mayor acierto es en el diseño tanto a nivel visual como psicológico de los personajes, puesto que en conjunto todos aportan esa estructura tan versátil de la serie, para ir de lo cómico a lo dramático, del romance a la violencia, con adecuados toques de fan-service y acción en la medida justa.

La historia sigue a Eikichi Onizuka, un antiguo delincuente miembro de una peligrosa banda que ha decidido dejar esa vida atrás y encontrar un trabajo decente. Sin mayores estudios ni una preparación adecuada, decide hacer un internado para prepararse como profesor, pues es algo aparentemente fácil y le dará la oportunidad de estar entre jovencitas de preparatoria para enamorar a alguna de ellas. Así el sueño de Onizuka inicia por razones que el mismo terminará por dejar atrás al entregarse por completo a la docencia.

Su primera incursión en las aulas no es fácil, pues le toca el grupo de los problemáticos, alumnos rufianes a quienes no les importa aprender y que se aprovechan de la inexperiencia de su nuevo profesor para tenderle una trampa. Una de sus alumnas lo seduce mientras otros chicos de su clase le toman fotos inapropiadas, sin embargo, los malosos del salón no son nada para el viejo líder de una pandilla de verdaderos criminales. Usando sus habilidades en las artes marciales y su desprecio por las reglas académicas, Onizuka se gana el respeto y la admiración de sus estudiantes.

Pasado su interinato, Onizuka consigue su primer trabajo formal como profesor, ahora no deberá lidiar con violentos alumnos, sino con todo un grupo de adolescentes ingeniosos y sumamente inteligentes que detestan a sus profesores debido a la traición de uno de ellos tiempo atrás. La clase 2-4 es la más temida de la Academia Bosque Sagrado, varios profesores han salido llorando debido a las pesadas bromas de los alumnos y más de un tutor ha abandonado la docencia debido a su causa. Pero no Onizuka, quien logra sobrevivir a todos los ataque y ganarse el aprecio de cada estudiante en el aula poco a poco.

La sabiduría callejera de Eikichi parece ser lo único que le permite sobrevivir a sus clases y al odio que el subdirector, padres de familia y demás profesores tienen en su contra. Sin embargo, la directora de la academia y la profesora Azusa Fuyutsuki son las únicas que creen en él, pues a pesar de no tener los métodos más ortodoxos, tiene lo que un verdadero docente necesita para ejercer su profesión: una entrega total a sus alumnos.

La serie maneja la temática shônen de los enemigos multinivel, que en este caso son los alumnos de la clase 2-4. Cada grupo de alumnos a los que Onizuka se enfrente es más listo y peligroso que el anterior, pero siempre logra derrotarlos y ganarse su aprecio. Algunos incluso se hacen sus amigos y lo ayudan. Y ese aprecio se lo gana a pulso por dos cosas: (1) siempre asumía responsabilidad por sus acciones y (2) actuaba desinteresadamente para ayudar a sus alumnos, es decir, su interés era verdaderamente genuino; algo que uno de mis profesores llamaba el “brindarse al alumno”.

Por más delincuente que Onizuka haya sido en el pasado y a pesar de la falta de credenciales que lo acrediten como educador, tenía una cualidad muy importante, sabía escuchar a sus estudiantes, les prestaba verdadera atención, entendía sus problemas sin juzgarlos y sin importar las bromas o ataques que hubiesen hecho en su contra siempre estaba dispuesto a ayudarlos e incluso a entregar la vida por ellos. Y tal vez el propio Onizuka ni siquiera lo dimensionaba, pero eran las pequeñas acciones que él hacía las que resultaban significativas para sus estudiantes y hacían que se ganara su aprecio.

La forma de resolver los problemas es lo que verdaderamente le da sabor a la historia, pues lo hace de una manera asombrosa e inesperada, ya que no escatimará en el uso de la violencia para corregir a un estudiante conflictivo, ni en bromas humillantes para controlar a los más rebeldes, ni siquiera en exponer sexualmente a quienes abusan de los compañeros más débiles. Onizuka no era el profesor modelo, pero era el profesor que tenía que ser para mantener el control de una clase en su contra y lograr su principal objetivo, hacer de la escuela un lugar divertido. Y si bien Onizuka respetaba a sus alumnos, ese respeto no era gratis, ellos se lo debían de ganar.

