Oblivion

Título Original: Oblivion.
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Joseph Kosinski.
Emisión: 2013.
Duración: 125 minutos.
Extras:

Tuve la oportunidad de ver Oblivio en el cine cuando se estrenó y me pareció una película muy buena, no de esas que se vuelven grandes clásicos pero sí una que quizás merecería más reconocimiento de lo que creo que tiene, pues su historia es una de las pocas que me han logrado sorprender en cuando a su giro argumental, ya que en muchas ocasiones este suele ser obvio o poco creíble, pero en este caso sí me sorprendió, al igual que como me pasó con Invasión.

La película tiene una calidad técnica formidable, tanto en su parte visual como como en la banda sonora. Visualmente tiene escenarios muy bien logrados, tanto aquellos que muestras elementos espaciales o de tecnología futurista, como en la Tierra destruida que nos muestran. La parte música también es excelente, pues no sólo sus melodías se acoplan perfectamente con la trama, sino que van perfecto con esa estética pulcra e hipertecnológica que vemos en pantalla; gracias a este filme conocí al grupo M83. Finalmente la parte actoral cumple perfectamente, sobre todo tomando en cuenta la calidad de los actores y sabiendo que Tom Cruise ha protagonizado varias películas de Ciencia Ficción bastante interesantes.

La historia toma lugar en 2077, sesenta años después de que alienígenas conocidos como carroñeros atacaran la tierra para apoderarse de sus recursos. El primer ataque de los carroñeros consistió en destruír la luna, con la finalidad de que los desastres naturales provocados por la ausencia de nuestro satélite natural destruyen a gran parte de la humanidad. Afortunadamente los humanos lograros resistir, pero terminaron contaminando la tierra por el uso de armas nucleares. Ahora la única esperanza es evacuar a los sobrevivientes a Titán, una luna de Saturno, para iniciar de nuevo.

Antes de emprender el largo viaje es indispensable que las hidroplataformas absorban toda el agua que puedan, pero su labor se ve constantemente saboteada por los carroñeros sobrevivientes que ahora se ocultan en las estériles planicies del planeta. Para evitar la destrucción de la única fuente de energía, el técnico Jack Harper debe dar mantenimiento a las zonas que protegen las plataformas, con la ayuda de su pareja Vika Olsen quien funge como navegadora y enlace con el TET, una colonia espacial que orbita la tierra con los últimos sobrevivientes. Luego de cumplir con su labor por cinco años Vika y Jack podrán por fin ser evacuados a Titán.

Sin embargo, los ataques de los carroñeros se vuelven más frecuentes y complejos, además de que una serie de extraños recuerdos se presentan de forma cada vez más recurrente en la mente de Jack, lo que hace que se sienta curioso sobre su pasado y más cómodo en la Tierra que su pareja, quien desea terminar su misión pronto para emprender el viaje a su nuevo hogar. La rutina de ambos parece ir sin contratiempos inesperados hasta que una nave humana anterior a la guerra se estrella contra la tierra y las sondas encargadas de proteger las hidroplataformas matan a los astronautas sobrevivientes, excepto a una chica que logra salvar Jack y que al parecer forma parte de esos constantes recuerdos que lo atormentan. Las cosas dan un giro radical cuando ambos son capturados por los carroñeros y descubren que su misión no era lo que pensaban.

Personalmente disfruté muchísimo cuando vi la película en el cine, sobre todo por su parte visual y principalmente musical. Me encantó su banda sonora tanto que terminaron por gustarme varias canciones de M83, sobre todo de su álbum Hurry up we are dreaming. En cuando a la parte estética, me encanta lo pulcra y minimalista que es toda la tecnología que vemos en pantalla. Creo que es un perfecto ejemplo de esa estética Nanopunk que contrasta con el neobrutalismo propio de Cyberpunk. Honestamente creo que la música y la estética se complementan perfectamente, y la historia también va muy a la par de ambas.

