Gladiador del Futuro

Título Original: Rollerball.
Género(s): Distopía, Ciencia Ficción (Ficción Futurista).
Director: Norman Jewison.
Emisión: 1975.
Duración: 129 minutos.
Extras:

Debo aceptar que inicialmente vi esta película esperando una especie del futuro salvaje y postapocalíptico totalmente madmaxiano, donde las masas era distraída por un brutal deporte como en la época del Imperio Romano, pero en su lugar encontré una interesante distopía que es una obra perfecta para quienes desee empezar en este particular género.

La calidad de la obra es buena y para su tiempo los elementos tecnológicos debieron ser verdaderamente novedosos, ubicándola dentro de la Ciencia Ficción. Sin embargo, el tiempo ha sobrepasado por mucho los avances que dicha película nos muestra haciendo que actualmente luzca como algo totalmente vintage, sobre todo porque la historia trascurre en 2018.

La historia gira en torno a Jonathan E., el jugador estrella del equipo Houston de Rollerball, un juego similar el Roller Derby pero mucho más violento. En dicho deporte los jugadores usan patines y recorren una pista circular para tratar de anotar una bola de acero en la meta en periodos de 20 minutos, para ello se vale de la estrategia y la fuerza bruta, así como de motocicletas para darse propulsión. El juego es sangriento pero las reglas mantienen a un nivel aceptable los decesos y las lesiones.

Este deporte no es sólo una salida para la tensión de los aficionados ni un mero distractor, sino que es el sustituto de la guerra. Al parecer, luego de guerras militares, las corporaciones adquirieron el poder de las naciones y los políticos cedieron sus puestos a los ejecutivos. Los encuentros de Rollerball permitían que las corporaciones midieran fuerzas, pues en la sociedad actual ya no hay guerra, hambre, pobreza ni enfermedad, la sociedad es una utopía en toda regla, pero como toda utopía conlleva un costo y este es el de permitir que los corporativos lo decidan todo, desde cuanto debes retirarle del trabajo hasta quién será tu pareja.

Los ejecutivos presionan a Jonathan para que se retire, pues ven en él un peligro que podría desestabilizar el perfecto sistema social, en donde todo esfuerzo individual no debe ser el ejemplo a seguir, lo que un buen ciudadano debe hacer es trabajar en equipo y eso implica ceder todas las decisiones a las empresas. Jonathan se reúsa a retirarse y ahora deberá enfrentar un juego en donde las reglas han desaparecido y la muerte acecha en cada partido.

Las escenas de acción son muy buenas y van escalando en cuanto a la violencia que nos muestran, el final es totalmente sangriento y el encuentro deportivo se transforma en una verdadera masacre digna del coliseo. Aunque las escenas políticas son bastante lentas y pueden llegar a ser aburridas, son necesarias pues explican cómo funciona la sociedad tecnocrática que vemos en pantalla.

La obra es una distopía perfecta y totalmente pura, y está plagada de referencias orwellianas, huxleanas y bradburianas. Además, como toda distopía que se respete, el conflicto de la historia surge cuando un personaje inconforme le encuentra los distópico a la supuesta sociedad ideal. En este caso Jonathan odiaba el sistema, pues le quitó a su esposa y trató de obligarlo a retirarse cuando aún estaba en su mejor momento. El sistema, que es una tecnocracia pura y dura, trata de deshacerse del problema, que en este caso es nuestro protagonista.

El papel de la mujer es similar al que tiene en las obras de los autores mencionados, es un poco la provocadora de pasiones en el personajes principal, que siempre es un hombre, lo que implica obviamente un visión un tanto machista que ha sido recurrente en las obras distópica desde sus orígenes. Aquí las féminas tienen un marcado papel de objeto sexual y son intercambiadas entre los hombre según los ejecutivos decidan. A pesar de ello, Rollerball es una maravillosa película distópica con buenas dosis de acción y violencia, muy digerible y con todas las características que distinguen al género.

