Kimi no Na wa

Título Original: 君の名は (Kimi no Na wa).
Género(s): Drama, Romance, Fantasía.
Director: Makoto Shinkai.
Estudio: CoMix Wave Films.
Emisión: 2016.
Duración: 106 minutos.
Extras:

Por fin, luego de tantos años pude ver una de las películas que más anhelaba. Y siendo un gran fan de Makoto Shinkai desde 2008 ustedes se preguntarán por qué no la había visto antes si además de convertirse en una de las películas japonesas más taquilleras de la historia también ha sido una de las más laureadas, la respuesta es simple: después de Dareka no Manazashi noté que todas sus obras transcurrían en el mismo universo, por lo que decidí que vería sus películas en orden de estreno para poder apreciar su crecimiento y confirmar mi hipótesis, y como antes de Your Name todavía me faltaban El Viaje a Agartha y El Jardín de las Palabras, tenía que esperar para poder ver la que se ha convertido en la obra más famosa del director. En sus últimas tres películas Makoto ha revelado las conexión entre ellas, conexión que ha hecho a propósito, pero es posible encontrar elementos que conecten todas (como en la Teoría Pixar), algo de lo que ya hablaré a detalle en otra entrada.

Como primer aspecto debemos mencionar que las obras de Makoto se puede dividir en tres etapas: sus inicios (cuando sólo hacía cortometrajes), su salto a la fama (con la llegada de sus primeras películas) y su consolidación internacional, donde adoptó un estilo algo distinto pero sin dejar de lado todos los elementos que venía usando en sus obras anteriores (a futuro hablaré más sobre cómo divido sus etapas). Esta película corresponde obviamente a la última etapa y su principal característica es la brutalmente impresionantes calidad de animación, sobre todo en cuanto al diseño de escenarios, si en El Jardín de las Palabras ya me había maravillo su calidad técnica en este aspecto, esta película llegó a superarla y consolidarse como la película de animación japonesa con el mejor diseño de escenarios y calidad de animación que he visto.

Sin duda me sorprendió lo hermosos, realista y bien logrados que estaban todos los escenarios, tanto que la película podría carecer completamente de trama y ser sólo música y paisajes y seguir siendo bellísima. Y además los escenarios tienen otro plus, pues si bien están basado en lugares reales y el nivel de recreación es fiel y muy detallado, tanto que por momentos parecen que no es anime, algo tienen que mantienen esa esencia mágica sólo perceptible en una animación y ese resultado me dejó maravillado.

Siguiendo con los aspectos técnicos, la música también es muy buena, toda la banda sonora es espectacular, pero yo personalmente sigo extrañado las insuperables composiciones que Tenmon solía aportar en las viejas producciones. En cuando al diseño de personajes este siempre han sido maravilloso en toda obra de Makoto, aquí vemos su estilo más reciente, que es muy bueno y me gusta, pero como un viejo seguidor del director, la nostalgia me hace preferir el diseño que tenían los personajes en las películas que realizó en la primera década de este siglo.

La historia gira en torno a dos personajes, Mitsuha Miyamizu, una simpática niña de secundaria que vive en un pueblito junto a un lago, cosa que detesta pues ella anhela vivir en la gran ciudad, y Taki Tachibana, un joven de preparatoria que vive en Tokio y trabaja como mesero. Sin saber cómo ni por qué, empiezan a intercambiar cuerpos cuando duermen, Taki despierta en casa de Mitsuha y en su cuerpo y ella despierta en Tokio dentro del cuerpo de él. Al principio creen que todo es un sueño, pero al despertar descubre que no recuerdan qué hicieron el día anterior y todos a su alrededor les cuentan lo extraño que se comportaron. Eventualmente los chichos descubren lo que pasa y deciden usar sus celulares así como notas que escriben en los cuerpos de su anfitrión para establecer un canal de comunicación.

Para no afectar la vida del otro deciden escribir todo lo que hicieron en el día cuando eran la otra persona, así como establecer reglas para tratar de llevar un comportamiento lo más normal posible, aunque sin muchos resultados. Eventualmente parecen acostumbrarse, Mitsuha se hace amiga de la chica que le gusta a Taki e incluso le consigue una cita, mientras que Taki empieza a aprender sobre las tradiciones del templo del que la abuela de Mitsuha está a cargo.

Un día, sin previo aviso, dejan de intercambiar cuerpos y no pueden volver a comunicarse. Los años pasan y Taki empieza a olvidarse de Mitsuha, ya no recuerda su nombre pero sabe que hay alguien a quien quiere encontrar, así que sale a recorrer Japón buscando aquel pueblito junto al lago hasta que logra encontrarlo y descubre lo que había pasado años antes. Al parecer, un cometa que pasó junto a la tierra hacía varios años pudo ser el causante de la conexión entre ambos personajes.

La historia resulta muy hermosa, los giros argumentales son bueno aunque algo predecibles y en general el manejo de toda la trama es excelente. Las explicaciones que da sobre el fenómeno que experimentan los protagonistas juegan con lo científico y lo fantástico al mismo tiempo, sin dar una explicación tajante y dejando la conclusión final al espectador, lo que considero un gran acierto. Los toques de comedia, drama, romance y nostalgia están en su punto con momentos donde el drama se impone y ralla en la tristeza, pero sin dejar nunca, al menos, un breve atisbo de esperanza y felicidad. Además, los elementos simbólicos que suele usar Shinkai se combinan a la perfección con el argumento y logran un resultado excelente.

Entre los elementos simbólicos que vemos en el filme, está la contante pugna entre la tradición y la modernidad, cosa muy características de Japón. Aunque aquí podemos ver un poco el desapego que los jóvenes empiezan a tener por su pasado y el peso que la modernidad tiene en la vida diaria, pero también la importancia de seguir manteniendo las tradiciones. Makoto aquí se consolida como alguien que puede desarrollar una historia de drama perfectamente tanto en un ámbito urbano como en uno rural y tanto en un ámbito tradicional como en uno moderno. Otros elementos son los típicos que siempre usa: los trenes, las nubes, la lluvia y los atardeceres, faltando algunos como las hojas de cerezo o los gatos.

Además de los elementos visuales, el manejo de una trama donde se cuentan dos historias paralelas es algo que Makoto ha hecho desde sus inicios y de hecho en ésta película retoma muchos elementos que ya había abordado en otras obras aunque de una mejor manera, denotando el crecimiento y la madures que ha adquirido como un creador de historias. [Advertencia de Spoiler] Por ejemplo, el manejo del tiempo que separa a una pareja ya lo había usado en Hoshi no Koe, donde la historia de los personajes transcurre en tiempos distintos y en ambos casos él está en el futuro y ella en el pasado. La búsqueda del amor y el papel que los trenes juegan en él la vimos en 5 Centímetros por Segundo, y el manejo de dos dimensiones o universos paralelos conectados por los sueños ya había sido esbozado en Kumo no Mokô, Yakusoku no Basho.

