El Rey de los Monstruos

Esta no es la acostumbrada reseña de una película que suelo hacer, es más que nada una reflexión personal a manera de ensayo sobre el fenómeno que significa Godzilla y Gojira, para mantener la distinción entre las películas de hechura norteamericana y las japonesas.

La semana pasada Vossk y yo fuimos a ver la segunda película de la más reciente saga de Godzilla: King of Monsters, la cual pretende conjuntarse con la película de King Kong para regalarnos un universo más basto sobre los daikaijus nipones clásico, pero con una hechura estadounidense. Y si bien la franquicia de Gojira no ha tenido a bien presentarnos una saga como tal, moda que permea en el cine Hollywoodense donde actualmente todos son sagas enormes que duran años, sí continua vigente en la cultura popular del séptimo arte, sobre todo con su más reciente aparición a manos del maestro Hideaki Anno.

 

Es difícil que Gojira desaparezca de la cultura popular, es ya un miembro icónico que lo que representa el cine y la Ciencia Ficción, por eso mismo los intentos norteamericanos por crear una serie de películas adaptadas a su mercado difícilmente satisfacen a los fans más puristas. Y no es de extrañarse, la fórmula del blockbuster gringo termina por sobajar la tradición nipona del gran monstruo.

Personalmente he visto muy pocas películas japonesas de Gojira, espero algún día ponerme al corriente. Por esa razón he crecido más de cerca con los olvidables intentos estadounidenses por occidentalizar al Rey de los Monstruos, quien es hijo del sol naciente y no podremos cambiar eso por muchos que la industria del séptimo arte trate de agringarlo.

Debo admitir que no vi Kong: Skull Island (2017) pero al parecer sí hay una coherencia que une a la saga y va generando las típicas referencias entre películas, fórmula que ya demostró su éxito con Avengers. Retomando la película inicial, debo confesar que me entretuvo, tuvo sus momentos aceptables pero no me gustó en realidad, y puedo comparar la leve emoción que me produjo con el deleite que fue ver Shin Gojira. Los efectos están bien y la bestia es brutalmente enorme, pero eso no es suficiente para lograr una buena película de Godzilla, siempre será necesaria esa chispa nipona que los americanos nunca podrán darle.

Con ese referente iba con muy pocas expectativas para esta segunda entrega, no esperaba nada bueno y por esa razón no me decepcionó, no siquiera la aparición de algunos de los más emblemáticos Kaijus como Mothra, King Ghidorah y Rodan fue suficiente para generarme ese hype que a muchos les hizo desilusionarse. A mí no me desilusionó ni me quedó a deber, me entregó justo lo que esperaba, que era casi nada. La película me entretuvo, las batallas fueron muy buenas y ver a más de un monstruos luchar mientras destruyen ciudades fue muy agradable. Pero más allá de eso no hay algo que sea sobresaliente.

No obstante, esperando tan poco, lo que terminó por entregarme fue más de lo que esperaba, aunque aún mantiene el peor de los defectos que hacen que el primer filme sea tan malo, el tedioso drama familiar. En Shin Gorija tenemos largas escenas de política, pero ni siquiera el ver discutir a los funcionarios es tan aburrido como el innecesario drama familiar que ambas películas gringas tienen. Sí, es menos tedioso en ésta que en la primera, pero si tienes a varias bestias gigantes destruyendo el mundo, ¿no es eso suficiente para mantenerte pegado a la pantalla en vez de poner como trasfondo un drama familiar que es un cliché más visto que las veces que Nueva York ha sido destruido en las películas?

Ahora bien, hay un aspecto que sí le reconozco al filme y este es el respeto que le tiene a las películas originales. Por una parte, tenemos a un japonés con un papel importante, actos heroicos y un entendimiento y respeto por Godzilla mayor que cualquier otro personaje, lo cual contrasta con la versión caricaturizada y xenófoba con la que los extranjeros eran representados en las películas gringas, sobre todo luego de la segunda guerra mundial.

El otro punto es el respeto a los nombre originales. El personaje japonés siempre lo llama Gojira, Rodan y Ghidorah también mantienen sus nombres y Mosura es llamado así en varias ocasiones. Debemos entender que es una película destinada al público americano y es entendible la adopción de varios elementos por eso el que hagan pequeños guiños a la tradición de las películas de daikaijus es un buen toque.

