The Ricochet Splendid

Título Original: The Ricochet Splendid.
Género(s): Ciencia Ficción / Space opera, Comedia.
Director: 2veinte.
Estudio: 2veinte.
Emisión: 2018
Duración: 3:19 minutos.
Extras:

Esto no es una serie, ni siquiera un cortometraje, es un falso opening creado por el estudio argentino 2veinte que se volvió viral en Facebook hace unos meses. La idea era crear una parodia de las series de Ciencia Ficción ochenteras, con una música con toques roqueros y electrónicos, un diseño colorido que raya en lo psicodélico y una trama espacial donde soldados pelean contra las fuerzas del mal de aviones robot gigantes.

Si bien la trama podría parecer un cliché el resultado fue sencillamente espectacular, pues la calidad final del corto es impresionante. Es una de las mejores obras animadas que he visto en los últimos años y que bien merecería tener una serie o una película, pues la forma en que se muestra el argumento central de la historia no sólo nos permite imaginar un sin número de posibilidades, sino que resulta sumamente atractivo de ver en pantalla y por eso tendría la capacidad de desarrollar una serie muy larga o al menos una muy buena película.

En el opening vemos la presentación de los personajes, los superiores (la sargento Ohara, el teniente general Lamar y el capitán Tuco), el escuadrón (El “Chacal”, líder del grupo, Will, Chongo y Kimberly) y las fuerzas del mal (Mikal). La personalidad que puede inferirse de los personajes y sus aparatos robóticos de pelea es muy atractiva e inmediatamente dispara tu imaginación para tratar de figurar cómo es la relación entre los miembros del grupo y qué tipo de aventuras habrán vivido juntos.

Los elementos futuristas, el aspecto psicodélico, la diversidad sexual y las peleas espaciales se mezclan perfectamente en este opening que es tan majestuoso que merece convertirse en una serie animada. Además, el ending le da mayor solides y credibilidad y te permite soñar con la posibilidad de que una serie así pudiera existir. Esa canción inicial llena de potencia y energía que describe el argumento de la historia aunada a ese final calmado y romántico me recuerda a muchas series que he visto, y me hace desear aún más una serie de esto. De lo mejor que he visto en muchos años, pues sintetiza, en poco más de tres minutos, todo lo que un fan de la Ciencia Ficción quisiera ver en pantalla.

Súper

Título Original: Super.
Género(s): Comedia.
Director: James Gunn.
Emisión: 2010.
Duración: 96 minutos.
Extras:

Las películas de superhéroes ha seguido tres caminos principalmente: las grandes producciones aptas para toda la familia (The Avengers), las grandes producciones para el público adulto (Watchmen) y aquellas que critican, al tiempo que reinventan, esa figura del superhombre a partir de gente común y corriente (Kick-Ass). Este filme es del último tipo, pero además es de esas historias donde el protagónico lo tiene un personaje que es un total perdedor, fracasado y débil, como en Superbad (2007) o Napoleon Dynamite (2004). Kick-Ass (2010) es reconocida como una versión ácida del superhéroe sin poderes, pero Super se estrenó primero.

La calidad es muy buena aunque en un principio no lo parezca, cuenta con una buena banda sonora y una tomas con cámara al hombro que la hace ver algo simple y de baja calidad (de momento parece como si fuera un documental), pero luego de un tiempo uno se acostumbra. Lo más destacado son las personalidades que actúan en el filme, pues tenemos en el papel protagónico a Rainn Willson, mejor conocido por su magistral interpretación de Dwight Schrute en The Office US (mi serie no animada favorita), Kevin Bacon como al malo, a quien recordamos de Tremors, Ellen Page en un papel muy loco y Liv Tyler como la damisela en peligro. A primera vista parece una película de baja calidad e incluso un Mockbuster, pero resulta ser más que lo que uno esperaría.

La historia sigue a Frank Darbo, un cocinero y completo perdedor cuya vida entera no ha sido más que sufrimiento, lo único que le reconforta el su esposa Sara, a quien ama profundamente a pesar de que es una adicta en recuperación. Sin previo aviso, un narcotraficante conocido como Jacques enamora a su esposa y ésta lo abandona. Frank trata de recuperarla sin éxito al punto de querer darse por vencido, hasta que una hierofanía le revela su misión en el mundo, si no existen superhéroes en la vida real por qué no convertirse en uno. Dios en persona toca con su dedo a Frank y este recibe el don divino para convertirse en un luchador de la justicia, aunque todo fue una alucinación provocada por ver un programa religioso donde Holy Avenger lucha contra el diablo.

Convencido de ser el elegido de Dios, Frank inicia su investigación sobre todos aquellos superhéroes sin poderes, para ello recurre a una tienda de cómics donde conoce a Libby, una jovencita apasionada por los enmascarados justicieros. Luego de investigar un poco concluye que además de una identidad secreta necesita un arma personal, nace así El Rayo Colorado (The Crimson Bolt), un héroe que lucha contra el mal ataviado en un traje rojo y armado con una llave Stillson. Frank inicia su lucha contra el crimen, sin embargo, sus acciones son más criminales que heroicas, pues su llave hiere de gravedad a los malhechores, algunos de los cuales no hicieron más que saltarse la fila del cine.

Debido a lo agresivo de sus ataques El Rayo Colorado es considerado un psicópata y se le tacha de criminal. Eso asusta a Frank pero hace famoso a su álter ego justiciero. Libby empieza a sospechar que Frank es el enmascarado que ha estado atacando gente en las calles, pero en lugar de considerarlo un loco le parece algo genial. Vestido en su nuevo traje, Frank intenta rescatar a su esposa, pero fracasa y resulta herido, sin otro lugar a dónde ir, se refugia en el departamento de Libby.