En lo que respecta al giro argumental debo admitir que nunca lo vi venir y me gustó mucho que cambien las cosas y nos muestren una invasión extraterrestre mucho más inteligente y mejor planeada que el típico ataque frontal con armas súper destructivas a los que el cine de Ciencia Ficción nos suele tener acostumbrados. Creo que es de reconocer que la invasión no sea la tradicional y la complejidad que eso le aporta a la raza extraterrestre es bastante interesante, más aún cuando ni siquiera necesitan mostrar a los invasores de frente. De hecho hablar de la naturaleza de estos extraterrestres podría ser un buen tema para abordar a futuro. De momento digamos que la parte alienígena que estamos viendo aquí es la tecnología, la cual se mantiene dentro de algo creíble y como es tan similar a la nuestra dificulta ver el giro argumental que se aproxima.

Si bien la película me gustó y tiene excelentes elementos técnicos, una historia que logra atraparte, un giro argumental inesperado y buenas actuaciones, el final es algo cliché pues ya lo hemos visto en otras obras con la misma temática, de hecho varios de sus argumentos centrales son reciclados de otras obras, sólo que como logra darles su propio toque no se notan tanto. Además de que hay un par de incoherencia en la trama. No obstante, considero que es una buena recomendación para quien quiera ver una buena película de Ciencia Ficción que no sea parte de una saga, tenga un toque medio de complejidad y una estética pulcra y limpia.

Universidad Autónoma de la Ficción

La Universidad Autónoma de la Ficción (UAFi) es un centro de enseñanza superior gratuito especializado en obras de ficción, cuyo objetivo es formar a especialista del más alto nivel encargados de la producción, el estudio y análisis de las obras de ficción en sus diferentes géneros. Actualmente la universidad cuenta con tres centros de estudio enfocados en un género en particular, que en conjunto ofertan diez licenciaturas y una creciente oferta de especialidades y posgrados.

Centro de Estudios sobre Ciencia Ficción (CECiFi)

El Centro de Estudios sobre Ciencia Ficción fue el primer centro de estudio que formó parte de la UAFi, aunque su origen es anterior a la creación de la universidad cuando llevaba el nombre de Círculo de Estudios Sobre Ciencia Ficción, dedicado al análisis y la difusión de las obras de este género. Posteriormente, cuando la universidad fue creada el CECiFi pasó a formar parte de ésta institución. Actualmente el CECiFi cuenta con tres licenciaturas: Historia de la Ciencia Ficción, Producción de Obras de Ciencia Ficción y Teoría de Géneros.

Centro de Estudios sobre Fantasía (CEFan)

El Centro de Estudios sobre Fantasía fue el primer centro de estudios creado por la UAFi, su finalidad era abordar los géneros ajenos a la Ciencia Ficción, siendo la Fantasía el principal de ellos. Con el paso de los años la Fantasía que consolido como el único género de estudio de esta institución, desplazado a otros géneros y forzado la creación de un nuevo centro. Actualmente el CEFan cuenta con tres licenciaturas: Historia de la Fantasía, Producción de Obras de Fantasía, Teoría de Géneros Fantásticos.

Centro de Estudios sobre Terror y Horror (CETeH)

El Centro de Estudios sobre Terror y Horror nación por la necesidad de la universidad para dar un especio para el análisis y la producción de obras de Terror y Horror luego de que el CEFan determinará que el único género que se estudiaría en su campus sería la Fantasía. Es el centro de estudios más reciente y busca dar un espacio para todos aquellos géneros relacionados con el miedo, la sangre y la violencia. Actualmente el CETeH imparte cuatro licenciaturas: Historia del Terror y el Horror, Producción de Obras de Terror y Horror, Producción de Obras Gore, y Teoría de los Géneros Violentos y de Miedo.

Actualmente la UAFi es un centro de vanguardia en docencia, investigación, producción y difusión de los principales géneros de la ficción. Sus programas de estudios se consideran los de más alto nivel en todo el país, lo cual permite que nuestra institución esté ranquela como número uno en el continente. Además, la integración de los estudiantes de las diversas licenciaturas y de las academias de cada licenciatura permiten que los alumnos reciban una educación integran que les permite tener un panorama general de los otros géneros.

La UAFi es el centro educativo de mayor tradición en el país, con una reconocida calidad docente, un prestigioso plan de estudios, instalaciones de primera calidad y una ética en cuando al respeto de la ficción que se esfuerza por enseñar a sus estudiantes. Todo eso hace de la UAFi la mejor opción para el estudio superior de los géneros de la ficción.

