Sundays

Título Original: Sundays.
Género(s): Ciencia Ficción / Cyberpunk, Postapocalíptico, Distopía.
Director: Mischa Rozema.
Emisión: 2015.
Duración: 14:30 minutos.
Extras:

Hace ya varios años que en mi lista de “cosas que debo ver o leer en internet” estaba la recomendación de este cortometraje. Cuando alguna cosa me parece interesante y está relacionada con la Ciencia Ficción, la animación o el cine suelo guardar el enlace para volver con más calma y quizás reseñar algo al respecto en el blog. Con el paso de los años he acumulado una gran lista de enlace que espero ir revisando durante este año y el primero de ellos es justamente este corto.

La principal característica del corto no es sólo el ser Ciencia Ficción ni ser Cyberpunk o tener una temática algo distópica, sino el estar ambientado en la Ciudad de México. Pues si bien las urbes son lugares frecuentemente usados para desplantar este tipo de historias, la capital de nuestro país, y en general las de toda Latinoamérica, rara vez son tomadas en cuenta, aún a pesar de que la estética de la CDMX es perfecta para este tipo de historia, como se constató desde los años 80 con el filme Total Recall.

La historia toma lugar en la Ciudad de México luego de que algún cataclismo, al parecer relacionado con una erupción solar, destruyera gran parte de la humanidad. Los sobrevivientes ahora viven en una ciudad hacinada con muchos problemas sociales y económicos, como la falta de servicios y la inseguridad. Además de eso, son vigilados por una empresa muy poderosa llamada Lenox, que observa y controla todo a través de miles de cámaras por toda la ciudad. Ben nuestro protagonista, tiene extraños recuerdos que lo atormentan, en ellos recuerda a su antiguo amor Isabelle. Ben empieza a percibir que hay algo raro en la realidad que está viviendo y que algo debió pasarle a Isabelle, así que intentando buscar respuestas se interna en el corazón de la ciudad.

La historia apela a la reflexión y a la filosofía, principalmente al concepto de realidad y por ello se notan mucho la influencia que retoma de algunos clásicos del Cyberpunk y la Distopía, sin olvidar que todos los elementos que usa están algo desperdigados y no se logran conjuntar para mostrarnos algo concreto. Como que hay muchas ideas muy buenas, ya usadas en varias obras anteriormente, pero que no logran desarrollarse a fondo, lo que da una sensación de vació o de que algo le falta. Todo se queda muy por encima.

Hay elementos típicos en este tipo de historias como la voz en off para narrar los eventos y una cantidad mínima de diálogos en los personajes, por lo que el espectador tendrá que armar su propia historia a partir de lo que ve en pantalla, y eso hace que los escenarios adquieres un papel fundamental en la breve trama. Y ese es justo el aspecto que me pareció más atractivo.

Siempre lo he dicho, la Ciudad de México es una ciudad Cyberpunk y el uso de escenarios donde las casas están aún en obra negra, sin aplanar, con calles terrosas sin pavimentos, postes de luz saturados con decenas de cables, medios de transporte rebasados, basura, contaminación y delincuencia son la descripción perfecta de cualquier urbe Cyberpunk, pero también lo es de las zonas marginales de la Ciudad de México, sobre todo en su área conurbada integrada por el Estado de México

Muchos de los escenarios usados en el corto son locaciones que conozco o que al menos ubico por dónde están. Los escenarios en general son un collage de lugares reales de la CDMX y reconstrucciones digitales que le dan ese toque postapocalíptico. Es interesante tratar de identificar a dónde pertenece cada lugar, pues hay desde el Centro Histórico y la biblioteca Vasconcelos, hasta zonas marginales en la periferia de la ciudad.

El aspecto digital se nota artificial, sobre todo en los vehículos, pero está dentro de lo aceptable a nivel de escenarios. La ciudad se presta para que estos no necesiten más que algunos retoques y ese color y folclor característicos de la capital le dan una esencia distópica, futurista y exótica, aunque a la vez familiar para quienes vivimos aquí. Me pasó algo similar a cuando vi Elysium, pues muchos de sus escenarios también toma por locación zonas marginales del Estado de México.

Finalmente, un aspecto técnico que vale la pena resaltar es la banda sonora, la edición del audio es maravillosa pues en verdad potencia muchísimo la calidad de ambientación que logra el corto. Y una razón por la cual lo logra es por usar los sonidos reales que podemos escuchar en una calle típica de clase baja, con el tráfico, los comercio y los transeúntes haciendo ruido entre el humo, los anuncios de neón y un aura gris del fin del mundo.

Los robots, el cyberware, la sociedad tecnocrática regida por una corporación sin rostro y todopoderosa, la represión policial, los problemas socioeconómicos propios de las urbes y la sociedad deshumanizada son elementos básicos en toda buena obra Cyberpunk y esta los tiene, aunque la historia no es del todo grandiosa, pero por ver a la Ciudad de México como escenario de una obra de éste tipo vale la pena.

