Terror in Resonance

Título Original: 残響のテロル (Zankyou no Teroru).
Género(s): Meitantei, Thriller, Drama.
Director: Shinichiro Watanabe.
Estudio: MAPPA.
Emisión: Julio – Septiembre de 2014.
Duración: 11 Episodios.
Extras:

Dirigida por el reconocido Shinichiro Watanabe, quien ha trabajado en obras tan famosas como Cowboy Bebop, Samurai Champloo, The Animatrix, entre muchas otras, Terror in Resonance es una trepidante y compleja serie sobre terrorismo, detectives y proyectos gubernamentales secretos cuyo desarrollo y constante misterio te mantendrán pegado a la pantalla desde el primer episodio.

La calidad general es muy buena, la animación es fluida y con un buen grado de detalle, lo que se ve reflejado en las fluidas escenas de acción. El diseño de los personajes no está tan estereotipado y el desarrollo de sus personalidades y habilidades es interesante, aunque un par de ellos que quedan un poco flojos y no logran el impacto que podrían haber logrado. Finalmente, la música y los escenarios están más que bien y ambos logran una buena ambientación.

La historia gira en torno a dos misteriosos chicos llamados Nueve y Doce. En un inicio no se explica su historia ni motivaciones pero se puede inferir que fueron parte de algún experimento. Ambos son sumamente inteligentes y diestros en el manejo de vehículos, tecnología, informática y explosivos. Con sus habilidades superiores planean un atentado a la ciudad de Tokio y dejan pistas a la policía bajo el nombre de Esfinge.

Mientras preparan todo para su primer atentado, son casualmente descubiertos por Lisa Mishima, una compañera de la escuela a la cual asisten y que tiene problemas de depresión. Doce le dice a la chica que tiene dos opciones, volverse cómplice o morir en la explosión, Lisa decide salvar su vida y termina involucrada en los ataques terroristas. A la par de la historia personal de los chicos, vemos como el detective Shibazaki trata de descifrar las pistas que deja Esfinge para evitar más atentados, mientras descubre la razón detrás de las atroces acciones de los chicos. Por su parte, Cinco, una joven ex compañera de Nueve y Doce, ayuda al gobierno estadounidense a atrapar a los terroristas y encubrir los secretos que Shibazaki está por revelar.

La serie es intensa en todo momento y te engancha desde el primer capítulo, pues desde un inicio va generando un trasfondo cada vez más complejo y misterioso. Sin embargo, más allá de la trama general, el hecho de que apele a la inteligencia del espectador y le haga tratar de unir los cabos sueltos por su cuenta es un plus que cada vez vemos menos en las series genéricas que abunda hoy en día. Sin olvidar los bien planeados que están todos los movimientos de los terroristas, el esfuerzo que hacen los detectives por encontrarlos y las jugadas y contrajugadas entre Esfinge y Cinco.

En imposible no hacer una comparación con Death Note, sobre todo cuando Cinco entra a escena y se inicia un duelo de intelectos. Afortunadamente la serie logra alejarse lo suficiente para no copiarle. Una excelente recomendación para quien guste de las series de detectives con argumentos complejos y un trasfondo que el espectador debe ir uniendo capítulo a capítulo.

Bloody Bunny – The First Blood

Título Original: BLOODY BUNNY the first blood
Género(s): Acción, Sobrenatural, Peleas, Gore.
Director: Veerapatra Jinanavin y Chalermphol Wattanawongtrakool
Estudio: 2Spot Studio/RIFF Studio
Emisión: Junio 2016.
Duración: 11 minutos.
Extras: –

Una de las características más odiosas de la imprescindible plataforma YouTube es la tendencia que tiene a hacer «sugerencias» de vídeos para ver después. Basta con hacer click en alguno de ellos, muchas veces por accidente, para que tu página principal se llene con fastidiosas recomendaciones relacionadas (o no) con dicho vídeo. Toma un tiempo regresar todo a la normalidad, pero en ocasiones las sugerencias cumplen su propósito y nos permiten descubrir obras que de otra forma no llegaríamos a ver.

Bloody Bunny – The First Blood es una corta serie de animación creada por la compañía tailandesa 2Spot Communications, empresa dedicada al ámbito del entretenimiento. Aparentemente crean personajes que emplean en campañas publicitarias, aplicaciones móviles y mercancías varias, obteniendo ingresos a partir de las diversas licencias. Sus más de 200 personajes han demostrado ser muy populares por aquellas lejanas tierras, incentivando a crear esta animación con una protagonista muy particular.

En un oscuro mundo habitado por lo que parecen ser muñecos de peluche, Bloody Bunny busca venganza contra una misteriosa organización que realiza crueles experimentos; para ello debe asaltar la ciudad capital de Dizzyland y derrotar a las fuerzas de élite dirigidas por un poderoso rival. La serie cuenta con 15 episodios, sin embargo, cada capítulo apenas rebasa el minuto de duración, lo que nos permite terminar la totalidad de la obra en poco más de diez minutos.

Los personajes son muy llamativos a pesar de poseer un diseño muy simple y su transición a tres dimensiones está muy bien cuidada. La calidad en la animación es impresionante, extremadamente fluida y limpia, que se complementa de manera excelente con toda clase de efectos en dos dimensiones que añaden gran dinamismo a las sorprendentes secuencias de acción que presenciamos en todos los episodios. Es evidente que cada apartado fue cuidadosamente trabajado para dotar a esta obra de una calidad superior.