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Pláticas de Ciencia Ficción 13: La involución social no existe

En obras de Ciencia Ficción y principalmente en obras apocalípticas tenemos una constante que muchos han optado por llamar “involución social”, sin embargo, ni desde el punto de vista biológica y ni desde el punto de vista antropológico podemos hablar de involución. Las sociedades siempre cambian para adaptarse y sobrevivir en su medio ambiente, aunque esto impliqué volver a formas de organización parecidas a cómo eran en el pasado, sin que ello implique un retroceso.

Pláticas de Ciencia Ficción 12: Toda Utopía es una distopía por naturaleza

Una Utopía es un lugar perfecto, ideal, la sociedad perfecta, donde los problemas sociales, políticos, económicos y ambientales no son más una molestia. La utopía es inalcanzable, imposible de lograr. En la otra cara de la moneda tenemos a la Distopía, que es completamente lo opuesto, pues nos muestra a una sociedad llena de problemas de todo tipo, como violencia, crimen, hacinamiento, desempleo, falta de recursos y contaminación. Desde nuestra perspectiva de la realidad la Distopía es alcanzable, de hecho en muchos lugares del mundo podríamos decir que ya viven en una.

En una obra de ficción, la historia inicia a partir de un evento particular denominado conflicto. En una sociedad Utópica sería prácticamente imposible que se genere un conflicto que dé paso a la aventura. Sin embargo, las obras distópicas son el tema más recurrente en obras de Ciencia Ficción, la sociedades Cyberpunk resultan por completo distópicas, pero el conflicto que da paso a la historia generalmente es el descubrimiento de que la sociedad ideal en la que vivía el protagonista no lo es.

Con lo anterior quiero decir que existen dos clases de Distopía, la que se presenta como mala desde el inicio, es decir, con muchos problemas sociales (Akira, Ghost in the Shell, Æon Flux) y aquella que aparenta ser un sistema perfecto, generalmente desde el punto de vista político, pero que no lo es, pues para mantener el control termina por restringir un sin número de libertades (Divergente, Un Mundo Feliz, Rollerball).

La cuestión es que, sin importar que tan utópica sea una sociedad en una obra de ficción, está siempre estará enmascarando un trasfondo totalmente distópico, por ende, toda utopía terminará por descubrirse como una distopía. A mí en lo personal me gusta definir a la utopía como una distopía que aún no se descubre como tal. Y generalmente el conflicto que da paso a la historia es cuando el protagonista la descubre como tal. Por ejemplo, si en Los Juegos del Hambre la protagonista hubiese sido una chica del Capitolio hubiésemos creído que su sociedad era perfecta.

Otaku no Video

Título Original: おたくのビデオ (Otaku no Video)
Género(s): Comedia, Drama, Documental.
Director: Takeshi Mori.
Estudio: Gainax.
Emisión: 1991.
Duración: 50 minutos.
Extras: More Otaku no Video.

Cuando uno inicia en el mundo del anime (o al menos en mis tiempos) solemos buscar algunos de los clásicos más afamados entre los fans, entre ellos el inigualable Neon Genesis Evangelion, lo que nos hace conocer al maestro Hideaki Anno, y eso eventualmente nos conduce a Gainax y al resto de sus obras. Una de ellas es una mezcla de mediometraje animado y documental conocido como Otaku no Video, que retrata la vida de esos extraños personajes apasionados por las cosas de ficción durante las décadas de los 70 y 80.

Otaku no Video se divide en dos partes. Una de ella es una historia animada por Gainax en la que seguimos el paso de Kubo, nuestro protagonista, para convertirse de un popular joven jugador de tenis y con novia (alguien normal) a un friki rechazado social. La historia inicia cuando Kubo se encuentra a Tanaka, un antiguo amigo de la escuela, quien le habla de sus pasatiempos relacionados con el anime, el manga y la Ciencia Ficción. Kubo no le presta mayor atención hasta que vuelve a encontrarse con Tanaka y sus amigos, entre ellos una chicha que hace un sexy cosplay de Lum Invader. A partir de ese momento se ve un poco interesado y termina conociendo al resto de compañeros.

