Cuéntame cómo pasó

Cuéntame 1

Título Original: Cuéntame cómo pasó.
Género(s): Drama.
Emisión: 2002-Actualidad.
Duración: 22 temporadas (hasta 2022)
Extras:

A finales de enero, tal vez, no lo recuerdo, me embarqué en la titánica tarea de ver todo Attack on Titan y todo iba bien hasta que mataron a Sasha, mi tercer personajes favorito, por lo que decidí darme un descanso antes de terminar la última temporada. Mientras lo hacía descubrí por casualidad que un canal estaba retransmitiendo una serie de la que fui muy fan hace más de una década, Cuéntame cómo pasó, enganchado de nuevo con la serie el algoritmo de YouTube me llevó a un canal que sube los capítulos resumidos, poco más de diez minutos cada uno, así que en cuestión de días llegue hasta la temporada ocho (porque ese canal sólo ha subido hasta allí).

Cuéntame cómo pasó ocupa un lugar especial en mi memoria, pues recuerdo verla en compañía de mi mamá al regresar por las tardes de mis clases de inglés, cuando la pasaban por Canal 22 allá por 2004-2007 tal vez. La serie me gustó tanto que se me quedó muy pegado el acento español y con algún amigo de la preparatoria solíamos jugar a imitar dicho acento, y cómo me había aprendido muchas frases me salía muy bien.

Cuéntame 3

Reencontrarme con la serie desbloqueó esos agradables recuerdos de un tiempo en mi vida en la que todo era muy tranquilo, con no más que los deberes de la escuela como preocupación. Y creo que eso es justamente la serie, una llave que desbloquea tus recuerdos, porque si bien ni soy español ni mucho menos me tocó vivir en la dictadura de Franco, la serie se volvió un elemento muy distintivo de esa etapa de mi vida, cuando apenas empezaba a conocer el internet, no tenía este blog y mucho menos sabía qué era el anime. Mi mamá ya vivía en esos años obviamente, y tendría la edad de Inés, la hija mayor de la familia Alcántara, y justo fue el uso de diferentes canciones de la época al final de cada episodio, cosa que justo acabo de recordar mientras escribo esto, lo que la engancho a ella.

Para nosotros, a principios de siglo, las series europeas eran algo nuevo, acostumbrados a consumir lo que la industria televisiva y cinematográfica de Estados Unidos nos daba resultó refrescante poder ver algo nuevo en un idioma que mayormente podíamos entender. Que por cierto, ir descubriendo la jerga castellana fui otro de esos efectos colaterales de ver la serie que nunca me había puesto a reflexionar. Cuando empezamos a verla lo primero que hicimos fue compararla con Los Años Maravillosos, donde un niño era el personaje principal y su versión de adulto narraba ese pasado que veíamos en pantalla y sí, Cuéntame cómo pasó es la versión española de Los Años Maravillosos, hasta coinciden en las décadas, pero obviamente, el Estados Unidos de la Guerra Fría era un mundo completamente diferente a la España franquista.

Cuéntame 11

En aquellos tiempo la serie me resultaba interesante por la parte familiar y en menor medida por los eventos históricos que mi mamá me comentaba al haberlos vivido también, la llegada del hombre a la luna, el asesinado de Carrero Blanco, la época hippie, vamos que en esos años hasta una familia de ingleses llegó al, en ese entonces aún pueblo, donde vivía mi mamá y ella les sirvió de guía. Para ella sí fue recordar una época de su vida, aunque desde una perspectiva muy distinta y a la vez no tanto, pues el México de finales de los sesenta y principios de los setenta también estuvo marcado de represión por parte del gobierno y crisis económica.

Para mí, ahora en esta segunda revisión de la serie fue revivir esa etapa de mi adolescencia, tan diferente al México de Ordaz y Echeverría así como a la España de Franco. Pero pude notar otras cosas, en primera la excelente actuación de todo el elenco, en segunda las similitudes con otras obras familiares exitosas como Malcolm el de en medio o Los Simpson, que si bien son muy diferentes tienen algo en común, el detonante de las desventuras de los protagonistas es siempre la carencia económica, motivo por el cual como latinoamericanos podemos identificarnos perfectamente con esa España, la que en esas décadas era para el resto de Europa tan tercermundistas como nosotros. Y el tercer aspecto es que, al menos para mí en esta segunda vez, identifiqué como temas principales la protesta y el cambio.

Cuéntame 6

Nunca había puesto tanta atención a Tony como ahora, con todo lo que protestó y luchó contra la represión del Caudillo, ese capítulo donde los vecinos de San Genaro protestan, a pesar de siempre haber estado en contra de cualquier acción política, para que no construyeran una carretera que destruiría su barrio. Hasta se enfrentan a la policía, algo que sólo se atribuía a rojos, reaccionarios y estudiantes de izquierda, no a los habitantes ya mayores de un barrio pobre. De la mano a eso va el cambio, desde la llegada de la televisión, la televisión a color, electrodomésticos, el fin de la censura, entre muchas otras cosas hoy tan propias de la modernidad, vamos, que una mujer en pantalones era considerado algo temerario, así como una mamá soltera un gran sacrilegio o un divorcio algo vergonzoso para la familia entera.

Qué si han cambiado las cosas… Y así como las personas mayores tenían miedo de protestar contra el gobierno como lo hacían sus hijos, pues les tocó vivir en persona el yugo de la llegada de Franco al poder, eventualmente, a regañadientes muchas veces, fueron cambiando y adquiriendo otras ideas, pero sobre todo adquiriendo el valor para protestar, algo que la guerra les había quitado. Ese instinto natural que tiene una generación al cambio es justo lo que yo hoy percibo con la actual hola feminista en América Latina, nos sigue costando trabajo, pero eventualmente, así como lo hicieron los españoles al caer la dictadura, creo que podríamos lograr cambiar.

Cuéntame 9

La serie se presta para hablar sobre los recuerdos, propios y de ajenos, sobre otros tiempos, tiempos en donde las cosas que hoy damos por normales no lo eran, tiempos donde el miedo y la ignorancia nos hacían agachar la cabeza y mantener el status quo, tiempos en donde el cambio dolía, justo como ahora, porque si bien los tiempo cambian, nuestra forma de enfrentar esos cambio parece seguir siendo la misma en todas partes y en todos los tiempos, con generaciones jóvenes empujando por posicionar una nueva forma de pensar y generaciones viejas luchando por mantener las prácticas culturales que ellos conocen.

Y para no perder la costumbre, aunque creo que esta entrada no lo necesita, la serie gira en torno a Carlos Alcántara, el hijo menor de Antonio y Mercedes, con quienes vive al lado de sus hermanos Inés y Tony y su abuela materna Herminia. Carlos nos narra, ahora como adulto, sus recuerdos de la infancia desde 1968 hasta que termine (porque sigue en emisión), qué es lo que vemos en pantalla, con el uso de la voz en off como narrador del Carlos adulto. La actuación es maravillosa, la recreación de la época me parece muy buena y esa sensación de nostalgia y añoranza que una serie de éste tipo debe lograr se supera con éxito. El gran problema de la serie es que debió terminar cuando murió Franco, era la idea ver la vida diaria de una familia durante la dictadura, en la temporada actual ya llegaron a 1994 y como pasa como todas las series que extiende de más su tiempo de vida, perdió el sentido. Aun así, es una de las series españolas más queridas en todo el mundo.

Cuéntame 13

Infectados

Songbird 1

Título Original: Songbird.
Género(s): Ficción Especulativa.
Director: Adam Mason.
Emisión: 2020.
Duración: 90 minutos.
Extras:
Hace tiempo escribí un ensayo sobre teoría de géneros en donde hablaba sobre la Ficción Especulativa y explicaba cuál era la diferencia con la Ciencia Ficción y cómo muchas obras sobre pandemias y otros desastres naturales estaban mal clasificada cuando se denominada Ciencia Ficción, pues todo ese tipo eventos son cosas que han ocurrido o bien podrían ocurrir, de entre todo ellos el que más me atemorizaba era la Pandemia y justo ahora, con todo lo que hemos vivido desde 2020 queda en claro que las películas sobre virus nunca han sido Ciencia Ficción, sino Ficción Especulativa, género que se desarrolla a partir de la pregunta ¿qué pasaría si… un virus atacara a la humanidad?

