Al Diablo con el Diablo

Al Díablo con el Diablo 1

Título Original: Bedazzled.
Género(s): Comedia.
Director: Harold Ramis.
Emisión: 2000.
Duración: 93 minutos.
Extras:

Nunca he sido muy fan de Brendan Fraser, las comedia de principios de siglo que más me han gustado son aquellas protagonizadas por Adam Sandler o Rob Schneider (cuya amistan garantiza que uno haga cameros en las películas del otro). No obstante, entre las películas de comedia gringa que debo tomar en cuenta está Al Diablo con el Diablo, sobre todo por la peculiar forma en que la conocí.

Resulta que la primera vez que vi esta película sería allá por 2004 o 2005 cuando una maestra de Harmon Hall (allí estudié inglés por 4 años) nos puso esa película en inglés para aprender a estructurar oraciones con la palabra Wish (“I wish a have”). Lo curioso es que no la vimos completa, creo que sólo llegamos hasta la parte del basquetbolista, pero toda la primera parte está hablada en español, así que no hubo mayores problemas para entérenla y disfrutarla. Años más tarde la vi completa por televisión.

Al Díablo con el Diablo 4

La historia es muy simple, Elliot Richard es el típico perdedor enamoro de una chica que nunca le haría caso, así que decide vender su alma al diablo quien le concede siete deseos. Elliot usa los deseos para que el diablo lo convierta en la persona que él cree que podría enamorar a Alison, la chica de sus sueños. Desde un hombre rico y poderoso, un deportista en la cima de su carrera, un hombre sensible y tierno, un intelectual de clase alta y el mismísimo presidente de los Estados Unidos.

Lamentablemente para nuestro protagonista los deseos nunca salen como él lo espera pues la trampa del diablo es que si no especifica bien lo que quiere lo obtendrá pero bajo circunstancia que impedirá su amor con Alison. En fin, que toda la película es una divertida comedia en donde vemos a Elliot sufrir por los inconvenientes que le acarrean cada uno de sus deseos.

Al Díablo con el Diablo 7

La parte más divertida o que al menos yo disfruté más fue la caracterización de Brendan en los distintos personajes, sobre todo el narcotraficante y el basquetbolista. Sin olvidar que mientras es colombiano todos los personajes hablan en un acento español tan marcado que resulta hilarante de ver y escuchar. Aunado a eso, las actuaciones son buenas, la banda sonora cumple muy bien y acentúa el toque cómico y si bien el personaje de Allison siempre en un poco insufrible, el resto está excelente en los múltiples papeles que interpretan, porque en cada universo son los mismos actores con papeles distintos acordes al deseo del protagonista.

Al final Elliot logra evitar que el diablo, o mejor dicho la diablesa (porque además de la comedia el atractivo de Elizabeth Hurley funciona como gancho para el público masculino), reclame su alma y obtiene un final feliz a pesar de no ser como él lo desea. Sin duda una excelente película para ver en esas tardes donde lo único que deseamos es ver algo de comedia ligera para entretenernos y pasarla bien. Sin duda un clásico de la comedia de los años 2000.

Al Díablo con el Diablo 6

Los Cazafantasmas

Título Original: Ghostbusters.
Género(s): Sobrenatural, Ciencia Ficción, Comedia.
Director: Ivan Reitman.
Emisión: 1984.
Duración: 107 minutos.
Extras: Los Cazafantasmas II, Los Cazafantasmas (2016).

Si pensamos en uno los más grandes clásicos del cine de ciencia ficción que los ochenta nos regalaron y que se convirtió rápidamente en uno de los íconos más reconocidos de la cultura pop, seguramente llegará a nuestra mente Los Cazafantasmas, unos de los blockbuster más exitosos de la historia, tanto que no sólo le garantizó una secuela, sino una divertida serie animada, Los Verdaderos Cazafantasmas.

La serie cuenta con una formidable banda sonora y una de las canciones más emblemáticas del séptimo arte, aquella grandiosa y rítmica interpretación del tema principal por parte de Ray Parker Jr. es aún hoy un tema que cualquier persona nacida antes de este siglo es capaz de reconocer. En lo que respecta a los efectos estos son igualmente maravillosos, la parte digitale ya se ven muy vieja y decadente para los estándares de la actualidad, pero los efectos prácticos con utilería, maquetas, prostéticos y demás parafernalia siguen luciendo muy bien, y como ustedes saben son el tipo de efectos que a mí más me gustan, muy por encima del CGI.

