Kodomo no Jikan

Título Original: こどものじかん (Kodomo no Jikan).
Género(s): Comedia, Romance, Drama, Lolicon, Ecchi.
Director: Eiji Suganuma.
Estudio: Studio Barcelona.
Emisión: Octubre – Noviembre de 2007.
Duración: 12 episodios (primera temporada), 4 Ovas (segunda temporada), 1 Ova, 1 Especial.
Extras:

Ésta es una serie que tenía miedo reseñar por toda la controversia que ha causado debido a la temática sexual que presenta y por el hecho de que sus protagonistas son niñas de primaria, pero luego de verla considero que no es tan fuerte como uno podría pensar a partir de todos los comentarios que corren por internet, aunque sí, hay que aceptar que mostrar a niñas en una actitud erótica siempre dará mucho de qué hablar.

La historia está basada en el manga homónimo de la autora Kaworu Watashiya, el cual, al igual que el anime, sufrió de mucha censura. La historia gira en torno a Daisuke Aoki, un profesor de primaria de 23 años que recién inicia su vida laboral. Su primer trabajo consiste en ser el tutor de la clase 3-1 luego de que su antiguo profesor abandonara el trabajo a causa de la actitud de sus alumnos, al no tener experiencia como docente sus primeros días son muy caóticos pues no sabe cómo mantener el control del grupo.

Una de sus principales preocupaciones es Rin Kokonoe, una simpática niña hiperactiva que le hace la vida imposible al joven profesor. Pero no es sólo su actitud rebelde y pasivo agresiva lo que mete en problemas al docente, sino el hecho de que la niña se ha enamorado de él y en cada oportunidad le hace insinuaciones de carácter sexual muy fuertes para su edad. Frecuentemente trata de besarlo o de enseñarle su ropa interior y también le hace comentarios sobre querer tener relaciones con él.

Además de Rin tenemos a Kuro Kagami y Mimi Usa, sus mejoras amigas. Kagami en un principio odia al profesor, sobre todo cuando se da cuenta de la atracción que Rin siente por él, pues desde siempre ella ha estado enamorada de su amiga. Confundida por sus sentimiento y ya que Rin nunca se fijará en ella por ser mujer, trata de impedir que el profesor y la alumna pasen tiempo a solas al grado de incluso golpear y ofender a su profesor. Por otro lado, Usa es la típica niña inteligente y tímida, que había dejado la escuela por las constantes burlas y el acoso que sufría, principalmente debido a la precocidad de su desarrollo físico.

Con el paso de los capítulos veremos cómo las tres amigas meten en constantes problemas a Aoki, además de conocer un poco sobre el pasado familiar de las chichas, principalmente el de Kokonoe, quien sufrió la pérdida de su madre a muy temprana edad y quedó al cuidado de un familiar que había sido acogido por su madre cuando era aún un adolescente. Además de la comedia y la constante tensión sexual entre Konokone y Aoki, tenemos la parte de comedia y la dinámica con el resto de profesores.

La calidad técnica del anime es entre buena y regular, pues a pesar de ser una serie de 2007, la primera temporada luce más vieja de lo que debería, aunque la segunda temporada (que fue publicada como OVAS debido a la censura) mejora mucho en este aspecto. La música es buena, el diseño de personajes aceptable y los escenarios son los típicos que podríamos esperar en una serie de temática escolar. Ahora bien, en la parte Ecchi tenemos la típica autocensura que usa elementos del escenario y un muy frecuente uso de las pantsu-shots.

Realmente nunca hay un desnudo total frontal de las niñas, ni ninguna interacción sexual entre el profesor y Kokonoe, más allá de los besos que ella le roba. Sin embargo, me parece que el gran problema fue el mostrar explícitamente el deseo sexual en niñas de 10 a 14 años (edad inicial y final de las chicas en la serie). En Usa vemos un precoz desarrollo de su físico, lo que de hecho algunas niñas sueles experimentar y sufrir por ello burlas en clase. Kagami es un personaje interesante porque está consciente de que es lesbiana al sentirse atraída por su amiga y a pesar de que no considera que eso esté mal, sabe que hay algo diferente en ella que no alcanza a comprender. Quienes tenemos amigos homosexuales sabemos que muchos de ellos tenían muy clara su preferencia desde muy niños y creo que eso es algo interesante de abordar en un anime.

Ahora, el mayor problema y que ha causado mucha discusión e indignación en el público más purista es Kokonoe, una niña que directamente le hace insinuaciones sexuales a su profesor, insinuaciones muy directas que normalmente no esperaríamos ver en una niña de esa edad. En la serie se muestra que su entorno familiar podría haber generado ese precoz despertar sexual, sobre todo su necesidad de afecto derivado de la soledad que sentía. Kokonoe no sólo hace esas insinuaciones a su profesor, sino que además se viste de manera muy atrevida para su edad y aunque Aoki nunca hace caso de sus insinuaciones, hay momentos en los que él mismo duda sobre si en realidad empieza a sentir algo por su alumna.

Personalmente no veo como algo malo que una niña tan joven empiece a sentir deseos sexuales, el problema es que la gente no comprende que los humanos somos seres sexuados desde el nacimiento, así que no podemos, ni deberíamos, tratar de esconder la sexualidad en los niños, deberían ser libre de poder expresar esos deseos y por ende la educación sexual debe darse desde la infancia, para evitar situaciones de abuso por parte de los adultos. La sexualidad está presente desde que nacemos hasta que morimos, así que no debemos asustarnos si una niña de primaria empieza a tener curiosidad por el sexo, aunque al ser esta historia un anime genera otra vertiente.

La sexualidad en los niños en una cosa normal, la explotación y el aprovecharse de ellos por parte de los adultos es lo malo. Gran parte de las crítica hacia este tipo de animes es el promover una hipersexualización de los niños y en eso estoy de acuerdo, pues finalmente animes como este se convierten en productos que serán consumidos por pedófilos, eso es cierto y lamentablemente muy difícil de evitar, pero tampoco creo que estos productos (ya sea en formato anime, manga o juegos) promuevan o estimulen la atracción sexual hacia los niños por parte de los adultos, eso es tanto como decir que los videojuegos y la música Heavy Metal vuelve violentas a las personas y son la causa de las masacres que ha ocurrido en muchas escuelas, el problema es más profundo que eso y está en la base de la sociedad. Si ustedes no tiene problemas psicosociales sabrán diferencia perfectamente la ficción de la realidad y aunque vean un anime lolicon o jueguen un shooter, no va a salir a acosar niñitas ni a dispararle a gente en la calle.

One Punch Man (Temporada 2)

Título Original: ワンパンマン (Wanpanman).
Género(s): Comedia, Superhéroes, Henshin.
Director: Chikara Sakurai.
Estudio: J.C. Staff.
Emisión: Abril-Julio de 2019.
Duración: 12 episodios.
Extras:

Luego de cuatro años regresa el humano más fuerte de todos los tiempos. Saitama, Genos y el resto de héroes están de vuelta para una segunda temporada en la que tendrán que enfrentar numerosos y cada vez más letales Kaijin junto a un hombre que se hace llamar así mismo monstruo y cuya intensión en cazar a todos los héroes.

