Akashic Record of Bastard Magic Instructor

Título Original: ロクでなし魔術講師と禁忌教典 (Roku de Nashi Majutsu Kôshi to Akashic Records).
Género(s): Fantasía, Comedia.
Director: Minato Kazuto.
Estudio: Liden Films.
Emisión: 2017.
Duración: 12 episodios.
Extras:

Basada en las novelas ligeras de Tarô Hitsuji, Akashic Record (para abreviar el largo nombre que en español se ha traducido como Los expediente akáshicos del instructor mágico inútil), es un anime de fantasía que mezcla la ya recurrente temática de la escuela de magia con un trasfondo de misterio, todo en un universo donde el poder político y militar tienen sus sustento en el uso de la magia.

La calidad del anime es aceptable, la banda sonora está allí aunque en realidad uno nunca pone atención a ella. Los toques de fan-service son parte del gancho inicial para ver la serie pero tampoco van más allá. Y si bien la parte mágica tiene sus momentos, tampoco es que se explote a plenitud el origen de dicha magia, aunque sí se da una breve explicación de cómo el uso de dichos poderes tiene que ver con el lenguaje y de cómo la forma en que pensamos, imaginamos y recitamos los hechizos modificará el resultado de estos.

La historia gira en torno a Glenn Radars, un mago promedio que es obligado a fungir como profesor suplente en la Academia de Mágica Imperial, la escuela de magia más renombrada y orgullo del Imperio Alzano, nación ficticia donde transcurre la obra. Glenn no tiene la menor motivación por ser profesor, de hecho parece detestar la magia, pero en realidad tiene una habilidad muy superior a la del rango en el cual está clasificado.

Entre las alumnas de Glenn se encuentra Rumia Tingel, una chica muy positiva quien esconde un importante secreto, pues posee una habilidad mágica especial que puede potenciar el poder de otros. Debido a que esa habilidad puede ser peligrosa la intentaron asesinar de niña, pues a pesar de ser la hija de la reina, su poder podía poner en peligro a todo el imperio. Para su fortuna fue salvada por un mago y adoptada por la familia Fibel, cuya hija, Sistine, acude a la misma clase que ella. Sistine desprecia a Glenn por incompetente, pero Rumia le tiene cierto aprecio pues le recuerda a alguien del pasado.

Cuando una organización de magos malvados trata de capturar a Rumia para usar su habilidad, Glenn va en su rescate, demostrando con ello que en realidad tiene habilidades mágicas muy superiores a las que aparenta. Al parecer Glenn era parte de las fuerzas especiales y su trabajo era matar a los magos malvados. Tener que mancharse las manos con tanta sangre hizo que Glenn despreciara la magia. Sin embargo, el aprecio que empezó a tener por sus alumnos hizo que regresara su interés por la magia y mostrara sus verdaderas habilidades, convirtiéndose en uno de los profesores más queridos de la academia.

A lo largo de la serie veremos a Glenn entrenar a sus alumnos y protegerlos de los villanos. No obstante, aunque tenemos ciertos arcos dentro de esta temporada, ninguno logra destacar mucho en realidad, de hecho se quedan todos muy cortos. Los investigadores de la Sabiduría Divina, que son los malos, de repente tienen sus apariciones pero no concretan nada y todos los planes secretos que se mencionan se desperdician por completo pues no se explican más a fondo, como el Proyecto Revive Life que genera vida artificial, los poderes especiales de Rumia o el villano final que aparece de la nada y se enfrenta a Glenn.

La serie es muy floja en todos los aspectos. Ni la parte escolar ni la mágica ni el trasfondo político ni militar logran concretar una trama sólida. Todo está hecho a base de retazos que dan juego a los personajes pero que está dichos al aire pues no aterrizan en algo interesante. El verdadero origen de Rumia como parte de la realeza se aborda en algunos capítulos y luego se olvida por completo, Re=L Rayford, antigua compañera de Glenn y relacionada con el Proyecto Revive Life tiene su capítulo protagónico y luego es hecha a un lado y Sistine quien es la coprotagonista y es mostrada como una líder fuerte y decidida se convierte en el premio de una batalla entre dos hombres que la hacen ver débil e inútil, acabando con ese sentido heroico que originalmente tenía el personaje. Y en general muchos personajes que tienen potencial están desperdiciados, como la profesora Celica Arfonia, mentora de Glenn y cuyo poder al parecer es inconmensurable.

Si bien la serie tiene muchos errores que podría parecer graves, en realidad no lo son, pues tampoco es que esperemos mucho de la serie desde un inicio. No obstante, considero que si hubiese optado por seguir un solo camino en lugar de mostrarnos migajas de muchas tramas hubiese funcionado mejor. O que siguiera la parte política y militar donde la realeza y sus intereses fuese la parte medular de la historia, o que se centrara en el Proyecto Revive Life y los experimentos malignos de los villanos de Sabiduría Divina, o que de plano se quedara con la parte escolar. Aunque para una serie de fantasía donde la temática de la escuela de magia sea lo principal no hay nada mejor que Little Witch Academia.

