El Gran Hotel Budapest

Título Original: The Grand Budapest Hotel.
Género(s): Comedia.
Director: Wes Anderson.
Emisión: 2014.
Duración: 99 minutos.
Extras:

Una de las cosas en las que me gustaba gastar el dinero antes (cuando tenía un trabajo en el que ganaba más) era entrar a las tiendas donde venden películas en DVD y comprar tantas películas como pudiera (creo que nunca compré más de 8 a la vez). Y una de las formas en las que elegía qué comprar era con base en la portada y los premios de festivales que tuviera, así compré varias joyitas y una de ellas llamó mi atención porque en su portada estaba el rostro de todos los personajes con el nombre del actor que los interpretaba y al ver varios de esos nombres no pude más que comprar dicha película.

En ese entonces aún no ubicaba del todo el nombre de Wes Anderson, conocía algunas de sus películas pero no las había visto, esta fue la primera y debo decir que en verdad me gustó mucho el estilo del director, muy particular de él y que identifica con facilidad sus obras, los colores pastel y planos simétrico empezaron a ser las huellas distintivas del director que a partir de entonces aprendí a reconocer.

La historia es bastante peculiar pues transcurre en cuatro líneas temporales en donde hay tres personajes que podrían disputarse el papel de principal, bueno, mejor dicho, se disputarán el saber sobre quién trata la película. Tenemos al Autor de un libro que narra sus memorias de cómo escribió su obra, al señor Zero Mustafa que le cuenta al Autor la historia que lo inspira a escribir el libro y a Monsieur Gustav H., de quien trata el libro.

Zero Mustafa le cuenta al autor sus vivencias junto a Monsieur Gustav H. cuando trabajó como “Chico del Lobby” bajo la tutela de Gustav quien era el Concierge del Gran Hotel Budapest, un hombre apasionado por brindar un servicio de excelencia y que constantemente incentivaba a sus subordinados a hacer lo mismo. El hombre era elegante, muy refinado y siempre estaba dispuesto a todo por cumplir su deber y satisfacer a sus clientes, sobre todo a las mujeres ricas de avanzada edad y solitarias que se hospedaban en el hotel y con quienes tenía numerosos amoríos.

Una de esas mujeres era Madame D. una millonaria que amaba a Gustav y que tenía un mal presentimiento, el cual se vuelve realidad cuando muere. Luego de su deceso las cosas empiezan a salirse de control, pues en el testamento de la adinerada mujer había algo para Gustav, una pintura llamada Chico con Manzana de un valor incalculable, posesión que Dimitri, hijo de la occisa, no está dispuesto a ceder, así que Gustav y Zero roban la pintura y huyen.

La muerte de la mujer fue en condiciones sospechosas pues todo apunta a un homicidio, del cual es acusado Gustav quien termina en la cárcel debido a un complot dentro de la familia Desgoffe-und-Taxis para quedarse con toda la herencia de Madame D. Con la guerra cada vez más cerca y los ejércitos enemigos apostados en las fronteras, Zero deberá ayudar a Gustav a salir de prisión, probar su inocencia y recuperar la copia perdida del verdadero testamento de Madame D.

La historia juega a ser compleja pero en realidad no lo es, y a pesar de desarrollarse en varios momentos temporales y usar la técnica de reparto coral (que da a los tres personajes protagónicos el mismo peso en todo momento) avanza de manera lineal y es bastante entendible. Monsieur Gustav H. es de quien trata todo, aunque Zero es el vínculo central entre la historia del Concierge y el Autor del libro, quien al final sirve como narrador de la última etapa del afamado edificio que para cuando el escritor lo visita ya está en una profunda decadencia debido al abandono y el paso de los años.

Una cosa que me encantó de la película fueron los diálogos, pues su mezcla de refinamiento, complejidad y poesía me parecieron encantadores, sobre todo porque lograron reflejar la personalidad de Monsieur Gustav, y que sin duda el excelente doblaje de Gerardo Reyero al ponerle esa peculiar voz delicada que lo caracteriza hizo de Gustav el mejor personaje de todos, aunque no cabe duda de que el cast ya de por sí era sobresaliente.

Como mencioné al principio, fue el reparto que aparecía en la portada del DVD lo que me hizo comprarla la película, sobre todo por ver el nombre de actores muy grandes y reconocidos, todos ellos juntos en la misma película era algo que debía ver. Nombres como los de Adrien Brody, William Dafoe, Jeff Goldblum, Jude Law, Bill Murray, Edwar Norton, Tilda Swinton y Owen Wilson lograron llamar mi atención lo suficiente.

La película me gustó mucho porque su historia es interesante y diferente a lo que yo acostumbro ver, lo cual me resultó nuevo y refrescante, tiene la complejidad adecuada, personajes excelentes, un reparto impresionante, visualmente es maravillosa y esa mezcla de acción real con animación tipo Stop Motion con maquetas le da un toque muy particular, sin olvidar la parte de la arquitectura y los colores que en conjunción con la excelente banda sonora logra una ambientación y una estética que resultan deliciosas ver en pantalla. Junto con un sin fin más de elementos que podría seguir mencionando pero que prefiero que ustedes descubran si deciden darle una oportunidad a la película, si ya han visto obras de Wes Anderson y les han gustado esta es una que no se pueden perder.

Películas que podría ver en cualquier momento

No sé si a ustedes les pase lo mismo, pero para mí existen tres clases de películas, mis películas favoritas, las películas que pongo como fondo cuando quiero ver algo y no prestarle atención y las películas que puedo ver siempre, sin importar el momento y que sé que me van a divertir y las voy a disfrutar. La diferencia con estas últimas y las primeras (mis favoritas) es que para ver algunas de mis películas favoritas necesito un mood especial, un ambiente propicio y las ganas de prestar la atención que esos filmes se merecen y aunque sean de mis favoritas indiscutibles no siempre quiero verlas o, mejor dicho, ni siempre puedo verlas y disfrutarlas sin importar el momento, la situación y el contexto del lugar donde las vea.

De las películas que voy a hablar hoy son de esas películas que puedo ver siempre, sin importar si es en el autobús, en televisión abierta con muchos comerciales, si ya está empezada o está por terminar o si justo la vi el día anterior, igual la voy a querer volver a ver, le voy a prestar atención y voy a disfrutar de la historia y los momentos de diversión que ofrece. También son las que suelo poner cuando quiero ver algo pero no me decido por algo nuevo ni algo complejo que ya haya visto. Ahora, si bien puedo verlas en cualquier momento, algunas de ellas no están entre mis favoritas ya que, aunque me entretienen, no las considero grandes películas. Otras por el contrario, igualmente figuran en la lista de favoritas indiscutibles.

EL DIABLO VISTE A LA MODA

Ya hablé de ella en la entrada anterior, pero esta es una de esas películas que puedo ver siempre, no importa dónde ni cómo, cada que la pasan en la tele la veo, sin importar que no sea desde el principio. No sé el número exacto de cuántas veces la he visto, pero estoy seguro de que al menos una vez al año la veo por decisión y otras cuantas veces más la veo cuando la encuentro por casualidad en la señal abierta de televisión.

