Evangelion por Netflix (parte 1)

La primera vez que vi Evangelion era un poco mayor que Shinji, hoy tengo la edad de Misato.

Con el hype que Neon Genesis Evangelion ha generado por su reciente retransmisión en el portal de streaming Netflix, el interés por la magna obra de Hideaki Anno ha vuelto a estar en boga. Yo como buen fan de la serie decidí verla una vez más por este medio, como lo hice cuando fue transmitida por el Canal 22, canal cultural de la Ciudad de México que durante un tiempo estuvo emitiendo series de anime a la media noche.

Ya he hablado mucho de Evangelion, sus películas y Rebuild, aunque hace unas semanas se liberaron los primeros 10 minutos de 3.0+1.0, lo que también ha incrementado el interés por el clásico noventero aún más. Las redes están hablando de Eva y como no podía quedarme atrás decidí hacer una serie de entradas comentando mis impresiones al ver la serie nuevamente por Netflix, con todo lo que eso implica, como el cambio de actores de doblaje, la aparente censura en algunos diálogos y escenas, entre otras cosas que se rumoran.

Para hacer algo un poco diferente decidí que vería la serie en bloques, en lugar de verla toda de corrido como lo hice la primera vez que la vi, o al menos lo haré así con la versión doblada al español, porque también pienso verla en japonés. Para verla usaré un criterio que note la segunda o tercera vez que vi la serie (en total la he visto unas ocho veces, lo cual no es tanto comparado con los más fanáticos). Este criterio se basa en que la serie, para mí, puede clasificarse en bloques, estos bloques están integrados por una cantidad diferente de episodios que comparte un nivel de complejidad y un ritmo similar, recordemos que la serie aún estaba en proceso de producción cuando salió al aire y creo que eso hizo que hubiese sutiles pero notorios cambios cada ciertos episodios.

Estos bloques los clasifico de la siguiente manera: episodio 1 y 2 (son la presentación de la serie y se enfocan en la pelea contra Sachiel y presentar a los Evas), episodios 3 al 6 (son el segundo bloque donde ya vemos de qué trata la serie, empieza la constante de pelar contra nuevos ángeles cada cierto tiempo, vemos a Shinji adaptarse a su nueva vida como piloto y todo gira en torno a Rei y él), episodio 7 (el capítulo del Jet Alone lo pongo por separado), episodios 8 al 14 (la llegada de Asuka y Kaji cambia todo y le otorga mayor dinamismo a la historia, las batallas contra los ángeles son más vistosas y todo parece una serie Shônen-Mecha normal. La ruptura de esa normalidad se da en el episodio 15 cuando Shinji y Asuka se besan), episodio 15 al 24 (aquí empieza la debacle y caemos en una serie cada vez más oscura, cruda y compleja que nos va dejando muy desconcertados), capítulos 25 y 26 (no hace falta explicar el por qué).

BLOQUE 1: EPISODIOS 1 Y 2

Los primero que observé fue que el formato se conserva con las proporciones 4:3 clásicas de las antiguas pantallas de televisión de los 90, seguir viendo Evangelion en un cuadrado me gustó, me resultó hasta nostálgico. A pesar del formato, la calidad en cuanto a definición es muy buena, pues al parecer estemos viendo la remasterización Renewal que saliera ya hacer varios años. Sin olvidar que el efecto Gainax (ese pequeño salto en la pantalla cada que había un cambio de toma) está por completo eliminado.

Ahora, lo que más molestó a muchos fue el cambio de voces. En primer lugar es agradable volver a tener a Víctor Ugarte, Enzo Fortuny y Jesse Conde en las voces de Shinji Ikari, Makoto Hyûga y Kôzô Fuyutsuki. Me pregunto que se sentirá volver a doblar personajes tan icónicos después de tantos años. En los personajes secundarios e incidentales no duele tanto el cambio, Maya Ibuki no tiene la misma voz pero es aceptable, lo más destacados son las voces de Gendô Ikari, Misato Katsuragi y Ritsuko Akagi. En mi opinión Idzi Dutkiewicz lo hace muy bien como Gendô, es respetuoso tratando de mantener la esencia sin querer imponer su estilo ni copiar el trabajo de Humberto Solórzano. América Torres como Ritsuko tampoco lo hace mal, incluso por momentos su timbre de voz es igual al de Maru Guerrero.

