El Incidente

Título Original: El Incidente.
Género(s): Suspence, Thriller.
Director: Isaac Ezban.
Emisión: 2014.
Duración: 100 minutos.
Extras:

Desde que El Incidente se estrenó en cines el nombre de Isaac Ezban se hizo popular entre los círculos de los fans del cine de Terror y Horror, aunque ya había logrado captar las miradas de algunos desde su cortometraje Cosas Feas (2010). No obstante, su opera prima fue la que lo puso en el radar de los consumidores especializados en estos género y también entre los amantes de la Ciencia Ficción, aunque yo personalmente no considero que El Incidente sea Ciencia Ficción.

La calidad técnica del filme es muy buena. La fotografía, el audio y las actuaciones tienen un nivel excelente para ser el primer largometraje dirigido por el joven director. Aunque lo más destacado es sin duda el excelente manejo que hace del espacio confinado, elemento recurrente en muchas obras de Terror. Sin olvidar los giros argumentales y las explicaciones finales que además de aclarar las dudas del espectador nos permiten darnos cuenta de lo complejo que es el trasfondo de la historia.

La historia sigue dos incidentes completamente separados en el tiempo y el espacio, pero unidos por ciertos personajes. El primero de ellos toma lugar en las escaleras de servicio de un edificio, donde dos hermanos que al parecer venden drogas son perseguidos por un policía que intenta extorsionarlos. El policía hiere a uno de los hermanos en la pierna y una explosión se escucha a lo lejos. La persecución inicia en el piso nueve, pero al llegar al piso uno, en lugar de salir, los personajes vuelen al inicio. Aterrados, los hermanos y el policía descubre que no pueden salir y que las escaleras se repiten indefinidamente, aunque todos los objetos se reponen de manera misteriosa, la comida de una pequeña máquina y el contenido de una mochila parecer ser igualmente infinitos.

El segundo incidente ocurre cuando una familia sale de vacaciones hacia la playa; la hermana menor quien padece asma, el hermano mayor al que le gusta la magia, la madre y su nueva pareja. Al parecer al llegar a su destino los niños se irán con su padre dejando a su mamá con su nuevo esposo. Sin embargo, después de una extraña explosión el asma de la niña empeora pues la nueva pareja de su madre rompió su inhalador, justo después la carretera empieza a repetirse. Si importar cuanto conduzcan, siempre regresan al mismo lugar, en donde sólo un letrero y una gasolinera sirven como referencia de que ya dieron una vuelta más al interminable circuito.

El filme juega con el mismo estilo que Ezban repitiera exitosamente en su segundo filme (Los Parecidos) y que surge de la inspiración de obras como La Dimensión Desconocida, aunque esta obra es mucho más compleja que su segunda película y que la serie antes mencionada. Personalmente creo que a Ezban le iría muy bien si incursionara en el Nonsense y la Metaficción, pues hoy por hoy si Del Toro es un referente del cine fantástico y de monstruos, Ezban lo es del cine raro de terror y ciencia ficción.

Además de la desesperación y la claustrofobia causadas por esos espacios que se repiten, el filme juega con otros elementos igualmente interesantes. Las paradojas espacio temporales que son explicadas casi al final, las realidades alternas que dan coherencia a lo que estamos viendo, el mensaje sobre ser feliz que es brutalmente directo en la parte final y que apela a la edad como un sinónimo de felicidad, pues si de joven pierdes la oportunidad de hacer cosas lo lamentaras de viejo. Algunos de esos elementos, como el romper las leyes de la física, tienen un cierto estilo cienciaficcionero, pero no lo son, pues la trama apela a atraparte mediante el suspenso propio del Thriller o del Terror Psicológico.

Los escenarios que se repiten son esas paradojas visuales imposibles, como las escaleras infinitas, aunque también responden a ciertos modelos matemáticos como la cinta de Moebius (para el caso de la carretera), que es una especie de circuito pero con un solo lado. Ambos elementos parecer ser infinitos, pero no lo son, tanto las escaleras como la carretera no son finitos, únicamente se repiten y eso permite jugar con un espacio confinado de manera magistral. Si fueran infinitos nunca volveríamos al mismo lugar, pero al ser circuitos cerrados nos generan una sensación de estar perdidos caminando en círculos, y esa desesperación de no saber dónde estamos es lo que más miedo e incomodidad generan.

