Deadpool

Título Original: Deadpool.
Género(s): Ciencia Ficción, Superhéroes, Romance, Drama.
Director: Tim Miller.
Emisión: 2016.
Duración: 109 minutos.
Extras:

No soy un fan de los cómic ni tampoco del cine de superhéroes, así que no me voy a meter con cosas como qué tan bien adaptada está la película o la inserción del Deadpool en el universo de los X-Men o Marvel en general, así que esta reseña será desde la perspectiva de un simple mortal que desconoce casi en su totalidad sobre estos temas. Así enfoquémonos en la historia y demás características que esta película nos muestra sin ir más allá.

En primera instancia debo decir que el apartado técnico es muy bueno, las escenas de acción son trepidantes y divertidas aunque por momentos se abusa de las herramientas digitales y se ve demasiado artificial y notorio el uso de la pantalla verde, pero creo que es algo inevitable, pues el nivel de la tecnología cinematográfica actual no permite que sea de otra forma. La música es igualmente buena y las actuaciones también están al nivel, sobre todo Ryan Reynolds, quien se reivindica al momento de interpretar a un superhéroe luego del fracaso del Linterna Verde (2011).

La historia gira en torno a Wade Wilson, un ex militar que trabaja como golpeador a sueldo. Su vida parece ser miserable hasta que conoce a Vanessa Carlysle de quien se enamora, su vida parece mejorar y la felicidad invade a la joven pareja hasta que el diagnóstico de cáncer cambia toda la situación. La reputación de Wade le precede y hace que una agencia encargada de crear mutantes artificiales se interese por él y le ofrezca un tratamiento para curar su cáncer a cambio de ser parte de sus experimentos. Wade acepta ya que no desea hacer sufrir a su novia con su enfermedad, así que la abandona y se marcha al laboratorio, donde lo someten a brutales experimentos a fin de provocar su mutación, la cual ocurre pero lo deja con el cuerpo desfigurado.

Wade ahora es súper fuerte, sana de manera extraordinariamente rápida e incluso es capaz de regenerar sus extremidades, haciéndolo casi inmortal. Sin embargo, su deformidad le hace perder la confianza para regresar con su amada y ahora busca venganza contra el hombre que lo transformó para que regrese su aspecto a la normalidad. Para su mala fortuna su plan de venganza falla y los maleantes deciden secuestrar a su novia para tomar represarías. Deadpool tendrá que aliarse con un par de X-Men para recuperar al amor de su vida.

Como el mismo Deadpool dice, esta es una historia de amor, pues todas las acciones y decisiones de Wade giran en torno al amor que siente por Vanessa. Así que esta no es una historia convencional sobre superhéroes, es una historia sobre alguien súper pero que no es un héroe, de hecho es todo lo contrario, busca su beneficio sin importar el medio para lograrlo, así que su lista de muertes es bastante larga. Además de no presentar al héroe moralmente correcto, la historia tiene otras singularidades, como romper la cuarta pared.

El filme es totalmente irreverente a un nivel pocas veces visto, sobre todo teniendo en cuenta que el universo de los X-Men y demás personajes de Marvel siempre han mantenido un enfoque dirigido a toda la familia, Deadpool rompe con eso y se inclina por el público natural del personaje, los mayores de edad. Tal irreverencia está presente desde los créditos iniciales, incluso se burlan de la interpretación que Reynolds hizo de Linterna Verde (2011). Además de esas burlas obvias tenemos violencia cruda y visceral, una fuerte carga sexual, muchas malas palabras e incluso una tendencia friki en el propio Wade, con alusiones a películas de ciencia ficción o caricaturas.

La película tiene una interesante narrativa, pues no cuenta una historia precisamente de forma lineal, sino que recurre a largos lapsos donde vemos sucesos del pasado pero no exactamente a manera de los tradicionales flash-backs. Tales cortes temporales nos permiten conocer el pasado del personaje para ir armando el rompecabezas de su historia, que no es para nada complicada, de hecho es muy simple, su grandeza radica en el hecho que de Deadpool sale completamente de los estándares de todos los hombre con súper poderes que se habían llevado al cine.

Obviamente la película es una gran recomendación para los fan del cómic y de este tipo de obras, pero creo que es una excelente opción más que nada para aquellas personas que, como yo, no son unos conocedores de las historietas. Si ustedes no son precisamente fans de los superhéroes pero les gustan las películas de acción con vistosas peleas, grandes despliegues de poder, chistes para adultos y muchos efectos especiales les garantizo que está película les va a encantar.