Como conclusión puedo decir que la película es regular, no me decepcionó personalmente porque en realidad esperaba que fuera peor. Los efectos son bueno y ver a los titanes pelear es emocionante, pero no es la gran película, mucho menos para los puristas, aunque considero que el que exista esta saga es muy necesario pues mantiene vigente al Rey de los Monstruos entre las nuevas generaciones, y al menos lo hace mejor que la lamentable entrega de los noventa, aquí al menos sí es el todopoderoso Godzilla y no una iguana gigante.

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Mis sagas cinematográficas favoritas

Ya que hice mi top 5 de anime creo conveniente el hacer mi top de sagas cinematográficas favoritas, aquí no voy a considerar que tan buena sea una película individualmente, sino toda la saga en su conjunto, por esa razón algunas sagas famosas que muchos podrían considerar como mis favoritas no aparecen en la lista, así que considero pertinente mencionar algunas de esas sagas que no lograron ganarse un lugar en este top.

Las primeras menciones son Robocop y Star Wars, dos películas de géneros que me gustan pero de las cuales no he visto toda la saga, por lo que no puedo decir que soy un verdadero fan. De hecho con respecto a Star Wars recién me estoy poniendo al corriente, sólo me falta la película de Han Solo y la segunda de la más reciente trilogía, aunque de momento mis favoritas son Episodio IV y Rogue One.

Otras sagas no figuraron debido a que tuvieron una primera película maravillosa pero secuelas decepcionantes o que, a pesar de gustarme, tuvieron un nivel mucho menor. La primera entrega de Depredador fue maravillosa y la segunda no está mal, aunque no fue suficiente para subir al podio, lo mismo le pasó a Jurassic Park, una película sublime e insuperable pero cuyas secuelas han sido bastante malas. Y eso mismo pasa con Terminator, dos primeras entregas muy buenas y el resto muy por debajo.

Otra saga que se quedó en el límite de figurar en el listado fue The Dark Knight, pues si bien la interpretación del Joker es suficiente para considerar a toda la trilogía, no logró atraparme tanto como las sagas ganadoras. También ha habido otras sagas que me han gustado y me han entretenido pero de las que no soy totalmente fan, me gustan, las vería más veces pero sin que pasen de ser películas palomeras para mí, es el caso de Los Juegos del Hambre, la saga de X-Men o Harry Potter.

La Saga de Alien

Sin duda Alien debe figurar en el primer lugar, el Xenomorfo es quizá la forma de vida alienígena más letal que el séptimo arte nos ha regalado. Incluso a pesar de que no fue pensada para convertirse en saga desde su origen y que los cambios de director desviaron un poco su dirección en cada entrega, y que Prometeo o Covenant no estuvieron al nivel, sigue siendo muy buena. Para muchos fan de este universo sólo las primeras dos películas merecen la pena, siendo Aliens la más ovacionada, aunque mí preferida siempre será la película que lo inició todo. No obstante, disfruto mucho de la tetralogía original, cosa que no pasa con Terminator, por ejemplo.

La Saga de Riddick

Otra tetralogía que merece mucho la pena a pesar de ser un poco más underground, con una base de seguidores más pequeña pero no por ello menos entusiasta. El hostil mundo de Riddick nos presenta a un sanguinario asesino que tomará el papel de antihéroe y deberá buscar cómo sobrevivir en los planetas más inhóspitos del universo. Otra saga espacial se cuela a la lista, con tres películas de acción real y una película animada este universo me atrapó por la construcción de los planetas que nos presenta y por el carisma que Vin Diesel logra impregnar el personaje de Riddick. Mi favorita sin duda es Criaturas de la Noche.

La Saga de MadMax

Ponemos los pies es la tierra, o mejor dicho, en el acelerador. Los salvajes de la carretera se apoderan del tercer lugar, otra tetralogía (hasta el momento) que se cuela entre mis favoritas, y esta vez no por la Ciencia Ficción como en las anteriores, sino por ese mundo postapocalíptico y esa estética que marcara tendencia en el cine para siempre. Un inmenso páramo desolado en el desierto australiano se convierte en el escenario para que un hombre se aferre a sobrevivir en un mundo salvaje con locos motorizados acechando en los caminos. The Road Warrior es sin duda el clásico de clásico pero Fury Road fue un espectáculo impresionante y es mi favorita. Otra saga en donde la segunda entrega ha gustado más que la segunda.