La segunda temporada sufrió un cambio de estudio y de director, lo cual generó ciertos inconvenientes en la calidad y el desarrollo de la historia que algunos fans criticaron, pero en general la temporada mantiene una buena calidad y se disfruta bastante, pues sigue teniendo acción, una historia entretenida que logra atraparte y muchas peleas, en las que, sobre todo, podemos disfrutar un poco más de los héroes clase S en acción.

La historia retoma a Saitama justo en donde se quedó la primera temporada, quien debido a su poder inconmensurable sigue sufriendo esa depresión por no tener una meta u objetivo que lo motive a seguir como héroe, pues ahora como miembro de la Asociación de Héroes tiene a más enemigos que enfrentar pero como le es tan fácil derrotarlos ha dejado de ser divertido para él. Para su fortuna, un evento inesperado le hace descubrir que uno de los héroes clase S es en realidad un fraude, pues no tiene ningún poder. Ambos se hacen amigos pues sufren esa frustración de no disfrutar lo que hacen, lo cual ayuda a Saitama a recuperar su motivación.

Mientras nuestro calvo protagonista busca nuevos retos en las artes marciales, el antiguo discípulo del maestro Bang, Garou, se presenta ante la Asociación de Héroes como el Kaijin que el mundo esperaba y amenaza con cazar a todos los héroes para demostrar que los Kaijin no siempre pueden ser derrotados. Así empieza una cacería contra los héroes, sobre todo los de clase A y S. Sin embargo, Garou no siempre sale victorioso, aunque con cada pelea aprende y se hace más fuerte.

Además de la amenaza del cazador de héroes, el resto de la Asociación se ve saturada por un desproporcionado incremento en la aparición de Kaijins. Al parecer ha surgido una agrupación de monstruos guiados por un inmenso ser llamado Orichi, quien comanda numerosas legiones de malvadas bestias que empiezan a asediar las ciudades humanas y que al parecer tienen su base en la abandonada Ciudad Z. Con dos enemigos tan fuertes al acecho los héroes deben hacer su mejor esfuerzo para salir victoriosos.

La serie nos da la oportunidad de ver un poco más a los clase S en acción, sobre todo a algunos que no habían figurado en la primera temporada como Dios Cerdo (Pig God), el Hombre Perro (Watchdog man) y Metal Bat. Quienes demuestran porqué son considerados del más alto rango. También vemos un poco más de Silver Fang, Genos, Tsumaki y obviamente Saitama. No obstante, otros son completamente ignorados o hacen apariciones muy pequeñas y mucho menores a las de la primera temporada, entre ellos uno de mis favoritos, el Prisionero Lindo-Lindo (Puripuri Purizuna).

Otros elementos que me gustaron mucho de esta temporada y que no se habían abordado tanto en la primera fue el aspecto burocrático, las grupos de poder dentro de la propia Asociación de Héroes que sólo buscan mantener su poder y estatus al grado de convertirse en verdaderas mafias, como en el caso de Fubuki y su grupo, quienes dominan la clase B, sin olvidar la parte política donde vemos que quienes financian a la Asociación o tiene un puesto directivo sólo usan su estatus para el beneficio personal como enriquecerse o tener a héroes como guardaespaldas, sin darle mérito a los verdaderos héroes que son quienes arriesgan sus vidas.

La temporada es buena, se disfruta mucho, nos permite ver a otros héroes que no habíamos visto y, sobre todo, mantiene interesante la historia a pesar de que sabemos que no existe ningún enemigo al que Saitama no pueda derrotar. Sin embargo, el final queda muy puesto para una tercera temporada a diferencia del final con Boros de la primera que fue sumamente épico, eso fue lo que le faltó, un final más glorioso.

Angel Beats

Título Original: ソウナンですか? (Sounan desu ka).
Género(s): Drama, Comedia, Fantasía.
Director: Seiji Kishi.
Estudio: P.A. Works.
Emisión: Abril – Junio de 2010.
Duración: 13 episodios.
Extras: Final alternativo, Ova 1 (Stairway to Heaven), Ova 2 (Hell’s Kitchen).

Basado en las novelas ligeras del mismo nombre creadas por Jun Maeda (Clannada, Air, Kanon), Angel Beats es una serie de anime de tintes dramáticos que nos narra la lucha de un grupo de jóvenes que han fallecido y terminaron en una especie de limbo, donde deberán cumplir sus sueños frustrados en vida para poder trascender.

La serie tiene una buena calidad técnica, la música es muy buena y logra una excelente ambientación, además de que hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto del opening y el ending de una serie por igual. El diseño de personaje responde a ciertos estereotipos, sobre todo físicamente, pero las personalidades tienen suficiente originalidad y presencia para resultar agradables, además de que la variedad de personajes facilita encontrar alguno con el cual identificarnos.

La historia sigue a Yuzuru Otonashi, un joven que perdió la memoria y despertó en una escuela internado. A su llegada lo primero que encuentra es a una chica disparando un arma contra otra jovencita. La chica de nombre Yuri Nakamura (mejor conocida como Yurippe) le explica que él ha muerto y ha llegado a ese lugar, una especie de limbo, y que debe unirse a ella para enfrentar a su enemigo, una chica a la que llaman Ángel y que se encarga de hacer desaparecer a los demás.

Sin entender nada, Otonashi se dirige hacia la chica Ángel y le pregunta quién es ella, si en verdad es un ángel y si está muerto. Ángel le responde que sólo es la presidenta del Consejo Estudiantil pero que en efecto está muerto y para comprobarlo lo apuñala en el pecho. Otoashi despierta en la enfermería, al parecer todo es cierto, él está muerto y aquella extraña escuela donde se encuentra es un lugar donde no se puede morir. De acuerdo con Yurippe nadie puede morir allí, y su lucha es por revelarse ante los designios de Dios pues no aceptan su muerte ni las vidas injustas que les había tocado vivir. Sin estar del todo seguro, Otonashi se une a su grupo.

Las misiones de aquel frente de lucha se limitaban a pelear contra el Ángel y a hacer actividades para obtener comida y otros suministros. En aquella escuela había otros alumnos, pero al parecer no estaba consientes y sólo fungían como personajes de relleno, viviendo una vida estudiantil cotidiano una y otra vez. El resto del frente se integraba por estudiantes muy diversos, todos con distintas habilidades y funciones dentro de la organización y que además tenían en común el estar inconformes con su muerte por considerar injusta la vida que les había tocado.

Con el paso de los días y las misiones, Otonashi va conociendo las vida de sus compañero y descubre que todos ellos tuvieron vidas trágicas y duras, ese sufrimiento en vida les impidió lograr sus sueños y murieron dejando cosas pendientes, sin embargo, aquel lugar en el que estaban no era un purgatorio ni un limbo ni un lugar de castigo, era simplemente una parada en la que su alma tenía la oportunidad de disfrutar de esa juventud que les fue arrebatada hasta haber cumplido sus sueños frustrados y poder, al fin, partir en paz.

