El Huevo del Ángel

Título Original: 天使のたまご (Tenshi no Tamago).
Género(s): Experimental, […].
Director: Mamoru Oshii.
Estudio: Studio Deen.
Emisión: 1985.
Duración: 71 minutos.
Extras:

En algunas ocasiones, a los fanáticos de la animación nos llega una etapa en la que buscamos algo diferente, algo que no sea la misma basura comercial que todos ven, algo que nos invite a pensar y reflexionar. En esta búsqueda es cuando encontramos pequeñas joyas animadas, tal es el caso de Tenshi no Tamago, una OVA producida por Takuma Shoten y musicalizada por Yoshihiro Kano, totalmente sui generis y extraña a más no poder.

La calidad técnica es buena para su tiempo, incluso comparándola con los estándares actuales, aunque tampoco es que busque asombrar por sus elementos artísticos. De entre todos los aspectos, el apartado sonoro es el que más sobresale, la música es muy buena y junto con el sonido ambiental crea una atmósfera tétrica perfectamente acoplada al ritmo de la obra que nos sumerge en un mundo frio, aletargado y decadente. El diseño de personajes y escenarios es muy característico de los ochenta. Los personajes tienen un raro encanto que los hace atractivos, pero son los paisajes lo que se ganan al público, pues trasforman a la tierra en un planeta extraño y atemorizante. Además de lo anterior se hace uso de imágenes difusas, escenas extrañamente estáticas y cuadros en negros que no indican cambios de escena sino de perspectiva.

La historia gira en torno a una extraña niña que vaga por una ciudad en ruinas mientras cuida un huevo. De repente, un extraño hombre se acerca a ella y le pregunta por el contenido de aquel misterioso huevo. La niña no le responde pero le pide que no lo dañe. Con el paso del tiempo la niña le adquirirá más confianza y juntos nos develarán un poco del trasfondo de la historia, dejando el resto a la interpretación del espectador.

Es realmente difícil describir la historia de esta obra, pues la cantidad de diálogos es mínima y no nos revelan los secretos que se ocultan en la misteriosa ciudad ni en aquel preciado huevo. La ciudad —que posee una arquitectura de estilo europeo— parece haber sido devastada por la guerra, no queda, salvo la pequeña niña, nadie que la habite, tan sólo unas pocas estatuas de pescadores que en ocasiones vuelven a la vida para capturar un pez, pero no son más que una metáfora del antiguo esplendor que la humanidad tuvo y que ahora queda sólo como una sombra.

La obra es simbólica a más no poder, densa y algunos dirían que hasta indigerible. Tiene tantas lagunas en su historia que resulta difícil llenar los huecos. Sin embargo, eso la hace atractiva, pues uno sólo sabe que cada elemento, por mínimo que éste sea, fue puesto ahí por alguna razón y posee un significado; la emoción radica precisamente en tratar de otorgarles un significado. Como resulta obvio, la obra no es para todo público, es lenta en su ritmo y tiene un final tan inconcluso que irremediablemente dudaremos sobre todo lo que hayamos inferido hasta entonces.

La cantidad de simbolismo sólo pueda ser determinada por sus creadores, pero existe uno muy particular, el agua. El vital líquido es usado aquí como un símbolo de vida, asociado a la madre, el vientre y la gestación, por algo el huevo es la imagen icónica del filme. El hecho de que el personaje principal sea una mujer junto a los elementos antes citados nos trata de decir que aún en un lugar tan desolado y triste algo tan bello y delicado puede aferrarse a la vida. La delicadeza de la niña contrasta con su fortaleza por ser mujer y eso se hace evidente en el hecho de que pudo sobrevivir sola en aquella ciudad, aquel misterioso hombre que la sigue tan sólo le sirve de compañía y la hace sentir más segura, pero no es para nada indispensable.

Otro mensaje importante, además de aquellos que aluden al Cristianismo, pues durante la obra se citan algunas frases de la biblia (sobre todo del Diluvio), es el de la soledad. Parece extraño que únicamente cuando los dos personajes principales están juntos por primera vez es que notamos que habían estado solos todo el tiempo.

Tenshi no Tamago es una de esas obras que uno no entiende pero no puede dejar de ver. Y realmente no hay que tratar de entenderla, simplemente hay que enfocarnos en sentir las emociones que nos produce. La perfecta recomendación para quien busca animación diferente y para aquellos fanáticos de la Ciencia Ficción ochentera

Porco Rosso

Título Original: 紅の豚 (Kurenai no Buta).
Género(s): Fantasía, Romance, Drama, Comedia.
Director: Hayao Miyazaki.
Estudio: Studio Ghibli.
Emisión: 1992.
Duración: 94 minutos.
Extras:

Contraponiéndose a lo que Ghibli nos tiene acostumbrados, Porco Rosso es de las pocas producciones del estudio en donde el protagonista es varón, lo cual genera una dinámica algo diferente de sus anteriores filmes. A pesar de ello, es una película magnífica, con bellos escenarios, una musicalización estupenda y personajes entrañables que nos demostrarán que la bondad y honor de un hombre nunca está en su apariencia física.