Libby decide ayudar a Frank si a cambio la toma como su secuaz, sin estar muy de acuerdo Frank acepta y Libby se transforma en Bolty, la compañera de The Crimson Bolt. Aunque la idea de ser superhéroe de Bolty era algo extrema, pues resultó ser una verdadera maníaca que pretendía matar a cualquier delincuente por mínima que fuera su falta, además de que se había enamorado de Frank. Luego de conseguir un buen arsenal de armas Frank y Libby marchan hacia la casa de Jacques para recuperar a Sara y desatan una encarnizada batalla digna de competir con cualquier película de superhéroes.

La película inicia algo lenta aparentando ser un mal chiste y una película de baja calidad con el típico personaje fracasado, pero rápidamente evoluciona en una verdadera historia de superhéroes, con humor negro y algunos toques de gore. La pelea final que nos regalan Libby y Frank es completamente brutal e inesperada, épica de principio a fin y dramática en su desenlace, además de que nuestro protagonista evoluciona notablemente y nos regala una grandiosa reflexiona final que nos demuestra la madurez que alcanzó.

El filme es mucho más de lo que uno podría esperar en un inicio y eso es una agradable sorpresa que uno como espectador aprecia bastante. La película no intenta hace una crítica mordaz a la figura del héroe, de hecho se centra en las frustraciones del protagonista y nos deja una valiosa enseñanza: uno nunca va a estar completamente listo para nada, así que o lo haces o no lo haces. Sin duda una recomendación que puede no ser para todos pero que considero merece totalmente una oportunidad.

ReLIFE

Título Original: リライフ (Riraifu).
Género(s): Comedia, Drama.
Director: Tomo Kosaka.
Estudio: TMS Entertainment.
Emisión: 2016.
Duración: 13 Episodios.
Extras: ReLife Ovas.

Basada en el web manga homónimo creado por Yayoiso, ReLIFE es la típica comedia adolescente pero con algunos rasgos que la hace original y entretenida para los veinteañeros. Su historia pasa de lo divertido e hilarante a una trama más sombría con mucho drama, y drama del bueno, no de ese exagerado y alejado de la realidad. Y si bien la serie es sobre adolescentes de preparatoria, como la mayoría del anime, ReLIFE busca captar la atención de un público más cercano a los treinta años.

La calidad del anime es muy buena, el diseño de personaje el algo genérico pero no estereotipado, su estilo sobrio le da un toque diferente y el cambio en el estilo de dibujo acentúa perfectamente las partes cómicas. Los escenarios están muy bien aunque es lo que menos destaca, la música es fabulosa y muy agradable y la personalidad de los personajes es el aspecto mejor logrado de todos, pues realmente logra otorgarles una esencia única más allá de su aspecto y los hace crecer al enfrentarlos a sus propios conflictos personales. Y si bien los personajes no son algo muy profundo, sí son mucho más complejos que el promedio del anime contemporáneo.

La historia gira en torno a Arata Kaisaki, un joven de 27 años sin empleo a quienes sus padres han decidido dejar de mantener. Arata se graduó de la universidad e hizo un posgrado, pero un incidente en su primer trabajo le hizo perder la confianza en la sociedad y el haber renunciado a su empresa luego de tan sólo de tres meses dejó marcado su curriculum haciéndole difícil conseguir trabajo. Debido a su complicada situación económica, Arata decide aceptar la propuesta de participar durante un año en un experimento, tiempo en el cual la empresa ReLIFE cubrirá todos sus gastos. Sin están muy seguro de qué esperar Arata acepta.

Ryô Yoake, su contacto con la empresa, le da una capsula y le explica en qué consiste el experimento. Al parecer, dicho medicamento le devolverá a Arata la apariencia que tenía en preparatoria y durante un año asistirá a la Preparatoria Aoba como un estudiante más, al finalizar el año se borrará la memoria de todos los estudiantes que tuvieron contacto con él y Arata podría conseguir un trabajo. Arata acepta e inicia sus clases.

A partir de ese momento la historia empieza como las típicas series para adolescentes, vemos a Arata adaptarse a la vida de estudiante y darse cuenta que a pesar de su posgrado no recuerda nada de lo que supuestamente aprendió en esa etapa de su vida, además de que su cuerpo, pese a verse joven, sigue teniendo 27 años y no puede competir con la vitalidad de chicos diez años más jóvenes que él. Los primeros capítulos son sumamente divertidos, pero poco a poco va mostrándonos el pasado del protagonista y los conflictos personales de cada uno de sus compañeros, a quienes vemos crecer y afrontar sus miedos hasta puntos realmente dramáticos.

Arata logra integrarse a su nueva escuela y se hace amigo de Rena Kariu, una chica sumamente competitiva que siempre se esfuerza por ser la mejor; Chizuru Hishiro, una chica de nuevo ingreso al igual que él; Kazuomi Ôga, un chico muy bueno en los estudio pero pésimo en los deportes que ayuda al Arata a estudiar, y An Onoya, una chica muy inteligente pero con serios problemas de socialización. En un principio Arata veía los problemas de los chicos como los típicos conflictos juveniles, pero termina por interesarse por ellos y trata de ayudarles.

Generalmente las series de anime se centran en personajes preparatorianos pues esa es la edad de su principal target, pero esta serie también va dirigida para aquellos hombres y mujeres jóvenes que por alguna razón añoran esa etapa de su vida en lugar de enfrentar los problemas de la edad que tienen. ReLIFE es al parecer un programa para rectificar a los ninis y darles una nueva oportunidad, pero no empezando de nuevo, sino generando la motivación en el sujeto para que lo vuelva a intentar, sin borrar su pasado, por el contrario, cargando con todos los errores que ha cometido pero siguiendo adelante a pesar de ellos.

