Elfen Lied

Título Original: エルフェンリート (Erufen Rito).
Género(s): Gore, Terror, Drama, Romance, Psicológico, Ficción Especulativa, Shôjo, Seinen.
Director: Mamoru Kanbe.
Estudio: Genco.
Emisión: Julio 2004 – Octubre 2004.
Duración: 13 Episodios.
Extras: Un OVA.

Basada en el manga homónimo de Lynn Okamoto, Elfen Lied es una de las más controversiales series del género gore, alabada por su mezcla de crudeza y romanticismo pero criticada por su tendencia al explotation (abuso de violencia e insinuaciones sexuales). Sin embargo, la serie no es otra cosa que una historia de amor retorcido expuesta desde un punto de vista único, con innumerables referencias psicológicas y artísticas desarrolladas sobre un argumento de ficción y sangre.

La serie resulta impactante desde el primer segundo, pues en la primera escena vemos un despliegue de violencia tal que realmente te deja sorprendido. La nula censura demuestra la calidad y las intenciones de los creadores, pues ese trasfondo de sangre y erotismo conducirá toda la historia, añadiéndole elementos emocionales tan crudos que la tornarán trágica, dramática y un poco aterradora.  Pero no es sólo su género lo que llama la atención, sino la trama, la historia y los personajes que logran envolvernos en una atmósfera excelente que explotan el amor, la soledad y el arrepentimiento.

Cabe destacar el apartado técnico de la obra. En primer lugar tenemos un soundtrack que se basa en un par de melodías tocadas con diferentes instrumentos y ritmos, que a pesar de lo repetitivo que parezca sirve para generar cierto melancolismo. El opening y ending también destacan bastante, por un parte la canción inicial (Lilium) nos presenta una letra en latín muy sugerente, mientras que la canción final rompe bruscamente el violento ritmo de la historia al mostrarnos una melodía alegre y romántica. No debemos olvidar las múltiples referencias a los austriacos Hugo Wolf y Gustav Klimt, compositor y pintor respectivamente.

La calidad de animación es muy buena y los escenarios están basados en la ciudad japonesa de Kamakura y son realmente fíeles a la geografía del lugar. El diseño de personajes es muy contemporáneo y un tanto simple, aunque el manejo de los cambios emocionales de Lucy es sorprendente, pues pasa de una ternura muy moe a un sadismo escalofriante que incremente ese sentimiento de terror y morbo que nos provoca el sufrimiento del que son presas los personajes.

Elfen Lied 4

La historia se desarrolla en torno a los Diclonius, una mutación humana que se caracteriza por un par de cuernos en la cabeza y unos vectores que semejan brazos invisibles de gran poder. Estos seres tienen una natural tendencia homicida en contra de los humanos y buscan exterminarlos. Lucy, el primer Diclonius identificado, es nuestro personaje principal. Ella sufrirá durante su infancia toda clase de abusos a causa de su naturaleza, lo cual incrementa su odio contra los humanos. Sin embargo, tiene la fortuna de conocer Kôta, un pequeño niño que la trata como a cualquier persona sin importarle su condición. Lucy se enamora rápidamente de él, pero los celos que le provoca la relación entre Kôta y su prima Yuka la llevan a cometer una serie de homicidios que destruirán la vida de su amado.

Años más tarde Lucy y Kôta se encuentran de nuevo, lo que reaviva los celos enfermizos del antiguo triangulo amoroso. Además, una organización que experimenta con los Diclonius intenta crear una raza superior, aumentando la intriga y propiciado espectaculares enfrentamientos entre Diclonius y Silpelit (hibrido de humano y Diclonius).

La peculiar relación sentimental entre los personajes, las batallas, los desmembramientos, los inhumanos experimentos llevados a cabo con los Diclonius, el constante sufrimientos y un final completamente abierto, logran generar un ritmo vertiginoso que no dificulta entender el trasfondo de la historia, por el contrario, hacen de ella algo sumamente entretenido y disfrutable.

Ese constante cambio de ritmo es la piedra angular de este anime, pues por una parte tenemos escenas de acción y violencia y por otra están las letárgicas escenas de drama y romance. Dicha combinación es lo que atrapa al espectador pues lo emociona, lo entristece y lo hace reflexionar sobre la condición humana; los momentos de felicidad se vuelven más emotivos porque hemos visto momentos de tristeza y la violencia se vuelve más cruda cuando vemos a tiernos e inocentes personajes sufrir de esa manera.

La indiferencia humana a las condiciones de tortura, soledad y sufrimiento es una de las críticas que hace Elfen Lied. En la serie vemos que los Diclonius son usados como animales para experimentos, se restringen sus libertades y prácticamente no tienen derechos. Esto nos lleva a la crítica principal: la búsqueda de una raza superior basada en la ideología nazi y la teoría eugesiana. No es casualidad que la serie haga una gran cantidad de referencias sobre Alemania. El quid principal se basa en la imposibilidad que la especie humana tiene para cohabitar con los Diclonius y viceversa; sólo uno puede habitar la tierra y ambos buscan exterminar al otro.

