Superbad

Título Original: Superbad.
Género(s): Comedia.
Director: Greg Mottola.
Emisión: 2007.
Duración: 113 minutos.
Extras:

Tardé un tiempo en notarlo, pero luego de tantos años disfrutando esta película puedo decir sin temor a equivocarme que es una de mis preferidas y eso me lleva a preguntarme por qué tardé tanto en escribir de ella en el blog, aunque en parte fue por eso que ya expliqué en la entrada de Cine para mí. Escrita por Seth Rogen y Evan Goldberg cuando eran adolescentes e inspirada en su propia vida, la película nos muestra una visión más realista de la típica historia de adolescentes gringa donde las hormonas toma el control de los jóvenes y el alcohol y el sexo son las metas el final de la noche.

La historia sigue a tres amigos en su búsqueda por conseguir alcohol para la fiesta a la que fueron invitados esta noche, para ello harán uso de una identificación falsa. Su objetivo es llevar el licor y la diversión a la fiesta, emborrachar a las chicas que les gusta y acostarse con ellas. El trío es conformado por Seth y Evan, los típicos amigos inseparables a los que es difícil no ver juntos, a ellos se une Fogell. Los tres personajes están basados en los creadores de la historia e incluso llevan sus nombres, es decir, hay un Fogell real. El papel de Seth fue pensado para ser interpretado por el propio Rogen, pero el paso del tiempo lo hizo imposible.

Seth y Evan son los típicos amigos inseparables, no son populares ni tienen suerte con las chicas, pero por una afortunada casualidad Jules, una de las más atractivas chicas de la clase, dará una fiesta en su casa esta noche y le pide a Seth, aprovechando la identificación falsa, que les consiga alcohol. Seth accede pensando que será la ocasión perfecta para emborracharla y tirársela así que aconseja a su amigo Evan que haga lo mismo con Becca. Para lograr su cometido depende de Fogell, el tercer amigo del grupo que consiguió la mentada identificación, el problema es que en su edad dice 25 años y su nombre lo cambió por “McLovin”, un nombre inventado que nadie creerá que es real.

Probando suerte con la identificación, Fogell entra a la licorería a comprar las bebidas para la fiesta, pero un ladrón entra a robar y lo golpea en la cara, así, McLovin termina en la patrulla de los oficiales Michaels y Slater, quienes al saber que no es mayor de edad deciden jugarle un broma, así Fogell termina viviendo una emocionante noche junto a los irresponsables policías. Por otro lado, Seth y Evan, al creer que Fogell había sido arrestado, lo abandonan y buscan otra forma de conseguir el alcohol, terminando en una peligrosa fiesta con pandilleros y drogadictos de la cual escapan cuando se desata una trifulca.

Seth, Evan y Fogell se reencuentra con el licor que lograron conseguir y por fin llegan a la fiesta de Jules, donde podrán llevar a cabo sus planes para por fin tener sexo. Pero aquella noche no resulta como esperaban, aunque les da la oportunidad de reforzar su amistad tras haber vivido una serie de aventuras que podrán contar por mucho tiempo antes de que se separen ya que irán a universidades diferentes.

La película me gustó mucho desde que tuve la oportunidad de ver la parte final por televisión hace ya varios años. Aborda el típico tema cliché de los adolescentes perdedores que quiere sexo pero no tiene suerte con las chicas y hay una fiesta en la casa de alguno de ellos provechando que los padres no están. Todo muy gringo pero con lo que podemos lograr identificarnos por el resto de cuestiones abordadas sobre ser adolecente que vemos a lo largo del filme. Además de que si bien aborda un tema cliché, se sale del canon al mostrarnos una película soez y disparatada en la que podemos ver la herencia dejada por el clan Apatow, recordemos que está producida por Jude Apatow cuya lista de películas tiene en su haber muchas con este tipo de humor.

Además del tipo de humor y las situaciones, tenemos una forma de actuar muy realista y convincente por parte de los personajes, sobre todo de los tres principales, pues se comportan de la forma en que lo haría un estudiante de preparatoria. Y eso lo debemos también a la genial actuación de los actores, la química entre Jonah Hill y Michael Cera como Seth y Evan es grandiosa y pareciera que en verdad han sido amigos desde niños, mientras que Chistopher Mintz-Plasse lo hizo excelente a pesar de haber sido su primera película, lo mismo que Emma Stone quien también debutó en la pantalla grande con Superbad. Como podemos ver, la película fue la plataforma de lanzamiento para actores que posteriormente lograrían exitosas carreras.

La actualización es buena como ya dije, la química que logran los personajes en pantalla es excelente y nos hace recordar nuestra época de bachillerato. Por ejemplo, Evan se ponía muy nervioso cuando hablaba con la chica que le gustaba como seguro a muchos nos ha pasado, o quién no ha visto, o ha sido, de esos amigos que siempre están juntos y que lo primero que hacemos cuando vemos a uno de ellos sólo es preguntar dónde está el otro. Todos esos elementos hacen a la película muy cómica a la vez que real, claro, con las típicas exageraciones para darle más sabor al guion.

Una de las cuestiones universales con respecto a esa etapa del final de la preparatoria es la separación, sobre todo en Estados Unidos donde muchos se mudan a otros estados para ir a la universidad. Aquí vemos justo eso, Seth y Evan, los amigos inseparables que siempre vemos juntos, irán a universidades diferentes y esa ansiedad por separación se puede ver constantemente a lo largo de la historia.

Otro aspecto importante es lo que respecta a la amistad entre hombres y la muestra de afecto. Cuando estudiaba la carrera, tomé una materia optativa llamada Antropología de las Sexualidades y me tocó exponer el tema de Teoría de las Masculinidades y para hacerlo usé una escena de esta película en donde los dos personajes principales se dicen que se quieren, como mejores amigos que son, nada similar a lo que se puede verse en otras series y que conocemos por el anglicismo de Bromance, aquí hablamos simplemente de la expresión directa de los sentimiento que tenemos hacia nuestro mejor amigo que muchas veces nunca decimos. ¿O cuántos de ustedes hombres le han dicho “te quiero” a su mejor amigo estando sobrios?

También podemos destacar la excelente producción de toda la película, la genial banda sonora que le va perfecto y el grandioso apartado visual que hace que aún hoy, luego de más de una década, se siga viendo actual, y seguro se verá así por muchos años más. Hasta el hecho de que Jonah Hill estaban en sus 24 interpretando a un personajes de 18 es formidable, al igual que Cera (quien bueno, tiene un rostro que siempre parecerá de adolescente), el único que tenía la edad que interpretaba era Christopher, quien al ser menor de edad representó un desafío para la producción de ciertas escenas.

La película es grandiosa, a mí en lo personal me gusta mucho, es un buen reflejo del adolescente contemporáneo (tomando en cuenta los estereotipos americanos) y nos da un extraordinario mensaje sobre la amistad que quizás no es tan fácil ver a primera vista, pero que considero es muy importante, además de que su comedia es tan buena que varias frases y escenas se volvieron icónicas, McLovin, aún hoy, sigue siendo un meme muy popular.

