Arrival

Título Original: Arrival.
Género(s): Ciencia Ficción, Drama.
Director: Denis Villenueve.
Emisión: 2016.
Duración: 116 minutos.
Extras:

Basada en la novela Story of Your Life de Ted Chiang, La Llegada es un de las más espectaculares películas de Ciencia Ficción en la historia del cine, y no porque presente efectos especiales espectaculares, sino por contar una historia compleja, dramática y llena de elementos científicos que la convierten en una verdadera obra de arte que raya en la Ciencia Ficción Dura, cosa que en medios audiovisuales es muy, muy difícil lograr.

La calidad técnica es espectacular, el uso de pantalla verde es mínimo y  la mayoría de los escenarios, sobre todo la nave extraterrestre, son reales, lo que mantendrá su nivel de calidad por muchos años. La estética es simple y hasta cierto punto minimalista, pero dada la gran calidad argumental del guion no necesita de naves rebuscadas ni escenarios exagerados. Su simpleza termina por ser una de sus mejores virtudes. La actuación es sublime y el hecho de que el papel principal lo tenga una mujer nos demuestra que las féminas siempre han ocupado los papeles más importantes en la obras de este género. La música es muy buena y el diseño de la nave y los extraterrestres resulta inmejorable y totalmente original.

La historia gira en torno a Louise Banks (Amy Adams), una lingüista que trabajó para el ejército traduciendo mensajes enemigos. Un día empiezan a aparecer unas entrañas y alargadas naves construidas con lo que parece ser un tipo de piedra por todo el planeta. Las doce naves extraterrestres permanecen levitando sin hacer nada durante algún tiempo. El desconcierto provocado por la llegada de los visitantes genera caos en todo el mundo, los ejércitos y gobiernos intentan mantener controlada a la población mientras buscan averiguan a qué vinieron los alienígenas.

Ya que Louise es reconocida por ser la mejor traductora del ejército, es reclutada para entrar a la nave y tratar de entablar comunicación con los heptápodos, dos seres con siete extremidades que tripulan la nave. Cada 18 horas una compuerta se abre y permite la entrada a los terrícolas. Luego de muchas sesiones, Louise logra averiguar que los heptápodos tiene un lenguaje escrito que termina por descifrar, pero sus traducciones la llevan a una palabra recurrente que genera alarma entre las fuerzas armadas de todo el mundo: arma.

Louise descubre que al aprender el lenguaje de los visitantes empieza a percibir el tiempo de forma diferente y tiene visiones del futuro. El arma no era un elemento de destrucción, sino la habilidad de comprender y percibir el tiempo de formas que nunca hubiéramos imaginado, el lenguaje que nos heredaron los heptápodos era esa arma, con la cual tendríamos que ayudarlos en un futuro lejano. No obstante, para que los humanos podamos comprender todos los secretos de su lengua debemos trabajar juntos como especie y compartir la información que cada una de las doce naves dejó en la tierra, como rompecabezas. Louise logra que el ejército colabore con sus homólogos en otros países y las naves desaparecen sin dejar rastro.

Es un poco obvio el mensaje de unidad como humanos para evitar una guerra con los heptápodos y sobre todo para compartir la información fragmentada que cada nave dejó tras de sí. Pero se hace una brutal critica el miedo innato que los humanos tenemos a lo desconocido; cuando las naves llegaron el primer pensamiento fue el de atacarlas antes de que nos invadan. Cuando no comprendemos algo solemos tenerle miedo, pero para comprender a una raza extraterrestre primero tenemos que poder comunicarnos con ella, allí es donde toma vital importancia el lenguaje.

Hemos visto que las diferentes historias de ciencia ficción retoman un elemento específico como eje de su historia, pero que este elemento sea el lenguaje y la ciencia que guía a la historia sea la Lingüística resulta algo tan novedoso que de hecho es difícil imaginar que una obra pudiera ser tan magistral basada únicamente en un proceso de traducción. La Lingüística, como disciplina antropológica, requiere de un trabajo de campo que nos permita no sólo aprender palabras y significados, sino acércanos a la forma de ver el mundo que tienen  otras culturas, en este caso una civilización que no es de este planeta.

