Grimgar of Fantasy and Ash

grim

Título Original: 灰と幻想のグリムガル (Hai to Gensō no Gurimugaru).
Género(s): Aventura, Fantasía, Drama.
Director: Ryosuke Nakamura.
Estudio: A-1 Pictures.
Emisión: 11 de enero 2016 – 28 de marzo 2016.
Duración: 12 episodios.
Extras: 1 OVA (Episodio 2.5).

El RPG (Role-Playing Game) es uno de los géneros de videojuegos más populares en todo el mundo, del cual se derivan grandes franquicias de renombre. Los jugadores quedan fascinados con sus intrincadas tramas, personajes interesantes, elaborado sistema de juego que ofrece multitud de opciones y, en fechas recientes, gráficas de última generación.

Por desgracia, el atractivo de los RPG suele generarse de la combinación de éstos elementos, y es muy difícil adaptarlos a otro tipo de medios como juegos de cartas o en este caso, una obra animada. Aunque el concepto de poder adentrarse en un mundo fantástico donde existe la magia y temibles bestias es por demás atractivo, es casi imposible trasladar todos los otros ingredientes de forma correcta.

La premisa ha sido manejada por multitud de obras animadas; una de ellas en particular sigue siendo extremadamente popular. Yo también decidí darle una oportunidad y a la fecha es una de las pocas series que jamás terminé de ver, en gran medida debido a los extravagantes giros argumentales que tomó luego de haber agotado su primer acto con una trama repetitiva y un protagonista aburrido.

Pero la idea original conserva su atractivo, visitar un mundo mágico a la vez que derrotas terribles enemigos y “subes de nivel” es la esencia de los RPG, y encontré una obra que, al menos desde mi punto de vista, se aproxima de mejor manera a adaptar esa premisa a una historia donde nosotros tomamos el papel de espectadores.

Grimgar of Fantasy and Ash nos cuenta  la historia de Haruhiro, un chico normal que despierta sin recuerdos en el misterioso mundo de Grimgar junto a otros jóvenes. Casi de inmediato son contactados por el extravagante Britney, quién les explica lo básico, Grimgar está habitado por multitud de monstruos y ellos, sin un hogar o dinero, tienen dos opciones: trabajar por la seguridad de la ciudad como soldados voluntarios o morir en las garras de alguna criatura horripilante.

Haruhiro es obligado a trabajar con otros cinco chicos quienes se quedaron sin equipo: Manato, Yume, Shihoru, Ranta y Moguzo. Manato toma el rol de líder y el grupo comienza a cazar monstruos débiles para apenas sobrevivir al cobrar una miseria por los materiales obtenidos después de las batallas; cada uno también adopta un oficio para aprender habilidades sin las cuales jamás podrán hacer frente a los enemigos.

Sin embargo, Manato es asesinado y la responsabilidad de líder recae sobre Haruhiro. El equipo comienza a quebrarse luego de descubrir que era el líder quien los mantenía unidos. Desesperados, buscan un reemplazo para el rol de clérigo y continúan luchando; sin embargo, esta solución apresurada los obligará a aceptar la dolorosa realidad del cruel mundo de Grimgar.

El apartado visual de la serie es de primer nivel, resalta el estilo artístico particular empleado en los fondos de escenario, que le otorga un aire nostálgico a este mundo fantástico. La calidad en la animación, así como la fluidez en las batallas no es la mejor, pero funciona y se complementa de buen modo con la trama y el apartado sonoro.

Uno de los puntos más controversiales de la serie es que toma la premisa de los RPG con un ritmo mucho más lento. Es como si los personajes pasaran por el tutorial de un juego, nos explican las reglas, las opciones, las habilidades y los diferentes objetos que existen para después lanzarlos a una batalla contra un enemigo de Nivel 1. Todo parece de acuerdo al plan, hasta que ese enemigo de Nivel 1 resulta ser mucho más fuerte de lo esperado.

Los protagonistas aprenden que no todo es correr de frente blandiendo torpemente una espada o que los hechizos no aciertan de forma automática sobre los enemigos. Sus expectativas son destrozadas constantemente y en cada batalla, aún contra esbirros del más bajo nivel, se juegan la vida. Conforme obtienen nuevas habilidades, su repertorio de ataques se expande y les permite responder mejor a cualquier eventualidad.

El ritmo de la historia es muy lento, con largos y deprimentes segmentos slice of life, que resultan molestos en ciertas ocasiones, pero conforme avanza, es posible percibir un marcado progreso en el desarrollo de los personajes y sus lazos como equipo. Estos primeros doce episodios se enfocan en preparar a los protagonistas listos para un desafío mucho mayor, y nos dejan con ganas de ver que sucederá a continuación.

La serie es la adaptación de una novela ligera aún en publicación y parece más una elaborada trampa de marketing para dejarte “picado” y que acudas corriendo a tu librería más cercana a adquirir todos los volúmenes de la novela. Dejando eso a un lado, Grimgar de la Fantasía y la Ceniza es una historia sin muchas complicaciones con un ritmo nada apresurado y estilo artístico sobresaliente que vale la pena disfrutar.

Súper

Título Original: Super.
Género(s): Comedia.
Director: James Gunn.
Emisión: 2010.
Duración: 96 minutos.
Extras:

Las películas de superhéroes ha seguido tres caminos principalmente: las grandes producciones aptas para toda la familia (The Avengers), las grandes producciones para el público adulto (Watchmen) y aquellas que critican, al tiempo que reinventan, esa figura del superhombre a partir de gente común y corriente (Kick-Ass). Este filme es del último tipo, pero además es de esas historias donde el protagónico lo tiene un personaje que es un total perdedor, fracasado y débil, como en Superbad (2007) o Napoleon Dynamite (2004). Kick-Ass (2010) es reconocida como una versión ácida del superhéroe sin poderes, pero Super se estrenó primero.

La calidad es muy buena aunque en un principio no lo parezca, cuenta con una buena banda sonora y una tomas con cámara al hombro que la hace ver algo simple y de baja calidad (de momento parece como si fuera un documental), pero luego de un tiempo uno se acostumbra. Lo más destacado son las personalidades que actúan en el filme, pues tenemos en el papel protagónico a Rainn Willson, mejor conocido por su magistral interpretación de Dwight Schrute en The Office US (mi serie no animada favorita), Kevin Bacon como al malo, a quien recordamos de Tremors, Ellen Page en un papel muy loco y Liv Tyler como la damisela en peligro. A primera vista parece una película de baja calidad e incluso un Mockbuster, pero resulta ser más que lo que uno esperaría.

