Scott Pilgrim vs The World

Título Original: Scott Pilgrim vs The World.
Género(s): Comedia, Romance.
Director: Edgar Wright.
Emisión: 2010.
Duración: 112 minutos.
Extras:

Iniciemos esta reseña aclarando que nunca he leído el cómic de Scott Pilgrim, por lo que estareseña está escrita desde el punto de vista de alguien que sólo ha visto la película y que todo lo que conoce sobre éste universo es lo que vio en la adaptación cinematográfica. Así que no puedo decir qué tan buena adaptación es ni hacer alguna comparación con las novelas gráficas. Dicho esto, empecemos con la reseña. Y una de las primeras cosas que debo decir es que no me gusta ese título que le pusieron en Latinoamérica, Scott Pilgrim contra los ex de la chica de sus sueños es sumamente largo e innecesariamente complicado, pudieron llamar a la película simplemente Scott Pilgrim y ya.

Algo que destaca a la película es la peculiar forma de narrar la historia, para lo cual retoma elementos del cómic como los cuadros de información que introducen a los personajes, las explosiones y las onomatopeyas para indicar golpes y otros sonidos de acción. Además de esos elementos literarios, hay muchas referencias a videojuegos, como las monedas que sueltan los enemigos de Scott cuando este los derrota. Esto da al filme una peculiar esencia que lo hace lucir bastante original y sobre todo divertido, pues nos permite ver batalla exageradas en las que los personajes adquieres una serie de poderes.

La historia sigue a Scott Pilgrim, un chico de 22 años que es bajista en un grupo llamado Sex Bom-omb y que actualmente está saliendo con una jovencita de 17 años llamada Knives Chau. Debido a que su novia es aún menor de edad muchos de sus amigos y compañeros de la banda se burlan de él. Un día conoce a Ramona Flower, una enigmática y atractiva chicha que se vuelve de inmediato el interés amoroso de Scott. Sin embargo, lograr que Ramona se interés en él no será fácil, pues primero deberá enfrentar y derrotar a sus siete exnovios malvados.

Scott inicia así una turbulenta relación con Ramona, que cada día se complica más cuando un nuevo y más poderoso exnovio aparece para retarlo. Además, las relaciones que Scott tuvo en el pasado también le persiguen, sobre todo por haber terminado mal con Knives y con su exnovia Envy, una chica que rompiera su corazón hace más de un año y que ahora es la vocalista de un muy popular grupo de rock. Decidió a tener algo con Ramona, Scott hace frente a cada rival, pero al final deberá entender que no se trata sólo de ser novio de Ramona, sino de tener amor propio y respetar a sus exparejas, pues sólo así podrá tener el poder para continuar adelante con su nueva relación.

En la historia vemos muchas batallas llenas de acción y poderes inverosímiles que no tienen explicación pero que resultan muy divertidos. Los exnovios de Ramona aparecen como los malos, pero representan una etapa muy particular en la vida de la chica y al final terminan por enseñar algo a Pilgrim. Incluso Gideon, el novio final de Ramona y que funge como el jefe final de un videojuego deja una enseñanza al protagonista. Digamos que todo eso de las peleas y los poderes es como una analogía de los conflictos amorosos que podemos tener a diferentes edades.

Además de la acción, el diseño de personajes me gustó mucho. No sé qué tanto respondan al cómic o qué tanto tuvieron que ver las interpretaciones de los actores pero incluso los malvados exnovios son carismáticos y divertidos de ver en pantalla. En general las personalidades de todos me gustaron y no hay un solo personajes que resulte molesto o que no aporte algo a la historia. Aunado a esto, la elección de los actores fue igualmente buena, pues tenemos a grandes personalidades como Michael Cera, Mary Elizabeth Winsted, Brie Larson, Cris Evans, Aubrey Plaza y Kieran Culkin, entre otros. Que por cierto, de éste último me sorprendió saber que era el hermano del afamado Macaulay Culkin. Y no puedo dejar de mencionar lo guapa que se ve Mary Elizabeth Winsted caracterizada como Ramona Flower y que de hecho me recuerda a una chica que me gustaba hace tiempo pues tiene varias similitudes tanto en el físico como en la personalidad.

Partiendo del hecho de que el protagonista pertenece a una banda y que hay una batalla de bandas es de esperarse que además de la parte actoral tengamos muy buena música. Y aunque las intervenciones musicales sueles ser muy cortas las canciones son bastante buenas. Además de la banda sonora tenemos una gran calidad técnica en cuando a efectos, aunque por momentos se nota mucho el movimiento del arnés cuando algún personaje sale volando luego de un golpe, fuera de eso el resto de efectos que tratan de simular la forma en que las escenas de acción son dibujadas en un cómic me pareció buena y agradable a la vista.