Con todo el asunto de la pandemia sólo era cuestión de tiempo para que empezaran a aparecer obras literarias y cinematográficas que abordarán el tema, así como las películas del Holocausto que han hablado sobre la Segunda Guerra Mundial, en el futuro la literatura y cine sobre el Covid19 podría tener su propio estante. Sin embargo, no esperaba que fuese tan pronto y quizás por eso es que la película ha recibido una crítica desfavorable, sin mencionar otros elementos que están mal realizados.

Songbird 4

La historia toma lugar en 2024, cuando el virus del SARS-CoV-2 muta en la peor cepa de toda la pandemia, diezmando a la población rápidamente con una letalidad del 50% que mata a los enfermos en menos de 48 horas. Para tratar de contener el problema causado por el Covid23, muchos países han establecido la ley marcial, un toque de queda y un confinamiento que haría parecer a todo lo que llevamos vivido un simple día en casa, pues aquí absolutamente nadie puede salir de sus casas y en caso de hacerlo las autoridades tienen permiso de usar la fuerza letal. Sólo las personas inmunes registradas en el sistema y con un brazalete que los identifica pueden salir.

Como es de esperar la sociedad se ha desmoronado y gran parte de las ciudades están abandonadas, sin olvidar que las calles están perpetuamente vacías pues el mínimo porcentaje de gente inmune que anda por las calles es insignificante ante la inmensidad de las urbes vacías. Hasta aquí todo parece interesante, pero rápidamente empezamos a encontrar puntos débiles debido a que toda la humanidad en menos de un año tuvo una experiencia en común, vivir una pandemia. Así que ya sabemos cómo es una pandemia real y eso afecta un poco en el realismo.

SONGBIRD

Por otra parte, la película comente un error que he visto a otras obras como Cloverfield, pues si tienes un panorama apocalíptico donde los personajes deben buscar cómo sobrevivir, no es para nada necesario centrar toda la acción y decisiones de los protagonistas en un aspecto como el amor. La historia gira en torno a Nico, un joven inmune que trabaja como repartidor y su novia Sara, quien quedó confinada con su abuela la cual muere de Covid, por lo que ella, al haber estado en contacto con la fallecida será llevada por las autoridades a un campamento donde tienen a los confinados en pésimas condiciones, así que su novio emprenda una travesía para conseguir un brazalete de inmunidad de contrabando.

Si todo se basa en el confinamiento vemos muy poco de él, los protagonistas salen y huyen por las calles vacías, tal vez para generar emoción y suspenso, pero para nada funciona pues la lucha del protagonista por salvar a su novia le quita todo lo pandémico a la historia. La historia es mala y eso lo demuestra, pues con un buen guion se habría podido hacer algo aterrador sin sacar a los personajes de sus departamentos, jugando con el espacio confinado como muchas obras de terror han hecho o apelando a la desesperación del encierro y el peligro de salir como lo hace #Vivo.

Songbird 2

La premisa es interesante pero la forma en que está contada la historia es mala, y lo es más aún porque cuando vi el tráiler me llamó mucho la atención ya que se vendía como una película que sería aterradora, lo cual no es, incluso podríamos catalogarlo dentro de ese grupo de películas que explotar la fama de obras similares llamas Mockbusters. Otro problema además del aspecto romántico como motivante del protagonista es que, así como pasa con las series de Zombis donde eventualmente los muertos dejan de ser el problema y los enemigos vivos ocupan su lugar, aquí se pretende demostrar que la corrupción de las autoridades y la gente con los medios suficientes han hecho que la pandemia continúe, pues quienes pueden pagar compran un brazalete de inmunidad, que no los hace inmunes pero les permite salir a la calle.

Aunque a pesar de todo lo anterior, la película plantea dos elementos interesantes que vale la pena destacar. El primero es que las personas inmunes, a pesar de poder salir al exterior, terminan por volverse solitarias, pues si sus seres queridos no son inmunes, aunque ellos puedan salir, no pueden tener contacto con sus familiares ya que los pueden contagiar. Esto genera una diferenciación social, ya que además la gente inmune es odiada por muchas personas que no pueden salir.

Songbird 6

El otro elemento mencionado es el internet como principal medio de comunicación. Con esto de las cuarentenas, el trabajo en línea, la escuela, las citas y la comunicación con la propia familiar se han vuelto parte de la nueva rutina, tanto que el boom de streaming y las vTubers tuvo lugar en 2020. Esa parte de nuestra nueva realidad se refleja muy bien, pero al ser algo que seguimos viviendo no creo que llame mucho la atención del público todavía.

Sin duda habrá más obras de todo tipo en el futuro que aborden el tema de la pandemia, será un tema que los autores usarán por décadas, pero cuando una historia no es bien llevada, tiene una trama mala cuyo detonante es el amor y no el propio caos causado por el virus la cosa pierde mucho sentido. Sin olvidar todas las cosas inverisímiles que vemos y que resultan ser la salida fácil para concretar la obra, con los típicos personajes malos unidimensionales que son clichés y cuyo resultado en pantalla dista mucho de lo que uno podría esperar. Ser la primera película sobre el Covid quizás sea su único logro, lo que sí es que el doblaje al español de Latinoamérica es bueno.

Songbird 9

Los Simuladores (México)

Los Simuladores 4

Título Original: Los simuladores.
Género(s): Comedia, Suspenso, Drama.
Creado por: Damián Szifron.
Emisión: 2008 y 2009.
Duración: 3 temporadas.
Extras:

En 2002 fue emitida por primera vez la versión argentina de Los Simuladores, serie creada por Damián Szifron y en la que se basó la producción mexicana de 2008. Y si bien he leído varios comentarios y peleas entre los fans por decir cuál de las dos es mejor, la realidad es que están hechas para el público respectivo de los distintos países; incluso hay capítulos que son únicos de cada versión. Yo vi un capítulo de la versión original y no me gustó, simplemente no congracié con el humor argentino y prefiero la versión tropicalizada para México con referencia que puedo entender. Que es un poco lo que pasó con The Office y The Office US, siendo la versión británica la original pero la versión estadounidense la más popular.

Y si bien la series emitidas por la televisión abierta, principalmente Televisa, no se destacan por tener una calidad sobresaliente, debo admitir que cuando esta serie se emitió sí fui muy fan, tanto que es de las pocas producciones para televisión que he visto de principio a fin. Personalmente la idea de los simulacros como mecanismo para resolver los problemas de la gente y ese toque detectivesco me gustaron mucho.

Los Simuladores 3

La serie gira en torno a cuatro socios que montan una compañía para resolver todo tipo de problemas, sobre todo de carácter doméstico mediante operativos a los que denominan simulacros, en los cuales representan una farsa para hacer creer a las victimas algo y lograr su objetivo, que puede ser evitar una extorsión, ayudar a una persona a recuperar su casa, salvar un matrimonio, ayudar a un chico a aprobar sus materias o impedir que la corrupción de algún funcionario siga afectando al pueblo.

El grupo es integrado por el genio táctico Mario Santos, encargado de planificar todo a la perfección, es un hombre refinado, culto y muy inteligente, que como especie de Sherlock Holmes analiza toda posible variable a fin de que el operativo funciones. Emilio Vargas, encargado de la caracterización y cuyos dotes actorales le permiten personificar a cualquier personaje. Pablo López, exmilitar experto en técnica y movilidad, en el encargado de conseguir todos los suministros para realizar los operativos, así como de infiltrarse o donde sea necesario. Finalmente tenemos a Gabriel Medina, antiguo reportero cuyas habilidades en la computación le permiten intervenir cualquier medio de comunicación sin olvidar que con ayuda de sus contactos en la prensa puede conseguir toda la información necesaria de cualquier persona.