Dar una explicación profunda de cómo funciona la magia es una de las cosas que siempre me han gustado. Muchas obras de Fantasía no lo hacen y está bien, pues se enfocan en mostrarnos la historia como tal, pero aquellas que sí nos dice cómo es que podemos conjurar los fenómenos de la naturaleza para nuestro beneficio tienen un punto a su favor, lamentablemente esta serie se aleja de esa parte que bien podría haberle dado una historia más sólida. Las menciones de la Arqueología Mágica suenan interesantes pero sólo se quedan en eso, lo mismo pasa con las distintas especialidades de la magia, aspectos que considero pudieron ser muy interesantes de ver en pantalla.

La serie no es mala, es una comedia ligera y simple ambientada en un mundo mágico imperial —a diferencia del acostumbrado entorno medieval— pero cuyos elementos de su historia no logran un impacto que asombre al espectador. Está bien para pasar el rato sin prestar demasiada atención viendo algo de magia, pero tampoco es la gran serie. La comedia es buena por momentos y la parte del fan-service en ocasiones es la principal motivación para seguirla viendo. Recomendable para quienes quieran algo simple sobre el género pero nada más.

El Viaje a Agartha

Título Original: 星を追う子ども (Hoshi wo Ou Kodomo).
Género(s): Fantasía, Drama.
Director: Makoto Shinkai.
Estudio: ConMix Wave Films.
Emisión: 2011.
Duración: 116 minutos.
Extras:

Makoto Shinkai es mi director de anime favorito, ver una película de él es garantía de que me va a gustar, me va a sorprender y me va a maravillar de alguna manera, ya sea con los bellos escenarios que suele usar, las grandiosas melodía de la excelente dupla que hace con el compositor Tenmon o la historia dramática que suele ser su sello personal. El Viaje a Agartha es quizás la película menos valorada del afamado director, pero no por ello deja de ser muy buena.

Debo confesar que sí, esta película es la más floja de todas las que tiene es su cada vez más laureado repertorio, su diseño me remite mucho a obras de Ghibli como El Viaje de Chihiro, aunque sin perder el particular diseño que Shinkai ha impreso a todas sus obras desde Kanojo to Kanojo no Neko. También cabe resaltar que se sale un poco del drama al que nos tiene acostumbrados, donde el tiempo y las distancia separan a dos amantes, aquí cambia la mezcla de urbanidad y ruralidad embebida en una ligera Ciencia Ficción por el clásico viaje de la Fantasía con estética medieval, creo que Makoto se atrevió a salir de su zona de confort con esta obra, y con resultados muy buenos aunque no sobresalientes.

La calidad técnica es maravillosa, como en todas las obras de Shinkai, aunque el estilo en el diseño de los personajes no fue totalmente de mi agrado, no porque estén mal, sino porque se aleja un poco del estilo tradicional que habíamos visto en sus obras anteriores. Los escenarios son maravillosos, de los mejores que he visto, sobre todo porque todo transcurre en un pequeño pueblo rural y en un mundo de fantasía de estilo medieval. La música, compuesta por Tenmon, es igualmente excelsa, ambienta a la perfección y se hace uno con la historia y sus escenarios.

Como es costumbre vemos los tradicionales elementos simbólicos que Shinkai siempre pone en sus obras y que se hicieran obvios desde 5 centímetros por segundo, como son los trenes, los cerezos, las nubes, los cielos estrellados, el espacio y referencias al sintoísmo. Aquí no vemos un drama de separación por la distancia o el tiempo, sin embargo, dicho drama sigue vigente, esta vez con la separación a causa de la muerte y el sufrimiento que enfrentan los personajes debido a lo difícil que resulta dejar ir a las personas que han fallecido.

La historia gira en torno a Asuna Watasabe, una chica de secundaria que vive con su madre, quien trabaja como enfermera y constantemente está ausente de casa. Asuna pasa la mayor parte del tiempo sola encargándose de las tareas del hogar y usando su tiempo libre para subir a una montaña cercana con un pequeño radio que le dejó su difunto padre para buscar señales de audio.

Mientras Asuna se dirige a su lugar en la montaña es atacada por una extraña criatura. Los reportes indicaban que un oso había sido visto en las cercanías del pueblo, pero aquel animal no era un oso. La criatura amenaza a la chica pero un extraño joven aparece para defenderla y derrota al oso. Aquel chico se llama Shun y dice venir de un lugar llamado Agartha. De inmediato ambos generan un fuerte vínculo y se hacen amigos, pero la repentina muerte del chico deja triste a Asuna y llena de preguntas sobre su origen y la criatura de la cual la defendió.

