Monsters University

Título Original: Monsters University.
Género(s): Fantasía, Comedia.
Director: Dan Scanlon.
Estudio: Pixar.
Emisión: 2013.
Duración: 104 minutos.
Extras: Monsters Inc.

Dicen que las segundas partes nunca han sido buenas, pero hay una lista de películas cuyas segundas partes han incluso superado a la primera, Aliens, Terminator 2 o Mad Max 2 son ejemplos de ello, y para mí Monsters University supera por mucho a la primera parte, aunque por razones muy personales, en primera porque a mi edad ya no soy el público al que está dirigida la primera entrega, pero sí la segunda con toda la cuestión universitaria, y en segunda porque no sale la niñita que en la primera película me pareció tan fastidiosa.

La primera vez que vi Monster Inc. fue el año de su estreno es un decadente cine en el pueblo donde vivía en ese entonces, y me gustó a secas, pues era un niño de 11 años y pertenecía al público para el que estaba destinada. Doce años más tarde, los niños de ese entonces ya estábamos en edad universitaria, yo por lo menos recién había terminado la carrera, por lo que una película cuya historia se desarrollaba en un ambiente universitario me era más familiar, pero no la fui a ver porque la primera entrega nunca fue de mis favoritas. Sin embargo, por casualidad recientemente vi algunos minutos en televisión y me parecieron divertidos, por lo que me decidí a ver.

Para mi fortuna la película resultó buena, muy entretenida y si bien era un gigantesco cliché de las típicas películas de comedia adolescente gringas se podía disfrutar muy bien. Creo que hacer una precuela en la época universitaria de los protagonistas respondía a la edad de quienes vimos la película cuando niños. Yo personalmente disfruté mucho esa temática escolar. Aunque estaba plagada con los personajes y las situaciones recurrentes de éste tipo de obras, con los fracasados tratando de esforzarse por salir adelante y los populares haciéndoles la vida imposible.

El filme nos muestra el primer año de universidad de Michael Wasowski y James P. Sullivan, quienes ingresan al prestigioso programa para asustadores en Monsters University. Rápidamente la inteligencia de Mike lo hace destacar en clase, pero no puede competir con el apellido de Sulley ni con su talento natural para asustar. Decidido a demostrarles a todos que él también puede llegar a ser un gran asustador, Mike pasa la mayor parte de su tiempo estudiando, mientras que su entonces enemigo se dedica a holgazanear creyendo que su popularidad resolverá todos sus problemas. Lamentablemente ninguno logra aprobar el examen final y son echados del programa.

Mike idea una forma para que vuelvan a aceptarlos en el programa de asustadores y hace una apuesta con la decana, si su equipo gana las sustolipiadas podrán regresar a clases, pero su equipo está conformado por Sulley, con quien no se lleva nada bien, y por un grupo de rechazados sociales con nulas habilidades para los sustos que han formado su propia fraternidad, los Oozma Kappa. Los juegos inician sin que nadie crea que los Oozma podrán llegar a la final, pero a base de mucho esfuerzo y suerte, se abren paso en cada prueba.

Como es de esperarse el grupo de marginados y torpes demuestran que tienen la habilidad para competir con los populares y se ganan un lugar entre los mejores, demostrándole a todos que son igual de buenos que cualquiera. Siempre en este tipo de historias son los perdedores quienes deben hacer frente a los bravucones y también es común que uno de esos chicos populares termine ayudando a los perdedores para redimirse y terminar siendo amigo de alguien que al principio detestó.

Mike es el típico ñoño que se la pasa estudiando pero a pesar de ello no logra adquirir las habilidades que necesita, mientras que Sulley es el chico popular con talento natural a quien su apellido le abre todas las puertas. Uno tiene que esforzarse por sus sueños mientras que el otro lo tiene todo ganado. Al final ambos lograrán convertirse en mejores personas y, obviamente, en mejores amigos. Argumento que es totalmente cliché y vemos en todas las películas de adolescentes universitarios o preparatorianos.

Fuera del prefabricado mensaje sobre la amistad y el artificial y estereotipado contexto escolar, las competencias son buenas, divertidas y dan lugar para buena comedia e incluso un poco de emoción. Incluso podemos ver algo de profundidad en la cuestión universitaria al menciona brevemente algunas de las otras carreras que se imparten, como los diseñadores de puertas (que serían como los de ingeniería), filosofía, biología, computación, diseñadores de contenedores de sustos, arte, entre otras. Hubiese sido interesante ver más de ellas pero se comprende que no era la finalidad de la historia.

