Doom

Título Original: Doom.
Género(s): Ciencia Ficción, Terror.
Director: Andrzej Bartkowiak.
Emisión: 2005.
Duración: 105 minutos.
Extras:

Adaptada de forma libre a partir del popular videojuego del mismo nombre, Doom es una película de Ciencia Ficción y Terror que aborda el tema poco explotado de la Exoarqueología y que además retoma elementos clásico del terror espacial que fuese popularizado con Alien a finales de los 70 y con leven reminiscencia al videojuego pero que no está pensado para satisfacer a los jugadores de dicha franquicia sino que está enfocado en un público más general al que le gustan las películas de acción.

La historia tiene una buena calidad en cuanto a lo visual, aunque por momentos el CGI luce algo artificial, sin embargo, la construcción de los escenarios y el uso de la banda sonora logran ambientar perfectamente las escenas y logran generar esa tención que mantendrá al espectador pegado a la pantalla. El desarrollo de personajes está bien, las actuaciones no son las más formidables pero cumple, aunque resulta curioso que la construcción de los personajes retome mucho la forma en que se hacía en la década de los ochenta, con películas como Depredador, pues aquí también tenemos a un grupo de hombres rudos y musculosos con diversas personalidades que van de lo ración a lo violento, y que no duda en enfrentar el peligro.

La historia toma lugar en Marte, en el año 2046. Veinte años antes un grupo de arqueólogos encontró un portar al que llamaron “El Arca” que lleva hacia el planeta rojo y desde entonces han estado realizando excavaciones arqueológicas en ese lugar y han descubierto una raza de humanoides con capacidades superiores a las nuestras, sin enfermedades, con gran fuerza e inteligencia y extremo poder de sanación. Dicho poder a parecer se debe a un gen extra que implantaron artificialmente en sus cuerpos.

Los problemas inician cuando algún experimento se sale de control y algo empieza a atacar y matar a los científicos. Las instalaciones de Olduvai, centro de investigación marciano, son puestas en cuarentena y un grupo de marines en enviado allá para recuperar el control de las instalaciones. Al llegar los soldados buscan a los científicos atacados, pero sólo encuentran cuerpos y a uno de ellos que parece estar totalmente trastornado. La Arqueóloga Samantha Grimm, hermana de uno de los marines, les explica la situación y entra con ellos a la zona aislada donde ocurrió el incidente para recuperar la información de sus investigaciones. Durante su travesía, unas extrañas criaturas empiezan a atacarlos, son unos seres grandes, fuertes y muy rápidos.

Sin saber qué pasa ni qué son esas criaturas, los soldados deberán tratar de recuperar el control de las instalaciones, mantener la cuarentena en Olduvai y, sobre todo, evitar que esas criaturas salga y lleguen al Arca, pues de llegar a la Tierra podrían en peligro a muchas personas. Como es de esperarse muchos soldados van muriendo a manos de las criaturas mientras poco a poco se va develando el secreto de su origen y su relación con las investigaciones secretas que realizaban en ese lugar.

Hay tres aspectos que me parece pertinente mencionar. Una de ellas es el tema de la exoarqueología, donde un grupo de científicos investigan los restos de lo que parece ser fue una próspera civilización extraterrestres además de que se mencionan otras disciplinas como la Antropología, la Arqueología Forense y la Genética. El realizar arqueología en el espacio es algo que ha llamado mi atención en los años recientes, pues como arqueólogo y fan de la Ciencia Ficción sería algo muy interesante de hacer y que si bien ya hable se eso en un Plásticas de Ciencia Ficción, planea volver a hacerlo pronto. El segundo punto es esa alusión que se hace a los videojuegos de disparos el primera persona (First Person Shooter) cuando uno de los marines que adopta el protagónico al final del filme se enfrente a las criaturas restantes en una intensa y emocionante escena en primera persona, algo común en los videojuegos pero muy raro en cine y que le da un toca independientemente de los fiel que sea a la historia del juego en sí (el cuál, por cierto no he jugado).

El tercer punto es justo el manejo del escenario que es completamente similar a lo que hace Alien en su tetralogía clásica. Vemos las instalaciones de Olduvai como un laberinto industrial y oscuro que nos recuerda mucho al Nostromo y que genera un excelente uso del espacio confinado, el que quizás es el elemento más característico de lo que se ha definido como Terror Espacial. Como fan de la saga de Alien, el Terror y el uso del espacio confinado me gustó mucho ese aspecto en el filme.

The Rock, Karl Urban (quien me parecía conocido pero no recordaba ya haberlo visto en El Señor de Los Anillo y Dredd) y el resto de Marines funcionan bien pues sus estereotipos se adecuan con lo que uno espera ver en una película de acción donde hombres grandes y fuertes hace uso de la violencia extrema para neutralizar una amenaza, lo cual, como ya mencioné, me remite mucho a ese grupo de soldados que se internan en la selva comandados por el Sargento Dutch en Depredador.

En cuanto al diseño de las criaturas puedo decir que es igualmente bueno, aterrador y visceral como se espera de este tipo de películas, con monstruos gigantes y muy fuertes que resultan rivales muy superiores a lo que los marines esperaban enfrentar. Y no olvidemos su origen y eso que hacen llamar xenogénesis. Aunque claro que eso cae en el típico cliché del secreto militar y las investigaciones secretas de una compañía sin rostro, pero tampoco es algo que podamos criticar, esta película se ve para disfrutar la acción y la tensión del peligro y no tanto por su profundidad argumental, aunque en cuanto a lo arqueológicos si tiene tela de dónde cortar.

La película es buena, genial para pasar la tarde viendo una película de acción con algo de complejidad argumental, el suficiente misterio para atraparte, criaturas mortales, armas y disparos. Tampoco es la gran obra del Terror espacial pero si me resultó muy entretenida, y como no he jugado el videojuego no puedo comentar nada con respecto a eso, pero sin duda es una película para ver por separado y no para asocial con la franquicia de juegos a pesar de llevar el mismo nombre.

