El Círculo

Título Original: Circle.
Género(s): Ciencia Ficción, Drama, Thriller.
Director: Aaron Hann y Mario Miscione.
Emisión: 2015.
Duración: 102 minutos.
Extras:

Después de El Hoyo estaba deseoso de ver otra película tipo experimento social o alguna película de Ciencia Ficción y Space Opera. Luego de varios minutos buscando en Netflix elegí por azar El Círculo, pues la breve sinopsis parecía promete lo que se figuraba como un experimento social con mucha carga moral, ética y psicológica. Honestamente no esperaba nada bueno, pero ese 90% que según la plataforma de streaming establecía como recomendación para mí fue cierto y el filme superó por mucho mis expectativas.

La historia inicia cuando un grupo de 50 personas despiertan en una extraña habitación, parados en círculos rojos y formando un círculo concéntrico. Frente a ellos unos triángulos en el suelo apuntan a cada persona y en el centro de la habitación hay una especie de orbe. Las personas entran en pánico al no saber cómo llegaron allí ni por qué, pero rápidamente descubre que si tocan a alguien o se salen del círculo son asesinados por un rayo proveniente de aquel orbe.

Luego de algunos asesinatos, algunos integrantes descubren que los triángulos señalan a las personas y ellos pueden elegir a uno de los otros, quien reciba más votos morirá. Sabiendo que la decisión de quién vive y quien muere está en ellos, pronto inician las discusiones sobre por quién deberían votar. Los primeros en sufrir las consecuencias son los más viejos, pero después de algunos turnos cada persona intenta dar su postura del porque debería vivir, aunque todos están de acuerdo que la mujer embarazada y la niña que conforman el grupo deberían vivir.

Con forme los turno avanzan más gente va muriendo, algunos por mala suerte y otros por un voto deliberado de sus compañeros quienes consideraron que sus acciones o pasado les hacía valer menos. Al final, el extraño experimento fungía como una suerte de juego, de reallity show al estilo El Rival Más Débil. Así que nada te garantizaba tu supervivencia, sólo tu inteligencia y la forma en que lograras manipular al resto para que no votaran por ti.

Sólo podía haber un ganador, aquel que sobreviviera al final, pero elegir quien debería serlo desata una enorme polémica ética y moral sobre las razones para votar o no por alguien. Al parecer dicho experimento es resultado de una abducción alienígena, pero nada es certero, lo único que los participantes saben es que si en los próximos dos minutos nadie recibe más votos que ellos, morirán.

El hecho de tener en tus manos la vida de otras personas y los argumentos que puedes dar para que alguien más muera es un experimento social muy interesante y refleja poco a poco la naturaleza de todos los participantes, aquellos que quieren vivir a toda costa, quienes prefieren sacrificarse en lugar de matar a alguien o quienes por la lógica de lo que es socialmente correcto eligen a la niña o a la embarazada para vivir.

No tardan en aparecer los líderes morales dentro del grupo o aquellos que apelan a la inteligencia y la razón para tomar las decisiones, pero también están los manipuladores que usan los prejuicios sexuales, sociales, raciales, étnicos, económicos, religiosos, familiares o emocionales para tratar de convencer a otros que hay persona que valen más que otras y por ende merecen vivir más. Al final, todo es una lucha por sobrevivir o morir haciendo lo correcto.

La historia me recordó dos animes muy buenos, el experimento social que simula un juego y la parte de los extraterrestres me recordó a Gantz y la ambigüedad moral sobre el vivir o morir a costa de otros inevitablemente me remitió a Bokurano, uno de mis animes favoritos de todos los tiempos, que también se asemeja en la diversidad de personajes, la cual es buena y lo suficientemente diversa como para lograr una gama de personalidades y situaciones interesante, pues tenemos desde el inmigrante mexicano ilegal, hasta el pandillero, el joven universitario, el hombre de negocios, el rico, el discapacitado, la lesbiana, el militar, entre muchos otros, y eso le da un juego muy agradable y permite ir rotando el protagonismo entre los diferentes personajes con forme otros van muriendo.

Una cosa que se debe destacar muchísimo es el hecho de que toda la película transcurre por completo dentro de ese cuarto, los actores ni siquiera se mueven salvo cuando mueren y sus cuerpos son arrastrados fuera de la habitación, aun así logran transmitir la personalidad que su personajes les exige y te permiten amarlos u odiarlos en cuestión de minutos. Y eso da pie a un peculiar fenómeno, pues como espectadores seguramente decidiríamos votar por alguno de ellos si fuéramos parte de ese experimento tan sólo por su forma de pensar o la manera de dirigirse hacia los otros.

En lo personal me encantó la película, no es un tema original pues esa cuestión moral de cómo poder decidir quién vive y quién muere cuando nuestra propia supervivencia está en riesgo ya se ha abordado otra veces en el cine, aunque sin duda es un tema del que podemos hablar largo y tendido y espero hacerlo en algún momento en el futuro, pues aunque no lo creamos nuestras decisiones cotidianas pueden llegar a afectan a otros a ese nivel.

Un perfecto ejemplo de lo que acabo de decir que la crisis sanitaria que estamos viviendo. Para cuando esto se publique, seguramente ya estaremos en la fase 3 de la cuarenta por la pandemia de Covid-19, y si las medidas de contención fracasan no podremos pasar toda la vida encerrados en casa, pues la economía colapsaría provocando un caos mayor, obligando a los gobierno a optar por la “inmunidad de manada” y esperar que vivan los que logre reponerse a la enfermedad, aunque eso implique condenar a las personas que están dentro de los grupos de riesgo a una muerte casi segura. Sin ir más lejos, para el momento en que escribo esto (27 de marzo) en países como Italia o España la atención médica ya sólo se está brindando a las personas con mayor probabilidad de sobrevivir, pues sus sistemas de salud están colapsados.

Sin duda el tema de la vida y la muerte como una decisión personal es muy interesante y si bien ésta película no es la más grandiosa obra de la cinematografía, supera por mucha las expectativas que uno podría tener de ella, pues logra hacer que te cuestiones sobre cómo decidirías tú y que tan egoísta o heroico podría llegar a ser. Además de que el hecho de que toda la película transcurra por completo en un espacio cerrado y aun así logre generarte esa emoción, sin grandes efecto ni música de fondo (aunque con una muy buena ambientación sonora), tan sólo con las actuaciones y la propia complejidad del tema es algo para albar. Una película que obviamente recomiendo sobre todo sin son fans de género.