Crónicas Marcianas

Título Original: The Martian Chronicles.
Autor: Ray Bradbury.
Año de publicación: 1946.
Género: Ciencia Ficción.

Ésta es la primera reseña de un libro publicada en este blog, y aunque ya había hablado de libros ante, no los había maneja en estilo reseña, como suelo hace con las películas y series que veo. Tenía tiempo queriendo leer novelas pues hacía mucho que no leía nada, así que espero que las reseñas literarias se vuelven algo más común en este espacio, aunque tampoco serán tan constantes, pues el anime y las películas siempre van a ser lo principal.

Crónicas Marcianas es un libro que nos narra, a partir de diferentes historias individuales, la colonización por parte de los humanos del planeta Marte, así como el destino que tanto sus habitantes originales como nuestra especie sufrieron debido a la bélica naturaleza humana. Las historias se conectan en algunos personajes o eventos y están en orden cronológico, narrándonos desde la primera expedición a Marte hasta la gran empresa colonizadora con la llegada de ciento de miles de humanos. La narración inicia en 1999 con la primera expedición y concluye hasta 2026.

En un principio la historia nos narra los eventos desde una perspectiva marciana, luego la vemos desde el punto de vista de los colonizadores. Las primeras misiones al planeta vecino sufren reveces a causa de los marcianos, quienes al final se ven mermados por la llegada de tantas personas a su mundo. Los extraterrestres son mostrados en un principio como seres pacíficos, luego como psicópatas y locos telépatas y al final como una raza mítica en extinción, mientras que a los humanos los inicias viendo como las pobres víctimas de las trampas marcianas pero al final los terminas odiando debido a su comportamiento destructivo.

Si bien el libro es de Ciencia Ficción y viajes espaciales, no es una Space Opera, es básicamente Ciencia Ficción Social pues hace una brutal crítica a muchos aspectos de humanidad, como su poca capacidad para aceptar lo que es diferente, su ambición por poseer cosas y ganar dinero, su desinterés por las culturas e historia ajena, la desconfianza en el prójimo reflejada en los mecanismos burocráticos ideados para coartar las libertades (sobre todo la de pensamiento), su afán por la guerra y la destrucción, su desapego a la naturaleza pero su afán por regresar a esta y, quizás el aspecto más importante que ha permitido el desarrollo de muchos géneros de ficción, su deseo de explorar. Esa naturaleza nómada del humano hacen que este libro sea el claro ejemplo de que la Ciencia Ficción de temática espacial (y con más razón el Space Opera) no sea otra cosa que un Western, púes muchas veces parecía que el viaje al planeta rojo era en realidad un viaje al viejo oeste.

Al leer la novela encontré muchos elementos que se han convertido en referencias clásicas de la Ciencia Ficción y que han sido usadas no sólo en otras novelas, sino en el cine, la televisión e incluso el anime. Como las historias van cambiado de locaciones y personajes tenemos una gran variedad de eventos, hay capítulos muy locos y otros con inesperados giros argumentales que en ocasiones resultan predecibles, pero no por sean obvios, sino porque quizás ya los hayas visto en alguna otra historia como referencia. Al menos a mí me pasó así.

Algo que me interesó particularmente fue que en la mayoría de las primeras expediciones siempre había, dentro de la tripulación, un arqueólogo, que sería en encargado de estudiar los restos de la cultura marciana. La presencia del arqueólogo, más que por su labor como investigador, considero que es debido al interés que Bradbury tenía de dejar en claro esa parte crítica a la sociedad, pues si no somos capaces de preservar y respetar las diferencias culturales entre nuestra especie, menos con la de seres de otro planeta. Aunque los seres de otro planeta en realidad son una alusión al extranjero, y el odio y miedo que algunos humanos les tenían no era otra cosa que xenofobia y racismo.

Uno de estos arqueólogos, Spender, fue de mis personajes favoritos, pues es el primero que comprende lo que provocará en el planeta la masiva migración de humanos que eventualmente llegará a Marte si su expedición tenía éxito. Digamos que él pudo prever lo que el capitalismo depredador le iba a provocar al planeta rojo, que no es otra cosa que lo que pasa en las regiones naturales cuando la industria llega para explotar sus recursos, acabando no sólo con flora y fauna, sino con el modo de vida de la población local y con ello con gran parte de su cultura e historia.

Al parecer, a diferencia de los humanos, los marcianos había logrado el equilibrio perfecto entre ciencia, religión y naturaleza, logrando vivir en equidad entre ellos y su medio ambiente. Marte representaba pues esa utopía social, desafortunadamente extinta debido a los intereses empresariales. Aunque por otro lado, Marte era también una oportunidad para empezar de cero, hacer una nueva vida y dejar en la Tierra los errores cometidos como humanos, algo que fue muy similar para los europeos, y en su tiempo los primeros colonos norteamericanos, cuando se empezaron a descubrir nuevas tierra hacia el oeste.