La historia sigue a Frank Darbo, un cocinero y completo perdedor cuya vida entera no ha sido más que sufrimiento, lo único que le reconforta el su esposa Sara, a quien ama profundamente a pesar de que es una adicta en recuperación. Sin previo aviso, un narcotraficante conocido como Jacques enamora a su esposa y ésta lo abandona. Frank trata de recuperarla sin éxito al punto de querer darse por vencido, hasta que una hierofanía le revela su misión en el mundo, si no existen superhéroes en la vida real por qué no convertirse en uno. Dios en persona toca con su dedo a Frank y este recibe el don divino para convertirse en un luchador de la justicia, aunque todo fue una alucinación provocada por ver un programa religioso donde Holy Avenger lucha contra el diablo.

Convencido de ser el elegido de Dios, Frank inicia su investigación sobre todos aquellos superhéroes sin poderes, para ello recurre a una tienda de cómics donde conoce a Libby, una jovencita apasionada por los enmascarados justicieros. Luego de investigar un poco concluye que además de una identidad secreta necesita un arma personal, nace así El Rayo Colorado (The Crimson Bolt), un héroe que lucha contra el mal ataviado en un traje rojo y armado con una llave Stillson. Frank inicia su lucha contra el crimen, sin embargo, sus acciones son más criminales que heroicas, pues su llave hiere de gravedad a los malhechores, algunos de los cuales no hicieron más que saltarse la fila del cine.

Debido a lo agresivo de sus ataques El Rayo Colorado es considerado un psicópata y se le tacha de criminal. Eso asusta a Frank pero hace famoso a su álter ego justiciero. Libby empieza a sospechar que Frank es el enmascarado que ha estado atacando gente en las calles, pero en lugar de considerarlo un loco le parece algo genial. Vestido en su nuevo traje, Frank intenta rescatar a su esposa, pero fracasa y resulta herido, sin otro lugar a dónde ir, se refugia en el departamento de Libby.

Libby decide ayudar a Frank si a cambio la toma como su secuaz, sin estar muy de acuerdo Frank acepta y Libby se transforma en Bolty, la compañera de The Crimson Bolt. Aunque la idea de ser superhéroe de Bolty era algo extrema, pues resultó ser una verdadera maníaca que pretendía matar a cualquier delincuente por mínima que fuera su falta, además de que se había enamorado de Frank. Luego de conseguir un buen arsenal de armas Frank y Libby marchan hacia la casa de Jacques para recuperar a Sara y desatan una encarnizada batalla digna de competir con cualquier película de superhéroes.

La película inicia algo lenta aparentando ser un mal chiste y una película de baja calidad con el típico personaje fracasado, pero rápidamente evoluciona en una verdadera historia de superhéroes, con humor negro y algunos toques de gore. La pelea final que nos regalan Libby y Frank es completamente brutal e inesperada, épica de principio a fin y dramática en su desenlace, además de que nuestro protagonista evoluciona notablemente y nos regala una grandiosa reflexiona final que nos demuestra la madurez que alcanzó.

El filme es mucho más de lo que uno podría esperar en un inicio y eso es una agradable sorpresa que uno como espectador aprecia bastante. La película no intenta hace una crítica mordaz a la figura del héroe, de hecho se centra en las frustraciones del protagonista y nos deja una valiosa enseñanza: uno nunca va a estar completamente listo para nada, así que o lo haces o no lo haces. Sin duda una recomendación que puede no ser para todos pero que considero merece totalmente una oportunidad.

ReLIFE

Título Original: リライフ (Riraifu).
Género(s): Comedia, Drama.
Director: Tomo Kosaka.
Estudio: TMS Entertainment.
Emisión: 2016.
Duración: 13 Episodios.
Extras: ReLife Ovas.

Basada en el web manga homónimo creado por Yayoiso, ReLIFE es la típica comedia adolescente pero con algunos rasgos que la hace original y entretenida para los veinteañeros. Su historia pasa de lo divertido e hilarante a una trama más sombría con mucho drama, y drama del bueno, no de ese exagerado y alejado de la realidad. Y si bien la serie es sobre adolescentes de preparatoria, como la mayoría del anime, ReLIFE busca captar la atención de un público más cercano a los treinta años.

La calidad del anime es muy buena, el diseño de personaje el algo genérico pero no estereotipado, su estilo sobrio le da un toque diferente y el cambio en el estilo de dibujo acentúa perfectamente las partes cómicas. Los escenarios están muy bien aunque es lo que menos destaca, la música es fabulosa y muy agradable y la personalidad de los personajes es el aspecto mejor logrado de todos, pues realmente logra otorgarles una esencia única más allá de su aspecto y los hace crecer al enfrentarlos a sus propios conflictos personales. Y si bien los personajes no son algo muy profundo, sí son mucho más complejos que el promedio del anime contemporáneo.

La historia gira en torno a Arata Kaisaki, un joven de 27 años sin empleo a quienes sus padres han decidido dejar de mantener. Arata se graduó de la universidad e hizo un posgrado, pero un incidente en su primer trabajo le hizo perder la confianza en la sociedad y el haber renunciado a su empresa luego de tan sólo de tres meses dejó marcado su curriculum haciéndole difícil conseguir trabajo. Debido a su complicada situación económica, Arata decide aceptar la propuesta de participar durante un año en un experimento, tiempo en el cual la empresa ReLIFE cubrirá todos sus gastos. Sin están muy seguro de qué esperar Arata acepta.

Ryô Yoake, su contacto con la empresa, le da una capsula y le explica en qué consiste el experimento. Al parecer, dicho medicamento le devolverá a Arata la apariencia que tenía en preparatoria y durante un año asistirá a la Preparatoria Aoba como un estudiante más, al finalizar el año se borrará la memoria de todos los estudiantes que tuvieron contacto con él y Arata podría conseguir un trabajo. Arata acepta e inicia sus clases.

A partir de ese momento la historia empieza como las típicas series para adolescentes, vemos a Arata adaptarse a la vida de estudiante y darse cuenta que a pesar de su posgrado no recuerda nada de lo que supuestamente aprendió en esa etapa de su vida, además de que su cuerpo, pese a verse joven, sigue teniendo 27 años y no puede competir con la vitalidad de chicos diez años más jóvenes que él. Los primeros capítulos son sumamente divertidos, pero poco a poco va mostrándonos el pasado del protagonista y los conflictos personales de cada uno de sus compañeros, a quienes vemos crecer y afrontar sus miedos hasta puntos realmente dramáticos.

Arata logra integrarse a su nueva escuela y se hace amigo de Rena Kariu, una chica sumamente competitiva que siempre se esfuerza por ser la mejor; Chizuru Hishiro, una chica de nuevo ingreso al igual que él; Kazuomi Ôga, un chico muy bueno en los estudio pero pésimo en los deportes que ayuda al Arata a estudiar, y An Onoya, una chica muy inteligente pero con serios problemas de socialización. En un principio Arata veía los problemas de los chicos como los típicos conflictos juveniles, pero termina por interesarse por ellos y trata de ayudarles.