Sucker Puch

Título Original: Sucker Punch.
Género(s): Fantasía…
Director: Zack Snyder.
Emisión: 2011.
Duración: 110 minutos.
Extras:

Tal vez no me lo crean pero desde 2010 aproximadamente empecé a comprar películas en DVD de manera frecuente, actualmente ya casi no lo hago dado que algunas de las películas que compré hace casi diez años aún siguen sin abrir en al librero casi lleno que le tengo destinadas a las películas y esta era una esas películas que tenía, al menos, unos siete años en mi estante sin abrir. Así que, aprovechando el tiempo libre por fin me decidí a verla.

Cuando se estrenó me pareció interesante visualmente por los trailers, pero desde las primeras reseñas escuché que la película era mala y al parecer es la opinión que la mayoría tiene con respecto al filme y puedo decir que es verdad. Visualmente en cuanto a efectos y banda sonora es buena, pero fuera del apartado técnico, la historia, los personajes y el desarrollo general de la trama sí son muy malos.

La historia gira en torno a una chica apodada Babydoll cuya madre muere dejándolas a ella y a su hermana menor huérfanas y con toda su herencia. Su padrastro al codiciar aquella fortuna intenta deshacerse de ambas. Babydoll trata de impedirlo pero por accidente mata a su hermana. El padrastro la interna en una institución para enfermos mentales donde es abusada por uno de los enfermeros a quien su padrastro contrató para terminar de desquiciar a la chica.

Como mecanismo de supervivencia, Babydoll inventa una fantasía en su mente sobre aquel lugar y se convierte a ella y a otras internas en heroínas que luchan contra toda clase de enemigos, desde soldados nazis, hasta ogros, dragones y robots. A partir de ese momento ya no sabemos qué es real y qué no lo es, pues la historia juega a confundirnos para que no sepamos cuál de todas las historias es real, aunque siempre nos va dando pistas. Y tampoco es muy difícil de entender.

La historia parte de la premisa de que en una situación que rebase nuestro control lo único que realmente podemos controlar es el mundo que nosotros mismos creamos en nuestra mente. Así Babydoll elabora una fantasía en la que debe escapar de un club nocturno consiguiendo cuatro objetos. No obstante, al final hay un drástico cambio de personaje principal que no deja un buen sabor de boca.

Lo que sí debo admitir es que la música es muy interesante y en verdad le queda, pero es sobre todo su apartado visual lo más destacado. El filme tiene un estilo visual tipo Neo Noir similar a lo que vemos en Sin City y un poco similar también en la narrativa a 300 y Watchmen, aunque muy lejos de ambas en lo que respecta a la historia. Además de eso también debo decir que hay buenas escenas de acción y una estética que juguetea con el Steampunk que resulta agradable a la vista. Pero fuera de ello el resto de elementos no termina por encajar.

La historia es un revoltijo de cosas totalmente inconexas que son forzadas a relacionarse de una manera poco natural y que no funciona. Tenemos la parte de la institución mental que es sustituida por la parte en el club y en donde en cada acción para obtener un objeto para poder escapar Babydoll genera una fantasía distinta en donde ella y sus compañeras deben llevar a cabo una misión muy al estilo de Los Ángeles de Charly y tales misiones son completamente surreales como el título en español indica, pero que en lugar de mostrarnos una historia coherente todo parece simplemente un montón de cosas que no concuerda puestos allí a la fuerza.

La película nos presenta una historia que parece muy cara de producir con buena música e interesante efectos pero donde los elementos de la historia están muy revueltos. Entiendo que quizás era la intención de Snyder para ejemplificar el colapso mental de la protagonista (específicamente la esquizofrenia paranoide y el estado de fuga) y el refugiarse en su imaginación como medio de supervivencia pero no está hecho de una forma adecuada. Una película para pasar el rato o poner como fondo cuando no queremos ver realmente nada, dos o tres escenas interesante, chicas atractivas, calidad en la parte audiovisual pero un mal desarrollo de la historia. Sin duda la peor película del director.

Solaris

Título Original: Солярис (Solarys).
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Andréi Tarkovski.
Emisión: 1972.
Duración: 166 minutos.
Extras:

Basada en la novela homónima de Stanislaw Lem, uno de los clásicos más emblemáticos de la Ciencia Ficción, Solaris ha tenido más de una adaptación cinematográfica, pero la más reconocida entre los fan de las obras complejas y profundas es la versión soviética dirigida por Andréi Tarkovski en 1972. No obstante, a pesar de ser uno de los grandes clásicos no es una película para todo el mundo.

Una de las cosas que sí quiero mencionar antes de pasar a la reseña es que Solaris es de las pocas obras de Ciencia Ficción que realmente son Ciencia Ficción, pues nos muestras una ciencia completamente ficticia, la Solarística y no simplemente tecnología ficticia (Tecnoficción) que es lo que solemos ver en el 80% de las películas que se dicen parte de ese género. La Ciencia Ficción no son naves o artilugios tecnológicos súper avanzados que hoy en día nos resulta imposible crear, el género en realidad debería mostrar ciencias ficticias, completamente inexistentes y Solaris o Fundación de Asimov (con la Psicohistoria) nos muestran eso, ciencias inventadas. Es por eso que yo las considero a ambas excelentes ejemplos de la Ciencia Ficción real y con mayúsculas.

La obra nos narra las investigaciones de Kris Kelvin, un psicólogo enviado a una estación espacial que orbita el planeta Solaris para investigar extraños sucesos que los científicos a bordo reportan. En dicha estación se llevan a cabo investigaciones sobre la Solarística, una ciencia dedicada a investigar el planeta Solaris, en el cual existe un mar que al parecer es en realidad un gigantesco sistema cerebral capaz de pensar. No obstante, a pesar de los múltiples intentos de los científicos que por años han estudiado al planeta, la Solarística es una ciencia estancada y hace mucho que no aporta conocimientos nuevos de aquel planeta, así que dependerá de Kelvin decidir si da por terminadas las investigaciones o no.

Al llegar a la estación espacial, Kris se extraña por el impredecible y errático comportamiento de los dos únicos cosmonautas que siguen allí, el tercero, un amigo suyo, parece haberse suicidado poco antes, dejando un misterio que Kelvin tratará de resolver mientras experimenta por sí mismo las extrañas alucinaciones que el mar cerebral de Solaris les provoca a todos a bordo. Dichas visiones consisten en la materialización de personas que son parte del pasado de los cosmonautas, en el caso de Kris es su difunta esposa. Dichos visitantes se comportan como humanos, son tangibles y mientras más pasan con aquellos hombres más se van humanizando.

La obra es bastante compleja y al parecer la opinión de la crítica es que adapta muy bien la narrativa del libro, con escenas lentas y letárgicas en donde pasan muchos minutos sin que se pronuncie un sólo diálogo, escenas fijas y contemplativas que seguramente resultará aburridas para un público no acostumbrado a este tipo de obras. Y en efecto, la historia avanza muy lento y puede llegar a aburrir, tiene diálogos profundos y complejos que en apariencia no aportan mucho, pero que en realidad establecen planteamientos que hacen que tanto los personajes como los espectadores empiezan a cuestionar los paradigmas establecidos sobre la realidad y la humanidad.

