Los Cazafantasmas

Título Original: Ghostbusters.
Género(s): Sobrenatural, Ciencia Ficción, Comedia.
Director: Ivan Reitman.
Emisión: 1984.
Duración: 107 minutos.
Extras: Los Cazafantasmas II, Los Cazafantasmas (2016).

Si pensamos en uno los más grandes clásicos del cine de ciencia ficción que los ochenta nos regalaron y que se convirtió rápidamente en uno de los íconos más reconocidos de la cultura pop, seguramente llegará a nuestra mente Los Cazafantasmas, unos de los blockbuster más exitosos de la historia, tanto que no sólo le garantizó una secuela, sino una divertida serie animada, Los Verdaderos Cazafantasmas.

La serie cuenta con una formidable banda sonora y una de las canciones más emblemáticas del séptimo arte, aquella grandiosa y rítmica interpretación del tema principal por parte de Ray Parker Jr. es aún hoy un tema que cualquier persona nacida antes de este siglo es capaz de reconocer. En lo que respecta a los efectos estos son igualmente maravillosos, la parte digitale ya se ven muy vieja y decadente para los estándares de la actualidad, pero los efectos prácticos con utilería, maquetas, prostéticos y demás parafernalia siguen luciendo muy bien, y como ustedes saben son el tipo de efectos que a mí más me gustan, muy por encima del CGI.

La historia inicia cuando tres científicos son despedidos de la universidad donde estaban becados porque la administración considera que sus investigaciones sobre los fenómenos paranormales no son rigurosas ni tienen verdadero carácter científico. Sin presupuesto, trabajo ni un lugar donde seguir sus experimentos, los profesores Peter Venkman (Bill Murray), Ray Stantz (Dan Aykrod) y Egon Spegler (Harold Ramis) se ven en la necesidad de hipotecar sus casas para poder solventar los gastos. Con el dinero de la hipoteca logran rentar un edificio, contratar a Janine Melnitz (Annie Potts) una muy despreocupada secretaria y abrir su propia empresa de cazafantasmas, encargada de solucionar cualquier fenómeno paranormal.

Para la fortuna de los tres, un aumento en la actividad ectoplásmica incrementa la aparición de fantasmas, por lo que sus servicios empiezan a ser ampliamente solicitados en toda la ciudad, tanto que se convierten en reconocidas figuras públicas y se ven en la necesidad de contratar a un nuevo integrante para ayudarles con el trabajo, es así como Winston Zeddemore se convierte en el cuatro cazafantasmas. La empresa parece ir bien hasta que un funcionario del gobierno acusa a los cazafantasmas de atentar contra la salud pública y libera a todos los fantasmas provocando un caos.

No obstante, los pequeños fantasmas no son el problema, sino la verdadera razón del incremento en la actividad paranormal. Tal parece que el edificio donde vive Dana Barret (Sigourney Weaver), primera clienta de los cazafantasmas, fue construido como un medio para invocar a una entidad maligna llama Goze, quien transforma a Dana y a su vecino Louis Tully (Rick Moranis) en bestias que abrirán el portal para su regreso. La entidad hace su aparición y deja que los cazafantamas elijan la forma del monstruo que provocará su fin, es así como aparece el hombre de malvavisco.

Es difícil decir algo nuevo sobre esta famosa película, a casi 35 años de su estreno es sin duda una de las obras cinematográficas más reseñadas y comentadas de la historia, sobre todo por el impacto que aún tiene en la cultura pop, desde la canción principal hasta elementos de utilería como los rayos de protones, las trampas o el famoso Cadillac ambulancia, sin olvida los crossover y todo el merchandising asociado. Estoy seguro que muchos jugamos de niños a atrapar fantasmas con una mochila en la espalda y algún tubo o manguera como arma.

El mostrar a los fantasmas desde un lado cómico es otro de los factores que la hacen icónica. Además del cinismo de algunos de sus personajes, sobre todo de Pete Venkman, quien a pesar de cazarfantasmas es bastante escéptico, o el hecho de que científicos de verdad realicen investigaciones sobre fenómenos paranormales, algo totalmente opuesto a lo que la ciencia real aceptaría. Y claro, la irreverencia religiosa que logra vislumbrarse en algunas escenas.