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Watchmen

Título Original: Watchmen.
Género(s): Ucronía, Ciencia Ficción, Superhéroes.
Director: Zack Snyder.
Emisión: 2009.
Duración: 163 minutos.
Extras:

Considerada por muchos como una de las mejores adaptaciones del cómic a la pantalla grande (la otra sería Sin City), Watchmen es una grandiosa historia de superhéroes que rompe con muchos de los estereotipos patrióticos y de perfección moral de los defensores de la justicia. Watchmen en una historia de héroes enmascarados que no tienen poderes (salvo uno) y no son completamente bueno ni correctos, por el contrario, tras su lucha por el bien arrastran crímenes, traumas y mucho odio.

Watchmen se basa en la novela gráfica del mismo nombre escrita por Alan Moore y dibujada por Dave Gibbons, publicada entre 1986 y 1987 por DC Comics. La historia nos sumerge en una ucronía que toma lugar en un mundo ficticio de 1985, tomando como base el contexto provocado por la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética desde los años 60. El en filme vemos a un grupo de maleantes usar disfraces para cometer crímenes, debido a que no podían reconocerlos por usar máscaras, salían libres en poco tiempo, para tratar de contrarrestarlo, un grupo de policías empezaron a usar trajes y salieron a la calle para acabar con los malos de maneras que rozaban lo ilegal, pero logrando con ello la justicia que el sistema no había podido, se formó así el primer grupo de Los Vigilantes.

Con el paso de los años la primera generación de superhéroes envejeció y nuevos reclutas tomaron el mando, El Comediante, Nite Owl, Silk Spectre II, Ozymandias, Rorschach y el Dr. Manhattan (único con supe poderes) conformaron este nuevo grupo de enmascarados, hasta que una ley impuesta por el presidente Richard Nixon los obligó a retirarse. Ya en su jubilación forzada los antiguos héroes fueron víctimas de un asesino que al parecer tenía a los enmascarados en la mira. Creyendo que todos sería victimas del asesino que ya había matado al Comediante, Rorschach advierte a sus antiguos compañeros e inicia su investigación, pero descubre algo que no esperaba y que puede causar un apocalipsis nuclear y la muerte de millones de personas.

La historia toma a Rorschach como narrador principal y nos cuenta su investigación para descubrir al asesino del Comediante. Con forme la historia avanza conoceremos los problemas personales de cada personajes, sus traumas y conflictos con el pasado, así como los planes secretos que uno de ellos tiene para lograr salvar a la humanidad de sí misma, aún si eso implica causar una terrible destrucción.

La historia es una ucronía que parte desde la década de los 60 y nos cuenta una versión alterna de los hechos, desde la guerra de Vietnam, la Guerra Fría, la posibilidad de una guerra nuclear, entre otros sucesor de relevancia mundial que pasaron a la historia. La forma en que nos narra los hechos y adapta la historia al contexto social ficticio es maravillosa, sobre todo porque nos permite entender todo lo que pasa y nos da un trasfondo del pasado de los personajes, de sus motivaciones y parte de su personalidad. Esa épica introducción es un resumen perfecto de la historia estadounidense desde los 60 hasta los 80 adaptada a la perfección al universo del cómic.

La genialidad de Watchmen es el mostrarnos a un grupo de superhéroes que no son perfectos, que tienen problemas, han cometido errores a incluso sus acciones heroicas pueden ser cuestionables. Ozymandias desarrolla un plan para acabar con la guerra, pero a sus compañeros no les parece correcto, sin embargo, para el hombre más listo del mundo el fin justifica los medios. Y ese es justamente otro de los elementos que vale la pena analizar en este filme. Héroes humanos como estos nos permiten ver una versión más cercana de cómo serían los superhéroes de existir en nuestro mundo (de hecho serían más como en Kick Ass) y la crítica a la naturaleza humana de carácter bélico nos hace reflexionar sobre qué sacrificio estaríamos dispuestos a pagar para alcanzar la paz mundial.

La película es sencillamente maravillosa, es emocionante, profunda, crítica, original, violenta,  cruda y muy adulta, además de que tiene una calidad inmejorable. La ambientación de cada época que se aborda en impecable, el vestuario y la caracterización son asombrosas y la banda sonora tiene la atinada idea de usar canciones que fueron populares en esas décadas para sumergirnos en la etapa hippie, cuando el miedo de un inevitable desastre nuclear era frecuente entre la sociedad. Además del héroe atípico, tenemos la parte científica, con armas y artilugios ficticios, y con un héroe con súper poderes capaces de controlar la materia a su antojo y de ver su pasado y su futuro, pero con conflictos emocionales como los de cualquiera.

Esa aparente burla a los superhéroes convencionales, los elementos de ciencia ficción y la reconstrucción ficticia de una época histórica hace de Watchmen una de las mejores películas sobre superhéroes que se han hecho. Personalmente no he leído el cómic, pero incluso si la adaptación se alejara mucho de la obra original (lo cual no parece ser el caso) el resultado fue estupendo. Sin duda una obra insuperable de un género muy explotado en los últimos años por el cine hollywoodense, y una recomendación que debe ser obligada por los fans de The Avengers y las muchas películas que integran el universo Marvel, tan sólo para que vean una adaptación diferente sin los estereotipos que son la constante en este tipo de historias.