La película me gustó, tiene acción, mucha comedia, referencias sexuales tanto heterosexuales como homosexuales muy interesantes, elementos de cómics y videojuegos, poderes inverosímiles (como lo de los poderes veganos), grandes actuaciones y una buena banda sonora, pero, sobre todo, las personalidades de los distintos personajes tienen algo que no alcanzo a percibir qué es, pero que hace que me resulten muy agradables. En conclusión, la película es una muy buena recomendación para un público es sus primeros veinte, sobre todo si no han leído el cómic.

The Good Doctor (primera temporada)

Título Original: The Good Doctor.
Género(s): Drama médico.
Creador: David Shore.
Emisión: 2017.
Duración: 18 episodios.
Extras:

Hace un par de meses me encontrada de prácticas y el hotel donde nos hospedamos tenía un excelente servicio de cable, mil canales, de los cuales 400 eran con costo adicional, pero teníamos alrededor de 500 libres, o eso creo. Mientras cambiaba desaforadamente los canales tratando de recorrerlos todos me topé con una serie de la que había oído hablar, The Good Doctor. Lo que más llamaba mi atención para verla era la buena imagen que la actuación de Freddie Highmore me dejó con su interpretación de Norman en Motel Bates.

Tuve la oportunidad de ver dos capítulos de la primera temporada y posteriormente vi el resto en YouTube gracias a que algún usuario la subió en pequeños fragmentos de dos minutos. Pese a la mala calidad con la que vi la serie, me gustó, sobre todo por la grandiosa interpretación que Freddie hace de un chico autista.

La serie gira en torno a Shaun Murphy, un cirujano residente en el hospital Bonaventura en la ciudad de San José. Shaun tuvo una infancia difícil debido a su condición y el desinterés de sus padres por apoyarlo, únicamente tuvo la ayuda de su hermano menor y posteriormente del Dr. Aaron Glassman, quien fungió como su mentor desde que lo conoció y fue quien intervino para que el hospital aceptara contratar a alguien con su condición.

A lo largo de los episodios vemos cómo Shaun debe demostrar que a pesar de sus dificultades para relacionarse y comunicarse con los demás es un médico inteligente y capaz de enfrentar cualquier situación médica. Gracias a padecer el síndrome del sabio tiene una excelente memoria y eso le permite pensar y visualizar tratamiento que sus colegas difícilmente podría imaginar. Sin embargo, es propenso a la distracción y no es emocionalmente estable, por lo que le es difícil saber cómo actuar en muchas situaciones cotidianas que las personas sin su padecimiento no tendrían problemas para controlar.

Poco a poco vemos como Shaun empieza a abrirse a los demás, hacer amistades e incluso expresar sus sentimiento por Lea, una vecina por la cual se siente atraído. No obstante, sus colegas y algunos de sus pacientes siguen dudando de su capacidad para mantener el control en situaciones difíciles y temen que eventualmente pueda cometer un error fatal que no sólo acabe con la vida del paciente, sino que comprometa la calidad que el hospital ha ganado.

La serie está basada en una serie surcoreana y es producida por David Shore, a quien le debemos una de las series de temática médica más famosa de todos los tiempo, Dr. House. Haber producido dicha serie le da experiencia en el tema, pero también hace que se note la hechura de Shore y que muchas cosas nos recuerden dicha serie, sobre todo a nivel visual.

Algo en lo que sí se diferencia es en los personajes, pues si bien parece que todos los cirujanos tienen complejo de Dios, aquí esa arrogancia, si bien está presente, no es tan frívola como en Grey’s Anatomy, tampoco vemos esa acides sarcástica de Gregory House dado que nuestro protagonista es incapaz de entender el sarcasmo. Aunque parece que David retoma algunos vicios y nos pone a algunos de los personajes secundarios con personalidades muy parecidas a ciertos subordinados que tuvo House, como la Dra. Morgan Reznick.

A pesar de los elementos retomados de Dr. House la serie tiene su originalidad propia, las actuaciones son buenas y la interpretación de Freddie como un médico autista es impresionante, tanto que por momentos el personaje me parece demasiado irritante como para soportarlo, pero eso es algo que una persona con esa condición terminaría causando a otras personas.

La serie me gustó pero es algo blanda, pues se enfoca en ese mensaje de brindar oportunidades a las personas con ciertas condiciones o discapacidades y permitirles demostrar que puede trabajar con el mismo profesionalismo que cualquiera, pero eso hace que el resto de personajes termine por ser demasiado paternalistas con el protagonista, así que para el final de temporada ya me habían hartado un poco, pero espero que eso mejore en las subsecuentes temporadas que ya se estrenaron.

