Inferno Cop

Título Original: インフェルノコップ (Inferno Koppu).
Género(s): Comedia, Ciencia Ficción, Sobrenatural.
Director: Akira Amemiya y Hiroyuki Imaishi.
Estudio: Trigger, CoMix Wave Film.
Emisión: 2012-2013.
Duración: 13 episodios.
Extras:

El estudio Trigger nos tiene acostumbrados a series originales que rompen con el estándar del anime comercial que impera hoy en día. Desde sus más famosas obras como Little Witch Academia o Kil la Kill, hasta historias realmente raras pero divertidas como Luluco. Inferno Cop pertenece a este segundo grupo, pues nos muestra una historia completamente descabellada, inverosímil, exageradísima pero muy divertida.

El estilo de animación es lo primero que destaca, pues además de que los capítulos son muy cortos y tienen diferente duración, entre dos y doce minutos, el que los personajes sean simples recortes que no se mueven lo hace aún más original. Todos los personajes parecen ilustraciones de cómic que alguien recortó en Photoshop y empezó a mover sobre escenarios que también parece salidos de una tira cómica, muy experimental para mi gusto pero divertido. Los únicos elementos realmente animados son las explosiones.

Dicho estilo de animación a mí me pareció bastante gracioso, pues me recordó a esos luchadores de plástico que suelen vender en los tianguis mexicanos que no se mueven pero que les han regalado varias horas de diversión a muchos niños. Aquí es un poco similar, todos los personajes tienen sólo una pose y ni siquiera mueven la boca cuando hablan, pero eso le da un toque de cine Serie B, de eso que antiguamente se llamaba Grindhouse, pero en anime. Y tampoco debemos olvidar la música que es fabulosa y le va muy bien a la obra.

La historia toma lugar en una ciudad donde la policía es completamente incompetente y los maleantes hacen lo que quieren, pero para fortuna de Jack Knife Edge Town un policía salido del mismísimo infierno está dispuesto a hacer lo que sea para impartir justicia, Inferno Cop. El policía del infierno no sólo quiere atrapar criminales, sino vengar la muerte de su familia a manos de una organización de maleantes que buscan apoderarse del mundo llamada Souther Cross.

Como podemos ver, la premisa es muy simple, aunque rápidamente escala a cosas totalmente descabelladas y súper exageradas sumamente hilarantes. Inferno Cop me recuerda a Judge Dredd, Souther Cross es como una mezcla de la Patrulla Roja de Dragon Ball y los malos del juego Metal Slug, mientras que los elementos disparatados que vemos y la forma en que la historia pasa de una cosa sin sentido a otra aún más rara es similar a lo que vemos en películas como Kung Fury o Turbo Kid. Con un humor que no es para todos pero a quienes les guste lo van a disfrutar mucho.

Los villanos son bastante inverosímiles, pero justo son esas exageraciones las que los hacen divertidos. Además de los villanos hay otros elementos geniales, como que Inferno Cop hace un salto en el tiempo de 2012 a 2087, es modificado al estilo Robocop, trata de sobrevivir a un apocalipsis zombi, se enfrenta Mecha Cop, un robot del futuro enviado para asesinarlo (como en Terminator), ambos viajan al pasado y se enfrenta a dinosaurios con nombres complicadísimos, hacen enojar al mismo Dios en persona y enfrentan su ira, llegan al infierno, Inferno Cop regresa al plano terrenal y conoce a un nuevo compañero, viajan a Egipto, pelean contra momias al estilo de Mario Bros, regresa a su ciudad natal que es atacada por Xenomorfos, compite en una carrera de la muerte como en Death Race y desata el tercer fin del mundo, similar al Tercer Impacto en The End of Evangelion.

La serie escala muy rápido de un policía con poderes del infierno que lucha contra el crimen y busca venganza a un policía con poderes del infierno capaz de desatar el Tercer Impacto y llevar a cabo el Proyecto de Instrumentalización Humana. Me encanta que Trigger siempre ha sido muy autorreferente y en esta ocasión además de los guiños a muchas obras de Hollywood y del cine independiente Serie B, hace referencia a sus propios origines, recordemos que el estudio se formó con antiguos integrantes de Gainax.

La serie es muy buena, se ve en una tarde pues los trece capítulos duran menos de una hora y sin duda te harán reír, ya sea por su inusual estilo de animación que intenta lucir chafa a propósito, su comedia exagerada, las referencia a obras de la cultura pop y del anime o por la forma en que pasa de un tema o enemigo a otro tan rápido que resulta tonto pero divertido. Una gran recomendación para los fans de este estudio y para quienes guste de este tipo de obras cuyo humor está fuera del canon.

