Mad Max 2: The Road Warrior

Título Original: The Road Warrior.
Género(s): Dieselpunk, Carsploitation.
Director: George Miller.
Emisión: 1981.
Duración: 96 minutos.
Extras: Mad Max, Mad Max 3, Mad Max 4.

En la historia del cine, muchas han sido las producciones que se han convertido en obras de culto, pero sólo un puñado lo han hecho a partir de elementos innovadores que desde ese momento se convertirían en referentes obligados para todo aquel que quisiera hacer una obra del mismo género. En 1981,  Mad Max: El Guerrero de la Carretera llegó a imponer una estética visual nunca ante vista y que desde ese momento sería bautizada como estética madmaxiana.

Violentos hombres ataviados con ropa de cuero, cadenas, mohicanos y máscaras estrafalarias, montados en autos y motocicletas modificados sedientos de sangre y gasolina es al aporte que Mad Max 2 le hizo al cine. Ver a una horda de salvajes motorizados recorrer las postapocalípticas carreteras de Australia en busca de combustible es algo que no se había visto hasta ese momento en obras que abordaran un futuro desolador. El regreso al salvajismo con una estética motorizada fue puesto por primera vez en pantalla grande con este filme.

La historia es muy sencilla. Max, el antiguo patrullero que perdiera a su familia a manos de una banda de motociclistas en la primera película, han logrado sobrevivir en un mundo cada vez más salvaje. Durante su viaje se topa con un extraño sujeto que tiene un ultraligero, él le cuenta de un lugar donde todavía hay petróleo y refinan gasolina. Intrigado por las palabras de aquel hombre decide ir a investigar. Al llegar a la refinería observa como las personas que trabajan extrayendo el valioso combustible son acosadas por una banda de guerreros comandados por el imponente Humungus.

El grupo de refinadores trata de buscar una forma de escapar y llevarse su preciado combustible, pera ello hacen un trato con Max; él conseguirá un transporte adecuado si  a cambio lo abastecen con todo el combustible que pueda cargar. El grupo acepta y Max se pone manos a la obra, pero Humungus y sus hombres no permitirán que escapen con el preciado botín, por lo que da inicio una espectacular persecución llena de choques, muertes y explosiones.

El argumento es sumamente sencillo y el desarrollo de la historia lo es igualmente. De hecho la cantidad de diálogos es mínima y cuando un personaje habla se limita a hacerlo con un par de frases. El trasfondo apocalíptico tampoco es sobresaliente, se plantea la inevitable caída de la civilización cuando las fuentes de energía se terminaron y ello obligo a los sobrevivientes a vivir en el camino moviéndose constantemente en busca de más combustibles y despojos que rapiñar.

La historia conecta con la primera película ya que se trata del mismo protagonista, pero está muy alejada de lo que vimos el Mad Max. En ese primer filme la historia toma lugar antes de la debacle social, pero aquí parece que ya ha pasado mucho tiempo desde que la sociedad como la conocemos desapareció. La transición entre ambas películas luce algo forzada debido a que la diferencia entre ambas es abismal, la primera es una Road Movie violenta y la segunda prácticamente definió la estética de un género.

Lo destacable de The Road Warrior es precisamente su estética, entendida como la parafernalia (herramientas, gadgets y demás artilugios), el vestuario, los escenarios (que incluyen los medios de trasporte) y la arquitectura. Todos esos elementos los impuso está película y los convirtió en un referente obligado para todos los posteriores filmes donde se abordara un futuro postapocalíptico. Está estética punk se convirtió prácticamente en la pauta visual de las películas Dieselpunk e incluso terminó por influenciar a la estética del Cyberpunk.

Pero no sólo fue el aspecto visual el gran aporte de esta obra, también el hecho de mostrar una involución social que había retrocedido hasta la organización en hordas salvajes relacionadas con los grupos tribales. Aunque las escenas de acción son algo igualmente asombroso que competirán para siempre con cualquier CGI, porque aquí sí tenemos autor reales explotando. Esas escenas de acción dentro de los autos en movimientos acompañadas de una bien pensada banda sonora son otro de los logros que le debemos aplaudir a esta película, la cual se ha convertido en un referente obligado que nunca pasará de moda.

