La vida secreta de las mascotas

Título Original: The Secret Life of Pets.
Género(s): Comedia.
Director: Chris Renaud.
Estudio: Illumination Entertainment.
Emisión: 2016.
Duración: 86 minutos.
Extras: La vida secreta de las mascotas 2.

Conocí a Fany (quien nos ha apoyado en algunos Podcast) el mismo año que se estrenó esta película y una de las cosas de las que más hablaba era de sus perros y sobre todo de una raza en particular que siempre ha sido su sueño tener, la Pomerania. Y una de las razones por las que hablaba mucho de esa raza fue precisamente por uno de los personajes principales de este filme, yo en ese tiempo pensaba que la Pomerania era una planta, hasta que Fany me explicó. A pesar de ello y de que soy fan de los perros (los gatos no me gustan) nunca tuve el interés por ver esta película, hasta que casualmente la vi por televisión un día en el que no tenía nada más que hacer.

Personalmente no esperaba nada del filme, simplemente una película animada más para niños con una temática de animales, pero para mi sorpresa, La vida secreta de las mascotas es una muy divertida película, llena de buena comedia, atinados toque de drama y sobre todo acción constante que casi de inmediato de enganchan a la pantalla. Además de que visualmente es muy atractiva, pues los escenarios y el diseño de los animales son coloridos como en cualquier película infantil, pero con una excelente construcción de Nueva York que permite a las mascotas explorar un submundo de alcantarillas y barrios peligrosos.

La música es igualmente buena, y aunque tiene sus momentos se ve opacada por la acción y las geniales persecuciones. Aunque es sin duda el diseño de los animales la parte más sobresaliente de todo el apartado técnico, pues no sólo están perfectamente representadas las razas de perros y gatos, sino también el resto de mascotas más exóticas que las personas citadinas suelen tener. Incluso el nivel de detalle nos permite disfrutas de los lomitos peludos de los animales de compañía.

La historia gira en torno a Max, un Jack Russell Terrier que vive con Katie en un departamento en Manhattan. Katie ha adoptado un nuevo perro, Duke, un gran y lanudo perro mestizo cuyo tamaño contrasta con lo enano de Max. Ambos canes no se llevan para nada bien e incluso tratan de deshacerse del otro. Durante estos intentos Max y Duke terminan acorralados en un callejón por una pandilla de gatos que les roban sus collares, sin identificación son capturados por la perrera.

Mientras son transportados por control de animales, un conejo loco acompañado de un lagarto y un puerco asaltan la camioneta y liberan a otro perro que había sido capturado. Max y Duke pide a Snowball que los libere, pero el conejo no quiere hacerlo pues nunca ayudaría a animales domesticados, ya que él es el líder de un grupo de animales rebeldes que fueron abandonados por sus dueños en el pasado y ahora buscan vengarse. Max miente y dice que ellos odian tanto a los humanos que por eso escaparon e incluso mataron a su dueño, lo cual maravilla a Snowball y de inmediato los invita a unirse a su hermandad.

En la iniciación para hacerlos parte de la rebelión, descubren que en realidad son animales domésticos, lo que enfurece a Snowball. Max y Duke tratan de escapar pero accidentalmente causan la muerte de la víbora sagrada, lo que enfurece a todos los animales quienes van tras ellos. Mientras tanto, en el edificio donde viven los perros, el resto de sus amigos mascotas se percatan de su ausencia y convencido por Gidget, una Pomerania enamorada de Max, salen a la ciudad para rescatarlos. Para ello cuentan con la ayuda de Pops, un Basset Hound paralítico con muchos contactos en la ciudad y Tiberius, un halcón cuya vista será primordial en la búsqueda.

Mientras el grupo de rescate se interna en las profundidades de la ciudad, Max y Duke tratan de escapar de los maniacos animales que quieren sus cabezas, pero los peligros de la gran urbe son mucho mayores de lo que creían y tanto mascotas como animales rebeldes deberán unirse si quieren sobrevivir y regresar a salvo a sus casas.