Los Simuladores 9

Los cuatro conforman un equipo excelente que trabaja a la perfección, pues las habilidades de cada uno se complementan para llevar a cada operativo el final deseado. Por su trabajo ellos cobran una tarifa que puede recibir de sus contratantes o, en ocasiones, obtener de la propia víctima, aunque muchas veces las personas con pocos recursos adquieren una deuda que pagan colaborando con ellos en otros operativos, haciendo con esto que su red de colaboradores les permita escenificar cualquier tipo simulacro necesario.

El aspecto de los simulacros es la mejor parte, pues ver cómo planean y llevan a cabo las cosas para lograr su fin es muy entretenida, ya que como en las películas de detectives y agentes secretos, ellos debe infiltrarse ataviados en toda clase de parafernalia para poder llevar a cabo la simulación, algunas muy divertidas, otras que apelan mucho al análisis psicológico o social de la víctima y otra más muy inverosímiles que sólo son posibles gracias a la magia de la televisión. Sobre eso la primera temporada considero que tiene simulacros más creíbles y se centra sólo en eso, en la segunda varios son tan disparatados que se vuelven más graciosos que creíbles, pero al menos se nos permite conocer más el trasfondo personal de los protagonistas.

Los Simuladores 6

No soy fan de Arath de la Torre pero su personaje de Vargas lo hace bien, Ruben Zamora como Medina y Alejandro Calva como López están excelentes, pero sin duda quien destaca muchísimo es Tony Dalton, pues la forma en que interpreta al frio y calculador aristócrata de Santos es muy buena. Y junto a ellos hay varios colaboradores que se vuelven personajes recurrentes ya que aportan su toque de comedia también y cuyos operativos no podría llevarse a cabo sin su ayuda.

La serie es buena y muy entretenida, yo la disfrute mucho cuando la emitieron por canal cinco hace más de diez años y ahora que la encontré en Prime pude volver a verla en buena definición. Sin embargo, a diferencia de aquella primera vez que la vi, en esta ocasión pude notar que sí tiene varias fallas, errores y sobre todo, apela mucho a la concepción de excepción para que los planes de Santos puedan salir bien, pues difícilmente la gente en la vida real caería en los simulacros que el grupo interpretan. A pesar de eso logra entrar en mi top de series mexicanas favoritas.

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The Boys

The Boys 1

Título Original: The Boys.
Género(s): Superhéroes, Ciencia Ficción.
Desarrollada por: Eric Kripke.
Emisión: 2019.
Duración: 8 episodios por temporada (dos temporada hasta el 2021).
Extras:

Aprovechando que ya había sacado mi mes gratis en Prime Video para ver la última entrega de Rebuild, y queriendo entender los memes, me decidí a ver The Boy, ya que las series anteriores que había visto en esta plataforma me habían gustado mucho, así que empecé a ver ésta peculiar y muy novedosa serie de superhéroes, donde aquellos que visten traje y luchan por la justicia ni son los personajes principales ni son los bueno del cuento.

Si nos ponemos a pensar en los héroes clásicos de Marvel o DC, generalmente tenemos a patriotas inquebrantables o personajes que si bien no tienen acciones del todo aceptadas por el sistema de justicia, responden a un moral más allá de todo por el bien de la sociedad. Personalmente no creí que podría ver una serie sobre superhéroes que rompiera con el canon como muy pocas han logrado, entre ellas Super o Kick Ass, pero la idea de tratar de limitar a los supers debido a los daños colaterales que sus peleas generan es algo que vimos en Civil War, pero que se queda corto con todos los secretos, trapos sucios y conspiraciones que una agencia de superhéroes oculta para mantenerse en la cima teniendo el monopolio de la justicia.

The Boys 7

Y si bien la serie parte de la premisa de que los supers generan víctimas colaterales en su lucha por la justicia, las cuales son ocultadas para no dañar la imagen de Vough, la empresa que maneja a los supers, The Boys va mucho más allá, pues aquellos con súper poderes no sólo pelean contra criminales, sino que son tratados como todas una estrellas de la farándula, con gente de márquetin que manejad su agenda, managers que les dicen qué hacer, un mecanismo de publicidad titánico que lucra con su imagen con todo producto imaginable y, obviamente, son las estrellas de sus propias películas.

The Boys nos muestra a los supers desde una perspectiva que nunca había visto, pues así como los deportistas, actores, cantantes, líderes religiosos e incluso políticos son parte de la vida pública y terminan desfilando en alfombras rojas y siendo el tema de conversación en revistas de la farándula, sin olvidar el brutal impacto que sus publicaciones tienen en redes sociales cual influencer millennial, los supers viven todo eso, el glamur de estar en el ojo público y ser idolatrados y queridos por toda la sociedad les hace olvidar su deber como héroes y los convierte en rehenes de ese lucrativo imperio a quienes ya sólo les importa cuántos ingresos han generado la venta de sus productos este mes o como recuperar esos puntos de popularidad perdidos por un comentario inapropiado.

The Boys 5

Vought, la empresa que maneja a todos los supers en Estados Unidos, ha creado el imperio más lucrativo de todos, pero no ha sido fácil, la empresa no es ni una agencia de publicidad ni de superhéroes, es una farmacéutica que, como de hecho hacer las grandes expresas en esta industria en la vida real, escode oscuros secretos a fin de ser los únicos en el monopolio del manejo y representación de héroes, engañado, timando, matando, sobornando y chantajeando a quien sea necesario a fin de conseguir sus fines. Y si hablar de una farmacéutica ya es de por sí oscuro, mencionar que además tienen nexos con importantes grupos religiosos, políticos y militares garantiza que el negocio de los superhéroes es sólo una fachada de algo que nos va a sorprender y enganchar con forme avancen los capítulos.

The Boy nos presenta así tres frentes, la empresa todopoderosa y siniestra que se encarga de manejar a los super, una variedad de héroes con poderes diversos (que siempre nos remiten a algún héroe de los comics, generalmente de DC) que garantizar acción y deslumbrantes despliegues de poder en pantalla y la historia principal, la de los verdaderos protagonista, los muchachos, un grupo de humanos normales que buscan vengar a sus seres queridos que fueron víctimas de los daños colaterales dejados por los supers y cuyas tragedias fueron minimizadas por Vought para no dañar la imagen de la empresas ni de sus productos con capas y trajes multicolor.

The Boys 2

Butcher, Hughie, MM y Franchie son un grupo de civiles que desean exponer los secretos de Vought y vengar a sus seres queridos. En su lucha por evidenciar esos daños colaterales ocultados por la empresa terminan por encontrar secretos más ocurso que tienen que ver con el origen de los supers, la intervención militar y los grupos religiosos. Por otro lado tenemos a Vought y los siete, el equipo élite integrado por los supers más poderosos y populares, Homelander, Queen Maeve, A-Train, The Deep, Black Noir, Translúcido y la recién llegada Starlight, son la carta de presentación de la empresa de superhéroes.

La serie es fabulosa, una excelente recomendación para quien guste del género de superhéroes y quiera ver algo más complejo donde el tema de héroes en capa que vuela por la ciudad es abordado de manera muy diferente. Además de que la serie critica muchos temas más, como la artificialidad de las estrellas de la farándula, que son creadas por un grupo multidisciplinario de agentes que cuidad y diseñan cada aspecto de su marca, la pérdida de la vida privada por parte de los supers, el poder de las empresas que incluso pueden mantener bajo su control a seres con la fuerza para destruir el mundo, las consecuencias que dejaría la existencia de personas con poderes en una sociedad como la estadounidense, el deseo de usar esa fuerza como un arma para el ejército, sin olvidar el más interesante de todos, la estabilidad mental de un super, pues aunque tenga fuerza sobrehumana, su ego y reputación puede ser tan frágiles como las de cualquiera. Maravillosa serie con mucha tela de donde cortar y de la que espero hablar a profundidad más adelante.

