Porco Rosso

Título Original: 紅の豚 (Kurenai no Buta).
Género(s): Fantasía, Romance, Drama, Comedia.
Director: Hayao Miyazaki.
Estudio: Studio Ghibli.
Emisión: 1992.
Duración: 94 minutos.
Extras:

Contraponiéndose a lo que Ghibli nos tiene acostumbrados, Porco Rosso es de las pocas producciones del estudio en donde el protagonista es varón, lo cual genera una dinámica algo diferente de sus anteriores filmes. A pesar de ello, es una película magnífica, con bellos escenarios, una musicalización estupenda y personajes entrañables que nos demostrarán que la bondad y honor de un hombre nunca está en su apariencia física.

La animación es muy buena, con la tradicional técnica que Ghibli siempre ha usado y una fluidez en los movimientos que se agradece al momento de ver las batallas aéreas. El diseño de escenarios resulta espectacular y logra situarnos perfectamente en el Mediterráneo. El aspecto musical es sin duda grandioso pues sus tonadas evocan un ambiente Italiano muy campirano. Finalmente, los personajes están perfectamente construidos y muestran la fuerza, determinación y bondad que Ghibli siempre pone en cada uno de ellos. Y a pesar de que existen villanos, ninguno es realmente malo o cruel, por el contrario, la historia es muy ligera y está aderezada con atinados tintes de comedia que nos permite disfrutar de una historia alegre con un mensaje sobre la paz y el honor.

La historia gira en torno a Marco Pagot, un antiguo piloto de la Fuerza Aérea que peleó en la Primera Guerra Mundial y que por una extraña y desconocida maldición su cabeza tiene forma de puerco. Marco, o Porco, como lo llaman los lugareños, se dedica a atrapar piratas aéreos que pilotan hidroaviones y roban a los barco, por esa razón es odiado por los maleantes, quienes lo persiguen sin descanso. Además de los burlescos piratas, Marco es constantemente espiado por el gobierno fascista. Y por si esto fuera poco tiene que enfrentarse en un duelo aéreo con Donald Curtis, un americano considerado como uno de los mejores pilotos de hidroavión. Sin embargo, no todo es pesar en la vida de Porco, pues en lo profundo de su corazón ama intensamente a Gina, la famosa cantante del Hotel Adriano quien corresponde su amor. También está Fio, una joven mecánico aguerrida e inteligente a quien Porco da la oportunidad de reparar su hidroavión y con quien hará equipo para vencer a Curtis.

El manejo de la indumentaria y maquinaria están muy bien logrados, desde la comunicación con telégrafo, banderas y lámparas, hasta la ropa y el diseño de las naves. La mezcla de tecnología que hace Miyazaki genera un resultado inclasificable, pues muestra aparatos novedosos, diseños viejos y motores de vapor con un toque fantástico. Esas formidables maquinarias son algo común en Hayao y las hemos visto tanto Nausicaä del Valle del Viento como en El Castillo Vagabundo. La arquitectura es otra de las joyas que esta obra nos regala, tanto en las industriosas calles de Milán como en los pasibles y bellos jardines del Hotel Adriano

A pesar de que la historia se desarrolla en Europa, Miyazaki no logra desligarse por completo de la dinámica de la sociedad japonesa. Y eso pasa con muchos de sus filmes, el contexto europeo aunado a una idiosincrasia nipona genera una sociedad que al mismo tiempo que nos resulta familiar nos parece exótica. Además de la estructura social, el entorno bélico sigue siendo una constante en las producciones de Ghibli. Recordemos que la historia se desarrolla en un periodo entreguerras y poco después de la Gran Depresión de 1929, por lo mismo hay mucha parafernalia bélica y pobreza en los habitantes, como el mismo Marco hace notar a Fio durante su viaje. A mi parecer, lo que Miyazaki intenta hacer al desarrollar historias en periodos pacíficos pero con una estabilidad social muy delicada que podría explotar fácilmente en guerra, es aumentar la emotividad de los sucesos que trata de contarnos; vimos lo mismo en Totoro.