Generalmente las series de anime se centran en personajes preparatorianos pues esa es la edad de su principal target, pero esta serie también va dirigida para aquellos hombres y mujeres jóvenes que por alguna razón añoran esa etapa de su vida en lugar de enfrentar los problemas de la edad que tienen. ReLIFE es al parecer un programa para rectificar a los ninis y darles una nueva oportunidad, pero no empezando de nuevo, sino generando la motivación en el sujeto para que lo vuelva a intentar, sin borrar su pasado, por el contrario, cargando con todos los errores que ha cometido pero siguiendo adelante a pesar de ellos.

Además de los conflictos personales y el aspecto de la madurez, la serie hace una fuerte crítica al acoso laboral y escolar, además de las presiones sociales a las que se ven sometidas las personas en Japón. Al parecer dejar tu empleo a los tres meses es un estigma que evitará que vuelvan a contratarte, ser soltero cerca de los treinta, no tener un empleo estable ni un plan de vida son aspectos muy mal vistos en la sociedad japonesa, y Arata los representa todos, pero en otras partes del mundo vemos un fenómeno similar en nuestra generación, los millennials ya no se están casado y la mayoría tiene trabajos por contrato debido a la situación económica, lo que hace que más de uno hayamos añorado nuestra época de preparatoria en algún momento.

Arata dice una frase muy cierta: “el futuro que esperaba que llegara de forma natural nunca llegó”. Y es que en la generación de nuestros padres parecía que lo natural era estudiar, conseguir trabajo de lo que estudiaste, casarte y tener hijos, pero el mundo no es el mismo de hace treinta años y las oportunidades e intereses actuales son muy distintos y eso en ocasiones puede hacernos sentir frustración o desesperanza. Yo personalmente me sentí muy identificado con la serie sobre todo por tener la misma edad que el protagonista y haber experimentado un poco esa brecha generacional con estudiantes de licenciatura, aunque yo era profesor y no un sujeto de prueba de ReLIFE.

La serie me gustó mucho más de lo que hubiera esperado, tiene buena comedia, el toque perfecto de drama, muestra conflictos que enfrentamos quienes estamos en la segunda mitad de nuestros veinte y se da el tiempo para desarrollar a cada personaje. Algunos aspectos son algo evidentes pero otros sí te toman por sorpresa, además de que la calidad general es muy buena y no es como todo el anime genérico que hay en la actualidad aunque a primera vista eso aparenta. Una excelente recomendación si tienes más de 24 años y aún recuerdas con cariño tu época de bachillerato.

Castlevania

Título Original: Castlevania.
Género(s): Sobrenatural, Terror, Fantasía.
Director:  Sam Deats.
Estudio: Frederator Studios.
Emisión: 2017.
Duración: 4 episodios.
Extras:

El año pasado se estrenó por el portal de Netflix la serie Castlevania, basada en el videojuego del mismo nombre desarrollado por Konami. La historia toma lugar en la nación de Valaquia (Wallachia), actual Rumania, e inicia en 1455, cuando la joven Lisa Tepes entra al castillo de Vlad Drácula Tepes y le pide que le enseñe ciencias para curar a los enfermos, Vlad se siente atraído por la joven y acepta enseñarle.

Años más tarde, en 1475, vemos a los miembros de la Iglesia Cristiana quemar en la hoguera a Lisa acusada de brujería, cuando Vlad se entera de la muerte de su ahora esposa desata su ira contra los habitantes de Valaquia y les da un año para enmendar sus errores. Los humanos hacen caso omiso de la advertencia y un año más tarde Drácula regresa con un ejército infernal que empieza a azolar las tierras matando indiscriminadamente a los humanos que se crucen en su camino.

La gente pobre empieza a temer por las represalias de Drácula, pero culpan a las familias ricas por el castigo recibido, pues fueron ellos y la Iglesia quienes condenaron a Lisa en un principio. Una de las casas más importantes pero que fuera excomulgada por hacer uso de magia negra es la familia Belmont, ellos se dedicaban a pelear contra monstruos y criaturas sobrenaturales para proteger a la humanidad. Trevor Belmont, el último cazador de monstruos de su familia, se ve involucrado con los Oradores, un grupo de nómadas que tiene conocimientos ancestrales y manejan la magia. La intención de los Oradores es proteger a las personas, pero éstas creen que son ellos quienes atraen a las criaturas. El obispo del lugar manda a matarlos, pero Trevor los protege.

Luego de vencer al ejército de Drácula, Trevor y Sypha Belnades, miembro de los Oradores, entran a las catacumbas de la ciudad para buscar al guardián dormido, quien según la leyenda derrotará a Drácula. Aquel guardián resulta ser Adrian Alucard Tepes, un semi-vampiro hijo de Vlad y Lisa. Adrian se une a la pareja para tratar de detener a su padre y proteger a la humanidad.

La primera temporada consta tan sólo de cuatro episodios, pero estos son sencillamente fabulosos. El diseño de personajes es muy bueno y retoma el estilo de la animación japonesa, la ambientación y la música son perfectas, aunque el diseño de escenarios y el estilo general de animación no me gustó del todo pues por momentos luce demasiado digital. Aunque las escenas de acción, las batallas, criaturas y despliegues de poder tienen un nivel extraordinario, desde Hellsing no veía algo de vampiros que me gustara tanto. La serie tiene un muy buen nivel de gore, puedo decir que dicha visceralidad es incluso hasta de buen gusto.

Hay bestias, engendros y todo un bestiario que espero sea explotado en la siguientes temporadas, la historia es simple pero muy envolvente y te mantiene pegado a la pantalla desde el principio, sobre todo porque es ver la historia de Drácula desde un sentido opuesto, aquí el vampiro no es el malo, simplemente es un enamorado que busca venganza, los realmente malos son los líderes de la Iglesia Católica.

El pueblo se divide en dos, los pobres y los ricos, que representan las dos clases siempre presentan en la humanidad desde que surgieron las sociedades complejas. La Iglesia representa la ignorancia, la corrupción y la intransigencia que mantuvieron a la humanidad en el oscurantismo conocido como Edad Media. Vlad Drácula y Lisa Tepes representan el conocimiento científico, eran personas de ciencia que no se dejaban engañar por absurdas supersticiones y eso iba en contra de la fe cristiana. Finalmente, los Oradores son los guardianes de la historia y los conocimientos ancestrales por medio de la tradición oral, mientras que los Belmont eran los verdaderos guardianes en contra de las fuerzas sobrenaturales.