Personalmente no considero haber entendido por completo la historia, pero hubo un aspecto que llamó mucho mi atención. Cuando Hari, la esposa de Kirs, aparece por primera vez notamos que no es sólo una visión, pues piensa y actúa por sí misma como un ente individual, no sólo dice cosas a partir de los recuerdos de Kalvin a pesar de que es creada con base en ellos, es corpórea y puede interactuar con el resto de la tripulación, como una persona más. Aunque es imperfecta pues presenta errores en su construcción que se van perfeccionando en sus subsecuentes apariciones, como si el planeta fuera aprendiendo de nosotros y actualizará las visiones para hacerlas más reales y más humanas.

Dichas visiones son inmortales, pues aunque las maten al poco tiempo reviven y mientras más tiempo pasen conviviendo con los humanos más humanas se vuelve y eso me lleva a ese cuestionamiento que llamó mi atención. Si una alucinación es tangible, piensa por sí misma, tiene capacidad para decidir e incluso amar, es vista por todos y no sólo por quien la alucina, puede aprender y conforme pasa el tiempo empieza a complejizar su pensamiento, ¿podemos llegar a decir que es humana, si incluso se reconoce como tal? Digamos que la obra de Lem plantea lo que otros autores han hecho con los robots o la inteligencia artificial, pero en esta ocasión con alucinaciones provocadas por el mar pensante de Solaris.

Lo poco que se sabe de esos visitantes es que están hecho de neutrinos y no de átomos, son conscientes de sí mismos, saben que son cierta persona pero que no son la persona real y tienen algunos recuerdos del humano al que están interpretando, además de que son inmortales. Las propias alucinaciones son de por sí un tema interesante de abordar, pero por otro lado tenemos también al planeta en sí, como una inmensa masa viviente o al menos pensante, así que definir la propia naturaleza de ese cuerpo celeste o ser vivo es otro aspecto en el que podríamos pasar horas discutiendo y eso hace de la obra un trabajo complejo e interesante.

La obra hace un gran aporte e importantes cuestionamientos sobre la realidad, la naturaleza humana y la propia capacidad de comprender y aprender que tiene el ser humano, ya que por años los científicos han estado atorados con la Solarśitica sin lograr un avance, pero a pesar de ello ese obstinamiento de humano por comprender lo que desconoce es lo que nos ha impulsado a llegar a otros planetas. Sin olvidar también los cuestionamientos sobre la propia integridad de las investigaciones y la ética intrínseca que debe existir al momento de generar conocimiento.

Una grandiosa obra que no es para todo público, pero que sin duda recomiendo por lo importante que resultó para el género. Debido a que es lenta y aburrida sólo la recomiendo para quienes estén acostumbrados a este tipo de historias, sobre todo si obras como 2001 Odisea del Espacio o Blade Runner les gustaron y pudieron disfrutar y apreciar su ritmo y estilo.

El Recuerdo de Marnie

Título Original: 思い出のマーニー (Omoide no Mâni):
Género(s): Drama, Slice of Life.
Director: Hiromasa Yonebayashi.
Estudio: Ghibli.
Emisión: 2014.
Duración: 103 minutos.
Extras:

Hace algunos años conocí a una chica que en su momento me gustó mucho y era súper fan de Ghibli, tanto como para tener tatuado uno de sus personajes en el brazo, cuándo le pregunté cuál era su película favorita (esperando que su respuesta fuera el Viaje de Chihiro por su tatuaje) me dijo que era El Recuerdo de Marnie y desde entonces quise ver esta película. Ahora, luego de haberla visto me doy cuenta el por qué le gustaba tanto.

En cuanto a la calidad técnica no hay mucho que podamos decir, es Ghibli y eso es garantía de calidad y de un estilo ya conocido a nivel mundial. Con bellos escenarios, personajes bien diseñados y excelentes bandas sonoras. Por cierto, una cosa que me gusta mucho de este estudio es que tiene personajes reales y no sólo estilizadas siluetas estandarizadas de personajes estereotipados como en el anime comercial de hoy en día, aquí si vemos personas gorditas, viejas o chaparritas, lo cual le da un agradable realismo. La música es muy bella, sobre todo el ending, y los escenarios del Japón rural resultan excelentes.

La historia gira en torno a Anna, una chica introvertida que no tiene amigos, sufre serios problemas para relacionarse con los demás y le cuesta mucho expresar sus sentimientos, además de padecer asma. Luego de un ataque, su madre decide mandarla una temporada con sus tíos a Okinawa con la finalidad de que el aire fresco del campo le ayude a mejorar, así que viaja desde su casa en Sapporo hasta la casa de sus tíos junto al mar.

Al llegar a Okinawa decide salir a recorrer el lugar para buscar un buen lugar que pintar, ya que es muy buena dibujando. Así descubre una misteriosa casa junto al pantano (que más bien es como una marisma que se inunda con la marea alta) que parece estar abandonada. Aprovechando que el mar está bajo camina hasta la casa, pero queda atrapada cuando sube la marea, aunque para su suerte es rescatada por un pescador local que casi nunca habla, Toichi.

Desde ese momento Anna empieza a tener extraños sueños, sueña con aquella mansión y con una niña rubia. Tiempo después Anna llega de nuevo a la mansión y allí conoce a la chica rubia de sus sueños, una simpática y alegre niña de clase alta llamada Marnie. Ambas se hacen amigas de inmediato y desde entonces empiezan a pasar tiempo juntas, navegan en el bote de Marnie por el pantano, hacen picnics e incluso asisten a una fiesta de gala que ofrecen los padres de Marnie en su mansión. Pero durante todo ese tiempo algo parece no ser real y los encuentros entre ambas se vuelven cada vez más extraños.

Al final Marnie desaparece y Anna conoce a una nueva chica llamada Sayaka, cuya familia se ha mudado a la mansión del pantano. Sayaka confunde a Anna con Marnie, de quien encontró un diario en su habitación, sin embargo, Anna le explica a Sayaka que Marnie es sólo una chica imaginaria que inventó para no sentirse sola, aunque ahora hay una evidencia de que aquella extraña y misteriosa chica rubia es real.

Esos giros argumentales de la película me parecieron muy buenos, pues te hacen dudar de si Marnie era real o no, si fue una amiga imaginaria e incluso por momento si tal vez la imaginaria era Anna. Ese desconcierto que logra me encantó, pues si bien no se desarrolla en un mundo tan fantástico como otras obras del estudio, sí juguetea con una especie de Realismo Mágico que va muy acorde con la trama.

Como en gran parte de las obras de Ghibli son las mujeres quienes tienen los papeles centrales y aquí se mantiene dicha constante, además de presentar a niñas como han hecho en la mayoría de sus historias, sin olvidar ese trasfondo nostálgico y triste del que desplanta todo. Aquí Marnie aparece como una especie de fantasma causado por la soledad que sentía Anna, al igual que Totoro cuando las hermanas sienten miedo o tristeza. Creo que la película tiene muchas similitudes con Totoro y Chihiro, ambas desarrolladas en un mundo real con toques de fantasía y donde la melancolía de la protagonista es en parte lo que detona todo.