Finalmente, la separación de dos amantes ya sea por la distancia o el tiempo ha sido el tema central en las obras dramáticas de Makoto desde su primer cortometraje (Other Worlds). Aunque aquí me encanta como juega con la temática metafísica y la teoría de cuerdas para explicar tanto la conexión como la separación de ambos, lo que le da un tinte de Ciencia Ficción a la obra cuya tendencia es más hacia la Fantasía. Que por cierto, este aspecto también separa las etapas de Makoto pues antes combinaba el Drama con Ciencia Ficción, luego con el Slice of Life y últimamente lo hace con la Fantasía, aunque nunca ha dejado de usar ninguno de los tres.

No voy a mentir, ansiaba ver este filme y el hype generado después de tantos años me jugó un poco en contra, tanto que si bien la película me gustó mucho, la considero impresionante y muy recomendable, no me apasionó tanto como esperaba, de hecho luego de todos los comentario que leí sobre ella esperaba que se convirtiera en mi nueva favorita, pero ese puesto sigue siendo de 5 Centímetros por Segundo desde hace más de diez años, o tal vez eso sea por la nostalgia y el aprecio que tengo de las obras de la dupla Shinkai-Tenmon.

No obstante la película es maravillosa, con perfectos toque de drama y nostalgia así como de alegría, lo que me lleva, por cierto, a comentar un poco el final. Hubo un momento en que la película habría podido terminar de una forma triste pero muy buena, algo que me hubiese gustado ver, pero luego sigue y se enfila al típico final feliz complaciente, aunque revira poco antes del final y nos otorga un final digno, que no es el típico “y vivieron felices para siempre” pero tampoco algo tan triste que deje cabizbajos a los espectadores (por mucho que a mí sí me gusten esos finales).

En conclusión, la obra es maravillosa, la historia es muy buena y concretiza las temáticas que Makoto ya había abordado en sus obras anteriores desde Hoshi no Koe hasta El Viaje a Agartha (el lugar donde está el santuario me recuerda a Agartha), sin olvidar el deleite visual que es ver esta película, tan sólo por ese aspecto vale muchísimo la pena. No cabe duda de que la reputación y fama que Shinkai ha ganado en estos años es bien merecida. Una recomendación obligada para todo el amante del cine.

El Jardín de las Palabras

Título Original: 言の葉の庭 (Konoha no Niwa).
Género(s): Drama, Slice of Life, Romance.
Director: Makoto Shinkai.
Estudio: CoMix Wave Film.
Emisión: 2013.
Duración: 46 minutos.
Extras:

He seguido la carrera de Matoko Shinkai desde que vi Kanojo to Kanojo no Neko y Hoshi no Koe, pero especialmente desde 5 centímetros por Segundo cuando se convirtió en mi director de anime favorito allá por 2007. Desde entonces decidí que vería las obras de Makoto en el orden en el que las estrenara y eso ha sido bastante difícil, sobre todo por tener que aguantarme las ganas de ver Kimi no Na wa. Cuando la más laureada obra de Shinkai se estrenó aún me faltaban ver El viaje a Agartha y la obra de la que hablaremos hoy.

El Jardín de las Palabras es quizás una de las obras más sencillas en el repertorio de Makoto, al menos en apariencia, sobre todo por su duración, que la sitúa como un mediometraje. Sin embargo, las historias cortas son las especialidad de Shinkai, pues desde sus inicios se enfocó en producir cortometrajes, aunque el estilo narrativo de ésta cinta, donde esos recuentos de la vida los vemos a saltos, puede hacerla parecer algo apresurada para algunos, aunque a mí personalmente no me molestó, pero sin duda me dejó con ganas de ver más.

En la parte técnica yo destaco tres aspectos. El primero es el diseño de personajes, pues en ésta obra una de las protagonistas es una mujer adulta joven, lo que contrasta con los niños y adolescentes que habíamos visto en las películas anteriores. Aunque el diseño de las personalidades en ambos protagonistas refleja esa inmadurez que aún muchos sentimos incluso al final de nuestros veintes. El segundo aspecto es la música, la cual es muy buena y además es la primera obra donde la banda sonora no es compuesta por el buen Tenmon, no obstante, Daisuke Kishiwa hace un excelente trabajo.

El último punto a destacar es sin duda alguna la animación. La calidad visual que Makoto nos regala en este filme es más que asombrosa, pues la recreación de los escenarios es muy fiel y tan detallada que por momentos parecen escenas reales. Sin duda la mejor calidad visual y los mejores escenarios que le he visto al aún joven director. Al parecer Makoto estuvo a cargo de gran parte del proceso de producción y eso se nota en la inigualable calidad final. Un deleite visual que merece verse más de una vez.

La historia gira en torno a Takao Akizuki, un joven de 15 años que gusta de faltar a clases para ir al parque cuando llueve. Takao ama los días lluviosos y pasa las mañanas en el parque de Shinjuku dibujando zapatos, pues su sueño es convertirse en un maestro zapatero. Un día se encuentra a una mujer joven en la banca donde suele sentarse, sin decir nada toma asiento y se limita a observar sus pies. Los días pasan y los encuentros se vuelven algo casual, tanto que ambos ya esperan con ansias el próximo día lluvioso porque saben que se encontrarán en el parque.

Eventualmente Takao entabla amistad Yukari Yukino, el nombre de aquella mujer que sólo se la pasa bebiendo cerveza y comiendo chocolates. Ambos tienen algo en común, al parecer ninguno gusta de ir a cumplir sus obligaciones, pues ella falta al trabajo mientras él falta a la escuela. La amistad entre ambos sigue creciendo hasta llegar a un punto donde se empiezan a tener la suficiente confianza para contarse cosas. Takao incluso empieza a sentirse atraído por ella.

Eventualmente Takao descubre la razón por la que Yukari no va al trabajo y prefiere pasar el día en el parque. Al parecer tuvo un problema es la escuela donde trabajaba, la misma en la que estudia Takao. La profesora sufría acoso por parte de sus alumnos y eso le provocó una crisis que le impedía ir a trabajar, las tardes que pasaba con Takao en el parque fueron una terapia que le ayudó a reponerse de su crisis emocional y salir adelante.