La Saga de El Señor de los Anillos

Pues sí, la fantasía épica merece un escaño en el top de mis sagas favoritas, pero no es como tal una saga, es una enorme historia dividida en tres películas, pensada desde su origen como un todo y hecha para funcionar así. The Lord of the Rings es uno de los máximos referentes de la fantasía de estilo medieval tanto en el cine como en la literatura. Personalmente me gusta más leer Fantasía que Ciencia Ficción y en el cine y la televisión es al revés, pero esta saga y Game of Thrones son sin duda maravillosas. The Hobbit me gustó, pero no tanto como El Señor de los Anillos, siendo Las Dos Torres mi favorita.

La Saga de Matrix

Si ya tenemos a un referente del Terror Espacial, a otro de la Fantasía, a uno más de la temática postapocalíptica era obvio que debíamos tener a un referente de mi género audiovisual favorito, el Cyberpunk. Matrix es una de las sagas más importantes en su género, básicamente puso en el mapa del consumidor no especializado este tipo de temáticas, la realidad virtual, los robots y el futuro. Y no es que fuera la primera en abordar estos temas, pero sí se convirtió en la saga más popular al respecto. Ahora, la razón por la que está en el último lugar del top es porque si bien he visto todas las películas no lo he hecho a conciencia, salvo con la primera, aún me falta sentarme a mirar con ojo crítico el resto de la saga, que bien podría tener como resultado el considerar que no son tan buenas.

Existen otras sagas clásicas, sobre todo del terror, que me gustaría ver completas y después hacer un top de mis sagas de terror favoritas, tenemos, por mencionar a algunas, Pesadilla en la Calle de Infierno, Hellraiser o Viernes 13.

Bird Box

Título Original: Bird Box.
Género(s): Terror, Survival-Horror.
Director: Susanne Bier.
Emisión: 2018.
Duración: 124 minutos.
Extras:

Ya he mencionado en otras ocasiones que las obras con temática postapocalíptica de Survival-Horror me gustan cuando se enfocan exclusivamente en la supervivencia de los personales, como en las películas The Happening (2008) o The Mist (2007), sin complejas explicaciones que debelen el origen del peligro. Aunque aún peor que debelar el origen del problema es cuando dan un giro argumental hacia algo totalmente distinto, como acurre en la mayoría de películas o series sobre Zombis donde luego de un par de temporada los muertos dejar de dar miedo o como le pasó a The Rain donde el virus dio paso a una corporación como el enemigo principal.

Bird Box tiene justamente todo lo que me gusta y aunque también cuenta con varios clichés y puntos débiles es una de las mejores obras Survival-Horror que he visto en los últimos años, sobre todo por no explicar absolutamente nada sobre las criaturas y centrarse solamente en la odisea que viven los protagonistas para sobrevivir. Además de que es una de esas obras en las que los protagonistas sólo pueden correr y esconderse, sin oportunidad de atacar al enemigo.

La calidad técnica es muy buena, visualmente está muy bien lograda y los efectos me parecieron buenos, aunque la mayor parte de la obra transcurre en una casa y tampoco hay oportunidad de ver mucho el exterior salvo al principio. Lo más destacable es la banda sonora, sobre todo porque si el peligro nace de la vista y los personajes no pueden ver generar una tensión en el espectador recaer por completo en el audio, el cual cumple a la perfección.

La historia toma lugar en una ciudad de Estados Unidos. Malorie (Sandra Bullock) es una mujer soltera a punto de dar a luz, aunque no está muy segura de querer a su futuro hijo. Malorie y su hermana Jessica observan en las noticias que en Rusia ha ocurrido un extraño brote se suicidios masivos, estando tan lejos aquel incidente no le prestan mayor atención a se dirigen hacia el hospital para una revisión médica. Al salir de la consulta una mujer empieza a golpear su rostro salvajemente contra una ventana, al parecer lo que causa los suicidios ha llegado a América.

Malorie y su hermana tratan de salir de la ciudad mientras ésta se convierte rápidamente es un completo caos. Cientos de personas mencionan haber visto algo e instantes después se suicidan. Jessica corre con la mala suerte de verlo y muere. Al verse sola Malorie logra refugiarse en una casa con otros extraños. Nadie sabe lo que pasa, pero al parecer hay algo que si lo ves te incitará a suicidarte. Desde ese momento todo se convierte en una lucha por sobrevivir a criaturas que no pueden ver, así que deberán permanecer a ciegas si quieren mantenerse vivos.