La animación es muy buena, con la tradicional técnica que Ghibli siempre ha usado y una fluidez en los movimientos que se agradece al momento de ver las batallas aéreas. El diseño de escenarios resulta espectacular y logra situarnos perfectamente en el Mediterráneo. El aspecto musical es sin duda grandioso pues sus tonadas evocan un ambiente Italiano muy campirano. Finalmente, los personajes están perfectamente construidos y muestran la fuerza, determinación y bondad que Ghibli siempre pone en cada uno de ellos. Y a pesar de que existen villanos, ninguno es realmente malo o cruel, por el contrario, la historia es muy ligera y está aderezada con atinados tintes de comedia que nos permite disfrutar de una historia alegre con un mensaje sobre la paz y el honor.

La historia gira en torno a Marco Pagot, un antiguo piloto de la Fuerza Aérea que peleó en la Primera Guerra Mundial y que por una extraña y desconocida maldición su cabeza tiene forma de puerco. Marco, o Porco, como lo llaman los lugareños, se dedica a atrapar piratas aéreos que pilotan hidroaviones y roban a los barco, por esa razón es odiado por los maleantes, quienes lo persiguen sin descanso. Además de los burlescos piratas, Marco es constantemente espiado por el gobierno fascista. Y por si esto fuera poco tiene que enfrentarse en un duelo aéreo con Donald Curtis, un americano considerado como uno de los mejores pilotos de hidroavión. Sin embargo, no todo es pesar en la vida de Porco, pues en lo profundo de su corazón ama intensamente a Gina, la famosa cantante del Hotel Adriano quien corresponde su amor. También está Fio, una joven mecánico aguerrida e inteligente a quien Porco da la oportunidad de reparar su hidroavión y con quien hará equipo para vencer a Curtis.

El manejo de la indumentaria y maquinaria están muy bien logrados, desde la comunicación con telégrafo, banderas y lámparas, hasta la ropa y el diseño de las naves. La mezcla de tecnología que hace Miyazaki genera un resultado inclasificable, pues muestra aparatos novedosos, diseños viejos y motores de vapor con un toque fantástico. Esas formidables maquinarias son algo común en Hayao y las hemos visto tanto Nausicaä del Valle del Viento como en El Castillo Vagabundo. La arquitectura es otra de las joyas que esta obra nos regala, tanto en las industriosas calles de Milán como en los pasibles y bellos jardines del Hotel Adriano

A pesar de que la historia se desarrolla en Europa, Miyazaki no logra desligarse por completo de la dinámica de la sociedad japonesa. Y eso pasa con muchos de sus filmes, el contexto europeo aunado a una idiosincrasia nipona genera una sociedad que al mismo tiempo que nos resulta familiar nos parece exótica. Además de la estructura social, el entorno bélico sigue siendo una constante en las producciones de Ghibli. Recordemos que la historia se desarrolla en un periodo entreguerras y poco después de la Gran Depresión de 1929, por lo mismo hay mucha parafernalia bélica y pobreza en los habitantes, como el mismo Marco hace notar a Fio durante su viaje. A mi parecer, lo que Miyazaki intenta hacer al desarrollar historias en periodos pacíficos pero con una estabilidad social muy delicada que podría explotar fácilmente en guerra, es aumentar la emotividad de los sucesos que trata de contarnos; vimos lo mismo en Totoro.

La película realiza varios guiños a personajes de la primera guerra mundial, como el Barón Rojo, y a otros filmes de mediados de siglo XX, como Casablanca (Michael Curtiz, 1942). Igualmente, vemos en los personajes diversas características que simbolizan elementos del cine hollywoodense, la relación entre Porco y Gina, y la propia personalidad de éste, me recuerdan mucho a los anti-héroes del Film Noir, mientras que Fio mantiene la esencia de la animación japonesa. La obra es bella, tierna, emotiva, emocionante y llena de acción, tiene personajes carismáticos y muy agradables que fácilmente haremos nuestros, escenarios deslumbrantes y una banda sonora más que recomendable. Por todo eso, y por el mensaje sobre honor, paz y amor que intenta dejarnos, Porco Rosso merece ser considerara una obra maestra.

Midori

Título Original: 少女椿 (Midori).
Género(s): Eroguro, Horror.
Director: Hiroshi Harada.
Estudio: Kiryûkan.
Emisión: 1992.
Duración: 50 minutos.
Extras:

Midori: La Niña de las Camelias o Mr. Arashi´s Amazing Freak Show es una extremadamente perturbarte animación basada en el manga del maestro del Eroguru (erotique, grotesque, nonsense) Suehiro Maruo, titulado Chika Gentou Gekika Shôjo Tsubaki. Se trata de una obra de culto de la que sólo se habla en los pasillos más bajos dentro del circuito del Gore y el Hentai, y a la que sólo los más conocedores o perturbados espectadores son capaces de apreciar.

