El Cubo

Título Original: Cube.
Género(s): Ciencia Ficción, Suspence, Terror.
Director: Vincenzo Natali.
Emisión: 1997.
Duración: 91 minutos.
Extras: Cube 2, Cube Zero.

El Cubo es una de esas primeras películas de culto que conocemos quienes gustamos de la Ciencia Ficción. Con una premisa interesante y aún original para la fecha de su estreno, este filme sin duda se ha convertido de uno de los más conocidos en esos círculos especializados en las temáticas intrincada de la ficción y el terror, esas que juegan con la mente de las personas y las torturan tanto física como psicológicamente, dejándoles como única forma de salida el uso del análisis y el conocimiento.

La calidad técnica es buena aunque ya se aprecia cómo los años le han pasado factura, algunos efectos de las trampas mortales ya lucen viejos, pero la calidad en cuanto a escenarios sigue siendo buena, al igual que las actuaciones. Además, el uso del espacio confinado, pese a no ser algo nuevo para finales de los 90, luce bien y mantiene el suspenso durante toda la obra.

La historia gira en torno a seis personas que despiertan en una extraña habitación con forma cúbica. Rápidamente descubre que dicha habitación está interconectada con otras, tanto en los cuatro lados de las paredes como arriba y abajo. Con forme los protagonistas avanzan se van encontrando con más personas y descubren que en algunas habitaciones hay trampas mortales, tratando de sobrevivir empiezan a trabajar juntos, hasta que el cansancio, el hambre y la sed hacen estragos en sus cuerpos y mentes y la paranoia se empieza a apoderar de ellos.

Quentin, un policía afroamericano; Leaven, una joven estudiante de matemáticas; Worth, un arquitecto; Holloway, una doctora; Kazan, un chico autista, y Rennes, un convicto conocido por fugarse de las cárceles de mayor seguridad, deberán trabajar junto para sortear las trampas y descubrir cómo poder salir de allí. Cada uno posee habilidades únicas que les permitirán ir armando el rompecabezas a fin de salvar sus vidas.

Como es de esperar, algunos personajes mueren y desde un principio los protagonistas comprenden que deben trabajar juntos con las habilidades particulares de cada uno. Es interesante que algunos personajes no tengan clara su función sino hasta casi el final de la película, pero se torna atractivo ver cómo la situación a la que se enfrentan va revelando las verdaderas personalidades de cada uno. Al principio algunos parecen más proactivos que otros y necesarios, pero todos en algún momento juegan un papel fundamental para lograr salir de allí, incluso estos murieron antes de escapar, hicieron un aporte al grupo o dejaron una enseñanza que será vital para sobrevivir.

Debo confesar que esta es una de esas películas que la primera vez que la vi me dio algo de miedo y me generó cierta incomodidad, además de que como era yo niño tampoco le entendí, pero se quedó grabada en mi mente tanto que hace una semanas decidí comprarla para verla completa por primera vez. Y el lograr generar esas sensaciones en el espectador es justamente lo que la han hecho de culto, además de que es una de las obras de Ciencia Ficción precursoras en la que un grupo de victimas deben enfrentar un juego siniestro.

La temática de gente atrapada en una sala de torturas en donde deberán usar su ingenio para lograr salir se ha vuelto un tema popular en las películas de terror, pero El Cubo tiene un excelente desarrollo de sus personajes y sobre todo, complemente perfectamente las habilidades o conocimientos de cada uno sin que parezca forzado. Aunque sin duda tiene algunos defectos en el desarrollo de la trama, como que desde el principio tienen muy claro que deben hacer. Aunque la forma en la que la paranoia se va apoderando de ellos es muy buena, lo que termina por regalarnos un final que a mí no me gustó, aunque el resto de la película es muy bueno.

Además de lo aparente también hay un trasfondo por demás complejo y es el origen del cubo. Algunos personajes divagan sobre quién lo creó, si en gobierno o los extraterrestres; al final uno de ellos da una interesante opinión, nadie creo el cubo, éste es resultado de una inercia de cientos de trabajos individuales que las propias singularidades del destino dieron como resultado, es decir, no hay una cabeza al mando, únicamente es el resultado de una peculiar anomalía, lo que me recuerda a un SCP. Al final no se dan mayores explicaciones de su origen y razón de ser, dejando sin respuestas al televidente y convirtiendo al filme en una verdadera obra de culto.