La gente se fue a Marte escapando de los males de la Tierra, pero eventualmente las personas llevaron esos males a Marte y empezaron a recrear todo aquello de lo que habían escapado. Los librepensadores volvía a ser perseguidos y la burocracia, que no es otra cosa que la institucionalización sistematizada de la desconfianza, terminó por acabar con los suelo de esos nuevos pioneros.

Retomando esa esencia western, no sé si fuese a propósito o simplemente por la época en que fue publicado el libro, pero las descripciones de las ciudades que construyen los humanos en Marte me remiten muchos a las casas de los pioneros o a las casas del medio oeste de hace un par de siglos. Aunque por momentos la obra luce más actual, con problemas como la segregación racial de los años 60 (que es mostrada en aquel capítulo donde todos los negros huyen de la Tierra), la expansión industrial o la automatización de todo.

También hay un espacio para la ecología, como el capítulo del tipo que plantaba árboles, o para lo sobrenatural y metafísicos, como aquel capítulo donde un humano y un marciano se encuentran y no pueden tocarse, pues para uno el otro es como un fantasma. Otros capítulos son más misteriosos y distópicos, incluso rozan el Thriller, con referencias a Edgar Allan Poe y a lo que eventualmente se convertiría en Farenheit 451.

Otro aspecto interesante y que se relaciona con su género de Ciencia Ficción, además de que fue uno de mis capítulos favoritos, es el de la tecnología. En el penúltimo capítulo vemos la destrucción de una casa completamente automatizada, luego que sus habitantes desaparecieran a causa, seguramente, de la guerra. La casa mantenía la rutina diaria para la que fue programada hasta que un incendio acaba con todo. Siendo honesto me pareció muy triste leer la destrucción de ese lugar, pese a que no hubo personajes humanos ni marcianos fue triste leer como aquella casa abandonada terminó sus días, su soledad acabó cuando aquella rutina que permanecía más por inercia que por otra cosa no puso sofocar las llamas. Y además de la nostalgia, la automatización de la casa me resultó interesante, pues es algo que ya podemos ver hoy en día pero que debió ser muy futurista en su tiempo, como los ratones mecánicos que hacían la limpieza o las ratas de agua que no lograron apagar el incendio y que resultan muy similares a las aspiradoras robot que algunas casas tienen hoy en día.

El libro es una crítica a la voracidad humana y su afán por obtener recursos sin importar la destrucción que ello conlleve bajo el pretexto de expandir y llevar la civilización a donde lo la hay. En general debo decir que varios capítulos me hicieron odiar a los humanos pues cada crónica aborda un aspecto de la personalidad humana, como su alma viajera, su afán de conocimiento, su odio y temor irracional a lo que es diferente, su inevitable afán depredador e incluso su incapacidad para sobrellevar la soledad.

Sin duda un libro maravilloso que te permitirá reflexionar sobre por qué el humano siempre termina destruyendo todo lo que toca, talándolo y moldeándolo a fin de poder obtener un valor en lugar de apreciarlo por su belleza natural. El final es bueno, algo nostálgico, sobre todo ese penúltimo capítulo, y te deja pensando sobre si será verdad que a donde sea que vaya nuestra especie, así sea al más recóndito confín del universo, llevará con ella los vicios y temores que inevitablemente provocarán su extinción.

Oblivion

Título Original: Oblivion.
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Joseph Kosinski.
Emisión: 2013.
Duración: 125 minutos.
Extras:

Tuve la oportunidad de ver Oblivio en el cine cuando se estrenó y me pareció una película muy buena, no de esas que se vuelven grandes clásicos pero sí una que quizás merecería más reconocimiento de lo que creo que tiene, pues su historia es una de las pocas que me han logrado sorprender en cuando a su giro argumental, ya que en muchas ocasiones este suele ser obvio o poco creíble, pero en este caso sí me sorprendió, al igual que como me pasó con Invasión.

La película tiene una calidad técnica formidable, tanto en su parte visual como como en la banda sonora. Visualmente tiene escenarios muy bien logrados, tanto aquellos que muestras elementos espaciales o de tecnología futurista, como en la Tierra destruida que nos muestran. La parte música también es excelente, pues no sólo sus melodías se acoplan perfectamente con la trama, sino que van perfecto con esa estética pulcra e hipertecnológica que vemos en pantalla; gracias a este filme conocí al grupo M83. Finalmente la parte actoral cumple perfectamente, sobre todo tomando en cuenta la calidad de los actores y sabiendo que Tom Cruise ha protagonizado varias películas de Ciencia Ficción bastante interesantes.