Scott Pilgrim vs The World

Título Original: Scott Pilgrim vs The World.
Género(s): Comedia, Romance.
Director: Edgar Wright.
Emisión: 2010.
Duración: 112 minutos.
Extras:

Iniciemos esta reseña aclarando que nunca he leído el cómic de Scott Pilgrim, por lo que estareseña está escrita desde el punto de vista de alguien que sólo ha visto la película y que todo lo que conoce sobre éste universo es lo que vio en la adaptación cinematográfica. Así que no puedo decir qué tan buena adaptación es ni hacer alguna comparación con las novelas gráficas. Dicho esto, empecemos con la reseña. Y una de las primeras cosas que debo decir es que no me gusta ese título que le pusieron en Latinoamérica, Scott Pilgrim contra los ex de la chica de sus sueños es sumamente largo e innecesariamente complicado, pudieron llamar a la película simplemente Scott Pilgrim y ya.

Algo que destaca a la película es la peculiar forma de narrar la historia, para lo cual retoma elementos del cómic como los cuadros de información que introducen a los personajes, las explosiones y las onomatopeyas para indicar golpes y otros sonidos de acción. Además de esos elementos literarios, hay muchas referencias a videojuegos, como las monedas que sueltan los enemigos de Scott cuando este los derrota. Esto da al filme una peculiar esencia que lo hace lucir bastante original y sobre todo divertido, pues nos permite ver batalla exageradas en las que los personajes adquieres una serie de poderes.

La historia sigue a Scott Pilgrim, un chico de 22 años que es bajista en un grupo llamado Sex Bom-omb y que actualmente está saliendo con una jovencita de 17 años llamada Knives Chau. Debido a que su novia es aún menor de edad muchos de sus amigos y compañeros de la banda se burlan de él. Un día conoce a Ramona Flower, una enigmática y atractiva chicha que se vuelve de inmediato el interés amoroso de Scott. Sin embargo, lograr que Ramona se interés en él no será fácil, pues primero deberá enfrentar y derrotar a sus siete exnovios malvados.

Scott inicia así una turbulenta relación con Ramona, que cada día se complica más cuando un nuevo y más poderoso exnovio aparece para retarlo. Además, las relaciones que Scott tuvo en el pasado también le persiguen, sobre todo por haber terminado mal con Knives y con su exnovia Envy, una chica que rompiera su corazón hace más de un año y que ahora es la vocalista de un muy popular grupo de rock. Decidió a tener algo con Ramona, Scott hace frente a cada rival, pero al final deberá entender que no se trata sólo de ser novio de Ramona, sino de tener amor propio y respetar a sus exparejas, pues sólo así podrá tener el poder para continuar adelante con su nueva relación.

En la historia vemos muchas batallas llenas de acción y poderes inverosímiles que no tienen explicación pero que resultan muy divertidos. Los exnovios de Ramona aparecen como los malos, pero representan una etapa muy particular en la vida de la chica y al final terminan por enseñar algo a Pilgrim. Incluso Gideon, el novio final de Ramona y que funge como el jefe final de un videojuego deja una enseñanza al protagonista. Digamos que todo eso de las peleas y los poderes es como una analogía de los conflictos amorosos que podemos tener a diferentes edades.

Además de la acción, el diseño de personajes me gustó mucho. No sé qué tanto respondan al cómic o qué tanto tuvieron que ver las interpretaciones de los actores pero incluso los malvados exnovios son carismáticos y divertidos de ver en pantalla. En general las personalidades de todos me gustaron y no hay un solo personajes que resulte molesto o que no aporte algo a la historia. Aunado a esto, la elección de los actores fue igualmente buena, pues tenemos a grandes personalidades como Michael Cera, Mary Elizabeth Winsted, Brie Larson, Cris Evans, Aubrey Plaza y Kieran Culkin, entre otros. Que por cierto, de éste último me sorprendió saber que era el hermano del afamado Macaulay Culkin. Y no puedo dejar de mencionar lo guapa que se ve Mary Elizabeth Winsted caracterizada como Ramona Flower y que de hecho me recuerda a una chica que me gustaba hace tiempo pues tiene varias similitudes tanto en el físico como en la personalidad.