El desarrollo de la historia es otro elemento que favoreció su éxito, no porque sea algo original, sino por retomar la fórmula del blockbuster: ir directo al grano. Una vez que los tres protagonistas son corridos de la universidad pasan sólo unos minutos para que sean reconocidos por su trabajo en el ámbito paranormal, todo pasa muy rápido y va directo a la acción. A mí me hubiese gustado que se explicara más su tecnología, pues de repente en una escena ya tienen sus rayos de protones, sus trampas y su unidad contenedora y nunca supimos cómo las crearon. Aunque bueno, dejar eso sin respuesta supongo que es parte de la magia de la película.

El cast también es un factor fundamental en el éxito del filme, pues cuenta con la actuación de personalidades que gozaban de mucha fama en las décadas de 1980 y 1990. Bill Murray era muy reconocido en esos años, Sigourney Weaver ya había hecho Alien y a Rick Moranis quizás los ubiquen más por películas como Querida, encogí a los niños (1989) o Los Picapiedra (1994).

El hecho de que la película no profundice en muchos aspectos, vaya rápido a la acción, mantenga todo siempre en un tono de comedia y el renombre que los actores le dieron son sin duda los elementos que la hacen grandiosa. Es un clásico justamente por ser tan simple, pues lo que importa es divertirse. Una película obligada para todo cinéfilo.

Final Space

Título Original: Final Space.
Género(s): Ciencia Ficción, Space Opera, Drama, Comedia.
Creador: Olan Rogers.
Estudio: TBS.
Emisión: 2018.
Duración: 10 episodios.
Extras:

Desde que vi Cowboy Bebop me quedó un peculiar gusto por las aventuras espaciales, aunque ya me gustaban desde antes gracias a las obras de Leiji Matsumoto. No obstante, encontrar una buena aventura espacial es difícil, pero el diseño que mostraba Final Space me resultó lo suficientemente atractivo y agradable como para decidirme a verla.

Siendo honesto no esperaba mucho de la serie, tenía expectativas muy bajas, pues su diseño la hacía lucir como la típica serie cómica llena de humor gringo y aventuras exageradas sin mayor complejidad, sin embargo, fue totalmente diferente y mucho mejor de lo que yo esperaba. Sobre todo por la enorme cantidad de referencias a otras obras con temática de ciencia ficción espacial, sobre todo de las películas Moon y 2001: Odisea del Espacio (Stanley Kubrik, 1968).

La calidad técnica es buena, la animación me recuerda programas estadounidenses como Futurama y Hora de Aventura, aunque su estilo es diferente. Los escenarios me gustaron mucho puesto que logran sumergirnos en el profundo del espacio como toda buena Opera Espacial debe hacer. El diseño y desarrollo de los personajes también es bueno, aunque un par de ellos son algo insoportables, como el robot KVN y el protagonista, que en ocasiones se hace el gracioso de una forma algo frustrante. Fuera de esto, el resto de personajes es muy bueno, sobre todo HUE, cuyo tono de voz (al menos en el doblaje latino) me recuerda al Hall 9000.

Lo más destacable, además de los escenarios es la música. Realmente me gustó mucho la banda sonora, pues no sólo ayuda en la ambientación del espacio profundo o las entretenidas escenas de acción, sino que logra darle ese toque dramático y nostálgico que algunas escenas requieren, sobre todo cuando hay muchos momentos de comedia tonta.

La historia gira en torno a Gary Goodspeed, un joven que fue sentenciado a cinco años de prisión en una nave espacial luego de causar estragos en la flota de la Guardia Infinity al intentar suplantar a un capitán para tratar de impresión a Quinn, una chica de la que se enamoró. Mientras cumple su condena en una nave donde todos sus compañeros son robots, un extraño y amistoso extraterrestre verde choca con su nave. Gary nombra al pequeño Mooncake, en recuerdo a una mascota que su difunto padre le regaló.