The Boys 6

El juego del Calamar

El Juego del Calamar 1

Título Original: 오징어 게임 (Ojingeo Geim).
Género(s): Drama, Suspenso.
Creador: Hwang Dong-hyuk.
Emisión: 2021.
Duración: 9 episodios.
Extras:

Tuve que ver dos veces la serie antes de escribir sobre ella, y no fue tanto porque fuese difícil de entender o en extremo profunda, a pesar de que aborda temas socioeconómicos muy particulares de los cuales podemos hablar largo y tendido, sino por lo genial que es, lo mucho que se disfruta y la excelente forma de generar esa atmósfera entre aterradora y emocionante, porque si bien partir de la idea de jugar juegos mortales a cambio de una fortuna es algo que ya de entrada te atrapa, el suspenso de poder morir antes el menor error logra darle un toque aterrador aún a pesar de la cromática circense que muestra.

Y si bien el tema no es algo nuevo, pues ya en obras famosas como Los Juegos del Hambre vemos a personas competir por la gloria eterna en enfrentamientos a muerte o en la un poco menos conocida obra japonesa Kami-sama no Iu Tôri donde un grupo de escolares se ve obligados a jugar juegos infantiles con resultados letales, la peculiaridad de El Juego del Calamar es hacer un excelente manejo de un tema ya visto y darle un giro lo suficientemente diferente para sentirse original, sin olvidar el aspecto de que mezcla juegos inocentes con violencia extrema, muy adecuados toque de Gore y un trasfondo socioeconómico muy denso que refleja parte de la realidad surcoreana en torno a los problemas económicos y el endeudamiento.

El Juego del Calamar 3

La historia sigue a Seong Gi-hu, a quien conoceremos mejor como el jugador 456, un chofer fracasado que vive con su madre luego de divorciarse y cuya adicción a las apuestas lo ha llevado a la bancarrota. Con las deudas hasta el cuello y su propia seguridad física en manos de sus acreedores, es invitado a participar en una competencia donde jugará algunos juegos infantiles, si pierde será eliminado, si gana podrá llevarse una fortuna tan grande que no volverá a tener problemas económicas en toda la vida. Seong no se interesa en los juegos hasta que la diabetes de su madre se agrava y decide participar pues con el dinero podrá pagarle su tratamiento.

Seong es llevado por un hombre ataviado con un misterioso traje rosa, es sedado y trasportado hasta una isla donde él y otras 455 personas son obligadas a jugar juegos de su infancia. Lo que no saber y pronto descubrirán con horror, es que aquellos que pierdan o no signan las reglas del juego serán asesinaos a sangre fría. Por cada muerto el premio acumulado crece, así que sí desean salir de allí como millonarios deberán salir con vida y vencer al resto. Sin embargo, jugar sólo es más difícil y pronto los grupos se empiezan a formar.

El Juego del Calamar 10

Junto a nuestro protagonista están Oh Il-nam, el jugador número 1, es más anciano de todo y que tras ser diagnosticado con un tumor cerebral decide jugar su suerte en aquel juego, Cho Snag-woo, el jugador 218, amigo de la infancia de Seong, un hombre muy listo pero arruinado por malversación de fondos, el inmigrante pakistaní Abdul Ali, jugador 199, un hombre honesto, noble y físicamente muy fuerte, y finalmente la desertora norcoreana Kang Soe-byeok, jugadora 67, quien quiere el dinero para sacar a su familia de Corea del Norte y darles una mejor vida.

Justo conforman un equipo muy balanceado, pues tienen liderazgo, inteligencia, experiencia y fuerza, habilidades que les servirán en mayor o menos manera en los diferentes juegos. Los juegos, por su parte, son cosas que los niños surcoreanos solían jugar en el pasado, así que no son para nada difíciles ni complicados, pero dado que no todos pueden ganar, cada nuevo juego es un enfrentamiento a muerte, donde deberán jugar sólo o en equipo. Aunque el peligro de morir no sólo está en la arena de juego, sino en el propio dormitorio, pues Jang Deok-su, jugador 101, y su grupo de mafiosos, saber que mientras más personas maten en los dormitorios, más posibilidades de ganar tendrán en los juegos, así que la estancia en aquel lugar se transforma en una lucha por sobrevivir en todo momento.

El Juego del Calamar 4

Además de los juegos, cuyo peculiar morbo ya es de por si atractivo, pues esa combinación de inocencia infantil con las brutales y sangrientas muertes que tienen algunos le da un toque que te engancha de inmediato a la pantalla, tenemos un doble trasfondo en la historia. Por una parte, el intento de un policía por infiltrarse en aquella isla y descubrir quién está detrás de esos juegos siniestros y, más importantes aún, dónde está su hermano, quien recibiera una invitación para participar. La parte del policía infiltrado es emocionante y permite ir debelando cosas sobre el ameno de los juegos, como la jerarquía de quienes trabajan allí, el tiempo que llevan haciendo eso, las personas que financian todo e incluso lo que pasa con los muertos, aunque termina un poco abruptamente y deja una sanción de que Hwang Jun-ho, el policía infiltrado, tenía algo más pada dar.

El otro trasfondo está el quienes financian los juegos, los llamados VIP, personas extremadamente adineradas que pagan por ver los juegos e incluso por asistir y presenciarlos en vivo. Millonarios sin escrúpulos cuyo poder les permite jugar con la vida de las personas como si aportarán con cualquier cosa. Y de aquí es donde podemos empezar de desentrañar parte de las críticas sociales que hace la serie. Por ejemplo, es especula con el tráfico de órganos que recuperan de los muertos, se habla de esas necesidades perversas que los millonarios buscan satisfacer y que surgen justamente debido a que como sus fortunas pueden darles todo, cada vez requieres de satisfacer nuevos y enfermizos fetiches para no sentirse aburridos. Tenemos obviamente la lucha por sobrevivir por parte de los jugadores y el tema de la empatía, donde a veces tendrás que matar a tus allegados para sobrevivir tú y otras ayudarlos para sobrevivir ambos.

El Juego del Calamar 9

No quiero extenderme en esta parte de los temas que la obra aborda, pues me encantaría hacerlo en un podcast a futuro donde podemos hablar abiertamente con spoilers, pero una de las cosas que me hiso pensar este juego fue ¿a dónde y qué hace con todas esas personas que desaparecen y luego encuentran muertos en países como México? En realmente el feminicidio un acto de matar por el simplemente hecho de hacerlo o hay alguna otra utilidad que le den a esas víctimas. Tráfico de órganos, explotación sexual, canibalismo, entre muchas otras perversiones son las que series como esta no invitan a reflexionar, pues si hay alguien deseoso de hacer algo y con el poder para pagarlo, seguro habrá alguien dispuesto a satisfacer sus más retorcidas fantasías.

El tema de la crítica a los problemas económicos de los surcoreanos creo es que es súper obvia, el endeudamiento obviamente obliga a las personas a hacer cosas que no desearían, a vender sus cuerpos, su tiempo o su dignidad a cambio de unas monedas. Eso es justamente de lo que los millonarios se aprovechan al darles, aparentemente, la oportunidad de decidir cambiar su vida, pero en realidad los están usando para su propio beneficio como carne que es útil en tanto satisface las necesidades de sus jefes, pero descartable cuando deje de ser útil, tal cual hace el capitalismo con la clase trabajadora. Sin duda una serie grandiosa, pues además de los temas ya mencionados tiene una excelente calidad en cuanto a su producción, geniales escenarios, grandes actuaciones y una muy buena banda sonora, sin duda una de las mejores series del año que no se deberían perder.