En el otro lado de la moneda tenemos el doblaje de Misato por parte de Marisol Romero, que si bien no está mal si le imprime una personalidad totalmente diferente a lo que la voz de Toni Rodríguez nos había acostumbrado, aunque Marisol ya había doblado a Misato en Renewal. Escuchando este doblaje me doy cuenta de que sí es el actor quien le imprime la personalidad al personaje. Circe Luna sigue siendo Rei Ayanami, pero como no aparece en los créditos de los primeros dos capítulos no la voy a mencionar más y obviamente la voz de Asuka Langley será nueva pues lamentablemente Norma Echavarría falleció en 2013, estoy seguro que ese cambio también me va a doler, ya lo veremos cuando llegue al capítulo ocho.

Por motivos legales, aparentemente, el ending también fue sustituido, del clásico Fly me to the Moon a una adaptación de Rei I del primer disco. Aunque seamos honestos, no podíamos esperar que nos pusieran las todas las treinta y tantas versiones de Fly me to the Moon. Si bien se extraña tan emblemática canción personalmente no me resultó tan molesto. Tampoco es que Evangelion pierda toda su calidad por no tener su ending. Estos dos primeros capítulos estuvieron bien, no me han decepcionado tanto, aunque debo admitir que nunca he esperado mucho de Netflix en cuestión de anime.

Anuncios

The Rain

Título Original: The Rain
Género(s): Ciencia Ficción postapocalíptica, Survival-Horror.
Productir: Christian Polativo.
Emisión: 2018.
Duración: 8 episodios.
Extras:

Después de algunas películas noruegas que he visto en los últimos años, ver que una producción original de Netflix provenía de Dinamarca me pareció interesante y más cuando la premisa era la de una historia postapocalíptica en la que la lluvia era aquel elemento del cual se debía huir, sobre todo por lo importante que es este fenómeno atmosférico para la vida.

La idea me pareció lo suficientemente buena y original para querer verla, además de que tenía ganas de una obra de este género. Para mi sorpresa la tensión inicial fue estupenda y me enganchó desde el primer episodio, pues tanto el peligro que significaba la lluvia como el desconocimiento de lo que estaba pasando, aunado a la banda sonora y una buena calidad general en pantalla, lograron sumergirme en un mundo a borde del apocalipsis.

La historia toma como personajes principales a Simone y Rasmus Andersen, hijos de un científico que por alguna razón sabe que algo malo pasará cuando llegue la lluvia. Sin explicarles nada, mete a su familia al auto y conduce tan rápido como puede para abandonar la ciudad, hasta que un accidente evita que salgan y los obliga a esconderse en un misterioso bunker en medio del bosque. Frederik, padre de los chicos, deja a ambos al cuidado de su esposa y sale del refugio pues al parecer él es el único que puede detener lo que está pasando.

Afuera todo es caos, la lluvia carga un mortal virus que mata a las personas casi al instante, miles de personas mueren y quienes logran salvarse no pueden exponerse al exterior pues la lluvia o los charcos están contaminados y cualquier contacto con el agua puede ser mortal. Así inicia un apocalipsis cuyas proporciones son tan grande que gran parte de Dinamarca debe ser puesta en cuarentena, pues los pocos sobrevivientes podrían estar infectados.

Simone y Rasmus pierden a su madre al poco tiempo de llegar al bunker, quedando solos por seis años a la espera de su padre, hasta que eventualmente las provisiones se agotan y deben salir a la superficie, donde encuentran un mundo totalmente distinto en donde la civilización y las leyes han perecido, con peligros en todas partes, tanto en el clima como en los sobrevivientes que no dudarán en matarlos por un poco de comida. Los hermanos conocen a otros sobrevivientes de quienes se hacen amigos y juntos tratan de llegar hasta el laboratorio donde creen que podía estar su padre.

Debemos aceptar que la parte de la lluvia es interesante aunque el resto de la premisa y sobre todo su desarrollo sea algo que ya hemos visto hasta el cansancio en obras como The Road (2009), Mad Max II, The Walking Dead o Nación Z. Y ese es justamente el problema de la serie, pues si bien tiene una premisa original el resto lo hace igual que todo lo ya visto.

Tenemos muchos clichés, como que los hijos cometen tonterías que terminan con la vida de su madre, que la civilización se pierde y muchos se vuelven salvajes o que hay grupos aparentemente pacíficos pero completamente locos, además de la premisa del elegido que porta una posible vacuna en su sangre. No obstante, la intriga que mantiene en los primeros capítulos es atractiva como para que quieras ver qué más pasa, aunque el final es donde todo se pierde y termina haciendo uso de lugares comunes ya muy vistos. Y ni siquiera los personajes malos que podrían representar una amenaza son tan brutales como en otras series.