Debo reconocer que la serie me gustó mucho más de lo que yo esperaba, pues desde un inicio su enigma sobre la muerte y sus escenas de acción me atraparon. Creo que fueron una excelente mezcla de emoción y acción. Por otra parte, el aspecto nostálgico y dramático me recordaron mucho a serie como Air, y después al saber que su creado era el mismo entendí por qué. Ese estilo general de la serie mantiene aún el estilo del anime con el que yo crecí, un anime de finales de los 90 y principios de siglo, algo que ya es difícil ver actualmente y que contribuyó a que la serie me gustara tanto.

La organización de los alumnos, el pasado trágico de cada personaje, los lugares secretos como El Gremio, donde se hacían las armas, y todas las leyes y reglas de ese mundo me parecieron interesantes y me engancharon a la historia. Que el Ángel los castigara cuando hacían algo incorrecto para quedarse más tiempo en ese mundo o los dejara en paz cuando se comportaban como alumnos normales me pareció misterioso e incrementó mi interés por la historia. Pero sin duda fue la parte melancólica lo que más me gustó.

Esa parte nostálgica me gustó mucho porque no llega a ser realmente triste, pues a pesar del crudo pasado de cada personaje, la historia se aferra a un pequeño atisbo de felicidad para no caer en la melancolía eterna. Además de que la evolución que tiene la historia es otro plus, pues le da ciertos giros argumentales que la hacen crecer de una serie con adolescente peleando con armas a un limbo donde lo importante es lograr cumplir tus sueños y ser feliz. Cuando por fin conocemos la razón del por qué están allí los personajes notamos el enorme drama que tenía de trasfondo y, al mismo tiempo, caemos en cuenta de lo mucho que evolucionó la serie a partir de lo que en un inicio hubiéramos podido creer.

La serie es muy buena, o al menos a mí me ha gustado mucho. Me encantó su nivel de drama y nostalgia y que su estilo me hiciera recordar esos animes de mi adolescencia lo volvió más melancólico aún para mí. Tampoco es la gran serie y tiene varios huecos y errores en la trama que no se explican del todo, pero el final es nostálgico y digno, por lo que en general considero que vale mucho la pena. Una gran recomendación para quienes gusten de historias con un poco de drama encubierto con toques de comedia.

Gamers!

Título Original: ゲーマーズ! (Gêmâzu).
Género(s): Comedia, Romance.
Director: Manabu Okamoto.
Estudio: Pine Jam.
Emisión: julio 2017 a septiembre de 2017.
Duración: 12 episodios.
Extras:

Ya lo decía Gus Rodríguez (pionero del periodismo sobre videojuegos en México): “siempre hay una recompensa más allá de game over”. Indeciso de qué sería ver, la noticia del fallecimiento de Gus me incitó a ver esta serie, pues si bien yo no soy un gamer sino simplemente un jugador ocasional (si acaso) pude ver a Gus en sus últimos días de carrera en uno de los programa que presentaba en el canal BitMe.

La serie está basada en las novelas ligeras del mismo nombre creadas por Sekina Aoi y nos narran las desventuras y enredos amorosos de un grupo de amigos fanáticos de los videojuegos. La calidad de animación sigue los cánones de la industria actual, al igual que el diseño tanto de escenarios como de personajes, cuya diversidad de personalidades está diseñada para presentarnos una variedad lo suficientemente amplia como para que gran parte de la audiencia a la que está destinada se identifique con alguno de ellos. Y a pesar de lo común que puede parecer e incluso genérico, me gustaron ambos aspectos del diseño.

La historia sigue a Keita Amano, un chico gamer sin amigos que pasa muchas horas en sus juegos. Un día la chica más popular de la escuela, Karen Tendô, quien es una gamer en secreto, lo invita a que se una al club de juegos que ha formado en la escuela. Sin embargo, Keita no acepta porque, a diferencia de los integrantes del club, él no es un gamer competitivo, únicamente le gusta jugar por diversión sin tener que tomarse las cosas tan en serio. No obstante, Karen no se rinde en su intento por integrarlo al equipo pues la verdadera razón es que Keita le gusta y sólo quiere pasar tiempo con él.

La relación entre Keita y Karen se complica y genera rumores en la escuela pues ella es la más popular y cotizada de todas las chicas. Los rumores llega a oídos de Tasuku Uehara, un tipo rudo que en secreto era el típico gamer patético en la secundaria, pero cansado de ello cambió su imagen y consiguió novia, la tierna y torpe Aguri Sakurano. Molesto con la actitud de Keita pero identificado con él por su pasado friki, Uehara empieza a entablar una peculiar amistad con el protagonista, adquiriendo un papel sumamente importante en la historia y convirtiéndose en un gran amigo de Keita.

Decidido a que Keita gane la confianza y seguridad necesaria para entablar amistad con Karen, Uehara obliga a su nuevo amigo a hablarle a otra chica gamer igual de retraída que él, a fin de practicar. La chica en cuestión es Chiaki Hoshinomori, con quién Keita congenia al instante pues ambos son idénticos, tanto que Uehara los considera la pareja ideal, aunque sus diferencias en cuanto a la forma de apreciar los videojuegos les generan conflictos.

El triángulo amoroso (aunque es mejor decir romántico pues tampoco es tan intenso) que Uehara provoca entre Kare, Keita y Chiaki termina por afectar su relación entre él y Aguri, quien empieza a entablar una gran amistad con Keita. Al final, los cinco adolescentes terminarán confundiendo las acciones de los otros creando una serie de enredos y malentendidos románticos un tanto bobos pero divertidos.

Algo que debemos destacar de los personajes es que si bien físicamente pueden aparentar una cosa, en el fondo todo son unos raros con muchas inseguridades y dificultad para expresar sus sentimientos. Todos, salvo Aguri, son unos frikis de los videojuegos y están bastante obsesionados por ellos y eso, aunado a su forma de comportarse, es lo que más engancha con su público específico que contempla el estereotipo del gamer solitario, poco sociable y virginal. Un estereotipo algo dañino en contra de la comunidad pero que no deja de ser frecuente entre muchos de ellos.

La serie está diseñada para una demografía en particular y un público muy específico, pues el hecho de que la chica más linda y popular se sienta atraída por un friki marginado es para atraer público, aunque en un principio le da un giro interesante a la historia. Ahora bien, hay un aspecto que no me gustó, me pareció aburrido y me desespero y es justo esa forma de comportarse que los personajes tienen y que es lo que genera los enredos amorosos, creo que es sumamente tonta la forma en que se comportan al no decir lo que sienten, pero tomando en cuenta que hace tiempo dejé de pertenecer a la demografía a la que está destinada la serie, es normal que no me haya gustado, pero sé que si esto lo hubiera visto en la prepa me habría sentido muy identificado pues esos “problemas” románticos que uno vive en la adolescencia parecer simples tontería cuando uno los analiza ya de grande. En ese sentido me recordó un poco a Toradora, que es perfecta si tiene uno esa edad.

