Hermelinda Linda 2

Título Original: Agente Especial 0013.
Género(s): Comedia, Sobrenatural, Sátira.
Director: Julio Aldama.
Emisión: 1986.
Duración: 90 minutos.
Extras:

Siendo la reseña de la primera película de Hermelinda Linda una de las más visitadas en el blog desde su publicación, tenía el pendiente desde hace un par de años de hablar de la segunda parte, y qué mejor que el día de los Fieles Difuntos para reseñarla y dar por concluido este pequeño especial de recomendación de terror en honor al Día de Muertos.

De la parte técnica no hay mucho que decir, mantiene los mismos estándares en cuanto a calidad que la primera entrega, en una época en la que el cine nacional venía ya en decadencia y el cine de oro había dado paso al cine de ficheras y el video home. No obstante, para las intenciones del filme tiene una calidad aceptable, pues tampoco apela a ser una obra que se destaque por eso. En la parte musical sobresale un poco más con algunas interesantes interpretaciones de las canciones brujeriles en voz de Evita Muñoz.

Un aspecto interesante es que vemos de regreso a todos los personajes interpretados por los mismos actores. Vemos a Irma y Blancanieves hacer segunda a su amiga bruja, a Nana Chole exigir que la dejen dormir, a la sensual Arlen, a Apolinar el panteonero y a un grupo de bondojianos dispuestos a defender a capa y espada a su bruja favorita. Sin olvidar la presencia del cuerpo de la ley y de alguno que otro ricachón que busca los remedios y curaciones en casa de la egresada de la universidad de brujas de Transilvania.

En esta ocasión Hermelinda es reclutada por la policía para ayudarlos a buscar un invaluable artefacto que es capaz de hacer detonar los misiles nucleares desde cualquier lugar. La oriunda de la Bondojia se convierte pues es una agente encubierta que deberá infiltrarse en la embajada de Cracovia para investigar dónde podrá estar aquel aparato.

Mientras Hermelinda y sus compañeras brujas se mezclan con la crema y nata de los mandatarios, representantes de los países más poderosos discuten sobre quién adquirirá el artefacto a los japoneses. Así, estadounidenses, soviéticos y árabes buscan adquirir aquella preciada arma para sus naciones. Sin embargo, las cosas se salen de control y dicho artilugio termina en las manos de Hermelinda, quien lo oculta para que no caiga en poder de alguien malvado.

La noticia de que la bruja tiene el preciado objeto llega a oídos de los interesados, quienes inician una surte de fallidos intentos por recuperarlo. Los árabes contratan a una bruja nigeriana para combatir magia con magia, mientras que los soviéticos hacen lo mismo y buscan a una hechicera que logra hacer que Hermelinda se las vea negras, pues mermar los poderes de la bondojiana  con ayuda de un satélite.

La mejor parte es justamente cuando Hermelinda se enfrenta a su contraparte europea, que además debemos decir era socialista (mostrando esa visión capitalista de occidente que intenta hacer ver a las otras formas de gobierno como los malos de siempre). La camarada bruja choca las escobas en contra de la comadre Hermelinda y sólo la mejor logrará el triunfo en una fabulosa, pintoresca y tropical batalla mágica.

Si bien la historia tiene incoherencias, éstas más que resultar molestas son hasta chuscas. Lo que sí merma un poco la calidad es que hay mucho menos sátira política en comparación con la primera película, que resulta magistral en este aspecto. Aquí la parte política que llegamos a ver es desde una perspectiva completamente estereotipada, sobre todo de índole internacional, aunque no deja de haber referencias a los priistas recalcitrantes ni tampoco una breve pero interesante mención sobre la diversidad sexual y el poder.

Los rusos y los árabes son mostrados aquí como los malos clásicos de una época posterior a la Guerra Fría, donde los norteamericanos se habían encargado de que el mundo occidental los considerara unos terroristas. Los chistes a la diversidad racial, para estándares actuales donde todo siempre ofende a alguien, sin son totalmente estereotipados, con chistes un poco de mal gusto con un dejo de xenofobia, pero que para esos años no implicaban un agravio tan grande a los extranjeros.

Las largas y sobreactuadas escenas de peleas y los musicales eran frecuentes en el cine nacional de las décadas de los 70 y 80, que para la forma de hacer cine actualmente estaría completamente de más pues no aportan nada a la historia. Pero a pesar de esos pequeños defectos, más propios de la brecha generacional que de otra cosa, la película es buena, divertida y nos da cuenta de un México pobre y vejado por la corrupción del rico y del político, exacerbado además por la incompetencia del burócrata y del servidor público, que lamentablemente no ha cambiado mucho en estos últimos treinta años.