La historia tiene un obvio y prefabricado mensaje sobre el maltrato animal, aunque afortunadamente no trata de imponerlo en pantalla, pero sí nos alerta sobre las consecuencias que tiene el abandonar a nuestras mascotas sólo porque están viejas, enfermas o demasiado grandes. Al final los animales no tienen la culpa de su comportamiento violento, ellos sólo tratan de sobrevivir, la culpa es de los humanos que los han dejado a su suerte en la calle.

Lo que más me gustó de la historia no fue ni su apartado visual ni su historia, fue el diseño de sus personajes y sobre todo la personalidad que los actores de doblaje lograron imprimirles a cada uno de ellos, sobre todo Tiberius, Gidget, Chloe (una gata gorda amiga de Max) y Snowball. Y cabe destacar que este ha sido el mejor doblaje que le he escuchado a Eugenio Derbez, pues por primera vez no recurre a ese molesto uso de expresiones retomadas de sus personajes de siempre (como hace con Burro en Shrek).

La película es buena, resultó mucho más divertida de lo que esperaba y después del inicio y quitando un poco del drama que a mi parecer está de más, el resto es acción y diversión contante. Una excelente recomendación con geniales y graciosos personajes que les divertirá si gustan de tener animales de compañía, principalmente perros, pues aquí los gatos son mostrados principalmente como los malos de la historia.

Monsters University

Título Original: Monsters University.
Género(s): Fantasía, Comedia.
Director: Dan Scanlon.
Estudio: Pixar.
Emisión: 2013.
Duración: 104 minutos.
Extras: Monsters Inc.

Dicen que las segundas partes nunca han sido buenas, pero hay una lista de películas cuyas segundas partes han incluso superado a la primera, Aliens, Terminator 2 o Mad Max 2 son ejemplos de ello, y para mí Monsters University supera por mucho a la primera parte, aunque por razones muy personales, en primera porque a mi edad ya no soy el público al que está dirigida la primera entrega, pero sí la segunda con toda la cuestión universitaria, y en segunda porque no sale la niñita que en la primera película me pareció tan fastidiosa.

La primera vez que vi Monster Inc. fue el año de su estreno es un decadente cine en el pueblo donde vivía en ese entonces, y me gustó a secas, pues era un niño de 11 años y pertenecía al público para el que estaba destinada. Doce años más tarde, los niños de ese entonces ya estábamos en edad universitaria, yo por lo menos recién había terminado la carrera, por lo que una película cuya historia se desarrollaba en un ambiente universitario me era más familiar, pero no la fui a ver porque la primera entrega nunca fue de mis favoritas. Sin embargo, por casualidad recientemente vi algunos minutos en televisión y me parecieron divertidos, por lo que me decidí a ver.

Para mi fortuna la película resultó buena, muy entretenida y si bien era un gigantesco cliché de las típicas películas de comedia adolescente gringas se podía disfrutar muy bien. Creo que hacer una precuela en la época universitaria de los protagonistas respondía a la edad de quienes vimos la película cuando niños. Yo personalmente disfruté mucho esa temática escolar. Aunque estaba plagada con los personajes y las situaciones recurrentes de éste tipo de obras, con los fracasados tratando de esforzarse por salir adelante y los populares haciéndoles la vida imposible.

El filme nos muestra el primer año de universidad de Michael Wasowski y James P. Sullivan, quienes ingresan al prestigioso programa para asustadores en Monsters University. Rápidamente la inteligencia de Mike lo hace destacar en clase, pero no puede competir con el apellido de Sulley ni con su talento natural para asustar. Decidido a demostrarles a todos que él también puede llegar a ser un gran asustador, Mike pasa la mayor parte de su tiempo estudiando, mientras que su entonces enemigo se dedica a holgazanear creyendo que su popularidad resolverá todos sus problemas. Lamentablemente ninguno logra aprobar el examen final y son echados del programa.

Mike idea una forma para que vuelvan a aceptarlos en el programa de asustadores y hace una apuesta con la decana, si su equipo gana las sustolipiadas podrán regresar a clases, pero su equipo está conformado por Sulley, con quien no se lleva nada bien, y por un grupo de rechazados sociales con nulas habilidades para los sustos que han formado su propia fraternidad, los Oozma Kappa. Los juegos inician sin que nadie crea que los Oozma podrán llegar a la final, pero a base de mucho esfuerzo y suerte, se abren paso en cada prueba.