La manera en que los realizadores construyeron la escritura de los heptápodos en verdad refleja su visión del mundo y su percepción del tiempo, pero sobre todo vincula al lenguaje con la relatividad. Esa escritura semasiográfica de forma circula donde el principio y el fin comparte un mismo punto me pareció sencillamente maravillosa. Si le metemos cuestiones lingüísticas a una obra de ciencia ficción la haremos muy compleja, si le metemos cuestiones de viajes temporales la cosa se complica aún más, pero si convinimos ambas tendremos una brutal obra maestra de Ciencia Ficción Hard.

La idea fundamental del filme es que la lengua que hablas determina en gran parte tu forma de pensar y entender el mundo. Cuando Louise aprende el idioma de los heptápodos empieza a percibir el mundo y el tiempo de forma muy distinta. Louise puede ver fragmentos de su futuro y eso le permite saber el trágico destino que le espera a su hija. Y aquí es donde surge la verdadera esencia del filme, pues más que una obra de ciencia ficción sobre extraterrestres es un drama que nos pregunta si aun sabiendo lo que nos espera en el camino estaremos dispuestos a recorrerlo y apostar todo a pesar de saber que terminaremos por perderlo. El drama de trasfondo y esos flash-backs que en realidad no lo son, resultan ser la verdadera historia.

Hay un cierto grupo de obras de Ciencia Ficción que tienen historias muy dramáticas como trasfondo, Interstellar o Another Earth, son ejemplos de eso que el propio productor y guionista de este filme denomina como Ciencia Ficción Intelectual. Y es que este tipo de obras hacen una apuesta inicial antes incluso de ser terminadas, apuestan a que su público es un público inteligente y consumirá su historia a pesar de ser densa y compleja tanto en un sentido científico como en uno emocional. Aquí no se trata de tener grandes efectos, sino historias complejas que te obligan a pensar por ti mismo cuál fue el mensaje o la crítica social. Todos estos aspectos hacen de Arrival una formidable obra que no se pueden perder y de la que hay mucha tela de donde cortar.

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Pláticas de Ciencia Ficción 05: Exoarqueología

En 2015 asistí a una conferencia titulada “Los Arqueólogos en la Cinematografía” impartida en la Cineteca Nacional por el Arqueólogo Luis Alberto López Wario. En ella el colega hacía una repaso por todas las cintas en las que hubiese participado algún arqueólogo como personaje principal, algunas era muy populares como Indiana Jones, mientras que otra era más desconocidas. Lo interesante para mí fue que algunas pertenecían al género de la Ciencia Ficción.

Luego de esa conferencia empezó a surgir en mí el interés por ahondar en la arqueología hecha en el espacio. Contacté al arqueólogo para grabar un podcast para hablar más al respecto pero por diversos motivos laborales de parte de ambos nunca pudimos llevarlo a cabo. Sin embargo, seguí cuestionándome sobre si la Exoarqueología es la arqueología hecha en el espacio sólo a sociedades extraterrestres o también a sociedades humanas, así que en el programa de hoy desgloso los diferentes términos de estas arqueologías ficticias que quizás en algún futuro dejen de serlo.

NOTA ACLARATORIA: Si bien el término que yo uso en el video es Exoarqueología (por hacerse fuera del planeta) otro término muy popular en videojuegos es Xenoarqueología (como en Dead Space 3), que hace referencia únicamente a la arqueología hecha hacia sociedades extraterrestres. Si la arqueología de sociedades extraterrestre se hace en la tierra puede denominarse arqueología de lo extraterrestre, como lo menciono en el video, o bien Xenoarqueología.

NOTA 2: Si bien durante el video llamo a la Exoarqueología como una ciencia ficticia, en realidad es una variante arqueológica hipotética susceptible de llevarse a cabo. Sin embargo, para ello primero tenemos que encontrar vida extraterrestre que haya desarrollado una cultura material o desarrollar la tecnología para viajar a otros planetas y colonizarlos.