Además de los conflictos personales y el aspecto de la madurez, la serie hace una fuerte crítica al acoso laboral y escolar, además de las presiones sociales a las que se ven sometidas las personas en Japón. Al parecer dejar tu empleo a los tres meses es un estigma que evitará que vuelvan a contratarte, ser soltero cerca de los treinta, no tener un empleo estable ni un plan de vida son aspectos muy mal vistos en la sociedad japonesa, y Arata los representa todos, pero en otras partes del mundo vemos un fenómeno similar en nuestra generación, los millennials ya no se están casado y la mayoría tiene trabajos por contrato debido a la situación económica, lo que hace que más de uno hayamos añorado nuestra época de preparatoria en algún momento.

Arata dice una frase muy cierta: “el futuro que esperaba que llegara de forma natural nunca llegó”. Y es que en la generación de nuestros padres parecía que lo natural era estudiar, conseguir trabajo de lo que estudiaste, casarte y tener hijos, pero el mundo no es el mismo de hace treinta años y las oportunidades e intereses actuales son muy distintos y eso en ocasiones puede hacernos sentir frustración o desesperanza. Yo personalmente me sentí muy identificado con la serie sobre todo por tener la misma edad que el protagonista y haber experimentado un poco esa brecha generacional con estudiantes de licenciatura, aunque yo era profesor y no un sujeto de prueba de ReLIFE.

La serie me gustó mucho más de lo que hubiera esperado, tiene buena comedia, el toque perfecto de drama, muestra conflictos que enfrentamos quienes estamos en la segunda mitad de nuestros veinte y se da el tiempo para desarrollar a cada personaje. Algunos aspectos son algo evidentes pero otros sí te toman por sorpresa, además de que la calidad general es muy buena y no es como todo el anime genérico que hay en la actualidad aunque a primera vista eso aparenta. Una excelente recomendación si tienes más de 24 años y aún recuerdas con cariño tu época de bachillerato.

AggRetsuko (Podcast)

Título Original: アグレッシブ烈子 (Aguresshibu Retsuko)
Género(s): Comedia, Chick Flick, Shôjo.
Director: Rarecho.
Estudio: Fanworks.
Emisión: 2018.
Duración: 10 episodios.
Extras:

Basada en el personaje mascota de la compañía Sanrio, empresa dedicada al diseño de productos kawaii, AggRetsuko es una de las más reciente series de animación japonesa estrenada a nivel internacional por Netflix. Sin embargo, la historia de la Panda Roja que trabaja como oficinista se remonta hasta 2016, con su aparición en pequeños cortos de un minuto emitidos por la cadena de televisión TBS.

La calidad de animación es buena y completamente alejada del anime convencional, apela muchos al estilo kawaii y hace uso de animales antropomorfizados como sus personajes, lo que la hace lucir a simple vista como una serie para niños, no obstante está enfocada para un público de mujeres jóvenes. La música es muy buena aunque con el paso de los episodios se torna algo repetitiva.

La historia gira en torno a Retsuko, una panda roja de 25 años y soltera que trabaja en el departamento de contabilidad de su compañía. Cuando inició su carrera tenía muchas esperanzas de lograr un futuro brillante, pero luego de cinco años lo único que ha logrado es una enorme frustración que desahoga por las noches en un karaoke cantando Heavy Metal.

Retsuko tiene que soportar las constantes presiones de sus jefes, sobre todo de Ton-san, el director de contabilidad quien además de ser un machista trata como basura a sus empleados. A él se suman Tsunoda y Tsubone, la primera es una jovencita feliz y encantadora pero que en realidad se la pasa adulando a los jefes para obtener favores, mientras que la segunda es la jefa directa de Retsuko, quien siempre la satura de trabajo. De su lado sólo tiene a Fenneko, su mejor amiga, algo cínica pero con una gran capacidad de deducción y a Haida, un chico amable que está secretamente enamora de ella.

Nuestra protagonista trata de sobrevivir a un trabajo que cada día detesta más, hasta que un día decide que debe renuncia, pues prefiere casarse y ser ama de casa para ya no tener que soportar a sus jefes y demás compañeros de oficina. Para lograrlo primero debe conseguir un novio y para eso debe ponerse en forma, así que se inscribe a clases de Yoga, en donde entabla amistar con Washimi y Gori, secretaria del presidente de la compañía y directora de márquetin respectivamente. Ambas ayudan a Retsuko y la hacen a salir de su zona de confort obligándola a aceptar y expresar lo que realmente siente.

La serie es muy entretenida y seguramente quienes hayan realizado alguna vez trabajo en oficina se verán directamente reflejados, con todos los chicles que podemos encontrar entre aquellos que en México llamamos Godinez y en Japón, Salary man. El estrés por el transporte, la falta de dinero, los jefes malvados o los compañeros chismosos con los problemas que Retsuko deberá enfrentar cada día. Y todo se muestra de una forma muy cómica y divertida. Incluso sí nunca han trabajo en oficina les va a entretener.

Es interesante como a partir de observar a los compañeros de trabajo de una oficina podemos inferir un sinfín de personalidades, formas y estilos de vida, secretos, traumas e incluso filosofías de vida. Algunos buscan la estabilidad de un trabajo formal, mientras que otros prefieren la libertad de viajar y tener tiempo libre a costa de un ingreso fijo. Retsuko, por ejemplo, es la típica chica que hace lo que sea para cumplir las expectativas y eso la lleva a callarse sus verdaderos sentimientos con tal de ser la amable y servicial empleada que todos esperan que sea.