Midori no es una obra para todos, se requiere tener de algunas horas recorridas dentro del universo gore y una mente abierta capaz de descifrar la extraña historia que envuelve a esta obra, así como de un estomago que no sea sensible. Sin embargo, si son amantes de este tipo de géneros ésta es una película que no se pueden perder, ya que es una de las pocas dentro del anime que desarrolla el Eroguro puro, sin desvirtuase por la parte gore ni por el contenido sexual.

La calidad técnica deja mucho que desear; la animación es mala y la música es regular (auditiva o acústicamente hablando, porque en cuanto a emotividad y ambientación está perfecta). Aunque esto se debe a la falta de patrocinio para su producción. El diseño de personajes se apega mucho al estilo de Maruo y desentona drásticamente con el estilo que empezaba a consolidarse en los primeros años de la década de 1990. Los escenarios son raros, extraños e incluso incómodos, al igual que los personajes, algunos llegando a ser verdaderamente repugnantes. El único inconveniente es que muchas de las escenas son dibujos estáticos e incorporan muy pocos elementos animados, lo cual degrada la calidad y hace que todo parezca una simple transición de imágenes con sonido.

La historia gira en torno a Midori, una niña que vende flores a fin de conseguir dinero para poder ayudar a su madre, quien sufre una enfermedad desconocida. Desafortunada y repentinamente su madre muere y Midori queda sola. Para su desgracia, es engañada por un hipnotista para unirse a un circo de fenómenos, en donde será humillada, violada y degradada por parte de los perversos y desagradables sujetos que integran aquel perturbante circo. Para su fortuna, un enano que hace magia al estilo occidental llega al circo y se queda prendado de ella, protegiéndola y mimándola a partir de ese momento. Sin embargo, no todo es lo que parece y Midori termina aferrándose a un amor enfermizo que se mantiene debido a que es la única forma de salvación que ella encontró para poder sobrevivir a aquel violento mundo.

Lo que la obra nos refleja es que incluso dentro del más hostil de los ambientes, llenos de perversiones, amoralidad, crueldad y deformidad, es posible que algunas cosas se mantengan puras, como nuestra protagonista, quien inclusive en esas tortuosas condiciones pudo conocer el amor, pero también el miedo a lo que podría sufrir por el simple hecho de estar viva.

La crudeza de las escenas es simplemente impactante, pues no se trata de un gore estilizado y tierno (hasta donde cabe) como en Elfen Lied, ni de un gore visceral y rudo como en Gantz. Todo lo contrario, estamos frente a una obra que busca generarnos incomodidad, tristeza y desesperación, pero no a partir de la violencia misma, sino a partir de la crudeza con la que expone lo más bajo del ser humano. La obra incluso hace uso de un lenguaje poético intrincado y difícil de descifrar (nonsense) pero cuyo propósito es ser artístico, aunque en realidad termina siendo extraño.

Lo más interesante de la obra es cuestionarnos por qué asistir a un circo tan desagradable. La respuesta nos la da el mensaje central del filme: existe una vida tan cruel y horrible que nosotros, desde nuestros cómodos hogares, nunca querríamos experimentar, pero que por alguna razón nos produce un extraño y morboso placer observarlo desde la seguridad de nuestros asientos.

En conclusión, Midori es una obra para reflexionar y no dejarse impactar por el morbo, la violencia ni la sangre, estos son únicamente los vehículos mediante los cuales Maruo envía su mensaje. Aunque debemos tomar este filme con pinzas, pues es grotesco hasta el punto de incomodar al más aventurado auditorio, pero a pesar de ello no deja de ser una interesante propuesta audiovisual que engloba lo más podrido y perverso del ser humano.

La Conferencia de los Animales

Título Original: Die Konferenz der Tier.
Género(s): Fantasía, Comedía.
Director: Curt Linda.
Estudio: Linda Film.
Emisión: 1969.
Duración: 95 minutos.
Extras:

No acostumbro recomendar nada que no haya visto, pero la realidad es que sí vi está película, sólo que me resultó imposible encontrarla en español y mi alemán no es tan bueno, de cualquier forma, si conoces de que va la historia te será fácil entender toda la obra únicamente por lo que pasa en las escenas sin la necesidad de diálogos.

La Conferencia de los Animales está basada en el cuento de Erich Kärsten que lleva el mismo nombre y fue publicado en 1949 como una súplica para dar fin a los conflictos bélicos, trauma heredado de la Segunda Guerra Mundial. Además de ser un parteaguas dentro de su propio género al meter temáticas políticas en un aparente cuento infantil, resulta ser la primera obra de animación alemana a color.

En cuanto al aspecto técnico no hay mucho que decir. Si comparamos la animación con la de ahora (cosa que me resulta innecesaria) es obvio que se verá simple y de baja calidad, pero para su tiempo creo que debió resultar algo novedoso, simplemente por la incursión del color. Los escenarios son algo cutres, hay que admitirlo, y repetitivos hasta el hartazgo, sobre todo en las escenas donde los animales corren sin parar. El diseño de los animales es gracioso y me recuerda a esas figuritas de plástico barato. Lo que si destaca y mucho es la música, con sus bellas y pegajosas melodías que sólo pueden describirse con la palabra “carnavalesca” y lo incitan a uno a menear los hombros.