TREMORS

Terror en el Desierto está entre mis películas favoritas de toda la vida y quizás sea mi película favorita de monstruos. Estoy seguro que durante el último lustro la he visto al menos tres veces por año, la tengo descargada digital en mi tableta y cuando no tengo internet ni televisión me pongo a verla. También la suelo usar de fondo, pero soy tan fan que no puedo resistirme a sólo escucharla mientras hago otra cosa e inevitablemente termina prestando atención.

LITTLE MISS SUNSHINE

También ya hablé de esta película la cual considero mi película favorita de toda la vida y creo que una de las cosas por la cual me gusta tanto es que si bien suelo necesitar ese ambiente especial para verla, por lo general la puedo ver también en cualquier momento. Aunque tampoco es que la vea tanto, con esta sí suelo buscar momentos más apropiados, pero en dado caso de que aparezca en televisión o esté frente a mí por alguna otra circunstancia claro que la voy a ver y le voy a prestar atención. Cosa que no me pasa con otras de mis películas favoritas, las cuales sí requieren ese mood específico para que quiera verlas y que si las encuentro por casualidad en televisión no las veo para no arruinar ese místico ambiente que me produce verlas en el momento correcto.

CRIATURAS DE LA NOCHE

Otra que está entre mis favoritas y la primera parte de la que considero es mi saga de Ciencia Ficción favorita (la saga de Riddick). Al igual que con Pequeña Señorita Sunshine suelo cuidar los momentos en que la veo, pero también si se me aparece en pantalla gustoso me voy a poner a verla sin dudar un segundo. No la suelo ver tanto como quisiera pero vaya que me gusta mucho.

SUPERBAD

Otra que tampoco suelo ver tanto pero que me encanta y que recientemente decidí que formaría parte de mis diez películas favoritas de toda la vida y que obviamente lidera el primer lugar en películas de comedia adolescente es Superbad. Ya hablaré de ella pronto, pero puedo decir que justo la acabo de ver hace tres días (para cuando escribo esto) y que la veré antes de que termine la próxima semana seguramente porque quiero escribir su reseña, cosa que no sé por qué no he hecho aún.

FURY ROAD

Junto a El Diablo Viste a la Moda y Tremors, es quizás una de las películas que más veces veo al año y es que esa escena de la persecución a Furiosa por parte de Inmortan Joe y su séquito de warrboys rumbo a la tormenta de arena es deliciosa. Una de las mejores y más estimulantes escenas de acción que jamás haya visto. Con seguridad también la veo una o dos veces al año y es de las pocas películas que he comprado en Blue Ray, además de que es una de las dos únicas películas que he visto más de una vez en el cine.

PACIFIC RIM

No estoy seguro de si esta y la anterior podrían entrar en mi lista de películas favoritas, pero sin duda el tributo que Del Toro le rinde Evangelion es una de las cintas que más disfruto ver, aunque esta sí me gusta verla desde el inicio, al igual que Fury Road, no obstante si me topo con cualquiera de ellas ya empezadas las veré hasta el final sin importante en dónde ni cuándo las vea. Esta es la otra película que he visto más de una vez en el cine.

EL NÚCLEO

Creo que esta es mi película comodín, cuando de plano no tengo nada que ver o no puedo decidirme elijo esta. Es también de las que más veo (sobre todo en años recientes) y si bien no es de mis películas favoritas y tampoco la considero una obra maestra logra entretenerme y puedo verla tanto como simple ruido de fondo como para prestarle atención a la trama, la cual ya me sé de memoria como en el resto de películas que he mencionado hoy, pero que aún con eso me gusta ver una y otra vez.

¿Y ustedes, qué películas pueden ver sin importar las circunstancias?

El Diablo Viste a la Moda

Título Original: The Devil Wears Prada.
Género(s): Drama, Comedia, Chick Flick, Slice of Life.
Director: David Frankel.
Emisión: 2006.
Duración: 109 minutos.
Extras:

No soy un fan del Chick Flick, la verdad es que no suelo consumirlo con regularidad, aunque conozco el género y sus características, no obstante, tengo que aceptar que una de mis películas favoritas es precisamente esta, película basada en la novela homónima de Laurence Weisberger. De hecho, El Diablo Viste a la Moda es una de esas películas que puedo ver siempre, donde sea, cuando sea, sin importar las circunstancias ni si la he visto recientemente, igual la voy a volver a ver y la voy a disfrutar con seguridad. Y eso hace que esta película figure dentro de mis favoritas de toda la vida.

No recuerdo cómo conocí esta película ni la primera vez que la vi, pero desde entonces estoy seguro que la he visto prácticamente al menos una vez al año. Y es que su calidad y temática es algo que la mantiene vigente a pesar de ser una película de 2006, se sigue viendo bien y es igual de entretenida. Además de que es uno de los mejores representantes de su género, tiene excelente música, buenas actuaciones y un ambiente urbano que me fascina.

La historia gira en torno a Andrea Sachs, una mujer joven recién egresada de la universidad donde estudio periodismo. Andy busca su primer trabajo y es canalizada a Runway, la revista sobre moda más famosa del medio, en donde tiene la oportunidad de trabajar como asistente de la jefa de redacción, la afamada e implacable Miranda Presley, quien termina por contratarla a pesar de su obvia falta de conocimiento sobre la moda.

Andy sufre durante meses en su nuevo trabajo, donde su jefa le asigna tareas casi imposibles y la regaña por cada error que comete, aunque todo tendrá su recompensa, pues si logra aguantar un año podrá viajar con ella a París y conocer a los más afamados redactores, lo cual le garantiza poder ingresar a trabajar en cualquier revista o periódico que ella desee. A fin de lograr su meta, Andrea pide ayuda a Nigel, jefe de arte en la revista quien a pesar de criticar su aspecto en un principio termina por establecer una buena relación con ella.

Con la ayuda, los consejos y sobre todo los atuendos que Nigel le da, Andy empieza a destacarse en su trabajo, hasta el punto en el que Miranda la reconoce como su mejor asistente y decide llevarla a ella y no a Emily (la primera asistente) a la semana de la moda en París. Andrea deberá decidir sí lo que realmente quiere es ser como Miranda, aún si eso significa traicionar a su compañera de trabajo y distanciarse de su novio y amigos.

Como buen Chick Flick tenemos a la mujer joven enfrentando el paso de la juventud a la vida adulta independiente y en este caso es el primer trabajo lo que la pondrá a prueba. Y a pesar de que este género se enfoca en una audiencia femenina, creo que todos podemos sentirnos  identificados con esa frustración que puedes llegar a sentir en tu primer empleo formal, al grado de detestarlo y querer renunciar. No obstante es parte de crecer y algo que nunca te dicen en la escuela, pero luego de un tiempo le agarramos la onda a la vida fuera de las aulas y logramos estabilizarnos y seguir con ese nuevo ritmo de vida.

La música como ya dije es excelente y le va perfecto al ambiente urbano que también me gusta mucho, algo debe tener Nueva York que logra convertirse en el escenario ideal para cierto tipo de historias y ésta en lo personal le va perfecto a la ciudad. Además de los escenarios y la banda sonora, el desarrollo de personajes es algo a destacar, pues todos crecen muy bien y su desarrollo es impecable, pero quien sin duda hace que la película sea grandiosa (y no exagero en decir que fue gracias a ella que tuviera tanto éxito) es Maryl Streep interpretando a Miranda. Su actuación como la malvada jefa es impresionante.