El hecho de que lleguen allí sin saber cómo, que los víveres para mantenerse vivos se regeneren infinitamente (esos sin son infinitos) nos hace pensar en un principio que todo se trata de un juego, que alguna entidad superior y perversa los puso allí para divertirse, como en Gantz. Luego vemos que el incidente dura muchos años, demasiados para que sea un juego. Dicho elemento da paso a la explicación de las realidades alternas, de las cuales no hablaré porque sí es un spoiler muy grande que podría arruinar la película a quienes no la han visto, pero es un tópico muy interesante relacionado con nuestra facilidad para ser felices del que seguramente hablarle a futuro.

El final de la película da la explicación directa de lo que pasa y si bien muchas veces dejar un final abierto es recurrente en este tipo de historias, creo que aquí concretar y explicar qué es lo que pasa sí es la mejor opción. Aunque el final se extiende y explica un poco más de lo que era necesario, si se hubiera quedado en la parte sobre ser feliz o infeliz en nuestra vida hubiese sido perfecto.

A pesar de lo anterior hay ciertos elementos recurrentes en ambos incidente que el espectador podrá notar de inmediato y que permiten unir todo el rompecabezas. Estas recurrencias son: (1) que alguien sale herido por culpa de un error de otro personaje y (2) que un personaje siempre será ordenado y activo mientras que el otro pasará muy mal el tiempo encerrado en el circuito y terminará en un estado deplorable.

Ahora bien, este aspecto del orden me resultó muy interesante pues al final para mantener la rutina en una rueda de hámster que se repite infinitamente debemos mantener una mente y cuerpo activos, generarnos ciertas rutinas que nos mantengan ocupados día con día, aún si todos los días y lo que hay en ellos es siempre igual. Quienes generaron una rutina y mantuvieron un orden pudieron sobrellevar mejor el encierro, pero quienes no lo hicieron terminaron muy mal. Moverse física y emocionalmente es el secreto de la felicidad.

El difícil realmente caracterizar el género de esta película, pero si gustan de obras complejas sobre realidades alternas, paradojas donde el espacio se repite (porque el tiempo siempre avanza, al menos para los personajes) que sí den la explicación total al final pero a pesar de ello dejen la historia en suspenso, El Incidente es para ustedes. Yo personalmente confieso que Isaac Ezban se ha convertido en uno de mis directores mexicanos favoritos pues si bien sus historias retoman muchos de La Dimensión Desconocida, tienen su sello personal, te invitan a pesar y sobre todo te mantendrán pegado a la pantalla cada segundo. Una excelente recomendación para ver en este Día de Muertos, pues si el infierno es un lugar real, bien podría ser como esas escaleras que se repiten y en las cuales tendrás que estar por muchos años.

The Babadook

Título Original: The Babadook.
Género(s): Horror, Terror Psicológico, Thriller.
Director: Jennifer Kent.
Emisión: 2014.
Duración: 93 minutos.
Extras:

Había escuchado de The Babadook desde hace varios años y los comentarios que leí de la comunidad que gusta del terror eran generalmente positivos, por lo cual me intrigó bastante el verla, aunque no me había dado la oportunidad pues quería que fuera una de las reseñas para la época de Halloween y Día de Muertos, y a pesar de que había estado en mi lista de espera en Netflix desde hace más de dos años recién es que me decidí a verla y la verdad me gustó mucho.

Por lo que había leído muchos fan del Terror y el Horror la consideran como una de las mejores películas de los últimos años. Yo considero que es muy buena aunque no es Terror, vendría a ser Terror Psicológico o lo que en español puede considerarse un equivalente, Horror, ya que son los personajes quienes se aterrar a sí mismos, aunque eso dependerá de la interpretación final que cada persona de al filme.

La historia gira en torno a Amelia (Essie Davis) y Samuel (Noah Wiseman), madre e hijo quienes viven solos en su casa luego de que siete años antes el padre de Samuel muriera mientras llevaba a su esposa a dar a luz. Amelia parece no haber superado aún la pérdida de su esposo y Samuel muestra serios problemas de conducta que lo aíslan del resto de sus compañeros, además de que su agresión e irracional miedo a los monstros han hecho que abandone la escuela.

Amelia sufre la falta de sueño a causa de los terrores nocturnos de su hijo, pero todo empieza a agravarse cuando una noche ella lee una extraña historia a su hijo. El aparente cuento trata sobre un ente llamado Babadook, que entrará a su casa y aterrorizará a todos, y de quien no hay forma de escapar. Si el Babadook entra a la casa matará a todos. Desde ese momento Samuel sufre una crisis debido a su miedo, pero pronto su madre descubrirá que quizás no todo está dentro de la mente de su hijo.