Sin duda en una historia grandiosa, que sabe manejar y explotar al máximo cada elemento de su trama y además hace una crítica muy fuerte al odio inherente en los humanos y a su apego emocional, sin olvidar el fan-service y la sangre. En otras palabras, Elfen Lied es un excelente representante del Gore, pero no sólo por explotar el morbo que la violencia y las mutilaciones provocan en el televidente (aunque en ocasiones si abusa) sino por aportarle al género un toque de dramatismo y crudeza tan realistas que llegan a conmovernos.

Ergo Proxy

Título Original: エルゴ プラクシー (Erugo Purakushi).
Género(s): Psicológico, Ciencia Ficción/Ciencia Ficción Social/Cyberpunk/Nanopunk, Distopía.
Director: Shukô Murase.
Estudio: Manglobe.
Emisión: Febrero 2006 – Agosto de 2006.
Duración: 23 Episodios.
Extras:

Compleja, innovadora y oscura, son algunas palabras que describen de manera general a esta serie, que posiblemente se ya el más reciente clásico dentro de las animaciones de culto que explotan la temática punk, aquella que se enfoca en cuestionar las implicaciones sociales del alto desarrollo tecnológico. Escrita por Dai Satô, Ergo Proxy es el máximo exponente de su género para la primera década de este siglo; anexándose a precursores de los 80 como Akira y a clásicos de los 90 como Evangelion, Ghost in the Shell y Serial Experiments Lain.

Teniendo como antecedentes a los grandes animes de Ciencia Ficción —que no sólo se destacaron por su apartado tecnológico o social, sino por su crítica y análisis filosófico, psicológico y moral— no es de extrañarse que Ergo Proxy logre tal profundidad dentro de la temática filosófica que lo aleja de todo lo visto anteriormente; convirtiéndose así en una serie fresca, con contenido novedoso y una complejidad apabullante, que si bien no deja de ser difícil, puede entenderse con relativa facilidad si se presta la atención adecuada, pues conforme avanza la historia iremos entendiendo cada aspecto de ésta.

La calidad técnica es impecable, desde su alucinante ambientación musical hasta la simpleza en el diseño de personajes, sin olvidar el excelente manejo de sus oscuros y góticos escenarios, a los que sabe explotar y sacarles el mayor provecho. La ciudad futurista, el exterior decadente, los fríos humanos y los inquietantes androides están diseñados de una forma minimalista, original y nos remiten a un futuro desolado donde la tecnología está por encima de todo, incluso de la divinidad.

Un futuro postapocalíptico, la tierra en ruinas y la humanidad refugiándose dentro de ciudades protegidas por gigantescas cúpulas es el ambiente ideal para nuestra obra. Afuera no existe civilización alguna, salvo pequeños grupos de refugiados que sobreviven buscando entre los deshechos que arrojan las ciudades; los androides se infectan de un extraño virus que les hace darse cuenta de su propia existencia; proxies asesinan personas y un misterio que se oculta tras el poder de la última ciudad humana son los argumentos clave de los que parte la historia.

Todo inicia en Romdo, una ciudad decadente que es dirigida por un aparente gobernante que en realidad no es más que el títere de las mentes artificiales que están en el poder. La humanidad convive con androides (Auto-Raves) y dentro de la ciudad todo es calma y perfección, hasta que una racha de asesinatos y robots fuera de control empiezan a desestabilizar la delicada harmonía de la falsa utopía. La joven detective Lil Mayer, su Auto-Rave Iggy, el inmigrante Vincent Law y Pino, la simpática niña Auto-Rave infectada con el virus Cogito, se embarcaran en un viaje para descubrir la verdad tras el virus, la decadencia de su ciudad y los proxies. Para esto deberán recorrer el devastado mundo y las pocas ciudades que aún quedan en pie.

La serie avanza de manera clara y concisa (en lo que cabe) hasta más o menos la mitad de la serie. A partir de episodio 14 empieza a desvirtuar en extraños y raro capítulos que no tienen el menor sentido, donde aparentemente ya no se sigue el tema central y pareciera que la historia empieza a desarrollarse de una forma alternativa ajena a lo que veníamos viendo. Sin embargo, retoma el sentido en capítulos posteriores, en apariencia, pues a partir de aquí es difícil saber si lo que vemos es parte de la realidad, una paranoia, un sueño o alguna trama alternativa. Eso sí, es muy interesante tratar de seguir la lógica e intentar comprender qué es lo que pasa.

