Hermelinda Linda 2

Título Original: Agente Especial 0013.
Género(s): Comedia, Sobrenatural, Sátira.
Director: Julio Aldama.
Emisión: 1986.
Duración: 90 minutos.
Extras:

Siendo la reseña de la primera película de Hermelinda Linda una de las más visitadas en el blog desde su publicación, tenía el pendiente desde hace un par de años de hablar de la segunda parte, y qué mejor que el día de los Fieles Difuntos para reseñarla y dar por concluido este pequeño especial de recomendación de terror en honor al Día de Muertos.

De la parte técnica no hay mucho que decir, mantiene los mismos estándares en cuanto a calidad que la primera entrega, en una época en la que el cine nacional venía ya en decadencia y el cine de oro había dado paso al cine de ficheras y el video home. No obstante, para las intenciones del filme tiene una calidad aceptable, pues tampoco apela a ser una obra que se destaque por eso. En la parte musical sobresale un poco más con algunas interesantes interpretaciones de las canciones brujeriles en voz de Evita Muñoz.

Un aspecto interesante es que vemos de regreso a todos los personajes interpretados por los mismos actores. Vemos a Irma y Blancanieves hacer segunda a su amiga bruja, a Nana Chole exigir que la dejen dormir, a la sensual Arlen, a Apolinar el panteonero y a un grupo de bondojianos dispuestos a defender a capa y espada a su bruja favorita. Sin olvidar la presencia del cuerpo de la ley y de alguno que otro ricachón que busca los remedios y curaciones en casa de la egresada de la universidad de brujas de Transilvania.

En esta ocasión Hermelinda es reclutada por la policía para ayudarlos a buscar un invaluable artefacto que es capaz de hacer detonar los misiles nucleares desde cualquier lugar. La oriunda de la Bondojia se convierte pues es una agente encubierta que deberá infiltrarse en la embajada de Cracovia para investigar dónde podrá estar aquel aparato.

Mientras Hermelinda y sus compañeras brujas se mezclan con la crema y nata de los mandatarios, representantes de los países más poderosos discuten sobre quién adquirirá el artefacto a los japoneses. Así, estadounidenses, soviéticos y árabes buscan adquirir aquella preciada arma para sus naciones. Sin embargo, las cosas se salen de control y dicho artilugio termina en las manos de Hermelinda, quien lo oculta para que no caiga en poder de alguien malvado.

La noticia de que la bruja tiene el preciado objeto llega a oídos de los interesados, quienes inician una surte de fallidos intentos por recuperarlo. Los árabes contratan a una bruja nigeriana para combatir magia con magia, mientras que los soviéticos hacen lo mismo y buscan a una hechicera que logra hacer que Hermelinda se las vea negras, pues mermar los poderes de la bondojiana  con ayuda de un satélite.

La mejor parte es justamente cuando Hermelinda se enfrenta a su contraparte europea, que además debemos decir era socialista (mostrando esa visión capitalista de occidente que intenta hacer ver a las otras formas de gobierno como los malos de siempre). La camarada bruja choca las escobas en contra de la comadre Hermelinda y sólo la mejor logrará el triunfo en una fabulosa, pintoresca y tropical batalla mágica.

Si bien la historia tiene incoherencias, éstas más que resultar molestas son hasta chuscas. Lo que sí merma un poco la calidad es que hay mucho menos sátira política en comparación con la primera película, que resulta magistral en este aspecto. Aquí la parte política que llegamos a ver es desde una perspectiva completamente estereotipada, sobre todo de índole internacional, aunque no deja de haber referencias a los priistas recalcitrantes ni tampoco una breve pero interesante mención sobre la diversidad sexual y el poder.

Los rusos y los árabes son mostrados aquí como los malos clásicos de una época posterior a la Guerra Fría, donde los norteamericanos se habían encargado de que el mundo occidental los considerara unos terroristas. Los chistes a la diversidad racial, para estándares actuales donde todo siempre ofende a alguien, sin son totalmente estereotipados, con chistes un poco de mal gusto con un dejo de xenofobia, pero que para esos años no implicaban un agravio tan grande a los extranjeros.

Las largas y sobreactuadas escenas de peleas y los musicales eran frecuentes en el cine nacional de las décadas de los 70 y 80, que para la forma de hacer cine actualmente estaría completamente de más pues no aportan nada a la historia. Pero a pesar de esos pequeños defectos, más propios de la brecha generacional que de otra cosa, la película es buena, divertida y nos da cuenta de un México pobre y vejado por la corrupción del rico y del político, exacerbado además por la incompetencia del burócrata y del servidor público, que lamentablemente no ha cambiado mucho en estos últimos treinta años.