Attack the Block

Título Original: Attack the Block.
Género(s): Terror, Ciencia Ficción.
Director: Joe Cornish.
Emisión: 2011.
Duración: 88 minutos.
Extras:

Hace algunos años tuve la oportunidad de ver algunas escenas de esta película en televisión, fueron sólo algunos segundos pero recuerdo bien a un grupo de personas atrapadas en un edificio departamental siendo cazadas por una especie de lobos negros con dientes fosforescentes. Los años pasaron y tuve la oportunidad de ver una imagen de esa película en algún post de Facebook donde alguien comentaba el nombre y también que estaba completa y en español latino en YouTube, así que me decidí a verla ahora que ya sabía el nombre, aunque pasaron muchos meses hasta que lo hice, aprovechando que ya es octubre y el ambiente empieza a enfriarse y volverse propicio para las películas de terror.

La película es una producción Inglesa e inmediatamente se nota esa esencia europea, además de que retoma el estilo narrativo y de producción de las películas Serie B. De hechos es posible apreciar ese estilo de “película de bajo presupuesto” desde sus primeras escenas, lo cual le da un toque muy especial y medio retro que logró granjearle un buen nicho de fieles fans, haciendo del filme una película de culto dentro del cine de extraterrestres, además de una perfecta película para Halloween pues si bien es de terror divierte más que asustar.

La película toma lugar en el distrito de Kennington en Londres durante la noche de la hoguera, una festividad europea de fuegos artificiales. Durante la noche, las pandillas salen a la calle y aprovechan el alboroto causado por los explosivos para cometer delitos. Un grupo de adolescentes liderados por Moses deciden asaltar a una joven enfermera que va camino a casa, pero mientras lo hacían algo cae del cielo y se estrella contra un auto, aprovechando la conmoción la enfermera escapa y los chicos deciden entrar al auto a ver qué ha pasado.

Mientras Moses trata de robar lo que puede del auto destrozado una criatura lo ataca rasguñado su cara. Enfadado por el ataque toda la pandilla persigue a la criatura hasta acorralarla en una bodega donde la matan. Orgullosos por su hazaña y descubrimiento llevan al extraterrestre hasta la casa de un vendedor de droga local para ocultarla, pues piensan vender el cuerpo al mejor postor y volverse famosos por haber encontrado a un extraterrestre. Sin embargo, más meteoros empiezan a caer y con ello más criaturas. Los chicos deciden ir a cazarlas pero pronto descubren que las nuevas criaturas que han caído del cielo no son para nada tan dóciles como la primera, esta vez son más grandes, con el pelaje de un lobo negro y el tamaño de un gorila, además de unas enormes fauces repletas de colmillos fosforescentes. Las criaturas empiezan a acechar a los jóvenes quienes terminan ocultándose en su edificio, hasta que descubren la razón del porqué los persiguen y buscan la forma de contraatacar.

La película es muy buena, no por algo logró ese nicho de fans y el estatus de obra de culto, pues aunque no es tan famosa quienes la hemos visto apreciamos su gran calidad. Algo que se nota mucho es el diseño de las criaturas, el cual está hecho casi por completo con efectos prácticos y no por computadora, algo que yo aprecia muchísimo, ya que el CGI nunca me ha gustado tanto como los efectos visuales tradicionales. Aquí la criatura se ve como una traje de lobo-gorila negro tipo botarga y se nota que es un disfraz con un tipo adentro, aunque esos colmillos fosforescentes le dan tanto un sello distintivo como un toque espeluznante.

La calidad técnica en general es muy buena e incluso sus detalles más simples y de Serie B tiene su belleza, además de que la elección de cast y las actuaciones también están excelentes, sin mencionar que es la opera prima de su director. Y cabe mencionar que de todos los elementos técnicos el mejor logrado es la banda sonora, ya que ese ambiente de suspenso, acción y miedo sólo se logra gracias a la excelente ambientación musical.

Además de la invasión extraterrestre hay dos cosas interesantes a recalcar. La primera es el entorno urbano donde todo se desarrolla, pues vemos que todo ocurre en un barrio pobre donde los niños están expuestos a la pobreza, la marginación, la violencia, las pandillas y las drogas, lo cual genera esa dinámica violenta y marginal propia de los barrios bajos con la que cualquiera puede identificarse aún si no vive en Londres. La segunda es el manejo de la acción focalizada, pues el ataque de las criaturas no es a todo el mundo ni a toda la ciudad, sólo a ese barrio, lo cual se explica dentro de la trama y permite que se desarrolle un peculiar manejo de espacio confinado tan característico del terror actual, ya que la mayor parte ocurre dentro de los pasillo y departamentos del edificio, aunque también hay acción en las calles.

La película me pareció sencillamente maravillosa, y no porque sea la mejor historia y tenga la mejor producción, sino por lo perfectamente balanceada que está, ya que tiene las cantidades ideales de terror, acción, aventura, suspenso y sangre que una película de terror requiere, además del toque retro que le otorga la música y los efectos, sin olvida lo tremendamente divertida que es, pues a pesar de ser terror no se lo toma tan enserio y se dedica más a atrapar al espectador con buenas escenas de acción, lo cual resulta tremendamente divertido y entretenido. Sin duda la mejor opción para ver en esta temporada de Halloween, ideal para una reunión de amigos por la noche comiendo pizza y sin duda una recomendación obligada para los amantes del cine Serie B.

El Hoyo

Título Original: El Hoyo.
Género(s): Thriller, Ciencia Ficción.
Director: Galder Gaztelu-Urrutia.
Emisión: 2019.
Duración: 94 minutos.
Extras:

Hacía mucho tiempo que no veía una película de este género, una mezcla de ficción futurista y distopía thriller que debela la naturaleza humana desde una perspectiva social y critica duramente el sistema establecido de clases sociales donde los de arriba viven mejor y gozan de abundancia, mientras que los de abajo sólo pueden aspirar a que les lleguen algunas sobras para comer.