Partiendo del hecho de que el protagonista pertenece a una banda y que hay una batalla de bandas es de esperarse que además de la parte actoral tengamos muy buena música. Y aunque las intervenciones musicales sueles ser muy cortas las canciones son bastante buenas. Además de la banda sonora tenemos una gran calidad técnica en cuando a efectos, aunque por momentos se nota mucho el movimiento del arnés cuando algún personaje sale volando luego de un golpe, fuera de eso el resto de efectos que tratan de simular la forma en que las escenas de acción son dibujadas en un cómic me pareció buena y agradable a la vista.

La película me gustó, tiene acción, mucha comedia, referencias sexuales tanto heterosexuales como homosexuales muy interesantes, elementos de cómics y videojuegos, poderes inverosímiles (como lo de los poderes veganos), grandes actuaciones y una buena banda sonora, pero, sobre todo, las personalidades de los distintos personajes tienen algo que no alcanzo a percibir qué es, pero que hace que me resulten muy agradables. En conclusión, la película es una muy buena recomendación para un público es sus primeros veinte, sobre todo si no han leído el cómic.

The Good Doctor (primera temporada)

Título Original: The Good Doctor.
Género(s): Drama médico.
Creador: David Shore.
Emisión: 2017.
Duración: 18 episodios.
Extras:

Hace un par de meses me encontrada de prácticas y el hotel donde nos hospedamos tenía un excelente servicio de cable, mil canales, de los cuales 400 eran con costo adicional, pero teníamos alrededor de 500 libres, o eso creo. Mientras cambiaba desaforadamente los canales tratando de recorrerlos todos me topé con una serie de la que había oído hablar, The Good Doctor. Lo que más llamaba mi atención para verla era la buena imagen que la actuación de Freddie Highmore me dejó con su interpretación de Norman en Motel Bates.

Tuve la oportunidad de ver dos capítulos de la primera temporada y posteriormente vi el resto en YouTube gracias a que algún usuario la subió en pequeños fragmentos de dos minutos. Pese a la mala calidad con la que vi la serie, me gustó, sobre todo por la grandiosa interpretación que Freddie hace de un chico autista.

La serie gira en torno a Shaun Murphy, un cirujano residente en el hospital Bonaventura en la ciudad de San José. Shaun tuvo una infancia difícil debido a su condición y el desinterés de sus padres por apoyarlo, únicamente tuvo la ayuda de su hermano menor y posteriormente del Dr. Aaron Glassman, quien fungió como su mentor desde que lo conoció y fue quien intervino para que el hospital aceptara contratar a alguien con su condición.

A lo largo de los episodios vemos cómo Shaun debe demostrar que a pesar de sus dificultades para relacionarse y comunicarse con los demás es un médico inteligente y capaz de enfrentar cualquier situación médica. Gracias a padecer el síndrome del sabio tiene una excelente memoria y eso le permite pensar y visualizar tratamiento que sus colegas difícilmente podría imaginar. Sin embargo, es propenso a la distracción y no es emocionalmente estable, por lo que le es difícil saber cómo actuar en muchas situaciones cotidianas que las personas sin su padecimiento no tendrían problemas para controlar.

Poco a poco vemos como Shaun empieza a abrirse a los demás, hacer amistades e incluso expresar sus sentimiento por Lea, una vecina por la cual se siente atraído. No obstante, sus colegas y algunos de sus pacientes siguen dudando de su capacidad para mantener el control en situaciones difíciles y temen que eventualmente pueda cometer un error fatal que no sólo acabe con la vida del paciente, sino que comprometa la calidad que el hospital ha ganado.

La serie está basada en una serie surcoreana y es producida por David Shore, a quien le debemos una de las series de temática médica más famosa de todos los tiempo, Dr. House. Haber producido dicha serie le da experiencia en el tema, pero también hace que se note la hechura de Shore y que muchas cosas nos recuerden dicha serie, sobre todo a nivel visual.

Algo en lo que sí se diferencia es en los personajes, pues si bien parece que todos los cirujanos tienen complejo de Dios, aquí esa arrogancia, si bien está presente, no es tan frívola como en Grey’s Anatomy, tampoco vemos esa acides sarcástica de Gregory House dado que nuestro protagonista es incapaz de entender el sarcasmo. Aunque parece que David retoma algunos vicios y nos pone a algunos de los personajes secundarios con personalidades muy parecidas a ciertos subordinados que tuvo House, como la Dra. Morgan Reznick.

