Vengador del Futuro

Título Original: Total Recall.
Género(s): Ciencia Ficción / Ciencia Ficción Social.
Director: Paul Verhoeven.
Emisión: 1990.
Duración: 109 minutos.
Extras:

Arnold Schwarzenegger es conocido por sus papeles de hombre fornido que lucha contra una amenaza mortal, aunque posiblemente sea su interpretación como el Mayor Dutch en Depredador la más afamada dentro de la Ciencia Ficción. Sin embargo, Total Recall es quizás una de las mejores películas dentro de género en las que ha participado, fuera de la emblemática Terminator, obviamente.

La calidad del filme es buena en todos sentidos, y aunque los efectos lucen algo antiguos, como la mayoría de ellos todavía no son digitales, se conservan con bastante decoro a pesar del paso del tiempo; o al menos a mí me gusta más cuando se usan prótesis y maquetas en las escenas en lugar de la artificial pantalla verde. Hablando de los prostéticos, estos son excelentes y nos regalan a una variada multitud de mutantes. La música también es muy acorde a la trama y las actuaciones son aceptables aunque nunca han sido algo que valga la pena criticar en las películas de Schwarzenegger.

La historia gira en torno a Douglas Quaid, un trabajador de la construcción que parece vivir obsesionado con ir a Marte, una colonia terrestre donde la minería tiene un papel primordial debido a la extracción de Turbinio, el mineral más preciado de todos. Quaid tiene un sueño recurrente con el planeta rojo y una seductora chica morena. Deseoso de hacer su deseo realidad acude a las oficinas de Rekall, una compañía que vende recuerdos de vacaciones perfectas para las personas que no pueden hacer los viajes en persona. Nuestro héroe decide implantarse los recuerdos de unas vacaciones en Marte con el agregado de que personificará a un agente secreto.

Todo parece estar listo para que nuestro protagonista tenga el viaje soñado, pero un problema durante el procedimiento de implante le provoca una psicosis. Quaid es enviado a su casa donde empieza a tener algunos delirios paranoides. Al parecer los sueños sobre Marte era parte de recuerdos borrados y él en realidad era un agente secreto. Hombres que trabajan para la compañía minera lo atacan, pues él posee información vital para Kuato, un mutante que es líder de la rebelión en Marte. Decidido a averiguar quién es realmente, Quaid viaja hacia el planeta vecino.

Ya en Marte encuentra pistas qué el mismo se dejó en caso de que perdiera la memoria, allí conoce a Melina, la flamante morena de sus sueños, quien lo ayuda a encontrarse con la rebelión para ayudar a Kuato a derrocar a Cohaagen, el gobernador de Marte. Sin embargo, un extraño doctor se parece ante él y le dice que todo es parte de un sueño, que sigue en las instalaciones de Rekall donde intentaron implantarle sus recuerdos, que algo ha salido mal y que en realidad está atrapado dentro de su sueño. Quaid, quien ahora conoce su nombre real, Hauser, decide no creer y seguir su aventura para derrocar a Cohaagen.

La premisa es muy sencilla y tiene la atinada idea de jugar a cuestionar el concepto de realidad a partir de los sueños. La intención es hacer dudar al espectador sobre qué es real, si la vida como agente secreto de Hauser o su vida como Quaid, el obrero que quedó atrapado en su propia fantasía. Otras películas han planteado una idea similar sobre la disolución de la realidad, como El Origen (2010) o Paprika, pero Total Recall merece un reconocimiento por hacerlo antes y además jugar con una estética urbana violenta propia de la Ciencia Ficción ochentera.

Con respecto a la parte estética del filme hay dos aspectos importantes que abordar, el primero es el arquitectónico. Parte de esta película fue filmada en el metro de la Ciudad de México, específicamente en la estación Chabacano, en el andén de la línea 9 y los transbordos hacia las líneas 2 y 8, así como en el exterior de la estación Insurgentes de la línea 1. Yo como usuario diario del metro conozco muy bien esas estaciones y líneas, las he recorrido innumerables veces y el hecho de conocerlas le quitó un poco de misterio a la historia. Aunque la razón para elegir dichas locaciones es explicada por Alain Musset y tiene que ver con el uso de la arquitectura como elemento opresivo, y lugares sobresaturado de concreto como los antes descritos funcionaban a la perfección para lograr la ambientación de una distopía futurista.

Aunado a lo anterior, tenemos la parte del diseño de personajes y la colonia en Marte, que son el segundo aspecto estético de relevancia. Los personajes mutantes son resultado de la falta de oxígeno, que es un bien controlado por una empresa transplanetaria en lo que a todas luces es una sociedad tecnocrática. Esas deformidades son grotescas y por momento repulsivas, pero se acoplan perfectamente con la industriosa construcción urbana de Marte, llena de metal y neón, que en conjunto con la arquitectura nos dejan ver que estamos ante un filme que puede ser considerado Cyberpunk únicamente por su estética.

