El Origen

Título Original: Inception.
Género(s): Ciencia Ficción, Drama.
Director: Christopher Nolan.
Emisión: 2010.
Duración: 148 minutos.
Extras:

Una de las películas que tenía pendiente ver desde hace mucho es El Origen, una de las obras de Ciencia Ficción que más revuelo causó entre los fans hace casi una década, creado toda una legión de seguidores y sobre todo de personas que trataron de desarrollar teorías explicativas sobre el multiverso de los sueños ganándose la reputación de ser una historia compleja y nada fácil de entender. Incluso series icónicas como Los Simpson parodiaron el filme.

Primero tenemos que destacar lo obvio, la parte técnica. Visualmente la película es maravillosa, tanto por los hermosos, pulcros y elegantes escenarios como por la vistosidad de sus efectos especiales. Creo que desde The Matrix (1999) no se había visto algo parecido en el manejo del espacio y los movimientos de cámara. Los efectos son sin duda uno de los atractivos principales, sobre todo esas cámaras lentas. Los escenarios también los debemos destacar pues eligieron lugares hermosos que son, al mismo tiempo, exóticos y laberínticos.

En cuanto a la música supongo que es igualmente buena, lo que pasa es que estaba tan absorto en la historia, los efectos y toda la parte visual que no fue sino hasta los créditos cuando me percaté de que no había puesto atención a la banda sonora, pero esta fue compuesta por Hans Zimmer por lo que es sinónimo de calidad.

Las actuaciones tienen un nivel formidable tan sólo porque tenemos a muchas estrellas ya consagradas. El protagónico a cargo de Leonardo DiCaprio es espectacular y el resto de su equipo es interpretado por actores igualmente buenos, entre los más famosos están Marion Cotillard a quien algunos ubicarán por La Vida en Rosa, Joseph Gordon-Levit mejor conocido por su papel en 500 Days of Summer, Ellen Page quien interpretara a Kitty en la saga de X-Men, Tom Hardy quien fue el nuevo Max Rockatansky en Fury Road, Ken Watanabe que participó en la más reciente saga de Godzilla, Cillian Murphy protagonista de 28 Day Later, Michael Cane mejor reconocido como Alfred en la saga The Dark Knight, quien fue dirigida por Christopher Nolan y por eso varios actores participaron en alguna otra de esas películas.

La historia gira en torno a Dom Cobb un extractor, persona dedicada a robar información de la mente de las personas mientras duermen. La tecnología que hace esto posible permite que varias persona compartan sueños y dentro de ellos pueda encontrar lo que buscan. Cobb y su compañero Arthur son reclutados por Saito, un poderoso empresario, para implantar una idea en una persona, un trabajo opuesto al de extraer denominado Origen. Saito quiere que Cobb implante de idea de destruir el imperio de su padre en Robert Fisher, heredero de la corporación rival de Saito. La dificultad que implantar una idea implica hace titubear a Cobb, pero Saito le promete resolver sus problemas legales si lo logra, deseoso de poder regresar a su país y ver a sus hijos Cobb acepta.

Cobb y Arthur inician la búsqueda de su equipo, pues para lograr implantar la idea deben ir muy profundo en el subconsciente y para ello tendrán que construir tres niveles de sueño, esto es, un sueño dentro de un sueño dentro de un sueño. Lo primero que necesitan es un arquitecto, alguien que construya los escenarios a manera de laberinto, allí en donde entra Ariadne, una estudiante de la universidad, ella diseña cada uno de los niveles del sueño. Para obtener información necesitará a un falsificador que se haga pasar por otras personas, ese será el trabajo de Eames, sin olvidar a un químico que los mantenga dormidos y estables mientras dura la misión, esa será la tarea de Yusuf.

Con el equipo completo la tarea ahora es diseñar la misión y la manera de implantar la idea, la cual debe ser muy sutil para que germine y crezca como propia dentro del individuo, para ello necesitan implanta una parte de dicha idea en cada uno de los tres niveles. Además de implantar la idea de manera sutil, deberán ser cuidadosos son las proyecciones, personas proyectadas por la víctima, en esta caso Fisher, y que pueden percibir cuando están en un sueño y atacar al soñador, para mala fortuna del equipo la mente de Fisher ha sido entrenada para elaborar defensas y evitar que le roben información mientras duerme.