Una de las cosas más sobresalientes en el manejo de la serie es el crecimiento de todos los personajes, los cuales maduran mucho, sobre todo el mismo Onizuka, quien en un principio sólo quería ser profesor para estar de morboso con las alumnas pero terminó por entregarse tanto a su trabajo que ni siquiera tuvo tiempo de acosar a las jovencitas. El resto de personajes también evolucionan de sobremanera, siempre guiados por las enseñanzas de Onizuka, las cuales no son como las típicas lecciones que se aprenden en el aula y se olvidan después del examen, sino que se aprenden con la experiencia y duran para toda la vida.

Con forme Onizuka se va ganando el aprecio de sus alumnos algunos capítulos bajan un poco su calidad argumental, y no me refiero a los que son de relleno, sino a aquellos en los que se trata de sacar a flote nuevamente este odio de la clase por los docentes, esto resulta en un abuso de los traumas de algunos estudiantes y eso se torna algo repetitivo por momentos, incluso el actuar de algunos alumnos se vuelve demasiado infantil y desesperante a pesar de estar justificado, fuera de ese aspecto el resto de la serie es excelente.

En una actualidad en donde la sociedad es hipersensible y los profesores no pueden aplicar correctivos físicos a sus alumnos pues estos los demandarían, GTO nos demuestra que un pequeño y violento correctivo a tiempo es mejor que un futuro criminal; hoy en día la serie podría considerarse como políticamente incorrecta en muchos aspectos. Hay mucho que rescatar en cuanto a las estrategias didácticas y pedagógicas que se muestran, pero la más importante es el tener genuino interés por tus alumnos.  Actualmente trabajo como profesor en nivel licenciatura y esta serie me pareció simplemente fabulosa, una recomendación obligada y directo a mi top 5 de anime favoritos.

Shiki Oriori

Título Original: 詩 季 織 々 (Shiki Oriori).
Género(s): Slice of life, Drama, Romance, Chick Flick.
Director: Li Haoling, Jiaoshou Yi Xiaoxing y Yoshitaka Takeuchi.
Estudio: CoMix Waves Films y Haoliners Animation League.
Emisión: 2018.
Duración: 74 minutos.
Extras:

Creada por la CoMix Waves Films, casa productora de las obras de Makoto Shinkai, Shiki Oriori es una peculiar e interesante coproducción entre China y Japón. La película nos muestra tres historias que se unen de cierta forma cuando sus protagonistas coinciden en un aeropuerto, pero que son completamente ajenas unas de otras pero se enfocan en mostrar los recuerdos alegres en la vida de sus protagonistas.

Si bien la obra no está dirigida por el laureado Makoto Shinkai, el hecho de haber sido animada por el mismo estudio refleja muchos de los elementos que es común ver en las obras del mentado director. Tanto el estilo de dibujo como el diseño de personajes y escenario dejan muy en claro la esencia del estudio. Incluso el tipo de historias dramáticas en donde se hace en recuento de la vida es parte de la constante en sus producciones. Sin olvidar la banda sonora que es realmente buena.

Si bien la obra tiene muchos puntos buenos, también flaquea en muchos otros. La calidad en general dista mucho de las obras actuales de Makoto, pero me recuerdan algunas de sus primeras películas allá por 2008. En mi opinión esta obra llega algunos años tarde, pues si bien hay un público que ama ver historias cuyo tema principal sea la vida cotidiana, Shinkai ha elevado tanto el estandarte en este tipo de obras que cualquier otra cosa termina por pasar desapercibida. Hace diez años este anime hubiese sido la sensación.

La obra gira en torno a tres historias que toman lugar en China y usan como tema principal la comida, la crisis laboral y la amistad. En cada una tenemos protagonistas distintos que viven una etapa algo difícil, lo cual les trae recuerdos de su infancia cuando las cosas eran mucho más tranquilas. En general la obra hace uso de la nostalgia de nuestro propio pasado al hace que los protagonistas se remitan a su infancia cuando las cosas no eran tan complicadas.

 

Fideos de Arroz

La primera historia gira en torno a Xiao Ming, un hombre joven que recuerda su infancia al lado de su abuela comiendo fideos San Xian. Para él la comida es algo muy importante pues le trae buenos recuerdos de su infancia y su familia.