Otro aspecto que me parece bastante acertado es la total ausencia de diálogos. Por la estructura de la obra, parece que se planeó así desde un principio y el resultado es excelente; la línea argumental está siempre presente, narrada por las imágenes que presenciamos. El ritmo puede parecer un tanto exagerado y quedan muchos cabos sueltos que permiten al espectador formular sus propias teorías, invitando a verla nuevamente para tratar de desentrañar los secretos de este extraño mundo.

Parecido a una combinación retorcida entre Kill Bill y Happy Tree FriendsThe First Blood es un trabajo de animación de primer nivel, ideal como debut de la conejita sangrienta titular. Lamentablemente por ahora parece ser el único en su tipo, pues aunque el personaje aparece en un par de animaciones más, no existe fecha para la aclamada continuación solicitada fervientemente por todo aquél que por casualidad llegue a dar con este interesante corto.

Life: Vida Inteligente

Título Original: Life.
Género(s): Thiller, Survival-horror.
Director: Daniel Espinosa.
Emisión: 2017.
Duración: 103 minutos.
Extras: –

Existen numerosos iconos inolvidables del cine de ciencia-ficción que, aunque a su vez fueron reensayos o mezclan numerosos elementos de material anterior, consiguen sobrepasar a los originales para convertirse en obras de culto como Alien, La Mosca o Star Wars. Existen otras que por diversos factores no consiguen resaltar o que quizás llegaron demasiado tarde y de inmediato son catalogadas como copias descaradas que buscan colgarse de la fama de algún clásico.

En esta época donde presenciamos el resurgimiento de grandes series como las ya mencionadas, suelen aparecer otras películas que rápidamente pasan desapercibidas, muchas de ellas con justa razón. Life fue una de ellas, catalogada como otro intento de copiar Alien: El Octavo Pasajero y junto con el anticipado estreno de Alien: Covenant pronto pasó al olvido. El hype por Covenant desapareció rápidamente luego de un par de semanas en taquilla y entonces decidí darle una oportunidad a esta cinta.

Un grupo de científicos a bordo de la Estación Espacial Internacional tiene la misión de analizar muestras del suelo marciano recuperadas recientemente. Las muestras llevan consigo una forma de vida unicelular en aparente hibernación. Maravillados por el descubrimiento, consiguen reanimar al extraterrestre. La criatura crece rápidamente y resulta ser más inteligente de lo esperado. Pronto las cosas se salen de control, se cometen errores y ahora la tripulación está encerrada con un monstruo abordo.

El resto de la cinta toma muchos clichés del genero y de forma inevitable transcurre justo como lo esperamos. Los personajes no son memorables y toman una serie de decisiones cuestionables que nos hace perder toda esperanza en ellos; en fechas recientes esta ha sido una crítica recurrente hacia todo tipo de cintas ambientadas en el espacio, los fans analizan minuciosamente la película desde un punto de vista «científico» y terminan decepcionados.

Sin embargo, Life no busca ser una película con tintes realistas en el espacio como quizás lo fueron The MartianInterstellar, Gravity o (lo intentó ser) Alien: Covenant, sino una película de monstruos reminiscente de las clásicas Serie B de los noventas y eso lo consigue en todo momento. El argumento y los personajes son flojos, pero los escenarios, iluminación y sonido son bastante buenos, a pesar de que el CGI empleado para dar vida al antagonista disminuye en calidad por momentos.

La criatura es lo suficientemente original para mantenernos interesados en el filme. Comienza como una simple célula que va evolucionando hasta adquirir diversas formas; su batalla por la supervivencia contra los humanos es muy entretenida de observar, pues en varias ocasiones demuestra ser más racional y astuta que sus oponentes. Puede que su diseño no inspire horror a primera vista, pero funciona muy bien en los escenarios escogidos para las escenas en que aparece.

Life no es una de las mejores películas de ciencia-ficción en los últimos años, pero si un thriller espacial bastante entretenido que retoma muchos elementos clásicos, donde es más fácil aliarse con la criatura para ver como devora sin remordimiento a los ilusos que perturbaron su sueño. Aunque el argumento es predecible, o mejor dicho, inevitable, la cinta aporta suficiente variedad e incluso cuenta con un giro final al estilo de las viejas películas de monstruos.

Dejando a un lado las comparaciones, Life es una película palomera decente, fácil de digerir y sin muchas complicaciones que nos permite pasar un buen rato disfrutando del ataque imparable del intrigante calamar marciano, criatura que se gana el título de verdadero protagonista; y aunque el final queda abierto para poder desarrollar una secuela, quizás sea mejor dejarla como una única historia que vale la pena volver a vivir de vez en cuando.

Las Momias de Guanajuato

Título Original: Las Momias de Guanajuato.
Género(s): Sobrenatural, Terror, Cine de Luchadores.
Director: Federico Curiel.
Emisión: 1970.
Duración: 95 minutos.
Extras:

Las antiguas ciudades coloniales de México están plagadas de coloridas leyendas. Guanajuato no es la excepción y entre sus callejones y casonas existe un elemento muy popular a nivel nacional lleno de mística sobrenatural: las momias de Guanajuato, cadáveres momificados por los minerales presenten en el suelo. Estas momias mexicanas son parte del nutrido folclore del país y tienen tras de ellas un misterio que encanta a los turistas; pretexto inmejorable para hacerlas luchar contra uno de los superhéroes más emblemáticos de la nación, el Santo.