Justo como la vida misma, El Hoyo hace una fabulosa analogía de lo que un sistema económico regido por clases sociales estrictamente estratificadas genera. Y apela al confinamiento con un maravilloso uso del espacio confinado y la teoría del Centro-Periferia aplicada de modo vertical para demostraros que no importa cuánto tiempo has vivido en la miseria de ser de los de abajo, al llegar arriba no te importará nada más que ti mismo, a pesar de saber lo que significa no tener nada para comer.

La historia toma lugar en un futuro de apariencia distópica, donde prisioneros y gente que así lo desea son enviados a una especie de prisión vertical. En cada piso hay una sola celda con dos prisioneros y al centro un hoyo que permite ver hacia arriba y hacia abajo. En el nivel cero hay un ejército de empleados trabajan todo el día elaborando los más exquisitos manjares, comida cocinada perfectamente que es puesta en una mesa flotante que baja por el hoyo y se detiene durante algunos minutos en cada nivel. Mientras esté allí, los prisioneros podrán comer todo lo que deseen, sin guardarse nada o serán castigados. Al pasar el tiempo establecido la mesa baja al siguiente nivel para que los de abaja puedan comer.

Como es de esperarse, después del piso 70 prácticamente ya no queda comida, por lo que mientras más abajo estés más probable es que te quedes sin comer. Quienes están en los pisos inferiores saber que deberán buscar una forma de comer algo, lo que sea o morirán de hambre, aún si eso significa devorar a su compañero de celda. Cada mes las parejas cambian de nivel, si tienen suerte pueden subir a un nivel superior y saciar su hambre, si no es el caso pasar dos meses sin comer resultan una sentencia de muerte.

Como es de esperar, los prisioneros harán lo que sea para mantenerse vivos y llegar a los niveles superiores, lo que desata violentos enfrentamientos entre ellos. Goreng, nuestro protagonista, inicia en el piso 48 con un extraño viejo llamado Trimagasi que le explica alguna de las cosas básica y le enseña a que deberá estar dispuesto a todo para sobrevivir. La clave es saber adaptarse y aprovechar cuando puedan estar en un nivel al que llegue la comida.

Goreng parece no entender por qué los prisioneros de arriba no toman en consideración a los de abajo y dejan algo de comida, ni tampoco por que su compañero trata tan mal a los de abajo. La respuesta de Trimagasi es simple: “no pierdas en tiempo hablando con los de abajo, pues ellos están abajo, y no pierdas el tiempo intentando hablar con los de arriba, no te contestarán porque ellos están arriba, obvio”. Esa marcada diferencia en los estratos parece ser imposible de romper, pues a pesar de saber lo que es vivir con hambre un mes en los niveles inferiores, al llegar arriba lo único que te preocupará será saciar tu hambre sin importar que no dejes nada para los de abajo.

Es obvia la crítica social que hace el filme y se puede hablar mucho de ello, cosa que espero hacer en alguna otra entrada pues sin duda vale la pena abordar la historia más a fondo. Por ahora me limitaré a decir que ese desprecio por los de abajo, a pesar de que tú mismo estás abajo o en medio recibiendo las sobras de los de arriba, es algo que hemos podido observar en México con la cuarentena provocada por la pandemia de Covid-19. Quienes tienen las posibilidades económicas pudieron quedarse en casa evitando contagiarse, quienes además fueron presas del pánico hicieron compras indiscriminadas y vaciaron los supermercados, dejando a las personas que viven al día sin los productos básicos que no les es posible comprar en mayoreo.

Otro elemento importante y muy simbólico es justamente la comida. En países que conocen el hambre es más común encontrar puestos de comida en la calle, a diferencia de países ricos donde sólo se come en establecimientos más específicos y no en puestos o carritos callejeros. Así mismo, la parte del experimento social es brutal, pues tal parece que la empatía y el respeto por el prójimo se pierden ante la imperante necesidad de sobrevivir y eso nos permite profundizar en el aspecto del sistema de control que mantiene el status quo dentro del hoyo, sin la necesidad de vigilantes.

El sistema que el protagonista trata de romper es al parecer invisible y producto de la propia naturaleza humana individualista, pues ante el peligro de muerte la vida social pasa a segundo término y todos son enemigos. El final nos da más simbolismo de esa lucha contra el sistema, pero ya será tema para otra entrada, pues además ese desenlace queda completamente abierto a la interpretación de cada espectador.

Además de la crítica social, los diálogos son muy buenos, la música es excelente y la ambientación que logra, junto a proverbial uso del hormigón como un elemento arquitectónico opresor, frio e indiferente (que ya se había usado en películas de ciencia ficción para mostrar una sociedad apática y desligada de lazos de bondad como en Total Recall) me parecieron elementos perfectamente usados. Sin olvidar que esa estética y la parte burocrática le otorga además un toque distópico que me remite a obras como La Naranja Mecánica o 1984.

Tampoco pude evitar recordar prisiones en donde la supervivencia y la ley del más fuerte rigen todo, como la prisión donde estuvo Bane en The Dark Knight Rises o Crematoria, la prisión a la que Riddick es llevado en Las Crónicas de Riddick. Y si bien la geografía es distinta, pues aquí vemos una sociedad estratificada en niveles superior e inferior, el traro que las personas de abajo reciben es muy similar a lo que vemos en Snowpiercer, donde las personas que viajan en los vagones de enfrente tienen todos los lujos mientras que los de atrás viven en una terrible miseria.

La película es una grandiosa obra que da mucho de qué hablar, desde su parte estética y simbólica, hasta su parte distópica y social, que son sin duda las más obvias e interesantes, pues no dejan de ser un atinado reflejo de la realidad, donde las personas que menos tienen muchas veces deben recurrir a recoger las sobras de los basureros y vivir de aquello que los ricos y poderosos han desechado. Una película excelente, con una tema que ya ha sido abordado otras veces pero que logra evitar el cliché (y si no lo evita al menos a mí me encanta su forma de abordarlo) y que sin duda recomiendo ampliamente.

