La Mosca

Título Original: The Fly.
Género(s): Ciencia Ficción (Biopunk), Terror, Drama.
Director: David Cronenberg.
Emisión: 1986.
Duración: 96 minutos.
Extras: La Mosca 2.

Una de las películas más famosas de la Ciencia Ficción e ícono indiscutible de la cultura pop y las criaturas que el celuloide nos ha regada en sin duda alguna La Mosca, una película de David Cronenberg, director famoso por sus obras de terror y ciencia ficción con toques muy viscerales; Scanners (1981), Videodrome (1983) y eXistenZ (1999) son quizás sus obras más conocidas.

La mosca, la teletransportación y ese error cometido al momento de realizar el experimento que dio como resultado el nacimiento de una grotesca criatura es algo que muchos conocíamos desde niños aún sin haber visto el filme. El legado de La Mosca se ha perpetuado tan a fondo en la cultura pop que ha sido motivo de parodia por series tan afamadas como Los Simpson.

La historia gira en torno al científico Seth Brundle (Jeff Goldblum), quien lleva años trabajando en un dispositivo de teletransportación. El éxito del aparato parece evidente, pero Seth no estará satisfecho hasta lograr transportar un ser vivo. Hasta ahora todos sus experimentos han tenido desastrosos y muy sangrientos resultados, pero el convivir con una reportera que pretende hacer público su invento lo sumerge en un apasionado romance que le da los ánimos para mejorar su aparato.

Luego de algunos ajustes, Seth logra corregir su máquina y transporta a un simio con éxito, pero un revés amoroso lo hace probar su invento consigo mismo antes de estar completamente seguro de que funciona. Al momento de realizar la teletransportación una mosca entra a la cabina con Seth y en ADN de ambos se mezcla. El resto del filme es un horripilante recorrido por la transformación de Brundle en un grotesco insecto.

Algo que me fascina de Cronenberg es la capacidad que tiene para lograr historias tan grandiosas y que se vuelven de culto con muy pocos actores. En esta ocasión sólo tenemos a tres actores que logran mantener todo el peso de la trama de manera fantástica, el resto de personajes que aparecen no son más que extras. Algo que ayuda mucho es esa naturalidad con la que Goldblum (de quien somos muy fans en este blog) interpretar a científicos poco convencionales. Seth era un genio solitario bastante asocial, que vestía siempre lo mismo y sólo vivía para su trabajo, hasta que conoció a Verónica Quaife (Geena Davis) de quien se enamoró, lo cual permite ver esa parte humana del científico que da cabida al desarrollo del drama.

En cuanto al aspecto técnico puedo decir que es maravilloso. La música ambienta muy bien cada escena y los efectos prácticos y el Stop-Motion son mucho mejores que cualquier cosa de CGI que podemos ver actualmente en pantalla. Usar elementos tangibles le da un realismo que las gráficas por computadora nunca lograrán y además evitará que envejezca a la velocidad que lo hacen los efectos digitales. La transformación de Goldblum es impresionante y la manera en que van desmejorando su aspecto con forme avanza la historia es perfecta. Sin olvida ese toque industrial de los escenarios que nos remite a otras obras ochenteras como Robocop (1987).

Otro aspecto un poco menos evidente es ese contraste crudo y realista con los superhéroes. Al principio Seth empieza a adquirir fuerza y otras habilidades, pero pronto su cuerpo es víctima de la mutación y se convierte en una monstruosa y deforme criatura, lo que posiblemente es el desenlace real que debieron sufrir muchos de esos superhéroes que adquirieron sus poderes gracias a una inesperada mutación.

El desarrollo de la historia también es grandioso y muy propio del estilo del director, pues si bien tiene algunas escenas lentas nunca deja de estar presente ese elemento de misterio y ficción que sabemos desembocará en algo aterrador. Desde el primer momento va casi directo al punto y nos muestra el tema principal del filme, lo que evita que tenga escenas aburridas o tediosas.

Algo que me gusta es ese toque grotesco muy propio de Cronenberg. Por momentos la criatura en la que Seth se convierte es realmente asquerosa y puede producir repulsión en el espectador, pero por otra parte ese aspecto es justamente parte de la esencia misma del filme. Sin ser del todo sangrienta logra incomodar al televidente pero al mismo tiempo lo mantiene pegado a la pantalla a la espera de más.

Sin duda uno de los clásicos más queridos de la Ciencia Ficción, pues aborda un tema sumamente complejo como lo es la teletransportación y lo convierte en una aterradora historia a partir de un evento tan simple como lo es la presencia de una mosca. Y a pesar de que el tema de la mutación y el ADN son parte esencial de la trama y pueden hacernos pensar que es Biopunk, pues hay una manipulación genética, en un sentido estricto no pertenece a este género, ya que dicha manipulación no es intencional y nunca se busca criticar la parte ética de la modificación genética.

Al Filo del Mañana

Título Original: Edge of Tomorrow (Live, Die, Repeat).
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Doug Liman.
Emisión: 2014.
Duración: 113 minutos.
Extras:

Las películas sobre invasiones extraterrestres siempre van a ser referentes obligados del cine de Ciencia Ficción. Sin embargo, la cantidad de obras sobre este género que han arribado al séptimo arte son innumerables y los clichés son algo que no se puede evitar, desde Payasos Asesinos del Espacio Exterior, hasta insectos interplanetarios que buscan nuestros recursos, prácticamente lo hemos visto de todo, aunque siempre hay nuevas opciones que buscan mostrar algo interesante y atractivo a pesar de no ser novedoso, y Al Filo del Mañana, película basada en la novela All You Need is Kill de Hiroshi Sakurazaka, lo logra perfectamente.