Rápidamente una flota de piratas espaciales llega hasta su nave reclamando a E351, el nombre real de la pequeña bola verde que Gary ha adoptado como su nuevo amigo. Gary se reúsa a entregarlo y escapa, pero uno de los bandidos, Avocato, se cuela en la nave, aunque es capturado. Luego de algún tiempo como prisionero Avocato y Gary se hacen amigos, y nuestro protagonista decide ayudar a su nuevo compañero a recuperar a su hijo, quien estaba secuestrado por Lord Comandante, un pequeño pero poderoso ser que desea a Mooncake para abrir el Final Space y obtener la inmortalidad.

Mientras Avocato y Gary inician su rescate, una capitana de la Guardia Infinity se topa con ellos, esa chica es Quinn, la mujer de la que Gary ha estado enamorado todo este tiempo. Quinn les explica que ha encontrado una fisura en el espacio que si no es cerrada devorará a toda la Tierra, así que Avocato y Gary se unen a ella para tratar de salvar al universo.

La premisa inicial es muy simple, pues tenemos al malo que es poderoso y busca algo que casualmente nuestro protagonista tiene, hay un peligro que amenaza a la humanidad y sólo nuestros héroes son capaces de detenerlo. Sin embargo, con forme avanzan los capítulos la trama se va complejizando agradablemente, vemos que el villano no es el típico ser maligno ni que los protagonistas son totalmente infalibles. Pero lo más interesante es cuando se revela lo que hay en el Final Space, al otro lado de la fisura que está por destruir a la Tierra.

Además de los viajes espaciales tenemos viajes en el tiempo y sobre todo un grupo de criaturas cuyo poder es inconmensurable, los Titanes, que son la verdadera amenaza. Lamentablemente sólo conocemos un poco sobre ellos en esta temporada, pero esperemos que en el futuro se les dé mayor participación.

En lo personal me encantó que los protagonistas no fueran los típicos héroes que sobreviven a cualquier peligro, sino que de hecho sufrieran bajas y el final de temporada quedara en un desenlace dramático que esperemos no se resuelva a futuro de manera poco creíble, sino que mantenga en dramatismo que vimos en lo últimos capítulos. Las siguientes temporadas pueden prometer mucho si no caen en los típicos clichés. Y algo como esto es justo lo que me encantaría ver de The Ricochet Splendid y espero algún día alguna productora vea el potencial que el pequeño corto argentino tiene para convertirse en una magnifica Opera Espacial.

Great Teacher Onizuka

Título Original: グレート・ティーチャー・オニヅカ (Gurêto Tichâ Onizuka).
Género(s): Comedia, Drama.
Director: Naoyasu Hanyu y Noriyuki Abe.
Estudio: Pierrot.
Emisión: 1999-2000.
Duración: 43 episodios.
Extras: 5 ovas

Un día decidí que quería ser profesor, un gran profesor, no de esos que se saben todo de memoria e inunda la mente de los alumnos con cientos de datos, ni el de la mejor reputación, sino aquel que realmente lograba dejar un impacto en la vida de sus estudiantes. Great Teacher Onizuka (GTO) es sin duda alguna la obra con temática docente más fabulosa que existe. GTO es el spin off del manga Shounan Jun’ai Gumi de Tôru Fujisawa.

La calidad técnica es muy buena, pues todavía tiene ese particular estilo rudo del anime de los 90 que resulta refrescante de ver en una industrian donde actualmente todo es súper estilizado y sin presencia. La música le va perfecto, el primer opening es asombroso y los escenarios sin ser lo más destacado cumplen a la perfección. Donde está el mayor acierto es en el diseño tanto a nivel visual como psicológico de los personajes, puesto que en conjunto todos aportan esa estructura tan versátil de la serie, para ir de lo cómico a lo dramático, del romance a la violencia, con adecuados toques de fan-service y acción en la medida justa.

La historia sigue a Eikichi Onizuka, un antiguo delincuente miembro de una peligrosa banda que ha decidido dejar esa vida atrás y encontrar un trabajo decente. Sin mayores estudios ni una preparación adecuada, decide hacer un internado para prepararse como profesor, pues es algo aparentemente fácil y le dará la oportunidad de estar entre jovencitas de preparatoria para enamorar a alguna de ellas. Así el sueño de Onizuka inicia por razones que el mismo terminará por dejar atrás al entregarse por completo a la docencia.