AggRetsuko Temporada 2

Título Original: アグレッシブ烈子 (AggRetsuko).
Género(s): Comedia, Drama, Chick Flick.
Director: Rarecho.
Estudio: Fanworks.
Emisión: 2019.
Duración: 10 episodios.
Extras:

La primera temporada de AggRetsuko me gustó aunque algunos capítulos en los que se enamora fueron algo tediosos para mí, con eso en mente esperaba una segunda temporada no precisamente con mucha emoción pero si con un poco de interés de ver el desarrollo de algunos personajes, en particular la relación con Haida. No obstante, lo que vi en esta segunda temporada fue algo muy distinto a lo que espera pero no me decepcionó y como trata los temas de forma un poco más madura ya podemos decir que es un Chick Flick.

Los primero dos capítulos me parecieron algo aburrido para ser honesto. Luego de las crisis emocionales sufridas por el estrés de su trabajo Retsuko por fin logra sobrellevar la vida adulta de oficinista sin acumular estrés. Si son adultos jóvenes entre los 25 y 30 años y ya han trabajado para ganarse su sustento entenderán lo difícil que es ese primer choque con la realidad adulta. El trabajo termina por distar mucho del ámbito escolar en el que hemos vivido desde niños y es más duro de lo que podríamos esperar. Yo creo que a muchos nos dio esa breve crisis al entrar a trabajar por primera vez y tener que aprender cosas que en la escuela no te enseñaron a pesar de ejercer un trabajo acorde a tu profesión en caso de que tengas una, pero luego de un tiempo aprendes a sobrellevar las tareas, la rutina y sobre todo a tus compañeros.

Los compañeros es uno de los principales aspectos de esta temporada pues tenemos lo que podríamos definir como dos sagas, la de Anai, el nuevo empleado de contabilidad y la de Tadano. La parte de Anai es sin duda la más interesante, pues el recién contratado llega a la compañía con una pésima actitud, pues es un tipo que aparenta ser correcto y servicial, pero si alguien le hace ver sus errores se enloquece y amenaza con acusarte por abuso de autoridad. Todos sus compañero y superiores le tienen miedo por lo que pueda decir de ellos a pesar de que nunca hayan tenido una mala actitud contra él, incluso Ton, el jefe, recibe una notificación en su contra.

Anai es un personaje detestable, desde el principio lo odias y creas mucha aversión en su contra, pero está perfectamente creado pues representa a los trabajadores Millennial que ocultan su inseguridad e ineptitud con una actitud defensiva en contra de los demás usando las reglas a su favor. La verdad el personaje me desagradó mucho, pero es quien le da juego a la historia y evita que la primera parte sea completamente plana y aburrida, le da el sabor y permite además que otros compañeros del trabajo destaque, sobre todo Kabae, quien deja ver su faceta como mamá y su rectitud en el trabajo a pesar de que le encante el chisme.

La segunda parte de la serie se centra en la relación romántica de Retsuko con Tadano, a quien conoce en la escuela de manejo y quien parece ser un chico desempleado sin metas personales y una actitud despreocupada. Tadano y Retsuko empieza una relación y pronto se descubre que el nuevo novio de la panda roja es en realidad un genio de la computación que está desarrollando la más avanzada Inteligencia Artificial y cuya compañía colaborará con la de Retsuko. Ser novia de una celebridad de la tecnología y que además tengan una relación laboral crea muchos conflictos en la pareja, pues la prensa amarillista no tardó en sacar notas al respecto e inventar rumores sobre ellos.

Como era de esperarse, todos en la oficina descubre la relación de Retsuko con Tadano, pero a ella no le importa pues decide que ha encontrado a su pareja ideal, sin embargo, la perspectiva que cada uno tiene sobre las relaciones es muy distinta y eso hará que Retsuko tenga que decidir entre lograr su meta de casarse y tener una familia o llevar una vida al lado de Tadano, quien no cree en el matrimonio ni quiere hijos.

El personaje de Tadano me resultó muy peculiar, básicamente era como si Retsuko estuviera saliendo con Elon Musk y obviamente el que una oficinista saliera con alguien tan importante generó muchos rumores en su contra. Además de su relación amorosa y sus conflictos laborales, la serie aborda la cuestión de los matrimonios arreglados, pues la mamá de Retsuko le arregla varias citas para que salga con hombres solteros cuyas madres también les están buscado pareja. Es comprensible que los Millennian crean cada vez menos en el matrimonio y rehúyan de las relaciones fijas y la independencia, aunque en una sociedad tan tradicional como la japonesa es natural que los padres no quieran ver a sus hijos solteros después de los treinta años.

Esa característica del miedo al compromiso que tiene nuestra generación y la dependencia al internet están perfectamente reflejadas y hacen una crítica más compleja de lo que hubiera esperado. En comparación con la primera temporada esta es más profunda pues no sólo se enfoca en la cuestión laboral. Que la única meta de Retsuko sea casarse y tener una familia es muy decepcionante, pero acepto que incluso en nuestra generación de nativos digitales hay gente que piensa así. Lo único que no me gustó de toda la temporada es que Haida y Fenneko son muy relegados y no juegan un papel tan importante, de hecho los vemos muy poco, aunque se da más juego a personajes como Gori y Washimi cuya edad y experiencia dan otra perspectiva de la vida laboral y sentimental igualmente interesante.