Tanaka lleva a Kubo a su guarida, un departamento donde él y el resto de sus colegas pasan el tiempo viendo series, leyendo historietas, fabricando disfraces, publicando fanzines, analizando efectos especiales y juntando figuras coleccionables. Cada uno es un experto en algo, el fan de las armas y las cosas militares, el conocedor del anime y manga, el experto en Ciencia Ficción, la ilustradora y demás especialidades.

La nueva afición hace que Kubo descuide el resto de sus actividades, desde su forma física hasta sus relaciones personales. Kubo engorda, deja de cuidar su aspecto y descuida a su novia al grado de perderla. Digamos que el protagonista se apasiona tanto por la cultura Otaku que cae en una debacle y termina sumergido en un mundo de personas incomprendidas y discriminadas. Al percatarse de esa segregación que sufren los Otakus por seguir su afición se enoja y decide que si la sociedad no puede aceptarlo entonces se convertirá en el Otaku de Otakus, el Otaking.

La calidad es muy buena aún para el año en que se produjo y los escenarios están llenos de referencias a muchas de las obras de anime que fueron populares durante los 80. Además de que en cierta forma se basa en la vida de algunos de los integrantes de Gainax, quienes formaron parte de grupos de investigación de manga o Ciencia Ficción cuando eran jóvenes. Otro aspecto importante es que va dando fechas de estrenos de animes y el uso de un lenguaje muy “técnico” sobre el mundillo friki, palabras que se van explicando al protagonista durante su entrada en esta afición (aunque conviene ver una versión donde el subtitulador agregue anotaciones pertinentes para entenderlas).

Creo que la parte animada, al explicar muchas de esas cosas frikis, podría resultar una introducción interesante para quienes recién se sumergen en el mundo del anime e incluso para quienes no conocen nada al respecto. No obstante, si bien hay un obvio reflejo de la mala fama que tiene los Otakus en Japón, el hecho de que el personaje fuera una persona “normal” al principio del filme nos invita a reflexionar sobre el porqué algunas personas son discriminadas por sus pasatiempos y otras no.

La segunda parte son una serie de entrevistas a Otakus del anime, el manga, el cosplay, las cosas militares y la pornografía, cada uno fan de una cosa en particular. Las entrevistas fueron entrevistas reales (aunque por momentos parecen algo arregladas) ha adultos alrededor de los treinta años, en promedio, donde se les pregunta sobre su pasado en la preparatoria y universidad, cuando pertenecieron a algún grupo Otaku. En los relatos que hacen los entrevistados se observan principalmente dos cosas: (1) la añoranza de un tiempo pasado cuando eran más felices y podían dedicar tiempo a su afición, y (2) el intento de ocultar de cierta forma esos gustos por lo que pudiera decir la gente ahora que son adultos trabajadores (la mayoría Salaryman).

Las entrevistas dejan ver en claro ese estigma que se tienen de los Otakus como fanáticos extremos de algo en particular, tanto que incluso la voz de los hombres es modificada y su rostro censurado, como si no quisieran que sus jefes y compañeros de trabajo se enteraran de las cosas que les gustaban cuando eran jóvenes. Todos ellos pertenecieron a algún grupo friki durante la universidad o la preparatoria, pero ahora parece que sólo se dedican a su trabajo. El termino Otaku durante los años 90 era totalmente peyorativo (aún lo es en Japón) y el documental refleja lo difícil que fue para esa generación poder disfrutar de su pasatiempo.

El documental tiene un poco el sesgo, al igual que la parte animada, de mostrar al Otaku como un perdedor, como un fracasado sin vida que prefiere la seguridad de la ficción a la intensidad de la vida real, y para algunos entrevistado realmente era así. Y a pesar de toda la discriminación que sufrieron cuando jóvenes, esa época friki fue la mejor en la vida de todos ellos, pues al crecer tuvieron que asumir las responsabilidades de los adultos y ya no pudieron dedicar tiempo a esas aficiones que los hacían tan felices. Quizás hoy sea más sencillo para nosotros seguir disfrutando de ver anime ya de adultos, pero para los adolescentes de los 80 no lo fue, y considero que es una parte de la historia que todos los amantes de la animación deberíamos conocer.