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Bohemian Rhapsody

Título Original: Bohemian Rhapsody.
Género(s): Biopic, Drama.
Director: Bryan Singer.
Emisión: 2018.
Duración: 133 minutos.
Extras:

Más que una reseña esta entrada es la opinión personal de la película biográfica de Freddie Mercury, vista desde los ojos de una persona que no se considera fan del grupo y sin profundizar en la fidelidad de los hechos mostrados en pantalla. Y si bien no me considero fan del grupo, sí me gustan muchas de sus canciones, generalmente hay grupo de los que me gustan un par de canciones y ya, pero hay otros de los que me gustan al menos cuatro o cinco canciones de cada álbum, entre ellos Molotov, Café Tacvba, Gorillaz y por supuesto Queen, sin que me apasionen ninguno de ellos ni me interesen los pormenores de la vida de sus integrantes.

En los que respecta a la película me parece que es buena, la parte técnica está muy bien, la recreación de las distintas épocas me pareció adecuada y sobre todo la caracterización de los actores fue estupenda, al igual que sus actuaciones, aunque tampoco considero que hayan sido sobresalientes, ni siquiera la de Rami Malek (como no he visto ninguna de las otras películas de quienes estaba nominados no puedo decir si en verdad merecía el Oscar). Otro aspecto importante fue la edición de audio, de la que ganó sus dos nominaciones, ésta es muy buena, pero tampoco estoy seguro de que sea de lo mejor que el séptimo arte ha tenido la oportunidad de escuchar.

Como podrán notar, la película me quedó a deber, pues resulta bastante plana y en ningún momento me generó esa sensación de emoción que lograra engancharme, me mantuvo al vilo de “veamos que más pasa” si llevarme a la euforia pero tampoco al aburrimiento como para dejar de verla, y es que la Biopic de una banda tan representativa como lo es Queen y sobre todo de su vocalista, uno de los íconos musicales más grandes de todos los tiempos, debería ser tan emocionante como presenciar uno de sus conciertos. Tampoco soy fan de Michael Jackson, creo que me gustan menos canciones de él que de Queen, pero This is It me emocionó más.

Y si bien resulta interesante conocer pormenores de la vida de Freddie, sobre todo si no son seguidores acérrimos del grupo, creo que durante toda la película es obvia la tendencia de hacerlo quedar bien, pues a pesar de que exponen algunos de sus conocidos escándalos relativos principalmente a su vida y orientación sexual, realmente nunca profundizan en ninguno de estos detalles y con ello evitan el escándalo. En lo relacionado el SIDA tampoco hay mucho que contar, se menciona pero no nos dejan verlo en su estado más deteriorado, lo cual es entendible pues la idea del filme era rendir un tributo al cantante y no incitar un morbo sobre su vida privada. Pero como Biopic creo que pudo hacer más énfasis en estos aspectos.

También existe la posibilidad de que al yo no ser un fan, sólo alguien a quien le gustan varias de sus canciones, me haya perdido de algo importante que sólo quienes conocer la historia de la banda a la perfección se hayan podido percatar, pero realmente no creo que haya sido el caso, sobre todo por la premura con la que está contada la historia. En los primeros minutos Freddie conoce a la banda les pide ser el vocalista y cinco minutos después ya firmaron contrato con una disquera y hacen giras por Reino Unido. Yo en lo personal me perdí y no supe en qué momento pasaron de ser una banda de bar a un fenómeno mundial, cuando me di cuenta ya era veteranos del escenario.

La película es buena, pero a mí no me logró enganchar del todo, le faltó algo de punch y hacer un desarrollo más amplio y dramático, o tal vez es que no haya mucho más que contar. Entre las reseñas que logré escuchar antes de ver la película decían que era como ver un concierto de Queen, y si bien podemos ver la evolución de sus canciones, le faltó esa vibra para que se sintiera como un verdadero concierto. El DVD que tengo de un concierto que dieron en Budapest (Queen-Live in Budapest) me gusta más porque como tal podemos disfrutar las canciones a plenitud, aunque eso sí, acepto que la recreación de concierto Live Aid fue maravillosa y un gran acierto el mostrarlo completo sin cortes.

Extinción

Título Original: Extinction.
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Ben Young.
Emisión: 2018.
Duración: 110 minutos.
Extras:

Con su aparente estreno en cines cancelado, Extinción fue estrenada por el portal de streaming Netflix, presentándose como un Thriller de Ciencia Ficción sobre una invasión alienígena a la tierra, con todos los clichés que ello representa visibles desde el comienzo y que te hacen pensar que sólo se trata de una película dominguera más.

