Recuerdos del Ayer

Título Original: おもひでぽろぽ (Omohide poro poro).
Género(s): Romance, Drama, Slice of Life, Josei.
Director: Isao Takahata.
Estudio: Studio Ghibli.
Emisión: 1991.
Duración: 118 minutos.
Extras:

Basada en el manga homónimo de Hotaru Okamoto y Yuko Tone, Recuerdos del Ayer es la segunda película dirigida por Yakahata y una producción muy particular dentro de Ghibli debido a su temática y género. La obra puede catalogarse como un drama adulto enfocado al público femenino, lo que contrasta con el estilo infantil y fantástico presente en las demás obras del estudio.

La animación conserva, como ya es costumbre, la técnica artesanal que ha hecho famoso a Ghibli, pero en esta ocasión con un diseño de personajes más serio y maduro, al menos visualmente. La animación es muy fluida y los escenarios son bellísimos, quizás de los mejores que he visto en las películas de este estudio. La música es bastante peculiar pero logra generar una buena ambientación, que al conjugarse con los escenarios, logra que el espectador entienda que está viendo cómo era ese país hace 40 años aunque no sea japonés.

La historia gira en torno a Taeko Okajima, una joven de 27 años que viaja a la casa de campo de su cuñada para pasar las vacaciones, pero durante el trayecto regresan a su mente los recuerdos de su infancia en el año de 1966 que la harán reflexionar sobre su futuro. La historia nos relata, en pocas palabras, la infancia del personaje a partir del personaje adulto —como lo han hecho algunas series de televisión como Los Años Maravillosos y Cuéntame cómo pasó— y nos permite apreciar algunos de los sucesos más emblemáticos para Japón, pero específicamente para el personaje, como la llegada de The Beatles, las primeras minifaldas, los desayunos escolares, la guerra de Vietnam y demás sucesos ocurrido en la década de los 60.

El filme nos cuenta una doble historia, pues desarrolla simultáneamente la vida de adulta de Taeko y los recuerdos de su infancia, lo que resulta un poco confuso en los primeros minutos ya que pareciera que se trata de dos historias diferentes. Sin embargo, en la primera parte de la película la infancia de Taeko se convierte en el escenario principal y nos cuenta cosas típicas y triviales de la infancia con las que nos identificaremos, como las competencias deportivas en la escuela, los berrinches, la primera vez que nos gustó alguien, las primeras clases de sexualidad o el inicio del ciclo menstrual en las niñas.

Además de las cosas personales, el hecho de ver en retrospectiva la vida de un personaje nos permite apreciar cosas propias de la cultura japonesa, como los viajes al campo, la estructura familia (sobre todo porque el personaje es la menor de tres hermanas) e incluso la fruta exótica que no es típica de esas latitudes (hay una escena muy graciosa de cuando comen piña por primera vez). En la segunda parte del filme nos centramos en la Taeko actual, quien reflexiona sobre su pasado, su trabajo y su vida sentimental, contraponiendo su vida citadina con la ruralidad del campo que le presenta Toshio, un joven agricultor por el cual ella siente un gran cariño.

Algo que me gustaría destacar es la cromática de las escenas y el diseño visual en general. En las escenas de recuerdos los colores se ven más deslavados y antiguos, como si estuviéramos frene a la viñeta de un viejo manga, mientras que en las escenas del presente los colores son más fuertes y serios, lo cual facilita al espectador diferenciar el manejo de tiempos. Y hablando de cronología, a pesar de estar viendo los recuerdos de un personaje, dichas escenas no puede considerarse como flash backs.

Recuerdos del Ayer es una hermosa obra que nos invita a recordar nuestro propio pasado, a reflexionar sobre nuestro presente y a imaginar nuestro futuro. Rememorar las cosas que nos producían pesares o felicidad en nuestra infancia es una forma de viajar en el tiempo, pues al final nada de lo que poseemos es nuestro, sólo nuestros recuerdos lo son.