Su primera incursión en las aulas no es fácil, pues le toca el grupo de los problemáticos, alumnos rufianes a quienes no les importa aprender y que se aprovechan de la inexperiencia de su nuevo profesor para tenderle una trampa. Una de sus alumnas lo seduce mientras otros chicos de su clase le toman fotos inapropiadas, sin embargo, los malosos del salón no son nada para el viejo líder de una pandilla de verdaderos criminales. Usando sus habilidades en las artes marciales y su desprecio por las reglas académicas, Onizuka se gana el respeto y la admiración de sus estudiantes.

Pasado su interinato, Onizuka consigue su primer trabajo formal como profesor, ahora no deberá lidiar con violentos alumnos, sino con todo un grupo de adolescentes ingeniosos y sumamente inteligentes que detestan a sus profesores debido a la traición de uno de ellos tiempo atrás. La clase 2-4 es la más temida de la Academia Bosque Sagrado, varios profesores han salido llorando debido a las pesadas bromas de los alumnos y más de un tutor ha abandonado la docencia debido a su causa. Pero no Onizuka, quien logra sobrevivir a todos los ataque y ganarse el aprecio de cada estudiante en el aula poco a poco.

La sabiduría callejera de Eikichi parece ser lo único que le permite sobrevivir a sus clases y al odio que el subdirector, padres de familia y demás profesores tienen en su contra. Sin embargo, la directora de la academia y la profesora Azusa Fuyutsuki son las únicas que creen en él, pues a pesar de no tener los métodos más ortodoxos, tiene lo que un verdadero docente necesita para ejercer su profesión: una entrega total a sus alumnos.

La serie maneja la temática shônen de los enemigos multinivel, que en este caso son los alumnos de la clase 2-4. Cada grupo de alumnos a los que Onizuka se enfrente es más listo y peligroso que el anterior, pero siempre logra derrotarlos y ganarse su aprecio. Algunos incluso se hacen sus amigos y lo ayudan. Y ese aprecio se lo gana a pulso por dos cosas: (1) siempre asumía responsabilidad por sus acciones y (2) actuaba desinteresadamente para ayudar a sus alumnos, es decir, su interés era verdaderamente genuino; algo que uno de mis profesores llamaba el “brindarse al alumno”.

Por más delincuente que Onizuka haya sido en el pasado y a pesar de la falta de credenciales que lo acrediten como educador, tenía una cualidad muy importante, sabía escuchar a sus estudiantes, les prestaba verdadera atención, entendía sus problemas sin juzgarlos y sin importar las bromas o ataques que hubiesen hecho en su contra siempre estaba dispuesto a ayudarlos e incluso a entregar la vida por ellos. Y tal vez el propio Onizuka ni siquiera lo dimensionaba, pero eran las pequeñas acciones que él hacía las que resultaban significativas para sus estudiantes y hacían que se ganara su aprecio.

La forma de resolver los problemas es lo que verdaderamente le da sabor a la historia, pues lo hace de una manera asombrosa e inesperada, ya que no escatimará en el uso de la violencia para corregir a un estudiante conflictivo, ni en bromas humillantes para controlar a los más rebeldes, ni siquiera en exponer sexualmente a quienes abusan de los compañeros más débiles. Onizuka no era el profesor modelo, pero era el profesor que tenía que ser para mantener el control de una clase en su contra y lograr su principal objetivo, hacer de la escuela un lugar divertido. Y si bien Onizuka respetaba a sus alumnos, ese respeto no era gratis, ellos se lo debían de ganar.

Una de las cosas más sobresalientes en el manejo de la serie es el crecimiento de todos los personajes, los cuales maduran mucho, sobre todo el mismo Onizuka, quien en un principio sólo quería ser profesor para estar de morboso con las alumnas pero terminó por entregarse tanto a su trabajo que ni siquiera tuvo tiempo de acosar a las jovencitas. El resto de personajes también evolucionan de sobremanera, siempre guiados por las enseñanzas de Onizuka, las cuales no son como las típicas lecciones que se aprenden en el aula y se olvidan después del examen, sino que se aprenden con la experiencia y duran para toda la vida.