El Incidente

Título Original: El Incidente.
Género(s): Suspence, Thriller.
Director: Isaac Ezban.
Emisión: 2014.
Duración: 100 minutos.
Extras:

Desde que El Incidente se estrenó en cines el nombre de Isaac Ezban se hizo popular entre los círculos de los fans del cine de Terror y Horror, aunque ya había logrado captar las miradas de algunos desde su cortometraje Cosas Feas (2010). No obstante, su opera prima fue la que lo puso en el radar de los consumidores especializados en estos género y también entre los amantes de la Ciencia Ficción, aunque yo personalmente no considero que El Incidente sea Ciencia Ficción.

La calidad técnica del filme es muy buena. La fotografía, el audio y las actuaciones tienen un nivel excelente para ser el primer largometraje dirigido por el joven director. Aunque lo más destacado es sin duda el excelente manejo que hace del espacio confinado, elemento recurrente en muchas obras de Terror. Sin olvidar los giros argumentales y las explicaciones finales que además de aclarar las dudas del espectador nos permiten darnos cuenta de lo complejo que es el trasfondo de la historia.

La historia sigue dos incidentes completamente separados en el tiempo y el espacio, pero unidos por ciertos personajes. El primero de ellos toma lugar en las escaleras de servicio de un edificio, donde dos hermanos que al parecer venden drogas son perseguidos por un policía que intenta extorsionarlos. El policía hiere a uno de los hermanos en la pierna y una explosión se escucha a lo lejos. La persecución inicia en el piso nueve, pero al llegar al piso uno, en lugar de salir, los personajes vuelen al inicio. Aterrados, los hermanos y el policía descubre que no pueden salir y que las escaleras se repiten indefinidamente, aunque todos los objetos se reponen de manera misteriosa, la comida de una pequeña máquina y el contenido de una mochila parecer ser igualmente infinitos.

El segundo incidente ocurre cuando una familia sale de vacaciones hacia la playa; la hermana menor quien padece asma, el hermano mayor al que le gusta la magia, la madre y su nueva pareja. Al parecer al llegar a su destino los niños se irán con su padre dejando a su mamá con su nuevo esposo. Sin embargo, después de una extraña explosión el asma de la niña empeora pues la nueva pareja de su madre rompió su inhalador, justo después la carretera empieza a repetirse. Si importar cuanto conduzcan, siempre regresan al mismo lugar, en donde sólo un letrero y una gasolinera sirven como referencia de que ya dieron una vuelta más al interminable circuito.

El filme juega con el mismo estilo que Ezban repitiera exitosamente en su segundo filme (Los Parecidos) y que surge de la inspiración de obras como La Dimensión Desconocida, aunque esta obra es mucho más compleja que su segunda película y que la serie antes mencionada. Personalmente creo que a Ezban le iría muy bien si incursionara en el Nonsense y la Metaficción, pues hoy por hoy si Del Toro es un referente del cine fantástico y de monstruos, Ezban lo es del cine raro de terror y ciencia ficción.

Además de la desesperación y la claustrofobia causadas por esos espacios que se repiten, el filme juega con otros elementos igualmente interesantes. Las paradojas espacio temporales que son explicadas casi al final, las realidades alternas que dan coherencia a lo que estamos viendo, el mensaje sobre ser feliz que es brutalmente directo en la parte final y que apela a la edad como un sinónimo de felicidad, pues si de joven pierdes la oportunidad de hacer cosas lo lamentaras de viejo. Algunos de esos elementos, como el romper las leyes de la física, tienen un cierto estilo cienciaficcionero, pero no lo son, pues la trama apela a atraparte mediante el suspenso propio del Thriller o del Terror Psicológico.

Los escenarios que se repiten son esas paradojas visuales imposibles, como las escaleras infinitas, aunque también responden a ciertos modelos matemáticos como la cinta de Moebius (para el caso de la carretera), que es una especie de circuito pero con un solo lado. Ambos elementos parecer ser infinitos, pero no lo son, tanto las escaleras como la carretera no son finitos, únicamente se repiten y eso permite jugar con un espacio confinado de manera magistral. Si fueran infinitos nunca volveríamos al mismo lugar, pero al ser circuitos cerrados nos generan una sensación de estar perdidos caminando en círculos, y esa desesperación de no saber dónde estamos es lo que más miedo e incomodidad generan.

El hecho de que lleguen allí sin saber cómo, que los víveres para mantenerse vivos se regeneren infinitamente (esos sin son infinitos) nos hace pensar en un principio que todo se trata de un juego, que alguna entidad superior y perversa los puso allí para divertirse, como en Gantz. Luego vemos que el incidente dura muchos años, demasiados para que sea un juego. Dicho elemento da paso a la explicación de las realidades alternas, de las cuales no hablaré porque sí es un spoiler muy grande que podría arruinar la película a quienes no la han visto, pero es un tópico muy interesante relacionado con nuestra facilidad para ser felices del que seguramente hablarle a futuro.

El final de la película da la explicación directa de lo que pasa y si bien muchas veces dejar un final abierto es recurrente en este tipo de historias, creo que aquí concretar y explicar qué es lo que pasa sí es la mejor opción. Aunque el final se extiende y explica un poco más de lo que era necesario, si se hubiera quedado en la parte sobre ser feliz o infeliz en nuestra vida hubiese sido perfecto.