Finalmente, debemos admitir que esta historia no es para todo público, principalmente por estar enfocada a un público femenino maduro y llevar un ritmo realmente lento en algunas escenas. A pesar de ello, es una historia que realmente nos invita a reflexionar sobre nuestra propia vida, sobre lo que hacemos y lo que queremos o quisiéramos hacer. Es un Slice of life como pocos, porque no sólo se enfoca en el ahora, sino en el ayer, y nos demuestra que los personajes comunes viviendo vidas comunes también tienen historia interesantes que contar.

Porco Rosso

Título Original: 紅の豚 (Kurenai no Buta).
Género(s): Fantasía, Romance, Drama, Comedia.
Director: Hayao Miyazaki.
Estudio: Studio Ghibli.
Emisión: 1992.
Duración: 94 minutos.
Extras:

Contraponiéndose a lo que Ghibli nos tiene acostumbrados, Porco Rosso es de las pocas producciones del estudio en donde el protagonista es varón, lo cual genera una dinámica algo diferente de sus anteriores filmes. A pesar de ello, es una película magnífica, con bellos escenarios, una musicalización estupenda y personajes entrañables que nos demostrarán que la bondad y honor de un hombre nunca está en su apariencia física.

La animación es muy buena, con la tradicional técnica que Ghibli siempre ha usado y una fluidez en los movimientos que se agradece al momento de ver las batallas aéreas. El diseño de escenarios resulta espectacular y logra situarnos perfectamente en el Mediterráneo. El aspecto musical es sin duda grandioso pues sus tonadas evocan un ambiente Italiano muy campirano. Finalmente, los personajes están perfectamente construidos y muestran la fuerza, determinación y bondad que Ghibli siempre pone en cada uno de ellos. Y a pesar de que existen villanos, ninguno es realmente malo o cruel, por el contrario, la historia es muy ligera y está aderezada con atinados tintes de comedia que nos permite disfrutar de una historia alegre con un mensaje sobre la paz y el honor.

La historia gira en torno a Marco Pagot, un antiguo piloto de la Fuerza Aérea que peleó en la Primera Guerra Mundial y que por una extraña y desconocida maldición su cabeza tiene forma de puerco. Marco, o Porco, como lo llaman los lugareños, se dedica a atrapar piratas aéreos que pilotan hidroaviones y roban a los barco, por esa razón es odiado por los maleantes, quienes lo persiguen sin descanso. Además de los burlescos piratas, Marco es constantemente espiado por el gobierno fascista. Y por si esto fuera poco tiene que enfrentarse en un duelo aéreo con Donald Curtis, un americano considerado como uno de los mejores pilotos de hidroavión. Sin embargo, no todo es pesar en la vida de Porco, pues en lo profundo de su corazón ama intensamente a Gina, la famosa cantante del Hotel Adriano quien corresponde su amor. También está Fio, una joven mecánico aguerrida e inteligente a quien Porco da la oportunidad de reparar su hidroavión y con quien hará equipo para vencer a Curtis.

El manejo de la indumentaria y maquinaria están muy bien logrados, desde la comunicación con telégrafo, banderas y lámparas, hasta la ropa y el diseño de las naves. La mezcla de tecnología que hace Miyazaki genera un resultado inclasificable, pues muestra aparatos novedosos, diseños viejos y motores de vapor con un toque fantástico. Esas formidables maquinarias son algo común en Hayao y las hemos visto tanto Nausicaä del Valle del Viento como en El Castillo Vagabundo. La arquitectura es otra de las joyas que esta obra nos regala, tanto en las industriosas calles de Milán como en los pasibles y bellos jardines del Hotel Adriano

A pesar de que la historia se desarrolla en Europa, Miyazaki no logra desligarse por completo de la dinámica de la sociedad japonesa. Y eso pasa con muchos de sus filmes, el contexto europeo aunado a una idiosincrasia nipona genera una sociedad que al mismo tiempo que nos resulta familiar nos parece exótica. Además de la estructura social, el entorno bélico sigue siendo una constante en las producciones de Ghibli. Recordemos que la historia se desarrolla en un periodo entreguerras y poco después de la Gran Depresión de 1929, por lo mismo hay mucha parafernalia bélica y pobreza en los habitantes, como el mismo Marco hace notar a Fio durante su viaje. A mi parecer, lo que Miyazaki intenta hacer al desarrollar historias en periodos pacíficos pero con una estabilidad social muy delicada que podría explotar fácilmente en guerra, es aumentar la emotividad de los sucesos que trata de contarnos; vimos lo mismo en Totoro.