La forma en que los entrevistados narran sus vivencias resulta algo nostálgica, incluso a mí, que no viví en los 80, me hizo sentir algo de añoranza por esa época y, sobre todo, me recordó mi época de preparatoria, cuando (en lugar de fanzines) decidí iniciar un blog para tener un espacio donde hablar de lo que tanto me gustaba, la animación japonesa (de eso ya hace más de diez años). El remontarme a mi época de bachiller me hizo pensar que esa etapa fue la más apreciada por esos japoneses pues fue cuando tuvieron mayor posibilidad para dedicar su tiempo libre a lo que ellos disfrutaban, algo que sabían iban a perder cuando entraran al mundo laboral.

Deadpool

Título Original: Deadpool.
Género(s): Ciencia Ficción, Superhéroes, Romance, Drama.
Director: Tim Miller.
Emisión: 2016.
Duración: 109 minutos.
Extras:

No soy un fan de los cómic ni tampoco del cine de superhéroes, así que no me voy a meter con cosas como qué tan bien adaptada está la película o la inserción del Deadpool en el universo de los X-Men o Marvel en general, así que esta reseña será desde la perspectiva de un simple mortal que desconoce casi en su totalidad sobre estos temas. Así enfoquémonos en la historia y demás características que esta película nos muestra sin ir más allá.

En primera instancia debo decir que el apartado técnico es muy bueno, las escenas de acción son trepidantes y divertidas aunque por momentos se abusa de las herramientas digitales y se ve demasiado artificial y notorio el uso de la pantalla verde, pero creo que es algo inevitable, pues el nivel de la tecnología cinematográfica actual no permite que sea de otra forma. La música es igualmente buena y las actuaciones también están al nivel, sobre todo Ryan Reynolds, quien se reivindica al momento de interpretar a un superhéroe luego del fracaso del Linterna Verde (2011).

La historia gira en torno a Wade Wilson, un ex militar que trabaja como golpeador a sueldo. Su vida parece ser miserable hasta que conoce a Vanessa Carlysle de quien se enamora, su vida parece mejorar y la felicidad invade a la joven pareja hasta que el diagnóstico de cáncer cambia toda la situación. La reputación de Wade le precede y hace que una agencia encargada de crear mutantes artificiales se interese por él y le ofrezca un tratamiento para curar su cáncer a cambio de ser parte de sus experimentos. Wade acepta ya que no desea hacer sufrir a su novia con su enfermedad, así que la abandona y se marcha al laboratorio, donde lo someten a brutales experimentos a fin de provocar su mutación, la cual ocurre pero lo deja con el cuerpo desfigurado.

Wade ahora es súper fuerte, sana de manera extraordinariamente rápida e incluso es capaz de regenerar sus extremidades, haciéndolo casi inmortal. Sin embargo, su deformidad le hace perder la confianza para regresar con su amada y ahora busca venganza contra el hombre que lo transformó para que regrese su aspecto a la normalidad. Para su mala fortuna su plan de venganza falla y los maleantes deciden secuestrar a su novia para tomar represarías. Deadpool tendrá que aliarse con un par de X-Men para recuperar al amor de su vida.

Como el mismo Deadpool dice, esta es una historia de amor, pues todas las acciones y decisiones de Wade giran en torno al amor que siente por Vanessa. Así que esta no es una historia convencional sobre superhéroes, es una historia sobre alguien súper pero que no es un héroe, de hecho es todo lo contrario, busca su beneficio sin importar el medio para lograrlo, así que su lista de muertes es bastante larga. Además de no presentar al héroe moralmente correcto, la historia tiene otras singularidades, como romper la cuarta pared.