Hermelinda Linda 2

Título Original: Agente Especial 0013.
Género(s): Comedia, Sobrenatural, Sátira.
Director: Julio Aldama.
Emisión: 1986.
Duración: 90 minutos.
Extras:

Siendo la reseña de la primera película de Hermelinda Linda una de las más visitadas en el blog desde su publicación, tenía el pendiente desde hace un par de años de hablar de la segunda parte, y qué mejor que el día de los Fieles Difuntos para reseñarla y dar por concluido este pequeño especial de recomendación de terror en honor al Día de Muertos.

De la parte técnica no hay mucho que decir, mantiene los mismos estándares en cuanto a calidad que la primera entrega, en una época en la que el cine nacional venía ya en decadencia y el cine de oro había dado paso al cine de ficheras y el video home. No obstante, para las intenciones del filme tiene una calidad aceptable, pues tampoco apela a ser una obra que se destaque por eso. En la parte musical sobresale un poco más con algunas interesantes interpretaciones de las canciones brujeriles en voz de Evita Muñoz.

Un aspecto interesante es que vemos de regreso a todos los personajes interpretados por los mismos actores. Vemos a Irma y Blancanieves hacer segunda a su amiga bruja, a Nana Chole exigir que la dejen dormir, a la sensual Arlen, a Apolinar el panteonero y a un grupo de bondojianos dispuestos a defender a capa y espada a su bruja favorita. Sin olvidar la presencia del cuerpo de la ley y de alguno que otro ricachón que busca los remedios y curaciones en casa de la egresada de la universidad de brujas de Transilvania.

En esta ocasión Hermelinda es reclutada por la policía para ayudarlos a buscar un invaluable artefacto que es capaz de hacer detonar los misiles nucleares desde cualquier lugar. La oriunda de la Bondojia se convierte pues es una agente encubierta que deberá infiltrarse en la embajada de Cracovia para investigar dónde podrá estar aquel aparato.

Mientras Hermelinda y sus compañeras brujas se mezclan con la crema y nata de los mandatarios, representantes de los países más poderosos discuten sobre quién adquirirá el artefacto a los japoneses. Así, estadounidenses, soviéticos y árabes buscan adquirir aquella preciada arma para sus naciones. Sin embargo, las cosas se salen de control y dicho artilugio termina en las manos de Hermelinda, quien lo oculta para que no caiga en poder de alguien malvado.

La noticia de que la bruja tiene el preciado objeto llega a oídos de los interesados, quienes inician una surte de fallidos intentos por recuperarlo. Los árabes contratan a una bruja nigeriana para combatir magia con magia, mientras que los soviéticos hacen lo mismo y buscan a una hechicera que logra hacer que Hermelinda se las vea negras, pues mermar los poderes de la bondojiana  con ayuda de un satélite.

La mejor parte es justamente cuando Hermelinda se enfrenta a su contraparte europea, que además debemos decir era socialista (mostrando esa visión capitalista de occidente que intenta hacer ver a las otras formas de gobierno como los malos de siempre). La camarada bruja choca las escobas en contra de la comadre Hermelinda y sólo la mejor logrará el triunfo en una fabulosa, pintoresca y tropical batalla mágica.

Si bien la historia tiene incoherencias, éstas más que resultar molestas son hasta chuscas. Lo que sí merma un poco la calidad es que hay mucho menos sátira política en comparación con la primera película, que resulta magistral en este aspecto. Aquí la parte política que llegamos a ver es desde una perspectiva completamente estereotipada, sobre todo de índole internacional, aunque no deja de haber referencias a los priistas recalcitrantes ni tampoco una breve pero interesante mención sobre la diversidad sexual y el poder.

Los rusos y los árabes son mostrados aquí como los malos clásicos de una época posterior a la Guerra Fría, donde los norteamericanos se habían encargado de que el mundo occidental los considerara unos terroristas. Los chistes a la diversidad racial, para estándares actuales donde todo siempre ofende a alguien, sin son totalmente estereotipados, con chistes un poco de mal gusto con un dejo de xenofobia, pero que para esos años no implicaban un agravio tan grande a los extranjeros.

Las largas y sobreactuadas escenas de peleas y los musicales eran frecuentes en el cine nacional de las décadas de los 70 y 80, que para la forma de hacer cine actualmente estaría completamente de más pues no aportan nada a la historia. Pero a pesar de esos pequeños defectos, más propios de la brecha generacional que de otra cosa, la película es buena, divertida y nos da cuenta de un México pobre y vejado por la corrupción del rico y del político, exacerbado además por la incompetencia del burócrata y del servidor público, que lamentablemente no ha cambiado mucho en estos últimos treinta años.