La película realiza varios guiños a personajes de la primera guerra mundial, como el Barón Rojo, y a otros filmes de mediados de siglo XX, como Casablanca (Michael Curtiz, 1942). Igualmente, vemos en los personajes diversas características que simbolizan elementos del cine hollywoodense, la relación entre Porco y Gina, y la propia personalidad de éste, me recuerdan mucho a los anti-héroes del Film Noir, mientras que Fio mantiene la esencia de la animación japonesa. La obra es bella, tierna, emotiva, emocionante y llena de acción, tiene personajes carismáticos y muy agradables que fácilmente haremos nuestros, escenarios deslumbrantes y una banda sonora más que recomendable. Por todo eso, y por el mensaje sobre honor, paz y amor que intenta dejarnos, Porco Rosso merece ser considerara una obra maestra.

Egao

Egao 1

Título Original: 笑顔 (Egao).
Género(s): Audiovisual, Shôjo, Drama, Kemono.
Director: Makoto Shinkai.
Estudio: M. Shinkai/CW.
Duración: 2:14 minutos.
Emisión: 2003.
Extras:

Egao es un pequeño clip musical creado por Makoto Shinkai mientras realizaba la producción de Kumo no Mokô Yakusoku no Basho. El video fue creado para el programa Mina no Uta (canciones para todos) de la cadena NHK y la canción fue interpretada por Hiromi Iwasaki. Existen cuatro versiones del video, la primera es la versión para la televisión y las otras tres fueron lanzadas únicamente en DVD. La segunda versión tiene un estilo de borrador, parecido a un storyboard, la tercera se centra únicamente en los detalles de los escenarios, y la cuarta nos presenta el video original visto desde diferentes ángulos.

Este video es sin duda uno de los trabajos más impactante de Makoto, pues a pesar de ser tan corto, hace muchísimas referencias a sus trabajos previos, incluso algunas —como las hojas de cerezo— serían evidentes en su posterior largometraje, 5 Centímetros por Segundo. El video se basa principalmente en dos de las obras de Shinkai, Kanojo to kanojo no neko y Hoshi no Koe.

Egao puede considerarse una historia alternativa o precuela de Kanojo, pues la historia, la trama y el departamento (escenario) son prácticamente los mismos. La principal diferencia entre las dos es el estilo de dibujo, ya que la simpleza de Egao le da una apariencia de ternura y sencillez, mientras que el formato a blanco y negro de Kanojo le otorga un aspecto de seriedad.

Sin duda, es un pequeño clip que aglutina toda la maestría de Shinkai en sólo unos minutos, razón por la cual vale la pena verlo. Además, la canción es totalmente congruente con las escenas y realiza la función de narrador dada la falta de diálogos.

Mi vecino Totoro

Título Original: となりのトトロ (Tonari no Totoro).
Género(s): Fantasía, Drama, Comedia, Kodomo.
Director: Hayao Miyazaki.
Estudio: Studio Ghibli.
Emisión: 1988.
Duración: 85 minutos.
Extras: Mei to Konekobasu.

Si bien Studio Ghibli se ha caracterizado por animaciones dirigidas al público infantil con temáticas profundas y mensajes de superación, existen quizás cuatro obras que se han convertido en clásicos tanto para oriente como para occidente: Nausicaä de Valle de Viento, La Princesa Mononoke, El Viaje de Chihiro y, por supuesto, Totoro. Esta última logrando una importancia tal que el simpático y gatuno personaje no sólo se convirtió en la mascota del estudio, sino en un referente cultural dentro de la animación, basta con observar el cameo que realiza en Toy Stoy 3.