Me gusta mucho la crítica que se hace en contra de la Iglesia y el hecho de que se muestre como el villano. Aquí no tenemos a los curas que luchan contra el mal, tenemos a un grupo de religiosos que buscan mantener el poder de la Iglesia a cualquier costo. Pero además de la crítica a la religión, está el hecho de mostrar a Drácula como un hombre letrado y erudito, que de hecho podría ser considerado como un dios si hubiese decidido dar esos conocimientos a los humanos. La mezcla de ciencia y magia le dan un toque muy interesante y las escenas de acción no tienen desperdicio. Y si bien es sólo la primera temporada tiene mucha tela de donde cortar y estoy seguro que la siguiente será mucho mejor, una recomendación obligada para los fans de lo sobrenatural.

Mad Max: Fury Road

Título Original: Mad Max: Fury Road
Género(s): Carsploitation, Dieselpunk.
Director: George Miller.
Emisión: 2015.
Duración: 120 minutos.
Extras: Mad Max, The Road Warrior, Mad Max: Beyond Thunderdome.

Max Rockatansky es quizás el sobreviviente por excelencia dentro de los múltiples universos cinematográficos donde la humanidad debe enfrentar su extinción. Luego de 30 años George Miller retoma su saga más conocida y nos entrega una fabulosa cuarta parte del universo de Mad Max. La cual supera, gracias a los avances de la tecnología, la calidad visual y la acción que habíamos visto hasta entonces, aunque se aleja un poco de ese estilo punk saturado de cuero y mohicanos.

La calidad visual es asombrosa, las persecuciones en los delirante autos modificados son impresionantes, la música hace un trabajo glorioso en la ambientación, pero más allá de la banda sonora la edición de audio es una de las mejores que he escuchado. El diseño de personajes está muy bien realizado, la variedad de estos es muy atractiva, las interpretaciones están a un nivel formidable y el manejo de esa sociedad decadente es perfecto.

El retroceso social se ve reflejado en aspectos como el lenguaje, la forma de gobierno, la organización militar y las ciudades especializadas en producir alimentos, gasolina o balas. La pérdida de la cultura y el conocimiento se hace evidente en la forma en que nombran cosas como Aqua Cola, Granja de Balas, ingeniero orgánico (para referirse al médico) y en esa religión donde rinden culto al V8, reflejos de un mundo perdido que tratan de aferrarse en las historias de los viejos.

La historia retoma al personaje de Max (Tom Hardy), quien es capturado por un grupo de War Boys y llevado hasta una ciudadela donde lo marcan como bolsa de sangre para los enfermos. Esa ciudadela en gobernada por Immortan Joe, quien tiene el control del agua. Immortan manda un convoy hacia Ciudad Gasolina y Granja de Balas para intercambiar leche, agua y comida por municiones y gasolina. Al mando de grupo va Imperator Furiosa (Charlize Theron) quien en secreto lleva ocultas a las esposas del cacique para escapar juntas hacia la tierra verde con el clan de las muchas madres. Immortan y sus hombres descubren la traición y salen a recuperar a las reproductoras de Joe, entre ellos Nux, un joven War Boy a quien le están transfundiendo la sangre de Max. Así, Max se ve implicado en una trepidante persecución en medio del desierto australiano.

Cada película del universo Mad Max es autoconclusiva y ninguna parece retomar por completo la historia anterior, aunque el personaje de las primeras tres entregas, al ser interpretado por Mel Gibson, le da continuidad a la trilogía. La ahora tetralogía retoma al personaje de Max pero lo reinventa y eso genera cierto desfase entre los hechos que vemos aquí y las tres películas anteriores. En primera instancia han pasado más de 20 años (al menos) desde que ocurrió el desastre termonuclear, pero el personaje sigue joven, lo que me hace pensar que no es el mismo Max que habíamos estado viendo, sino otros sujeto con el mismo nombre cuya historia toma lugar en el mismo futuro.

Si somos muy rígidos con la continuidad de la historia, ninguna concuerda adecuadamente, pero sin las vemos como historias individuales cuya única conexión es el nombre de un personaje, entonces todo es menos conflictivo. Aunque cada filme va dándonos información sobre el contexto en el que se encuentra el mundo y la cusa que lo llevó a su destrucción. Ahora sabemos que todo inició cuando el petróleo se terminó, la guerra por la gasolina derivó en una guerra por agua y la lucha termonuclear acabó de envenenar al planeta dejándolo como un gigantesco páramo desolado. La falta de comida y la radiación convirtieron a la humanidad en salvajes que luchan por unos pocos recursos y que enfrentar cáncer y diversas deformidades.

Un elemento muy importante que es la base de la sociedad de Mad Max es la involución social, sin embargo, ésta en realidad no existe, ni desde un punto de vista biológico ni del antropológico, todo cambio en la organización social responde a un mecanismo de adaptación y supervivencia, la cultura es aquello que aprendemos en sociedad y nos permite sobrevivir en un ambiente determinado, aun si este implica regresar a grupos tribales y hordas guerreras como en antaño. Por ende, el regreso a grupos tribales salvajes es en realidad la respuesta social para sobrevivir al nuevo entorno.

Ahora bien, lo que a mí siempre me ha causado conflicto es que la organización tribal/medieval que vemos tanto en Beyond Thunder Dome como en Fury Road debió requerir varios años, más aquellos años en los que la humanidad vagó sin rumbo luego del apocalipsis, debió ser una cantidad considerable de tiempo como para que Max siguiera vivo, pero si apelamos a la concesión de excepción y a la suspensión de la incredulidad entonces tenemos una película redonda y prácticamente perfecta en sí misma. Aunque creo que la grandeza de Mad Max radica en que nunca cuenta mucho sobre su trasfondo y eso hace que cada espectador pueda generar sus propias interpretaciones.

Además de la aparente involución social, tenemos elementos anacrónicos que reflejan una tecnología superior a la que debería existir, como el brazo de Furiosa, que parece funcionar como una extremidad biónica y no sólo como una prótesis. Los fantasmas del pasado que atormentan a Max tampoco parecen encajar con lo visto en los filmes anteriores y algunos elementos, como el tipo que va tocando la guitarra suspendido del camión, son en extremos exagerados, y aunque se ve bien en pantalla no tienen nada de lógico. Fuera de esos excesos digitales que Miller se tomó para hacer más atractiva su historia en 3D, el resto de elementos son sencillamente estupendos.

La estética es absolutamente gloriosa, la parafernalia, el vestuario, las caracterizaciones, las deformidades propias de la saga, el diseño de personajes, las armas, los vehículos, la arquitectura, el lenguaje y la música son perfectos. La esencia punk de cuero y motocicletas se pierde un poco, los salvajes de la carretera son cambiados por un grupo de War Boys blancos y moribundos, aunque todos los elementos visuales nos siguen remitiendo a la estética madmaxiana que surgiera con The Road Warrior.