El Incidente

Título Original: El Incidente.
Género(s): Suspence, Thriller.
Director: Isaac Ezban.
Emisión: 2014.
Duración: 100 minutos.
Extras:

Desde que El Incidente se estrenó en cines el nombre de Isaac Ezban se hizo popular entre los círculos de los fans del cine de Terror y Horror, aunque ya había logrado captar las miradas de algunos desde su cortometraje Cosas Feas (2010). No obstante, su opera prima fue la que lo puso en el radar de los consumidores especializados en estos género y también entre los amantes de la Ciencia Ficción, aunque yo personalmente no considero que El Incidente sea Ciencia Ficción.

La calidad técnica del filme es muy buena. La fotografía, el audio y las actuaciones tienen un nivel excelente para ser el primer largometraje dirigido por el joven director. Aunque lo más destacado es sin duda el excelente manejo que hace del espacio confinado, elemento recurrente en muchas obras de Terror. Sin olvidar los giros argumentales y las explicaciones finales que además de aclarar las dudas del espectador nos permiten darnos cuenta de lo complejo que es el trasfondo de la historia.

La historia sigue dos incidentes completamente separados en el tiempo y el espacio, pero unidos por ciertos personajes. El primero de ellos toma lugar en las escaleras de servicio de un edificio, donde dos hermanos que al parecer venden drogas son perseguidos por un policía que intenta extorsionarlos. El policía hiere a uno de los hermanos en la pierna y una explosión se escucha a lo lejos. La persecución inicia en el piso nueve, pero al llegar al piso uno, en lugar de salir, los personajes vuelen al inicio. Aterrados, los hermanos y el policía descubre que no pueden salir y que las escaleras se repiten indefinidamente, aunque todos los objetos se reponen de manera misteriosa, la comida de una pequeña máquina y el contenido de una mochila parecer ser igualmente infinitos.

El segundo incidente ocurre cuando una familia sale de vacaciones hacia la playa; la hermana menor quien padece asma, el hermano mayor al que le gusta la magia, la madre y su nueva pareja. Al parecer al llegar a su destino los niños se irán con su padre dejando a su mamá con su nuevo esposo. Sin embargo, después de una extraña explosión el asma de la niña empeora pues la nueva pareja de su madre rompió su inhalador, justo después la carretera empieza a repetirse. Si importar cuanto conduzcan, siempre regresan al mismo lugar, en donde sólo un letrero y una gasolinera sirven como referencia de que ya dieron una vuelta más al interminable circuito.

El filme juega con el mismo estilo que Ezban repitiera exitosamente en su segundo filme (Los Parecidos) y que surge de la inspiración de obras como La Dimensión Desconocida, aunque esta obra es mucho más compleja que su segunda película y que la serie antes mencionada. Personalmente creo que a Ezban le iría muy bien si incursionara en el Nonsense y la Metaficción, pues hoy por hoy si Del Toro es un referente del cine fantástico y de monstruos, Ezban lo es del cine raro de terror y ciencia ficción.

Además de la desesperación y la claustrofobia causadas por esos espacios que se repiten, el filme juega con otros elementos igualmente interesantes. Las paradojas espacio temporales que son explicadas casi al final, las realidades alternas que dan coherencia a lo que estamos viendo, el mensaje sobre ser feliz que es brutalmente directo en la parte final y que apela a la edad como un sinónimo de felicidad, pues si de joven pierdes la oportunidad de hacer cosas lo lamentaras de viejo. Algunos de esos elementos, como el romper las leyes de la física, tienen un cierto estilo cienciaficcionero, pero no lo son, pues la trama apela a atraparte mediante el suspenso propio del Thriller o del Terror Psicológico.

Los escenarios que se repiten son esas paradojas visuales imposibles, como las escaleras infinitas, aunque también responden a ciertos modelos matemáticos como la cinta de Moebius (para el caso de la carretera), que es una especie de circuito pero con un solo lado. Ambos elementos parecer ser infinitos, pero no lo son, tanto las escaleras como la carretera no son finitos, únicamente se repiten y eso permite jugar con un espacio confinado de manera magistral. Si fueran infinitos nunca volveríamos al mismo lugar, pero al ser circuitos cerrados nos generan una sensación de estar perdidos caminando en círculos, y esa desesperación de no saber dónde estamos es lo que más miedo e incomodidad generan.

El hecho de que lleguen allí sin saber cómo, que los víveres para mantenerse vivos se regeneren infinitamente (esos sin son infinitos) nos hace pensar en un principio que todo se trata de un juego, que alguna entidad superior y perversa los puso allí para divertirse, como en Gantz. Luego vemos que el incidente dura muchos años, demasiados para que sea un juego. Dicho elemento da paso a la explicación de las realidades alternas, de las cuales no hablaré porque sí es un spoiler muy grande que podría arruinar la película a quienes no la han visto, pero es un tópico muy interesante relacionado con nuestra facilidad para ser felices del que seguramente hablarle a futuro.

El final de la película da la explicación directa de lo que pasa y si bien muchas veces dejar un final abierto es recurrente en este tipo de historias, creo que aquí concretar y explicar qué es lo que pasa sí es la mejor opción. Aunque el final se extiende y explica un poco más de lo que era necesario, si se hubiera quedado en la parte sobre ser feliz o infeliz en nuestra vida hubiese sido perfecto.

A pesar de lo anterior hay ciertos elementos recurrentes en ambos incidente que el espectador podrá notar de inmediato y que permiten unir todo el rompecabezas. Estas recurrencias son: (1) que alguien sale herido por culpa de un error de otro personaje y (2) que un personaje siempre será ordenado y activo mientras que el otro pasará muy mal el tiempo encerrado en el circuito y terminará en un estado deplorable.