El Juego del Calamar 12

The Umbrella Academy

Título Original: The Umbrella Academy.
Género(s): Ciencia Ficción, Drama, Ucronía.
Desarrollada para televisión por: Steve Blackman.
Emisión: 2019- 2020.
Duración: Dos temporadas (hasta ahora)
Extras:

Cuando se estrenó la primera temporada de The Umbrella Academy no llamó del todo mi atención, me intrigaba un poco la idea de ver una serie de superhéroes, pero como nunca he sido un gran fan de esa temática decidí no verla hasta que los comentarios y memes de internet me hicieron, por fin, darle una oportunidad. Así que hoy hablaré de las primeras dos temporadas de la serie que adapta el cómic escrito por Gerard Way.

La calidad técnica de la serie es buena, debo admitirlo, sobre todo lo bien lograda que está la ambientación. La caracterización y los poderes están bien y a pesar de que algunos elementos digitales son demasiado obvios para los estándares que esperaríamos para hoy en día, el nivel general en el apartado visual es más que aceptable. La música es buena y el retomar canciones de época le da un toque muy especial. Las actuaciones tienen altibajos, aunque más que nada debido al propio desarrollo y personalidad de los personajes.

La historia gira en torno a siete hermanastros que fueron adoptados por un excéntrico millonario. Los niños tenían una peculiaridad, habían nacido el mismo día y ninguna de sus madres estaba previamente embarazada, además de que cada uno poseía poderes. Reginald Hargreeves adoptó a los niños y conformó una agrupación para entrenar a los chiquillos como superhéroes, les instruyó en diversas técnicas de combate y desarrollo sus habilidades particulares. The Umbrella Academy se convirtió en una agrupación de niños superhéroes.

Sin embargo, detrás de las máscaras y los superpoderes, la familia era sumamente disfuncional, la frialdad y estricta educación a la que su padre los tenía sometidos terminó por convertir a los niños en adultos disfuncionales con múltiples problemas y que, a pesar de tener poderes, vivían vidas mediocres y vacías. Lo único que todos los hermanos tenían en común era el desprecio que sentían por su padre, un hombre que sólo los usó para intereses que desconocían.

Luther (número uno) posee supe fuerza y es totalmente fiel a su padre, siendo el único que no abandonó la academia. Diego (número dos) sufre complejo de superhéroe y es capaz de controlar armas a voluntad como cuchillos o balas y además suele inmiscuirse en asuntos de la policía en su búsqueda por resolver crímenes. Allison (número tres) con el poder de convencer a cualquiera de hacer lo que ella les diga con su rumor, después de dejar la academia logró una exitosa carrera como actriz, pero luego de usar su poder con su propia hija perdió a su familia.número cinco

Klaus (número cuatro), un drogadicto homosexual atormentado por su poder de ver a los muertos y cuyo interés por hacer algo con su vida es nulo. Cinco (número cinco), con el poder de teletransportarse y viajar en el tiempo, quedó atrapado en el futuro por muchos años hasta que logró volver a su época aunque con el cuerpo de adolescente, a pesar de ser el más centrado y analítico de los hermanos, peca de soberbia y sus planes terminan por salir mal. Ben (número seis) murió en una misión cuando era niño y ahora es un fantasma que sólo Klaus puede ver. Vanya (número siete) no tiene podres y eso le ha generado el rechazo y menosprecio de su familia, lo cual le generó un enorme resentimiento en su interior.

A la peculiar y rota familia se suman Pogo, un orangután que puede hablar y vive en la mansión como una especie de mayordomo y Grace, un robot que fungía como la figura materna de los chicos a quien de hecho llamaban mamá. El entramado familiar es la base para los problemas que se desarrollan en la serie, pues todo es un enorme drama familiar donde las daddy issues se usan en exceso.

La historia retoma los elementos del viaje en el tiempo y las paradojas que pueden ocurrir por las alteraciones provocadas por modificar un evento. Cinco trabajó para una extraña institución encargada de corregir los errores temporales y mantener la línea temporal para que los eventos que están destinado a ocurrir ocurran. Uno de ello el apocalipsis, evento que Cinco y su hermanos deberán tratar de evitar con una serie de complicaciones que podría terminar siendo peores.

Debo admitir que la serie no me atrapó del todo. Me intrigaron los poderes pero me desesperaban las personalidades tan traumadas de los personajes que hacía que fueran unos verdaderos mediocres que no sabían sacarles provecho a sus dones y eso me pareció desesperante. Acepto y entiendo que parte de su propia incompetencia fue originada por su padre y que ese tema en el centran en la historia, pero no me gustó del todo. La recreación de los años 60 y el estilo ecléctico que genera esa mezcla de temporalidades sí me gustó mucho, pues me recordó a Watchmen, y me parece acertado que el manejo de las paradojas temporales sean simple.

Uno de los temas más interesantes que aborda, aunque no lo hace de una forma que me haya maravillado, es el de la soledad. Todos los personajes enfrentan traumas emocionales por lo inútiles que su papá los hizo sentir, pero en el fondo lo que más les duele es estar solos y la incapacidad como familia para apoyarse, algo en lo que irán creciendo a lo largo de las primeras dos temporadas con mayores o menores resultados.

El tema de la familia disfuncional también es un tema a resaltar por muy cliché que éste resulte, púes nos demuestra que sin importar el dinero o el poder que una familia posea, esto no será suficiente para lograr una familia feliz, por el contrario, mientras más grande el poder mayores serán las repercusiones de los errores familiares.

La serie tiene sus momentos, me gusta que se salga del estilo típico de las series de superhéroes, aunque ya no podemos decir que se reinventa, durante toda esta década hemos visto nuevas imágenes donde los superhéroes son más humanos (en un sentido emocional) y ya está dejando de ser novedad. A mí personalmente no me atrapó, pero si ustedes fueron niños a adolescentes durante los años 60 seguramente podrán identificarse mejor y recordar algunas de las viejas canciones que escuchaban en esos tiempos. La serie no es mala, pero no funciona para mí, demasiado drama familiar y personajes más disfuncionales y patéticos de lo que prefiero soportar.

Community

Título Original: Community.
Género(s): Sitcom.
Creador: Dan Harmon.
Emisión: 2009-2015.
Duración: 6 temporadas.
Extras: #AndAMovie

Probablemente la mayoría no conoce su origen, pero uno de los memes más famosos de internet se originó en esta serie, aquella escena donde Ken Jeong (mejor conocido por la mayoría como Mr. Chow de la saga ¿Qué paso ayer?, quien también tiene otro meme famoso) grita “¡Gay!” con las manos alrededor de su boca. Al ver ese meme hace algunos años me puse a investigar su origen y llegue a Community, una serie de comedia que al parecer había sido muy popular en su tiempo. Gracias a videos de recopilaciones conocí al Señor Chang y a Annie, dos de los personajes principales de la serie. Con lo poco que vi quedé enganchado y por mucho tiempo traté de buscar la manera de verla, hasta que hace algunas semanas me percaté de que estaba en Netflix y por dos semanas no vi otra cosa en la tele que no fuera esta serie.

Desde su primera temporada me atrapó por completo y me gustó tanto que a pesar de los altibajos que tuvo, el hype me duró hasta que terminé de ver toda la serie de corrido. Los críticos expertos elogian a Community por su contenido, estilo de comedia, diversidad de géneros y estilos narrativos, así como por el desarrollo de sus personajes. Incluso algunos dicen que desde un punto de vista semiótico, la serie es perfecta y no podría estar más de acuerdo con ellos. Si bien he dicho que mi serie favorita es The Office US, esta serie llegó a competir fuertemente por ese puesto, la única diferencia es que The Office tiene más temporadas buenas o al menos estables y Community, debido a los conflictos internos entre el creador y los actores, tiene muchos problemas que demeritan en la mayoría de las veces con su calidad.