Patema Inverted

Título Original: サカサマのパテマ (Sakasama no Patema).
Género(s): Ciencia Ficción, Distopía, Drama.
Director: Yasuhiro Yoshiura.
Estudio: Purple Cow Studio Japan.
Emisión: 2013.
Duración: 99 Minutos.
Extras: Patema Inverted: Beginning of the Day.

Publicada originalmente como un ONA llamado Patema Inverted: Beginning of the Day, con un total de cuatro episodios de seis minutos que narran los primeros 24 minutos de la historia, Patema Inverted es el primer largometraje de Yasihiro Yoshiura, quien anteriormente ya se había ganado la atención del público por la miniserie Eve no Jikan y por sus geniales y un tanto sombríos cortometrajes de Ciencia Ficción. Esta es su primera obra no producida por Studio Rikka.

Las obras de Yasuhiro siempre han destacado por su asombrosa calidad de animación y los nítidos y muy detallados escenarios que utiliza, llenos de tubos, pasillos oscuros y cosas viejas y oxidadas que le dan un toque industrial propio del Cyberpunk. Sin embargo, esta obra no pertenece a ese género, pues a pesar de tener el mismo tipo de escenarios es más luminosa y  con una historia que intenta dar un mensaje de unidad y esperanza.

La música es muy buena y el diseño de personajes también, aunque ya es ligeramente diferente a ese estilo tan marcado que Yoshiura había estado usando en todas sus obras desde Mizu no Kotoba, no obstante desde el primer momento podemos advertir que el trabajo pertenece a este aún joven director. Patema Inverted demuestra el crecimiento y la madures en el estilo y calidad en general que Yasuhiro ha alcanzado con el paso del tiempo. Además, es la obra menos oscura e intrincada de toda su filmografía, lo cual resulta refrescante y sumamente entretenido.

La historia gira en torno a Patema, una joven muy inquieta que gusta de explorar las zonas prohibidas de su comunidad. Su padre era antiguamente el líder del grupo pero ella siempre se sintió muy identificada con los deseos de exploración de un hombre llamado Lagos a quien admiraba. Ella y toda su comunidad son conocidos como los subterráneos y viven debajo de la tierra. Sobre ella, en la superficie, se localiza la nación de Aiga, con la que tienen muchos conflictos. Los subterráneos tienen prohibido ir a la superficie pues la gravedad aplica en sentido contrario para ellos y si se caen flotaran al cielo hasta perderse.

Aparentemente en el año 2067 un experimento con la gravedad destruyó al mundo. Los sobrevivientes se dividieron en dos, aquellos que habían sido afectados por la gravedad y flotaban sin control por el cielo y aquellos cuyos pies seguían anclados al piso. Para evitar salir volando hacia el espacio, los invertidos se refugiaron en el subsuelo y construyeron toda una civilización subterránea pero de cabeza. Los objetos sufrieron el mismo destino, aquellos fabricados en Aiga flotaría en los túneles de los subterráneos, y aquellos fabricados bajo la superficie flotaría hasta el cielo en Aiga.

Patema es atacada por un guardia de Aiga y cae por un agujero hasta salir flotando en la superficie. Allí se encuentra a un chico de nombre Age que la sujeta para evitar que flote hacia el cielo. Age lleva a Patema a una bodega donde la oculta, pero el líder de Aiga la descubre y toma presa. Para los habitantes de la superficie todo aquel cuya gravedad se había invertido era un pecador que estaba siendo castigado, por eso Ishikawa, el líder, la captura.

Porta, el mejor amigo de Patema viaja hasta Aiga para rescatarla, allí se encuentra a Age y unen fuerzas para recuperar a su amiga. Sin embargo, Ishikawa provecha la misión de rescate de los chicos y los sigue hasta el subsuelo para encontrar dónde se ocultan los invertidos y poder por fin destruirlos a todos. Al final una serie de inesperados giros argumentales cambia por completo la orientación de todo lo que creíamos estaba de cabeza.