La película no tiene nada que no hayamos visto antes, una invasión extraterrestre y una guerra entre humanos e invasores por defender nuestro planeta, la humanidad al borde de la extinción y un héroe que tiene el poder para salvarnos. La invasión extraterrestre y la guerra me recordaron mucho a Batalla: Los Ángeles. Por otro lado, la manipulación del tiempo y esos bucles infinitos en que un día se repite una y otra vez son bastante viejos; muchos recordarán aquella película que pasaban en Canal 5 (El Día de la Marmota). Si sumamos ambos elementos tenemos un filme que parte de clichés ya muy vistos, pero que logra un desarrollo atractivo y enganchante.

La historia gira en torno al Mayor William Cage (Tom Cruise) un civil que se enlistó en el ejército luego de que la invasión de los extraterrestres comenzó, pero que nunca recibió entrenamiento militar, por lo que está enfocado a cuestiones de publicidad. El sargento es obligado a luchar en el frente de batalla como una estrategia para reclutar personal, pero luego de su primera batalla muere en combate. Sin saber cómo despierta justo el día antes de su muerte con la capacidad de recordar todo lo que pasó.

Luego de repetir el mismo día varias veces se encuentra con la condecorada Rita Vrataski (Emily Blunt), quien al parecer sabe sobre la condición de William y le dice que la busque. Luego de volver a morir, el Mayor busca a Rita y ella le explica qué es lo que le pasa. Al parecer el poder de repetir el mismo día es una habilidad de combate que tienen los invasores y que les ha permitido ganar la guerra, pues si eran derrotados bastaba con repetir el día. Rita lleva a William con un científico que también conoce sobre ese poder y les explica que existe una conexión entre los extraterrestres que les permitirá buscar al Omega, la fuente de ese poder. Si lo destruyen podrán derrotar a los invasores.

Luego de conocer el secreto de aquel misterioso poder, William y Rita se unen para tratar de localizar al Omega y destruirlo, teniendo que repetir el mismo día innumerables veces. Luego de mucho tiempo William adquiere asombrosas habilidades de batalla, pero sus intentos por lograr su objetivo parecen no rendir frutos.

Es importante mencionar que el manejo del tiempo es formidable, pues a pesar de repetir el mismo día una y otra vez en ningún momento se vuelve fastidioso. Las escenas están manejadas de tal manera que evita repeticiones innecesarias, de modo que siempre te mantiene interesado, ya que a pesar de ser el mismo día los pequeños cambios hacen que no sea aburrido. Ver el crecimiento del sargento también es interesante, pues al principio sus fracasos le dan un toque cómico que poco a poco se van tornando más serios.

Otro aspecto que me agradó es que en ningún momento intenta ser más profunda de lo que puede ser, no hay extraños sucesos que sólo se explica después de un intrincando desarrollo de la trama en que se revelan cosas que no habíamos visto antes y que explican por qué ocurrieron ciertos eventos. La historia, a pesar de ser un bucle temporal, es lineal, siempre va hacia adelante y únicamente vemos el desarrollo del personaje principal, quien, a pesar de estar atrapado en el mismo día, va creciendo.

La música es buena, los efectos están muy bien logrados, los motivos de la invasión extraterrestre nunca se explican (lo cual es bueno pues la intención es contar la historia del protagonista) y los actos heroicos propios del cine hollywoodense no son exagerados, aunque me hubiera gustado que el desenlace fuera más dramático. Una excelente recomendación de cine palomero para pasar la tarde con una historia sencilla pero que exige un poquito de nuestra atención, con la cantidad de acción adecuada y sin demasiadas pretensiones. Un ejemplo perfecto de que una historia plagada de estereotipos y lugares comunes también puede ser divertida.

La Última Ola

Título Original: Bølgen.
Género(s): Ficción Especulativa.
Director: Roar Uthaug.
Emisión: 2015.
Duración: 105 minutos.
Extras:

No es muy común que tengamos la oportunidad de ver películas del cine europeo en este lado del Atlántico, menos aún filmes venidos de los países nórdicos, más específicamente Noruega. En lo personal sólo hay dos países a los que me interesa viajar realmente, Japón (por obvias razones) y Noruega, para conocerlos los fiordos. Y justamente es de lo que trata está película, del típico desastre natural que amenaza con destruir una ciudad, pero es una ciudad asentada entre los fiordos noruegos, lo que le da puntos extra.

El año pasado estuvieron circulado varias reseñas de esta película en los blog especializado de habla hispana y la mayoría coincidían en que era una buena película que resultaba refrescante en una industria sobresaturada de efectos especiales de pantalla verde y estereotipos patrióticos norteamericanos y es verdad, aunque no me pareció tan genial como muchas de esas reseñas describían.

La historia gira en torno a Kristian Eikjord, un geólogo que vive en la ciudad Geiranger y trabaja en la estación de monitoreo que se encarga de llevar el registro de todos los movimientos que sufre la montaña a fin de prevenir una catástrofe como la que destruyera la ciudad muchos años antes a causa de un tsunami provocado por el desprendimiento de las rocas sobre el mar. Kristian ha recibido una oferta de trabajo y está por mudarse a la capital junto a su familia, pero una serie de sucesos le hacen pensar que la montaña está por colapsar.