Un aspecto que siempre me ha resultado interesante es esa atadura temporal, terrenal o tecnológica que las obras de Ciencia Ficción suelen tener. En el caso de Total Recall tenemos elementos tecnológicos muy avanzados, tanto complejos como no complejos, la máquina que implanta recuerdos es un ejemplo del primer caso y el poder cambiar el color de uñas con sólo tocarlas lo es del segundo. Si tenemos máquinas tan futuristas como esas, resulta curioso que los trabajadores de la construcción sigan usando rompedoras hidráulicas manuales en lugar de una herramienta más avanzada, pero eso es algo que siempre vemos en obras de éste género.

Además de lo anterior, la historia es perfectamente aderezada con un conflicto social que termina en la sublevación de la clase oprimida, muy propio de la Ciencia Ficción Social e incluso del Cyberpunk. Por lo anterior, su peculiar manejo de la ficción, el juego con el concepto de realidad, la temática Thriller de agentes dobles y tiples, la acción constante y la historia simple pero entretenida, Total Recall me parece una fantástica opción para quienes busquen una obra de Ciencia Ficción más compleja de lo normal pero que tampoco represente un enorme reto intelectual.

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Cine para mí

Las Fantasías de Lila

Este blog nació como una bitácora personal para tener un registro de todas las series de anime que veía, posteriormente pasó a ser un registro donde reseñaba toda obra de ficción que veía en cine o televisión. Sin embargo, no reseño el 100% de todo lo que veo, algunas obras no me motivan tanto como para querer analizarlas y escribir sobre ellas, otras las consumo simplemente por consumir, pero hay otras que reservo para mi disfrute personal. Son series o películas que me gustan mucho, pero que he decidido no reseñar, al menos no luego de la primera vez que las veo, porque prefiero sentarme con tranquilidad a disfrutarlas sin la presión de tener que escribir sobre ellas.

Como quizás los lectores asiduos sepan, cuando veo algo de lo que voy a escribir en el blog lo hago con una pequeña libreta al lado (hasta el momento llevo tres, recién inicié la cuarta) para anotar datos que considero importantes mencionar. Eso hizo que en algún momento escribir en el blog se tornara pesado e incluso frustrante, sobre todo porque me hacía disfrutar menos las obras que veía. Sin embargo, superé esa etapa hace ya un par de años y hoy en día disfruto ver para reseñar, incluso lo que ahora veo está determinado por el calendario del blog, si llevo tiempo sin reseñar anime, por muchas ganas que tenga de ver algo en imagen real, elegiré una serie animada.

Another Earth

El blog se ha vuelto parte importante de mi vida, y no es para menos tomando en cuenta que llevo escribiendo aquí más de ocho años, once si tomamos en cuenta la primera etapa del blog. Pero aún con todo eso hay obras de las que prefiero no escribir, que elijo guardarme para mí a pesar de que en el fondo realmente deseo hablar de ellas o comentar lo buenas que son o por qué me han gustado tanto. Eventualmente lo haré, en algún momento me daré el tiempo para ver con mirada crítica cada una de esas obras, pero no antes de disfrutarlas para mí una buena cantidad de veces.

Hoy escribo esto pues hace unas horas terminé de ver la que considero mi película erótica favorita, la cual vi hace unos doce años, o quizás más, y cuyo DVD tengo desde hace unos ocho o nueve años, pero que no había vuelto a ver. Las Fantasías de Lila (Lila dit ça, 2004) es una obra bellísima que explora el erotismo de la insipiente sexualidad de una jovencita de dieciséis años. Sin desnudos y sin escenas de sexo logra formar un aura erótica y sensual, por eso es mi película favorita en su género. La historia de cómo la conocí la dejaré para cuando la reseñe, pero pensar en el hecho de que quiero escribir sobre ella me llevó a pensar el por qué no he escrito sobre muchas otras obras que igualmente me encantan.

The Grand Budapest Hotel

Una razón es la falta de tiempo, sobre todo con series largas que necesitan varias horas, así que por muchos que quiera, las entradas de Death Note o Fullmetal Alchemist tendrán que esperar un tiempo. Otra razón es la desidia, enmascarada con la excusa de un momento adecuado para verlas, pues con el tiempo que he invertido en otras cosas ya habría podido reseñar todo lo que me falta, como Bokurano, por mencionar alguna. Aunque es verdad que hay veces en las que no estás de humor para ver a detalle algo que te gusta.

