Mimic

Título Original: Mimic.
Género(s): Ciencia Ficción / Biopunk, Terror, Thriller.
Director: Guillermo del Toro.
Emisión: 1997.
Duración: 106 minutos.
Extras:

Mimic fue quizás la primera película que puso en el mapa de los grandes directores de Ficción a Guillermo del Toro. Basada en el libro de Donald A. Wollheim, el filme nos sumerge en una terrorífica travesía para tratar de contener a unos insectos mutantes, con bien pensados toques de violencia y una atmósfera de Thriller policíaco que con seguridad te mantendrá al borde del asiendo desde los primeros minutos.

La calidad de filme es asombrosa, pues a pesar de hacer uso de efectos digitales estos no lucen artificiales en ningún momento, además de que los efectos prácticos y los modelos reales complementan el realismo de la obra. La música es muy de temática policiaca y genera ese ambiente de terror que la hace más lúgubre de lo que podría parecer en un principio. Las actuaciones están bien aunque los personajes en realidad no son tan sobresalientes. Finalmente, el aspecto mejor logrado son los escenarios, pues nos adentran de manera sublime en los laberínticos túneles del metro de Nueva York y nos sitúan en escenarios oscuros que nunca demeritan la calidad visual, por el contrario, ayudan a disimular mejor los efectos especiales.

La historia toma lugar en Manhattan, donde una desconocida enfermedad se ha propagado rápidamente entre los infantes. Cientos de niños mueren a diario y no parece haber esperanza de encontrar una cura ni una vacuna. Sin embargo, los científicos han identificado a los portadores y tienen un plan para controlar la epidemia. Al parecer son las cucarachas quienes esparcen el patógeno, así que con ayuda de la ingeniería genética, la entomóloga Susan Tyler (Mira Sorvino) ha creado a unos híbridos con ADN de termita y mantis. Los Judas, como han llamado al nuevo insecto, liberan una sustancia que aniquila por completo a las cucarachas.

Tres años después, la letal enfermedad ha sido erradicada y los niños pueden jugar en las calles nuevamente. Pero una extraña silueta merodea por los callejones atacando a los incautos que tengan la mala fortuna de toparse con ella. Susan ha formado una familia, se ha casado con el Dr. Peter Mann (Jeremy Northman) y pretenden tener un hijo, pero el descubrimiento fortuito de unos niños hace pensar a Susan que el haber liberado a los insectos pudo no haber sido una buena idea. Los Judas eran estériles y morirían en poco más de cien días, pero al parecer la prisa por curar la enfermedad evitó que pensaran en las consecuencias de manipular el ADN. Los insectos han mutado en enormes criaturas, tienen el tamaño de un humano, son sumamente inteligentes y más fuertes y rápidos que nosotros.

Susan, Peter, un policía de la estación del metro y otro par de personajes terminan perdidos en los tunes que se extienden bajo la ciudad. A sabiendas de que esas criaturas no deben llegar a la superficie buscan una forma para escapar y evitar que los cientos de insectos a punto de nacer invadan a la humanidad. Susan sabe que deben encontrar el nido y matar al Judas macho, pues al morir las criaturas no podrán reproducirse más, sin embargo, su prioridad es mantenerse con vida mientras buscan como regresar a la superficie.

Si bien la historia no deja de ser la premisa básica del Biopunk, una especie creada por los humanos mediante la manipulación del ADN que escapa de su control, está contada de una forma que te cautiva al instante, pues si bien menciona cuestiones morales sobre manipular el ADN de otras especies, rápidamente se centra en la acción y la masacre que las criaturas desatan. Además de que retoma un error que la humanidad ha cometido desde hace mucho, la introducción de una especie ajena para que extermine una plaga, convirtiéndose aquella solución en la nueva plaga.

Como menciona uno de los personajes: “el mundo es un gran laboratorio” y aquellos seres de quienes tenías total control en un laboratorio responderán de manera inesperada en otro tipo de condiciones. Ya lo dijo el propio Ian Malcolm: “la vida se abre camino”. Sólo que esta vez, la nueva forma de vida tiene la capacidad para exterminarnos, bueno, de hecho casi siempre pasa así en el Biopunk.

