Sundays

Título Original: Sundays.
Género(s): Ciencia Ficción / Cyberpunk, Postapocalíptico, Distopía.
Director: Mischa Rozema.
Emisión: 2015.
Duración: 14:30 minutos.
Extras:

Hace ya varios años que en mi lista de “cosas que debo ver o leer en internet” estaba la recomendación de este cortometraje. Cuando alguna cosa me parece interesante y está relacionada con la Ciencia Ficción, la animación o el cine suelo guardar el enlace para volver con más calma y quizás reseñar algo al respecto en el blog. Con el paso de los años he acumulado una gran lista de enlace que espero ir revisando durante este año y el primero de ellos es justamente este corto.

La principal característica del corto no es sólo el ser Ciencia Ficción ni ser Cyberpunk o tener una temática algo distópica, sino el estar ambientado en la Ciudad de México. Pues si bien las urbes son lugares frecuentemente usados para desplantar este tipo de historias, la capital de nuestro país, y en general las de toda Latinoamérica, rara vez son tomadas en cuenta, aún a pesar de que la estética de la CDMX es perfecta para este tipo de historia, como se constató desde los años 80 con el filme Total Recall.

La historia toma lugar en la Ciudad de México luego de que algún cataclismo, al parecer relacionado con una erupción solar, destruyera gran parte de la humanidad. Los sobrevivientes ahora viven en una ciudad hacinada con muchos problemas sociales y económicos, como la falta de servicios y la inseguridad. Además de eso, son vigilados por una empresa muy poderosa llamada Lenox, que observa y controla todo a través de miles de cámaras por toda la ciudad. Ben nuestro protagonista, tiene extraños recuerdos que lo atormentan, en ellos recuerda a su antiguo amor Isabelle. Ben empieza a percibir que hay algo raro en la realidad que está viviendo y que algo debió pasarle a Isabelle, así que intentando buscar respuestas se interna en el corazón de la ciudad.

La historia apela a la reflexión y a la filosofía, principalmente al concepto de realidad y por ello se notan mucho la influencia que retoma de algunos clásicos del Cyberpunk y la Distopía, sin olvidar que todos los elementos que usa están algo desperdigados y no se logran conjuntar para mostrarnos algo concreto. Como que hay muchas ideas muy buenas, ya usadas en varias obras anteriormente, pero que no logran desarrollarse a fondo, lo que da una sensación de vació o de que algo le falta. Todo se queda muy por encima.

Hay elementos típicos en este tipo de historias como la voz en off para narrar los eventos y una cantidad mínima de diálogos en los personajes, por lo que el espectador tendrá que armar su propia historia a partir de lo que ve en pantalla, y eso hace que los escenarios adquieres un papel fundamental en la breve trama. Y ese es justo el aspecto que me pareció más atractivo.

Siempre lo he dicho, la Ciudad de México es una ciudad Cyberpunk y el uso de escenarios donde las casas están aún en obra negra, sin aplanar, con calles terrosas sin pavimentos, postes de luz saturados con decenas de cables, medios de transporte rebasados, basura, contaminación y delincuencia son la descripción perfecta de cualquier urbe Cyberpunk, pero también lo es de las zonas marginales de la Ciudad de México, sobre todo en su área conurbada integrada por el Estado de México

Muchos de los escenarios usados en el corto son locaciones que conozco o que al menos ubico por dónde están. Los escenarios en general son un collage de lugares reales de la CDMX y reconstrucciones digitales que le dan ese toque postapocalíptico. Es interesante tratar de identificar a dónde pertenece cada lugar, pues hay desde el Centro Histórico y la biblioteca Vasconcelos, hasta zonas marginales en la periferia de la ciudad.

El aspecto digital se nota artificial, sobre todo en los vehículos, pero está dentro de lo aceptable a nivel de escenarios. La ciudad se presta para que estos no necesiten más que algunos retoques y ese color y folclor característicos de la capital le dan una esencia distópica, futurista y exótica, aunque a la vez familiar para quienes vivimos aquí. Me pasó algo similar a cuando vi Elysium, pues muchos de sus escenarios también toma por locación zonas marginales del Estado de México.

Finalmente, un aspecto técnico que vale la pena resaltar es la banda sonora, la edición del audio es maravillosa pues en verdad potencia muchísimo la calidad de ambientación que logra el corto. Y una razón por la cual lo logra es por usar los sonidos reales que podemos escuchar en una calle típica de clase baja, con el tráfico, los comercio y los transeúntes haciendo ruido entre el humo, los anuncios de neón y un aura gris del fin del mundo.

Los robots, el cyberware, la sociedad tecnocrática regida por una corporación sin rostro y todopoderosa, la represión policial, los problemas socioeconómicos propios de las urbes y la sociedad deshumanizada son elementos básicos en toda buena obra Cyberpunk y esta los tiene, aunque la historia no es del todo grandiosa, pero por ver a la Ciudad de México como escenario de una obra de éste tipo vale la pena.