El desarrollo de personajes fue igualmente bueno y otra de las cosas que más me gustaron. Me agradó la personalidad de los tíos que reciben a Anna en su casa, la alegría de Marnie y esa personalidad amable y agradable con toques de niña rica presumida que tiene un trasfondo de abandono y tristeza, la personalidad gris de Anna que se odia a sí misma y es incapaz de relacionarse con otros también está perfectamente desarrollada, incluso me gustó mucho esa timidez que lograron en la chica y que contrasta con lo linda que es Marnie. Incluso la pequeña Sayaka es interesante y hace grandes aportes al fungir como anclaje con la realidad.

A lo largo de la historia el espectador tratará de descubrir dos cosas, la relación entre Anna y Marnie y la naturaleza de esta. La historia apela a confundir al espectador para que trate de sacar sus propias conclusiones, por ejemplo, primero pensé que Marnie era un fantasmas, luego me hicieron creer que era imaginaria, después pensé que podría ser de otra línea temporal (como en Kimi no na wa) y al final dudaba de si no sería Anna la amiga imaginaria que Marnie había creado para no sentirse sola. Al final, la obra habla sobre la soledad y la forma en que lo hacen da como resultado un grandioso argumento que te mantiene interesado por la trama en todo momento. Y los giros argumentales que da la van haciendo más interesante.

Las dos únicas cosa que no me gustaron fueron ese efecto de distorsión que es posible observar en ciertas tomas estáticas cuando la cámara hace movimientos dentro del mismo plano, que no sé si fuera por la configuración de mi DVD o la televisión (lo cual no creo porque una horas antes había visto otra película y no pasaba eso). Y la otra fue ese final que era predecible desde el último cuarto de la película y que personalmente me hubiese gustado que no fuera así.

La película es maravillosa, la verdad no esperaba que me gustara tanto como lo hizo pero sí es muy buena, no desbanca a Nausicaä pero sí se ha colado como una de mis favoritas, y ahora entiendo por qué a ella le gustaba tanto. La música es grandiosa, los personajes y escenarios tienen el sello de calidad de Ghibli y la historia es muy buena, habla sobre la soledad, la amistad y los vínculos familiares de una manera apacible pero intensa. Y sin duda es una gran recomendación para todo fan de la animación.

El Gran Gatsby

Título Original: The Great Gatsby.
Género(s): Drama, Romance, Tragedia.
Director: Baz Luhrmann.
Emisión: 2013.
Duración: 142 minutos.
Extras:

Hace unos meses (o tal vez un par de años) escribí un ensayo titulado Cine para mí, en donde hablaba de aquellas películas que veía pero no con la intención de reseñarlas, al menos no en un principio, o que si bien quizás sí había tenido esa intención de inicio, al empezar a verlas se había desvanecido y había decidido ver la película sin preocuparme por reseñarla, simplemente verla para mí, por un simple disfrute personal, por un goce íntimo y personal por lo buenas que me habían parecido, ya en otra ocasión las vería libreta en mano listo para hablar de ellas en el blog y una de esas películas, quizás la que más veces decidí ver para mí, fue El Gran Gatsby.

La película se ganó a pulso el entrar a mi lista de películas preferidas, aunque necesite verla varias veces, pero cada vez me gustaba más, identificaba cosas nuevas y me fascinaba por lo fantástica que es y por el hecho de no haber notado antes lo que en cada nueva revisión descubría. Aunque debo decir, esta es de esas películas que no puedo ver cuando sea, esta sí requiere su momento, su ambiente para que pueda disfrutarla como es debido. Muy similar a lo que me pasa con El Gran Hotel Budapest, son para mí como películas hermanas en ese sentido.

La primera vez que la vi me centré en las estrambóticas fiestas de Gatsby y para nada me percaté del hermoso trasfondo romántico de la historia. De hecho ni siquiera la terminé de ver ya que había entrado al cine para matar el tiempo. Pero cada vez que la veía de nuevo me sumergía más y más en esa historia, en la majestuosa recreación del Nueva York de los años 20, en la formidable calidad visual y la estupenda música que la acompaña y que corona esa exquisita ambientación.

La historia está basada en el libro de F. Scott Fitzgerald y nos cuenta la historia de Gatsby, un misterioso y millonario hombre del que nadie sabe nada, salvo los rumores que ocultan su verdadera identidad. Gatsby posee una enorme mansión a la que todos los fines de semana llegan las personalidades más relevantes de la ciudad, políticos, deportistas, millonarios, empresarios y traficantes, quienes disfrutan de las legendarias fiestas que su anfitrión organiza. Sin embargo, nadie sabe el porqué de aquellas fiestas ni el origen de la fortuna de aquel hombre, pero a la frívola clase alta parece no importarle.

Un día, Nick Carraweay, un joven escritor que trabaja como corredor de bolsa y vive en una modesta casa junto a la de Gatsby, recibe una invitación para asistir a una de sus fiestas. Nick acepta desconcertado y al llegar descubre que es el único con una invitación, al parecer Gatsby trata de ganarse su amistad para demostrarle que es una buena persona, pues sabe que aquel joven es el primo de Daisy Buchanan, una chica hermosa esposa de un adinerado hombre llamado Tom. Gatsby consigue que Nick invite a Daisy a tomar el té a su casa y allí aprovecha para reencontrarse con ella, pues al parecer cinco años antes ambos se había conocido y enamorado, pero como Gatsby fue enviado a la guerra y no era de una familia rica no pudieron estar juntos, lo que llevó a Daisy a casarse con Buchanan.

Daisy y Gatsby reviven su amor al encontrarse, pero no todo será felicidad para la pareja, pues Daisy aún está casada y para poder estar juntos primero debe divorciarse de Tom. Gatsby está seguro del amor de ella, pero su amada titubea al momento de dejar a Tom y las cosas desembocan en una tragedia para el misterioso millonario.

La película es una historia de romance y tragedia. En lo personal no soy realmente fan de esos géneros pero debo aceptar que esta película me encanta, y una de las cosas que me gusta mucho es justamente la forma en que se aborda ese romance entre Gatsby y Daisy, un romance imposible, quizás no del todo puro en términos ideales pero real, nato, verdadero, trágico en todo momento pero sublime sin lugar a dudas.

[Spoiler] El amor entre Daisy y Gatsby era un amor que socialmente no podía ser y estaba destinado al fracaso, él no era de familia rica y ella estaba casada. Para poder estar juntos, él ideó un complejo plan a fin de poder amasar una increíble fortuna y poder entrar a la clase social de Daisy, una vez con eso sólo faltaría resolver el problema de su matrimonio. Muchas personas han criticado el por qué Daisy no deja a su esposo y se va con Gatsby pues era obvio que lo ama más a él y la respuesta es simple: ella era una niña de clase alta y de una sociedad en la que era muy mal visto que dejará a su esposo (que sí era de familia rica) por un tipo que  resultó ser un gánster.