Algo interesante es ver esa percepción que la sociedad japonesa tiene de la relación entre los trabajadores y la compañía. Para la empresa el abrirle las puestas a los trabajadores jóvenes es una forma de educarlos y de hecho los empleados más antiguos los ven como aprendices que aún tiene mucho camino por recorrer. Por otro lado, cuando una persona entra a una compañía se espera que permanezca en ella para siempre; que alguien renuncie o sea despedido de su primer trabajo al poco tiempo de ingresar es algo mal visto y les dificultará encontrar nuevos empleos. Sin duda una gran serie que a pesar de su estilo infantil hace una atina crítica al trabajo en oficina.

Fany y yo nos conocimos en un trabajo “de oficina” así que decidimos hacer un podcast sobre la serie y compararla con nuestra propia experiencia laboral.

Disponible también desde: Anchor

Otaku no Video

Título Original: おたくのビデオ (Otaku no Video)
Género(s): Comedia, Drama, Documental.
Director: Takeshi Mori.
Estudio: Gainax.
Emisión: 1991.
Duración: 50 minutos.
Extras: More Otaku no Video.

Cuando uno inicia en el mundo del anime (o al menos en mis tiempos) solemos buscar algunos de los clásicos más afamados entre los fans, entre ellos el inigualable Neon Genesis Evangelion, lo que nos hace conocer al maestro Hideaki Anno, y eso eventualmente nos conduce a Gainax y al resto de sus obras. Una de ellas es una mezcla de mediometraje animado y documental conocido como Otaku no Video, que retrata la vida de esos extraños personajes apasionados por las cosas de ficción durante las décadas de los 70 y 80.

Otaku no Video se divide en dos partes. Una de ella es una historia animada por Gainax en la que seguimos el paso de Kubo, nuestro protagonista, para convertirse de un popular joven jugador de tenis y con novia (alguien normal) a un friki rechazado social. La historia inicia cuando Kubo se encuentra a Tanaka, un antiguo amigo de la escuela, quien le habla de sus pasatiempos relacionados con el anime, el manga y la Ciencia Ficción. Kubo no le presta mayor atención hasta que vuelve a encontrarse con Tanaka y sus amigos, entre ellos una chicha que hace un sexy cosplay de Lum Invader. A partir de ese momento se ve un poco interesado y termina conociendo al resto de compañeros.

Tanaka lleva a Kubo a su guarida, un departamento donde él y el resto de sus colegas pasan el tiempo viendo series, leyendo historietas, fabricando disfraces, publicando fanzines, analizando efectos especiales y juntando figuras coleccionables. Cada uno es un experto en algo, el fan de las armas y las cosas militares, el conocedor del anime y manga, el experto en Ciencia Ficción, la ilustradora y demás especialidades.

La nueva afición hace que Kubo descuide el resto de sus actividades, desde su forma física hasta sus relaciones personales. Kubo engorda, deja de cuidar su aspecto y descuida a su novia al grado de perderla. Digamos que el protagonista se apasiona tanto por la cultura Otaku que cae en una debacle y termina sumergido en un mundo de personas incomprendidas y discriminadas. Al percatarse de esa segregación que sufren los Otakus por seguir su afición se enoja y decide que si la sociedad no puede aceptarlo entonces se convertirá en el Otaku de Otakus, el Otaking.

La calidad es muy buena aún para el año en que se produjo y los escenarios están llenos de referencias a muchas de las obras de anime que fueron populares durante los 80. Además de que en cierta forma se basa en la vida de algunos de los integrantes de Gainax, quienes formaron parte de grupos de investigación de manga o Ciencia Ficción cuando eran jóvenes. Otro aspecto importante es que va dando fechas de estrenos de animes y el uso de un lenguaje muy “técnico” sobre el mundillo friki, palabras que se van explicando al protagonista durante su entrada en esta afición (aunque conviene ver una versión donde el subtitulador agregue anotaciones pertinentes para entenderlas).

Creo que la parte animada, al explicar muchas de esas cosas frikis, podría resultar una introducción interesante para quienes recién se sumergen en el mundo del anime e incluso para quienes no conocen nada al respecto. No obstante, si bien hay un obvio reflejo de la mala fama que tiene los Otakus en Japón, el hecho de que el personaje fuera una persona “normal” al principio del filme nos invita a reflexionar sobre el porqué algunas personas son discriminadas por sus pasatiempos y otras no.

La segunda parte son una serie de entrevistas a Otakus del anime, el manga, el cosplay, las cosas militares y la pornografía, cada uno fan de una cosa en particular. Las entrevistas fueron entrevistas reales (aunque por momentos parecen algo arregladas) ha adultos alrededor de los treinta años, en promedio, donde se les pregunta sobre su pasado en la preparatoria y universidad, cuando pertenecieron a algún grupo Otaku. En los relatos que hacen los entrevistados se observan principalmente dos cosas: (1) la añoranza de un tiempo pasado cuando eran más felices y podían dedicar tiempo a su afición, y (2) el intento de ocultar de cierta forma esos gustos por lo que pudiera decir la gente ahora que son adultos trabajadores (la mayoría Salaryman).

Las entrevistas dejan ver en claro ese estigma que se tienen de los Otakus como fanáticos extremos de algo en particular, tanto que incluso la voz de los hombres es modificada y su rostro censurado, como si no quisieran que sus jefes y compañeros de trabajo se enteraran de las cosas que les gustaban cuando eran jóvenes. Todos ellos pertenecieron a algún grupo friki durante la universidad o la preparatoria, pero ahora parece que sólo se dedican a su trabajo. El termino Otaku durante los años 90 era totalmente peyorativo (aún lo es en Japón) y el documental refleja lo difícil que fue para esa generación poder disfrutar de su pasatiempo.