Perdí mi cuerpo

Título Original: Jái perdu mon corpse.
Género(s): Drama.
Director: Jérémy Clapin.
Estudio: Xilam.
Emisión: 2019.
Duración: 81 minutos.
Extras:

La animación europea tiene un estilo muy particular, sobre todo la animación francesa que se ha empezado a ganar un lugar entre la animación más reconocida a nivel internacional y se está convirtiendo en un elemento identitario de ese país. Perdí mi cuerpo es una película francesa que justamente tiene toda esa esencia europea tan única y cuya historia no sólo es original y emotiva, sino que logra evocarnos cierta nostalgia que sólo el buen cine francés puede lograr.

La calidad de animación es espectacular. El diseño de personajes es muy bueno, aunque al principio no me gustó mucho pues no estoy tan acostumbrado a este tipo de estilo. Los escenarios son bellísimos, muy detallados y sumamente realistas en ciertas escenas, aunque también mantienen ese aire de magia y fantasía que sólo puede lograr la animación. Los detalles que han puesto en los escenarios les da ese toque realista, sobre todo en las escenas en blanco y negro que enfatizan aún más la nostalgia que pretende evocar el filme.

El apartado visual es sumamente bueno, pero lo que se lleva las palmas es la banda sonora, tanto a nivel musical como en el audio en general, pues logra generar el ambiente perfecto tan sólo con lo que escuchamos, incluso sin la necesidad de diálogos pues muchas de sus escenas no los tienen. Hace mucho que no veía una película que me gustara tanto por su apartado sonoro. La historia es hermosa y visualmente es preciosas, pero su banda sonora es simplemente un deleite al oído.

Los personajes están muy bien logrados, son muy humanos y lo reflejan en sus errores y miedos constantes producto de su pasado, pero también logran superar algunos de ellos al atreverse a hacer algo inesperado y cambiar con ello su futuro. La historia no es algo común, pues resulta algo gore en una primera impresión pero lo convierte todo en una historia dramática llena de nostalgia y hermosos recuerdos.

La historia toma lugar en Francia y sigue la travesía de la mano amputada de Naoufel, un joven que pierde la mano debido a un accidente laboral. La mano parece cobrar conciencia y despierta en un laboratorio del cual escapa con la finalidad de regresar a su cuerpo original. En el camino deberá enfrentar diversos peligros y en cada paso recordará distintos momentos de la vida de Naoufel relacionados con su mano.

La historia alterna entre el pasado recordado por la mano, las aventuras de la mano y los días previos a que Naoufel sufriera el accidente. Los flash-backs nos permiten conocer la infancia de nuestro protagonista, mientras que en la historia actual vemos la vida del chico, cuando trabajando como repartidor de pizzas conoce a una joven llamada Gabrielle de quien se enamora. Naoufel hace todo para reencontrarse con ella, lo que lo lleva a aceptar un trabaja como aprendiz de carpintero con el tío de la chica, gracias a lo cual inicia una bonita relación entre ambos.

La historia de la infancia de Naoufel es dramática, la de su juventud es una historia de amor, ambas son muy buenas y emotivas, pero es sin duda la historia de la mano amputada la más interesante, pues la forma en que nos muestran su travesía por regresar a su cuerpo es tan intensa que te mantiene pegado a la pantallas en cada instante. Personalmente nunca creí que ver a una mano sortear los peligros de la ciudad pudiera ser tan emocionante. La forma en que logran generar un ambiente de tensión y suspenso es asombrosa y en parte todo eso es gracias a la ambientación sonora.

La historia de la mano no me quedó clara del todo, si fue real o una alegoría en la que un miembro desprendido hace todo lo posible por ayudar una última vez a su cuerpo. El que la mano tuviera vida, conciencia e incluso memoria le da ese toque fantástico tan original, tanto que incluso me atrevería a catalogar al filme como realismo mágico. Además de que me hizo pensar en la memoria muscular y en aquellos recuerdos que podemos evocar gracias a nuestro tacto, nuestras extremidades y lo que podríamos llegar a olvidar cuando perdemos un órgano.

La película me generó una sensación de emoción y aventura que no muchas veces he podido experimentar con obras animadas. Mucho menos en algo tan simple pero, al mismo tiempo, tan único como las andanzas de una mano amputada. La tensión que te genera ver a la mano enfrentar distintos peligros, la nostalgia del trágico pasado del protagonista y la chispa de emoción que siente al enamorarse se conjuntan de manera asombrosa para generar una historia grandiosa y muy emotiva, que sin llegar a las lágrimas te hace añorar y pensar en tus propios recuerdos.

Una película maravillosa y una excelente recomendación para quien gusta de la animación para adultos y de las temáticas nostálgicas y emocionales, pero también para los amantes de la aventura y sobre todo para quienes buscan una película en la que puedan apreciar y sentirse maravillados por igual tanto por su historia como por sus apartados visual y sonoro. Por que como ya lo mencioné, creo que esta es una película para disfrutar con los ojos, la mente y el oído.