A pesar de los elementos retomados de Dr. House la serie tiene su originalidad propia, las actuaciones son buenas y la interpretación de Freddie como un médico autista es impresionante, tanto que por momentos el personaje me parece demasiado irritante como para soportarlo, pero eso es algo que una persona con esa condición terminaría causando a otras personas.

La serie me gustó pero es algo blanda, pues se enfoca en ese mensaje de brindar oportunidades a las personas con ciertas condiciones o discapacidades y permitirles demostrar que puede trabajar con el mismo profesionalismo que cualquiera, pero eso hace que el resto de personajes termine por ser demasiado paternalistas con el protagonista, así que para el final de temporada ya me habían hartado un poco, pero espero que eso mejore en las subsecuentes temporadas que ya se estrenaron.

En conclusión, la serie es buena, es entretenida, me recuerda mucho a House pero también a Grey’s Anatomy por el hecho de que los cirujanos son internos que siguen aprendiendo y que están a disposición de los egos de los residentes. No obstante, si les gustan las series médicas y quienes ver una donde el protagonista tenga problemas para socializar, y pueden sentirse identificados con eso, entonces es una excelente recomendación para ustedes. Y no olvidemos que a pesar de todo estamos viendo el tema clásico del niño genio.

Terminé de ver Juego de Tronos

Como ya había dicho en entradas anteriores yo empecé a ver Juego de Tronos cuando compre el DVD y luego de haber leído el primer libro, desde entonces he esperado a que el DVD de la nueva temporada salga a la venta para seguir con los nuevos capítulos. Para mi fortuna cuando empecé a verlo estaba por estrenarse la temporada 5 así que pude ver cinco temporadas de corrido, pero a partir de entonces tuve que esperar no sólo un año a que se estrenaran los nuevos capítulos, sino algunos meses más para que dejara de ser emitida en HBO y otros mese más en lo que salía a la venta en México. Pero el pasado diciembre por fin terminé de ver la última temporada y me embarque en una segunda revisión de toda la serie de nuevo (para el momento que escribo esto, 26 de diciembre, ya voy en el capítulo 4, para el momento en que programo esto ya terminé de ver toda la serie hace mucho).

Ahora bien, qué puedo decir de Juego de Tronos que no se haya dicho ya. Sin duda muchos blogs, podcast y canales de YouTube le han dedicado mucho de su contenido, incluso algunos se especializan únicamente en hablar de esta serie. Por esa misma razón y por la gran extensión y complejidad de su historia, hacer una simple reseña como las que acostumbro puede no ser suficiente. Y tampoco sería fácil hacerla, así que he decidido escribir este ensayo para contar algunas de mis experiencias viendo la serie y sobre todo la temporada final.

En primera estoy de acuerdo con muchos de los fans a quienes no les gustó el final de la serie, yo tampoco creo que sea bueno, pero no lo odié y eso se debe a que hubo algo que le faltó a Game of Thrones para que me enganchara tanto que al llegar al final sintiera esa emoción de terminar algo que fue sumamente épico. Ahora me explico.

En varias ocasiones, sobre todo al ver obras de Fantasía Épica, hay momentos en los que uno siente una verdadera emoción por lo que ve en pantalla, se tensa, se entristece, se motiva, llora o se alegra al ver a los héroes ganar o perder. Sin embargo, y pese a lo brutalmente bien producida que esta la serie, creo que no logró generarme ese sentimiento, esa emoción que se percibe en el estómago ni ese cansancio ni satisfacción de cuando se llega al final y uno rememora los eventos pasados como si uno mismo hubiese caminado al lado del protagonista durante toda su travesía. Quizás fue por el final, o por la extensión o por lo cruda que fue desde el principio, pero no llegué a sentir esa emoción de haber terminajo un largo viaje.

Si bien Juego de Tronos tiene momentos sumamente grandioso y con una producción insuperable, creo que ninguno logró ser tan épico como la defensa del Abismo de Helm, mucho menos que la memorable carga de los Rohirrim en los campos de Pelennor. Sí, el Señor de los Anillos sí me hizo sentir esa emoción en el estómago, cosa que no pudieron lograr ni la defensa de Winterfell ante el ejército de los muertos ni la Batalla de los Bastardos.

