Stitchpunk

Con el bum de los bulos (noticias falsas en internet) que propiciaron la expansión de un sin número de géneros imaginarios, principalmente los derivados del Cyberpunk, surgió entre algunos blogueros y gente interesada en el cine la manía de otorgar a cada nueva obra cinematográfica un género exclusivo apelando a las características de su historia y añadiendo el sufijo punk. Como es de esperar, muchas de esas obras ni siquiera eran Ciencia Ficción, y entre aquellas que sí eran del género muy pocas contenían la ideología anárquica y la visión distópica del futuro, aspectos indispensables para poder portar el mentado sufijo.

De entre estas invenciones destacan dos que por mucho tiempo me reusé a aceptar como subgéneros punk, pero que ahora, después de analizar de manera más puntual sus características, creo que bien merecen pertenecer a esta creciente familia de subgéneros. La primera es el Stitchpunk, género nacido con la película 9 y que se autodefinía como una derivación de la Ciencia Ficción cuya tecnología era a base de tela. La segunda es el Splatterpunk, subgénero que realmente no es Ciencia Ficción, sino una derivación del Gore, el Splatter, la Serie B y el Exploitation.

Iniciaré pues con una definición de lo que yo considero es el Stitchpunk:

El Stitchpunk es una derivación del Scrappunk que se distingue por el tipo de desechos usados para la fabricación de tecnología, que es este caso son los desechos orgánicos. 

TELA Y COSTURA

Stitch (del inglés “puntada”) fue usado porque los personajes principales de la película 9 son de tela, y al ser una historia de Ciencia Ficción ambientada en un mundo postapocalíptico que critica la actitud autodestructiva de los humanos, el sufijo punk le quedó como anillo al dedo. Sin embargo, no todos los autómatas que aparecen en el filme son de trapo, el resto están fabricados con desperdicios que lo que alguna vez fueron aparatos electrónicos o basura orgánica (tela, madera y hueso). Está peculiaridad me permitió entender que el Stitchpunk es en realidad un Scrappunk de desechos orgánicos.

MATERIALES ORGÁNICOS VS INORGÁNICOS

La tela no puede constituir la base de una tecnología ficticia, la propia película de 9 hace uso de la fantasía —y no de la ciencia—  para explicar la aparente vida de los muñecos de trapo. Tomando en cuenta las características que ya definí en el ensayo sobre Scrappunk, me percaté de que era posible la existencia de una tecnología ficticia, futurista y racionalmente verosímil a partir de elementos orgánicos fácilmente degradables que otorgaría características totalmente diferentes al subgénero. Fue así como la especialización en determinado tipo de desechos me permitió aceptar y expandir un subgénero que muchos habían confinado al uso de la tela.

Ya tenemos en claro que el Stitchpunk se basa en desechos orgánicos o fácilmente degradables, mientras que el Scrap hace uso de los inorgánicos. Entre estos materiales no degradables tenemos los que son o fueron herramientas electrónicas y los que cumplieron funciones totalmente diferentes. Un Scrappunk Clásico puede presentar ambos tipo de desechos, pero cuando hace uso exclusivamente de basura electrónica y se desarrolla en un contexto intacto podemos puntualizarlo aún más denominándolo Nano-Scrappunk (aunque esto ya es una excesiva delimitación que sólo yo utilizo).

9

Título Original: 9 (Nine).
Género(s): Ciencia Ficción/Scrappunk/Stitchpunk, Drama, Fantasía.
Director: Shane Acker.
Estudio: Relativity Media.
Emisión: Septiembre 2009.
Duración: 81 minutos.
Extras:

Basada en el cortometraje homónimo de Shane Acker y producida por Tim Burton y Timur Bekmambetov, 9 es una de las películas de animación estadounidense más novedosas de la actualidad, pues su estilo único y sus complejos escenarios le han valido la creación de su propio subgénero, el Stitchpunk, aunque esto corresponde más a una moda de crear géneros que a una verdadera clasificación, pues en lo personal creo que también podría denominarse como Scrappunk.

Además de la gran historia de ficción que nos presenta, la estética novedosa que aporta al género y esa mezcla de fantasía y ciencia que le dan un toque muy particular, la discusión que desató en la rede con respecto al género es algo que debemos tomar en cuenta, pues muchos de los géneros cinematográficos nacieron a partir de una única obra que en su momento revolucionó a la gran pantalla pero posteriormente fue emulada por otras cintas. Eso mismo es lo que ha pasado con 9 y el Stitchpunk.

La calidad de animación es simplemente impactante, pues la nitidez y detalle de las escenas son tan realistas que por momentos parece una película de acción real y no una animación. Los movimientos de cámara son muy naturales, y a pesar de la gran cantidad de escenas de acción, en ningún momento se ven torpes o de baja calidad. Los escenarios postapocalípticos son los más hermosos que he visto, pues nos muestran un mundo destruido y contaminado lleno de desperdicios y con una aparente ausencia de seres humanos. La música también está perfectamente trabajada y se acopla adecuadamente a las distintas escenas, otorgando la emotividad correspondiente.

Los personajes son la parte fundamental, pues la historia no profundiza de manera excesiva en el trasfondo de la historia, sino que se enfoca en mostrar sus distintas personalidades. Dichos personajes, que si bien están estereotipados, son en realidad una representación física de la conciencia humana (o alma, si prefieren ese término). Estos extraños muñecos de trapo hacen alusión al concepto alquímico de los homúnculos.

La historia se desarrolla en un mundo postapocalíptico en el que la humanidad ha sido devastada debido a una cruenta guerra entre humanos y máquinas, y gira en torno a Nueve, el noveno muñeco de trapo creado por un científico con el fin de otorgar esperanza a la raza humana y a la vida en la tierra.

Nueve y sus ocho compañeros, deberán luchar contra una máquina creada por el mismo científico que los creó a ellos, la diferencia es que los muñecos poseen parte del alma del científico, mientras que la máquina únicamente posee su inteligencia y no tiene la menor consideración por la vida, razón por la cual se reveló contra los humanos. En el trascurso de la historia vemos como el crecimiento y la unión de los nueve personajes conjuga las habilidades y capacidades necesarias para llevar a cabo la misión.

Sin duda 9 es una película espectacular, y aunque su final es inconcuso, quizás para una segunda parte, la calidad en cuanto a su estética y parafernalia es algo que nunca antes había visto, pues resulta verdaderamente innovador ver extraños robos autómatas creados a partir de desperdicios y basura (de ahí mi definición de Scrappunk). Asimismo, su historia es sólida y puede llegar a ser emotiva y un poco dramática.

Tim Burton ha sido un tanto sobrevalorado en la industria del cine aunque su nombre es usado como estandarte de calidad, pero más allá del aporte que él tenga en este filme, me parece que la simple estética le vale un gran reconocimiento al director, animadores y creativos, sobre todo porque nos presentan otra forma de abordar el trillado tema del hombre contra las máquinas, sobreexplotado por la industria del cine desde siempre.