Aho-Girl

Título Original: アホガール (Aho giru).
Género(s): Comedia, Slice of Life.
Director: Keizô Kusukawa y Shingo Tamaki.
Estudio: Diomedáe.
Emisión: 2017.
Duración: 12 episodios.
Extras:

Luego de ver Evangelion por Netflix, tenía ganas de ver una serie de comedia simple, sin demasiadas complicaciones y debido a algunos videos graciosos de compilaciones de anime me decidí a ver Aho Girl, anime basado en el manga 4-Koma de Hiroyuki, aunque su forma de mostrar la historia no responde tanto a este formato como lo hacen obras clásica del género como Lucky Star.

La calidad del anime está bien y ya, es genérico como el 90% de lo que se hace actualmente, con diseños simples y escenarios que no destacan en nada pero cumplen, la música es adecuada pero tampoco sobresaliente y la personalidad de los personajes es cliché pero se queda en el límite de ser insoportable. Quienes salvan realmente la cuestión de los personajes son los seyûs, pues realizan un buen trabajo, sobre todo Tomokazu Sugita quien da voz a Akuru, personaje que se parece mucho a Kyon de Suzumiya Haruhi no Yûutsu y a quien también da voz; que por cierto hace una semanas (ayer para el momento en que escribo esto) el estudio encargado de animar Haruhi (Kyoto Animation) sufrió un antenado.

La serie sigue las andanzas de Yoshiko, una chica de preparatoria sumamente tonta a quien no le importa nada salvo jugar y comer plátanos. Yoshiko tiene las peores calificaciones y su propia madre sabe que no logrará sobrevivir en sociedad a menos de que se case con algún buen hombre, por lo que ambas tratan de impedir que alguna otra mujer se acerque a Akuru, el único amigo de Yoshiko y a quien conoce desde la infancia. A diferencia de ella Akkun, como lo apoda, es un joven responsable y estudioso que sí se preocupa por su futuro, aunque lamentablemente la pesada amistad de Yoshiko perturbe su calma y su hermana menor sea igual de tonta que se única amiga.

A la dispareja dupla se une la simpática y amable Sayaka, quien trata de mantener la cordura en el grupo pero siempre termina sufriendo por la hiperactividad de Yoshiko. Juntos trataran de que Yoshiko mejores sus calificaciones y Akuru sea más sociable, aunque con pocos resultados. Además de ellos tenemos otros personajes, como la Presidenta del Consejo de Ética, quien está enamorada de Akuru y en secreto es una pervertida, Ryuuichi, un abusivo que idolatra a Akuru o los tres niños con quienes Yoshiko suele jugar en el parque y que a pesar de su edad de comportan de forma más madura que la protagonista.

La serie apela a una comedia física exagerada con bruscos cambios de ritmo que buscan enfatizar el peculiar humor al escalar las situaciones a niveles extremos en pocos segundos y agregando sendos, aunque no del todo sugerentes, toques de fan-service. Creo que el problema es que si bien escala las situaciones muy rápido, lo cual hemos visto funcionar de forma brillante en serie de comedia similar como Asobi Asobase donde vemos que las cosas pasan de algo tierno a algo tétrico en cuestión de segundos y de forma muy graciosa, aquí se alargan demasiado las escenas, tanto que deja de parecer un 4-Koma y pierde un poco el chiste.

El fan-service tampoco es del todo excitante, aunque hay muchas pantsu-shots e insinuaciones sexuales, algo inocentes, por parte de algunos personajes hacia Akuru, esa parte de comedia tonta le quita el impacto que podría tener. Digamos que por los estereotipos de las chicas se pudo haber desarrollado un interesante Ecchi harem, aunque la historia va por otro camino totalmente.

Si bien se muestra la vida cotidiana de los personajes, tampoco es que sea un Slice of Life como tal, lo catalogué así en la ficha técnica, pero aun cuando ese género busca mostrar el día a día lo hace de una etapa significativa en el personaje, aquí todo es plano y repetitivo, después de los primeros tres capítulos ya nada vuelve a ser sorpresivo, los personajes no evolucionan y todo termina igual que como comenzó, nadie crece realmente, a pesar de que los protagonistas hacen más amigos no es suficiente para apreciar un desarrollo en estos.