La serie tiene buenos momentos de romance dramático, sin caer en las lágrimas. En lo personal mi relación favorita fue entre Uehara y Aguri, pues si bien él andaba con ella sin mucho interés en un principio, ella sí lo amaba, pues le empezó a gustar desde que él era un friki patético y no cuando se transformó en el chico rudo que aparentaba ser. Aguri también es de los personajes que más crecen y es mi favorito de esta serie, pues además me encanta que no sea gamer y se pase la mayor parte del tiempo cuestionando a sus amigos sobre por qué les gustan tanto los juegos y haciéndolos sentir mal por gastar dinero en algo, según ella, completamente innecesario.

La serie en general es buena, sumamente diseñada para su público en particular, con capítulos flojos y otros bastante más entretenidos. Tiene una buena cantidad de fan-service que apela en enganchar al público masculino pero que tampoco me parece exagerado, considero que está dentro de la norma. Lo que sí desluce un poco la intención inicial es que la parte de los juegos es dejada de lado en muchos capítulos y todo se centra más que nada en los malentendidos románticos y en esa lucha por ganar el corazón de Keita entre Karen y Chiaki. Recomendable, entretenida, divertida, con buenos y malos momentos y con muchas referencias para los más fans de los videojuegos. Y al final creo que logra el cometido de demostrar que los videojuegos pueden dejarnos una ganancia más allá de game over, aunque fuese la típica superación personal en el caso de estos personajes.

Cells at Work

Título Original: はたらく細胞 (Hataraku Saibô).
Género(s): Comedia.
Director: Kenichi Suzuki.
Estudio: David Production.
Emisión: 2018.
Duración: 13 episodios.
Extras: 1 OVA.

Hacía tiempo que no disfrutaba tanto de un anime hasta cierto punto simple como para no romperte la cabeza tratando de entenderlo pero con la suficiente complejidad para que no deje de ser interesante, desde Interviews With Monsters Girls que no me pasaba eso. Y es que este anime tiene una mezcla un tanto peculiar que va desde la comedia y lo kawaii hasta la violencia gore, todo en un halo de documental médico sobre el funcionamiento de las células en nuestro cuerpo.

La calidad técnica de la serie es muy buena, el diseño de personajes muy apropiado, tendiente a lo cómico y tierno pero con algunos toque más rudos de vez en cuando. La música es maravillosa y permite que podamos pasar de una escena cómica a una más tensa con mucho suspenso. Finalmente, el desarrollo de personajes es bueno, aunque se queda al borde se empezar a ser tedioso por lo repetitivo de su comportamiento, fuera de eso el resto de elementos que integran la obra son excelentes.

La historia funciona como un documental en el que se nos va explicando la función que tienen las distintas células que componen nuestro organismo, principalmente las células de la sangre, vemos eritrocitos, neutrófilos, linfocitos, células T, macrófagos, monocitos, células B, eosinófilos, mastocitos, plaquetas, entre otras, hacer su trabajo, reparando el cuerpo, llevando nutrientes y oxigeno o defendiéndolo de las amenazas externas como parásitos, bacterias y virus, quienes son presentados como los enemigos a vencer.

Las células son antropomorfizadas y el cuerpo humano es presentado como un mundo lleno de ciudades e industrias y cada órgano está relacionado con un tipo de lugar, por ejemplo: los pulmones son ventiladores gigantes, el corazón es un templo, las venas con caminos y el estómago una especie de volcán y los jugos gástricos su lava. El haber trasformado a las células en figuras humanas permite que podamos comprender con mayor facilidad cuál es su labor en nuestro organismo, ya que cada célula cumple un trabajo particular dentro del intrincado mundo que es el cuerpo humano.

Nuestros personajes principales son un Eritrocito (glóbulo rojo) llamado AE3803 que es nueva en el trabajo y por lo mismo muy torpe, por lo que siempre termina perdida. Su trabajo es llevar oxígeno y nutrientes a las células, para ello debe recorrer los laberínticos caminos de las venas. Como siempre termina metida en problemas, con frecuencia se encuentra con un neutrófilo (glóbulo blanco) cuyo trabajo es patrullar el cuerpo y matar a toda célula, virus, bacteria o parásito que amenace la salud. Con el paso del tiempo y sus encuentros constantes ambos se hacer muy buenos amigos.

Además del neutrófilo protagonista tenemos otras células que pelean contra las amenazas, como las células T, representadas como unos militares obsesionados con matar o las macrófagas, unas lindas y tiernas mujeres que en realidad son sanguinarias asesinas. Hay otras células cuyos trabajos son más administrativos, es decir, no pelean cuerpo a cuerpo contra los invasores, sino que diseñan estrategias, se comunican con otras células o liberan sustancias que ayudar a organismos, como las células dendríticas, el mastocito o la célula T reguladora. Sin olvidar a las plaquetas, los personajes más tiernos pues son presentados como niños encargados de realizar las labores de construcción.

Sin duda los personajes son un factor importante en el atractivo de la serie, los glóbulos rojos son mostrados como mensajeros que llevan tanques de oxígeno y canastas de comida (nutrientes), mientras que el glóbulo blanco es un guardia de seguridad que patrulla el organismo armado con un cuchillo. Todos de cierta forma aportan algo de ternura y carisma a la serie, principalmente las plaquetas, pues ver a pequeños niños colgados de un arnés reparando una parel al borde de un precipicio o cargado pesados materiales de construcción es sumamente tierno.

La historia tiene un desarrollo simple y algo repetitivo que por fortuna no llega a tornarse aburrido aunque sí un poco predecible. En cada capítulo veremos al eritrocito perderse y ser salvada por el neutrófilo de un enemigo (enfermedad) nuevo, mientras conocen nuevas células y nosotros aprendernos su función. Además de las células del cuerpo nos enseñan valiosos datos sobre bacterias, virus y parásitos. Las bacterias son el típico enemigo con forma curiosa que sólo quiere hacer el mal, muy clásico de las series japonesas, el parásito es un monstruo gigante y los virus son gorros que convierten a las células normales en zombis.

Personalmente me encantó la forma en cómo han adaptado los elementos celulares a objetos de uso cotidiano o popular. Por ejemplo, sabemos que los virus no son organismos vivos, por lo que considero excelente la idea de mostrar a las células infectadas como zombis (que son seres que ya no están vivos). Sin duda esa adaptación tanto de órganos, como de células y objetos es una idea maravillosa que no sólo permite el desarrollo de la historia, sino facilita que aprendamos sobre nuestro propio organismo. Porque sí, a pesar de la comedia y el entretenimiento, la serie en todo momento trata de enseñarnos algo.

Además de las enfermedades podemos ver lo que pasa en el organismo cuando nos ocurren otro tipo de afecciones, como cortarnos la piel, tener una alergia, sufrir un golpe de calor o estar al borde de morir desangrados. Y pese a que la serie tiene una imagen infantil, divertida y tierna puede llegar a tornarse bastante oscura, como cuando atacan a las células cancerosas o en el choque hipovolémico. Finalmente, el trabajo de las células es mantenernos vivos.