La última razón es por decisión personal. Cuando una obra es tan buena que requiere que te des el tiempo necesario para digerirla, saborearla y disfrutar esa intimidad que el buen cinéfilo experimenta cuando ve algo de su agrado. Intimidad que se pierde cuando ves algo con la responsabilidad de escribir al respecto en un blog. Las sensaciones que una obra cinematográfica te hace sentir se diluyen cuando las escribes en una pequeña libreta para no olvidarlas cuando escribas la reseña más tarde.

Interstellar

Las Fantasías de Lila es un ejemplo de esas obras que primero decidí disfrutar yo sólo, y lo mismo pasó con Interstellar (2014) y Fury Road. De las primeras dos aún no hay reseña y la última tardó varios años en tener su propia entrada. Pero han habido más filmes que yo planeaba reseñar pero que al momento de verlos decidí dejar mi papel de bloguero y ser simplemente un espectador más. Another Earth (2011), Django Unchained (2013) o el mismísimo Cloud Atlas han sido series que se ganaron ese tiempo de intimidad conmigo. Otras me tomaron más por sorpresa, pues en un principio ni siquiera tenía intenciones de reseñarlas, pero luego de verlas decidí que lo haría luego de disfrutarlas para mí un par de veces más, es el caso de The Grand Budapest Hotel (2014) o The Great Gatsby (2013).

Ver películas es mi gran pasatiempo, al igual que escribir en este blog, pero llega un punto en que sin importar lo mucho que disfrute reseñar lo que veo, hacerlo se convierte en una especie de obligación, aun cuando esto no es un trabajo para mí. A pesar de la completa libertad que tengo para escribir lo que yo quiera en este espacio, hacerlo se convierte en una rutina que a veces es bueno romper viendo películas sólo por el disfrute de hacerlo, sin la presión de tener que reseñarlas, sobre todo cuando uno descubre pequeñas joyas que vale la pena disfrutar con calma y saborearlas a solas más de una vez antes de contarles a los demás sobre ellas; como un pequeño y sensual secreto, igual a esos que Lila le contaba a Chimo en la cinta que me inspiró a escribir esto.

The Great Gatsby

Los Parecidos

Título Original: Los Parecidos.
Género(s): Ciencia Ficción, Terror.
Director: Isaac Ezban.
Emisión: 2015.
Duración: 90 minutos.
Extras:

Desde hace algunos años, después de las excelentes críticas que Ezban recibiera por su primer largometraje (El Incidente), he estado bastante interesado en la carrera de este joven director, considerado por muchos como el máximo exponente del cine nacional en los géneros del Terror y la Ciencia Ficción de la actualidad. Y creo que si bien Carlos Enrique Taboada fue el maestro del cine de horror mexicano, Isaac se ha logrado consolidar en muy poco tiempo dentro del gusto de quienes apreciamos este tipo de obras, además de que todavía le quedan muchos años por delate.

La obra tiene una estética muy particular. En un inicio me recordó a las películas de Wes Anderson, con esa voz en off narrado el inicio y escenarios en tonos pastel, aunque Los Parecidos en tonos más lúgubres obviamente, pero quizás eso se deba a que he estado viendo películas de ese director últimamente. La estética es fabulosa y es el primer elemento que te engancha, sus tonos azulados que coquetean con el blanco y negro de las películas de la época de oro del cine mexicano es algo que nunca habría imaginado ver en el cine nacional de la actualidad. La música ambiente magistralmente el escenario y además le da ese toque retro tan necesario, y los efectos especiales no tiene desperdicio.

La historia toma lugar el 2 de octubre de 1968 y gira en torno a Ulises, un hombre que espera el autobús en la estación. Sin embargo, afuera azota una tormenta que no da tregua y que ha retrasado todos los trasportes. Desesperado por llegar con su esposa que está a punto de dar a luz, Ulises hace un trato con Irene, otra usuaria que necesita llegar a la ciudad con urgencia, para compartir un taxi. Mientras ambos esperan el transporte que lo sacará de allí, la tormenta parece ponerse extraña y los reportes en la radio dejan ver que ese huracán es en realidad un fenómeno global y que algo está generando caos en todo el mundo.

Sin poner mucha atención con lo que pasa afuera, Ulises e Irene empiezan a notar que las cosas se ponen raras. Roberta, una mujer indígena que espera en la estación, reacciona violentamente cuando Ulises le pregunta si quiere compartir el taxi. De un momento a otro Martín, el encargado de la taquilla, desaparece y Rosa, la mujer de intendencia, empieza a sufrir un ataque en el baño. Los personajes no saben lo que pasa pero nuevos usuarios que acaban de llegar a la estación les dicen que afuera está pasando lo mismo y que es la lluvia la que tiene algo raro.