En conclusión, la serie es buena, es entretenida, me recuerda mucho a House pero también a Grey’s Anatomy por el hecho de que los cirujanos son internos que siguen aprendiendo y que están a disposición de los egos de los residentes. No obstante, si les gustan las series médicas y quienes ver una donde el protagonista tenga problemas para socializar, y pueden sentirse identificados con eso, entonces es una excelente recomendación para ustedes. Y no olvidemos que a pesar de todo estamos viendo el tema clásico del niño genio.

Terminé de ver Juego de Tronos

Como ya había dicho en entradas anteriores yo empecé a ver Juego de Tronos cuando compre el DVD y luego de haber leído el primer libro, desde entonces he esperado a que el DVD de la nueva temporada salga a la venta para seguir con los nuevos capítulos. Para mi fortuna cuando empecé a verlo estaba por estrenarse la temporada 5 así que pude ver cinco temporadas de corrido, pero a partir de entonces tuve que esperar no sólo un año a que se estrenaran los nuevos capítulos, sino algunos meses más para que dejara de ser emitida en HBO y otros mese más en lo que salía a la venta en México. Pero el pasado diciembre por fin terminé de ver la última temporada y me embarque en una segunda revisión de toda la serie de nuevo (para el momento que escribo esto, 26 de diciembre, ya voy en el capítulo 4, para el momento en que programo esto ya terminé de ver toda la serie hace mucho).

Ahora bien, qué puedo decir de Juego de Tronos que no se haya dicho ya. Sin duda muchos blogs, podcast y canales de YouTube le han dedicado mucho de su contenido, incluso algunos se especializan únicamente en hablar de esta serie. Por esa misma razón y por la gran extensión y complejidad de su historia, hacer una simple reseña como las que acostumbro puede no ser suficiente. Y tampoco sería fácil hacerla, así que he decidido escribir este ensayo para contar algunas de mis experiencias viendo la serie y sobre todo la temporada final.

En primera estoy de acuerdo con muchos de los fans a quienes no les gustó el final de la serie, yo tampoco creo que sea bueno, pero no lo odié y eso se debe a que hubo algo que le faltó a Game of Thrones para que me enganchara tanto que al llegar al final sintiera esa emoción de terminar algo que fue sumamente épico. Ahora me explico.

En varias ocasiones, sobre todo al ver obras de Fantasía Épica, hay momentos en los que uno siente una verdadera emoción por lo que ve en pantalla, se tensa, se entristece, se motiva, llora o se alegra al ver a los héroes ganar o perder. Sin embargo, y pese a lo brutalmente bien producida que esta la serie, creo que no logró generarme ese sentimiento, esa emoción que se percibe en el estómago ni ese cansancio ni satisfacción de cuando se llega al final y uno rememora los eventos pasados como si uno mismo hubiese caminado al lado del protagonista durante toda su travesía. Quizás fue por el final, o por la extensión o por lo cruda que fue desde el principio, pero no llegué a sentir esa emoción de haber terminajo un largo viaje.

Si bien Juego de Tronos tiene momentos sumamente grandioso y con una producción insuperable, creo que ninguno logró ser tan épico como la defensa del Abismo de Helm, mucho menos que la memorable carga de los Rohirrim en los campos de Pelennor. Sí, el Señor de los Anillos sí me hizo sentir esa emoción en el estómago, cosa que no pudieron lograr ni la defensa de Winterfell ante el ejército de los muertos ni la Batalla de los Bastardos.

Ahora bien, más allá de las batallas, las escenas sexuales que al principio fueron un buen gancho pues éstas disminuyeron con forma avanzaba la serie, me parece que salvo un par de personajes que siempre fueron geniales, el resto tuvieron momentos en los que fueron agradables o detestables. Aria, Jon Snow y Tyrion son de los favoritos entre la mayoría, pero yo personalmente me quedo con Lyann Mormont, Ygritte y obviamente el diablillo. Lo malo de la última temporada, entre otras cosas, fue que muchos personajes desaparecieron por completo, sobre todo del sur, pues si bien la acción y principales batallas ocurren en el norte, el resto de Westeros queda muy desaprovechado.

El final como tal no me molestó tanto, incluso creo que quien terminó como Rey de los siete reinos fue la mejor elección que pudieron hacer. Lo que pasa con Daenerys es creíble e incluso lógico, aunque el desenlace resultó muy forzado, y eso pasa cuando algo basado en un libro se adelanta a éste. Y eso se nota perfectamente desde la temporada 6 y sobre todo en la 7. Esta última temporada parece que puso todo su esfuerzo para crear una producción muy buena pero dejó de lado la calidad de la historia. El final se siente abrupto y la muerte de personajes importantes que ya habían sobrevivido a tanto genera un mal sabor de boca.