Primeramente debemos hablar del detalle técnico. Ghibli siempre ha recurrido a una animación artesanal que es el sello distintivo del estudio. Su animación es fluida, realista y tan amena que logra crear una atmosfera familiar aunque no seamos japoneses. Los escenarios son simples pero minuciosamente detallados, sin caer en la saturación visual, sobre todos los urbanos, pues los naturales tienen un sutil toque de acuarela que logra unos hermosos y agradables cuadros, que lamentablemente en ocasiones lucen algo planos. Las características físicas y las expresiones de los personajes son sencillas pero muy emotivas, y la música logra la perfecta ambientación en cada momento de la historia, con tonadas alegres que derrochan felicidad.

La obra refleja la vida rural japonesa en la postguerra y se enfoca en el modo de vida de los campesinos, mostrándonos la tranquilidad y cotidianeidad de esa feliz vida campestre; lo que resulta un reflejo opuesto a la crudeza de La Tumba de las Luciérnagas, película dirigida por Isao Takahata y producida por Ghibli de manera simultánea a Totoro. Aunque en su trasfondo este filme oculta elementos un poco más melancólicos de los podríamos imaginar en un principio.

La historia gira en torno a las Hermanas Satsuki y Mei, quienes se mudan a una casa en el campo con su padre mientras su madre permanece en el hospital para recuperarse de la tuberculosis. Mientras la pequeña Mei merodea en los alrededores de la casa, unas curiosas criaturas aparecen frente a ella, Mei las sigue y conoce a los Totoro, los espíritus protectores del bosque. Mei y Satsuki viven emocionantes aventuras con ellos, pero cuando Mei se pierde camino al hospital, su hermana hace todo para encontrarla, pero sin resultados, hasta que Totoro y su Gatobús llegan al rescate.

Una vez más el papel central y el peso de la trama recaen en una mujer (Satsuki), en este caso una muy joven y carismática, pero decidida y fuerte, como todas las féminas que Miyazaki nos ha regalado. Los dos personajes principales (las niñas) derrochan una gran alegría que por momentos parece excesiva, pero también viven preocupaciones y tristezas, aspecto que hace mucho más humanos a los personajes.

La historia es simple y agradable, el ritmo es bueno y se enfoca en contar una anécdota bastante corta, pero sobre todo, es una obra muy inocente, llena de alegría y felicidad. Sin embargo, a pesar de ser un filme de naturaleza alegre, tiene momentos nostálgicos y un trasfondo realmente trágico aunque muy bien disfrazado. Esta obra se desarrolla algunos años después que La Tumba de las Luciérnagas cronológicamente hablando, es decir, menos de una década después de la Segunda Guerra Mundial y aún refleja todas las carencias que dejó dicho conflicto bélico.

El mensaje ecológico es bastante evidente, pues las criaturas del bosque y el bosque mismo son seres vivos que merecen nuestro respeto y cuidado. De hecho Totoro es como una representación zoomorfa del bosque, es un espíritu guardián que protege a sus habitantes y hace crecer a las plantas. Aunque también puede verse como una representación del miedo y la angustia dejados por la gran guerra, pues recordemos que Totoro sólo se presenta frente a las protagonistas cuando éstas están solas, tristes o necesitan ayuda.

Finalmente (aunque no quisiera), no puedo dejar de comparar a Totoro con Alicia en el País de las Maravillas, la versión animada de Disney, sobre todo por la semejanza del Gatobús con Cheshire, y no dudo que exista cierta inspiración en ella, cosa que no importa pues las tramas y temáticas son muy distintas. Y para los que se preguntaban qué es Totoro, pues es un Gato montés-perro-mapache-búho.

Chrno Crusade

Título Original: クロノクルセイド ( Kurono Kuruseidio).
Género(s): Sobrenatural, Comedia, Drama,  Romance, Shônen.
Director: Yû Kô.
Estudio: Gonzo.
Emisión: Noviembre 2003 – Junio 2004.
Duración: 24 Episodios.
Extras:

Monjas armadas hasta los dientes, armas de todo tipo, apóstoles, demonios, La Orden de Magdalena luchando para proteger al mundo de una amenaza infernal y un contrato, cuyo costo es la vida misma. Chrno Crusade, serie basada en el manga homónimo de Daisuke Moriyama, es una serie de acción que retoma el quizás trillado tema de las órdenes religiosas que cazan demonios, sin embargo, logra ser lo suficientemente original pese a los altibajos en su historia.