Si bien en series postapocalípticas es difícil evitar el cliché de los hombres malos, la típica secta religiosa que oculta un secreto terrible o el uso de flash-backs como recurso para contar parte del pasado de los protagonistas y sus amigos, creo que no es imposible aún innovar en estos temas y eso es algo que me decepcionó de la serie, pues está muy bien hecha en el sentido técnico pero se va por el camino fácil de la fórmula que ya ha sido exitosa.

Aunque el peor de los problemas me parece que es la falta de lógica. En una serie sobre un virus donde los protagonistas han pasado seis años encerrados en un bunker es aceptable que no se enfermen porque estaban en un ambiente aislado, pero en ese caso ¿su sistema inmune no se vería comprometido y los haría más susceptibles al exterior cuando salgan?, ¿la falta de sol no les afectaría?, y ¿cómo lograron mantener la cordura encerrados tanto tiempo? dichas interrogantes ni siquiera se toman en cuenta.

Pero como ya dije, el principal problema está en el final (advertencia de spoiler). Si resulta que tu hermano es inmune a la enfermedad pero se vuelve altamente contagioso ¿por qué querrías liberarlo si es un peligro para toda la humanidad? Es obvio que el chico va a ser inmune y será la respuesta a la búsqueda de una vacuna, eso se deja ver desde el primer capítulo, son las motivaciones de los personajes para actuar como actúan las que no lograron convencerme.

Ahora bien, el principal problema de la serie está en el final, pero no por cómo termina, sino por dejarnos al vilo de una segunda temporada (recién estrenada este mes) en donde ahora una mega corporación sin rostro, todopoderosa y con recursos ilimitados es la culpable de propagar el virus con intenciones comerciales de carácter militar y que a pesar de que la enfermedad salió de su control no quieren aceptarlo, muy al estilo Umbrella de Resident Evil.

Lo que yo quiero es ver a un grupo de personas enfrentar una catástrofe de proporciones apocalípticas si tener idea de qué ni por qué ocurre, y sin que se explique en ningún momento, y que lo único que puedan hacer en tratar de sobrevivir, sin malos que los persigan ni grupos enajenados resultado de la “adaptación” al nuevo y salvaje mundo. La serie inicia bien y logra mantener tu atención, pero sus defectos termina por superarla, yo la recomendaría únicamente para quienes quieran ver una serie súper genérica de supervivencia.  Y recomiendo verla en idioma original porque el doblaje no me gustó.

Extinción

Título Original: Extinction.
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Ben Young.
Emisión: 2018.
Duración: 110 minutos.
Extras:

Con su aparente estreno en cines cancelado, Extinción fue estrenada por el portal de streaming Netflix, presentándose como un Thriller de Ciencia Ficción sobre una invasión alienígena a la tierra, con todos los clichés que ello representa visibles desde el comienzo y que te hacen pensar que sólo se trata de una película dominguera más.

Para ser sincero vi esta película pensando justo que era otra película de extraterrestres invadiendo la tierra, la vi esperando eso pues quería algo simple sin mayores complicaciones y fue justamente lo que obtuve. El filme no trata de aparentar ser una propuesta novedosa dentro del género de la Ciencia Ficción y como tal creo que sus debilidades pueden ser un tanto aceptables. La calidad técnica está bien lograda, los efectos son bueno y los elementos digitales no lucen tan artificiales, la música cumple muy bien y las actuaciones, aunque algo obtusas son no están tan mal.

La historia nos sitúa en un futuro aparentemente no muy lejano en el que la humanidad vive convencionalmente sin mayores sobresaltos. Nuestro protagonista es Peter, un hombre casado que trabaja como obrero, su mujer parece ser mucho más exitosa pues recientemente ha obtenido un ascenso y sus dos hijas no llevan una buena relación con él. En apariencia es el típico cliché del drama familiar que obviamente todos esperamos logre superar cuando la invasión comience.

Hasta aquí todo parece la típica película de invasión, sin embargo, Peter tiene recurrentes pesadillas que no lo dejan dormir, en ellas algo extraño llega del cielo y empieza a atacar a las personas. La invasión parece ser vaticinada por estos sueños y lo más raro es que no es la única persona que los tiene. Con la sensación de que algo malo está por pasar Peter descuida la relación con su familia y se sumerge en una actitud muy introspectiva. Sin previo aviso la invasión empieza y Peter deberá tratar de dar sentido a sus sueños para salvar a su familia.