La calidad técnica es muy buena, la música y el sonido ambiental se complementan perfectamente y los efectos están bastante bien, pues apelan más a la utilería y el maquillaje que a los efectos por computadora. Otro elemento básico aunado a la parte técnica y que tiene que ver directamente con la ambientación de terror es el manejo de la cromática. En el filme todo está en un tético todo de azules, un color frio que ayuda a generar esa sensación de vacío y soledad.

Las actuaciones son otro punto a su favor, pues si bien tenemos sólo a dos personajes principales, estos mantienen el peso de la trama perfectamente, sobre todo Noah Wiseman quien hace una excelente interpretación de un niño raro con problemas de conducta y un tanto descuidado. Honestamente esa inocencia que refleja su rostro aunado a ese aparente autismo en su actuar es lo que incrementan la atmósfera de miedo.

Un aspecto interesante y que considero es parte esencial de su éxito es la posibilidad que nos da la historia y el final de generar diversas interpretaciones y teorías. El que los fans puedan crear sus propias explicaciones permite que el universo de una película o serie se amplíe y enriquezca. Aquí tenemos principalmente dos teoría, la del monstruo como un ente real o la de que todo está en la mente de la madre y el niño. He leído algunas de las hipótesis de los fans y me parecen muy interesante, aunque no comentaré sobre ellas hoy para evitar hacer spoiler, pero sin duda es algo de lo que espero escribir más a profundidad muy pronto.

No obstante a las numerosas explicaciones que podemos darle al final de la historia, el filme tiene otros elementos clave que ya han demostrado funcionar exitosamente dentro de las obras de Horror y aunque sean ya una fórmula consolidad, The Babadook las usa de manera magistral. De hecho podríamos hacer la comparación del uso de dichos elementos con obras como Buenas Noches Mamá (2015) o las películas que integran el universo de El Conjuro (2013) que usan los mismos elementos.

Uno de los elementos básicos y más potentes del Horror es el vínculo madre-hijo, pues cuando son los hijos quienes sufren, las madres sufrirán un calvario espantoso con tal de ponerlos a salvo, o por el contrario, si es la mente de la madre la que está mal será ella el elemento de terror que ponga en peligro al niño. Cuando los infantes pierden la seguridad que las madres proporcionan es cuando el verdadero miedo empieza a generarse. El uso de niños es otro clásico del Terror y el Horror, sobre todo de ese último, pues ya sea que su inocencia haga más crudo su sufrimiento o que esa inocencia sea lo que enmascare su maldad, los niños siempre harán más sombría cualquier película de miedo.

La privación del suelo es otro de esos elementos y lo que nos permite optar por la teoría psicológica más que por la del monstruo real, pues la falta de sueño trastorna nuestra mente y es allí donde yacen los monstruos más terribles. El uso de imágenes fugaces y perturbadoras que buscan incomodar al espectador, muy al estilo de El Aro (2002), también las encontramos aquí.

Más de los elementos clásico usador por el Terror y el Horro y que podemos ver en este filme son el uso de insectos, el problema o pasado traumático (en este caso la muerte del padre), las complicaciones en la vida cotidiana (las dificultades económicas por las que están pasando), el poder de un objeto (el libro) y uno muy particular que es reflejo de nuestra sociedad machista, la mujer como ser vulnerable cuando no tiene a un hombre que la proteja, algo que puede dar para un buen análisis.

Sin duda una película grandiosa, que si bien parece que a muchos no les gustó y cuyo final pudo dejar insatisfechos a algunos (a mí me parece muy bueno justamente porque permite la especulación) es una excelente recomendación para ver a solas en la oscuridad de tu casa una noche lluviosa (así la vi yo de hecho). La película tampoco es que de mucho miedo, al menos no para quitarte el sueño, pero al no apostar por el sobresalto para espantarte, algo a lo que muchas obras del género recurren, hace que sea tu mente la que te adentre en la historia y te mantenga intrigado por lo que está pasado y, quién sabe, quizás hasta sí te llegues a asustar.

Voraz

Título Original: Grave.
Género(s): Terror, Thriller, Gore, Erótico.
Director: Julia Ducournau.
Emisión: 2016.
Duración: 99 minutos.
Extras:

Desde su estreno hace poco más de tres años Voraz (Raw en inglés) recibió una serie de alabadoras crítica entre los círculos especializados del cine de Terror y Horror, y a pesar de que yo también la catalogo dentro de esos géneros, creo que no pertenece totalmente, pues maneja una temática entre lo psicológico el body horror (sin ser tan visceral) e incluso por momentos parece un erotic-grotesque-nonsense, por sus escenas entre lo erótico y lo gore.