Para ser sincero vi esta película pensando justo que era otra película de extraterrestres invadiendo la tierra, la vi esperando eso pues quería algo simple sin mayores complicaciones y fue justamente lo que obtuve. El filme no trata de aparentar ser una propuesta novedosa dentro del género de la Ciencia Ficción y como tal creo que sus debilidades pueden ser un tanto aceptables. La calidad técnica está bien lograda, los efectos son bueno y los elementos digitales no lucen tan artificiales, la música cumple muy bien y las actuaciones, aunque algo obtusas son no están tan mal.

La historia nos sitúa en un futuro aparentemente no muy lejano en el que la humanidad vive convencionalmente sin mayores sobresaltos. Nuestro protagonista es Peter, un hombre casado que trabaja como obrero, su mujer parece ser mucho más exitosa pues recientemente ha obtenido un ascenso y sus dos hijas no llevan una buena relación con él. En apariencia es el típico cliché del drama familiar que obviamente todos esperamos logre superar cuando la invasión comience.

Hasta aquí todo parece la típica película de invasión, sin embargo, Peter tiene recurrentes pesadillas que no lo dejan dormir, en ellas algo extraño llega del cielo y empieza a atacar a las personas. La invasión parece ser vaticinada por estos sueños y lo más raro es que no es la única persona que los tiene. Con la sensación de que algo malo está por pasar Peter descuida la relación con su familia y se sumerge en una actitud muy introspectiva. Sin previo aviso la invasión empieza y Peter deberá tratar de dar sentido a sus sueños para salvar a su familia.

La invasión comienza sin más y los personajes apenas tienen tiempo de escapar con vida. Aquí no vemos nada nuevo que no hayamos visto en tantos otros filmes con la misma temática, en cierto punto me recordó mucho a Batalla Los Ángeles, y si bien la acción se agradece, ciertas actitudes de los personajes me resultaros desesperantes. Siempre hay alguien que comete acciones estúpidas que ponen en peligro al resto a pesar de que lo más lógicos era no salir y esconderse, eso me molesta mucho cada que lo veo en cualquier película, aunque también es cierto que nadie sabe cómo reaccionaría ante una invasión de otro mundo.

Otros clichés tienen que ver con las casualidades, como que nuestro protagonista casualmente fuera un técnico capas de desbloquear la tecnología de los invasores y poder usar sus armas en su contra. Esos lugares comunes no están tan mal y muchas veces son la única forma de solventar ciertas situaciones. La historia continúa como es de esperarse con la familia del protagonista huyendo hacia el lugar que sus sueños le habían indicado. Sin embargo, en cierto momento tenemos un pequeño giro argumental que lo cambia todo.

Cuando creíamos que la historia era sobre una familia tratando de sobrevivir a una invasión de extraterrestres nos damos cuenta de que no es así, o al menos no cómo las típicas películas suelen mostrarnos una invasión de seres de otro mundo. El primer giro argumental simplemente hace que trates de generar nuevas explicaciones, pero no mejora en nada la trama salvo por el inicial elemento de la sorpresa.

Con el segundo giro argumental la cosa cambia, pues modifica todo lo que creíamos haber entendido y, en mi caso, hasta me confundió y me generó cierto conflicto, pues primero me sentí mal por la familia que era atacada y luego no pude evitar ponerme del lado del invasor ya que sus razones para el ataque me resultaron entendibles. Cuando se revela el verdadero pasado de la tierra y sus habitantes es cuando se vuelve coherente todo lo que vimos en la primera parte sobre los sueños y cambiamos de una invasión extraterrestre al dilema moral y filosófico sobre darle derechos a quienes no son humanos.

La primera medio hora es el cliché más genérico que pueda existir, en la segunda media hora se revelan los giros argumentales que hacen cambiar toda la trama, pues se descubre un trasfondo que ciertamente nunca vimos venir. Esa revelación realmente me sorprendió y me gustó mucho, pero lamentablemente es lo único bueno de la película, pues si bien logra mantener oculto el pasado real dando explicación a los sueños del principio que no tenían ninguna coherencia, el resto de la historia es más de lo que ya hemos visto hasta el cansancio.