Y justamente Miranda es el personaje más complejo y aunque la protagonista es la joven Andy (Anne Hathaway) creo que la película bien podría ser sobre Miranda desde la mirada de Andrea. Ese tabú de “la dama dragón” que cargada Miranda es algo que debo mencionar, pues es frecuente que las mujeres en puestos de poder sean vistas como rudas, frías e implacables, pero pocas veces se menciona que esa forma de actuar es necesaria para que ellas puedan sobrevivir en un mundo liderado por hombres. Y eso es algo que he visto en la Arqueología, las mujeres en puestos importantes o al mando de trabajadores hombres desarrollan una personalidad mucho más ruda que los hombres en el mismo puesto debido a que deben hacerse respetar, cosa que es a causa del machismo de nuestra sociedad.

Otro aspecto relacionado a la figura de “mujer en el mando” es la de la incompatibilidad que aparentemente existe entre lograr el éxito profesional y mantener una vida personal y familiar estable. Miranda es vista como una mujer exitosa y la mejor en lo que hace, pero tiene serios problemas familiares a causa justamente de tener que otorgar tanto tiempo a su trabajo descuidando con ello sus relaciones familiares y sentimentales. Esto deja claro que a las mujeres se les exige mucho más en sociedad y también lo vemos en Andrea, ya que los problemas con su novio empiezan justo a causa del trabajo. No obstante, el papel que interpreta Maryl Streep y el propio desarrollo de su personaje es formidable.

Lo complejo que puede llegar a ser el mundo de la moda es otro tema a comentar, ya que si lo vemos desde afuera lo único que podemos percibir es la frivolidad de un ámbito donde sólo la estética y el físico importa, donde verse bien es lo único que interesa, pero al parecer hay mucho más en la moda que el simple aspecto estético. La toxicidad del novio es otra cosa de la que se ha hablado en redes últimamente y sería interesante de analizar al igual que ese empoderamiento feminista que se vislumbra, pero no lo haré aquí de momento.

La película es grandiosa, aborda aspectos sobre el empleo, la juventud, las relaciones personales, el éxito profesional y lo sacrificios que puede implicar, tiene un mensaje y personajes para los jóvenes pero también para la gente mayor. Sin lugar a dudas es una película extremadamente bien hecha y que a mí se me suele antojar ver en las fechas cercanas a navidad.

La película me encanta por el fashionismo que me es totalmente ajeno, lo cual lo convierte en algo diferente a lo que acostumbro consumir en el cine y por ende se vuelve exótico y atractivo para mí. Así que supongo que esa conjunción, aunada a una historia con la que los adultos jóvenes podemos identificarnos y un excelente desarrollo de personajes la han convertido en una de mis películas favoritas y al no ser súper compleja, sino algo común y tranquilo que podríamos catalogar como Slice of Life hace que la pueda ver y disfrutar en cualquier momento.

Whiplash

Título Original: Whiplash.
Género(s): Drama.
Director: Damien Chazelle.
Emisión: 2014.
Duración: 106 minutos.
Extras:

Hace unos años estaba estudiando una maestría en docencia y en una de las clases que tomé (la cuál fue mi preferida por cierto) el profesor nos dejó ver varias películas sobre temática escolar, una de ellas fue Temple Grandin, de la cual ya hablé, pero otra que también me gustó mucho fue Whiplash, y de hecho por mucho tiempo creí que ya había escrito de ella hasta que hoy, viéndola como por quinta vez, me di cuenta de que no lo había hecho. Así que aprovechemos la primera reseña del año para hacerlo.

Una de las principales temática sobre el ámbito escolar que la mayoría de las cintas norteamericanas suelen abordar es en relación a la juventud y las nuevas experiencias que vivimos cuando somos estudiantes, pero son pocas las obras comerciales que se centran en los problemas que la búsqueda de nuestras metas pueden provocar a la salud de los jóvenes y todavía menos las que destacan el papel que los profesores podemos llegar a tener en los estudiante a partir de nuestra actitud, más allá de nuestra capacidad profesional o habilidad pedagógica.

La cinta nos narra la odisea de Andrew Neiman por convertirse en uno de los mejores bateristas de Jazz. Para ello primero debe lograr destacar en su escuela, el Conservatorio Shaffer, uno de los más prestigiosos del país. Comprometido con su idea de ser el más grande, dedica muchas horas a practicar arduamente, con el fin de ser notado por el profesor más prestigioso y exigente, Terence Fletcher, el afamado director de orquesta de Studio Band, una banda de Jazz conformada por alumnos y que es reconocida por ganar en cuanto concurso participa.

Adrew es notado por Fletcher e invitado como baterista suplente. Andrew acepta entusiasmado pero pronto descubre que Fletcher es mucho peor de lo que imaginaba, pues si bien su reputación de músico es grande, como profesor explota a sus alumnos hasta el agotamiento y les exige una perfección que alguien de nuevo ingreso como nuestro protagonista no puede lograr. Fletcher insulta y trata de manera déspota y salvaje a sus alumnos bajo la excusa de que busca sacar lo mejor de ellos, pues sin importar los malos tratos, alguien que busque ser excelente no desertara y logrará sus metas a pesar de todo.

Andrew se obsesiona tanto por ganar la titularidad en la banda que abandona todo lo demás, termina con su novia, se pelea con su familia y su relación con su padre se deteriora. Sin embargo, todo es poco con tal de lograr el sueño de ser el mejor baterista de Jazz, así que sin importar el dolor, la presión y desesperación a la que se ve sometido, sigue practicando, a pesar del cansancio y de sus manos sangrantes. Pero un accidente lo lleva a límite y tiene un colapso nervioso luego del cual descubre que son muchos los alumnos que han terminado mal a causa de los poco ortodoxos métodos de motivación de su profesor.

No mencionaré el desenlace como tal pero al final, a pesar de todos los problemas entre ambos, Fletcher y Andrew terminan tocando juntos de una forma algo inesperada. Ahora bien, hay varios puntos que me parece interesante abordar sobre el filme. El primero es qué tan saludable es el obsesionarse tanto por lograr una meta al grado de dejar todo lo demás de lado. Si fracasas y no logras tu meta al final no tendrás nada, ni amigos, ni pareja ni familia que te apoye. Y eso es algo que debemos considerar, sobre todo quienes tienen algún sueño o meta y estén dispuestos a lograrlo sin importar nada, la enseñanza que nos deja la cinta es que no sólo importa llegar al final a pesar de todo el sufrimiento, sino la forma en que llegamos. En un momento Andrew pierde todo y se queda solo pues alejó a las personas que pensó le serían un obstáculo en su camino al éxito.