La invasión comienza sin más y los personajes apenas tienen tiempo de escapar con vida. Aquí no vemos nada nuevo que no hayamos visto en tantos otros filmes con la misma temática, en cierto punto me recordó mucho a Batalla Los Ángeles, y si bien la acción se agradece, ciertas actitudes de los personajes me resultaros desesperantes. Siempre hay alguien que comete acciones estúpidas que ponen en peligro al resto a pesar de que lo más lógicos era no salir y esconderse, eso me molesta mucho cada que lo veo en cualquier película, aunque también es cierto que nadie sabe cómo reaccionaría ante una invasión de otro mundo.

Otros clichés tienen que ver con las casualidades, como que nuestro protagonista casualmente fuera un técnico capas de desbloquear la tecnología de los invasores y poder usar sus armas en su contra. Esos lugares comunes no están tan mal y muchas veces son la única forma de solventar ciertas situaciones. La historia continúa como es de esperarse con la familia del protagonista huyendo hacia el lugar que sus sueños le habían indicado. Sin embargo, en cierto momento tenemos un pequeño giro argumental que lo cambia todo.

Cuando creíamos que la historia era sobre una familia tratando de sobrevivir a una invasión de extraterrestres nos damos cuenta de que no es así, o al menos no cómo las típicas películas suelen mostrarnos una invasión de seres de otro mundo. El primer giro argumental simplemente hace que trates de generar nuevas explicaciones, pero no mejora en nada la trama salvo por el inicial elemento de la sorpresa.

Con el segundo giro argumental la cosa cambia, pues modifica todo lo que creíamos haber entendido y, en mi caso, hasta me confundió y me generó cierto conflicto, pues primero me sentí mal por la familia que era atacada y luego no pude evitar ponerme del lado del invasor ya que sus razones para el ataque me resultaron entendibles. Cuando se revela el verdadero pasado de la tierra y sus habitantes es cuando se vuelve coherente todo lo que vimos en la primera parte sobre los sueños y cambiamos de una invasión extraterrestre al dilema moral y filosófico sobre darle derechos a quienes no son humanos.

La primera medio hora es el cliché más genérico que pueda existir, en la segunda media hora se revelan los giros argumentales que hacen cambiar toda la trama, pues se descubre un trasfondo que ciertamente nunca vimos venir. Esa revelación realmente me sorprendió y me gustó mucho, pero lamentablemente es lo único bueno de la película, pues si bien logra mantener oculto el pasado real dando explicación a los sueños del principio que no tenían ninguna coherencia, el resto de la historia es más de lo que ya hemos visto hasta el cansancio.

Es obvio que no voy a mencionar nada de ese trasfondo pues es lo único bueno que tiene el filme, pero tiene mucho potencial y considero que como película dominguera sin mayores pretensiones logra cumplir muy bien al engañar y desconcertar al espectador con un bien oculto trasfondo argumental. Aunque lo anterior no quita que la película sea un enorme refrito que sólo retoma cosas que ya habíamos visto de mejor manera en películas como Yo Robot, Blade Runner (Ridley Scott, 1982) y la ya mencionada Batalla Los Ángeles.

Blame!

Título Original: ブラム! (Buramu!).
Género(s): Ciencia Ficción / Cyberpunk.
Director: Hiroyuki Seshita.
Estudio: Polygon Pictures.
Emisión: 2017.
Duración: 106 minutos.
Extras:

Basada en el manga homónimo de Tsutomu Nihei, Blame! es una película Cyberpunk que tuvo su estreno mundial por el portal de streaming Netflix. A diferencia de lo que ha pasado con muchas de las películas de imagen real que se han estrenado en dicha plataforma, parece que los animes han tenido un mejor recibimiento y en general han logrado la aprobación del público. Blame! recibió buenas críticas por parte de la audiencia y aunque es muy entretenida tampoco es la gran revelación.

La calidad técnica es buena, pero a mí no me gustó ese estilo demasiado computarizado y artificial. En lo personal prefiero un diseño más tradicional como el viejo Cyberpunk ochentero, donde las ciudades se ven más viscerales y la arquitectura se convierte en un elemento opresor para los personajes, aquí todo es muy digital y limpio a pesar de que sí tiene tubos y una mega ciudad de concreto y metal. Estéticamente se parece mucho a Knights of Sidonia, pues el autor del manga es el mismo y también me recuerda un poco a Patema Inverted, aunque la animación de la obra de Yasuhiro es mucho muy superior.