Si bien Juego de Tronos es una de las series mejor producidas y más ambiciosas en la historia de la televisión, pues cada capítulo era como hacer una película completa y la duración de éstos era la de una película, creo que se quedó corta en el sentido emocional, porque si bien nos emocionó por cómo se oía, lucía y se veía, el invertir millones en que algo se vea bien no es suficiente si a la historia no se le da la misma dedicación. No obstante, la serie es grandiosa y será recordada por su innovación y calidad, aunque lamentablemente también por tener un final que decepcionó a muchos de sus fans.

Héroes Modestos

Título Original: ちいさな英雄-カニとタマゴと透明人間 (Chîsana Eiyu: Kani to Tamago to Tomei Ningen).
Género(s): Drama, Fantasía, Slice of Life.
Director: Hiromasa Yonebayashi, Yoshiyuki Momose y Akihiko Yamashita.
Estudio: Studio Ponoc.
Emisión: 2018.
Duración: 54 minutos.
Extras:

Héroes Modestos es una de esas películas que Netflix está emitiendo y que apelan a un estilo visual que nos remite a las obras de Studio Ghibli, aunque es este caso los directores de los tres cortometrajes que integran la película trabajaron en la afamada casa productora, incluso un cuarto segmento estaba planeado para integrarse e iba a ser dirigido por Isao Tahakata, quien lamentablemente falleció antes de realizar la animación.

La película se integra por tres segmentos de historias independientes que muestra personajes en situaciones algo complicadas las cuales sólo podrán resolver realizando un acto heroico y no en el sentido tradicional que la ficción nos ha enseñado, pues luchar contra un enemigo no es la única forma de ser héroe, ayudar a quien lo necesita o enfrentar una enfermedad potencialmente mortal también pueden ser actos heroicos. Una grandiosa recomendación para los fans del anime que buscan historia cortas pero emotivas.

Kanini y Kanino

Es el primer cortometraje y en él vemos a dos niños diminutos que viven en un riachuelo salir a pescar junto a su padre. Los tres viven juntos mientras la madre regresa de dar a luz. Mientras los hermanos duermen, una tormenta hace que la fuerza del agua suba, arrastrando a la pequeña hermana, su hermano mayor y su padre van en su búsqueda, pero la tormenta arrastra al padre y los niños se quedan sólo, teniendo que ser valientes para sobrevivir en un mundo lleno de peligros.

La historia es muy bonita y visualmente es impresionante, nos remite mucho el estilo tradicional de Ghibli con escenarios fabulosamente detallados, tanto que por momentos se ven muy reales. La música es igualmente buena, agradable y le va perfecto al estilo visual. La historia es de Fantasía, pues los niños parecen ser diminutos y pueden vivir tanto dentro como fuera del agua. Otro aspecto interesante es que si bien los personajes hablan se limitan a decir los nombres de los otros, haciendo que el corto sea prácticamente sin diálogos y eso le da un buen toque.

Life Ain’t Gonna Lose (Samurai Eggu)

El Segundo cortometraje es el más dramático de todos, en él vemos a Shun, un niño de primaria que es sumamente alérgico al huevo, tanto que tan sólo una gota de algo que contenga este común alimento le provoca una reacción anafiláctica que podría ser mortal. En el corto vemos parte del pasado del chico desde que nación hasta la actualidad y los cuidados y previsiones que él y toda su familia deben tener para evitar que muera. Siendo el huevo un alimento tan común en nuestra sociedad en varias ocasiones en chiquillo ha terminado en el hospital.

Las historia es muy buena y algo dramática, pues vemos al niño y su mamá enfrentar diversas situaciones en las que él termina con una severa anafilaxis que lo pone en peligro, también vemos los sacrificios que la madre hace para cuidarlo y lo difícil que es para Shun vivir así, a pesar de ello no se da por vencido y decide que hará lo que sea necesario para mejorarse. La música es muy buena y ambienta perfectamente, la cantidad de drama es adecuada pero el diseño de personajes, a pesar de ser muy bonito y colorido, tiene cierta parte digital algo artificial que no me terminó de convencer, fuera de eso es una historia maravillosa con un lindo mensaje sobre no darse por vencido a pesar de enfrentar una difícil condición médica.

Invisible (Tomei Ningen)

La última historia nos muestra la difícil vida que enfrenta un hombre invisible, quien no sólo es invisible en un sentido visual, sino que además está empezando a desaparecer en todos sentidos, se está volviendo etéreo, incapaz de mantenerse en el suelo si no lleva algo pesado que le evite ser arrastrado por el aire y pasando desapercibido para todos y todo, desde sus compañeros de trabajo hasta las máquinas, sólo algunos animales y personas son capaces aún de notar su presencia.