Algo que destaca muchísimo es sin duda la acción. Las escenas de acción están presentes en un 80% del filme, aquí no sólo tenemos una persecución gloriosa al final como punto culminante de la historia, tenemos una al principio, otra a la mitad y una al final, todas ellas tan maravillosas que sería difícil escoger alguna. Y lo mejor es que no son persecuciones cortas, son largas secuencias de acción que deleitan tus sentidos y te llenan de emoción. Las persecuciones, los autos modificados y las peleas son la esencia misma de Mad Max y esta película está llenas de ellas.

Fury Road es tan buena precisamente porque tiene lo que nos interesa ver en una película de esta saga y en grandes cantidades, sin olvidar los maravillosos efectos, que por momentos lucen algo artificiales y eso hará que envejezcan notoriamente con el paso del tiempo, como le pasa a todas las películas que abusan del CGI. Aunque los autos modificados sí son un deleite y como fueron construidos en la realidad mantendrán su calidad por siempre. Sin duda una recomendación obligada para cualquier persona, sea fan o no de la saga, pues la acción y la historia lograrán mantener tu atención en todo momento.

Otaku no Video

Título Original: おたくのビデオ (Otaku no Video)
Género(s): Comedia, Drama, Documental.
Director: Takeshi Mori.
Estudio: Gainax.
Emisión: 1991.
Duración: 50 minutos.
Extras: More Otaku no Video.

Cuando uno inicia en el mundo del anime (o al menos en mis tiempos) solemos buscar algunos de los clásicos más afamados entre los fans, entre ellos el inigualable Neon Genesis Evangelion, lo que nos hace conocer al maestro Hideaki Anno, y eso eventualmente nos conduce a Gainax y al resto de sus obras. Una de ellas es una mezcla de mediometraje animado y documental conocido como Otaku no Video, que retrata la vida de esos extraños personajes apasionados por las cosas de ficción durante las décadas de los 70 y 80.

Otaku no Video se divide en dos partes. Una de ella es una historia animada por Gainax en la que seguimos el paso de Kubo, nuestro protagonista, para convertirse de un popular joven jugador de tenis y con novia (alguien normal) a un friki rechazado social. La historia inicia cuando Kubo se encuentra a Tanaka, un antiguo amigo de la escuela, quien le habla de sus pasatiempos relacionados con el anime, el manga y la Ciencia Ficción. Kubo no le presta mayor atención hasta que vuelve a encontrarse con Tanaka y sus amigos, entre ellos una chicha que hace un sexy cosplay de Lum Invader. A partir de ese momento se ve un poco interesado y termina conociendo al resto de compañeros.

Tanaka lleva a Kubo a su guarida, un departamento donde él y el resto de sus colegas pasan el tiempo viendo series, leyendo historietas, fabricando disfraces, publicando fanzines, analizando efectos especiales y juntando figuras coleccionables. Cada uno es un experto en algo, el fan de las armas y las cosas militares, el conocedor del anime y manga, el experto en Ciencia Ficción, la ilustradora y demás especialidades.

La nueva afición hace que Kubo descuide el resto de sus actividades, desde su forma física hasta sus relaciones personales. Kubo engorda, deja de cuidar su aspecto y descuida a su novia al grado de perderla. Digamos que el protagonista se apasiona tanto por la cultura Otaku que cae en una debacle y termina sumergido en un mundo de personas incomprendidas y discriminadas. Al percatarse de esa segregación que sufren los Otakus por seguir su afición se enoja y decide que si la sociedad no puede aceptarlo entonces se convertirá en el Otaku de Otakus, el Otaking.

La calidad es muy buena aún para el año en que se produjo y los escenarios están llenos de referencias a muchas de las obras de anime que fueron populares durante los 80. Además de que en cierta forma se basa en la vida de algunos de los integrantes de Gainax, quienes formaron parte de grupos de investigación de manga o Ciencia Ficción cuando eran jóvenes. Otro aspecto importante es que va dando fechas de estrenos de animes y el uso de un lenguaje muy “técnico” sobre el mundillo friki, palabras que se van explicando al protagonista durante su entrada en esta afición (aunque conviene ver una versión donde el subtitulador agregue anotaciones pertinentes para entenderlas).

Creo que la parte animada, al explicar muchas de esas cosas frikis, podría resultar una introducción interesante para quienes recién se sumergen en el mundo del anime e incluso para quienes no conocen nada al respecto. No obstante, si bien hay un obvio reflejo de la mala fama que tiene los Otakus en Japón, el hecho de que el personaje fuera una persona “normal” al principio del filme nos invita a reflexionar sobre el porqué algunas personas son discriminadas por sus pasatiempos y otras no.

La segunda parte son una serie de entrevistas a Otakus del anime, el manga, el cosplay, las cosas militares y la pornografía, cada uno fan de una cosa en particular. Las entrevistas fueron entrevistas reales (aunque por momentos parecen algo arregladas) ha adultos alrededor de los treinta años, en promedio, donde se les pregunta sobre su pasado en la preparatoria y universidad, cuando pertenecieron a algún grupo Otaku. En los relatos que hacen los entrevistados se observan principalmente dos cosas: (1) la añoranza de un tiempo pasado cuando eran más felices y podían dedicar tiempo a su afición, y (2) el intento de ocultar de cierta forma esos gustos por lo que pudiera decir la gente ahora que son adultos trabajadores (la mayoría Salaryman).

Las entrevistas dejan ver en claro ese estigma que se tienen de los Otakus como fanáticos extremos de algo en particular, tanto que incluso la voz de los hombres es modificada y su rostro censurado, como si no quisieran que sus jefes y compañeros de trabajo se enteraran de las cosas que les gustaban cuando eran jóvenes. Todos ellos pertenecieron a algún grupo friki durante la universidad o la preparatoria, pero ahora parece que sólo se dedican a su trabajo. El termino Otaku durante los años 90 era totalmente peyorativo (aún lo es en Japón) y el documental refleja lo difícil que fue para esa generación poder disfrutar de su pasatiempo.

El documental tiene un poco el sesgo, al igual que la parte animada, de mostrar al Otaku como un perdedor, como un fracasado sin vida que prefiere la seguridad de la ficción a la intensidad de la vida real, y para algunos entrevistado realmente era así. Y a pesar de toda la discriminación que sufrieron cuando jóvenes, esa época friki fue la mejor en la vida de todos ellos, pues al crecer tuvieron que asumir las responsabilidades de los adultos y ya no pudieron dedicar tiempo a esas aficiones que los hacían tan felices. Quizás hoy sea más sencillo para nosotros seguir disfrutando de ver anime ya de adultos, pero para los adolescentes de los 80 no lo fue, y considero que es una parte de la historia que todos los amantes de la animación deberíamos conocer.