Es obvio que no voy a mencionar nada de ese trasfondo pues es lo único bueno que tiene el filme, pero tiene mucho potencial y considero que como película dominguera sin mayores pretensiones logra cumplir muy bien al engañar y desconcertar al espectador con un bien oculto trasfondo argumental. Aunque lo anterior no quita que la película sea un enorme refrito que sólo retoma cosas que ya habíamos visto de mejor manera en películas como Yo Robot, Blade Runner (Ridley Scott, 1982) y la ya mencionada Batalla Los Ángeles.

Brazil

Título Original: Brazil.
Género(s): Distopía.
Director: Terry Gilliam.
Emisión: 1985.
Duración: 132 minutos.
Extras:

Probablemente la distopía más famosa dentro del cine producido en el siglo pasado fue Brazil, una intrincada sátira cómica de la obra orwelliana más famosa, 1984. El filme nos presenta un aparente futuro con estética retro en el que la sociedad está basada en un eficiente control burocrático, donde para llevar a cabo la reparación más sencilla es necesario llenar una serie de formularios.

La obra es dirigida por Terry Guilliam, mejor conocido por su trabajo en Monty Python, cuyo humor se ve reflejado en este filme. La película toma las bases en la novela 1984 de George Orwell y como tal nos muestra un mundo distópico donde el aparato burocrático controla cada aspecto de la sociedad, la cual está perpetuamente aletargada por la televisión, el control de la información y el desinterés. Además de Orwell, también se aprecian ciertas influencias bradburianas.

La historia gira en torno a Sam Lowry, un patético burócrata de bajo nivel sin ambiciones que trabaja en el Ministerio de Información. Su madre, una mujer recalcitrante adicta a las cirugías plásticas y con muchos contactos en las altas esferas del Ministerio siempre trata de conseguirle un mejor puesto, pero él siempre rechaza las ofertas argumentando que es feliz en donde está.

Por un error en alguno de los escaños de la cadena burocrática un hombre es apresado injustamente y fallece durante su detención. Al parecer una confusión en los nombres dejó en libertar al fugitivo Harry Tuttle y causó la muerte a un inocente. La viuda recibe un cheque como reembolso por el error, pero ninguna dependencia quiere hacerse cargo, Sam decide entonces entregar el cheque en persona. Mientras realiza su encomienda, descubre que Jill Lyton, la vecina de la viuda, es la mujer con la que ha estado soñando.

Una noche, el sistema de aire acondicionado del departamento de Sam falla y ninguno de los técnicos está disponible para repáralo, pero sorpresivamente un hombre armado llega a su casa y repara el desperfecto. El técnico es un trabajador furtivo que opera bajo los estándares de la ley pues odia el papeleo que cualquier trabajo requiere. Así, con trabajo clandestino, es capaz reparar lo que él desee sin tener que llenar decenas de formas antes de poder proceder. El técnico resulta ser Harry Tuttle.

Luego de conocer a Jill, Sam decide investigar más sobre ella, pero su nivel de burócrata es tan bajo que no tiene acceso a casi nada de información. Decidido a reencontrar a quien él cree es el amor de su vida acepta el ascenso que le consiguió su madre e inicia su nuevo trabajo en otra dependencia, donde por fin averigua todo sobre la chica. A partir de ese momento la vida de Sam da un vuelco, pues se obsesiona con esa mujer al grado de contrariar al sistema con tal de encontrarla.

Hay mucha tela de donde cortar en lo que se respecta a analizar esta película, aunque no profundizaremos mucho en esta ocasión. Sin embargo, ver el control de un aparato burocrático en su máxima expresión hace de esta distopía administrativa algo totalmente único. Aquí vemos una tecnocracia nuevamente, aunque no representada por la gran corporación comercial, sino por el gobierno mismo cuyo sistema de control es tan opresor que hace de los trámites el villano real de la historia. No es una persona el enemigo a vencer, sino el sistema mismo cuya aparente perfección lo hacen tan terrible.

Además de la parte distópica tenemos el mundo de los sueños. Las escenas oníricas que se intercalan con la acción real hacen un poco confuso el seguimiento lineal de la historia, pero permiten que los giros argumentales sorprendan por completo al espectador. Dichos sueños no son más que la representación metafórica de la libertad, una libertad que debido al sistema en que viven los personajes es casi imposible de alcanzar. Sam era un conformista, pero era feliz, no deseaba nada más, pero cuando se enamora de Jill decide enfrentar a un sistema que ya había advertido imperfecto.