Unos días después un nuevo maestro llega a la escuela de Asuna y le cuenta diversas historias sobre la mitología que tienen que ver con la vida y la muerte, en todas ellas siempre se habla de un lugar donde viven los antiguos dioses y se resguardan conocimientos ancestrales que podrían incluso traer a los muertos a la vida. Aquel lugar recibe diversos nombres, uno de ellos es Agartha. Intrigada por esas historias Asuna decide averiguar más, su profesor le explica que él ha estado investigando sobre el lugar, el cual parece ser real y que aquel oso que la atacó en realidad en un guardián de ese mundo que recibe el nombre de Quetzalcoatl.

Con la tristeza de haber perdido a su amigo, Asuna regresa a la montaña, donde encuentra a un chico muy similar a Shun, pero no se trata de él. Al parecer ese nuevo joven viene a recuperar el cristal (clavis) que Shun tenía en el cuello y que le dio el poder de derrotar al oso. Dicho cristal es al parecer una llave para entrar a Agartha. Inesperadamente un grupo de militares ataca a los chicos y los persiguen a las entrañas de la tierra, hasta llegar a una entrada hacia ese misterioso mundo. Entre los militares se encuentra el profesor de Asuna, quien revela que son parte de una organización que intenta encontrar Agartha para traer los conocimientos a la superficie.

El profesor, Asuna y Shin, quien resultó ser el hermano de Shun, entran con ayuda del cristal hacia Agartha, donde recorren un peligroso camino para encontrar la puerta de la vida y la muerte a fin de regresar a la vida a sus seres queridos, Asuna intentará recuperar a Shun mientras su profesor tratará recuperar a su difunta esposa. El resto de la historia nos muestra el viaje y la forma en cómo los personajes enfrentan el difícil proceso de aceptar la muerte de sus seres queridos, aceptando que la muerte es parte de la vida. También se muestra la historia de Agartha y la razón del porque se mantiene oculta en las profundidades de la tierra.

Además del drama y el mensaje sobre la pérdida de los seres queridos y la aceptación de la muerte como parte natural de la vida, los elementos folclóricos que nos remite al sintoísmo japonés, al creacionismo cristiano y a las deidades mesoamericanas me resultaron muy interesantes. Todo en Agartha tiene un equilibrio y una función, por ejemplo, cuando los animales mueren son ingeridos por los Quetzalcoatl para darles vida y formar parte de algo más grande. El diseño de los Quetzalcoatl es hermoso, refleja la vejes del tiempo, la sabiduría, la experiencia y un apego con la naturaleza que lamentablemente hemos olvidado.

Personalmente me gustó mucho esa parte de los Quetzalcoatl y su función dentro de la naturaleza, aunque Agartha también resultó ser un lugar hermoso, un mundo en ruinas un tanto al estilo de la fantasía medieval, donde se percibe que habita algo antiguo y sabio. Según se dice cuando la humanidad evolucionó los dioses dejaron de ser necesarios y se ocultaron el Agartha con algunos clanes humanos, los Quetzalcoatl como guardianes y los conocimientos más ancestrales. En Agartha, como en todo buen mundo de fantasía, hay criaturas buenas y apacibles, así como seres peligrosos que son parte de un mismo equilibrio.

Ahora bien, la búsqueda por un lugar antiguo donde yacen los conocimientos me recordó muchos a la temática de la búsqueda de la Atlántida, y de hecho Agartha ha sufrido un destino similar siendo atacada por los humanos en diferentes ocasiones. Fuera de ese cliché el resto de la obra es hermoso, nos muestra que Shinkai también saber desarrollar muy bien la fantasía y logra sumergirnos en la nostalgia y la melancolía provocadas por una soledad creada por la pérdida de un ser querido, no obstante, la muerte es sólo una parte más de la vida que debemos aceptar sin miedo.

El niño y la bestia

Título Original: バケモノの子 (Bakemono no Ko).
Género(s): Fantasía, Sobrenatural, Drama.
Director: Mamoru Hosoda.
Estudio: Studio Chizu.
Emisión: 2015.
Duración: 120 minutos.
Extras:

Mamoru Hosoda es uno de mis directores de anime favoritos desde que vi Tokikake, ahora con El niño y la bestia reafirmo por qué me gustan tanto sus películas, pues esa mezcla de mundos fantásticos, hermosos escenarios, drama y aventura junto con un trasfondo que o bien reflejan la vida moderna pero rural de Japón, o bien lo hacen de su folclor y tradiciones más ancestrales.

Bekemono no Ko es hasta ahora mi película favorita de este director a nivel visual, pues tan sólo el poder ver todo lo que nos muestra en pantalla es un verdadero deleite, algo que no había experimentado desde hace mucho y que sólo podría compáralo con los escenarios de Ghibli o el extremo detalle de obras como Tekkonkinkreet. Además de la animación tenemos una historia increíble y una banda sonora formidable.