La película realiza varios guiños a personajes de la primera guerra mundial, como el Barón Rojo, y a otros filmes de mediados de siglo XX, como Casablanca (Michael Curtiz, 1942). Igualmente, vemos en los personajes diversas características que simbolizan elementos del cine hollywoodense, la relación entre Porco y Gina, y la propia personalidad de éste, me recuerdan mucho a los anti-héroes del Film Noir, mientras que Fio mantiene la esencia de la animación japonesa. La obra es bella, tierna, emotiva, emocionante y llena de acción, tiene personajes carismáticos y muy agradables que fácilmente haremos nuestros, escenarios deslumbrantes y una banda sonora más que recomendable. Por todo eso, y por el mensaje sobre honor, paz y amor que intenta dejarnos, Porco Rosso merece ser considerara una obra maestra.

El Castillo Ambulante

Título Original: ハウルの動く城  (Hauru no Ugoku Shiro).
Género(s): Fantasía, Ciencia Ficción/Steampunk, Romance.
Director: Hayao Miyazaki
Estudio: Studios Ghibli.
Emisión: 2004.
Duración: 119 minutos.
Extras:

El Castillo Ambulante es una película basada en la novela homónima de Diana Waynne Jones y dirigida por el director más representativo de Ghibli, Hayao Miyazaki. Es, como todas las producciones de este estudio, una total obra de arte que deleitará los sentidos, tanto por su hermosa historia como por su espectacular calidad de animación y preciosos escenarios.

La atención que Ghibli puso a los detalles es evidente cuando observamos las hermosas praderas, las nubladas montañas, las descuidadas casas y los ostentosos palacios. La animación es de tal calidad que dice tanto o más que la propia historia, incluso resulta emotivo observar las habitaciones repletas de artilugios perfectamente detallados. Un aspecto extraordinario es que nunca se genera la mínima contaminación visual a pesar de que la cantidad de elementos que aparecen en pantalla es inmensa.

La música es excelente y armoniza perfectamente con todas las escenas, sean estas emotivas, dramáticas o cómicas. Además, sus tonadas de vals y sus marchas se acoplan al contexto histórico en que se desarrolla la obra, mejorando aún más la ambientación.

Los personajes son adorables y están diseñados de forma impresionante, pues cada uno de ellos juega un papel indispensable. Sería difícil lograr tal emotividad si por lo menos uno de ellos estuviera ausente. A su manera cada uno aporta algo que engancha al espectador. Como es costumbre en Ghibli, son los personajes femeninos quienes tienen los papeles principales.

La historia gira en torno a Sophie, una joven que trabaja en una tiene de sombreros y que nunca se ha considerado bonita. Un día se ve envuelta en apuros a causa del mago Howl, razón por la cual es maldecida por la bruja Calamidad, quien le da el aspecto de una anciana de noventa años. Al verse en tan situación Sophie decide escapar y vagar por las montañas, hasta que encuentra el castillo de Howl al que entra a trabajar como ama de llaves.

En el castillo conoce a Calcifer, un demonio de fuego que trabaja para Howl, y a Marukus, el joven aprendiz de mago. Juntos desentrañarán los secretos del hechicero y buscaran una solución para Sophie mientras intentan escapar de las brujas y los horrores de la guerra. Todo esto ambientado en una Inglaterra fantástica del siglo XIX, llena de extrañas maquinas voladoras y gigantescos buques acorazados.

El desarrollo general es espléndido, pues todos los personajes maduran y se desenvuelven de manera tal que nos permiten conocer sus intenciones y motivaciones, sin olvidar lo atractivo que resulta ver cómo resuelven sus problemas. No obstante, nunca conocemos totalmente el pasado de ninguno de ello, pero eso termina por ser irrelevante.

Es difícil encasillar a cualquier personaje como bueno o malo, cada uno hace simplemente lo que su corazón de dicta y en su conjunto nos muestran un hermoso mensaje sobre la vejes, que intenta enseñarnos que la edad no significa la pérdida de una razón para vivir, sino la ganancia de habilidades que muy difícilmente podremos desarrollar en la juventud. Sophie nos demuestra que la edad está en el corazón y mientras conservemos ese espíritu de lucha podremos seguir adelante.