Como es de esperarse el grupo de marginados y torpes demuestran que tienen la habilidad para competir con los populares y se ganan un lugar entre los mejores, demostrándole a todos que son igual de buenos que cualquiera. Siempre en este tipo de historias son los perdedores quienes deben hacer frente a los bravucones y también es común que uno de esos chicos populares termine ayudando a los perdedores para redimirse y terminar siendo amigo de alguien que al principio detestó.

Mike es el típico ñoño que se la pasa estudiando pero a pesar de ello no logra adquirir las habilidades que necesita, mientras que Sulley es el chico popular con talento natural a quien su apellido le abre todas las puertas. Uno tiene que esforzarse por sus sueños mientras que el otro lo tiene todo ganado. Al final ambos lograrán convertirse en mejores personas y, obviamente, en mejores amigos. Argumento que es totalmente cliché y vemos en todas las películas de adolescentes universitarios o preparatorianos.

Fuera del prefabricado mensaje sobre la amistad y el artificial y estereotipado contexto escolar, las competencias son buenas, divertidas y dan lugar para buena comedia e incluso un poco de emoción. Incluso podemos ver algo de profundidad en la cuestión universitaria al menciona brevemente algunas de las otras carreras que se imparten, como los diseñadores de puertas (que serían como los de ingeniería), filosofía, biología, computación, diseñadores de contenedores de sustos, arte, entre otras. Hubiese sido interesante ver más de ellas pero se comprende que no era la finalidad de la historia.

Honestamente esta saga de los monstruos no es de mis favoritas de Pixar, pero debo admitir que la segunda me gustó mucho más que la primera. La parte técnica es excelente, la música es muy buena y el apartado visual sobresaliente, sobre todo en el diseño de los monstruos y en la calidad del detalle, pues es posible ver incluso hasta la textura de algunos de ellos. Y no debemos olvidar, al menos para la versión de Latinoamérica, la excelente dupla que Andrés Bustamante y Víctor Trujillo hacen para darles la voz a Mike y Sulley respectivamente.

Una excelente opción sin son fans de Pixar e incluso si no lo son pues la película resulta entretenida, divertida, emocionante y lo suficientemente ligera para disfrutarla sin complicaciones pero, al mismo tiempo, con la suficiente profundidad y contenido argumental para verla más de una vez sin que resulte tediosa o aburrida. Un perfecto ejemplo de que sí puede haber segundas parte muy buenas a pesar de que haya pasado más de una década entre la primera y la segunda. Y el que sea una precuela creo que fue un gran acierto, pues nos permite conocer el pasado de los protagonistas y cómo se conocieron, además de expandir el universo del mundo de los monstruos, algo mucho más atractivo en mi opinión que lo que hubiera logrado una secuela.

Are you lost?

Título Original: ソウナンですか? (Sounan desu ka).
Género(s): Survival, Comedia.
Director: Nabuyoshi Nagayama.
Estudio: Ezo’la.
Emisión: 2019.
Duración: 12 episodios.
Extras:

Basada en el manga homónimo escrito por Kentarô Okamoto e ilustrado por Riri Sagara, Sounan desu ka? es una interesante serie animada de supervivencia, donde cuatro jovencitas de preparatoria tendrán que usar todas sus habilidades pasa sobrevivir en una isla desierta luego de sufrir un accidente en avión, enfrentando la falta de comida, agua y la desesperanza por no recibir ayuda.

Si bien la premisa de la serie es interesante pues aborda el tema de la supervivencia en un ambiente natural hostil, la primera impresión que da la serie es la de una obra rosa para niñas, pues así es justo como luce, como un Shôjo con mucho fan-service. Sin embargo, luego de algunos minutos notamos que si bien su estética es delicada y femenina, en realidad sí aborda temáticas de supervivencia que son muy interesantes, pues los consejos que da para sobrevivir en lo agreste en realidad resultan útiles y podrían salvar nuestras vidas en ese tipo de situaciones.