La música no está mal y el diseño de personajes es genérico, tanto en su aspecto como en sus respetivas personalidades. Tenemos al líder viejo, al líder joven y algo rebelde, a la chica valiente y la chica débil y torpe y al vengador de tierras lejanas que casualmente es el único con el poder de salvar a la ciudad. Tanto los personajes como el propio argumento no son algo nuevo, de hecho es un tópico bastante reciclado, pero no por ello deja de ser entretenido. De hecho la premisa de una sociedad en donde los humanos se podían conectar virtualmente con la ciudad entera es interesante, pero a grandes rasgos es una mezcla entre The Matrix y Terminator.

La historia toma lugar en un futuro lejano, luego de que la humanidad fue diezmada por los salvaguardas, máquinas letales con aspecto humanoide (que me recuerdan a Ghost in the Shell) encargadas de exterminar a todos los habitantes ilegales. Los habitantes ilegales eran aquello que no tenía el Gen de Terminal de Red, lo que les permitía conectarse a la red central que controlaba toda la ciudad. Los humanos perdieron ese gen a raíz de una infección. Luego de muchos años los humanos parece que han desaparecido, en su lugar los Electropescadores, descendientes lejanos de los humanos, tratan de sobrevivir en las laberínticas ruinas de la ciudad sin fin.

Un grupo de jóvenes electropescadores buscan lugares donde obtener fango, su única fuente de alimento, cuando son atacados por los salvaguardas, al borde de la muerte un extraño sujeto llega a salvarlos. Killy, aquel forastero, parece ser un humano que está en busca de personas con el Gen de Terminal de Red para tratar de conectarse a la terminal y recuperar el control de la ciudad.

El pueblo de los pescadores recibe a Killy y deciden ayudarlo. Aquel hombre baja a las profundidades de la aldea donde encuentra los resto de una científica, una ciborg que puede conectarse a la red. Killy y los pescadores deciden ayudarla a cambio de algo de alimento, pues su aldea está a punto de perecer. Cibo, la científica, accede a darles raciones de alimento, pero para ello deberán llegar a una fábrica automatizada, donde podrá fabricar la comida y además una terminal para acceder a la red. Cibo, Killy y los pescadores se enfrascan en una peligrosa misión.

Como es de esperarse, la travesía implica muchos peligros y nuestros protagonistas sufren numerosas pérdidas, pero al final Cibo logra su cometido y además se fabrica un cuerpo nuevo. De regreso en la aldea son infiltrados por Sanaka, una salvaguarda de última generación que empieza a atacarlos para tratar de evitar que Cibo entre a la red y recupere el control de la ciudad. El resto es una entretenida pelea entre los pescadores y Killy contra Sanaka y las máquinas, muy al estilo de la batalla por la defensa de Sion en The Matrix Reloaded.

La película es buena y muy entretenida, pero no aporta nada nuevo que no hayamos visto ya en la saga de las Wachowski. Aquí los humanos eran ya prácticamente ciborgs y los pescadores son los que en realidad tienen las habilidades normales de un humano actual. De cualquier forma, pese a no ser la gran revelación sí resulta muy entretenida, con un nivel adecuado de complejidad y bastante recomendable para pasar la tarde y empezar a adentrarse al mundo del Cyberpunk de una forma muy ligera.

Castlevania

Título Original: Castlevania.
Género(s): Sobrenatural, Terror, Fantasía.
Director:  Sam Deats.
Estudio: Frederator Studios.
Emisión: 2017.
Duración: 4 episodios.
Extras:

El año pasado se estrenó por el portal de Netflix la serie Castlevania, basada en el videojuego del mismo nombre desarrollado por Konami. La historia toma lugar en la nación de Valaquia (Wallachia), actual Rumania, e inicia en 1455, cuando la joven Lisa Tepes entra al castillo de Vlad Drácula Tepes y le pide que le enseñe ciencias para curar a los enfermos, Vlad se siente atraído por la joven y acepta enseñarle.

Años más tarde, en 1475, vemos a los miembros de la Iglesia Cristiana quemar en la hoguera a Lisa acusada de brujería, cuando Vlad se entera de la muerte de su ahora esposa desata su ira contra los habitantes de Valaquia y les da un año para enmendar sus errores. Los humanos hacen caso omiso de la advertencia y un año más tarde Drácula regresa con un ejército infernal que empieza a azolar las tierras matando indiscriminadamente a los humanos que se crucen en su camino.