La historia tiene una buena calidad técnica, visualmente logra crear una atmósfera que en un principio parece de terror pero que luego da un vuelco brutal al sinsentido sangriento y letal en el que la inocencia parece ser devorada por un imparable deseo caníbal. La música es adecuada y aunque ambientan muy bien, es la parte visual la que atrapa más tu atención.

La historia gira en torno a Justine (Garance Mirillier) una inocente chica que acaba de ingresar a la universidad para estudiar veterinaria, al igual que su hermana y padres. La chica parece ser muy estudiosa y sus profesores la reconocen como alguien con mucha inteligencia, pero no es para nada extrovertida ni popular. Al iniciar las clases los alumnos de nuevo ingreso reciben una novatada, son sacados a media noche de sus dormitorios y llevados a un edificio oscuro donde se está realizando una fiesta. Al día siguiente, como parte del ritual de bienvenida son obligados a comer el órgano crudo de un animal, cosa que molesta a Justine pues su familia es de ideas vegetarianas, aunque no le queda otra más que participar.

Luego de comer la carne, Justine sufre una severa reacción alérgica, recibe atención médica y trata de seguir su vida normal entre las clases, la vida sexual de su compañero de cuarto gay, por quien se siente atraída y el severo trato que los alumnos veteranos dan a los de nuevo ingreso. Al parecer, toda la primera semana los novatos serán humillados por los mayores en cada oportunidad. Buscando la forma de lidiar con eso, busca ayuda con Alexia, su hermana mayor, quien no la ayuda del todo pues su forma de ser ha cambiado mucho desde que ingresó a la universidad, mientras que Justine sigue muy influenciada por las ideas vegetarianas y naturalistas de sus padres.

Al pasar de los días el apetito de Justine empieza a aumentar y contrariando todos sus ideales decide empezar a comer carne, pero su deseo por proteínas se hace cada vez más insaciable al grado de comer carne cruda a escondidas. Una noche, mientras su hermana la depilaba, un accidente corta el dedo de Alexia, quien se desmaya y queda desangrándose en el suelo, su hermana aterrada no sabe qué hacer, pero su apetito por carne la hace ir más allá y devorar el dedo de su hermana, abriendo la puerta a un lugar del que no habrá retorno, aunque no será la única, pues el deseo por carne humana viene de familia.

La película tiene algunas escenas sexuales no demasiado fuerte, aunque cuando se combinan con el deseo caníbal de Justine todo se torna más enfermo e incómodo. Las escenas gore son algo fuertes, pero nada que no puedan digerir quienes ya tengan algunas horas recorridas en el gore o ero-guro japonés. Aunque la atmósfera que se logra al mezclar todos esos elementos es lo que más me gustó, pues no llega ni a lo aterrador, ni a lo extremadamente visceral ni a lo insoportablemente incómodo, es un resultado ecléctico que sólo puedo describir como raro, pero en ocasiones hacerte sentir raro puede ser el objetivo del filme y este lo logra muy bien.

Hay algunos excesos e incoherencia que si no prestamos tanta atención pueden pasar desapercibidos y tampoco merman la calidad general de la película. Aunque lo que sí me pregunto es si en realidad serán así las novatadas en las escuelas europeas, sobre todo en los internados. Los pequeños giros argumentales se ven venir pero siguen siendo interesantes, y por mucho gore que hayan consumido quizás una o dos escenas les parezcan nauseabundas.

La película es una vertiginosa caída en la vorágine de la locura de una cálida e inocente niña, la típica cerebrito que no sale a fiestas ni ha tenido novio y que cambia todo eso por su deseo de carne (en un sentido literal, no sexual). Bien dicen que las mentes más brillantes tienen a los demonios más persuasivos, aunque aquí es más que nada una cuestión hereditaria. Sé que es un spoiler lo que acabo de decir pero se intuye desde la primera escena que va a ser así, sobre todo cuando ya sabes de qué va la película. Una gran recomendación para quienes gusten de películas raras y retorcidas, aunque más interesante sería mostrarla a alguien que no sepa nada al respecto.

Mimic

Título Original: Mimic.
Género(s): Ciencia Ficción / Biopunk, Terror, Thriller.
Director: Guillermo del Toro.
Emisión: 1997.
Duración: 106 minutos.
Extras:

Mimic fue quizás la primera película que puso en el mapa de los grandes directores de Ficción a Guillermo del Toro. Basada en el libro de Donald A. Wollheim, el filme nos sumerge en una terrorífica travesía para tratar de contener a unos insectos mutantes, con bien pensados toques de violencia y una atmósfera de Thriller policíaco que con seguridad te mantendrá al borde del asiendo desde los primeros minutos.