La historia toma lugar en 2077, sesenta años después de que alienígenas conocidos como carroñeros atacaran la tierra para apoderarse de sus recursos. El primer ataque de los carroñeros consistió en destruír la luna, con la finalidad de que los desastres naturales provocados por la ausencia de nuestro satélite natural destruyen a gran parte de la humanidad. Afortunadamente los humanos lograros resistir, pero terminaron contaminando la tierra por el uso de armas nucleares. Ahora la única esperanza es evacuar a los sobrevivientes a Titán, una luna de Saturno, para iniciar de nuevo.

Antes de emprender el largo viaje es indispensable que las hidroplataformas absorban toda el agua que puedan, pero su labor se ve constantemente saboteada por los carroñeros sobrevivientes que ahora se ocultan en las estériles planicies del planeta. Para evitar la destrucción de la única fuente de energía, el técnico Jack Harper debe dar mantenimiento a las zonas que protegen las plataformas, con la ayuda de su pareja Vika Olsen quien funge como navegadora y enlace con el TET, una colonia espacial que orbita la tierra con los últimos sobrevivientes. Luego de cumplir con su labor por cinco años Vika y Jack podrán por fin ser evacuados a Titán.

Sin embargo, los ataques de los carroñeros se vuelven más frecuentes y complejos, además de que una serie de extraños recuerdos se presentan de forma cada vez más recurrente en la mente de Jack, lo que hace que se sienta curioso sobre su pasado y más cómodo en la Tierra que su pareja, quien desea terminar su misión pronto para emprender el viaje a su nuevo hogar. La rutina de ambos parece ir sin contratiempos inesperados hasta que una nave humana anterior a la guerra se estrella contra la tierra y las sondas encargadas de proteger las hidroplataformas matan a los astronautas sobrevivientes, excepto a una chica que logra salvar Jack y que al parecer forma parte de esos constantes recuerdos que lo atormentan. Las cosas dan un giro radical cuando ambos son capturados por los carroñeros y descubren que su misión no era lo que pensaban.

Personalmente disfruté muchísimo cuando vi la película en el cine, sobre todo por su parte visual y principalmente musical. Me encantó su banda sonora tanto que terminaron por gustarme varias canciones de M83, sobre todo de su álbum Hurry up we are dreaming. En cuando a la parte estética, me encanta lo pulcra y minimalista que es toda la tecnología que vemos en pantalla. Creo que es un perfecto ejemplo de esa estética Nanopunk que contrasta con el neobrutalismo propio de Cyberpunk. Honestamente creo que la música y la estética se complementan perfectamente, y la historia también va muy a la par de ambas.

En lo que respecta al giro argumental debo admitir que nunca lo vi venir y me gustó mucho que cambien las cosas y nos muestren una invasión extraterrestre mucho más inteligente y mejor planeada que el típico ataque frontal con armas súper destructivas a los que el cine de Ciencia Ficción nos suele tener acostumbrados. Creo que es de reconocer que la invasión no sea la tradicional y la complejidad que eso le aporta a la raza extraterrestre es bastante interesante, más aún cuando ni siquiera necesitan mostrar a los invasores de frente. De hecho hablar de la naturaleza de estos extraterrestres podría ser un buen tema para abordar a futuro. De momento digamos que la parte alienígena que estamos viendo aquí es la tecnología, la cual se mantiene dentro de algo creíble y como es tan similar a la nuestra dificulta ver el giro argumental que se aproxima.

Si bien la película me gustó y tiene excelentes elementos técnicos, una historia que logra atraparte, un giro argumental inesperado y buenas actuaciones, el final es algo cliché pues ya lo hemos visto en otras obras con la misma temática, de hecho varios de sus argumentos centrales son reciclados de otras obras, sólo que como logra darles su propio toque no se notan tanto. Además de que hay un par de incoherencia en la trama. No obstante, considero que es una buena recomendación para quien quiera ver una buena película de Ciencia Ficción que no sea parte de una saga, tenga un toque medio de complejidad y una estética pulcra y limpia.

Pasajeros

Título Original: Passengers.
Género(s): Ciencia Ficción, Romance, Drama.
Director: Morten Tyldum.
Emisión: 2016.
Duración: 116 minutos.
Extras:

No escuché buenas críticas sobre esta película cuando salió, la mayoría de los comentario la tachaban como una película mala, sobre todo porque su historia era un refrito más en una época en la que estábamos viendo muchas cosas que se parecía a los grandes clásico del siglo pasado, como Life. Así que por mucho tiempo no tuve interés en verla, hasta que empezó a aparecen en mis recomendaciones de Netflix y una tarde donde quería ver algo a lo que no tuviera que prestarle demasiada atención decidí que sería un buen momento, sobre todo porque desde Mars me quedé con ganas de ver más cosas sobre viajes espaciales.

