La Última Ola

Título Original: Bølgen.
Género(s): Ficción Especulativa.
Director: Roar Uthaug.
Emisión: 2015.
Duración: 105 minutos.
Extras:

No es muy común que tengamos la oportunidad de ver películas del cine europeo en este lado del Atlántico, menos aún filmes venidos de los países nórdicos, más específicamente Noruega. En lo personal sólo hay dos países a los que me interesa viajar realmente, Japón (por obvias razones) y Noruega, para conocerlos los fiordos. Y justamente es de lo que trata está película, del típico desastre natural que amenaza con destruir una ciudad, pero es una ciudad asentada entre los fiordos noruegos, lo que le da puntos extra.

El año pasado estuvieron circulado varias reseñas de esta película en los blog especializado de habla hispana y la mayoría coincidían en que era una buena película que resultaba refrescante en una industria sobresaturada de efectos especiales de pantalla verde y estereotipos patrióticos norteamericanos y es verdad, aunque no me pareció tan genial como muchas de esas reseñas describían.

La historia gira en torno a Kristian Eikjord, un geólogo que vive en la ciudad Geiranger y trabaja en la estación de monitoreo que se encarga de llevar el registro de todos los movimientos que sufre la montaña a fin de prevenir una catástrofe como la que destruyera la ciudad muchos años antes a causa de un tsunami provocado por el desprendimiento de las rocas sobre el mar. Kristian ha recibido una oferta de trabajo y está por mudarse a la capital junto a su familia, pero una serie de sucesos le hacen pensar que la montaña está por colapsar.

Antes de que Kristian y su familia puedan salir de la ciudad ocurre el desastroso evento, la montaña se derrumba dejando caer al mar millones de toneladas de roca, lo que provoca una ola de cien metros de altura. Con el tiempo en su contra los habitantes de Geiranger corren hacia las montañas tratando de escapar de la imparable masa de agua que se dirige hacia ellos. Kristian y su hija Julia escapan hacia las partes altas, pero Idun, su esposa, y Sondre, su hijo, quedan atrapados en un hotel del centro que recibió todo el impacto de frente. Con todas las probabilidades en su contra, Kristian tendrá que buscar la forma de salvar a su familia.

Como es obvio la historia está plagada de clichés, aunque no tan extremos como ocurre con el cine hollywoodense. Desde el principio vemos un documental que explica este tipo de desastres (que son reales pues la historia se basa en el incidente ocurrido en Tafjord en 1934) pero que en lugar de contextualizar al espectador considero que le quitan un poco de misterio. Vemos también el típico drama familiar y un inicio bastante lento que podría desanimar a muchos, pero que es parte de ese estilo europeo tan característico. Hay muertes y actos heroicos pero ninguno logra impactarnos de manera totalmente emotiva.

El aspecto técnico es aceptable, pues logra efectos decentes que lamentablemente se ven opacados por lo oscuro de las escenas. La parte del soundtrack no está mal y los escenarios naturales, aunque no fueron tan explotados como me hubiera gustado, cumplen muy bien. El mayor problema son sus semejanzas con El Pico de Dante (Roger Donaldson, 1997), pues Kristian en el único que cree que la montaña podría derrumbarse en cualquier momento, pero sus colegas lo desestiman y prefieren no alarmar a la ciudad para no afectar al turismo. Fuero de eso me parece una opción recomendable para quien guste ver una película palomera sobre desastres naturales sin los clichés norteamericanos y además desee tener alguna película noruega en su repertorio.

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