La serie es divertida, pero el problema es que es repetitiva y plana, después del capítulo tres todo es igual y llegué a hartarme por momentos. Los episodios duran sólo doce minutos, si hubiesen durado 24 como se acostumbra seguramente no habría soportado terminar la serie, me pasó lo mismo que con Amanchu!, aunque aquí no me costó tanto porque su duración es mucho menor. En capítulo final no me gustó para nada pues vemos a Yoshiko de niña la cual es odiosa e insoportable, si hubiese sido igual toda la serie no habría pasado del capítulo tres. Creo que es una de esas series para poner de fondo mientras haces otras cosas y sólo prestas atención a la pantalla de vez en cuando.

El Quinto Elemento

Título Original: The Fifth Element / Le Cinquième Élément.
Género(s): Ciencia Ficción / Cyberpunk, Comedia.
Director: Luc Besson.
Emisión: 1997.
Duración: 95 minutos.
Extras:

Uno de los más grandes clásico de la Ciencia Ficción Cyberpunk es sin duda alguna El quinto Elemento, una de las obras más apreciadas y reconocidas por los fans de este género y que incluso podríamos decir que se ha convertido de una obra de culto. Con una historia que te atrapa, personajes muy bien diseñados, buenas actuaciones, una banda sonora espectacular y diseños formidables tanto de vestuarios como en escenarios, la película se ha mantenido como una de las mejores en su género por más de veinte años.

La calidad técnica es una de las partes más sobresaliente, pues si bien los efectos digitales ya lucen viejos y muy artificiales, los efectos prácticos y la utilería aún lucen estupendamente. Los vestuarios destacan por ser estrafalarios y generar con ello un aura futurista sin la necesidad de gadget ni ropa inteligente, los prostéticos y el maquillaje están muy bien diseñados y los extraterrestres que vemos en pantalla le dan ese toque de Space Opera tan particular. La música también es muy buena y sobre todo la mezcla del sonido ambiental. Pero sobre todo, los escenarios y artilugios basados en los diseños de Moebius se llevan las palmas. Personalmente, la ciudad de Nueva York que vemos en este filme es una de mis ciudades Cyberpunk favoritas.

La calidad actoral también es un punto a destacar, pues si bien es una película de acción y los personajes responden a las necesidades de este tipo de historia, los actores le otorgan una calidad que debemos reconocer. Bruce Willis en su papel de héroe rudo que no sigue las reglas es adecuado aunque nada fuera de lo que está acostumbrado a hacer, Milla Jovovich además de estar guapísima como Leeloo encarna uno de sus papeles más emblemáticos y queridos por sus fans, pero son sin duda Gary Oldman y Chris Tucker quines se llevan las palmas, el primero por dar vida Jean-Baptiste Emanuel Zorg, el peculiar villano en turno, y el segundo por encargar al personajes más divertido y verde de la historia, el locutor de radio y sex-symbol Ruby Rhod.

La historia inicia en 1914 cuando unos arqueólogos estudiar unas ruinas en Egipto en las cuales hay unas inscripciones que describen la existencia de un arma con el poder suficiente para hacerle frente al mal.  Mientras los investigadores leen las inscripciones una nave espacial aterriza en las afueras y entra al templo, al parecer ese lugar resguardaba los cinco elementos para combatir al mal. Los Mondoshawan se llevan los valiosos objetos y prometen regresar a la tierra para protegerla cuando el mal regrese. Un sacerdote que se encontraba en el lugar recibe la encomienda de transmitir esos conocimiento a las siguientes generaciones para que esperen el regreso del quinto elemento, el ser supremo y perfecto, dentro de 300 años.

La historia hace un salto hasta el año 2263, cuando una entidad extraña aparece en el espacio, al parecer se trata de una antigua fuerza maligna que amenaza con destruir toda la vida en el universo. Para nuestra fortuna, los Mondoshawan regresan, pero son atacados por un grupo de Mangalores, piratas espaciales contratados por el maligno empresario Zorg para roban las piedras de los cuatro elementos y estrellar la nave. Científicos humanos rescatan algunas células del quinto elemento y lo clonan, el resultado es una hermosa mujer pelirroja llamada Leeloo.

Leeloo escapa del laboratorio donde fue clonada y termina en el taxi de Korben Dallas, antiguo miembro del ejército. Korben lleva a Leeloo con la única persona que ella conoce, el sacerdote Vito Cornelius, guardián actual de la orden Mondoshawan. Leeloo pone al padre al tanto del robo y juntos buscan la forma de recuperar las piedras, las cuales al parecer fueron ocultadas previendo posibles ataques, para traerlas de vuelta deberán viajar hasta el planeta Fhloston Paradise para encontrarse con la Diva Plavalaguna, quien las resguarda. Mientras tanto, Korben es reclutado para la misma misión y tanto él como Leeloo terminan viajando juntos para recuperar la única arma que puede hacer frente al mal.

Una característica peculiar y cómica es la forma en que se narran los sucesos, pues tenemos escenas con los héroes que se van alternando con escenas con los villanos y en las cuales los diálogos de unos personajes son complementados o terminados por otros que se encuentran a otro contexto totalmente diferente. Esa forma de narración tiene una finalidad cómica que puede tener malos resultados y verse muy tonta, pero aquí creo que funciona perfectamente.