Mad Max

Mad Max 1

Título Original: Mad Max.
Género(s): Carsploitation.
Director: George Miller.
Emisión: 1979.
Duración: 93 minutos.
Extras:

Conocida como la precursora de un estilo que sería repetido hasta el hartazgo y que definiría la estética Cyberpunk tradicional, Mad Max es una de las primeras obras de ficción que nos presenta un mundo violento y anárquico, con hombres salvajes ataviados con cuero y un deseo innato de destrucción. El famoso estilo madmaxiano, ese que conjunta ciudades decadentes y una ideología anarco-punk nació en 1979 con esta película.

Si bien Mad Max no es la cúspide de ese estilo desgarbado que actualmente es una norma casi obligada en películas cyberpunk, de hecho es bastante light si la comparamos con producciones posteriores, su merito radica en ser la primera obra cinematográfica en conjuntar todos esos elementos postapocalípticos que otras obras han retomado desde entonces. Las pandillas de motociclistas las podemos ver nuevamente en Akira, el cuero, la violencia sin sentido y las ciudades semiderruidas han aparecido de obras como Cyborg (Albert Pyun, 1989), Demolition Man (Marco Brambilla, 1993), Judge Dredd (Danny Cannon, 1995), Doomsday (Neil Marshall, 2008) y Dredd (Pete Travis, 2012), mientras que esa genial escena de Saw (James Wan, 2004) donde las victimas de Jigsaw se deben amputar el pie con una segueta es una referencia a la última escena de este filme.

Mad Max 4

La historia toma lugar en un futuro no tan lejano y gira en torno a Max Rockansky, un oficial de policía encargado de vigilar las carreteras y proteger a la ciudadanía de las peligrosas pandillas de motociclistas que asolan en lugar. El jinete de la noche, uno de los pandilleros más peligrosos, es perseguido por los oficiales de policía, pero ninguno logra atraparlo, no es sino hasta que Max lo embiste y el fugitivo se estrella contra un camión que logran detenerlo. Cuando los compañeros del jinete se enteran deciden tomar venganza y empiezan a recorrer las calles causando destrozos.

La primera víctima de los motociclistas es Goose, un oficial de policía amigo de Max. Goose es calcinado por los salvajes pandilleros y eso afecta gravemente a Max, quien es obligado a tomar vacaciones para relajarse, el problema es que durante su viaje se encuentra con los viciosos criminales y su esposa e hijo terminan siendo víctimas de ellos. Max entra en un estado de furia y decide vengar a su familia a cualquier costa. A partir de ese momento nuestro protagonista asedia a los motociclistas sin descanso hasta que acaba con todos ellos uno a uno.

Mad Max 3

Es curioso que una película que no es ni Ciencia Ficción ni Distopía ni siquiera es postapocalíptica (sólo tiene la apariencia de serlo) haya influenciado tanto a películas posteriores de esos géneros. Mad Max es un Carsploitation futurista, ni más ni menos, pero esa estética decadente bien podría situarnos en un futuro postapocalíptico donde una humanidad agonizante lucha entre ella por lo pocos recursos que sobran, como en The Book of Eli (Albert y Allen Hugues, 2010) o The Road (John Hillcoat, 2009). Los violentos pandilleros de Mad Max ya han sido superados por otros pandilleros violentos y motorizados que además son caníbales, el cuero y las calles sucias ya fueron mejorados en un sin fin de obras más recientes; pero para aquellos años ese estilo neo-punk fue algo realmente novedoso.

Algo que también debemos destacar es la increíble calidad de los efectos, que incluso para los estándares de hoy en día siguen siendo buenos. Las escenas a gran velocidad, los coches destrozados y las explosiones mantienen un nivel por demás aceptable, e incluso lucen mejor que todas esas nuevas producciones plagadas de GCI. Y si bien el filme ya fue rebasado en todos los aspectos, le ocurre un fenómeno similar al de las teorías científicas, ya que sin importar lo rebasadas, mejoradas o superadas que estén siempre serán la base inicial de las futuras investigaciones y ese es el legado que Mad Max dejó en el cine, pues sin importar que tan moderno sea un filme, si retoma esa estética será considerado madmaxiano.

Mad Max 2