La forma en que los entrevistados narran sus vivencias resulta algo nostálgica, incluso a mí, que no viví en los 80, me hizo sentir algo de añoranza por esa época y, sobre todo, me recordó mi época de preparatoria, cuando (en lugar de fanzines) decidí iniciar un blog para tener un espacio donde hablar de lo que tanto me gustaba, la animación japonesa (de eso ya hace más de diez años). El remontarme a mi época de bachiller me hizo pensar que esa etapa fue la más apreciada por esos japoneses pues fue cuando tuvieron mayor posibilidad para dedicar su tiempo libre a lo que ellos disfrutaban, algo que sabían iban a perder cuando entraran al mundo laboral.

Deadpool

Título Original: Deadpool.
Género(s): Ciencia Ficción, Superhéroes, Romance, Drama.
Director: Tim Miller.
Emisión: 2016.
Duración: 109 minutos.
Extras:

No soy un fan de los cómic ni tampoco del cine de superhéroes, así que no me voy a meter con cosas como qué tan bien adaptada está la película o la inserción del Deadpool en el universo de los X-Men o Marvel en general, así que esta reseña será desde la perspectiva de un simple mortal que desconoce casi en su totalidad sobre estos temas. Así enfoquémonos en la historia y demás características que esta película nos muestra sin ir más allá.

En primera instancia debo decir que el apartado técnico es muy bueno, las escenas de acción son trepidantes y divertidas aunque por momentos se abusa de las herramientas digitales y se ve demasiado artificial y notorio el uso de la pantalla verde, pero creo que es algo inevitable, pues el nivel de la tecnología cinematográfica actual no permite que sea de otra forma. La música es igualmente buena y las actuaciones también están al nivel, sobre todo Ryan Reynolds, quien se reivindica al momento de interpretar a un superhéroe luego del fracaso del Linterna Verde (2011).

La historia gira en torno a Wade Wilson, un ex militar que trabaja como golpeador a sueldo. Su vida parece ser miserable hasta que conoce a Vanessa Carlysle de quien se enamora, su vida parece mejorar y la felicidad invade a la joven pareja hasta que el diagnóstico de cáncer cambia toda la situación. La reputación de Wade le precede y hace que una agencia encargada de crear mutantes artificiales se interese por él y le ofrezca un tratamiento para curar su cáncer a cambio de ser parte de sus experimentos. Wade acepta ya que no desea hacer sufrir a su novia con su enfermedad, así que la abandona y se marcha al laboratorio, donde lo someten a brutales experimentos a fin de provocar su mutación, la cual ocurre pero lo deja con el cuerpo desfigurado.

Wade ahora es súper fuerte, sana de manera extraordinariamente rápida e incluso es capaz de regenerar sus extremidades, haciéndolo casi inmortal. Sin embargo, su deformidad le hace perder la confianza para regresar con su amada y ahora busca venganza contra el hombre que lo transformó para que regrese su aspecto a la normalidad. Para su mala fortuna su plan de venganza falla y los maleantes deciden secuestrar a su novia para tomar represarías. Deadpool tendrá que aliarse con un par de X-Men para recuperar al amor de su vida.

Como el mismo Deadpool dice, esta es una historia de amor, pues todas las acciones y decisiones de Wade giran en torno al amor que siente por Vanessa. Así que esta no es una historia convencional sobre superhéroes, es una historia sobre alguien súper pero que no es un héroe, de hecho es todo lo contrario, busca su beneficio sin importar el medio para lograrlo, así que su lista de muertes es bastante larga. Además de no presentar al héroe moralmente correcto, la historia tiene otras singularidades, como romper la cuarta pared.

El filme es totalmente irreverente a un nivel pocas veces visto, sobre todo teniendo en cuenta que el universo de los X-Men y demás personajes de Marvel siempre han mantenido un enfoque dirigido a toda la familia, Deadpool rompe con eso y se inclina por el público natural del personaje, los mayores de edad. Tal irreverencia está presente desde los créditos iniciales, incluso se burlan de la interpretación que Reynolds hizo de Linterna Verde (2011). Además de esas burlas obvias tenemos violencia cruda y visceral, una fuerte carga sexual, muchas malas palabras e incluso una tendencia friki en el propio Wade, con alusiones a películas de ciencia ficción o caricaturas.

La película tiene una interesante narrativa, pues no cuenta una historia precisamente de forma lineal, sino que recurre a largos lapsos donde vemos sucesos del pasado pero no exactamente a manera de los tradicionales flash-backs. Tales cortes temporales nos permiten conocer el pasado del personaje para ir armando el rompecabezas de su historia, que no es para nada complicada, de hecho es muy simple, su grandeza radica en el hecho que de Deadpool sale completamente de los estándares de todos los hombre con súper poderes que se habían llevado al cine.

Obviamente la película es una gran recomendación para los fan del cómic y de este tipo de obras, pero creo que es una excelente opción más que nada para aquellas personas que, como yo, no son unos conocedores de las historietas. Si ustedes no son precisamente fans de los superhéroes pero les gustan las películas de acción con vistosas peleas, grandes despliegues de poder, chistes para adultos y muchos efectos especiales les garantizo que está película les va a encantar.

Watchmen

Título Original: Watchmen.
Género(s): Ucronía, Ciencia Ficción, Superhéroes.
Director: Zack Snyder.
Emisión: 2009.
Duración: 163 minutos.
Extras:

Considerada por muchos como una de las mejores adaptaciones del cómic a la pantalla grande (la otra sería Sin City), Watchmen es una grandiosa historia de superhéroes que rompe con muchos de los estereotipos patrióticos y de perfección moral de los defensores de la justicia. Watchmen en una historia de héroes enmascarados que no tienen poderes (salvo uno) y no son completamente bueno ni correctos, por el contrario, tras su lucha por el bien arrastran crímenes, traumas y mucho odio.

Watchmen se basa en la novela gráfica del mismo nombre escrita por Alan Moore y dibujada por Dave Gibbons, publicada entre 1986 y 1987 por DC Comics. La historia nos sumerge en una ucronía que toma lugar en un mundo ficticio de 1985, tomando como base el contexto provocado por la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética desde los años 60. El en filme vemos a un grupo de maleantes usar disfraces para cometer crímenes, debido a que no podían reconocerlos por usar máscaras, salían libres en poco tiempo, para tratar de contrarrestarlo, un grupo de policías empezaron a usar trajes y salieron a la calle para acabar con los malos de maneras que rozaban lo ilegal, pero logrando con ello la justicia que el sistema no había podido, se formó así el primer grupo de Los Vigilantes.

Con el paso de los años la primera generación de superhéroes envejeció y nuevos reclutas tomaron el mando, El Comediante, Nite Owl, Silk Spectre II, Ozymandias, Rorschach y el Dr. Manhattan (único con supe poderes) conformaron este nuevo grupo de enmascarados, hasta que una ley impuesta por el presidente Richard Nixon los obligó a retirarse. Ya en su jubilación forzada los antiguos héroes fueron víctimas de un asesino que al parecer tenía a los enmascarados en la mira. Creyendo que todos sería victimas del asesino que ya había matado al Comediante, Rorschach advierte a sus antiguos compañeros e inicia su investigación, pero descubre algo que no esperaba y que puede causar un apocalipsis nuclear y la muerte de millones de personas.