Honestamente esta saga de los monstruos no es de mis favoritas de Pixar, pero debo admitir que la segunda me gustó mucho más que la primera. La parte técnica es excelente, la música es muy buena y el apartado visual sobresaliente, sobre todo en el diseño de los monstruos y en la calidad del detalle, pues es posible ver incluso hasta la textura de algunos de ellos. Y no debemos olvidar, al menos para la versión de Latinoamérica, la excelente dupla que Andrés Bustamante y Víctor Trujillo hacen para darles la voz a Mike y Sulley respectivamente.

Una excelente opción sin son fans de Pixar e incluso si no lo son pues la película resulta entretenida, divertida, emocionante y lo suficientemente ligera para disfrutarla sin complicaciones pero, al mismo tiempo, con la suficiente profundidad y contenido argumental para verla más de una vez sin que resulte tediosa o aburrida. Un perfecto ejemplo de que sí puede haber segundas parte muy buenas a pesar de que haya pasado más de una década entre la primera y la segunda. Y el que sea una precuela creo que fue un gran acierto, pues nos permite conocer el pasado de los protagonistas y cómo se conocieron, además de expandir el universo del mundo de los monstruos, algo mucho más atractivo en mi opinión que lo que hubiera logrado una secuela.

Are you lost?

Título Original: ソウナンですか? (Sounan desu ka).
Género(s): Survival, Comedia.
Director: Nabuyoshi Nagayama.
Estudio: Ezo’la.
Emisión: 2019.
Duración: 12 episodios.
Extras:

Basada en el manga homónimo escrito por Kentarô Okamoto e ilustrado por Riri Sagara, Sounan desu ka? es una interesante serie animada de supervivencia, donde cuatro jovencitas de preparatoria tendrán que usar todas sus habilidades pasa sobrevivir en una isla desierta luego de sufrir un accidente en avión, enfrentando la falta de comida, agua y la desesperanza por no recibir ayuda.

Si bien la premisa de la serie es interesante pues aborda el tema de la supervivencia en un ambiente natural hostil, la primera impresión que da la serie es la de una obra rosa para niñas, pues así es justo como luce, como un Shôjo con mucho fan-service. Sin embargo, luego de algunos minutos notamos que si bien su estética es delicada y femenina, en realidad sí aborda temáticas de supervivencia que son muy interesantes, pues los consejos que da para sobrevivir en lo agreste en realidad resultan útiles y podrían salvar nuestras vidas en ese tipo de situaciones.

La historia inicia cuando cuatro chicas de preparatoria quedaron varadas en una isla desierta luego de que el avión en que viajaban tuviera un accidente. Al parecer iban en un viaje escolar y aunque no se menciona nada al respecto, todo indica que fueron las únicas supervivientes. El cuarteto se integra por Homare Onishima, una chica seria y decidida que ha viajado con su papá por todo el mundo enfrentando diversas adversidad, gracias a ello conoce todos los trucos para sobrevivir; Matsu Amatani, es la típica chica tímida e inteligente, que a pesar de ello logra adaptarse y hacer lo que sea necesario para sobrevivir; Asuka Suzumori, la deportista, algo berrinchuda y un poco cobarde pero que aporta el fuerza física al grupo, finalmente Shion Kujô, es la más delicada del grupo y a quien le cuesta más adaptarse, es la típica niña rica y mimada.

Las cuatro chicas logras sobrevivir gracias a las enseñanzas que el padre de Homare le enseñara en sus viajes. Durante su estadía en la isla deberán aprender a construir un refugio, buscar agua por diferentes medios, cazar su propia comida y estar dispuestas a matar animales o insectos con tal de sobrevivir. Homare hace de líder y en cada capítulo veremos cómo se enfocar en lograr un objetivo específico para seguir con vida.

Si bien la serie no tiene la estética ruda que esperaríamos de este tipo de género y que el actuar de las chicas es muy de anime escolar lleno de estereotipos, sí tiene elementos que la hacen muy buena. En primera la construcción del personaje de Homare es muy acertado, pues es tranquila y analítica, pues toma sus decisiones basada en qué resultaría mejor para sobrevivir. Por otro lado, los consejos que da la serie son igualmente buenos y aplicables en su mayoría, sobre todo aquel en donde nos dicen las prioridades para sobrevivir: (1) un refugio o el clima te matará en un par de horas, (2) conseguir agua o morirás en unos días y, finalmente, (3) comida, pues sucumbir a la inanición llevará algunas semanas.