Si bien la Momia es uno de los monstruos universales clásicos, la versión mexicana tiene su sabor propio muy distinto a los cuerpos cubiertos de vendas blancas que vemos en Egipto. Un monstruo clásico enfrentando a los héroes del ring resulta una historia muy mexica y que se convirtió en una de las obras más populares del Cine de Luchadores.

La historia gira en torno a Blue Demon y Mil Máscaras, una pareja de luchadores que están de gira por Guanajuato cuando una serie de crímenes empiezan a asolar la ciudad. Según cuenta la leyenda, Satanás, un famoso luchador de hace cien años, hizo un pacto con el diablo para ganar el campeonato mundial, pero fue derrotado por el Santo, un antepasado del famoso enmascarado de plata. Satanás juró regresar de la muerte y vengarse a toda costa.

La momia del demente luchado era exhibida en el museo, pero al cobrar vida desata una ola de asesinatos en la ciudad. Las pistas encontradas por las autoridades dejan en claro que el autor de los crímenes se trata de un luchador. Satanás y su ejército de momias tratan de inculpar a Blue Demon, al tiempo que éste y Mil Máscaras buscan la forma de derrotar a los espectros. Para la fortuna de ambos, el Santo llega a la ciudad y enfrenta al enemigo como en antaño lo hiciera su antepasado.

La película tiene un tono súper setentero, con autos boogie y luchadores que bien podría haber tenida música surf de fondo para bailar como el Batman de Kenny West. La típica música de teclado propia de este tipo de cine no podía faltar, y tanto las actuaciones como, diálogos, doblajes, argumento y desarrollo de la historia son muy propios de los filmes de esas décadas, donde siempre hay largos e innecesarios números musicales que no aportan nada a la historia y sólo consumen tiempo. Lo mismo con las luchas, pero al menos dichas peleas tienen sentido de ser.

Si bien la trama tiene muchas incoherencias y no debería hacer uso del Santo como personaje principal, pues son Blue Demon y Mil Máscaras los verdaderos protagonistas, no son aspectos que podamos juzgar ya que era el canon en este tipo de filmes. Esos elementos inverosímiles, exagerados y sobreactuados son parte inseparable de las películas Serie B mexicanas, de esas que se ven chafas y mal hechas a propósito. Aunque personalmente no creo que este tipo de filmes cataloguen como tal pues en nuestro país nunca ha habido una verdadera industria del cine de ciencia ficción ni terror, a lo mucho una que otra obra maestra que logró triunfar por mérito propio.

Muchos cinéfilos y apasionados del cine de Terror catalogan a Las Momias de Guanajuato como una película de zombis. Yo en lo personal no estoy de acuerdo, para mí las momias vuelven a la vida por una maldición, un deseo, algo relacionado con su propia voluntad, a diferencia de los zombis que regresar de manera inesperada por causa del algún agente externo (radiación, virus, químicos). Las momias de Guanajuato regresar por un pacto con el diablo y eso las hace tan momias como las de Egipto, aunque no se vean para nada parecidas.

Y si bien esta cinta no es el mejor trabajo del Enmascarado de Plata en la pantalla grande, creo que es uno de los referentes más conocidos y populares que la cultura pop setentera y ochentera se encargó de cincelar en el imaginario colectivo de todos los que todavía nacimos en el siglo pasado. Si alguien dice “momias de Guanajuato” a muchos les vendrá a la mente a un trio de luchadores tratando de salvar al mundo de tan temible amenaza usando golpes de lucha libre e inverosímiles pistolas lanza llamas.

Santo contra los Clones

Título Original: Santo Contra Los Clones.
Género(s): Acción, Sobrenatural, Peleas.
Director: Carlo Olivares Paganoni.
Estudio: Cartoon Network Latinoamérica y LMT Animation Studio.
Emisión: Octubre 27 – Noviembre 24 2004.
Duración: 5 Episodios.
Extras: –

Buscando entre las viejas entradas del blog recordé una en particular intitulada El síndrome de viejo, donde mi editor recuerda de forma amarga los horribles programas de televisión transmitidos en durante nuestra infancia; hace referencia a dos clases en particular antes de la apertura hacia nuevos contenidos a finales de los noventa: programas norteamericanos con décadas de atraso y producciones nacionales deplorables.

Aunque mi experiencia fue muy similar, jamás pude soportar ver ni diez minutos de esos programas nacionales como el grotesco Chavo del Ocho o espantosas comedias americanas como La niñera. La televisión por cable, a la que tuve acceso a inicios del nuevo milenio, tampoco era muy diferente. Recuerdo haber visto las mismas series en Cartoon Network, aunque al menos este canal poseía mucha más variedad de vez en cuando.

Quizás debido a estas experiencias que desarrollé una apatía hacia todo tipo de producciones nacionales y por desgracia consideraba a lo mexicano como chafa o de menor calidad. Fue gracias al mismo Cartoon Network que comencé a reconsiderar las cosas, ya que de vez en cuando emitían pequeños cortos, spots, comerciales o eventos especiales que presentaban un contenido con un estilo diferente, adaptado al público latinoamericano.