Álvaro, un joven estudiante de medicina, y Gertrudis e Ignacio, madre e hijo, han llegado a la estación con la esperanza de llegar a la ciudad. Luego del ataque Rosa vuelve en sí pero algo le empieza a crecer en la cara, lo mismo que ha Martín. Rápidamente Roberta es víctima del mismo fenómeno. El resto de usuarios no saben lo que pasa, se corren rumores de que puede ser un virus, una mutación o un extraño experimento del gobierno. Álvaro, quien se dirigía hacia Tlatelolco para manifestarse con los estudiantes, culpa a Ulises de haber provocado todo y tanto Roberta como Martín acusan al mismo hombre de ser el diablo.

Sin entender qué pasa, las cosas se salen rápidamente de control mientras la tormenta los mantiene a todos atrapados. A la par de que todo se vuelve más raro y los personajes se ponen más nerviosos, la imagen se vuelve más oscura y lúgubre. Pronto los personajes descubrirán que todo es el resultado de un simple juego que transformará los rostros de todos en uno mismo.

La historia tiene influencias muy obvia de La Dimensión Desconocida (The Twilight Zone) y me recuerda mucho películas como El Pueblo de los Malditos (Village of the Damned). La forma en que Ezban logra generar esa atmósfera de terror es extraordinaria, tanto fuera de la estación, con el uso de los reportes en la radio, como dentro de ella con una maravillosa aplicación del espacio confinado. Y eso aunado a la estética, la música y los guiños al trasfondo sociopolítico por el que pasaba México en el 68, dan como resultado una obra maravillosa digna de convertirse en un clásico del horror mexicano.

La historia deja muy en claro las influencia de las cual bebe, pero en ningún momento es predecible y mantiene una explicación coherente en todo momento, aunque siempre dejando algo de confusión para generar miedo en el espectador. El fenómeno que genera los cambios de rostro da para una buena discusión, sobre todo la historieta que inspira a Ignacio a imaginar, pero eso me obligaría a desmenuzar el argumento principal y generar un spoiler que no pienso hacer aquí, pero sin duda alguna, es esa conjunción de elementos lo que hacen a esta película tan buena.

La historia, además del miedo a lo desconocido a partir de generar una situación para la que no hay explicación, estrategia básica del terror y que aquí vemos usarse de manera perfecta, tiene sus buenas dosis de violencia y sangre, pero siempre dentro de un límite bien pensado que no busca asustar al espectador son sobresaltos, por el contrario, el filme entero busca asustarte adentrándote en la historia de los personajes.

Si bien la historia es sólida y lineal, tiene pequeños giros argumentales muy sutiles que evitan que sea predecible y eso se agradece mucho, pues en todo momento el espectador estará pensando en las miles de posibles explicaciones para lo que ocurre en pantalla y las pistas que se van sembrando a lo largo de la historia te dejarán atrapado, sorprendido y asustado al mismo tiempo. La historia es simplemente grandiosa y una recomendación para los fanáticos del terror que quieran ver una producción mexicana muy bien hecha, con reflejos de la idiosincrasia y cosmovisiones que componente a nuestro multicultural país. Y aunque la premisa y el estilo narrativo no son algo original, es algo que nunca se había hecho en México.

The Host

Título Original: 괴물 (Gwoemul).
Género(s): Terror, Película de Monstruos, Drama.
Director: Bong Joon-ho.
Emisión: 2006.
Duración: 119 minutos.
Extras:

Quizás la primera película surcoreana de fama internacional dentro de la cultura pop es The Host, pues además de ser la película más taquillera en la historia de su país natal se ha convertido en un clásico del cine de los grandes monstruos también en occidente y es básicamente una película de culto para quienes son seguidores del cine asiático, sobre todo del cine de ficción y de terror.

La calidad técnica es buena. La parte digital en la construcción del monstruo tiene sus altibajos pero considero que aún a doce años de su estreno sigue viéndose bien y no ha envejecido tan mal como otras obras. El diseño del monstruo es original y creíble, aunque su origen sea un cliché. La música no es mala pero se pierde en la acción y no logra destacar, salvo para denotar los momentos más dramáticos. Las actuaciones son buenas pero el diseño de personajes no me gustó del todo ya que son algo irritantes.

La historia inicia cuando un científico estadounidense que trabaja en Corea del Sur obliga a uno de sus subordinados a tirar una gran dotación de Formaldehido al río, un químico que es tóxico y altamente mutágeno. A pesar de las recomendaciones de su trabajador quien le insiste en no hacerlo el científico no da marcha atrás. Un par de años más tarde una extraña criatura aparece colgada de un puente y empieza a atacar a los distraídos bañistas que reposaban en la orilla. Entre estos a los miembros de la familia Park.