Hay que tener cuidado de no perder el hilo argumental en alguno de los muchos oníricos capítulos que iremos encontrando a lo largo de la serie, pues seguramente perderemos el contexto espaciotemporal. Y si bien estos capítulos podrían parecer raros, incomprensibles e incluso sin relación a la trama principal, nos irán dando pequeñas pistas que más tarde nos ayudarán a comprender la serie en general.

A pesar de que Ergo Proxy en un Cyberpunk en toda la extensión de la palabra, está matizado de tal forma, tanto en lo estético como en lo argumental, que conforma un subgénero totalmente distinto, el Nanopunk. Cuando la vi por primera vez me encantó por su letárgico ritmo, su paranoia, sus capítulos incomprensibles y sus escenarios oscuros, pero al verla por segunda ocasión, pude percatarme de la profundidad de sus argumentos, de su excelente desarrollo, de la gran construcción de sus personajes y de las innumerables referencias de Ciencia Ficción que la han convertido en una obra de culto que es hoy en día.

Cyberpunk

Considerado como el género madre de los punk, el Cyberpunk (Ciberpunk) nace como una corriente contracultural futuristas que retoma los preceptos e ideologías de la corriente anarco-punk de la década de los 70. Tiene como base la idea del “No Future” y absorbe toda la indumentaria científica y tecnológica de la era espacial y cibernética.

Iniciaré con una definición de lo que yo entiendo por Cyberpunk:

El Cyberpunk es el género que se enfoca en una crítica social a la deshumanización que los grandes avances tecnológicos pueden provocar. Tiene como base la concepción de un futuro caótico y decadente donde el gran desarrollo científico se ha convertido en el elemento controlador de todos los ámbitos sociales, y las relaciones humanas interpersonales se ven coartadas por los medios masivos de comunicación.

Este tipo de obras generalmente están ambientadas en el futuro, ya sea que se especifique o que sea inferido por el espectador, aunque en ocasiones el contexto temporal no se define. No tienen una tecnología específica, pero la robótica y la informática ocupan un lugar fundamental en la historia. Y generalmente nos presenta escenarios apocalípticos y postapocalípticos.

PARAFERNALIA Y ESTÉTICA

A diferencia de otros subgéneros punk —como el Steampunkel Cyberpunk no posee elementos exclusivos o particulares. La ropa, los gadgets, las construcciones, el trasporte y demás objetos son muy variables. Sin embargo, todos esos elementos presentan características tecnológicas e industriales que pueden observarse en los aditamentos y accesorios o en el aspecto estilístico de los objetos.

También es común observar una diferencia de indumentaria entre aquellas obras cuya temática es más tecno-psicológica (Nanopunk) de aquellas de contenido social, que generalmente presentan una mayor carga de elementos estéticos punk (cuero, motocicletas, piercing) que fueron impuestos originalmente por la saga cinematográfica de Mad Max. Pero, independientemente de la estética, la parafernalia se adecuará a la temática de la historia.

Si bien el uso de robots y androides es común en el Cyberpunk, su presencia no resulta fundamental, ni siquiera se necesita de una verdadera tecnología futurista, puede bastar con adaptar las tecnologías ya existentes a modo de que parezcan más avanzadas de lo que son. Lo que sí es un hecho, es que para que el género logre esa esencia decadente, los elementos futuristas deben convivir con elementos más viejos que por lógica debería ser más avanzada de lo que son, como ocurre en Akira.

AMBIENTACIÓN Y ARQUITECTURA

El Cyberpunk se enfoca en mostrar una realidad única para cada obra, con una estética muy particular que generalmente recurre a escenarios oscuros y grandes urbes (megalópolis) sobresaturada de elementos arquitectónico, los cuales se basan en la arquitectura neobrutalista. Dicha arquitectura se caracteriza por mostrar, de manera directa y un tanto agresiva, los elemento estructurales internos de una construcción, como los cables eléctricos, las tuberías o la calefacción, elementos que otorgan a las construcciones un aspecto industrial y visceral. Además, el neobrutalismo actúa como un elemento controlador, pues el hacinamiento provocado por las construcciones que dominan el entorno se convierte en un elemento tan opresivo que incluso influye directamente en el desarrollo de la trama.

Dentro de los elementos arquitectónicos más comunes se presentan dos variante: (1) aquella que se basa totalmente en el estilo neobrutalista antes mencionado y que por lo general se localiza en las zonas más pobres de la urbe, y (2) aquella altamente tecnológica con edificios inteligentes ubicados en las zonas exclusivas de la élite social.

Podemos concluir que la arquitectura adquiere una importancia fundamental cuando se trata de obras con contenido social, ya que nos permite observar la diferencia de clases a partir del desarrollo de los complejos urbanos. De acuerdo con algunos autores y especialistas en geoficción —como Alain Musset—, este tipo de obras son un reflejo de los problemas actuales de las ciudades tercermundistas.