El Hoyo

Título Original: El Hoyo.
Género(s): Thriller, Ciencia Ficción.
Director: Galder Gaztelu-Urrutia.
Emisión: 2019.
Duración: 94 minutos.
Extras:

Hacía mucho tiempo que no veía una película de este género, una mezcla de ficción futurista y distopía thriller que debela la naturaleza humana desde una perspectiva social y critica duramente el sistema establecido de clases sociales donde los de arriba viven mejor y gozan de abundancia, mientras que los de abajo sólo pueden aspirar a que les lleguen algunas sobras para comer.

Justo como la vida misma, El Hoyo hace una fabulosa analogía de lo que un sistema económico regido por clases sociales estrictamente estratificadas genera. Y apela al confinamiento con un maravilloso uso del espacio confinado y la teoría del Centro-Periferia aplicada de modo vertical para demostraros que no importa cuánto tiempo has vivido en la miseria de ser de los de abajo, al llegar arriba no te importará nada más que ti mismo, a pesar de saber lo que significa no tener nada para comer.

La historia toma lugar en un futuro de apariencia distópica, donde prisioneros y gente que así lo desea son enviados a una especie de prisión vertical. En cada piso hay una sola celda con dos prisioneros y al centro un hoyo que permite ver hacia arriba y hacia abajo. En el nivel cero hay un ejército de empleados trabajan todo el día elaborando los más exquisitos manjares, comida cocinada perfectamente que es puesta en una mesa flotante que baja por el hoyo y se detiene durante algunos minutos en cada nivel. Mientras esté allí, los prisioneros podrán comer todo lo que deseen, sin guardarse nada o serán castigados. Al pasar el tiempo establecido la mesa baja al siguiente nivel para que los de abaja puedan comer.

Como es de esperarse, después del piso 70 prácticamente ya no queda comida, por lo que mientras más abajo estés más probable es que te quedes sin comer. Quienes están en los pisos inferiores saber que deberán buscar una forma de comer algo, lo que sea o morirán de hambre, aún si eso significa devorar a su compañero de celda. Cada mes las parejas cambian de nivel, si tienen suerte pueden subir a un nivel superior y saciar su hambre, si no es el caso pasar dos meses sin comer resultan una sentencia de muerte.

Como es de esperar, los prisioneros harán lo que sea para mantenerse vivos y llegar a los niveles superiores, lo que desata violentos enfrentamientos entre ellos. Goreng, nuestro protagonista, inicia en el piso 48 con un extraño viejo llamado Trimagasi que le explica alguna de las cosas básica y le enseña a que deberá estar dispuesto a todo para sobrevivir. La clave es saber adaptarse y aprovechar cuando puedan estar en un nivel al que llegue la comida.

Goreng parece no entender por qué los prisioneros de arriba no toman en consideración a los de abajo y dejan algo de comida, ni tampoco por que su compañero trata tan mal a los de abajo. La respuesta de Trimagasi es simple: “no pierdas en tiempo hablando con los de abajo, pues ellos están abajo, y no pierdas el tiempo intentando hablar con los de arriba, no te contestarán porque ellos están arriba, obvio”. Esa marcada diferencia en los estratos parece ser imposible de romper, pues a pesar de saber lo que es vivir con hambre un mes en los niveles inferiores, al llegar arriba lo único que te preocupará será saciar tu hambre sin importar que no dejes nada para los de abajo.

Es obvia la crítica social que hace el filme y se puede hablar mucho de ello, cosa que espero hacer en alguna otra entrada pues sin duda vale la pena abordar la historia más a fondo. Por ahora me limitaré a decir que ese desprecio por los de abajo, a pesar de que tú mismo estás abajo o en medio recibiendo las sobras de los de arriba, es algo que hemos podido observar en México con la cuarentena provocada por la pandemia de Covid-19. Quienes tienen las posibilidades económicas pudieron quedarse en casa evitando contagiarse, quienes además fueron presas del pánico hicieron compras indiscriminadas y vaciaron los supermercados, dejando a las personas que viven al día sin los productos básicos que no les es posible comprar en mayoreo.

Otro elemento importante y muy simbólico es justamente la comida. En países que conocen el hambre es más común encontrar puestos de comida en la calle, a diferencia de países ricos donde sólo se come en establecimientos más específicos y no en puestos o carritos callejeros. Así mismo, la parte del experimento social es brutal, pues tal parece que la empatía y el respeto por el prójimo se pierden ante la imperante necesidad de sobrevivir y eso nos permite profundizar en el aspecto del sistema de control que mantiene el status quo dentro del hoyo, sin la necesidad de vigilantes.

El sistema que el protagonista trata de romper es al parecer invisible y producto de la propia naturaleza humana individualista, pues ante el peligro de muerte la vida social pasa a segundo término y todos son enemigos. El final nos da más simbolismo de esa lucha contra el sistema, pero ya será tema para otra entrada, pues además ese desenlace queda completamente abierto a la interpretación de cada espectador.

Además de la crítica social, los diálogos son muy buenos, la música es excelente y la ambientación que logra, junto a proverbial uso del hormigón como un elemento arquitectónico opresor, frio e indiferente (que ya se había usado en películas de ciencia ficción para mostrar una sociedad apática y desligada de lazos de bondad como en Total Recall) me parecieron elementos perfectamente usados. Sin olvidar que esa estética y la parte burocrática le otorga además un toque distópico que me remite a obras como La Naranja Mecánica o 1984.

Tampoco pude evitar recordar prisiones en donde la supervivencia y la ley del más fuerte rigen todo, como la prisión donde estuvo Bane en The Dark Knight Rises o Crematoria, la prisión a la que Riddick es llevado en Las Crónicas de Riddick. Y si bien la geografía es distinta, pues aquí vemos una sociedad estratificada en niveles superior e inferior, el traro que las personas de abajo reciben es muy similar a lo que vemos en Snowpiercer, donde las personas que viajan en los vagones de enfrente tienen todos los lujos mientras que los de atrás viven en una terrible miseria.

La película es una grandiosa obra que da mucho de qué hablar, desde su parte estética y simbólica, hasta su parte distópica y social, que son sin duda las más obvias e interesantes, pues no dejan de ser un atinado reflejo de la realidad, donde las personas que menos tienen muchas veces deben recurrir a recoger las sobras de los basureros y vivir de aquello que los ricos y poderosos han desechado. Una película excelente, con una tema que ya ha sido abordado otras veces pero que logra evitar el cliché (y si no lo evita al menos a mí me encanta su forma de abordarlo) y que sin duda recomiendo ampliamente.