Otro aspecto que me pareció interesante, sobre todo en estas fechas donde la pandemia nos ha obligado a dar clases en línea, es la ansiedad. Al venir de un sistema escolarizado, la mayoría de estudiantes y profesores tuvieron que adaptarse a marchas forzadas para seguir con las clases, aunque sin mucho éxito. Muchos son los contenido práctico que no se han podido enseñar correctamente y los propios alumnos suelen expresar su frustración por no poder aprender igual, ya sea porque el profesor no logró adaptar sus contenidos a las plataformas electrónicas, por el deficiente acceso a estos servicios y equipos en países tercermundistas como el nuestro o por la falta de un espacio propicio en casa. La ansiedad y el estrés es parte natural de ser estudiante (sobre todo en nivel superior) pero es el profesor quien con su propia personalidad y comportamiento ante el grupo puede exacerbar o acrecentar este sentimiento en los alumnos.

Finalmente, el último punto es la delimitación de esa frontera que separa al buen profesor que, aunque exigente, logra impulsar a sus alumnos a dar más, aprender y crecer (lo cual el profesor complaciente no hacer) del tirano que maltrata a sus alumnos con la excusa de pedirles dar lo mejor de ellos. Es claro que decirles “bien hecho” sin importar que tan bueno haya sido su trabajo está mal, debemos hacerles ver sus errores pero de la forma correcta. Fletcher comprendía esto, pero no lo hacía de una forma adecuada, por el contrario, en la búsqueda de la excelencia terminó por llevar a sus alumnos al límite y frustrar con ello sus sueños.

Ahora bien, no obstante, Fletcher era un profesor comprometido, tanto como para que en la segunda revisión que hice de la película me surgió la idea de, si esa trampa que le tiende al final a Neiman era en realidad eso u otra de sus maquiavélicas estrategias para hacerlo alcanzar la excelencia, lo cual parece que de hecho logra. Y no es que con ello condone el terrible comportamiento que tenía con sus alumnos, pero Adrew alcanza ese nivel final gracias a la constante y brutal presión de su loco profesor. Así que al final es interesante esa interrogante de hasta dónde es adecuado o correcto presionar a los estudiantes. Sin presión no aprenderán, con mucha, se volverán locos.

La película es excelente y no sólo a nivel argumental, pues la parte sonora también es muy buena, algo obvio y esperado tratándose de una historia sobre un músico de Jazz. Muy recomendable si gustan de este género musical. Además, las actuaciones tanto de Miler Teller (Andrew) como de J. K. Simmons (Fletcher) son extraordinarias, pues podemos ver el esfuerzo, el dolor y el sufrimiento al que Andrew se ve sometido al momento de tocar, demostrando que ser músico requiere mucha fuerza y compromiso tanto en lo artístico como en lo físico. Y qué decir de Fletcher, en cuyas expresiones notamos la seriedad y malicia, pero a la vez genialidad, de un músico excelente y de un profesor demente, lo cual de dio un Oscar a Simmons por este filme.

Divergente

Título Original: Divergent.
Género(s): Distopía, Ciencia Ficción.
Director: Neil Burger.
Emisión: 2014.
Duración: 139 minutos.
Extras: Insurgente, Leal.

Cuando esta película fue estrenada debo admitir que no tuve un verdadero interés por ir a verla, ya sabía de los libros en los cuales está basada, pero como veníamos de la saga de Los Juegos del Hambre y dada la no tan buena reputación que estaba ganando esa “literatura juvenil” me decidí a no verla. Aunque claro, creo que es más el estigma de que los escritores están creando historias ligeras para adolescentes alimentadas por el interés de vender que por el de desarrollar un mundo fantástico, lo que me hizo pensar que tales obras son muy simples que el hecho de que realmente lo sean.

Pasaron varios años hasta que vi esta película por televisión abierta más por casualidad que por otra cosa. En esa ocasión sólo vi un poco del inicio, ni siquiera desde los primero minutos, pero eso fue suficiente para llamar mi atención y decidir verla completa cuando tuve la oportunidad y me di cuenta de que es quizás uno de los mejores mundos distópicos que he visto en el cine en las últimas décadas, sobre todo porque está muy cercano a mi propia idea de mundo ideal (utópico) que como ya he mencionado, todo mundo utópico termina siendo distópico por naturaleza y este filme cumple con todos esos requisitos a la perfección, aún a pesar de lo ligera que pueda ser su historia. Ya en un futuro desmenuzaré la saga a partir de dichas características del género, de momento hoy me limitaré a reseñarla.

La historia se desarrolla en Chicago en un futuro no determinado, cien años después de una gran guerra que llevó al mundo al colapso. Los sobrevivientes habitan las ruinas de la ciudad en una aparente sociedad ideal en la que cada persona tiene su lugar. Estos lugares se reparten en base a facción, grupos de persona destinadas a una serie de labores específicas dentro de la sociedad y que les son encomendadas a partir de su personalidad. Las facciones son: Abnegación (gente altruista encarga del gobierno), Cordialidad (gente pacífica encarga de cultivar los alimentos), Verdad (personas sinceras que nunca mienten y se encargan de la justicia), Osadía (valientes y arrojados que fungen como el cuerpo militar de la ciudad) y Erudición (los inteligente dedicados a la ciencia).

Para elegir la facción acorde a su personalidad, los adolescentes son sometidos a una prueba que les orientará con base en sus aptitudes, aunque tienen el derecho de elegir la facción que ellos quieran. Sin embargo, si escogen mal y no encajan quedarán abandonados. Aunque además de las facción hay otro grupo de personas, los Divergentes, aquellos que tiene cualidades de varias facciones al mismo tiempo y no se conforman con un solo lugar. Su presencia significa un peligro para todo el sistema, pues debilita las facciones, por eso son cazados y exterminados.

Nuestra protagonista el Beatrice Prior (Tris), una chica nacida en Abnegación pero que nunca se ha sentido parte de ese grupo. En su prueba sus resultados arrojan que es Divergente, pero para su suerte su examinadora la deja ir pues su propio hermano había sido un divergente asesinado hace tiempo. Beatriz elige Osadía y abandona a su familia buscando un lugar donde encajar mejor, pero lo único que encuentra son una serie de pruebas que deberá pasar para poder formar parte de los osados, aunque si falla y descubren que no es una osada ni una abnegada sino una Divergente, la matarán.

Mientras seguimos el drama personal de Tris, un complot se empieza a gestar en las entrañas del sistema a manos de Jeanine Matthews, la líder de Erudición, quien a partir de una serie de rumores ha logrado que todos crean que la facción de Abnegación miente y es corrupta, por lo que debe dejar de gobernar y ese poder debe recaer en Erudición, pues con todos sus conocimientos podrán gobernar mejor que nadie. Para ello se alía con los líderes de Osadía a fin de dar un golpe y derrocar el control de Abnegación.

La trama es simple y se notan todos esos elementos juveniles, pero lo a que mí me llamó la atención como para verla, escribir de ella y pensar en volverla a abordar de nuevo a futuro es la construcción de su sociedad en facciones. Ya en la película Equilibrium (2002) veíamos que los sentimiento son los que nos hacen cometer atrocidades, pues no razonamos nuestra acciones cuando estamos dominados por las emociones, si las suprimimos tendremos una población aletargada pero sin problemas; sin violencia, sin desdicha, sin felicidad pero también sin sufrimiento. Dicha visión de utopía me parece demasiado extrema, pero el separa a las personas por su personalidad me parece la mejor opción para llegar al ideal utópico (que terminará por ser distópico, lo sé, eso es inevitable).