La forma en que nos enseñan a sobrevivir y protegernos del medio ambiente resulta muy educativo y lo novedoso es que no lo hace de una forma tan visceral como el famoso programa de Bear Grills, aunque llega un momento en que las chicas deben hacer cosas que nunca imaginaron para sobrevivir, como matar animales y destazarlos, comer insectos repulsivos o tratar de hidratarse de formas poco convencionales.

Además del fan-service —que sí es muy directo— y de los buenos consejos de supervivencia, la serie cuenta con un soudtrack bastante decente y una calidad de animación muy buena, sobre todo en la recreación de los escenarios naturales, y aunque el diseño de personajes responde a los cánones del anime comercial actual es aceptable. No obstante, algunos de los factores para que las chicas sobrevivan resultan algo forzados, aunque de otra forma no podrían darnos todos esos consejos y la serie se convertiría en un drama, lo cual no es ya que apuesta más por la comedia.

La serie resulta algo rosa pero es muy entretenida, tiene buenos consejos de supervivencia una calidad de animación muy aceptable, la cantidad de adecuada de pantsu-shots para no rayar en lo erótico y la suficiente comedia para no restarse seriedad a la situación. Además, como sus capítulos duran alrededor de 12 minutos se puede ver fácilmente en una tarde. Una excelente recomendación para quienes gusten de las aventuras de supervivencia y deseen ven algo ligero sin sobresaltos pero con cierto apego a la realidad.

Talentos Ocultos

Título Original: Hidden Figures.
Género(s): Biopic, Drama.
Director: Theodore Melfin.
Emisión: 2016.
Duración: 127 minutos.
Extras:

Siguiendo con este interés en los viajes espaciales a raíz de ver la serie documental Marte y de leer cierto artículo sobre Arqueología Espacial, hoy toca el turno de abordar una interesante película biográfica que si bien no toma lugar en otro planeta, sí nos muestra a cierto grupo de personas que ayudaron en las primeras misiones para poner a un hombre en órbita y eventualmente hacerlo tocar la Luna: las mujeres afroamericanas. Porque no todas las películas sobre el espacio tienen que ver con aventuras y planetas distantes, algunas muy interesantes se desarrollan en lugares como una oficina donde se hacen cálculos de geometría analítica.

La década de los 60 fue muy relevante en muchos países del mundo debido a los distintos movimientos sociales, políticos, culturales y científicos que ocurrieron en esos años. Entre estos últimos fue quizás la carrera espacial entre Rusia y Estados Unidos la que más maravilló a la imaginación humana, pues saber que hay más allá de nuestro planeta, en las distantes e hipnóticas estrellas es algo que ha estado en nuestra mente desde los albores de la humanidad.

El filme nos narra de forma biográfica los eventos vividos por tres científicas afroamericanas que trabajaban para la NASA en el Proyecto Mercury, cuyo objetivo era lograr que una persona hiciera una órbita completa alrededor de la Tierra. Para ello la NASA dependía de un grupo de cálculo integrado por mujeres encargadas de hacer el trabajo que las computadoras aún no estaban capacitadas para hacer. Dentro de este grupo se encontraban las matemáticas Katherine Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson.

Katherine era una prodigio para los números desde niña, tanto así que fue la primera mujer en estudiar la universidad en el estado de Virginia Occidental. Su talento le hizo formar parte de los científicos que realizaron los cálculos para el Proyecto Mercury y el Apollo 11, pues su precisión en la navegación astronómica era insuperables. Dorothy por su parte era la líder del grupo de mujeres y fue la primera programadora IBM de la NASA, especializada en el lenguaje FORTRAN. Finalmente, Mary fue la primera mujer en conseguir el título de Ingeniera Aeroespacial en los Estados Unidos.

Además de la parte científica, la historia se centra en mostrarnos las dificultades que las tres mujeres tuvieron que superar para salir adelante y ser reconocidas en su trabajo, pues si bien trabajaban para un prestigiosa agencia del gobierno, tenían que enfrentar la incredulidad de la gente que no creía que las mujeres fueran capaces de hacer ciencia, y más aún las mujeres afroamericanas, pues el racismo de la época era otro obstáculo a superar, más aún cuando la segregación mantenía separados a blancos y negros, con baños, lugares y servicios para cada raza.

Ser mujer y ser negra era un doble obstáculo que debían superar, pero la historia no sólo nos muestra su faceta como científicas ni como una minoría racial, sino sus facetas como mujeres y como madres, pues su vida familiar se veía muchas veces afectada por las largas jornada de trabajo. Problemas que la población indígena sigue sufriendo en nuestro país actualmente.