Una serie en especial fue creada específicamente para ser trasmitida en México; apareció una buena noche al aire y de acuerdo con los registros desapareció al mes siguiente. Sin embargo, recuerdo haberla visto muchas veces debido a que me resultaba realmente entretenida y distinta a la programación habitual del canal. La obra en cuestión era Santo Contra Los Clones, protagonizada por el legendario Enmascarado de Plata.

La lucha libre ha sido un elemento siempre presente en la cultura mexicana contemporánea, alcanzando su momento culminante con las surrealistas películas de luchadores de los años sesenta, donde los enmascarados actuaban como superhéroes al más puro estilo Serie-B. De entre ellos el más famoso fue El Santo, protagonista de más de cincuenta cintas donde enfrenta criaturas sobrenaturales, científicos locos o criminales extravagantes.

Muy pocas veces logré ver una de estas películas pero desde que recuerdo, el prefijo Santo vs… provoca todo tipo de reacciones. Santo Contra Los Clones es una serie animada compuesta por cinco cortos episodios creada por Carlo Olivares Paganoni para Cartoon Network Latinoamérica. En ella El Santo debe detener el plan del Dr. Clon, un científico perverso que busca matarle al emplear un ejército de clones de sus más temibles adversarios y posteriormente conquistar el mundo.

La animación tiene sus fallas, pero funciona bien para dotar a la obra de un estilo propio y aunque el argumento es la típica historia donde el héroe derrota al villano para salvar el día, son quizás las múltiples referencias a la vida cotidiana en el Distrito Federal (ahora Ciudad de México) lo que nos mantiene interesados en la trama. Aparecen todo tipo de monstruos universales para enfrentar al enmascarado, quien los derrota sin mucho esfuerzo como si fuera otro día en el trabajo.

Santo Contra Los Clones es una serie muy entretenida y extravagante; para aquellos que tuvimos la oportunidad de verla al aire durante su corto tiempo de vida también es una especie de cápsula del tiempo nostálgica. Un claro ejemplo de una producción mexicana de calidad, que sale de la mediocridad y nos recuerda que existe mucho potencial pendiente de ser descubierto y patrocinado, en ocasiones por empresas extranjeras a falta de apoyo nacional.

Tsumiki no ie

Título Original: つみきのいえ (Tsumiki no ie).
Género(s): Drama.
Director: Kunio Katô.
Estudio: Robot Comunications.
Emisión: 2008.
Duración: 12 Minutos.
Extras:

Ganadora en 2009 del Oscar a mejor corto animado, Tsumiki no ie es una bellísima obra sobre el paso del tiempo y la importancia de los viejos recuerdos. Con un estilo artístico que semeja pinturas antiguas y una fabulosa banda sonora que logra generar una atmósfera apacible aunque melancólica. La calidad de animación no es de lo mejor y el estilo puede no ser del agrado de todo el público, sin embargo, narra una historia maravillosa y nos deja con una interesante y muy necesaria reflexión sobre la vejes.

La historia gira en un torno a un viejo que vive sólo en su casa. Por alguna razón el nivel del mar ha subido e inundado al mundo entero, obligando a los habitantes a construir sus viviendas cada vez más arriba mediante la anexión de pisos a su vivienda original. Una mañana el viejo despierta y el agua ha llegado a su casa nuevamente, por lo que sube a su azotea e inicia la construcción del nuevo nivel.

Ya con el nuevo piso terminado, el viejo regresa a la planta inferior ya inundada para rescatar sus pertenencias, pero su pipa se cae por una exclusa abierta. Un mercader le vende un traje de buzo y el viejo desciende en busca de su pipa, pero mientras baja a los inundados niveles de su casa va recordando cómo era su vida en cada uno de ellos.

Resulta sencillamente hermoso cómo, mientras baja, cada piso le recuerda una etapa de su vida. Pero a su vez es al algo duro y difícil de ver porque te hace consciente de la soledad del hombre, cuya paciencia y lentitud dejan en claro que los años ya no le deben nada y la vida y él han saldado todas las cuentas pendientes.

El anime no parece una obra japonesa, por el contrario, tiene un estilo más propio de la animación francesa. No obstante, esos escenarios sumergidos son bellísimos y aunados a la música logran un resultado sumamente emotivo que nos invita a reflexionar y ser conscientes de que a los viejos lo más preciado que les queda son sus recuerdos.

El fenómeno del incremento del agua es algo que me resultó muy interesante pues no se explica para nada, sólo se deja en claro que mientras su nivel aumenta igual lo hacen los pisos de las casas, hasta que llegan a un nivel donde nos les es posible construir más arriba y tienen que mudarse, dejando cada vez más deshabitado el pueblo y acentuando con ello la soledad del viejo.

Las casas en el corto son una metáfora de la vida, pues inician pequeñas y se amplían con forme la familia crece, volviéndose a reducir a medida de que el nivel del agua aumenta y los hijos ser van a hacer su propia vida. La soledad y las memorias conllevan algo muy nostálgico que en algún momento muchos tendremos que enfrentar.

Sin duda una obra corta pero muy emotiva y cuyo mensaje no debe pasar desapercibido, ya que al final lo que nos define no es lo que hacemos o aquello que poseemos, sino lo que hemos vivido y somos capaces de recordar. La ausencia de diálogos hacen a la historia, además de nostálgica, algo universal y el trasfondo romántico me recuerda a la película Up. El cortometraje es toda una obra de arte que nadie debería perder la oportunidad de ver.