El principal detonante de los problemas en la sociedad, a mi parecer, es que tenemos distintas formas de pensar y eso lleva a conflictos. Bueno, de hecho es el permitir que todos tengamos distintas formas de pensar, pero como no podemos quitarles sus creencias ni formas de pensar a las persona ni obligarlos a que adopten otras, qué pasaría si mejor les damos la “libertad” de elegir en qué grupo quieren vivir. Digamos que ponemos a todas las personas pro aborto en una sociedad y a todas las anti aborto en otra, quienes están a favor pueden abortar y quienes están en contra no, si tú estás a favor y naciste en la sociedad en contra podrás cambiarte al llegar a cierta edad. La película es buena, muy digerible, tiene un planteamiento distópico que da para mucho y está bien para pasar la tarde.

Doom

Título Original: Doom.
Género(s): Ciencia Ficción, Terror.
Director: Andrzej Bartkowiak.
Emisión: 2005.
Duración: 105 minutos.
Extras:

Adaptada de forma libre a partir del popular videojuego del mismo nombre, Doom es una película de Ciencia Ficción y Terror que aborda el tema poco explotado de la Exoarqueología y que además retoma elementos clásico del terror espacial que fuese popularizado con Alien a finales de los 70 y con leven reminiscencia al videojuego pero que no está pensado para satisfacer a los jugadores de dicha franquicia sino que está enfocado en un público más general al que le gustan las películas de acción.

La historia tiene una buena calidad en cuanto a lo visual, aunque por momentos el CGI luce algo artificial, sin embargo, la construcción de los escenarios y el uso de la banda sonora logran ambientar perfectamente las escenas y logran generar esa tención que mantendrá al espectador pegado a la pantalla. El desarrollo de personajes está bien, las actuaciones no son las más formidables pero cumple, aunque resulta curioso que la construcción de los personajes retome mucho la forma en que se hacía en la década de los ochenta, con películas como Depredador, pues aquí también tenemos a un grupo de hombres rudos y musculosos con diversas personalidades que van de lo ración a lo violento, y que no duda en enfrentar el peligro.

La historia toma lugar en Marte, en el año 2046. Veinte años antes un grupo de arqueólogos encontró un portar al que llamaron “El Arca” que lleva hacia el planeta rojo y desde entonces han estado realizando excavaciones arqueológicas en ese lugar y han descubierto una raza de humanoides con capacidades superiores a las nuestras, sin enfermedades, con gran fuerza e inteligencia y extremo poder de sanación. Dicho poder a parecer se debe a un gen extra que implantaron artificialmente en sus cuerpos.

Los problemas inician cuando algún experimento se sale de control y algo empieza a atacar y matar a los científicos. Las instalaciones de Olduvai, centro de investigación marciano, son puestas en cuarentena y un grupo de marines en enviado allá para recuperar el control de las instalaciones. Al llegar los soldados buscan a los científicos atacados, pero sólo encuentran cuerpos y a uno de ellos que parece estar totalmente trastornado. La Arqueóloga Samantha Grimm, hermana de uno de los marines, les explica la situación y entra con ellos a la zona aislada donde ocurrió el incidente para recuperar la información de sus investigaciones. Durante su travesía, unas extrañas criaturas empiezan a atacarlos, son unos seres grandes, fuertes y muy rápidos.

Sin saber qué pasa ni qué son esas criaturas, los soldados deberán tratar de recuperar el control de las instalaciones, mantener la cuarentena en Olduvai y, sobre todo, evitar que esas criaturas salga y lleguen al Arca, pues de llegar a la Tierra podrían en peligro a muchas personas. Como es de esperarse muchos soldados van muriendo a manos de las criaturas mientras poco a poco se va develando el secreto de su origen y su relación con las investigaciones secretas que realizaban en ese lugar.

Hay tres aspectos que me parece pertinente mencionar. Una de ellas es el tema de la exoarqueología, donde un grupo de científicos investigan los restos de lo que parece ser fue una próspera civilización extraterrestres además de que se mencionan otras disciplinas como la Antropología, la Arqueología Forense y la Genética. El realizar arqueología en el espacio es algo que ha llamado mi atención en los años recientes, pues como arqueólogo y fan de la Ciencia Ficción sería algo muy interesante de hacer y que si bien ya hable se eso en un Plásticas de Ciencia Ficción, planea volver a hacerlo pronto. El segundo punto es esa alusión que se hace a los videojuegos de disparos el primera persona (First Person Shooter) cuando uno de los marines que adopta el protagónico al final del filme se enfrente a las criaturas restantes en una intensa y emocionante escena en primera persona, algo común en los videojuegos pero muy raro en cine y que le da un toca independientemente de los fiel que sea a la historia del juego en sí (el cuál, por cierto no he jugado).

El tercer punto es justo el manejo del escenario que es completamente similar a lo que hace Alien en su tetralogía clásica. Vemos las instalaciones de Olduvai como un laberinto industrial y oscuro que nos recuerda mucho al Nostromo y que genera un excelente uso del espacio confinado, el que quizás es el elemento más característico de lo que se ha definido como Terror Espacial. Como fan de la saga de Alien, el Terror y el uso del espacio confinado me gustó mucho ese aspecto en el filme.

The Rock, Karl Urban (quien me parecía conocido pero no recordaba ya haberlo visto en El Señor de Los Anillo y Dredd) y el resto de Marines funcionan bien pues sus estereotipos se adecuan con lo que uno espera ver en una película de acción donde hombres grandes y fuertes hace uso de la violencia extrema para neutralizar una amenaza, lo cual, como ya mencioné, me remite mucho a ese grupo de soldados que se internan en la selva comandados por el Sargento Dutch en Depredador.

En cuanto al diseño de las criaturas puedo decir que es igualmente bueno, aterrador y visceral como se espera de este tipo de películas, con monstruos gigantes y muy fuertes que resultan rivales muy superiores a lo que los marines esperaban enfrentar. Y no olvidemos su origen y eso que hacen llamar xenogénesis. Aunque claro que eso cae en el típico cliché del secreto militar y las investigaciones secretas de una compañía sin rostro, pero tampoco es algo que podamos criticar, esta película se ve para disfrutar la acción y la tensión del peligro y no tanto por su profundidad argumental, aunque en cuanto a lo arqueológicos si tiene tela de dónde cortar.

La película es buena, genial para pasar la tarde viendo una película de acción con algo de complejidad argumental, el suficiente misterio para atraparte, criaturas mortales, armas y disparos. Tampoco es la gran obra del Terror espacial pero si me resultó muy entretenida, y como no he jugado el videojuego no puedo comentar nada con respecto a eso, pero sin duda es una película para ver por separado y no para asocial con la franquicia de juegos a pesar de llevar el mismo nombre.

Hombres de Negro

Título Original: Men in Black (MIB).
Género(s): Ciencia Ficción, Comedia.
Director: Barry Sonnenfeld.
Emisión: 1997.
Duración: 98 minutos.
Extras:

Los años noventa nos regalaron el inicio de lo que hora se han convertido en sagas, pero que en un inicio fueron pensadas como películas únicas, pues en aquella década las continuaciones con diez parte pensadas así desde un inicio no eran la constante. De entre ellas Hombre de Negro en sin duda una de las más icónicas y posiblemente la película sobre extraterrestres más popular entre quienes vivimos nuestra infancia en esa década.