La premisa de que la infección —aunque no es una infección propiamente, a pesar de que al principio se maneja muy parecido a como lo hacen las películas de zombis— se propague mediante la vista me gustó mucho, pues rompe con el tradicional contagio por fluidos como ocurre en todas las obras de muertos vivientes (lo cual considero es un reflejo inconsciente al miedo que tenemos a pandemias como el SIDA). Desde Pantypool (2008) no había visto una obra de este tipo donde sea otro de los sentidos mediante el cual se adquiera la enfermedad, en Pantypool eran las palabras, por lo que el oído era el sentido a evitar.

Bird Box nos presente un fin del mundo bastante original, al parecer unas extrañas criaturas de las que no se saber nada y que nunca vemos te hacen suicidarte con sólo verlas. Para mantenerte a salvo debes estar a ciegas, restringiendo quizás el sentido más importante para nuestra especie. En A Quiet Place (2018) vimos un escenario similar, los seres atacaban donde había ruido, si te mantenías en completo silencio estaban a salvo, y aunque aquí cerrar los ojos te permite seguir vivo, es muy difícil moverte en un mundo diseñado para los videntes, aunque hace a los ciegos inmunes a dichas criaturas.

Si bien hay un escenario confinado en la película nunca se siente como tal, es decir, a pesar de que los personajes inician atrapados en una casa sin poder siquiera mirar por la ventana, nunca se genera una tensión por estar allí adentro, de hecho es un lugar seguro. La tensión que logra generar el filme en el espectador es más que nada en las escenas al exterior y gracias principalmente a la magistral banda sonora. Aunque es de aceptar que tenemos el típico cliché de las películas Survival-Horror donde los personajes están atrapados en una casa o un supermercado.

La historia comienza al final de la odisea de Malorie, mientras viaja por un río con dos niños (uno de ellos suyo) hacia un refugio, después mediante el uso de Flash-backs nos narra los sucesos que ocurrieron 5 años antes cuando esas criaturas llegaron. Si bien es interesante esa dinámica de intercalar el presente y el pasado, pues le otorga mayor dramatismo, también es uno de sus puntos débiles, pues nos hace cuestionarnos cómo hizo la protagonista para criar a dos bebés en esa situación y cómo lograron obtener suministros por tanto tiempo en un mundo en ruinas.

Otro de los clichés es que hay personajes aparentemente inmunes a las criaturas, gente con problemas mentales que quiere que todos vean esas cosas. Esos locos se convierten en la parte humana peligrosa, como las sectas, los militares o los corporativos en otras obras, aunque debo confesar que aquí no me molestan tanto, pues le dan juego a la obra, sin embargo tampoco eran tan necesarios, pues tener que salir a buscar provisiones sin ver era suficiente para generar la tensión. A Quiet Place funciona perfectamente sin la necesidad de hombres malos.

Fuera de esos puntos débiles el resto de la película es muy buena. Sandra Bullock lleva perfectamente el peso de la trama y la personalidad fría de su personaje la hacen una gran superviviente, el resto del cast tampoco está mal, a pesar de estar encasillados en estereotipos. El hecho de que tampoco se muestren a las criaturas creo que es un gran acierto, pues deja ese pequeño hueco para que la imaginación de cada televidente lo llene y muchas veces eso hace que una película de terror sea buena, al no darle todo a los espectadores y dejar que sus propios miedos hagan las conjeturas para explicar lo que falta.

Personalmente la obra me hizo valorar el sentido de la vista. Quienes padecemos de algún problema de visión y no podemos ver bien sin ayuda de lentes sabemos lo difícil que es moverse por la ciudad cuando llueve, por ejemplo, la vista es algo que damos por hecho y cuando nos falta es muy incapacitante, al menos al principio, pues es de admirar la capacidad que tienen los ciegos para moverse por la calle con toda tranquilidad.

El Survival-Horror ha sido sobre explotado en la temática de zombis, extraterrestres y virus (aunque en menos escala), pero creo que este tipo de obras, en donde el resto de los sentidos juega un papel fundamental y se convierte en un enemigo pueden, si bien no reinventar el género, darle un toque de frescura muy necesario. Yo no he visto, aunque no dudo que existan, obras donde a partir de olfato, el tacto o el gusto se trasmita algún agente que provoque la muerte. Creo que es algo que podrían explotar más.

La película me gustó mucho, no es la gran obra maestra pero es una muy digna representante de su género, incluso el final que tiene me pareció digno y hasta necesario a pesar de que normalmente me quejo de ese tipo de desenlaces. Una excelente recomendación para pasar la tarde y ver más de una vez para tratar de explicarnos qué eran esas criaturas, aunque tampoco es para apasionarse tratando de buscar una explicación a todos los fallos de lógica que tiene.