La calidad de filme es asombrosa, pues a pesar de hacer uso de efectos digitales estos no lucen artificiales en ningún momento, además de que los efectos prácticos y los modelos reales complementan el realismo de la obra. La música es muy de temática policiaca y genera ese ambiente de terror que la hace más lúgubre de lo que podría parecer en un principio. Las actuaciones están bien aunque los personajes en realidad no son tan sobresalientes. Finalmente, el aspecto mejor logrado son los escenarios, pues nos adentran de manera sublime en los laberínticos túneles del metro de Nueva York y nos sitúan en escenarios oscuros que nunca demeritan la calidad visual, por el contrario, ayudan a disimular mejor los efectos especiales.

La historia toma lugar en Manhattan, donde una desconocida enfermedad se ha propagado rápidamente entre los infantes. Cientos de niños mueren a diario y no parece haber esperanza de encontrar una cura ni una vacuna. Sin embargo, los científicos han identificado a los portadores y tienen un plan para controlar la epidemia. Al parecer son las cucarachas quienes esparcen el patógeno, así que con ayuda de la ingeniería genética, la entomóloga Susan Tyler (Mira Sorvino) ha creado a unos híbridos con ADN de termita y mantis. Los Judas, como han llamado al nuevo insecto, liberan una sustancia que aniquila por completo a las cucarachas.

Tres años después, la letal enfermedad ha sido erradicada y los niños pueden jugar en las calles nuevamente. Pero una extraña silueta merodea por los callejones atacando a los incautos que tengan la mala fortuna de toparse con ella. Susan ha formado una familia, se ha casado con el Dr. Peter Mann (Jeremy Northman) y pretenden tener un hijo, pero el descubrimiento fortuito de unos niños hace pensar a Susan que el haber liberado a los insectos pudo no haber sido una buena idea. Los Judas eran estériles y morirían en poco más de cien días, pero al parecer la prisa por curar la enfermedad evitó que pensaran en las consecuencias de manipular el ADN. Los insectos han mutado en enormes criaturas, tienen el tamaño de un humano, son sumamente inteligentes y más fuertes y rápidos que nosotros.

Susan, Peter, un policía de la estación del metro y otro par de personajes terminan perdidos en los tunes que se extienden bajo la ciudad. A sabiendas de que esas criaturas no deben llegar a la superficie buscan una forma para escapar y evitar que los cientos de insectos a punto de nacer invadan a la humanidad. Susan sabe que deben encontrar el nido y matar al Judas macho, pues al morir las criaturas no podrán reproducirse más, sin embargo, su prioridad es mantenerse con vida mientras buscan como regresar a la superficie.

Si bien la historia no deja de ser la premisa básica del Biopunk, una especie creada por los humanos mediante la manipulación del ADN que escapa de su control, está contada de una forma que te cautiva al instante, pues si bien menciona cuestiones morales sobre manipular el ADN de otras especies, rápidamente se centra en la acción y la masacre que las criaturas desatan. Además de que retoma un error que la humanidad ha cometido desde hace mucho, la introducción de una especie ajena para que extermine una plaga, convirtiéndose aquella solución en la nueva plaga.

Como menciona uno de los personajes: “el mundo es un gran laboratorio” y aquellos seres de quienes tenías total control en un laboratorio responderán de manera inesperada en otro tipo de condiciones. Ya lo dijo el propio Ian Malcolm: “la vida se abre camino”. Sólo que esta vez, la nueva forma de vida tiene la capacidad para exterminarnos, bueno, de hecho casi siempre pasa así en el Biopunk.

El desarrollo de la historia es muy de la vieja escuela, pues va mostrando al monstruo poco a poco en la primera mitad del filme para después regalarnos encuentros de frente con las grotescas y voraces criaturas. Al principio la película parece como una obra policiaca y de hecho mantiene ese suspenso todo el tiempo, lo que ayuda a la ambientación. El final es algo débil y le resta un poco de gloria a las criaturas, pero la tensión que mantiene durante el resto de la obra compensa muy bien un final obvio.

La crítica inherente a los peligros de manipular la vida y el hecho de que ésta nunca estará por completo bajo nuestro control está allí como en toda obra Biopunk que se digne de serlo y de hecho me gusta mucho cómo es manejado todo este aspecto ético sobre si es o no correcto alterar la naturaleza para salvar a personas de una enfermedad. Constantemente la protagonista se cuestiona sobre si fue correcto crear al insecto, pero la trama no se enfoca en eso y da paso a lo que nos interesa, la acción y las criaturas.