El Incidente

Título Original: El Incidente.
Género(s): Suspence, Thriller.
Director: Isaac Ezban.
Emisión: 2014.
Duración: 100 minutos.
Extras:

Desde que El Incidente se estrenó en cines el nombre de Isaac Ezban se hizo popular entre los círculos de los fans del cine de Terror y Horror, aunque ya había logrado captar las miradas de algunos desde su cortometraje Cosas Feas (2010). No obstante, su opera prima fue la que lo puso en el radar de los consumidores especializados en estos género y también entre los amantes de la Ciencia Ficción, aunque yo personalmente no considero que El Incidente sea Ciencia Ficción.

La calidad técnica del filme es muy buena. La fotografía, el audio y las actuaciones tienen un nivel excelente para ser el primer largometraje dirigido por el joven director. Aunque lo más destacado es sin duda el excelente manejo que hace del espacio confinado, elemento recurrente en muchas obras de Terror. Sin olvidar los giros argumentales y las explicaciones finales que además de aclarar las dudas del espectador nos permiten darnos cuenta de lo complejo que es el trasfondo de la historia.

La historia sigue dos incidentes completamente separados en el tiempo y el espacio, pero unidos por ciertos personajes. El primero de ellos toma lugar en las escaleras de servicio de un edificio, donde dos hermanos que al parecer venden drogas son perseguidos por un policía que intenta extorsionarlos. El policía hiere a uno de los hermanos en la pierna y una explosión se escucha a lo lejos. La persecución inicia en el piso nueve, pero al llegar al piso uno, en lugar de salir, los personajes vuelen al inicio. Aterrados, los hermanos y el policía descubre que no pueden salir y que las escaleras se repiten indefinidamente, aunque todos los objetos se reponen de manera misteriosa, la comida de una pequeña máquina y el contenido de una mochila parecer ser igualmente infinitos.

El segundo incidente ocurre cuando una familia sale de vacaciones hacia la playa; la hermana menor quien padece asma, el hermano mayor al que le gusta la magia, la madre y su nueva pareja. Al parecer al llegar a su destino los niños se irán con su padre dejando a su mamá con su nuevo esposo. Sin embargo, después de una extraña explosión el asma de la niña empeora pues la nueva pareja de su madre rompió su inhalador, justo después la carretera empieza a repetirse. Si importar cuanto conduzcan, siempre regresan al mismo lugar, en donde sólo un letrero y una gasolinera sirven como referencia de que ya dieron una vuelta más al interminable circuito.

El filme juega con el mismo estilo que Ezban repitiera exitosamente en su segundo filme (Los Parecidos) y que surge de la inspiración de obras como La Dimensión Desconocida, aunque esta obra es mucho más compleja que su segunda película y que la serie antes mencionada. Personalmente creo que a Ezban le iría muy bien si incursionara en el Nonsense y la Metaficción, pues hoy por hoy si Del Toro es un referente del cine fantástico y de monstruos, Ezban lo es del cine raro de terror y ciencia ficción.

Además de la desesperación y la claustrofobia causadas por esos espacios que se repiten, el filme juega con otros elementos igualmente interesantes. Las paradojas espacio temporales que son explicadas casi al final, las realidades alternas que dan coherencia a lo que estamos viendo, el mensaje sobre ser feliz que es brutalmente directo en la parte final y que apela a la edad como un sinónimo de felicidad, pues si de joven pierdes la oportunidad de hacer cosas lo lamentaras de viejo. Algunos de esos elementos, como el romper las leyes de la física, tienen un cierto estilo cienciaficcionero, pero no lo son, pues la trama apela a atraparte mediante el suspenso propio del Thriller o del Terror Psicológico.

Los escenarios que se repiten son esas paradojas visuales imposibles, como las escaleras infinitas, aunque también responden a ciertos modelos matemáticos como la cinta de Moebius (para el caso de la carretera), que es una especie de circuito pero con un solo lado. Ambos elementos parecer ser infinitos, pero no lo son, tanto las escaleras como la carretera no son finitos, únicamente se repiten y eso permite jugar con un espacio confinado de manera magistral. Si fueran infinitos nunca volveríamos al mismo lugar, pero al ser circuitos cerrados nos generan una sensación de estar perdidos caminando en círculos, y esa desesperación de no saber dónde estamos es lo que más miedo e incomodidad generan.

El hecho de que lleguen allí sin saber cómo, que los víveres para mantenerse vivos se regeneren infinitamente (esos sin son infinitos) nos hace pensar en un principio que todo se trata de un juego, que alguna entidad superior y perversa los puso allí para divertirse, como en Gantz. Luego vemos que el incidente dura muchos años, demasiados para que sea un juego. Dicho elemento da paso a la explicación de las realidades alternas, de las cuales no hablaré porque sí es un spoiler muy grande que podría arruinar la película a quienes no la han visto, pero es un tópico muy interesante relacionado con nuestra facilidad para ser felices del que seguramente hablarle a futuro.

El final de la película da la explicación directa de lo que pasa y si bien muchas veces dejar un final abierto es recurrente en este tipo de historias, creo que aquí concretar y explicar qué es lo que pasa sí es la mejor opción. Aunque el final se extiende y explica un poco más de lo que era necesario, si se hubiera quedado en la parte sobre ser feliz o infeliz en nuestra vida hubiese sido perfecto.

A pesar de lo anterior hay ciertos elementos recurrentes en ambos incidente que el espectador podrá notar de inmediato y que permiten unir todo el rompecabezas. Estas recurrencias son: (1) que alguien sale herido por culpa de un error de otro personaje y (2) que un personaje siempre será ordenado y activo mientras que el otro pasará muy mal el tiempo encerrado en el circuito y terminará en un estado deplorable.

Ahora bien, este aspecto del orden me resultó muy interesante pues al final para mantener la rutina en una rueda de hámster que se repite infinitamente debemos mantener una mente y cuerpo activos, generarnos ciertas rutinas que nos mantengan ocupados día con día, aún si todos los días y lo que hay en ellos es siempre igual. Quienes generaron una rutina y mantuvieron un orden pudieron sobrellevar mejor el encierro, pero quienes no lo hicieron terminaron muy mal. Moverse física y emocionalmente es el secreto de la felicidad.

El difícil realmente caracterizar el género de esta película, pero si gustan de obras complejas sobre realidades alternas, paradojas donde el espacio se repite (porque el tiempo siempre avanza, al menos para los personajes) que sí den la explicación total al final pero a pesar de ello dejen la historia en suspenso, El Incidente es para ustedes. Yo personalmente confieso que Isaac Ezban se ha convertido en uno de mis directores mexicanos favoritos pues si bien sus historias retoman muchos de La Dimensión Desconocida, tienen su sello personal, te invitan a pesar y sobre todo te mantendrán pegado a la pantalla cada segundo. Una excelente recomendación para ver en este Día de Muertos, pues si el infierno es un lugar real, bien podría ser como esas escaleras que se repiten y en las cuales tendrás que estar por muchos años.