La gente pobre empieza a temer por las represalias de Drácula, pero culpan a las familias ricas por el castigo recibido, pues fueron ellos y la Iglesia quienes condenaron a Lisa en un principio. Una de las casas más importantes pero que fuera excomulgada por hacer uso de magia negra es la familia Belmont, ellos se dedicaban a pelear contra monstruos y criaturas sobrenaturales para proteger a la humanidad. Trevor Belmont, el último cazador de monstruos de su familia, se ve involucrado con los Oradores, un grupo de nómadas que tiene conocimientos ancestrales y manejan la magia. La intención de los Oradores es proteger a las personas, pero éstas creen que son ellos quienes atraen a las criaturas. El obispo del lugar manda a matarlos, pero Trevor los protege.

Luego de vencer al ejército de Drácula, Trevor y Sypha Belnades, miembro de los Oradores, entran a las catacumbas de la ciudad para buscar al guardián dormido, quien según la leyenda derrotará a Drácula. Aquel guardián resulta ser Adrian Alucard Tepes, un semi-vampiro hijo de Vlad y Lisa. Adrian se une a la pareja para tratar de detener a su padre y proteger a la humanidad.

La primera temporada consta tan sólo de cuatro episodios, pero estos son sencillamente fabulosos. El diseño de personajes es muy bueno y retoma el estilo de la animación japonesa, la ambientación y la música son perfectas, aunque el diseño de escenarios y el estilo general de animación no me gustó del todo pues por momentos luce demasiado digital. Aunque las escenas de acción, las batallas, criaturas y despliegues de poder tienen un nivel extraordinario, desde Hellsing no veía algo de vampiros que me gustara tanto. La serie tiene un muy buen nivel de gore, puedo decir que dicha visceralidad es incluso hasta de buen gusto.

Hay bestias, engendros y todo un bestiario que espero sea explotado en la siguientes temporadas, la historia es simple pero muy envolvente y te mantiene pegado a la pantalla desde el principio, sobre todo porque es ver la historia de Drácula desde un sentido opuesto, aquí el vampiro no es el malo, simplemente es un enamorado que busca venganza, los realmente malos son los líderes de la Iglesia Católica.

El pueblo se divide en dos, los pobres y los ricos, que representan las dos clases siempre presentan en la humanidad desde que surgieron las sociedades complejas. La Iglesia representa la ignorancia, la corrupción y la intransigencia que mantuvieron a la humanidad en el oscurantismo conocido como Edad Media. Vlad Drácula y Lisa Tepes representan el conocimiento científico, eran personas de ciencia que no se dejaban engañar por absurdas supersticiones y eso iba en contra de la fe cristiana. Finalmente, los Oradores son los guardianes de la historia y los conocimientos ancestrales por medio de la tradición oral, mientras que los Belmont eran los verdaderos guardianes en contra de las fuerzas sobrenaturales.

Me gusta mucho la crítica que se hace en contra de la Iglesia y el hecho de que se muestre como el villano. Aquí no tenemos a los curas que luchan contra el mal, tenemos a un grupo de religiosos que buscan mantener el poder de la Iglesia a cualquier costo. Pero además de la crítica a la religión, está el hecho de mostrar a Drácula como un hombre letrado y erudito, que de hecho podría ser considerado como un dios si hubiese decidido dar esos conocimientos a los humanos. La mezcla de ciencia y magia le dan un toque muy interesante y las escenas de acción no tienen desperdicio. Y si bien es sólo la primera temporada tiene mucha tela de donde cortar y estoy seguro que la siguiente será mucho mejor, una recomendación obligada para los fans de lo sobrenatural.

AggRetsuko (Podcast)

Título Original: アグレッシブ烈子 (Aguresshibu Retsuko)
Género(s): Comedia, Chick Flick, Shôjo.
Director: Rarecho.
Estudio: Fanworks.
Emisión: 2018.
Duración: 10 episodios.
Extras:

Basada en el personaje mascota de la compañía Sanrio, empresa dedicada al diseño de productos kawaii, AggRetsuko es una de las más reciente series de animación japonesa estrenada a nivel internacional por Netflix. Sin embargo, la historia de la Panda Roja que trabaja como oficinista se remonta hasta 2016, con su aparición en pequeños cortos de un minuto emitidos por la cadena de televisión TBS.

La calidad de animación es buena y completamente alejada del anime convencional, apela muchos al estilo kawaii y hace uso de animales antropomorfizados como sus personajes, lo que la hace lucir a simple vista como una serie para niños, no obstante está enfocada para un público de mujeres jóvenes. La música es muy buena aunque con el paso de los episodios se torna algo repetitiva.