La obra es una excelente recomendación para verla en Día de Brujas, sobre todo por apelar a uno de los miedos más ancestral de muchos humanos, los insectos, ya sean cucarachas, arañas, abejas u hormigas las personas siempre temerán que estos diminutos seres adquieran tamaños descomunales y amenacen su existencia. Además de que es un perfecto ejemplo de que, además de la Fantasía, Guillermo del Toro también lo hace bien con los géneros de miedo y sin dudad es uno de los clásicos de su repertorio que no te puedes perder si eres fan del director mexicano. Por cierto, dos secuelas se lanzaron directamente a DVD (Mimic 2 y Mimic 3) pero han recibido malas críticas y no considero recomendable verlas, al menos yo no creo hacerlo.

Ghost Hound

Título Original: 神霊狩 (Gôsuto Haundo).
Género(s): Sobrenatural, Terror, Thriller, Psicológico, Biopunk.
Director: Ryûtarô Nakamura.
Estudio: Production I.G.
Emisión: Octubre 2007 – Marzo 2008.
Duración: 22 episodios.
Extras:

Creada por Masamune Shirow (Ghost in the Shell) y dirigida por Ryûtarô Nakamura (SE Lain), Ghost Hound es una extraña y rara serie sobre fenómenos paranormales que por momentos parece ser demasiado compleja, pero que lamentablemente nunca explota al máximo su potencial. A pesar de que las personas relacionadas con su producción tienen en su haber series de culto, esta obra no logra estar a la misma altura.

La calidad es buena y el diseño de personajes es agradable y resulta fresco, sobre todo si están un poco hartos de los diseños genéricos del anime actual. La animación es agradable, los escenarios cumplen y los espectros, pese a estar lejos de ser tenebrosos, tampoco están tan mal. Lo más destacable y que es de reconocer es la grandiosa ambientación que genera la banda sonora. Muchas veces la historia es algo confusa y no sabes si intenta dar miedo o confundirte, pero la música ambiental sin duda logra generar ese suspenso que requiere cada escena.

La historia gira en torno a Tarô Komori, un chico de 14 años que sufre narcolepsia y otros traumas derivados de un secuestro que sufrió cuando niño. Incidente en el cual su hermana mayor falleció y dejó igualmente trastornada a su madre. Tarô sufre una serie de experiencias extracorpóreas, en las que su mente abandona su cuerpo y viaja al reino de los espíritus. Tarô es atendido por un psicólogo que viene desde Tokio, quien intenta hipnosis para ayudarle a recuperar algunas memorias perdidas.

Makoto Ôgami, es un compañero de clases con quien Tarô tiene problemas ya que en el pasado su padre fue acusado de participar en el secuestro, motivo por el que algunos creen se suicidó. Masayuki Nakajima, otro compañero recién transferido, enfrenta a ambos chico y los convence de ir al lugar donde mantuvieron retenidos a Tarô y a su hermana a fin de averiguar si el padre de Makoto estuvo implicado. Los tres chicos viajan hasta ese lugar donde sufre una experiencia extracorpórea y descubren que la presa es el lugar donde vive los espíritus. A partir de ese momento una serie de eventos sobrenaturales empiezan a afectar a diversos habitantes de la región.

La serie no es como tal una historia de fantasmas y terror, es más un Thriller lleno de suspenso en el que se abordan temas sobre religión y cuestiones folclóricas japonesas, pero también juguetea con el fenómeno ovni y la manipulación genética. El padre de Masayuki es el jefe de una planta de bioingeniería que recién se asentó en el pueblo de Suiten, donde transcurre la historia. En dicha planta crean bioides, seres orgánicos sin vida que son usados para generar órganos humanos para trasplantes.

La historia combina los fenómenos sobrenaturales con un mensaje biopunk sobre la manipulación genética, y también el fanatismo religioso y los secuestros que ocurrieron en Suiten años atrás. Tengo que aceptar que la premisa es muy buena, pues en esencia los fenómenos paranormales ocurren a causa del desequilibrio generado por la creación de vida artificial. Lo bioides no estaban vivo según la definición de vida de la biología, pero poseían un espíritu; cuando los espíritus naturales y los artificiales  entraron en conflicto fue que empezaron a suceder todos los fenómenos extraños.

La serie es compleja pero no como para rompernos la cabeza. Sí hay que prestar mucha atención a los diálogos porque si nos perdemos alguno puede que después no entendamos por qué acurren las cosas. El halo de misterios me agradó y ese jugueteo con el terror puede que a muchos no les guste, ya que no logra se totalmente contundente con ninguno de sus género. Sin embargo, su principal problema es que tiene demasiados elementos y se restan peso e importancia entre ellos.