No obstante, las primeras tres temporadas de Community son grandiosos y las primeras dos son simplemente perfectas, no hay más adjetivos para describirlas. En The Office todo va bien hasta la temporada siete cuando Michael Scott abandona Dunder Mifflin, pero las primeras dos temporadas de Community son mucho mejores que las siete temporadas de The Office, o al menos a mí me han gustado mucho más. Y es que la temática escolar me permite identificarme más que el burocrático trabajo en oficina, aunque sin duda ambas tiene un humor poco convencional y que para nada recurre a los típicos chistes de situación genéricos y las risas grabadas de fondo como en el caso de Friends o How I Meet Your Mother (HIMYM), pues aunque todas pertenecen al mismo género, The Office y Community destacan por su humor, y esta última además tiene una enorme cantidad de estilos narrativos que hacen de cada capítulo un universo completamente distinto, a diferencia de La Oficina, donde todo siempre es trabajo de oficina.

Community toma lugar en Greendale, una escuela comunitaria a donde asisten los rechazados, parias sociales, viejos, criminales y todos aquellos que por alguna razón no pudieron ingresar a una universidad real. En esa escuela las cosas siempre se salen de control, pues con estudiantes que para nada son el ideal social, un decano extravagante y profesores locos, es imposible esperar que los alumnos puedan tener un semestre normal.

Cuando la historia inicia nos centramos en Jeff Winger (Joel McHale), un ex abogado que dejó su lucrativo trabajo cuando descubrieron que en realidad no tenían un título de abogado, así que fue obligado a dejar su empleo y enlistarse en una escuela para titularse. Acostumbrado a mentir y engañar con la facilidad de palabra que lo caracteriza, decide inscribirse a Greendale, pues uno de sus amigos trabaja como profesor de Psicología allí y espera que pueda ayudarlo a aprobar de inmediato, sin embargo, Ian Duncan (John Oliver), el profesor amigo de Jeff, no va dejar que se salga con la suya y lo engaña para que no pueda hacer trampa y tenga que cursar y aprobar las materia él mismo.

Mientras Jeff ve frustrado su plan para obtener su título pronto, conocer a una hermosa rubia llamada Britta Perry (Gillian Jacobs), a quien intenta conquistar, para ello se hace pasar por tutor de español pues es una clase que toman juntos. Así Britta y Jeff inician un grupo de estudios al que se unen Annie Edison (Alison Brie), una joven inocente y responsable que vio frustrado su futuro por la adicción a una droga, Troy Barnes (Donald Glover) un joven ex compañero de preparatoria de Annie cuya lesión en la pierna le hizo perder su beca universitaria de Futbol, Sherley Bennett (Yvette Nicole Brown), la madre divorciada que ahora como mujer independiente decidió estudiar para poner un negocio, Abed Nadir (Danny Pudi), un joven amante del cine y la cultura pop que sufre de Asperger por lo que no suele relacionarse bien con otras personas y Pierce Hawthorne (Chevy Chase), una hombre mayor sumamente racista dueño de una millonaria compañía de toallitas húmedas que se enlistó en la escuela para convivir con los jóvenes. Juntos intentarán sobrevivir a sus dementes profesores, sobre todo a Ben Chang (Ken Jeong), su psicótico profesor de español.

A lo largo de las temporadas vemos los elementos típicos de fraternidad, unión y amistad. Mensajes que eran de esperarse y cuyo principal énfasis es la aceptación y la tolerancia dadas las diferencias raciales y religiosas del grupo. Troy y Sherley son afroamericanos, Abed es un musulmán mitad polaco mitad árabe, Annie es Judía, Sherley es sumamente católica, Pierce es racista y homófobo, Britta es atea y anarquista, y Jeff es un narcisista que sólo piensa en sí mismo. En fin, que el grupo debe aprender a apoyarse y aceptar sus diferencias, las cuales dan juego para muchas situaciones divertidas y que siempre dejan un buen y entrañable mensaje sobre la amistad.

Pero más allá de la amistad, lo que destaca en verdad es la genialidad de sus estilos narrativos, la fabulosa comedia que suele tomar situaciones simples y escalarlas a extremos descabellados que terminan por ser hilarantes, la brutal cantidad de referencias a la cultura pop, sobre todo cinematográficas, y la inmensa cantidad de géneros que aborda en cada capítulo. La serie rompe la cuarta pared de forma constante y no de forma tradicional como cuando Malcolm en Malcolm el de en medio se dirige al espectador, sino de una forma más compleja, al hacer consientes a los personajes de que son parte de una serie y de cómo los argumentos del guion afectarán en sus vidas. Sin olvidar que la serie es muy autorreferente, genera su propia multiverso y líneas temporales al grado de rozar la metaficción y la hiperrealidad.

Otra peculiaridad es que a diferencia del Sitcom clásico, si bien aquí tenemos el salón de estudio que funge como ese lugar estático donde ocurren la mayoría de las escenas (el equivalente al departamento en Friends o al bar en HIMYM) el tener toda una escuela como locación con sus diferentes salones, áreas verdes y cafetería, así como las casas de los propios personajes, le da un toque muy bueno y refrescante al permitirnos ver a los personajes en diferentes ambientes. Ese cambio en las locaciones permite que los protagonistas interactúen de forma más orgánica y divertida que verlos siempre en el mismo lugar.

A lo largo de las seis temporadas descubrimos que si bien Greendale es un chiste para otras escuelas más serias, sobre todo por el manejo administrativo del sexualmente ambiguo decano Craig Pelton (Jim Rash), sus raros profesores y peculiares estudiantes (algunos de los más geniales son Leonard, Alex “Star-Burns” y Magnitud), lo es también por el tipo de materias que imparten. Por ejemplo, algunas de las clases más raras son: Billar, Estafas, Escaleras, Historia del helado, Navegación, Anuncios por altavoz, Peluquería, Cerámica, Cestería, Hablar con bebés, Varitas Mágicas, ¿Cuándo está bien sacudir a un bebé?, ¿Puedo freír eso?, así como una materia sobre Nicolas Cage y otra sobre la serie Who’s the Boss.

La diversidad racial, religiosa, de edad y nivel socioeconómico de sus alumnos, así como las cosas raras que enseñan me hizo identificarme y pensar en mi propia escuela, ya que en la ENAH es común ver que al menos cada generación tiene a un par de adultos mayores ya jubilados o señoras que al no tener otra cosa que hacer deciden ponerse a estudiar. Y creo que es justamente eso lo que me hiso disfrutar tanto de la serie, pues la temática escolar es algo que siempre me ha gustado.

Por otro lado, más allá del tema escolar, es la diversidad de sus géneros y sus referencias lo que más me atrapó, por ejemplo hay capítulos que son animados, tanto en stop-motion como en versión anime o caricatura de los 80 (G.I. Joe), en otros capítulos los personajes son títeres, o vemos referencias a Star Wars, Star Treek, Hombres de Negro, distopías orwellianas y huxleanas, pandemias zombis, musicales, documentales, Film Noir, terror, suspenso, ciencia ficción, fantasía, organizaciones secretas, paradojas temporales, Dr. Who, westerns, tributos a Tarantino, Mad Max, una capítulo de La Ley y El Orden, videojuegos, Tron, Los Juegos del Hambre, Matrix, entre muchas otras, sin olvidar los épicos juegos de Paint ball y el suelo es lava. Toda esa diversidad argumental me fascinó y al ser un seguidor de muchos de esos géneros y elementos de la cultura pop disfruté mucho el verlos en pantalla.