La historia inicia cuando cuatro chicas de preparatoria quedaron varadas en una isla desierta luego de que el avión en que viajaban tuviera un accidente. Al parecer iban en un viaje escolar y aunque no se menciona nada al respecto, todo indica que fueron las únicas supervivientes. El cuarteto se integra por Homare Onishima, una chica seria y decidida que ha viajado con su papá por todo el mundo enfrentando diversas adversidad, gracias a ello conoce todos los trucos para sobrevivir; Matsu Amatani, es la típica chica tímida e inteligente, que a pesar de ello logra adaptarse y hacer lo que sea necesario para sobrevivir; Asuka Suzumori, la deportista, algo berrinchuda y un poco cobarde pero que aporta el fuerza física al grupo, finalmente Shion Kujô, es la más delicada del grupo y a quien le cuesta más adaptarse, es la típica niña rica y mimada.

Las cuatro chicas logras sobrevivir gracias a las enseñanzas que el padre de Homare le enseñara en sus viajes. Durante su estadía en la isla deberán aprender a construir un refugio, buscar agua por diferentes medios, cazar su propia comida y estar dispuestas a matar animales o insectos con tal de sobrevivir. Homare hace de líder y en cada capítulo veremos cómo se enfocar en lograr un objetivo específico para seguir con vida.

Si bien la serie no tiene la estética ruda que esperaríamos de este tipo de género y que el actuar de las chicas es muy de anime escolar lleno de estereotipos, sí tiene elementos que la hacen muy buena. En primera la construcción del personaje de Homare es muy acertado, pues es tranquila y analítica, pues toma sus decisiones basada en qué resultaría mejor para sobrevivir. Por otro lado, los consejos que da la serie son igualmente buenos y aplicables en su mayoría, sobre todo aquel en donde nos dicen las prioridades para sobrevivir: (1) un refugio o el clima te matará en un par de horas, (2) conseguir agua o morirás en unos días y, finalmente, (3) comida, pues sucumbir a la inanición llevará algunas semanas.

La forma en que nos enseñan a sobrevivir y protegernos del medio ambiente resulta muy educativo y lo novedoso es que no lo hace de una forma tan visceral como el famoso programa de Bear Grills, aunque llega un momento en que las chicas deben hacer cosas que nunca imaginaron para sobrevivir, como matar animales y destazarlos, comer insectos repulsivos o tratar de hidratarse de formas poco convencionales.

Además del fan-service —que sí es muy directo— y de los buenos consejos de supervivencia, la serie cuenta con un soudtrack bastante decente y una calidad de animación muy buena, sobre todo en la recreación de los escenarios naturales, y aunque el diseño de personajes responde a los cánones del anime comercial actual es aceptable. No obstante, algunos de los factores para que las chicas sobrevivan resultan algo forzados, aunque de otra forma no podrían darnos todos esos consejos y la serie se convertiría en un drama, lo cual no es ya que apuesta más por la comedia.

La serie resulta algo rosa pero es muy entretenida, tiene buenos consejos de supervivencia una calidad de animación muy aceptable, la cantidad de adecuada de pantsu-shots para no rayar en lo erótico y la suficiente comedia para no restarse seriedad a la situación. Además, como sus capítulos duran alrededor de 12 minutos se puede ver fácilmente en una tarde. Una excelente recomendación para quienes gusten de las aventuras de supervivencia y deseen ven algo ligero sin sobresaltos pero con cierto apego a la realidad.

2019

Se terminó, otro año más escribiendo en el blog (para el momento que escribo esto es 17 de noviembre, pero ya están listas las entradas del resto del año así que la próxima serie o película que vea será la primera reseña del 2020). Este año pude mantener la periodicidad de una entrada cada cinco días, algo que no es fácil pero que, pese a la frustración de tener que ver cosas para reseñas, he podido disfrutar bastante.

Si bien este año actualicé el blog sin falta, también lo dejé un poco abandonado, pues las cuestiones laborales me distrajeron mucho de poner atención a lo que pasaba en el blog, dejando el mes programado por adelantado y sólo regresando cuando las entradas se estaban por acabar. Antes revisaba las estadísticas todo los día, hoy lo hago un par de veces al mes, me emociona cuando superamos las cifras del mes anterior y ya no me pesa tanto cuando no lo hacemos.

En un mundo virtual donde lo inmediato y pre digerido es lo más popular, los blogs que usamos la palabra escrita no tenemos muchas oportunidades. No obstante, hace tiempo que dejé de escribir para ustedes queridos lectores, ahora sólo escribo para mí, para que mi yo del futuro pueda leer a mi yo del pasado y recordar, a partir del contenido audiovisual que consumía y la forma en cómo lo interpretaba, cómo era yo antes.