A pesar de lo anterior hay ciertos elementos recurrentes en ambos incidente que el espectador podrá notar de inmediato y que permiten unir todo el rompecabezas. Estas recurrencias son: (1) que alguien sale herido por culpa de un error de otro personaje y (2) que un personaje siempre será ordenado y activo mientras que el otro pasará muy mal el tiempo encerrado en el circuito y terminará en un estado deplorable.

Ahora bien, este aspecto del orden me resultó muy interesante pues al final para mantener la rutina en una rueda de hámster que se repite infinitamente debemos mantener una mente y cuerpo activos, generarnos ciertas rutinas que nos mantengan ocupados día con día, aún si todos los días y lo que hay en ellos es siempre igual. Quienes generaron una rutina y mantuvieron un orden pudieron sobrellevar mejor el encierro, pero quienes no lo hicieron terminaron muy mal. Moverse física y emocionalmente es el secreto de la felicidad.

El difícil realmente caracterizar el género de esta película, pero si gustan de obras complejas sobre realidades alternas, paradojas donde el espacio se repite (porque el tiempo siempre avanza, al menos para los personajes) que sí den la explicación total al final pero a pesar de ello dejen la historia en suspenso, El Incidente es para ustedes. Yo personalmente confieso que Isaac Ezban se ha convertido en uno de mis directores mexicanos favoritos pues si bien sus historias retoman muchos de La Dimensión Desconocida, tienen su sello personal, te invitan a pesar y sobre todo te mantendrán pegado a la pantalla cada segundo. Una excelente recomendación para ver en este Día de Muertos, pues si el infierno es un lugar real, bien podría ser como esas escaleras que se repiten y en las cuales tendrás que estar por muchos años.

The Babadook

Título Original: The Babadook.
Género(s): Horror, Terror Psicológico, Thriller.
Director: Jennifer Kent.
Emisión: 2014.
Duración: 93 minutos.
Extras:

Había escuchado de The Babadook desde hace varios años y los comentarios que leí de la comunidad que gusta del terror eran generalmente positivos, por lo cual me intrigó bastante el verla, aunque no me había dado la oportunidad pues quería que fuera una de las reseñas para la época de Halloween y Día de Muertos, y a pesar de que había estado en mi lista de espera en Netflix desde hace más de dos años recién es que me decidí a verla y la verdad me gustó mucho.

Por lo que había leído muchos fan del Terror y el Horror la consideran como una de las mejores películas de los últimos años. Yo considero que es muy buena aunque no es Terror, vendría a ser Terror Psicológico o lo que en español puede considerarse un equivalente, Horror, ya que son los personajes quienes se aterrar a sí mismos, aunque eso dependerá de la interpretación final que cada persona de al filme.

La historia gira en torno a Amelia (Essie Davis) y Samuel (Noah Wiseman), madre e hijo quienes viven solos en su casa luego de que siete años antes el padre de Samuel muriera mientras llevaba a su esposa a dar a luz. Amelia parece no haber superado aún la pérdida de su esposo y Samuel muestra serios problemas de conducta que lo aíslan del resto de sus compañeros, además de que su agresión e irracional miedo a los monstros han hecho que abandone la escuela.

Amelia sufre la falta de sueño a causa de los terrores nocturnos de su hijo, pero todo empieza a agravarse cuando una noche ella lee una extraña historia a su hijo. El aparente cuento trata sobre un ente llamado Babadook, que entrará a su casa y aterrorizará a todos, y de quien no hay forma de escapar. Si el Babadook entra a la casa matará a todos. Desde ese momento Samuel sufre una crisis debido a su miedo, pero pronto su madre descubrirá que quizás no todo está dentro de la mente de su hijo.

La calidad técnica es muy buena, la música y el sonido ambiental se complementan perfectamente y los efectos están bastante bien, pues apelan más a la utilería y el maquillaje que a los efectos por computadora. Otro elemento básico aunado a la parte técnica y que tiene que ver directamente con la ambientación de terror es el manejo de la cromática. En el filme todo está en un tético todo de azules, un color frio que ayuda a generar esa sensación de vacío y soledad.

Las actuaciones son otro punto a su favor, pues si bien tenemos sólo a dos personajes principales, estos mantienen el peso de la trama perfectamente, sobre todo Noah Wiseman quien hace una excelente interpretación de un niño raro con problemas de conducta y un tanto descuidado. Honestamente esa inocencia que refleja su rostro aunado a ese aparente autismo en su actuar es lo que incrementan la atmósfera de miedo.

Un aspecto interesante y que considero es parte esencial de su éxito es la posibilidad que nos da la historia y el final de generar diversas interpretaciones y teorías. El que los fans puedan crear sus propias explicaciones permite que el universo de una película o serie se amplíe y enriquezca. Aquí tenemos principalmente dos teoría, la del monstruo como un ente real o la de que todo está en la mente de la madre y el niño. He leído algunas de las hipótesis de los fans y me parecen muy interesante, aunque no comentaré sobre ellas hoy para evitar hacer spoiler, pero sin duda es algo de lo que espero escribir más a profundidad muy pronto.