El documental tiene un poco el sesgo, al igual que la parte animada, de mostrar al Otaku como un perdedor, como un fracasado sin vida que prefiere la seguridad de la ficción a la intensidad de la vida real, y para algunos entrevistado realmente era así. Y a pesar de toda la discriminación que sufrieron cuando jóvenes, esa época friki fue la mejor en la vida de todos ellos, pues al crecer tuvieron que asumir las responsabilidades de los adultos y ya no pudieron dedicar tiempo a esas aficiones que los hacían tan felices. Quizás hoy sea más sencillo para nosotros seguir disfrutando de ver anime ya de adultos, pero para los adolescentes de los 80 no lo fue, y considero que es una parte de la historia que todos los amantes de la animación deberíamos conocer.

La forma en que los entrevistados narran sus vivencias resulta algo nostálgica, incluso a mí, que no viví en los 80, me hizo sentir algo de añoranza por esa época y, sobre todo, me recordó mi época de preparatoria, cuando (en lugar de fanzines) decidí iniciar un blog para tener un espacio donde hablar de lo que tanto me gustaba, la animación japonesa (de eso ya hace más de diez años). El remontarme a mi época de bachiller me hizo pensar que esa etapa fue la más apreciada por esos japoneses pues fue cuando tuvieron mayor posibilidad para dedicar su tiempo libre a lo que ellos disfrutaban, algo que sabían iban a perder cuando entraran al mundo laboral.

Memories

Título Original: Memories.
Género(s): Ciencia Ficción / Ciencia Ficción Social, Drama, Comedia.
Director: Koji Mirumoto, Tensai Okamura, Katsuhiro Ôtomo.
Estudio: Madhouse, Studio 4° C.
Emisión: 1995.
Duración: 113 minutos.
Extras:

Memories es una antología coordinada por Karsuhiro Ôtomo que conjunta tres mediometrajes dirigidos por diferente director, con historias y personajes que no tienen relación alguna. Cada director da su sello particular a su historia, y cada una de ellas aborda temáticas muy distintas pero todas dentro de la Ciencia Ficción, lo que hace de este compendio de historias una grandiosa recomendación para quienes gustan de la ciencia ficción japonesa.

La Rosa Magnética (Koji Morimoto)

La primera historia es una aventura espacial que bien podría remitirnos al Space Opera. La historia se desarrolla en 2092 en el espacio y sigue al equipo del Corona, una nave recolectora de desechos que se encarga de la basura espacial que flota a la deriva. Luego de una ardua jornada de trabajo, los miembros de la tripulación se disponen a descansar, pero una llamada de emergencia los obliga a cumplir los protocolos e ir en auxilio de quien los necesita. Para su mala fortuna la nave en aprietos se encuentra en una zona de alta inestabilidad magnética que daña los equipos de navegación, conscientes del peligro deciden ir al rescate.

Al ingresar a la nave, los hombres descubren que aquel transporte era la antigua mansión de una talentosa y afamada cantante de ópera que vivió muchos años antes. Mientras buscan quién emitió la señal descubren que la nave no es lo que parece y que extraños sucesos fantasmagóricos empiezan a ocurrir en su interior. ¿Será que los fantasmas habitan la nave o existirá alguna explicación para los oníricos fenómenos que suceden en su interior?

La calidad de animación es fantástica, la música, que retoma canciones de ópera, le va excelente y ese estilo industrial y desvencijado de la nave tiene toda la estética cyberpunk japonesa de las obras clásicas. La historia tiene drama, suspenso y acción, retoma la vieja historia sobre barcos fantasmas pero la traslada al espacio exterior de una manera increíblemente envolvente.

Bomba de Olor (Tensai Okamura)

La segunda historia tiene un estilo más cómico que contrasta con el carácter apocalíptico de su historia, que bien podría haberse desarrollado como algo más crudo y aterrador, pero cuya versión cómica y ligera también es bastante atractiva y entretenida. La calidad de animación es muy buena, la música es divertida y evita que todo se torne crudo y el diseño de personajes es bastante atinado.

La historia gira en torno a Nobuo Tanaka, un joven que trabaja en una compañía que fabrica medicinas. Luego de varios días de estar enfermo, decide ir al doctor, pero la medicina que el médico le administra parece no surtirle efecto, cansado de su malestar decide hacerle caso a sus compañeros y probar la nueva medicina experimental en la que el laboratorio ha estado trabajando. Para su mala fortuna, Nobuo toma las pastillas equivocadas y se desata una terrible contingencia biológica, pues el nuevo medicamento le hace despedir un terrible olor que desmaya a personas y animales.

Nobuo contacta a los jefes quienes sin saberlo le piden que lleve los documentos y las pastillas hasta Tokio. El chico empieza su recorrido dejando tras de sí un terrible desastre ambiental y una insoportable pestilencia. Al parecer, mientras más activo está el joven más olor desprende, por lo que para evitar un desastre mayor el ejército Estadounidense y las fuerzas de defensa japonesas tratarán hasta lo imposible para detenerlo antes de que llegue a Tokio y devaste la capital.

Carne de Cañon (Katsuhiro Otomo)

La última historia es la más corta de todas y tiene un estilo muy diferente y un tanto artesanal que no me agradó del todo, pero que funciona para el tipo de crítica social que pretende hacer Ôtomo. El diseño de escenarios es muy bueno y bastante detallado, con tubos de vapor por toda la ciudad que nos remiten al Steampunk. El estilo de los personajes no terminó de convencerme aunque sí logró remitirme a una Europa en plena Segunda Guerra Mundial.

La historia nos muestra un día en la vida de una familia convencional que vive en una ciudad donde todo son cañones. Toda la infraestructura y la organización social gira en torno a la guerra, la dinámica de la ciudad entera se mueve en torno a disparar una serie de inmensos cañones todos los días contra el enemigo, incluso la educación de los niños está diseñada para prepararlos como artilleros.