La calidad es regular. La animación es buena, fluida pero no demasiado sobresaliente. El diseño de personajes responde al público al que está destinada, por lo que hay personajes femeninos muy atractivos, y pese a que algunos presentan cierto crecimiento durante la serie no son del todo sólidos y en ocasiones se abusa de su aspecto cómico o moe. El soundtrack es bueno, ambienta adecuadamente y algunas canciones logran destacar, pero tampoco resulta en extremo atractivo.

La serie gira en torno Rosette Christopher, una monja cuya misión es exterminar a los engendros que amenaza el mundo mientras trata de rescatar a su hermano quien fuera seducido por el demonio Aion. Para lograrlo se integra a la orden religiosa de Magdalena, que más parece una división militar, y hace un pacto con Chrno, un demonio que en el pasado se enamoró de María Magdalena y encabezó una revuelta en el infierno junto a otros demonios que desafiaron las profecías de Fátima y trataron de obtener el poder de los apóstoles elegidos por Dios.

La serie engancha al espectador desde los primeros capítulos y pese a no tener un contenido profundo, la acción constante y el fan-service son suficientes para atrapar al público masculino, aún a pesar de los drásticos cambios de ritmo que van de geniales escenas de acción a momentos llenos de drama o comedia tonta. El tema de la orden religiosa que trata de mantener a los engendros bajo control con la ayuda de un demonio disidente es algo que ya habíamos visto en Hellsing, pero como Chrno Crusade apuesta más por una fórmula más comercial asegurar un relativo éxito. Pese a todo, resulta una serie entretenida, divertida, emocionante e incluso nostálgica.

Hoshizora Kiseki

Título Original: 星空キセキ (Hoshizora Kiseki).
Género(s): Drama, Romance, Ciencia Ficción.
Director: Aiko Watanabe y Toshikuza Matsubara.
Estudio: CoMix Wave Inc.
Emisión: 2006.
Duración: 27 minutos.
Extras:

Hoshizora kiseki es una OVA algo difícil de describir con palabras, pues su sencillez y tono nostálgico enmascaran una historia que en realidad nos dice más de lo que podemos ver en primera instancia e intenta darnos un mensaje sobre cómo disfrutar de las cosas más simples de la vida.

La animación es buena aunque por momento luce algo deslavada, los personajes son simples y característicos del anime contemporáneo. Visualmente es atractiva y tiene escenarios bien diseñados pero sin detalles excepcionales. El apartado más destacado es la banda sonora, pues todas las canciones encajan perfectamente con el desarrollo de la trama, sin olvidar que son tonadas muy amenas, suaves y relajantes.

El corto nos narra el viaje de Kozue, una chica apasionada por la astronomía, en busca del lugar donde según ella caerá un meteorito. Durante su viaje conocerá a Ginga, un joven cuya habilidad de hacer caer estrellas y obtener conocimiento del universo le mantiene preso. Kozue intentará que Ginga se olvide de sus poderes para permitirse disfrutar de su propia existencia.

El cortometraje es simplemente genial y nos demuestra que muchas veces no valoramos las cosas comunes del día a día, pues quedamos atrapados en el quehacer constante de nuestras obligaciones. Una obra cuyos simbolismos son realmente profundos, pero que no busca desarrollarlos de manera compleja, sino únicamente contar una linda historia.

Hoshi no Koe

Título Original: ほしのこえ, (Hoshi no Koe).
Género(s): Drama, Romance, Ciencia Ficción/Mecha.
Director: Makoto Shinkai.
Estudio: Animación independiente.
Emisión: 2002.
Duración: 25 minutos.
Extras:

Hermosa, es la palabra que sintetiza esta pequeña obra de uno de los mejores directores dramáticos de anime en la actualidad. Makoto Shinkai se ha caracterizado sin duda por crear historias llenas de romance y dramatismo que en un corto lapso de tiempo nos enternecen, nos alegran y nos hacen llorar. Al ser su primera producción con fines comerciales, el corto contó con seiyûs profesionales para su versión en DVD, pero en la versión original las voces fueron puestas por él y su novia, como lo hicieron en el corto de Kanojo to Kanojo no Keko.