El tiempo trascurre distinto en los sueños, mientras más profundo van, más rápido pasa el tiempo, en el primer nivel 5 minutos son una hora, su misión será de 10 horas en la realidad, lo que equivale a una semana en el primer nivel, seis meses en el segundo y diez años en el tercero. Estando tan profundo en el sueño, no podrán despertar fácilmente, así que diseñan un sistema basado en la sensación de desequilibrio. Generalmente cuando alguien muere en un sueño despierta, pero a esa profundidad su mente no despertará, sino que vagara en un limbo eternamente. El equipo tendrá que trabajar con rapidez para implantar la idea y evitar que las defensas de Fisher los maten o no podrán despertar.

La construcción metafórica de los sueños es maravillosa, el meter un sueño dentro de un sueño e incluso más, es una idea fabulosa, pero la manera en que se aborda el concepto de realidad lo es aún más y el uso de los tótem para distinguir un mundo de otro es un buen toque que le aporta cierto misterio al final. Para aquellos que pasaron mucho tiempo soñando, la realidad dejo de serlo y ahora sólo pueden vivir en sus sueños pues todo lo demás lo conciben como ilusorio. Anteriormente pensaba que la historia estaba muy basada e inspirada en Paprika, obra de Yasutaka Tsutsui y que fuera adaptada al anime por Satoshi Kon, pero la forma de hablar de lo que es real y lo que no me recordó más a The Matrix, pues a pesar de hablar de varios niveles de realidad no considero que llegue a pertenecer al género del hiperrealismo.

En el mundo que crea el filme compartir sueños parece ser algo común pero ilegal y si no ilegal al menos se hace de forma clandestina, quienes roban información en sueño lo hacen de manera detectivesca y eso le da un toque que nos remite a las películas del Film Noir, un poco al estilo del clásico Thriller policiaco sin realmente serlo, pero eso permite mucha acción en pantalla y enfrentamientos entre hombres armados realmente emocionantes.

El jugar a no saber qué es real y qué es un sueño es algo que engancha al espectador, pero no es tan difícil de entender realmente. Cuando la película se estrenó vi muchas reseñas y comentarios sobre lo compleja que era y lo difícil de entender o distinguir entre los sueños y la realidad, pero de hecho es bastante simple de entender y como nos van guiando nivel por nivel siempre sabemos qué tan profundo estamos en el sueño. He visto animes de temática psicológica mucho más complejos que esta película, aunque el final abierto sí te deja con la duda de qué fue real y qué no, pero sólo en cuestión del desenlace.

Es un final muy inteligente, de hecho toda la película está construida de forma muy inteligente para atrapar la atención del espectador, el dejar ese final abierto es justamente lo que enganchó a muchos fans y les obligó a crear sus propias conclusiones y teorías. Dicho final me recuerda mucho al de Blade Runner (1987) donde nos quedó la duda de si Deckard era un replicante o no, aquí nos queda la duda de si Cobb logró despertar o no. Hay tanta acción en la película que a pesar de su larga duración el tiempo se pasa muy rápido. Hay emoción, acción, peleas, armas y un trasfondo complejo pero no imposible de entender. Sin duda una película obligada para todo el amante del buen cine.

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El Día de los Trífidos

Título Original: The day of the Trifids.
Género(s): Survival-Horror.
Director: Freddie Francis y Steve Sekely.
Emisión: 1962.
Duración: 95 minutos.
Extras:

Basada en la novela homónima de John Wyndham, El Día de los Trífidos es una película de temática apocalíptica y Survival-Horror que en mi opinión no ha recibido el reconocimiento que se merece. Por lo que pude leer de la novela ésta es obviamente mucho más extensa que el filme y mucho más compleja en cuanto a los temas sociales que aborda, pero la película, por sí misma, también tiene sus méritos, sobre todo por servir de inspiración para obras posteriores como 28 Day Later (2002).

Hacía tiempo que quería ver esta película pues es considerada como una película de culto en lo que respecta a la temática de la supervivencia a manos de un monstruo. La peculiaridad es que estamos ante una invasión extraterrestre, pero la particularidad de los invasores es que son plantas. Pocas películas de terror han retomado al reino vegetal como el enemigo que amenaza a la raza humana, eso hace de los Trífidos uno de los monstruos más icónicos del cine que realmente lamento no se hayan explotado más en los últimos años, a pesar de que existe otra adaptación cinematográfica de 2009.