Ahora bien, más allá de las batallas, las escenas sexuales que al principio fueron un buen gancho pues éstas disminuyeron con forma avanzaba la serie, me parece que salvo un par de personajes que siempre fueron geniales, el resto tuvieron momentos en los que fueron agradables o detestables. Aria, Jon Snow y Tyrion son de los favoritos entre la mayoría, pero yo personalmente me quedo con Lyann Mormont, Ygritte y obviamente el diablillo. Lo malo de la última temporada, entre otras cosas, fue que muchos personajes desaparecieron por completo, sobre todo del sur, pues si bien la acción y principales batallas ocurren en el norte, el resto de Westeros queda muy desaprovechado.

El final como tal no me molestó tanto, incluso creo que quien terminó como Rey de los siete reinos fue la mejor elección que pudieron hacer. Lo que pasa con Daenerys es creíble e incluso lógico, aunque el desenlace resultó muy forzado, y eso pasa cuando algo basado en un libro se adelanta a éste. Y eso se nota perfectamente desde la temporada 6 y sobre todo en la 7. Esta última temporada parece que puso todo su esfuerzo para crear una producción muy buena pero dejó de lado la calidad de la historia. El final se siente abrupto y la muerte de personajes importantes que ya habían sobrevivido a tanto genera un mal sabor de boca.

Si bien Juego de Tronos es una de las series mejor producidas y más ambiciosas en la historia de la televisión, pues cada capítulo era como hacer una película completa y la duración de éstos era la de una película, creo que se quedó corta en el sentido emocional, porque si bien nos emocionó por cómo se oía, lucía y se veía, el invertir millones en que algo se vea bien no es suficiente si a la historia no se le da la misma dedicación. No obstante, la serie es grandiosa y será recordada por su innovación y calidad, aunque lamentablemente también por tener un final que decepcionó a muchos de sus fans.

Héroes Modestos

Título Original: ちいさな英雄-カニとタマゴと透明人間 (Chîsana Eiyu: Kani to Tamago to Tomei Ningen).
Género(s): Drama, Fantasía, Slice of Life.
Director: Hiromasa Yonebayashi, Yoshiyuki Momose y Akihiko Yamashita.
Estudio: Studio Ponoc.
Emisión: 2018.
Duración: 54 minutos.
Extras:

Héroes Modestos es una de esas películas que Netflix está emitiendo y que apelan a un estilo visual que nos remite a las obras de Studio Ghibli, aunque es este caso los directores de los tres cortometrajes que integran la película trabajaron en la afamada casa productora, incluso un cuarto segmento estaba planeado para integrarse e iba a ser dirigido por Isao Tahakata, quien lamentablemente falleció antes de realizar la animación.

La película se integra por tres segmentos de historias independientes que muestra personajes en situaciones algo complicadas las cuales sólo podrán resolver realizando un acto heroico y no en el sentido tradicional que la ficción nos ha enseñado, pues luchar contra un enemigo no es la única forma de ser héroe, ayudar a quien lo necesita o enfrentar una enfermedad potencialmente mortal también pueden ser actos heroicos. Una grandiosa recomendación para los fans del anime que buscan historia cortas pero emotivas.

Kanini y Kanino

Es el primer cortometraje y en él vemos a dos niños diminutos que viven en un riachuelo salir a pescar junto a su padre. Los tres viven juntos mientras la madre regresa de dar a luz. Mientras los hermanos duermen, una tormenta hace que la fuerza del agua suba, arrastrando a la pequeña hermana, su hermano mayor y su padre van en su búsqueda, pero la tormenta arrastra al padre y los niños se quedan sólo, teniendo que ser valientes para sobrevivir en un mundo lleno de peligros.

La historia es muy bonita y visualmente es impresionante, nos remite mucho el estilo tradicional de Ghibli con escenarios fabulosamente detallados, tanto que por momentos se ven muy reales. La música es igualmente buena, agradable y le va perfecto al estilo visual. La historia es de Fantasía, pues los niños parecen ser diminutos y pueden vivir tanto dentro como fuera del agua. Otro aspecto interesante es que si bien los personajes hablan se limitan a decir los nombres de los otros, haciendo que el corto sea prácticamente sin diálogos y eso le da un buen toque.