Como en muchas distopías clásicas, el protagonista es un hombre y el papel de la mujer es relegado a un personaje que a partir del deseo, el amor o el sexo incitan a un hombre a rebelarse contra el sistema. Jill cumple esa función, el amor que Sam siente por ella es suficiente para ir en contra de sus deseos y luchar contra el control que el sistema burocrático ejerce sobre todos los aspectos de la vida. No obstante, Sam ya era un desadaptado de su propia sociedad pues no ambicionaba un mejor puesto como todos los demás.

Aquí la utopía-distopía no es imperfecta por la represión y la restricción le libertades que ejerce para mantener su status quo, sino por el error humano. Teniendo en claro que todos son oficinistas, a pesar de lo sistematizado del aparato burocrático éste está repleto de fallos, pues los oficinistas son holgazanes, muchos son completos ineptos y otros hacen las cosas sin importar si están bien o mal con tal de terminar a tiempo.

La represión burocrática es combatida por un grupo de terroristas y tanto Tuttle como Jill representan de cierta forma la lucha revolucionaria, y son asociados inmediatamente con los terroristas que han estado poniendo bombas en toda la ciudad. Jill no tiene un papel tan grande en esa lucha, pero Tuttle sí luce como todo un líder guerrillero. En contraparte, los beneficios que obtienen los burócratas aumentan dependiendo del nivel que tengan y el departamento para el que trabajen, esto hace que una fracción de la sociedad desee mantener el sistema que rige al mundo. La lucha social se establece entre burócratas e independientes.

La estética del filme es algo que llamó mucho mi atención, pues si bien pretende ser futurista en realidad termina por ser retrofuturista, sobre todo porque desarrollar en algún momento del siglo XX. Las televisiones son pequeñas pantallas con una enorme lupa de aumento frente a ellas y las computadoras no son otra cosa que máquinas de escribir. Las luces de neón dan un aire tecnológico y moderno, pero la arquitectura hace que todo luzca muy anticuado.

Yo Robot

Título Original: I Robot.
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Alex Proyas.
Emisión: 2004.
Duración: 115 minutos.
Extras:

Antes de empezar a hablar sobre esta película debo decir que voy a evitar hacer cualquier comparación con el libro homónimo de Isaac Asimov. Dicho lo anterior, lo primero que debo decir es que la primera vez que vi la película me pareció una obra de Ciencia Ficción bastante revolucionaria, sobre todo esa parte del fantasma en la mente de los robots, hasta que conocí el anime y me sumergí en el mundo de Cyberpunk y vi obras como Ghost in the Shell.

Si bien Yo Robot no deja de ser una película de acción, es una excelente entrada al mundo de la Ciencia Ficción para el público en general, e incluso podría alentarlos a conocer más sobre las tres leyes de la robótica y con ello a Isaac Asimov. La película es buena, ligera, entretenida y con los suficientes datos como para interesarte más en este género. Además de que el mundo futurista que crea es sumamente atractivo a nivel visual.

La historia se desarrolla en un futuro no muy lejano, 2035, donde la sociedad ha logrado sorprendentes avances en materia de robótica y ha creado con ellos asistentes personales que se rigen por tres leyes que garantizar su completo control. Los NS son robots de aspecto humanoide que se encargan de diferentes tareas, siendo quizás la más importante la de salvaguardar la vida de los humanos. La sociedad parece idílica pero sin llegar a lo utópico, es una tecnocracia en toda regla y las megacorporaciones dominan no solo el mercado, sino la política y la vida de las personas.

USR es la principal compañía que produce robots y están por lanzar al mercado a su más novedosa creación, el NS5, el más avanzado, rápido, fuerte e inteligente de todos los androides jamás creados. El despliegue del nuevo modelo significa millones de dólares en ganancias, pero el suicidio del Dr. Lanning, inventor de los NS y su cerebro positrónico, ha opacado el lanzamiento de los nuevos robots. Tras su deceso, el detective Spooner (Will Smith) es asignado para averiguar la verdadera causa de su muerte.

Spooner es un detective con cierta renuencia hacia la tecnología y es conocido por todos como un paranoico que cree que los robots algún día se volverán malos. Esa faceta de su personalidad es al parecer la primera de una serie de pistas sembradas por el Dr. Lanning para que Spooner averigüe lo que está pasando y detenga a la inteligencia artificial antes de que esta se haga consiente y se rebele contra los humanos. Con ese trasfondo el filme se convierte en una historia de Ciencia Ficción policiaca.