The Babadook

Título Original: The Babadook.
Género(s): Horror, Terror Psicológico, Thriller.
Director: Jennifer Kent.
Emisión: 2014.
Duración: 93 minutos.
Extras:

Había escuchado de The Babadook desde hace varios años y los comentarios que leí de la comunidad que gusta del terror eran generalmente positivos, por lo cual me intrigó bastante el verla, aunque no me había dado la oportunidad pues quería que fuera una de las reseñas para la época de Halloween y Día de Muertos, y a pesar de que había estado en mi lista de espera en Netflix desde hace más de dos años recién es que me decidí a verla y la verdad me gustó mucho.

Por lo que había leído muchos fan del Terror y el Horror la consideran como una de las mejores películas de los últimos años. Yo considero que es muy buena aunque no es Terror, vendría a ser Terror Psicológico o lo que en español puede considerarse un equivalente, Horror, ya que son los personajes quienes se aterrar a sí mismos, aunque eso dependerá de la interpretación final que cada persona de al filme.

La historia gira en torno a Amelia (Essie Davis) y Samuel (Noah Wiseman), madre e hijo quienes viven solos en su casa luego de que siete años antes el padre de Samuel muriera mientras llevaba a su esposa a dar a luz. Amelia parece no haber superado aún la pérdida de su esposo y Samuel muestra serios problemas de conducta que lo aíslan del resto de sus compañeros, además de que su agresión e irracional miedo a los monstros han hecho que abandone la escuela.

Amelia sufre la falta de sueño a causa de los terrores nocturnos de su hijo, pero todo empieza a agravarse cuando una noche ella lee una extraña historia a su hijo. El aparente cuento trata sobre un ente llamado Babadook, que entrará a su casa y aterrorizará a todos, y de quien no hay forma de escapar. Si el Babadook entra a la casa matará a todos. Desde ese momento Samuel sufre una crisis debido a su miedo, pero pronto su madre descubrirá que quizás no todo está dentro de la mente de su hijo.

La calidad técnica es muy buena, la música y el sonido ambiental se complementan perfectamente y los efectos están bastante bien, pues apelan más a la utilería y el maquillaje que a los efectos por computadora. Otro elemento básico aunado a la parte técnica y que tiene que ver directamente con la ambientación de terror es el manejo de la cromática. En el filme todo está en un tético todo de azules, un color frio que ayuda a generar esa sensación de vacío y soledad.

Las actuaciones son otro punto a su favor, pues si bien tenemos sólo a dos personajes principales, estos mantienen el peso de la trama perfectamente, sobre todo Noah Wiseman quien hace una excelente interpretación de un niño raro con problemas de conducta y un tanto descuidado. Honestamente esa inocencia que refleja su rostro aunado a ese aparente autismo en su actuar es lo que incrementan la atmósfera de miedo.

Un aspecto interesante y que considero es parte esencial de su éxito es la posibilidad que nos da la historia y el final de generar diversas interpretaciones y teorías. El que los fans puedan crear sus propias explicaciones permite que el universo de una película o serie se amplíe y enriquezca. Aquí tenemos principalmente dos teoría, la del monstruo como un ente real o la de que todo está en la mente de la madre y el niño. He leído algunas de las hipótesis de los fans y me parecen muy interesante, aunque no comentaré sobre ellas hoy para evitar hacer spoiler, pero sin duda es algo de lo que espero escribir más a profundidad muy pronto.

No obstante a las numerosas explicaciones que podemos darle al final de la historia, el filme tiene otros elementos clave que ya han demostrado funcionar exitosamente dentro de las obras de Horror y aunque sean ya una fórmula consolidad, The Babadook las usa de manera magistral. De hecho podríamos hacer la comparación del uso de dichos elementos con obras como Buenas Noches Mamá (2015) o las películas que integran el universo de El Conjuro (2013) que usan los mismos elementos.

Uno de los elementos básicos y más potentes del Horror es el vínculo madre-hijo, pues cuando son los hijos quienes sufren, las madres sufrirán un calvario espantoso con tal de ponerlos a salvo, o por el contrario, si es la mente de la madre la que está mal será ella el elemento de terror que ponga en peligro al niño. Cuando los infantes pierden la seguridad que las madres proporcionan es cuando el verdadero miedo empieza a generarse. El uso de niños es otro clásico del Terror y el Horror, sobre todo de ese último, pues ya sea que su inocencia haga más crudo su sufrimiento o que esa inocencia sea lo que enmascare su maldad, los niños siempre harán más sombría cualquier película de miedo.

La privación del suelo es otro de esos elementos y lo que nos permite optar por la teoría psicológica más que por la del monstruo real, pues la falta de sueño trastorna nuestra mente y es allí donde yacen los monstruos más terribles. El uso de imágenes fugaces y perturbadoras que buscan incomodar al espectador, muy al estilo de El Aro (2002), también las encontramos aquí.

Más de los elementos clásico usador por el Terror y el Horro y que podemos ver en este filme son el uso de insectos, el problema o pasado traumático (en este caso la muerte del padre), las complicaciones en la vida cotidiana (las dificultades económicas por las que están pasando), el poder de un objeto (el libro) y uno muy particular que es reflejo de nuestra sociedad machista, la mujer como ser vulnerable cuando no tiene a un hombre que la proteja, algo que puede dar para un buen análisis.

Sin duda una película grandiosa, que si bien parece que a muchos no les gustó y cuyo final pudo dejar insatisfechos a algunos (a mí me parece muy bueno justamente porque permite la especulación) es una excelente recomendación para ver a solas en la oscuridad de tu casa una noche lluviosa (así la vi yo de hecho). La película tampoco es que de mucho miedo, al menos no para quitarte el sueño, pero al no apostar por el sobresalto para espantarte, algo a lo que muchas obras del género recurren, hace que sea tu mente la que te adentre en la historia y te mantenga intrigado por lo que está pasado y, quién sabe, quizás hasta sí te llegues a asustar.

Voraz

Título Original: Grave.
Género(s): Terror, Thriller, Gore, Erótico.
Director: Julia Ducournau.
Emisión: 2016.
Duración: 99 minutos.
Extras:

Desde su estreno hace poco más de tres años Voraz (Raw en inglés) recibió una serie de alabadoras crítica entre los círculos especializados del cine de Terror y Horror, y a pesar de que yo también la catalogo dentro de esos géneros, creo que no pertenece totalmente, pues maneja una temática entre lo psicológico el body horror (sin ser tan visceral) e incluso por momentos parece un erotic-grotesque-nonsense, por sus escenas entre lo erótico y lo gore.