Oblivion

Título Original: Oblivion.
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Joseph Kosinski.
Emisión: 2013.
Duración: 125 minutos.
Extras:

Tuve la oportunidad de ver Oblivio en el cine cuando se estrenó y me pareció una película muy buena, no de esas que se vuelven grandes clásicos pero sí una que quizás merecería más reconocimiento de lo que creo que tiene, pues su historia es una de las pocas que me han logrado sorprender en cuando a su giro argumental, ya que en muchas ocasiones este suele ser obvio o poco creíble, pero en este caso sí me sorprendió, al igual que como me pasó con Invasión.

La película tiene una calidad técnica formidable, tanto en su parte visual como como en la banda sonora. Visualmente tiene escenarios muy bien logrados, tanto aquellos que muestras elementos espaciales o de tecnología futurista, como en la Tierra destruida que nos muestran. La parte música también es excelente, pues no sólo sus melodías se acoplan perfectamente con la trama, sino que van perfecto con esa estética pulcra e hipertecnológica que vemos en pantalla; gracias a este filme conocí al grupo M83. Finalmente la parte actoral cumple perfectamente, sobre todo tomando en cuenta la calidad de los actores y sabiendo que Tom Cruise ha protagonizado varias películas de Ciencia Ficción bastante interesantes.

La historia toma lugar en 2077, sesenta años después de que alienígenas conocidos como carroñeros atacaran la tierra para apoderarse de sus recursos. El primer ataque de los carroñeros consistió en destruír la luna, con la finalidad de que los desastres naturales provocados por la ausencia de nuestro satélite natural destruyen a gran parte de la humanidad. Afortunadamente los humanos lograros resistir, pero terminaron contaminando la tierra por el uso de armas nucleares. Ahora la única esperanza es evacuar a los sobrevivientes a Titán, una luna de Saturno, para iniciar de nuevo.

Antes de emprender el largo viaje es indispensable que las hidroplataformas absorban toda el agua que puedan, pero su labor se ve constantemente saboteada por los carroñeros sobrevivientes que ahora se ocultan en las estériles planicies del planeta. Para evitar la destrucción de la única fuente de energía, el técnico Jack Harper debe dar mantenimiento a las zonas que protegen las plataformas, con la ayuda de su pareja Vika Olsen quien funge como navegadora y enlace con el TET, una colonia espacial que orbita la tierra con los últimos sobrevivientes. Luego de cumplir con su labor por cinco años Vika y Jack podrán por fin ser evacuados a Titán.

Sin embargo, los ataques de los carroñeros se vuelven más frecuentes y complejos, además de que una serie de extraños recuerdos se presentan de forma cada vez más recurrente en la mente de Jack, lo que hace que se sienta curioso sobre su pasado y más cómodo en la Tierra que su pareja, quien desea terminar su misión pronto para emprender el viaje a su nuevo hogar. La rutina de ambos parece ir sin contratiempos inesperados hasta que una nave humana anterior a la guerra se estrella contra la tierra y las sondas encargadas de proteger las hidroplataformas matan a los astronautas sobrevivientes, excepto a una chica que logra salvar Jack y que al parecer forma parte de esos constantes recuerdos que lo atormentan. Las cosas dan un giro radical cuando ambos son capturados por los carroñeros y descubren que su misión no era lo que pensaban.

Personalmente disfruté muchísimo cuando vi la película en el cine, sobre todo por su parte visual y principalmente musical. Me encantó su banda sonora tanto que terminaron por gustarme varias canciones de M83, sobre todo de su álbum Hurry up we are dreaming. En cuando a la parte estética, me encanta lo pulcra y minimalista que es toda la tecnología que vemos en pantalla. Creo que es un perfecto ejemplo de esa estética Nanopunk que contrasta con el neobrutalismo propio de Cyberpunk. Honestamente creo que la música y la estética se complementan perfectamente, y la historia también va muy a la par de ambas.

En lo que respecta al giro argumental debo admitir que nunca lo vi venir y me gustó mucho que cambien las cosas y nos muestren una invasión extraterrestre mucho más inteligente y mejor planeada que el típico ataque frontal con armas súper destructivas a los que el cine de Ciencia Ficción nos suele tener acostumbrados. Creo que es de reconocer que la invasión no sea la tradicional y la complejidad que eso le aporta a la raza extraterrestre es bastante interesante, más aún cuando ni siquiera necesitan mostrar a los invasores de frente. De hecho hablar de la naturaleza de estos extraterrestres podría ser un buen tema para abordar a futuro. De momento digamos que la parte alienígena que estamos viendo aquí es la tecnología, la cual se mantiene dentro de algo creíble y como es tan similar a la nuestra dificulta ver el giro argumental que se aproxima.