TEMÁTICAS

La crítica social. En las obras cyberpunk generalmente se recurre a criticar temas sociales, razón por la cual la mayoría de estas obras pertenecen a la Ciencia Ficción Social. El principal escenario en que se desarrollan es la ciudad —o megalópolis—, de la que prácticamente siempre se presenta el lado oscuro, es decir, problemas urbanos que parecen ser insuperables como contaminación, degradación del medio ambiente, delincuencia, sobrepoblación, hacinamiento, desempleo, deficiencia de servicios públicos y violencia.

Teoría del flexo. Desarrollada por Sherry Turkle, quien ha estudiado el impacto psicológico y social de la tecnología, explica cómo los avances tecnológicos (robots en particular) se vuelven cada vez más humanos, mientras de las personas se vuelven cada vez más obsoletas hasta el punto de fundirse con la máquina. A partir de esta concepción, el Cyberpunk nos muestra como la simbiosis hombre-máquina se hace cada vez más íntima, hasta llegar al punto en que los implantes biónicos y las modificaciones corporales resultan parte de la vida cotidiana, eliminando la barrera entre la biología y la ingeniería.

Complejo de Frankenstein. Se basa en la paradoja de las Leyes de la Robótica, propuestas por Asimov, que llevan a las maquinas a revelarse contra los humanos a fin de cumplir su propósito, salvaguardar la vida de la raza humana y protegernos de cualquier amenaza, incluso de nosotros mismos. Este tema en muy recurrente y explota el miedo y la histeria colectiva que los humanos tenemos a nuestras propias creaciones, principalmente las bélicas.

Onirismo. Surge a partir del ambiente surrealista de las ciudades futuristas, donde el impresionante desarrollo tecnológico es tan difícil de entender que producen una sobresaturación en los sentidos. El onirismo (disolución de la realidad) explota el aspecto psicológico y el desequilibrio mental de sus personajes, quienes frecuentemente sufren paranoias en las que no saben si están observando la realidad o simplemente una abstracción psicológica a manera de metáfora.

Metrópolis (Rintaro, 2001)

DEUS EX MACHINA

Dentro del lenguaje cinematográfico y en teatro, la expresión en latín Deus Ex Machina (Dios surgió de la maquina) hace referencia a un elemento externo que interviene para resolver la historia y obtener el desenlace deseado. Sin embargo, dentro del Cyberpunk adquiere otro significado, pues se refiere a la dependencia total que los humanos tienen de la tecnología para poder sobrevivir y adaptarse al medio ambiente, al grado de otorgarle un estatus divino y convertirla en un símbolo de poder.

El Cyberpunk nos plantea un futuro donde la madre naturaleza es sustituida por la madre máquina, pero al perder el control de la tecnología los humanos se ven obligados a enfrentarse con el medio ambiente, ambiente que ahora es totalmente artificial y más avanzado en todos los aspectos; de esta forma, la humanidad termina por enfrentarse a un enemigo más poderoso que sus propios creadores, es ahí donde surge el Complejo de Frankenstein.

Extra (Koji Morimoto, 1995)

TECNOCRACIA

En el cyberpunk la tecnología juega un papel fundamental en todos los ámbitos sociales y no es posible separar a la ciencia de las otras actividades humanas. El arte, el gobierno, la religión y los sentimientos, están influenciados y controlados por el desarrollo tecnológico. El gobierno en específico adquiere una importancia primordial en el desarrollo de cualquier obra de este género, pues es a partir de él que pueden desarrollarse otros temas de carácter social y científico.

Los gobiernos presentados en las sociedades cyberpunk son siempre tecnocracias, pues la tecnología esta inmiscuida a tal punto dentro de la sociedad que se vuelve omnipresente incluso en los puestos públicos. Los androides y humanos conviven a la par, generando con ello conflictos  éticos, morales, políticos y religiosos sobre los derechos y responsabilidades que cada parte adquiere. Esto provoca guerras, revoluciones, rebeliones y demás movimientos sociales que no incluyen únicamente a humanos, sino que permiten la integración de androides o extraterrestres.

Entendamos como Tecnocrática a la «sociedad que promueve el bienestar social a partir de la abundancia y la producción ordenada de bienes, la cual estará gobernada por una élite instruida que guiara a la clase obrera» (Guerrero, 2006). Esta definición puede extrapolarse perfectamente a las obras de ciencia ficción y en especial al Cyberpunk si consideramos que dicha élite instruida es en realidad una élite científica, o en su defecto, una inteligencia artificial encargada de controlar todas las actividades humanas. Estos nos permite entender el porqué de la recurrencia que el Cyberpunk tiene al desarrolla historias en que el gobierno está a cargo de los robots, como en Metrópolis.