La historia inicia cuando tres científicos son despedidos de la universidad donde estaban becados porque la administración considera que sus investigaciones sobre los fenómenos paranormales no son rigurosas ni tienen verdadero carácter científico. Sin presupuesto, trabajo ni un lugar donde seguir sus experimentos, los profesores Peter Venkman (Bill Murray), Ray Stantz (Dan Aykrod) y Egon Spegler (Harold Ramis) se ven en la necesidad de hipotecar sus casas para poder solventar los gastos. Con el dinero de la hipoteca logran rentar un edificio, contratar a Janine Melnitz (Annie Potts) una muy despreocupada secretaria y abrir su propia empresa de cazafantasmas, encargada de solucionar cualquier fenómeno paranormal.

Para la fortuna de los tres, un aumento en la actividad ectoplásmica incrementa la aparición de fantasmas, por lo que sus servicios empiezan a ser ampliamente solicitados en toda la ciudad, tanto que se convierten en reconocidas figuras públicas y se ven en la necesidad de contratar a un nuevo integrante para ayudarles con el trabajo, es así como Winston Zeddemore se convierte en el cuatro cazafantasmas. La empresa parece ir bien hasta que un funcionario del gobierno acusa a los cazafantasmas de atentar contra la salud pública y libera a todos los fantasmas provocando un caos.

No obstante, los pequeños fantasmas no son el problema, sino la verdadera razón del incremento en la actividad paranormal. Tal parece que el edificio donde vive Dana Barret (Sigourney Weaver), primera clienta de los cazafantasmas, fue construido como un medio para invocar a una entidad maligna llama Goze, quien transforma a Dana y a su vecino Louis Tully (Rick Moranis) en bestias que abrirán el portal para su regreso. La entidad hace su aparición y deja que los cazafantamas elijan la forma del monstruo que provocará su fin, es así como aparece el hombre de malvavisco.

Es difícil decir algo nuevo sobre esta famosa película, a casi 35 años de su estreno es sin duda una de las obras cinematográficas más reseñadas y comentadas de la historia, sobre todo por el impacto que aún tiene en la cultura pop, desde la canción principal hasta elementos de utilería como los rayos de protones, las trampas o el famoso Cadillac ambulancia, sin olvida los crossover y todo el merchandising asociado. Estoy seguro que muchos jugamos de niños a atrapar fantasmas con una mochila en la espalda y algún tubo o manguera como arma.

El mostrar a los fantasmas desde un lado cómico es otro de los factores que la hacen icónica. Además del cinismo de algunos de sus personajes, sobre todo de Pete Venkman, quien a pesar de cazarfantasmas es bastante escéptico, o el hecho de que científicos de verdad realicen investigaciones sobre fenómenos paranormales, algo totalmente opuesto a lo que la ciencia real aceptaría. Y claro, la irreverencia religiosa que logra vislumbrarse en algunas escenas.

El desarrollo de la historia es otro elemento que favoreció su éxito, no porque sea algo original, sino por retomar la fórmula del blockbuster: ir directo al grano. Una vez que los tres protagonistas son corridos de la universidad pasan sólo unos minutos para que sean reconocidos por su trabajo en el ámbito paranormal, todo pasa muy rápido y va directo a la acción. A mí me hubiese gustado que se explicara más su tecnología, pues de repente en una escena ya tienen sus rayos de protones, sus trampas y su unidad contenedora y nunca supimos cómo las crearon. Aunque bueno, dejar eso sin respuesta supongo que es parte de la magia de la película.

El cast también es un factor fundamental en el éxito del filme, pues cuenta con la actuación de personalidades que gozaban de mucha fama en las décadas de 1980 y 1990. Bill Murray era muy reconocido en esos años, Sigourney Weaver ya había hecho Alien y a Rick Moranis quizás los ubiquen más por películas como Querida, encogí a los niños (1989) o Los Picapiedra (1994).

El hecho de que la película no profundice en muchos aspectos, vaya rápido a la acción, mantenga todo siempre en un tono de comedia y el renombre que los actores le dieron son sin duda los elementos que la hacen grandiosa. Es un clásico justamente por ser tan simple, pues lo que importa es divertirse. Una película obligada para todo cinéfilo.