El filme es totalmente irreverente a un nivel pocas veces visto, sobre todo teniendo en cuenta que el universo de los X-Men y demás personajes de Marvel siempre han mantenido un enfoque dirigido a toda la familia, Deadpool rompe con eso y se inclina por el público natural del personaje, los mayores de edad. Tal irreverencia está presente desde los créditos iniciales, incluso se burlan de la interpretación que Reynolds hizo de Linterna Verde (2011). Además de esas burlas obvias tenemos violencia cruda y visceral, una fuerte carga sexual, muchas malas palabras e incluso una tendencia friki en el propio Wade, con alusiones a películas de ciencia ficción o caricaturas.

La película tiene una interesante narrativa, pues no cuenta una historia precisamente de forma lineal, sino que recurre a largos lapsos donde vemos sucesos del pasado pero no exactamente a manera de los tradicionales flash-backs. Tales cortes temporales nos permiten conocer el pasado del personaje para ir armando el rompecabezas de su historia, que no es para nada complicada, de hecho es muy simple, su grandeza radica en el hecho que de Deadpool sale completamente de los estándares de todos los hombre con súper poderes que se habían llevado al cine.

Obviamente la película es una gran recomendación para los fan del cómic y de este tipo de obras, pero creo que es una excelente opción más que nada para aquellas personas que, como yo, no son unos conocedores de las historietas. Si ustedes no son precisamente fans de los superhéroes pero les gustan las películas de acción con vistosas peleas, grandes despliegues de poder, chistes para adultos y muchos efectos especiales les garantizo que está película les va a encantar.

Watchmen

Título Original: Watchmen.
Género(s): Ucronía, Ciencia Ficción, Superhéroes.
Director: Zack Snyder.
Emisión: 2009.
Duración: 163 minutos.
Extras:

Considerada por muchos como una de las mejores adaptaciones del cómic a la pantalla grande (la otra sería Sin City), Watchmen es una grandiosa historia de superhéroes que rompe con muchos de los estereotipos patrióticos y de perfección moral de los defensores de la justicia. Watchmen en una historia de héroes enmascarados que no tienen poderes (salvo uno) y no son completamente bueno ni correctos, por el contrario, tras su lucha por el bien arrastran crímenes, traumas y mucho odio.

Watchmen se basa en la novela gráfica del mismo nombre escrita por Alan Moore y dibujada por Dave Gibbons, publicada entre 1986 y 1987 por DC Comics. La historia nos sumerge en una ucronía que toma lugar en un mundo ficticio de 1985, tomando como base el contexto provocado por la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética desde los años 60. El en filme vemos a un grupo de maleantes usar disfraces para cometer crímenes, debido a que no podían reconocerlos por usar máscaras, salían libres en poco tiempo, para tratar de contrarrestarlo, un grupo de policías empezaron a usar trajes y salieron a la calle para acabar con los malos de maneras que rozaban lo ilegal, pero logrando con ello la justicia que el sistema no había podido, se formó así el primer grupo de Los Vigilantes.

Con el paso de los años la primera generación de superhéroes envejeció y nuevos reclutas tomaron el mando, El Comediante, Nite Owl, Silk Spectre II, Ozymandias, Rorschach y el Dr. Manhattan (único con supe poderes) conformaron este nuevo grupo de enmascarados, hasta que una ley impuesta por el presidente Richard Nixon los obligó a retirarse. Ya en su jubilación forzada los antiguos héroes fueron víctimas de un asesino que al parecer tenía a los enmascarados en la mira. Creyendo que todos sería victimas del asesino que ya había matado al Comediante, Rorschach advierte a sus antiguos compañeros e inicia su investigación, pero descubre algo que no esperaba y que puede causar un apocalipsis nuclear y la muerte de millones de personas.

La historia toma a Rorschach como narrador principal y nos cuenta su investigación para descubrir al asesino del Comediante. Con forme la historia avanza conoceremos los problemas personales de cada personajes, sus traumas y conflictos con el pasado, así como los planes secretos que uno de ellos tiene para lograr salvar a la humanidad de sí misma, aún si eso implica causar una terrible destrucción.