Los Cazafantasmas

Título Original: Ghostbusters.
Género(s): Sobrenatural, Ciencia Ficción, Comedia.
Director: Ivan Reitman.
Emisión: 1984.
Duración: 107 minutos.
Extras: Los Cazafantasmas II, Los Cazafantasmas (2016).

Si pensamos en uno los más grandes clásicos del cine de ciencia ficción que los ochenta nos regalaron y que se convirtió rápidamente en uno de los íconos más reconocidos de la cultura pop, seguramente llegará a nuestra mente Los Cazafantasmas, unos de los blockbuster más exitosos de la historia, tanto que no sólo le garantizó una secuela, sino una divertida serie animada, Los Verdaderos Cazafantasmas.

La serie cuenta con una formidable banda sonora y una de las canciones más emblemáticas del séptimo arte, aquella grandiosa y rítmica interpretación del tema principal por parte de Ray Parker Jr. es aún hoy un tema que cualquier persona nacida antes de este siglo es capaz de reconocer. En lo que respecta a los efectos estos son igualmente maravillosos, la parte digitale ya se ven muy vieja y decadente para los estándares de la actualidad, pero los efectos prácticos con utilería, maquetas, prostéticos y demás parafernalia siguen luciendo muy bien, y como ustedes saben son el tipo de efectos que a mí más me gustan, muy por encima del CGI.

La historia inicia cuando tres científicos son despedidos de la universidad donde estaban becados porque la administración considera que sus investigaciones sobre los fenómenos paranormales no son rigurosas ni tienen verdadero carácter científico. Sin presupuesto, trabajo ni un lugar donde seguir sus experimentos, los profesores Peter Venkman (Bill Murray), Ray Stantz (Dan Aykrod) y Egon Spegler (Harold Ramis) se ven en la necesidad de hipotecar sus casas para poder solventar los gastos. Con el dinero de la hipoteca logran rentar un edificio, contratar a Janine Melnitz (Annie Potts) una muy despreocupada secretaria y abrir su propia empresa de cazafantasmas, encargada de solucionar cualquier fenómeno paranormal.

Para la fortuna de los tres, un aumento en la actividad ectoplásmica incrementa la aparición de fantasmas, por lo que sus servicios empiezan a ser ampliamente solicitados en toda la ciudad, tanto que se convierten en reconocidas figuras públicas y se ven en la necesidad de contratar a un nuevo integrante para ayudarles con el trabajo, es así como Winston Zeddemore se convierte en el cuatro cazafantasmas. La empresa parece ir bien hasta que un funcionario del gobierno acusa a los cazafantasmas de atentar contra la salud pública y libera a todos los fantasmas provocando un caos.

No obstante, los pequeños fantasmas no son el problema, sino la verdadera razón del incremento en la actividad paranormal. Tal parece que el edificio donde vive Dana Barret (Sigourney Weaver), primera clienta de los cazafantasmas, fue construido como un medio para invocar a una entidad maligna llama Goze, quien transforma a Dana y a su vecino Louis Tully (Rick Moranis) en bestias que abrirán el portal para su regreso. La entidad hace su aparición y deja que los cazafantamas elijan la forma del monstruo que provocará su fin, es así como aparece el hombre de malvavisco.

Es difícil decir algo nuevo sobre esta famosa película, a casi 35 años de su estreno es sin duda una de las obras cinematográficas más reseñadas y comentadas de la historia, sobre todo por el impacto que aún tiene en la cultura pop, desde la canción principal hasta elementos de utilería como los rayos de protones, las trampas o el famoso Cadillac ambulancia, sin olvida los crossover y todo el merchandising asociado. Estoy seguro que muchos jugamos de niños a atrapar fantasmas con una mochila en la espalda y algún tubo o manguera como arma.

El mostrar a los fantasmas desde un lado cómico es otro de los factores que la hacen icónica. Además del cinismo de algunos de sus personajes, sobre todo de Pete Venkman, quien a pesar de cazarfantasmas es bastante escéptico, o el hecho de que científicos de verdad realicen investigaciones sobre fenómenos paranormales, algo totalmente opuesto a lo que la ciencia real aceptaría. Y claro, la irreverencia religiosa que logra vislumbrarse en algunas escenas.