La historia toma a Rorschach como narrador principal y nos cuenta su investigación para descubrir al asesino del Comediante. Con forme la historia avanza conoceremos los problemas personales de cada personajes, sus traumas y conflictos con el pasado, así como los planes secretos que uno de ellos tiene para lograr salvar a la humanidad de sí misma, aún si eso implica causar una terrible destrucción.

La historia es una ucronía que parte desde la década de los 60 y nos cuenta una versión alterna de los hechos, desde la guerra de Vietnam, la Guerra Fría, la posibilidad de una guerra nuclear, entre otros sucesor de relevancia mundial que pasaron a la historia. La forma en que nos narra los hechos y adapta la historia al contexto social ficticio es maravillosa, sobre todo porque nos permite entender todo lo que pasa y nos da un trasfondo del pasado de los personajes, de sus motivaciones y parte de su personalidad. Esa épica introducción es un resumen perfecto de la historia estadounidense desde los 60 hasta los 80 adaptada a la perfección al universo del cómic.

La genialidad de Watchmen es el mostrarnos a un grupo de superhéroes que no son perfectos, que tienen problemas, han cometido errores a incluso sus acciones heroicas pueden ser cuestionables. Ozymandias desarrolla un plan para acabar con la guerra, pero a sus compañeros no les parece correcto, sin embargo, para el hombre más listo del mundo el fin justifica los medios. Y ese es justamente otro de los elementos que vale la pena analizar en este filme. Héroes humanos como estos nos permiten ver una versión más cercana de cómo serían los superhéroes de existir en nuestro mundo (de hecho serían más como en Kick Ass) y la crítica a la naturaleza humana de carácter bélico nos hace reflexionar sobre qué sacrificio estaríamos dispuestos a pagar para alcanzar la paz mundial.

La película es sencillamente maravillosa, es emocionante, profunda, crítica, original, violenta,  cruda y muy adulta, además de que tiene una calidad inmejorable. La ambientación de cada época que se aborda en impecable, el vestuario y la caracterización son asombrosas y la banda sonora tiene la atinada idea de usar canciones que fueron populares en esas décadas para sumergirnos en la etapa hippie, cuando el miedo de un inevitable desastre nuclear era frecuente entre la sociedad. Además del héroe atípico, tenemos la parte científica, con armas y artilugios ficticios, y con un héroe con súper poderes capaces de controlar la materia a su antojo y de ver su pasado y su futuro, pero con conflictos emocionales como los de cualquiera.

Esa aparente burla a los superhéroes convencionales, los elementos de ciencia ficción y la reconstrucción ficticia de una época histórica hace de Watchmen una de las mejores películas sobre superhéroes que se han hecho. Personalmente no he leído el cómic, pero incluso si la adaptación se alejara mucho de la obra original (lo cual no parece ser el caso) el resultado fue estupendo. Sin duda una obra insuperable de un género muy explotado en los últimos años por el cine hollywoodense, y una recomendación que debe ser obligada por los fans de The Avengers y las muchas películas que integran el universo Marvel, tan sólo para que vean una adaptación diferente sin los estereotipos que son la constante en este tipo de historias.

Tomorrowland

Título Original: Tomorrowland.
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Brad Bird.
Emisión: 2015.
Duración: 130 minutos.
Extras:

En 2015 Tomorrowland fue una de las películas más mencionadas en los círculos de quienes consumen Ciencia Ficción. Algunos la describían como una gran obra del género, pero para otros no era tan buena o al menos no una obra que aportara algo significativamente nuevo a este tipo de cine. No obstante, tiene una gran calidad en cuando a sus efectos y escenarios y una crítica no tan elaborada pero contunden al concepto de Utopía que la hace interesante, además de que, independientemente de la crítica que hace, es bastante entretenida.

La calidad visual es muy buena, no logra un resultado sobresaliente porque si bien sus efectos especiales y los escenarios por computadora que se logran son asombrosos, es una de esas películas que confían tanto en lo digital que dentro de una década probablemente luzca ya muy vieja. A pesar de ello la visión futurista que nos regala es muy atractiva visualmente, tanto en la arquitectura como en los incomprensibles y deslumbrantes objetos del futuro. La banda sonora es buena y le va bastante bien a ese tono positivo de la obra, y los personajes si bien están estereotipados cumple con su propósito, aunque no son lo gran revelación.

La historia tiene dos personajes principales que fungirán como los héroes, para lo cual se da tiempo para desarrollar la historia de cada uno. El primero de ello es Frank, un niño que sueña con volar, cansado de esperar a que alguien invente un aparato que le permita hacerlo decide construir él mismo un jetpack. Decidido a demostrar que su aparato cambiará a la humanidad asiste a la Feria Mundial de 1964, aunque su máquina no funciona correctamente. En ese lugar conoce a una misteriosa niña que lo invita a seguirla, sin saber qué está pasando Frank llega a un mundo futurista lleno de tecnologías más allá de su imaginación. Athena, la niña, lo ha llevado a Tomorrowland, en lugar donde las mentes más brillantes (conocidos como Plus Ultra) son educadas para construir los mayores avances tecnológicos jamás creados.

Varias décadas después, Casey Newton, una adolescente rebelde pero soñadora, inteligente y muy decidida recibe un extraño pin, al tocarlo es transportada a ese mágico lugar de ensueño, donde las tecnologías y las respuestas que siempre buscó parece estar a la mano. Casey cree que está viendo el futuro, pero antes de saber qué está pasando unos extraños robots empiezan a atacarla, para su fortuna es rescata por Athena, la misma niña que reclutara a Frank varios años antes. Athena resulta ser una reclutadora cuya labor es buscar a las mentes más brillantes que merezcan estar en Tomorrowland. Sin embargo, un invento ha cambiado las cosas en aquel lugar perfecto y ahora la destrucción de nuestro mundo parece inminente. Frank, ahora adulto, Athena y Casey viajan a Tomorrowland con la esperanza de evitar el apocalipsis.

Lo historia está llena de clichés, como el héroe elegido, el malo que no tiene esperanza en que la humanidad cambie, el robot que ayuda a los protagonistas y desarrolla algo cercano a los sentimientos, entre otras cosas. A pesar de ello hay dos lecturas principales, la primera es la que se refiere al tema de lo utópico y lo distópico, pues toda utopía es distópica por naturaleza, pues para mantener la perfección se requieren de estrictas reglas que eventualmente disgustarán al sector de la población que las considere arbitrarias, impuestas y opresoras. Aquí pasa algo similar, e incluso se hacen referencia a las tres distopías más famosas (Un Mundo Feliz, Fahrenheit 451 y 1984). Aunque al final parece que vemos el inicio de la primera utopía cien por ciento real dentro del cine.