No obstante a las numerosas explicaciones que podemos darle al final de la historia, el filme tiene otros elementos clave que ya han demostrado funcionar exitosamente dentro de las obras de Horror y aunque sean ya una fórmula consolidad, The Babadook las usa de manera magistral. De hecho podríamos hacer la comparación del uso de dichos elementos con obras como Buenas Noches Mamá (2015) o las películas que integran el universo de El Conjuro (2013) que usan los mismos elementos.

Uno de los elementos básicos y más potentes del Horror es el vínculo madre-hijo, pues cuando son los hijos quienes sufren, las madres sufrirán un calvario espantoso con tal de ponerlos a salvo, o por el contrario, si es la mente de la madre la que está mal será ella el elemento de terror que ponga en peligro al niño. Cuando los infantes pierden la seguridad que las madres proporcionan es cuando el verdadero miedo empieza a generarse. El uso de niños es otro clásico del Terror y el Horror, sobre todo de ese último, pues ya sea que su inocencia haga más crudo su sufrimiento o que esa inocencia sea lo que enmascare su maldad, los niños siempre harán más sombría cualquier película de miedo.

La privación del suelo es otro de esos elementos y lo que nos permite optar por la teoría psicológica más que por la del monstruo real, pues la falta de sueño trastorna nuestra mente y es allí donde yacen los monstruos más terribles. El uso de imágenes fugaces y perturbadoras que buscan incomodar al espectador, muy al estilo de El Aro (2002), también las encontramos aquí.

Más de los elementos clásico usador por el Terror y el Horro y que podemos ver en este filme son el uso de insectos, el problema o pasado traumático (en este caso la muerte del padre), las complicaciones en la vida cotidiana (las dificultades económicas por las que están pasando), el poder de un objeto (el libro) y uno muy particular que es reflejo de nuestra sociedad machista, la mujer como ser vulnerable cuando no tiene a un hombre que la proteja, algo que puede dar para un buen análisis.

Sin duda una película grandiosa, que si bien parece que a muchos no les gustó y cuyo final pudo dejar insatisfechos a algunos (a mí me parece muy bueno justamente porque permite la especulación) es una excelente recomendación para ver a solas en la oscuridad de tu casa una noche lluviosa (así la vi yo de hecho). La película tampoco es que de mucho miedo, al menos no para quitarte el sueño, pero al no apostar por el sobresalto para espantarte, algo a lo que muchas obras del género recurren, hace que sea tu mente la que te adentre en la historia y te mantenga intrigado por lo que está pasado y, quién sabe, quizás hasta sí te llegues a asustar.

Gravedad

Título Original: Gravity.
Género(s): Ficción Especulativa.
Director: Alfonso Cuarón.
Emisión: 2013.
Duración: 91 minutos.
Extras:

Mucho se dijo sobre esta película cuando se estrenó, mayormente comentarios positivos en torno a sus efectos visuales, banda sonora, dirección y fotografía, aspectos por los cuales fue reconocida con siete premios Oscar, valiéndole el premio a mejor director a Alfonso Cuarón. Y la verdad no es para menos, pues la calidad técnica de esta película está muy por encima de mucho de lo que he podido ver en pantalla.

El aspecto visual es más que sobresaliente. Los seguidores más longevos del blog sabrán que siempre he preferido los efectos especiales con utilería a los efectos visuales por computadora, sin embargo, esta película sí es la excepción, pues a pesar de que la mayoría de los efectos fueron hechos por ordenador, lucen lo suficientemente creíbles para mí, y más que eso, toda la estética visual del filme es preciosa, no hay una sola escena, sea de acción o drama, que no luzca hermosa. Y eso se lo debemos no sólo a los efectos, sino al trabajo de fotografía de Emmanuel Lubezki.

La parte sonora también es sublime, pues con un buen volumen y un buen equipo de sonido es posible disfruta de una experiencia inversiva en el espacio, cada sonido, cada rose de los trajes se escucha a la perfección y combinado con la impecable banda sonora se crea una atmósfera tensa, emocionante y hasta claustrofóbica por momentos. En una historia donde vemos a un solo personaje flotar en el espacio la música lo es todo para ambientar el momento y sin duda el soundtrack de Gravedad lo logra a la perfección.

Las partes sonoras y visuales son lo mejor del filme, aunque la historia es muy entretenida, emocionante y te mantiene al filo del asiento en prácticamente todo momento, pues las escenas de acción están muy bien dosificadas y son trepidantes de principio a fin. No obstante hay un poco de ese elemento inverosímil en la forma en que la protagonista intenta salvar su vida. Honestamente no creo que muchas de esas cosas se puedan hacer, pero sin le permitimos esa excepción al filme tenemos una película redonda donde, a pesar de todo, es su parte técnica lo que destaca más que la trama.