La obra aborda el tema de la soledad desde una perspectiva muy particular, pues nos muestra a dos personajes que están solos puesto que no encajan del todo en sus ámbitos familiares ni escolares. A Takao sólo le apasiona aquello referente a los zapatos y Yukari ha perdido la confianza para volverse a relacionar con las personas. Los sentimientos que se generan entre ambos les permitirán seguir adelante a pesar de la soledad, que no es vista como algo malo, sino como una simple situación que deben aprender a aceptar.

El dejo de romance entre el alumno y la profesora también es interesante, aunque más que un amor romántico es de ese amor emocional que surge cuando alguien nos hace sentir bien, sin ir ni querer algo más allá de esos breves momentos de alegría y tranquilidad. Incluso uno de los momentos más felices entre ambos es una escena donde están comiendo y platicando y eso es muy característico de las obra de Shinkai, pues la felicidad siempre es retratada como aquellos pequeños momentos que si bien pueden parecer irrelevantes, para nosotros son sumamente significativos.

El resto de elementos simbólicos clásicos de Makoto también están presentes, las nubes, las hojas de los árboles y los trenes, pero en esta ocasión la lluvia y los zapatos como metáfora para caminar (y en este caso avanzar superando la tristeza y la depresión) son los más importantes. Me encanta que la lluvia sea vista aquí como ese elemento esperanzador, que trae la felicidad porque significa el encuentro entre ambos personajes, a diferencia del significado tradicional de tristeza y soledad, pues si bien hay algo de eso en los personajes, también hay esperanza de poder superar sus problemas y salir adelante.

Mientras veía la película no lo noté, pero ahora escribiendo la reseña me puedo percatar de la excelente representación que hacen de los problemas de Yukari. Muchos podrían preguntarse cómo una profesora de 27 años se dejó vencer por un conflicto con una alumna al grado de perder toda su confianza y dejar de ir al trabajo. Desde la primera escena resulta obvio que es una persona con una vida muy triste, o al menos eso aparenta. Y aunque uno podría pensar que una persona de esa edad ya debe tener la confianza suficiente en sí misma, la realidad que es hay muchas cosas que pueden hacernos dudar de lo que somos y lo que queremos, y estoy seguro de que varios de quienes estamos alrededor de los treinta años hemos vivido algún momento así en nuestras vida. Creo que al final me he identificado más con Yukari de lo que esperaba.

Si bien el filme no es el más famoso o popular de Shinkai creo que es uno de los más complejos en cuando a su desarrollo argumental y la profundidad de sus personajes, que no se nota a la primera, pero luego de mirar más de cerca y poner atención a los detalles notaremos que esa depresión y falta de confianza que nos hace querer estar solos es un sentimiento que adolescentes y adultos jóvenes seguimos experimentando, pues como el propio Shinkai dijo en una entrevista en la que habló de esta película: “todavía somos niños a los 27 años” y las inseguridades, a pesar de la edad, siguen siendo un obstáculo que debemos encontrar cómo superar. Y muchas veces, el simple acto de entablar unas palabras con alguien podrían ayudar mucho. Como toda película de Shinkai, una recomendación que no tiene desperdicio.

Héroes Modestos

Título Original: ちいさな英雄-カニとタマゴと透明人間 (Chîsana Eiyu: Kani to Tamago to Tomei Ningen).
Género(s): Drama, Fantasía, Slice of Life.
Director: Hiromasa Yonebayashi, Yoshiyuki Momose y Akihiko Yamashita.
Estudio: Studio Ponoc.
Emisión: 2018.
Duración: 54 minutos.
Extras:

Héroes Modestos es una de esas películas que Netflix está emitiendo y que apelan a un estilo visual que nos remite a las obras de Studio Ghibli, aunque es este caso los directores de los tres cortometrajes que integran la película trabajaron en la afamada casa productora, incluso un cuarto segmento estaba planeado para integrarse e iba a ser dirigido por Isao Tahakata, quien lamentablemente falleció antes de realizar la animación.

La película se integra por tres segmentos de historias independientes que muestra personajes en situaciones algo complicadas las cuales sólo podrán resolver realizando un acto heroico y no en el sentido tradicional que la ficción nos ha enseñado, pues luchar contra un enemigo no es la única forma de ser héroe, ayudar a quien lo necesita o enfrentar una enfermedad potencialmente mortal también pueden ser actos heroicos. Una grandiosa recomendación para los fans del anime que buscan historia cortas pero emotivas.

Kanini y Kanino

Es el primer cortometraje y en él vemos a dos niños diminutos que viven en un riachuelo salir a pescar junto a su padre. Los tres viven juntos mientras la madre regresa de dar a luz. Mientras los hermanos duermen, una tormenta hace que la fuerza del agua suba, arrastrando a la pequeña hermana, su hermano mayor y su padre van en su búsqueda, pero la tormenta arrastra al padre y los niños se quedan sólo, teniendo que ser valientes para sobrevivir en un mundo lleno de peligros.

La historia es muy bonita y visualmente es impresionante, nos remite mucho el estilo tradicional de Ghibli con escenarios fabulosamente detallados, tanto que por momentos se ven muy reales. La música es igualmente buena, agradable y le va perfecto al estilo visual. La historia es de Fantasía, pues los niños parecen ser diminutos y pueden vivir tanto dentro como fuera del agua. Otro aspecto interesante es que si bien los personajes hablan se limitan a decir los nombres de los otros, haciendo que el corto sea prácticamente sin diálogos y eso le da un buen toque.

Life Ain’t Gonna Lose (Samurai Eggu)

El Segundo cortometraje es el más dramático de todos, en él vemos a Shun, un niño de primaria que es sumamente alérgico al huevo, tanto que tan sólo una gota de algo que contenga este común alimento le provoca una reacción anafiláctica que podría ser mortal. En el corto vemos parte del pasado del chico desde que nación hasta la actualidad y los cuidados y previsiones que él y toda su familia deben tener para evitar que muera. Siendo el huevo un alimento tan común en nuestra sociedad en varias ocasiones en chiquillo ha terminado en el hospital.

Las historia es muy buena y algo dramática, pues vemos al niño y su mamá enfrentar diversas situaciones en las que él termina con una severa anafilaxis que lo pone en peligro, también vemos los sacrificios que la madre hace para cuidarlo y lo difícil que es para Shun vivir así, a pesar de ello no se da por vencido y decide que hará lo que sea necesario para mejorarse. La música es muy buena y ambienta perfectamente, la cantidad de drama es adecuada pero el diseño de personajes, a pesar de ser muy bonito y colorido, tiene cierta parte digital algo artificial que no me terminó de convencer, fuera de eso es una historia maravillosa con un lindo mensaje sobre no darse por vencido a pesar de enfrentar una difícil condición médica.