La serie es algo triste pues vemos cómo una persona empieza a desaparecer en todos aspectos y además nos plantea una interesante interrogante sobre los problemas que una persona con la habilidad de ser perpetuamente invisible podría enfrentar. El diseño es el más sobrio de todos, con una ciudad algo decrépita y gris que acentúan el sentido melancólico de la historia, sin olvidar el formidable trabajo de ambientación que logra el apartado sonoro.

Cuatro Lunas

Título Original: Cuatro Lunas.
Género(s): Drama, cine LGBT+.
Director: Sergio Tovar Velarde.
Emisión: 2014.
Duración: 110 minutos.
Extras:

Hace años se entrenó una barra en la programación de Canal 22 llamada Zona D, en donde pasan películas sobre temática LGBT+, ya en un par de ocasiones me ha tocado ver interesantes propuestas cinematográficas sobre el tema, más por casualidad que por verdadero interés, pero la película de la que hoy escribo me pareció muy buena y he decidido comentarla.

El filme nos narra cuatro historias independientes que por momentos interactúan entre sí cuando los personajes coinciden en algún lugar, pero cada una es completamente ajena al resto. Las historias toman el nombre de las fases de la luna y representa una etapa de la vida, protagonizada por uno o dos hombres de esa edad quienes enfrentan nuevos retos concerniente a su sexualidad en un sentido homosexual.

Luna nueva. Nos narra la historia de Mauricio (Gabriel Santoyo, a quien ya había visto en El Incidente), un niño que saber perfectamente que le atraen otros niños. Pese a estar consciente de sus preferencia sexuales tiene miedo de expresarlas pues cree que es un grave pecado, sin embargo, convence a su primo de mostrarle su pene y cuando lo hace Mauricio empieza a acariciarlo, desatando una serie de agresiones hacia él por parte de otros niños de la escuela cuando se enteran.

Esta historia nos muestra lo que pasa cuando la religión y los estigmas sociales inundan la mente de un niño, haciéndole creer que es una mala persona sólo porque le gustan los hombres. Pero sobre todo vemos que los padres tampoco están preparados para reaccionar ante este tipo de situaciones, lo que nos deja en claro que la educación sobre diversidad sexual debe ser tanto para padres de familia como para niños. La historia es tierna y a pesar de tratar temas de sexualidad infantil lo hace de manera muy inocente.

Cuarto creciente. La segunda historia nos muestra el reencuentro de dos viejos amigos de la infancia ahora en su etapa de universitarios. Leo es un joven de familia acomodada, mientras que Fito vive solo con su mamá luego de que su padre falleciera y tienen problemas financieros. Luego del reencuentro ambos terminan pasando la noche juntos y Fito le cuenta sus problemas a Leo, quien lo consuela y lo abraza. A la mañana siguiente se besan y como ambos lo disfrutar empiezan a pasar tiempos juntos e incluso tratan de tener relaciones sexuales, aunque al ser su primera vez no sale como esperaban. A pesar de ello terminan enamorándose.

Fito es quien fácilmente acepta su homosexualidad y busca expresarle su amor a Leo, pero este no quiere que se sepa nada, sobre todo por lo que su familia podría decir de él, así que mantienen su relación en secreto hasta que eventualmente las cosas empiezan a estar mal entre ellos. La historia nos muestra cómo el primer amor puede ser muy difícil cuando ambos no han aceptado su propia preferencia y se ven cohibidos por lo que la sociedad puede pensar de ellos. La historia de amor entre ambos es igualmente tierna, ya que los dos descubren su homosexualidad y luchan por aceptarla. También nos deja ver lo que puede pasar cuando las familias no apoyan a quienes tienen preferencias distintas a la heteronormatividad o, por el contrario, lo fácil que puede ser cuando sí se cuenta con el apoyo de los padres.

Luna llena. La tercera historia nos muestra una relación toxica entre dos hombres adultos, quienes llevan 10 años juntos como pareja. Hugo un chico español que gusta de los hombre masculinos y Andrés, su pareja que es un tanto afeminado. Hugo conoce a otro chico con quien empieza a mantener relaciones sexuales, lo que hace que su relación se debilite. Sin embargo, Andrés ama profundamente a Hugo y le da una oportunidad, pero Hugo no sabe si quedarse con su pareja actual y ceder ante el seductor deseo que su amante le provoca.