El monstruo toma de rehén a Hyun-seo, la hija de Gang-du y orgullo de la familia. Gang-du es un hombre tonto y holgazán que trabaja en una tienda junto al río propiedad de su padre, Hee-bong. Luego del ataque todos los habitantes son evacuados y llevamos a cuarentena, pues al parecer la criatura es el huésped de un mortal y desconocidos virus. Creyendo muerta a la niña, el resto de la familia se reúne para llorar su pérdida, Nam-il, el hijo universitario, desempleado y alcohólico, y Nam-joo experta en tiro con arco pero cuya inseguridad no le ha permitido ganar el oro.

Mientras están en el hospital, Gang-du recibe una llamada de su hija, quien al parecer sigue con vida atrapada en la guarida del monstruo. La familia Park escapa del hospital y emprenden la búsqueda de la niña. En su empresa por rescatarla se topan con la ineptidud y corrupción de las autoridades coreanas y con una serie de secretos sobre el virus y la bestia que los militares estadounidenses están ocultando. Con el tiempo en su contra tendrán que apresurarse para rescatar a Hyun-seo antes de que la criatura la devore o los militares liberen el Agente Naranja que pretende matar al monstruo y a toda vida orgánica en las cercanías.

La familia Park era una familia de perdedores, el abuelo fue un padre irresponsable con sus propios hijos, Gang-du era un tonto debido al descuido que recibió de su propio padre, Nam-il y Nam-joo a pesar de ser listos y preparados no había logrado tener éxito en sus profesiones y eran considerados unos fracasados. Sin embargo, el amor que todos tenían por la niña les hace darlo todo por recuperarla con vida a pesar de sus limitaciones y los peligros que ello representaba. Si bien es un cliché y por momentos son demasiado patéticos, el tener que rescatar a la niña es lo que le da juego a la historia y convierte a la película en un drama familiar en lugar de un Survival-Horror tradicional.

Hay que decir también que la historia hubiera funcionado sin el drama familiar. Aunque por otra parte es de reconocer que el filme logra mantener tu atención a pesar de la disfuncional familia que lo protagoniza, sobre todo porque la criatura aparece muy poco y eso le da un estilo como de película de terror vieja, con la ventaja que desde el principio se muestra de forma directa, lo que nos permite apreciar su excelente diseño. Las escenas de acción con la criatura son muy buenas y el nivel de sangre me parece adecuado.

Personalmente tengo muy buenos recuerdo de esta película, pues la vi en esa época de mi adolescencia en la que yo y mi primo éramos muy asiduos a ir al cine (historia que ya había contado en un ensayo anterior). Ese día fuimos a ver dos películas, primero quedamos aterrados con Rec, la película española de zombis y luego nos pasamos a ver The Host, la cual nos dio más miedo del que debería pues ya veníamos asustados. Pero independientemente de las razones personales, la calidad técnica, el manejo del terror y diseño del monstruo la hacen una gran recomendación para estas fechas de Halloween, tanto si son fans del terror asiático como si no lo son.

Mimic

Título Original: Mimic.
Género(s): Ciencia Ficción / Biopunk, Terror, Thriller.
Director: Guillermo del Toro.
Emisión: 1997.
Duración: 106 minutos.
Extras:

Mimic fue quizás la primera película que puso en el mapa de los grandes directores de Ficción a Guillermo del Toro. Basada en el libro de Donald A. Wollheim, el filme nos sumerge en una terrorífica travesía para tratar de contener a unos insectos mutantes, con bien pensados toques de violencia y una atmósfera de Thriller policíaco que con seguridad te mantendrá al borde del asiendo desde los primeros minutos.

La calidad de filme es asombrosa, pues a pesar de hacer uso de efectos digitales estos no lucen artificiales en ningún momento, además de que los efectos prácticos y los modelos reales complementan el realismo de la obra. La música es muy de temática policiaca y genera ese ambiente de terror que la hace más lúgubre de lo que podría parecer en un principio. Las actuaciones están bien aunque los personajes en realidad no son tan sobresalientes. Finalmente, el aspecto mejor logrado son los escenarios, pues nos adentran de manera sublime en los laberínticos túneles del metro de Nueva York y nos sitúan en escenarios oscuros que nunca demeritan la calidad visual, por el contrario, ayudan a disimular mejor los efectos especiales.

La historia toma lugar en Manhattan, donde una desconocida enfermedad se ha propagado rápidamente entre los infantes. Cientos de niños mueren a diario y no parece haber esperanza de encontrar una cura ni una vacuna. Sin embargo, los científicos han identificado a los portadores y tienen un plan para controlar la epidemia. Al parecer son las cucarachas quienes esparcen el patógeno, así que con ayuda de la ingeniería genética, la entomóloga Susan Tyler (Mira Sorvino) ha creado a unos híbridos con ADN de termita y mantis. Los Judas, como han llamado al nuevo insecto, liberan una sustancia que aniquila por completo a las cucarachas.