Snowpiercer

Título Original: 설국열차 (Seolgugyeolcha).
Género(s): Ciencia Ficción Social, Drama.
Director: Bong Joon-ho.
Emisión: 2013.
Duración: 125 minutos.
Extras:

Cocida en el mundo hispanohablante como Rompenieve o El Expreso del Miedo (pésima traducción por cierto), Snowpiercer es una fabulosa película de Ciencia Ficción Social de hechura coreano-estadounidense que logra criticar la fragilidad del ecosistema artificial conocido como sociedad de una forma que muy pocas obras logran. Está basada en la novela gráfica Le Transperceneigen del historietista francés Jean-Marc Rochette.

Si bien su recibimiento y popularidad no fue del nivel que merecía haber sido, el filme es una grandiosa producción en todos los sentidos. Las actuaciones y el diseño de personajes es bueno y la construcción del escenario donde transcurre todo es un regocijo para el amante de la ciencia ficción cruda y llena de crítica social. Sin olvidar el trasfondo que da origen al evento apocalíptico que rige a la historia. Todos los elementos tienen un excelente balance y además nos permiten profundizar en los aspectos que se suponen mantienen el orden en una sociedad.

La historia toma lugar en el Snowpiercer, un tren autosustentable capaz de marchar para siempre por una vía que recorre todo el planeta. Luego de que la humanidad soltara en la atmósfera un químico conocido como CW7 a fin de reducir el calentamiento global, una nueva era glaciar ha azolado el mundo y ha acabado con toda la vida en la tierra. Los últimos sobrevivientes de la humanidad viven recluidos en el ferrocarril pues exponerse al frio exterior es una sentencia de muerte.

El tren está clasificado por clases, al frente lo más ricos e importantes y en los últimos vagones toda la escoria de la sociedad (pobres, enfermos y criminales). La gente de la parte trasera sufre la violencia ejercida por los opulentos pasajeros de primera clase, viven en vagones cerrados sin agua y con sólo una barra de proteína al día para comer. Curtis Everett, es nuestro personaje principal y es el líder de una revuelta destinada a tomar el control del convoy para que la gente de tercera clase pueda acceder a los mismos recursos que el resto de pasajeros.

Para que la rebelión tenga éxito primero deben liberar a Namgoong Minsu un hombre adicto a las drogas pero experto en sistemas de seguridad y capaz de abrir las puertas que los llevaran al frente. Curtir y el resto pasajeros inician el asedio para tomar el control del tren y cambiar las infrahumanas condiciones en las que han vivido por 17 años, desde que inició el desastre ambiental.

La forma en que los pasajeros privilegiados tratan a los más pobres es sumamente violente y le dan razones al espectador para apoyar la revuelta, la cual se ve que ya planeaban desde tiempo antes y empieza a los pocos minutos de iniciado el filme. No obstante, la razón de que los pasajeros de primera clases se consideraran superiores era la firme creencia de que todo tiene un orden previamente asignado que no se debe alterar pues es la única forma de que la sociedad se mantenga estable.

Esa ideología de los ricos y poderosos sobre el orden preestablecido es similar a la organización social que podemos encontrar en el libro Un Mundo Feliz de Adous Huxley, y también en la organización de castas de la India, en donde cada casta tiene un lugar y una función (de la cabeza a los pies) que no debe tratar de alterarse. La forma en que conciben a la “maquina sagrada” y a su creador es completamente sacra. Wilford, el ingeniero responsable de crear el tren, es visto como un mesías salvador cuasi divino, y el orden social que estableció en los vagones son mandamientos que nadie se atreve a cuestionar, excepto la tercera clase que debe sufrir sus atropellos diariamente.

Un aspecto que me encantó es ese micro sistema social de los últimos vagones, pues vemos que incluso en el caos hay cierto orden, líderes, comerciantes (de contrabando) e incluso un dibujante que hace las veces de cronista y registra los momentos históricos importantes. Y por otro lado, la educación casi a nivel de lavado mental que los niños ricos reciben es un vil adoctrinamiento enfocado en adorar el Wilford y a su máquina, a fin de mantener el orden preestablecido que los mantendrá a ellos en la parte delantera de la abundancia y la opulencia, viendo siempre con desdén hacia los de atrás.

Además de la obvia organización social dentro del tren, tenemos que la revuelta trae consigo fabulosas escenas de enfrentamientos que por momentos llegan a ser verdaderas carnicerías, como en cualquier otra guerra, con la diferencia de que aquí el espacio confinado le da un toque muy distinto e implica mayores dificultades en su rodaje, las cuales está perfectamente superadas en cuando a la parte técnica, aunque hay algunos momentos en la primera mitad del filme que todo es demasiado oscuro.

A mitad de la película hay un punto de quiebre total en donde vemos que la diferencia entre enfrente y atrás es más abismal de lo que hubiésemos pensado y que los rico de los primeros carros harán lo que sea para mantenerse allí. Pero es casi al final que todo da un giro radical cuando escuchamos la explicación que el mismísimo Wilford da para  justificar sus actos y el trato tan desigual entre los pasajeros.

Si al final lo más importante para mantener una civilización es el orden social a partir de estratos, entonces siempre habrá al menos dos clases y resultará inevitable dicha distinción pues la humanidad no ha llegado a un nivel evolutivo en el que una civilización pueda mantenerse viva dando un trato totalmente igual a todos sus integrantes. Para mantener el orden social es forzoso que cada quien entienda, acepte y no trate de cambiar su estrato social. En la obra de Huxley se hacía mediante adoctrinamiento neopavloviano y diseño genético, aquí es por adoctrinamiento y violencia. Al final los medios no importan si se mantiene el orden, pues el orden significa la supervivencia de la raza humana en este caso.