El desarrollo de la historia es otro elemento que favoreció su éxito, no porque sea algo original, sino por retomar la fórmula del blockbuster: ir directo al grano. Una vez que los tres protagonistas son corridos de la universidad pasan sólo unos minutos para que sean reconocidos por su trabajo en el ámbito paranormal, todo pasa muy rápido y va directo a la acción. A mí me hubiese gustado que se explicara más su tecnología, pues de repente en una escena ya tienen sus rayos de protones, sus trampas y su unidad contenedora y nunca supimos cómo las crearon. Aunque bueno, dejar eso sin respuesta supongo que es parte de la magia de la película.

El cast también es un factor fundamental en el éxito del filme, pues cuenta con la actuación de personalidades que gozaban de mucha fama en las décadas de 1980 y 1990. Bill Murray era muy reconocido en esos años, Sigourney Weaver ya había hecho Alien y a Rick Moranis quizás los ubiquen más por películas como Querida, encogí a los niños (1989) o Los Picapiedra (1994).

El hecho de que la película no profundice en muchos aspectos, vaya rápido a la acción, mantenga todo siempre en un tono de comedia y el renombre que los actores le dieron son sin duda los elementos que la hacen grandiosa. Es un clásico justamente por ser tan simple, pues lo que importa es divertirse. Una película obligada para todo cinéfilo.

El niño y la bestia

Título Original: バケモノの子 (Bakemono no Ko).
Género(s): Fantasía, Sobrenatural, Drama.
Director: Mamoru Hosoda.
Estudio: Studio Chizu.
Emisión: 2015.
Duración: 120 minutos.
Extras:

Mamoru Hosoda es uno de mis directores de anime favoritos desde que vi Tokikake, ahora con El niño y la bestia reafirmo por qué me gustan tanto sus películas, pues esa mezcla de mundos fantásticos, hermosos escenarios, drama y aventura junto con un trasfondo que o bien reflejan la vida moderna pero rural de Japón, o bien lo hacen de su folclor y tradiciones más ancestrales.

Bekemono no Ko es hasta ahora mi película favorita de este director a nivel visual, pues tan sólo el poder ver todo lo que nos muestra en pantalla es un verdadero deleite, algo que no había experimentado desde hace mucho y que sólo podría compáralo con los escenarios de Ghibli o el extremo detalle de obras como Tekkonkinkreet. Además de la animación tenemos una historia increíble y una banda sonora formidable.

La calidad de animación es impresionante como ya mencioné, los escenarios urbanos son una belleza pues muestran una enorme cantidad de elementos y detalles que nunca generan contaminación visual. Hay momentos en los que la calidad de los escenarios es tan realista que bien podríamos estar viendo una fotografía tomada en las calles de Shibuya. Pero no sólo es la urbe nipona la que destaca en su recreación, sino la construcción del mundo de las bestias, sobre todo la ciudad de Jutengai y su mercado que con tan sólo verlo uno puede inferir que ese mundo está lleno de historia, tradición y mucho folclor. Sin olvidar que las escenas de acción son increíbles.

En cuanto a la construcción de personajes, ésta también me gustó mucho. A nivel visual su diseño es simple, lo que contrasta con el nivel de detalle de los escenarios pero resulta totalmente congruente con el estilo característico de Hosoda, el cual se ha convertido en su sello particular. Las personalidades también son interesantes, pues si bien todas caen en los típicos clichés, logran crecer y no se quedan estancadas. Ren y Kumatetsu, los protagonistas, son los típicos personajes Shônen, fuertes y obstinados, y el villano en cuestión surge del típico trauma de la infancia por ser diferente.

Si la parte visual es impresionante la banda sonora no que queda atrás. Todas las canciones son muy buenas, sumamente agradables y aportan muchísimo a la ambientación, desde las partes cómicas y llenas de emoción y venturas, hasta las partes más sombrías y tristes. Todos los elementos en su conjunción hacen de esta obra una verdadera obra de arte. Y si en la parte técnica es buena, la historia es igualmente sobresaliente.

La historia gira en torno a Ren, un niño de nueve años que se quedó huérfano por parte de su madre y cómo sus padres se habían divorciado la familia materna se quedó con la custodia del chico pues al ser el único varón estaba destinado a ser el heredero del clan. Ren, abandonado por su padre y ante la frialdad de su familia adoptiva decide escapar y empieza a vagar por las calles de Shibuya.