La calidad de animación es impresionante como ya mencioné, los escenarios urbanos son una belleza pues muestran una enorme cantidad de elementos y detalles que nunca generan contaminación visual. Hay momentos en los que la calidad de los escenarios es tan realista que bien podríamos estar viendo una fotografía tomada en las calles de Shibuya. Pero no sólo es la urbe nipona la que destaca en su recreación, sino la construcción del mundo de las bestias, sobre todo la ciudad de Jutengai y su mercado que con tan sólo verlo uno puede inferir que ese mundo está lleno de historia, tradición y mucho folclor. Sin olvidar que las escenas de acción son increíbles.

En cuanto a la construcción de personajes, ésta también me gustó mucho. A nivel visual su diseño es simple, lo que contrasta con el nivel de detalle de los escenarios pero resulta totalmente congruente con el estilo característico de Hosoda, el cual se ha convertido en su sello particular. Las personalidades también son interesantes, pues si bien todas caen en los típicos clichés, logran crecer y no se quedan estancadas. Ren y Kumatetsu, los protagonistas, son los típicos personajes Shônen, fuertes y obstinados, y el villano en cuestión surge del típico trauma de la infancia por ser diferente.

Si la parte visual es impresionante la banda sonora no que queda atrás. Todas las canciones son muy buenas, sumamente agradables y aportan muchísimo a la ambientación, desde las partes cómicas y llenas de emoción y venturas, hasta las partes más sombrías y tristes. Todos los elementos en su conjunción hacen de esta obra una verdadera obra de arte. Y si en la parte técnica es buena, la historia es igualmente sobresaliente.

La historia gira en torno a Ren, un niño de nueve años que se quedó huérfano por parte de su madre y cómo sus padres se habían divorciado la familia materna se quedó con la custodia del chico pues al ser el único varón estaba destinado a ser el heredero del clan. Ren, abandonado por su padre y ante la frialdad de su familia adoptiva decide escapar y empieza a vagar por las calles de Shibuya.

En otro mundo, uno ajeno al nuestro y oculto, viven las bestias, seres con apariencia de animales antropomorfizados que tienen la capacidad de trascender y alcanzar la divinidad convirtiéndose en dioses. En la ciudad de Juntengai, el líder ha decidido que es momento de retirarse y trascender, para ello necesita un sucesor. Dos bestias se disputan el cargo, el noble y respetado Iozen, padre de dos chicos y maestro de muchos discípulos, y Kumatetsu, un necio y arrogante oso que si bien es fuerte no tiene la personalidad para ser líder. Ambos deben enfrentarse para ganar el puesto, pero antes de que la batalla ocurra Kumatetsu deberá encontrar un aprendiz y aprender a ser el guía que un verdadero líder debe ser.

Desesperado porque ninguno de sus pupilos soporta el trato que les da, Kumatetsu decide que está dispuesto a aceptar a un humano como aprendiz sin con ello puede entrar a la contienda contra Iozen. Mientras caminaba por las calles de Shibuya encuentra a Ren llorando en el suelo y le ofrece ser su maestro, sin saber realmente cómo, Ren logra seguir ha Kumatetsu hasta Jutengai e inicia así su camino como el aprendiz de una bestia.

Esa parte mitología y folclórica de dos mundos totalmente separados pero al mismo tiempo influenciados el uno por el otro me gustó mucho, aunque no es algo novedoso en el cine en esta ocasión la hermosa construcción de ese otro mundo y todos los aspectos culturales vertidos en él me fascinaron. Jutengai era un pueblo vibrante, con tradiciones, costumbres e historia, tanto o más ricas que el mundo humano. La razón de mantener separados ambos mundos era porque los humanos pueden llegar a albergar tal odio en su corazón que podrían terminar consumidos por la oscuridad.

Ren, al convertirse en aprendiz de Kumatetsu, fue visto en un inicio como alguien despreciable, al ser un humano no tenía las habilidades innatas de las bestias, pero tenía una formidable capacidad para aprender. Pero más que la existencia de dos mundos y la parte fantástica, lo que en verdad es importante es ver el crecimiento que tanto Ren como su maestro tuvieron al aprender el uno del otro, esa relación de maestro-aprendiz trascendió a tal grado que bien podría compararse con la de padre e hijo.

En todo el filme hay un evidente mensaje sobre la labor docente, pues nos demuestra que un buen maestro es aquel que tiene la habilidad y sencillez para aceptar que puede aprender más de los alumnos que ellos de él. Antes de tomar a Ren como aprendiz nadie quería entrenar con Kumatetsu, pero luego de ver lo fuerte que el humano se había vuelto todos quisieron ser sus aprendices. Una entrañable relación entre un maestro y su discípulo es aquella en la que ambos crezcan a la par, enseñar no sirve de nada si al final del curso el único que aprendió y mejoró sus habilidades fue el alumno.