La historia tiene una buena calidad técnica, visualmente logra crear una atmósfera que en un principio parece de terror pero que luego da un vuelco brutal al sinsentido sangriento y letal en el que la inocencia parece ser devorada por un imparable deseo caníbal. La música es adecuada y aunque ambientan muy bien, es la parte visual la que atrapa más tu atención.

La historia gira en torno a Justine (Garance Mirillier) una inocente chica que acaba de ingresar a la universidad para estudiar veterinaria, al igual que su hermana y padres. La chica parece ser muy estudiosa y sus profesores la reconocen como alguien con mucha inteligencia, pero no es para nada extrovertida ni popular. Al iniciar las clases los alumnos de nuevo ingreso reciben una novatada, son sacados a media noche de sus dormitorios y llevados a un edificio oscuro donde se está realizando una fiesta. Al día siguiente, como parte del ritual de bienvenida son obligados a comer el órgano crudo de un animal, cosa que molesta a Justine pues su familia es de ideas vegetarianas, aunque no le queda otra más que participar.

Luego de comer la carne, Justine sufre una severa reacción alérgica, recibe atención médica y trata de seguir su vida normal entre las clases, la vida sexual de su compañero de cuarto gay, por quien se siente atraída y el severo trato que los alumnos veteranos dan a los de nuevo ingreso. Al parecer, toda la primera semana los novatos serán humillados por los mayores en cada oportunidad. Buscando la forma de lidiar con eso, busca ayuda con Alexia, su hermana mayor, quien no la ayuda del todo pues su forma de ser ha cambiado mucho desde que ingresó a la universidad, mientras que Justine sigue muy influenciada por las ideas vegetarianas y naturalistas de sus padres.

Al pasar de los días el apetito de Justine empieza a aumentar y contrariando todos sus ideales decide empezar a comer carne, pero su deseo por proteínas se hace cada vez más insaciable al grado de comer carne cruda a escondidas. Una noche, mientras su hermana la depilaba, un accidente corta el dedo de Alexia, quien se desmaya y queda desangrándose en el suelo, su hermana aterrada no sabe qué hacer, pero su apetito por carne la hace ir más allá y devorar el dedo de su hermana, abriendo la puerta a un lugar del que no habrá retorno, aunque no será la única, pues el deseo por carne humana viene de familia.

La película tiene algunas escenas sexuales no demasiado fuerte, aunque cuando se combinan con el deseo caníbal de Justine todo se torna más enfermo e incómodo. Las escenas gore son algo fuertes, pero nada que no puedan digerir quienes ya tengan algunas horas recorridas en el gore o ero-guro japonés. Aunque la atmósfera que se logra al mezclar todos esos elementos es lo que más me gustó, pues no llega ni a lo aterrador, ni a lo extremadamente visceral ni a lo insoportablemente incómodo, es un resultado ecléctico que sólo puedo describir como raro, pero en ocasiones hacerte sentir raro puede ser el objetivo del filme y este lo logra muy bien.

Hay algunos excesos e incoherencia que si no prestamos tanta atención pueden pasar desapercibidos y tampoco merman la calidad general de la película. Aunque lo que sí me pregunto es si en realidad serán así las novatadas en las escuelas europeas, sobre todo en los internados. Los pequeños giros argumentales se ven venir pero siguen siendo interesantes, y por mucho gore que hayan consumido quizás una o dos escenas les parezcan nauseabundas.

La película es una vertiginosa caída en la vorágine de la locura de una cálida e inocente niña, la típica cerebrito que no sale a fiestas ni ha tenido novio y que cambia todo eso por su deseo de carne (en un sentido literal, no sexual). Bien dicen que las mentes más brillantes tienen a los demonios más persuasivos, aunque aquí es más que nada una cuestión hereditaria. Sé que es un spoiler lo que acabo de decir pero se intuye desde la primera escena que va a ser así, sobre todo cuando ya sabes de qué va la película. Una gran recomendación para quienes gusten de películas raras y retorcidas, aunque más interesante sería mostrarla a alguien que no sepa nada al respecto.

Mimic

Título Original: Mimic.
Género(s): Ciencia Ficción / Biopunk, Terror, Thriller.
Director: Guillermo del Toro.
Emisión: 1997.
Duración: 106 minutos.
Extras:

Mimic fue quizás la primera película que puso en el mapa de los grandes directores de Ficción a Guillermo del Toro. Basada en el libro de Donald A. Wollheim, el filme nos sumerge en una terrorífica travesía para tratar de contener a unos insectos mutantes, con bien pensados toques de violencia y una atmósfera de Thriller policíaco que con seguridad te mantendrá al borde del asiendo desde los primeros minutos.

La calidad de filme es asombrosa, pues a pesar de hacer uso de efectos digitales estos no lucen artificiales en ningún momento, además de que los efectos prácticos y los modelos reales complementan el realismo de la obra. La música es muy de temática policiaca y genera ese ambiente de terror que la hace más lúgubre de lo que podría parecer en un principio. Las actuaciones están bien aunque los personajes en realidad no son tan sobresalientes. Finalmente, el aspecto mejor logrado son los escenarios, pues nos adentran de manera sublime en los laberínticos túneles del metro de Nueva York y nos sitúan en escenarios oscuros que nunca demeritan la calidad visual, por el contrario, ayudan a disimular mejor los efectos especiales.

La historia toma lugar en Manhattan, donde una desconocida enfermedad se ha propagado rápidamente entre los infantes. Cientos de niños mueren a diario y no parece haber esperanza de encontrar una cura ni una vacuna. Sin embargo, los científicos han identificado a los portadores y tienen un plan para controlar la epidemia. Al parecer son las cucarachas quienes esparcen el patógeno, así que con ayuda de la ingeniería genética, la entomóloga Susan Tyler (Mira Sorvino) ha creado a unos híbridos con ADN de termita y mantis. Los Judas, como han llamado al nuevo insecto, liberan una sustancia que aniquila por completo a las cucarachas.

Tres años después, la letal enfermedad ha sido erradicada y los niños pueden jugar en las calles nuevamente. Pero una extraña silueta merodea por los callejones atacando a los incautos que tengan la mala fortuna de toparse con ella. Susan ha formado una familia, se ha casado con el Dr. Peter Mann (Jeremy Northman) y pretenden tener un hijo, pero el descubrimiento fortuito de unos niños hace pensar a Susan que el haber liberado a los insectos pudo no haber sido una buena idea. Los Judas eran estériles y morirían en poco más de cien días, pero al parecer la prisa por curar la enfermedad evitó que pensaran en las consecuencias de manipular el ADN. Los insectos han mutado en enormes criaturas, tienen el tamaño de un humano, son sumamente inteligentes y más fuertes y rápidos que nosotros.