Amitage III: Dual Matrix (Katsuhito Akiyama, 2002)

Referencias

“Entre la ciencia ficción y las ciencias sociales: el ‘lado oscuro’ de las ciudades americanas”. Alain Musset, en Revista eure (Vol. XXXIII, Nº 99), pp. 65-78. Santiago de Chile, 2007.

Tecnocracia o el fin de la política. Omar Guerrero, Instituto de Investigaciones Jurídicas, Universidad Nacional Autónoma de México, México, D.F., 2006.

Mizu no Kotoba

Título Original: 水のコトバ (Mizu no Kotoba).
Género(s): Ciencia Ficción, Psicológico.
Dirigido por: Yasuhiro Yoshiura.
Estudios: Studios Rikka.
Duración: 9 minutos.
Emisión: 2002.
Extras:

Reconocida como la obra que le diera renombre a su entonces joven director y la primera producción de Studios Rikka, Mizu no Kotoba es un complejo trabajo que se enfoca en cuestionarnos sobre el papel del lenguaje en las relaciones humanas y la función de los androides dentro de la vida cotidiana.

La calidad del corto es buena, aunque un tanto simple comparada con la animación comercial actual. Sus escenarios en 3D aunados a sus personajes en 2D, su peculiar tono en sepia y las escenas desde la perspectiva del personaje, dotan al cortometraje de un delicado y pausado ritmo que nos permite enfocarnos en los diálogos llenos de contenido filosófico y lingüístico. Y no podemos olvidar la agradable música que se acopla perfectamente al ritmo y temática del corto.

La historia gira en torno a un grupo de comensales que pasar el rato en un café. Entre ellos un par de chicas que charlan sobre las desventuras amorosas de una conocida, dos amigos que sostienen una discusión sobre el poder de las palabras en cuanto a su contenido lógico y lingüístico, un tipo que lee clásicos de ciencia ficción, la encargada del lugar y un joven que recién terminó con su novia.

El corto busca adentrarse en la mentalidad de cada personaje y nos muestra que la interpretación de las palabras sufre un fuerte cambio al pasar de interlocutor en interlocutor, al punto de distorsionar el mensaje original. Sin embargo, el aspecto lingüístico cede su protagonismo a temas más profundos relacionados con autores clásicos como Isaac Asimov y Julio Verne. Estas referencias nos hacen reflexionar sobre la relación entre humanos e inteligencia artificial, la diferencia entre robots y androides, y el nivel de humanización que estos pueden alcanzar, que incluso les permite generar —o al menos emular— sentimientos humanos.

La obra discute, aunque de forma muy humilde, esa cuestión emocional que los humanos pueden llegar a otorgarle a las máquinas, haciéndolas más humanas y generando conflictos existenciales en ellas que las impulsan a buscar su propia identidad,  luchar por sus derechos e incluso revelarse contra sus creadores.

Mizu no Kotoba reflexiona sobre qué tan humano puede llegar a ser lo artificial y qué tan artificiales podemos llegar a ser los humanos. Sin olvidar su principal cuestionamiento: ¿pueden los robots ayudar emocionalmente a los humanos o su falta de emociones se los impide? Pregunta que Asimov responde brillantemente en su relato “¡Embustero!” (“Liar!”), del libro Yo Robot (1950).

Eden of the East

Título Original: 東のエデン (Higashi no Eden).
Género(s): Psicológico, Thriller, Romance.
Director: Kenji Kamiyama.
Estudio: Production I.G.
Emisión: 2009.
Duración: 11 Episodios.
Extras: Air Communication, The King of Eden, Paradise Lost.

Escrita y dirigida por Kenji Kamiyama, director de obras como Ghost in the Shell, Eden of the East es una de las series más inteligentes de los últimos años, pues su enfoque psicológico y sus misteriosos e inconclusos argumentos logran atrapar con mucha facilidad a casi cualquier espectador, sobre todo porque lo obligan a intentar descifrar los misterios de la historia y resolver los acertijos que giran en torno a los múltiples personajes.

La calidad visual es asombrosa, pues presenta minuciosos y muy detallados escenarios urbanos que por sí solos logran una gran ambientación incluso sin el apoyo sonoro. La música es igualmente buena, con un toque moderno y alternativo. Por su parte, los personajes están bien diseñados y sus personalidades son creíbles y muy agradables.

La historia gira en torno a Akira Takisawa, un joven que al parecer se borró la memoria y que es parte de un extraño juego en donde doce individuos son seleccionados por Mr. Outsider para ser los seleção, un grupo de personas a quienes se les ha entregado un celular cargado con 10 mil millones de yenes y con el que pueden hacer lo que quieran mientras tengan saldo; su misión es salvar a la sociedad japonesa usando ese dinero.