Con forme Onizuka se va ganando el aprecio de sus alumnos algunos capítulos bajan un poco su calidad argumental, y no me refiero a los que son de relleno, sino a aquellos en los que se trata de sacar a flote nuevamente este odio de la clase por los docentes, esto resulta en un abuso de los traumas de algunos estudiantes y eso se torna algo repetitivo por momentos, incluso el actuar de algunos alumnos se vuelve demasiado infantil y desesperante a pesar de estar justificado, fuera de ese aspecto el resto de la serie es excelente.

En una actualidad en donde la sociedad es hipersensible y los profesores no pueden aplicar correctivos físicos a sus alumnos pues estos los demandarían, GTO nos demuestra que un pequeño y violento correctivo a tiempo es mejor que un futuro criminal; hoy en día la serie podría considerarse como políticamente incorrecta en muchos aspectos. Hay mucho que rescatar en cuanto a las estrategias didácticas y pedagógicas que se muestran, pero la más importante es el tener genuino interés por tus alumnos.  Actualmente trabajo como profesor en nivel licenciatura y esta serie me pareció simplemente fabulosa, una recomendación obligada y directo a mi top 5 de anime favoritos.

Amanchu!

Título Original: あまんちゅ! (Amanchu!).
Género(s): Slice of Life, Drama, Comedia, Shôjo.
Director: Junichi Sato y Kenichi Kasai.
Estudio: J. C. Staff.
Emisión: Julio – Septiembre 2016.
Duración: 12 episodios.
Extras: 1 OVA, Amanchu! Advance.

Basado en el manga homónimo de Kazue Amano, Amanchu! es una serie de anime Slice of Life con drama ligero que al igual que muchas otras series retoma un deporte como elemento base a partir del cual gira toda la historia, el buceo. No obstante, cabe aclarar que no es una serie de deporte como Long Riders o Slam Dunk, es una serie sobre los dramas personales de la protagonista y cómo el buceo le ayuda a superarlos.

La calidad de animación es muy buena, tengo que admitirlo, pues sus detalles hacen lucir muy bien los escenarios marinos, aunque el diseño de personajes abusa del cambio de formato y torna a las protagonistas algo sosas y más torpes de lo que en realidad son. La música siempre presenta un todo dramático que por momentos roza lo triste, lo que estaría bien si le serie fuera un drama crudo y profundo, pero no lo es, lo cual hace que ese tono melancólico haga del desarrollo de la serie algo letárgico y hasta aburrido por momentos.

La historia gira en torno a Futaba Ooki, una jovencita proveniente de Tokio que acaba de mudarse a una pequeña ciudad a la orilla del mar donde no conoce a nadie. Debido a su personalidad, a Futaba siempre le ha sido difícil hacer amigos y ahora está triste pues tuvo que separarse de las dos únicas amigas que ha tenido. Al llegar a su nueva ciudad conoce a Hikari Kohinata, una chica alegre aunque algo torpe que siempre está feliz y cuya mayor pasión en la vida es bucear. Hikari se hace rápidamente amiga de Futaba y la convence de unirse al club de buceo. Sin estar del todo segura, Futaba acepta.

En el club, Futaba conoce a nuevos amigos y logra superar las inseguridades que generalmente la mantenían aislada de los demás. Gracias a su esfuerzo y el apoyo de sus amigos e instructora de buceo logra obtener su certificación y empieza a conocer el maravilloso mundo que existe bajo el mar.

Tengo que admitir que me costó muchísimo trabajo terminar la serie, no me gustó, cosa que no me pasaba desde que vi Fate/Stay nigth. Tuve que esforzarme para terminar de verla y creo que fue por tres razones principales. La primera es que no soy el target de la serie, y no es por ser una serie para niñas, he disfrutado otros animes shôjo muy buenos antes de este, pero no hubo nada en esta historia que me lograra enganchar.

Entiendo que alguien se pueda identificar con las inseguridades y cobardía de Futaba, pero el problema es que la serie es en extremo tibia, ni es tan dramática como la banda sonora pretende hacernos pensar, ni es tan cómica como el formato de dibujo trata de aparentar y esa fue la segunda razón por la que no logró convencerme. Si hubiese optado por explotar a fondo uno de los dos géneros el resultado habría sido maravilloso. Ni siquiera como Slice of Life me gustó y eso que soy bastante fan de ese género.