La historia inicia en un Hospital, donde Bill Masen se encuentra internado debido a una operación en los ojos. Preparándose para pasar su última noche antes de ser dado de alta escucha la noticia de que hay una enorme lluvia de estrellas en todo el mundo, un espectáculo impresionante que no se volverá a repetir. Las personas de todo el planeta disfrutan el magnífico espectáculo, menos Masen, quien permanece vendado por su cirugía incapaz de ver. A la mañana siguiente Bill despierta solo en el hospital, al parecer no hay nadie, desesperado por no recibir respuesta de la enfermera se quita el vendaje, para su fortuna ha sanado y ahora puede ver.

Masen empieza a recorrer el hospital, el cual está completamente abandonado y destrozado. Desorientado y sin saber qué ha ocurrido se encuentra a su doctor, quien le explica que todos los que vieron la lluvia de meteoritos se han quedado ciegos. Masen es ahora una de las pocas personas en el mundo que pueden ver. Masen sale de la ciudad para regresar a su barco pero en el camino sólo encuentra caos y destrucción, producto de la ceguera. En el caos se encuentra con una niña llamada Susan que también puede ver, juntos tratan de sobrevivir al desorden que asola Inglaterra.

En su camino por encontrar un lugar seguro Bill y Susan son atacados por una extraña criatura que parece un árbol, pero capaz de moverse y lanzar veneno. Más tarde otro personaje les explica que son Trífidos, plantas que llegaron a la tierra hace años en un meteorito y que el más reciente evento que dejara ciegas a las personas parece haberlos activado y ahora era una plaga incontrolable al acecho de la gente, pues al igual que las plantas carnívoras, los Trífidos se alimentan de carne animal.

Mientras Bill y Susan enfrentan la típica historia Survival-Horror, escapando y ocultándose junto a otros sobrevivientes a quienes encuentran en el camino, en una isla remota una pareja de científicos luchan contra un Trífido. Creyendo haberlo matado toman muestras de su cuerpo para estudiarlo, pero los resto se regenera creando más Trífidos, encerrados en su laboratorio buscan la forma de acabar con ellos.

Personalmente la película me gustó mucho más de lo que yo esperaba y es que esas películas de los años 50 y 60 de ciencia ficción y terror me gustan mucho, pues todas tienen un toque bastante particular, como los instrumentos tecnológicos ataviados de luces palpitantes y soniditos robóticos. Además de que a diferencia de otras películas, sobre todo donde los monstruos son colosales, aquí los actores enfrentan un Trífido en persona y no huyen de dinosaurios proyectado de una pantalla a lo lejos.

Continuando con los efectos estos también me encantaron, sobre todo porque los Trífidos con creados con utilería, básicamente son un disfraz, lo cual es mucho mejor que el recurso de sobreponer dos tomas en una misma o el artificial CGI del que no soy fan. La música es igualmente adecuada, muy particular de esas décadas, estridente y un tanto exagerada pero que marca muy bien la diferencie entre las escenas dramáticas y las de acción.

En lo que respecta a las actuaciones podemos decir que tampoco están mal, aunque es lo que menos destaca, eso sí, las mujeres son retratadas como unas histéricas que sólo se ponen a gritar cuando llega el peligro en lugar de enfrentarlo o huir, en otras palabras son unas inútiles y dependen del hombre en su totalidad para seguir vivas, algo característico de la mentalidad que tenía la sociedad en esos años. Y otra peculiaridad reflejada en la película sobre la sociedad de mediados del siglo pasado es lo adeptos que eran al cigarro, tanto que incluso se permitía fumar en los hospitales.

Otro aspecto que también me gusta y me remite a otras obras inglesas es la narración que se hace al inicio donde se presentan a estas peculiares plantas, muy al estilo de lo que hizo Orson Welles con La Guerra de los Mundos. Aquí, además de eso tenemos la narración de los reporteros por la radio que pone a los protagonistas al tanto de lo que pasa en el resto del mundo y que ayuda a generar esa atmósfera de miedo y desesperación. Esa estrategia para generar la atmósfera me recordó también las historias de La Dimensión Desconocida.

Ahora bien, tiene sus puntos malos, como ese característico estilo narrativo que se usaban en las películas hace 60 años, donde habían escenas largas y letárgicas con diálogos que realmente no aportaban nada ni a la historia ni al drama, y que, bajo los ritmos a los que el cine actual nos tiene acostumbrados, nos parecerían sumamente aburridas y tediosas. Afortunadamente sólo hay dos o tres de estos momentos y la acción donde los Trífidos aterran a los personajes es buena y abundante.