El corto de Otomo en el más crítico de todos, pues nos presenta a una sociedad muy orwelliana donde toda la estructura social está diseñada para mantener la maquinaria de la guerra contra un enemigo que se antoja imaginario. Los habitantes ni siquiera están seguros de contra quien ni por que pelean, su vida se reduce a disparar un cañón de la mejor manera posible. Y aunque la historia no profundiza en ningún aspecto, logra desarrollar una dinámica social interesante que es fácilmente analizable por parte del espectador poniendo un poco de atención.

High School of the Dead OVA

Título Original: Drifters of the Dead.
Género(s): Comedia, Ecchi, Survival-Horror.
Director: Tetsuro Akari.
Estudio: Madhouse.
Emisión: Abril 2011.
Duración: 16 minutos.
Extras: High School of the Dead.

Luego de la popularidad que High School of the Dead logró alcanzar y debido a su final abierto, muchos de los fans de la serie esperaban con ansias una segunda temporada. Lamentablemente, luego de siete años, no se ha confirmado que esto pueda ocurrir. No obstante, en 2011 salió a la luz una pequeña OVA que continúa con las aventuras de los protagonistas luego de aquel final en la serie de televisión, titulada Drifter of the Dead, o como se le tradujo al español Náufragos de los Muertos.

Al inicio hay una excelente recapitulación que nos pone en contexto sobre los eventos que nuestros protagonistas tuvieron que afrontar durante la primera temporada. Y también se explica de manera muy simple cómo llegaron hasta donde están ahora, dando paso de inmediato a la acción. Aunque aquí no hay persecuciones ni luchas contra zombis, lo que vemos es un día tranquilo saturado de fan-service.

La calidad general mantiene los estándares de la serie original, con buenos diseños en escenarios y personajes, una fluida y bien detallada animación y música excelente que va perfectamente con la historia. Lo que sí destaca bastante es el Ecchi. Si bien la serie se caracteriza por contener determinada carga erótica, al menos ésta se matizaba con el argumento del apocalipsis zombi, pero como en esta historia no vemos nada de eso el video se convierte en algo totalmente sexual cargado de oppais y muchísimas alusiones sexuales que elevan al corto al género Súper Ecchi.

La historia cuenta cómo los personajes llegan a una isla desierta donde no hay zombis. Como creen estar seguros deciden relajarse y descansar, Takashi y Kôta van en busca de provisiones mientras las chicas se quedan a tomar en sol en diminutos y muy reveladores bikinis. Al caer la noche encienden una fogata, pero usan hortensias como combustible, lo que les provoca fuertes alucinaciones sexuales. Cuando la mañana llega, los jóvenes se despiertan y descubren que la isla en realidad tiene una conexión subterránea con tierra firme por donde se están colando zombis, por los que deciden huir.

Buscando información en internet, pude notar que muchos fans criticaban este OVA por el exceso de elementos sexuales y la falta de un argumento sólido. A mí en lo personal no me pareció tan malo. Debemos están cocientes que no es parte de la serie formal y puede permitirse ciertas libertades. En como un día libre luego de tanto tiempo huyendo de la muerte. Es algo similar a lo que Ikkitousen hizo con las OVAs de Dragon Destiny y Great Guardians; que nada tienen que ver con la serie formal y donde el ecchi se eleva tanto que casi roza el Soft Hentai.

De cualquier forma creo que es una buena recomendación para los fans acérrimos de la serie, sobre todo porque no está claro si en verdad tendremos algún día una segunda temporada de H.O.T.D. A mí en lo personal me encantaría ver una continuación de la serie, pero mientras eso ocurre tendremos que conformarnos con lo que hay. Si se deciden a verla no olviden que está enfocada a enganchar por el morbo sexual y no por otra cosa.

Turbo Kid

Título Original: Turbo Kid.
Género(s): Comedia, Splatter, Ficción Especulativa, Ciencia Ficción.
Director: Anouk Whissell, François Simard, Yoann-Karl Whissell.
Emisión: 2015.
Duración: 95 minutos.
Extras:

Durante 2015 hubo una película que causó mucho revuelo en el festival de cine de Sundance, aunque no fue sino hasta su estreno en cines en agosto de ese año que su impacto empezó a ser de nivel internacional, en parte popularizado por el reciente estreno de Kung Fury, cuya estética es muy similar.

Si Kung Fury es la versión irreverente de las películas policiacas y de ciencia ficción de los 80, Turbo Kid lo es de las películas postapocalípticas de estilo madmaxiano. Digamos que es el Zombieland de las películas postapocalípticas: una comedia a estilo de parodia pero que es totalmente lógica y coherente con su propio argumento y universo.

La historia se desarrolla en un futuro (1997) donde la humanidad está al borde de la destrucción a causa de un evento apocalíptico de carácter nuclear. Los sobrevivientes subsisten buscando agua y recursos entre las desoladas y muertas tierras. Nuestro personaje principal es un chico cualquiera fanático del cómic de Turbo Rider, un superhéroe al que él admira. El chico se gana la vida intercambiando ratas mutantes y algunos desechos con un mercader local por algo de agua y comida. Sin embargo, un día conoce a Apple, una extraña chica que empieza a seguirlo por todas partes con la intención de ser su amiga.

El lugar es controlado por Zeus, un hombre despiadado que organiza peleas a muerte por diversión, de los cadáveres resultantes extrae agua con una máquina especial. Zeus y su séquito secuestran a Apple y a Frederic, un vaquero campeón en las fuercitas (vencidas), con la intención de hacerlos pelear. Mientras tratan de escapar, nuestro héroe encuentra la nave de Turbo Rider, toma el traje y las armas de su ídolo y se convierte en Turbo Kid. Con su nueva identidad sale en rescate de su rara amiga.