Invisible (Tomei Ningen)

La última historia nos muestra la difícil vida que enfrenta un hombre invisible, quien no sólo es invisible en un sentido visual, sino que además está empezando a desaparecer en todos sentidos, se está volviendo etéreo, incapaz de mantenerse en el suelo si no lleva algo pesado que le evite ser arrastrado por el aire y pasando desapercibido para todos y todo, desde sus compañeros de trabajo hasta las máquinas, sólo algunos animales y personas son capaces aún de notar su presencia.

La serie es algo triste pues vemos cómo una persona empieza a desaparecer en todos aspectos y además nos plantea una interesante interrogante sobre los problemas que una persona con la habilidad de ser perpetuamente invisible podría enfrentar. El diseño es el más sobrio de todos, con una ciudad algo decrépita y gris que acentúan el sentido melancólico de la historia, sin olvidar el formidable trabajo de ambientación que logra el apartado sonoro.

Aho-Girl

Título Original: アホガール (Aho giru).
Género(s): Comedia, Slice of Life.
Director: Keizô Kusukawa y Shingo Tamaki.
Estudio: Diomedáe.
Emisión: 2017.
Duración: 12 episodios.
Extras:

Luego de ver Evangelion por Netflix, tenía ganas de ver una serie de comedia simple, sin demasiadas complicaciones y debido a algunos videos graciosos de compilaciones de anime me decidí a ver Aho Girl, anime basado en el manga 4-Koma de Hiroyuki, aunque su forma de mostrar la historia no responde tanto a este formato como lo hacen obras clásica del género como Lucky Star.

La calidad del anime está bien y ya, es genérico como el 90% de lo que se hace actualmente, con diseños simples y escenarios que no destacan en nada pero cumplen, la música es adecuada pero tampoco sobresaliente y la personalidad de los personajes es cliché pero se queda en el límite de ser insoportable. Quienes salvan realmente la cuestión de los personajes son los seyûs, pues realizan un buen trabajo, sobre todo Tomokazu Sugita quien da voz a Akuru, personaje que se parece mucho a Kyon de Suzumiya Haruhi no Yûutsu y a quien también da voz; que por cierto hace una semanas (ayer para el momento en que escribo esto) el estudio encargado de animar Haruhi (Kyoto Animation) sufrió un antenado.

La serie sigue las andanzas de Yoshiko, una chica de preparatoria sumamente tonta a quien no le importa nada salvo jugar y comer plátanos. Yoshiko tiene las peores calificaciones y su propia madre sabe que no logrará sobrevivir en sociedad a menos de que se case con algún buen hombre, por lo que ambas tratan de impedir que alguna otra mujer se acerque a Akuru, el único amigo de Yoshiko y a quien conoce desde la infancia. A diferencia de ella Akkun, como lo apoda, es un joven responsable y estudioso que sí se preocupa por su futuro, aunque lamentablemente la pesada amistad de Yoshiko perturbe su calma y su hermana menor sea igual de tonta que se única amiga.

A la dispareja dupla se une la simpática y amable Sayaka, quien trata de mantener la cordura en el grupo pero siempre termina sufriendo por la hiperactividad de Yoshiko. Juntos trataran de que Yoshiko mejores sus calificaciones y Akuru sea más sociable, aunque con pocos resultados. Además de ellos tenemos otros personajes, como la Presidenta del Consejo de Ética, quien está enamorada de Akuru y en secreto es una pervertida, Ryuuichi, un abusivo que idolatra a Akuru o los tres niños con quienes Yoshiko suele jugar en el parque y que a pesar de su edad de comportan de forma más madura que la protagonista.

La serie apela a una comedia física exagerada con bruscos cambios de ritmo que buscan enfatizar el peculiar humor al escalar las situaciones a niveles extremos en pocos segundos y agregando sendos, aunque no del todo sugerentes, toques de fan-service. Creo que el problema es que si bien escala las situaciones muy rápido, lo cual hemos visto funcionar de forma brillante en serie de comedia similar como Asobi Asobase donde vemos que las cosas pasan de algo tierno a algo tétrico en cuestión de segundos y de forma muy graciosa, aquí se alargan demasiado las escenas, tanto que deja de parecer un 4-Koma y pierde un poco el chiste.

El fan-service tampoco es del todo excitante, aunque hay muchas pantsu-shots e insinuaciones sexuales, algo inocentes, por parte de algunos personajes hacia Akuru, esa parte de comedia tonta le quita el impacto que podría tener. Digamos que por los estereotipos de las chicas se pudo haber desarrollado un interesante Ecchi harem, aunque la historia va por otro camino totalmente.

Si bien se muestra la vida cotidiana de los personajes, tampoco es que sea un Slice of Life como tal, lo catalogué así en la ficha técnica, pero aun cuando ese género busca mostrar el día a día lo hace de una etapa significativa en el personaje, aquí todo es plano y repetitivo, después de los primeros tres capítulos ya nada vuelve a ser sorpresivo, los personajes no evolucionan y todo termina igual que como comenzó, nadie crece realmente, a pesar de que los protagonistas hacen más amigos no es suficiente para apreciar un desarrollo en estos.

La serie es divertida, pero el problema es que es repetitiva y plana, después del capítulo tres todo es igual y llegué a hartarme por momentos. Los episodios duran sólo doce minutos, si hubiesen durado 24 como se acostumbra seguramente no habría soportado terminar la serie, me pasó lo mismo que con Amanchu!, aunque aquí no me costó tanto porque su duración es mucho menor. En capítulo final no me gustó para nada pues vemos a Yoshiko de niña la cual es odiosa e insoportable, si hubiese sido igual toda la serie no habría pasado del capítulo tres. Creo que es una de esas series para poner de fondo mientras haces otras cosas y sólo prestas atención a la pantalla de vez en cuando.

A place further than universe

Título Original: 宇宙よりも遠い場所 (Sora Yorimo Tôi Basho).
Género(s): Drama, Slice of Life, Shôjo.
Director: Atsuko Sishizuka.
Estudio: MadHouse.
Emisión: 2018.
Duración: 13 episodios.
Extras:

Basada en el manga homónimo de Nene Yoimachi, Un lugar más lejano que el espacio o Yorimo como suele abreviarse en japonés, es un tierno anime Shôjo sobre la amistad y los viajes, con leves toques de drama, escenarios espectaculares y un emplazamiento sumamente original, pues no todos los animes toman a la Antártida como el lugar donde trascurre su historia.

La calidad del anime es buena, aunque por momentos el diseño de personajes y de escenarios urbanos raya en lo genérico, sin embargo, se redime completamente al mostrarnos las hermosas y perpetuas nieve de la Antártida y sobre todo la parafernalia que implica hacer un viaje hasta ese lejano lugar. El equipo, los transportes (sobre todo el barco) y demás elementos de la expedición están muy bien cuidados, logran ambientarnos y situarnos en un viaje de exploración además de darle un toque de realismo al anime. La música también cumple a la perfección tanto en la parte emotiva como en la parte cómica.