La segunda lectura es la que se refiere al apocalipsis. En Tomorrowland lograron controlar los taquiones y eso les permitió ver el futuro y saber que la humanidad llegaría a su fin sin importar que hicieran los Plus Ultra, como una mezcla entre los poderes del Dr. Manhattan de Watchmen y el inminente fin de la civilización prevista por la Psicohistoria en Fundación de Asimov. El líder de Tomorrowland trató de hace algo para que los humanos estuvieran conscientes de su destrucción y tomaran acciones al respecto, pero no funcionó y de hecho creó una especie de paradoja, pues al parecer el apocalipsis inició cuando la humanidad aceptó su destrucción como algo inminente y decidió que no podía hacer nada para evitarlo.

La cuestión de la visión del futuro, el aspecto distópico de la civilización, la sociedad secreta de los genios viviendo en su propio mundo (lo cual es distópico porque de cierta forma decidieron abandonar a la humanidad y negarles aquellos avances, aunque por otra parte la humanidad hubiera destruido a esa perfecta sociedad de haber conocido de su existencia) me resultaron sumamente interesante, aunque el desarrollo heroico con esa tendencia del elegido le restó algo de profundidad para mi gusto.

En conclusión, me pareció una buena película, muy entretenida y un poco más compleja que las típicas películas palomeras para ver en fin de semana, pero tampoco es tan complicada como para romperse la cabeza tratando de descifrar el mensaje oculto. Es la mezcla perfecta entre entretenimiento y mensaje para reflexionar a un nivel familiar. Creo que es una excelente recomendación para quienes quieran ver algo con un mensaje levemente complejo (aunque importante) en un ambiente más familiar y sin el temor de no lograr comprende algún intrincando trasfondo argumental.

Memories

Título Original: Memories.
Género(s): Ciencia Ficción / Ciencia Ficción Social, Drama, Comedia.
Director: Koji Mirumoto, Tensai Okamura, Katsuhiro Ôtomo.
Estudio: Madhouse, Studio 4° C.
Emisión: 1995.
Duración: 113 minutos.
Extras:

Memories es una antología coordinada por Karsuhiro Ôtomo que conjunta tres mediometrajes dirigidos por diferente director, con historias y personajes que no tienen relación alguna. Cada director da su sello particular a su historia, y cada una de ellas aborda temáticas muy distintas pero todas dentro de la Ciencia Ficción, lo que hace de este compendio de historias una grandiosa recomendación para quienes gustan de la ciencia ficción japonesa.

La Rosa Magnética (Koji Morimoto)

La primera historia es una aventura espacial que bien podría remitirnos al Space Opera. La historia se desarrolla en 2092 en el espacio y sigue al equipo del Corona, una nave recolectora de desechos que se encarga de la basura espacial que flota a la deriva. Luego de una ardua jornada de trabajo, los miembros de la tripulación se disponen a descansar, pero una llamada de emergencia los obliga a cumplir los protocolos e ir en auxilio de quien los necesita. Para su mala fortuna la nave en aprietos se encuentra en una zona de alta inestabilidad magnética que daña los equipos de navegación, conscientes del peligro deciden ir al rescate.

Al ingresar a la nave, los hombres descubren que aquel transporte era la antigua mansión de una talentosa y afamada cantante de ópera que vivió muchos años antes. Mientras buscan quién emitió la señal descubren que la nave no es lo que parece y que extraños sucesos fantasmagóricos empiezan a ocurrir en su interior. ¿Será que los fantasmas habitan la nave o existirá alguna explicación para los oníricos fenómenos que suceden en su interior?

La calidad de animación es fantástica, la música, que retoma canciones de ópera, le va excelente y ese estilo industrial y desvencijado de la nave tiene toda la estética cyberpunk japonesa de las obras clásicas. La historia tiene drama, suspenso y acción, retoma la vieja historia sobre barcos fantasmas pero la traslada al espacio exterior de una manera increíblemente envolvente.

Bomba de Olor (Tensai Okamura)

La segunda historia tiene un estilo más cómico que contrasta con el carácter apocalíptico de su historia, que bien podría haberse desarrollado como algo más crudo y aterrador, pero cuya versión cómica y ligera también es bastante atractiva y entretenida. La calidad de animación es muy buena, la música es divertida y evita que todo se torne crudo y el diseño de personajes es bastante atinado.

La historia gira en torno a Nobuo Tanaka, un joven que trabaja en una compañía que fabrica medicinas. Luego de varios días de estar enfermo, decide ir al doctor, pero la medicina que el médico le administra parece no surtirle efecto, cansado de su malestar decide hacerle caso a sus compañeros y probar la nueva medicina experimental en la que el laboratorio ha estado trabajando. Para su mala fortuna, Nobuo toma las pastillas equivocadas y se desata una terrible contingencia biológica, pues el nuevo medicamento le hace despedir un terrible olor que desmaya a personas y animales.

Nobuo contacta a los jefes quienes sin saberlo le piden que lleve los documentos y las pastillas hasta Tokio. El chico empieza su recorrido dejando tras de sí un terrible desastre ambiental y una insoportable pestilencia. Al parecer, mientras más activo está el joven más olor desprende, por lo que para evitar un desastre mayor el ejército Estadounidense y las fuerzas de defensa japonesas tratarán hasta lo imposible para detenerlo antes de que llegue a Tokio y devaste la capital.

Carne de Cañon (Katsuhiro Otomo)

La última historia es la más corta de todas y tiene un estilo muy diferente y un tanto artesanal que no me agradó del todo, pero que funciona para el tipo de crítica social que pretende hacer Ôtomo. El diseño de escenarios es muy bueno y bastante detallado, con tubos de vapor por toda la ciudad que nos remiten al Steampunk. El estilo de los personajes no terminó de convencerme aunque sí logró remitirme a una Europa en plena Segunda Guerra Mundial.

La historia nos muestra un día en la vida de una familia convencional que vive en una ciudad donde todo son cañones. Toda la infraestructura y la organización social gira en torno a la guerra, la dinámica de la ciudad entera se mueve en torno a disparar una serie de inmensos cañones todos los días contra el enemigo, incluso la educación de los niños está diseñada para prepararlos como artilleros.

El corto de Otomo en el más crítico de todos, pues nos presenta a una sociedad muy orwelliana donde toda la estructura social está diseñada para mantener la maquinaria de la guerra contra un enemigo que se antoja imaginario. Los habitantes ni siquiera están seguros de contra quien ni por que pelean, su vida se reduce a disparar un cañón de la mejor manera posible. Y aunque la historia no profundiza en ningún aspecto, logra desarrollar una dinámica social interesante que es fácilmente analizable por parte del espectador poniendo un poco de atención.