ReLIFE OVAS

Título Original: リライフ (Riraifu).
Género(s): Comedia, Drama.
Director: Tomo Kosaka.
Estudio: TMS Entertainment.
Emisión: 2018.
Duración: 4 episodios.
Extras:

Re-LIFE tiene una duración original de trece episodios en los que se le da un final que no es del todo concluyente. Dos años después de su estreno, la serie fue lanzada a DVD con un agregado de cuatro episodios (episodios 14 al 17) en los que se muestra el final del experimento y el regreso a la vida adulta de nuestro protagonista, dando un final concluyente basado en el manga.

Luego de que las cosas parecieran mejorar tanto para los chicos de la preparatoria Aoba como para los sujetos del experimento de Re-LIFE, la serie tiene un final adecuado pero nada contundente. Los posibles sentimiento entre Arata y Chizuru se quedan en el aire y no sabemos cómo concluyó aquel experimento que prometía cambiar la vida de esos ninis. Las ovas retoman la historia justo donde se queda la serie y nos muestra el final verdadero, el cierre del año escolar y la conclusión del experimento.

En estos cuatro episodios vemos a Arata y Chizuru enamorarse y sufrir debido a que una vez terminado el experimento ambos se olvidarán el uno del otro. A pesar de la difícil situación logran disfrutar el poco tiempo que les queda juntos. El resto de personajes tienen un desenvolvimiento agradable y el crecimiento final de los adultos es bueno, pues por fin logran encontrar un sentido a su vida y la motivación para seguir adelante.

El aparente amor imposible entre dos adolescentes que en realidad son adultos se plantea de origen como un cliché, pero tiene un buen término, pues no raya en lo meloso y de hecho hace un adecuado uso del drama sin sobreexplotarlo, logrando con ello un resultado nostálgico muy ameno de ver.

La experiencia de volver a vivir entre jóvenes es lo que les cambió la perspectiva de la vida a Arata y Chizuru, les permitió recuperar su confianza y posibilitó que aprendieran a valorar y disfrutar su presente. Al final, la despedida en muy nostálgica y aunque se le da un final feliz creo que bien podrían haber concluido con una realidad más triste y apegada a los golpes que realmente nos da la vida. Sin embargo, el mensaje de aprovechar el momento que vivimos en sin duda el más importante.

La calidad de las ovas se mantiene igual que el resto de la serie y nos regala un final adecuado y merecidamente feliz a pesar que lo que a mí me hubiese gusta ver. La serie es una gran recomendación para aquellos veinteañeros cercanos a los treinta que aún tienen dudas sobre su futuro, pues nos ayuda a poner en perspectiva lo que queremos, obligándonos a recordar nuestros años de juventud en los que el futuro aún parecía distante y las preocupaciones de la vida adulta no eran algo de lo que debiéramos preocuparnos todavía.

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ReLIFE

Título Original: リライフ (Riraifu).
Género(s): Comedia, Drama.
Director: Tomo Kosaka.
Estudio: TMS Entertainment.
Emisión: 2016.
Duración: 13 Episodios.
Extras: ReLife Ovas.

Basada en el web manga homónimo creado por Yayoiso, ReLIFE es la típica comedia adolescente pero con algunos rasgos que la hace original y entretenida para los veinteañeros. Su historia pasa de lo divertido e hilarante a una trama más sombría con mucho drama, y drama del bueno, no de ese exagerado y alejado de la realidad. Y si bien la serie es sobre adolescentes de preparatoria, como la mayoría del anime, ReLIFE busca captar la atención de un público más cercano a los treinta años.

La calidad del anime es muy buena, el diseño de personaje el algo genérico pero no estereotipado, su estilo sobrio le da un toque diferente y el cambio en el estilo de dibujo acentúa perfectamente las partes cómicas. Los escenarios están muy bien aunque es lo que menos destaca, la música es fabulosa y muy agradable y la personalidad de los personajes es el aspecto mejor logrado de todos, pues realmente logra otorgarles una esencia única más allá de su aspecto y los hace crecer al enfrentarlos a sus propios conflictos personales. Y si bien los personajes no son algo muy profundo, sí son mucho más complejos que el promedio del anime contemporáneo.