Antes de que Kristian y su familia puedan salir de la ciudad ocurre el desastroso evento, la montaña se derrumba dejando caer al mar millones de toneladas de roca, lo que provoca una ola de cien metros de altura. Con el tiempo en su contra los habitantes de Geiranger corren hacia las montañas tratando de escapar de la imparable masa de agua que se dirige hacia ellos. Kristian y su hija Julia escapan hacia las partes altas, pero Idun, su esposa, y Sondre, su hijo, quedan atrapados en un hotel del centro que recibió todo el impacto de frente. Con todas las probabilidades en su contra, Kristian tendrá que buscar la forma de salvar a su familia.

Como es obvio la historia está plagada de clichés, aunque no tan extremos como ocurre con el cine hollywoodense. Desde el principio vemos un documental que explica este tipo de desastres (que son reales pues la historia se basa en el incidente ocurrido en Tafjord en 1934) pero que en lugar de contextualizar al espectador considero que le quitan un poco de misterio. Vemos también el típico drama familiar y un inicio bastante lento que podría desanimar a muchos, pero que es parte de ese estilo europeo tan característico. Hay muertes y actos heroicos pero ninguno logra impactarnos de manera totalmente emotiva.

El aspecto técnico es aceptable, pues logra efectos decentes que lamentablemente se ven opacados por lo oscuro de las escenas. La parte del soundtrack no está mal y los escenarios naturales, aunque no fueron tan explotados como me hubiera gustado, cumplen muy bien. El mayor problema son sus semejanzas con El Pico de Dante (Roger Donaldson, 1997), pues Kristian en el único que cree que la montaña podría derrumbarse en cualquier momento, pero sus colegas lo desestiman y prefieren no alarmar a la ciudad para no afectar al turismo. Fuero de eso me parece una opción recomendable para quien guste ver una película palomera sobre desastres naturales sin los clichés norteamericanos y además desee tener alguna película noruega en su repertorio.

Turbo Kid

Título Original: Turbo Kid.
Género(s): Comedia, Splatter, Ficción Especulativa, Ciencia Ficción.
Director: Anouk Whissell, François Simard, Yoann-Karl Whissell.
Emisión: 2015.
Duración: 95 minutos.
Extras:

Durante 2015 hubo una película que causó mucho revuelo en el festival de cine de Sundance, aunque no fue sino hasta su estreno en cines en agosto de ese año que su impacto empezó a ser de nivel internacional, en parte popularizado por el reciente estreno de Kung Fury, cuya estética es muy similar.

Si Kung Fury es la versión irreverente de las películas policiacas y de ciencia ficción de los 80, Turbo Kid lo es de las películas postapocalípticas de estilo madmaxiano. Digamos que es el Zombieland de las películas postapocalípticas: una comedia a estilo de parodia pero que es totalmente lógica y coherente con su propio argumento y universo.

La historia se desarrolla en un futuro (1997) donde la humanidad está al borde de la destrucción a causa de un evento apocalíptico de carácter nuclear. Los sobrevivientes subsisten buscando agua y recursos entre las desoladas y muertas tierras. Nuestro personaje principal es un chico cualquiera fanático del cómic de Turbo Rider, un superhéroe al que él admira. El chico se gana la vida intercambiando ratas mutantes y algunos desechos con un mercader local por algo de agua y comida. Sin embargo, un día conoce a Apple, una extraña chica que empieza a seguirlo por todas partes con la intención de ser su amiga.

El lugar es controlado por Zeus, un hombre despiadado que organiza peleas a muerte por diversión, de los cadáveres resultantes extrae agua con una máquina especial. Zeus y su séquito secuestran a Apple y a Frederic, un vaquero campeón en las fuercitas (vencidas), con la intención de hacerlos pelear. Mientras tratan de escapar, nuestro héroe encuentra la nave de Turbo Rider, toma el traje y las armas de su ídolo y se convierte en Turbo Kid. Con su nueva identidad sale en rescate de su rara amiga.

El filme es una irreverencia total, pues desde el inicio luce como una parodia de las películas postapocalípticas de herencia madmaxiana, en primera porque aquí los salvajes de la carretera andan en bicicletas, pero si lo analizamos, cuando la gasolina se termine por completo el propio Max se vería obligado a recorrer los desiertos australianos a pie o en cualquier transporte no motorizado. Digamos que es una versión cómica pero creíble del futuro que le depara a Mad Max, aunque con la estética y el estilo musical ochentero como lo que vemos en Kung Fury.

Además de la genial estética visual y sonora, tenemos una tendencia al gore tan exagerada que se convierte en Splatter, género que lleva al gore a un punto tan exagerado e inverosímil que resulta, en muchos de los casos, algo cómico. La máquina que extrae agua de los cadáveres es un invento grandioso y eso permite que veamos una brutal lluvia de sangre y viseras completamente hilarante. Este es mejor Spplater que he visto en años, sin olvidar mencionar las grandiosas peleas con igual cantidad de desmembramientos.

Los personajes están basado en el diseño que Mad Max definió hace años, pero logran ser originales y el aspecto de exageración inverosímil de la un toque fantástico y muy divertido. Tenemos desde los salvajes de la carretera, hasta robots, vaqueros, extremidades biónicas, superhéroes y los infaltables rayos laser. Los malos son los más estereotipados pero cumplen muy bien y Turbo Kid, Apple y Frederic forman un equipo fabuloso y sumamente entretenido.

La parafernalia y los escenarios son los que cabría esperar en una historia postapocalíptica,  simples, de aspecto industrial y con leves retoques digitales que le van bien. La historia también tiene sus toques dramáticos y nos cuenta el pasado de Turbo Kid mediante flash backs, historia que tampoco es del todo original pero permite que el protagonista logra un crecimiento destacable. Sin duda una genial película destinada desde su origen a convertirse en una obra de culto y en el estandarte del cine Serie B de esta década.