El aspecto visual es sencillamente impresionante. Los escenarios están finamente detallados y se apegan a la realidad de los pequeños pueblos japoneses. El espacio exterior, las escuelas, los cielos nublados y los atardeceres siempre resultan muy atractivos para el espectador, y las tonalidades que agrega la iluminación los hace cálidos, reconfortantes y más nostálgicos que la sola historia. El diseño de personajes aún es muy simple, pero ya empieza ha consolidarse dentro del particular estilo que Makoto retomaría en sus trabajos posteriores. La música, por su parte, es sencillamente perfecta y nos demuestra que la dupla Makoto-Tenmon tiene el excepcional don para crear historias dramáticas en los escenarios adecuados y con la banda sonora más sobresaliente.

Hoshi no Koe 5

La historia gira en torno a Mikako y Noboru, una pareja de jóvenes cuya relación se ven truncada por el tiempo y la distancia. Debido a que la tierra está en guerra con los Tarcianos, Mikako decide enlistarse en las Fuerzas Armadas para pilotar un Mecha e ir en busca de los alienígenas. Mientras ella recorre el universo, Noboru se queda en la tierra en donde debe sufrir el lento paso del tiempo para comunicarse con ella. Como la única forma de hacerlo es por mensaje celular, la distancia que los separa se convierte en su peor enemigo, pues los mensajes tardan cada vez más años en llegar a su destino.

La historia es muy tierna e inocente, pues los personajes nunca se declaran su amor abiertamente, simplemente lo sienten; son felices cuando están juntos y sufren cuando se separan. El tono nostálgico que Shinkai alcanza con este corto es una pequeña prueba de su talento, pues a pesar de ser melancólica nunca nos muestra algo realmente triste ni deprimente. Y como ya es característico en él, el OVA está lleno de elementos simbólicos (hojas de cerezo, cielos nublados, lluvia y trenes) y usa perfectamente las estaciones del año como metáfora de  las etapas de la vida. Sin duda una obra de culto que logró poner en el mapa a su entonces joven y desconocido director.

Hoshi no Koe 6

Pale Cocoon

Título Original: ペイル・コクーン (Peiru Kokûn).
Género(s): Ciencia Ficción/Ciencia Ficción Social, Psicológico, Drama.
Director: Yasuhiro Yoshiura.
Estudio: Studios Rikka.
Emisión: 2006.
Duración: 20 minutos.
Extras:

Enigmática, compleja, nostálgica y un poco letárgica, son algunos apelativos que describen la segunda OVA producida por Studios Rikka y Yasuhiro Yoshiura. Una obra complicada que no es fácilmente digerible, pero que resulta en extremo atractiva para los amantes de la ciencia ficción, del anime y de su director.

La calidad visual es impactante y nos muestra el crecimiento que Yoshiura ha tenido con respecto a sus trabajos previos, tanto en la calidad argumental como en la técnica. El diseño de personajes es el mismo que ha usado en todas sus obras y la mezcla de personajes en 2D con escenarios de CGI siempre resulta grata. Dichos escenarios presentan una arquitectura neobrutalista altamente industrial que ambientan perfectamente la historia. Sin mencionar la música que me parece excelente, agradable y muy adecuada para el ritmo del corto.

En cuanto a la trama, sigue las mismas bases que todos sus trabajos, series con alto contenido psicológico y que son complejas de entender. En esta ocasión Yasuhiro nos transporta a un futuro postapocalíptico donde al parecer los humanos han contaminado la tierra volviéndola inhabitable, obligándolos a refugiarse en colonias artificiales subterráneas.

En una de estas colonias vive Ura, un joven que trabaja en el “Departamento de Excavación de Archivos”, un organismo encargado de restaurar archivos binarios para recuperar toda la información posible del pasado terrestre. Sin embargo, la emoción de los descubrimientos se va opacando con la monotonía del trabajo, y la nueva y artificial sociedad empieza a sucumbir bajo el gran peso de la nostalgia que provocan los recuerdos de la destrucción que la estupidez humana provocó a su propio mundo. Al final, Ura descubre que la tierra es un hermoso y bello planeta azul, y que la colonia donde vive y trabaja se encuentra en la Luna.

