Tomorrowland

Título Original: Tomorrowland.
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Brad Bird.
Emisión: 2015.
Duración: 130 minutos.
Extras:

En 2015 Tomorrowland fue una de las películas más mencionadas en los círculos de quienes consumen Ciencia Ficción. Algunos la describían como una gran obra del género, pero para otros no era tan buena o al menos no una obra que aportara algo significativamente nuevo a este tipo de cine. No obstante, tiene una gran calidad en cuando a sus efectos y escenarios y una crítica no tan elaborada pero contunden al concepto de Utopía que la hace interesante, además de que, independientemente de la crítica que hace, es bastante entretenida.

La calidad visual es muy buena, no logra un resultado sobresaliente porque si bien sus efectos especiales y los escenarios por computadora que se logran son asombrosos, es una de esas películas que confían tanto en lo digital que dentro de una década probablemente luzca ya muy vieja. A pesar de ello la visión futurista que nos regala es muy atractiva visualmente, tanto en la arquitectura como en los incomprensibles y deslumbrantes objetos del futuro. La banda sonora es buena y le va bastante bien a ese tono positivo de la obra, y los personajes si bien están estereotipados cumple con su propósito, aunque no son lo gran revelación.

La historia tiene dos personajes principales que fungirán como los héroes, para lo cual se da tiempo para desarrollar la historia de cada uno. El primero de ello es Frank, un niño que sueña con volar, cansado de esperar a que alguien invente un aparato que le permita hacerlo decide construir él mismo un jetpack. Decidido a demostrar que su aparato cambiará a la humanidad asiste a la Feria Mundial de 1964, aunque su máquina no funciona correctamente. En ese lugar conoce a una misteriosa niña que lo invita a seguirla, sin saber qué está pasando Frank llega a un mundo futurista lleno de tecnologías más allá de su imaginación. Athena, la niña, lo ha llevado a Tomorrowland, en lugar donde las mentes más brillantes (conocidos como Plus Ultra) son educadas para construir los mayores avances tecnológicos jamás creados.

Varias décadas después, Casey Newton, una adolescente rebelde pero soñadora, inteligente y muy decidida recibe un extraño pin, al tocarlo es transportada a ese mágico lugar de ensueño, donde las tecnologías y las respuestas que siempre buscó parece estar a la mano. Casey cree que está viendo el futuro, pero antes de saber qué está pasando unos extraños robots empiezan a atacarla, para su fortuna es rescata por Athena, la misma niña que reclutara a Frank varios años antes. Athena resulta ser una reclutadora cuya labor es buscar a las mentes más brillantes que merezcan estar en Tomorrowland. Sin embargo, un invento ha cambiado las cosas en aquel lugar perfecto y ahora la destrucción de nuestro mundo parece inminente. Frank, ahora adulto, Athena y Casey viajan a Tomorrowland con la esperanza de evitar el apocalipsis.

Lo historia está llena de clichés, como el héroe elegido, el malo que no tiene esperanza en que la humanidad cambie, el robot que ayuda a los protagonistas y desarrolla algo cercano a los sentimientos, entre otras cosas. A pesar de ello hay dos lecturas principales, la primera es la que se refiere al tema de lo utópico y lo distópico, pues toda utopía es distópica por naturaleza, pues para mantener la perfección se requieren de estrictas reglas que eventualmente disgustarán al sector de la población que las considere arbitrarias, impuestas y opresoras. Aquí pasa algo similar, e incluso se hacen referencia a las tres distopías más famosas (Un Mundo Feliz, Fahrenheit 451 y 1984). Aunque al final parece que vemos el inicio de la primera utopía cien por ciento real dentro del cine.

La segunda lectura es la que se refiere al apocalipsis. En Tomorrowland lograron controlar los taquiones y eso les permitió ver el futuro y saber que la humanidad llegaría a su fin sin importar que hicieran los Plus Ultra, como una mezcla entre los poderes del Dr. Manhattan de Watchmen y el inminente fin de la civilización prevista por la Psicohistoria en Fundación de Asimov. El líder de Tomorrowland trató de hace algo para que los humanos estuvieran conscientes de su destrucción y tomaran acciones al respecto, pero no funcionó y de hecho creó una especie de paradoja, pues al parecer el apocalipsis inició cuando la humanidad aceptó su destrucción como algo inminente y decidió que no podía hacer nada para evitarlo.

La cuestión de la visión del futuro, el aspecto distópico de la civilización, la sociedad secreta de los genios viviendo en su propio mundo (lo cual es distópico porque de cierta forma decidieron abandonar a la humanidad y negarles aquellos avances, aunque por otra parte la humanidad hubiera destruido a esa perfecta sociedad de haber conocido de su existencia) me resultaron sumamente interesante, aunque el desarrollo heroico con esa tendencia del elegido le restó algo de profundidad para mi gusto.

En conclusión, me pareció una buena película, muy entretenida y un poco más compleja que las típicas películas palomeras para ver en fin de semana, pero tampoco es tan complicada como para romperse la cabeza tratando de descifrar el mensaje oculto. Es la mezcla perfecta entre entretenimiento y mensaje para reflexionar a un nivel familiar. Creo que es una excelente recomendación para quienes quieran ver algo con un mensaje levemente complejo (aunque importante) en un ambiente más familiar y sin el temor de no lograr comprende algún intrincando trasfondo argumental.

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