El desarrollo de la historia es muy de la vieja escuela, pues va mostrando al monstruo poco a poco en la primera mitad del filme para después regalarnos encuentros de frente con las grotescas y voraces criaturas. Al principio la película parece como una obra policiaca y de hecho mantiene ese suspenso todo el tiempo, lo que ayuda a la ambientación. El final es algo débil y le resta un poco de gloria a las criaturas, pero la tensión que mantiene durante el resto de la obra compensa muy bien un final obvio.

La crítica inherente a los peligros de manipular la vida y el hecho de que ésta nunca estará por completo bajo nuestro control está allí como en toda obra Biopunk que se digne de serlo y de hecho me gusta mucho cómo es manejado todo este aspecto ético sobre si es o no correcto alterar la naturaleza para salvar a personas de una enfermedad. Constantemente la protagonista se cuestiona sobre si fue correcto crear al insecto, pero la trama no se enfoca en eso y da paso a lo que nos interesa, la acción y las criaturas.

La obra es una excelente recomendación para verla en Día de Brujas, sobre todo por apelar a uno de los miedos más ancestral de muchos humanos, los insectos, ya sean cucarachas, arañas, abejas u hormigas las personas siempre temerán que estos diminutos seres adquieran tamaños descomunales y amenacen su existencia. Además de que es un perfecto ejemplo de que, además de la Fantasía, Guillermo del Toro también lo hace bien con los géneros de miedo y sin dudad es uno de los clásicos de su repertorio que no te puedes perder si eres fan del director mexicano. Por cierto, dos secuelas se lanzaron directamente a DVD (Mimic 2 y Mimic 3) pero han recibido malas críticas y no considero recomendable verlas, al menos yo no creo hacerlo.

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La Mosca

Título Original: The Fly.
Género(s): Ciencia Ficción (Biopunk), Terror, Drama.
Director: David Cronenberg.
Emisión: 1986.
Duración: 96 minutos.
Extras: La Mosca 2.

Una de las películas más famosas de la Ciencia Ficción e ícono indiscutible de la cultura pop y las criaturas que el celuloide nos ha regada en sin duda alguna La Mosca, una película de David Cronenberg, director famoso por sus obras de terror y ciencia ficción con toques muy viscerales; Scanners (1981), Videodrome (1983) y eXistenZ (1999) son quizás sus obras más conocidas.

La mosca, la teletransportación y ese error cometido al momento de realizar el experimento que dio como resultado el nacimiento de una grotesca criatura es algo que muchos conocíamos desde niños aún sin haber visto el filme. El legado de La Mosca se ha perpetuado tan a fondo en la cultura pop que ha sido motivo de parodia por series tan afamadas como Los Simpson.

La historia gira en torno al científico Seth Brundle (Jeff Goldblum), quien lleva años trabajando en un dispositivo de teletransportación. El éxito del aparato parece evidente, pero Seth no estará satisfecho hasta lograr transportar un ser vivo. Hasta ahora todos sus experimentos han tenido desastrosos y muy sangrientos resultados, pero el convivir con una reportera que pretende hacer público su invento lo sumerge en un apasionado romance que le da los ánimos para mejorar su aparato.

Luego de algunos ajustes, Seth logra corregir su máquina y transporta a un simio con éxito, pero un revés amoroso lo hace probar su invento consigo mismo antes de estar completamente seguro de que funciona. Al momento de realizar la teletransportación una mosca entra a la cabina con Seth y en ADN de ambos se mezcla. El resto del filme es un horripilante recorrido por la transformación de Brundle en un grotesco insecto.

Algo que me fascina de Cronenberg es la capacidad que tiene para lograr historias tan grandiosas y que se vuelven de culto con muy pocos actores. En esta ocasión sólo tenemos a tres actores que logran mantener todo el peso de la trama de manera fantástica, el resto de personajes que aparecen no son más que extras. Algo que ayuda mucho es esa naturalidad con la que Goldblum (de quien somos muy fans en este blog) interpretar a científicos poco convencionales. Seth era un genio solitario bastante asocial, que vestía siempre lo mismo y sólo vivía para su trabajo, hasta que conoció a Verónica Quaife (Geena Davis) de quien se enamoró, lo cual permite ver esa parte humana del científico que da cabida al desarrollo del drama.