La tercera y última razón es el inadecuado manejo de la comedia aunado al cambio en el formato de dibujo que pretende acentuar las partes graciosas. En Asobi Asobase esa estrategia funciona a la perfección, las caras de las chicas son hilarantes y todo adquiere un todo aún más cómico, pero aquí tiene un resultado opuesto, las chicas lucen en extremo bobas, sobre todo Hikari de quien se sobrexplota esa personalidad tan particular que tiene y por momentos creo que la hacen lucir más tonta de lo que en realidad es. El personaje es soñador, distraído y torpe, lo acepto, y estaría bien si esa sobreexplotación no la hiciera lucir como una verdadera estúpida que resulta desesperante luego de un par de capítulos.

La serie tiene excelente calidad técnica, se basa en un deporte poco abordado en las obras animadas como lo es el buceo, lo que la hace muy original, tiene potencial para desarrollar algo interesante donde los problemas de socialización de las protagonistas jueguen un papel clave pero, en mi opinión, no logra concretar ni la parte del buceo, ni el drama ni la comedia y termina por quedarse como algo a la mitad de todo. Aunque repito, no soy el target que busca la obra, lo que no debe confundirse con la demografía, pues si bien es una serie para niñas he visto otros animes del mismo tipo que sí me han logrado atrapar.

Patrullera Espacial Luluco

Título Original: リライフ (Uchû Patorôru Ruruko).
Género(s): Comedia, Ciencia Ficción, Romance.
Director: Hiroyuki Imaishi.
Estudio: Trigger.
Emisión: Abril – Junio 2016.
Duración: 15 episodios.
Extras:

Muchos estudios de animación cierran sus puertas luego de algunos años, otros permanecen en activo por varias décadas y algunos más se separan generando nuevos estudios que se llevan consigo parte de la esencia de aquella productora en la cual surgieron. Studio Trigger es un claro ejemplo de ello, pues en poco tiempo ha logrado ganarse el aprecio de los fans con historias que seguramente se convertirán en clásicos y donde, querámoslo o no, se nota el estilo que tanta fama la diera a Gainax hace años.

Cuando empecé a ver la serie no pude evitar notar cierto parecido con obras como FLCL, Abenobashi, Panty and Stocking with Garterbelt, Tenge Toppa Gurren-Lagann y por supuesto Kill la Kill, de la cual hace múltiples referencias puesto que es otro anime del mismo estudio. Trigger se ha vuelto un tanto autorreferente y Luluco logra incluso unificar el universo de sus series más conocidas, haciendo un breve pero interesante crossover con Little Witch Academia.

La calidad del anime es buena aunque el estilo de dibujo no es del todo impactante. Sin embargo, se agradece que podamos ver algo distinto y totalmente alejado del anime genérico que domina el mercado en la actualidad. La música es divertida aunque se torna algo repetitiva (aunque el ending es maravilloso) y el diseño de personajes está bien, cumple y logra el nivel de comedia adecuado pese a retomar personalidades que ya habíamos visto anteriormente en obras de Gainax.

La serie tiene un formato corto, poco menos de ocho minutos por episodio, lo cual hace que se pueda ver en una sola tarde y se disfrute mucho pues va directo a la acción e incluso tiene el tiempo de establecer al menos cuatro arcos donde la protagonista tendrá que enfrentar diferentes adversidades, como unirse a la patrulla espacial, apresar a su primer criminal, derrotar a su madre y enfrentar una traición y decepción amorosa, todo esto rodeado de comedia hilarante, viajes intergalácticos y poderes totalmente descabellados.

La historia sigue a Luluco, una niña normal de trece años que vive en Ogikubo, el único distrito para inmigrantes espaciales en la tierra, allí humanos y extraterrestres conviven por igual, lo que genera una nueva clase de crimen que los patrulleros espaciales deben enfrentar ataviados de ridículos trajes que les dan la habilidad de transformarse en armas. El padre de Luluco es miembro de la patrulla, pero accidentalmente es congelado y Luluco se ve obligada a trabajar para la agencia y solventar los gastos para descongelar a su padre.