Y de qué va la obra. Pues bien, al principio vemos un circo incendiarse, los adultos corren para salvarse dejando a los animales a su suerte, que para su fortuna son liberados por los niños y salvados de las llamas. Los animales regresan a sus respectivos hábitats, agradecidos con los chiquillos. Tiempo después se desata una guerra y los animales se enteran de aquel conflicto. Enojados por la incompetencia de los humanos para mantener la paz deciden actuar por su cuenta, convocan entonces a todas las criaturas (niños incluidos) a la gran conferencia de los animales.

Toda la fauna del planeta se reúne con la finalidad de hacer entrar en razón a los humanos y boicotear sus planes de guerra. Sin embargo, los militares se enteran y arremeten contra ellos usando la mejor maquinaria del ejército, la Soldatenmaschiene (máquina de soldados), que no es más que una ingeniosa metáfora visual que ilustra el proceso de lavado de mente y manipulación que el ejército ejerce sobre su milicia. Al final los animales triunfan y todo tiene un desenlace feliz.

Al filmarse después de la guerra y con Alemania aún dividida (el filme corresponde a la Alemania Occidental) podemos ver en ella un reflejo de la necesidad de paz y seguridad por parte de la gente. Linda y Kärsten usan el cuento como un medio para exigir paz, a diferencia de la cinematografía japonesa que refleja los horrores de la guerra o el comic americano que clama por un justiciero anónimo que los proteja. El cuento no sólo tiene un claro mensaje político, sino que nos muestra que toda la naturaleza sufre por las malas decisiones de los humanos, así que también lleva un mensaje ecológico.

Ya para terminar, debemos decir que la obra es bastante larga y puede llegar a ser tediosa debido a que hay muchas escenas de más, quizás la mitad de la obra son escenas que pudieron resumirse u omitirse pues realmente no aportan nada, sólo muestran a los animales caminando. De cualquier forma es una buena recomendación y una obra clásica, yo me atrevería a decir que hasta histórica, de la animación alemana.

En 2010 se estrenó una nueva versión de esta cinta, con una animación moderna y un diseño similar a la película Madagascar. No obstante, yo recomiendo de preferencia ver el filme original o en su caso leer la novela, que se encuentra traducida al español y puede ser más fácil de conseguir que una versión subtitulada de la vieja producción alemana.

Egao

Egao 1

Título Original: 笑顔 (Egao).
Género(s): Audiovisual, Shôjo, Drama, Kemono.
Director: Makoto Shinkai.
Estudio: M. Shinkai/CW.
Duración: 2:14 minutos.
Emisión: 2003.
Extras:

Egao es un pequeño clip musical creado por Makoto Shinkai mientras realizaba la producción de Kumo no Mokô Yakusoku no Basho. El video fue creado para el programa Mina no Uta (canciones para todos) de la cadena NHK y la canción fue interpretada por Hiromi Iwasaki. Existen cuatro versiones del video, la primera es la versión para la televisión y las otras tres fueron lanzadas únicamente en DVD. La segunda versión tiene un estilo de borrador, parecido a un storyboard, la tercera se centra únicamente en los detalles de los escenarios, y la cuarta nos presenta el video original visto desde diferentes ángulos.

Este video es sin duda uno de los trabajos más impactante de Makoto, pues a pesar de ser tan corto, hace muchísimas referencias a sus trabajos previos, incluso algunas —como las hojas de cerezo— serían evidentes en su posterior largometraje, 5 Centímetros por Segundo. El video se basa principalmente en dos de las obras de Shinkai, Kanojo to kanojo no neko y Hoshi no Koe.

Egao puede considerarse una historia alternativa o precuela de Kanojo, pues la historia, la trama y el departamento (escenario) son prácticamente los mismos. La principal diferencia entre las dos es el estilo de dibujo, ya que la simpleza de Egao le da una apariencia de ternura y sencillez, mientras que el formato a blanco y negro de Kanojo le otorga un aspecto de seriedad.

Sin duda, es un pequeño clip que aglutina toda la maestría de Shinkai en sólo unos minutos, razón por la cual vale la pena verlo. Además, la canción es totalmente congruente con las escenas y realiza la función de narrador dada la falta de diálogos.

Cannabis Works

Título: Cannabis Works.
Autor: Tatsuyuki Tanaka.
Editorial: Asuka Sinshia.
País: Japón.
Año: 2003.
Otros: Artwork, ISBN4-87031-567-X.

Sé que esto no es animación, pero es que se trata de un trabajo tan bueno que merecía ser mencionado en este blog. Además, estamos frente a un artista en toda la extensión de la palabra, pues no sólo ha publicado libros con ilustraciones, sino que ha dirigido y participado en diferentes obras de animación producidas por Studio 4°C, uno de los pocos estudios del cual me declaro abiertamente fan.