La calidad técnica del filme es muy buena, incluso toda la parte digital me pareció excelente. Visualmente la película es muy hermosa, y aunque tiene menos escenas en el espacio exterior de lo que me gustaría, esas tomas de las estrellas lejanas siempre son un plus que echa a volar nuestra imaginación y nos hace pensar en largos e infinitos viajes espaciales. Así que al menos por ese lado la película es buena. La banda sonora tampoco está nada mal aunque no es algo que destaque en demasía. Las actuaciones están bien, aunque la calidad y originalidad de la historia demeritan mucho el trabajo actoral.

La historia toma lugar en la nave espacial Ávalon, una nave que transporta a 5000 colonizadores hacia Homestead II, la próxima nueva colonia espacial. Al parecer, en el futuro las empresas de colonias espaciales son las más redituables del mundo y poner en un nuevo planeta a un grupo de personas que desean iniciar de cero en un lugar completamente diferente parece ser un negocio millonario. La Ávalon está realizando un viaje de 120 años, para que la tripulación y los pasajeros puedan sobrevivir a la larga travesía son puestas en hibernación en cápsulas especiales, pero al atravesar una zona de asteroides la nave empieza a sufrir desperfectos.

Debido a las averías, la capsula de Jim Preston (Chris Pratt) lo despierta creyendo que están próximos a llegar a Homstead II, pero al parecer a la nave aún le faltan 90 años de viaje. Jim intenta todo para volver a dormir, pero no parece haber alternativa, al parecer pasará el resto de su vida en esa nave y morirá antes de llegar a su destino. Devastado por su realidad y con el peso de la soledad por más de un año, Jim decide despertar a una hermosa chica de la que se ha enamorado. Aurora Lane (Jennifer Lawrence) despierta creyendo que está próxima a su destino, pero al parecer todo fue un error en su cápsula, o es lo que Jim le hace creer.

Estando solos en la nave Jim logra su objetivo y Aurora se enamora de él, ambos parecen aceptar su situación y empiezan a disfrutar del viaje y su compañía mutua. Sin embargo, la nave parece que empieza a deteriorarse cada vez más rápido hasta que las fallas son tantas que un oficial de la tripulación es despertado, aunque con graves secuelas en su salud pues su capsula tuvo fallos reales que dañaros sus órganos internos. Ahora los tres deberán encontrar lo que está mal con la nave y repararla antes de que sea muy tarde.

La historia no es nada original, pues apela a la misma soledad en el espacio que ya habíamos visto de una manera magistral en Moon, incluso hay un androide que por mucho tiempo es la única voz con quien nuestro protagonista puede platicar para mantener la cordura, similar a Gerty. La otra parte, la de la supervivencia en el espacio, la vemos en The Martian. Así que ninguna de las premisas es original, ni siquiera lo de despertar a alguien para que tener compañía, de hecho todo es sumamente predecible y todo pasa justo como nos lo imaginamos y termina de la misma forma.

En los personal creo que un final dramático hubiese sido muy bueno, con alguno de los personajes quedándose sólo en la nave para siempre, pero no, al final tenemos el típico desenlace feliz que era previsible desde los primeros minutos. Esa falta de inventiva y originalidad es lo que hizo que muchos fans del género la catalogaran como una mala película, aunque yo creo que tiene un par de elementos rescatables que tampoco la hace buena. Es simplemente una película atractiva en cuanto a su parte visual y entretenida para ver en una tarde sin mayor pretensión.

A Chris Pratt ya lo hemos visto muchas veces en una nave espacial, al igual que a Laurence Fishburne, así que verlos en películas de este tipo ya se está volviendo hasta un cliché. A Jennifer Lawrence es más nuevo verla así, pero creo que Michael Sheen en su papel como en androide que atiende el bar de la nave es el más destacado. El elemento del androide o robot, voz u objeto que acompaña a un personaje solitario es un elemento recurrente en este tipo de historias, que a final de cuentas no son otra cosa que la extrapolación de un naufragio. Recordemos que la Space Opera y en generan los viajes espaciales son la continuación de los viajes el viejo oeste en las películas Western o de los viajes de exploración del nuevo mundo en los navíos de madera. Lo que tenemos aquí no es otra cosa que una película de náufragos.

Otro aspecto interesante es la soledad. Sin importar las circunstancias, al parecer es la soledad de un individuo social como el ser humano lo que lo llevan a dejar de intentarlo, mientras que una compañía, por mínima que sea, le puede dar la motivación que necesita para seguir adelante. No obstante, el aspecto que yo considero más importante es el de la razón para abandonar todo e iniciar de cero en un planeta desconocido. Dejar a tus amigos, familia y posesiones para emprender un viaje sin retorno tiene una implicación tan grande que muchas personas quizás no se atrevería a hacerlo, incluso si decides regresar a la Tierra lo harás en un futuro tan distante que será como llegar a un nuevo planeta, pero yo, y estoy seguro que muchas otras personas, seríamos capaces de dejarlo todo por, al menos, tener una vista de las estrellas desde la abrumadora inmensidad del espacio exterior.