La ciudad donde trascurre el inicio de la historia es de mis urbes Cyberpunk favoritas, sobre todo porque presenta todos los elementos del canon tradicional: violencia, hacinamiento, contaminación, alta tecnología, represión policiaca, funcionarios inútiles, corrupción y una sociedad totalmente desconectadas de los valores tradicionales. La parte espacial también me gusta, pues la convivencia con extraterrestres le da un toque de Space Opera muy atractivo y que me recuerda sagas como Star Wars, aunque los diseños de Moebius tienen un poco la culpa de ello.

Los toques de comedia son otra de las características particulares de la obre, sobre todo con las narraciones de Ruby Rhod, mi personajes favorito, cuya afeminada personalidad sin duda debió resultar transgresora para la heteronormatividad de ese tiempo. Esa mezcla de comedia, acción y sensualidad le da a El Quito Elemento su esencia tan particular, y dichos rasgos se ven encarnados en Roby, Korben y Leeloo respectivamente.

Retomando el aspecto de la sensualidad y la seducción creo que es uno de los aspectos mejor logrados del filme, pues por una parte tenemos escenas sensuales con desnudos e insinuaciones eróticas, pero al mismo tiempo esa sexualidad no es descarada, exagerada ni morbosa, está siempre en el límite adecuado para darle se sabor exótico al filme sin sobrepasarse. Acción, comedia y sensualidad son todo lo que se necesita para hacer de la película algo espectacular, aunado también a la historia entretenida pero nada compleja y al formidable apartado visual.

Las referencias a las culturas del pasado es un aspecto interesante para analizar desde la perspectiva de la teoría de géneros, pues nos proporciona el anclaje terrenal que las películas espaciales o muy futuristas necesitan para funcionar. Aquí tenemos una sociedad del futuro pero anclada a muchos elementos culturales e históricos del pasado y ese aspecto mantiene la posibilidad de que nos relacionemos con la historia sin importar que tan futurista sea.

El punto más débil es el inevitable cliché del tipo rudo que es un donnadie en la actualidad a pesar de haber sido destacado en el pasado y que por alguna razón termina en una misión para salvar al mundo que sólo él puede lograr. Y también el hecho de que los extraterrestres plantaron la civilización en la tierra. Fuera de ese aspecto ya sobreexplotado, el resto de la película no tiene desperdicio, desde la parafernalia, utilería, vestuario y caracterización, hasta la historia, los viajes espaciales, efectos y música. En mi opinión, una de las obras de Ciencia Ficción mejor logradas de todos los tiempos, y que si bien es sencilla y fácil de digerir también tiene mucha tela de dónde cortar.

Escuela de Rock

Título Original: School of Rock.
Género(s): Comedia.
Director: David Twholy.
Emisión: 2003.
Duración: 108 minutos.
Extras:

Entre las películas de temática escolar una de las más destacadas y divertidas es sin duda alguna Escuela de Rock, obra en la que Jack Black interpreta uno de sus protagónicos más memorables y queridos de su carrera, además de haberse convertido en una obra prácticamente de culto dentro de la comedia escolar infantil, al grado de que a pesar de no existir una secuela, los actores se reunieron hace algunos años para conmemorar el décimo aniversario del estreno de la película, algo que sus fans sin duda apreciaron.

En primer lugar el apartado técnico es muy bueno. Los escenarios, actuación y vestuarios están bastante bien, pero lo que en realidad destaca en la banda sonora. En un principio la historia fue pensada para ser un musical, pero afortunadamente tomó otro rumbo y la comedia resultante fue un gran acierto. Los niños que integran la banda en realidad saben tocar sus respectivos instrumentos, lo cual eleva muchísimo la calidad del filme pues no tenemos a actores fingiendo tocarlos.

Hablando de los actores el cast me parece que fue muy bien realizado, pues todos los niños tienen su encanto particular y aportan algo a la historia, incluso aquellos cuyos papeles son secundarios. Jack Black me parece maravilloso en este filme, personalmente no soy un gran admirador suyo, pero la personalidad que irradia en esta película, y en general en muchas de las que hace, lo hacen ver como una persona agradable con la que seguramente es muy divertido estar.

La historia sigue a Dewey Finn (Jack Black) guitarrista de una banda un tanto mediocre. El resto de los integrantes quieren tomar en serio su carrera musical pero las exageraciones de Dewey en el escenario siempre los dejan en mal. Cansados de su actitud inmadura, lo corren del grupo, sin dinero ni una banda Dewey se deprime, pues además de que ya no podrá participar en la Guerra de Bandas, un importante concurso, necesita dinero con urgencia para pagar la renta.