Life Ain’t Gonna Lose (Samurai Eggu)

El Segundo cortometraje es el más dramático de todos, en él vemos a Shun, un niño de primaria que es sumamente alérgico al huevo, tanto que tan sólo una gota de algo que contenga este común alimento le provoca una reacción anafiláctica que podría ser mortal. En el corto vemos parte del pasado del chico desde que nación hasta la actualidad y los cuidados y previsiones que él y toda su familia deben tener para evitar que muera. Siendo el huevo un alimento tan común en nuestra sociedad en varias ocasiones en chiquillo ha terminado en el hospital.

Las historia es muy buena y algo dramática, pues vemos al niño y su mamá enfrentar diversas situaciones en las que él termina con una severa anafilaxis que lo pone en peligro, también vemos los sacrificios que la madre hace para cuidarlo y lo difícil que es para Shun vivir así, a pesar de ello no se da por vencido y decide que hará lo que sea necesario para mejorarse. La música es muy buena y ambienta perfectamente, la cantidad de drama es adecuada pero el diseño de personajes, a pesar de ser muy bonito y colorido, tiene cierta parte digital algo artificial que no me terminó de convencer, fuera de eso es una historia maravillosa con un lindo mensaje sobre no darse por vencido a pesar de enfrentar una difícil condición médica.

Invisible (Tomei Ningen)

La última historia nos muestra la difícil vida que enfrenta un hombre invisible, quien no sólo es invisible en un sentido visual, sino que además está empezando a desaparecer en todos sentidos, se está volviendo etéreo, incapaz de mantenerse en el suelo si no lleva algo pesado que le evite ser arrastrado por el aire y pasando desapercibido para todos y todo, desde sus compañeros de trabajo hasta las máquinas, sólo algunos animales y personas son capaces aún de notar su presencia.

La serie es algo triste pues vemos cómo una persona empieza a desaparecer en todos aspectos y además nos plantea una interesante interrogante sobre los problemas que una persona con la habilidad de ser perpetuamente invisible podría enfrentar. El diseño es el más sobrio de todos, con una ciudad algo decrépita y gris que acentúan el sentido melancólico de la historia, sin olvidar el formidable trabajo de ambientación que logra el apartado sonoro.

Cuatro Lunas

Título Original: Cuatro Lunas.
Género(s): Drama, cine LGBT+.
Director: Sergio Tovar Velarde.
Emisión: 2014.
Duración: 110 minutos.
Extras:

Hace años se entrenó una barra en la programación de Canal 22 llamada Zona D, en donde pasan películas sobre temática LGBT+, ya en un par de ocasiones me ha tocado ver interesantes propuestas cinematográficas sobre el tema, más por casualidad que por verdadero interés, pero la película de la que hoy escribo me pareció muy buena y he decidido comentarla.

El filme nos narra cuatro historias independientes que por momentos interactúan entre sí cuando los personajes coinciden en algún lugar, pero cada una es completamente ajena al resto. Las historias toman el nombre de las fases de la luna y representa una etapa de la vida, protagonizada por uno o dos hombres de esa edad quienes enfrentan nuevos retos concerniente a su sexualidad en un sentido homosexual.

Luna nueva. Nos narra la historia de Mauricio (Gabriel Santoyo, a quien ya había visto en El Incidente), un niño que saber perfectamente que le atraen otros niños. Pese a estar consciente de sus preferencia sexuales tiene miedo de expresarlas pues cree que es un grave pecado, sin embargo, convence a su primo de mostrarle su pene y cuando lo hace Mauricio empieza a acariciarlo, desatando una serie de agresiones hacia él por parte de otros niños de la escuela cuando se enteran.

Esta historia nos muestra lo que pasa cuando la religión y los estigmas sociales inundan la mente de un niño, haciéndole creer que es una mala persona sólo porque le gustan los hombres. Pero sobre todo vemos que los padres tampoco están preparados para reaccionar ante este tipo de situaciones, lo que nos deja en claro que la educación sobre diversidad sexual debe ser tanto para padres de familia como para niños. La historia es tierna y a pesar de tratar temas de sexualidad infantil lo hace de manera muy inocente.