Las mujeres pertenecientes al grupo de cálculo eran apodadas “computadoras”, mujeres sin rostro que realizaron tareas sustantivas para la NASA y sin cuyo trabaja la llegada a la Luna hubiese sido imposible, pero cuyo reconocimiento, aún hoy, no ha sido el que se merecen. Katherine entra como “computadora”  al grupo de Tarea Espacial, encargado de los cálculos para el reingreso del astronauta John Glenn, quien sería el primer norteamericano en dar una órbita completa a la Tierra. El equipo enfrentó dificultades con el reingreso y recuperación de la cápsula, pues el mínimo cambio en las múltiples variables podría cambiar las coordenadas de aterrizaje, afortunadamente, la brillante mente de Katherine encontró cómo resolver el problema.

Mientras Katherine trata de sobrevivir en su nuevo lugar de trabajo —donde además del menosprecio por parte de sus colegas por el hecho de ser una mujer negra, debe enfrentar los estragos de la segregación, como la falta de baños para gente de color— sus compañeras enfrentar sus propios dramas personales. Mary es brillante para la ingeniería, pero no podrá escalar más si no toma un curso universitario, algo que las personas de color tienen prohibido, dispuesta a lograr sus metas inicia una demanda para que le permitan estudiar una ingeniería. Por su parte, Dorothy ve amenazada su estabilidad laboral cuando la primera computadora de IBM llega a la NASA con la promesa de hacer cientos de cálculos en una fracción de segundos, intentando seguir siendo útil se instruye a ella y al resto de sus compañeras en el lenguaje de programación FORTRAN.

Al ser una película de época tenemos que valorar la recreación del momento histórico que están retratando y éste, a mi parecer, resulta excelente, sobre todo en la parte social y el racismo inherente en los ciudadanos blancos de aquella época. Incluso la propia NASA con toda la innovación y toda su tecnología era un ente anquilosado en materia social, en recursos humanos y en su parte burocrática. Eso, además del propio trabajo de las protagonistas, nos permite ver cómo fue evolucionando la forma de hacer ciencia, de los cálculos a mano al uso de computadoras y simuladores.

El resto de aspectos en la parte técnica son muy buenos, la música, los escenarios y el vestuario complementan perfectamente la ambientación de principios de los sesenta y nos colocan en una década donde el racismo y el miedo a un inminente ataque nuclear por parte de los rusos era algo de cada día. Una maravillosa película biográfica que retrata a la perfección los problemas de una década, pero también los avances científicos logrados en la misma y, sobre todo, da rostro a las personas que los hicieron posibles.

7 Seeds

Título Original: セブンシーズ (Sebun Shîzu).
Género(s): Ciencia Ficción, Drama.
Director: Yukio Takahashi.
Estudio: Gonzo.
Emisión: 2019.
Duración: 12 episodios.
Extras:

Debo admitir que después de ver Marte me quedé con ganas de ver más cosas espaciales, por lo que gran parte del mes creo que tendrá reseñas del mismo tema. Sin embargo, si bien esperaba que 7 Seeds fuera una serie postapocalíptica sobre la supervivencia de un grupo de personas en otro planeta, resultó ser algo un tanto diferente a lo que yo deseaba ver. La serie está basada en el manga homónimo de Yumi Tamura, publicado por Shogakukan desde 2001.

Siendo sincero el diseño de personajes no me gustó en un principio, pero al pasar de los capítulos creo que me terminé acostumbrando a él. La música es aceptable aunque a mí no me impresionó realmente y la calidad de los escenarios está bien pero tampoco es la gran cosa, aunque se agradece tener una serie que se desarrolle en diversos ambientes naturales plagados de peligros en lugar de los típicos vecindarios japoneses llenos de edificios departamentales donde suelen desarrollarse gran parte de las series actuales.

El diseño de personajes es la parte más interesante, pues si bien tenemos una diversidad muy amplia en estos, cada uno responde a una necesidad argumental y tiene una utilidad y un papel importante en la supervivencia del grupo. Y aunque no dejan de caer en clichés, varios de ellos tienen historias interesantes, pasados trágicos o un crecimiento adecuando en esta primera temporada, salvo uno que me pareció desesperante pues es el típico traumadito que no puede superar su pasado.