La diferencia entre el origen de los Trífidos según la novela y la película es que aquí son extraterrestres, mientras que en la novela son producto de la manipulación genética. Personalmente me gusta más el origen alienígeno de estos seres, los cuales si bien son plantas también tienen rasgos del mundo animal. Sin duda una recomendación obligada para cualquier cinéfilo y que está perfecta para ver en Día de Muertos.

El Quinto Elemento

Título Original: The Fifth Element / Le Cinquième Élément.
Género(s): Ciencia Ficción / Cyberpunk, Comedia.
Director: Luc Besson.
Emisión: 1997.
Duración: 95 minutos.
Extras:

Uno de los más grandes clásico de la Ciencia Ficción Cyberpunk es sin duda alguna El quinto Elemento, una de las obras más apreciadas y reconocidas por los fans de este género y que incluso podríamos decir que se ha convertido de una obra de culto. Con una historia que te atrapa, personajes muy bien diseñados, buenas actuaciones, una banda sonora espectacular y diseños formidables tanto de vestuarios como en escenarios, la película se ha mantenido como una de las mejores en su género por más de veinte años.

La calidad técnica es una de las partes más sobresaliente, pues si bien los efectos digitales ya lucen viejos y muy artificiales, los efectos prácticos y la utilería aún lucen estupendamente. Los vestuarios destacan por ser estrafalarios y generar con ello un aura futurista sin la necesidad de gadget ni ropa inteligente, los prostéticos y el maquillaje están muy bien diseñados y los extraterrestres que vemos en pantalla le dan ese toque de Space Opera tan particular. La música también es muy buena y sobre todo la mezcla del sonido ambiental. Pero sobre todo, los escenarios y artilugios basados en los diseños de Moebius se llevan las palmas. Personalmente, la ciudad de Nueva York que vemos en este filme es una de mis ciudades Cyberpunk favoritas.

La calidad actoral también es un punto a destacar, pues si bien es una película de acción y los personajes responden a las necesidades de este tipo de historia, los actores le otorgan una calidad que debemos reconocer. Bruce Willis en su papel de héroe rudo que no sigue las reglas es adecuado aunque nada fuera de lo que está acostumbrado a hacer, Milla Jovovich además de estar guapísima como Leeloo encarna uno de sus papeles más emblemáticos y queridos por sus fans, pero son sin duda Gary Oldman y Chris Tucker quines se llevan las palmas, el primero por dar vida Jean-Baptiste Emanuel Zorg, el peculiar villano en turno, y el segundo por encargar al personajes más divertido y verde de la historia, el locutor de radio y sex-symbol Ruby Rhod.

La historia inicia en 1914 cuando unos arqueólogos estudiar unas ruinas en Egipto en las cuales hay unas inscripciones que describen la existencia de un arma con el poder suficiente para hacerle frente al mal.  Mientras los investigadores leen las inscripciones una nave espacial aterriza en las afueras y entra al templo, al parecer ese lugar resguardaba los cinco elementos para combatir al mal. Los Mondoshawan se llevan los valiosos objetos y prometen regresar a la tierra para protegerla cuando el mal regrese. Un sacerdote que se encontraba en el lugar recibe la encomienda de transmitir esos conocimiento a las siguientes generaciones para que esperen el regreso del quinto elemento, el ser supremo y perfecto, dentro de 300 años.

La historia hace un salto hasta el año 2263, cuando una entidad extraña aparece en el espacio, al parecer se trata de una antigua fuerza maligna que amenaza con destruir toda la vida en el universo. Para nuestra fortuna, los Mondoshawan regresan, pero son atacados por un grupo de Mangalores, piratas espaciales contratados por el maligno empresario Zorg para roban las piedras de los cuatro elementos y estrellar la nave. Científicos humanos rescatan algunas células del quinto elemento y lo clonan, el resultado es una hermosa mujer pelirroja llamada Leeloo.

Leeloo escapa del laboratorio donde fue clonada y termina en el taxi de Korben Dallas, antiguo miembro del ejército. Korben lleva a Leeloo con la única persona que ella conoce, el sacerdote Vito Cornelius, guardián actual de la orden Mondoshawan. Leeloo pone al padre al tanto del robo y juntos buscan la forma de recuperar las piedras, las cuales al parecer fueron ocultadas previendo posibles ataques, para traerlas de vuelta deberán viajar hasta el planeta Fhloston Paradise para encontrarse con la Diva Plavalaguna, quien las resguarda. Mientras tanto, Korben es reclutado para la misma misión y tanto él como Leeloo terminan viajando juntos para recuperar la única arma que puede hacer frente al mal.

