Cowboy Bebop

Título Original: カウボーイビバップ (Kaubôi Bibappu).
Género(s): Ciencia Ficción / Space Opera / Western Espacial, Neo Noir.
Director: Shinichiro Watanabe.
Estudio: Sunrise.
Emisión: Abril 1998 – Abril 1999.
Duración: 26 Episodios.
Extras: Cowboy Bebop: The Movie.

Fuera de las obras de Leiji Matsumoto, el mejor y más digno representante del Western Espacial es sin duda alguna Cowboy Bebop. Sin embargo, a pesar de pertenecer a la variante más común del Space Opera juega con otros géneros, como el Cine Negro y también se acerca a lo gore y a una Ciencia Ficción más cruda de tintes biopunk. Esa fabulosa mezcla de géneros aunado a una historia entretenida y a una calidad sobresaliente hacen de esta serie uno de los clásicos indiscutibles de la animación japonesa.

La calidad técnica es fabulosa, pues su animación es fluida, agradable y llena de detalle. Aún hoy, a 20 años de su estreno, se sigue viendo actual. La música es algo poco habitual, pues se remite a Jazz o Blues, a los que no estamos acostumbrados a escuchar en este tipo de obras pero que curiosamente van perfecto y le dan un toque único e inigualable, que además le permite pasar de la Ciencia Ficción de tintes gore, a un Neo Noir con intriga policiaca o a un Western en toda regla. Su mezcla de escenarios la hacen ecléctica y eso le da ese toque tan original y característico.

Uno de los aspectos técnicos más destacables y que a mí en lo personal que pareció fabuloso fue el diseño de los escenarios. Por una parte tenemos una tierra que fue destruida y está llena de ruinas y agua, tenemos el espacio profundo y el interior de las naves, y tenemos a Marte y al resto de planetas colonizados por la humanidad, cuyo diseño en ocasiones te hace olvidar que estás viendo una Space Opera. Marte es una ciudad de estética Cyberpunk que nos recuerda a Ghost in The Shell, la tierra se parece al Tokio destruido de Evangelion y los otros planetas van de lo Noir a lo Western.

El diseño de personajes es sumamente bueno. Desde el aspecto visual hasta las personalidades tenemos una construcción fascinante que no se encasilla en estereotipos, pues cada uno tiene una personalidad definida, pero también matices y conflictos personales sobre su pasado que afortunadamente se ven obligados a enfrentar en algún momento de la serie, haciéndolos crecer e impulsando la historia hacia adelante.

La historia trascurre en 2071 y gira en torno a dos cazarrecompensas: Spike, ex miembro de un sindicato criminal conocido como Dragón Rojo, y Jet, un ex policía dueño de la nave en la cual viaja llamada Bebop. Ambos viajan por el espacio atrapando criminales y viviendo de las recompensas. Sin embargo, su vida rutinaria se ve alterada cuando una serie de eventos hace que a su nave se integren Ein, un perro de laboratorio, Faye Valentine, una mujer con amnesia que fue sometida a criogénesis luego de un accidente y Edwar, una chica que parece niño totalmente despreocupada de la vida pero experta hacker.

Los cinco personajes tendrán que viajar por el espacio capturando criminales y enfrentando toda clase de dificultades mientras conocemos poco a poco cosas sobre su pasado. Y a pesar de no llevarse bien en un principio terminan haciendo un buen equipo y saliendo abantes de cada una de sus aventuras. Los eventos tienen un triple trasfondo, por una parte tenemos la historia de Faye que se termina desvelado cuando ella recupera la memoria, Jet también muestra mucho sobre su vida pasada y sus días como policía, mientras que Spike, personaje principal, es quien conlleva la mayor carga dramática y da mucho juego a toda la historia.