Si bien la historia por momentos luce como un Thriller policiaco no es tan oscura como este género acostumbra, ni tiene la estética para considerarse un Tech Noir ni un Cyberpunk. Sin embargo, dado el tema de conspiraciones y detectives en donde el malo es una inteligencia robótica que se revela y el personaje está más cerca del antihéroe que del héroe clásico podríamos considerar al filme como un Nanopunk, el menos por estética.

La historia tiene sus giros argumentales que son obvios pero al menos la primera vez podrían resultar inesperados. El manejo de la inteligencia artificial para quienes no acostumbran consumir Ciencia Ficción podría resultar interesante, original y complejo, pero tampoco es algo a destacar. Como película de acción cumple muy bien, como película de Ciencia Ficción ligera y destinada a un público no especializado también, pero obviamente está muy lejos de ser un gran aporte para el género.

Uno de los elementos más complejos es el hecho de que la principal inteligencia artificial llega por conclusión propia a lo que se conoce como la Ley 0 de la robótica, la cual está por encima de las tres leyes principales y le permite desobedecer las órdenes de un humano por un bien mayor, toda la humanidad. Sony, como un robot con sueños, secretos y hasta personalidad también resulta interesante sobre todo si no estás acostumbrado a ver o leer historias similares.

Una de las cosas que más me gustan de la película es su estética futurista, sus efectos son buenos aunque no dejan de ser digitales, aunque en este caso la artificialidad sí le va muy bien, y los NS están creados maravillosamente regalándonos un poco de complejidad psicológica y buenos despliegues de acción. La música es adecuada y cumple perfectamente, las actuaciones y el diseño de personajes no están nada mal aunque rozan el cliché, y los escenarios, por su parte, son simplemente perfectos.

Sin dudad una excelente recomendación para quien guste de una obra de Ciencia Ficción interesante, con un poco de complejidad pero sin llegar a ser un reto intelectual. Obviamente no es una obra para los fans purista de Asimov pues únicamente retoma elementos mencionados en sus historias, pero no se basa para nada en ninguno de sus libros, aunque el mencionar las leyes de la robótica considero que es un aliciente para que más personas se queden con la curiosidad y terminen por conocer la obra del autor.

Pitch Black

Título Original: Pitch Black.
Género(s): Terror, Ciencia Ficción, Survival-Horror.
Director: David Twholy.
Emisión: 2000.
Duración: 110 minutos.
Extras: Dark Fury, Las Crónicas de Riddick, Riddcik.

En el mundo de la Ciencia Ficción hay numerosas sagas que se han ganado al aprecio de los fans, pero existe una que pese a no ser tan famosa como otras tienen una fiel legión de seguidores y nos ha regalado a uno de los antihéroes más apreciado del cine. La saga de Riddick nación en 1999 cuando la filmación de Pitch Black o Criaturas de la Noche, como se tradujo inicialmente en Latinoamérica, comenzó.

Esta historia evolucionó en una fabulosa obra de Ciencia Ficción, pero su origen fue una modesta película sobre terror espacial. Personalmente es mi película favorita de este género tan sólo después de Alien. Y al igual que la obra donde debutara el Xenomorfo, Criaturas de la Noche hace un excelente manejo del espacio confinado, sólo que cambiando los muros por la oscuridad, y logra mantener la tensión en el espectador en todo momento.

La calidad técnica es muy buena, sobre todo el uso del CGI, que si bien ya luce algo viejo, ha mantenido una calidad superior a otras obras producidas en años posteriores. Si tomamos en cuenta que fue filmada a finales del siglo pasado, queda en claro lo bien hecha que está en todos sentidos. La banda sonora resulta muy adecuada pues la música se acopla perfectamente al manejo de la tensión propio del terror, aunque tampoco es sobresaliente en extremo.

Lo que más me gustó fue que los escenarios son lo suficientemente atractivos como para invitarte a imaginar un mundo donde los viajes espaciales son parte de la cotidianeidad y las colonias planetarias así como el encuentro con criaturas de otros mundos están a la orden del día. Y si a eso le sumamos la presencia de criminales y cazarrecompensas tenemos una historia que en apariencia nos remite a un Western Espacial similar a Cowboy Bebop.

La historia inicia cuando una nave mercante sufre un accidente y se estrella en un planeta desértico. Entre los supervivientes se encuentra parte de la tripulación, un anticuario adinerado, un grupo de musulmanes, un chico llamado Jack, un mercenario que se hace pasar por policía y un feroz criminal llamado Richard B. Riddick (Vin Diesel). Riddick es conocido en todo el universo por ser uno de los criminales más peligrosos, pero también uno de los más buscados, motivo por el cual muchos cazarrecompensas están tras su cabeza.