Cuarto creciente. La segunda historia nos muestra el reencuentro de dos viejos amigos de la infancia ahora en su etapa de universitarios. Leo es un joven de familia acomodada, mientras que Fito vive solo con su mamá luego de que su padre falleciera y tienen problemas financieros. Luego del reencuentro ambos terminan pasando la noche juntos y Fito le cuenta sus problemas a Leo, quien lo consuela y lo abraza. A la mañana siguiente se besan y como ambos lo disfrutar empiezan a pasar tiempos juntos e incluso tratan de tener relaciones sexuales, aunque al ser su primera vez no sale como esperaban. A pesar de ello terminan enamorándose.

Fito es quien fácilmente acepta su homosexualidad y busca expresarle su amor a Leo, pero este no quiere que se sepa nada, sobre todo por lo que su familia podría decir de él, así que mantienen su relación en secreto hasta que eventualmente las cosas empiezan a estar mal entre ellos. La historia nos muestra cómo el primer amor puede ser muy difícil cuando ambos no han aceptado su propia preferencia y se ven cohibidos por lo que la sociedad puede pensar de ellos. La historia de amor entre ambos es igualmente tierna, ya que los dos descubren su homosexualidad y luchan por aceptarla. También nos deja ver lo que puede pasar cuando las familias no apoyan a quienes tienen preferencias distintas a la heteronormatividad o, por el contrario, lo fácil que puede ser cuando sí se cuenta con el apoyo de los padres.

Luna llena. La tercera historia nos muestra una relación toxica entre dos hombres adultos, quienes llevan 10 años juntos como pareja. Hugo un chico español que gusta de los hombre masculinos y Andrés, su pareja que es un tanto afeminado. Hugo conoce a otro chico con quien empieza a mantener relaciones sexuales, lo que hace que su relación se debilite. Sin embargo, Andrés ama profundamente a Hugo y le da una oportunidad, pero Hugo no sabe si quedarse con su pareja actual y ceder ante el seductor deseo que su amante le provoca.

Lo que me gusta de esta historia es que es cruda, la relación era tóxica y a pesar del amor de uno de los protagonistas las cosas no logran funcionar ya que ambos no ponen de su parte con la misma intensidad. Al final, el desenlace que vemos me parece que es el más sano de todos y representa lo que deberíamos hacer cuando en nuestras relaciones afectivas no existe la misma confianza por parte de ambas personas.

Cuarto menguante. La última historia fue la más enternecedora, pues nos muestra a un hombre de la tercera edad que trabaja como catedrático en una universidad, escribe poesía por la cual le realizarán un homenaje, tiene esposa, hijos y nietos, sin embargo, se enamora de un joven prostituto que acude a dar servicio a un club de hombres adinerados. El maestro Joaquín trata de reunir el dinero para pasar un rato con aquel chico, al tiempo que intenta sobrevivir a la monotonía de su vida en familia.

La sexualidad en las personas mayores es algo que se ha negado socialmente desde siempre, pero ver a un hombre entrado en años, con una vida hecha y una familia tradicional emocionarse por estar con un hombre joven y sensual me pareció bastante tierno, sobre todo porque después de todo lo que ha pasado en su vida el poder expresar esos deseos homosexuales aún a su avanzada edad es interesante y además es un reflejo de lo poco que la sexualidad en adultos mayores ha sido abordad en todos los ámbitos del arte. Al final, el chico de la un honesto gesto de aprecio a Joaquín, quien sigue con su vida cotidiana.

La película me pareció maravillosa y creo que todos deberíamos poder apreciar y disfrutar de este tipo de romances incluso si no somos parte de la comunidad LGBT+, pues si bien los personajes son homosexuales, nosotros no necesitamos serlo para poder apreciar tan hermosa obra. Y la mejor parte es que las historias son realistas, crudas por momentos, enternecedoras, románticas y tiernas, como todo buen romance debería ser.

La inocencia de Mauricio ante sus preferencias pero al mismo tiempo la seguridad de saber lo que le gusta, la pasión de Fito y Leo ante su primer amor homosexual y las dificultades que salir del closet acarrean a su vida familiar, la desgarradora realidad de una relación perdida entre Hugo y Andrés que a pesar del amor no fue suficiente para arreglarse, o el vacilante deseo de un viejo buscando un último atisbo de felicidad. Sin duda una grandiosa película que nos muestra que para un buen romance no importa el género ni la preferencia sexual.