Si bien la película me gustó y tiene excelentes elementos técnicos, una historia que logra atraparte, un giro argumental inesperado y buenas actuaciones, el final es algo cliché pues ya lo hemos visto en otras obras con la misma temática, de hecho varios de sus argumentos centrales son reciclados de otras obras, sólo que como logra darles su propio toque no se notan tanto. Además de que hay un par de incoherencia en la trama. No obstante, considero que es una buena recomendación para quien quiera ver una buena película de Ciencia Ficción que no sea parte de una saga, tenga un toque medio de complejidad y una estética pulcra y limpia.

Scott Pilgrim vs The World

Título Original: Scott Pilgrim vs The World.
Género(s): Comedia, Romance.
Director: Edgar Wright.
Emisión: 2010.
Duración: 112 minutos.
Extras:

Iniciemos esta reseña aclarando que nunca he leído el cómic de Scott Pilgrim, por lo que estareseña está escrita desde el punto de vista de alguien que sólo ha visto la película y que todo lo que conoce sobre éste universo es lo que vio en la adaptación cinematográfica. Así que no puedo decir qué tan buena adaptación es ni hacer alguna comparación con las novelas gráficas. Dicho esto, empecemos con la reseña. Y una de las primeras cosas que debo decir es que no me gusta ese título que le pusieron en Latinoamérica, Scott Pilgrim contra los ex de la chica de sus sueños es sumamente largo e innecesariamente complicado, pudieron llamar a la película simplemente Scott Pilgrim y ya.

Algo que destaca a la película es la peculiar forma de narrar la historia, para lo cual retoma elementos del cómic como los cuadros de información que introducen a los personajes, las explosiones y las onomatopeyas para indicar golpes y otros sonidos de acción. Además de esos elementos literarios, hay muchas referencias a videojuegos, como las monedas que sueltan los enemigos de Scott cuando este los derrota. Esto da al filme una peculiar esencia que lo hace lucir bastante original y sobre todo divertido, pues nos permite ver batalla exageradas en las que los personajes adquieres una serie de poderes.

La historia sigue a Scott Pilgrim, un chico de 22 años que es bajista en un grupo llamado Sex Bom-omb y que actualmente está saliendo con una jovencita de 17 años llamada Knives Chau. Debido a que su novia es aún menor de edad muchos de sus amigos y compañeros de la banda se burlan de él. Un día conoce a Ramona Flower, una enigmática y atractiva chicha que se vuelve de inmediato el interés amoroso de Scott. Sin embargo, lograr que Ramona se interés en él no será fácil, pues primero deberá enfrentar y derrotar a sus siete exnovios malvados.

Scott inicia así una turbulenta relación con Ramona, que cada día se complica más cuando un nuevo y más poderoso exnovio aparece para retarlo. Además, las relaciones que Scott tuvo en el pasado también le persiguen, sobre todo por haber terminado mal con Knives y con su exnovia Envy, una chica que rompiera su corazón hace más de un año y que ahora es la vocalista de un muy popular grupo de rock. Decidió a tener algo con Ramona, Scott hace frente a cada rival, pero al final deberá entender que no se trata sólo de ser novio de Ramona, sino de tener amor propio y respetar a sus exparejas, pues sólo así podrá tener el poder para continuar adelante con su nueva relación.

En la historia vemos muchas batallas llenas de acción y poderes inverosímiles que no tienen explicación pero que resultan muy divertidos. Los exnovios de Ramona aparecen como los malos, pero representan una etapa muy particular en la vida de la chica y al final terminan por enseñar algo a Pilgrim. Incluso Gideon, el novio final de Ramona y que funge como el jefe final de un videojuego deja una enseñanza al protagonista. Digamos que todo eso de las peleas y los poderes es como una analogía de los conflictos amorosos que podemos tener a diferentes edades.

Además de la acción, el diseño de personajes me gustó mucho. No sé qué tanto respondan al cómic o qué tanto tuvieron que ver las interpretaciones de los actores pero incluso los malvados exnovios son carismáticos y divertidos de ver en pantalla. En general las personalidades de todos me gustaron y no hay un solo personajes que resulte molesto o que no aporte algo a la historia. Aunado a esto, la elección de los actores fue igualmente buena, pues tenemos a grandes personalidades como Michael Cera, Mary Elizabeth Winsted, Brie Larson, Cris Evans, Aubrey Plaza y Kieran Culkin, entre otros. Que por cierto, de éste último me sorprendió saber que era el hermano del afamado Macaulay Culkin. Y no puedo dejar de mencionar lo guapa que se ve Mary Elizabeth Winsted caracterizada como Ramona Flower y que de hecho me recuerda a una chica que me gustaba hace tiempo pues tiene varias similitudes tanto en el físico como en la personalidad.