Los sobrevivientes deberán buscar la forma de escapar a las ardientes arenas de aquel desolado planeta mientras cuidan sus espaldas de las letales manos de Riddick. Sin embargo, algo más parece estar oculto en las profundidades del desierto y parece ser la razón de que todo el planeta esté muerto. En un sistema de tres soles, la noche es algo desconocido, pero un eclipse traerá consigo una larga oscuridad y con ello un peligro más grande que el temido criminal. El resto de la película es el típico survival-horror, aunque eso sí, la acción es contante en todo momento y eso se agradece mucho.

El diseño de personajes merece una mención especial, no por el hecho de ser sumamente original ni por contar con excelentes actuaciones, de hecho la calidad actoral en general es entre aceptable y buena, ninguno destaca tanto. Lo que a mí me pareció más interesante, aunque esto se explica más en las secuelas, es que los grupos culturales tienen sus propios sistemas planetarios, así, tenemos mundos enteros donde todos son musulmanes.

El personaje más destacado es obviamente Riddick. En este filme es retratado como un violento criminal capaz de sobrevivir a los más difíciles desafíos. Sin embargo, a pesar de ello es uno de los ejemplos más claros de lo que es un antihéroe, pues al final tiene más honor que las personas de ley y termina salvando a quienes lo necesitan aunque en un principio él no quiera. Riddick es el hombre malo y peligroso, pero estar cerca de él es la mejor oportunidad de sobrevivir en un planeta donde todo lo que se oculta en las tinieblas es más violento y peligroso que él.

Las criaturas que asola el planeta me gustaron mucho, son suficientemente feroces como para representar un peligro mortal pero también tienen un punto débil creíble que permite el desarrollo de la historia y da a los protagonistas una oportunidad de sobrevivir. Además de que su diseño resulta novedoso y atractivo. Los datos que se van dando en los que se explican los peligros del planeta son apropiados pues no caen en los lugares comunes, tampoco es que sean muy complejos pero no hacen que la obra se torne en algo predecible a pesar de que ya sabemos qué esperar de una obra de estas características.

La saga de Riddick es una de mis obras favoritas y esta primera entrega es mi predilecta aunque la segunda parte sea más famosa. Lo que más gusta es que su universo no es tan grande ni complejo, pero está estructurado de tal forma que permite a los fans creer un universo expandido sumamente rico y eso se debe, en gran parte, a que desde Pitch Black Riddick es presentado como un conocido asesino, con un pasado común para los otros personajes, y eso nos invita a imaginar sobre ese universo violento donde hombres como este son posibles, temidos a la vez que idolatrados.

Vengador del Futuro

Título Original: Total Recall.
Género(s): Ciencia Ficción / Ciencia Ficción Social.
Director: Paul Verhoeven.
Emisión: 1990.
Duración: 109 minutos.
Extras:

Arnold Schwarzenegger es conocido por sus papeles de hombre fornido que lucha contra una amenaza mortal, aunque posiblemente sea su interpretación como el Mayor Dutch en Depredador la más afamada dentro de la Ciencia Ficción. Sin embargo, Total Recall es quizás una de las mejores películas dentro de género en las que ha participado, fuera de la emblemática Terminator, obviamente.

La calidad del filme es buena en todos sentidos, y aunque los efectos lucen algo antiguos, como la mayoría de ellos todavía no son digitales, se conservan con bastante decoro a pesar del paso del tiempo; o al menos a mí me gusta más cuando se usan prótesis y maquetas en las escenas en lugar de la artificial pantalla verde. Hablando de los prostéticos, estos son excelentes y nos regalan a una variada multitud de mutantes. La música también es muy acorde a la trama y las actuaciones son aceptables aunque nunca han sido algo que valga la pena criticar en las películas de Schwarzenegger.

La historia gira en torno a Douglas Quaid, un trabajador de la construcción que parece vivir obsesionado con ir a Marte, una colonia terrestre donde la minería tiene un papel primordial debido a la extracción de Turbinio, el mineral más preciado de todos. Quaid tiene un sueño recurrente con el planeta rojo y una seductora chica morena. Deseoso de hacer su deseo realidad acude a las oficinas de Rekall, una compañía que vende recuerdos de vacaciones perfectas para las personas que no pueden hacer los viajes en persona. Nuestro héroe decide implantarse los recuerdos de unas vacaciones en Marte con el agregado de que personificará a un agente secreto.