En cada capítulo tenemos un evento generalmente autoconclusivo donde un criminal será el objetivo de nuestros protagonistas. La mayoría de las veces fallarán y no obtendrán la recompensa. Entre los criminales hay de todo, vendedores de droga, ladrones de mascotas, terroristas, asesinos psicópatas o fanáticos religiosos, cada uno más extravagante que el anterior. Algunos capítulos se centran en aventuras dentro de la nave o en introspecciones que van desvelando la vida personal de los tripulantes. Incluso se da el tiempo para sus breves toques de fan-service. Aunque un par de episodios si son algo oscuros, profundos e incluso existencialistas, otros más son un poco dramáticos.

Como buen Space Opera no explica prácticamente nada de su tecnología. El espectador logrará inferir que los viajes espaciales se hacen gracias a una serie de puertas hiperespaciales que conectan las diferentes colonias humanas, sabemos que hay naves y modificaciones corporales, Jet tiene un brazo biónico, pero más allá de esos nunca se da la más mínima explicación. Y la verdad no hace falta pues la historia se centra en las peleas contra los criminales y el trasfondo personal de cada personaje.

La serie es un claro ejemplo de cómo se puede crear una obra maravillosa a partir de la mezcla de géneros, buenos escenarios, personajes bien diseñados y una historia simple con un trasfondo que tampoco es complejo pero que al irse rebelando lentamente permiten crear una obra que atrapa, que te mantiene interesado en todo momento y que te obliga a encontrar tus propias conclusiones ya que no explica todo de forma directa. Sin olvidar la música, que hace que ésta sea una Opera Espacial totalmente diferente a todo lo que hayan visto.

Una recomendación obligada para todos los fan del buen anime, de ese que te deja huella y con un buen sabor de boca al poder disfrutar de una obra sin igual, original, divertida y con elementos que fascinarán tanto al fanático de la Ciencia Ficción como a los fieles seguidores del Space Opera, el Western y la novela policiaca. No en balde sigue teniendo cierta vigencia aún después de veinte años, algo que muy pocas series actuales podrán lograr.

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The Cloverfield Paradox

Título Original: The Cloverfield Paradox.
Género(s): Ciencia Ficción, Terror.
Director: Julius Onah.
Emisión: 2018.
Duración: 110 minutos.
Extras: Cloverfield, 10 Cloverfield Lane.

Cloverfield es quizás la mejor película de grandes monstruos hecha fuera de Japón, mucho mejor que las exageradas versiones norteamericanas de Godzilla. La primera entrega nos sorprendió con un excelente manejo del Found Footage, mientras que la segunda no logró el mismo éxito a pesar de todo el hype que generó antes de su entreno. The Cloverfield Paradox llegó por sorpresa luego de un anunció en el Super Bowl para su estreno directo en Netflix, lo que incendió las redes sociales de los fanáticos de la Ciencia Ficción, una excelente estrategia publicitaria para un filme que seguramente habría fracasado en taquilla de haberse estrenado en cines.

El filme tiene una gran calidad técnica, buenos efectos y un apartado sonoro que es lo más sobresaliente de toda la cinta, pues la forma en que genera una atmósfera aterradora es excelente. Lo más débil es el desarrollo de los personajes, las actuaciones no están tan mal, pero los estereotipos son tan marcados que es obvio todo lo que va a pasar con ellos al grado de llegar a resultar molesto.

La historia como tal sigue muy desapegada de la primera entrega, como pasó con 10 Cloverfield Lane, pues parece que todo ocurre en el mismo universo pero nada concuerda como tal, aunque esta entrega trata de explicar un poco el origen de lo que ocurre en la primera película, sin realmente hacerlo pues lo que vemos en pantalla sólo nos da pauta para inferir qué originó todo, pero no hay una coherencia lineal concreta de momento.

La historia toma lugar en un futuro no tan distante en el que la crisis energética ha llevado a la humanidad al borde del colapso, los países están a punto de desatar una guerra y cientos de personas mueren de hambre, aunque en las escenas de la tierra las cosas no se ven tan mal. Para solucionar la inminente caída de la humanidad un grupo de países ponen en órbita una estación espacial equipada con un acelerador de partícula con el cual tratan de generar energía ilimitada para resolver la crisis. El grupo de astronautas está integrado por científicos rusos, brasileños, franceses, alemanes, chinos y estadounidenses, los cuales están estereotipados a más no poder.