A pesar de todo, les agradezco a los fieles lectores que nos leen constantemente, gracias por sus comentarios, espero nos sigan leyendo el próximo año y les sigan interesando las cosas que publicamos aquí. Por cierto que este año todas las entradas fueron escritas por mí, a ver si a Vossk se le antoja aportar algo el próximo año. Sobre el Podcast y los demás videos no sé cuándo regresaran, entre que Fany, Vossk y yo no coincidimos en tiempos ni temas de los que hablar, ya pasó todo el año y no grabamos nada, además de que yo personalmente no me he sentido muy motivado de retomar ese proyecto, pero ya veremos qué pasa el próximo año.

De momento les dejo un resumen de las reseñas y ensayos que se publicaron este año (en negritas mi favorita de cada mes):

Enero: ReLIFE ovas, Boku no Hero Academia, Crossing Time, Patrullera Espacial Luluco, Amanchu!

Febrero: Pitch Black, Yo Robot, Brazil, Shiki Oriori.

Marzo: GTO, Luces en el Cielo, Extinción, Extinción y el dilema moral de los sintéticos, Bohemia Rhapsody, El Cubo.

Abril: El niño y la bestia, Final Space, Megalo Box, Super 8.

Mayo: Obras de las que no planeaba escribir, The Matrix y el autobús, Top 5 de anime, The Rain, El Viaje a Agartha, Bird Box.

Junio: Mis sagas cinematográficas favoritas, El Rey de los Monstruos, A Place Further than Universe, Godzilla: Ciudad al filo de la batalla, 7:19, Epidemia.

Julio: La Tierra Errante, Godzilla: el devorador de planetas, Evangelion por Netflix (parte 1), Virus, Los Cazafantasmas, Evangelion por Netflix (parte 2).

Agosto: Tornado, Evangelion por Netflix (parte 3), Keijo!!!!!!!!, Escuela de Rock, Voraz, Evangelion por Netflix (parte 4).

Septiembre: La delgada línea amarilla, El Quinto Elemento, El Día de los Trífidos, Evangelion por Netflix (parte 5), Aho-Girl!, Evangelion por Netflix (parte 6).

Octubre: AggRetsuko Temporada 2, El Origen, Evangelion Death (true)2 por Netflix, My Hero Academia: Two Heroes, Suicide Squad, Gravedad, The Babadook.

Noviembre: El Incidente, Hermelinda Linda 2, Orange is the New Black, Akashic Records, Toradora!, The End of Evangelion por Netflix, Inferno Cop.

Diciembre: Sora no Otoshimono, Marte, 7 Seeds, Talentos Ocultos, El Tren Infinito (primeras impresiones), Un capítulo a la semana.

Un episodio a la semana

El formato de la televisión, y sobre todo de las series, nos ha acostumbrado a esperar un nuevo capítulo cada semana, aunque para mí nunca ha sido así realmente, pues pocas son las series que he tenido que ver de esa forma. Generalmente cuando alguna serie infantil llegaba a México en los años noventa o principios de siglo, lo hacía con algunos o varios años de retraso, por lo que podían transmitir varios capítulos a la semana, al menos uno diario. Aunque eso implicaba que repitieran las temporadas cuando estas llegaban a su fin o cuando no tenían más capítulos disponibles haciéndonos ver toda la serie desde el principio. Así nos pasó con Dragon Ball, Pokemon y Digimon innumerables veces.

Aunque tener que ver la serie desde el principio no es lo mismo que ver un capítulo a la semana y luego, cuando la temporada termine esperar un año para ver capítulos nuevos. Con los nuevos servicios de Streaming eso parecía haberse acabado, pero algunas series las han estrenado así, como para tratar de que el público más tradicional no se sienta fuera de lugar y su experiencia como espectador sea similar a lo que la televisión le proporcionaba (aunque en realidad es para que tengan que pagar al menos un par de meses por su servicio mientras terminan de ver la serie, pues si liberan toda la temporada podrían terminar del verla dentro del mes de promoción). Yo en lo personal prefiero tener toda la serie con todas las temporadas a mi disposición, pues de otra forma le pierdo el hilo a la historia. Serie como The Oficce US, How I Meet Your Mother, entre otras, las pude ver de corrido en brutales maratones que duraban varias horas al día. Otras las he tenido que ver en maratones anuales, cada que una nueva temporada se entrena. Como en el caso de House of Cards, Unbreakable Kimmy Schmidt u Orange is the New Black.