The Cloverfield Paradox

Título Original: The Cloverfield Paradox.
Género(s): Ciencia Ficción, Terror.
Director: Julius Onah.
Emisión: 2018.
Duración: 110 minutos.
Extras: Cloverfield, 10 Cloverfield Lane.

Cloverfield es quizás la mejor película de grandes monstruos hecha fuera de Japón, mucho mejor que las exageradas versiones norteamericanas de Godzilla. La primera entrega nos sorprendió con un excelente manejo del Found Footage, mientras que la segunda no logró el mismo éxito a pesar de todo el hype que generó antes de su entreno. The Cloverfield Paradox llegó por sorpresa luego de un anunció en el Super Bowl para su estreno directo en Netflix, lo que incendió las redes sociales de los fanáticos de la Ciencia Ficción, una excelente estrategia publicitaria para un filme que seguramente habría fracasado en taquilla de haberse estrenado en cines.

El filme tiene una gran calidad técnica, buenos efectos y un apartado sonoro que es lo más sobresaliente de toda la cinta, pues la forma en que genera una atmósfera aterradora es excelente. Lo más débil es el desarrollo de los personajes, las actuaciones no están tan mal, pero los estereotipos son tan marcados que es obvio todo lo que va a pasar con ellos al grado de llegar a resultar molesto.

La historia como tal sigue muy desapegada de la primera entrega, como pasó con 10 Cloverfield Lane, pues parece que todo ocurre en el mismo universo pero nada concuerda como tal, aunque esta entrega trata de explicar un poco el origen de lo que ocurre en la primera película, sin realmente hacerlo pues lo que vemos en pantalla sólo nos da pauta para inferir qué originó todo, pero no hay una coherencia lineal concreta de momento.

La historia toma lugar en un futuro no tan distante en el que la crisis energética ha llevado a la humanidad al borde del colapso, los países están a punto de desatar una guerra y cientos de personas mueren de hambre, aunque en las escenas de la tierra las cosas no se ven tan mal. Para solucionar la inminente caída de la humanidad un grupo de países ponen en órbita una estación espacial equipada con un acelerador de partícula con el cual tratan de generar energía ilimitada para resolver la crisis. El grupo de astronautas está integrado por científicos rusos, brasileños, franceses, alemanes, chinos y estadounidenses, los cuales están estereotipados a más no poder.

Luego de un par de años en el espacio los recursos empiezan a terminarse y el acelerador no ha logrado funcionar, conscientes de que sólo tienen un par de oportunidades más, los científicos hace un nuevo intento que por fin parece tener éxito, pero un inesperado error ocurre y son transportados a otra dimensión, generando con ello una paradoja, donde las dos dimensiones tratan de ocupar un mismo espacio al mismo tiempo, lo cual provoca extraños y aterradores eventos sobrenaturales.

La historia retoma el uso del espacio confinado dentro de una nave espacial y nos recuerda mucho a obras como Alien, Life o Dead Space. El manejo del terror espacial es muy bueno durante toda la primera mitad del filme, pues los inexplicables eventos que ocurren son bastante grotescos, viscerales y aterradores. Si la cinta se hubiera mantenido con ese ritmo hasta el final hubiese sido una película maravillosa, para su desgracia la historia se cae por completo en la última media hora.

Desde un principio era obvio que la estación fallaría, abriría un portal que traería al monstruo de la primera entrega a nuestro mundo, aunque las cosas dan un giro cuando en lugar de un simple accidente la estación espacial es lanzada a otra dimensión. Al mismo tiempo se empieza a tejer una subtrama a manera de conflicto personal con el personaje principal, quien perdió a su familia en nuestra dimensión, pero que al parecer sigue viva en el otro universo. Dicho dilema familiar es sumamente molesto y tira el excelente manejo del terror que habíamos visto hasta entonces.

El resto del filme es una mezcla de rescatables escenas de acción pero sin el inesperado terror del principio. Los personajes se convierten en supervivientes y no en las victimas que no sabía qué es lo que estaba pasando. Las escenas de la tierra tratan de forzar una conexión con la primera película sin dejar nada en claro y los chicles típicos de este tipo de historias saturan la trama. El final queda abierto para una cuarta parte (ya filmada), que bien podría lograr una excelente conexión entre la hasta ahora trilogía Cloverfield e incluso reivindicar a The Cloverfield Paradox, que si bien tiene un gran manejo del terror espacial durante la primera hora, se hunde por completo en los minutos finales. Recomendable si eres muy fan de la saga pero no esperes una gran novedad pues todo lo que presenta ya lo hemos visto antes.

Mad Max 3: Beyond Thunderdome

Título Original: Mad Max: Beyond Thunderdome.
Género(s): Carsploitation, Dieselpunk.
Director: George Miller y George Ogilvie.
Emisión: 1985.
Duración: 107 minutos.
Extras: Mad Max, The Road Warrior, Fury Road.

Mad Max es una de esas pocas sagas en las que la segunda parte es la más famosa y mejor realizada de todas, aunque la cuarta entrega (Fury Road) vino a cambiar un poco eso. No obstante, The Road Warrior se convirtió en un clásico de la pantalla grande, principalmente por la estética punk de cuero y motocicletas en escenarios postapocalípticos, tanto que ese estilo que nutriera grandemente al Cyberpunk se ganó su propio nombre: la estética madmaxiana, que es sin duda alguna el mayor aporte de esta saga. Y aunque la tercera entrega no es la mejor de todas, logra mantener el estándar de calidad y continúa expandiendo el desierto australiano en el que Max trata de sobrevivir.