Akira aparece desnudo frente a la Casa Blanca y conoce a Saki Morimi, una joven recién graduada que pertenece a un club de reciclaje integrado por desempleados, quienes desarrollaron un programa en internet de reconocimiento de imágenes. A partir de ese momento el destino de Saki y Akira queda fuertemente unido, y mientras Saki busca empleo, Akira intenta descubrir la verdad sobre su pasado, los misterios que encierra su peculiar celular y la relación que él tiene con el Lunes Descuidado, un extraño acto terrorista que lanzó varios misiles al centro de Tokio. Así, la serie se convierte en una complicada teoría conspiracional.

La historia es compleja, pero el desarrollo argumental lo es aún más, pues en todo momento el espectador se ve obligado a inferir la verdad sobre el pasado de Akira, además de que la tensión constante y el suspenso característico que manejan los thriller obliga a prestar atención a cada diálogo y cada escena a fin de intentar descifrar la verdad de los extraños eventos que plantea la historia. Sin embargo, la complejidad de la serie no termina ahí, pues la diversidad de los seleção nos muestra una gama muy amplia de personalidades, cada una de las cuales busca salvar a la sociedad pero desde perspectivas muy diferentes, algunas de ellas incluso aberrantes y genocidas.

Este aspecto nos muestra una real, aunque cruda, visión de la sociedad japonesa y nos cuestiona sobre la forma de actuar de una persona cuando recibe un gran poder, que en este caso es el dinero. Esta crítica al poder del dinero podría no ser evidente, pero la serie lo hace de forma muy directa y nos expone la facilidad que una persona tiene en esta sociedad para obtener lo que ella desee mientras cuente con el dinero suficiente.

Otro de los temas principales es la crítica a la pérdida de valores, pues algunos seleção en verdad se preocuparon por ayudar a las personas, mientras que otros simplemente usaron el dinero para vivir cómodamente o vengarse de sus enemigos. Está critica nos cuestiona sobre qué tan dispuestos estamos para ayudar a los demás si tenemos la oportunidad, o qué tan miserables seremos para dejar morir a alguien tan sólo por obtener una ventaja (aspecto que Gantz ya había planteado hace algunos años).

Entre los temas que me gustarían destacar están la dificultad que los jóvenes enfrentan para conseguir empleo y el caso de las personas que ni estudian ni trabajan. En la serie se hace una referencia totalmente directa a este tipo de personas y nos enseña que éste problema afecta a todo el mundo. Sin duda es una excelente recomendación para quien gusta de series inteligentes plagadas de referencias y complots en donde la interpretación dependerá de cada espectador.

Noiseman Sound Insect

Título Original: 音響生命体ノイズマン (Onkyo Seimeitai Noiseman).
Género(s): Psicológico, Ciencia Ficción/Cyberpunk.
Director: Koji Morimoto.
Estudio: Studio 4°C.
Emisión: 1997.
Duración: 15 minutos.
Extras:

Dirigido por Koji Morimoto, quien se ha caracterizado por trabajos experimentales con estética cyberpunk y componentes decorativos que generan escenarios surrealistas y un poco psicodélicos (como en su clip musical Extra), Noiseman Insecto del Sonido es un cortometraje plagado de elementos oníricos que conforman una extraña y no poco paranoica historia.

El corto conjugan de manera magistral los cuatro elementos básicos del Cyberpunk: la música, los escenarios urbanos, la sociedad decadente como consecuencia del desarrollo tecnológico y la personalidad anárquica de sus personajes, por lo cual resulta una obra magistral a la que podemos sacarle mucho jugo.

La calidad de animación es regular, pues los gráficos lucen deslavados y nos impiden apreciar la magnífica construcción de los escenarios, los cuáles evocan las clásicas urbes decadentes propias del Cyberpunk: inusuales y coloridos edificios hacinados llenos de elementos arquitectónicos que luchan por buscar un espacio en la saturada ciudad. La música, de Yoko Kanno, es formidable y se convierte en parte del discurso más allá un simple elemento ambientador. Los personajes, por su parte, presentan las características anárquicas frecuentes en este tipo de obras.

La historia gira en torno a Noiseman, una extraña forma de vida sintética creada por el científico Franken, que intenta eliminar los sonidos del ambiente convirtiéndolos en cristales, para ello recluta a una pandilla de niños callejeros, quienes a bordo de extraños vehículos, cazan pequeños fantasmas del sonidos. Sin embargo, Tobio y Reina, dos miembros de la pandilla, caen por accidente al lago prohibido y comen la fruta musical, que libera sus mentes del control de Noiseman y los impulsa a revelarse contra él a fin de traer los sonidos de vuelta a la ciudad.

La historia está plagada de numerosas referencias, desde las que evocan clásicos del anime como Akira o Astroboy, hasta aquellas que nos remiten a la biblia, como la existencia del fruto prohibido. Sin embargo, las referencias más evidentes son las que aluden a uno de los temas más comunes en la Ciencia Ficción, el Complejo de Frankenstein, y no sólo a la temática, sino a la novela misma.