La historia es una ucronía que parte desde la década de los 60 y nos cuenta una versión alterna de los hechos, desde la guerra de Vietnam, la Guerra Fría, la posibilidad de una guerra nuclear, entre otros sucesor de relevancia mundial que pasaron a la historia. La forma en que nos narra los hechos y adapta la historia al contexto social ficticio es maravillosa, sobre todo porque nos permite entender todo lo que pasa y nos da un trasfondo del pasado de los personajes, de sus motivaciones y parte de su personalidad. Esa épica introducción es un resumen perfecto de la historia estadounidense desde los 60 hasta los 80 adaptada a la perfección al universo del cómic.

La genialidad de Watchmen es el mostrarnos a un grupo de superhéroes que no son perfectos, que tienen problemas, han cometido errores a incluso sus acciones heroicas pueden ser cuestionables. Ozymandias desarrolla un plan para acabar con la guerra, pero a sus compañeros no les parece correcto, sin embargo, para el hombre más listo del mundo el fin justifica los medios. Y ese es justamente otro de los elementos que vale la pena analizar en este filme. Héroes humanos como estos nos permiten ver una versión más cercana de cómo serían los superhéroes de existir en nuestro mundo (de hecho serían más como en Kick Ass) y la crítica a la naturaleza humana de carácter bélico nos hace reflexionar sobre qué sacrificio estaríamos dispuestos a pagar para alcanzar la paz mundial.

La película es sencillamente maravillosa, es emocionante, profunda, crítica, original, violenta,  cruda y muy adulta, además de que tiene una calidad inmejorable. La ambientación de cada época que se aborda en impecable, el vestuario y la caracterización son asombrosas y la banda sonora tiene la atinada idea de usar canciones que fueron populares en esas décadas para sumergirnos en la etapa hippie, cuando el miedo de un inevitable desastre nuclear era frecuente entre la sociedad. Además del héroe atípico, tenemos la parte científica, con armas y artilugios ficticios, y con un héroe con súper poderes capaces de controlar la materia a su antojo y de ver su pasado y su futuro, pero con conflictos emocionales como los de cualquiera.

Esa aparente burla a los superhéroes convencionales, los elementos de ciencia ficción y la reconstrucción ficticia de una época histórica hace de Watchmen una de las mejores películas sobre superhéroes que se han hecho. Personalmente no he leído el cómic, pero incluso si la adaptación se alejara mucho de la obra original (lo cual no parece ser el caso) el resultado fue estupendo. Sin duda una obra insuperable de un género muy explotado en los últimos años por el cine hollywoodense, y una recomendación que debe ser obligada por los fans de The Avengers y las muchas películas que integran el universo Marvel, tan sólo para que vean una adaptación diferente sin los estereotipos que son la constante en este tipo de historias.

Tomorrowland

Título Original: Tomorrowland.
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Brad Bird.
Emisión: 2015.
Duración: 130 minutos.
Extras:

En 2015 Tomorrowland fue una de las películas más mencionadas en los círculos de quienes consumen Ciencia Ficción. Algunos la describían como una gran obra del género, pero para otros no era tan buena o al menos no una obra que aportara algo significativamente nuevo a este tipo de cine. No obstante, tiene una gran calidad en cuando a sus efectos y escenarios y una crítica no tan elaborada pero contunden al concepto de Utopía que la hace interesante, además de que, independientemente de la crítica que hace, es bastante entretenida.

La calidad visual es muy buena, no logra un resultado sobresaliente porque si bien sus efectos especiales y los escenarios por computadora que se logran son asombrosos, es una de esas películas que confían tanto en lo digital que dentro de una década probablemente luzca ya muy vieja. A pesar de ello la visión futurista que nos regala es muy atractiva visualmente, tanto en la arquitectura como en los incomprensibles y deslumbrantes objetos del futuro. La banda sonora es buena y le va bastante bien a ese tono positivo de la obra, y los personajes si bien están estereotipados cumple con su propósito, aunque no son lo gran revelación.