Ned Schneebly, compañero de departamento de Dewey es maestro sustituto y recibe una llamada pasa suplir a un profesor en una prestigiosa escuela. Como Ned no estaba Dewey toma la llamada y decide suplantar la identidad de su amigo para conseguir un trabajo y ganar el dinero que necesita. Sin una preparación como docente, Dewey pasa todas sus clases sin hacer nada, hasta que descubre que sus estudiantes tienen talentos musicales con los cuales podría ganar el concurso de bandas. Así, Dewey y sus alumnos forman un grupo de rock, aunque los niños son engañados pues ellos creen que se trata de un proyecto escolar.

Si bien Dewey se aprovecha de sus alumnos y los engaña para formar la banda para sus propios intereses, al final logra dejarles una valiosa enseñanza, la de seguir sus sueños sin importar que nadie más crea que deben o pueden lograrlos, incluso si son sus propios padres quienes no están de acuerdo con ellos. La inspiración que logra en sus alumnos es tal que incluso ellos empiezan a poner de su parte y logran armar un espectáculo más impresionante de lo que hubieran podido imaginar en un principio.

Dewey era un fracasado, pero fue gracias a la docencia que encontró un camino para aportar algo útil a la sociedad y seguir dentro del ámbito musical, pues sus enseñanzas rokeras sobre desafiar a la autoridad no iban en un sentido de desobedecer a los padres o profesores, sino de no dejarse derrotar o someter a costa de su creatividad. Además de que la serie es muy familiar, pues muestra que el rock no se trata de fama o drogas, sino de verdadera pasión por la música.

Si bien la historia es para niños, las referencias musicales a los distintos grupos de rock es un aporte valioso. Eso y que el protagonista no es el típico estereotipo del rockero súper atractivo y musculoso, es de hecho un protagonista más cercano al hombre normal con el que cualquiera puede sentirse identificado. Ya sea por la parte cómica, las referencias musicales o la temática escolar, Escuela de Rock seguramente tendrá algo con lo que puedas identificarte y pasar un momento divertido con una película entretenida y muy sana.

Keijo!!!!!!!!

Título Original: 競女!!!!!!!! (Keijo!!!!!!!!).
Género(s): Spokon, Comedia, Ecchi, Shônen.
Director: Hideya Takahashi.
Estudio: Xebec.
Emisión: 2016.
Duración: 14 episodios.
Extras:

Keijo! se basa en el manga homónimo creado por Daichi Sorayomi. En un principio cuando escuché de él me pareció que era el típico anime Ecchi, simple, si trama ni personajes complejos, que sólo basaba su popularidad en mostrar a voluptuosas mujeres en trajes de baño, con eso en mente me decidía a verla pensando sólo en el atractivo visual, sin embargo, la serie fue mucho más de lo que esperaba.

La historia gira en torno a un deporte ficticio llamado Keijo en el cual mujeres se enfrentan sobre un pequeño espacio de tierra firme en medio de una alberca, el objetivo es derriban a las contrincantes o hacerlas caer de la plataforma, pero únicamente pueden usar los pechos o el trasero para tocarse. Con esa simple premisa uno esperaría encontrar muchas situaciones muy sugerentes a lo largo de la historia.

El protagónico corre a cargo de Nozumi Kaminashi, un personaje que encarna todos los estereotipos del anime Shônen pero en mujer, es fuerte, aguerrida, enérgica y nunca se da por vencida sin importar lo difícil de la situación. Su mayor sueño es convertirse en una jugadora profesional de Keijo y ganar la mayor cantidad de dinero que pueda, para ello ingresa a una academia, pero su desempeño inicial no es tan bueno y termina en el último grupo, junto a Sayaka Miyata, una ex jugadora de Judo, Kazane Aoba una tímida pero inteligente jovencita y Non Toyoguchi, una voluptuoso, tierna y muy torpe chica. Las cuatro se harán buenas amigas y se apoyarán para salir del último lograr y ser parte de la élite.

A final de cuentas es una serie escolar y vemos a las protagonistas en su rutina diaria en la escuela, bastante irregular tratándose de una institución educativa que enseña un deporte tan poco común como este. Las chicas reciben clases sobre la ciencia del trasero y las tetas, para poder usarlas de manera eficiente en las competencias, además de extenuantes rutinas de ejercicio para fortalecer su cuerpo. Como en toda serie escolar, las chicas son las típicas fracasadas cuyas habilidades estar por debajo de las chicas de élite, pero gracias a su esfuerzo y determinación terminan mejorando sus habilidades.

La parte escolar ya la consideraba prometedora siendo que siempre me han gustados los animes con este tema, pero que en la escuela enseñaran keijo me pereció bastante raro, rayando en lo ridículo, aunque eso sí, muy cómico. Sin embargo, el anime japonés nos ha demostrado que puede haber escuelas para todo, pues si hay colegios para ser superhéroe (My Hero Academia), jugador profesional de Duelo de Monstruos (YuGiOh GX), bruja (Little Witch Academia) o donde el uniforme te da poderes extraños (Kill la Kill), por qué no una escuela para un deporte que se juega con el trasero.