Partiendo del hecho de que el protagonista pertenece a una banda y que hay una batalla de bandas es de esperarse que además de la parte actoral tengamos muy buena música. Y aunque las intervenciones musicales sueles ser muy cortas las canciones son bastante buenas. Además de la banda sonora tenemos una gran calidad técnica en cuando a efectos, aunque por momentos se nota mucho el movimiento del arnés cuando algún personaje sale volando luego de un golpe, fuera de eso el resto de efectos que tratan de simular la forma en que las escenas de acción son dibujadas en un cómic me pareció buena y agradable a la vista.

La película me gustó, tiene acción, mucha comedia, referencias sexuales tanto heterosexuales como homosexuales muy interesantes, elementos de cómics y videojuegos, poderes inverosímiles (como lo de los poderes veganos), grandes actuaciones y una buena banda sonora, pero, sobre todo, las personalidades de los distintos personajes tienen algo que no alcanzo a percibir qué es, pero que hace que me resulten muy agradables. En conclusión, la película es una muy buena recomendación para un público es sus primeros veinte, sobre todo si no han leído el cómic.

Cuatro Lunas

Título Original: Cuatro Lunas.
Género(s): Drama, cine LGBT+.
Director: Sergio Tovar Velarde.
Emisión: 2014.
Duración: 110 minutos.
Extras:

Hace años se entrenó una barra en la programación de Canal 22 llamada Zona D, en donde pasan películas sobre temática LGBT+, ya en un par de ocasiones me ha tocado ver interesantes propuestas cinematográficas sobre el tema, más por casualidad que por verdadero interés, pero la película de la que hoy escribo me pareció muy buena y he decidido comentarla.

El filme nos narra cuatro historias independientes que por momentos interactúan entre sí cuando los personajes coinciden en algún lugar, pero cada una es completamente ajena al resto. Las historias toman el nombre de las fases de la luna y representa una etapa de la vida, protagonizada por uno o dos hombres de esa edad quienes enfrentan nuevos retos concerniente a su sexualidad en un sentido homosexual.

Luna nueva. Nos narra la historia de Mauricio (Gabriel Santoyo, a quien ya había visto en El Incidente), un niño que saber perfectamente que le atraen otros niños. Pese a estar consciente de sus preferencia sexuales tiene miedo de expresarlas pues cree que es un grave pecado, sin embargo, convence a su primo de mostrarle su pene y cuando lo hace Mauricio empieza a acariciarlo, desatando una serie de agresiones hacia él por parte de otros niños de la escuela cuando se enteran.

Esta historia nos muestra lo que pasa cuando la religión y los estigmas sociales inundan la mente de un niño, haciéndole creer que es una mala persona sólo porque le gustan los hombres. Pero sobre todo vemos que los padres tampoco están preparados para reaccionar ante este tipo de situaciones, lo que nos deja en claro que la educación sobre diversidad sexual debe ser tanto para padres de familia como para niños. La historia es tierna y a pesar de tratar temas de sexualidad infantil lo hace de manera muy inocente.

Cuarto creciente. La segunda historia nos muestra el reencuentro de dos viejos amigos de la infancia ahora en su etapa de universitarios. Leo es un joven de familia acomodada, mientras que Fito vive solo con su mamá luego de que su padre falleciera y tienen problemas financieros. Luego del reencuentro ambos terminan pasando la noche juntos y Fito le cuenta sus problemas a Leo, quien lo consuela y lo abraza. A la mañana siguiente se besan y como ambos lo disfrutar empiezan a pasar tiempos juntos e incluso tratan de tener relaciones sexuales, aunque al ser su primera vez no sale como esperaban. A pesar de ello terminan enamorándose.

Fito es quien fácilmente acepta su homosexualidad y busca expresarle su amor a Leo, pero este no quiere que se sepa nada, sobre todo por lo que su familia podría decir de él, así que mantienen su relación en secreto hasta que eventualmente las cosas empiezan a estar mal entre ellos. La historia nos muestra cómo el primer amor puede ser muy difícil cuando ambos no han aceptado su propia preferencia y se ven cohibidos por lo que la sociedad puede pensar de ellos. La historia de amor entre ambos es igualmente tierna, ya que los dos descubren su homosexualidad y luchan por aceptarla. También nos deja ver lo que puede pasar cuando las familias no apoyan a quienes tienen preferencias distintas a la heteronormatividad o, por el contrario, lo fácil que puede ser cuando sí se cuenta con el apoyo de los padres.

Luna llena. La tercera historia nos muestra una relación toxica entre dos hombres adultos, quienes llevan 10 años juntos como pareja. Hugo un chico español que gusta de los hombre masculinos y Andrés, su pareja que es un tanto afeminado. Hugo conoce a otro chico con quien empieza a mantener relaciones sexuales, lo que hace que su relación se debilite. Sin embargo, Andrés ama profundamente a Hugo y le da una oportunidad, pero Hugo no sabe si quedarse con su pareja actual y ceder ante el seductor deseo que su amante le provoca.