Ahora bien, este aspecto del orden me resultó muy interesante pues al final para mantener la rutina en una rueda de hámster que se repite infinitamente debemos mantener una mente y cuerpo activos, generarnos ciertas rutinas que nos mantengan ocupados día con día, aún si todos los días y lo que hay en ellos es siempre igual. Quienes generaron una rutina y mantuvieron un orden pudieron sobrellevar mejor el encierro, pero quienes no lo hicieron terminaron muy mal. Moverse física y emocionalmente es el secreto de la felicidad.

El difícil realmente caracterizar el género de esta película, pero si gustan de obras complejas sobre realidades alternas, paradojas donde el espacio se repite (porque el tiempo siempre avanza, al menos para los personajes) que sí den la explicación total al final pero a pesar de ello dejen la historia en suspenso, El Incidente es para ustedes. Yo personalmente confieso que Isaac Ezban se ha convertido en uno de mis directores mexicanos favoritos pues si bien sus historias retoman muchos de La Dimensión Desconocida, tienen su sello personal, te invitan a pesar y sobre todo te mantendrán pegado a la pantalla cada segundo. Una excelente recomendación para ver en este Día de Muertos, pues si el infierno es un lugar real, bien podría ser como esas escaleras que se repiten y en las cuales tendrás que estar por muchos años.

El Cubo

Título Original: Cube.
Género(s): Ciencia Ficción, Suspence, Terror.
Director: Vincenzo Natali.
Emisión: 1997.
Duración: 91 minutos.
Extras: Cube 2, Cube Zero.

El Cubo es una de esas primeras películas de culto que conocemos quienes gustamos de la Ciencia Ficción. Con una premisa interesante y aún original para la fecha de su estreno, este filme sin duda se ha convertido de uno de los más conocidos en esos círculos especializados en las temáticas intrincada de la ficción y el terror, esas que juegan con la mente de las personas y las torturan tanto física como psicológicamente, dejándoles como única forma de salida el uso del análisis y el conocimiento.

La calidad técnica es buena aunque ya se aprecia cómo los años le han pasado factura, algunos efectos de las trampas mortales ya lucen viejos, pero la calidad en cuanto a escenarios sigue siendo buena, al igual que las actuaciones. Además, el uso del espacio confinado, pese a no ser algo nuevo para finales de los 90, luce bien y mantiene el suspenso durante toda la obra.

La historia gira en torno a seis personas que despiertan en una extraña habitación con forma cúbica. Rápidamente descubre que dicha habitación está interconectada con otras, tanto en los cuatro lados de las paredes como arriba y abajo. Con forme los protagonistas avanzan se van encontrando con más personas y descubren que en algunas habitaciones hay trampas mortales, tratando de sobrevivir empiezan a trabajar juntos, hasta que el cansancio, el hambre y la sed hacen estragos en sus cuerpos y mentes y la paranoia se empieza a apoderar de ellos.

Quentin, un policía afroamericano; Leaven, una joven estudiante de matemáticas; Worth, un arquitecto; Holloway, una doctora; Kazan, un chico autista, y Rennes, un convicto conocido por fugarse de las cárceles de mayor seguridad, deberán trabajar junto para sortear las trampas y descubrir cómo poder salir de allí. Cada uno posee habilidades únicas que les permitirán ir armando el rompecabezas a fin de salvar sus vidas.

Como es de esperar, algunos personajes mueren y desde un principio los protagonistas comprenden que deben trabajar juntos con las habilidades particulares de cada uno. Es interesante que algunos personajes no tengan clara su función sino hasta casi el final de la película, pero se torna atractivo ver cómo la situación a la que se enfrentan va revelando las verdaderas personalidades de cada uno. Al principio algunos parecen más proactivos que otros y necesarios, pero todos en algún momento juegan un papel fundamental para lograr salir de allí, incluso estos murieron antes de escapar, hicieron un aporte al grupo o dejaron una enseñanza que será vital para sobrevivir.

Debo confesar que esta es una de esas películas que la primera vez que la vi me dio algo de miedo y me generó cierta incomodidad, además de que como era yo niño tampoco le entendí, pero se quedó grabada en mi mente tanto que hace una semanas decidí comprarla para verla completa por primera vez. Y el lograr generar esas sensaciones en el espectador es justamente lo que la han hecho de culto, además de que es una de las obras de Ciencia Ficción precursoras en la que un grupo de victimas deben enfrentar un juego siniestro.

La temática de gente atrapada en una sala de torturas en donde deberán usar su ingenio para lograr salir se ha vuelto un tema popular en las películas de terror, pero El Cubo tiene un excelente desarrollo de sus personajes y sobre todo, complemente perfectamente las habilidades o conocimientos de cada uno sin que parezca forzado. Aunque sin duda tiene algunos defectos en el desarrollo de la trama, como que desde el principio tienen muy claro que deben hacer. Aunque la forma en la que la paranoia se va apoderando de ellos es muy buena, lo que termina por regalarnos un final que a mí no me gustó, aunque el resto de la película es muy bueno.

Además de lo aparente también hay un trasfondo por demás complejo y es el origen del cubo. Algunos personajes divagan sobre quién lo creó, si en gobierno o los extraterrestres; al final uno de ellos da una interesante opinión, nadie creo el cubo, éste es resultado de una inercia de cientos de trabajos individuales que las propias singularidades del destino dieron como resultado, es decir, no hay una cabeza al mando, únicamente es el resultado de una peculiar anomalía, lo que me recuerda a un SCP. Al final no se dan mayores explicaciones de su origen y razón de ser, dejando sin respuestas al televidente y convirtiendo al filme en una verdadera obra de culto.