Los viajes espaciales siempre me han maravillado, el ver planetas nuevos o el simple hecho de poder asomarme por la escotilla de una nave y ver el vacío del infinito con estrellas y galaxia a lo lejos es algo que me maravilla por completo, y si bien la película no es buena, es sumamente predecible y retoma elementos que ya habíamos visto, me permitió imaginarme viajando sin retorno a un planeta distante y eso es algo por lo que valió la pena verla. La idea de colonizar un planeta claro que llama mi atención, pero es más bien lo que se puede ver en el trayecto lo que más me ilusiona.

El Tren Infinito (primeras impresiones)

Hoy no es la típica reseña como se podrán dar cuenta —y en unos momentos explicaré el por qué— pues hay ocasiones en las que uno está en el lugar adecuado en el momento justo y tiene la oportunidad, más por suerte que por otra cosa, de ver una serie de televisión interesante, con una propuesta novedosa y mucho potencial, tanto que no quise esperar a verla por completo y decidí hablar de mis primeras impresiones luego de ver El Tren Infinito.

Hace un par de fines de semana me encontraba frente a una televisión que tiene servicio de Cable cambiando los canales rápidamente como usualmente hago, de pronto llegué a Cartoon Network y vi que estaban transmitiendo una serie con un estilo que me recordó a Hora de Aventura. Intrigado por ese estilo, me quedé viendo y noté que se trataba de una serie de Ciencia Ficción, así que me dispuse a ver el resto del capítulo, que era de una duración aproximada de 10 minutos.

El diseño, la historia extravagante que mezclaba Ciencia Ficción y mundos fantásticos me atrapo de inmediato, ver robots, gatos que hablan y seres hechos de agua me enganchó lo suficiente, y para mi fortuna ese día en ese momento estaban transmitiendo un maratón de la serie. Durante los comerciales aproveché para buscar información en Internet sobre ese interesante programa. Al leer la lista de episodios me percaté de que yo había empezado a ver desde el capítulo 3 o 4 más o menos y seguí hasta lo que creo es el final de la primera temporada, o al menos hasta el capítulo que emitieron en ese maratón.

Lo que me fascinó de la serie además de su diseño, fue el manejo tanto de su historia como de los elementos de ficción de los que hace uso, sobre todo aquellos retomados de la Ciencia Ficción y que no son precisamente para niños, pues algunas criaturas y personajes llegan a ser algo aterradores. Toda esa conjunción de elementos tan dispares logra un resultado que es de alabar, pues resulta una propuesta interesante, atractiva y muy necesaria para que las audiencias más jóvenes se enamoren de éste tipo de géneros. Sin olvidar el formidable y muy bien pensado desarrollo de todos los personajes, sobre todo de la protagonista, Tulip, una audaz e inteligente jovencita pelirroja.

Infinity Train es una serie de Cartoon Network estrenada en agosto de 2019, luego de que su episodio piloto se volviera popular hacer ya algunos años. La premisa de la serie es la de una niña muy inteligente que apela al conocimiento científico para encontrarle una explicación a todo, por alguna razón entra a un extraño tren, en el cual dentro de cada vagón hay todo un universo completamente diferente, con sus propias leyes de la física y habitantes muy peculiares.

Lo primero que pensé fue en la película Snowpiercer, pues lo de un tren infinito donde en cada vagón hay algo distinto me lo recordó. Pero los vagones cambian de lugar y para lograr atravesarlos y llegar al frente se deben resolver acertijos como en la película El Cubo, aunque menos letales. Algunos personajes me recordaron obras como The Matrix o The Thing, mientras que otros junto a diversos escenarios me remitieron a esas viejas obras ochenteras de Fantasía Épica Espacial, muy al estilo de lo que hacía Moebius pero con un diseño para niños.

La serie es como un collage que los amantes de la buena Ciencia Ficción van a disfrutar pero que al mismo tiempo tiene ese estilo moderno y ligero que atrapará al público infantil. Pero lo que me parece más importante es que el mundo que logra generar con ese tren infinito en el que cada vagón aloja un universo entero, resulta sencillamente una idea magnífica, pues permite que la serie se expanda tanto como quiera, y que pueda ir desde una aventura altamente tecnológica a una aventura de fantasía épica estilo medieval, o desde una historia de terror plagada de monstruos a un mundo onírico alejado de la realidad material.

Sin duda una maravillosa obra que promete mucho y tiene el potencial para convertirse en la serie de aventura que ocupe el lugar que Hora de Aventura dejó, pero ahora desde una perspectiva más científica. Espero poder ver la primera temporada completa muy pronto para escribir una reseña y posiblemente algún ensayo más pues la serie simplemente lo vale.