En cuanto al aspecto técnico puedo decir que es maravilloso. La música ambienta muy bien cada escena y los efectos prácticos y el Stop-Motion son mucho mejores que cualquier cosa de CGI que podemos ver actualmente en pantalla. Usar elementos tangibles le da un realismo que las gráficas por computadora nunca lograrán y además evitará que envejezca a la velocidad que lo hacen los efectos digitales. La transformación de Goldblum es impresionante y la manera en que van desmejorando su aspecto con forme avanza la historia es perfecta. Sin olvida ese toque industrial de los escenarios que nos remite a otras obras ochenteras como Robocop (1987).

Otro aspecto un poco menos evidente es ese contraste crudo y realista con los superhéroes. Al principio Seth empieza a adquirir fuerza y otras habilidades, pero pronto su cuerpo es víctima de la mutación y se convierte en una monstruosa y deforme criatura, lo que posiblemente es el desenlace real que debieron sufrir muchos de esos superhéroes que adquirieron sus poderes gracias a una inesperada mutación.

El desarrollo de la historia también es grandioso y muy propio del estilo del director, pues si bien tiene algunas escenas lentas nunca deja de estar presente ese elemento de misterio y ficción que sabemos desembocará en algo aterrador. Desde el primer momento va casi directo al punto y nos muestra el tema principal del filme, lo que evita que tenga escenas aburridas o tediosas.

Algo que me gusta es ese toque grotesco muy propio de Cronenberg. Por momentos la criatura en la que Seth se convierte es realmente asquerosa y puede producir repulsión en el espectador, pero por otra parte ese aspecto es justamente parte de la esencia misma del filme. Sin ser del todo sangrienta logra incomodar al televidente pero al mismo tiempo lo mantiene pegado a la pantalla a la espera de más.

Sin duda uno de los clásicos más queridos de la Ciencia Ficción, pues aborda un tema sumamente complejo como lo es la teletransportación y lo convierte en una aterradora historia a partir de un evento tan simple como lo es la presencia de una mosca. Y a pesar de que el tema de la mutación y el ADN son parte esencial de la trama y pueden hacernos pensar que es Biopunk, pues hay una manipulación genética, en un sentido estricto no pertenece a este género, ya que dicha manipulación no es intencional y nunca se busca criticar la parte ética de la modificación genética.

Terraformars Revenge

Título Original: テラフォーマーズ (Tera Fômâzu).
Género(s): Henshin, Ciencia Ficción / Biopunk, Shônen.
Director: Michio Fukuda.
Estudio: Liden Films, TYO Animations.
Emisión: Abril 2016 – Junio 2016.
Duración: 13 episodios.
Extras: Terraformars, Terraformars OVAs.

Luego de ver uno de esos videos amarillistas donde recomendaban Terraformars ya que era una de esas series gore que no te puedes perder, decidí aprovecha que ya la tenía en mi lista de espera en Crunchyroll. Para mi desgracia no era nada gore, o al menos no como el video me había prometido. Luego caí en cuenta de que estaba viendo algo llamado Revenge y supuse que era una segunda temporada, luego de investigar un poco descubrí que lo que estaba viendo se trataba de Terraformars Revenge, la segunda parte del anime que se basa en el segundo arco del manga homónimo escrito por Yû Sasuga y mejor conocido como Anex I.

La historia transcurre en 2620, la humanidad ha unido esfuerzos para terraformar Marte y acabar con los problemas de sobrepoblación, para ello ha enviado cucarachas y musgo al planeta rojo, pero algo ha hecho evolucionar a los insectos y ahora son gigantescas moles antropomorfas deseosas de atacar a cualquier humano conocidas como Terraformars. 20 años antes la nave Busg II viajó al planeta vecino y encontró a las evolucionadas cucarachas por primera vez, ahora el Anex I debe regresar a recuperar muestras para fabricar la vacuna de una misteriosa enfermedad incurable que amenaza con extinguir a la humanidad.