La tercera entrega tiene una calidad muy aceptable, la estética es un tanto variable pues pasa de algo medieval o cavernario a algo western, mostrando siempre a los salvajes guerreros ataviados con mohicanos y ropa de cuero. La música es por demás buena y los personajes cumplen muy bien sus roles. Mel Gibson vuelvo a estelarizar el filme y tiene como rival a Tia Entity, una fiera lideresa muy bien interpretada por Tina Turner.

La historia retoma a Max quien luego de ser robado por un aviador termina en una extraña ciudad llamada Truequelandia (Bartertown), donde hace un trato con la líder Aunt Entity para matar a un hombre que mantiene el control de la energía eléctrica de la ciudad. Debajo de ésta, una enorme granja de cerdos usa el estiércol de los animales para generar metano, con el que impulsan autos y demás maquinarias que mantienen viva a la ciudad. Sin embargo, un enano que se hace llamar Maestro y un gigante guerrero conocido como Destructor son quienes tienen el control de la energía y con ello el de toda la ciudad.

Max inicia una pelea con el dúo y acatando las leyes de la ciudad deberán resolver sus diferencias en una pela a muerte dentro de una jaula. Destructor y Max se enfrentan en una encarnizada batalla durante la cual el ex policía decide no matar a su oponente ganándose la enemistad de Aunt Entity y siendo condenado a morir en el desierto. Para su fortuna Max es rescatado al borde de la deshidratación por un grupo de niños que viven en un oasis.

El grupo de niños retoma muchos el manejo de los infantes en obras como El Señor de las Moscas. Los menores fueron dejados atrás por un grupo de adultos liderados por un piloto con la promesa de que algún día volverían por ellos para llevarlos a casa. Los niños confunden a Max y creen que es la persona a la que esperan, pero él les dice que afuera del oasis no hay nada salvo la muerte y que deben quedarse allí para siempre. Algunos pequeños no aceptan las palabras de Max y huyen al desierto en busca de su hogar. Max y tres niños más salen en su rescate.

De alguna forma el grupo termina en Truequelandia donde deben ayudar al enano a escapar mientras son perseguidos por los guerreros de la ciudad en una grandiosa, aunque corta, persecución plagada de los choques y autos modificados que son la esencia misma de esta saga. Si bien la persecución es buena y sus efectos se mantienen muy bien al día de hoy, ya que no es CGI, me parece que llega muy tarde y que los autos no juegan un papel tan importante en este filme como lo hacen en las otras tres películas que integran a la franquicia.

Y si bien no tiene esas épicas persecuciones, la única que vemos es bastante decorosa. Aunque lo más destacable de esta tercera entrega es que vemos una parte más humana en Max. Nuestro guerrero de la carretera podrá ser un salvaje lleno de rencor y preocupado por su propia supervivencia, pero siempre termina ayudando a los más desafortunados.

De manera personal esta fue la última película que vi de las cuatro que integran la saga, pero fue hasta Beyond de Thunderdome que pude notar el obvio papel social de la indumentaria madmaxiana, sobre todo en lo que respecta al orden jerárquico. Ese estilo punk de cuero y mohicanos no lo usa cualquiera, y de hecho debe ser tan incómodo como impráctico, y más tomando en cuenta que están en el sofocante desierto australiano. Pero a pesar de lo estrafalario y original que parezca, en realidad funge un papel en la organización social e incluso me atrevo a decir que la vestimenta tiene un lenguaje sociopolítico intrínseco, pues es parte del lenguaje jerárquico.

La estética a un nivel fisiológico también nos deja ver que los enanos y las deformidades corporales siempre han estado de manera presente en toda la saga, aunque más en la cuarta entrega. Sin embargo, los cuerpos blancos de los warboy que vemos en Fury Road tienen su origen en uno de los niños de este filme. De los tres filmes con estética madamaxiana (porque el primero todavía no la tiene ya que ocurre antes del apocalipsis nuclear) este es el más flojo de todos, pero sigue siendo bueno y manteniendo la esencia de Mad Max en cada momento, aun cuando la presencia de los autos se reduce bastante.

Un filme obligado si eres fan de la saga. Y aunque las películas no tiene una secuencia directa lineal, más bien son historias auto oclusivas independientes, sí van develando poco a poco más sobre el origen que llevó a la humanidad a esas condiciones, el cual fue un apocalipsis nuclear. Y es allí donde radica la única debilidad que le veo a la saga, pues hay demasiada involución social para el poco tiempo que ha pasado desde el apocalipsis. Aunque obras como The Road (2009) o Children of Men también nos muestra lo rápido que puede irse a la mierda la sociedad.

Rakka: Volumen 1

Título Original: Rakka.
Género(s): Ciencia Ficción Social.
Director: Neill Blomkamp.
Emisión: 2017.
Duración: 21 minutos.
Extras:

Antes del estreno de Alien Covenant circuló por internet una propuesta sobre una versión de Alien 5 protagonizada nuevamente por Sigourney Weaver, el hombre detrás de esa idea era Niell Blomkamp, mejor conocido por películas como Sector 9 (2009) o Elysium (2013), entre otros filmes más que le han dado al género de la Ciencia Ficción una renovación que hacía tiempo no se veía.

Niell Blomkamp se ha convertido en uno de mis directores preferidos, y se ha ganado mi preferencia en muy poco tiempo, tengo que admitirlo. Luego de ver un par de sus filmes me di cuenta de que, al menos para mí, es el mejor director abocado a la Ciencia Ficción en este momento, y sin duda alguna es el mejor director de obras de Ciencia Ficción Social de la historia. Y sí, con esa tranquilidad puedo decirlo. Sus obras abordan temáticas sociales de formas que nunca antes nadie había usado, sin olvidar lo crudas, directas y apegadas a los problemas sociales de la actualidad que están.