Luego de un par de años en el espacio los recursos empiezan a terminarse y el acelerador no ha logrado funcionar, conscientes de que sólo tienen un par de oportunidades más, los científicos hace un nuevo intento que por fin parece tener éxito, pero un inesperado error ocurre y son transportados a otra dimensión, generando con ello una paradoja, donde las dos dimensiones tratan de ocupar un mismo espacio al mismo tiempo, lo cual provoca extraños y aterradores eventos sobrenaturales.

La historia retoma el uso del espacio confinado dentro de una nave espacial y nos recuerda mucho a obras como Alien, Life o Dead Space. El manejo del terror espacial es muy bueno durante toda la primera mitad del filme, pues los inexplicables eventos que ocurren son bastante grotescos, viscerales y aterradores. Si la cinta se hubiera mantenido con ese ritmo hasta el final hubiese sido una película maravillosa, para su desgracia la historia se cae por completo en la última media hora.

Desde un principio era obvio que la estación fallaría, abriría un portal que traería al monstruo de la primera entrega a nuestro mundo, aunque las cosas dan un giro cuando en lugar de un simple accidente la estación espacial es lanzada a otra dimensión. Al mismo tiempo se empieza a tejer una subtrama a manera de conflicto personal con el personaje principal, quien perdió a su familia en nuestra dimensión, pero que al parecer sigue viva en el otro universo. Dicho dilema familiar es sumamente molesto y tira el excelente manejo del terror que habíamos visto hasta entonces.

El resto del filme es una mezcla de rescatables escenas de acción pero sin el inesperado terror del principio. Los personajes se convierten en supervivientes y no en las victimas que no sabía qué es lo que estaba pasando. Las escenas de la tierra tratan de forzar una conexión con la primera película sin dejar nada en claro y los chicles típicos de este tipo de historias saturan la trama. El final queda abierto para una cuarta parte (ya filmada), que bien podría lograr una excelente conexión entre la hasta ahora trilogía Cloverfield e incluso reivindicar a The Cloverfield Paradox, que si bien tiene un gran manejo del terror espacial durante la primera hora, se hunde por completo en los minutos finales. Recomendable si eres muy fan de la saga pero no esperes una gran novedad pues todo lo que presenta ya lo hemos visto antes.

Godzilla: Planeta de Monstruos (parte 1)

Título Original: 怪獣惑星 (Gojira: Kaiju Wakusei)
Género(s): Kaiju, Ciencia Ficción.
Director: Kôbun Shizuno, Hiroyuki Seshita.
Estudio: Polygon Pictures.
Emisión: 2017.
Duración: 88 minutos.
Extras:

Netflix ha empezado a producir sus propias series o dado la oportunidad de que muchas se entrenen en su plataforma de streaming, y dada la popularidad que el “Rey de los Monstruos” ha tenido en los últimos años debido a la película estadounidense de 2014 y a la maravillosa Shin Gojira de Hideaki Anno, el portal de video decidió estrenar a nivel mundial la más reciente producción de Toho, que es la película número 32 del Kaiju, la 30 producida por la compañía japonesa y la primera película animada, que constará con un total de tres partes.

La animación es muy buena y el grado de detalle es fantástico, pues refleja los años de decadencia que ha sufrido la humanidad en el espacio debido al ataque del kaiju. Sin embargo, a mí personalmente no agrada el estilo tan digital que tiene, pues me parece demasiado artificial, fuera de eso tiene un apartado técnico formidable, aunque el diseño de Godzilla tampoco me encantó y siempre luce algo acartonado. El apartado musical, por otro lado, es muy bueno, y en lo personal me gustaron muchos los ritmos alegres que maneja.

La historia inicia el último año del siglo XX con la repentina aparición de kaijus que atacan a la humanidad sin motivo aparente, nadie sabe de dónde vienen y cada vez son más poderosos (un poco a lo Pacific Rim). Los humanos logran resistir el embate de las criaturas, hasta que aparece una bestia más poderosa que todas las anteriores y capaz de destruir a humanos y kaijus por igual, lo llaman Godzilla (Gojira). Ante la colosal e inexpugnable bestia parece no haber oportunidad, todos los ataques fallan y no parece haber forma de que nuestra especie sobreviva.