Aunque no todo es miel sobre hojuelas. A partir de la temporada tres la atención se centra demasiado en Abed, y el bromance entre él y Troy llegó a irritarme, estaba en un punto en el que a Troy sólo le importa Abed, estar con él, cuidarlo y protegerlo, tanto que hubiese sido mejor que fueran gays. Ahora bien, el personaje de Abed es magnífico, pero a partir de la cuarta temporada las cosas giran tanto en torno a él que su personalidad se ve sobreexplotada y se conforma como una especie de semidiós que determina lo que el resto debe de hacer. A Britta la van haciendo más tonta y torpe en cada temporada cuando al principio ella y Jeff era como los padres del grupo al ser la voz de la razón. Annie, Jeff y Sherley siempre se mantiene en un buen nivel, de hecho Annie es la que mejor se desarrolla. Troy se obsesiona con su amistad con Abed y se vuelve el secuaz de éste y a Pierce lo van alienado mucho desde el final de la tercera temporada, cuando las cosas empezaron a ir mal entre él y Dan Harmon, tanto que al final de la cuarta temporada Chevy Chase dejó la serie. Ken Jeong estuvo magnífico en todas las temporadas, pero lamentablemente al parecer los productores trataban de menospreciarlo pues su personaje fue el que más sufrió al pasar por muchos cambios, sobre todo cuando vemos el brutal trabajo de la primera temporada cuando era profesor de español y antagonista del grupo.

No cabe duda de que esta se ha convertido en mi serie favorita, aun a pesar de todo lo malo, pues cuando los siete de Greendale estaban unidos la serie era simplemente maravillosa. La cuarta temporada es un asco, la quinta mejora mucho y recupera la esencia, la sexta está bien pero pierde el encanto, las primeras tres son una joya y las dos primeras son simplemente perfección. Community es una estupenda serie que les recomiendo ver si tienen la oportunidad.

Oblivion

Título Original: Oblivion.
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Joseph Kosinski.
Emisión: 2013.
Duración: 125 minutos.
Extras:

Tuve la oportunidad de ver Oblivio en el cine cuando se estrenó y me pareció una película muy buena, no de esas que se vuelven grandes clásicos pero sí una que quizás merecería más reconocimiento de lo que creo que tiene, pues su historia es una de las pocas que me han logrado sorprender en cuando a su giro argumental, ya que en muchas ocasiones este suele ser obvio o poco creíble, pero en este caso sí me sorprendió, al igual que como me pasó con Invasión.

La película tiene una calidad técnica formidable, tanto en su parte visual como como en la banda sonora. Visualmente tiene escenarios muy bien logrados, tanto aquellos que muestras elementos espaciales o de tecnología futurista, como en la Tierra destruida que nos muestran. La parte música también es excelente, pues no sólo sus melodías se acoplan perfectamente con la trama, sino que van perfecto con esa estética pulcra e hipertecnológica que vemos en pantalla; gracias a este filme conocí al grupo M83. Finalmente la parte actoral cumple perfectamente, sobre todo tomando en cuenta la calidad de los actores y sabiendo que Tom Cruise ha protagonizado varias películas de Ciencia Ficción bastante interesantes.

La historia toma lugar en 2077, sesenta años después de que alienígenas conocidos como carroñeros atacaran la tierra para apoderarse de sus recursos. El primer ataque de los carroñeros consistió en destruír la luna, con la finalidad de que los desastres naturales provocados por la ausencia de nuestro satélite natural destruyen a gran parte de la humanidad. Afortunadamente los humanos lograros resistir, pero terminaron contaminando la tierra por el uso de armas nucleares. Ahora la única esperanza es evacuar a los sobrevivientes a Titán, una luna de Saturno, para iniciar de nuevo.

Antes de emprender el largo viaje es indispensable que las hidroplataformas absorban toda el agua que puedan, pero su labor se ve constantemente saboteada por los carroñeros sobrevivientes que ahora se ocultan en las estériles planicies del planeta. Para evitar la destrucción de la única fuente de energía, el técnico Jack Harper debe dar mantenimiento a las zonas que protegen las plataformas, con la ayuda de su pareja Vika Olsen quien funge como navegadora y enlace con el TET, una colonia espacial que orbita la tierra con los últimos sobrevivientes. Luego de cumplir con su labor por cinco años Vika y Jack podrán por fin ser evacuados a Titán.

Sin embargo, los ataques de los carroñeros se vuelven más frecuentes y complejos, además de que una serie de extraños recuerdos se presentan de forma cada vez más recurrente en la mente de Jack, lo que hace que se sienta curioso sobre su pasado y más cómodo en la Tierra que su pareja, quien desea terminar su misión pronto para emprender el viaje a su nuevo hogar. La rutina de ambos parece ir sin contratiempos inesperados hasta que una nave humana anterior a la guerra se estrella contra la tierra y las sondas encargadas de proteger las hidroplataformas matan a los astronautas sobrevivientes, excepto a una chica que logra salvar Jack y que al parecer forma parte de esos constantes recuerdos que lo atormentan. Las cosas dan un giro radical cuando ambos son capturados por los carroñeros y descubren que su misión no era lo que pensaban.

Personalmente disfruté muchísimo cuando vi la película en el cine, sobre todo por su parte visual y principalmente musical. Me encantó su banda sonora tanto que terminaron por gustarme varias canciones de M83, sobre todo de su álbum Hurry up we are dreaming. En cuando a la parte estética, me encanta lo pulcra y minimalista que es toda la tecnología que vemos en pantalla. Creo que es un perfecto ejemplo de esa estética Nanopunk que contrasta con el neobrutalismo propio de Cyberpunk. Honestamente creo que la música y la estética se complementan perfectamente, y la historia también va muy a la par de ambas.

En lo que respecta al giro argumental debo admitir que nunca lo vi venir y me gustó mucho que cambien las cosas y nos muestren una invasión extraterrestre mucho más inteligente y mejor planeada que el típico ataque frontal con armas súper destructivas a los que el cine de Ciencia Ficción nos suele tener acostumbrados. Creo que es de reconocer que la invasión no sea la tradicional y la complejidad que eso le aporta a la raza extraterrestre es bastante interesante, más aún cuando ni siquiera necesitan mostrar a los invasores de frente. De hecho hablar de la naturaleza de estos extraterrestres podría ser un buen tema para abordar a futuro. De momento digamos que la parte alienígena que estamos viendo aquí es la tecnología, la cual se mantiene dentro de algo creíble y como es tan similar a la nuestra dificulta ver el giro argumental que se aproxima.

Si bien la película me gustó y tiene excelentes elementos técnicos, una historia que logra atraparte, un giro argumental inesperado y buenas actuaciones, el final es algo cliché pues ya lo hemos visto en otras obras con la misma temática, de hecho varios de sus argumentos centrales son reciclados de otras obras, sólo que como logra darles su propio toque no se notan tanto. Además de que hay un par de incoherencia en la trama. No obstante, considero que es una buena recomendación para quien quiera ver una buena película de Ciencia Ficción que no sea parte de una saga, tenga un toque medio de complejidad y una estética pulcra y limpia.

The Good Doctor (primera temporada)

Título Original: The Good Doctor.
Género(s): Drama médico.
Creador: David Shore.
Emisión: 2017.
Duración: 18 episodios.
Extras:

Hace un par de meses me encontrada de prácticas y el hotel donde nos hospedamos tenía un excelente servicio de cable, mil canales, de los cuales 400 eran con costo adicional, pero teníamos alrededor de 500 libres, o eso creo. Mientras cambiaba desaforadamente los canales tratando de recorrerlos todos me topé con una serie de la que había oído hablar, The Good Doctor. Lo que más llamaba mi atención para verla era la buena imagen que la actuación de Freddie Highmore me dejó con su interpretación de Norman en Motel Bates.

Tuve la oportunidad de ver dos capítulos de la primera temporada y posteriormente vi el resto en YouTube gracias a que algún usuario la subió en pequeños fragmentos de dos minutos. Pese a la mala calidad con la que vi la serie, me gustó, sobre todo por la grandiosa interpretación que Freddie hace de un chico autista.

La serie gira en torno a Shaun Murphy, un cirujano residente en el hospital Bonaventura en la ciudad de San José. Shaun tuvo una infancia difícil debido a su condición y el desinterés de sus padres por apoyarlo, únicamente tuvo la ayuda de su hermano menor y posteriormente del Dr. Aaron Glassman, quien fungió como su mentor desde que lo conoció y fue quien intervino para que el hospital aceptara contratar a alguien con su condición.