Cannabis Works es un trabajo muy extraño —y en el nombre lleva la penitencia— pues nos permite apreciar la retorcida mente de Tanaka, quien ilustra delirantes escenarios totalmente distópicos y con una estética pura del Cyberpunk más industrioso y crudo que alguien pudiese imaginar, cosa que fascinará a los amantes de este subgénero.

El Cyberpunk, aunque muchos lo prediquen, no requiere de un avanzado desarrollo tecnológico ni de hackers ni de robots, basta con maquillar cualquier escenario para darle una apariencia industrial, pseudo-tecnológica, violenta, pobre y con gran densidad demográfica (ese hacinamiento incómodo que tanto nos gusta o quizás disgusta). Todo esto lo hace Tanaka a la perfección y no sólo en este libro, pues basta con ver algunas de sus obras  —como “Toujin Kit” de la antología Beyond Genious Party animada por 4°C, de la cual se incluyen varias ilustraciones en el libro— para darnos cuenta del gran ingenio que tiene el tipo.

Una gran recomendación para quien guste del anime, el Cyberpunk, las artes visuales, qué sé yo. Denle una oportunidad y mantengan la menta abierta pues verán algunas imágenes poco confortables para algunos, aunque si son unos maniáticos del Cyberpunk pues les va a encantar. Y más que leer —o ver porque no tiene letras, a menos que sepas japonés y en dado caso lo que interesa son las ilustraciones— lo importante es darle una oportunidad al artista, conózcanlo, vean su obra, difúndanla y disfruten de la extraña obra de este demencial sujeto.

Ruin

Título Original: Ruin.
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Wes Ball.
Estudio: OddBall Animation.
Emisión: 2012.
Duración: 8:30 minutos.
Extras:

Hace varios meses tuve la oportunidad de ver un excelente video musical llamado Eye of the Storm (de temática Steampunk y Fantasía), que no recomendé en el blog debido a que no es propiamente una animación. Ahora me encuentro con este corto y me doy cuenta de que los desarrolladores son los mismos artistas que produjeron aquel trabajo. Ruin es un cortometraje lleno de acción, escenarios delirantes y una calidad de animación más que sobresaliente que se desarrolla en un apetecible mundo postapocalíptico que sin duda captará la atención de los amantes de la ciencia ficción.

El corto se desarrolla en un mundo totalmente desolado, con ciudades en ruinas que han sido abandonadas y donde la vegetación ha recuperado los espacios que alguna vez le pertenecieron. En él vemos a un joven motociclista buscar algo entre las selváticas calles de asfalto hasta que una extraña nave lo empieza a perseguir. A partir de ese momento la historia se trasforma en una delirante persecución llena de acción, explosiones y mucha velocidad.

El hecho de que la obra no contenga diálogos permite que cada espectador cree su propio trasfondo para intentar explicarse lo que está viendo. Las acciones de nuestro personaje y la extraña nave que lo persigue son igualmente ambiguas y plantearan un enigma que forzará al espectador a intentar llenar los huecos de la obra a partir de su propio conocimiento y las similitudes con otras obras de ficción. Para mí, en lo personal, existe una similitud muy clara de esta obra con Doce Monos (Terry Gilliam, 1995), Soy Leyenda (Francis Lawrence, 2007), Shangri-La y Origins.

En cuanto al aspecto técnico no hay mucho que comentar, todo es impresionante. El apartado sonoro está perfectamente diseñado para lograr la ambientación que la trepidante acción del corto requiere, los escenarios están fabulosamente diseñados a partir del concepto postapocalíptico en donde la vegetación abunda, y la animación es tan espectacular y realista como cualquier película de acción que hayan visto, ya sea real o animada. Oddball Animation me ha sorprendido ya con dos de sus trabajos y me parece que es un estudio al que debemos seguirle la pista, sobre todo con su próxima animación, In Serch of Humans.

The Parachute Ending

Título Original: The Parachute Ending.
Género(s): Ciencia Ficción Psicodélica.
Director: Steve Scott.
Estudio: Not to Scale.
Emisión: 2009.
Duración: 3:20 minutos.
Extras:

The Parachute Ending es uno de esos trabajos que uno ve casi por casualidad, de tintes experimentales y sin una historia clara, carente de todo diálogo y completamente libre a la interpretación de cada espectador. Sin embargo, resulta ser un excelente ejemplo de Ciencia Ficción Psicodélica, pues logra evocar una sinestesia gracias a sus multiformes escenarios llenos de color y acompañados de música electrónica.

El corto es en realidad el clip musical de la canción homónima del grupo francés Birdy Nam Nam, quienes —al igual que sus compatriotas de Daft Punk con el filme Interstella5555 de Leiji Matsumoto— optaron por la animación para crear el video de su sencillo. El estilo de música es similar al ya citado dueto francés y se acopla de manera adecuada a las delirantes escenas del corto, y aunque en lo personal no me gusta este tipo de música, resulta ser un elemento importante en la creación de psicodelias. Centrándonos en el elemento visual, resulta muy atractivo tratar de imaginar cuál es la historia tras las peculiares imágenes que estamos observando, las cuales retoman la esencia del clásico europeo de 1973 La Planète Sauvage de René Laloux.