Ahora bien, lo que a mí me fascinó de Gatsby fue justamente todo lo que estuvo dispuesto a hacer para estar con ella. En lo personal creo que ese era un amor cien por ciento real y aunque Daisy quizás sí sentía lo mismo, ella —por su condición de mujer clase alta— estaba atada a lo que podía o no podía hacer, y también por la época en que transcurre todo. Pero retomando el punto, estar dispuesto a hacer lo que sea por esa persona que te gusta o a quien amas sin importar lo difícil o tardado que pueda resultar me parece que es una muestra de verdadero amor. Y aunque podamos sentir un amor verdadero por alguien, muchas veces no logramos demostrar de manera correcta esos sentimientos.

Otra cosa que he visto mencionar a varias personas es el por qué se tomó tantas molestia para reencontrarse con Daisy si no era una exuberante y súper hermosa mujer, de hecho era bastante común, bella sí, pero no sobresaliente. Y la respuesta también es simple y deja aún más en claro el amor que él sentía por ella, no era la mujer más hermosa del mundo, era insegura y no tuvo la fuerza para esperarlo ni para regresar con él, pero a pesar de todo él la amaba, así cómo era, simplemente por ser ella sin importar que no fuese perfecta. Y recalco, la historia de amor que desarrolla la película es hermosa y sin duda mi favorita, sobre todo porque no apela al “y vivieron felices para siempre”.

Más allá del romance y el drama, el apartado técnico también se lleva las palmas. La película es un deleite visual y sonoro en todos los sentidos, esas intoxicantes escenas de un mundo colorido lleno de riquezas y oportunidades en una vibrante ciudad donde todo es posible y que se contrastan con la gris periferia manchada por el hollín donde viven los pobres, la música que ambienta la doble moral y la decadencia de una sociedad sumergida en los excesos, embriagada de sí misma y que vive constantemente de la apariencia que exhibe en los carnavalescos desfiles de las fiestas de Gatsby, me resultaron simplemente deliciosos.

Y si la historia y la parte técnica ya eran buenas, a eso hay que sumarle la calidad de actuación, sobre todo esa química que la amistad fuera del escenario logró entre Tobey Maguire y Leonardo DiCaprio, este último por cierto increíble en su papel. Esa forma en que interactúan los personajes va revelando mucho de su personalidad, Gatsby expresa que ama a Daisy, pero cuando lo vemos ponerse tan nervioso por su encuentro con ella que huye del lugar como un adolescente asustado al estar frente a la chica que le gusta cuando va a declararse, es una excelente forma de hacer visible lo que él siempre sintió y eso me pareció maravilloso. Y lo mismo podemos ver en Daisy y en el propio Tom Buchanan.

La película no es muy compleja argumentalmente hablando, pero cada vez que la veo descubro o noto algo de lo que no me había percatado antes y eso me gusta mucho, pues cuando una película me permite eso puedo seguir disfrutando verla por mucho tiempo más. Y sobre todo porque, como ya comenté, esta película se fue ganando a pulso mi gusto, no me encantó la primera vez que la vi, salvo en lo visual, pero en cada nueva ocasión me va gustando un poco más.

Esos refinamientos de los ricos, sus vidas entre fiestas de cóctel y el glamour del estatus que les da el dinero es algo que no puedo comprender, pero que verlo en pantalla me resulta intrigante y atractivo. Por eso, la música (esta película convirtió a Young and Beautiful de Lana del Rey en una de mis canciones preferidas), la historia de amor y obviamente el sorprendente apartado visual, hacen que la considere una película maravillosa que todo aquel que pueda debería permitirse más de una oportunidad para verla, porque quizás como a mí, en cada revisión podría irles gustando un poco más, un poco como pasa en el amor, algunas veces un segundo basta para quedar prendado de alguien, otras necesitamos ver a la persona muchas veces hasta darnos cuenta lo mucho que nos gusta, pero una vez allí quedaremos atrapado justo como Gatsby y no importará si hemos pasado cinco años sin ver a esa persona, seguiremos sintiendo lo mismo con igual o incluso mayor intensidad.

Elfen Lied (Podcast)

En el podcast de este mes hablamos sobre una de las serie gore más icónicas de principios de siglo, Elfen Lied, cuyas peculiaridades e historia la han convertido en una clásico de su propio genero dentro de la animación japonesa y cuyas sangrientas escenas seguro impresionaron a muchos. Sin embargo, Elfen Lied es mucho más que sólo sangre y tripas, pues la historia dramática que tiene como trasfondo es igualmente compleja, sin olvidar los aspectos evolutivos ni las referencias artísticas, así que en este programa trataremos de analizarla a detalle.

Disponible también desde: Anchor, iTunes y Google Podcast

El Gran Hotel Budapest

Título Original: The Grand Budapest Hotel.
Género(s): Comedia.
Director: Wes Anderson.
Emisión: 2014.
Duración: 99 minutos.
Extras:

Una de las cosas en las que me gustaba gastar el dinero antes (cuando tenía un trabajo en el que ganaba más) era entrar a las tiendas donde venden películas en DVD y comprar tantas películas como pudiera (creo que nunca compré más de 8 a la vez). Y una de las formas en las que elegía qué comprar era con base en la portada y los premios de festivales que tuviera, así compré varias joyitas y una de ellas llamó mi atención porque en su portada estaba el rostro de todos los personajes con el nombre del actor que los interpretaba y al ver varios de esos nombres no pude más que comprar dicha película.

En ese entonces aún no ubicaba del todo el nombre de Wes Anderson, conocía algunas de sus películas pero no las había visto, esta fue la primera y debo decir que en verdad me gustó mucho el estilo del director, muy particular de él y que identifica con facilidad sus obras, los colores pastel y planos simétrico empezaron a ser las huellas distintivas del director que a partir de entonces aprendí a reconocer.

La historia es bastante peculiar pues transcurre en cuatro líneas temporales en donde hay tres personajes que podrían disputarse el papel de principal, bueno, mejor dicho, se disputarán el saber sobre quién trata la película. Tenemos al Autor de un libro que narra sus memorias de cómo escribió su obra, al señor Zero Mustafa que le cuenta al Autor la historia que lo inspira a escribir el libro y a Monsieur Gustav H., de quien trata el libro.

Zero Mustafa le cuenta al autor sus vivencias junto a Monsieur Gustav H. cuando trabajó como “Chico del Lobby” bajo la tutela de Gustav quien era el Concierge del Gran Hotel Budapest, un hombre apasionado por brindar un servicio de excelencia y que constantemente incentivaba a sus subordinados a hacer lo mismo. El hombre era elegante, muy refinado y siempre estaba dispuesto a todo por cumplir su deber y satisfacer a sus clientes, sobre todo a las mujeres ricas de avanzada edad y solitarias que se hospedaban en el hotel y con quienes tenía numerosos amoríos.

Una de esas mujeres era Madame D. una millonaria que amaba a Gustav y que tenía un mal presentimiento, el cual se vuelve realidad cuando muere. Luego de su deceso las cosas empiezan a salirse de control, pues en el testamento de la adinerada mujer había algo para Gustav, una pintura llamada Chico con Manzana de un valor incalculable, posesión que Dimitri, hijo de la occisa, no está dispuesto a ceder, así que Gustav y Zero roban la pintura y huyen.