La película ya tiene sus años y eso le resta un poco de calidad en cuanto a los efectos digitales, pero a pesar de ello fue una de esas obras tan bien pensadas y con tal calidad de producción que aún hoy se sigue viendo bien salvando las obvias distancias que el avance tecnológico impone inmisericordemente. La caracterización de personajes, el diseño de los extraterrestres, las actuaciones los diálogos y la música se mantienen frescos y atractivos para el público de cualquier edad.

La historia gira en torno a una agencia secreta encargada de monitorear y controlar a los extraterrestres que viven en el planeta a fin de evitar potenciales conflictos intergalácticos. K es un agente veterano que busca a un nuevo compañero y elige para ello a James Edwars, un joven policía de Nueva York con habilidades y buena intuición pero con ciertos problemas para respetar la autoridad. Pese a todo, James resulta ser el ideal para el trabajo y se une a los Hombres de Negro para controla la actividad extraterrestre bajo su nueva identidad, J.

J y K se hacen compañeros y deben atender el caso de un aterrizaje no autorizado. Un extraterrestre de la raza de los insectos ha llegado a la Tierra para apoderarse de la Galaxia, un pequeño objeto que es la mayor fuerte de energía, si su raza se apodera de él podrán exterminar a los Arquillianos, cuyo príncipe se ocultaba en nuestro planeta pero que ha sido asesinado por la cucaracha espacial. K y J deberán recuperar la Galaxia y evitar que el insecto desate una guerra interplanetaria que provocará la destrucción de la Tierra.

La película es sumamente entretenida y muy cómica. En todo momento tenemos acción y comedia además de un interesante y extenso desfiles de alienígenas de todo tipo de formas, tamaños y colores. Nuestro planeta resulta ser un paraíso visitado por múltiples especies de todo el universo, algunas pacíficas y otras más hostiles, a quienes los Hombres de Negro están encargados de vigilar. Y esa diversidad de criaturas fue sin duda uno de los aspectos más importantes para el éxito de la película, sin olvida la excelente dupla que Tommy Lee Jones y Will Smith hacen en este filme.

Además de la historia y los extraterrestres, la tecnología ficticia que vemos es otro de los elementos que te enganchan, desde las armas hasta los más complejos artilugios como el neutralizador que borra la memoria. Y eso nos permite notar que MIB hizo escuela e inventó uno de los artefactos más famosos del cine que en mi opinión está a la par de los sables laser de Star Wars o las mochilas con los rayos de positrones de Los Cazafantasmas, y que por cierto al igual que la película que protagonizó Bill Murray, Hombres de Negro también tuvo una serie animada.

El traje negro, los lentes oscuros y el neutralizador sin duda se han arraigado en la mente de los cinéfilos, pero además de eso es esa esencia que desprende lo que aún hoy la hace atractiva. Esa estética de artificialidad en algunos escenarios es algo tan típico de los 90 que hoy en día resulta un tanto nostálgico poder verlo en pantalla. Lo mismo pasa con ese Nueva York noventero que vemos como escenario y que de niños nos hicimos una imagen gracias a películas como esta o Mi Pobre Angelito, incluso con ese emblemático capítulo de Los Simpson cuando aquella ciudad tenía un ritmo muy distinto que terminó con el 9/11. La corrección de color y la ropa que Will usa antes de portar el traje negro son otras reminiscencias clásicas de la década que vio popularizarse al Grunge.

La música también es un aspecto a destacar, sobre todo ese rap de los créditos que se volvió tan emblemático y que fue interpretado por el propio Will Smith. Pero una de las cosas que más me gustaron y que de niño no tenía la capacidad de apreciar son los diálogos. En aquellos años el doblaje era excelente y esta película se destaca por eso, y entre los diálogos emblemáticos e incluso profundos que podemos encontrar hay uno que me gusta mucho dicho por K (“el humano es inteligente, pero la masa es tonta”). Hombres de Negro sin duda fue un clásico de su década que hizo canon muchas cosas con respecto a las películas cómicas sobre extraterrestres y hoy en día sigue siendo entrañable, principalmente por el facto nostalgia de quienes vivimos los noventa.

Lucy

Título Original: Lucy.
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Luc Besson.
Emisión: 2014.
Duración: 89 minutos.
Extras:

Cuando la película de Lucy se estrenó, recibió una buena publicidad, después de todo estaría protagonizada por la guapísima Scarlett Johansson y el multilaureado Morgan Freeman, además de que su director es bien conocido por sus obras de Ciencia Ficción. Aunque me enteré de ella no llamó mucho mi atención como para ir a verla, eso de que una persona libera el 100% de su capacidad cerebral (cosa que se supone no es cierta porque sí usamos todo nuestro cerebro) no me resultaba tan interesante como para ir al cine. No pasaba por mi mente de qué forma podrían darle ese poder a alguien ni tampoco lograba imaginar una forma interesante y fresca de abordar el tema.

Por asares del destino mientras cambiaba de canal como suelo hacerlo cuando veo televisión (cosa cada vez menos frecuente) llegué a una película donde salía Scarlett y le dejé allí, no sabía cuánto llevada desde que había iniciado pero no parecía ser mucho. De inmediato identifiqué que la película era Lucy y decidí que, a falta de otra cosa (sobre todo de Internet) era la mejor opción para ver esa noche. Y lo fue, afortunadamente la película resultó ser mucho mejor de lo que esperaba, con una trama interesante que logra meter intriga y acción constante.

La historia gira en torno a Lucy, una mujer joven que está de viaje en Taiwan, donde conoce a un chico en un bar, a la mañana siguiente el tipo le pide que entregue un maletín a un empresario coreano. Lucy se rehúsa pero se ve obligada a hacerlo, aunque las cosas salen mal y la mafia coreana la toma de rehén y la obligan a abrir el maletín pensado que puede ser una bomba contra el jefe de la mafia. Lucy lo abre y dentro hay cuatro paquetes de una nueva droga sintética llamada CPH4 que los narcotraficantes pretenden introducir en Europa. Para ello usan a Lucy y a otros tres ciudadanos europeos (un alemán, un francés y un italiano) para introducirles los paquetes en su abdomen y usarlos como mulas para contrabandear las droga a otros países.

Mientras está cautiva, Lucy es agredida por los sicarios que la vigilan y la bolsa de droga se rompe dentro de su abdomen. La droga se dispersa en su sistema y le da la capacidad para liberar todo el potencial de su cerebro. Lucy empieza a recordar cada momento de su vida, adquiere habilidades sobrehumanas, se vuelve capaz de controlar su metabolismo, modificar su cuerpo, controlar ondas de radio, internet y electricidad, así como a otras personas. Con sus nuevos poderes se vuelve consiente de todos los conocimientos del universo y también de hecho de que ese poder va a destruirla, así que antes de morir contacta a uno de los científicos más prominentes en neurociencia, en profesor Samuel Norman, creador de la teoría cerebral del 10%, ya que es el único que puede comprender por lo que Lucy está pasando.