La historia tiene dos personajes principales que fungirán como los héroes, para lo cual se da tiempo para desarrollar la historia de cada uno. El primero de ello es Frank, un niño que sueña con volar, cansado de esperar a que alguien invente un aparato que le permita hacerlo decide construir él mismo un jetpack. Decidido a demostrar que su aparato cambiará a la humanidad asiste a la Feria Mundial de 1964, aunque su máquina no funciona correctamente. En ese lugar conoce a una misteriosa niña que lo invita a seguirla, sin saber qué está pasando Frank llega a un mundo futurista lleno de tecnologías más allá de su imaginación. Athena, la niña, lo ha llevado a Tomorrowland, en lugar donde las mentes más brillantes (conocidos como Plus Ultra) son educadas para construir los mayores avances tecnológicos jamás creados.

Varias décadas después, Casey Newton, una adolescente rebelde pero soñadora, inteligente y muy decidida recibe un extraño pin, al tocarlo es transportada a ese mágico lugar de ensueño, donde las tecnologías y las respuestas que siempre buscó parece estar a la mano. Casey cree que está viendo el futuro, pero antes de saber qué está pasando unos extraños robots empiezan a atacarla, para su fortuna es rescata por Athena, la misma niña que reclutara a Frank varios años antes. Athena resulta ser una reclutadora cuya labor es buscar a las mentes más brillantes que merezcan estar en Tomorrowland. Sin embargo, un invento ha cambiado las cosas en aquel lugar perfecto y ahora la destrucción de nuestro mundo parece inminente. Frank, ahora adulto, Athena y Casey viajan a Tomorrowland con la esperanza de evitar el apocalipsis.

Lo historia está llena de clichés, como el héroe elegido, el malo que no tiene esperanza en que la humanidad cambie, el robot que ayuda a los protagonistas y desarrolla algo cercano a los sentimientos, entre otras cosas. A pesar de ello hay dos lecturas principales, la primera es la que se refiere al tema de lo utópico y lo distópico, pues toda utopía es distópica por naturaleza, pues para mantener la perfección se requieren de estrictas reglas que eventualmente disgustarán al sector de la población que las considere arbitrarias, impuestas y opresoras. Aquí pasa algo similar, e incluso se hacen referencia a las tres distopías más famosas (Un Mundo Feliz, Fahrenheit 451 y 1984). Aunque al final parece que vemos el inicio de la primera utopía cien por ciento real dentro del cine.

La segunda lectura es la que se refiere al apocalipsis. En Tomorrowland lograron controlar los taquiones y eso les permitió ver el futuro y saber que la humanidad llegaría a su fin sin importar que hicieran los Plus Ultra, como una mezcla entre los poderes del Dr. Manhattan de Watchmen y el inminente fin de la civilización prevista por la Psicohistoria en Fundación de Asimov. El líder de Tomorrowland trató de hace algo para que los humanos estuvieran conscientes de su destrucción y tomaran acciones al respecto, pero no funcionó y de hecho creó una especie de paradoja, pues al parecer el apocalipsis inició cuando la humanidad aceptó su destrucción como algo inminente y decidió que no podía hacer nada para evitarlo.

La cuestión de la visión del futuro, el aspecto distópico de la civilización, la sociedad secreta de los genios viviendo en su propio mundo (lo cual es distópico porque de cierta forma decidieron abandonar a la humanidad y negarles aquellos avances, aunque por otra parte la humanidad hubiera destruido a esa perfecta sociedad de haber conocido de su existencia) me resultaron sumamente interesante, aunque el desarrollo heroico con esa tendencia del elegido le restó algo de profundidad para mi gusto.

En conclusión, me pareció una buena película, muy entretenida y un poco más compleja que las típicas películas palomeras para ver en fin de semana, pero tampoco es tan complicada como para romperse la cabeza tratando de descifrar el mensaje oculto. Es la mezcla perfecta entre entretenimiento y mensaje para reflexionar a un nivel familiar. Creo que es una excelente recomendación para quienes quieran ver algo con un mensaje levemente complejo (aunque importante) en un ambiente más familiar y sin el temor de no lograr comprende algún intrincando trasfondo argumental.