Una característica peculiar y cómica es la forma en que se narran los sucesos, pues tenemos escenas con los héroes que se van alternando con escenas con los villanos y en las cuales los diálogos de unos personajes son complementados o terminados por otros que se encuentran a otro contexto totalmente diferente. Esa forma de narración tiene una finalidad cómica que puede tener malos resultados y verse muy tonta, pero aquí creo que funciona perfectamente.

La ciudad donde trascurre el inicio de la historia es de mis urbes Cyberpunk favoritas, sobre todo porque presenta todos los elementos del canon tradicional: violencia, hacinamiento, contaminación, alta tecnología, represión policiaca, funcionarios inútiles, corrupción y una sociedad totalmente desconectadas de los valores tradicionales. La parte espacial también me gusta, pues la convivencia con extraterrestres le da un toque de Space Opera muy atractivo y que me recuerda sagas como Star Wars, aunque los diseños de Moebius tienen un poco la culpa de ello.

Los toques de comedia son otra de las características particulares de la obre, sobre todo con las narraciones de Ruby Rhod, mi personajes favorito, cuya afeminada personalidad sin duda debió resultar transgresora para la heteronormatividad de ese tiempo. Esa mezcla de comedia, acción y sensualidad le da a El Quito Elemento su esencia tan particular, y dichos rasgos se ven encarnados en Roby, Korben y Leeloo respectivamente.

Retomando el aspecto de la sensualidad y la seducción creo que es uno de los aspectos mejor logrados del filme, pues por una parte tenemos escenas sensuales con desnudos e insinuaciones eróticas, pero al mismo tiempo esa sexualidad no es descarada, exagerada ni morbosa, está siempre en el límite adecuado para darle se sabor exótico al filme sin sobrepasarse. Acción, comedia y sensualidad son todo lo que se necesita para hacer de la película algo espectacular, aunado también a la historia entretenida pero nada compleja y al formidable apartado visual.

Las referencias a las culturas del pasado es un aspecto interesante para analizar desde la perspectiva de la teoría de géneros, pues nos proporciona el anclaje terrenal que las películas espaciales o muy futuristas necesitan para funcionar. Aquí tenemos una sociedad del futuro pero anclada a muchos elementos culturales e históricos del pasado y ese aspecto mantiene la posibilidad de que nos relacionemos con la historia sin importar que tan futurista sea.

El punto más débil es el inevitable cliché del tipo rudo que es un donnadie en la actualidad a pesar de haber sido destacado en el pasado y que por alguna razón termina en una misión para salvar al mundo que sólo él puede lograr. Y también el hecho de que los extraterrestres plantaron la civilización en la tierra. Fuera de ese aspecto ya sobreexplotado, el resto de la película no tiene desperdicio, desde la parafernalia, utilería, vestuario y caracterización, hasta la historia, los viajes espaciales, efectos y música. En mi opinión, una de las obras de Ciencia Ficción mejor logradas de todos los tiempos, y que si bien es sencilla y fácil de digerir también tiene mucha tela de dónde cortar.

La delgada línea amarilla

Título Original: La delgada línea amarilla.
Género(s): Movie Road, Drama.
Director: Celso R. García.
Emisión: 2015.
Duración: 95 minutos.
Extras:

Generalmente las Movie Road son esas películas en las que toda la historia toma lugar cuando los protagonistas viajan por la carretera y aunque generalmente mucha de la acción trascurre dentro de un auto, también puede ocurrir sobre el asfalto. La delgada línea amarilla es una bellísima historia en la que cinco hombres conocerán las desdichas de uno de los trabajos más pesados que existen, pintar las líneas guía de las carreteras.

La película es muy buena, tanto en la historia, como en la música y obviamente en el apartado visual, sin olvidar el diseño de personajes y la calidad de actuación. Personalmente lo que más me gustó de los elementos técnicos fue la banda sonora, ya que es triste pero al mismo tiempo esperanzadora y me recordó mucho las melodías de Little Miss Sunshine, que es mi película favorita y curiosamente también es una Movie Road. Cabe destacar que la película es la opera prima de su director y que el perro que sale allí fue rescatado de la calle.