Creo que la serie pudo haber sido maravillosa si se hubiese centrado sólo en un par de elementos específicos: el biopunk y los secuestros de niños, la religión de Ôgami y los espíritus, el aspecto psicológico de los traumas y las breves alusiones a ovnis, en fin, cualquier combinación con no más de tres elementos hubiera generado una historia más sólida, pero aquí ninguno de esos elementos logra destacar y algunos incluso son relegados para la parte final. A pesar de ello la serie es interesante, aunque algo lenta, y si bien no engancha desde el primer capítulo ni es de terror como tal, resulta una opción diferente si están cansados de ver anime genérico.

Terror in Resonance

Título Original: 残響のテロル (Zankyou no Teroru).
Género(s): Meitantei, Thriller, Drama.
Director: Shinichiro Watanabe.
Estudio: MAPPA.
Emisión: Julio – Septiembre de 2014.
Duración: 11 Episodios.
Extras:

Dirigida por el reconocido Shinichiro Watanabe, quien ha trabajado en obras tan famosas como Cowboy Bebop, Samurai Champloo, The Animatrix, entre muchas otras, Terror in Resonance es una trepidante y compleja serie sobre terrorismo, detectives y proyectos gubernamentales secretos cuyo desarrollo y constante misterio te mantendrán pegado a la pantalla desde el primer episodio.

La calidad general es muy buena, la animación es fluida y con un buen grado de detalle, lo que se ve reflejado en las fluidas escenas de acción. El diseño de los personajes no está tan estereotipado y el desarrollo de sus personalidades y habilidades es interesante, aunque un par de ellos que quedan un poco flojos y no logran el impacto que podrían haber logrado. Finalmente, la música y los escenarios están más que bien y ambos logran una buena ambientación.

La historia gira en torno a dos misteriosos chicos llamados Nueve y Doce. En un inicio no se explica su historia ni motivaciones pero se puede inferir que fueron parte de algún experimento. Ambos son sumamente inteligentes y diestros en el manejo de vehículos, tecnología, informática y explosivos. Con sus habilidades superiores planean un atentado a la ciudad de Tokio y dejan pistas a la policía bajo el nombre de Esfinge.

Mientras preparan todo para su primer atentado, son casualmente descubiertos por Lisa Mishima, una compañera de la escuela a la cual asisten y que tiene problemas de depresión. Doce le dice a la chica que tiene dos opciones, volverse cómplice o morir en la explosión, Lisa decide salvar su vida y termina involucrada en los ataques terroristas. A la par de la historia personal de los chicos, vemos como el detective Shibazaki trata de descifrar las pistas que deja Esfinge para evitar más atentados, mientras descubre la razón detrás de las atroces acciones de los chicos. Por su parte, Cinco, una joven ex compañera de Nueve y Doce, ayuda al gobierno estadounidense a atrapar a los terroristas y encubrir los secretos que Shibazaki está por revelar.

La serie es intensa en todo momento y te engancha desde el primer capítulo, pues desde un inicio va generando un trasfondo cada vez más complejo y misterioso. Sin embargo, más allá de la trama general, el hecho de que apele a la inteligencia del espectador y le haga tratar de unir los cabos sueltos por su cuenta es un plus que cada vez vemos menos en las series genéricas que abunda hoy en día. Sin olvidar los bien planeados que están todos los movimientos de los terroristas, el esfuerzo que hacen los detectives por encontrarlos y las jugadas y contrajugadas entre Esfinge y Cinco.

En imposible no hacer una comparación con Death Note, sobre todo cuando Cinco entra a escena y se inicia un duelo de intelectos. Afortunadamente la serie logra alejarse lo suficiente para no copiarle. Una excelente recomendación para quien guste de las series de detectives con argumentos complejos y un trasfondo que el espectador debe ir uniendo capítulo a capítulo.

Misery

Misery (1)

Título Original: Misery.
Género(s): Terror, Thriller, Suspence.
Director: Rob Reiner.
Emisión: 1990.
Duración: 107 minutos.
Extras:

Basada en la novela homónima de Stephen King, Misery es una grandiosa película de terror y suspenso que mantiene al espectador al borde del asiento en todo momento. La película logra asustarnos, sorprendernos y mantenernos a la expectativa sin la necesidad de tener que recurrir a la violencia explícita ni a las escenas sorpresivas que inundan la industria cinematográfica hoy en día. Con ingenio, inteligencia y un argumento lo suficientemente sólido la historia se mete en tu mente y te hace sentir temor sin recurrir a un gran despliegue visual.