La serie apela perfectamente a la nostalgia y nos muestra cómo los humanos siempre nos aferramos al pasado. Ura resulta ser un arqueólogo del futuro que excava en archivos informáticos a fin de intentar comprende cómo era la tierra cuando el sol brillaba en lo alto y la gente podía habitarla con tranquilidad.

Como en todos los trabajos de Yoshiura, su obra está plagada de simbolismo que probablemente sólo él es capaz de entender en su totalidad. Pese a eso, intenta hacernos reflexionar sobre la importancia de la Historia y cómo el hecho de desconocerla nos impide saber dónde estamos realmente y cómo llegamos ahí. La insipidez y monotonía del futuro tecnológico no sólo nos aleja de la naturaleza, sino que también nos hace olvidar la herencia de nuestro pasado. Una obra de culto que no nos podemos perder.

Wall-E

Título Original: Wall-E.
Género(s): Romance, Comedia, Drama, Ciencia Ficción/Ciencia Ficción Social/Scrappunk/Space Opera.
Director: Andrew Stanton.
Estudio: Pixar Animation Studios.
Emisión: 2008.
Duración: 98 minutos.
Extras:

Animada por el reconocido estudio Pixar y dirigida por Andrew Stanton, quien ha participado en producciones como Toy Story, Wall-E es una conmovedora historia de amor entre dos robots en un mundo devastado por la contaminación, en donde los humanos viven en cruceros espaciales y son víctimas de la rutina y el excesivo uso de la tecnología.

El filme es visualmente impactante. El gran detalle y la fidelidad de los escenarios en realidad nos sitúan en un mundo postapocalíptico repleto de basura, pues la amplia cantidad de desperdicios lucen en extremo realistas y los derruidos edificios nos dejan ver que la ausencia humana se ha prolongado por varios siglos. El diseño de personajes es muy bueno, tanto en la construcción de robots como en la de humanos. La música destaca bastante, pues la película contiene muy pocos diálogos y depende de las canciones para logra expresar la emotividad correspondiente.

La historia nos sitúa en un futuro donde el mundo está completamente cubierto de basura, para intentar remediarlo, la empresa BnL implementó un programa de limpieza usando pequeños robots compactadores de basura llamados Wall-E, mientras ellos limpian nuestro mundo, los humanos toman un crucero espacial por cinco años. Sin embargo, pasado ese lapso de tiempo el intento por descontaminar el planeta fracasa, obligando a la raza humana a prolongar su viaje.

700 años después, sólo un robot permanece activo. Para sorpresa del pequeño, Eva, una sonda que busca vida, aterriza en la tierra. Wall-E se enamora rápidamente de Eva, pero cuando ella encuentra una pequeña planta regresa a la nave madre, Wall-E la sigue y juntos empiezan una trepidante aventura en el espacio exterior llena de romance y drama. Mientras nuestro oxidado héroe intenta rescatar a su amada, los humanos despiertan del letargo en que los tenía sumidos tanta tecnología y se revelan para recuperar su mundo.

La obra es muy entretenida para el público al que está destinada, pero los mayores también pueden divertirse e incluso reflexionar sobre alguno de los tema que aquí se muestran. Hay un mensaje sobre que las diferencias no son un impedimento para que dos amantes estén juntos y otro muy obvio sobre cuidar el ambiente, pero el más importante es el que alude a la sociedad consumista, obesa y sedentaria creada por el capitalismo, donde la rutina, la comida rápida, la diversión barata, la superficialidad y la tecnología están modificando la forma en que interactuamos con la gente.

Wall-E no sólo nos muestra una simpática historia de amor ni el futuro que nos espera si no cuidamos nuestro planeta, sino que nos invita a reflexionar sobre lo monótona que puede ser la vida cuando pasamos el día pegados a un monitor, viendo televisión, jugando videojuegos o leyendo blogs en internet, en lugar de salir y admirar las bellezas que nos ofrece el mundo como hacíamos antes de que los gadgets extinguieran la charla de sobremesa.