Sin duda, una obra magnifica, con un maravilloso mensaje sobre el valor de los lazos afectivos en la enseñanza y la forma en que ésta puede hacernos mejores personas. Una recomendación obligada pues tiene los elementos para atrapar a cualquiera, acción, peleas, un mundo fantástico lleno de bestias, folclor, poderes, drama, un muy leve toque de romance y una entrañable historia sobre la relación de un maestro y su alumno.

La Tortuga Roja

Título Original: La Tortue Rouge.
Género(s): Fantasía, Drama.
Director: Michaël Dudok de Wit.
Estudio: Wild Bunch, Studio Ghibli.
Emisión: 2016.
Duración: 80 minutos.
Extras:

Luego del retiro de Hayao Miyzaki y el aparente cierre de Studio Ghibli, muchos de sus fan quedaron con ganas de ver más de sus producciones. Cuando se anunció que el estudio estaba participando en la coproducción de una película animada francesa muchos se emocionaron y la fama de esta casa productora generó una expectativa muy alta en dicho filme, expectativa que La Tortuga Roja cumplió con creces.

La premisa es muy sencilla, un hombre naufraga hasta una isla desierta. Luego de algún tiempo construye una balsa e intenta escapar de aquel pedazo de tierra, pero una extraña tortuga roja frustra todos sus intentos. Harto de fracasar y cansado de la soledad mata a la tortuga en un arranque de ira. La muerte del animal le genera remordimientos, hasta que una mujer pelirroja aparece en la playa. La pareja se enamora y sobreviven juntos en aquella isla, tienen un hijo y pasan el resto de sus vidas en aquel desamparado lugar, lejos de la civilización pero felices.

Obviamente la historia no es nada original, pero el mensaje de fondo es sumamente hermoso. La tortuga es como una metáfora de la vida y aquella isla representa para el náufrago y su familia el desamparo, la tristeza, la felicidad, la alegría, todo. Siendo honesto no alcancé a comprender realmente el alcance del trasfondo, esa mezcla de fantasía y realidad que bien podríamos definir como realismo mágico fue algo confusa, pero, a pesar de que no puedo aclarar completamente los simbolismos de la obra, sí puedo decir que es una historia bellísima.

La calidad de animación es excelente, y si bien se nota el estilo de Ghibli el canon es en realidad el estilo francés, pues por momentos algunas escenas me recordaban a películas como Kiriku y la Hechicera o el clásico de René Laloux, Le Planete Savage. Los paisajes, el diseño simple pero adecuado de los personajes y la presencia de ciertos animales logran mantener tu atención y otorgan cierta emotividad aún ante la ausencia de diálogos, aunque la mejor parte de todo el filme es su apartado sonoro.

Tanto la música como los efectos de sonido son lo mejor que he escuchado en mucho tiempo. Las melodías son bellísimas y transmiten no sólo la emotividad que requiere cada escena, sino que disparan en el espectador una serie de recuerdos y emociones que terminan por otorgarle una carga aún más dramática. A pesar de su falta de diálogos, La Tortuga Roja es una película para escuchar más que para ver. En ocasiones ni siquiera es necesario ver a la pantalla para sentir las emociones que la película pretende transmitirte, la música por sí sola se encarga de ello.

La parte del realismo mágico sería muy difícil de explicar sin hacer un tremendo spoiler que arruinaría el filme a quien no la ha visto, así que omitiremos esa parte. La falta de diálogos, como ocurre siempre en este tipo de obras, ayuda a que cada espectador genere sus propias respuestas, explicaciones y conclusiones, pero por momentos, el mantener la historia sin que los personajes hablen, resulta algo forzado.

Además de la difícil-de-explicar metáfora sobre la vida que toda la película representa en su conjunto, también te invita a reflexionar sobre cómo en un lugar tan lejano de la civilización es posible encontrar todo un ecosistema que sobrevive aún ante tal aislamiento y que además tiene todo lo necesario para mantener vivo a un hombre y permitirle encontrar su felicidad. Es una película melancólica y emotiva, pero no triste, de hecho es bastante feliz, pero no de una felicidad que se grita, sino de esa felicidad que sienten en el corazón al ver un atardecer con una leve sonrisa en el rostro.

Visual y sonoramente la película es bellísima, aunque la historia se queda un poco corta pues con el pretexto de esa fantasía, que por momento no sabemos sí en realidad lo es, hace uso de escenas oníricas en las que nunca queda del todo claro qué fue lo que en realidad pasó, qué fue lo que el náufrago vivió durante su estadía en la isla. Al final todo se reduce a un desenlace que puede ser sumamente hermoso, melancólico o triste, todo dependerá de la lectura que cada quien haya hecho. No obstante, es una película que bien merece la pena verse, y sobre todo escucharse, más de una vez.