La historia gira en torno a Arata Kaisaki, un joven de 27 años sin empleo a quienes sus padres han decidido dejar de mantener. Arata se graduó de la universidad e hizo un posgrado, pero un incidente en su primer trabajo le hizo perder la confianza en la sociedad y el haber renunciado a su empresa luego de tan sólo de tres meses dejó marcado su curriculum haciéndole difícil conseguir trabajo. Debido a su complicada situación económica, Arata decide aceptar la propuesta de participar durante un año en un experimento, tiempo en el cual la empresa ReLIFE cubrirá todos sus gastos. Sin están muy seguro de qué esperar Arata acepta.

Ryô Yoake, su contacto con la empresa, le da una capsula y le explica en qué consiste el experimento. Al parecer, dicho medicamento le devolverá a Arata la apariencia que tenía en preparatoria y durante un año asistirá a la Preparatoria Aoba como un estudiante más, al finalizar el año se borrará la memoria de todos los estudiantes que tuvieron contacto con él y Arata podría conseguir un trabajo. Arata acepta e inicia sus clases.

A partir de ese momento la historia empieza como las típicas series para adolescentes, vemos a Arata adaptarse a la vida de estudiante y darse cuenta que a pesar de su posgrado no recuerda nada de lo que supuestamente aprendió en esa etapa de su vida, además de que su cuerpo, pese a verse joven, sigue teniendo 27 años y no puede competir con la vitalidad de chicos diez años más jóvenes que él. Los primeros capítulos son sumamente divertidos, pero poco a poco va mostrándonos el pasado del protagonista y los conflictos personales de cada uno de sus compañeros, a quienes vemos crecer y afrontar sus miedos hasta puntos realmente dramáticos.

Arata logra integrarse a su nueva escuela y se hace amigo de Rena Kariu, una chica sumamente competitiva que siempre se esfuerza por ser la mejor; Chizuru Hishiro, una chica de nuevo ingreso al igual que él; Kazuomi Ôga, un chico muy bueno en los estudio pero pésimo en los deportes que ayuda al Arata a estudiar, y An Onoya, una chica muy inteligente pero con serios problemas de socialización. En un principio Arata veía los problemas de los chicos como los típicos conflictos juveniles, pero termina por interesarse por ellos y trata de ayudarles.

Generalmente las series de anime se centran en personajes preparatorianos pues esa es la edad de su principal target, pero esta serie también va dirigida para aquellos hombres y mujeres jóvenes que por alguna razón añoran esa etapa de su vida en lugar de enfrentar los problemas de la edad que tienen. ReLIFE es al parecer un programa para rectificar a los ninis y darles una nueva oportunidad, pero no empezando de nuevo, sino generando la motivación en el sujeto para que lo vuelva a intentar, sin borrar su pasado, por el contrario, cargando con todos los errores que ha cometido pero siguiendo adelante a pesar de ellos.

Además de los conflictos personales y el aspecto de la madurez, la serie hace una fuerte crítica al acoso laboral y escolar, además de las presiones sociales a las que se ven sometidas las personas en Japón. Al parecer dejar tu empleo a los tres meses es un estigma que evitará que vuelvan a contratarte, ser soltero cerca de los treinta, no tener un empleo estable ni un plan de vida son aspectos muy mal vistos en la sociedad japonesa, y Arata los representa todos, pero en otras partes del mundo vemos un fenómeno similar en nuestra generación, los millennials ya no se están casado y la mayoría tiene trabajos por contrato debido a la situación económica, lo que hace que más de uno hayamos añorado nuestra época de preparatoria en algún momento.

Arata dice una frase muy cierta: “el futuro que esperaba que llegara de forma natural nunca llegó”. Y es que en la generación de nuestros padres parecía que lo natural era estudiar, conseguir trabajo de lo que estudiaste, casarte y tener hijos, pero el mundo no es el mismo de hace treinta años y las oportunidades e intereses actuales son muy distintos y eso en ocasiones puede hacernos sentir frustración o desesperanza. Yo personalmente me sentí muy identificado con la serie sobre todo por tener la misma edad que el protagonista y haber experimentado un poco esa brecha generacional con estudiantes de licenciatura, aunque yo era profesor y no un sujeto de prueba de ReLIFE.