La historia sigue a la Dra. Ryan Stone (Sandra Bullock) y al astronauta Matt Kowalsky (George Clooney) quienes realizar composturas en el satélite Hubble. Mientras realizan la caminata espacial los rusos destruyen uno de sus satélites, pero las cosas salen mal y los escombros causan una reacción en cadena que produce una nube de escombros que chocan contra el transbordador de nuestros protagonistas destruyéndolo todo y dejando a ambos flotando a la deriva en el espacio.

Con el combustible y el oxígeno por terminarse, ambos tratan de llegar a la Estación Espacial Internacional para usar una de sus cápsulas de emergencia y poder regresar a la tierra, sin embargo, los escombros que ahora orbitan la Tierra amenazan con golpearlos de nuevos y además han dañado las cápsulas de la Estación Espacial, obligándolos a buscar otra forma para regresar a la Tierra.

La forma en que todo se configura para que la protagonista pueda resolver sus problemas y encontrar siempre una salida es la única parte débil, aunque acepto que la idea es ver cómo ella logra sobrevivir, pues de otra forma la película terminaría en 15 minutos. Lo que sí reconozco es la forma magistral con la que logran generar el suspenso y construir un escenario tan desolador tomando en cuenta el reducido espacio en el que trabajaron, pues los trajes y las estaciones espaciales restringen lo que podemos ver en pantalla confinándonos a una serie de planos donde tenemos a los protagonistas muy cerca. Aunque como contraste, las tomas abiertas del espacio generan esa sensación de vacío y soledad que aumentan el drama de la historia.

La película es muy buena, es entretenida, emocionante y visualmente un deleite, la historia tiene sus fallos pero son perdonables. Y a pesar de lo mucho que algunos fans de la Ciencia Ficción elogiaron la película, ésta no pertenece a ese género, ya que no hay ni ciencias ni tecnologías ficticias, a lo muchos estamos especulando con qué pasaría si hubiese un accidente similar en el espacio y dos astronautas quedaran a la deriva.

Suicide Squad

Título Original: Suicide Squad.
Género(s): Ciencia Ficción, Superheroes.
Director: David Twholy.
Emisión: 2016.
Duración: 110 minutos.
Extras:

Sabemos que las películas del universo DC Comics no han tenido la fama ni la popularidad que la maratónica saga de Avengers (considerando todas las películas individuales que integran el universo Marvel) han logrado, pero sin duda tiene su pequeño nicho de fans. Yo personalmente no me incluyo en ninguno de los dos pues no soy fan de los comics de ningún tipo, así que mis comentarios sobre esta y todas las películas del género siempre serán desde la perspectiva de un público no especializado.

Cuando se anunció el estreno de la película se generó mucha hype por ver un filme donde los villanos tomaran un papel protagónico, sin la extrema rectitud de Batman ni el inquebrantable espíritu justiciero de Superman. Y es que eso es algo que sí debemos reconocerle a DC, que sus obras (al menos por lo que he visto en las películas) son mucho más sombrías y pensadas para un público más adulto, a diferencia del formato familiar que ha manejado Marvel, que salvo por Deadpool o Logan, no tiene nada tan maduro como The Dark Knight o Watchmen. No obstante luego de su estreno las críticas no se hicieron esperar, figurando los malos comentarios como los más relevantes y quitándome las ganas de verla.

A pesar de los malos comentarios siempre me quedaron esas ganar de ver de qué trataba tan controvertida película, que empezó a dar de qué hablar desde la elección del nuevo Joker. Con muy bajas expectativas me dispuse a ver una película de la que no esperaba nada y lo que vi en pantalla terminó por ser mejor de lo que creía aunque tampoco la gran cosa.

La película tiene una excelente calidad visual, tanto en sus efectos digitales como en su maquillaje. Los actores lo hacen bien pero ninguno destaca al nivel de lo que han logrado actores como Heath Ledger. La música es buena y usa el recurso de poner como fondo canciones famosas de otra época, igual a como lo hacen en Watchmen. Ese tipo de música me parece que le va bien aunque no es nada del otro mundo.

La historia gira en torno a la creación de un grupo de metahumanos (humanos con poderes) integrado por criminales de lo más temible para combatir contra enemigos que son igualmente poderosos. Este escuadrón está integrado por Deadshot un asesino a sueldo que nunca falla un tiro, Harley Quinn la psicópata novia del Joker, Capitán Boomerang un experto ladrón de bancos originario de Australia, Killer Croc un sujeto con apariencia de reptil y El diablo antiguo pandillero con poderes de fuego. Estos villanos junto a militares integrarán un equipo que tratará de evitar que Enchantress, una bruja con poderes inconmensurables, destruya el mundo.

El hecho de que sean villanos parte de la idea de que no debemos encariñarnos con ellos y juega con el dilema moral de si es correcto obligarlos a realizar un misión potencialmente mortal con base en que al ser delincuentes si mueren no será una pérdida para la sociedad, por el contrario, lograrán una especie de redención al haber hecho algo bueno por su nación. Algo que más o menos ocurre al final.