El origen de la revuelta y el papel que Wilford tiene en ella me recuerdan al papel del Arquitecto en The Matrix Reloaded (2003). Aquí es básicamente un calco de ese argumento, pero aun así logra adentrarse a cuestiones de organización social a un nivel filosófico, cuestionando duramente conceptos como el liderazgo, el orden, la organización y le estabilidad social. La razón para realizar la revuelta es algo evidente pero inesperado que con seguridad dejará al espectador analizando lo que acaba de ver. Una excelente recomendación para quien quiera adentrarse a la Ciencia Ficción Social y ver una grandiosa variante de aquello que anteriormente he definido como la teoría del Centro-Periferia.

High School Fleet

Título Original: ハイスクール・フリート (Haisukūru Furīto).
Género(s): Militar, Comedia, Ficción Especulativa.
Director: Yuu Nobuta.
Estudio: Production IMS.
Emisión: Abril – Junio de 2016.
Duración: 12 Episodios.
Extras: 2 OVA.

Pocas son las series de anime que no nacen como adaptaciones de un manga, y menos frecuentes las que generan una adaptación en este formato luego de su emisión, ese es el caso de High School Fleet, un anime sobre temática naval un tanto rosa y cliché pero con muy buenos y entretenidos momentos de acción.

El diseño de personajes es un tanto genérico, pero hay que reconocer que logra la suficiente originalidad como para hacer diferentes y reconocibles para el espectador a la enorme cantidad de personajes que aparecen en la serie. El diseño de escenarios es adecuado aunque no sobresaliente, pero la calidad de animación es muy buena y logra que las batallas navales se disfruten mucho. Sin embargo, el mejor elemento técnico es la banda sonora, pues esta genera una ambientación muy realista que nos sumerge en el interior de un barco de guerra.

La historia gira en torno a Akeno Misaki, una chica poco brillante pero con mucha suerte. Mika, como la apodan sus amigas, es nombrada capitana del Harekaze, un pequeño barco de navegación en el que fueron colocadas las alumnas con las peores notas de la Escuela Marítima Yokosuna, en donde las chicas estudian para convertirse en “Blue Marmaids” y poder patrullar y proteger los mares de Japón.

Las chicas zarpan hacia su primer viaje de prácticas, pero un extraño y desconocido fenómeno hace que el barco de su instructora las empiece a atacar. Sin tener en claro qué pasa, Mika decide dar la orden de responder el ataque, pero eso hace que acusen a toda la tripulación del Harekaze de sublevarse. A partir de ese momento las chicas deberán tratar de aclarar la situación mientras enfrentan el misterioso ataque de diversas embarcaciones “amigas”, a su vez que van en busca del Musashi, el barco más grande y poderoso de la flota comandado por Moeka China, la mejor amiga de Mika, quien enviara una llamada de auxilio.

La historia parte del supuesto de que el movimiento de las placas tectónicas aumentó el nivel del mar hundiendo gran parte de los territorios costeros. Debido al aumento del mar, muchas ciudades costeras de Japón ahora son ciudades flotantes y requieres de las Blue Marmaids para su protección. Para evitar que las flotas fueran usadas para la guerra, todos los barcos son comandados únicamente por mujeres.

Este trasfondo le da un toque muy bueno a la serie, pues hace coherente la existencia de la escuela para chicas además de que permite un poco de fans-service al ser únicamente mujeres las que navegan. Aunque por otro lado, la hace demasiado rosa y sentimental por momentos. Eso sí, el diseño de esas ciudades marítimas de estilo futurista es muy atractivo a pesar de que salen poco en pantalla.

La historia pasa casi de inmediato a la acción y las batallas entre barcos son constantes, lo cual es un gran acierto, sobre todo porque deja como misterio el origen de los ataques. No obstante, este misterio se explica a la mitad de la serie quitándole un poco de intriga, pero los constantes enfrentamientos son suficientes para mantener la atención del espectador durante los capítulos restantes. La comedia también es buena pero está enfocada más para un público femenino, al igual que el manejo de las relaciones y las emociones entre las chicas, pero al conjuntar la acción y la emotividad se genera un resultado atractivo para cualquier tipo de público.

Dos aspectos que me encantaron fueron el manejo del lenguaje técnico y la organización del barco. La cantidad de personajes es abrumadora y eso puede confundir al espectador, pero es un mal necesario porque tenemos a las chicas del puente, las del cuarto de máquinas, las de navegación, las de artillería, las de cocina y para cada uno de los puestos del barco. Ver a mujeres en ese tipo de trabajo resulta una propuesta fresca a pesar de que su diseño responde a los estereotipos actuales, lo cual se perdona al escucharlas hablar en nudos, grados, estribor y demás palabras usadas en la actividad naval.

Otro aspecto que es una constante en muchas series japonesas es la cuestión de los perdedores. El Harekaze en un barco donde van las perdedoras, aquellas con los menores promedios y pocas habilidades. Sin embargo, estos perdedores al enfrentar situaciones difíciles adquieres experiencia y se hacen mejores, sorprendiendo a aquellos que en un principio no creían en ellas. Y eso es justo lo que les pasa a las chicas que tripulan el Harekaze.