Los Parecidos

Título Original: Los Parecidos.
Género(s): Ciencia Ficción, Terror.
Director: Isaac Ezban.
Emisión: 2015.
Duración: 90 minutos.
Extras:

Desde hace algunos años, después de las excelentes críticas que Ezban recibiera por su primer largometraje (El Incidente), he estado bastante interesado en la carrera de este joven director, considerado por muchos como el máximo exponente del cine nacional en los géneros del Terror y la Ciencia Ficción de la actualidad. Y creo que si bien Carlos Enrique Taboada fue el maestro del cine de horror mexicano, Isaac se ha logrado consolidar en muy poco tiempo dentro del gusto de quienes apreciamos este tipo de obras, además de que todavía le quedan muchos años por delate.

La obra tiene una estética muy particular. En un inicio me recordó a las películas de Wes Anderson, con esa voz en off narrado el inicio y escenarios en tonos pastel, aunque Los Parecidos en tonos más lúgubres obviamente, pero quizás eso se deba a que he estado viendo películas de ese director últimamente. La estética es fabulosa y es el primer elemento que te engancha, sus tonos azulados que coquetean con el blanco y negro de las películas de la época de oro del cine mexicano es algo que nunca habría imaginado ver en el cine nacional de la actualidad. La música ambiente magistralmente el escenario y además le da ese toque retro tan necesario, y los efectos especiales no tiene desperdicio.

La historia toma lugar el 2 de octubre de 1968 y gira en torno a Ulises, un hombre que espera el autobús en la estación. Sin embargo, afuera azota una tormenta que no da tregua y que ha retrasado todos los trasportes. Desesperado por llegar con su esposa que está a punto de dar a luz, Ulises hace un trato con Irene, otra usuaria que necesita llegar a la ciudad con urgencia, para compartir un taxi. Mientras ambos esperan el transporte que lo sacará de allí, la tormenta parece ponerse extraña y los reportes en la radio dejan ver que ese huracán es en realidad un fenómeno global y que algo está generando caos en todo el mundo.

Sin poner mucha atención con lo que pasa afuera, Ulises e Irene empiezan a notar que las cosas se ponen raras. Roberta, una mujer indígena que espera en la estación, reacciona violentamente cuando Ulises le pregunta si quiere compartir el taxi. De un momento a otro Martín, el encargado de la taquilla, desaparece y Rosa, la mujer de intendencia, empieza a sufrir un ataque en el baño. Los personajes no saben lo que pasa pero nuevos usuarios que acaban de llegar a la estación les dicen que afuera está pasando lo mismo y que es la lluvia la que tiene algo raro.

Álvaro, un joven estudiante de medicina, y Gertrudis e Ignacio, madre e hijo, han llegado a la estación con la esperanza de llegar a la ciudad. Luego del ataque Rosa vuelve en sí pero algo le empieza a crecer en la cara, lo mismo que ha Martín. Rápidamente Roberta es víctima del mismo fenómeno. El resto de usuarios no saben lo que pasa, se corren rumores de que puede ser un virus, una mutación o un extraño experimento del gobierno. Álvaro, quien se dirigía hacia Tlatelolco para manifestarse con los estudiantes, culpa a Ulises de haber provocado todo y tanto Roberta como Martín acusan al mismo hombre de ser el diablo.

Sin entender qué pasa, las cosas se salen rápidamente de control mientras la tormenta los mantiene a todos atrapados. A la par de que todo se vuelve más raro y los personajes se ponen más nerviosos, la imagen se vuelve más oscura y lúgubre. Pronto los personajes descubrirán que todo es el resultado de un simple juego que transformará los rostros de todos en uno mismo.

La historia tiene influencias muy obvia de La Dimensión Desconocida (The Twilight Zone) y me recuerda mucho películas como El Pueblo de los Malditos (Village of the Damned). La forma en que Ezban logra generar esa atmósfera de terror es extraordinaria, tanto fuera de la estación, con el uso de los reportes en la radio, como dentro de ella con una maravillosa aplicación del espacio confinado. Y eso aunado a la estética, la música y los guiños al trasfondo sociopolítico por el que pasaba México en el 68, dan como resultado una obra maravillosa digna de convertirse en un clásico del horror mexicano.

La historia deja muy en claro las influencia de las cual bebe, pero en ningún momento es predecible y mantiene una explicación coherente en todo momento, aunque siempre dejando algo de confusión para generar miedo en el espectador. El fenómeno que genera los cambios de rostro da para una buena discusión, sobre todo la historieta que inspira a Ignacio a imaginar, pero eso me obligaría a desmenuzar el argumento principal y generar un spoiler que no pienso hacer aquí, pero sin duda alguna, es esa conjunción de elementos lo que hacen a esta película tan buena.

La historia, además del miedo a lo desconocido a partir de generar una situación para la que no hay explicación, estrategia básica del terror y que aquí vemos usarse de manera perfecta, tiene sus buenas dosis de violencia y sangre, pero siempre dentro de un límite bien pensado que no busca asustar al espectador son sobresaltos, por el contrario, el filme entero busca asustarte adentrándote en la historia de los personajes.

Si bien la historia es sólida y lineal, tiene pequeños giros argumentales muy sutiles que evitan que sea predecible y eso se agradece mucho, pues en todo momento el espectador estará pensando en las miles de posibles explicaciones para lo que ocurre en pantalla y las pistas que se van sembrando a lo largo de la historia te dejarán atrapado, sorprendido y asustado al mismo tiempo. La historia es simplemente grandiosa y una recomendación para los fanáticos del terror que quieran ver una producción mexicana muy bien hecha, con reflejos de la idiosincrasia y cosmovisiones que componente a nuestro multicultural país. Y aunque la premisa y el estilo narrativo no son algo original, es algo que nunca se había hecho en México.

The Cloverfield Paradox

Título Original: The Cloverfield Paradox.
Género(s): Ciencia Ficción, Terror.
Director: Julius Onah.
Emisión: 2018.
Duración: 110 minutos.
Extras: Cloverfield, 10 Cloverfield Lane.