Super 8

Título Original: Super 8.
Género(s): Ciencia Ficción, Suspence.
Director: J. J. Abrams.
Emisión: 2011.
Duración: 112 minutos.
Extras:

No había tenido la oportunidad de ver esta película completa desde su estreno hace ocho años, pero sí había escuchado numerosos comentarios con respecto a lo buena que era y había visto en más de una ocasión algunos minutos de la parte final del filme, los cuales me había parecido buenos y por ende siempre tuve la inquietud de ver la película completa.

Debo confesar que tengo un cierto gusto por las películas estadounidenses ambientadas en los años 60 y 70, como si la estética del lugar me recordara una época que de hecho ni siquiera me tocó vivir, pero que refleja parte de la idiosincrasia del pueblo norteamericano y Super 8 cumple muy bien al momento de remontarnos a finales de la década de 1970. Ese estilo un tanto retro me obliga a compararla con películas como It (2017) cuya ambientación también me gustó mucho y cuyos estereotipos en los chicos protagonistas es similar.

La historia gira en torno a Joe, un chico cuya madre falleció recientemente en un accidente laboral mientras cubría a un compañero y cuyo padre es el comisario del pueblo pero con quien lleva una relación distante. Él y su grupo de amigos ayudan a Charles, su amigo más cercano, a filmar una película de zombis para entrar a un festival (película que me remite a las obras de George A. Romero). Pensando en incrementar el valor de producción de su película, Charles invita a Alice a interpretar a la esposa del protagonista y juntos viajan hasta la estación del tren a media noche para rodar una de las escenas.

Mientras los chicos están filmando, un accidente de tren toma lugar frente a ellos. El tren se descarrila ante los ojos de los muchachos quienes a penas logran escapar con vida. La causa del accidente fue la camioneta de uno de sus profesores, quien al parecer ha causado el accidente a propósito. A partir de ese momento extraños sucesos empiezan a ocurrir en el pueblo, perros y personas desaparecen, objetos electrónicos y cables de luz son robados y la presencia de los militares inquieta a la población.

Mientras todos se pregunta qué está pasando los chicos tratan de continuar su película, pero Alice y Joe terminan enamorándose, lo cual causa conflicto entre los chicos y, sobre todos, entre los padre de estos, pues el padre de Alice era el compañero que la madre de Joe cubría el día del accidente. Los conflictos se interponen hasta que la desaparición de Alice obliga a todos a trabajar juntos para encontrarla. Tal parece que lo que viajaba en el tren y ha estado robando cosas es una criatura extraterrestre que el profesor de los chicos estaba ayudando a escapar.

La película si bien no pertenece el universo de Cloverfield bien podría ser parte de este de una manera mucho mejor que la forzada Paradox. Sobre todo por el manejo del suspenso, en el que la criatura nunca es mostrada de forma directa y su aparición se va dosificando como solían hacer las películas de antaño. Ese manejo del suspenso es, a mi parecer, uno de los elementos más destacados del filme.

Además del matiz que le otorga del renombre de Abrams, el hecho de que entre los productores tengamos a Steven Spielberg nos da más tela de dónde cortar. Un extraterrestre que quiere regresar a casa y que al final es comprendido por los niños protagonistas es una clara alusión a E. T. (1982). Pero más que las referencias a películas previas de aclamado director, lo que destaca es la forma en que la historia está contada y armada, pues está hecha mediante la fórmula del Blockbuster que Spielberg popularizada desde Jaws (1975). En cierta forma esta película es un homenaje al pasado de Spielberg y además tiene todos los elementos para ser una película exitosa, entretenida y profunda sin ser compleja.

Ese aspecto es lo que más me gustó del filme, pues es una obra para pasar un buen rato sin quebrarse la cabeza tratando de entender un complejo trasfondo, es divertida, emocionante, emotiva y muy bien producida, sí es para ver un fin de semana y entretenerse, pero es mucho más que la típica película palomera que ponemos de fondo cuando no tenemos nada más que ver y eso es justamente lo que define a un Blockbuster y lo que la hace una película por demás recomendable.

El Cubo

Título Original: Cube.
Género(s): Ciencia Ficción, Suspence, Terror.
Director: Vincenzo Natali.
Emisión: 1997.
Duración: 91 minutos.
Extras: Cube 2, Cube Zero.