My Little Pony: Friendship is Magic

Título Original: My Little Pony: Friendship is Magic
Género(s): Aventura, Comedia, Ciencia Ficción, Fantasía.
Directores: Jayson Thiessen, James Wootton.
Adaptada por: Lauren Faust
Estudio: DHX Media, Vancouver Hasbro Studios.
Emisión: Primera Temporada: Octubre 10, 201o – Mayo 6, 2011.
Segunda Temporada: Septiembre 17, 2011 – Abril 21, 2012
Tercera Temporada: Noviembre 10, 2012 – Febrero 16, 2013
Cuarta Temporada: Noviembre 23, 2013 – Mayo 10, 2014.
Duración: 26 episodios de 22 minutos en la primera, segunda y cuarta temporada, 13 episodios en la tercera (91 episodios en total)
Extras: Página Oficial (en inglés)

My Little Pony Friendship is Magic es una serie animada en Flash basada en la añeja y de alguna forma popular franquicia “My Little Pony” propiedad de Hasbro. Debutando el 10 de Octubre de 2010 en el canal de la compañía “The Hub”, a causa de su gran popularidad, la serie cuenta con cuatro temporadas concluidas.

En esencia se trata de un reboot, que siguiendo el ejemplo de la serie de películas dirigidas por Michael Bay Transformers, buscaba en un principio proporcionar gran impuso a la olvidada línea de juguetes, añadiendo un aire notoriamente más moderno. Estaba dirigida a los niños pequeños, pero conforme transcurrió el tiempo, logró desarrollar uno de los fenómenos de internet más populares en los últimos años, generando incluso una subcultura en la red.

El nuevo estilo utilizado se debe en gran medida a Luren Faust, reconocida por su labor previa en Las Chicas Superpoderosas y Mansión Foster para Amigos Imaginarios. En un principio fue seleccionada por Hasbro como director creativo y productor ejecutivo. Faust buscaba desafiar la naturaleza misma del My Little Pony antiguo (fresa y de niñas), creando personajes con personalidades diversas y situaciones más profundas. Se enfocó en temas de aventuras, centrando su atención en historias sobre cómo resolver problemas entre amigos. Hacia el final de la primera temporada, Faust dejó el cargo de productor ejecutivo pero se mantuvo como consultora durante la mayor parte de la segunda temporada. Jayson Thiessen, el director supervisor del show, asumió después el puesto de director creativo.

La serie es protagonizada por una pony unicornio llamada Twilight Sparkle, estudiante protegida de la Princesa Celestia, gobernante de la tierra mágica de Equestria. Viendo a la joven pony sepultada entre sus amados libros, la princesa decide darle una tarea muy especial: hacer amigos. De inmediato la envía junto a su fiel asistente, un joven dragón llamado Spike, a Ponyville. Ahí conoce a otras cinco ponies: Applejack, Rainbow Dash, Rarity, Fluttershy y Pinkie Pie, que terminan por convertirse en sus mejores amigas. Juntas viven varias aventuras, resuelven problemas y aprenden sobre la magia de la amistad.

La mayoría de episodios siguen un formato muy similar. Al final de cada uno, Twilight envía un reporte a su mentora sobre diversos hallazgos, resumiendo el capítulo en una nueva moraleja que busca inculcar valores fundamentales en los niños a quienes va dirigido el show. En temporadas posteriores, esta mecánica ha sabido mantenerse con ligeros cambios. Los episodios tienen pocas conexiones entre ellos, salvo unos elegidos que siguen una línea argumental sólida y coherente; en adición, la serie respeta acontecimientos ya ocurridos en otros capítulos no relacionados o personajes que aparecieron muchos episodios antes.

Muchos de nosotros ya hemos sido impactados por la popularidad de la serie gracias a los diferentes memes, referencias o parodias que pululan por toda la web. Conociendo los tenebrosos antecedentes de la franquicia, varias personas jamás optarían por mirar un episodio de este trabajo; sin embargo, si algún día deciden hacerlo al igual que yo, se llevarán una agradable sorpresa.

Estéticamente, la animación y el diseño de personajes son visualmente impactantes e impresionantes; limpios, dinámicos y amigables a la vista. Las ambientaciones no son demasiado detalladas, pero en ocasiones contienen interesantes guiños u otros elementos ocultos. En este mundo no sólo existen ponies terrestres; en él coexisten pegasos, unicornios, dragones, hidras, minotauros, grifos, quimeras y demás criaturas míticas o campestres, todos ellos animados de la misma manera sobresaliente.

Los personajes principales están construidos de forma magnífica. A medida que corren los capítulos tienes la oportunidad de conocer diferentes facetas de los mismos, desde las más adorables a las más escalofriantes y perturbadoras. Cada uno tiene su propia historia y no están limitados a los estereotipos que en un principio parecen poseer. Twilight Sparkle no es el centro de este universo, al menos en un principio; las otras cinco ponies también poseen una personalidad marcada, detallada y profunda que las hace bastante interesantes. Conforme avanzan los capítulos, podremos identificarnos con al menos uno de los varios personajes.