Lo que me gusta de esta historia es que es cruda, la relación era tóxica y a pesar del amor de uno de los protagonistas las cosas no logran funcionar ya que ambos no ponen de su parte con la misma intensidad. Al final, el desenlace que vemos me parece que es el más sano de todos y representa lo que deberíamos hacer cuando en nuestras relaciones afectivas no existe la misma confianza por parte de ambas personas.

Cuarto menguante. La última historia fue la más enternecedora, pues nos muestra a un hombre de la tercera edad que trabaja como catedrático en una universidad, escribe poesía por la cual le realizarán un homenaje, tiene esposa, hijos y nietos, sin embargo, se enamora de un joven prostituto que acude a dar servicio a un club de hombres adinerados. El maestro Joaquín trata de reunir el dinero para pasar un rato con aquel chico, al tiempo que intenta sobrevivir a la monotonía de su vida en familia.

La sexualidad en las personas mayores es algo que se ha negado socialmente desde siempre, pero ver a un hombre entrado en años, con una vida hecha y una familia tradicional emocionarse por estar con un hombre joven y sensual me pareció bastante tierno, sobre todo porque después de todo lo que ha pasado en su vida el poder expresar esos deseos homosexuales aún a su avanzada edad es interesante y además es un reflejo de lo poco que la sexualidad en adultos mayores ha sido abordad en todos los ámbitos del arte. Al final, el chico de la un honesto gesto de aprecio a Joaquín, quien sigue con su vida cotidiana.

La película me pareció maravillosa y creo que todos deberíamos poder apreciar y disfrutar de este tipo de romances incluso si no somos parte de la comunidad LGBT+, pues si bien los personajes son homosexuales, nosotros no necesitamos serlo para poder apreciar tan hermosa obra. Y la mejor parte es que las historias son realistas, crudas por momentos, enternecedoras, románticas y tiernas, como todo buen romance debería ser.

La inocencia de Mauricio ante sus preferencias pero al mismo tiempo la seguridad de saber lo que le gusta, la pasión de Fito y Leo ante su primer amor homosexual y las dificultades que salir del closet acarrean a su vida familiar, la desgarradora realidad de una relación perdida entre Hugo y Andrés que a pesar del amor no fue suficiente para arreglarse, o el vacilante deseo de un viejo buscando un último atisbo de felicidad. Sin duda una grandiosa película que nos muestra que para un buen romance no importa el género ni la preferencia sexual.

Pasajeros

Título Original: Passengers.
Género(s): Ciencia Ficción, Romance, Drama.
Director: Morten Tyldum.
Emisión: 2016.
Duración: 116 minutos.
Extras:

No escuché buenas críticas sobre esta película cuando salió, la mayoría de los comentario la tachaban como una película mala, sobre todo porque su historia era un refrito más en una época en la que estábamos viendo muchas cosas que se parecía a los grandes clásico del siglo pasado, como Life. Así que por mucho tiempo no tuve interés en verla, hasta que empezó a aparecen en mis recomendaciones de Netflix y una tarde donde quería ver algo a lo que no tuviera que prestarle demasiada atención decidí que sería un buen momento, sobre todo porque desde Mars me quedé con ganas de ver más cosas sobre viajes espaciales.

La calidad técnica del filme es muy buena, incluso toda la parte digital me pareció excelente. Visualmente la película es muy hermosa, y aunque tiene menos escenas en el espacio exterior de lo que me gustaría, esas tomas de las estrellas lejanas siempre son un plus que echa a volar nuestra imaginación y nos hace pensar en largos e infinitos viajes espaciales. Así que al menos por ese lado la película es buena. La banda sonora tampoco está nada mal aunque no es algo que destaque en demasía. Las actuaciones están bien, aunque la calidad y originalidad de la historia demeritan mucho el trabajo actoral.

La historia toma lugar en la nave espacial Ávalon, una nave que transporta a 5000 colonizadores hacia Homestead II, la próxima nueva colonia espacial. Al parecer, en el futuro las empresas de colonias espaciales son las más redituables del mundo y poner en un nuevo planeta a un grupo de personas que desean iniciar de cero en un lugar completamente diferente parece ser un negocio millonario. La Ávalon está realizando un viaje de 120 años, para que la tripulación y los pasajeros puedan sobrevivir a la larga travesía son puestas en hibernación en cápsulas especiales, pero al atravesar una zona de asteroides la nave empieza a sufrir desperfectos.

Debido a las averías, la capsula de Jim Preston (Chris Pratt) lo despierta creyendo que están próximos a llegar a Homstead II, pero al parecer a la nave aún le faltan 90 años de viaje. Jim intenta todo para volver a dormir, pero no parece haber alternativa, al parecer pasará el resto de su vida en esa nave y morirá antes de llegar a su destino. Devastado por su realidad y con el peso de la soledad por más de un año, Jim decide despertar a una hermosa chica de la que se ha enamorado. Aurora Lane (Jennifer Lawrence) despierta creyendo que está próxima a su destino, pero al parecer todo fue un error en su cápsula, o es lo que Jim le hace creer.