El Cubo es una de esas primeras películas de culto que conocemos quienes gustamos de la Ciencia Ficción. Con una premisa interesante y aún original para la fecha de su estreno, este filme sin duda se ha convertido de uno de los más conocidos en esos círculos especializados en las temáticas intrincada de la ficción y el terror, esas que juegan con la mente de las personas y las torturan tanto física como psicológicamente, dejándoles como única forma de salida el uso del análisis y el conocimiento.

La calidad técnica es buena aunque ya se aprecia cómo los años le han pasado factura, algunos efectos de las trampas mortales ya lucen viejos, pero la calidad en cuanto a escenarios sigue siendo buena, al igual que las actuaciones. Además, el uso del espacio confinado, pese a no ser algo nuevo para finales de los 90, luce bien y mantiene el suspenso durante toda la obra.

La historia gira en torno a seis personas que despiertan en una extraña habitación con forma cúbica. Rápidamente descubre que dicha habitación está interconectada con otras, tanto en los cuatro lados de las paredes como arriba y abajo. Con forme los protagonistas avanzan se van encontrando con más personas y descubren que en algunas habitaciones hay trampas mortales, tratando de sobrevivir empiezan a trabajar juntos, hasta que el cansancio, el hambre y la sed hacen estragos en sus cuerpos y mentes y la paranoia se empieza a apoderar de ellos.

Quentin, un policía afroamericano; Leaven, una joven estudiante de matemáticas; Worth, un arquitecto; Holloway, una doctora; Kazan, un chico autista, y Rennes, un convicto conocido por fugarse de las cárceles de mayor seguridad, deberán trabajar junto para sortear las trampas y descubrir cómo poder salir de allí. Cada uno posee habilidades únicas que les permitirán ir armando el rompecabezas a fin de salvar sus vidas.

Como es de esperar, algunos personajes mueren y desde un principio los protagonistas comprenden que deben trabajar juntos con las habilidades particulares de cada uno. Es interesante que algunos personajes no tengan clara su función sino hasta casi el final de la película, pero se torna atractivo ver cómo la situación a la que se enfrentan va revelando las verdaderas personalidades de cada uno. Al principio algunos parecen más proactivos que otros y necesarios, pero todos en algún momento juegan un papel fundamental para lograr salir de allí, incluso estos murieron antes de escapar, hicieron un aporte al grupo o dejaron una enseñanza que será vital para sobrevivir.

Debo confesar que esta es una de esas películas que la primera vez que la vi me dio algo de miedo y me generó cierta incomodidad, además de que como era yo niño tampoco le entendí, pero se quedó grabada en mi mente tanto que hace una semanas decidí comprarla para verla completa por primera vez. Y el lograr generar esas sensaciones en el espectador es justamente lo que la han hecho de culto, además de que es una de las obras de Ciencia Ficción precursoras en la que un grupo de victimas deben enfrentar un juego siniestro.

La temática de gente atrapada en una sala de torturas en donde deberán usar su ingenio para lograr salir se ha vuelto un tema popular en las películas de terror, pero El Cubo tiene un excelente desarrollo de sus personajes y sobre todo, complemente perfectamente las habilidades o conocimientos de cada uno sin que parezca forzado. Aunque sin duda tiene algunos defectos en el desarrollo de la trama, como que desde el principio tienen muy claro que deben hacer. Aunque la forma en la que la paranoia se va apoderando de ellos es muy buena, lo que termina por regalarnos un final que a mí no me gustó, aunque el resto de la película es muy bueno.

Además de lo aparente también hay un trasfondo por demás complejo y es el origen del cubo. Algunos personajes divagan sobre quién lo creó, si en gobierno o los extraterrestres; al final uno de ellos da una interesante opinión, nadie creo el cubo, éste es resultado de una inercia de cientos de trabajos individuales que las propias singularidades del destino dieron como resultado, es decir, no hay una cabeza al mando, únicamente es el resultado de una peculiar anomalía, lo que me recuerda a un SCP. Al final no se dan mayores explicaciones de su origen y razón de ser, dejando sin respuestas al televidente y convirtiendo al filme en una verdadera obra de culto.