Para hacerle frente a los peligros espaciales, el virus y las cucarachas, los miembros de la expedición se han sometido a una cirugía que mezcla su ADN con el de algún insecto o animal y le permite usar las habilidades de este; algunos están optimizados para el combate mientras que otros son simples civiles. Tan pronto llegan a Marte las Cucarachas atacan y las seis facciones que integran la misión deben dividirse. Buscando reagruparse, la primera y segunda facciones descubren que todo fue un complot de la cuarta, desatando con ello una lucha interna de intereses políticos a la par que enfrentar a los insectos marcianos.

La calidad del anime es muy buena y se aleja del diseño genérico del anime actual, o al menos al estilo rudo lo hace lucir diferente. Tiene algunos gráficos por computadora que no me gustaron pero en general el apartado de animación es muy bueno y nos permite disfrutar de las grandiosas batallas. La música hace un buen trabajo y le va excelente a ese estilo Shônen que casi rosa lo Seinen. Los personajes están bien diseñados y cada uno logra suficiente originalidad tomando en cuenta que son muchos, aunque al final algunos resulta algo desesperante.

La historia tiene tres argumentos principales: la cuestión de las cucarachas y el virus, la traición por parte de la cuarta facción y el trasfondo político que toma lugar en la tierra por parte de los líderes de los países miembros de la expedición. En lo que respecta a los Terraformars todo es grandioso, los insectos van robando los poderes de los humanos y cuando ambas especies se enfrentan nos regalas vistosas y muy entretenidas peleas con asombrosos despliegues de poder.

La cuestión política fue la que me molestó un poco. Teniendo un elemento tan grandioso como las cucarachas, que pierdan el tiempo con complots entre humanos resulta frustrante. Es entendible que quieran criticar la naturaleza traicionera de los humanos y demostrar que incluso un grupo de cucarachas súper evolucionadas son mejores como especie que nosotros, pero me hubiera gustado que explotaran más sus habilidades en escenas de batallas.

Un mensaje que sí está bien trabajado y que es lo único rescatable del trasfondo político de traición en la cuestión del deber heroico. Tanto los traidores como los héroes que quieren encontrar una vacuna para el virus están totalmente convencidos de su misión y están dispuestos a dar la vida para lograrla. Esos actos heroicos que algunos personajes realizan no son vacíos como suele pasar en muchas otras series, aquí sí logran trasmitirte ese deseo y esos ideales por cumplir su misión incluso si esto implica dar la vida. Algo que se agradece mucho pues pocas veces se logra que el espectador perciba eso sin caer en lo cursi, lo excesivamente dramático o lo hueco.

Otra característica particular de la narrativa que no me terminó de convencer fue el uso, a mi parecer, excesivo de flash-backs para contar el pasado de los personajes. Aunque debemos aceptar que logra darles un lugar a la mayoría de los personajes en algún momento a pesar de que son muchos. Sin duda una excelente serie con un trasfondo interesante, batallas épicas que te mantendrán pegado a la pantalla y personajes que cumplen bastante bien. Y aunque no fue tan gore como yo esperaba, aún tengo la esperanza de que la primera temporada o las OVAs sí lo sean. Y no debemos olvidar que puede verse sin la necesidad de haber visto la primera temporada, yo la vi así y le entendí perfectamente, o eso creo.

Splice

Título Original: Splice.
Género(s): Ciencia Ficción / Ciencia Ficción Social / Biopunk, Drama.
Director: Vincenzo Natali.
Emisión: 2009.
Duración: 104 minutos.
Extras:

Splice es una película Biopunk que tiene todo para convertirse en un clásico imprescindible dentro de género, aunque no haya recibido la popularidad que merece. Se trata de una obra sencilla, emocionante y sumamente entretenida que, como otras obras de su género, hace una fuerte crítica moral a los límites que la ciencia debería tener cuando trata con seres vivos.

Su calidad técnica es muy buena, sus efectos son naturales y realistas, la música hace un buen trabajo y tanto el diseño de personajes como las actuaciones están muy bien. La caracterización de la criatura es fabulosa y los escenarios cumplen pese a no ser realmente impresionantes.