Además de las referencias y las características natas del género, Noiseman se sumerge en un extraño y onírico universo, donde la realidad se disuelve y es difícil distinguirla de la fantasía, la imaginación o la paranoia. Asimismo, los elementos psicológicos hacen más intensa la historia y dificultan un poco su compresión. Sin duda, una excelente recomendación para quienes gustamos de historia futuristas muy al estilo cyberpunk ambientadas en escenarios llenos de detalles y con complejos elementos que muchas veces no logramos entender.

Yasuhiro Yoshiura

VIDA Y OBRA

Yasuhiro Yoshiura (康裕•吉浦), es un escritor y director japonés de cortometrajes animados, nació en Hokaido, Japón, en 1980. Vivió en la prefectura de Fukuoka —ubicada al norte de la isla de Kyushu— durante su niñez y juventud antes de mudarse a Tokio. Realizó sus estudios en el Instituto Kyushu de Diseño, que actualmente es la Universidad de Artes de Kyushu, del que se gradúo en el 2003.

Durante su etapa universitaria inicio con sus primeras animaciones como productor independiente. Sus primeros trabajos fueron pequeños cortometrajes experimentales y clips musicales, entre ellos Noisy Birth (2000) y Kikumana (2001), en los cuales podemos apreciar el inicio del que se convertiría en el estilo particular de Yoshiura, el cual agrupa historias surrealistas con escenarios oscuros y personajes muy peculiares que siempre plantean una crítica social, todo ambientado en un contexto de ciencia ficción.

En 2002 —con la aparición de Studio Rikka, que desde entonces ha producido todos los trabajos de Yoshiura— surge el primer cortometraje que le valdría el reconocimiento dentro de la industria del anime, Mizu no Kotoba. Este pequeño corto maneja un discurso basado en la comunicación y la lingüística, y nos explica cómo se modifica un mensaje al pasar de interlocutor en interlocutor. Además, se convierte en la base de sus trabajos posteriores, pues esta es la primera animación en la que nos plantea una relación entre humanos y androides.

Para el 2005, después de terminar su carrera y mientras aún vivía en Fukuoka, Yasuhiro inicia la producción de su primer trabajo de larga duración, el OVA Pale Cocoon. En él retoma elementos tanto cyberpunk como psicológicos y los mezcla con contexto postapocalíptico para crear una historia oscura que critica fuertemente el deterioro ambiental. Un año después, en 2006, realizó el opening del programa Pop Jam.

Posteriormente, tras haberse mudado a Tokio, inició con la producción de su primera serie animada, en ONA Eve no Jikan (2008-2009), en el que aglomera personajes, escenarios, historias y estilos de sus trabajos previos. En el 2009 participó como diseñador de algunos escenarios para la película Rebuild of Evangelion 2.0 You can (not) Advance. Para el 2010 realizó el opening para la barra Noitamina de la televisora Fuji, dedicada a series Shôjo. Ese mismo año participó en la realización del opening de la serie Yozakura Quartet: Hoshi no Umi.

PRINCIPALES INFLUENCIAS

Si bien es obvio que los trabajos de Yoshiyuki están ampliamente influenciados por los géneros de la Ciencia Ficción, la Psicología y el Cyberpunk, existe un aspecto que ha determinado la base histórica y contextual de todas sus creaciones desde el 2002 con Mizu no Kotoba, y ésta es la base robótica que propone Isaac Asimov en sus libros.

Desde ese primer cortometraje en que nos plantea los conflictos de comunicación entre humanos y las relaciones con androides que van más allá de un mero servicio, es posible apreciar numerosas referencias a la literatura Asimoviana, principalmente las que se centran en las paradojas de las Leyes de la Robótica y los conflictos éticos, sociales y políticos de la convivencia con robots. Esto en clara alusión al Complejo de Frankenstein, la Ley Cero de la Robótica e incluso el Valle inexplicable.

SU ESTILO

Yoshiura posee un estilo fuertemente definido en cuanto a diseño de personajes y escenarios, pues estos son básicamente iguales en todos sus trabajos, incluso podríamos decir que son los mismos. Sin embargo, los argumentos de sus historias son amplios y parten siempre de la base psicológica de las interacciones humanas, que aborda metafóricamente desde la perspectiva robótica de Asimov. Esa mezcla literaria y psicológica dan como resultada unas paranoias exquisitas, incomprensibles y envolventes.

Retomando el aspecto de la animación, sus trabajos se caracterizan por una elegante simpleza en su diseño, los personajes no poseen demasiados detalles y son agradables a la vista, lo que aumenta la importancia que los diálogos adquieren en la historia. No obstante, a pesar de ser tan simples, cada personaje siempre posee características particulares que logran diferenciarlo de trabajos anteriores.