Trollhunter

Título Original: Trolljegeren.
Género(s): Mockumentary, Fantasía, Found Footage, Terror, Kaiju.
Director: André Øvredal.
Emisión: 2010.
Duración: 103 minutos.
Extras:

Es por todos conocido que el género de los grandes monstruos (Kaiju) es principalmente de hechura japonesa, Godzilla es sin duda alguna el mejor ejemplo de ello, aunque la competencia Americana no ha dejado pasar la oportunidad ya sea de americanizar al kaiju por excelencia o de crear sus propios monstruos, siendo Cloverfield y Pacific Rim las sagas más exitosa de los últimos años. Sin embargo, el cine europeo también tiene algunos ejemplos donde las bestias titánicas arremeten en contra de los humanos, y Trollhunter es la película noruega más famosa sobre este género en todo el mundo.

Cuando pensamos en Noruega nos viene a la mente su bello paisaje invernal, los fiordos y algunos aspectos muy generales de su cultura. Siendo un país tan lejano no es muy común que en Latinoamérica consumamos el cine que ellos producen fuera del cine de arte, aunque anteriormente ya había reseñado Bølgen, una película de acción sobre desastres naturales. Trollhunter retoma a uno de los seres míticos más populares del país nórdico, los Troles, esos monstruos gigantes y tontos que viven bajo los puentes y, a partir del folclore escandinavo, desarrolla una película estupenda.

Trollhunter pertenece a los géneros hermanos del Falso Documental (Mockumentary) y el metraje encontrado (Found Footage), y a partir de la cámara en mano nos adentra en la búsqueda de Thomas, Johanna y Kelle, tres estudiantes de la universidad de Volda, quienes están tratando de entrevistar a Hans, un cazador ilegal que ha estado matando osos. Sin embargo, parece que dicho cazador y el director de la Junta Asesora para la Vida Silvestre ocultan algo más que simples ataques de la fauna salvaje.

Tras las negativas de Hans, los jóvenes deciden seguirlo en secreto para documentar lo que hace, pero al hacerlo descubren que lo que aquel extraño hombre está cazando no son osos, sino Troles. Ante la insistencia de los documentalistas, Hans acepta llevarlos consigo para que documenten su trabajo. Al parecer el hombre es miembro de una organización gubernamental secreta cuya responsabilidad es mantener bajo control a los Troles y matar a aquellos que salgan de su territorio, para evitar que las personas se enteren de su existencia.

Los chicos se unen a la cacería y poco a poco van descubriendo una amplia e interesante fauna trol. El cazador les explica que existen dos clases de troles, los de bosque y los de montaña, y que estos a su vez se dividen en cinco especies: Raglefant, Tusseladd, Rimtusse, Dovregubben y Harding. Además les explican cosas sobre la biología de los mismos, como su ciclo y esperanza de vida, el periodo de gestación o su capacidad para oler la sangre de los cristianos. Con forme avanza la historia también conocemos acerca de la solitaria y difícil vida del Hans.

El retomar un elemento de la mitología noruega y convertirlo en una película llena de acción y basada en el metraje encontrado fue sin duda una apuesta riesgosa, pero al parecer funcionó perfectamente, pues Trollhunter se ha convertido actualmente en una película de culto, pues además de permitirnos conocer un poco sobre esos seres míticos, también nos deja ver el folclore que envuelve su existencia y el hecho de que no son monstruos, sino una especie más de animales que tienen derecho a vivir y habitar su territorio, el cazador únicamente los mantenía a raya para la seguridad de las personas.

La película tiene un ritmo muy bueno, la acción se mantiene constante y podemos ver prácticamente todas las especies de troles que existen, desde los pequeños de tres o cuatro metros hasta aquellos que son tan grandes como montañas. El mezclar la intriga política que encubre la existencia de estas criaturas le da un bueno toque al falso documental y el profundizar, por poco que sea, en la vida de Hans, hace que dicho personaje adquiera un papel mucho más humano de lo que su profesión podría hacernos pensar de él.

Si bien hay varios aspectos débiles en la cinta y que le restan credibilidad me parece una extraordinaria recomendación para quienes quieran ver una película de grandes monstruos diferente, fuera de lo que el cine estadounidense o el japonés han popularizado en todo el mundo y donde, a diferencia de los anteriores, las criaturas tengan una base cultural que justifique su existencia y no la ya trillada escusa de la radioactividad o los extraterrestres.

Grimgar of Fantasy and Ash

grim

Título Original: 灰と幻想のグリムガル (Hai to Gensō no Gurimugaru).
Género(s): Aventura, Fantasía, Drama.
Director: Ryosuke Nakamura.
Estudio: A-1 Pictures.
Emisión: 11 de enero 2016 – 28 de marzo 2016.
Duración: 12 episodios.
Extras: 1 OVA (Episodio 2.5).