Ese contraste entre lo vistoso y colorido que es el mundo aunado a lo tierno que resultan la mayoría de personajes con lo sangriento que es el hecho de tener matar a los enemigos es bastante curioso, pues todo ese gore donde las células mueren o deben acuchillar a una bacteria hasta matarla se diluye entre la dulzura del contexto general, pero al mismo tiempo le dan un toque de sabor que evita que la serie sea algo muy soso y cursi. En lo personal me gustó mucho esa combinación.

Sin duda la serie es maravillosa, una excelente recomendación para los niños en edad escolar porque eventualmente algo lograran aprender sobre las funciones de las células en el organismo sin siquiera darse cuenta. La animación es buena, los personajes carismáticos, los momentos de tensión te atrapan y la información que aporta es valiosa, sin olvidar las referencias y parodias que hace de otros animes, entre ellos JoJo’s quizás sea el más evidente. En este año donde conocer la función de nuestro sistema inmune se ha vuelto importante, éste anime resulta una gran recomendación, a pesar de que por momentos el lenguaje técnico puede complejizarlo un poco.

Monsters University

Título Original: Monsters University.
Género(s): Fantasía, Comedia.
Director: Dan Scanlon.
Estudio: Pixar.
Emisión: 2013.
Duración: 104 minutos.
Extras: Monsters Inc.

Dicen que las segundas partes nunca han sido buenas, pero hay una lista de películas cuyas segundas partes han incluso superado a la primera, Aliens, Terminator 2 o Mad Max 2 son ejemplos de ello, y para mí Monsters University supera por mucho a la primera parte, aunque por razones muy personales, en primera porque a mi edad ya no soy el público al que está dirigida la primera entrega, pero sí la segunda con toda la cuestión universitaria, y en segunda porque no sale la niñita que en la primera película me pareció tan fastidiosa.

La primera vez que vi Monster Inc. fue el año de su estreno es un decadente cine en el pueblo donde vivía en ese entonces, y me gustó a secas, pues era un niño de 11 años y pertenecía al público para el que estaba destinada. Doce años más tarde, los niños de ese entonces ya estábamos en edad universitaria, yo por lo menos recién había terminado la carrera, por lo que una película cuya historia se desarrollaba en un ambiente universitario me era más familiar, pero no la fui a ver porque la primera entrega nunca fue de mis favoritas. Sin embargo, por casualidad recientemente vi algunos minutos en televisión y me parecieron divertidos, por lo que me decidí a ver.

Para mi fortuna la película resultó buena, muy entretenida y si bien era un gigantesco cliché de las típicas películas de comedia adolescente gringas se podía disfrutar muy bien. Creo que hacer una precuela en la época universitaria de los protagonistas respondía a la edad de quienes vimos la película cuando niños. Yo personalmente disfruté mucho esa temática escolar. Aunque estaba plagada con los personajes y las situaciones recurrentes de éste tipo de obras, con los fracasados tratando de esforzarse por salir adelante y los populares haciéndoles la vida imposible.

El filme nos muestra el primer año de universidad de Michael Wasowski y James P. Sullivan, quienes ingresan al prestigioso programa para asustadores en Monsters University. Rápidamente la inteligencia de Mike lo hace destacar en clase, pero no puede competir con el apellido de Sulley ni con su talento natural para asustar. Decidido a demostrarles a todos que él también puede llegar a ser un gran asustador, Mike pasa la mayor parte de su tiempo estudiando, mientras que su entonces enemigo se dedica a holgazanear creyendo que su popularidad resolverá todos sus problemas. Lamentablemente ninguno logra aprobar el examen final y son echados del programa.

Mike idea una forma para que vuelvan a aceptarlos en el programa de asustadores y hace una apuesta con la decana, si su equipo gana las sustolipiadas podrán regresar a clases, pero su equipo está conformado por Sulley, con quien no se lleva nada bien, y por un grupo de rechazados sociales con nulas habilidades para los sustos que han formado su propia fraternidad, los Oozma Kappa. Los juegos inician sin que nadie crea que los Oozma podrán llegar a la final, pero a base de mucho esfuerzo y suerte, se abren paso en cada prueba.

Como es de esperarse el grupo de marginados y torpes demuestran que tienen la habilidad para competir con los populares y se ganan un lugar entre los mejores, demostrándole a todos que son igual de buenos que cualquiera. Siempre en este tipo de historias son los perdedores quienes deben hacer frente a los bravucones y también es común que uno de esos chicos populares termine ayudando a los perdedores para redimirse y terminar siendo amigo de alguien que al principio detestó.

Mike es el típico ñoño que se la pasa estudiando pero a pesar de ello no logra adquirir las habilidades que necesita, mientras que Sulley es el chico popular con talento natural a quien su apellido le abre todas las puertas. Uno tiene que esforzarse por sus sueños mientras que el otro lo tiene todo ganado. Al final ambos lograrán convertirse en mejores personas y, obviamente, en mejores amigos. Argumento que es totalmente cliché y vemos en todas las películas de adolescentes universitarios o preparatorianos.

Fuera del prefabricado mensaje sobre la amistad y el artificial y estereotipado contexto escolar, las competencias son buenas, divertidas y dan lugar para buena comedia e incluso un poco de emoción. Incluso podemos ver algo de profundidad en la cuestión universitaria al menciona brevemente algunas de las otras carreras que se imparten, como los diseñadores de puertas (que serían como los de ingeniería), filosofía, biología, computación, diseñadores de contenedores de sustos, arte, entre otras. Hubiese sido interesante ver más de ellas pero se comprende que no era la finalidad de la historia.

Honestamente esta saga de los monstruos no es de mis favoritas de Pixar, pero debo admitir que la segunda me gustó mucho más que la primera. La parte técnica es excelente, la música es muy buena y el apartado visual sobresaliente, sobre todo en el diseño de los monstruos y en la calidad del detalle, pues es posible ver incluso hasta la textura de algunos de ellos. Y no debemos olvidar, al menos para la versión de Latinoamérica, la excelente dupla que Andrés Bustamante y Víctor Trujillo hacen para darles la voz a Mike y Sulley respectivamente.

Una excelente opción sin son fans de Pixar e incluso si no lo son pues la película resulta entretenida, divertida, emocionante y lo suficientemente ligera para disfrutarla sin complicaciones pero, al mismo tiempo, con la suficiente profundidad y contenido argumental para verla más de una vez sin que resulte tediosa o aburrida. Un perfecto ejemplo de que sí puede haber segundas parte muy buenas a pesar de que haya pasado más de una década entre la primera y la segunda. Y el que sea una precuela creo que fue un gran acierto, pues nos permite conocer el pasado de los protagonistas y cómo se conocieron, además de expandir el universo del mundo de los monstruos, algo mucho más atractivo en mi opinión que lo que hubiera logrado una secuela.

Are you lost?