El resultado visual que Yasuhiro logra al mezclar personajes en 2D con escenarios y fondos en 3D es simplemente asombroso, pues crea una apariencia de realismo que contrasta con lo plano de los personajes. Por su parte, la música (que generalmente nunca es el aspecto principal) siempre se adecúa perfectamente para crear una ambientación precisa dependiendo del contexto de la historia.

Kikumana

Título Original: キクマナ (Kikumana).
Género(s): Psicológico, Experimental.
Dirigido por: Yasuhiro Yoshiura.
Estudio: Studio Rikka.
Duración: 6:00 minutos.
Emisión: 2001.
Extras:

Kikumana es uno de los pocos animes que no se enfocan en contar una historia, sino en crear una atmósfera que capte la atención del televidente. Por ésta razón la música y los escenarios son la parte fundamental del corto, sin olvidar los extraños sucesos que tienen lugar en él. La banda sonora se acopla perfectamente, pues las diferentes tonadas generan el ambiente adecuado dependiendo de la escena.

La calidad de animación es asombrosa, ya que las descuidadas y no muy nítidas escenas en blanco y negro, junto con los ángulos de cámara y los POV, generan un extraño y envolvente ambiente que enganchará al espectador y que además le remitirán a una de las obras posteriores de su autor, Pale Cocoon, que posiblemente se desarrolla en el mismo contexto espaciotemporal.

La historia gira en torno a Kikumana, una joven que se encuentra en una desolada y oscura habitación llena de libros y otros artefactos. De repente, Kikumana empieza a percibir extraños sucesos que en apariencia no son de esta realidad.

Es muy difícil crear una interpretación de lo que pasa en el corto, pero a mi parecer, se trata de una ingeniosa y abstracta metáfora visual sobre la imaginación y el pensamiento, pues las extrañas cosas que acontecen son el reflejo de las ideas contenidas en los libros que la chica lee.

Genocyber

Título Original: ジェノサイバー (Jenosaiba).
Género(s): Gore, Ciencia Ficción/Cyberpunk/Biopunk, Psicológico, Seinen.
Director: Koichi Ohata.
Estudio: ARTMIC.
Emisión: 1993.
Duración: 5 OVA.
Extras:

Genocyber es una de las más raras, perturbadoras y sangrientas series que he visto. Sin embargo, no es sólo muerte y destrucción lo que la hacen atractiva, son sus extrañas gráficas, sus anticuados escenarios y su forma de mostrar el Gore lo que realmente cautivan a los amantes del género.

El extraño efecto que se produce al usar escenas de acción real con animaciones crudas llenas de cuerpos destrozados brutalmente, genera en el espectador una verdadera incomodidad, pues la obra no sólo se enfoca en la sangre, sino en crear un verdadero temor en el televidente.

La calidad de animación es pobre, lenta y con algunas fallas, aunque con forme avanzan los capítulos parece mejorar. El estilo en el diseño de personajes y escenarios es muy propio de finales de los 80, cuando algunas producciones japonesas tenían un estilo similar a la animación norteamericana. Sin embargo, en los episodios finales es posible observar algunas características más afines al típico estilo japonés actual.

La música no es del todo sobresaliente, por momentos es buena y por momentos mala. En ocasiones algunas escenas carecen de fondo musical y resultan algo tediosas, o por el contrario, el soundtrack no se adecúa totalmente con la temática. La excepción podrían ser los ending que, en lo personal, me parecen muy buenos.

La historia gira en torno a Elaine y su hermana Diana, ambas dotadas con asombrosos poderes psíquicos y gracia a los cuales pueden convertirse en Genocyber, una extraña arma producto de la ingeniería biológica. Después de fusionarse con su hermana, Elaine tiene que enfrentarse a distintas amenazas y luchar como Genocyber durante varios años hasta que se da cuenta de que el mundo no es lugar para ella ni su poder, por lo que decide entrar en estado vegetativo hasta el momento de regresar a luchar.

La historia puede resultar complicada pues cada OVA tiene una temática y un ritmo diferente. En las primeras Genocyber y Elain ocupan el papel principal, mientras que en las últimas el género cambia de un Gore-Biopunk a una temática más psicológica y enfocada en la Ciencia Ficción Social.

A pesar del inquietante desarrollo de la serie, de las fuertes escenas y de la peculiar mezcla de géneros, Genocyber es una gran recomendación para quien gusta de trabajos un tanto surrealistas, llenos de sangre y temáticas extrañas.

Es un trabajo que resultará atractivo para los amantes de la Serie B y para quien guste del género Ero-guro, pero definitivamente no es una obra para todo público, pues quienes no estén acostumbrados a éste tipo de contenidos podrían encontrarla muy perturbadora.