La historia gira en torno a Retsuko, una panda roja de 25 años y soltera que trabaja en el departamento de contabilidad de su compañía. Cuando inició su carrera tenía muchas esperanzas de lograr un futuro brillante, pero luego de cinco años lo único que ha logrado es una enorme frustración que desahoga por las noches en un karaoke cantando Heavy Metal.

Retsuko tiene que soportar las constantes presiones de sus jefes, sobre todo de Ton-san, el director de contabilidad quien además de ser un machista trata como basura a sus empleados. A él se suman Tsunoda y Tsubone, la primera es una jovencita feliz y encantadora pero que en realidad se la pasa adulando a los jefes para obtener favores, mientras que la segunda es la jefa directa de Retsuko, quien siempre la satura de trabajo. De su lado sólo tiene a Fenneko, su mejor amiga, algo cínica pero con una gran capacidad de deducción y a Haida, un chico amable que está secretamente enamora de ella.

Nuestra protagonista trata de sobrevivir a un trabajo que cada día detesta más, hasta que un día decide que debe renuncia, pues prefiere casarse y ser ama de casa para ya no tener que soportar a sus jefes y demás compañeros de oficina. Para lograrlo primero debe conseguir un novio y para eso debe ponerse en forma, así que se inscribe a clases de Yoga, en donde entabla amistar con Washimi y Gori, secretaria del presidente de la compañía y directora de márquetin respectivamente. Ambas ayudan a Retsuko y la hacen a salir de su zona de confort obligándola a aceptar y expresar lo que realmente siente.

La serie es muy entretenida y seguramente quienes hayan realizado alguna vez trabajo en oficina se verán directamente reflejados, con todos los chicles que podemos encontrar entre aquellos que en México llamamos Godinez y en Japón, Salary man. El estrés por el transporte, la falta de dinero, los jefes malvados o los compañeros chismosos con los problemas que Retsuko deberá enfrentar cada día. Y todo se muestra de una forma muy cómica y divertida. Incluso sí nunca han trabajo en oficina les va a entretener.

Es interesante como a partir de observar a los compañeros de trabajo de una oficina podemos inferir un sinfín de personalidades, formas y estilos de vida, secretos, traumas e incluso filosofías de vida. Algunos buscan la estabilidad de un trabajo formal, mientras que otros prefieren la libertad de viajar y tener tiempo libre a costa de un ingreso fijo. Retsuko, por ejemplo, es la típica chica que hace lo que sea para cumplir las expectativas y eso la lleva a callarse sus verdaderos sentimientos con tal de ser la amable y servicial empleada que todos esperan que sea.

Algo interesante es ver esa percepción que la sociedad japonesa tiene de la relación entre los trabajadores y la compañía. Para la empresa el abrirle las puestas a los trabajadores jóvenes es una forma de educarlos y de hecho los empleados más antiguos los ven como aprendices que aún tiene mucho camino por recorrer. Por otro lado, cuando una persona entra a una compañía se espera que permanezca en ella para siempre; que alguien renuncie o sea despedido de su primer trabajo al poco tiempo de ingresar es algo mal visto y les dificultará encontrar nuevos empleos. Sin duda una gran serie que a pesar de su estilo infantil hace una atina crítica al trabajo en oficina.

Fany y yo nos conocimos en un trabajo “de oficina” así que decidimos hacer un podcast sobre la serie y compararla con nuestra propia experiencia laboral.

Descarga de iTunes

Descarga de iVoox

Godzilla: Planeta de Monstruos (parte 1)

Título Original: 怪獣惑星 (Gojira: Kaiju Wakusei)
Género(s): Kaiju, Ciencia Ficción.
Director: Kôbun Shizuno, Hiroyuki Seshita.
Estudio: Polygon Pictures.
Emisión: 2017.
Duración: 88 minutos.
Extras:

Netflix ha empezado a producir sus propias series o dado la oportunidad de que muchas se entrenen en su plataforma de streaming, y dada la popularidad que el “Rey de los Monstruos” ha tenido en los últimos años debido a la película estadounidense de 2014 y a la maravillosa Shin Gojira de Hideaki Anno, el portal de video decidió estrenar a nivel mundial la más reciente producción de Toho, que es la película número 32 del Kaiju, la 30 producida por la compañía japonesa y la primera película animada, que constará con un total de tres partes.

La animación es muy buena y el grado de detalle es fantástico, pues refleja los años de decadencia que ha sufrido la humanidad en el espacio debido al ataque del kaiju. Sin embargo, a mí personalmente no agrada el estilo tan digital que tiene, pues me parece demasiado artificial, fuera de eso tiene un apartado técnico formidable, aunque el diseño de Godzilla tampoco me encantó y siempre luce algo acartonado. El apartado musical, por otro lado, es muy bueno, y en lo personal me gustaron muchos los ritmos alegres que maneja.