Susan, Peter, un policía de la estación del metro y otro par de personajes terminan perdidos en los tunes que se extienden bajo la ciudad. A sabiendas de que esas criaturas no deben llegar a la superficie buscan una forma para escapar y evitar que los cientos de insectos a punto de nacer invadan a la humanidad. Susan sabe que deben encontrar el nido y matar al Judas macho, pues al morir las criaturas no podrán reproducirse más, sin embargo, su prioridad es mantenerse con vida mientras buscan como regresar a la superficie.

Si bien la historia no deja de ser la premisa básica del Biopunk, una especie creada por los humanos mediante la manipulación del ADN que escapa de su control, está contada de una forma que te cautiva al instante, pues si bien menciona cuestiones morales sobre manipular el ADN de otras especies, rápidamente se centra en la acción y la masacre que las criaturas desatan. Además de que retoma un error que la humanidad ha cometido desde hace mucho, la introducción de una especie ajena para que extermine una plaga, convirtiéndose aquella solución en la nueva plaga.

Como menciona uno de los personajes: “el mundo es un gran laboratorio” y aquellos seres de quienes tenías total control en un laboratorio responderán de manera inesperada en otro tipo de condiciones. Ya lo dijo el propio Ian Malcolm: “la vida se abre camino”. Sólo que esta vez, la nueva forma de vida tiene la capacidad para exterminarnos, bueno, de hecho casi siempre pasa así en el Biopunk.

El desarrollo de la historia es muy de la vieja escuela, pues va mostrando al monstruo poco a poco en la primera mitad del filme para después regalarnos encuentros de frente con las grotescas y voraces criaturas. Al principio la película parece como una obra policiaca y de hecho mantiene ese suspenso todo el tiempo, lo que ayuda a la ambientación. El final es algo débil y le resta un poco de gloria a las criaturas, pero la tensión que mantiene durante el resto de la obra compensa muy bien un final obvio.

La crítica inherente a los peligros de manipular la vida y el hecho de que ésta nunca estará por completo bajo nuestro control está allí como en toda obra Biopunk que se digne de serlo y de hecho me gusta mucho cómo es manejado todo este aspecto ético sobre si es o no correcto alterar la naturaleza para salvar a personas de una enfermedad. Constantemente la protagonista se cuestiona sobre si fue correcto crear al insecto, pero la trama no se enfoca en eso y da paso a lo que nos interesa, la acción y las criaturas.

La obra es una excelente recomendación para verla en Día de Brujas, sobre todo por apelar a uno de los miedos más ancestral de muchos humanos, los insectos, ya sean cucarachas, arañas, abejas u hormigas las personas siempre temerán que estos diminutos seres adquieran tamaños descomunales y amenacen su existencia. Además de que es un perfecto ejemplo de que, además de la Fantasía, Guillermo del Toro también lo hace bien con los géneros de miedo y sin dudad es uno de los clásicos de su repertorio que no te puedes perder si eres fan del director mexicano. Por cierto, dos secuelas se lanzaron directamente a DVD (Mimic 2 y Mimic 3) pero han recibido malas críticas y no considero recomendable verlas, al menos yo no creo hacerlo.

Ghost Hound

Título Original: 神霊狩 (Gôsuto Haundo).
Género(s): Sobrenatural, Terror, Thriller, Psicológico, Biopunk.
Director: Ryûtarô Nakamura.
Estudio: Production I.G.
Emisión: Octubre 2007 – Marzo 2008.
Duración: 22 episodios.
Extras:

Creada por Masamune Shirow (Ghost in the Shell) y dirigida por Ryûtarô Nakamura (SE Lain), Ghost Hound es una extraña y rara serie sobre fenómenos paranormales que por momentos parece ser demasiado compleja, pero que lamentablemente nunca explota al máximo su potencial. A pesar de que las personas relacionadas con su producción tienen en su haber series de culto, esta obra no logra estar a la misma altura.

La calidad es buena y el diseño de personajes es agradable y resulta fresco, sobre todo si están un poco hartos de los diseños genéricos del anime actual. La animación es agradable, los escenarios cumplen y los espectros, pese a estar lejos de ser tenebrosos, tampoco están tan mal. Lo más destacable y que es de reconocer es la grandiosa ambientación que genera la banda sonora. Muchas veces la historia es algo confusa y no sabes si intenta dar miedo o confundirte, pero la música ambiental sin duda logra generar ese suspenso que requiere cada escena.

La historia gira en torno a Tarô Komori, un chico de 14 años que sufre narcolepsia y otros traumas derivados de un secuestro que sufrió cuando niño. Incidente en el cual su hermana mayor falleció y dejó igualmente trastornada a su madre. Tarô sufre una serie de experiencias extracorpóreas, en las que su mente abandona su cuerpo y viaja al reino de los espíritus. Tarô es atendido por un psicólogo que viene desde Tokio, quien intenta hipnosis para ayudarle a recuperar algunas memorias perdidas.

Makoto Ôgami, es un compañero de clases con quien Tarô tiene problemas ya que en el pasado su padre fue acusado de participar en el secuestro, motivo por el que algunos creen se suicidó. Masayuki Nakajima, otro compañero recién transferido, enfrenta a ambos chico y los convence de ir al lugar donde mantuvieron retenidos a Tarô y a su hermana a fin de averiguar si el padre de Makoto estuvo implicado. Los tres chicos viajan hasta ese lugar donde sufre una experiencia extracorpórea y descubren que la presa es el lugar donde vive los espíritus. A partir de ese momento una serie de eventos sobrenaturales empiezan a afectar a diversos habitantes de la región.

La serie no es como tal una historia de fantasmas y terror, es más un Thriller lleno de suspenso en el que se abordan temas sobre religión y cuestiones folclóricas japonesas, pero también juguetea con el fenómeno ovni y la manipulación genética. El padre de Masayuki es el jefe de una planta de bioingeniería que recién se asentó en el pueblo de Suiten, donde transcurre la historia. En dicha planta crean bioides, seres orgánicos sin vida que son usados para generar órganos humanos para trasplantes.

La historia combina los fenómenos sobrenaturales con un mensaje biopunk sobre la manipulación genética, y también el fanatismo religioso y los secuestros que ocurrieron en Suiten años atrás. Tengo que aceptar que la premisa es muy buena, pues en esencia los fenómenos paranormales ocurren a causa del desequilibrio generado por la creación de vida artificial. Lo bioides no estaban vivo según la definición de vida de la biología, pero poseían un espíritu; cuando los espíritus naturales y los artificiales  entraron en conflicto fue que empezaron a suceder todos los fenómenos extraños.