La historia gira en torno a Clive y Elsa, un matrimonio de bioquímicos que trabajan para una empresa farmacéutica creando híbridos a partir del ADN de diferentes especies animales y vegetales con el fin de obtener una encima con la cual crear medicinas para el ganado. Ambos científicos crean a una pareja de “gusanos” de los cuales extraerán las sustancias que necesitan, pero su ambición por llevar la manipulación genética a un siguiente paso evolutivo los obliga a continuar sus experimentos a escondidas.

A pesar de las órdenes de sus superiores, los científicos usan ADN humano para su híbrido secreto. Sin embargo, todo se sale de control y lo que sería una simple prueba de fertilización da como resultado a una criatura de aspecto humanoide que se desarrolla sumamente rápido. Estando conscientes de que la criatura moriría en poco tiempo, deciden ocultarla en el laboratorio para observar su ciclo de vida. Con el paso de los días la criatura empieza a tener el comportamiento de una pequeña niña, siendo capaz de entender el lenguaje e incluso deletrear cosas.

La pareja terminan por encariñarse con la criatura a la que empiezan a tratar como a una hija, e incluso la llaman Dren. La niña se desarrolla a gran velocidad y al cabo de unas semanas ya es toda una mujer. Para mala fortuna de los científicos y empresarios el comportamiento de Dren se empieza a salir de control, al igual que el sentido de moralidad de los investigadores que la crearon, lo que termina en un desenlace fatal y con un retorcido e inesperado giro sexual.

Durante todo el filme siempre está presente la idea de lo moral y lo éticamente correcto. Los científicos se cuestionan en todo momento si lo que hacen al mantener al experimento vivo está bien. No obstante, llega un punto en el que los límites entre el bien y el mal se vuelven difusos y tanto Clive como Elsa terminan comportándose como verdaderos monstruos con la letal creatura que ellos mismos crearon.

Como es una obra Biopunk, es de esperarse ese cuestionamiento y conflicto entre lo correcto, lo incorrecto y las fronteras que la ciencia no debería rebasar y sobre qué tan válido es romper algunas leyes en pro de un aparente bien mayor. Sin embargo, a pesar de que el experimento se sale de control y tiene resultados mortales (como en casi todas las obras del género), Splice toma un camino algo diferente, pues no es una película de un monstruo acechando gente, es una película de gente siendo cruel con un monstruo.

Además del aspecto biológico, hay otra lectura que se le puede dar a la película, pues al final la pareja de bioquímicos y la criatura terminan por tener una relación como de familia, con las típicas peleas, regaños y berrinches, además de un desconcertante comportamiento incestuoso. Una grandiosa recomendación para quien quiera empezar a adentrarse en el mundo del Biopunk, pues es un obra ligera, con los tópico clásicos del género abordados de forma directa y sencilla, acción constante, buenos efectos y giros argumentales inesperados que la hacen realmente entretenida.

Ghost Hound

Título Original: 神霊狩 (Gôsuto Haundo).
Género(s): Sobrenatural, Terror, Thriller, Psicológico, Biopunk.
Director: Ryûtarô Nakamura.
Estudio: Production I.G.
Emisión: Octubre 2007 – Marzo 2008.
Duración: 22 episodios.
Extras:

Creada por Masamune Shirow (Ghost in the Shell) y dirigida por Ryûtarô Nakamura (SE Lain), Ghost Hound es una extraña y rara serie sobre fenómenos paranormales que por momentos parece ser demasiado compleja, pero que lamentablemente nunca explota al máximo su potencial. A pesar de que las personas relacionadas con su producción tienen en su haber series de culto, esta obra no logra estar a la misma altura.

La calidad es buena y el diseño de personajes es agradable y resulta fresco, sobre todo si están un poco hartos de los diseños genéricos del anime actual. La animación es agradable, los escenarios cumplen y los espectros, pese a estar lejos de ser tenebrosos, tampoco están tan mal. Lo más destacable y que es de reconocer es la grandiosa ambientación que genera la banda sonora. Muchas veces la historia es algo confusa y no sabes si intenta dar miedo o confundirte, pero la música ambiental sin duda logra generar ese suspenso que requiere cada escena.