Ver un maratón anual todavía es aceptable para mí, pero lo de esperar una semana para el siguiente capítulo no es algo a lo que me quiera acostumbrar, y eso es algo de lo que me acabo de dar cuenta estas semanas en las que he seguido el estreno de la nueva temporada de My Hero Academia por Crunchyroll. Hay muchas series de las que no he hablado porque francamente prefiero esperar a que terminen por completo para ver toda la serie y no estar comentando por partes. Cuando Game of Thrones se estrenó pasaron tres años para que empezara a leer el libro, luego de leerlo compré la primera temporada y pasó otro año para que me decidiera a ver, cuando por fin empecé a ver la serie ya estaban en la temporada 5, por lo que pude disfrutar y entender la amplia historia sin problemas.

Ahora bien, desde que me puse al corriente con Game of Thornes  tuve que esperar un año para ver las siguientes entregas y aún más para esta última temporada (para el momento que escribo esto aún no he visto la temporada final), pues me espero hasta que sale el DVD para verla pues no tengo HBO (y no, no la pienso ver por Internet). Ver la serie de esa forma me hizo olvidar muchas cosas y es justo lo que me está pasando con My Hero Academia, ver un capítulo semanal le quita mucha emoción. Sé que mucha gente disfruta de su capítulo semanal y les emociona que llegue ese día, pero yo en lo personal prefiero tener a mi disposición la obra completa y verla de corrido aunque sea extenuante.

La única serie que sí he visto en dosificación semanal y que incluso logré disfrutar fue Better Call Saul, pero fuera de ella no recuerdo haber disfrutado de otra, incluso creo que prefiero que repitan la temporada todo el año hasta que se estrenen los nuevo capítulos que no tener nada por tantos meses. En series como Malcolm el de en medio para nada era un desperdicio ver los capítulos viejos porque son muy divertidos, aun cuando ya te los supieras de memoria.

Las nuevas formas para distribuir el contenido audiovisual están cambiando los hábitos de consumo y afortunadamente ahora la oferta es tan amplia y variada que tenemos para todos los gustos, tenemos serie que cuando se estrenan liberan todos los capítulos de la temporada y otras con periodicidad semanal. Y un fenómeno similar ocurre con las sagas cinematográficas, aunque el formato tradicional del cine (visto en el cine) implica esperar un año para ver la siguiente parte y eso (paradójicamente) no me molesta como con la series de televisión.

El Tren Infinito (primeras impresiones)

Hoy no es la típica reseña como se podrán dar cuenta —y en unos momentos explicaré el por qué— pues hay ocasiones en las que uno está en el lugar adecuado en el momento justo y tiene la oportunidad, más por suerte que por otra cosa, de ver una serie de televisión interesante, con una propuesta novedosa y mucho potencial, tanto que no quise esperar a verla por completo y decidí hablar de mis primeras impresiones luego de ver El Tren Infinito.

Hace un par de fines de semana me encontraba frente a una televisión que tiene servicio de Cable cambiando los canales rápidamente como usualmente hago, de pronto llegué a Cartoon Network y vi que estaban transmitiendo una serie con un estilo que me recordó a Hora de Aventura. Intrigado por ese estilo, me quedé viendo y noté que se trataba de una serie de Ciencia Ficción, así que me dispuse a ver el resto del capítulo, que era de una duración aproximada de 10 minutos.

El diseño, la historia extravagante que mezclaba Ciencia Ficción y mundos fantásticos me atrapo de inmediato, ver robots, gatos que hablan y seres hechos de agua me enganchó lo suficiente, y para mi fortuna ese día en ese momento estaban transmitiendo un maratón de la serie. Durante los comerciales aproveché para buscar información en Internet sobre ese interesante programa. Al leer la lista de episodios me percaté de que yo había empezado a ver desde el capítulo 3 o 4 más o menos y seguí hasta lo que creo es el final de la primera temporada, o al menos hasta el capítulo que emitieron en ese maratón.