La música en esta historia es maravillosa, el nivel de detalle en la animación de los platillos es sublime y la parte rural de China que se muestra le da un toque aún más nostálgico, y el poner la comida como tema central permite un complejo desarrollo en las emociones del protagonista debido a aquello que la comida representa socialmente, algo que permite grandes analogía de la vida.

Este corto es el que tiene más simbolismos o al menos tiene los más complejos. La preparación de los fideos en cada etapa de la vida del protagonista es tan tradicional como la cercanía que Xiao tiene con su familia, mientras más grande es y más lejos está de su casa los fideos que come son cada vez más comerciales.

Un pequeño desfile de modas

Quizás la historia menos compleja de todas es la segunda, pues a pesar de ser un drama que nos muestra los fracasos en la carrera de una modelo y las inseguridades que enfrenta cuando su belleza empieza a verse amenazada por el inevitable paso del tiempo, no deja de ser un Chick Flick en toda regla.

La historia gira en torno a Yi Lin y Lulu, dos hermanas que viven juntas luego de un tiempo de estar separadas. Yi Lin es una modelo profesional que ha estado en la cima durante los últimos años. A pesar de ser la modelo más cotizada, el paso de los años y la llegada de las nuevas generaciones ponen en riesgo la estabilidad de su carrera. La desconfianza hace presa de ella y la lleva a fracasar dejándola al borde de abandonarlo todo. Por su parte, su hermana menor trata de apoyarla mientras estudia diseño de modas.

El argumento principal es esa etapa de crisis que muchas mujeres jóvenes pueden llegar a enfrentar cuando empiezan a abandonar la juventud para dar paso a la madurez. Yi Lin se esforzaba en el trabajo para poder mantener a su hermana, pero eso había matado su pasión. La historia es buena y seguramente muchas mujeres jóvenes que estén viviendo una etapa de indecisión frente a su futuro profesional podrán verse identificadas.

Amor en Shanghai

La historia más compleja y dramática de todas en sin duda alguna la última. En ella vemos la odisea que viven tres inseparables amigos de la infancia cuando salen de la escuela secundaria y deben separarse para ingresar a la preparatoria. La historia parte del presente y hace un enorme flash back al pasado para conocer la vida en sus protagonistas cuando la ajetreada ciudad en la que ahora viven era sólo una urbe en crecimiento donde todavía había lugares que mantenían una esencia rural.

El protagónico recae en Li Mo, un joven arquitecto que se mudó a vivir sólo. Mientras desempacaban, él y su amigo de la infancia Pan encuentran el antiguo casete que él y su amiga Xiao Yu solía grabarse cuando eran niños. Si bien Li y Xiao era amigos, siempre habían sentido algo más el uno por el otro, esto llevó a Li a estudiar arduamente para poder entrar a la misma escuela que su amiga, quien había sido obligada a presentar el examen de ingreso a una de las preparatorias más prestigiosas.

A pesar de los esfuerzos de ambos, todos terminan por estudiar en escuelas distintas y Xiao se distancia de Li y Pan. Años más tarde cuando Li encuentra ese casete recuerda los viejos tiempos cuando los tres pasaban las tardes juntos después de la escuela, y corre hasta la casa de su abuela por una grabadora para poder escuchar la última grabación de su amiga que se había negado a escuchar diez años atrás.

Cada historia tiene sus puntos buenos y malos, pero en general las analogías que se pueden hacer al conjuntar las tres historias son muchas. Una de ella es que el número de protagonista aumenta de acuerdo con la historia, en la primera tenemos uno, luego dos y finalmente tres. Y cada una representa un aspecto diferente de las relaciones sociales que podemos llegar a enfrentar en diferentes momentos de nuestra vida. En la primera historia tenemos la soledad que la vida adulta e independiente puede llegar a provocar, en la segunda vemos el amor entre dos hermanas y en la tercera la amistar que trata de sobrevivir al paso del tiempo y la distancia.

En lo personal me gustó la obra aunque no la considero una obra maestra. Es buena en su ramo pero hay varias obras de los mismos géneros mucho más entrañables. Aunque si son fans de este tipo de películas y quieren ver algo que no sea demasiado desgarrador ni profundo ésta obra está muy bien. También es una gran recomendación para quienes deseen empezar a conocer este género conocido como recuentos de la vida.