Con la humanidad diezmada por la imponente bestia, una raza de extraterrestres llega a la tierra, se hacen llamar los Exifs, errante espaciales que profesar una peculiar religión y cuyo mensaje hacia la humanidad es que la extinción es inminente. Casi a la par llega otra raza de humanoides, los Bilusaludos, cuyo planeta fue destruido y piden asilo en la Tierra a cambio de derrotar a Godzilla. Los humanos aceptan el trato y los Bilusaludos inician la activación de Mechagodzilla, pero ni siquiera con la tecnología de las tres especies logran derrotarlo. Humanos, Exifs y Bilusaludos escapan de la tierra y vagan por el espacio por 22 años, hasta que la falta de recursos y la filtración de una estrategia para derrotar a Godzilla los hacen regresan a nuestro planeta.

El inicio es un tanto rápido y no da tanto tiempo de introducir a las bestias, pero a estas alturas me parece que ya no hace falta. Al principio salta casi directo a la acción pero luego da paso al drama, y tampoco se explica del todo la relación con las dos especies de humanoides, aunque poco a poco se van mostrando las intenciones de cada grupo, aunque sin desarrollarlas por completo en esta primera parte. La historia se centra en Haruo Sakaki, un capitán que se subleva ante la decisión de los altos mandos de deshacerse de los viejos mandándolos a una misión suicida.

Luego de dos décadas en el espacio, la nave se empieza a quedar sin recursos, la gente muere o enloquece por las terribles condiciones que han tenido que soportar. Para palear un poco el problema los líderes han decidido que se debe reducir la población, así que las personas mayores tendrán que abandonar la nave. Haruo no logra detenerlos y los ancianos mueren, pero el capitán logra filtrar en la red una investigación sobre cómo derrotar a Godzilla. La falta de recursos obliga a la nave a regresar a la tierra, en donde han pasado casi 20 mil años, luego de tanto tiempo, todos esperan que Godzilla haya muerto.

Los líderes deciden usar el plan de Haruo y mandan un equipo a la tierra, ya que si no logran recuperar el planeta las tres especies enfrentarán la extinción, pues entre todos quedan menos de 4 mil sobrevivientes. Sin embargo, al llegar al planeta encuentran que todo ha cambiado, la atmósfera ya no es apta para la vida humana y las criaturas que habitan la superficie (plantas y animales) parecen tener alguna similitud celular con Godzilla, quien por cierto aún domina el planeta.

Además de Godzilla, lo que respecta a la decadencia humana en el espacio me pareció maravilloso, pues se refleja muy bien la falta de recursos que están llevando a la nave al colapso inminente. Esa problemática social se ve, además, perfectamente aderezada con un trasfondo con planes secretos y conspiraciones entre las tres especies, ya que cada una tiene sus propios intereses.

Algo que me gusta mucho y es propio de las producciones japonesas sobre Godzilla es que a pesar de que él no salga en pantalla y se aborden cuestiones políticas o un drama personal, siempre está presente, al menos así pasa el Shin Gojira. Y eso es algo que no se ve en las producciones estadounidenses donde los momentos dramáticos se enfocan en el protagonista y desarrollan sus propios conflictos personales olvidando por unos momentos a la magnífica criatura que es la razón de haber visto dicho filme. Aquí siempre tendremos la imagen de Godzilla como un detonante que genera todas las acciones y decisiones de los personajes.

Como es de esperarse las cosas se complican y Godzilla revela ser un enemigo mucho más poderoso de lo que se habría podido predecir. Al final (luego de los créditos) el filme nos deja con un cliffhanger que dará paso a una segunda parte muy interesante. Sin duda una buena recomendación para quienes sean fans del cine de grandes monstruos y sobre todo con esa narrativa tan propia de los japoneses.