La historia gira en torno a Mari Tamaki, una chica de preparatoria que siempre ha sido temerosa de hacer las cosas por ella misma. Decidida a aprovechar al máximo su juventud elige hacer un viaje ella sola, pero su constante temor le frustra todos sus intentos. Por azares del destino conoce a Shirase Kubuchisawa, hija de una investigadora que perdiera la vida en una expedición en la Antártida y obsesionada con ir a ese lugar donde perdió a su madre. Juntas decidirán unir fuerzas para lograr su cometido y ser aceptadas en una expedición civil que viajará al continente de hielo. En su intento conocerán a dos amigas más que se unirán a su viaje, la animada e inteligente Hinata Miyake y la tímida Idol Yuzuki Shiraishi.

Eventualmente, y un poco gracias del creador de la historia, hay que decirlo, logran encontrar la forma para ser parte de la expedición y viajar a un lugar más lejano que el espacio. Durante su travesía deberán enfrentar muchas dificultades, principalmente el mar abierto, las bajas temperaturas, las pesadas jornadas de trabajo, sus miedos personajes, los errores de su pasado y la lenta pero sólida creación de fuertes lazos de amistad entre ellas que les permitirá superar todas esas adversidades.

De entrada ya esperaba que fuera un tipo de anime que me podría gustar, sobre todo por la parte del viaje y porque el destino es un lugar poco convencional como el polo sur. Aunque sin duda el aspecto que más me gustó y que tiene que ver con mi fascinación con los mapas son aquellas escenas donde las protagonistas aprenden navegación terrestre, cómo orientarse con brújula y GPS o leer mapas. Y también la parte científica sobre clima, astronomía y geología son interesante y como no son mostradas con un afán educativo recalcitrante, como terminan siendo muchos documentales, resulta agradable aprender.

Esa parte realista y educativa tanto en la parte cartográfica, naval y ambiental me gustaron mucho, además de que considero que es una excelente forma para crear conciencia sobre la protección del medio ambiente, sobre todo en ecosistemas tan delicados y vitales para la estabilidad del planeta como lo son el ártico y el antártico. Y en tiempos como los que vivimos donde el cambio climático y la contaminación están por llegar a límites irreversibles.

La historia también le va dando juego a los dramas personales de todas las protagonistas y el viaje, las dificultades, pero sobre todo, la amistad, hacen que las chicas logren superarlos y crecer enormemente. Aunque la serie es corta y todo esto pasa algo más rápido de lo que debería para generar un dramatismo más conmovedor.

Además del drama de las chicas es interesante que también veamos los problemas de los adultos con respecto a la toma de decisiones y los medios para mantener la motivación y lograr sus metas. Desde el principio la empresa de ir a la Antártida estuvo plagada de problemas presupuestales y los miembros de la expedición debieron sacrificar muchas cosas personales para lograr hacer el viaje, eso hizo que muchas veces la motivación por seguir adelante fuera difícil de mantener, aunque al final lograron su objetivo.

Un aspecto que no logró atraparme fue justamente el drama personal de las chicas, me pareció algo soso y más sentimental de lo que me gusta, aunque debo aceptar que no soy el público al que está destinado el anime. Fuera de esos momentos de “drama de niñas” el resto de la serie me gustó mucho, pero algo donde la aventura y los peligros fuesen el tema principal, una serie más adulta, me hubiese gustado mucho más.

La serie es buena, es un anime muy recomendable, tan sólo el hablar de la Antártida lo hace original y es bastante ligero y sumamente digerible, algo falto de acción para mí y con un mensaje prefabricado sobre el valor de la amistad que se le puede perdonar porque finalmente es el tema central de la historia. Un anime recomendable, con drama, comedia y aventuras ligeras pero que se disfruta.

Shiki Oriori

Título Original: 詩 季 織 々 (Shiki Oriori).
Género(s): Slice of life, Drama, Romance, Chick Flick.
Director: Li Haoling, Jiaoshou Yi Xiaoxing y Yoshitaka Takeuchi.
Estudio: CoMix Waves Films y Haoliners Animation League.
Emisión: 2018.
Duración: 74 minutos.
Extras:

Creada por la CoMix Waves Films, casa productora de las obras de Makoto Shinkai, Shiki Oriori es una peculiar e interesante coproducción entre China y Japón. La película nos muestra tres historias que se unen de cierta forma cuando sus protagonistas coinciden en un aeropuerto, pero que son completamente ajenas unas de otras pero se enfocan en mostrar los recuerdos alegres en la vida de sus protagonistas.

Si bien la obra no está dirigida por el laureado Makoto Shinkai, el hecho de haber sido animada por el mismo estudio refleja muchos de los elementos que es común ver en las obras del mentado director. Tanto el estilo de dibujo como el diseño de personajes y escenario dejan muy en claro la esencia del estudio. Incluso el tipo de historias dramáticas en donde se hace en recuento de la vida es parte de la constante en sus producciones. Sin olvidar la banda sonora que es realmente buena.

Si bien la obra tiene muchos puntos buenos, también flaquea en muchos otros. La calidad en general dista mucho de las obras actuales de Makoto, pero me recuerdan algunas de sus primeras películas allá por 2008. En mi opinión esta obra llega algunos años tarde, pues si bien hay un público que ama ver historias cuyo tema principal sea la vida cotidiana, Shinkai ha elevado tanto el estandarte en este tipo de obras que cualquier otra cosa termina por pasar desapercibida. Hace diez años este anime hubiese sido la sensación.

La obra gira en torno a tres historias que toman lugar en China y usan como tema principal la comida, la crisis laboral y la amistad. En cada una tenemos protagonistas distintos que viven una etapa algo difícil, lo cual les trae recuerdos de su infancia cuando las cosas eran mucho más tranquilas. En general la obra hace uso de la nostalgia de nuestro propio pasado al hace que los protagonistas se remitan a su infancia cuando las cosas no eran tan complicadas.

 

Fideos de Arroz

La primera historia gira en torno a Xiao Ming, un hombre joven que recuerda su infancia al lado de su abuela comiendo fideos San Xian. Para él la comida es algo muy importante pues le trae buenos recuerdos de su infancia y su familia.

La música en esta historia es maravillosa, el nivel de detalle en la animación de los platillos es sublime y la parte rural de China que se muestra le da un toque aún más nostálgico, y el poner la comida como tema central permite un complejo desarrollo en las emociones del protagonista debido a aquello que la comida representa socialmente, algo que permite grandes analogía de la vida.