El profesor le dice a Lucy que lo mejor que puede hacer es pasar sus conocimientos, así que hacen una cita para verse. Sin embargo, Lucy no tiene tiempo suficiente para llegar con el profesor, no sin una nueva dosis de aquella droga, así que contacta con un policía en Europa llamado Pierre del Río para que detenga a los tres hombres que trasportan la droga en sus cuerpos. La redada del capitán es un éxito y ahora tiene posesión de los paquetes, pero la mafia coreana toma cartas en el asunto para recuperar su producto y equipados con armas de alto poder van tras Lucy y Pierre para recuperar su droga antes de que ella use todo lo que queda para alcanzar el 100% de su poder.

La película es muy buen en término de acción, tanto la parte policial como la de los mafiosos coreanos es entretenida y personalmente considero que fue un gran acierto situar el inicio de la historia en Asia, pues de la un toque entre místico y exótico. La actuación de Scarlett es genial y los poderes y las menciones que se hacen sobre los conocimientos más recónditos del universo resultan interesante, así como la referencia a Lucy, el Australopithecus apharensis. El punto menos fuerte es eso del 10% de uso cerebral, que no logra convencerme, pero si permitimos ese elemento, el resto del filme es muy bueno, no una obra maestra pero sí una de esas películas que se pueden ver más de una vez cuando queremos pasar la tarde disfrutando de acción y una trama a la que hay que poner una pisca de atención pero que tampoco tanta.

En la parte técnica si debo decir que se destaca bastante, sobre todo en lo visual y la banda sonora. La música usada me gustó mucho y logra generar ese ambiente de conocimiento y misticismo. Y en lo que respecta a los escenarios y efectos especiales usados para denota el poder de Lucy también considero que son buenos, aunque sí hay algunos que se notan algo chafas o donde el CGI pudo haber sido más realista.

En conclusión, la película me pareció una buena opción para pasar la tarde, es palomera pero se puede disfrutar viéndola más de una vez. La intriga y la acción te mantienen enganchado, así como la sola presencia de Scarlett. Si no le prestan atención a la parte de ficción sobre lo del cerebro podrán disfrutar mucho el filme, que si bien nunca será una de las grandes obra de la Ciencia Ficción es una filme bastante decente para ver sin mayores pretensiones.

Macario

Título Original: Macario.
Género(s): Sobrenatural, Drama.
Director: Roberto Gavaldón.
Emisión: 1960.
Duración: 90 minutos.
Extras:

Macario es mi película mexicana favorita, y quizás una de las principales razones de que lo sea se deba al hecho de abordar mi celebración mexicana favorita, el Día de Muertos. Calaveras, ofrendas y muerte junto a una grandiosa historia (basada en la novela homónima de B. Traven) que refleja de manera magistral el folclore mexicano en torno a tan peculiar tema, son sin duda elementos que me gustan, sobre todo por mostrar esa peculiar relación del mexicano y la muerte.

La película cumplió 60 años desde su estreno este 2020, año en el que nuestra cercanía con la muerte y la necesidad de una cura milagrosa para todo mal han sido más estrechas que nunca, o al menos más que en los últimos 100 años. Quien no desearía tener un poco de esa agua que la Muerte entrega a Macario como regalo para afrontar un de las mayores pandemias que ha enfrentado la humanidad o los diversos brotes de otras enfermedades que también han emergido este años de manera más aislada en diferentes países. Por esa razón creo que este año es el momento perfecto para hablar de este emblemático filme y digno representante del cine de la Época de Oro.

De la calidad del filme no es necesario hablar, la película ya es vieja y tanto la calidad de imagen como de audio no son precisamente las mejores, aunque algún usuario subió a YouTube una versión remasterizada y a color de la obra que resulta interesante de ver, aunque personalmente prefiero esos todos grises que la versión original en blanco y negro nos regalan y que le dan una estética a la película que el color no puede lograr y que nos permiten imagina un mundo donde el día y la noche no se distinguen con claridad pero cuyo juegos de luces y sombras nos remiten sin duda al oscuro y frio mundo de los muertos. Un mundo que no es de tortura ni sufrimiento como los inframundo de otras culturas, sino de pan, silencio y descanso.

La historia gira en torno a Macario, un humilde campesino que vive de cortar leña y venderla en el pueblo. El y su familia viven en el monte, lejos del centro, son pobre y sólo tienen una choza que funge de cocina, sala y dormitorio. Macario y su esposa se esfuerza por ganar el suficiente dinero para dar de comer a sus hijos, pero la mayor parte del tiempo su familia vive con hambre, sintiendo la escasez y la desesperación de no tener suficiente para saciar su apetito y con la constante incertidumbre de si es día de mañana también podrán comer.

Harto de su situación y de vivir su vida sintiendo hambre todo el tiempo, Macario decide no volver a comer y morirse de una vez, a menos de que pueda comerse un guajolote él sólo, sin compartirlo con nadie, sin tener la necesidad de quitarse en bocado de la boca para darse a otros. Comprendiendo su situación su esposa roba un guajolote y los prepara a escondidas de sus hijos para darle a Macario un gusto. En la mañana Macario sale rumbo al monte para cortar leña como siempre pero esta vez su esposa de la el tan anhelado regalo.

Mientras Macario busca un lugar adecuado para disfrutar su banquete se presenta el Diablo ante él y lo tienta para que le convide un poco, Macario se niega pues es un hombre de fe así que se marcha dejando el Diablo atrás. Más adelante se le presenta Dios, y le pide un gento de bondad convidándole de su comida, Macario se niega a pesar del dolor, porque saber que si lo hace sentirá culpa y no podrá comer nada. Al final Dios se marcha y Macario sigue en busca de un lugar para su almuerzo, pero antes de empezar a comer la Muerte se presente ante él y le pide un pedazo. Macario sabe que ya no tiene tiempo, que la muerte llega y no nos deja hacer nada más, así que le da la mitad del ave a su invitado y ambos comer felices hasta saciarse. Como agradecimiento la Muerte le da un valioso regalo y llega su guaje con un agua que puede curarlo todo y sanar a una persona aunque esté al borde de la muerte, siempre y cuando su destino fatal no haya sido sellado.

Macario comprueba que el regalo de la Muerte es real y sus nuevos poderes de sanación rápidamente se hacen del conocimiento público. Pobres y ricos acuden a Macario para que los cure y este se vuelve amado y querido por todos, pero algunos le tienen envidia y sospechan de algo diabólico en su magia, así que la Inquisición llega y lo juzga de brujo y hereje, acabando con la prosperidad que el regalo de la Muerte le había traído a él y su familia. Al final, un último encuentro entre Macario y la Muerte no deja un final con un giro argumental astuto e inesperado.

La película tiene muchos matices que se pueden abordar como la concepción de la muerte, las tradiciones mexicanas como el Día de Muertos, la pobreza y marginación de los indígenas, el hambre y la comida, la astucia y nobleza de aquellas personas que no anhelan riquezas ni abundancia, sólo lo suficiente para vivir sin preocupación, pero también el odio y el recelo de quienes sólo buscan el beneficio económico, sin olvidarnos de la típica (aunque a veces idealizada) astucia del indígena mexicano, y obviamente de la parte religiosa que se aborda con la inquisición. Como pienso algún día analizar la película a mayor profundidad hoy no ahondaremos al respecto en estos temas.