Estando solos en la nave Jim logra su objetivo y Aurora se enamora de él, ambos parecen aceptar su situación y empiezan a disfrutar del viaje y su compañía mutua. Sin embargo, la nave parece que empieza a deteriorarse cada vez más rápido hasta que las fallas son tantas que un oficial de la tripulación es despertado, aunque con graves secuelas en su salud pues su capsula tuvo fallos reales que dañaros sus órganos internos. Ahora los tres deberán encontrar lo que está mal con la nave y repararla antes de que sea muy tarde.

La historia no es nada original, pues apela a la misma soledad en el espacio que ya habíamos visto de una manera magistral en Moon, incluso hay un androide que por mucho tiempo es la única voz con quien nuestro protagonista puede platicar para mantener la cordura, similar a Gerty. La otra parte, la de la supervivencia en el espacio, la vemos en The Martian. Así que ninguna de las premisas es original, ni siquiera lo de despertar a alguien para que tener compañía, de hecho todo es sumamente predecible y todo pasa justo como nos lo imaginamos y termina de la misma forma.

En los personal creo que un final dramático hubiese sido muy bueno, con alguno de los personajes quedándose sólo en la nave para siempre, pero no, al final tenemos el típico desenlace feliz que era previsible desde los primeros minutos. Esa falta de inventiva y originalidad es lo que hizo que muchos fans del género la catalogaran como una mala película, aunque yo creo que tiene un par de elementos rescatables que tampoco la hace buena. Es simplemente una película atractiva en cuanto a su parte visual y entretenida para ver en una tarde sin mayor pretensión.

A Chris Pratt ya lo hemos visto muchas veces en una nave espacial, al igual que a Laurence Fishburne, así que verlos en películas de este tipo ya se está volviendo hasta un cliché. A Jennifer Lawrence es más nuevo verla así, pero creo que Michael Sheen en su papel como en androide que atiende el bar de la nave es el más destacado. El elemento del androide o robot, voz u objeto que acompaña a un personaje solitario es un elemento recurrente en este tipo de historias, que a final de cuentas no son otra cosa que la extrapolación de un naufragio. Recordemos que la Space Opera y en generan los viajes espaciales son la continuación de los viajes el viejo oeste en las películas Western o de los viajes de exploración del nuevo mundo en los navíos de madera. Lo que tenemos aquí no es otra cosa que una película de náufragos.

Otro aspecto interesante es la soledad. Sin importar las circunstancias, al parecer es la soledad de un individuo social como el ser humano lo que lo llevan a dejar de intentarlo, mientras que una compañía, por mínima que sea, le puede dar la motivación que necesita para seguir adelante. No obstante, el aspecto que yo considero más importante es el de la razón para abandonar todo e iniciar de cero en un planeta desconocido. Dejar a tus amigos, familia y posesiones para emprender un viaje sin retorno tiene una implicación tan grande que muchas personas quizás no se atrevería a hacerlo, incluso si decides regresar a la Tierra lo harás en un futuro tan distante que será como llegar a un nuevo planeta, pero yo, y estoy seguro que muchas otras personas, seríamos capaces de dejarlo todo por, al menos, tener una vista de las estrellas desde la abrumadora inmensidad del espacio exterior.

Los viajes espaciales siempre me han maravillado, el ver planetas nuevos o el simple hecho de poder asomarme por la escotilla de una nave y ver el vacío del infinito con estrellas y galaxia a lo lejos es algo que me maravilla por completo, y si bien la película no es buena, es sumamente predecible y retoma elementos que ya habíamos visto, me permitió imaginarme viajando sin retorno a un planeta distante y eso es algo por lo que valió la pena verla. La idea de colonizar un planeta claro que llama mi atención, pero es más bien lo que se puede ver en el trayecto lo que más me ilusiona.

La vida secreta de las mascotas

Título Original: The Secret Life of Pets.
Género(s): Comedia.
Director: Chris Renaud.
Estudio: Illumination Entertainment.
Emisión: 2016.
Duración: 86 minutos.
Extras: La vida secreta de las mascotas 2.

Conocí a Fany (quien nos ha apoyado en algunos Podcast) el mismo año que se estrenó esta película y una de las cosas de las que más hablaba era de sus perros y sobre todo de una raza en particular que siempre ha sido su sueño tener, la Pomerania. Y una de las razones por las que hablaba mucho de esa raza fue precisamente por uno de los personajes principales de este filme, yo en ese tiempo pensaba que la Pomerania era una planta, hasta que Fany me explicó. A pesar de ello y de que soy fan de los perros (los gatos no me gustan) nunca tuve el interés por ver esta película, hasta que casualmente la vi por televisión un día en el que no tenía nada más que hacer.