Lo que me fascinó de la serie además de su diseño, fue el manejo tanto de su historia como de los elementos de ficción de los que hace uso, sobre todo aquellos retomados de la Ciencia Ficción y que no son precisamente para niños, pues algunas criaturas y personajes llegan a ser algo aterradores. Toda esa conjunción de elementos tan dispares logra un resultado que es de alabar, pues resulta una propuesta interesante, atractiva y muy necesaria para que las audiencias más jóvenes se enamoren de éste tipo de géneros. Sin olvidar el formidable y muy bien pensado desarrollo de todos los personajes, sobre todo de la protagonista, Tulip, una audaz e inteligente jovencita pelirroja.

Infinity Train es una serie de Cartoon Network estrenada en agosto de 2019, luego de que su episodio piloto se volviera popular hacer ya algunos años. La premisa de la serie es la de una niña muy inteligente que apela al conocimiento científico para encontrarle una explicación a todo, por alguna razón entra a un extraño tren, en el cual dentro de cada vagón hay todo un universo completamente diferente, con sus propias leyes de la física y habitantes muy peculiares.

Lo primero que pensé fue en la película Snowpiercer, pues lo de un tren infinito donde en cada vagón hay algo distinto me lo recordó. Pero los vagones cambian de lugar y para lograr atravesarlos y llegar al frente se deben resolver acertijos como en la película El Cubo, aunque menos letales. Algunos personajes me recordaron obras como The Matrix o The Thing, mientras que otros junto a diversos escenarios me remitieron a esas viejas obras ochenteras de Fantasía Épica Espacial, muy al estilo de lo que hacía Moebius pero con un diseño para niños.

La serie es como un collage que los amantes de la buena Ciencia Ficción van a disfrutar pero que al mismo tiempo tiene ese estilo moderno y ligero que atrapará al público infantil. Pero lo que me parece más importante es que el mundo que logra generar con ese tren infinito en el que cada vagón aloja un universo entero, resulta sencillamente una idea magnífica, pues permite que la serie se expanda tanto como quiera, y que pueda ir desde una aventura altamente tecnológica a una aventura de fantasía épica estilo medieval, o desde una historia de terror plagada de monstruos a un mundo onírico alejado de la realidad material.

Sin duda una maravillosa obra que promete mucho y tiene el potencial para convertirse en la serie de aventura que ocupe el lugar que Hora de Aventura dejó, pero ahora desde una perspectiva más científica. Espero poder ver la primera temporada completa muy pronto para escribir una reseña y posiblemente algún ensayo más pues la serie simplemente lo vale.

Talentos Ocultos

Título Original: Hidden Figures.
Género(s): Biopic, Drama.
Director: Theodore Melfin.
Emisión: 2016.
Duración: 127 minutos.
Extras:

Siguiendo con este interés en los viajes espaciales a raíz de ver la serie documental Marte y de leer cierto artículo sobre Arqueología Espacial, hoy toca el turno de abordar una interesante película biográfica que si bien no toma lugar en otro planeta, sí nos muestra a cierto grupo de personas que ayudaron en las primeras misiones para poner a un hombre en órbita y eventualmente hacerlo tocar la Luna: las mujeres afroamericanas. Porque no todas las películas sobre el espacio tienen que ver con aventuras y planetas distantes, algunas muy interesantes se desarrollan en lugares como una oficina donde se hacen cálculos de geometría analítica.

La década de los 60 fue muy relevante en muchos países del mundo debido a los distintos movimientos sociales, políticos, culturales y científicos que ocurrieron en esos años. Entre estos últimos fue quizás la carrera espacial entre Rusia y Estados Unidos la que más maravilló a la imaginación humana, pues saber que hay más allá de nuestro planeta, en las distantes e hipnóticas estrellas es algo que ha estado en nuestra mente desde los albores de la humanidad.

El filme nos narra de forma biográfica los eventos vividos por tres científicas afroamericanas que trabajaban para la NASA en el Proyecto Mercury, cuyo objetivo era lograr que una persona hiciera una órbita completa alrededor de la Tierra. Para ello la NASA dependía de un grupo de cálculo integrado por mujeres encargadas de hacer el trabajo que las computadoras aún no estaban capacitadas para hacer. Dentro de este grupo se encontraban las matemáticas Katherine Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson.