Tomorrowland

Título Original: Tomorrowland.
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Brad Bird.
Emisión: 2015.
Duración: 130 minutos.
Extras:

En 2015 Tomorrowland fue una de las películas más mencionadas en los círculos de quienes consumen Ciencia Ficción. Algunos la describían como una gran obra del género, pero para otros no era tan buena o al menos no una obra que aportara algo significativamente nuevo a este tipo de cine. No obstante, tiene una gran calidad en cuando a sus efectos y escenarios y una crítica no tan elaborada pero contunden al concepto de Utopía que la hace interesante, además de que, independientemente de la crítica que hace, es bastante entretenida.

La calidad visual es muy buena, no logra un resultado sobresaliente porque si bien sus efectos especiales y los escenarios por computadora que se logran son asombrosos, es una de esas películas que confían tanto en lo digital que dentro de una década probablemente luzca ya muy vieja. A pesar de ello la visión futurista que nos regala es muy atractiva visualmente, tanto en la arquitectura como en los incomprensibles y deslumbrantes objetos del futuro. La banda sonora es buena y le va bastante bien a ese tono positivo de la obra, y los personajes si bien están estereotipados cumple con su propósito, aunque no son lo gran revelación.

La historia tiene dos personajes principales que fungirán como los héroes, para lo cual se da tiempo para desarrollar la historia de cada uno. El primero de ello es Frank, un niño que sueña con volar, cansado de esperar a que alguien invente un aparato que le permita hacerlo decide construir él mismo un jetpack. Decidido a demostrar que su aparato cambiará a la humanidad asiste a la Feria Mundial de 1964, aunque su máquina no funciona correctamente. En ese lugar conoce a una misteriosa niña que lo invita a seguirla, sin saber qué está pasando Frank llega a un mundo futurista lleno de tecnologías más allá de su imaginación. Athena, la niña, lo ha llevado a Tomorrowland, en lugar donde las mentes más brillantes (conocidos como Plus Ultra) son educadas para construir los mayores avances tecnológicos jamás creados.

Varias décadas después, Casey Newton, una adolescente rebelde pero soñadora, inteligente y muy decidida recibe un extraño pin, al tocarlo es transportada a ese mágico lugar de ensueño, donde las tecnologías y las respuestas que siempre buscó parece estar a la mano. Casey cree que está viendo el futuro, pero antes de saber qué está pasando unos extraños robots empiezan a atacarla, para su fortuna es rescata por Athena, la misma niña que reclutara a Frank varios años antes. Athena resulta ser una reclutadora cuya labor es buscar a las mentes más brillantes que merezcan estar en Tomorrowland. Sin embargo, un invento ha cambiado las cosas en aquel lugar perfecto y ahora la destrucción de nuestro mundo parece inminente. Frank, ahora adulto, Athena y Casey viajan a Tomorrowland con la esperanza de evitar el apocalipsis.

Lo historia está llena de clichés, como el héroe elegido, el malo que no tiene esperanza en que la humanidad cambie, el robot que ayuda a los protagonistas y desarrolla algo cercano a los sentimientos, entre otras cosas. A pesar de ello hay dos lecturas principales, la primera es la que se refiere al tema de lo utópico y lo distópico, pues toda utopía es distópica por naturaleza, pues para mantener la perfección se requieren de estrictas reglas que eventualmente disgustarán al sector de la población que las considere arbitrarias, impuestas y opresoras. Aquí pasa algo similar, e incluso se hacen referencia a las tres distopías más famosas (Un Mundo Feliz, Fahrenheit 451 y 1984). Aunque al final parece que vemos el inicio de la primera utopía cien por ciento real dentro del cine.

La segunda lectura es la que se refiere al apocalipsis. En Tomorrowland lograron controlar los taquiones y eso les permitió ver el futuro y saber que la humanidad llegaría a su fin sin importar que hicieran los Plus Ultra, como una mezcla entre los poderes del Dr. Manhattan de Watchmen y el inminente fin de la civilización prevista por la Psicohistoria en Fundación de Asimov. El líder de Tomorrowland trató de hace algo para que los humanos estuvieran conscientes de su destrucción y tomaran acciones al respecto, pero no funcionó y de hecho creó una especie de paradoja, pues al parecer el apocalipsis inició cuando la humanidad aceptó su destrucción como algo inminente y decidió que no podía hacer nada para evitarlo.