Así, Luluco se convierte en la subordinada de Over Justice, el carismático y raro líder de la división. Junto a sus compañeros Midori y AΩ Nova enfrentarán a toda clase de criminales para mantener la paz en Ogikubo. Con su nuevo trabajo, la tranquilidad y normalidad que tanto orgullo daban a Luluco se van perdiendo y termina por convertirse en otra persona rara como todas las que habitan la ciudad, sin embargo, el poder del amor es el aliciente suficiente para que pueda enfrentar cualquier desafío.

Siendo honesto cuando vi de qué trataba la serie tenía ciertas expectativas sobre lo que podría encontrar. Deseaba ver algo raro y fuera de lo común como en las viejas obras de Gainax y lo encontré, como un estilo que si bien retoma el estilo del afamado estudio, ha logrado forjar su identidad propia. Y aunque le faltó un poco más de esas locas cosas espaciales, el resultado que vi en pantalla no fue para nada decepcionante.

Studio Trigger tiene muchísimo potencial y lo ha demostrado en cada una de las series que ha producido. Tener un estudio versátil que se atreve a jugar con historias extravagantes, comedia tonta y sin sentido que resulta muy efectiva y temáticas ligeras sobre Ciencia Ficción es algo que la industria del anime sin duda necesita. Una recomendación obligada sin gustan de series extrañas llenas de comedia, poderes inverosímiles, un adecuado nivel de fan-service, piratas espaciales y personajes algo chiflados que seguramente les harán reír.

Crossing Time

Título Original: リライフ (Fumikiri Jikan).
Género(s): Comedia, Slice of Life.
Director: Yoshio Suzuki.
Estudio: Ekachi Epika.
Emisión: 2018.
Duración: 12 episodios.
Extras:

Hay algunos animes que de repente rompen el esquema preestablecido de cómo se debe presentar una serie, ya sea con un estilo de dibujo muy original, el estreno de episodios en orden no cronológico o una duración muy breve que convierten a cada episodio de un cortometraje autoconclusivo. Fumikiri Jikan, anime basado en el manga homónimo de Yashimi Sato, es de éste último tipo y al igual que Pan de Peace su breve duración, poco más de tres minutos en cada episodio, hace que cada historia sea particularmente entrañable.

El anime se basa en historias independientes con finales generalmente abiertos. Todas comparten algo en común, ocurren cuando la gente debe detenerse en los cruces del tren, muy comunes en Japón y popularizados en animes como los de Makoto Shinkai. Los trenes nos remiten a un momento de introspección nostálgica, pero también a momentos divertidos, románticos y hasta eróticos.

La serie nos muestra ocho historias que van desde el romance más entrañable hasta la sensualidad más sugerente, pero siempre con sendos toque de comedia que seguramente te harán reír no sólo por lo cómico de las situaciones, sino por la doble lectura que podemos hacer de las mismas. Y no se trata de historias complejas ni muy profundas, sino de eventos recurrentes en la vida cotidiana de los protagonistas que dejan una huella en ellos.

Cada historia aborda una temática diferente, como puede ser el amor no correspondido de una chica con su mejor amiga, el encuentro con una persona que nos hace recordar un viejo amor, la peculiar amistad entre una chica y su hermano mayor, el deseo y la atracción de un chico por su sensual compañera de clases o lo incomodo que se puede tornar un simple saludo entre un profesor y su alumna.

En lo personal me gustan este tipo de obras, las historias son agradables y muy divertidas, la música es muy buena y el diseño de personajes no está mal. Únicamente los escenarios me quedaron a deber, pues son muy estáticos y parecen fondos de la cinemática de uno de esos videojuegos de novelas visual. Fuera de ello en un anime simple pero agradable.

Si bien una temática más dramática hubiese sido interesante de ver, sobre todo en este formato de anime, creo que la idea de hacerlo cómico y jugar con el amor y el erotismo (un erotismo muy leve, claro) fue una excelente opción. Una buena recomendación para quien guste del anime basado en novelas ligeras y busque una serie para ver en una sola tarde.