Título Original: ソウナンですか? (Sounan desu ka).
Género(s): Survival, Comedia.
Director: Nabuyoshi Nagayama.
Estudio: Ezo’la.
Emisión: 2019.
Duración: 12 episodios.
Extras:

Basada en el manga homónimo escrito por Kentarô Okamoto e ilustrado por Riri Sagara, Sounan desu ka? es una interesante serie animada de supervivencia, donde cuatro jovencitas de preparatoria tendrán que usar todas sus habilidades pasa sobrevivir en una isla desierta luego de sufrir un accidente en avión, enfrentando la falta de comida, agua y la desesperanza por no recibir ayuda.

Si bien la premisa de la serie es interesante pues aborda el tema de la supervivencia en un ambiente natural hostil, la primera impresión que da la serie es la de una obra rosa para niñas, pues así es justo como luce, como un Shôjo con mucho fan-service. Sin embargo, luego de algunos minutos notamos que si bien su estética es delicada y femenina, en realidad sí aborda temáticas de supervivencia que son muy interesantes, pues los consejos que da para sobrevivir en lo agreste en realidad resultan útiles y podrían salvar nuestras vidas en ese tipo de situaciones.

La historia inicia cuando cuatro chicas de preparatoria quedaron varadas en una isla desierta luego de que el avión en que viajaban tuviera un accidente. Al parecer iban en un viaje escolar y aunque no se menciona nada al respecto, todo indica que fueron las únicas supervivientes. El cuarteto se integra por Homare Onishima, una chica seria y decidida que ha viajado con su papá por todo el mundo enfrentando diversas adversidad, gracias a ello conoce todos los trucos para sobrevivir; Matsu Amatani, es la típica chica tímida e inteligente, que a pesar de ello logra adaptarse y hacer lo que sea necesario para sobrevivir; Asuka Suzumori, la deportista, algo berrinchuda y un poco cobarde pero que aporta el fuerza física al grupo, finalmente Shion Kujô, es la más delicada del grupo y a quien le cuesta más adaptarse, es la típica niña rica y mimada.

Las cuatro chicas logras sobrevivir gracias a las enseñanzas que el padre de Homare le enseñara en sus viajes. Durante su estadía en la isla deberán aprender a construir un refugio, buscar agua por diferentes medios, cazar su propia comida y estar dispuestas a matar animales o insectos con tal de sobrevivir. Homare hace de líder y en cada capítulo veremos cómo se enfocar en lograr un objetivo específico para seguir con vida.

Si bien la serie no tiene la estética ruda que esperaríamos de este tipo de género y que el actuar de las chicas es muy de anime escolar lleno de estereotipos, sí tiene elementos que la hacen muy buena. En primera la construcción del personaje de Homare es muy acertado, pues es tranquila y analítica, pues toma sus decisiones basada en qué resultaría mejor para sobrevivir. Por otro lado, los consejos que da la serie son igualmente buenos y aplicables en su mayoría, sobre todo aquel en donde nos dicen las prioridades para sobrevivir: (1) un refugio o el clima te matará en un par de horas, (2) conseguir agua o morirás en unos días y, finalmente, (3) comida, pues sucumbir a la inanición llevará algunas semanas.

La forma en que nos enseñan a sobrevivir y protegernos del medio ambiente resulta muy educativo y lo novedoso es que no lo hace de una forma tan visceral como el famoso programa de Bear Grills, aunque llega un momento en que las chicas deben hacer cosas que nunca imaginaron para sobrevivir, como matar animales y destazarlos, comer insectos repulsivos o tratar de hidratarse de formas poco convencionales.

Además del fan-service —que sí es muy directo— y de los buenos consejos de supervivencia, la serie cuenta con un soudtrack bastante decente y una calidad de animación muy buena, sobre todo en la recreación de los escenarios naturales, y aunque el diseño de personajes responde a los cánones del anime comercial actual es aceptable. No obstante, algunos de los factores para que las chicas sobrevivan resultan algo forzados, aunque de otra forma no podrían darnos todos esos consejos y la serie se convertiría en un drama, lo cual no es ya que apuesta más por la comedia.

La serie resulta algo rosa pero es muy entretenida, tiene buenos consejos de supervivencia una calidad de animación muy aceptable, la cantidad de adecuada de pantsu-shots para no rayar en lo erótico y la suficiente comedia para no restarse seriedad a la situación. Además, como sus capítulos duran alrededor de 12 minutos se puede ver fácilmente en una tarde. Una excelente recomendación para quienes gusten de las aventuras de supervivencia y deseen ven algo ligero sin sobresaltos pero con cierto apego a la realidad.

Sora no Otoshimono

Título Original: そらのおとしもの (Sora no Otoshimono).
Género(s): Comedia, Drama, Ecchi.
Director: Hisashi Saito.
Estudio: AIC.
Emisión: 2009.
Duración: 13 episodios.
Extras: 1 OVA, Sora no Otoshimon: Forte, 1 películas.

Seré honesto, empecé a ver esta serie con altas expectativas de ver un buen e interesante Ecchi o con al menos un subido y sugerente fan-service, pero al final quedé algo decepciona pues no llegó a ser ni lo uno ni lo otro. Todo quedó es una serie tibia más del montón que, a mi parece, no logra concretar ninguno de sus argumento y cuyo trasfondo, pese a tener potencial, está completamente desperdiciado.

El anime se basa en el manga homónimo de Suu Minazuki y tiene una calidad técnica regular. Para ser del 2009 visualmente se ve como una serie de principio de siglo, lo cual no digo que sea malo, de hecho a mí me gusta más eso que el genérico y súper estilizado estilo actual. La música está bien, no es mala aunque para ser sincero tampoco le presté mucha atención. El diseño de personajes fue lo que más me quedó a deber, pues si bien tenemos a las típicas chicas de pechos enormes, lo que nos garantiza numerosas escenas repletas de opais, en general todos los personajes son un poco bobos al principio.

La historia sigue las desventuras de Tomoki Sakurai, un chico que ama su vida tranquila en la que puede holgazanear y estar de morboso viendo los enormes pechos su mejor amiga Sohara Mitsuki. Un día una chica extraña cae del cielo, más específicamente, de un pequeño planeta que orbita la Tierra conocido como Nuevo Mundo. La joven tiene la apariencia de un ángel, alas y un cuerpo muy sensual. Sin saber cómo, Tomoki termina encadenado a la chica quien lo llama amo.

Al parecer aquella chica se llama Ikaros y dice ser una Angeloid, una especie de robot con la capacidad para conceder cualquier deseo mediante unas extrañar cartas. Al principio Tomoki aprovecha para pedir deseos pervertidos, pero luego él y sus amigos descubren que Ikaros no sólo puede conceder deseos, sino que posee las habilidades y el poder de una peligrosa arma mortal capaz de destruir planetas enteros.

A Tomoki y Sohara se unen la presidenta de la clase e hija del jefe yakuza del pueblo Mikako Satsukitane y el inteligente Eishirô Sugata, líder de un club dedicado a investigar el Nuevo Mundo. El cuarteto se hará amigo de Ikaros y Nymph, las dos Angeloid que caen del cielo y terminan hospedadas con Tomoki. Sin embargo, los amos que viven en el cielo y creadores de la Angeloid tienen un plan perverso contra Ikaros. Juntos, los cuatro amigos y las dos Angeloid tendrán que hacerles frente.