7 Seeds

Título Original: セブンシーズ (Sebun Shîzu).
Género(s): Ciencia Ficción, Drama.
Director: Yukio Takahashi.
Estudio: Gonzo.
Emisión: 2019.
Duración: 12 episodios.
Extras:

Debo admitir que después de ver Marte me quedé con ganas de ver más cosas espaciales, por lo que gran parte del mes creo que tendrá reseñas del mismo tema. Sin embargo, si bien esperaba que 7 Seeds fuera una serie postapocalíptica sobre la supervivencia de un grupo de personas en otro planeta, resultó ser algo un tanto diferente a lo que yo deseaba ver. La serie está basada en el manga homónimo de Yumi Tamura, publicado por Shogakukan desde 2001.

Siendo sincero el diseño de personajes no me gustó en un principio, pero al pasar de los capítulos creo que me terminé acostumbrando a él. La música es aceptable aunque a mí no me impresionó realmente y la calidad de los escenarios está bien pero tampoco es la gran cosa, aunque se agradece tener una serie que se desarrolle en diversos ambientes naturales plagados de peligros en lugar de los típicos vecindarios japoneses llenos de edificios departamentales donde suelen desarrollarse gran parte de las series actuales.

El diseño de personajes es la parte más interesante, pues si bien tenemos una diversidad muy amplia en estos, cada uno responde a una necesidad argumental y tiene una utilidad y un papel importante en la supervivencia del grupo. Y aunque no dejan de caer en clichés, varios de ellos tienen historias interesantes, pasados trágicos o un crecimiento adecuando en esta primera temporada, salvo uno que me pareció desesperante pues es el típico traumadito que no puede superar su pasado.

La serie nos narra las aventuras de cinco grupos de sobreviviente, personas que fueron elegidas para un proyecto experimental del gobierno con el fin de garantizar la supervivencia de la raza humana luego de que se descubriera el inminente fin a causa de un meteorito. Los elegidos integraron cinco grupos: primavera, verano A, verano B, otoño e invierno, y fueron criogenizados para despertar cuando la vida en la tierra fuese posible nuevamente.

Cada grupo está integrado por personas diversas con habilidades especiales, algunas de ellas útiles para sobrevivir y hacer frente a los peligros, otras más relacionadas con los deportes, la ciencia o las artes, a fin de garantizar la supervivencia de una parte del patrimonio cultural de la humanidad. Verano A se integra por jóvenes especialmente preparados para sobrevivir a ese inhóspito futuro, mientras que Verano B está integrado por parias sociales sin ninguna utilidad real.

Cada grupo despertó en tiempos diferentes, por lo que algunos llevan días en ese futuro hostil, mientras que otros ya llevan varios años luchando por sobrevivir. En el grupo hay un guía que sabe lo que está pasado y debe ayudar al resto a llegar a una serie de refugios construidos en los montes Fuji de Japón, donde podrán encontrar los recursos necesarios para inician una nueva civilización. Aunque las cosas no siempre salen de acuerdo al plan y el planeta del futuro es muy distinto a lo que pudieron esperar, con peligros que pondrán a prueba a nuestros protagonistas a cada instante.

Si bien la premisa de la serie suena muy prometedora, la realidad es que algo le falta para lograr atraparte al punto de tenerte pegado a la pantalla deseando ver el desenlace de lo que acabas de ver. Por ejemplo, rápidamente tenemos los típicos conflictos de poder y los grupos humanos rivales se convierten en un peligro igual de letal de los peligros de la naturaleza, como suele verse en toda serie de supervivencia.

Muchos de los elementos ya los hemos vistos en otras series, por ejemplo, en los primeros capítulos cuando no sabíamos la razón de cómo llegaron allí los personajes, no pude evitar compararla con LOST, ni tampoco con otras series del género como King of Thorn u Origins. Aunque cuando vemos cómo las habilidades y personalidad de todos los personajes tienen un papel en la supervivencia del grupo se empieza a poner más interesante.

Hay casos particularmente buenos donde la historia de supervivencia resulta realmente dramática, como en el caso del equipo Invierno o la de los primeros sobreviviente que enfrentaron la caída del meteorito en un refugio en el cual las cosas sólo empeoraron. Ambos casos son realmente crudos, sobre todo el del refugio, pues para tratar de garantizar la supervivencia debieron hacer actos atroces. Otro aspecto que también ayuda a darle profundidad a la historia es cuando conocemos las intenciones de los creadores del proyecto y la dura infancia del equipo Verano A, que también termina por caer en un cliché, que en este caso es entrenar a niños en habilidades de supervivencia sin preocuparse por desarrollar su madurez emocional.

En conclusión, la primera temporada de 7 Seeds empieza muy floja pero se va mejorando con forme pasan los capítulos, dejándonos en un buen cliffhanger en el episodio final que por primera vez en toda la temporada sí me generó deseos de saber qué más va a pasar. Espero que en la segunda temporada veamos una realidad más cruda, con un poco menos de ese trasfondo romántico que da esperanzas a ciertos personajes, pues si bien la historia promete, no logró ganar mi atención al cien por ciento.