La serie es compleja pero no como para rompernos la cabeza. Sí hay que prestar mucha atención a los diálogos porque si nos perdemos alguno puede que después no entendamos por qué acurren las cosas. El halo de misterios me agradó y ese jugueteo con el terror puede que a muchos no les guste, ya que no logra se totalmente contundente con ninguno de sus género. Sin embargo, su principal problema es que tiene demasiados elementos y se restan peso e importancia entre ellos.

Creo que la serie pudo haber sido maravillosa si se hubiese centrado sólo en un par de elementos específicos: el biopunk y los secuestros de niños, la religión de Ôgami y los espíritus, el aspecto psicológico de los traumas y las breves alusiones a ovnis, en fin, cualquier combinación con no más de tres elementos hubiera generado una historia más sólida, pero aquí ninguno de esos elementos logra destacar y algunos incluso son relegados para la parte final. A pesar de ello la serie es interesante, aunque algo lenta, y si bien no engancha desde el primer capítulo ni es de terror como tal, resulta una opción diferente si están cansados de ver anime genérico.

Terror in Resonance

Título Original: 残響のテロル (Zankyou no Teroru).
Género(s): Meitantei, Thriller, Drama.
Director: Shinichiro Watanabe.
Estudio: MAPPA.
Emisión: Julio – Septiembre de 2014.
Duración: 11 Episodios.
Extras:

Dirigida por el reconocido Shinichiro Watanabe, quien ha trabajado en obras tan famosas como Cowboy Bebop, Samurai Champloo, The Animatrix, entre muchas otras, Terror in Resonance es una trepidante y compleja serie sobre terrorismo, detectives y proyectos gubernamentales secretos cuyo desarrollo y constante misterio te mantendrán pegado a la pantalla desde el primer episodio.

La calidad general es muy buena, la animación es fluida y con un buen grado de detalle, lo que se ve reflejado en las fluidas escenas de acción. El diseño de los personajes no está tan estereotipado y el desarrollo de sus personalidades y habilidades es interesante, aunque un par de ellos que quedan un poco flojos y no logran el impacto que podrían haber logrado. Finalmente, la música y los escenarios están más que bien y ambos logran una buena ambientación.

La historia gira en torno a dos misteriosos chicos llamados Nueve y Doce. En un inicio no se explica su historia ni motivaciones pero se puede inferir que fueron parte de algún experimento. Ambos son sumamente inteligentes y diestros en el manejo de vehículos, tecnología, informática y explosivos. Con sus habilidades superiores planean un atentado a la ciudad de Tokio y dejan pistas a la policía bajo el nombre de Esfinge.

Mientras preparan todo para su primer atentado, son casualmente descubiertos por Lisa Mishima, una compañera de la escuela a la cual asisten y que tiene problemas de depresión. Doce le dice a la chica que tiene dos opciones, volverse cómplice o morir en la explosión, Lisa decide salvar su vida y termina involucrada en los ataques terroristas. A la par de la historia personal de los chicos, vemos como el detective Shibazaki trata de descifrar las pistas que deja Esfinge para evitar más atentados, mientras descubre la razón detrás de las atroces acciones de los chicos. Por su parte, Cinco, una joven ex compañera de Nueve y Doce, ayuda al gobierno estadounidense a atrapar a los terroristas y encubrir los secretos que Shibazaki está por revelar.

La serie es intensa en todo momento y te engancha desde el primer capítulo, pues desde un inicio va generando un trasfondo cada vez más complejo y misterioso. Sin embargo, más allá de la trama general, el hecho de que apele a la inteligencia del espectador y le haga tratar de unir los cabos sueltos por su cuenta es un plus que cada vez vemos menos en las series genéricas que abunda hoy en día. Sin olvidar los bien planeados que están todos los movimientos de los terroristas, el esfuerzo que hacen los detectives por encontrarlos y las jugadas y contrajugadas entre Esfinge y Cinco.

En imposible no hacer una comparación con Death Note, sobre todo cuando Cinco entra a escena y se inicia un duelo de intelectos. Afortunadamente la serie logra alejarse lo suficiente para no copiarle. Una excelente recomendación para quien guste de las series de detectives con argumentos complejos y un trasfondo que el espectador debe ir uniendo capítulo a capítulo.

Misery

Misery (1)

Título Original: Misery.
Género(s): Terror, Thriller, Suspence.
Director: Rob Reiner.
Emisión: 1990.
Duración: 107 minutos.
Extras:

Basada en la novela homónima de Stephen King, Misery es una grandiosa película de terror y suspenso que mantiene al espectador al borde del asiento en todo momento. La película logra asustarnos, sorprendernos y mantenernos a la expectativa sin la necesidad de tener que recurrir a la violencia explícita ni a las escenas sorpresivas que inundan la industria cinematográfica hoy en día. Con ingenio, inteligencia y un argumento lo suficientemente sólido la historia se mete en tu mente y te hace sentir temor sin recurrir a un gran despliegue visual.

Si bien el filme se basa en la novela, hay algunas sutiles diferencias entre ambas (que no mencionaremos aquí para evitar spoilers), pero como ha ocurrido con muchas otras novelas de Stephen King que han sido llevadas a la pantalla grande, la calidad de los argumentos y la excelente actuación de los actores la han llevado a convertirse en una película de culto para la cultura pop y principalmente para los fan de este género.

Misery (7)

La historia gira en torno a Paul Sheldon, un afamado escritor famoso por crear la saga de Misery. Un día, al salir de las cabañas donde se encerraba a escribir, es alcanzado por una tormenta de nieve y su carro sufre un accidente. Para su fortuna, es rescatado por Annie Wilkes, una enfermera que casualmente es fan de sus libros. Annie idolatra a Shendon a un nivel casi enfermizo y hace todo por ayudarlo, lo lleva a su casa, cura sus heridas y lo alimenta mientras está convaleciente. Como forma de agradecimiento, Sheldon permite que Annie lea el manuscrito de su más reciente novela, pero el uso de palabras altisonantes la molesta y le provoca un ataque de ira.

La inestabilidad emocional en Annie se hace evidente cuando al leer el final de la saga de Misery explota contra el autor por haber matado al personaje principal, obligándolo a quemar su nuevo libro y a escribir una continuación de su saga favorita. A partir de ese momento Paul pasa de ser un invitado convaleciente a un rehén que es obligado a escribir bajo presión mientras es presa de infames y brutales actos de tortura. Sheldon intenta varias veces escapar pero sin éxito.