Power Plant No. 33

Título Original: Power Plant No. 33.
Género(s): Ciencia Ficción / Kaiju / Mecha.
Director: Yasuhiro Yoshiura.
Estudio: Trigger.
Emisión: 2015.
Duración: 6:10 minutos.
Extras:

Creado originalmente como parte de la Japan Animator Expo, Power Plant No. 33 es un formidable cortometraje con temática de Kaijus, pero con una historia que está totalmente fuera del argumento tradicional en este tipo de obras.

La calidad del corto es asombrosa, el estilo de escenarios y personajes es propio del que podemos ver en todas las obras de Yasuhiro Yoshiura, pero con un estilo ligeramente diferente. Lo más destacable es el diseño de escenarios, pues la ciudad donde transcurre todo tiene un estilo desgarbado y oxidado un tanto cyberpunkesco, con cables de energía corriendo por toda la ciudad completamente expuestos. Además de eso, la cantidad de detalles y la fluidez y nitidez de la animación son asombrosos.

La historia toma lugar en una ciudad donde se localiza la Planta de Poder número 33. Dicha planta obtiene la energía eléctrica drenándola de un inmenso Kaiju que yace en el centro de la urbe. Al parecer, es ese mundo los grandes monstruos son quienes generan la energía, incluso se anuncian en la televisión mini kaijus como fuente alternativa de energía para las casas. Como el Kaiju genera mucha radiación, todos los habitantes se ven obligados a usar un traje protector especial.

De forma inesperada, un Kaiju robot llega a la ciudad y ambas bestias empiezan a luchar. Al parecer el drenar la energía mantenía débil al Kaiju, pero cuando el enemigo llega todo se sale de control. Los habitantes evacuan la ciudad mientras los monstruos pelen. Al final el robot es derrotado y el Kaiju ganador escapa de la ciudad en ruinas, la cual quedó destruida pero también sin radiación.

El cortometraje es sencillamente perfecto. La calidad en sus detalles ya lo hace sobresaliente, pero ver a un Kaiju siendo usado como batería por la humanidad en lugar de representar una amenaza lo hace aún más interesante. Además, el hecho de que todas las actividades de la ciudad giren en torno a la planta de energía hace que en todo momento el Kaiju sea el centro de atención. Sin olvidar que al ser tan fugaz genera muchas interrogantes sobre cómo se llegó a usar el poder de esa bestia en beneficio de la humanidad, lo que bien merecería toda una serie sobre el tema.

Yasuhiro Yoshiura es uno de mis tres directores de anime preferidos, desde aquellos primeros cortometrajes de índole experimental como Noisy Birth, Kikumana o Mizu no Kotoba, ha crecido formidablemente, y de entre todos sus cortometrajes creo que este se ha convertido en mi favorito. En verdad me gustaría que Trigger le diera la oportunidad de hacer una serie o al menos una película basada en esta historia, pues tiene el potencial de competir con cualquier otra obra de grandes monstruos.

One Punch Man

Título Original: ワンパンマン (Wanpanman).
Género(s): Comedia, Henshin, Ciencia Ficción, Shônen.
Director: Shingo Natsume.
Estudio: MadHouse.
Emisión: Octubre 2015 – Diciembre 2015.
Duración: 12 episodios.
Extras: 6 OVAs

El mundo de los superhéroes ha tenido mucho auge durante los últimos años, tanto en el cine hollywoodense con las adaptaciones de Marvel y DC, como en opciones más ácida con un humor muy diferente y que nos muestran otra cara de los defensores de la justicia como en el caso de Kick Ass (2010). En el anime, los hombres y mujeres que luchan por defender al mundo son incontables, pero ninguno se compara en lo más mínimo con el superhéroe más poderoso que la ficción nos ha regalado, Saitama.