En otro mundo, uno ajeno al nuestro y oculto, viven las bestias, seres con apariencia de animales antropomorfizados que tienen la capacidad de trascender y alcanzar la divinidad convirtiéndose en dioses. En la ciudad de Juntengai, el líder ha decidido que es momento de retirarse y trascender, para ello necesita un sucesor. Dos bestias se disputan el cargo, el noble y respetado Iozen, padre de dos chicos y maestro de muchos discípulos, y Kumatetsu, un necio y arrogante oso que si bien es fuerte no tiene la personalidad para ser líder. Ambos deben enfrentarse para ganar el puesto, pero antes de que la batalla ocurra Kumatetsu deberá encontrar un aprendiz y aprender a ser el guía que un verdadero líder debe ser.

Desesperado porque ninguno de sus pupilos soporta el trato que les da, Kumatetsu decide que está dispuesto a aceptar a un humano como aprendiz sin con ello puede entrar a la contienda contra Iozen. Mientras caminaba por las calles de Shibuya encuentra a Ren llorando en el suelo y le ofrece ser su maestro, sin saber realmente cómo, Ren logra seguir ha Kumatetsu hasta Jutengai e inicia así su camino como el aprendiz de una bestia.

Esa parte mitología y folclórica de dos mundos totalmente separados pero al mismo tiempo influenciados el uno por el otro me gustó mucho, aunque no es algo novedoso en el cine en esta ocasión la hermosa construcción de ese otro mundo y todos los aspectos culturales vertidos en él me fascinaron. Jutengai era un pueblo vibrante, con tradiciones, costumbres e historia, tanto o más ricas que el mundo humano. La razón de mantener separados ambos mundos era porque los humanos pueden llegar a albergar tal odio en su corazón que podrían terminar consumidos por la oscuridad.

Ren, al convertirse en aprendiz de Kumatetsu, fue visto en un inicio como alguien despreciable, al ser un humano no tenía las habilidades innatas de las bestias, pero tenía una formidable capacidad para aprender. Pero más que la existencia de dos mundos y la parte fantástica, lo que en verdad es importante es ver el crecimiento que tanto Ren como su maestro tuvieron al aprender el uno del otro, esa relación de maestro-aprendiz trascendió a tal grado que bien podría compararse con la de padre e hijo.

En todo el filme hay un evidente mensaje sobre la labor docente, pues nos demuestra que un buen maestro es aquel que tiene la habilidad y sencillez para aceptar que puede aprender más de los alumnos que ellos de él. Antes de tomar a Ren como aprendiz nadie quería entrenar con Kumatetsu, pero luego de ver lo fuerte que el humano se había vuelto todos quisieron ser sus aprendices. Una entrañable relación entre un maestro y su discípulo es aquella en la que ambos crezcan a la par, enseñar no sirve de nada si al final del curso el único que aprendió y mejoró sus habilidades fue el alumno.

Sin duda, una obra magnifica, con un maravilloso mensaje sobre el valor de los lazos afectivos en la enseñanza y la forma en que ésta puede hacernos mejores personas. Una recomendación obligada pues tiene los elementos para atrapar a cualquiera, acción, peleas, un mundo fantástico lleno de bestias, folclor, poderes, drama, un muy leve toque de romance y una entrañable historia sobre la relación de un maestro y su alumno.

Interviews with monster girls

Título Original: 亜人ちゃんは語りたい (Demi-chan wa Kataritai).
Género(s): Comedia, drama, sobrenatural.
Director: Ryô Andô.
Estudio: A-1 Pictures.
Emisión: 2017.
Duración: 13 episodios.
Extras:

Basado en el manga homónimo creado por Petos y editado por Kôdansha, Entrevistas con chicas monstruo es un anime de un estilo que hacía mucho no veía, similar a esas series de principios de siglo, con un opening cuya tonada me resultó algo melancólica pero me permitió remitirme a esos años en lo que solía consumir mucho más anime.

La animación tiene una calidad destacable y afortunadamente el diseño de escenarios y personajes no cae en el estereotipo, bueno, por momentos quizás lo hace, pero tiene un estilo que a mí en lo personal me agrada. La música es buena, sobre todo el opening, aunque lo más destacable es el desarrollo de la historia y el resultado que se obtiene al combinar una típica historia de estudiantes de preparatoria con espíritus y monstruos del folclor popular.

La historia sigue la investigación de Tetsuo Takahashi, un amable aunque despreocupado profesor de biología en la escuela preparatoria Shibasaki, quien siempre ha estado interesado en los semihumanos, Demis como ellos se denominan, humanos que debido a una mutación tienen características y poderes especiales. Estos Demis no son otra cosa que aquellos monstruos que la cultura popular se ha encargado de desprestigiar y como son muy pocos resulta difícil estudiarlos. Para fortuna del profesor, el nuevo año escolar trae consigo la oportunidad de entrevistar a cuatro Demis que han ingresado a la preparatoria y por fin avanzar en sus investigaciones.