Este corto es el que tiene más simbolismos o al menos tiene los más complejos. La preparación de los fideos en cada etapa de la vida del protagonista es tan tradicional como la cercanía que Xiao tiene con su familia, mientras más grande es y más lejos está de su casa los fideos que come son cada vez más comerciales.

Un pequeño desfile de modas

Quizás la historia menos compleja de todas es la segunda, pues a pesar de ser un drama que nos muestra los fracasos en la carrera de una modelo y las inseguridades que enfrenta cuando su belleza empieza a verse amenazada por el inevitable paso del tiempo, no deja de ser un Chick Flick en toda regla.

La historia gira en torno a Yi Lin y Lulu, dos hermanas que viven juntas luego de un tiempo de estar separadas. Yi Lin es una modelo profesional que ha estado en la cima durante los últimos años. A pesar de ser la modelo más cotizada, el paso de los años y la llegada de las nuevas generaciones ponen en riesgo la estabilidad de su carrera. La desconfianza hace presa de ella y la lleva a fracasar dejándola al borde de abandonarlo todo. Por su parte, su hermana menor trata de apoyarla mientras estudia diseño de modas.

El argumento principal es esa etapa de crisis que muchas mujeres jóvenes pueden llegar a enfrentar cuando empiezan a abandonar la juventud para dar paso a la madurez. Yi Lin se esforzaba en el trabajo para poder mantener a su hermana, pero eso había matado su pasión. La historia es buena y seguramente muchas mujeres jóvenes que estén viviendo una etapa de indecisión frente a su futuro profesional podrán verse identificadas.

Amor en Shanghai

La historia más compleja y dramática de todas en sin duda alguna la última. En ella vemos la odisea que viven tres inseparables amigos de la infancia cuando salen de la escuela secundaria y deben separarse para ingresar a la preparatoria. La historia parte del presente y hace un enorme flash back al pasado para conocer la vida en sus protagonistas cuando la ajetreada ciudad en la que ahora viven era sólo una urbe en crecimiento donde todavía había lugares que mantenían una esencia rural.

El protagónico recae en Li Mo, un joven arquitecto que se mudó a vivir sólo. Mientras desempacaban, él y su amigo de la infancia Pan encuentran el antiguo casete que él y su amiga Xiao Yu solía grabarse cuando eran niños. Si bien Li y Xiao era amigos, siempre habían sentido algo más el uno por el otro, esto llevó a Li a estudiar arduamente para poder entrar a la misma escuela que su amiga, quien había sido obligada a presentar el examen de ingreso a una de las preparatorias más prestigiosas.

A pesar de los esfuerzos de ambos, todos terminan por estudiar en escuelas distintas y Xiao se distancia de Li y Pan. Años más tarde cuando Li encuentra ese casete recuerda los viejos tiempos cuando los tres pasaban las tardes juntos después de la escuela, y corre hasta la casa de su abuela por una grabadora para poder escuchar la última grabación de su amiga que se había negado a escuchar diez años atrás.

Cada historia tiene sus puntos buenos y malos, pero en general las analogías que se pueden hacer al conjuntar las tres historias son muchas. Una de ella es que el número de protagonista aumenta de acuerdo con la historia, en la primera tenemos uno, luego dos y finalmente tres. Y cada una representa un aspecto diferente de las relaciones sociales que podemos llegar a enfrentar en diferentes momentos de nuestra vida. En la primera historia tenemos la soledad que la vida adulta e independiente puede llegar a provocar, en la segunda vemos el amor entre dos hermanas y en la tercera la amistar que trata de sobrevivir al paso del tiempo y la distancia.

En lo personal me gustó la obra aunque no la considero una obra maestra. Es buena en su ramo pero hay varias obras de los mismos géneros mucho más entrañables. Aunque si son fans de este tipo de películas y quieren ver algo que no sea demasiado desgarrador ni profundo ésta obra está muy bien. También es una gran recomendación para quienes deseen empezar a conocer este género conocido como recuentos de la vida.

Amanchu!

Título Original: あまんちゅ! (Amanchu!).
Género(s): Slice of Life, Drama, Comedia, Shôjo.
Director: Junichi Sato y Kenichi Kasai.
Estudio: J. C. Staff.
Emisión: Julio – Septiembre 2016.
Duración: 12 episodios.
Extras: 1 OVA, Amanchu! Advance.

Basado en el manga homónimo de Kazue Amano, Amanchu! es una serie de anime Slice of Life con drama ligero que al igual que muchas otras series retoma un deporte como elemento base a partir del cual gira toda la historia, el buceo. No obstante, cabe aclarar que no es una serie de deporte como Long Riders o Slam Dunk, es una serie sobre los dramas personales de la protagonista y cómo el buceo le ayuda a superarlos.

La calidad de animación es muy buena, tengo que admitirlo, pues sus detalles hacen lucir muy bien los escenarios marinos, aunque el diseño de personajes abusa del cambio de formato y torna a las protagonistas algo sosas y más torpes de lo que en realidad son. La música siempre presenta un todo dramático que por momentos roza lo triste, lo que estaría bien si le serie fuera un drama crudo y profundo, pero no lo es, lo cual hace que ese tono melancólico haga del desarrollo de la serie algo letárgico y hasta aburrido por momentos.

La historia gira en torno a Futaba Ooki, una jovencita proveniente de Tokio que acaba de mudarse a una pequeña ciudad a la orilla del mar donde no conoce a nadie. Debido a su personalidad, a Futaba siempre le ha sido difícil hacer amigos y ahora está triste pues tuvo que separarse de las dos únicas amigas que ha tenido. Al llegar a su nueva ciudad conoce a Hikari Kohinata, una chica alegre aunque algo torpe que siempre está feliz y cuya mayor pasión en la vida es bucear. Hikari se hace rápidamente amiga de Futaba y la convence de unirse al club de buceo. Sin estar del todo segura, Futaba acepta.

En el club, Futaba conoce a nuevos amigos y logra superar las inseguridades que generalmente la mantenían aislada de los demás. Gracias a su esfuerzo y el apoyo de sus amigos e instructora de buceo logra obtener su certificación y empieza a conocer el maravilloso mundo que existe bajo el mar.

Tengo que admitir que me costó muchísimo trabajo terminar la serie, no me gustó, cosa que no me pasaba desde que vi Fate/Stay nigth. Tuve que esforzarme para terminar de verla y creo que fue por tres razones principales. La primera es que no soy el target de la serie, y no es por ser una serie para niñas, he disfrutado otros animes shôjo muy buenos antes de este, pero no hubo nada en esta historia que me lograra enganchar.