La muerte de la mujer fue en condiciones sospechosas pues todo apunta a un homicidio, del cual es acusado Gustav quien termina en la cárcel debido a un complot dentro de la familia Desgoffe-und-Taxis para quedarse con toda la herencia de Madame D. Con la guerra cada vez más cerca y los ejércitos enemigos apostados en las fronteras, Zero deberá ayudar a Gustav a salir de prisión, probar su inocencia y recuperar la copia perdida del verdadero testamento de Madame D.

La historia juega a ser compleja pero en realidad no lo es, y a pesar de desarrollarse en varios momentos temporales y usar la técnica de reparto coral (que da a los tres personajes protagónicos el mismo peso en todo momento) avanza de manera lineal y es bastante entendible. Monsieur Gustav H. es de quien trata todo, aunque Zero es el vínculo central entre la historia del Concierge y el Autor del libro, quien al final sirve como narrador de la última etapa del afamado edificio que para cuando el escritor lo visita ya está en una profunda decadencia debido al abandono y el paso de los años.

Una cosa que me encantó de la película fueron los diálogos, pues su mezcla de refinamiento, complejidad y poesía me parecieron encantadores, sobre todo porque lograron reflejar la personalidad de Monsieur Gustav, y que sin duda el excelente doblaje de Gerardo Reyero al ponerle esa peculiar voz delicada que lo caracteriza hizo de Gustav el mejor personaje de todos, aunque no cabe duda de que el cast ya de por sí era sobresaliente.

Como mencioné al principio, fue el reparto que aparecía en la portada del DVD lo que me hizo comprarla la película, sobre todo por ver el nombre de actores muy grandes y reconocidos, todos ellos juntos en la misma película era algo que debía ver. Nombres como los de Adrien Brody, William Dafoe, Jeff Goldblum, Jude Law, Bill Murray, Edwar Norton, Tilda Swinton y Owen Wilson lograron llamar mi atención lo suficiente.

La película me gustó mucho porque su historia es interesante y diferente a lo que yo acostumbro ver, lo cual me resultó nuevo y refrescante, tiene la complejidad adecuada, personajes excelentes, un reparto impresionante, visualmente es maravillosa y esa mezcla de acción real con animación tipo Stop Motion con maquetas le da un toque muy particular, sin olvidar la parte de la arquitectura y los colores que en conjunción con la excelente banda sonora logra una ambientación y una estética que resultan deliciosas ver en pantalla. Junto con un sin fin más de elementos que podría seguir mencionando pero que prefiero que ustedes descubran si deciden darle una oportunidad a la película, si ya han visto obras de Wes Anderson y les han gustado esta es una que no se pueden perder.

Películas que podría ver en cualquier momento

No sé si a ustedes les pase lo mismo, pero para mí existen tres clases de películas, mis películas favoritas, las películas que pongo como fondo cuando quiero ver algo y no prestarle atención y las películas que puedo ver siempre, sin importar el momento y que sé que me van a divertir y las voy a disfrutar. La diferencia con estas últimas y las primeras (mis favoritas) es que para ver algunas de mis películas favoritas necesito un mood especial, un ambiente propicio y las ganas de prestar la atención que esos filmes se merecen y aunque sean de mis favoritas indiscutibles no siempre quiero verlas o, mejor dicho, ni siempre puedo verlas y disfrutarlas sin importar el momento, la situación y el contexto del lugar donde las vea.

De las películas que voy a hablar hoy son de esas películas que puedo ver siempre, sin importar si es en el autobús, en televisión abierta con muchos comerciales, si ya está empezada o está por terminar o si justo la vi el día anterior, igual la voy a querer volver a ver, le voy a prestar atención y voy a disfrutar de la historia y los momentos de diversión que ofrece. También son las que suelo poner cuando quiero ver algo pero no me decido por algo nuevo ni algo complejo que ya haya visto. Ahora, si bien puedo verlas en cualquier momento, algunas de ellas no están entre mis favoritas ya que, aunque me entretienen, no las considero grandes películas. Otras por el contrario, igualmente figuran en la lista de favoritas indiscutibles.

EL DIABLO VISTE A LA MODA

Ya hablé de ella en la entrada anterior, pero esta es una de esas películas que puedo ver siempre, no importa dónde ni cómo, cada que la pasan en la tele la veo, sin importar que no sea desde el principio. No sé el número exacto de cuántas veces la he visto, pero estoy seguro de que al menos una vez al año la veo por decisión y otras cuantas veces más la veo cuando la encuentro por casualidad en la señal abierta de televisión.

TREMORS

Terror en el Desierto está entre mis películas favoritas de toda la vida y quizás sea mi película favorita de monstruos. Estoy seguro que durante el último lustro la he visto al menos tres veces por año, la tengo descargada digital en mi tableta y cuando no tengo internet ni televisión me pongo a verla. También la suelo usar de fondo, pero soy tan fan que no puedo resistirme a sólo escucharla mientras hago otra cosa e inevitablemente termina prestando atención.

LITTLE MISS SUNSHINE

También ya hablé de esta película la cual considero mi película favorita de toda la vida y creo que una de las cosas por la cual me gusta tanto es que si bien suelo necesitar ese ambiente especial para verla, por lo general la puedo ver también en cualquier momento. Aunque tampoco es que la vea tanto, con esta sí suelo buscar momentos más apropiados, pero en dado caso de que aparezca en televisión o esté frente a mí por alguna otra circunstancia claro que la voy a ver y le voy a prestar atención. Cosa que no me pasa con otras de mis películas favoritas, las cuales sí requieren ese mood específico para que quiera verlas y que si las encuentro por casualidad en televisión no las veo para no arruinar ese místico ambiente que me produce verlas en el momento correcto.

CRIATURAS DE LA NOCHE

Otra que está entre mis favoritas y la primera parte de la que considero es mi saga de Ciencia Ficción favorita (la saga de Riddick). Al igual que con Pequeña Señorita Sunshine suelo cuidar los momentos en que la veo, pero también si se me aparece en pantalla gustoso me voy a poner a verla sin dudar un segundo. No la suelo ver tanto como quisiera pero vaya que me gusta mucho.

SUPERBAD

Otra que tampoco suelo ver tanto pero que me encanta y que recientemente decidí que formaría parte de mis diez películas favoritas de toda la vida y que obviamente lidera el primer lugar en películas de comedia adolescente es Superbad. Ya hablaré de ella pronto, pero puedo decir que justo la acabo de ver hace tres días (para cuando escribo esto) y que la veré antes de que termine la próxima semana seguramente porque quiero escribir su reseña, cosa que no sé por qué no he hecho aún.

FURY ROAD

Junto a El Diablo Viste a la Moda y Tremors, es quizás una de las películas que más veces veo al año y es que esa escena de la persecución a Furiosa por parte de Inmortan Joe y su séquito de warrboys rumbo a la tormenta de arena es deliciosa. Una de las mejores y más estimulantes escenas de acción que jamás haya visto. Con seguridad también la veo una o dos veces al año y es de las pocas películas que he comprado en Blue Ray, además de que es una de las dos únicas películas que he visto más de una vez en el cine.