El RPG (Role-Playing Game) es uno de los géneros de videojuegos más populares en todo el mundo, del cual se derivan grandes franquicias de renombre. Los jugadores quedan fascinados con sus intrincadas tramas, personajes interesantes, elaborado sistema de juego que ofrece multitud de opciones y, en fechas recientes, gráficas de última generación.

Por desgracia, el atractivo de los RPG suele generarse de la combinación de éstos elementos, y es muy difícil adaptarlos a otro tipo de medios como juegos de cartas o en este caso, una obra animada. Aunque el concepto de poder adentrarse en un mundo fantástico donde existe la magia y temibles bestias es por demás atractivo, es casi imposible trasladar todos los otros ingredientes de forma correcta.

La premisa ha sido manejada por multitud de obras animadas; una de ellas en particular sigue siendo extremadamente popular. Yo también decidí darle una oportunidad y a la fecha es una de las pocas series que jamás terminé de ver, en gran medida debido a los extravagantes giros argumentales que tomó luego de haber agotado su primer acto con una trama repetitiva y un protagonista aburrido.

Pero la idea original conserva su atractivo, visitar un mundo mágico a la vez que derrotas terribles enemigos y “subes de nivel” es la esencia de los RPG, y encontré una obra que, al menos desde mi punto de vista, se aproxima de mejor manera a adaptar esa premisa a una historia donde nosotros tomamos el papel de espectadores.

Grimgar of Fantasy and Ash nos cuenta  la historia de Haruhiro, un chico normal que despierta sin recuerdos en el misterioso mundo de Grimgar junto a otros jóvenes. Casi de inmediato son contactados por el extravagante Britney, quién les explica lo básico, Grimgar está habitado por multitud de monstruos y ellos, sin un hogar o dinero, tienen dos opciones: trabajar por la seguridad de la ciudad como soldados voluntarios o morir en las garras de alguna criatura horripilante.

Haruhiro es obligado a trabajar con otros cinco chicos quienes se quedaron sin equipo: Manato, Yume, Shihoru, Ranta y Moguzo. Manato toma el rol de líder y el grupo comienza a cazar monstruos débiles para apenas sobrevivir al cobrar una miseria por los materiales obtenidos después de las batallas; cada uno también adopta un oficio para aprender habilidades sin las cuales jamás podrán hacer frente a los enemigos.

Sin embargo, Manato es asesinado y la responsabilidad de líder recae sobre Haruhiro. El equipo comienza a quebrarse luego de descubrir que era el líder quien los mantenía unidos. Desesperados, buscan un reemplazo para el rol de clérigo y continúan luchando; sin embargo, esta solución apresurada los obligará a aceptar la dolorosa realidad del cruel mundo de Grimgar.

El apartado visual de la serie es de primer nivel, resalta el estilo artístico particular empleado en los fondos de escenario, que le otorga un aire nostálgico a este mundo fantástico. La calidad en la animación, así como la fluidez en las batallas no es la mejor, pero funciona y se complementa de buen modo con la trama y el apartado sonoro.

Uno de los puntos más controversiales de la serie es que toma la premisa de los RPG con un ritmo mucho más lento. Es como si los personajes pasaran por el tutorial de un juego, nos explican las reglas, las opciones, las habilidades y los diferentes objetos que existen para después lanzarlos a una batalla contra un enemigo de Nivel 1. Todo parece de acuerdo al plan, hasta que ese enemigo de Nivel 1 resulta ser mucho más fuerte de lo esperado.

Los protagonistas aprenden que no todo es correr de frente blandiendo torpemente una espada o que los hechizos no aciertan de forma automática sobre los enemigos. Sus expectativas son destrozadas constantemente y en cada batalla, aún contra esbirros del más bajo nivel, se juegan la vida. Conforme obtienen nuevas habilidades, su repertorio de ataques se expande y les permite responder mejor a cualquier eventualidad.

El ritmo de la historia es muy lento, con largos y deprimentes segmentos slice of life, que resultan molestos en ciertas ocasiones, pero conforme avanza, es posible percibir un marcado progreso en el desarrollo de los personajes y sus lazos como equipo. Estos primeros doce episodios se enfocan en preparar a los protagonistas listos para un desafío mucho mayor, y nos dejan con ganas de ver que sucederá a continuación.

La serie es la adaptación de una novela ligera aún en publicación y parece más una elaborada trampa de marketing para dejarte “picado” y que acudas corriendo a tu librería más cercana a adquirir todos los volúmenes de la novela. Dejando eso a un lado, Grimgar de la Fantasía y la Ceniza es una historia sin muchas complicaciones con un ritmo nada apresurado y estilo artístico sobresaliente que vale la pena disfrutar.