El filme es una irreverencia total, pues desde el inicio luce como una parodia de las películas postapocalípticas de herencia madmaxiana, en primera porque aquí los salvajes de la carretera andan en bicicletas, pero si lo analizamos, cuando la gasolina se termine por completo el propio Max se vería obligado a recorrer los desiertos australianos a pie o en cualquier transporte no motorizado. Digamos que es una versión cómica pero creíble del futuro que le depara a Mad Max, aunque con la estética y el estilo musical ochentero como lo que vemos en Kung Fury.

Además de la genial estética visual y sonora, tenemos una tendencia al gore tan exagerada que se convierte en Splatter, género que lleva al gore a un punto tan exagerado e inverosímil que resulta, en muchos de los casos, algo cómico. La máquina que extrae agua de los cadáveres es un invento grandioso y eso permite que veamos una brutal lluvia de sangre y viseras completamente hilarante. Este es mejor Spplater que he visto en años, sin olvidar mencionar las grandiosas peleas con igual cantidad de desmembramientos.

Los personajes están basado en el diseño que Mad Max definió hace años, pero logran ser originales y el aspecto de exageración inverosímil de la un toque fantástico y muy divertido. Tenemos desde los salvajes de la carretera, hasta robots, vaqueros, extremidades biónicas, superhéroes y los infaltables rayos laser. Los malos son los más estereotipados pero cumplen muy bien y Turbo Kid, Apple y Frederic forman un equipo fabuloso y sumamente entretenido.

La parafernalia y los escenarios son los que cabría esperar en una historia postapocalíptica,  simples, de aspecto industrial y con leves retoques digitales que le van bien. La historia también tiene sus toques dramáticos y nos cuenta el pasado de Turbo Kid mediante flash backs, historia que tampoco es del todo original pero permite que el protagonista logra un crecimiento destacable. Sin duda una genial película destinada desde su origen a convertirse en una obra de culto y en el estandarte del cine Serie B de esta década.

Bureau of Proto Society

Título Original: Bureau of Proto Society.
Género(s): Comedia, Distopía.
Director: Yasuhiro Yoshiura.
Estudio: Trigger.
Emisión: 2015.
Duración: 6:10 minutos.
Extras:

Otro cortometraje creado por Yasuhiro Yoshiura para la Japan Animator Expo fue Bureau of Proto Society. Un extraordinario cortometraje que en apariencia luce como una obra distópica pero que en realidad critica la veracidad de la investigación histórica según sus fuentes.

La calidad del corto es muy buena, su estilo en diseño de personajes y escenarios es muy similar a lo que vemos en Eve no Jikan, aunque un poco más sobrio y aséptico, lo que le da un toque futurista y distópico. Aunque no es realmente una distopía, en todo caso lo podríamos denominar como una falsa distopía: luce como una pero no hay los suficientes elementos para decir que lo es.

La historia gira en torno a un grupo de investigadores que debaten sobre el pasado de la sociedad a fin de comprender cómo fue que el mundo quedó destruido y la humanidad se vio reducida a vivir dentro de un refugio que los aísla del exterior. Las fuentes documentales que usan los historiadores son al parecer videos recuperados del algún lugar y que dan fe del pasado de la humanidad.

No obstante, todo indica que esos videos no son archivos documentales, o como a los historiadores les gusta llamarlos, fuentes primarias. En realidad no son otra cosa más que películas. Cada historiador defiende su hipótesis, pero todos están de acuerdo en que la historia de la humanidad es una historia de guerras. Algunos dicen que el mundo se destruyó por gigantesco robot creado con fine bélicos, otros dicen que fueron las invasiones extraterrestres, algunos más que fue una pandemia y algunos grupos subversivos dicen que el mundo está bien y todo es una elaborada mentida de la Proto Sociedad.

Lo anterior da paso a innumerables referencias cinematográficas, tenemos, por ejemplo, alusiones a películas como Alien, La Guerra de los Mundos (2009), Sector 9 (2009), Guerra Mundial Z, cualquier película donde se mencione al ébola, y cualquier obra de Mechas (aunque en específico la escena mostrada es muy similar al ataque de los dioses guerreros de Nausicaä). También tenemos referencias al anime contemporáneo y al propio Yoshiura.

Al principio el tono de seriedad te hace pensar que en efecto es una distopía donde un grupo de historiadores tienen el control de una sociedad, pero en realidad está criticando de forma muy cómica, aunque poco evidente, la veracidad de los hechos históricos a partir de lo fidedignas que son sus fuentes de información. Y es que en la investigación del pasado es difícil asegurar que una imagen frecuente en una sociedad extinta es una descripción fidedigna de la realidad.

Si en un futuro la humanidad es reducida a un grupo de historiadores que investigan el pasado y sus únicas fuentes son películas como Sector 9 que tiene formato de documental, sería difícil no pensar que en algún momento los extraterrestres realmente llegaron a la tierra.

Anteriormente ya habíamos visto a Yasuhiro abordar la temática de la investigación del pasado. Los arqueólogos digitales que escavaban en Pale Cocoon parecen pertenecer al mismo universo que este corto. Y de hecho todas las obras se Yoshiura podría tomar lugar en el mismo universo. Sin embargo, aquí la temática es más relajada y aboga por la comedía critica. Un gran corto que critica la realidad que los grupos dirigentes se esfuerzan por imponer y que mantiene el misterio pues nunca nos aclara cuál es la situación real de la tierra.