One Punch Man es una irreverente sátira que critica el estereotipo del supehéroe convencional y nos muestra que cuando tu poder es inconmensurable y no hay oponente que signifique un reto, hasta el héroe más poderoso puede ser víctima de la depresión, de la falta de motivación o de una crisis existencial. One Punch Man nos cuenta la historia de Saitama, el ser más fuerte del universo, quien se dedica a ser héroe por pasatiempo, pero esta pasión empieza a perder sentido ya que todos sus oponentes son vencidos con un simple puñetazo.

La calidad de la serie es muy buena, la música es excelente y se acopla perfecto al ritmo de la historia, el diseño de personajes es fabulosos y nos muestra todo tipo de héroes con poderes, personalidad y característica que van desde lo convencional a lo estrafalario, siempre alejados del estilo genérico que domina el anime actual. Los villanos también son muy variados, desde Kaijin titánicos hasta piratas espaciales que buscan invadir el planeta. Algunos con poderes sumamente brutales que ni toda la liga de superhéroes junta pueden derrotar, pero que sucumben ante un simple golpe de Saitama. Un toque muy particular y que acentúa esa esencia irreverente es el constante cambio en el estilo de dibujo, sobre todo en lo que respecta al protagonista.

Si bien la historia gira en torno a Saitama, le da suficiente juego al resto de personajes y permite que veamos a la mayoría de ellos en acción. Aunque el despliegue de poderes y las batallas son tan geniales que irremediablemente siempre te dejan con ganas de más. La trama sigue la historia de Saitama en su búsqueda por encontrar un enemigo que le represente un reto, mientras trata de subir de categoría en la Asociación de Superhéroes a la que acaba de ingresar gracias a un ciborg que lo ha tomado como maestro.

Saitama y Genos, el ciborg, forma un equipo, pero mientras su pupilo es clasificado como superhéroes clase S, la más alta, Saitama apenas alcanzó el puntaje para ingresar y tiene que empezar desde abajo en la menospreciada clase C. Con el paso de los episodios vemos a enemigos atacar el mundo y enfrentarse a los distintos superhéroes, según la amenaza es el rango del héroe destinado a hacerle frente. Sin embargo, cuando los verdaderos enemigos llegan ningún héroe puede contra ellos, excepto Saitama, quien lamentablemente nunca es reconocido por sus logros, por el contrario, lo consideran un farsante pues su apariencia inexpresiva y su actitud apática le hacen creer al resto que no es tan fuerte como realmente es.

Saitama no es sólo el hombre más fuerte del mundo, también demuestra una total falta de interés por ser aclamado, ser superhéroes es su hobbie y encontrar un oponente digno es su meta, estando dispuesto a cargar con el menosprecio de los habitantes a quienes ha salvado innumerables veces.  Detrás del argumento principal de superhéroes, se empiezan a tejer algunas subtramas que lamentablemente no alcanzamos a ver durante la primera temporada, pero que seguramente generarán contenido igualmente emocionante para posteriores entregas.

La serie empezó como un webcómic y se ha convertido es uno de los mejores Shônen de la década. Las batallas, el despliegue de poder y los villanos son tan atractivos que te enganchan desde el inicio. El poder de Saitama es tan grande de raya en lo ridículo, la serie se burlan del cliché del hombre moralmente incorruptible pero sin llegar a la crudeza y profundidad de obras como Watchmen (2009), lo que le permite decantarse por la comedia y la acción, y los enemigos hacen referencia a monstruos de la cultura pop y algunos tienen un estilo algo noventero y rudo que se agradece bastante. Sin olvidar que su violencia se acerca mucho al gore, aunque aún está algo lejos de pertenecer a ese género.

El hecho de saber que Saitama siempre va a ganar sin importar el oponente no le quita lo emocionante ni lo inesperado, mucho menos lo divertido, los creadores se la han arreglado muy bien para mantener el toque de comedia irreverente en todo momento y la emoción de las batallas, aun sabiendo que sin importan cuánto poder tenga el oponente todo terminará una vez que Saitama suelte el primer golpe. Y el hecho de jugar tanto con el cliché del superhéroe como con la frustración personal que cualquiera puede llegar a tener con respecto a la autorrealización permite que los espectadores ya estrados en los veintes se identifiquen a plenitud con el personaje, quien por ciento tiene 25 años de edad.