$9.99

Título Original: $9.99
Género(s): Drama, Romance, Comedia.
Director: Tatiana Rosenthal.
Guión: Etgar Keret.
Emisión: 2008.
Duración: 78 minutos.
Extras: Página Oficial.

Basada en el trabajo del israelí Etgar Keret, dirigida por su compatriota Tatiana Rosenthal y animada por un equipo australiano, $9.99 es una obra multicultural que aborda el complejo tema del significado de la vida, las dudas personales, los miedos y las satisfacciones que todos enfrentamos en búsqueda de la felicidad.

La obra es una verdadera obra de arte en todos los sentidos, desde su metafísica trama hasta la proverbial calidad de su animación. Esta última logra un detalle tan asombroso en sus escenarios que por momentos parecen una obra de hiperrealismo. Al ser un Stop Motion, le resulta imposible evitar los característicos movimientos de una marioneta, pero el detalle del vestuario y el diseño corporal de los personajes apela a un realismo directo, crudo, acido e incluso violento.

La obra nos presenta personajes comunes fácilmente entendibles para el público de cualquier país, pues resultan familiares, agradables y el espectador puede hacerlos suyos de manera inmediata, además de identificarse con alguno de ellos. Su bien planeada construcción psicológica es algo que debemos reconocer, pues cada uno refleja a determinados sectores de la sociedad, pero sobre todo refleja los constantes temores y dudas que todos hemos tenido en algún momento, sobre nuestro futuro, nuestros sentimientos o sobre la vida misma.

¿Qué les parecería responder todas sus dudas por tan sólo $9.99? Esa es la premisa de la historia, en la que podemos ver como se entrelazan las vidas de un grupo de vecinos, cada uno con problemas y frustraciones tan distintas que parecería inverosímil encontrar alguna conexión entre ellos, pero que existe aunque los propios personajes no la puedan ver y va más allá de compartir el mismo edificio, el cual se convierte en el escenario perfecto al mostrarnos la cantidad de historias que pueden ocurrir en un sólo lugar.

La técnica narrativa del filme es algo que me agrada mucho, pues transita de un personaje a otro y nos cuenta su historia de a poco y en pequeñas dosis (parecido a la película Amélie de Jean-Pierre Jeunet). Y a pesar de que para algunos podría resultar tedioso seguir la historia, la interacción entre los personajes facilita mucho esta tarea.

Tenemos todo tipo de personalidades: el viejo y frustrado abogado que vive con su hijo desempleado, el niño fanático del futbol que se ve obligado a ahorra para comprarse una figura de acción, el joven que ama a su prometida pero está temeroso del compromiso, el anciano viudo que se aferra a sus recuerdos, el indigente que se suicida y se convierte en ángel de la guarda, el joven Casanova y su novia supermodelo, un mago en bancarrota y una encuestadora por teléfono que debe soportar los malos tratos de sus encuestados. Todos ellos radicalmente diferentes, pero con algo en común, la búsqueda del significado y propósito de su existencia.

Manejar tal cantidad de personajes resulta siempre difícil y muy pocas producciones logran darle el espacio adecuado a cada uno para que pueda desarrollarse. Sin embargo, esta logra hacerlo al dosificar su participación, lo que deja mucho a la imaginación del espectador para que éste construya su propia interpretación de los hechos.

Al final la obra intenta dar un mensaje simple que al menos yo interpreto de la siguiente manera: la vida no tiene un sentido, pero existen una sola cosa que sí puede darle un sentido la felicidad. Encontrar lo que a cada uno nos hace felices es lo complicado, los viajes, el dinero o el amor pueden ser una opción, pero quizás la felicidad se encuentra en cosas más comunes y fáciles de obtener, en personas que están a nuestro lado, en viejos recuerdos del pasado o en una simple sonrisa. De cualquier forma, si sabemos dónde buscar, encontrarle un sentido a la vida nunca tendrá un costo superior a $9.99.