Entiendo que alguien se pueda identificar con las inseguridades y cobardía de Futaba, pero el problema es que la serie es en extremo tibia, ni es tan dramática como la banda sonora pretende hacernos pensar, ni es tan cómica como el formato de dibujo trata de aparentar y esa fue la segunda razón por la que no logró convencerme. Si hubiese optado por explotar a fondo uno de los dos géneros el resultado habría sido maravilloso. Ni siquiera como Slice of Life me gustó y eso que soy bastante fan de ese género.

La tercera y última razón es el inadecuado manejo de la comedia aunado al cambio en el formato de dibujo que pretende acentuar las partes graciosas. En Asobi Asobase esa estrategia funciona a la perfección, las caras de las chicas son hilarantes y todo adquiere un todo aún más cómico, pero aquí tiene un resultado opuesto, las chicas lucen en extremo bobas, sobre todo Hikari de quien se sobrexplota esa personalidad tan particular que tiene y por momentos creo que la hacen lucir más tonta de lo que en realidad es. El personaje es soñador, distraído y torpe, lo acepto, y estaría bien si esa sobreexplotación no la hiciera lucir como una verdadera estúpida que resulta desesperante luego de un par de capítulos.

La serie tiene excelente calidad técnica, se basa en un deporte poco abordado en las obras animadas como lo es el buceo, lo que la hace muy original, tiene potencial para desarrollar algo interesante donde los problemas de socialización de las protagonistas jueguen un papel clave pero, en mi opinión, no logra concretar ni la parte del buceo, ni el drama ni la comedia y termina por quedarse como algo a la mitad de todo. Aunque repito, no soy el target que busca la obra, lo que no debe confundirse con la demografía, pues si bien es una serie para niñas he visto otros animes del mismo tipo que sí me han logrado atrapar.

Crossing Time

Título Original: リライフ (Fumikiri Jikan).
Género(s): Comedia, Slice of Life.
Director: Yoshio Suzuki.
Estudio: Ekachi Epika.
Emisión: 2018.
Duración: 12 episodios.
Extras:

Hay algunos animes que de repente rompen el esquema preestablecido de cómo se debe presentar una serie, ya sea con un estilo de dibujo muy original, el estreno de episodios en orden no cronológico o una duración muy breve que convierten a cada episodio de un cortometraje autoconclusivo. Fumikiri Jikan, anime basado en el manga homónimo de Yashimi Sato, es de éste último tipo y al igual que Pan de Peace su breve duración, poco más de tres minutos en cada episodio, hace que cada historia sea particularmente entrañable.

El anime se basa en historias independientes con finales generalmente abiertos. Todas comparten algo en común, ocurren cuando la gente debe detenerse en los cruces del tren, muy comunes en Japón y popularizados en animes como los de Makoto Shinkai. Los trenes nos remiten a un momento de introspección nostálgica, pero también a momentos divertidos, románticos y hasta eróticos.

La serie nos muestra ocho historias que van desde el romance más entrañable hasta la sensualidad más sugerente, pero siempre con sendos toque de comedia que seguramente te harán reír no sólo por lo cómico de las situaciones, sino por la doble lectura que podemos hacer de las mismas. Y no se trata de historias complejas ni muy profundas, sino de eventos recurrentes en la vida cotidiana de los protagonistas que dejan una huella en ellos.

Cada historia aborda una temática diferente, como puede ser el amor no correspondido de una chica con su mejor amiga, el encuentro con una persona que nos hace recordar un viejo amor, la peculiar amistad entre una chica y su hermano mayor, el deseo y la atracción de un chico por su sensual compañera de clases o lo incomodo que se puede tornar un simple saludo entre un profesor y su alumna.

En lo personal me gustan este tipo de obras, las historias son agradables y muy divertidas, la música es muy buena y el diseño de personajes no está mal. Únicamente los escenarios me quedaron a deber, pues son muy estáticos y parecen fondos de la cinemática de uno de esos videojuegos de novelas visual. Fuera de ello en un anime simple pero agradable.

Si bien una temática más dramática hubiese sido interesante de ver, sobre todo en este formato de anime, creo que la idea de hacerlo cómico y jugar con el amor y el erotismo (un erotismo muy leve, claro) fue una excelente opción. Una buena recomendación para quien guste del anime basado en novelas ligeras y busque una serie para ver en una sola tarde.

Asobi Asobase

Título Original: あそびあそばせ (Asobi Asobase).
Género(s): Comedia, Slice of Life.
Director: Seiji Kishi.
Estudio: Lerche.
Emisión: 2018.
Duración: 12 episodios.
Extras: OVA.

Hacía mucho tiempo que no veía un anime que me hiciera reír tanto y sobre todo que manejara un sentido del humor tan particular, en aquellos ya lejanos primeros años del presente siglo tuvimos a Suzumiya Haruhi no Yûutsu, posteriormente ocupó su lugar Lucky Star, este año un nuevo anime basado en el manga 4-Koma de Rin Suzukawa se ha ganado los elogios de los fans por su retorcido e inesperado sentido del humor, Asobi Asobase es ahora uno de los candidatos a convertirse en una serie clásica de la comedia ligera.

Como muchas de las adaptaciones de los mangas a cuatro viñetas de comedia ligera, la calidad técnica es bastante decente pero con ciertos aspectos que la hacen lucir más simple de lo que es, como los tradicionales fondos deslavados y los diseños de personajes simples y genéricos. La música es peculiar puesto que tiene momentos muy buenos que te dejan sorprendido pero también hay escenas en las que la comedia es tan buena que uno deja de poner atención a la banda sonora.

El diseño de los personajes no resalta mucho, son el estereotipo de las personalidades, aunque los cambios drásticos de personalidad al momento de hacer algo gracioso es lo que les da ese toque distintivo. Algo que vale la pena destacar es el trabajo de las Seiyûs, quienes hacen una labor inigualable al cambiar de un tono de voz soso y monótono a uno serio, dramático o aterrador según se requiera. Aunado a la personalidad y a la voz, tenemos el cambio en el estilo de dibujo que acentúa esas partes cómicas, las hace hilarantes, irreverentes y hasta transgresoras, quizás no del gusto de todos pero sin duda se convierten en el toque característico de esta serie.

La historia gira en torno a tres amigas. Hanako Honda, la inteligente hija de una familiar rica, apasionada de los juegos, obsesionada por conseguir novio e inconforme con su cuerpo por tener los pechos muy pequeños; Olivia, una chica de padres extranjeros que nació y se crio toda su vida en Japón, le gusta fingir que es extranjera y a pesar de su aspecto rubio y ojos azules no sabe hablar nada de inglés; Kasumi Nomura, una chica tímida que le teme a los hombres pero ama escribir historias yaoi. Juntas conforman el Grupo de Estudio de Jugadores, que en realidad es un grupo de juegos no reconocido oficialmente por la escuela para pasar el rato después de clases.