Para ser sincero el final no me dejó un muy buen sabor de boca, no porque sea malo, de hecho es bastante épico, sino por lo frustrante que me resultó que Saitama nunca recibiera el crédito por sus logros y que los otros superhéroes nunca lo viera en plena batalla para que constataran lo fuerte que es y dejaran de ser tan arrogantes y sentirse superiores, pero bueno, también hay que aceptar que eso era algo que nunca le importó a nuestro protagonista. De cualquier forma, es una magnifica serie, llena de acción, geniales batallas, diseños originales y con un personaje principal sencillamente fabuloso.

La popularidad de esta serie ha sido tanta que el duelo entre los fans por decidir quién es el personaje más fuerte del anime no se ha hecho esperar y ha posicionado a Saitama entre los primeros lugares, justo al lado de Gokú, con quien seguramente se disputará la corona del hombre más fuerte del universo por mucho tiempo, hasta que los fans lleguen a un acuerdo o aparezca un personajes aún más poderoso. Una gran recomendación que nadie se debería perder.

Terraformars Revenge

Título Original: テラフォーマーズ (Tera Fômâzu).
Género(s): Henshin, Ciencia Ficción / Biopunk, Shônen.
Director: Michio Fukuda.
Estudio: Liden Films, TYO Animations.
Emisión: Abril 2016 – Junio 2016.
Duración: 13 episodios.
Extras: Terraformars, Terraformars OVAs.

Luego de ver uno de esos videos amarillistas donde recomendaban Terraformars ya que era una de esas series gore que no te puedes perder, decidí aprovecha que ya la tenía en mi lista de espera en Crunchyroll. Para mi desgracia no era nada gore, o al menos no como el video me había prometido. Luego caí en cuenta de que estaba viendo algo llamado Revenge y supuse que era una segunda temporada, luego de investigar un poco descubrí que lo que estaba viendo se trataba de Terraformars Revenge, la segunda parte del anime que se basa en el segundo arco del manga homónimo escrito por Yû Sasuga y mejor conocido como Anex I.

La historia transcurre en 2620, la humanidad ha unido esfuerzos para terraformar Marte y acabar con los problemas de sobrepoblación, para ello ha enviado cucarachas y musgo al planeta rojo, pero algo ha hecho evolucionar a los insectos y ahora son gigantescas moles antropomorfas deseosas de atacar a cualquier humano conocidas como Terraformars. 20 años antes la nave Busg II viajó al planeta vecino y encontró a las evolucionadas cucarachas por primera vez, ahora el Anex I debe regresar a recuperar muestras para fabricar la vacuna de una misteriosa enfermedad incurable que amenaza con extinguir a la humanidad.

Para hacerle frente a los peligros espaciales, el virus y las cucarachas, los miembros de la expedición se han sometido a una cirugía que mezcla su ADN con el de algún insecto o animal y le permite usar las habilidades de este; algunos están optimizados para el combate mientras que otros son simples civiles. Tan pronto llegan a Marte las Cucarachas atacan y las seis facciones que integran la misión deben dividirse. Buscando reagruparse, la primera y segunda facciones descubren que todo fue un complot de la cuarta, desatando con ello una lucha interna de intereses políticos a la par que enfrentar a los insectos marcianos.

La calidad del anime es muy buena y se aleja del diseño genérico del anime actual, o al menos al estilo rudo lo hace lucir diferente. Tiene algunos gráficos por computadora que no me gustaron pero en general el apartado de animación es muy bueno y nos permite disfrutar de las grandiosas batallas. La música hace un buen trabajo y le va excelente a ese estilo Shônen que casi rosa lo Seinen. Los personajes están bien diseñados y cada uno logra suficiente originalidad tomando en cuenta que son muchos, aunque al final algunos resulta algo desesperante.