Castlevania

Título Original: Castlevania.
Género(s): Sobrenatural, Terror, Fantasía.
Director:  Sam Deats.
Estudio: Frederator Studios.
Emisión: 2017.
Duración: 4 episodios.
Extras:

El año pasado se estrenó por el portal de Netflix la serie Castlevania, basada en el videojuego del mismo nombre desarrollado por Konami. La historia toma lugar en la nación de Valaquia (Wallachia), actual Rumania, e inicia en 1455, cuando la joven Lisa Tepes entra al castillo de Vlad Drácula Tepes y le pide que le enseñe ciencias para curar a los enfermos, Vlad se siente atraído por la joven y acepta enseñarle.

Años más tarde, en 1475, vemos a los miembros de la Iglesia Cristiana quemar en la hoguera a Lisa acusada de brujería, cuando Vlad se entera de la muerte de su ahora esposa desata su ira contra los habitantes de Valaquia y les da un año para enmendar sus errores. Los humanos hacen caso omiso de la advertencia y un año más tarde Drácula regresa con un ejército infernal que empieza a azolar las tierras matando indiscriminadamente a los humanos que se crucen en su camino.

La gente pobre empieza a temer por las represalias de Drácula, pero culpan a las familias ricas por el castigo recibido, pues fueron ellos y la Iglesia quienes condenaron a Lisa en un principio. Una de las casas más importantes pero que fuera excomulgada por hacer uso de magia negra es la familia Belmont, ellos se dedicaban a pelear contra monstruos y criaturas sobrenaturales para proteger a la humanidad. Trevor Belmont, el último cazador de monstruos de su familia, se ve involucrado con los Oradores, un grupo de nómadas que tiene conocimientos ancestrales y manejan la magia. La intención de los Oradores es proteger a las personas, pero éstas creen que son ellos quienes atraen a las criaturas. El obispo del lugar manda a matarlos, pero Trevor los protege.

Luego de vencer al ejército de Drácula, Trevor y Sypha Belnades, miembro de los Oradores, entran a las catacumbas de la ciudad para buscar al guardián dormido, quien según la leyenda derrotará a Drácula. Aquel guardián resulta ser Adrian Alucard Tepes, un semi-vampiro hijo de Vlad y Lisa. Adrian se une a la pareja para tratar de detener a su padre y proteger a la humanidad.

La primera temporada consta tan sólo de cuatro episodios, pero estos son sencillamente fabulosos. El diseño de personajes es muy bueno y retoma el estilo de la animación japonesa, la ambientación y la música son perfectas, aunque el diseño de escenarios y el estilo general de animación no me gustó del todo pues por momentos luce demasiado digital. Aunque las escenas de acción, las batallas, criaturas y despliegues de poder tienen un nivel extraordinario, desde Hellsing no veía algo de vampiros que me gustara tanto. La serie tiene un muy buen nivel de gore, puedo decir que dicha visceralidad es incluso hasta de buen gusto.

Hay bestias, engendros y todo un bestiario que espero sea explotado en la siguientes temporadas, la historia es simple pero muy envolvente y te mantiene pegado a la pantalla desde el principio, sobre todo porque es ver la historia de Drácula desde un sentido opuesto, aquí el vampiro no es el malo, simplemente es un enamorado que busca venganza, los realmente malos son los líderes de la Iglesia Católica.

El pueblo se divide en dos, los pobres y los ricos, que representan las dos clases siempre presentan en la humanidad desde que surgieron las sociedades complejas. La Iglesia representa la ignorancia, la corrupción y la intransigencia que mantuvieron a la humanidad en el oscurantismo conocido como Edad Media. Vlad Drácula y Lisa Tepes representan el conocimiento científico, eran personas de ciencia que no se dejaban engañar por absurdas supersticiones y eso iba en contra de la fe cristiana. Finalmente, los Oradores son los guardianes de la historia y los conocimientos ancestrales por medio de la tradición oral, mientras que los Belmont eran los verdaderos guardianes en contra de las fuerzas sobrenaturales.

Me gusta mucho la crítica que se hace en contra de la Iglesia y el hecho de que se muestre como el villano. Aquí no tenemos a los curas que luchan contra el mal, tenemos a un grupo de religiosos que buscan mantener el poder de la Iglesia a cualquier costo. Pero además de la crítica a la religión, está el hecho de mostrar a Drácula como un hombre letrado y erudito, que de hecho podría ser considerado como un dios si hubiese decidido dar esos conocimientos a los humanos. La mezcla de ciencia y magia le dan un toque muy interesante y las escenas de acción no tienen desperdicio. Y si bien es sólo la primera temporada tiene mucha tela de donde cortar y estoy seguro que la siguiente será mucho mejor, una recomendación obligada para los fans de lo sobrenatural.