Lo que me gusta de esta historia es que es cruda, la relación era tóxica y a pesar del amor de uno de los protagonistas las cosas no logran funcionar ya que ambos no ponen de su parte con la misma intensidad. Al final, el desenlace que vemos me parece que es el más sano de todos y representa lo que deberíamos hacer cuando en nuestras relaciones afectivas no existe la misma confianza por parte de ambas personas.

Cuarto menguante. La última historia fue la más enternecedora, pues nos muestra a un hombre de la tercera edad que trabaja como catedrático en una universidad, escribe poesía por la cual le realizarán un homenaje, tiene esposa, hijos y nietos, sin embargo, se enamora de un joven prostituto que acude a dar servicio a un club de hombres adinerados. El maestro Joaquín trata de reunir el dinero para pasar un rato con aquel chico, al tiempo que intenta sobrevivir a la monotonía de su vida en familia.

La sexualidad en las personas mayores es algo que se ha negado socialmente desde siempre, pero ver a un hombre entrado en años, con una vida hecha y una familia tradicional emocionarse por estar con un hombre joven y sensual me pareció bastante tierno, sobre todo porque después de todo lo que ha pasado en su vida el poder expresar esos deseos homosexuales aún a su avanzada edad es interesante y además es un reflejo de lo poco que la sexualidad en adultos mayores ha sido abordad en todos los ámbitos del arte. Al final, el chico de la un honesto gesto de aprecio a Joaquín, quien sigue con su vida cotidiana.

La película me pareció maravillosa y creo que todos deberíamos poder apreciar y disfrutar de este tipo de romances incluso si no somos parte de la comunidad LGBT+, pues si bien los personajes son homosexuales, nosotros no necesitamos serlo para poder apreciar tan hermosa obra. Y la mejor parte es que las historias son realistas, crudas por momentos, enternecedoras, románticas y tiernas, como todo buen romance debería ser.

La inocencia de Mauricio ante sus preferencias pero al mismo tiempo la seguridad de saber lo que le gusta, la pasión de Fito y Leo ante su primer amor homosexual y las dificultades que salir del closet acarrean a su vida familiar, la desgarradora realidad de una relación perdida entre Hugo y Andrés que a pesar del amor no fue suficiente para arreglarse, o el vacilante deseo de un viejo buscando un último atisbo de felicidad. Sin duda una grandiosa película que nos muestra que para un buen romance no importa el género ni la preferencia sexual.

Pasajeros

Título Original: Passengers.
Género(s): Ciencia Ficción, Romance, Drama.
Director: Morten Tyldum.
Emisión: 2016.
Duración: 116 minutos.
Extras:

No escuché buenas críticas sobre esta película cuando salió, la mayoría de los comentario la tachaban como una película mala, sobre todo porque su historia era un refrito más en una época en la que estábamos viendo muchas cosas que se parecía a los grandes clásico del siglo pasado, como Life. Así que por mucho tiempo no tuve interés en verla, hasta que empezó a aparecen en mis recomendaciones de Netflix y una tarde donde quería ver algo a lo que no tuviera que prestarle demasiada atención decidí que sería un buen momento, sobre todo porque desde Mars me quedé con ganas de ver más cosas sobre viajes espaciales.

La calidad técnica del filme es muy buena, incluso toda la parte digital me pareció excelente. Visualmente la película es muy hermosa, y aunque tiene menos escenas en el espacio exterior de lo que me gustaría, esas tomas de las estrellas lejanas siempre son un plus que echa a volar nuestra imaginación y nos hace pensar en largos e infinitos viajes espaciales. Así que al menos por ese lado la película es buena. La banda sonora tampoco está nada mal aunque no es algo que destaque en demasía. Las actuaciones están bien, aunque la calidad y originalidad de la historia demeritan mucho el trabajo actoral.

La historia toma lugar en la nave espacial Ávalon, una nave que transporta a 5000 colonizadores hacia Homestead II, la próxima nueva colonia espacial. Al parecer, en el futuro las empresas de colonias espaciales son las más redituables del mundo y poner en un nuevo planeta a un grupo de personas que desean iniciar de cero en un lugar completamente diferente parece ser un negocio millonario. La Ávalon está realizando un viaje de 120 años, para que la tripulación y los pasajeros puedan sobrevivir a la larga travesía son puestas en hibernación en cápsulas especiales, pero al atravesar una zona de asteroides la nave empieza a sufrir desperfectos.

Debido a las averías, la capsula de Jim Preston (Chris Pratt) lo despierta creyendo que están próximos a llegar a Homstead II, pero al parecer a la nave aún le faltan 90 años de viaje. Jim intenta todo para volver a dormir, pero no parece haber alternativa, al parecer pasará el resto de su vida en esa nave y morirá antes de llegar a su destino. Devastado por su realidad y con el peso de la soledad por más de un año, Jim decide despertar a una hermosa chica de la que se ha enamorado. Aurora Lane (Jennifer Lawrence) despierta creyendo que está próxima a su destino, pero al parecer todo fue un error en su cápsula, o es lo que Jim le hace creer.