Misery (4)

En un principio el filme podría parecer de esas películas viejas lentas y aburridas, pero no es así, la acción es constante pese a no ser trepidante como se acostumbra actualmente, la actuación es sobresaliente por parte de los actores, sobre todo por parte de Annie (Kathy Bates), cuya actuación le valió el Oscar. Los elementos que van develando el trasfondo personal de la enfermera están distribuidos de manera perfecta y aunados a su impredecible actuar generan una tensión constante en el espectador que es difícil de encontrar en las películas actuales que sólo apuestan por los sustos momentáneos.

El único punto débil es el paso del fanatismo a la obsesión por parte de la enfermera, pero luego de conocer un poco sobre su pasado termina por ser aceptable. Y justamente este es uno de los puntos más críticos de la película, pues hace énfasis en cómo la idolatría y el fanatismo por algo o alguien puede escalar a niveles enfermizos que resultan peligrosos. La obsesión que Annie tenía con la novela y el escritor se debía a que eran un medio para escapar de la realidad que tanto detestaba, por eso, cuando Sheldon mata al personaje principal, Annie se siente desprotegida pues aquello que era su medio de evasión había llegado a su fin. Similar a lo que pasa cuando privamos a un adicto de su droga.

Misery (5)

Otro elemento de crítica social que me encantó y que puede pasar desapercibido por la mayoría de espectadores es la crítica al fenómeno de las sagas, tanto en el ámbito cinematográfico como en el literario, sobre todo en la actualidad donde ambos van muy de la mano; el cine depende de la novelas para tener buenas historias y las novelas dependen del éxito de su adaptación cinematográfica para incrementar sus ventas. Esa masificación y excesiva necesidad de consumo han provocado dos cosas, la primera es que los creadores desarrollen continuaciones que la mayoría de las veces no son coherentes ni están a la altura de la obra original, y la segunda es la producción de desenlaces complacientes con una audiencia que quiere más y no soportaría la idea de perder a sus personajes principales, en lugar de dar por terminada una obra en el momento correcto; por eso los libros de G. R. R. Martin generan controversia, pues mata cuando se tiene que matar sin importar la relevancia del personaje.

Tanto la novela como la película son excelentes, sobre todo en el desarrollo del terror y el suspenso, pero también en la crítica social que hacen al extremo apego y a la producción de nuevas partes que simplemente buscan satisfacen la insaciable necesidad del consumidor en lugar ampliar la obra original. Misery se ha convertido en un elemento tan icónico de la cultura pop que ha sido parodiada, mencionada o aludida en muchas obras recientes. Uno de los ejemplos que más me gusta es en capítulo de La Casa de los Dibujos en donde Clara mantiene enfermo a Mueble O’Algo para seguir cuidándolo y parecer una buena persona. Sin duda un clásico que no se pueden perder sean fans o no del género.

Moon

Moon 1 Título Original: Moon.
Género(s): Ciencia Ficción, Drama, Thriller.
Director: Duncan Jones.
Emisión: 2009.
Duración: 92 minutos.
Extras:

Hace unas semanas un lector me recomendó por Twitter esta película, y sin duda se lo agradezco. Moon es una refrescante opción en un mundo plagado de Ciencia Ficción que apela a sorprender con efectos visuales en lugar de centrarse en desarrollar una historia que pueda enganchar al espectador. En una época en donde el 3D y el CGI son los elementos más valorados por muchos espectadores, es de agradecer que todavía haya filmes como este, donde la producción millonaria es remplazada por un guion sólido,  personajes bien diseñados, grandes actuaciones, una fabulosa ambientación sonora y giros argumentales inesperados que te dejan pegado a la pantalla.

La obra es una producción británica independiente y además es la opera prima de su director, lo cual resulta sobresaliente, pues lograr tal calidad argumental en una obra de Ciencia Ficción que busca ser seria y sobria no debe ser tarea fácil. Y si a eso le sumamos que todo el peso de la trama recae en un sólo actor las cosas se complican más. Como es la primera película de Duncan sus influencias salen mucho a flote, desde el primer minuto y durante el resto de filme es posible ver la influencia de obras como 2001: A Space Odyssey (Stanley Kubrick, 1968), Alien (Ridley Scott, 1979) y Blade Runner (Ridley Scott, 1982). Eso sí, su historia es muy diferente y seguramente inspiró a los creadores de Oblivion (Joseph Kosinski, 2013).

Moon 3

La historia gira en torno a Sam Bell (Sam Rockwell), un trabajador de la Lunar Industries Ltd., una compañía que tiene bases mineras en la luna de las que extrae minerales con los cuales genera energía limpia. Sam está a punto de terminar sus tres años de contrato, luego de los cuales podrá regresar a casa y dejar su solitaria vida en la luna. A pocos días de poder regresar con su familia, una serie de alucinaciones le provocan un accidente y Sam estrella su vehículo lunar contra una de las excavadoras.

Luego de algún tiempo inconsciente, Sam despierta en la enfermería, donde Gerty, un robot con inteligencia artificial y única compañía de Sam en la base, le realiza pruebas para verificar que no haya sufrido daño cerebral por su accidente. Si bien todo parece normal, la extraña actitud de Gerty le hace entrar en sospecha. Sam empieza a creer que Gerty oculta algo pues este le impide dejar la base, luego de provocar una avería Sam consigue salir y viajar hasta el lugar de su accidente, donde lo que descubrirá cambiara por completo la realidad de todo lo que creía.

Moon 2

Algo que me encantó fue que, si bien es Ciencia Ficción, tiene muchos tintes de misterio y suspenso que por momentos te hace sentir como si estuvieras en un Thriller. Y eso lo logra no gracias al personaje principal, sino al robot. Gerty (Kevin Spacey), obviamente inspirado en el Hal-9000 de 2001, logra que sospechemos y creamos que la historia irá por cierto camino que afortunadamente no termina por recorrer; además de que el uso de emoticones para denotar el estado de ánimo del robot es un detalle insuperable. Ese despiste permite que el director inserte un pequeño giro argumental que cambia la película por completo y que no es para nada predecible salvo un par de segundo antes de que suceda. Y si bien a lo largo del filme hay varios giros argumentales, es este primero el más importante.

Podría analizar más a fondo esta película o al menos mencionar un par de elementos importantes, sin embargo, como toda la historia depende de ese pequeño giro argumental, develar cualquier elemento que los haga inferir de qué va la historia les arruinaría la película entera si es que no la han visto. Para mí hay tres formas de reconocer que una película es buena: (1) cuando al final uno siente el cansancio o la tensión emocional que debió experimentar el protagonista, (2) cuando han pasado menos de 15 minutos y uno ya está imaginando posibles explicación de lo que pasa, y (3) cuando antes de terminar ya queremos que anuncien la segunda parte. Moon es del segundo tipo.