Las palabras técnicas y la organización dentro del barco le dan un toque de realismo que se agradece mucho. Aunque debemos aceptar que la serie tiene momentos muy flojos durante las escenas sentimentales que a veces están un tanto fuera de lugar, no obstante, el resultado final es en general más que decente. Y si bien la serie no es la gran revelación, su manejo de la acción la hacen muy entretenida, sin olvidar que no hay muchos animes de temática naval, por lo cual es una recomendación interesante para quienes quieran ver una serie sobre cuestiones militares sin tintes crudos ni dramáticos.

Mad Max 2: The Road Warrior

Título Original: The Road Warrior.
Género(s): Dieselpunk, Carsploitation.
Director: George Miller.
Emisión: 1981.
Duración: 96 minutos.
Extras: Mad Max, Mad Max 3, Mad Max 4.

En la historia del cine, muchas han sido las producciones que se han convertido en obras de culto, pero sólo un puñado lo han hecho a partir de elementos innovadores que desde ese momento se convertirían en referentes obligados para todo aquel que quisiera hacer una obra del mismo género. En 1981,  Mad Max: El Guerrero de la Carretera llegó a imponer una estética visual nunca ante vista y que desde ese momento sería bautizada como estética madmaxiana.

Violentos hombres ataviados con ropa de cuero, cadenas, mohicanos y máscaras estrafalarias, montados en autos y motocicletas modificados sedientos de sangre y gasolina es al aporte que Mad Max 2 le hizo al cine. Ver a una horda de salvajes motorizados recorrer las postapocalípticas carreteras de Australia en busca de combustible es algo que no se había visto hasta ese momento en obras que abordaran un futuro desolador. El regreso al salvajismo con una estética motorizada fue puesto por primera vez en pantalla grande con este filme.

La historia es muy sencilla. Max, el antiguo patrullero que perdiera a su familia a manos de una banda de motociclistas en la primera película, han logrado sobrevivir en un mundo cada vez más salvaje. Durante su viaje se topa con un extraño sujeto que tiene un ultraligero, él le cuenta de un lugar donde todavía hay petróleo y refinan gasolina. Intrigado por las palabras de aquel hombre decide ir a investigar. Al llegar a la refinería observa como las personas que trabajan extrayendo el valioso combustible son acosadas por una banda de guerreros comandados por el imponente Humungus.

El grupo de refinadores trata de buscar una forma de escapar y llevarse su preciado combustible, pera ello hacen un trato con Max; él conseguirá un transporte adecuado si  a cambio lo abastecen con todo el combustible que pueda cargar. El grupo acepta y Max se pone manos a la obra, pero Humungus y sus hombres no permitirán que escapen con el preciado botín, por lo que da inicio una espectacular persecución llena de choques, muertes y explosiones.

El argumento es sumamente sencillo y el desarrollo de la historia lo es igualmente. De hecho la cantidad de diálogos es mínima y cuando un personaje habla se limita a hacerlo con un par de frases. El trasfondo apocalíptico tampoco es sobresaliente, se plantea la inevitable caída de la civilización cuando las fuentes de energía se terminaron y ello obligo a los sobrevivientes a vivir en el camino moviéndose constantemente en busca de más combustibles y despojos que rapiñar.

La historia conecta con la primera película ya que se trata del mismo protagonista, pero está muy alejada de lo que vimos el Mad Max. En ese primer filme la historia toma lugar antes de la debacle social, pero aquí parece que ya ha pasado mucho tiempo desde que la sociedad como la conocemos desapareció. La transición entre ambas películas luce algo forzada debido a que la diferencia entre ambas es abismal, la primera es una Road Movie violenta y la segunda prácticamente definió la estética de un género.

Lo destacable de The Road Warrior es precisamente su estética, entendida como la parafernalia (herramientas, gadgets y demás artilugios), el vestuario, los escenarios (que incluyen los medios de trasporte) y la arquitectura. Todos esos elementos los impuso está película y los convirtió en un referente obligado para todos los posteriores filmes donde se abordara un futuro postapocalíptico. Está estética punk se convirtió prácticamente en la pauta visual de las películas Dieselpunk e incluso terminó por influenciar a la estética del Cyberpunk.

Pero no sólo fue el aspecto visual el gran aporte de esta obra, también el hecho de mostrar una involución social que había retrocedido hasta la organización en hordas salvajes relacionadas con los grupos tribales. Aunque las escenas de acción son algo igualmente asombroso que competirán para siempre con cualquier CGI, porque aquí sí tenemos autor reales explotando. Esas escenas de acción dentro de los autos en movimientos acompañadas de una bien pensada banda sonora son otro de los logros que le debemos aplaudir a esta película, la cual se ha convertido en un referente obligado que nunca pasará de moda.

Los Últimos Contribuyentes

“No existe porno malo, sólo público más exigente. —Respondió el robot en tono filosófico”

Dice el slogan: “Cerdo Venusiano presenta: Los Últimos Contribuyentes”. Luego de algunos años, Ernesto Molina, administrador del blog Cerdovenusiano.com, nos trae su primera novela. Para quienes conozcan su estilo irreverente de escribir Ciencia Ficción, encontrarán en este libro un buen ejemplo del crecimiento que ha tenido como escritor, y sobre todo podrán disfrutar de una historia, que si bien tiene sus detalles, es una buena opera prima.