Hikari Takanashi, la hiperactiva y siempre alegre vampiresa, Kyôko Machi, la estudiosa y respetuosa dullahan (criatura de la mitología irlandesa caracterizada por tener la cabeza separada del cuerpo) y Yuki Kusakabe, la tímida Yuki-onna (espíritu de la mitología japonesa conocida como mujer de las nieves). Las tres jovencitas inician la preparatoria y con ello se ven obligadas a enfrentar los problemas típicos de las adolescentes, pero con el extra que implica su condición de Demis. Hikari y Yuki no pueden exponerse al sol y para Machi es difícil tener que cargar su cabeza a todas partes.

Al trio de chicas se anexa la nueva y recatada profesora de matemáticas, Sakie Satô, una súcubo que trata de evitar el contacto humano para no desencadenar un huracán de pasiones debido a sus habilidades afrodisiacas. Takashi ve en las cuatro Demis la oportunidad para conocer más sobre su objeto de investigación, pero su personalidad y compromiso como docente le lleva a interactuar cada vez más con las chicas al punto de convertirse en la única persona con quienes ellas se sientes a gusto para hablar de sus problemas.

Honestamente cuando empecé a ver la serie tenía una idea completamente distinta de lo que me podría esperar, y aunque las cosas resultaron muy distintas a lo que me imaginaba, estoy satisfecho con la forma en que se desarrolló la historia, de hecho hacía tiempo que no disfrutaba una serie tanto como lo hice con esta. Es una comedia ligera al igual que con el nivel de drama, tiene muy leves toques de fan-service pero un manejo en el desarrollo de los personajes que me fascinó, sobre todo el de Takahashi y su labor como profesor con la que me llegué a sentir inspirado. Si alguien quiere dedicarse a la docencia, el protagonista es un excelente ejemplo del tipo de profesor que uno podría aspirar a ser.

Además de la parte docente, la explicación como investigador que hace Takahashi es asombrosa, pues partiendo del folclore y con principios retomados de la biología y la física, siempre encuentra una explicación científica para esclarecer el funcionamiento de las habilidades en los Demis y eso me resultó en extremo interesante, pues desmiente, con bases, muchos de los mitos que se yerguen en torno a estos seres.

Otro elemento importante es el de la discriminación. Los Demis sufren de segregación por parte de sus compañeros debido a que son diferente, a pesar de que en el fondo son como cualquier estudiante de su edad. Ver las dificultar que deben superar a causa de su condición es no sólo interesantes, sino que además nos plantea esa cuestión sobre la aceptación de quienes son diferentes, pero no viéndolos como iguales y fingiendo que son como el resto, sino estando conscientes de sus diferencias y aceptándolos de todos modos.

Dos aspectos muy importantes en torno a esta discriminación que van de la mano son, por una parte, el apoyo del gobierno a los Demis y, por otra, la apertura de la sociedad para aceptarlos. No importa que el gobierno provea de sangre a los vampiros para evitar que muerdan a la gente, si la sociedad no es lo suficientemente tolerarte como para convivir con ellos en la cotidianeidad. Y esa crítica la podemos llevar a nuestra realidad y analizar qué pasaría si los miembros de la comunidad GLBTTTI+ lograran pleno reconocimiento legal pero sin la aceptación social. Los Demis eran vigilados por una organización gubernamental para evitar que usaran sus habilidades para el mal, pero la posibilidad de que cada vez fuese más fácil integrarse a la sociedad redujo casi por completo su comportamiento delictivo.

El caso de la profesora Sakie es por demás particular, pues no sólo agrega comedia y sensualidad a la serie, sino que aporta el contenido dramático, pues a pesar de sus habilidades para incitar el deseo sexual, vive una vida muy solitaria y apartada de las personas justamente por esta habilidad. De una forma ligera la seria aborda temas divertidos, complejos e interesantes con los que cualquier adolescente se puede identificar, personajes agradables y un protagonista que merece un reconocimiento por el gran profesor que es, quien, como en toda comedia con adolescente, termina por convertirse en el amor platónico de sus estudiantes. Una serie muy recomendable si buscan algo ligero pero cuyo contenido invite a la reflexión.