La idea de cambiar la orientación de los escenarios y que el arriba se vuelva abajo es sencillamente fabulosa, los movimientos de cámara y el diseño no reducen en lo más mínimo su calidad a pesar de que la pantalla gira 180° en repetidas ocasiones. Y aunque en un principio es algo confuso saber cuál es la orientación correcta, pronto aprenderemos a reconocerla. Este cambio de orientación y el hecho de dividir a la sociedad por la forma en que funciona la gravedad en ellos es algo muy original que en verdad vale la pena ver.

Además de la inversión de la gravedad y los espectaculares escenarios, tiene curiosos y divertidos toques de comedia, lo que contrasta con la gris y apagada sociedad de Aiga, donde se mantiene un control sumamente represivo en contra de sus habitantes, a quienes se les tiene prohibido mirar al cielo o siquiera pensar en volar por miedo a cometer un pecado y salir flotando hacia las nubes. Como en toda distopía que se respete, cualquiera que se atreve a pensar de forma diferente es erradicado para evitar que sus ideas contrarias desestabilicen la aparente perfecta sociedad.

La construcción social de Aiga es la parte más compleja del filme y con más referencias a otras obras de Ciencia Ficción, pues tiene un adoctrinamiento muy propio de Huxley y una represión inspirada en Orwell. Aunque en esencia no es tan oscura ni psicológica como las primeras obras del director, e incluso aquí se permite el lujo de dar un mensaje sobre amistad, unidad, entendimiento y aceptación, pero sin dejar de ser en extremo crítica. Sin duda una de las mejores obras de Yasuhiro Yoshiura, pues tiene un trasfondo complejo y giros argumentales que lo cambian todo, pero al mismo tiempo es fácil de entender y, sobre todo, resulta sumamente entretenida y emocionante.

Splice

Título Original: Splice.
Género(s): Ciencia Ficción / Ciencia Ficción Social / Biopunk, Drama.
Director: Vincenzo Natali.
Emisión: 2009.
Duración: 104 minutos.
Extras:

Splice es una película Biopunk que tiene todo para convertirse en un clásico imprescindible dentro de género, aunque no haya recibido la popularidad que merece. Se trata de una obra sencilla, emocionante y sumamente entretenida que, como otras obras de su género, hace una fuerte crítica moral a los límites que la ciencia debería tener cuando trata con seres vivos.

Su calidad técnica es muy buena, sus efectos son naturales y realistas, la música hace un buen trabajo y tanto el diseño de personajes como las actuaciones están muy bien. La caracterización de la criatura es fabulosa y los escenarios cumplen pese a no ser realmente impresionantes.

La historia gira en torno a Clive y Elsa, un matrimonio de bioquímicos que trabajan para una empresa farmacéutica creando híbridos a partir del ADN de diferentes especies animales y vegetales con el fin de obtener una encima con la cual crear medicinas para el ganado. Ambos científicos crean a una pareja de “gusanos” de los cuales extraerán las sustancias que necesitan, pero su ambición por llevar la manipulación genética a un siguiente paso evolutivo los obliga a continuar sus experimentos a escondidas.

A pesar de las órdenes de sus superiores, los científicos usan ADN humano para su híbrido secreto. Sin embargo, todo se sale de control y lo que sería una simple prueba de fertilización da como resultado a una criatura de aspecto humanoide que se desarrolla sumamente rápido. Estando conscientes de que la criatura moriría en poco tiempo, deciden ocultarla en el laboratorio para observar su ciclo de vida. Con el paso de los días la criatura empieza a tener el comportamiento de una pequeña niña, siendo capaz de entender el lenguaje e incluso deletrear cosas.