La historia gira en torno a Tarô Komori, un chico de 14 años que sufre narcolepsia y otros traumas derivados de un secuestro que sufrió cuando niño. Incidente en el cual su hermana mayor falleció y dejó igualmente trastornada a su madre. Tarô sufre una serie de experiencias extracorpóreas, en las que su mente abandona su cuerpo y viaja al reino de los espíritus. Tarô es atendido por un psicólogo que viene desde Tokio, quien intenta hipnosis para ayudarle a recuperar algunas memorias perdidas.

Makoto Ôgami, es un compañero de clases con quien Tarô tiene problemas ya que en el pasado su padre fue acusado de participar en el secuestro, motivo por el que algunos creen se suicidó. Masayuki Nakajima, otro compañero recién transferido, enfrenta a ambos chico y los convence de ir al lugar donde mantuvieron retenidos a Tarô y a su hermana a fin de averiguar si el padre de Makoto estuvo implicado. Los tres chicos viajan hasta ese lugar donde sufre una experiencia extracorpórea y descubren que la presa es el lugar donde vive los espíritus. A partir de ese momento una serie de eventos sobrenaturales empiezan a afectar a diversos habitantes de la región.

La serie no es como tal una historia de fantasmas y terror, es más un Thriller lleno de suspenso en el que se abordan temas sobre religión y cuestiones folclóricas japonesas, pero también juguetea con el fenómeno ovni y la manipulación genética. El padre de Masayuki es el jefe de una planta de bioingeniería que recién se asentó en el pueblo de Suiten, donde transcurre la historia. En dicha planta crean bioides, seres orgánicos sin vida que son usados para generar órganos humanos para trasplantes.

La historia combina los fenómenos sobrenaturales con un mensaje biopunk sobre la manipulación genética, y también el fanatismo religioso y los secuestros que ocurrieron en Suiten años atrás. Tengo que aceptar que la premisa es muy buena, pues en esencia los fenómenos paranormales ocurren a causa del desequilibrio generado por la creación de vida artificial. Lo bioides no estaban vivo según la definición de vida de la biología, pero poseían un espíritu; cuando los espíritus naturales y los artificiales  entraron en conflicto fue que empezaron a suceder todos los fenómenos extraños.

La serie es compleja pero no como para rompernos la cabeza. Sí hay que prestar mucha atención a los diálogos porque si nos perdemos alguno puede que después no entendamos por qué acurren las cosas. El halo de misterios me agradó y ese jugueteo con el terror puede que a muchos no les guste, ya que no logra se totalmente contundente con ninguno de sus género. Sin embargo, su principal problema es que tiene demasiados elementos y se restan peso e importancia entre ellos.

Creo que la serie pudo haber sido maravillosa si se hubiese centrado sólo en un par de elementos específicos: el biopunk y los secuestros de niños, la religión de Ôgami y los espíritus, el aspecto psicológico de los traumas y las breves alusiones a ovnis, en fin, cualquier combinación con no más de tres elementos hubiera generado una historia más sólida, pero aquí ninguno de esos elementos logra destacar y algunos incluso son relegados para la parte final. A pesar de ello la serie es interesante, aunque algo lenta, y si bien no engancha desde el primer capítulo ni es de terror como tal, resulta una opción diferente si están cansados de ver anime genérico.

Infografía del Cyberpunk en medios Audiovisuales

infografia-cyberpunk

Hace un par de años hice esta infografía con el fin de que fuera fácil explicar y entender la relación que el Cyberpunk tiene con otros géneros de los cuales se ha nutrido, así como observar y entender las características específicas de los subgéneros derivados. Hacer una explicación por escrito sería igualmente confuso, así que les dejo el video donde explico cada uno de los elementos de la imagen.


Para saber más sobre los temas abordados visiten los siguientes enlaces.

Gyo

Gyo 1

Título Original: ギョ うごめく不気味 (Gyo Ugomeku Bukimi).
Género(s): Terror, Survival-Horror, Biopunk, Drama, Ficción Especulativa, Seinen.
Director: Yakayuki Hirao.
Estudio: Ufotable.
Emisión: 2012.
Duración: 71 minutos.
Extras:

Basada en el manga homónimo de Junji Ito, Gyo es la serie más sui generis que he visto en los últimos años. Su historia juguetea con muchos géneros pero no alcanza a concretar ninguno en su totalidad, muestra un poco de drama y romance, ciencia ficción apocalíptica, terror, ecchi, una dinámica que nos recuerda el correr y esconderse del Survival-Horror e incluso momentos que rayan en lo Kaiju. Pero sobre todo, logra generarte un impacto tal que te dejan con cara de desconcierto luego de los primeros veinte minutos.