La cuestión de la visión del futuro, el aspecto distópico de la civilización, la sociedad secreta de los genios viviendo en su propio mundo (lo cual es distópico porque de cierta forma decidieron abandonar a la humanidad y negarles aquellos avances, aunque por otra parte la humanidad hubiera destruido a esa perfecta sociedad de haber conocido de su existencia) me resultaron sumamente interesante, aunque el desarrollo heroico con esa tendencia del elegido le restó algo de profundidad para mi gusto.

En conclusión, me pareció una buena película, muy entretenida y un poco más compleja que las típicas películas palomeras para ver en fin de semana, pero tampoco es tan complicada como para romperse la cabeza tratando de descifrar el mensaje oculto. Es la mezcla perfecta entre entretenimiento y mensaje para reflexionar a un nivel familiar. Creo que es una excelente recomendación para quienes quieran ver algo con un mensaje levemente complejo (aunque importante) en un ambiente más familiar y sin el temor de no lograr comprende algún intrincando trasfondo argumental.

The Martian

Título Original: The Martian
Género(s): Ciencia Ficción, Drama.
Director: Ridley Scott.
Emisión: 2015.
Duración: 141 minutos.
Extras:

Ridley Scott sabe dirigir muy buenas películas de Ciencia Ficción, sobre todo si éstas se desarrollan en el espacio. En los últimos años el afamado director ha dirigido principalmente aventuras espaciales, pero de entre todas ellas considero que The Martian es la mejor, tanto por su historia como por sus efectos y calidad actoral.

La película tiene una calidad visual asombrosa, sus escenarios se limitan prácticamente a un desierto estéril y rojo tan bien construido que ni siquiera en necesario que nos digan que los personajes están en Marte para que sepamos que se trata de nuestro vecino rojo. La banda sonora es buena y las canciones de música disco le dan un toque distintivo que no está mal pero a mí no me terminó de convencer. Lo mejor de todo es la calidad en cuanto a la actuación y Matt Damon, quien interpreta al personaje principal, logra mantener muy bien el peso dramático de la obra.

La historia toma lugar en Marte, durante la misión Ares III, cuando un grupo dedicado a investigar el planeta ve interrumpida su misión debido a una feroz tormenta que los amenaza. Con las malas condiciones climáticas en su contra el equipo decide iniciar la evacuación de emergencia, pero la tempestad es peor de lo que esperaban y un miembro del equipo es golpeado y se pierde entre la ventisca. Creyéndolo muerto, el resto del equipo deciden abandonarlo y salen del lugar; milagrosamente el astronauta sobrevive. Mark Watney (Matt Damon) se encuentra ahora varado en el planeta sin forma de comunicarse, herido y con suministros que no durarán hasta que lleguen a salvarlo.

Mark decide no darse por vencido, atiende sus heridas y administra su comida. Si raciona todos sus recursos podrá sobrevivir varios meses, pero el tiempo que le tomaría llegar a los rescatistas desde la Tierra es de cuatro años. Su principal problema es la comida, así que, aprovechando que es botánico, toma un poco de tierra marciana, algo de los desechos fecales de sus compañeros y planta algunas papas. Posteriormente se las ingenia para obtener agua a partir del combustible, limpia los paneles solares y busca una antigua sonda para entablar comunicación con la NASA.

En Tierra descubren que Watney sigue vivo e inician un plan para rescatarlo. Un equipo de científicos de diversas disciplinas se unen, primero entablan comunicación con él y luego diseñan un plan para salvarlo, pero las prisas hacen que todo fracase y se vean en la necesidad de rediseñar todo de nuevo. Para su desgracia sólo existe una posibilidad para salvar al astronauta, así que el Hermes, la nave donde viajaban sus compañeros de regreso a la Tierra vuelve por él a Marte en una arriesgada maniobra que no deja margen de error.

La película va directo a la acción y su inicio es bastante trepidante. Luego pasa a escenas más burocráticas en la Tierra que le restan impacto. No están mal y de eso se trata el filme, de ver cómo diseñan el plan de rescate mientras Mark usa todos sus conocimientos científicos para mantenerse con vida, aunque en lo personal me hubiese gustado una historia más dramática como sucede en Moon. No obstante, el manejo de los conocimientos científicos está tan bien planteado que roza la Ciencia Ficción Hard pues en todo momento lo que vemos resulta creíble y coherente, y aunque no conozco sobre cuestiones de astrofísica ni botánica, me parece que gran parte de lo que se presenta es factible.

Si el aspecto científico es fuerte, la parte débil son los problemas que van complicando la estadía de Mark en Marte; todos parecen algo forzados, son previsibles y demasiado prefabricados. Prácticamente después del algunos minutos en los que todo sale bien, uno ya está imaginando que es lo próximo que va a salir mal. Fuera de eso la película es fabulosa, y Matt Damon le da unos buenos toques de comedia a su personaje y a la historia, lo que no me encantó del todo, pues mantiene siempre una vibra muy positiva para una situación que es realmente desesperanzadora. Aunque es esa actitud lo que le permite sobrevivir y salir adelante.