La pareja terminan por encariñarse con la criatura a la que empiezan a tratar como a una hija, e incluso la llaman Dren. La niña se desarrolla a gran velocidad y al cabo de unas semanas ya es toda una mujer. Para mala fortuna de los científicos y empresarios el comportamiento de Dren se empieza a salir de control, al igual que el sentido de moralidad de los investigadores que la crearon, lo que termina en un desenlace fatal y con un retorcido e inesperado giro sexual.

Durante todo el filme siempre está presente la idea de lo moral y lo éticamente correcto. Los científicos se cuestionan en todo momento si lo que hacen al mantener al experimento vivo está bien. No obstante, llega un punto en el que los límites entre el bien y el mal se vuelven difusos y tanto Clive como Elsa terminan comportándose como verdaderos monstruos con la letal creatura que ellos mismos crearon.

Como es una obra Biopunk, es de esperarse ese cuestionamiento y conflicto entre lo correcto, lo incorrecto y las fronteras que la ciencia no debería rebasar y sobre qué tan válido es romper algunas leyes en pro de un aparente bien mayor. Sin embargo, a pesar de que el experimento se sale de control y tiene resultados mortales (como en casi todas las obras del género), Splice toma un camino algo diferente, pues no es una película de un monstruo acechando gente, es una película de gente siendo cruel con un monstruo.

Además del aspecto biológico, hay otra lectura que se le puede dar a la película, pues al final la pareja de bioquímicos y la criatura terminan por tener una relación como de familia, con las típicas peleas, regaños y berrinches, además de un desconcertante comportamiento incestuoso. Una grandiosa recomendación para quien quiera empezar a adentrarse en el mundo del Biopunk, pues es un obra ligera, con los tópico clásicos del género abordados de forma directa y sencilla, acción constante, buenos efectos y giros argumentales inesperados que la hacen realmente entretenida.

Life: Vida Inteligente

Título Original: Life.
Género(s): Thiller, Survival-horror.
Director: Daniel Espinosa.
Emisión: 2017.
Duración: 103 minutos.
Extras: –

Existen numerosos iconos inolvidables del cine de ciencia-ficción que, aunque a su vez fueron reensayos o mezclan numerosos elementos de material anterior, consiguen sobrepasar a los originales para convertirse en obras de culto como Alien, La Mosca o Star Wars. Existen otras que por diversos factores no consiguen resaltar o que quizás llegaron demasiado tarde y de inmediato son catalogadas como copias descaradas que buscan colgarse de la fama de algún clásico.

En esta época donde presenciamos el resurgimiento de grandes series como las ya mencionadas, suelen aparecer otras películas que rápidamente pasan desapercibidas, muchas de ellas con justa razón. Life fue una de ellas, catalogada como otro intento de copiar Alien: El Octavo Pasajero y junto con el anticipado estreno de Alien: Covenant pronto pasó al olvido. El hype por Covenant desapareció rápidamente luego de un par de semanas en taquilla y entonces decidí darle una oportunidad a esta cinta.

Un grupo de científicos a bordo de la Estación Espacial Internacional tiene la misión de analizar muestras del suelo marciano recuperadas recientemente. Las muestras llevan consigo una forma de vida unicelular en aparente hibernación. Maravillados por el descubrimiento, consiguen reanimar al extraterrestre. La criatura crece rápidamente y resulta ser más inteligente de lo esperado. Pronto las cosas se salen de control, se cometen errores y ahora la tripulación está encerrada con un monstruo abordo.

El resto de la cinta toma muchos clichés del genero y de forma inevitable transcurre justo como lo esperamos. Los personajes no son memorables y toman una serie de decisiones cuestionables que nos hace perder toda esperanza en ellos; en fechas recientes esta ha sido una crítica recurrente hacia todo tipo de cintas ambientadas en el espacio, los fans analizan minuciosamente la película desde un punto de vista “científico” y terminan decepcionados.

Sin embargo, Life no busca ser una película con tintes realistas en el espacio como quizás lo fueron The MartianInterstellar, Gravity o (lo intentó ser) Alien: Covenant, sino una película de monstruos reminiscente de las clásicas Serie B de los noventas y eso lo consigue en todo momento. El argumento y los personajes son flojos, pero los escenarios, iluminación y sonido son bastante buenos, a pesar de que el CGI empleado para dar vida al antagonista disminuye en calidad por momentos.