La historia inicia el último año del siglo XX con la repentina aparición de kaijus que atacan a la humanidad sin motivo aparente, nadie sabe de dónde vienen y cada vez son más poderosos (un poco a lo Pacific Rim). Los humanos logran resistir el embate de las criaturas, hasta que aparece una bestia más poderosa que todas las anteriores y capaz de destruir a humanos y kaijus por igual, lo llaman Godzilla (Gojira). Ante la colosal e inexpugnable bestia parece no haber oportunidad, todos los ataques fallan y no parece haber forma de que nuestra especie sobreviva.

Con la humanidad diezmada por la imponente bestia, una raza de extraterrestres llega a la tierra, se hacen llamar los Exifs, errante espaciales que profesar una peculiar religión y cuyo mensaje hacia la humanidad es que la extinción es inminente. Casi a la par llega otra raza de humanoides, los Bilusaludos, cuyo planeta fue destruido y piden asilo en la Tierra a cambio de derrotar a Godzilla. Los humanos aceptan el trato y los Bilusaludos inician la activación de Mechagodzilla, pero ni siquiera con la tecnología de las tres especies logran derrotarlo. Humanos, Exifs y Bilusaludos escapan de la tierra y vagan por el espacio por 22 años, hasta que la falta de recursos y la filtración de una estrategia para derrotar a Godzilla los hacen regresan a nuestro planeta.

El inicio es un tanto rápido y no da tanto tiempo de introducir a las bestias, pero a estas alturas me parece que ya no hace falta. Al principio salta casi directo a la acción pero luego da paso al drama, y tampoco se explica del todo la relación con las dos especies de humanoides, aunque poco a poco se van mostrando las intenciones de cada grupo, aunque sin desarrollarlas por completo en esta primera parte. La historia se centra en Haruo Sakaki, un capitán que se subleva ante la decisión de los altos mandos de deshacerse de los viejos mandándolos a una misión suicida.

Luego de dos décadas en el espacio, la nave se empieza a quedar sin recursos, la gente muere o enloquece por las terribles condiciones que han tenido que soportar. Para palear un poco el problema los líderes han decidido que se debe reducir la población, así que las personas mayores tendrán que abandonar la nave. Haruo no logra detenerlos y los ancianos mueren, pero el capitán logra filtrar en la red una investigación sobre cómo derrotar a Godzilla. La falta de recursos obliga a la nave a regresar a la tierra, en donde han pasado casi 20 mil años, luego de tanto tiempo, todos esperan que Godzilla haya muerto.

Los líderes deciden usar el plan de Haruo y mandan un equipo a la tierra, ya que si no logran recuperar el planeta las tres especies enfrentarán la extinción, pues entre todos quedan menos de 4 mil sobrevivientes. Sin embargo, al llegar al planeta encuentran que todo ha cambiado, la atmósfera ya no es apta para la vida humana y las criaturas que habitan la superficie (plantas y animales) parecen tener alguna similitud celular con Godzilla, quien por cierto aún domina el planeta.

Además de Godzilla, lo que respecta a la decadencia humana en el espacio me pareció maravilloso, pues se refleja muy bien la falta de recursos que están llevando a la nave al colapso inminente. Esa problemática social se ve, además, perfectamente aderezada con un trasfondo con planes secretos y conspiraciones entre las tres especies, ya que cada una tiene sus propios intereses.

Algo que me gusta mucho y es propio de las producciones japonesas sobre Godzilla es que a pesar de que él no salga en pantalla y se aborden cuestiones políticas o un drama personal, siempre está presente, al menos así pasa el Shin Gojira. Y eso es algo que no se ve en las producciones estadounidenses donde los momentos dramáticos se enfocan en el protagonista y desarrollan sus propios conflictos personales olvidando por unos momentos a la magnífica criatura que es la razón de haber visto dicho filme. Aquí siempre tendremos la imagen de Godzilla como un detonante que genera todas las acciones y decisiones de los personajes.

Como es de esperarse las cosas se complican y Godzilla revela ser un enemigo mucho más poderoso de lo que se habría podido predecir. Al final (luego de los créditos) el filme nos deja con un cliffhanger que dará paso a una segunda parte muy interesante. Sin duda una buena recomendación para quienes sean fans del cine de grandes monstruos y sobre todo con esa narrativa tan propia de los japoneses.