A lo largo de los episodios vemos cómo Shaun debe demostrar que a pesar de sus dificultades para relacionarse y comunicarse con los demás es un médico inteligente y capaz de enfrentar cualquier situación médica. Gracias a padecer el síndrome del sabio tiene una excelente memoria y eso le permite pensar y visualizar tratamiento que sus colegas difícilmente podría imaginar. Sin embargo, es propenso a la distracción y no es emocionalmente estable, por lo que le es difícil saber cómo actuar en muchas situaciones cotidianas que las personas sin su padecimiento no tendrían problemas para controlar.

Poco a poco vemos como Shaun empieza a abrirse a los demás, hacer amistades e incluso expresar sus sentimiento por Lea, una vecina por la cual se siente atraído. No obstante, sus colegas y algunos de sus pacientes siguen dudando de su capacidad para mantener el control en situaciones difíciles y temen que eventualmente pueda cometer un error fatal que no sólo acabe con la vida del paciente, sino que comprometa la calidad que el hospital ha ganado.

La serie está basada en una serie surcoreana y es producida por David Shore, a quien le debemos una de las series de temática médica más famosa de todos los tiempo, Dr. House. Haber producido dicha serie le da experiencia en el tema, pero también hace que se note la hechura de Shore y que muchas cosas nos recuerden dicha serie, sobre todo a nivel visual.

Algo en lo que sí se diferencia es en los personajes, pues si bien parece que todos los cirujanos tienen complejo de Dios, aquí esa arrogancia, si bien está presente, no es tan frívola como en Grey’s Anatomy, tampoco vemos esa acides sarcástica de Gregory House dado que nuestro protagonista es incapaz de entender el sarcasmo. Aunque parece que David retoma algunos vicios y nos pone a algunos de los personajes secundarios con personalidades muy parecidas a ciertos subordinados que tuvo House, como la Dra. Morgan Reznick.

A pesar de los elementos retomados de Dr. House la serie tiene su originalidad propia, las actuaciones son buenas y la interpretación de Freddie como un médico autista es impresionante, tanto que por momentos el personaje me parece demasiado irritante como para soportarlo, pero eso es algo que una persona con esa condición terminaría causando a otras personas.

La serie me gustó pero es algo blanda, pues se enfoca en ese mensaje de brindar oportunidades a las personas con ciertas condiciones o discapacidades y permitirles demostrar que puede trabajar con el mismo profesionalismo que cualquiera, pero eso hace que el resto de personajes termine por ser demasiado paternalistas con el protagonista, así que para el final de temporada ya me habían hartado un poco, pero espero que eso mejore en las subsecuentes temporadas que ya se estrenaron.

En conclusión, la serie es buena, es entretenida, me recuerda mucho a House pero también a Grey’s Anatomy por el hecho de que los cirujanos son internos que siguen aprendiendo y que están a disposición de los egos de los residentes. No obstante, si les gustan las series médicas y quienes ver una donde el protagonista tenga problemas para socializar, y pueden sentirse identificados con eso, entonces es una excelente recomendación para ustedes. Y no olvidemos que a pesar de todo estamos viendo el tema clásico del niño genio.

Terminé de ver Juego de Tronos

Como ya había dicho en entradas anteriores yo empecé a ver Juego de Tronos cuando compre el DVD y luego de haber leído el primer libro, desde entonces he esperado a que el DVD de la nueva temporada salga a la venta para seguir con los nuevos capítulos. Para mi fortuna cuando empecé a verlo estaba por estrenarse la temporada 5 así que pude ver cinco temporadas de corrido, pero a partir de entonces tuve que esperar no sólo un año a que se estrenaran los nuevos capítulos, sino algunos meses más para que dejara de ser emitida en HBO y otros mese más en lo que salía a la venta en México. Pero el pasado diciembre por fin terminé de ver la última temporada y me embarque en una segunda revisión de toda la serie de nuevo (para el momento que escribo esto, 26 de diciembre, ya voy en el capítulo 4, para el momento en que programo esto ya terminé de ver toda la serie hace mucho).

Ahora bien, qué puedo decir de Juego de Tronos que no se haya dicho ya. Sin duda muchos blogs, podcast y canales de YouTube le han dedicado mucho de su contenido, incluso algunos se especializan únicamente en hablar de esta serie. Por esa misma razón y por la gran extensión y complejidad de su historia, hacer una simple reseña como las que acostumbro puede no ser suficiente. Y tampoco sería fácil hacerla, así que he decidido escribir este ensayo para contar algunas de mis experiencias viendo la serie y sobre todo la temporada final.

En primera estoy de acuerdo con muchos de los fans a quienes no les gustó el final de la serie, yo tampoco creo que sea bueno, pero no lo odié y eso se debe a que hubo algo que le faltó a Game of Thrones para que me enganchara tanto que al llegar al final sintiera esa emoción de terminar algo que fue sumamente épico. Ahora me explico.

En varias ocasiones, sobre todo al ver obras de Fantasía Épica, hay momentos en los que uno siente una verdadera emoción por lo que ve en pantalla, se tensa, se entristece, se motiva, llora o se alegra al ver a los héroes ganar o perder. Sin embargo, y pese a lo brutalmente bien producida que esta la serie, creo que no logró generarme ese sentimiento, esa emoción que se percibe en el estómago ni ese cansancio ni satisfacción de cuando se llega al final y uno rememora los eventos pasados como si uno mismo hubiese caminado al lado del protagonista durante toda su travesía. Quizás fue por el final, o por la extensión o por lo cruda que fue desde el principio, pero no llegué a sentir esa emoción de haber terminajo un largo viaje.

Si bien Juego de Tronos tiene momentos sumamente grandioso y con una producción insuperable, creo que ninguno logró ser tan épico como la defensa del Abismo de Helm, mucho menos que la memorable carga de los Rohirrim en los campos de Pelennor. Sí, el Señor de los Anillos sí me hizo sentir esa emoción en el estómago, cosa que no pudieron lograr ni la defensa de Winterfell ante el ejército de los muertos ni la Batalla de los Bastardos.

Ahora bien, más allá de las batallas, las escenas sexuales que al principio fueron un buen gancho pues éstas disminuyeron con forma avanzaba la serie, me parece que salvo un par de personajes que siempre fueron geniales, el resto tuvieron momentos en los que fueron agradables o detestables. Aria, Jon Snow y Tyrion son de los favoritos entre la mayoría, pero yo personalmente me quedo con Lyann Mormont, Ygritte y obviamente el diablillo. Lo malo de la última temporada, entre otras cosas, fue que muchos personajes desaparecieron por completo, sobre todo del sur, pues si bien la acción y principales batallas ocurren en el norte, el resto de Westeros queda muy desaprovechado.

El final como tal no me molestó tanto, incluso creo que quien terminó como Rey de los siete reinos fue la mejor elección que pudieron hacer. Lo que pasa con Daenerys es creíble e incluso lógico, aunque el desenlace resultó muy forzado, y eso pasa cuando algo basado en un libro se adelanta a éste. Y eso se nota perfectamente desde la temporada 6 y sobre todo en la 7. Esta última temporada parece que puso todo su esfuerzo para crear una producción muy buena pero dejó de lado la calidad de la historia. El final se siente abrupto y la muerte de personajes importantes que ya habían sobrevivido a tanto genera un mal sabor de boca.

Si bien Juego de Tronos es una de las series mejor producidas y más ambiciosas en la historia de la televisión, pues cada capítulo era como hacer una película completa y la duración de éstos era la de una película, creo que se quedó corta en el sentido emocional, porque si bien nos emocionó por cómo se oía, lucía y se veía, el invertir millones en que algo se vea bien no es suficiente si a la historia no se le da la misma dedicación. No obstante, la serie es grandiosa y será recordada por su innovación y calidad, aunque lamentablemente también por tener un final que decepcionó a muchos de sus fans.