Personalmente no esperaba nada del filme, simplemente una película animada más para niños con una temática de animales, pero para mi sorpresa, La vida secreta de las mascotas es una muy divertida película, llena de buena comedia, atinados toque de drama y sobre todo acción constante que casi de inmediato de enganchan a la pantalla. Además de que visualmente es muy atractiva, pues los escenarios y el diseño de los animales son coloridos como en cualquier película infantil, pero con una excelente construcción de Nueva York que permite a las mascotas explorar un submundo de alcantarillas y barrios peligrosos.

La música es igualmente buena, y aunque tiene sus momentos se ve opacada por la acción y las geniales persecuciones. Aunque es sin duda el diseño de los animales la parte más sobresaliente de todo el apartado técnico, pues no sólo están perfectamente representadas las razas de perros y gatos, sino también el resto de mascotas más exóticas que las personas citadinas suelen tener. Incluso el nivel de detalle nos permite disfrutas de los lomitos peludos de los animales de compañía.

La historia gira en torno a Max, un Jack Russell Terrier que vive con Katie en un departamento en Manhattan. Katie ha adoptado un nuevo perro, Duke, un gran y lanudo perro mestizo cuyo tamaño contrasta con lo enano de Max. Ambos canes no se llevan para nada bien e incluso tratan de deshacerse del otro. Durante estos intentos Max y Duke terminan acorralados en un callejón por una pandilla de gatos que les roban sus collares, sin identificación son capturados por la perrera.

Mientras son transportados por control de animales, un conejo loco acompañado de un lagarto y un puerco asaltan la camioneta y liberan a otro perro que había sido capturado. Max y Duke pide a Snowball que los libere, pero el conejo no quiere hacerlo pues nunca ayudaría a animales domesticados, ya que él es el líder de un grupo de animales rebeldes que fueron abandonados por sus dueños en el pasado y ahora buscan vengarse. Max miente y dice que ellos odian tanto a los humanos que por eso escaparon e incluso mataron a su dueño, lo cual maravilla a Snowball y de inmediato los invita a unirse a su hermandad.

En la iniciación para hacerlos parte de la rebelión, descubren que en realidad son animales domésticos, lo que enfurece a Snowball. Max y Duke tratan de escapar pero accidentalmente causan la muerte de la víbora sagrada, lo que enfurece a todos los animales quienes van tras ellos. Mientras tanto, en el edificio donde viven los perros, el resto de sus amigos mascotas se percatan de su ausencia y convencido por Gidget, una Pomerania enamorada de Max, salen a la ciudad para rescatarlos. Para ello cuentan con la ayuda de Pops, un Basset Hound paralítico con muchos contactos en la ciudad y Tiberius, un halcón cuya vista será primordial en la búsqueda.

Mientras el grupo de rescate se interna en las profundidades de la ciudad, Max y Duke tratan de escapar de los maniacos animales que quieren sus cabezas, pero los peligros de la gran urbe son mucho mayores de lo que creían y tanto mascotas como animales rebeldes deberán unirse si quieren sobrevivir y regresar a salvo a sus casas.

La historia tiene un obvio y prefabricado mensaje sobre el maltrato animal, aunque afortunadamente no trata de imponerlo en pantalla, pero sí nos alerta sobre las consecuencias que tiene el abandonar a nuestras mascotas sólo porque están viejas, enfermas o demasiado grandes. Al final los animales no tienen la culpa de su comportamiento violento, ellos sólo tratan de sobrevivir, la culpa es de los humanos que los han dejado a su suerte en la calle.

Lo que más me gustó de la historia no fue ni su apartado visual ni su historia, fue el diseño de sus personajes y sobre todo la personalidad que los actores de doblaje lograron imprimirles a cada uno de ellos, sobre todo Tiberius, Gidget, Chloe (una gata gorda amiga de Max) y Snowball. Y cabe destacar que este ha sido el mejor doblaje que le he escuchado a Eugenio Derbez, pues por primera vez no recurre a ese molesto uso de expresiones retomadas de sus personajes de siempre (como hace con Burro en Shrek).

La película es buena, resultó mucho más divertida de lo que esperaba y después del inicio y quitando un poco del drama que a mi parecer está de más, el resto es acción y diversión contante. Una excelente recomendación con geniales y graciosos personajes que les divertirá si gustan de tener animales de compañía, principalmente perros, pues aquí los gatos son mostrados principalmente como los malos de la historia.