La serie nos narra las aventuras de cinco grupos de sobreviviente, personas que fueron elegidas para un proyecto experimental del gobierno con el fin de garantizar la supervivencia de la raza humana luego de que se descubriera el inminente fin a causa de un meteorito. Los elegidos integraron cinco grupos: primavera, verano A, verano B, otoño e invierno, y fueron criogenizados para despertar cuando la vida en la tierra fuese posible nuevamente.

Cada grupo está integrado por personas diversas con habilidades especiales, algunas de ellas útiles para sobrevivir y hacer frente a los peligros, otras más relacionadas con los deportes, la ciencia o las artes, a fin de garantizar la supervivencia de una parte del patrimonio cultural de la humanidad. Verano A se integra por jóvenes especialmente preparados para sobrevivir a ese inhóspito futuro, mientras que Verano B está integrado por parias sociales sin ninguna utilidad real.

Cada grupo despertó en tiempos diferentes, por lo que algunos llevan días en ese futuro hostil, mientras que otros ya llevan varios años luchando por sobrevivir. En el grupo hay un guía que sabe lo que está pasado y debe ayudar al resto a llegar a una serie de refugios construidos en los montes Fuji de Japón, donde podrán encontrar los recursos necesarios para inician una nueva civilización. Aunque las cosas no siempre salen de acuerdo al plan y el planeta del futuro es muy distinto a lo que pudieron esperar, con peligros que pondrán a prueba a nuestros protagonistas a cada instante.

Si bien la premisa de la serie suena muy prometedora, la realidad es que algo le falta para lograr atraparte al punto de tenerte pegado a la pantalla deseando ver el desenlace de lo que acabas de ver. Por ejemplo, rápidamente tenemos los típicos conflictos de poder y los grupos humanos rivales se convierten en un peligro igual de letal de los peligros de la naturaleza, como suele verse en toda serie de supervivencia.

Muchos de los elementos ya los hemos vistos en otras series, por ejemplo, en los primeros capítulos cuando no sabíamos la razón de cómo llegaron allí los personajes, no pude evitar compararla con LOST, ni tampoco con otras series del género como King of Thorn u Origins. Aunque cuando vemos cómo las habilidades y personalidad de todos los personajes tienen un papel en la supervivencia del grupo se empieza a poner más interesante.

Hay casos particularmente buenos donde la historia de supervivencia resulta realmente dramática, como en el caso del equipo Invierno o la de los primeros sobreviviente que enfrentaron la caída del meteorito en un refugio en el cual las cosas sólo empeoraron. Ambos casos son realmente crudos, sobre todo el del refugio, pues para tratar de garantizar la supervivencia debieron hacer actos atroces. Otro aspecto que también ayuda a darle profundidad a la historia es cuando conocemos las intenciones de los creadores del proyecto y la dura infancia del equipo Verano A, que también termina por caer en un cliché, que en este caso es entrenar a niños en habilidades de supervivencia sin preocuparse por desarrollar su madurez emocional.

En conclusión, la primera temporada de 7 Seeds empieza muy floja pero se va mejorando con forme pasan los capítulos, dejándonos en un buen cliffhanger en el episodio final que por primera vez en toda la temporada sí me generó deseos de saber qué más va a pasar. Espero que en la segunda temporada veamos una realidad más cruda, con un poco menos de ese trasfondo romántico que da esperanzas a ciertos personajes, pues si bien la historia promete, no logró ganar mi atención al cien por ciento.

Marte

Título Original: Mars.
Género(s): Ciencia Ficción Dura, Documental, Mockumentary.
Director: Ben Young Mason.
Emisión: 2016.
Duración: 6 episodios.
Extras:

Desde que vi su publicación en Netflix la serie llamó mi atención, pero la verdad estuve un poco dudoso de verla pues eso de mezclar un documental con una historia de ficción sobre los primeros colonos en llegar a Marte no me atraía del todo. Sin embargo, luego de verla debo decir que resultó mucho mejor de lo que yo esperaba, y si bien no es la gran serie, resultará una atractiva propuesta para quienes gustan de temas espaciales.

La serie es producida por National Geographic y se basa en el libro How We’ll Live on Mars de Stephen Petranek. Su formato se divide en dos historias, la primera de ellas es un documental sobre los esfuerzos que la NASA y diversas empresas privadas dedicadas a la industria aeroespacial (como SpaceX) están realizando para llevar al primer grupo de humanos al planeta rojo. La segunda es una dramatización a manera de Mockumentary (falso documental) donde vemos al primer grupo de astronautas amartizar e iniciar con la expedición en el año 2033.