La calidad actoral no tiene mayor desperdicio, teniendo a grandes actores como Damián Alcázar, Joaquín Cosio y Fernando Becerril es obvio que podíamos esperar algo de calidad. El grupo de actores que siempre acompañan a Damián se conocen de sobra y tienen una espectacular química en pantalla, Silverio Palacios, Gustavo Sánchez Parra y el joven Américo Hollander lo hacen muy bien.

La historia gira en torno a don Toño, un hombre ya mayor aunque aún no anciano que trabaja en un deshuesadero. El hombre tiene lo mínimo para vivir, sus únicas posesiones valiosas son una caja con fotografías de su familia y una vieja camioneta. Para su mala fortuna el negocio no anda bien y es despedido. Para tratar de ganarse la vida acepta un trabajo en una gasolinera, en donde se reencuentra con un ingeniero con quien trabajó hace años. El ingeniero le ofrece el trabajo de pintar la línea de una carretera de 217 km y ante la falta de pago en la gasolinera Toño decide aceptar.

Don Toño inicia su nuevo trabajo, una larga y pesada jornada en la que lo acompañarán cuatro peones. Atayde, un simpático y gordinflón hombrecillo que trabajaba en un circo, Gabriel, ex chofer de camión, Mario, tipo de pocas palabras que no inspira confianza y Pablo, un joven despreocupado pero compadecido por lo demás, juntos iniciarán una travesía en la que vivirán de todo, desde las agotadoras jornadas de trabajo, las peleas entre compañeros, la traición, los peligros del camino y el agotador sol del desierto.

Desde un principio tenían muchas expectativas del filme, no sabía nada sobre él pero la portada y el hecho de que Damián fuera el protagonista eran garantía de que podría esperar algo bueno y también la breve sinopsis en la que se hacía referencia a las dificultades de la vida. Una película sobre trabajadores de carretera adentrándose en la vida rural del México real me atrapó al instante. Sin olvidar las breves alusiones a la ingeniería, la construcción y el trabajo de campo al que he estado expuesto gracias a mi familia.

El filme bien podría ser comparado con una historia de fantasía épica, pues a pesar de que aquí no hay magia, sí tenemos un viaje en donde los personajes enfrentarán una serie de obstáculos que terminarán por cambiar su vida, haciéndoles valorar las cosas de otro modo, algo que sólo pueden experimentar las personas que han trabajado en el campo fuera de una oficina.

Las peripecias del trabajo son sin duda la parte medular de la historia y la forma en que éstas impactan no sólo en nuestra vida, sino en la convivencia diaria con los colegas. A pesar de las rencillas, el paso de los días, los kilómetros caminados y el cansancio sólo se volverán menos pesados cuando los hombres empiecen a confiar en sus compañeros, contándoles parte de su pasado, sueños y aspiraciones frustradas que eventualmente los llevaron a trabajar en los caminos y eso es sin duda la parte más rica de toda la película, ver cómo, a pesar de todo, la camaradería es lo más importante para poder seguir adelante.

La incompetencia e irresponsabilidad de las personas a tu cargo, los desperfectos mecánicos, los robos, el sol, las extenuantes caminatas, las acampadas al lado de la carretera, la sed y la falta de comida son el precio que se debe pagar por realizar este tipo de trabajo y la ganancia no sólo es el dinero, sino los hermosos amaneceres, las noches estrelladas, la hermandad y las enseñanzas de don Toño quien, a pesar de todo, intenta enseñarnos un trabajo que posiblemente nadie más desearía hacer. Sin embargo, esas ganancias que alimentan el espíritu simplemente nos permiten apreciar mejor un plato de comida o nos reconfortan para seguir adelante, al final, lo que importa es sacar el trabajo a tiempo, cobrar y seguir buscando, como todas las personas en la dura realidad de la economía mexicana.

La película es una preciosidad, directo a mi top de películas mexicanas favoritas y el final es a la vez crudo, dramático y liberador. Concluir la jornada a pesar de todas las perdidas y el sufrimiento termina por valer la pena, pues a pesar de los malos momentos, aquellos breves instantes de alegría con los compañeros, de rizas y juegos se quedarán igualmente en nuestra memoria. La escena de la feria fue mi parte favorita y una con la que me pude relacionar directamente. Una película sumamente hermosa que superó por mucho mis expectativas. Por cierto, ver a Joaquín Cosio en un papel donde no es un maleante me agradó mucho.