PACIFIC RIM

No estoy seguro de si esta y la anterior podrían entrar en mi lista de películas favoritas, pero sin duda el tributo que Del Toro le rinde Evangelion es una de las cintas que más disfruto ver, aunque esta sí me gusta verla desde el inicio, al igual que Fury Road, no obstante si me topo con cualquiera de ellas ya empezadas las veré hasta el final sin importante en dónde ni cuándo las vea. Esta es la otra película que he visto más de una vez en el cine.

EL NÚCLEO

Creo que esta es mi película comodín, cuando de plano no tengo nada que ver o no puedo decidirme elijo esta. Es también de las que más veo (sobre todo en años recientes) y si bien no es de mis películas favoritas y tampoco la considero una obra maestra logra entretenerme y puedo verla tanto como simple ruido de fondo como para prestarle atención a la trama, la cual ya me sé de memoria como en el resto de películas que he mencionado hoy, pero que aún con eso me gusta ver una y otra vez.

¿Y ustedes, qué películas pueden ver sin importar las circunstancias?

El Diablo Viste a la Moda

Título Original: The Devil Wears Prada.
Género(s): Drama, Comedia, Chick Flick, Slice of Life.
Director: David Frankel.
Emisión: 2006.
Duración: 109 minutos.
Extras:

No soy un fan del Chick Flick, la verdad es que no suelo consumirlo con regularidad, aunque conozco el género y sus características, no obstante, tengo que aceptar que una de mis películas favoritas es precisamente esta, película basada en la novela homónima de Laurence Weisberger. De hecho, El Diablo Viste a la Moda es una de esas películas que puedo ver siempre, donde sea, cuando sea, sin importar las circunstancias ni si la he visto recientemente, igual la voy a volver a ver y la voy a disfrutar con seguridad. Y eso hace que esta película figure dentro de mis favoritas de toda la vida.

No recuerdo cómo conocí esta película ni la primera vez que la vi, pero desde entonces estoy seguro que la he visto prácticamente al menos una vez al año. Y es que su calidad y temática es algo que la mantiene vigente a pesar de ser una película de 2006, se sigue viendo bien y es igual de entretenida. Además de que es uno de los mejores representantes de su género, tiene excelente música, buenas actuaciones y un ambiente urbano que me fascina.

La historia gira en torno a Andrea Sachs, una mujer joven recién egresada de la universidad donde estudio periodismo. Andy busca su primer trabajo y es canalizada a Runway, la revista sobre moda más famosa del medio, en donde tiene la oportunidad de trabajar como asistente de la jefa de redacción, la afamada e implacable Miranda Presley, quien termina por contratarla a pesar de su obvia falta de conocimiento sobre la moda.

Andy sufre durante meses en su nuevo trabajo, donde su jefa le asigna tareas casi imposibles y la regaña por cada error que comete, aunque todo tendrá su recompensa, pues si logra aguantar un año podrá viajar con ella a París y conocer a los más afamados redactores, lo cual le garantiza poder ingresar a trabajar en cualquier revista o periódico que ella desee. A fin de lograr su meta, Andrea pide ayuda a Nigel, jefe de arte en la revista quien a pesar de criticar su aspecto en un principio termina por establecer una buena relación con ella.

Con la ayuda, los consejos y sobre todo los atuendos que Nigel le da, Andy empieza a destacarse en su trabajo, hasta el punto en el que Miranda la reconoce como su mejor asistente y decide llevarla a ella y no a Emily (la primera asistente) a la semana de la moda en París. Andrea deberá decidir sí lo que realmente quiere es ser como Miranda, aún si eso significa traicionar a su compañera de trabajo y distanciarse de su novio y amigos.

Como buen Chick Flick tenemos a la mujer joven enfrentando el paso de la juventud a la vida adulta independiente y en este caso es el primer trabajo lo que la pondrá a prueba. Y a pesar de que este género se enfoca en una audiencia femenina, creo que todos podemos sentirnos  identificados con esa frustración que puedes llegar a sentir en tu primer empleo formal, al grado de detestarlo y querer renunciar. No obstante es parte de crecer y algo que nunca te dicen en la escuela, pero luego de un tiempo le agarramos la onda a la vida fuera de las aulas y logramos estabilizarnos y seguir con ese nuevo ritmo de vida.

La música como ya dije es excelente y le va perfecto al ambiente urbano que también me gusta mucho, algo debe tener Nueva York que logra convertirse en el escenario ideal para cierto tipo de historias y ésta en lo personal le va perfecto a la ciudad. Además de los escenarios y la banda sonora, el desarrollo de personajes es algo a destacar, pues todos crecen muy bien y su desarrollo es impecable, pero quien sin duda hace que la película sea grandiosa (y no exagero en decir que fue gracias a ella que tuviera tanto éxito) es Maryl Streep interpretando a Miranda. Su actuación como la malvada jefa es impresionante.

Y justamente Miranda es el personaje más complejo y aunque la protagonista es la joven Andy (Anne Hathaway) creo que la película bien podría ser sobre Miranda desde la mirada de Andrea. Ese tabú de “la dama dragón” que cargada Miranda es algo que debo mencionar, pues es frecuente que las mujeres en puestos de poder sean vistas como rudas, frías e implacables, pero pocas veces se menciona que esa forma de actuar es necesaria para que ellas puedan sobrevivir en un mundo liderado por hombres. Y eso es algo que he visto en la Arqueología, las mujeres en puestos importantes o al mando de trabajadores hombres desarrollan una personalidad mucho más ruda que los hombres en el mismo puesto debido a que deben hacerse respetar, cosa que es a causa del machismo de nuestra sociedad.

Otro aspecto relacionado a la figura de “mujer en el mando” es la de la incompatibilidad que aparentemente existe entre lograr el éxito profesional y mantener una vida personal y familiar estable. Miranda es vista como una mujer exitosa y la mejor en lo que hace, pero tiene serios problemas familiares a causa justamente de tener que otorgar tanto tiempo a su trabajo descuidando con ello sus relaciones familiares y sentimentales. Esto deja claro que a las mujeres se les exige mucho más en sociedad y también lo vemos en Andrea, ya que los problemas con su novio empiezan justo a causa del trabajo. No obstante, el papel que interpreta Maryl Streep y el propio desarrollo de su personaje es formidable.

Lo complejo que puede llegar a ser el mundo de la moda es otro tema a comentar, ya que si lo vemos desde afuera lo único que podemos percibir es la frivolidad de un ámbito donde sólo la estética y el físico importa, donde verse bien es lo único que interesa, pero al parecer hay mucho más en la moda que el simple aspecto estético. La toxicidad del novio es otra cosa de la que se ha hablado en redes últimamente y sería interesante de analizar al igual que ese empoderamiento feminista que se vislumbra, pero no lo haré aquí de momento.

La película es grandiosa, aborda aspectos sobre el empleo, la juventud, las relaciones personales, el éxito profesional y lo sacrificios que puede implicar, tiene un mensaje y personajes para los jóvenes pero también para la gente mayor. Sin lugar a dudas es una película extremadamente bien hecha y que a mí se me suele antojar ver en las fechas cercanas a navidad.