Estando solos en la nave Jim logra su objetivo y Aurora se enamora de él, ambos parecen aceptar su situación y empiezan a disfrutar del viaje y su compañía mutua. Sin embargo, la nave parece que empieza a deteriorarse cada vez más rápido hasta que las fallas son tantas que un oficial de la tripulación es despertado, aunque con graves secuelas en su salud pues su capsula tuvo fallos reales que dañaros sus órganos internos. Ahora los tres deberán encontrar lo que está mal con la nave y repararla antes de que sea muy tarde.

La historia no es nada original, pues apela a la misma soledad en el espacio que ya habíamos visto de una manera magistral en Moon, incluso hay un androide que por mucho tiempo es la única voz con quien nuestro protagonista puede platicar para mantener la cordura, similar a Gerty. La otra parte, la de la supervivencia en el espacio, la vemos en The Martian. Así que ninguna de las premisas es original, ni siquiera lo de despertar a alguien para que tener compañía, de hecho todo es sumamente predecible y todo pasa justo como nos lo imaginamos y termina de la misma forma.

En los personal creo que un final dramático hubiese sido muy bueno, con alguno de los personajes quedándose sólo en la nave para siempre, pero no, al final tenemos el típico desenlace feliz que era previsible desde los primeros minutos. Esa falta de inventiva y originalidad es lo que hizo que muchos fans del género la catalogaran como una mala película, aunque yo creo que tiene un par de elementos rescatables que tampoco la hace buena. Es simplemente una película atractiva en cuanto a su parte visual y entretenida para ver en una tarde sin mayor pretensión.

A Chris Pratt ya lo hemos visto muchas veces en una nave espacial, al igual que a Laurence Fishburne, así que verlos en películas de este tipo ya se está volviendo hasta un cliché. A Jennifer Lawrence es más nuevo verla así, pero creo que Michael Sheen en su papel como en androide que atiende el bar de la nave es el más destacado. El elemento del androide o robot, voz u objeto que acompaña a un personaje solitario es un elemento recurrente en este tipo de historias, que a final de cuentas no son otra cosa que la extrapolación de un naufragio. Recordemos que la Space Opera y en generan los viajes espaciales son la continuación de los viajes el viejo oeste en las películas Western o de los viajes de exploración del nuevo mundo en los navíos de madera. Lo que tenemos aquí no es otra cosa que una película de náufragos.

Otro aspecto interesante es la soledad. Sin importar las circunstancias, al parecer es la soledad de un individuo social como el ser humano lo que lo llevan a dejar de intentarlo, mientras que una compañía, por mínima que sea, le puede dar la motivación que necesita para seguir adelante. No obstante, el aspecto que yo considero más importante es el de la razón para abandonar todo e iniciar de cero en un planeta desconocido. Dejar a tus amigos, familia y posesiones para emprender un viaje sin retorno tiene una implicación tan grande que muchas personas quizás no se atrevería a hacerlo, incluso si decides regresar a la Tierra lo harás en un futuro tan distante que será como llegar a un nuevo planeta, pero yo, y estoy seguro que muchas otras personas, seríamos capaces de dejarlo todo por, al menos, tener una vista de las estrellas desde la abrumadora inmensidad del espacio exterior.

Los viajes espaciales siempre me han maravillado, el ver planetas nuevos o el simple hecho de poder asomarme por la escotilla de una nave y ver el vacío del infinito con estrellas y galaxia a lo lejos es algo que me maravilla por completo, y si bien la película no es buena, es sumamente predecible y retoma elementos que ya habíamos visto, me permitió imaginarme viajando sin retorno a un planeta distante y eso es algo por lo que valió la pena verla. La idea de colonizar un planeta claro que llama mi atención, pero es más bien lo que se puede ver en el trayecto lo que más me ilusiona.

Talentos Ocultos

Título Original: Hidden Figures.
Género(s): Biopic, Drama.
Director: Theodore Melfin.
Emisión: 2016.
Duración: 127 minutos.
Extras:

Siguiendo con este interés en los viajes espaciales a raíz de ver la serie documental Marte y de leer cierto artículo sobre Arqueología Espacial, hoy toca el turno de abordar una interesante película biográfica que si bien no toma lugar en otro planeta, sí nos muestra a cierto grupo de personas que ayudaron en las primeras misiones para poner a un hombre en órbita y eventualmente hacerlo tocar la Luna: las mujeres afroamericanas. Porque no todas las películas sobre el espacio tienen que ver con aventuras y planetas distantes, algunas muy interesantes se desarrollan en lugares como una oficina donde se hacen cálculos de geometría analítica.