Si bien el filme se basa en la novela, hay algunas sutiles diferencias entre ambas (que no mencionaremos aquí para evitar spoilers), pero como ha ocurrido con muchas otras novelas de Stephen King que han sido llevadas a la pantalla grande, la calidad de los argumentos y la excelente actuación de los actores la han llevado a convertirse en una película de culto para la cultura pop y principalmente para los fan de este género.

Misery (7)

La historia gira en torno a Paul Sheldon, un afamado escritor famoso por crear la saga de Misery. Un día, al salir de las cabañas donde se encerraba a escribir, es alcanzado por una tormenta de nieve y su carro sufre un accidente. Para su fortuna, es rescatado por Annie Wilkes, una enfermera que casualmente es fan de sus libros. Annie idolatra a Shendon a un nivel casi enfermizo y hace todo por ayudarlo, lo lleva a su casa, cura sus heridas y lo alimenta mientras está convaleciente. Como forma de agradecimiento, Sheldon permite que Annie lea el manuscrito de su más reciente novela, pero el uso de palabras altisonantes la molesta y le provoca un ataque de ira.

La inestabilidad emocional en Annie se hace evidente cuando al leer el final de la saga de Misery explota contra el autor por haber matado al personaje principal, obligándolo a quemar su nuevo libro y a escribir una continuación de su saga favorita. A partir de ese momento Paul pasa de ser un invitado convaleciente a un rehén que es obligado a escribir bajo presión mientras es presa de infames y brutales actos de tortura. Sheldon intenta varias veces escapar pero sin éxito.

Misery (4)

En un principio el filme podría parecer de esas películas viejas lentas y aburridas, pero no es así, la acción es constante pese a no ser trepidante como se acostumbra actualmente, la actuación es sobresaliente por parte de los actores, sobre todo por parte de Annie (Kathy Bates), cuya actuación le valió el Oscar. Los elementos que van develando el trasfondo personal de la enfermera están distribuidos de manera perfecta y aunados a su impredecible actuar generan una tensión constante en el espectador que es difícil de encontrar en las películas actuales que sólo apuestan por los sustos momentáneos.

El único punto débil es el paso del fanatismo a la obsesión por parte de la enfermera, pero luego de conocer un poco sobre su pasado termina por ser aceptable. Y justamente este es uno de los puntos más críticos de la película, pues hace énfasis en cómo la idolatría y el fanatismo por algo o alguien puede escalar a niveles enfermizos que resultan peligrosos. La obsesión que Annie tenía con la novela y el escritor se debía a que eran un medio para escapar de la realidad que tanto detestaba, por eso, cuando Sheldon mata al personaje principal, Annie se siente desprotegida pues aquello que era su medio de evasión había llegado a su fin. Similar a lo que pasa cuando privamos a un adicto de su droga.

Misery (5)

Otro elemento de crítica social que me encantó y que puede pasar desapercibido por la mayoría de espectadores es la crítica al fenómeno de las sagas, tanto en el ámbito cinematográfico como en el literario, sobre todo en la actualidad donde ambos van muy de la mano; el cine depende de la novelas para tener buenas historias y las novelas dependen del éxito de su adaptación cinematográfica para incrementar sus ventas. Esa masificación y excesiva necesidad de consumo han provocado dos cosas, la primera es que los creadores desarrollen continuaciones que la mayoría de las veces no son coherentes ni están a la altura de la obra original, y la segunda es la producción de desenlaces complacientes con una audiencia que quiere más y no soportaría la idea de perder a sus personajes principales, en lugar de dar por terminada una obra en el momento correcto; por eso los libros de G. R. R. Martin generan controversia, pues mata cuando se tiene que matar sin importar la relevancia del personaje.

Tanto la novela como la película son excelentes, sobre todo en el desarrollo del terror y el suspenso, pero también en la crítica social que hacen al extremo apego y a la producción de nuevas partes que simplemente buscan satisfacen la insaciable necesidad del consumidor en lugar ampliar la obra original. Misery se ha convertido en un elemento tan icónico de la cultura pop que ha sido parodiada, mencionada o aludida en muchas obras recientes. Uno de los ejemplos que más me gusta es en capítulo de La Casa de los Dibujos en donde Clara mantiene enfermo a Mueble O’Algo para seguir cuidándolo y parecer una buena persona. Sin duda un clásico que no se pueden perder sean fans o no del género.