Cloverfield es quizás la mejor película de grandes monstruos hecha fuera de Japón, mucho mejor que las exageradas versiones norteamericanas de Godzilla. La primera entrega nos sorprendió con un excelente manejo del Found Footage, mientras que la segunda no logró el mismo éxito a pesar de todo el hype que generó antes de su entreno. The Cloverfield Paradox llegó por sorpresa luego de un anunció en el Super Bowl para su estreno directo en Netflix, lo que incendió las redes sociales de los fanáticos de la Ciencia Ficción, una excelente estrategia publicitaria para un filme que seguramente habría fracasado en taquilla de haberse estrenado en cines.

El filme tiene una gran calidad técnica, buenos efectos y un apartado sonoro que es lo más sobresaliente de toda la cinta, pues la forma en que genera una atmósfera aterradora es excelente. Lo más débil es el desarrollo de los personajes, las actuaciones no están tan mal, pero los estereotipos son tan marcados que es obvio todo lo que va a pasar con ellos al grado de llegar a resultar molesto.

La historia como tal sigue muy desapegada de la primera entrega, como pasó con 10 Cloverfield Lane, pues parece que todo ocurre en el mismo universo pero nada concuerda como tal, aunque esta entrega trata de explicar un poco el origen de lo que ocurre en la primera película, sin realmente hacerlo pues lo que vemos en pantalla sólo nos da pauta para inferir qué originó todo, pero no hay una coherencia lineal concreta de momento.

La historia toma lugar en un futuro no tan distante en el que la crisis energética ha llevado a la humanidad al borde del colapso, los países están a punto de desatar una guerra y cientos de personas mueren de hambre, aunque en las escenas de la tierra las cosas no se ven tan mal. Para solucionar la inminente caída de la humanidad un grupo de países ponen en órbita una estación espacial equipada con un acelerador de partícula con el cual tratan de generar energía ilimitada para resolver la crisis. El grupo de astronautas está integrado por científicos rusos, brasileños, franceses, alemanes, chinos y estadounidenses, los cuales están estereotipados a más no poder.

Luego de un par de años en el espacio los recursos empiezan a terminarse y el acelerador no ha logrado funcionar, conscientes de que sólo tienen un par de oportunidades más, los científicos hace un nuevo intento que por fin parece tener éxito, pero un inesperado error ocurre y son transportados a otra dimensión, generando con ello una paradoja, donde las dos dimensiones tratan de ocupar un mismo espacio al mismo tiempo, lo cual provoca extraños y aterradores eventos sobrenaturales.

La historia retoma el uso del espacio confinado dentro de una nave espacial y nos recuerda mucho a obras como Alien, Life o Dead Space. El manejo del terror espacial es muy bueno durante toda la primera mitad del filme, pues los inexplicables eventos que ocurren son bastante grotescos, viscerales y aterradores. Si la cinta se hubiera mantenido con ese ritmo hasta el final hubiese sido una película maravillosa, para su desgracia la historia se cae por completo en la última media hora.

Desde un principio era obvio que la estación fallaría, abriría un portal que traería al monstruo de la primera entrega a nuestro mundo, aunque las cosas dan un giro cuando en lugar de un simple accidente la estación espacial es lanzada a otra dimensión. Al mismo tiempo se empieza a tejer una subtrama a manera de conflicto personal con el personaje principal, quien perdió a su familia en nuestra dimensión, pero que al parecer sigue viva en el otro universo. Dicho dilema familiar es sumamente molesto y tira el excelente manejo del terror que habíamos visto hasta entonces.

El resto del filme es una mezcla de rescatables escenas de acción pero sin el inesperado terror del principio. Los personajes se convierten en supervivientes y no en las victimas que no sabía qué es lo que estaba pasando. Las escenas de la tierra tratan de forzar una conexión con la primera película sin dejar nada en claro y los chicles típicos de este tipo de historias saturan la trama. El final queda abierto para una cuarta parte (ya filmada), que bien podría lograr una excelente conexión entre la hasta ahora trilogía Cloverfield e incluso reivindicar a The Cloverfield Paradox, que si bien tiene un gran manejo del terror espacial durante la primera hora, se hunde por completo en los minutos finales. Recomendable si eres muy fan de la saga pero no esperes una gran novedad pues todo lo que presenta ya lo hemos visto antes.

Life: Vida Inteligente

Título Original: Life.
Género(s): Thiller, Survival-horror.
Director: Daniel Espinosa.
Emisión: 2017.
Duración: 103 minutos.
Extras: –

Existen numerosos iconos inolvidables del cine de ciencia-ficción que, aunque a su vez fueron reensayos o mezclan numerosos elementos de material anterior, consiguen sobrepasar a los originales para convertirse en obras de culto como Alien, La Mosca o Star Wars. Existen otras que por diversos factores no consiguen resaltar o que quizás llegaron demasiado tarde y de inmediato son catalogadas como copias descaradas que buscan colgarse de la fama de algún clásico.

En esta época donde presenciamos el resurgimiento de grandes series como las ya mencionadas, suelen aparecer otras películas que rápidamente pasan desapercibidas, muchas de ellas con justa razón. Life fue una de ellas, catalogada como otro intento de copiar Alien: El Octavo Pasajero y junto con el anticipado estreno de Alien: Covenant pronto pasó al olvido. El hype por Covenant desapareció rápidamente luego de un par de semanas en taquilla y entonces decidí darle una oportunidad a esta cinta.

Un grupo de científicos a bordo de la Estación Espacial Internacional tiene la misión de analizar muestras del suelo marciano recuperadas recientemente. Las muestras llevan consigo una forma de vida unicelular en aparente hibernación. Maravillados por el descubrimiento, consiguen reanimar al extraterrestre. La criatura crece rápidamente y resulta ser más inteligente de lo esperado. Pronto las cosas se salen de control, se cometen errores y ahora la tripulación está encerrada con un monstruo abordo.

El resto de la cinta toma muchos clichés del genero y de forma inevitable transcurre justo como lo esperamos. Los personajes no son memorables y toman una serie de decisiones cuestionables que nos hace perder toda esperanza en ellos; en fechas recientes esta ha sido una crítica recurrente hacia todo tipo de cintas ambientadas en el espacio, los fans analizan minuciosamente la película desde un punto de vista «científico» y terminan decepcionados.