El villano principal, Enchantress, era originalmente una integrante del escuadrón, pero debido a su basto poder se sale del control de las autoridades y decide tomar venganza. Dicha premisa es una constante dentro del género pues es frecuente que un gran poder termine desbordando las rejas que tratan de retenerlo con el fin de usarlo para los fines de un grupo en el poder. La profundidad del villano me parece muy superficial al igual que los motivos amorosos de algunos personajes para llevar a cabo la misión, pero al final lo que importa es el despliegue de diversos poderes en pantalla y las personalidades de los villanos, pues siempre será interesante estar de parte del malo y no de la recalcitrante rectitud moral del superhéroe convencional.

La película me gustó pero no es para nada sobresaliente, está bien para pasar la tarde entre amigos pero nada más. Si no son fans de los cómics y sólo siguen las películas podría gustarles más fácilmente, además de que tiene conexión con La Liga de la Justicia. Fuera de la relación con la más reciente saga de DC no sé cómo se conecte con el resto del universo ni a nivel de cómics ni de películas, pero al menos como obra cinematográfica de acción cumple su propósito de entretener sin llegar a más.

El Origen

Título Original: Inception.
Género(s): Ciencia Ficción, Drama.
Director: Christopher Nolan.
Emisión: 2010.
Duración: 148 minutos.
Extras:

Una de las películas que tenía pendiente ver desde hace mucho es El Origen, una de las obras de Ciencia Ficción que más revuelo causó entre los fans hace casi una década, creado toda una legión de seguidores y sobre todo de personas que trataron de desarrollar teorías explicativas sobre el multiverso de los sueños ganándose la reputación de ser una historia compleja y nada fácil de entender. Incluso series icónicas como Los Simpson parodiaron el filme.

Primero tenemos que destacar lo obvio, la parte técnica. Visualmente la película es maravillosa, tanto por los hermosos, pulcros y elegantes escenarios como por la vistosidad de sus efectos especiales. Creo que desde The Matrix (1999) no se había visto algo parecido en el manejo del espacio y los movimientos de cámara. Los efectos son sin duda uno de los atractivos principales, sobre todo esas cámaras lentas. Los escenarios también los debemos destacar pues eligieron lugares hermosos que son, al mismo tiempo, exóticos y laberínticos.

En cuanto a la música supongo que es igualmente buena, lo que pasa es que estaba tan absorto en la historia, los efectos y toda la parte visual que no fue sino hasta los créditos cuando me percaté de que no había puesto atención a la banda sonora, pero esta fue compuesta por Hans Zimmer por lo que es sinónimo de calidad.

Las actuaciones tienen un nivel formidable tan sólo porque tenemos a muchas estrellas ya consagradas. El protagónico a cargo de Leonardo DiCaprio es espectacular y el resto de su equipo es interpretado por actores igualmente buenos, entre los más famosos están Marion Cotillard a quien algunos ubicarán por La Vida en Rosa, Joseph Gordon-Levit mejor conocido por su papel en 500 Days of Summer, Ellen Page quien interpretara a Kitty en la saga de X-Men, Tom Hardy quien fue el nuevo Max Rockatansky en Fury Road, Ken Watanabe que participó en la más reciente saga de Godzilla, Cillian Murphy protagonista de 28 Day Later, Michael Cane mejor reconocido como Alfred en la saga The Dark Knight, quien fue dirigida por Christopher Nolan y por eso varios actores participaron en alguna otra de esas películas.

La historia gira en torno a Dom Cobb un extractor, persona dedicada a robar información de la mente de las personas mientras duermen. La tecnología que hace esto posible permite que varias persona compartan sueños y dentro de ellos pueda encontrar lo que buscan. Cobb y su compañero Arthur son reclutados por Saito, un poderoso empresario, para implantar una idea en una persona, un trabajo opuesto al de extraer denominado Origen. Saito quiere que Cobb implante de idea de destruir el imperio de su padre en Robert Fisher, heredero de la corporación rival de Saito. La dificultad que implantar una idea implica hace titubear a Cobb, pero Saito le promete resolver sus problemas legales si lo logra, deseoso de poder regresar a su país y ver a sus hijos Cobb acepta.

Cobb y Arthur inician la búsqueda de su equipo, pues para lograr implantar la idea deben ir muy profundo en el subconsciente y para ello tendrán que construir tres niveles de sueño, esto es, un sueño dentro de un sueño dentro de un sueño. Lo primero que necesitan es un arquitecto, alguien que construya los escenarios a manera de laberinto, allí en donde entra Ariadne, una estudiante de la universidad, ella diseña cada uno de los niveles del sueño. Para obtener información necesitará a un falsificador que se haga pasar por otras personas, ese será el trabajo de Eames, sin olvidar a un químico que los mantenga dormidos y estables mientras dura la misión, esa será la tarea de Yusuf.