Tres años después, la letal enfermedad ha sido erradicada y los niños pueden jugar en las calles nuevamente. Pero una extraña silueta merodea por los callejones atacando a los incautos que tengan la mala fortuna de toparse con ella. Susan ha formado una familia, se ha casado con el Dr. Peter Mann (Jeremy Northman) y pretenden tener un hijo, pero el descubrimiento fortuito de unos niños hace pensar a Susan que el haber liberado a los insectos pudo no haber sido una buena idea. Los Judas eran estériles y morirían en poco más de cien días, pero al parecer la prisa por curar la enfermedad evitó que pensaran en las consecuencias de manipular el ADN. Los insectos han mutado en enormes criaturas, tienen el tamaño de un humano, son sumamente inteligentes y más fuertes y rápidos que nosotros.

Susan, Peter, un policía de la estación del metro y otro par de personajes terminan perdidos en los tunes que se extienden bajo la ciudad. A sabiendas de que esas criaturas no deben llegar a la superficie buscan una forma para escapar y evitar que los cientos de insectos a punto de nacer invadan a la humanidad. Susan sabe que deben encontrar el nido y matar al Judas macho, pues al morir las criaturas no podrán reproducirse más, sin embargo, su prioridad es mantenerse con vida mientras buscan como regresar a la superficie.

Si bien la historia no deja de ser la premisa básica del Biopunk, una especie creada por los humanos mediante la manipulación del ADN que escapa de su control, está contada de una forma que te cautiva al instante, pues si bien menciona cuestiones morales sobre manipular el ADN de otras especies, rápidamente se centra en la acción y la masacre que las criaturas desatan. Además de que retoma un error que la humanidad ha cometido desde hace mucho, la introducción de una especie ajena para que extermine una plaga, convirtiéndose aquella solución en la nueva plaga.

Como menciona uno de los personajes: “el mundo es un gran laboratorio” y aquellos seres de quienes tenías total control en un laboratorio responderán de manera inesperada en otro tipo de condiciones. Ya lo dijo el propio Ian Malcolm: “la vida se abre camino”. Sólo que esta vez, la nueva forma de vida tiene la capacidad para exterminarnos, bueno, de hecho casi siempre pasa así en el Biopunk.

El desarrollo de la historia es muy de la vieja escuela, pues va mostrando al monstruo poco a poco en la primera mitad del filme para después regalarnos encuentros de frente con las grotescas y voraces criaturas. Al principio la película parece como una obra policiaca y de hecho mantiene ese suspenso todo el tiempo, lo que ayuda a la ambientación. El final es algo débil y le resta un poco de gloria a las criaturas, pero la tensión que mantiene durante el resto de la obra compensa muy bien un final obvio.

La crítica inherente a los peligros de manipular la vida y el hecho de que ésta nunca estará por completo bajo nuestro control está allí como en toda obra Biopunk que se digne de serlo y de hecho me gusta mucho cómo es manejado todo este aspecto ético sobre si es o no correcto alterar la naturaleza para salvar a personas de una enfermedad. Constantemente la protagonista se cuestiona sobre si fue correcto crear al insecto, pero la trama no se enfoca en eso y da paso a lo que nos interesa, la acción y las criaturas.

La obra es una excelente recomendación para verla en Día de Brujas, sobre todo por apelar a uno de los miedos más ancestral de muchos humanos, los insectos, ya sean cucarachas, arañas, abejas u hormigas las personas siempre temerán que estos diminutos seres adquieran tamaños descomunales y amenacen su existencia. Además de que es un perfecto ejemplo de que, además de la Fantasía, Guillermo del Toro también lo hace bien con los géneros de miedo y sin dudad es uno de los clásicos de su repertorio que no te puedes perder si eres fan del director mexicano. Por cierto, dos secuelas se lanzaron directamente a DVD (Mimic 2 y Mimic 3) pero han recibido malas críticas y no considero recomendable verlas, al menos yo no creo hacerlo.

Pandora

Título Original: 판도라 (Pandora).
Género(s): Ficción Especulativa, Drama.
Director: Park Jung-woo.
Emisión: 2016.
Duración: 136 minutos.
Extras:

Hay ocasiones en las que uno se entera de algunas producciones coreanas que parecen prometer mucho, un claro ejemplo de ello es Train to Busan, una película que si bien no hace un gran aporte al Survival-Horror es muy entretenida. Pandora, por su parte, fue la primera película surcoreana vendida a Netflix antes de su estreno, lo cual nos dice que el portal de streaming consideraba que podría tener éxito con la audiencia occidental, y no se equivocaron.