La película me encanta por el fashionismo que me es totalmente ajeno, lo cual lo convierte en algo diferente a lo que acostumbro consumir en el cine y por ende se vuelve exótico y atractivo para mí. Así que supongo que esa conjunción, aunada a una historia con la que los adultos jóvenes podemos identificarnos y un excelente desarrollo de personajes la han convertido en una de mis películas favoritas y al no ser súper compleja, sino algo común y tranquilo que podríamos catalogar como Slice of Life hace que la pueda ver y disfrutar en cualquier momento.

Whiplash

Título Original: Whiplash.
Género(s): Drama.
Director: Damien Chazelle.
Emisión: 2014.
Duración: 106 minutos.
Extras:

Hace unos años estaba estudiando una maestría en docencia y en una de las clases que tomé (la cuál fue mi preferida por cierto) el profesor nos dejó ver varias películas sobre temática escolar, una de ellas fue Temple Grandin, de la cual ya hablé, pero otra que también me gustó mucho fue Whiplash, y de hecho por mucho tiempo creí que ya había escrito de ella hasta que hoy, viéndola como por quinta vez, me di cuenta de que no lo había hecho. Así que aprovechemos la primera reseña del año para hacerlo.

Una de las principales temática sobre el ámbito escolar que la mayoría de las cintas norteamericanas suelen abordar es en relación a la juventud y las nuevas experiencias que vivimos cuando somos estudiantes, pero son pocas las obras comerciales que se centran en los problemas que la búsqueda de nuestras metas pueden provocar a la salud de los jóvenes y todavía menos las que destacan el papel que los profesores podemos llegar a tener en los estudiante a partir de nuestra actitud, más allá de nuestra capacidad profesional o habilidad pedagógica.

La cinta nos narra la odisea de Andrew Neiman por convertirse en uno de los mejores bateristas de Jazz. Para ello primero debe lograr destacar en su escuela, el Conservatorio Shaffer, uno de los más prestigiosos del país. Comprometido con su idea de ser el más grande, dedica muchas horas a practicar arduamente, con el fin de ser notado por el profesor más prestigioso y exigente, Terence Fletcher, el afamado director de orquesta de Studio Band, una banda de Jazz conformada por alumnos y que es reconocida por ganar en cuanto concurso participa.

Adrew es notado por Fletcher e invitado como baterista suplente. Andrew acepta entusiasmado pero pronto descubre que Fletcher es mucho peor de lo que imaginaba, pues si bien su reputación de músico es grande, como profesor explota a sus alumnos hasta el agotamiento y les exige una perfección que alguien de nuevo ingreso como nuestro protagonista no puede lograr. Fletcher insulta y trata de manera déspota y salvaje a sus alumnos bajo la excusa de que busca sacar lo mejor de ellos, pues sin importar los malos tratos, alguien que busque ser excelente no desertara y logrará sus metas a pesar de todo.

Andrew se obsesiona tanto por ganar la titularidad en la banda que abandona todo lo demás, termina con su novia, se pelea con su familia y su relación con su padre se deteriora. Sin embargo, todo es poco con tal de lograr el sueño de ser el mejor baterista de Jazz, así que sin importar el dolor, la presión y desesperación a la que se ve sometido, sigue practicando, a pesar del cansancio y de sus manos sangrantes. Pero un accidente lo lleva a límite y tiene un colapso nervioso luego del cual descubre que son muchos los alumnos que han terminado mal a causa de los poco ortodoxos métodos de motivación de su profesor.

No mencionaré el desenlace como tal pero al final, a pesar de todos los problemas entre ambos, Fletcher y Andrew terminan tocando juntos de una forma algo inesperada. Ahora bien, hay varios puntos que me parece interesante abordar sobre el filme. El primero es qué tan saludable es el obsesionarse tanto por lograr una meta al grado de dejar todo lo demás de lado. Si fracasas y no logras tu meta al final no tendrás nada, ni amigos, ni pareja ni familia que te apoye. Y eso es algo que debemos considerar, sobre todo quienes tienen algún sueño o meta y estén dispuestos a lograrlo sin importar nada, la enseñanza que nos deja la cinta es que no sólo importa llegar al final a pesar de todo el sufrimiento, sino la forma en que llegamos. En un momento Andrew pierde todo y se queda solo pues alejó a las personas que pensó le serían un obstáculo en su camino al éxito.

Otro aspecto que me pareció interesante, sobre todo en estas fechas donde la pandemia nos ha obligado a dar clases en línea, es la ansiedad. Al venir de un sistema escolarizado, la mayoría de estudiantes y profesores tuvieron que adaptarse a marchas forzadas para seguir con las clases, aunque sin mucho éxito. Muchos son los contenido práctico que no se han podido enseñar correctamente y los propios alumnos suelen expresar su frustración por no poder aprender igual, ya sea porque el profesor no logró adaptar sus contenidos a las plataformas electrónicas, por el deficiente acceso a estos servicios y equipos en países tercermundistas como el nuestro o por la falta de un espacio propicio en casa. La ansiedad y el estrés es parte natural de ser estudiante (sobre todo en nivel superior) pero es el profesor quien con su propia personalidad y comportamiento ante el grupo puede exacerbar o acrecentar este sentimiento en los alumnos.

Finalmente, el último punto es la delimitación de esa frontera que separa al buen profesor que, aunque exigente, logra impulsar a sus alumnos a dar más, aprender y crecer (lo cual el profesor complaciente no hacer) del tirano que maltrata a sus alumnos con la excusa de pedirles dar lo mejor de ellos. Es claro que decirles “bien hecho” sin importar que tan bueno haya sido su trabajo está mal, debemos hacerles ver sus errores pero de la forma correcta. Fletcher comprendía esto, pero no lo hacía de una forma adecuada, por el contrario, en la búsqueda de la excelencia terminó por llevar a sus alumnos al límite y frustrar con ello sus sueños.

Ahora bien, no obstante, Fletcher era un profesor comprometido, tanto como para que en la segunda revisión que hice de la película me surgió la idea de, si esa trampa que le tiende al final a Neiman era en realidad eso u otra de sus maquiavélicas estrategias para hacerlo alcanzar la excelencia, lo cual parece que de hecho logra. Y no es que con ello condone el terrible comportamiento que tenía con sus alumnos, pero Adrew alcanza ese nivel final gracias a la constante y brutal presión de su loco profesor. Así que al final es interesante esa interrogante de hasta dónde es adecuado o correcto presionar a los estudiantes. Sin presión no aprenderán, con mucha, se volverán locos.

La película es excelente y no sólo a nivel argumental, pues la parte sonora también es muy buena, algo obvio y esperado tratándose de una historia sobre un músico de Jazz. Muy recomendable si gustan de este género musical. Además, las actuaciones tanto de Miler Teller (Andrew) como de J. K. Simmons (Fletcher) son extraordinarias, pues podemos ver el esfuerzo, el dolor y el sufrimiento al que Andrew se ve sometido al momento de tocar, demostrando que ser músico requiere mucha fuerza y compromiso tanto en lo artístico como en lo físico. Y qué decir de Fletcher, en cuyas expresiones notamos la seriedad y malicia, pero a la vez genialidad, de un músico excelente y de un profesor demente, lo cual de dio un Oscar a Simmons por este filme.