La calidad técnica es muy buena, a mí en lo personal me gustó mucho, incluso pese a los requerimientos digitales de los que no suelo ser fan. Obviamente no está al nivel de The Martian, pero tampoco es un mal trabajo. La música es buena y el diseño de Marte y los interiores de las naves y los módulos donde viven los protagonistas son buenos. Los personajes principales son agradables y funcionan bien sin ser algo sobresaliente, aunque en la segunda mitad de la serie se agregan más personajes que no me gustaron del todo.

En la parte documental vemos entrevistas a diversos científicos y personalidades del medio, como Elon Musk, quienes exponen sus proyectos e ideas y explican algunos de los principales desafíos que los científicos tendrán que resolver si quieren poner humanos sobre suelo marciano. Algunos de estos detalles implican el diseño de las naves, los combustibles y fuentes de energía, el habitan donde vivirán los colonos, los recursos naturales que tendrán que buscan para subsistir (como el agua) y uno muy importante que muchos documentales olvidan, la parte humana y las dificultades sociales y psicológicas que deberán enfrentar quienes emprendan el que será el viaje más largo de la humanidad.

En cuanto a la historia de ficción esta es atractiva, te engancha lo suficiente y se torna muy estimulante ver todas las dificultades e imprevistos que deberán enfrentar los astronautas no sólo para colonizas o trasformar el planeta, sino para simplemente mantenerse vivos. Personalmente me gustaron mucho los primeros tres capítulos. pues la primera tripulación está completamente sola en el planeta vecino, con poco más de diez minutos de diferencia en la comunicación con la Tierra. Solos en un planeta inhóspito con no más que una completa fe en la ciencia y la tecnología que tratará de mantenerlos a salvo y, obviamente, su propio ingenio y deseo de exploración.

La parte más débil para mí fue cuando hacen un salto del 2033 al 2037 y empiezan a meter un poco más de drama e incluso leves toques de romance. Honestamente considero que eso demeritó un poco la parte de sobriedad científica que había mostrado hasta ese momento, además de que pasar de una tripulación de seis a varias decenas le quitó un poco de ese sentimiento del viajero solitario expuesto a los peligros del espacio y lo transformó en una carrera por transformar Marte con fines comerciales y donde los intereses de las empresas privadas y no los científicos son los que mandan. Aunque seamos sinceros, de viajar a Marte, el dinero de los particulares usado para costear los gastos terminaría seguramente por dirigir el rumbo de la misión.

Cuando empecé a verla no consideraba que la parte de ficción fuera Ciencia Ficción puesto que todo tiene un respaldo científico, pensé en ese momento que la serie podría catalogarse como Ficción de anticipación, pero pensándolo bien, estoy de acuerdo con quienes la consideran Ciencia Ficción Dura, sobre todo por el descubrimiento que ocurre al final de la serie y que nos deja al vilo de lo que, espero, sea una interesante segunda temporada.

Es una serie destinada para todos aquellos apasionados e interesado por los temas de la exploración espacial, pero no a un nivel de aventura Western (no es un Space Opera) sino en un tono más serio y netamente científico. La exploración del espacio y la colonización de otros planetas son temas que han maravillado a la humanidad desde el inicio y esta serie nos permite vislumbrar lo que ésta aventura podría llegar a ser en el presente siglo. Y si bien tiene una transición poco elegante entre el documental y la ficción, es una serie que podrá entretenerte al mismo tiempo que infórmate, sobre todo si te gustan este tipo de temas.

Sora no Otoshimono

Título Original: そらのおとしもの (Sora no Otoshimono).
Género(s): Comedia, Drama, Ecchi.
Director: Hisashi Saito.
Estudio: AIC.
Emisión: 2009.
Duración: 13 episodios.
Extras: 1 OVA, Sora no Otoshimon: Forte, 1 películas.

Seré honesto, empecé a ver esta serie con altas expectativas de ver un buen e interesante Ecchi o con al menos un subido y sugerente fan-service, pero al final quedé algo decepciona pues no llegó a ser ni lo uno ni lo otro. Todo quedó es una serie tibia más del montón que, a mi parece, no logra concretar ninguno de sus argumento y cuyo trasfondo, pese a tener potencial, está completamente desperdiciado.

El anime se basa en el manga homónimo de Suu Minazuki y tiene una calidad técnica regular. Para ser del 2009 visualmente se ve como una serie de principio de siglo, lo cual no digo que sea malo, de hecho a mí me gusta más eso que el genérico y súper estilizado estilo actual. La música está bien, no es mala aunque para ser sincero tampoco le presté mucha atención. El diseño de personajes fue lo que más me quedó a deber, pues si bien tenemos a las típicas chicas de pechos enormes, lo que nos garantiza numerosas escenas repletas de opais, en general todos los personajes son un poco bobos al principio.