La calidad del filme es excelente, a primera vista no parece como las grandes producciones hollywoodenses, y no lo es, pero todos sus aspectos fueron muy bien cuidados y tiene un nivel más que aceptable. Algunos efectos digitales sí se hacen bastante notorios pero los escenarios no digitales, el vestuario, el maquillaje y la música sí están al nivel de cualquier gran producción.

La historia toma lugar en el pequeño pueblo de Hanbyul, asentado al lado de la planta nuclear. El poblado ha sufrido el constante abandono de sus habitantes desde que llegó la planta y la mayoría de quienes aún viven allí trabajan en sus instalaciones. Kang Jae-Hyeok es un joven trabajador, un simple obrero que detesta su empleo pues su padre y hermano murieron en un accidente años atrás. La mayoría de los pobladores dependen económicamente de los trabajos que les da la planta, pero muchos de ellos la detestan por los accidentes y las pérdidas humanas que han enfrentado en el pasado.

Jae-Hyeok y sus amigos de la infancia son los típicos perdedores, todos trabajan en la planta y tienen distintas perspectivas al respecto, Jae-Hyeok sobre todo se preocupa por el poco mantenimiento que recibe su lugar de trabajo y por la indiferencia de las autoridades ente las necesidades de los obreros. Durante su turno ocurre un fuerte terremoto que daña las instalaciones y provoca que se fugue el refrigerante del reactor. Jae-Hyeok les dice a sus amigos que deben escapar, pero los jefes los encierran para que nadie escape.

A la par de la situación dentro de la planta y el drama familiar del protagonista y sus amigos, vemos la parte burocrática. Al parecer la planta inició sus operaciones de manera apresurada con una inspección deficiente y nulo mantenimiento, lo cual provocó que el sismo le causara tantos daños. La razón para poner en marcha el reactor era la necesidad que el gobierno y los empresarios tenían de demostrar que la energía nuclear era segura a fin de que una ley fuese aprobada en su favor.

La parte política es algo lenta pero nunca le resta presencia al desastre, por el contrario las acciones del presidente, primer ministro y demás miembros del gabinete siempre están relacionadas con evitar el desastre por una parte, disminuir el daño a los civiles y, principalmente, evitar una crisis económica derivada del incidente. Al final, la necesidad de mantener la estabilidad económica puede más en las autoridades que su deber de salvar algunas vidas.

Desde el inicio vemos las dos posturas sobre el uso de la energía nuclear, por una parte es una de las mejores fuentes de energía, no contamina el ambiente y es segura, pero por otra parte, la seguridad y estabilidad de las plantas depende del trabajo humano que está sujeto a múltiples errores, incompetencia, falta de equipo, personal no capacitado, intereses políticos y económicos y sobre todo corrupción. Los propios habitantes del pueblo está divididos entre quienes quieren la planta pues es su fuente de empleo y quienes la detestan pues pone en riesgo a sus familias.

El inicio es un poco lento, pero no dura mucho y una vez que inicia la acción no para hasta el final. La película es muy larga pero nunca se hace aburrida y que una película logre mantener tu atención constante por más de dos horas es algo que debemos reconocer. Una vez el incidente inicia todo es trepidante, hay emoción, drama, tensión e incluso algo de crudeza cuando vemos a los heridos por la explosión, pero sobre todo está cargada de actos heroicos que si bien son cliché no dejan de ser emotivos.

El final es conmovedor y sumamente épico, los personajes no son del todo destacables pero se ganan tu corazón con sus actos heroicos y te invita a la reflexión sobre aquellas acciones que bomberos, rescatistas y trabajadores hicieron para evitar una fusión nuclear aún a costa de sus vidas. El envenenamiento por radiación se convierte en el mayor peligro y al ser un enemigo invisible permite mucha fluidez en la acción que vemos en pantalla.

Al final hay un claro mensaje sobre el uso de la energía nuclear, derivado por el accidente ocurrido en Fukushima en 2011. Aunque la película no toma una postura radical, pues muestra tanto el lado bueno como el malo de la energía nuclear, sí es una clara protesta a la gran cantidad de plantas nucleares que hay en Corea del Sur, el país con mayor densidad del mundo en este tipo de instalaciones. La película es grandiosa, emocionante y con seguridad te mantendrá pegado a la pantalla desde el inicio hasta el final, la perfecta recomendación para quien desee pasar la tarde con una película llena de emoción y desastres.