Castlevania

Título Original: Castlevania.
Género(s): Sobrenatural, Terror, Fantasía.
Director:  Sam Deats.
Estudio: Frederator Studios.
Emisión: 2017.
Duración: 4 episodios.
Extras:

El año pasado se estrenó por el portal de Netflix la serie Castlevania, basada en el videojuego del mismo nombre desarrollado por Konami. La historia toma lugar en la nación de Valaquia (Wallachia), actual Rumania, e inicia en 1455, cuando la joven Lisa Tepes entra al castillo de Vlad Drácula Tepes y le pide que le enseñe ciencias para curar a los enfermos, Vlad se siente atraído por la joven y acepta enseñarle.

Años más tarde, en 1475, vemos a los miembros de la Iglesia Cristiana quemar en la hoguera a Lisa acusada de brujería, cuando Vlad se entera de la muerte de su ahora esposa desata su ira contra los habitantes de Valaquia y les da un año para enmendar sus errores. Los humanos hacen caso omiso de la advertencia y un año más tarde Drácula regresa con un ejército infernal que empieza a azolar las tierras matando indiscriminadamente a los humanos que se crucen en su camino.

La gente pobre empieza a temer por las represalias de Drácula, pero culpan a las familias ricas por el castigo recibido, pues fueron ellos y la Iglesia quienes condenaron a Lisa en un principio. Una de las casas más importantes pero que fuera excomulgada por hacer uso de magia negra es la familia Belmont, ellos se dedicaban a pelear contra monstruos y criaturas sobrenaturales para proteger a la humanidad. Trevor Belmont, el último cazador de monstruos de su familia, se ve involucrado con los Oradores, un grupo de nómadas que tiene conocimientos ancestrales y manejan la magia. La intención de los Oradores es proteger a las personas, pero éstas creen que son ellos quienes atraen a las criaturas. El obispo del lugar manda a matarlos, pero Trevor los protege.

Luego de vencer al ejército de Drácula, Trevor y Sypha Belnades, miembro de los Oradores, entran a las catacumbas de la ciudad para buscar al guardián dormido, quien según la leyenda derrotará a Drácula. Aquel guardián resulta ser Adrian Alucard Tepes, un semi-vampiro hijo de Vlad y Lisa. Adrian se une a la pareja para tratar de detener a su padre y proteger a la humanidad.

La primera temporada consta tan sólo de cuatro episodios, pero estos son sencillamente fabulosos. El diseño de personajes es muy bueno y retoma el estilo de la animación japonesa, la ambientación y la música son perfectas, aunque el diseño de escenarios y el estilo general de animación no me gustó del todo pues por momentos luce demasiado digital. Aunque las escenas de acción, las batallas, criaturas y despliegues de poder tienen un nivel extraordinario, desde Hellsing no veía algo de vampiros que me gustara tanto. La serie tiene un muy buen nivel de gore, puedo decir que dicha visceralidad es incluso hasta de buen gusto.

Hay bestias, engendros y todo un bestiario que espero sea explotado en la siguientes temporadas, la historia es simple pero muy envolvente y te mantiene pegado a la pantalla desde el principio, sobre todo porque es ver la historia de Drácula desde un sentido opuesto, aquí el vampiro no es el malo, simplemente es un enamorado que busca venganza, los realmente malos son los líderes de la Iglesia Católica.

El pueblo se divide en dos, los pobres y los ricos, que representan las dos clases siempre presentan en la humanidad desde que surgieron las sociedades complejas. La Iglesia representa la ignorancia, la corrupción y la intransigencia que mantuvieron a la humanidad en el oscurantismo conocido como Edad Media. Vlad Drácula y Lisa Tepes representan el conocimiento científico, eran personas de ciencia que no se dejaban engañar por absurdas supersticiones y eso iba en contra de la fe cristiana. Finalmente, los Oradores son los guardianes de la historia y los conocimientos ancestrales por medio de la tradición oral, mientras que los Belmont eran los verdaderos guardianes en contra de las fuerzas sobrenaturales.

Me gusta mucho la crítica que se hace en contra de la Iglesia y el hecho de que se muestre como el villano. Aquí no tenemos a los curas que luchan contra el mal, tenemos a un grupo de religiosos que buscan mantener el poder de la Iglesia a cualquier costo. Pero además de la crítica a la religión, está el hecho de mostrar a Drácula como un hombre letrado y erudito, que de hecho podría ser considerado como un dios si hubiese decidido dar esos conocimientos a los humanos. La mezcla de ciencia y magia le dan un toque muy interesante y las escenas de acción no tienen desperdicio. Y si bien es sólo la primera temporada tiene mucha tela de donde cortar y estoy seguro que la siguiente será mucho mejor, una recomendación obligada para los fans de lo sobrenatural.