Con el equipo completo la tarea ahora es diseñar la misión y la manera de implantar la idea, la cual debe ser muy sutil para que germine y crezca como propia dentro del individuo, para ello necesitan implanta una parte de dicha idea en cada uno de los tres niveles. Además de implantar la idea de manera sutil, deberán ser cuidadosos son las proyecciones, personas proyectadas por la víctima, en esta caso Fisher, y que pueden percibir cuando están en un sueño y atacar al soñador, para mala fortuna del equipo la mente de Fisher ha sido entrenada para elaborar defensas y evitar que le roben información mientras duerme.

El tiempo trascurre distinto en los sueños, mientras más profundo van, más rápido pasa el tiempo, en el primer nivel 5 minutos son una hora, su misión será de 10 horas en la realidad, lo que equivale a una semana en el primer nivel, seis meses en el segundo y diez años en el tercero. Estando tan profundo en el sueño, no podrán despertar fácilmente, así que diseñan un sistema basado en la sensación de desequilibrio. Generalmente cuando alguien muere en un sueño despierta, pero a esa profundidad su mente no despertará, sino que vagara en un limbo eternamente. El equipo tendrá que trabajar con rapidez para implantar la idea y evitar que las defensas de Fisher los maten o no podrán despertar.

La construcción metafórica de los sueños es maravillosa, el meter un sueño dentro de un sueño e incluso más, es una idea fabulosa, pero la manera en que se aborda el concepto de realidad lo es aún más y el uso de los tótem para distinguir un mundo de otro es un buen toque que le aporta cierto misterio al final. Para aquellos que pasaron mucho tiempo soñando, la realidad dejo de serlo y ahora sólo pueden vivir en sus sueños pues todo lo demás lo conciben como ilusorio. Anteriormente pensaba que la historia estaba muy basada e inspirada en Paprika, obra de Yasutaka Tsutsui y que fuera adaptada al anime por Satoshi Kon, pero la forma de hablar de lo que es real y lo que no me recordó más a The Matrix, pues a pesar de hablar de varios niveles de realidad no considero que llegue a pertenecer al género del hiperrealismo.

En el mundo que crea el filme compartir sueños parece ser algo común pero ilegal y si no ilegal al menos se hace de forma clandestina, quienes roban información en sueño lo hacen de manera detectivesca y eso le da un toque que nos remite a las películas del Film Noir, un poco al estilo del clásico Thriller policiaco sin realmente serlo, pero eso permite mucha acción en pantalla y enfrentamientos entre hombres armados realmente emocionantes.

El jugar a no saber qué es real y qué es un sueño es algo que engancha al espectador, pero no es tan difícil de entender realmente. Cuando la película se estrenó vi muchas reseñas y comentarios sobre lo compleja que era y lo difícil de entender o distinguir entre los sueños y la realidad, pero de hecho es bastante simple de entender y como nos van guiando nivel por nivel siempre sabemos qué tan profundo estamos en el sueño. He visto animes de temática psicológica mucho más complejos que esta película, aunque el final abierto sí te deja con la duda de qué fue real y qué no, pero sólo en cuestión del desenlace.

Es un final muy inteligente, de hecho toda la película está construida de forma muy inteligente para atrapar la atención del espectador, el dejar ese final abierto es justamente lo que enganchó a muchos fans y les obligó a crear sus propias conclusiones y teorías. Dicho final me recuerda mucho al de Blade Runner (1987) donde nos quedó la duda de si Deckard era un replicante o no, aquí nos queda la duda de si Cobb logró despertar o no. Hay tanta acción en la película que a pesar de su larga duración el tiempo se pasa muy rápido. Hay emoción, acción, peleas, armas y un trasfondo complejo pero no imposible de entender. Sin duda una película obligada para todo el amante del buen cine.

El Día de los Trífidos

Título Original: The day of the Trifids.
Género(s): Survival-Horror.
Director: Freddie Francis y Steve Sekely.
Emisión: 1962.
Duración: 95 minutos.
Extras:

Basada en la novela homónima de John Wyndham, El Día de los Trífidos es una película de temática apocalíptica y Survival-Horror que en mi opinión no ha recibido el reconocimiento que se merece. Por lo que pude leer de la novela ésta es obviamente mucho más extensa que el filme y mucho más compleja en cuanto a los temas sociales que aborda, pero la película, por sí misma, también tiene sus méritos, sobre todo por servir de inspiración para obras posteriores como 28 Day Later (2002).

Hacía tiempo que quería ver esta película pues es considerada como una película de culto en lo que respecta a la temática de la supervivencia a manos de un monstruo. La peculiaridad es que estamos ante una invasión extraterrestre, pero la particularidad de los invasores es que son plantas. Pocas películas de terror han retomado al reino vegetal como el enemigo que amenaza a la raza humana, eso hace de los Trífidos uno de los monstruos más icónicos del cine que realmente lamento no se hayan explotado más en los últimos años, a pesar de que existe otra adaptación cinematográfica de 2009.