Si bien la premisa es interesante en realidad la serie se limita a contar un poco el día a día en la vida alterada de Tomoki por culpa de las dos robots, pero ni siquiera de una forma tan interesante como en un Slice of Life. Todo queda en comedia simple y algo de Ecchi que tampoco es tan excitante. Personalmente sentí el desarrollo de la serie vació, sin que pudiera explotar el trasfondo argumental de los perversos amos que viven en el Nuevo Mundo ni la violencia que las habilidades bélica de Ikaros hubieran permitido. Todo quedó en algo mundano y sin profundidad.

Tampoco la parte cómica me logró atrapar del todo, pues la comedia es algo boba y si bien recurre al cambio de formato en los personajes, dibujándolos chibi en las escenas más cómicas, creo que el resultado no fue favorable, pues si bien este estilo de dibujo pretende acentuar la comedia, lo que en realidad logra es restar seriedad a un argumento que tenía potencial, incluso a la parte sexual le resta mucho.

Los protagonistas también son estereotipos en todos los sentidos, incluso Ikaros me recordó a Lucy de Elfen Lied, pues la hacen lucir tierna e inocente a la vez que es peligrosa. Tomoki es el típico pervertido, Sohara es la amiga buenota, Mikako es la loca pervertida y Sugata es el típico alumno inteligente obsesionado con algo que a nadie más le importa. Y Nymph, la otra Angeloid, es la típica loli pequeña con el busto chico, para contrastar con el resto de las féminas que aparecen en la serie.

Ahora bien, hay dos aspectos interesantes que le pudieron dar profundidad. El primero de ellos es la cuestión del odio racial por parte de los Amos, quienes llaman Downers a los habitantes de la Tierra y a quienes consideran seres inferiores. Explotar eso hubiese beneficiado en mucho la calidad general de la historia, pero todo quedó en meras palabras y diálogos sin mayor relevancia. La segunda es la brutal cosificación de la mujer, pues todas las Angeloid son mujeres físicamente muy atractivas para el gozo de los Amos, pero al mismo tiempo son humillada de manera reiterada por estos, quienes son en su totalidad hombres. Si bien las mujeres están cosificadas en la mayoría del anime, esta es la primera vez en que me parece incómodo.

En general la serie me quedó a deber, tiene puntos que parecían prometedores y por momentos la comedia y las referencias que hace a la cultura pop son buenas, pero para mí gusto se queda como una serie más del montón, de esas que puedes poner de fondo cuando no te interesa estar pegado a la pantalla poniendo atención a cada diálogo. Si la historia se hubiese centrado en el Ecchi o en las batallas entre Angeloid o en la crueldad de los Amos hacia éstas y su desprecio por la humanidad, todo habría sido mejor.

Inferno Cop

Título Original: インフェルノコップ (Inferno Koppu).
Género(s): Comedia, Ciencia Ficción, Sobrenatural.
Director: Akira Amemiya y Hiroyuki Imaishi.
Estudio: Trigger, CoMix Wave Film.
Emisión: 2012-2013.
Duración: 13 episodios.
Extras:

El estudio Trigger nos tiene acostumbrados a series originales que rompen con el estándar del anime comercial que impera hoy en día. Desde sus más famosas obras como Little Witch Academia o Kil la Kill, hasta historias realmente raras pero divertidas como Luluco. Inferno Cop pertenece a este segundo grupo, pues nos muestra una historia completamente descabellada, inverosímil, exageradísima pero muy divertida.

El estilo de animación es lo primero que destaca, pues además de que los capítulos son muy cortos y tienen diferente duración, entre dos y doce minutos, el que los personajes sean simples recortes que no se mueven lo hace aún más original. Todos los personajes parecen ilustraciones de cómic que alguien recortó en Photoshop y empezó a mover sobre escenarios que también parece salidos de una tira cómica, muy experimental para mi gusto pero divertido. Los únicos elementos realmente animados son las explosiones.

Dicho estilo de animación a mí me pareció bastante gracioso, pues me recordó a esos luchadores de plástico que suelen vender en los tianguis mexicanos que no se mueven pero que les han regalado varias horas de diversión a muchos niños. Aquí es un poco similar, todos los personajes tienen sólo una pose y ni siquiera mueven la boca cuando hablan, pero eso le da un toque de cine Serie B, de eso que antiguamente se llamaba Grindhouse, pero en anime. Y tampoco debemos olvidar la música que es fabulosa y le va muy bien a la obra.

La historia toma lugar en una ciudad donde la policía es completamente incompetente y los maleantes hacen lo que quieren, pero para fortuna de Jack Knife Edge Town un policía salido del mismísimo infierno está dispuesto a hacer lo que sea para impartir justicia, Inferno Cop. El policía del infierno no sólo quiere atrapar criminales, sino vengar la muerte de su familia a manos de una organización de maleantes que buscan apoderarse del mundo llamada Souther Cross.

Como podemos ver, la premisa es muy simple, aunque rápidamente escala a cosas totalmente descabelladas y súper exageradas sumamente hilarantes. Inferno Cop me recuerda a Judge Dredd, Souther Cross es como una mezcla de la Patrulla Roja de Dragon Ball y los malos del juego Metal Slug, mientras que los elementos disparatados que vemos y la forma en que la historia pasa de una cosa sin sentido a otra aún más rara es similar a lo que vemos en películas como Kung Fury o Turbo Kid. Con un humor que no es para todos pero a quienes les guste lo van a disfrutar mucho.

Los villanos son bastante inverosímiles, pero justo son esas exageraciones las que los hacen divertidos. Además de los villanos hay otros elementos geniales, como que Inferno Cop hace un salto en el tiempo de 2012 a 2087, es modificado al estilo Robocop, trata de sobrevivir a un apocalipsis zombi, se enfrenta Mecha Cop, un robot del futuro enviado para asesinarlo (como en Terminator), ambos viajan al pasado y se enfrenta a dinosaurios con nombres complicadísimos, hacen enojar al mismo Dios en persona y enfrentan su ira, llegan al infierno, Inferno Cop regresa al plano terrenal y conoce a un nuevo compañero, viajan a Egipto, pelean contra momias al estilo de Mario Bros, regresa a su ciudad natal que es atacada por Xenomorfos, compite en una carrera de la muerte como en Death Race y desata el tercer fin del mundo, similar al Tercer Impacto en The End of Evangelion.

La serie escala muy rápido de un policía con poderes del infierno que lucha contra el crimen y busca venganza a un policía con poderes del infierno capaz de desatar el Tercer Impacto y llevar a cabo el Proyecto de Instrumentalización Humana. Me encanta que Trigger siempre ha sido muy autorreferente y en esta ocasión además de los guiños a muchas obras de Hollywood y del cine independiente Serie B, hace referencia a sus propios origines, recordemos que el estudio se formó con antiguos integrantes de Gainax.