La calidad general es buena aunque no sobresaliente, el diseño de personajes y escenarios es similar a la mayoría de las series emitidas en la última década, aunque eso sí, muy bien detallados. La música hace su trabajo pero tampoco es en extremo sobresaliente. Lo más destacable es el evento apocalíptico que da lugar a toda la obra y que a lo largo de filme se irá explicando pero de una forma que en lugar de aclararnos lo que está pasando nos dejará más desconcertados.

Gyo 10

La historia gira en torno a Kaori, una chica que se encuentra de viaje con dos de sus amigas en Okinawa. La salida parece ir bien hasta que un extraño incidente con un pez con piernas empieza a poner todo muy raro. De manera inesperada las criaturas marinas empiezan a salir del mar montadas en extraños aparatos a manera de piernas que se mueven gracias al gas producido por los cuerpos en descomposición de los animales. Rápidamente todas las ciudades costeras de Japón se vuelven un caos. En la incertidumbre, Kaori pierde contacto con su novio Tadashi, quien se encuentra en Tokio. Kaori decide regresar para encontrase con su amado.

Durante su travesía, Kaori conoce a Tsuyoshi, un reportero freelance que se une a ella en su afán por descubrir el origen de esas criaturas. No obstante, su viaje no será nada fácil, pues aquellos peces andantes empiezan a atacar a las personas, las cuales se convierten en gigantescos globos de gas que más tarde serán usados por aquellas maquinas como combustible. Mientras las maquinas absorben peces y humanos, los pocos sobreviviente luchan por su vida y el mundo empieza a sumirse en un fétido olor a muerte.

Gyo 6

Toda la esencia apocalíptica del filme está trabajada a la perfección. En primera porque empieza a mostrarnos el origen del incidente como cualquier película de terror —poco a poco— para después desatar el apocalipsis total y convertir todo en un Survival-Horror. Por si eso fuera poco, aquellas extrañas criaturas no sólo empiezan a absorber humanos, sino que se unen en grotescos y gigantescos monstruos que destrozan la ciudad, muy parecido a como lo haría un Kaiju.

Otro elemento que me encantó fue la explicación sobre el origen de las criaturas, por una parte se dice que son un experimento militar fallido (es un cliché lo sé), pero más que las máquinas que permitían caminar a los peces, el verdadero enemigo era el gas, pues había evolucionado en una especie de ser consiente que pretendía envolver al mundo entero. Lo único que me pareció débil fue el hecho de que es el amor lo que lleva a Kaori a enfrentar el horror con tal de reencontrarse con su amado, muy parecido a lo que pasa en Cloverfield, donde si no fuera por esa necedad romántica, los protagonistas no se verían envueltos en tales eventos. No obstante, aquí no era necesario, pues al final el gas y las máquinas lo invadían todo y dejaban a la tierra sumida en el apocalipsis.

Gyo 3

La forma en que la película retoma elementos tan diversos y los conjunta en una sola obra la hacen una verdadera joya, pero la forma que tiene para mantenernos en suspenso, asustarnos y dejarnos completamente confundidos es la razón por la que vale la pena verla. Además, el final de la serie deja todo en un apocalipsis del que no sabremos sin habrá esperanza o inevitablemente la humanidad llegará a su final.

Sin duda una gran recomendación para quien guste del terror, de la típica dinámica donde los personajes deben enfrentar un holocausto o tratar de sobrevivir, de la ciencia ficción con criaturas extrañas y del desconcierto que produce no saber qué esta generando aquella situación, pero sobre todo, un película indispensable para quien quiera quedar completamente confundido en cada escena y con cara de WTF? Y tampoco debemos olvidar la violencia innata del Seinen y los sendos toques de fan-service qué dicha demografía otorga, en otra palabras, un poco de sexo y escenas que rayan lo gore.