La historia tiene tres argumentos principales: la cuestión de las cucarachas y el virus, la traición por parte de la cuarta facción y el trasfondo político que toma lugar en la tierra por parte de los líderes de los países miembros de la expedición. En lo que respecta a los Terraformars todo es grandioso, los insectos van robando los poderes de los humanos y cuando ambas especies se enfrentan nos regalas vistosas y muy entretenidas peleas con asombrosos despliegues de poder.

La cuestión política fue la que me molestó un poco. Teniendo un elemento tan grandioso como las cucarachas, que pierdan el tiempo con complots entre humanos resulta frustrante. Es entendible que quieran criticar la naturaleza traicionera de los humanos y demostrar que incluso un grupo de cucarachas súper evolucionadas son mejores como especie que nosotros, pero me hubiera gustado que explotaran más sus habilidades en escenas de batallas.

Un mensaje que sí está bien trabajado y que es lo único rescatable del trasfondo político de traición en la cuestión del deber heroico. Tanto los traidores como los héroes que quieren encontrar una vacuna para el virus están totalmente convencidos de su misión y están dispuestos a dar la vida para lograrla. Esos actos heroicos que algunos personajes realizan no son vacíos como suele pasar en muchas otras series, aquí sí logran trasmitirte ese deseo y esos ideales por cumplir su misión incluso si esto implica dar la vida. Algo que se agradece mucho pues pocas veces se logra que el espectador perciba eso sin caer en lo cursi, lo excesivamente dramático o lo hueco.

Otra característica particular de la narrativa que no me terminó de convencer fue el uso, a mi parecer, excesivo de flash-backs para contar el pasado de los personajes. Aunque debemos aceptar que logra darles un lugar a la mayoría de los personajes en algún momento a pesar de que son muchos. Sin duda una excelente serie con un trasfondo interesante, batallas épicas que te mantendrán pegado a la pantalla y personajes que cumplen bastante bien. Y aunque no fue tan gore como yo esperaba, aún tengo la esperanza de que la primera temporada o las OVAs sí lo sean. Y no debemos olvidar que puede verse sin la necesidad de haber visto la primera temporada, yo la vi así y le entendí perfectamente, o eso creo.

Pláticas de Ciencia Ficción 6: Teoría del Centro-Periferia

En otras ocasiones he hablado ya de la Geoficción y de cómo las ciudades son un reflejo de determinadas características sociales. En el programa de hoy hablo sobre una teoría, aunque en realidad está en el rango de hipótesis, a la que llamo Centro-Periferia, la cual puede usarse para explicar la dinámica del patrón de asentamiento de una ciudad de Ciencia Ficción y su directa relación con la estratificación socioeconómica.

En resume la hipótesis dice lo siguiente:

El estatus socioeconómico de un grupo social estará directamente relacionado con su ubicación en el espacio. A clases sociales opuesta corresponderá una ubicación geográfica de características contrarias.

El ejemplo principal es el que da nombre a la propuesta, Centro-Periferia. Está primer variante dice que al centro de una ciudad estarán los ricos y poderosos mientras que en las afueras vivirán las gentes con menos recursos. Obviamente donde vive la clase dominante hay un mayor acceso a recursos, lo que no ocurre en la periferia de la urbe.

Además de la variable principal están otras tres variantes: Arriba-Abajo, Enfrente-Atrás y Adentro-Afuera. Siempre en una de ellas vivirán las clases privilegiadas y por consiguiente en la otra estarán las clases más desprotegidas. Está propuesta se puede usar para explicar la relaciones sociales, económicas y de poder entre los diferentes grupos sociales en una obra de Ciencia Ficción, principalmente Ciencia Ficción Social y Cyberpunk. Y también nos permite inferir la calidad de vida, las oportunidades, el nivel educativo y el acceso diferencial a los recursos.

La hipótesis toma en parte los postulados arqueológicos que explican el patrón de asentamientos de algunas ciudades prehispánicas de Mesoamérica, en donde existía una ciudad hegemónica donde se centralizaba el poder y diversas ciudades satélites que tributaban mano de obra, recursos y diversas materias primas. También retoma algunos argumentos de la Economía y la Geografía Social usada por el geógrafo francés Alain Musset para sus estudios de Geoficción.