La historia sigue las desventuras de Tomoki Sakurai, un chico que ama su vida tranquila en la que puede holgazanear y estar de morboso viendo los enormes pechos su mejor amiga Sohara Mitsuki. Un día una chica extraña cae del cielo, más específicamente, de un pequeño planeta que orbita la Tierra conocido como Nuevo Mundo. La joven tiene la apariencia de un ángel, alas y un cuerpo muy sensual. Sin saber cómo, Tomoki termina encadenado a la chica quien lo llama amo.

Al parecer aquella chica se llama Ikaros y dice ser una Angeloid, una especie de robot con la capacidad para conceder cualquier deseo mediante unas extrañar cartas. Al principio Tomoki aprovecha para pedir deseos pervertidos, pero luego él y sus amigos descubren que Ikaros no sólo puede conceder deseos, sino que posee las habilidades y el poder de una peligrosa arma mortal capaz de destruir planetas enteros.

A Tomoki y Sohara se unen la presidenta de la clase e hija del jefe yakuza del pueblo Mikako Satsukitane y el inteligente Eishirô Sugata, líder de un club dedicado a investigar el Nuevo Mundo. El cuarteto se hará amigo de Ikaros y Nymph, las dos Angeloid que caen del cielo y terminan hospedadas con Tomoki. Sin embargo, los amos que viven en el cielo y creadores de la Angeloid tienen un plan perverso contra Ikaros. Juntos, los cuatro amigos y las dos Angeloid tendrán que hacerles frente.

Si bien la premisa es interesante en realidad la serie se limita a contar un poco el día a día en la vida alterada de Tomoki por culpa de las dos robots, pero ni siquiera de una forma tan interesante como en un Slice of Life. Todo queda en comedia simple y algo de Ecchi que tampoco es tan excitante. Personalmente sentí el desarrollo de la serie vació, sin que pudiera explotar el trasfondo argumental de los perversos amos que viven en el Nuevo Mundo ni la violencia que las habilidades bélica de Ikaros hubieran permitido. Todo quedó en algo mundano y sin profundidad.

Tampoco la parte cómica me logró atrapar del todo, pues la comedia es algo boba y si bien recurre al cambio de formato en los personajes, dibujándolos chibi en las escenas más cómicas, creo que el resultado no fue favorable, pues si bien este estilo de dibujo pretende acentuar la comedia, lo que en realidad logra es restar seriedad a un argumento que tenía potencial, incluso a la parte sexual le resta mucho.

Los protagonistas también son estereotipos en todos los sentidos, incluso Ikaros me recordó a Lucy de Elfen Lied, pues la hacen lucir tierna e inocente a la vez que es peligrosa. Tomoki es el típico pervertido, Sohara es la amiga buenota, Mikako es la loca pervertida y Sugata es el típico alumno inteligente obsesionado con algo que a nadie más le importa. Y Nymph, la otra Angeloid, es la típica loli pequeña con el busto chico, para contrastar con el resto de las féminas que aparecen en la serie.

Ahora bien, hay dos aspectos interesantes que le pudieron dar profundidad. El primero de ellos es la cuestión del odio racial por parte de los Amos, quienes llaman Downers a los habitantes de la Tierra y a quienes consideran seres inferiores. Explotar eso hubiese beneficiado en mucho la calidad general de la historia, pero todo quedó en meras palabras y diálogos sin mayor relevancia. La segunda es la brutal cosificación de la mujer, pues todas las Angeloid son mujeres físicamente muy atractivas para el gozo de los Amos, pero al mismo tiempo son humillada de manera reiterada por estos, quienes son en su totalidad hombres. Si bien las mujeres están cosificadas en la mayoría del anime, esta es la primera vez en que me parece incómodo.

En general la serie me quedó a deber, tiene puntos que parecían prometedores y por momentos la comedia y las referencias que hace a la cultura pop son buenas, pero para mí gusto se queda como una serie más del montón, de esas que puedes poner de fondo cuando no te interesa estar pegado a la pantalla poniendo atención a cada diálogo. Si la historia se hubiese centrado en el Ecchi o en las batallas entre Angeloid o en la crueldad de los Amos hacia éstas y su desprecio por la humanidad, todo habría sido mejor.