Al final el rescate ya es muy hollywoodense pero sigue siendo entretenido. La película en general es muy buena, no tan dramática como Moon, tampoco logra los insuperables efectos de Gravity (2013) ni tiene la complejidad de Interstellar (2014), pero dentro de las películas espaciales atadas a la realidad (hasta donde cabe) esta es una de las mejores, es sencilla, muy digerible, entretenida, divertida y logra mantener tu atención en todo momento. Y sobre todo, nos deja en claro que usar la inteligencia es la mejor forma de resolver nuestros problemas. Una recomendación obligada para los fans de las películas ambientadas en el espacio.

Sector 9

Título Original: District 9.
Género(s): Ciencia Ficción / Ciencia Ficción Social, Mockumentary (Falso Documental).
Director: Neill Blomkamp
Emisión: 2009.
Duración: 112 minutos.
Extras:

Neill Blomkamp es un director de cine sudafricano que saltó a la fama gracias a su película Sector 9, una de las más fabulosas obras de Ciencia Ficción Social de la última década. Desde entonces este aún joven director ha seguido por la misma línea, mostrándonos obras donde la Ciencia Ficción y la crítica social se amoldan de manera magistral logrando formidables resultados. Tan sólo su más reciente obra, Rakka, ha recibido buenos elogios por parte del público, pero fue con Disctrict 9 que todo comenzó.

La calidad técnica del filme es maravillosa. Los efectos prácticos y los digitales se amoldan perfectamente y pese a que en los alienígenas se nota más lo digital, no dejan de están muy bien logrados. La música es muy buena y cumple perfectamente su papel pero los escenarios son lo que se llevan las palmas. Esas casas hechas con desperdicios, repletas de basura e inmundicias reflejan perfectamente la vida en las favelas, las zonas marginadas, los campamentos de refugiados e incluso los campos de concentración. Los personajes caen en estereotipos pero Wikus (Sharlto Copley), nuestro personaje principal, logra cargar con el peso de la trama y además nos regala una fabulosa transformación digna de estar en el top de clásicos como The Fly u Hombre Lobo Americano en Londres (1981).

La historia gira en torno a Wikus van der Merwe, miembro de la compañía MNU, quien se encarga del departamento de asuntos alienígenas. La MNU ha emprendido una campaña humanitaria para trasladar a los extraterrestres (langostinos por su aspecto) fuera de Johannesburgo, luego de que los conflictos entre ellos y los humanos empezaran a salirse de control. Sin embargo, lo que MNU quiere en realidad es apoderarse de las armas de los aliens, para estudiarlas y poder controlarlas, pues al parecer sólo responden al ADN de las criaturas.

La historia inicia como un falso documental que registra el proceso de traslado de las langostas hacia un nuevo campamento lejos de la capital. Wikus es el encargado de la operación, pero los langostinos no parecen estar dispuestos a irse tan fácilmente. Veinte años antes, una nave extraterrestre llegó a la capital sudafricana y permaneció flotando en el cielo sin hacer nada, luego de mucho tiempo los humanos decidieron entrar y encontraron a un millón de estos seres en un estado deplorable. Trataron de ayudarlos y los llevaron a tierra, concentrándolos en un campamento provisional, el Sector 9. Sin embargo, la falta de vigilancia y el desprecio de las personas generaron conflictos entre ambas especies.

Durante el procedimiento de reubicación Wikus y su equipo encuentran material de contrabando, entre ellos un extraño cilindro con un líquido que por accidente rocía a Wikus en el rostro. En líquido le provoca una mutación que lo convierte en extraterrestre, al ver su estado la MNU aprovecha para experimentar con él a fin de encontrar una forma para usar las armas. Wikus escapa de la perversa compañía y busca refugio en el Sector 9, donde termina ayudando a un extraterrestre para recuperar el extraño líquido que les permitirá regresar a su planeta bajo la promesa de que lo regresen a él a la normalidad.

La historia en sencillamente brillante y hace una magistral crítica al concepto del racismo, la intolerancia y el Apartheid que por muchos años sufrió África. Tan sólo en ciudades como la propia Johannesburgo había lugares donde no permitían entrar a gente de color; cosa que también pasó en Europa y Estados Unidos. Aquí únicamente estamos viendo esa transferencia del personaje a un grupo imaginario, como lo han hecho las fábulas desde hace siglos. Y de hecho esa crítica a los problemas sociales matizado por la construcción de un mundo ficticio es lo que define a la Ciencia Ficción.