La serie me gustó mucho más de lo que hubiera esperado, tiene buena comedia, el toque perfecto de drama, muestra conflictos que enfrentamos quienes estamos en la segunda mitad de nuestros veinte y se da el tiempo para desarrollar a cada personaje. Algunos aspectos son algo evidentes pero otros sí te toman por sorpresa, además de que la calidad general es muy buena y no es como todo el anime genérico que hay en la actualidad aunque a primera vista eso aparenta. Una excelente recomendación si tienes más de 24 años y aún recuerdas con cariño tu época de bachillerato.

Kenichi

Título Original: 史上最強の弟子ケンイチ (Shijō Saikyō no Deshi Kenichi).
Género(s): Peleas, Comedia, Ecchi.
Director: Hajime Kamegaki.
Estudio: TMS Entertainment.
Emisión: Octubre 7, 2006 – Septiembre 29, 2007.
Duración: 50  episodios.
Extras: 7 OVA.

Hace ya un tiempo existió en nuestro país un canal en televisión de paga que muchos consideramos como un canal de relleno, ZAZ, que durante años se dedicó a trasmitir programación dirigida a un público infantil bajo un eslogan de cero violencia; como resultado, lo único que pasaban ahí eran aburridas películas familiares de aventuras y fantasía.

Desde que recuerdo, ZAZ era un canal que siempre te saltabas al momento de cambiar rápidamente los canales de ida y vuelta, hasta que a principios de nuevo milenio a alguien se le ocurrió actualizarlo para enfocarse a un público juvenil. Para sorpresa de muchos, se añadieron a la barra de programación series de anime en nuestro idioma. Comenzó con series enfocadas a deportes como Idaten Jump, Izuma Eleven (mejor conocido como Súper Once) y Eyeshield 21, a las que se sumaron otras con un toque más fantástico como Kiba, Deltora Quest, los primeros 50 capítulos de Yu-Gi-Oh! 5Ds y Kenichi. Con la inclusión del añejo Cybernet, el canal llenó la mayoría de la barra diaria de programación con anime.

Las series fueron desapareciendo una a una, debido a bajos índices de audiencia de varias de ellas. Durante los últimos meses solo sobrevivieron Super Once, Eyeshield 21 y Kenichi, cuyos capítulos se trasmitían en bloques de dos o tres seguidos varias veces al día. Para 2012, la señal de ZAZ simplemente salió del aire y fue reemplazada por otro canal.

Kenichi siempre fue mi favorita del montón, pues la errática programación del canal te permitía ver el mismo episodio en distintos horarios y, gracias a la aceptable longitud de la misma así como una trama nada complicada, disfrutarla sin problemas. La historia es una adaptación de los primeros capítulos del manga homónimo escrito por Syun Matsuena. Kenichi Shirahama es un chico débil y tímido que acaba de ingresar a la preparatoria. Lo primero que decide hacer es inscribirse al club de Karate para aprender a defenderse, sin embargo, los estudiantes más avanzados deciden no aceptarlo.

Un buen día conoce a Miu Fūrinji, una estudiante de intercambio que es acosada por unos malhechores. Kenichi se arma de valor y decide defenderla, pero es ella quien termina derrotando a los maleantes. Deseando ser tan fuerte como esa chica para proteger a sus seres queridos, la sigue hasta el misterioso dojo Ryōzanpaku, hogar de los más poderosos maestros de artes marciales.

Los excéntricos maestros se rehúsan a aceptar un discípulo, pues su entrenamiento es tan brutal que cualquiera podría morir. Gracias a la intervención del abuelo de Miu, Hayato Fūrinji, Kenichi es aceptado y cada uno de los seis grandes maestros le va tomando cariño con el tiempo. Aprendiendo lo básico en una semana, logra vencer al líder del club de karate, pero de inmediato se vuelve el blanco de los demás delincuentes en la escuela.