Ghost Hound

Título Original: 神霊狩 (Gôsuto Haundo).
Género(s): Sobrenatural, Terror, Thriller, Psicológico, Biopunk.
Director: Ryûtarô Nakamura.
Estudio: Production I.G.
Emisión: Octubre 2007 – Marzo 2008.
Duración: 22 episodios.
Extras:

Creada por Masamune Shirow (Ghost in the Shell) y dirigida por Ryûtarô Nakamura (SE Lain), Ghost Hound es una extraña y rara serie sobre fenómenos paranormales que por momentos parece ser demasiado compleja, pero que lamentablemente nunca explota al máximo su potencial. A pesar de que las personas relacionadas con su producción tienen en su haber series de culto, esta obra no logra estar a la misma altura.

La calidad es buena y el diseño de personajes es agradable y resulta fresco, sobre todo si están un poco hartos de los diseños genéricos del anime actual. La animación es agradable, los escenarios cumplen y los espectros, pese a estar lejos de ser tenebrosos, tampoco están tan mal. Lo más destacable y que es de reconocer es la grandiosa ambientación que genera la banda sonora. Muchas veces la historia es algo confusa y no sabes si intenta dar miedo o confundirte, pero la música ambiental sin duda logra generar ese suspenso que requiere cada escena.

La historia gira en torno a Tarô Komori, un chico de 14 años que sufre narcolepsia y otros traumas derivados de un secuestro que sufrió cuando niño. Incidente en el cual su hermana mayor falleció y dejó igualmente trastornada a su madre. Tarô sufre una serie de experiencias extracorpóreas, en las que su mente abandona su cuerpo y viaja al reino de los espíritus. Tarô es atendido por un psicólogo que viene desde Tokio, quien intenta hipnosis para ayudarle a recuperar algunas memorias perdidas.

Makoto Ôgami, es un compañero de clases con quien Tarô tiene problemas ya que en el pasado su padre fue acusado de participar en el secuestro, motivo por el que algunos creen se suicidó. Masayuki Nakajima, otro compañero recién transferido, enfrenta a ambos chico y los convence de ir al lugar donde mantuvieron retenidos a Tarô y a su hermana a fin de averiguar si el padre de Makoto estuvo implicado. Los tres chicos viajan hasta ese lugar donde sufre una experiencia extracorpórea y descubren que la presa es el lugar donde vive los espíritus. A partir de ese momento una serie de eventos sobrenaturales empiezan a afectar a diversos habitantes de la región.

La serie no es como tal una historia de fantasmas y terror, es más un Thriller lleno de suspenso en el que se abordan temas sobre religión y cuestiones folclóricas japonesas, pero también juguetea con el fenómeno ovni y la manipulación genética. El padre de Masayuki es el jefe de una planta de bioingeniería que recién se asentó en el pueblo de Suiten, donde transcurre la historia. En dicha planta crean bioides, seres orgánicos sin vida que son usados para generar órganos humanos para trasplantes.

La historia combina los fenómenos sobrenaturales con un mensaje biopunk sobre la manipulación genética, y también el fanatismo religioso y los secuestros que ocurrieron en Suiten años atrás. Tengo que aceptar que la premisa es muy buena, pues en esencia los fenómenos paranormales ocurren a causa del desequilibrio generado por la creación de vida artificial. Lo bioides no estaban vivo según la definición de vida de la biología, pero poseían un espíritu; cuando los espíritus naturales y los artificiales  entraron en conflicto fue que empezaron a suceder todos los fenómenos extraños.

La serie es compleja pero no como para rompernos la cabeza. Sí hay que prestar mucha atención a los diálogos porque si nos perdemos alguno puede que después no entendamos por qué acurren las cosas. El halo de misterios me agradó y ese jugueteo con el terror puede que a muchos no les guste, ya que no logra se totalmente contundente con ninguno de sus género. Sin embargo, su principal problema es que tiene demasiados elementos y se restan peso e importancia entre ellos.

Creo que la serie pudo haber sido maravillosa si se hubiese centrado sólo en un par de elementos específicos: el biopunk y los secuestros de niños, la religión de Ôgami y los espíritus, el aspecto psicológico de los traumas y las breves alusiones a ovnis, en fin, cualquier combinación con no más de tres elementos hubiera generado una historia más sólida, pero aquí ninguno de esos elementos logra destacar y algunos incluso son relegados para la parte final. A pesar de ello la serie es interesante, aunque algo lenta, y si bien no engancha desde el primer capítulo ni es de terror como tal, resulta una opción diferente si están cansados de ver anime genérico.