Además de la crítica a la represión de un grupo minoritario, como actualmente pasa con los migrantes, los desplazados por la guerra e incluso los damnificados por fenómenos naturales, vemos una visión de los extraterrestres muy distinta a los bélicos invasores a los que el cine hollywoodense nos tiene acostumbrados o a los sabios seres que viene a enseñarnos a ser mejores como las visiones más optimista proponen. Aquí vemos a un grupo de alienígenas en completa decadencia, arruinados aún más por la naturaleza incompetente, violenta, despiadada y corrupta de los seres humanos.

La primera parte del filme, al estar planteada como un Falso Documental nos permite hacer algunas preguntas interesantes, como ¿qué hacer con un grupo de refugiados de otro planeta que no tienen a dónde ir? Sin duda el aparato burocrático y la maquinaria política terminarán tratando el asunto como mejor convengan a su imagen. La visión del extranjero, del que es diferente, adquiere un matiz de mucho peso en esta historia, pues la gente no quiere a las langostas cerca de ellos a pesar de que saben que no tienen otro lugar donde vivir. Recordemos que la palabra alien se usa para referirse a los extranjeros en inglés.

Las acciones de reubicación son muy arbitrarias y dentro del mismo documental se explica porque surgió el conflicto entre humanos y extraterrestres desde una perspectiva sociológica. Una socióloga entrevistada explica que donde hay pobreza hay crimen, y donde hay armas y falta de control es inevitable que se desate la violencia. Eso es justamente lo que pasó en el Sector 9, donde los langostinos, al carecer de todo, se vieron forzados a intercambiar sus armas por comida, lo que atrajo a las pandillas nigerianas y provocó la militarización de la zona y el inevitable conflicto. Si comparamos eso con lugares fronterizos de México, por ejemplo, observamos el mismo fenómeno, un lugar con gente sin recursos en donde la delincuencia y la drogadicción se disparan rápidamente.

Una de las principales crítica que se la han hecho al filme es por qué los alienígenas aceptaban tan malos tratos por parte de los humanos si poseían armas y tecnologías muchos más poderosas y avanzadas. Muchos defensores de Blomkamp han desarrollado numerosas explicaciones, pero dichos argumentos son bastante forzados a la hora de defender la historia, aunque al ser la opera prima del director creo que es un error que bien le podemos pasar por alto. Además, ¿cuántas obras han logrado criticar la represión social hacia un grupo minoritario desde la Ciencia Ficción con tanta maestría?

Ya sea por su calidad visual, la decadente arquitectura de los escenarios que me recuerdan al Scrappunk, la historia de los extraterrestres varados en nuestro planeta o la crítica social a la intolerancia hacia los otros, la película sin duda es una obra obligada para todo fan del buen cine. La historia es profunda y permite numerosas lecturas, pero también tiene espectaculares escenas de acción, muertes y una adecuada cantidad de sangre que te mantendrán pegado a la pantalla.

Si bien la historia es compleja y la crítica puede ser muy profunda y desde diferentes matices, no es difícil de entender y rápidamente podremos estar conscientes de qué es lo que pasa y por qué. El problema de la incomprensible subordinación por parte de los aliens creo que no demerita en nada la obra y a pesar de que el estar divida en dos partes (falso documental y película de acción) no es del gusto de todos, considero que enfatiza la crítica social pues permite explicar detalles de manera directa que en un formato de película de ficción convencional sería más difícil. Uno de los mejores exponente de la Ciencia Ficción Social y una obra que dejó demostrada la capacidad de su joven director.

Steamboy

Título Original: スチームボーイ (suchimuboi).
Género(s): Ciencia Ficción, Steampunk, Retrofuturismo.
Director: Katsuhiro Otomo.
Estudio: Sunrise.
Emisión: 2004.
Duración: 127 minutos.
Extras:

Si Akira es el máximo exponente animado del Cyberpunk japonés, Steamboy es el máximo representante del Steampunk animado japonés. Y es que si por algo se distingue Katsuhiro Otomo es por su capacidad para crear mundos ficticios donde una tecnología en particular domina los avances científicos. Una película de Steampunk debe tener mucho vapor, y a esta película le sobra.

La calidad técnica es sencillamente impresionantes, los escenarios victorianos están perfectamente logrados y finamente detallados, la ambientación, el diseño de personajes, su vestuario y la arquitectura recrean perfectamente el siglo XIX, cuando la revolución industrial estaba en su máximo apogeo y las máquinas de vapor estaban decididas a cambiar el mundo. La cantidad de detalles que vemos en pantalla son innumerables y prácticamente pocas animaciones superan en calidad a esta, tanto así que es la película animada más costosas de la historia.