Sin embargo, Life no busca ser una película con tintes realistas en el espacio como quizás lo fueron The MartianInterstellar, Gravity o (lo intentó ser) Alien: Covenant, sino una película de monstruos reminiscente de las clásicas Serie B de los noventas y eso lo consigue en todo momento. El argumento y los personajes son flojos, pero los escenarios, iluminación y sonido son bastante buenos, a pesar de que el CGI empleado para dar vida al antagonista disminuye en calidad por momentos.

La criatura es lo suficientemente original para mantenernos interesados en el filme. Comienza como una simple célula que va evolucionando hasta adquirir diversas formas; su batalla por la supervivencia contra los humanos es muy entretenida de observar, pues en varias ocasiones demuestra ser más racional y astuta que sus oponentes. Puede que su diseño no inspire horror a primera vista, pero funciona muy bien en los escenarios escogidos para las escenas en que aparece.

Life no es una de las mejores películas de ciencia-ficción en los últimos años, pero si un thriller espacial bastante entretenido que retoma muchos elementos clásicos, donde es más fácil aliarse con la criatura para ver como devora sin remordimiento a los ilusos que perturbaron su sueño. Aunque el argumento es predecible, o mejor dicho, inevitable, la cinta aporta suficiente variedad e incluso cuenta con un giro final al estilo de las viejas películas de monstruos.

Dejando a un lado las comparaciones, Life es una película palomera decente, fácil de digerir y sin muchas complicaciones que nos permite pasar un buen rato disfrutando del ataque imparable del intrigante calamar marciano, criatura que se gana el título de verdadero protagonista; y aunque el final queda abierto para poder desarrollar una secuela, quizás sea mejor dejarla como una única historia que vale la pena volver a vivir de vez en cuando.

El espacio confinado en el Terror

Jaws
Jaws (Steven Spielberg, 1975)

Hay una táctica usada dentro de las películas de terror que basa por completo la atmósfera de miedo en sus escenarios, los cuales adquieren un papel sumamente importante para generar el miedo en el espectador. El espacio confinado es sin duda alguna uno de los elementos con más relevancia dentro del cine de Terror y ha sido usado por diversas películas a lo largo de los años, entre ellas algunos de los Blockbuster más importantes del siglo XX entre otros clásicos del género.

El uso del Espacio Confinado consiste en colocar a los personajes en escenarios cerrados, de los que no pueden escapar, por lo cual toda la historia se ve obligada a transcurrir, en la mayoría de los casos, dentro de cuatro paredes. La razón para esto es incrementar la tensión en los personajes al obligarlos a afrontar la situación de miedo sin tener lugares para ocultarse y con ello mantener un ritmo acelerado y trepidante en la mente del espectador, pues a pesar de que existan escenas en las que no pase nada, el televidente sabe que los personajes nunca estarán a salvo ni podrán ocultarse por mucho tiempo y eso lo mantendrá tenso y propenso a asustarse con mayor facilidad.

Alien 1979
Alien (Ridley Scott, 1979)

Uno de los primeros ejemplos en los que se ha usado el espacio confinado es la película Jaws (Steven Spielberg, 1975). Si bien en Tiburón sólo algunas escenas transcurren a bordo del barco, dicho navío funge como el escenario confinado que evita que los personajes huyan del blanco escualo y los obliga a mantenerse lo suficientemente cerca para ser atacados. En su tiempo Tiburón causó un verdadero pánico al océano, pero fue gracias a Orca (el barco) que los personajes pudieron vivir en carne propia el verdadero terror. Si bien huir de un monstruo marino es relativamente fácil, hacerlo cuando se está confinado a una pequeña embarcación en medio del océano no lo es, y eso es lo que genera el miedo de verdad.

Otro brillante ejemplo del uso del espacio confinado es Alien (Ridley Scott, 1979), en donde el horror desatado por el Xenomorfo transcurre por completo en una oscura y laberíntica nave espacial. El Nostromo es el mejor ejemplo de un espacio aislado que impide que los protagonistas escapen, además de que le da mucho juego al extraterrestre para que pueda esconderse y asechar a los tripulantes. La premisa de Alien fue copiada por muchas otras películas con la misma temática espacial, como Dead Space o Event Horizon (Paul W. S. Anderson, 1997).

Rec 2007
Rec (Jaume Balagueró y Paco Plaza, 2007)

Los edificios también han servido como espacio confinado y tenemos ejemplos muy variados. Uno de los más exitosos, tanto a nivel taquilla como en lo que corresponde al uso del espacio en sí es Rec (Jaume Balagueró y Paco Plaza, 2007). La saga española sobre infectados poseídos llevó el uso del espacio confinado más allá, pues no sólo atrapó a los personajes dentro de un edificio, sino que además situó a los espectadores en el centro de la acción mediante el uso del falso documental y la cámara en mano. Ver en primera persona el ataque de zombis dentro de un edificio del que no podemos salir resulta realmente aterrador, sobre todo porque la cámara en mano que omite al camarógrafo nos hace ocupar su lugar como si nosotros estuviésemos dentro del filme.

Hay muchos ejemplos más sobre el uso del espacio confinado, pero no todos resultan fáciles de determinar ni totalmente aterradores, algunos apuestan más por el misterio y la intriga y no tanto en asustar al televidente. 10 Cloverfield Lane (Dan Trachtenberg, 2016) apuesta por el misterio, mientras que Hostal (Eli Roth, 2006) y Saw (James Wan, 2004) si bien usan un espacio confinado se basan en capturar a los personajes y los mantienen presos, a diferencia del resto que los deja “libres” y a su suerte pero sin poder escapar. Sin duda una excelente fórmula para generar terror y expectación, tanto en los personajes como en los espectadores.

10 Cloverfield Lane
10 Cloverfield Lane (Dan Trachtenberg, 2016)