Bohemian Rhapsody

Título Original: Bohemian Rhapsody.
Género(s): Biopic, Drama.
Director: Bryan Singer.
Emisión: 2018.
Duración: 133 minutos.
Extras:

Más que una reseña esta entrada es la opinión personal de la película biográfica de Freddie Mercury, vista desde los ojos de una persona que no se considera fan del grupo y sin profundizar en la fidelidad de los hechos mostrados en pantalla. Y si bien no me considero fan del grupo, sí me gustan muchas de sus canciones, generalmente hay grupo de los que me gustan un par de canciones y ya, pero hay otros de los que me gustan al menos cuatro o cinco canciones de cada álbum, entre ellos Molotov, Café Tacvba, Gorillaz y por supuesto Queen, sin que me apasionen ninguno de ellos ni me interesen los pormenores de la vida de sus integrantes.

En los que respecta a la película me parece que es buena, la parte técnica está muy bien, la recreación de las distintas épocas me pareció adecuada y sobre todo la caracterización de los actores fue estupenda, al igual que sus actuaciones, aunque tampoco considero que hayan sido sobresalientes, ni siquiera la de Rami Malek (como no he visto ninguna de las otras películas de quienes estaba nominados no puedo decir si en verdad merecía el Oscar). Otro aspecto importante fue la edición de audio, de la que ganó sus dos nominaciones, ésta es muy buena, pero tampoco estoy seguro de que sea de lo mejor que el séptimo arte ha tenido la oportunidad de escuchar.

Como podrán notar, la película me quedó a deber, pues resulta bastante plana y en ningún momento me generó esa sensación de emoción que lograra engancharme, me mantuvo al vilo de “veamos que más pasa” si llevarme a la euforia pero tampoco al aburrimiento como para dejar de verla, y es que la Biopic de una banda tan representativa como lo es Queen y sobre todo de su vocalista, uno de los íconos musicales más grandes de todos los tiempos, debería ser tan emocionante como presenciar uno de sus conciertos. Tampoco soy fan de Michael Jackson, creo que me gustan menos canciones de él que de Queen, pero This is It me emocionó más.

Y si bien resulta interesante conocer pormenores de la vida de Freddie, sobre todo si no son seguidores acérrimos del grupo, creo que durante toda la película es obvia la tendencia de hacerlo quedar bien, pues a pesar de que exponen algunos de sus conocidos escándalos relativos principalmente a su vida y orientación sexual, realmente nunca profundizan en ninguno de estos detalles y con ello evitan el escándalo. En lo relacionado el SIDA tampoco hay mucho que contar, se menciona pero no nos dejan verlo en su estado más deteriorado, lo cual es entendible pues la idea del filme era rendir un tributo al cantante y no incitar un morbo sobre su vida privada. Pero como Biopic creo que pudo hacer más énfasis en estos aspectos.

También existe la posibilidad de que al yo no ser un fan, sólo alguien a quien le gustan varias de sus canciones, me haya perdido de algo importante que sólo quienes conocer la historia de la banda a la perfección se hayan podido percatar, pero realmente no creo que haya sido el caso, sobre todo por la premura con la que está contada la historia. En los primeros minutos Freddie conoce a la banda les pide ser el vocalista y cinco minutos después ya firmaron contrato con una disquera y hacen giras por Reino Unido. Yo en lo personal me perdí y no supe en qué momento pasaron de ser una banda de bar a un fenómeno mundial, cuando me di cuenta ya era veteranos del escenario.

La película es buena, pero a mí no me logró enganchar del todo, le faltó algo de punch y hacer un desarrollo más amplio y dramático, o tal vez es que no haya mucho más que contar. Entre las reseñas que logré escuchar antes de ver la película decían que era como ver un concierto de Queen, y si bien podemos ver la evolución de sus canciones, le faltó esa vibra para que se sintiera como un verdadero concierto. El DVD que tengo de un concierto que dieron en Budapest (Queen-Live in Budapest) me gusta más porque como tal podemos disfrutar las canciones a plenitud, aunque eso sí, acepto que la recreación de concierto Live Aid fue maravillosa y un gran acierto el mostrarlo completo sin cortes.

Extinción

Título Original: Extinction.
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Ben Young.
Emisión: 2018.
Duración: 110 minutos.
Extras:

Con su aparente estreno en cines cancelado, Extinción fue estrenada por el portal de streaming Netflix, presentándose como un Thriller de Ciencia Ficción sobre una invasión alienígena a la tierra, con todos los clichés que ello representa visibles desde el comienzo y que te hacen pensar que sólo se trata de una película dominguera más.