Inferno Cop

Título Original: インフェルノコップ (Inferno Koppu).
Género(s): Comedia, Ciencia Ficción, Sobrenatural.
Director: Akira Amemiya y Hiroyuki Imaishi.
Estudio: Trigger, CoMix Wave Film.
Emisión: 2012-2013.
Duración: 13 episodios.
Extras:

El estudio Trigger nos tiene acostumbrados a series originales que rompen con el estándar del anime comercial que impera hoy en día. Desde sus más famosas obras como Little Witch Academia o Kil la Kill, hasta historias realmente raras pero divertidas como Luluco. Inferno Cop pertenece a este segundo grupo, pues nos muestra una historia completamente descabellada, inverosímil, exageradísima pero muy divertida.

El estilo de animación es lo primero que destaca, pues además de que los capítulos son muy cortos y tienen diferente duración, entre dos y doce minutos, el que los personajes sean simples recortes que no se mueven lo hace aún más original. Todos los personajes parecen ilustraciones de cómic que alguien recortó en Photoshop y empezó a mover sobre escenarios que también parece salidos de una tira cómica, muy experimental para mi gusto pero divertido. Los únicos elementos realmente animados son las explosiones.

Dicho estilo de animación a mí me pareció bastante gracioso, pues me recordó a esos luchadores de plástico que suelen vender en los tianguis mexicanos que no se mueven pero que les han regalado varias horas de diversión a muchos niños. Aquí es un poco similar, todos los personajes tienen sólo una pose y ni siquiera mueven la boca cuando hablan, pero eso le da un toque de cine Serie B, de eso que antiguamente se llamaba Grindhouse, pero en anime. Y tampoco debemos olvidar la música que es fabulosa y le va muy bien a la obra.

La historia toma lugar en una ciudad donde la policía es completamente incompetente y los maleantes hacen lo que quieren, pero para fortuna de Jack Knife Edge Town un policía salido del mismísimo infierno está dispuesto a hacer lo que sea para impartir justicia, Inferno Cop. El policía del infierno no sólo quiere atrapar criminales, sino vengar la muerte de su familia a manos de una organización de maleantes que buscan apoderarse del mundo llamada Souther Cross.

Como podemos ver, la premisa es muy simple, aunque rápidamente escala a cosas totalmente descabelladas y súper exageradas sumamente hilarantes. Inferno Cop me recuerda a Judge Dredd, Souther Cross es como una mezcla de la Patrulla Roja de Dragon Ball y los malos del juego Metal Slug, mientras que los elementos disparatados que vemos y la forma en que la historia pasa de una cosa sin sentido a otra aún más rara es similar a lo que vemos en películas como Kung Fury o Turbo Kid. Con un humor que no es para todos pero a quienes les guste lo van a disfrutar mucho.

Los villanos son bastante inverosímiles, pero justo son esas exageraciones las que los hacen divertidos. Además de los villanos hay otros elementos geniales, como que Inferno Cop hace un salto en el tiempo de 2012 a 2087, es modificado al estilo Robocop, trata de sobrevivir a un apocalipsis zombi, se enfrenta Mecha Cop, un robot del futuro enviado para asesinarlo (como en Terminator), ambos viajan al pasado y se enfrenta a dinosaurios con nombres complicadísimos, hacen enojar al mismo Dios en persona y enfrentan su ira, llegan al infierno, Inferno Cop regresa al plano terrenal y conoce a un nuevo compañero, viajan a Egipto, pelean contra momias al estilo de Mario Bros, regresa a su ciudad natal que es atacada por Xenomorfos, compite en una carrera de la muerte como en Death Race y desata el tercer fin del mundo, similar al Tercer Impacto en The End of Evangelion.

La serie escala muy rápido de un policía con poderes del infierno que lucha contra el crimen y busca venganza a un policía con poderes del infierno capaz de desatar el Tercer Impacto y llevar a cabo el Proyecto de Instrumentalización Humana. Me encanta que Trigger siempre ha sido muy autorreferente y en esta ocasión además de los guiños a muchas obras de Hollywood y del cine independiente Serie B, hace referencia a sus propios origines, recordemos que el estudio se formó con antiguos integrantes de Gainax.

La serie es muy buena, se ve en una tarde pues los trece capítulos duran menos de una hora y sin duda te harán reír, ya sea por su inusual estilo de animación que intenta lucir chafa a propósito, su comedia exagerada, las referencia a obras de la cultura pop y del anime o por la forma en que pasa de un tema o enemigo a otro tan rápido que resulta tonto pero divertido. Una gran recomendación para los fans de este estudio y para quienes guste de este tipo de obras cuyo humor está fuera del canon.