La criatura es lo suficientemente original para mantenernos interesados en el filme. Comienza como una simple célula que va evolucionando hasta adquirir diversas formas; su batalla por la supervivencia contra los humanos es muy entretenida de observar, pues en varias ocasiones demuestra ser más racional y astuta que sus oponentes. Puede que su diseño no inspire horror a primera vista, pero funciona muy bien en los escenarios escogidos para las escenas en que aparece.

Life no es una de las mejores películas de ciencia-ficción en los últimos años, pero si un thriller espacial bastante entretenido que retoma muchos elementos clásicos, donde es más fácil aliarse con la criatura para ver como devora sin remordimiento a los ilusos que perturbaron su sueño. Aunque el argumento es predecible, o mejor dicho, inevitable, la cinta aporta suficiente variedad e incluso cuenta con un giro final al estilo de las viejas películas de monstruos.

Dejando a un lado las comparaciones, Life es una película palomera decente, fácil de digerir y sin muchas complicaciones que nos permite pasar un buen rato disfrutando del ataque imparable del intrigante calamar marciano, criatura que se gana el título de verdadero protagonista; y aunque el final queda abierto para poder desarrollar una secuela, quizás sea mejor dejarla como una única historia que vale la pena volver a vivir de vez en cuando.

Pláticas de Ciencia Ficción 03: Películas que no son Ciencia Ficción

La Ciencia Ficción como género es usado dentro de la industria cinematográfica y televisiva, sobre todo en el apartado de ventas, como un elemento para clasificar a un conjunto de películas que comparten los mismos clientes potenciales. En teoría de géneros se usa para clasificar obras con características visuales, temáticas y argumentales similares. Sin embargo, el uso más común es el primero y es el que la gente considera como correcto. En otras palabras, podemos decir que hay dos tipos de obra de Ciencia Ficción, las que son Ciencia Ficción y las que se venden como Ciencia Ficción aunque estrictamente no lo sean.

En el video de hoy les hablo de algunas de las obras cinematográficas más famosas y que generalmente son consideradas Ciencia Ficción, e incluso sus portadas figuran como las imágenes más representativas de este género. La máxima obra de George Lucas, Star Wars, Mad Max: The Road Warrior (George Miller, 1981), Children of Men (Alfonso Cuarón, 2006), Gravity (Alfonso Cuarón, 2013), entre muchas otras, han sido catalogadas como Ciencia Ficción sin realmente serlo. En el episodio de “Pláticas de Ciencia Ficción” de hoy, explico por qué no pertenecen a dicho género.

Pláticas de Ciencia Ficción 02: Extraterrestres no es igual a Ciencia Ficción

Partamos de un elemento muy sencillo. La ciencia acepta la probabilidad de que existan formas de vida en otros planetas, dicha hipótesis es comprobable y como tal es factible de generar una línea de investigación científica. Por ende, el tema de la vida extraterrestre no es ficción, incluso existe una disciplina científica que se dedica a estudiar la posibilidad de encontrar estas formas de vida, algunos la conocer como astrobiología, aunque también es llamada exobiología o bioastronomía. Si existe una ciencia para buscar vida extraterrestre, entonces un libro o una película con temática de alienígenas no precisamente será Ciencia Ficción.

De manera simple: una obra donde salgan extraterrestres sólo será Ciencia Ficción si existe una ciencia ficticia o, en dado caso de que no sean tan estrictos, una tecnología ficticia. Si la ciencia o la tecnología ficticia son humanas será Ciencia Ficción sin más, pero si la humanidad no presenta este avance y son los extraterrestres quienes tienen dichas tecnologías, la cosa se pone mucho más ambigua. No obstante, hay obras en las que ni los humanos ni los alienígenas presentan tecnologías o ciencias ficticias, esas obras no son Ciencia Ficción.