Por cierto, la diferencia social que hay entre las chichas de la clase común y las de élite es muy marcada y puede prestarse para un interesante análisis sobre cómo la clase social determina las ventajas educativas que una persona puede tener. Aunque la serie no es tan profunda para meterse en esos asuntos. Por el contrario, hermana a todas las estudiantes a pesar de enfrentarlas en un principio, que es parte del desarrollo tradicional del anime Shônen, pues al principio las enemigas son la clase de élite, luego se hace amigas y la nueva amenaza a vencer son las estudiantes de otra escuela con quienes se enfrentan en un torneo.

La forma en que las chicas crecen y mejoran sus habilidades es parte también del género, pues primero se enfrentan contra las mejores de su escuela, quienes demuestran habilidades impresionantes, que las protagonistas logran aprovechas para mejorar sus propias técnicas y adquirir más poder. Después enfrentan a las chichas de la otra escuela, cuyos poderes son infinitamente mayores de lo que esperaban, pero a quienes logran hacer frente gracias a su coraje y convicción.

Uso “poder” cuando me refiero a las habilidades que van adquiriendo las chicas en este deporte porque literalmente la actividad física queda de lado y en las competencias lo que vemos son habilidades sobrehumanas que rayan en los superpoderes, hay transformaciones de forma así como técnicas que bien podrían competir contra cualquier ataque de los Guerreros Z. Esta exageración en donde un trasero puede ser más fuerte que el acero o los pezones una arma mortal le da justo ese toque de emoción y comedia que caracteriza a la serie y que aunado al leve erotismo y casuales desnudos te mantendrán pegado a la pantalla.

Visualmente la serie tiene un diseño genérico pero funcional, hace a las competidoras sexis sin exagerar demasiado y les da una personalidad variada para que todos tengan a su favorita. La música está bien y ambienta adecuadamente, sobre todo la tonada que usan para las escenas de mayor suspenso. Los escenarios no destacan muchos aunque no hay tanto que ver pues las principales escenas de acción suceden en el campo de juego.

Si bien la premisa en bastante común en este género y las personalidades de las chicas son parte de lo genérico, la serie resulta muy divertida y no sólo por el elemento Ecchi. Yo ni siquiera creo que podamos catalogarla dentro de este género, pues si bien hay algunos toques sexuales y lésbicos en realidad no hay una atmósfera de erotismo, es más que nada comedia, y los problemas personales de las chicas son más como de un anime Shôjo. A lo muchos es una serie con una muy generosa cantidad de fan-service, repleto de oppais y pantsu-shots.

Las batallas llegan a ser sumamente intensas y hasta brutales, tanto que olvidamos que es un simple deporte y terminamos enganchado por el fabuloso y sensual despliegue de poder, y me gusta que el poder y la acción estén por encima de la parte sexual. Otra cosa que me gustó mucho y es de aplaudir es la ausencia total de relleno, dado el tipo de batallas es común en otras series que un enfrentamiento de pocos minutos dure cinco capítulos, aquí cada capítulo es una batalla distinta y no tenemos que esperar al siguiente para ver el desenlace ni soportar tediosos minutos de introspección o recuerdos del personaje, esa fluidez en la historia me encantó.

La verdad la serie me pareció muy divertida y mucho más interesante de lo que esperaba en un principio, no se vale de la parte sexual para atraparte, tal vez sólo para llamar tu atención en un principio, pero después todo se enfoca en mostrarte lo exigente que el Keijo puede llegar a ser. Si les gustan series como Dragon Ball, Naruto o My Hero Academia por los poderes y las batallas, esta serie les va a gustar también. La parte de la historia personal de cada protagonista y los dramas personales que deben superar sí están tratados muy a la usanza del Shôjo, pero no la hacen dramática ni sentimental. Una serie divertida, emocionante, levemente sugerente, algo inverosímil y exageradísima que vale la pena ver aunque lamentablemente no tendrá una segunda temporada pues el manga fue cancelado y el anime no recibió el apoyo suficiente.

Los Cazafantasmas

Título Original: Ghostbusters.
Género(s): Sobrenatural, Ciencia Ficción, Comedia.
Director: Ivan Reitman.
Emisión: 1984.
Duración: 107 minutos.
Extras: Los Cazafantasmas II, Los Cazafantasmas (2016).

Si pensamos en uno los más grandes clásicos del cine de ciencia ficción que los ochenta nos regalaron y que se convirtió rápidamente en uno de los íconos más reconocidos de la cultura pop, seguramente llegará a nuestra mente Los Cazafantasmas, unos de los blockbuster más exitosos de la historia, tanto que no sólo le garantizó una secuela, sino una divertida serie animada, Los Verdaderos Cazafantasmas.