Annihilation

Título Original: Annihilation.
Género(s): Ciencia Ficción Psicológica.
Director: Alex Garland.
Emisión: 2018.
Duración: 115 minutos.
Extras:

2018 ha sido el año en el que muchas películas tanto de sagas reconocidas como protagonizadas por estrellas de renombre han preferido el Streaming como medio para su estreno internacional en lugar de la tradicional pantalla grande; The Cloverfield Paradox y la decepción que generó entre los fans es uno de esos ejemplos. Con un par de estrenos que no fueron tan impactantes como se esperaba tocó el turno de Aniquilación, una película que parecía prometer dejar a los espectadores con un buen sabor de boca.

El filme es bueno en cuanto a su calidad técnica, sobre todo por sus escenarios de ensueño en donde lo animal y lo vegetal parecen mezclarse como su estuvieran dentro de un caleidoscopio. Personalmente me agradó mucho la parte visual, y la música, si bien no fue tan sorprendente, tuvo un par de momentos muy destacables. Las actuaciones no están mal pero creo que la fama de Natalie Portman atrajo a más espectadores que la calidad de su actuación en esta película y no es que actuara mal, sino que ha tenido mejores interpretaciones.

La historia inicia cuando un extraño fenómeno empieza a cubrir el área alrededor de un faro. Una extraña anomalía a manera de campo de fuerza cubre la tierra y empieza a extenderse lentamente, militares y científicos envían numerosas expediciones pero nadie que haya entrado logra regresar. Kane (Oscar Isaac), el esposo de Lena (Natalie Portman) es enviado en una misión hacia el resplandor, nombre que ha recibido aquella anomalía, pero luego de un año nadie sabe nada sobre su equipo.

De forma repentina Kane aparece en la casa de Lena, quien lo creía muerto en acción. Lena trata de averiguar qué pasó en todo ese tiempo pero su esposo parece confundido y sufre un ataque. Camino al hospital son interceptados por el ejército, quienes llevan a ambos a unas instalaciones miliares, allí Lena conoce cuál fue la misión de su marido y la existencia de aquella extraña anomalía. Con la salud de su pareja deteriorándose decide unirse a la siguiente misión, integrada sólo por científicas para tratar de averiguar que origina aquel extraño suceso.

La Dra. Ventress, Psicóloga y líder de expedición; Josie Radek, Física; Cass Shepard, Geóloga; Anya Thorrensen, Paramédica, y Lena, Bióloga integran la doceava expedición que entrar al resplandor. Una vez dentro se percatan de que tienen dificultad para percibir el tiempo y no recuerdan muchas de las cosas que pasan al interior. Mientras se adentran en la anomalía descubren que tanto plantas como animales está sufriendo mutaciones, el ADN de ambos parece mezclarse indistintamente dando como resultado a bellos pero aterradores seres. Los peligros no se hacen esperar y poco a poco las científicas van sucumbiendo a las contingencias, pues además del miedo deben tratar con la locura que empieza a apoderarse de sus mentes.

Josie descubre por qué no hay señales que entren o salgan de la anomalía y por qué el ADN de las criaturas se está mezclando, al parecer el extraño resplandor actúa como un prisma y refleja absolutamente todo lo que hay en su interior, desordenándolo y acomodándolo de forma diferente. El equipo se reduce hasta que solo queda Lena, quien logra llegar al Faro, el centro donde todo inició. Allí descubre una presencia extraterrestre que al parecer es la causante de todo.

El filme tiene sus altibajos. Las escenas de acción y horror psicológico son muy buenas, pero las del trauma emocional de la protagonista y aquellos lugares comunes como las parte de diplomacia política y protocolar de los miliares son tediosas y realmente no aportan mucho. Los traumas personales de los personajes son muy predecibles y es obvio que todas tienen un pasado que las persiguen, aunque eso da juego para abordar un tema muy interesante con respecto a los fenómenos del suicidio y la autodestrucción. Muy pocas personas son suicidas, pero la mayoría de nosotros presentamos conductas autodestructivas, desde fumar o beber hasta arruinar nuestra relaciones personales.

La cuestión de la evolución, la genética, la conducta de los seres vivos en general son los tópicos principales, aunque nada termina de resolverse pues el final es muy ambiguo y te deja más confundido que al principio. Es un final abierto que permite múltiples interpretaciones, como lo hace 2001 Odisea de Espacio, pero la interpretación no depende de lo que concluyas al final, sino del camino que te haya interesado seguir en el transcurso de la historia. Si te atrajo lo genético esa va a ser tu interpretación final, pero bien pudiste interesarte en lo que respecta a la condición humana o a la propia presencia alienígena cuyas motivaciones no alcanzamos a comprender. Es una película buena e interesante pero no para todo público, aunque si te gusta la Ciencia Ficción densa y psicológica con toques de horror puede ser una buena recomendación para ti.