Una cosa que siempre me ha encantado y con la que coincido es la representación de la Muerte como un campesino, con zarape y sombrero (similar al cuento de “Francisca y la Muerte” que viene en el libro de lectura de la SEP). Si la muerte tiene un aspecto físico más que un esqueleto con guadaña seguro en una persona de campo, curtida por el sol y la sequedad de la tierra, fría e implacable pero tranquila y apacible. Igualmente, aquella representación del inframundo como una gruta y de las vidas como las llamas de una vela que se pueden apagar con un suspiro es maravillosa. La idea que se tiene en México (sobre todo en la herencia prehispánica) de un mundo de los muertos no es el de un cielo luminoso ni de un infierno el llamas y tormento, sino de una lugar oscuro y húmedo destinado al descanso de las almas y la gruta de la Muerte a donde llega Macario es una representación perfecta. La fragilidad de una vida representada con la fragilidad de una llama también es estupenda, pues muestra la fuerza interna de la vida de una persona al tiempo que deja en claro lo frágil que puede ser una vida.

La película es sencillamente maravillosa, es mi película mexicana favorita y es una de las obras más hermosas que puedan existir. No sólo es uno de los grandes exponentes de la Época de Oro del cine mexicano, sino que retrata las tradiciones ancestrales de nuestro país y es una recomendación obligada no sólo para cualquier cinéfilo, sino que es una película que todos los mexicanos deberíamos ver al menos una vez en la vida. El guion, la dirección, la ambientación, los simbolismos y la excelente actuación de Ignacio López Tarso en el papel principal con joyas del séptimo arte nacional que sin duda merecer ser difundidos siempre.

Attack the Block

Título Original: Attack the Block.
Género(s): Terror, Ciencia Ficción.
Director: Joe Cornish.
Emisión: 2011.
Duración: 88 minutos.
Extras:

Hace algunos años tuve la oportunidad de ver algunas escenas de esta película en televisión, fueron sólo algunos segundos pero recuerdo bien a un grupo de personas atrapadas en un edificio departamental siendo cazadas por una especie de lobos negros con dientes fosforescentes. Los años pasaron y tuve la oportunidad de ver una imagen de esa película en algún post de Facebook donde alguien comentaba el nombre y también que estaba completa y en español latino en YouTube, así que me decidí a verla ahora que ya sabía el nombre, aunque pasaron muchos meses hasta que lo hice, aprovechando que ya es octubre y el ambiente empieza a enfriarse y volverse propicio para las películas de terror.

La película es una producción Inglesa e inmediatamente se nota esa esencia europea, además de que retoma el estilo narrativo y de producción de las películas Serie B. De hechos es posible apreciar ese estilo de “película de bajo presupuesto” desde sus primeras escenas, lo cual le da un toque muy especial y medio retro que logró granjearle un buen nicho de fieles fans, haciendo del filme una película de culto dentro del cine de extraterrestres, además de una perfecta película para Halloween pues si bien es de terror divierte más que asustar.

La película toma lugar en el distrito de Kennington en Londres durante la noche de la hoguera, una festividad europea de fuegos artificiales. Durante la noche, las pandillas salen a la calle y aprovechan el alboroto causado por los explosivos para cometer delitos. Un grupo de adolescentes liderados por Moses deciden asaltar a una joven enfermera que va camino a casa, pero mientras lo hacían algo cae del cielo y se estrella contra un auto, aprovechando la conmoción la enfermera escapa y los chicos deciden entrar al auto a ver qué ha pasado.

Mientras Moses trata de robar lo que puede del auto destrozado una criatura lo ataca rasguñado su cara. Enfadado por el ataque toda la pandilla persigue a la criatura hasta acorralarla en una bodega donde la matan. Orgullosos por su hazaña y descubrimiento llevan al extraterrestre hasta la casa de un vendedor de droga local para ocultarla, pues piensan vender el cuerpo al mejor postor y volverse famosos por haber encontrado a un extraterrestre. Sin embargo, más meteoros empiezan a caer y con ello más criaturas. Los chicos deciden ir a cazarlas pero pronto descubren que las nuevas criaturas que han caído del cielo no son para nada tan dóciles como la primera, esta vez son más grandes, con el pelaje de un lobo negro y el tamaño de un gorila, además de unas enormes fauces repletas de colmillos fosforescentes. Las criaturas empiezan a acechar a los jóvenes quienes terminan ocultándose en su edificio, hasta que descubren la razón del porqué los persiguen y buscan la forma de contraatacar.

La película es muy buena, no por algo logró ese nicho de fans y el estatus de obra de culto, pues aunque no es tan famosa quienes la hemos visto apreciamos su gran calidad. Algo que se nota mucho es el diseño de las criaturas, el cual está hecho casi por completo con efectos prácticos y no por computadora, algo que yo aprecia muchísimo, ya que el CGI nunca me ha gustado tanto como los efectos visuales tradicionales. Aquí la criatura se ve como una traje de lobo-gorila negro tipo botarga y se nota que es un disfraz con un tipo adentro, aunque esos colmillos fosforescentes le dan tanto un sello distintivo como un toque espeluznante.

La calidad técnica en general es muy buena e incluso sus detalles más simples y de Serie B tiene su belleza, además de que la elección de cast y las actuaciones también están excelentes, sin mencionar que es la opera prima de su director. Y cabe mencionar que de todos los elementos técnicos el mejor logrado es la banda sonora, ya que ese ambiente de suspenso, acción y miedo sólo se logra gracias a la excelente ambientación musical.

Además de la invasión extraterrestre hay dos cosas interesantes a recalcar. La primera es el entorno urbano donde todo se desarrolla, pues vemos que todo ocurre en un barrio pobre donde los niños están expuestos a la pobreza, la marginación, la violencia, las pandillas y las drogas, lo cual genera esa dinámica violenta y marginal propia de los barrios bajos con la que cualquiera puede identificarse aún si no vive en Londres. La segunda es el manejo de la acción focalizada, pues el ataque de las criaturas no es a todo el mundo ni a toda la ciudad, sólo a ese barrio, lo cual se explica dentro de la trama y permite que se desarrolle un peculiar manejo de espacio confinado tan característico del terror actual, ya que la mayor parte ocurre dentro de los pasillo y departamentos del edificio, aunque también hay acción en las calles.

La película me pareció sencillamente maravillosa, y no porque sea la mejor historia y tenga la mejor producción, sino por lo perfectamente balanceada que está, ya que tiene las cantidades ideales de terror, acción, aventura, suspenso y sangre que una película de terror requiere, además del toque retro que le otorga la música y los efectos, sin olvida lo tremendamente divertida que es, pues a pesar de ser terror no se lo toma tan enserio y se dedica más a atrapar al espectador con buenas escenas de acción, lo cual resulta tremendamente divertido y entretenido. Sin duda la mejor opción para ver en esta temporada de Halloween, ideal para una reunión de amigos por la noche comiendo pizza y sin duda una recomendación obligada para los amantes del cine Serie B.