Para ser sincero vi esta película pensando justo que era otra película de extraterrestres invadiendo la tierra, la vi esperando eso pues quería algo simple sin mayores complicaciones y fue justamente lo que obtuve. El filme no trata de aparentar ser una propuesta novedosa dentro del género de la Ciencia Ficción y como tal creo que sus debilidades pueden ser un tanto aceptables. La calidad técnica está bien lograda, los efectos son bueno y los elementos digitales no lucen tan artificiales, la música cumple muy bien y las actuaciones, aunque algo obtusas son no están tan mal.

La historia nos sitúa en un futuro aparentemente no muy lejano en el que la humanidad vive convencionalmente sin mayores sobresaltos. Nuestro protagonista es Peter, un hombre casado que trabaja como obrero, su mujer parece ser mucho más exitosa pues recientemente ha obtenido un ascenso y sus dos hijas no llevan una buena relación con él. En apariencia es el típico cliché del drama familiar que obviamente todos esperamos logre superar cuando la invasión comience.

Hasta aquí todo parece la típica película de invasión, sin embargo, Peter tiene recurrentes pesadillas que no lo dejan dormir, en ellas algo extraño llega del cielo y empieza a atacar a las personas. La invasión parece ser vaticinada por estos sueños y lo más raro es que no es la única persona que los tiene. Con la sensación de que algo malo está por pasar Peter descuida la relación con su familia y se sumerge en una actitud muy introspectiva. Sin previo aviso la invasión empieza y Peter deberá tratar de dar sentido a sus sueños para salvar a su familia.

La invasión comienza sin más y los personajes apenas tienen tiempo de escapar con vida. Aquí no vemos nada nuevo que no hayamos visto en tantos otros filmes con la misma temática, en cierto punto me recordó mucho a Batalla Los Ángeles, y si bien la acción se agradece, ciertas actitudes de los personajes me resultaros desesperantes. Siempre hay alguien que comete acciones estúpidas que ponen en peligro al resto a pesar de que lo más lógicos era no salir y esconderse, eso me molesta mucho cada que lo veo en cualquier película, aunque también es cierto que nadie sabe cómo reaccionaría ante una invasión de otro mundo.

Otros clichés tienen que ver con las casualidades, como que nuestro protagonista casualmente fuera un técnico capas de desbloquear la tecnología de los invasores y poder usar sus armas en su contra. Esos lugares comunes no están tan mal y muchas veces son la única forma de solventar ciertas situaciones. La historia continúa como es de esperarse con la familia del protagonista huyendo hacia el lugar que sus sueños le habían indicado. Sin embargo, en cierto momento tenemos un pequeño giro argumental que lo cambia todo.

Cuando creíamos que la historia era sobre una familia tratando de sobrevivir a una invasión de extraterrestres nos damos cuenta de que no es así, o al menos no cómo las típicas películas suelen mostrarnos una invasión de seres de otro mundo. El primer giro argumental simplemente hace que trates de generar nuevas explicaciones, pero no mejora en nada la trama salvo por el inicial elemento de la sorpresa.

Con el segundo giro argumental la cosa cambia, pues modifica todo lo que creíamos haber entendido y, en mi caso, hasta me confundió y me generó cierto conflicto, pues primero me sentí mal por la familia que era atacada y luego no pude evitar ponerme del lado del invasor ya que sus razones para el ataque me resultaron entendibles. Cuando se revela el verdadero pasado de la tierra y sus habitantes es cuando se vuelve coherente todo lo que vimos en la primera parte sobre los sueños y cambiamos de una invasión extraterrestre al dilema moral y filosófico sobre darle derechos a quienes no son humanos.

La primera medio hora es el cliché más genérico que pueda existir, en la segunda media hora se revelan los giros argumentales que hacen cambiar toda la trama, pues se descubre un trasfondo que ciertamente nunca vimos venir. Esa revelación realmente me sorprendió y me gustó mucho, pero lamentablemente es lo único bueno de la película, pues si bien logra mantener oculto el pasado real dando explicación a los sueños del principio que no tenían ninguna coherencia, el resto de la historia es más de lo que ya hemos visto hasta el cansancio.

Es obvio que no voy a mencionar nada de ese trasfondo pues es lo único bueno que tiene el filme, pero tiene mucho potencial y considero que como película dominguera sin mayores pretensiones logra cumplir muy bien al engañar y desconcertar al espectador con un bien oculto trasfondo argumental. Aunque lo anterior no quita que la película sea un enorme refrito que sólo retoma cosas que ya habíamos visto de mejor manera en películas como Yo Robot, Blade Runner (Ridley Scott, 1982) y la ya mencionada Batalla Los Ángeles.