El resto de la historia es bastante simple, se narran el día a día de las chicas en la escuela y sus mentiras con el club, juegan distintos juegos tradicionales japoneses y compiten contra otros clubes deportivos mientras tratan de sobrevivir a su propia amistad. El componente gracioso es la facilidad que tiene la historia para convertir una simple guerra de pulgares o el típico castigo a un perdedor en algo totalmente épico, completamente fuera de los estándares de la cordura y profundamente hilarante.

Esa exageración y las emociones llevadas al extremo es lo que resulta siempre tan gracioso, pues lleva situaciones sumamente comunes y que podrían resultar hasta aburridas al absurdo de una manera tan cómica que sin duda alguna te harán reír. Y además del buen manejo de la comedia hay una gran cantidad de referencias a la cultura pop, sobre todo en lo que respecta al ámbito de los videojuegos y el manganime. Asobi Asobase no es una obra profunda ni complicada, tampoco la mejor en su ramo, es simplemente una serie de comedia simple que saber hacer un excelente manejo de su peculiar y retorcido humor, recomendable para pasar un ameno rato de diversión.

Top Favoritos (Película y Serie)

Ya he publicado cinco tops sobre cosas favoritas: animes, openings, podcast, directores de anime y películas mexicanas, pero hoy toca hablar de mis favoritos de todos los tiempos en las dos categorías más importantes que se relacionan con el blog, mi película y mi serie favoritas. Aquí hablamos de anime, ciencia ficción y cosas por el estilo, pero eso no quiere decir que mis obras audiovisuales favoritas sean japonesas o pertenezcan a ese género. Así que quizás a algunos les sorprenda cuando les diga cuál es mi película favorita de todos los tiempos.

Mi serie favorita

Ya había hablado de ella e incluso tenemos una reseña desde hace varios años. Downtown, serie emitida por MTV a finales de los 90, es mi serie favorita tomando en cuenta tanto obras animadas como de acción real. Es una serie que puedo ver en cualquier momento y disfrutar siempre, pero en cada ocasión, con forme envejezco, he podido darle diferentes lecturas, aunque todas dentro del mismo ámbito un tanto friki en el que vive el protagonista.

Alex Hensen es un joven de 24 años muy inteligente pero poco motivado para aprovechar sus habilidades y lograr algo mejor que su empleo en un centro de fotocopiado. Además, le cuesta trabajo hablarle a la chica que le gusta y prefiere pasar el tiempo con sus amigos frikis jugando Calabozos y Dragones o recorriendo convenciones de Ciencia Ficción en busca de la última figura para su colección. En ciertos aspectos me identifiqué mucho con este personaje, pero esa no fue la única razón por la que me encantó la serie, sino por esa construcción urbana tan underground de Nueva York.

El hecho de que se cancelara antes de su último episodio y sólo cuente con una temporada la hace más mítica y de culto (en su tiempo yo la conseguí en Ares, ahora ya está en YouTube), sin olvidar que no da lugar a especulaciones y todo lo que sabemos de la serie es lo que hay dentro de los trece episodios que la integran. De alguna forma me encantan las series con finales totales en los que ya no hay posibilidades de más, pues eso te permite lograr comprender la totalidad de la obra sin preocuparte de que eventualmente habrá más contenido. Considero que Downtown es una de las mejores series jamás hechas pero que nunca recibió el reconocimiento que merecía.

Como muchos sabrán, Evangelion es mi serie de anime favorita, pero Downtown es mi serie favorita aún por sobre cualquier otra serie de mi infancia, como Malcolm el de en medio (para mencionar una de imagen real) o Hey Arnold! (para mencionar mi caricatura preferida de la infancia). Y si bien no he visto Downtown tantas veces como otras series, es una obra que me sigue fascinando por su simpleza, su naturalidad, su realismo, la construcción de sus personajes, los escenarios citadinos y esa parte friki en el protagonista con la que me he llegado a identificar.

Mi película favorita

Probablemente se sorprenderán cuando lean que mi película favorita no es una obra de animación japonesa, ni siquiera una obra animada, y mucho menos una obra Cyberpunk o de Ciencia Ficción. No, mi película favorita de todos los tiempos es una Movie Road, Slice of Life de comedia familiar con algo de drama, Little Miss Sunshine (2006).

Así es, Pequeña Señorita Sunshine es mi película favorita por sobre cualquier otra y por mucho. El por qué no lo tengo muy claro, pero quizás se deba a esa patética familia disfuncional de perdedores, la naturaleza de su interacción, los problemas que enfrentan, la tragedia y el tono cómico que está presente en todo momento. Sin olvidar el soundtrack que es maravilloso y su leve relación con Malcolm el de en medio y Breaking Bad (Bryan Cranston actúa en las tres obras y algunos eventos tienen lugar en Albuquerque donde trascurre Breaking Bad, que de hecho recién había iniciado grabaciones por lo que no es casualidad que dos de sus personajes aparezcan en el filme cuando la familia pasan por Colorado). Además de que Steve Carrell, mi actor de comedia favorito y protagónico de mi serie de acción real favorita (The Office US) actúa allí; es curioso que mi serie de acción real favorita tampoco sea de Ciencia Ficción, sino un Mockumentary (Falso Documental).

La primera vez que vi Little Miss Sunshine fue en la preparatoria en la clase de Sociología. La profesora había proyectado la película y nos había dejado de tarea entregar un reporte donde indicáramos los roles familiares, la personalidad de cada personajes y la crítica social a los concursos de belleza. Desde ese momento me fascinó la película, sobre todo por la familia misma y el personaje de Dwayne, que era un completo apático de la vida, nunca socializaba y odiaba la escuela y a todo el mundo (un poco como yo en preparatoria).

En un principio me enfoque en la estructura disfuncional de la familia y la burla (o crítica) a los concursos de belleza infantiles, pero con el paso de los años y las incuantificables veces que la he visto desde entonces, pude observar más allá del aspecto disfuncional, más allá de la etapa adolescente de Dwayne y del mensaje de unión familiar, y pude apreciar su comedia, la relación que tiene con otras series que posteriormente me gustaron y la forma de contar la aventura (por simple que fuese) que cinco personas vivieron en una combi mientras viajaban a California. Little Miss Sunshine es la única película que siempre voy a tener ganas de ver, la he llegado a ver dos o tres días seguidos e incluso más de una vez el mismo día. Cada vez que la veo no es que entienda algo distinto, no es tan profunda, pero en cada ocasión me divierte y me la paso tan bien como la primera vez que la vi.