Los actores de voz originales son excelentes, realmente se han esmerado mucho por desarrollar a sus personajes y darles aún más profundidad, algunos de ellos dan voz a más de un personaje en el mismo episodio y aun así logran hacerlos únicos. Al ser un show educativo, en varias ocasiones se presentan números musicales, sin embargo, a diferencia de las aburridas canciones de antaño, se experimenta con varios ritmos pegajosos y géneros modernos.

La variedad en el guion y situaciones de los episodios es bastante amplia. Tampoco son historias muy complejas, puesto que Hasbro ha pedido mantener el público objetivo de los planes iniciales. Existen los clásicos capítulos que conmemoran días festivos reales, pero no lo hacen de forma idéntica a otros shows; en su lugar las festividades como Navidad y Halloween son traducidas a sus equivalentes en Equestria, acordes al contexto de sus habitantes y la propia historia de este mundo.

Utiliza un humor sano bastante agradable que nos recuerda a las viejas series de los noventas, cuando las caricaturas aún poseían ese factor random, y no buscaban ser más realistas ni abusaban de las bromas con doble sentido o un humor ácido insoportable. Desde la segunda temporada, los creadores se han percatado de que la serie ha alcanzado a audiencias más maduras, añadiendo a los nuevos episodios varias referencias/homenajes a películas clásicas, otras series de televisión e incluso fenómenos de internet.

La serie no se ha salvado de críticas negativas. Algunos consideran que es simplemente otra herramienta capitalista de Hasbro, orientada a vender productos a los niños, y que ha hecho poco por cambiar la naturaleza sexista de las viejas series para niñas. Al utilizar Flash, en ocasiones los animadores han optado por el camino fácil, clonando sin cesar un par de modelos para crear multitudes o reciclando diseños genéricos para rellenar los vacíos en la pantalla. Y aunque intentan de verdad no serlo, los desenlaces de varios capítulos pueden ser extremadamente predecibles.

Con todo esto, My Little Pony: Friendship is Magic es una serie excelente, bien trabajada, detallada, profunda, divertida, única y atractiva. El resultado final no es una producción cursi, con horas del té y galletitas, sino algo novedoso y a la vez tan nostálgico.

Para disfrutarla en su totalidad, se debe tener una mente abierta y darle la oportunidad que realmente merece. Evitar el prejuicio de “estar viendo otro programa educativo para bebés” y tratarla como un show realmente bueno, con un gran sentido del humor, personajes consistentes que de verdad interactúan entre sí, un guion ingenioso y una premisa general que funciona a todos los niveles. Para muchos, se trata de la mejor serie de dibujos animados en los últimos diez años.

En una época donde la ironía postmodernista y el cinismo dominan a la cultura popular, My Little Pony: FiM nos permite gozar de las cosas más simples de la vida. Entretenido y educativo sin duda, muestra una moral de la que todo el mundo, y no solo las niñas pequeñas, deberían aprender.

Tekkonkinkreet

Título Original: 鉄コン筋クリート (Tekkin konkurito).
Género(s): Seinen, [sui generis].
Director: Michael Arias.
Estudio: Studio 4°C.
Emisión: 2006.
Duración: 111 minutos.
Extras:

Basado en el manga Black & White de Yaiyô Matsumoto y dirigida por el americano más famoso dentro de la industria del anime japonés, Michael Arias, Tekkonkinkreet es un deleite visual impresionante que acompaña una peculiar historia de amor y compañerismo, en una ciudad que lucha por sobrevivir al vertiginoso cambio de nuestro mundo moderno.

El apartado sonoro es glorioso, pues no sólo la música de fondo es buena, sino que cada sonido ambiental está colocado de manera perfecta para lograr situarnos dentro del peculiar entorno urbano en que se desarrolla la historia. Y si bien la música se ve opacada por la complejidad de los escenarios, ésta no desmerece en ningún momento. La animación, por su parte, es algo totalmente delirante y logra concretar ese particular diseño que 4°C imprime en todos sus personajes (rasgos simples, dibujos burdos y personalidad emotiva).

Los escenarios son sin duda el aspecto más sobresaliente del filme, pues su grado de detalle es tan abrumador que por momentos genera algo de contaminación visual (tenemos tantos elementos en pantalla que resulta difícil enfocar nuestra atención correctamente), sin embargo, no deja de ser un goce visual extraordinario lleno de color y movimiento. Además, las tomas ayudan a potenciar la dinámica de los escenarios, haciendo uso de panorámicas, ángulos inclinados, tomas aéreas y travelling circulares.