La historia toma lugar en una Inglaterra ficticia de 1866 y gira en torno a James Ray Steam, el joven hijo de Edwar Steam, uno de los científicos más brillantes de Inglaterra, quien junto a su padre (Llyod Steam, abuelo de Ray) ha logrado construir algunas de las máquinas de vapor más impresionantes que el mundo haya visto. Ray parece haber heredado la habilidad de su padre y abuelo como inventor, aunque de momento su vida transcurre sin muchos sobresaltos al lado de su madre y amigos en Manchester.

Una tarde, mientras Ray y su familia abrían un paquete enviado por su abuelo unos extraños hombres aparecieron en su casa reclamando el paquete. Al parecer esos sujetos eran miembros de la Fundación O’Hara, para la cual trabajan su padre y abuelo. Sin embargo, la carta que acompaña al extraño aparato les advertía que no debían entregar la bola de vapor a nadie de la Fundación, sino a un hombre llamado Robert Stephenson. Ray escapa de aquellos hombres en busca de aquel hombre, pero antes que de Robert pudiera ayudarlo es capturado por sus agresores.

Ray es llevado hasta la Torre de Vapor, el edificio base de la Fundación, donde conoce a la señorita Scarlett, heredera de O’Hara y descubre que su padre sigue trabajando para ellos. El padre de Ray le explica el problema que tuvo con su abuelo, el parecer él no quería que la tecnología de vapor que ellos habían creado fuera usada para producir armas, principal producto con el que comerciaba la Fundación, mientras que a su padre sólo le importaba el progreso científico mientras este pudiera ser usado. Ray queda atapado entre la visión idílica de su abuelo y las intenciones capitalistas de su padre y debe decidir qué uso desea que se le dé a esa tecnología.

Al parecer la bola de vapor era la mayor fuente de poder jamás creada, capaz de resistir presiones brutales sin explotar y con el vapor suficiente para mover cualquier maquinaria. La idea de los Steam era crear un sistema que transmitiera la energía pura, sin la pérdida que implicaba el propio peso de los pistones usados para transmitir la energía desde una caldera común. La bola de vapor se convirtió en el objeto más codiciado por todos los inventores y desató una guerra entre O’Hara y Stephenson por hacerse con el poder de la tecnología.

La historia nos muestra un Steampunk completamente puro, con máquinas de vapor impresionantes y combustibles (líquidos) bien definidos. La cantidad de artilugios movidos a base del vapor es enorme y suficiente para convertirse en un deleite visual que mantendrá al televidente pegado a la pantalla, pero también el conflicto familiar y la habilidad innata de los Steam para crear maquinas es fabulosa, aunque lo más importante es esa reflexión sobre la ética en la práctica científica.

Todos los científicos, ingenieros e inventores que aparecen en pantalla hablan del uso de la ciencia y cada uno tiene una visión muy diferente de ella. Para algunos la tecnología debe ayudar a la humanidad, para otros es sólo un medio para generar ganancias vendiendo sus patentes, a otros más sólo les importa que esas creaciones sean armas para usar en la guerra y algunos consideran que quien controla el desarrollo científico es quien tiene el poder en realidad, y eso se transmite a los ámbitos político y económico. En el filme vemos a la Fundación tratando de vender sus creaciones a los altos mandos de todo el mundo, mientras que Stephenson y sus hombres quieren darle poder a la corona Inglesa.

Al final, la obra apela a una profunda reflexión ética y filosófica sobre para qué debe servir la ciencia y eso es algo que muy pocas veces vemos en obras de ciencia ficción. En la Ciencia Ficción Social vemos cómo el desarrollo científico impacta en los grupos humanos y su cultura, pero en esta especie de Ciencia Ficción Ética se crítica a la ciencia desde la ciencia misma, desde las propias posturas de quienes están en los talleres y los laboratorios creado cosas nuevas. Los financiadores persiguen un beneficio económico, pero si el científico mismo no tiene un objetivo para sus creaciones ni una serie de valores que guíen su práctica, entonces la ciencia no tiene razón de ser. Y eso es algo que nos deja muy en claro esta obra.

Tanto por su parte visual, como por su calidad técnica, su historia, el desarrollo de sus personajes y la crítica a la ética científica, Steamboy es una película de Ciencia Ficción de una calidad inigualable, que además presenta todos y cada uno de los elementos del Steampunk, lo que la convierten en un referente obligado dentro de este género. Una gran historia con múltiples lecturas que además pueden ser fácilmente digeridas y entendidas incluso por el público menos especializado. Una recomendación obligada para los fans del buen cine y para aquellos que quieran iniciarse en el mundo de los punks retrofuturistas.

WarGames

Título Original: WarGames.
Género(s): Ficción Especulativa, (Ciencia Ficción).
Director: John Badham.
Emisión: 1983.
Duración: 114 minutos.
Extras:

War Games es uno de los clásicos más apreciado por los fans del cine y la cultura geek, principalmente aquellos adeptos al mundo de la informática y los piratas digitales, mejor conocidos como hackers, aquellos genios solitarios e incomprendidos capaces de infiltrarse en el mejor sistema de seguridad del planeta y poner en jaque al mundo entero.