Todo parece estar listo para que nuestro protagonista tenga el viaje soñado, pero un problema durante el procedimiento de implante le provoca una psicosis. Quaid es enviado a su casa donde empieza a tener algunos delirios paranoides. Al parecer los sueños sobre Marte era parte de recuerdos borrados y él en realidad era un agente secreto. Hombres que trabajan para la compañía minera lo atacan, pues él posee información vital para Kuato, un mutante que es líder de la rebelión en Marte. Decidido a averiguar quién es realmente, Quaid viaja hacia el planeta vecino.

Ya en Marte encuentra pistas qué el mismo se dejó en caso de que perdiera la memoria, allí conoce a Melina, la flamante morena de sus sueños, quien lo ayuda a encontrarse con la rebelión para ayudar a Kuato a derrocar a Cohaagen, el gobernador de Marte. Sin embargo, un extraño doctor se parece ante él y le dice que todo es parte de un sueño, que sigue en las instalaciones de Rekall donde intentaron implantarle sus recuerdos, que algo ha salido mal y que en realidad está atrapado dentro de su sueño. Quaid, quien ahora conoce su nombre real, Hauser, decide no creer y seguir su aventura para derrocar a Cohaagen.

La premisa es muy sencilla y tiene la atinada idea de jugar a cuestionar el concepto de realidad a partir de los sueños. La intención es hacer dudar al espectador sobre qué es real, si la vida como agente secreto de Hauser o su vida como Quaid, el obrero que quedó atrapado en su propia fantasía. Otras películas han planteado una idea similar sobre la disolución de la realidad, como El Origen (2010) o Paprika, pero Total Recall merece un reconocimiento por hacerlo antes y además jugar con una estética urbana violenta propia de la Ciencia Ficción ochentera.

Con respecto a la parte estética del filme hay dos aspectos importantes que abordar, el primero es el arquitectónico. Parte de esta película fue filmada en el metro de la Ciudad de México, específicamente en la estación Chabacano, en el andén de la línea 9 y los transbordos hacia las líneas 2 y 8, así como en el exterior de la estación Insurgentes de la línea 1. Yo como usuario diario del metro conozco muy bien esas estaciones y líneas, las he recorrido innumerables veces y el hecho de conocerlas le quitó un poco de misterio a la historia. Aunque la razón para elegir dichas locaciones es explicada por Alain Musset y tiene que ver con el uso de la arquitectura como elemento opresivo, y lugares sobresaturado de concreto como los antes descritos funcionaban a la perfección para lograr la ambientación de una distopía futurista.

Aunado a lo anterior, tenemos la parte del diseño de personajes y la colonia en Marte, que son el segundo aspecto estético de relevancia. Los personajes mutantes son resultado de la falta de oxígeno, que es un bien controlado por una empresa transplanetaria en lo que a todas luces es una sociedad tecnocrática. Esas deformidades son grotescas y por momento repulsivas, pero se acoplan perfectamente con la industriosa construcción urbana de Marte, llena de metal y neón, que en conjunto con la arquitectura nos dejan ver que estamos ante un filme que puede ser considerado Cyberpunk únicamente por su estética.

Un aspecto que siempre me ha resultado interesante es esa atadura temporal, terrenal o tecnológica que las obras de Ciencia Ficción suelen tener. En el caso de Total Recall tenemos elementos tecnológicos muy avanzados, tanto complejos como no complejos, la máquina que implanta recuerdos es un ejemplo del primer caso y el poder cambiar el color de uñas con sólo tocarlas lo es del segundo. Si tenemos máquinas tan futuristas como esas, resulta curioso que los trabajadores de la construcción sigan usando rompedoras hidráulicas manuales en lugar de una herramienta más avanzada, pero eso es algo que siempre vemos en obras de éste género.

Además de lo anterior, la historia es perfectamente aderezada con un conflicto social que termina en la sublevación de la clase oprimida, muy propio de la Ciencia Ficción Social e incluso del Cyberpunk. Por lo anterior, su peculiar manejo de la ficción, el juego con el concepto de realidad, la temática Thriller de agentes dobles y tiples, la acción constante y la historia simple pero entretenida, Total Recall me parece una fantástica opción para quienes busquen una obra de Ciencia Ficción más compleja de lo normal pero que tampoco represente un enorme reto intelectual.