La serie es muy buena, se ve en una tarde pues los trece capítulos duran menos de una hora y sin duda te harán reír, ya sea por su inusual estilo de animación que intenta lucir chafa a propósito, su comedia exagerada, las referencia a obras de la cultura pop y del anime o por la forma en que pasa de un tema o enemigo a otro tan rápido que resulta tonto pero divertido. Una gran recomendación para los fans de este estudio y para quienes guste de este tipo de obras cuyo humor está fuera del canon.

Toradora!

Título Original: とらドラ! (Toradora!).
Género(s): Romance, Drama, Comedia.
Director: Tatsuyuki Nagai.
Estudio: J.C. Staff.
Emisión: 2008-2009.
Duración: 25 episodios.
Extras:

Toradora! está basada en las novelas ligeras del mismo nombre escritas por Yuyuko Takemiya. Es una serie de la que ya había escuchado hablar y cuyos comentarios generalmente eran buenos. Lo primero que noté al empezar a verla es que me recordaba al estilo de anime de principio de siglo y cuando vi que su emisión inició en 2008 comprendí que fue de esos últimos animes con ese estilo que todavía no era mega genérico como mucho de lo que se hace actualmente y donde todos los personajes lucen igual. Personalmente me encanta que la protagonista sea chaparrita y peleonera.

Esa cuestión del estilo me gustó de inmediato y fue uno de los principales elementos que puedo resaltar de su apartado técnico, pero además del diseño de personajes en general todo el aspecto visual es bueno, pues los escenarios también cumplen muy bien su función. La música es otro elemento bien logrado pues logra ambientar muy bien los cambios de escena, para poder ir de la comedia al drama romántico sin dificultad y manteniendo cierta chispa de humor que es característica de la serie.

La historia gira en torno a Ryûji Takasu, un chicho gentil y obsesionado con la limpieza y los quehaceres domésticos al que todo mundo teme por su apariencia de delincuente, y Taiga Aisaka, una malhumorada jovencita de baja estatura y terrible temperamento. Por asares del destino ambos terminan en la misma clase durante el segundo año de preparatoria y descubren que son vecinos. Su relación no es nada buena, pues además de ser temidos por todos sus compañeros y profesores, ellos tampoco se agradan mucho.

Las cosas empiezan a cambiar cuando Ryûji descubre que Taiga está enamorada de Maruo, su mejor amigo y delegado de la clase. A su vez, Ryûji está enamorado de la mejor amiga de Taiga, una alegra y muy activa jovencita llamada Minori. Al saber los sentimientos de ambos deciden ayudarse a conquistar a sus seres amados, pero a ambos les cuesta mucho trabajo expresar sus sentimiento y se ponen muy nerviosos cuando están con la persona que les gusta. A pesar de ello, ambos están decididos a unir esfuerzos hasta lograr su meta.

Para lograr confesar su amor deciden unir fuerzas, lo que los lleva a pasar mucho tiempo juntos, y con ello empiezan a desarrollar una fuerte amistad que ni siquiera ellos mismo notan en un principio. Taiga es muy torpe y vive sola, lo que hace que Ryûji se preocupe por ella, haga los quehaceres en su departamento y la invite a cenar todos los días. Sin darse cuenta nace entre ellos un fuerte lazo de amistad, al grado de que Taiga se vuelve un tanto dependiente de Ryûji para casi todo. Pero lo más importante es que sólo entre ellos se siente realmente a gusto, ni siquiera en la compañía de la persona que les gusta se pueden sentir tan cómodos.

El pasar tanto tiempo juntos hace que todos en la escuela crean que son novios y eso genera una serie de confusiones que les dificulta alcanzar su objetivo, generando situaciones cómicas y también dramáticas. Aunado al contexto escolar, conocemos también parte de la vida familiar de cada uno, de los problemas que llevaron a Taiga a vivir sola y de las dificultades económicas que la madre de Ryûji debe solventar como madre soltera para sacar a su hijo adelante. Tales aspectos empiezan a generar un trasfondo más dramático que sumados a la parte romántica generarán un hermoso y emotivo desenlace que no recurre al típico y muchas veces antinatural final feliz.

La serie me gustó, realmente me pareció buena pero no tanto como a mucho de sus fans, aunque si la hubiera visto en mi época de preparatoria seguramente me hubiese gustado mucho más. La razón para considerarla buena a secas y no sobresaliente es porque que ya no soy el público al que está destinada la obra, dejé de ser un adolescente hace años, pero aun puedo apreciar lo buena que es y entender por qué le gusta tanto a muchas personas. De haberla visto cuando tenía la edad de los personajes seguramente me habría identificado de inmediato con los protagonistas, sobre todo con esa parte de no poder declarar los sentimientos por una persona.

Ese aspecto de ocultar los sentimiento por alguien o tener dificultad para expresarlos abiertamente a pesar de que callarlos nos haga sufrir más, me parece que es el elemento que atrae a muchos de sus espectadores, pues es algo que muchos de nosotros como adolescente tuvimos que enfrentar. Además de eso, el drama al que da paso es sumamente bueno, no de ese drama meloso y falso o en extremo depresivo, sino un drama real que a pesar de ser una cosa de niños, es algo fuerte que a esa edad parece difícil de superar.

Lo anterior nos lleva a la parte más atinada de toda la trama y es que si bien estamos viendo una serie de romance y drama nunca se muestran estos elementos de manera que intenten restregárnoslos en la cara, por el contrario, a partir del uso de la comedia ocultan la parte dramática de trasfondo y van haciendo que el romance entre los protagonistas crezca de una forma que si bien es obvia resulta orgánica, natural y a final de cuentas muy bonita. Desde el principio ambos hacen muy linda pareja, y lo digo en un sentido emocional, pues a pesar de ser muy distintos se complementan perfectamente.

El crecimiento que tienen todos los personajes es asombroso, porque ninguno de ellos se queda estancado, todos crecen, maduran y se hacen más fuertes, muchas veces a partir de tener que enfrentar momentos difíciles y tomando decisiones que podrían ser malas o hacerlos sufrir más, pero que al final el tener la capacidad para decidir por ellos mismo es lo que refleja realmente la madurez que van alcanzando.

El final de la serie es bueno. En el último tercio el drama empieza a desarrollarse más y en los dos capítulos finales vemos un desenlace glorioso, crudo por momentos, algo triste pero real. La última escena creo que está de más, pero el hecho de que no sea el típico final feliz donde los amantes vivieron juntos y felices para siempre le da un buen toque que a mí personalmente me gusta mucho más que los finales tradicionales.

La serie es muy buena, enfocada en un público adolescente pero que igualmente puede hacernos recordar nuestra más tierna juventud, cuando sufrir por amor era el fin del mundo y el expresar nuestros sentimientos resultaba algo más difícil de lo que realmente debería ser. Sin duda de lo mejor que he visto en cuando a series de romance y drama adolescente, sobre todo porque ese romance no es meloso ni inmediato, se va desarrollado a lo largo de toda la serie, pues al final el amor que se profesan los protagonistas es algo que se construyó con base en el esfuerzo, la convivencia y el conocer y confiar en el otro y no sólo por una mera e inmediata atracción física como nos suele pasar cuando somos muy jóvenes.