La propuesta de Blomkamp no fue apoyada y perdimos la oportunidad de ver la que pudo haber sido la mejor obra del universo Alien desde Aliens (1986). Honestamente creo que fue lo mejor, ya que ahora tenemos la oportunidad de disfrutar de la que sin duda será la mejor película sobre extraterrestres en lo que va del siglo, y estoy completamente seguro de que tiene el potencial de convertirse en el nuevo gran clásico de la Ciencia Ficción con extraterrestres. Así como Alien vino a revolucionar el Terror Espacial, Rakka llegó a darle un toque social muy necesario y alejado de los dramas heroicos sobreexplotados. Rakka es verdaderamente una maravilla que posiciona a su director en un lugar todavía más alto de lo que las anteriores obras habían logrado.

La historia transcurre en el estado de Texas en 2020, luego de que una raza alienígena (reptilianos al parecer) invadiera la tierra. Los extraterrestres rápidamente diezmaron a la humanidad y esclavizaron a los sobrevivientes obligándolos a construir extrañas estructuras que terraforman al planeta emitiendo metano a la atmósfera con el fin de hacerla más adecuada para los invasores. Algunos humanos son usados para crueles y despiadados experimentos en los que implantan extraños aditamentos en sus cuerpos, pero un pequeño grupo de rebeldes aún se mantienen en pie de lucha tratando de cambiar el destino de la humanidad.

El corto es sencillamente maravilloso, el diseño de personajes es increíble al igual que las actuaciones y la presencia de una actriz consagrada como Sigourney Weaver no hace más que garantizar la calidad del filme. Los elementos de la tecnología extraterrestre que juega con lo biorgánico y el cyberware tienen el sello del director pero no copian nada de lo antes visto. El contexto postapocalíptico, los poderes psíquicos de las criaturas y la forma de contrarrestarlos permiten jugar con el Scrappunk, lo que a mí personalmente me gustó mucho. Aunque el mejor elemento es el énfasis en la situación tan desesperada que viven los humanos, al grado de ser capaces de inmolarse con tal de dañar al enemigo, incluso a pesar de que todo parece ser una guerra perdida. ¿Qué nos motiva a seguir luchando aun cuando sabemos que es casi imposible ganar?

Para mí Niell Blomkamp es el rey de la Ciencia Ficción Social, y a pesar de mantenerse en una cierta zona de confort, pues en todas sus obras siempre recurre a la crítica social, el cyberware y los extraterrestres, logra reinventarse en cada obra y regalarnos historias originales de una calidad cada vez mayor. El sudafricano director aún es muy joven, por lo que yo creo que todavía estamos a varios años de ver su máximo potencial. Honestamente espero que siga creciendo e innovando y no se estanque en sus viejas glorias una vez consagrado como le ha pasado a muchos de los grandes de la cinematografía de ficción.

Arrival

Título Original: Arrival.
Género(s): Ciencia Ficción, Drama.
Director: Denis Villenueve.
Emisión: 2016.
Duración: 116 minutos.
Extras:

Basada en la novela Story of Your Life de Ted Chiang, La Llegada es un de las más espectaculares películas de Ciencia Ficción en la historia del cine, y no porque presente efectos especiales espectaculares, sino por contar una historia compleja, dramática y llena de elementos científicos que la convierten en una verdadera obra de arte que raya en la Ciencia Ficción Dura, cosa que en medios audiovisuales es muy, muy difícil lograr.

La calidad técnica es espectacular, el uso de pantalla verde es mínimo y  la mayoría de los escenarios, sobre todo la nave extraterrestre, son reales, lo que mantendrá su nivel de calidad por muchos años. La estética es simple y hasta cierto punto minimalista, pero dada la gran calidad argumental del guion no necesita de naves rebuscadas ni escenarios exagerados. Su simpleza termina por ser una de sus mejores virtudes. La actuación es sublime y el hecho de que el papel principal lo tenga una mujer nos demuestra que las féminas siempre han ocupado los papeles más importantes en la obras de este género. La música es muy buena y el diseño de la nave y los extraterrestres resulta inmejorable y totalmente original.

La historia gira en torno a Louise Banks (Amy Adams), una lingüista que trabajó para el ejército traduciendo mensajes enemigos. Un día empiezan a aparecer unas entrañas y alargadas naves construidas con lo que parece ser un tipo de piedra por todo el planeta. Las doce naves extraterrestres permanecen levitando sin hacer nada durante algún tiempo. El desconcierto provocado por la llegada de los visitantes genera caos en todo el mundo, los ejércitos y gobiernos intentan mantener controlada a la población mientras buscan averiguan a qué vinieron los alienígenas.

Ya que Louise es reconocida por ser la mejor traductora del ejército, es reclutada para entrar a la nave y tratar de entablar comunicación con los heptápodos, dos seres con siete extremidades que tripulan la nave. Cada 18 horas una compuerta se abre y permite la entrada a los terrícolas. Luego de muchas sesiones, Louise logra averiguar que los heptápodos tiene un lenguaje escrito que termina por descifrar, pero sus traducciones la llevan a una palabra recurrente que genera alarma entre las fuerzas armadas de todo el mundo: arma.