Kenichi crece hasta ser un gran luchador, soportando el infernal entrenamiento, pero conservando su carácter amable y pacifista. De algún modo consigue limpiar la escuela de criminales, ganando a varios buenos amigos en el camino, y atrayendo la atención de la banda más poderosa del vecindario, Ragnarok y sus ocho miembros más fuertes. Ahora Kenichi debe derrotar a Ragnarok para demostrar que es el discípulo más fuerte de la historia.

La serie posee todos los atributos característicos de la demografía Shônen, un chico normal enfrenta sus propios miedos y debilidades para conseguir la fortaleza de la que carece, y más profundamente, también a la chica de sus sueños. En el camino habrá peligros, aliados, temibles villanos y alguno que otro antihéroe que sigue su propio sendero, paralelo al del protagonista.

El argumento general de los cincuenta episodios puede dividirse en dos partes. En la primera presenciamos el crecimiento de Kenichi para logra forjarse un nombre entre los artistas marciales, auxiliado por sus seis maestros, quienes le enseñan un arte marcial diferente cada uno, y por Miu, a quien se suman varios amigos más que Kenichi va conociendo en la escuela. Esta primera mitad cuenta con gran cantidad de episodios enfocados en acontecimientos de la vida diaria, que en ningún momento pasan como relleno.

Una vez que atrae la atención de Ragnarok, la serie toma una estructura similar a un videojuego. Nuestro protagonista debe derrotar a los Ocho Puños, grandes peleadores que lideran la organización y que toman sus sobrenombres de la mitología nórdica. Continúa avanzando, derrotando a cada uno de ellos hasta el fatídico combate contra el jefe final, quien resulta ser más que un simple delincuente. Algunos de estos rivales se vuelven valiosos aliados tras cruzar caminos con el personaje principal.

Los personajes, aunque en un principio pueden parecer algo flojos, llegan a desarrollarse de gran forma y dejar su marca en el espectador. Los maestros del Ryōzanpaku, aunque aportan muchos de los momentos cómicos, son serios al momento del entrenamiento, sus técnicas y enseñanzas, aunque ficticias, nos parecen muy reales. La inmersión en la trama hace que compartamos su orgullo cada vez que Kenichi aplica los conocimientos adquiridos en algún combate.

La pandilla de Ragnarok también está conformada por grandes personajes. De forma similar, cada uno es un gran practicante de artes marciales que busca poder para sus propios fines. Como Kenichi, han pasado por un duro entrenamiento desde hace un tiempo y no planean darse por vencidos ante nadie. También existen varios personajes recurrentes que iremos conociendo a lo largo de la historia.

Respecto a la animación, la calidad es buena, pero tiende a disminuir notablemente durante los combates y las secuencias de acción, que en muchas ocasiones son varias imágenes estáticas con efectos dramáticos añadidos. Las batallas no son extremadamente rápidas ni extensas, ya que al estar basado en artes marciales verdaderas, un personaje tiende a acabar con su oponente usando tres o cuatro movimientos ejecutados con gran técnica. Los fondos empleados para las secuencias cotidianas tampoco son muy detallados.

En el departamento de audio, la banda sonora acompaña de buen modo a las diversas facetas de la serie, ya sea durante las peleas, los momentos dramáticos y esas geniales secuencias donde el personaje decide no darse por vencido. Respecto a las voces, el doblaje al español latino, indudablemente realizado en México, es excelente y aporta muchísimo carácter a los personajes, con más de una sólida referencia a nuestra cultura.

Kenichi es una excelente serie de aventura y acción con un toque bastante realista en sus combates, grandiosos mensajes de amistad y sabias enseñanzas para enfrentar las adversidades. Estas cualidades la colocaron de inmediato como la favorita dentro del escaso grupo de televidentes que tuvimos la oportunidad de ver la historia completa en ZAZ. Aunque ese canal ya no existe, la serie sigue siendo altamente recomendable para los amantes del género.