One Punch Man

Título Original: ワンパンマン (Wanpanman).
Género(s): Comedia, Henshin, Ciencia Ficción, Shônen.
Director: Shingo Natsume.
Estudio: MadHouse.
Emisión: Octubre 2015 – Diciembre 2015.
Duración: 12 episodios.
Extras: 6 OVAs

El mundo de los superhéroes ha tenido mucho auge durante los últimos años, tanto en el cine hollywoodense con las adaptaciones de Marvel y DC, como en opciones más ácida con un humor muy diferente y que nos muestran otra cara de los defensores de la justicia como en el caso de Kick Ass (2010). En el anime, los hombres y mujeres que luchan por defender al mundo son incontables, pero ninguno se compara en lo más mínimo con el superhéroe más poderoso que la ficción nos ha regalado, Saitama.

One Punch Man es una irreverente sátira que critica el estereotipo del supehéroe convencional y nos muestra que cuando tu poder es inconmensurable y no hay oponente que signifique un reto, hasta el héroe más poderoso puede ser víctima de la depresión, de la falta de motivación o de una crisis existencial. One Punch Man nos cuenta la historia de Saitama, el ser más fuerte del universo, quien se dedica a ser héroe por pasatiempo, pero esta pasión empieza a perder sentido ya que todos sus oponentes son vencidos con un simple puñetazo.

La calidad de la serie es muy buena, la música es excelente y se acopla perfecto al ritmo de la historia, el diseño de personajes es fabulosos y nos muestra todo tipo de héroes con poderes, personalidad y característica que van desde lo convencional a lo estrafalario, siempre alejados del estilo genérico que domina el anime actual. Los villanos también son muy variados, desde Kaijin titánicos hasta piratas espaciales que buscan invadir el planeta. Algunos con poderes sumamente brutales que ni toda la liga de superhéroes junta pueden derrotar, pero que sucumben ante un simple golpe de Saitama. Un toque muy particular y que acentúa esa esencia irreverente es el constante cambio en el estilo de dibujo, sobre todo en lo que respecta al protagonista.

Si bien la historia gira en torno a Saitama, le da suficiente juego al resto de personajes y permite que veamos a la mayoría de ellos en acción. Aunque el despliegue de poderes y las batallas son tan geniales que irremediablemente siempre te dejan con ganas de más. La trama sigue la historia de Saitama en su búsqueda por encontrar un enemigo que le represente un reto, mientras trata de subir de categoría en la Asociación de Superhéroes a la que acaba de ingresar gracias a un ciborg que lo ha tomado como maestro.

Saitama y Genos, el ciborg, forma un equipo, pero mientras su pupilo es clasificado como superhéroes clase S, la más alta, Saitama apenas alcanzó el puntaje para ingresar y tiene que empezar desde abajo en la menospreciada clase C. Con el paso de los episodios vemos a enemigos atacar el mundo y enfrentarse a los distintos superhéroes, según la amenaza es el rango del héroe destinado a hacerle frente. Sin embargo, cuando los verdaderos enemigos llegan ningún héroe puede contra ellos, excepto Saitama, quien lamentablemente nunca es reconocido por sus logros, por el contrario, lo consideran un farsante pues su apariencia inexpresiva y su actitud apática le hacen creer al resto que no es tan fuerte como realmente es.

Saitama no es sólo el hombre más fuerte del mundo, también demuestra una total falta de interés por ser aclamado, ser superhéroes es su hobbie y encontrar un oponente digno es su meta, estando dispuesto a cargar con el menosprecio de los habitantes a quienes ha salvado innumerables veces.  Detrás del argumento principal de superhéroes, se empiezan a tejer algunas subtramas que lamentablemente no alcanzamos a ver durante la primera temporada, pero que seguramente generarán contenido igualmente emocionante para posteriores entregas.

La serie empezó como un webcómic y se ha convertido es uno de los mejores Shônen de la década. Las batallas, el despliegue de poder y los villanos son tan atractivos que te enganchan desde el inicio. El poder de Saitama es tan grande de raya en lo ridículo, la serie se burlan del cliché del hombre moralmente incorruptible pero sin llegar a la crudeza y profundidad de obras como Watchmen (2009), lo que le permite decantarse por la comedia y la acción, y los enemigos hacen referencia a monstruos de la cultura pop y algunos tienen un estilo algo noventero y rudo que se agradece bastante. Sin olvidar que su violencia se acerca mucho al gore, aunque aún está algo lejos de pertenecer a ese género.

El hecho de saber que Saitama siempre va a ganar sin importar el oponente no le quita lo emocionante ni lo inesperado, mucho menos lo divertido, los creadores se la han arreglado muy bien para mantener el toque de comedia irreverente en todo momento y la emoción de las batallas, aun sabiendo que sin importan cuánto poder tenga el oponente todo terminará una vez que Saitama suelte el primer golpe. Y el hecho de jugar tanto con el cliché del superhéroe como con la frustración personal que cualquiera puede llegar a tener con respecto a la autorrealización permite que los espectadores ya estrados en los veintes se identifiquen a plenitud con el personaje, quien por ciento tiene 25 años de edad.

Para ser sincero el final no me dejó un muy buen sabor de boca, no porque sea malo, de hecho es bastante épico, sino por lo frustrante que me resultó que Saitama nunca recibiera el crédito por sus logros y que los otros superhéroes nunca lo viera en plena batalla para que constataran lo fuerte que es y dejaran de ser tan arrogantes y sentirse superiores, pero bueno, también hay que aceptar que eso era algo que nunca le importó a nuestro protagonista. De cualquier forma, es una magnifica serie, llena de acción, geniales batallas, diseños originales y con un personaje principal sencillamente fabuloso.

La popularidad de esta serie ha sido tanta que el duelo entre los fans por decidir quién es el personaje más fuerte del anime no se ha hecho esperar y ha posicionado a Saitama entre los primeros lugares, justo al lado de Gokú, con quien seguramente se disputará la corona del hombre más fuerte del universo por mucho tiempo, hasta que los fans lleguen a un acuerdo o aparezca un personajes aún más poderoso. Una gran recomendación que nadie se debería perder.