Juegos de Guerra es un referente obligado y nostálgico para aquellas personas que disfrutaron de la década de los ochenta (justo al final de la Guerra Fría), con el internet llegando a los primeros hogares y los videojuegos abriéndose paso como uno de los principales sistemas de entretenimiento. Las arcades (o maquinitas) fueron hasta la década de los noventa el principal sistema con el que jugaban quienes ahora conocemos como gamers y donde las conexiones a la red eran por medio de dial-up y los comandos para navegar era una forma nada amigable comparados con los programas actuales.

La historia gira en torno a David Lightman, un joven solitario y no muy buen estudiante que prefiere pasar el tiempo jugando videojuegos y navegando por internet. Un día, David se entera de que la compañía de juegos Protovision lanzará al mercado su más reciente y maravilloso juego. Decidido a no esperar, nuestro protagonista decide hackear la computadora de la compañía para disfrutar del juego por anticipado, pero sin quererlo conecta con WOPR, el servido del ejército encargado de controlar los misiles y demás armas nucleares.

Maravillado por su descubrimiento, David consulta con sus amigos informáticos, quienes le dicen que busque la “puerta trasera”, para ello deberá averiguar todo lo que pueda del creador del sistema, un tal Stephen Falken. Luego de una ardua investigación David y su amiga Jeniffer dan con la clave secreta y se infiltran en el sistema. Creyendo que se trata de un simple juego inicia una guerra entre Estados Unidos y la Unión Soviética, pero para los militares todo parece real y la broma del joven desata un enorme conflicto que promete detonar la Tercera Guerra Mundial.

David es apresado por los militares pero logra escapar y con ayuda de Jeniffer busca al Dr. Folken, pues sólo él sabe cómo detener a Joshua, la inteligencia artificial que controla el juego y el futuro de la paz mundial. Mientras tanto, rusos y estadounidenses están al borde de desatar un terrible bombardeo que podría acabar con el mundo entero.

La película resulta una obra nostálgica para quienes vivieron en esa década, incluso a mí, que no me tocó vivir en aquellos años, me resultó algo melancólica al recordar los viejos aparatos que dieron origen a la computación actual. Digamos que la época en que se desarrolla la película es la base que intenta rememorar Ready Player One al hacer homenaje a esos primeros años de videojuegos y páginas de internet.

La trama es una comedia familiar muy amena y entretenida, la música es divertida y juvenil y el diseño de los aparatos tiene esa estética ochentera pero lo suficientemente realista para verse bien aún hoy en día. Las toscas computadoras y las luces parpadeantes se ven arcaicas pero nos remiten perfectamente a esa época en la que al llamar por teléfono te contestaba una operadora. Y aunque la actuación también es buena, su diseño de personajes generó algunos de los estereotipos de los nerds actuales, esos introvertidos amantes de las computadoras que socializan poco, que se la pasan pegados al monitor y que son capaces de hackear un teléfono público sin más ayuda de que pedazo de metal.

El filme es bastante fantasioso por momentos y recurre a darle habilidades al protagonista algo fuera de lugar, pero que no dejan de ser entretenidas y mantienen el interés del televidente, y que seguramente debieron ser más impresionantes en aquella época en la que muy pocos sabían sobre computación. Y además de la parte del informático, no pierde la oportunidad de hacer una crítica a los problemas que puede generar el confiar en exceso en la tecnología. El WOPR fue una respuesta del ejército para evitar el error humano, pero no tomaron en cuenta que muchas veces las debilidades de nuestra especie son las que nos hacen fallar y con ello aprender cosa que una máquina nunca podrá.

La frialdad de una mente artificial se ha abordado en obras de Ciencia Ficción desde entonces y la figura del hacker y el mundo virtual empezó a crecer hasta convertirse en temas recurrentes y obligados en este género, primero dentro del Cyberpunk y luego en su propio subgénero, el Wirepunk. Aunque el trepidante desarrollo tecnológico de la actualidad ha hecho que muchos de esos adelantos dejen de ser ficción y se conviertan en una realidad, por lo que muchas obras como esta (Summer Wars, por ejemplo) ya pertenecen a la Ficción Especulativa.

Sin duda una película obligada para los fans del género, los amantes de la computación, aquellos interesados por el mundo de internet, los hackers y demás cosas propias de la Deep Web, pero principalmente a quienes pudieron disfrutas de aquella década en la que lo análogo era la cúspide de la tecnología. Si les gustó la reciente adaptación cinematográfica de Ready Player One deben ver WarGames, pues la primera es una versión retro de aquellos años, mientras que la segunda es lo verdaderamente vintage.