Voraz

Título Original: Grave.
Género(s): Terror, Thriller, Gore, Erótico.
Director: Julia Ducournau.
Emisión: 2016.
Duración: 99 minutos.
Extras:

Desde su estreno hace poco más de tres años Voraz (Raw en inglés) recibió una serie de alabadoras crítica entre los círculos especializados del cine de Terror y Horror, y a pesar de que yo también la catalogo dentro de esos géneros, creo que no pertenece totalmente, pues maneja una temática entre lo psicológico el body horror (sin ser tan visceral) e incluso por momentos parece un erotic-grotesque-nonsense, por sus escenas entre lo erótico y lo gore.

La historia tiene una buena calidad técnica, visualmente logra crear una atmósfera que en un principio parece de terror pero que luego da un vuelco brutal al sinsentido sangriento y letal en el que la inocencia parece ser devorada por un imparable deseo caníbal. La música es adecuada y aunque ambientan muy bien, es la parte visual la que atrapa más tu atención.

La historia gira en torno a Justine (Garance Mirillier) una inocente chica que acaba de ingresar a la universidad para estudiar veterinaria, al igual que su hermana y padres. La chica parece ser muy estudiosa y sus profesores la reconocen como alguien con mucha inteligencia, pero no es para nada extrovertida ni popular. Al iniciar las clases los alumnos de nuevo ingreso reciben una novatada, son sacados a media noche de sus dormitorios y llevados a un edificio oscuro donde se está realizando una fiesta. Al día siguiente, como parte del ritual de bienvenida son obligados a comer el órgano crudo de un animal, cosa que molesta a Justine pues su familia es de ideas vegetarianas, aunque no le queda otra más que participar.

Luego de comer la carne, Justine sufre una severa reacción alérgica, recibe atención médica y trata de seguir su vida normal entre las clases, la vida sexual de su compañero de cuarto gay, por quien se siente atraída y el severo trato que los alumnos veteranos dan a los de nuevo ingreso. Al parecer, toda la primera semana los novatos serán humillados por los mayores en cada oportunidad. Buscando la forma de lidiar con eso, busca ayuda con Alexia, su hermana mayor, quien no la ayuda del todo pues su forma de ser ha cambiado mucho desde que ingresó a la universidad, mientras que Justine sigue muy influenciada por las ideas vegetarianas y naturalistas de sus padres.

Al pasar de los días el apetito de Justine empieza a aumentar y contrariando todos sus ideales decide empezar a comer carne, pero su deseo por proteínas se hace cada vez más insaciable al grado de comer carne cruda a escondidas. Una noche, mientras su hermana la depilaba, un accidente corta el dedo de Alexia, quien se desmaya y queda desangrándose en el suelo, su hermana aterrada no sabe qué hacer, pero su apetito por carne la hace ir más allá y devorar el dedo de su hermana, abriendo la puerta a un lugar del que no habrá retorno, aunque no será la única, pues el deseo por carne humana viene de familia.

La película tiene algunas escenas sexuales no demasiado fuerte, aunque cuando se combinan con el deseo caníbal de Justine todo se torna más enfermo e incómodo. Las escenas gore son algo fuertes, pero nada que no puedan digerir quienes ya tengan algunas horas recorridas en el gore o ero-guro japonés. Aunque la atmósfera que se logra al mezclar todos esos elementos es lo que más me gustó, pues no llega ni a lo aterrador, ni a lo extremadamente visceral ni a lo insoportablemente incómodo, es un resultado ecléctico que sólo puedo describir como raro, pero en ocasiones hacerte sentir raro puede ser el objetivo del filme y este lo logra muy bien.

Hay algunos excesos e incoherencia que si no prestamos tanta atención pueden pasar desapercibidos y tampoco merman la calidad general de la película. Aunque lo que sí me pregunto es si en realidad serán así las novatadas en las escuelas europeas, sobre todo en los internados. Los pequeños giros argumentales se ven venir pero siguen siendo interesantes, y por mucho gore que hayan consumido quizás una o dos escenas les parezcan nauseabundas.