La década de los 60 fue muy relevante en muchos países del mundo debido a los distintos movimientos sociales, políticos, culturales y científicos que ocurrieron en esos años. Entre estos últimos fue quizás la carrera espacial entre Rusia y Estados Unidos la que más maravilló a la imaginación humana, pues saber que hay más allá de nuestro planeta, en las distantes e hipnóticas estrellas es algo que ha estado en nuestra mente desde los albores de la humanidad.

El filme nos narra de forma biográfica los eventos vividos por tres científicas afroamericanas que trabajaban para la NASA en el Proyecto Mercury, cuyo objetivo era lograr que una persona hiciera una órbita completa alrededor de la Tierra. Para ello la NASA dependía de un grupo de cálculo integrado por mujeres encargadas de hacer el trabajo que las computadoras aún no estaban capacitadas para hacer. Dentro de este grupo se encontraban las matemáticas Katherine Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson.

Katherine era una prodigio para los números desde niña, tanto así que fue la primera mujer en estudiar la universidad en el estado de Virginia Occidental. Su talento le hizo formar parte de los científicos que realizaron los cálculos para el Proyecto Mercury y el Apollo 11, pues su precisión en la navegación astronómica era insuperables. Dorothy por su parte era la líder del grupo de mujeres y fue la primera programadora IBM de la NASA, especializada en el lenguaje FORTRAN. Finalmente, Mary fue la primera mujer en conseguir el título de Ingeniera Aeroespacial en los Estados Unidos.

Además de la parte científica, la historia se centra en mostrarnos las dificultades que las tres mujeres tuvieron que superar para salir adelante y ser reconocidas en su trabajo, pues si bien trabajaban para un prestigiosa agencia del gobierno, tenían que enfrentar la incredulidad de la gente que no creía que las mujeres fueran capaces de hacer ciencia, y más aún las mujeres afroamericanas, pues el racismo de la época era otro obstáculo a superar, más aún cuando la segregación mantenía separados a blancos y negros, con baños, lugares y servicios para cada raza.

Ser mujer y ser negra era un doble obstáculo que debían superar, pero la historia no sólo nos muestra su faceta como científicas ni como una minoría racial, sino sus facetas como mujeres y como madres, pues su vida familiar se veía muchas veces afectada por las largas jornada de trabajo. Problemas que la población indígena sigue sufriendo en nuestro país actualmente.

Las mujeres pertenecientes al grupo de cálculo eran apodadas “computadoras”, mujeres sin rostro que realizaron tareas sustantivas para la NASA y sin cuyo trabaja la llegada a la Luna hubiese sido imposible, pero cuyo reconocimiento, aún hoy, no ha sido el que se merecen. Katherine entra como “computadora”  al grupo de Tarea Espacial, encargado de los cálculos para el reingreso del astronauta John Glenn, quien sería el primer norteamericano en dar una órbita completa a la Tierra. El equipo enfrentó dificultades con el reingreso y recuperación de la cápsula, pues el mínimo cambio en las múltiples variables podría cambiar las coordenadas de aterrizaje, afortunadamente, la brillante mente de Katherine encontró cómo resolver el problema.

Mientras Katherine trata de sobrevivir en su nuevo lugar de trabajo —donde además del menosprecio por parte de sus colegas por el hecho de ser una mujer negra, debe enfrentar los estragos de la segregación, como la falta de baños para gente de color— sus compañeras enfrentar sus propios dramas personales. Mary es brillante para la ingeniería, pero no podrá escalar más si no toma un curso universitario, algo que las personas de color tienen prohibido, dispuesta a lograr sus metas inicia una demanda para que le permitan estudiar una ingeniería. Por su parte, Dorothy ve amenazada su estabilidad laboral cuando la primera computadora de IBM llega a la NASA con la promesa de hacer cientos de cálculos en una fracción de segundos, intentando seguir siendo útil se instruye a ella y al resto de sus compañeras en el lenguaje de programación FORTRAN.

Al ser una película de época tenemos que valorar la recreación del momento histórico que están retratando y éste, a mi parecer, resulta excelente, sobre todo en la parte social y el racismo inherente en los ciudadanos blancos de aquella época. Incluso la propia NASA con toda la innovación y toda su tecnología era un ente anquilosado en materia social, en recursos humanos y en su parte burocrática. Eso, además del propio trabajo de las protagonistas, nos permite ver cómo fue evolucionando la forma de hacer ciencia, de los cálculos a mano al uso de computadoras y simuladores.

El resto de aspectos en la parte técnica son muy buenos, la música, los escenarios y el vestuario complementan perfectamente la ambientación de principios de los sesenta y nos colocan en una década donde el racismo y el miedo a un inminente ataque nuclear por parte de los rusos era algo de cada día. Una maravillosa película biográfica que retrata a la perfección los problemas de una década, pero también los avances científicos logrados en la misma y, sobre todo, da rostro a las personas que los hicieron posibles.