La serie cuenta con una formidable banda sonora y una de las canciones más emblemáticas del séptimo arte, aquella grandiosa y rítmica interpretación del tema principal por parte de Ray Parker Jr. es aún hoy un tema que cualquier persona nacida antes de este siglo es capaz de reconocer. En lo que respecta a los efectos estos son igualmente maravillosos, la parte digitale ya se ven muy vieja y decadente para los estándares de la actualidad, pero los efectos prácticos con utilería, maquetas, prostéticos y demás parafernalia siguen luciendo muy bien, y como ustedes saben son el tipo de efectos que a mí más me gustan, muy por encima del CGI.

La historia inicia cuando tres científicos son despedidos de la universidad donde estaban becados porque la administración considera que sus investigaciones sobre los fenómenos paranormales no son rigurosas ni tienen verdadero carácter científico. Sin presupuesto, trabajo ni un lugar donde seguir sus experimentos, los profesores Peter Venkman (Bill Murray), Ray Stantz (Dan Aykrod) y Egon Spegler (Harold Ramis) se ven en la necesidad de hipotecar sus casas para poder solventar los gastos. Con el dinero de la hipoteca logran rentar un edificio, contratar a Janine Melnitz (Annie Potts) una muy despreocupada secretaria y abrir su propia empresa de cazafantasmas, encargada de solucionar cualquier fenómeno paranormal.

Para la fortuna de los tres, un aumento en la actividad ectoplásmica incrementa la aparición de fantasmas, por lo que sus servicios empiezan a ser ampliamente solicitados en toda la ciudad, tanto que se convierten en reconocidas figuras públicas y se ven en la necesidad de contratar a un nuevo integrante para ayudarles con el trabajo, es así como Winston Zeddemore se convierte en el cuatro cazafantasmas. La empresa parece ir bien hasta que un funcionario del gobierno acusa a los cazafantasmas de atentar contra la salud pública y libera a todos los fantasmas provocando un caos.

No obstante, los pequeños fantasmas no son el problema, sino la verdadera razón del incremento en la actividad paranormal. Tal parece que el edificio donde vive Dana Barret (Sigourney Weaver), primera clienta de los cazafantasmas, fue construido como un medio para invocar a una entidad maligna llama Goze, quien transforma a Dana y a su vecino Louis Tully (Rick Moranis) en bestias que abrirán el portal para su regreso. La entidad hace su aparición y deja que los cazafantamas elijan la forma del monstruo que provocará su fin, es así como aparece el hombre de malvavisco.

Es difícil decir algo nuevo sobre esta famosa película, a casi 35 años de su estreno es sin duda una de las obras cinematográficas más reseñadas y comentadas de la historia, sobre todo por el impacto que aún tiene en la cultura pop, desde la canción principal hasta elementos de utilería como los rayos de protones, las trampas o el famoso Cadillac ambulancia, sin olvida los crossover y todo el merchandising asociado. Estoy seguro que muchos jugamos de niños a atrapar fantasmas con una mochila en la espalda y algún tubo o manguera como arma.

El mostrar a los fantasmas desde un lado cómico es otro de los factores que la hacen icónica. Además del cinismo de algunos de sus personajes, sobre todo de Pete Venkman, quien a pesar de cazarfantasmas es bastante escéptico, o el hecho de que científicos de verdad realicen investigaciones sobre fenómenos paranormales, algo totalmente opuesto a lo que la ciencia real aceptaría. Y claro, la irreverencia religiosa que logra vislumbrarse en algunas escenas.

El desarrollo de la historia es otro elemento que favoreció su éxito, no porque sea algo original, sino por retomar la fórmula del blockbuster: ir directo al grano. Una vez que los tres protagonistas son corridos de la universidad pasan sólo unos minutos para que sean reconocidos por su trabajo en el ámbito paranormal, todo pasa muy rápido y va directo a la acción. A mí me hubiese gustado que se explicara más su tecnología, pues de repente en una escena ya tienen sus rayos de protones, sus trampas y su unidad contenedora y nunca supimos cómo las crearon. Aunque bueno, dejar eso sin respuesta supongo que es parte de la magia de la película.

El cast también es un factor fundamental en el éxito del filme, pues cuenta con la actuación de personalidades que gozaban de mucha fama en las décadas de 1980 y 1990. Bill Murray era muy reconocido en esos años, Sigourney Weaver ya había hecho Alien y a Rick Moranis quizás los ubiquen más por películas como Querida, encogí a los niños (1989) o Los Picapiedra (1994).

El hecho de que la película no profundice en muchos aspectos, vaya rápido a la acción, mantenga todo siempre en un tono de comedia y el renombre que los actores le dieron son sin duda los elementos que la hacen grandiosa. Es un clásico justamente por ser tan simple, pues lo que importa es divertirse. Una película obligada para todo cinéfilo.