La película es una vertiginosa caída en la vorágine de la locura de una cálida e inocente niña, la típica cerebrito que no sale a fiestas ni ha tenido novio y que cambia todo eso por su deseo de carne (en un sentido literal, no sexual). Bien dicen que las mentes más brillantes tienen a los demonios más persuasivos, aunque aquí es más que nada una cuestión hereditaria. Sé que es un spoiler lo que acabo de decir pero se intuye desde la primera escena que va a ser así, sobre todo cuando ya sabes de qué va la película. Una gran recomendación para quienes gusten de películas raras y retorcidas, aunque más interesante sería mostrarla a alguien que no sepa nada al respecto.

Escuela de Rock

Título Original: School of Rock.
Género(s): Comedia.
Director: David Twholy.
Emisión: 2003.
Duración: 108 minutos.
Extras:

Entre las películas de temática escolar una de las más destacadas y divertidas es sin duda alguna Escuela de Rock, obra en la que Jack Black interpreta uno de sus protagónicos más memorables y queridos de su carrera, además de haberse convertido en una obra prácticamente de culto dentro de la comedia escolar infantil, al grado de que a pesar de no existir una secuela, los actores se reunieron hace algunos años para conmemorar el décimo aniversario del estreno de la película, algo que sus fans sin duda apreciaron.

En primer lugar el apartado técnico es muy bueno. Los escenarios, actuación y vestuarios están bastante bien, pero lo que en realidad destaca en la banda sonora. En un principio la historia fue pensada para ser un musical, pero afortunadamente tomó otro rumbo y la comedia resultante fue un gran acierto. Los niños que integran la banda en realidad saben tocar sus respectivos instrumentos, lo cual eleva muchísimo la calidad del filme pues no tenemos a actores fingiendo tocarlos.

Hablando de los actores el cast me parece que fue muy bien realizado, pues todos los niños tienen su encanto particular y aportan algo a la historia, incluso aquellos cuyos papeles son secundarios. Jack Black me parece maravilloso en este filme, personalmente no soy un gran admirador suyo, pero la personalidad que irradia en esta película, y en general en muchas de las que hace, lo hacen ver como una persona agradable con la que seguramente es muy divertido estar.

La historia sigue a Dewey Finn (Jack Black) guitarrista de una banda un tanto mediocre. El resto de los integrantes quieren tomar en serio su carrera musical pero las exageraciones de Dewey en el escenario siempre los dejan en mal. Cansados de su actitud inmadura, lo corren del grupo, sin dinero ni una banda Dewey se deprime, pues además de que ya no podrá participar en la Guerra de Bandas, un importante concurso, necesita dinero con urgencia para pagar la renta.

Ned Schneebly, compañero de departamento de Dewey es maestro sustituto y recibe una llamada pasa suplir a un profesor en una prestigiosa escuela. Como Ned no estaba Dewey toma la llamada y decide suplantar la identidad de su amigo para conseguir un trabajo y ganar el dinero que necesita. Sin una preparación como docente, Dewey pasa todas sus clases sin hacer nada, hasta que descubre que sus estudiantes tienen talentos musicales con los cuales podría ganar el concurso de bandas. Así, Dewey y sus alumnos forman un grupo de rock, aunque los niños son engañados pues ellos creen que se trata de un proyecto escolar.

Si bien Dewey se aprovecha de sus alumnos y los engaña para formar la banda para sus propios intereses, al final logra dejarles una valiosa enseñanza, la de seguir sus sueños sin importar que nadie más crea que deben o pueden lograrlos, incluso si son sus propios padres quienes no están de acuerdo con ellos. La inspiración que logra en sus alumnos es tal que incluso ellos empiezan a poner de su parte y logran armar un espectáculo más impresionante de lo que hubieran podido imaginar en un principio.

Dewey era un fracasado, pero fue gracias a la docencia que encontró un camino para aportar algo útil a la sociedad y seguir dentro del ámbito musical, pues sus enseñanzas rokeras sobre desafiar a la autoridad no iban en un sentido de desobedecer a los padres o profesores, sino de no dejarse derrotar o someter a costa de su creatividad. Además de que la serie es muy familiar, pues muestra que el rock no se trata de fama o drogas, sino de verdadera pasión por la música.

Si bien la historia es para niños, las referencias musicales a los distintos grupos de rock es un aporte valioso. Eso y que el protagonista no es el típico estereotipo del rockero súper atractivo y musculoso, es de hecho un protagonista más cercano al hombre normal con el que cualquiera puede sentirse identificado. Ya sea por la parte cómica, las referencias musicales o la temática escolar, Escuela de Rock seguramente tendrá algo con lo que puedas identificarte y pasar un momento divertido con una película entretenida y muy sana.