Algo que me gusta del autor es esa irreverencia que lo caracteriza, y desde el principio, incluso antes de iniciar el primer capítulo, podemos darnos cuenta de ello. La introducción refleja mucho su estilo personal, aunque para mi gusto es innecesaria y repetitiva. El libro es bueno, pero se nota lo novel que aún es Ernesto. Por ejemplo, tiene más faltas de ortografía de las que debería, aunque me gusta fantasear con que eso es a propósito y ocultan algún mensaje secreto. Digo, es algo que (conociéndolo) podríamos esperar de él, aunque al parecer no son más que simples errores.

La historia toma lugar en un futuro donde la humanidad se ha dispersado por la galaxia y colonizado centenares de mundos, y gira en torno a Pohl, un hombre normal medio fracasado que fue elegido por una misteriosa computadora de los 90 para convertirse en el próximo Paladín de la Fe encargado de recuperar una serie de artículos místicos a fin de consumar la profecía y evitar que la Iglesia de Los Últimos Contribuyentes tenga que cumplir con sus obligaciones fiscales. Para ello se embarca en un viaje espacial en compañía de Úrsula Luna y J.U.A.N., un robot con muchas perversiones sexuales. Los tres compañeros viajan en la nave La Sonrisa Fácil, una nave que se mueve adelante en el espacio y atrás en el tiempo.

La Iglesia de Los Últimos Contribuyentes es un grupo religioso cuya influencia se extiende por toda la galaxia y ayuda a que los planetas convertidos a su fe puedan evadir los cada vez más altos impuestos que la Tierra les aplica. Honestamente todo el planteamiento, el argumento y la construcción tanto de la historia como de los personajes, planetas y extraterrestres resulta fabuloso. Aunque a mi parecer se queda corto, todos los elementos que Ernesto desarrolló tenían el potencial para mucho más, aunque tampoco podemos ser tan exigentes si tomamos en cuenta que es su primer libro.

Algo que no me gustó del todo es esa redacción con un lenguaje poético e intrincado que en mi opinión no le va del todo bien al tono de la historia. Cuando se olvida de él y se mete de lleno a contar los sucesos con una descripción simple todo fluye mejor. Tampoco me gustó eso de romper la cuarta pared con el lector (o como se diga en lenguaje literario), muchas veces yo mismo he pensado en escribir historias con ese formato, pero ahora que lo leí no me gustó. Entiendo que es el estilo y parte de esa comedia e irreverencia propia del autor pero en la mayoría de las ocasiones no es tan gracioso ni aportan cosas fundamentales.

Otro elemento que suele ser un error frecuente en escritores noveles es poner demasiados elementos en sus primeras historias. Por ejemplo, a veces hace descripciones alocadas, exageradas y sin sentido que intentan ser graciosas, similar a las cosas que vemos en obras como Hora de Aventura (donde, por ejemplo, llueven cuchillos). El problema es que aquí no me parece que logren el efecto deseado. Es como algo que intenta ser crítico o ser gracioso por lo inverosímil y exagerado pero como que aún le falta algo para lograrlo al cien por ciento.

Quisiera decir las influencia literarias que permean en el texto, pero la verdad es que no soy un gran lector. Lo que sí puedo hacer es una pequeña comparación con migo mismo, muchas veces yo también he intentado escribir ficción y me vi muy reflejado con el estilo de este libro, un buen trasfondo con elementos con mucho potencial pero que se quedan un poco precarios al momento de lograr eso que enganche al lector. Y esa habilidad creo que sólo se aprende con la práctica y estoy seguro que los mejores textos de Ernesto están por venir.

Si bien muchos de sus temas no son originales, si logra abordarlos de una manera muy interesante. La nave en que viajan los protagonista es por si sola una creación magnifica que me recuerda un poco a Dr. Who. El robot con apetitos sexuales por alguna razón siempre lo imaginé como al que sale en Rogue One y las diferentes formas de vida que plagan el universo son tan variadas y originales que bien podrían ser parte de alguna película de Star Wars. Además, la forma es que se generan las aventuras que viven los personajes es como si Futurama se transformara en libro. Lamento que todas mis comparaciones sean con obras audiovisuales, pero no tengo el conocimiento para hacerlo con otras novelas, de lo contrario reseñaría más libro en el blog.

Fue hasta pasar la mitad del libro que caí en cuenta de que en realidad tiene bastantes alusiones muy críticas a la política y a los sistemas económicos y de gobierno reales. Sobre todo cuando se abordan algunas de la formas de gobierno que tienen los planetas que el grupo visita. Lo que sí me desesperó siendo honesto fueron las notas a pie del libro, donde el autor pretende explicar algo más específico. Muchas de ellas no aportan nada y tampoco son tan graciosas, otras podría haberlas metido dentro del texto general sin que eso cambiara la esencia del mensaje.

Si bien la obra de Ernesto no es la gran maravilla, es valiosa porque refleja el esfuerzo personal de alguien que quiere ser escritor de Ciencia Ficción, al grado de aventurarse a optar por la autopublicación. Y eso resulta inspirador y motivador para todos lo que en algún momento hemos querido dedicarnos a escribir. Ernesto tiene potencial y su obra lo refleja, sólo le hace falta pulir su estilo. Aunque sinceramente, ver su libro convertido en un capítulo de Futurama o Rick y Morty sería sumamente genial.

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