Katherine era una prodigio para los números desde niña, tanto así que fue la primera mujer en estudiar la universidad en el estado de Virginia Occidental. Su talento le hizo formar parte de los científicos que realizaron los cálculos para el Proyecto Mercury y el Apollo 11, pues su precisión en la navegación astronómica era insuperables. Dorothy por su parte era la líder del grupo de mujeres y fue la primera programadora IBM de la NASA, especializada en el lenguaje FORTRAN. Finalmente, Mary fue la primera mujer en conseguir el título de Ingeniera Aeroespacial en los Estados Unidos.

Además de la parte científica, la historia se centra en mostrarnos las dificultades que las tres mujeres tuvieron que superar para salir adelante y ser reconocidas en su trabajo, pues si bien trabajaban para un prestigiosa agencia del gobierno, tenían que enfrentar la incredulidad de la gente que no creía que las mujeres fueran capaces de hacer ciencia, y más aún las mujeres afroamericanas, pues el racismo de la época era otro obstáculo a superar, más aún cuando la segregación mantenía separados a blancos y negros, con baños, lugares y servicios para cada raza.

Ser mujer y ser negra era un doble obstáculo que debían superar, pero la historia no sólo nos muestra su faceta como científicas ni como una minoría racial, sino sus facetas como mujeres y como madres, pues su vida familiar se veía muchas veces afectada por las largas jornada de trabajo. Problemas que la población indígena sigue sufriendo en nuestro país actualmente.

Las mujeres pertenecientes al grupo de cálculo eran apodadas “computadoras”, mujeres sin rostro que realizaron tareas sustantivas para la NASA y sin cuyo trabaja la llegada a la Luna hubiese sido imposible, pero cuyo reconocimiento, aún hoy, no ha sido el que se merecen. Katherine entra como “computadora”  al grupo de Tarea Espacial, encargado de los cálculos para el reingreso del astronauta John Glenn, quien sería el primer norteamericano en dar una órbita completa a la Tierra. El equipo enfrentó dificultades con el reingreso y recuperación de la cápsula, pues el mínimo cambio en las múltiples variables podría cambiar las coordenadas de aterrizaje, afortunadamente, la brillante mente de Katherine encontró cómo resolver el problema.

Mientras Katherine trata de sobrevivir en su nuevo lugar de trabajo —donde además del menosprecio por parte de sus colegas por el hecho de ser una mujer negra, debe enfrentar los estragos de la segregación, como la falta de baños para gente de color— sus compañeras enfrentar sus propios dramas personales. Mary es brillante para la ingeniería, pero no podrá escalar más si no toma un curso universitario, algo que las personas de color tienen prohibido, dispuesta a lograr sus metas inicia una demanda para que le permitan estudiar una ingeniería. Por su parte, Dorothy ve amenazada su estabilidad laboral cuando la primera computadora de IBM llega a la NASA con la promesa de hacer cientos de cálculos en una fracción de segundos, intentando seguir siendo útil se instruye a ella y al resto de sus compañeras en el lenguaje de programación FORTRAN.

Al ser una película de época tenemos que valorar la recreación del momento histórico que están retratando y éste, a mi parecer, resulta excelente, sobre todo en la parte social y el racismo inherente en los ciudadanos blancos de aquella época. Incluso la propia NASA con toda la innovación y toda su tecnología era un ente anquilosado en materia social, en recursos humanos y en su parte burocrática. Eso, además del propio trabajo de las protagonistas, nos permite ver cómo fue evolucionando la forma de hacer ciencia, de los cálculos a mano al uso de computadoras y simuladores.

El resto de aspectos en la parte técnica son muy buenos, la música, los escenarios y el vestuario complementan perfectamente la ambientación de principios de los sesenta y nos colocan en una década donde el racismo y el miedo a un inminente ataque nuclear por parte de los rusos era algo de cada día. Una maravillosa película biográfica que retrata a la perfección los problemas de una década, pero también los avances científicos logrados en la misma y, sobre todo, da rostro a las personas que los hicieron posibles.