Louise descubre que al aprender el lenguaje de los visitantes empieza a percibir el tiempo de forma diferente y tiene visiones del futuro. El arma no era un elemento de destrucción, sino la habilidad de comprender y percibir el tiempo de formas que nunca hubiéramos imaginado, el lenguaje que nos heredaron los heptápodos era esa arma, con la cual tendríamos que ayudarlos en un futuro lejano. No obstante, para que los humanos podamos comprender todos los secretos de su lengua debemos trabajar juntos como especie y compartir la información que cada una de las doce naves dejó en la tierra, como rompecabezas. Louise logra que el ejército colabore con sus homólogos en otros países y las naves desaparecen sin dejar rastro.

Es un poco obvio el mensaje de unidad como humanos para evitar una guerra con los heptápodos y sobre todo para compartir la información fragmentada que cada nave dejó tras de sí. Pero se hace una brutal critica el miedo innato que los humanos tenemos a lo desconocido; cuando las naves llegaron el primer pensamiento fue el de atacarlas antes de que nos invadan. Cuando no comprendemos algo solemos tenerle miedo, pero para comprender a una raza extraterrestre primero tenemos que poder comunicarnos con ella, allí es donde toma vital importancia el lenguaje.

Hemos visto que las diferentes historias de ciencia ficción retoman un elemento específico como eje de su historia, pero que este elemento sea el lenguaje y la ciencia que guía a la historia sea la Lingüística resulta algo tan novedoso que de hecho es difícil imaginar que una obra pudiera ser tan magistral basada únicamente en un proceso de traducción. La Lingüística, como disciplina antropológica, requiere de un trabajo de campo que nos permita no sólo aprender palabras y significados, sino acércanos a la forma de ver el mundo que tienen  otras culturas, en este caso una civilización que no es de este planeta.

La manera en que los realizadores construyeron la escritura de los heptápodos en verdad refleja su visión del mundo y su percepción del tiempo, pero sobre todo vincula al lenguaje con la relatividad. Esa escritura semasiográfica de forma circula donde el principio y el fin comparte un mismo punto me pareció sencillamente maravillosa. Si le metemos cuestiones lingüísticas a una obra de ciencia ficción la haremos muy compleja, si le metemos cuestiones de viajes temporales la cosa se complica aún más, pero si convinimos ambas tendremos una brutal obra maestra de Ciencia Ficción Hard.

La idea fundamental del filme es que la lengua que hablas determina en gran parte tu forma de pensar y entender el mundo. Cuando Louise aprende el idioma de los heptápodos empieza a percibir el mundo y el tiempo de forma muy distinta. Louise puede ver fragmentos de su futuro y eso le permite saber el trágico destino que le espera a su hija. Y aquí es donde surge la verdadera esencia del filme, pues más que una obra de ciencia ficción sobre extraterrestres es un drama que nos pregunta si aun sabiendo lo que nos espera en el camino estaremos dispuestos a recorrerlo y apostar todo a pesar de saber que terminaremos por perderlo. El drama de trasfondo y esos flash-backs que en realidad no lo son, resultan ser la verdadera historia.

Hay un cierto grupo de obras de Ciencia Ficción que tienen historias muy dramáticas como trasfondo, Interstellar o Another Earth, son ejemplos de eso que el propio productor y guionista de este filme denomina como Ciencia Ficción Intelectual. Y es que este tipo de obras hacen una apuesta inicial antes incluso de ser terminadas, apuestan a que su público es un público inteligente y consumirá su historia a pesar de ser densa y compleja tanto en un sentido científico como en uno emocional. Aquí no se trata de tener grandes efectos, sino historias complejas que te obligan a pensar por ti mismo cuál fue el mensaje o la crítica social. Todos estos aspectos hacen de Arrival una formidable obra que no se pueden perder y de la que hay mucha tela de donde cortar.

Splice

Título Original: Splice.
Género(s): Ciencia Ficción / Ciencia Ficción Social / Biopunk, Drama.
Director: Vincenzo Natali.
Emisión: 2009.
Duración: 104 minutos.
Extras:

Splice es una película Biopunk que tiene todo para convertirse en un clásico imprescindible dentro de género, aunque no haya recibido la popularidad que merece. Se trata de una obra sencilla, emocionante y sumamente entretenida que, como otras obras de su género, hace una fuerte crítica moral a los límites que la ciencia debería tener cuando trata con seres vivos.

Su calidad técnica es muy buena, sus efectos son naturales y realistas, la música hace un buen trabajo y tanto el diseño de personajes como las actuaciones están muy bien. La caracterización de la criatura es fabulosa y los escenarios cumplen pese a no ser realmente impresionantes.

La historia gira en torno a Clive y Elsa, un matrimonio de bioquímicos que trabajan para una empresa farmacéutica creando híbridos a partir del ADN de diferentes especies animales y vegetales con el fin de obtener una encima con la cual crear medicinas para el ganado. Ambos científicos crean a una pareja de “gusanos” de los cuales extraerán las sustancias que necesitan, pero su ambición por llevar la manipulación genética a un siguiente paso evolutivo los obliga a continuar sus experimentos a escondidas.

A pesar de las órdenes de sus superiores, los científicos usan ADN humano para su híbrido secreto. Sin embargo, todo se sale de control y lo que sería una simple prueba de fertilización da como resultado a una criatura de aspecto humanoide que se desarrolla sumamente rápido. Estando conscientes de que la criatura moriría en poco tiempo, deciden ocultarla en el laboratorio para observar su ciclo de vida. Con el paso de los días la criatura empieza a tener el comportamiento de una pequeña niña, siendo capaz de entender el lenguaje e incluso deletrear cosas.