La historia inicia en un Hospital, donde Bill Masen se encuentra internado debido a una operación en los ojos. Preparándose para pasar su última noche antes de ser dado de alta escucha la noticia de que hay una enorme lluvia de estrellas en todo el mundo, un espectáculo impresionante que no se volverá a repetir. Las personas de todo el planeta disfrutan el magnífico espectáculo, menos Masen, quien permanece vendado por su cirugía incapaz de ver. A la mañana siguiente Bill despierta solo en el hospital, al parecer no hay nadie, desesperado por no recibir respuesta de la enfermera se quita el vendaje, para su fortuna ha sanado y ahora puede ver.

Masen empieza a recorrer el hospital, el cual está completamente abandonado y destrozado. Desorientado y sin saber qué ha ocurrido se encuentra a su doctor, quien le explica que todos los que vieron la lluvia de meteoritos se han quedado ciegos. Masen es ahora una de las pocas personas en el mundo que pueden ver. Masen sale de la ciudad para regresar a su barco pero en el camino sólo encuentra caos y destrucción, producto de la ceguera. En el caos se encuentra con una niña llamada Susan que también puede ver, juntos tratan de sobrevivir al desorden que asola Inglaterra.

En su camino por encontrar un lugar seguro Bill y Susan son atacados por una extraña criatura que parece un árbol, pero capaz de moverse y lanzar veneno. Más tarde otro personaje les explica que son Trífidos, plantas que llegaron a la tierra hace años en un meteorito y que el más reciente evento que dejara ciegas a las personas parece haberlos activado y ahora era una plaga incontrolable al acecho de la gente, pues al igual que las plantas carnívoras, los Trífidos se alimentan de carne animal.

Mientras Bill y Susan enfrentan la típica historia Survival-Horror, escapando y ocultándose junto a otros sobrevivientes a quienes encuentran en el camino, en una isla remota una pareja de científicos luchan contra un Trífido. Creyendo haberlo matado toman muestras de su cuerpo para estudiarlo, pero los resto se regenera creando más Trífidos, encerrados en su laboratorio buscan la forma de acabar con ellos.

Personalmente la película me gustó mucho más de lo que yo esperaba y es que esas películas de los años 50 y 60 de ciencia ficción y terror me gustan mucho, pues todas tienen un toque bastante particular, como los instrumentos tecnológicos ataviados de luces palpitantes y soniditos robóticos. Además de que a diferencia de otras películas, sobre todo donde los monstruos son colosales, aquí los actores enfrentan un Trífido en persona y no huyen de dinosaurios proyectado de una pantalla a lo lejos.

Continuando con los efectos estos también me encantaron, sobre todo porque los Trífidos con creados con utilería, básicamente son un disfraz, lo cual es mucho mejor que el recurso de sobreponer dos tomas en una misma o el artificial CGI del que no soy fan. La música es igualmente adecuada, muy particular de esas décadas, estridente y un tanto exagerada pero que marca muy bien la diferencie entre las escenas dramáticas y las de acción.

En lo que respecta a las actuaciones podemos decir que tampoco están mal, aunque es lo que menos destaca, eso sí, las mujeres son retratadas como unas histéricas que sólo se ponen a gritar cuando llega el peligro en lugar de enfrentarlo o huir, en otras palabras son unas inútiles y dependen del hombre en su totalidad para seguir vivas, algo característico de la mentalidad que tenía la sociedad en esos años. Y otra peculiaridad reflejada en la película sobre la sociedad de mediados del siglo pasado es lo adeptos que eran al cigarro, tanto que incluso se permitía fumar en los hospitales.

Otro aspecto que también me gusta y me remite a otras obras inglesas es la narración que se hace al inicio donde se presentan a estas peculiares plantas, muy al estilo de lo que hizo Orson Welles con La Guerra de los Mundos. Aquí, además de eso tenemos la narración de los reporteros por la radio que pone a los protagonistas al tanto de lo que pasa en el resto del mundo y que ayuda a generar esa atmósfera de miedo y desesperación. Esa estrategia para generar la atmósfera me recordó también las historias de La Dimensión Desconocida.

Ahora bien, tiene sus puntos malos, como ese característico estilo narrativo que se usaban en las películas hace 60 años, donde habían escenas largas y letárgicas con diálogos que realmente no aportaban nada ni a la historia ni al drama, y que, bajo los ritmos a los que el cine actual nos tiene acostumbrados, nos parecerían sumamente aburridas y tediosas. Afortunadamente sólo hay dos o tres de estos momentos y la acción donde los Trífidos aterran a los personajes es buena y abundante.

La diferencia entre el origen de los Trífidos según la novela y la película es que aquí son extraterrestres, mientras que en la novela son producto de la manipulación genética. Personalmente me gusta más el origen alienígeno de estos seres, los cuales si bien son plantas también tienen rasgos del mundo animal. Sin duda una recomendación obligada para cualquier cinéfilo y que está perfecta para ver en Día de Muertos.