Inferno Cop

Título Original: インフェルノコップ (Inferno Koppu).
Género(s): Comedia, Ciencia Ficción, Sobrenatural.
Director: Akira Amemiya y Hiroyuki Imaishi.
Estudio: Trigger, CoMix Wave Film.
Emisión: 2012-2013.
Duración: 13 episodios.
Extras:

El estudio Trigger nos tiene acostumbrados a series originales que rompen con el estándar del anime comercial que impera hoy en día. Desde sus más famosas obras como Little Witch Academia o Kil la Kill, hasta historias realmente raras pero divertidas como Luluco. Inferno Cop pertenece a este segundo grupo, pues nos muestra una historia completamente descabellada, inverosímil, exageradísima pero muy divertida.

El estilo de animación es lo primero que destaca, pues además de que los capítulos son muy cortos y tienen diferente duración, entre dos y doce minutos, el que los personajes sean simples recortes que no se mueven lo hace aún más original. Todos los personajes parecen ilustraciones de cómic que alguien recortó en Photoshop y empezó a mover sobre escenarios que también parece salidos de una tira cómica, muy experimental para mi gusto pero divertido. Los únicos elementos realmente animados son las explosiones.

Dicho estilo de animación a mí me pareció bastante gracioso, pues me recordó a esos luchadores de plástico que suelen vender en los tianguis mexicanos que no se mueven pero que les han regalado varias horas de diversión a muchos niños. Aquí es un poco similar, todos los personajes tienen sólo una pose y ni siquiera mueven la boca cuando hablan, pero eso le da un toque de cine Serie B, de eso que antiguamente se llamaba Grindhouse, pero en anime. Y tampoco debemos olvidar la música que es fabulosa y le va muy bien a la obra.

La historia toma lugar en una ciudad donde la policía es completamente incompetente y los maleantes hacen lo que quieren, pero para fortuna de Jack Knife Edge Town un policía salido del mismísimo infierno está dispuesto a hacer lo que sea para impartir justicia, Inferno Cop. El policía del infierno no sólo quiere atrapar criminales, sino vengar la muerte de su familia a manos de una organización de maleantes que buscan apoderarse del mundo llamada Souther Cross.

Como podemos ver, la premisa es muy simple, aunque rápidamente escala a cosas totalmente descabelladas y súper exageradas sumamente hilarantes. Inferno Cop me recuerda a Judge Dredd, Souther Cross es como una mezcla de la Patrulla Roja de Dragon Ball y los malos del juego Metal Slug, mientras que los elementos disparatados que vemos y la forma en que la historia pasa de una cosa sin sentido a otra aún más rara es similar a lo que vemos en películas como Kung Fury o Turbo Kid. Con un humor que no es para todos pero a quienes les guste lo van a disfrutar mucho.

Los villanos son bastante inverosímiles, pero justo son esas exageraciones las que los hacen divertidos. Además de los villanos hay otros elementos geniales, como que Inferno Cop hace un salto en el tiempo de 2012 a 2087, es modificado al estilo Robocop, trata de sobrevivir a un apocalipsis zombi, se enfrenta Mecha Cop, un robot del futuro enviado para asesinarlo (como en Terminator), ambos viajan al pasado y se enfrenta a dinosaurios con nombres complicadísimos, hacen enojar al mismo Dios en persona y enfrentan su ira, llegan al infierno, Inferno Cop regresa al plano terrenal y conoce a un nuevo compañero, viajan a Egipto, pelean contra momias al estilo de Mario Bros, regresa a su ciudad natal que es atacada por Xenomorfos, compite en una carrera de la muerte como en Death Race y desata el tercer fin del mundo, similar al Tercer Impacto en The End of Evangelion.

La serie escala muy rápido de un policía con poderes del infierno que lucha contra el crimen y busca venganza a un policía con poderes del infierno capaz de desatar el Tercer Impacto y llevar a cabo el Proyecto de Instrumentalización Humana. Me encanta que Trigger siempre ha sido muy autorreferente y en esta ocasión además de los guiños a muchas obras de Hollywood y del cine independiente Serie B, hace referencia a sus propios origines, recordemos que el estudio se formó con antiguos integrantes de Gainax.

La serie es muy buena, se ve en una tarde pues los trece capítulos duran menos de una hora y sin duda te harán reír, ya sea por su inusual estilo de animación que intenta lucir chafa a propósito, su comedia exagerada, las referencia a obras de la cultura pop y del anime o por la forma en que pasa de un tema o enemigo a otro tan rápido que resulta tonto pero divertido. Una gran recomendación para los fans de este estudio y para quienes guste de este tipo de obras cuyo humor está fuera del canon.