La pareja terminan por encariñarse con la criatura a la que empiezan a tratar como a una hija, e incluso la llaman Dren. La niña se desarrolla a gran velocidad y al cabo de unas semanas ya es toda una mujer. Para mala fortuna de los científicos y empresarios el comportamiento de Dren se empieza a salir de control, al igual que el sentido de moralidad de los investigadores que la crearon, lo que termina en un desenlace fatal y con un retorcido e inesperado giro sexual.

Durante todo el filme siempre está presente la idea de lo moral y lo éticamente correcto. Los científicos se cuestionan en todo momento si lo que hacen al mantener al experimento vivo está bien. No obstante, llega un punto en el que los límites entre el bien y el mal se vuelven difusos y tanto Clive como Elsa terminan comportándose como verdaderos monstruos con la letal creatura que ellos mismos crearon.

Como es una obra Biopunk, es de esperarse ese cuestionamiento y conflicto entre lo correcto, lo incorrecto y las fronteras que la ciencia no debería rebasar y sobre qué tan válido es romper algunas leyes en pro de un aparente bien mayor. Sin embargo, a pesar de que el experimento se sale de control y tiene resultados mortales (como en casi todas las obras del género), Splice toma un camino algo diferente, pues no es una película de un monstruo acechando gente, es una película de gente siendo cruel con un monstruo.

Además del aspecto biológico, hay otra lectura que se le puede dar a la película, pues al final la pareja de bioquímicos y la criatura terminan por tener una relación como de familia, con las típicas peleas, regaños y berrinches, además de un desconcertante comportamiento incestuoso. Una grandiosa recomendación para quien quiera empezar a adentrarse en el mundo del Biopunk, pues es un obra ligera, con los tópico clásicos del género abordados de forma directa y sencilla, acción constante, buenos efectos y giros argumentales inesperados que la hacen realmente entretenida.

Life: Vida Inteligente

Título Original: Life.
Género(s): Thiller, Survival-horror.
Director: Daniel Espinosa.
Emisión: 2017.
Duración: 103 minutos.
Extras: –

Existen numerosos iconos inolvidables del cine de ciencia-ficción que, aunque a su vez fueron reensayos o mezclan numerosos elementos de material anterior, consiguen sobrepasar a los originales para convertirse en obras de culto como Alien, La Mosca o Star Wars. Existen otras que por diversos factores no consiguen resaltar o que quizás llegaron demasiado tarde y de inmediato son catalogadas como copias descaradas que buscan colgarse de la fama de algún clásico.

En esta época donde presenciamos el resurgimiento de grandes series como las ya mencionadas, suelen aparecer otras películas que rápidamente pasan desapercibidas, muchas de ellas con justa razón. Life fue una de ellas, catalogada como otro intento de copiar Alien: El Octavo Pasajero y junto con el anticipado estreno de Alien: Covenant pronto pasó al olvido. El hype por Covenant desapareció rápidamente luego de un par de semanas en taquilla y entonces decidí darle una oportunidad a esta cinta.

Un grupo de científicos a bordo de la Estación Espacial Internacional tiene la misión de analizar muestras del suelo marciano recuperadas recientemente. Las muestras llevan consigo una forma de vida unicelular en aparente hibernación. Maravillados por el descubrimiento, consiguen reanimar al extraterrestre. La criatura crece rápidamente y resulta ser más inteligente de lo esperado. Pronto las cosas se salen de control, se cometen errores y ahora la tripulación está encerrada con un monstruo abordo.

El resto de la cinta toma muchos clichés del genero y de forma inevitable transcurre justo como lo esperamos. Los personajes no son memorables y toman una serie de decisiones cuestionables que nos hace perder toda esperanza en ellos; en fechas recientes esta ha sido una crítica recurrente hacia todo tipo de cintas ambientadas en el espacio, los fans analizan minuciosamente la película desde un punto de vista «científico» y terminan decepcionados.

Sin embargo, Life no busca ser una película con tintes realistas en el espacio como quizás lo fueron The MartianInterstellar, Gravity o (lo intentó ser) Alien: Covenant, sino una película de monstruos reminiscente de las clásicas Serie B de los noventas y eso lo consigue en todo momento. El argumento y los personajes son flojos, pero los escenarios, iluminación y sonido son bastante buenos, a pesar de que el CGI empleado para dar vida al antagonista disminuye en calidad por momentos.

La criatura es lo suficientemente original para mantenernos interesados en el filme. Comienza como una simple célula que va evolucionando hasta adquirir diversas formas; su batalla por la supervivencia contra los humanos es muy entretenida de observar, pues en varias ocasiones demuestra ser más racional y astuta que sus oponentes. Puede que su diseño no inspire horror a primera vista, pero funciona muy bien en los escenarios escogidos para las escenas en que aparece.

Life no es una de las mejores películas de ciencia-ficción en los últimos años, pero si un thriller espacial bastante entretenido que retoma muchos elementos clásicos, donde es más fácil aliarse con la criatura para ver como devora sin remordimiento a los ilusos que perturbaron su sueño. Aunque el argumento es predecible, o mejor dicho, inevitable, la cinta aporta suficiente variedad e incluso cuenta con un giro final al estilo de las viejas películas de monstruos.

Dejando a un lado las comparaciones, Life es una película palomera decente, fácil de digerir y sin muchas complicaciones que nos permite pasar un buen rato disfrutando del ataque imparable del intrigante calamar marciano, criatura que se gana el título de verdadero protagonista; y aunque el final queda abierto para poder desarrollar una secuela, quizás sea mejor dejarla como una única historia que vale la pena volver a vivir de vez en cuando.