La historia gira en torno a dos niños huérfanos, Kuro (Negro) y Shiro (Blanco), quienes habitan en el Distrito Tesoro y se hacen llamar Nekos (Gatos). Ambos viven en la calle y se rigen por la ley de la selva, robando y peleando como pandilleros para poder subsistir. Su vida parece tranquila y sin sobresaltos entre hurtos y azoteas, hasta que un día una banda de yakuzas llega al distrito con el fin de imponer sus negocios y tratar de obtener la mayor cantidad de dinero al construir un gigantesco parque de diversiones en el centro de la ciudad. Kuro intentará impedirlo, aunque para ello deba pelear con los mafiosos y separarse de Shiro.

La relación entre los niños pareciera como de hermanos, aunque en realidad no lo son; ambos crearon una simbiosis perfecta para logra sobrevivir en un medio tan hostil para unos chiquillo como lo son las calles. Su vida trascurría saltando de casa en casa, conviviendo con las bandas locales de delincuentes y resultando indiferentes para la mayoría de la población (como ocurre con los indigentes de cualquier ciudad). Shiro representa la inocencia de un ser que se ha mantenido puro en un mundo frio y antipático, mientras que Kuro representa la corrupción y violencia a la que en ocasiones debemos recurrir para resistir en dicho ambiente.

Lo que Tekkonkinkreet trata de mostrarnos es que en todas las ciudades siempre existirán dos polos inseparables —al igual que nuestros protagonistas— pero que mientras mantengamos un balance entre ambos podremos ser felices en cualquier lugar, pues ¿qué tan inocentes podemos mantenernos ante la corrupción de una gran ciudad?

La historia resulta tan simple que pareciera que no tiene realmente un trasfondo profundo, sin embargo, mientras avanza la película y nos adentramos en la mentalidad de los personajes, nos damos cuenta de que la historia no sólo gira en torno a nuestros protagonistas, sino en torno a la ciudad entera, que intenta aferrarse a aquellos pequeños espacios que aún le otorgan la esencia de barrio para no perder el esplendor que tuvo en antaño a causa del alto grado de urbanización propiciado por los yakusas.

Uno de estos yakuzas, el viejo y tradicional Suzuki, nos guía hasta los sitios más bajos del Distrito Tesoro, lugares que en algún momento fueron la cúspide de la ciudad, pero que ahora se encuentran abandonados por el desinterés y la mala fama. El club nudista que frecuenta Suzuki, a pesar de ser un negocio de mala nota, tiene una historia y una importancia social en su vecindario. Y no olvidemos que hay gente que vive de eso, que aprendió y se divirtió en esos lugares, quitarlos significaría acabar con un estilo de vida, vicioso y despreciable tal vez, pero parte indisoluble de la metrópoli.

Toda ciudad termina por corromperse bajo sus propios vicios, los propios yakuzas empiezan a perder su viejo estilo de vida pues la ciudad cambia tan rápido que muchos, como el viejo Suzuki, no logran adaptarse, lo mismo pasa con los demás personajes. Todos, en mayor o menor medida, son una metáfora visual-corpórea de cada elemento citadino, ya sea problema o virtud. Los grandes saltos que pueden darlos los niños, en mi opinión, son una metáfora de la libertad, pues tienen la capacidad de hacer suya a la ciudad por completo, mientras que la frigidez del detective Fujimura alude a la pérdida de asombro, al creer que por vivir en una ciudad lo hemos visto todo. Finalmente, ¿de quién es realmente la ciudad, del habitante que la recorre mecánicamente, del que la evita quedándose en su casa o de quien la camina sin rumbo fijo sólo por el placer de recorrerla?

Antes de concluir quiero hablar sobre el final y el género. El género es algo que me resultó imposible de determinar, realmente Tekkonkinkreet es Sui Géneris. Tiene elementos de ficción, policiacos y gansteriles, y una violencia realmente cruda y directa, sin olvidar el onírico y delirante final que converge en una abstracción mental de Kuro y llega a confundirnos tanto que ya no es posible distinguir que es real dentro de lo que vemos. No digo que el final sea malo, pero tampoco es contundente y deja al espectador pensando sobre cuál fue el verdadero significado de toda la obra.

Finalmente, el filme te hace reflexionar sobre la clase de personas que habitan una ciudad, desde la fría e indiferente gente normal, hasta la humilde y considerada gente de las calles. En otras palabras, Tekkonkinkreet rompe los estereotipos para demostrarnos que dentro de una gran urbe y a pesar de estar rodeados de tanta gente, por lo general vivimos aislados y ajenos al entono que nos rodea. Vemos a nuestra ciudad cambiar, mejorar o llenarse de problemas, pero nos limitamos a quejarnos en lugar se realmente hacer algo por ella.

Quienes vivimos en grandes ciudades, como la Ciudad de México, y más aún en su área conurbada (donde los problemas son mayores), nos identificaremos de manera muy particular con esta película, pues podremos ver más allá del mensaje de dualismo sobre maldad y bondad que dan los chicos y nos adentraremos en la pérdida de los espacios que en algún momento fueron el corazón de nuestra ciudad. Lo que debemos hacer es aprender a reconocer nuestros propios tesoros dentro de ella.