My Hero Academia

Título Original: 僕のヒーローアカデミア (Boku no Hîrô Akademia).
Género(s): Superhéreos, Henshin, Comedia, Drama, Shônen.
Director: Kenji Nagasaki.
Estudio: Bones.
Emisión: 2016-actualidad.
Duración: 63 episodios (hasta la tercera temporada).
Extras: 2 Ovas.

Basada en el manga homónimo de Kôhei Horikoshi, Boku no Hero Academia es una de las series de anime Shônen más populares del momento, pues la mezcla de súper poderes, acción constante, personajes diversos y una trama sencilla pero envolvente la convierten en el anime ideal para los jóvenes, que seguramente se convertirá en un clásico como hicieron Naruto o One Piece en la pasada década.

La calidad del anime es formidable, la animación es excelente y nos permite disfrutar de vistosas y sorprendentes batallas repletas de asombrosos desplieguen de poder. La música es muy buena, pegajosa y con ese toque heroico y épico que necesita la historia. El diseño de personajes es muy variado y atractivo en lo físico, aunque las personalidades no dejan de ser estereotipos sumamente marcados que llegan a ser predecibles y desesperantes luego de algunas temporadas. No obstante, la combinación de todos sus elementos logra un resultado sumamente divertido y mediáticamente muy poderoso.

La historia sigue a Izuku Midoriya (“Deku”), un joven que desde niño siempre quiso convertirse en héroe. Sin embargo, a pesar de vivir en una sociedad donde el 80% de la población tiene dones, él no había heredado ninguno. No obstante, su admiración por All Migth, el héroe número uno a nivel mundial y símbolo de la paz y la justicia, lo hicieron no abandonar su sueño. Por asares del destino termina involucrado con su héroe favorito y este lo elije para heredar su poder, pues a él le queda poco tiempo y debe pasar la estafeta al héroe que ocupará su lugar cuando se retire.

Con sus nuevos poderes, Midoriya logra entrar a la U.A. la mejor escuela para héroes de Japón, donde han estudiado los más grandiosos y reconocidos héroes de la actualidad. Allí conocerá a numerosos compañeros que comparten el sueño de convertirse en los próximos defensores de la justicia, cada uno con sorprendentes habilidades, algunas raras y otras muy poderosas. Juntos descubrirán que el camino del héroe es más que salvar vidas y ser idolatrado, es enfrentar la tragedia, tomar decisiones difíciles y, principalmente, estar dispuesto a darlo todo incluso si se está en desventaja.

La historia inicia como la típica comedia adolescente de preparatoria, con el agregado de los superpoderes, pero rápidamente se convierte en una lucha contra las fuerzas del mal, pues la Liga de los Villanos se hace presente con el fin de matar a All Migth, ya que se han enterado de que sus poderes han disminuido. Mientras los héroes tratan de ocultar las debilidades del número uno, alumnos y profesores deberán trabajar rápido para mejorar los poderes de los estudiantes y lograr que sean capaces de enfrentar el nuevo mal que ha emergido.

Personalmente siempre me agradan las historia que toma lugar en la escuela y sobre todo cuando son diferentes a lo normal, y una escuela de héroes, pese a no ser nada original, me llamaba mucho la atención. Tengo que admitir que no es lo que esperaba pues en un principio me imaginaba el día a día, pero el tener a un enemigo fijo desde el principio hizo que todo se convirtiera rápidamente en una historia cuyo objetivo era vencer al mal mientras los héroes enfrentan las desventajas de perder al mejor de ellos cuando su futuro remplazo aún no tiene las habilidades para usar su don.

La parte social y política del papel de los héroes como funcionarios de gobierno es interesante y le da un toque de seriedad, en especial la parte de las agencia y lo compendito del mercado laboral, a pesar de que ya lo habíamos visto en obras como One Punch Man o Sky High (Mike Mitchell, 2005) entre otras. A pesar de ello, el conjuntar la excentricidad japonesa con la estética del superhéroe norteamericano crea un resultado atractivo, sobre todo por la gran cantidad de dones y personajes, lo cual hace que cada espectador tenga a su favorito sin limitarse a los personajes principales. Tanto profesores como alumnos y villanos tienes habilidades interesantes que van de lo ridículo a lo aterrador.

No obstante lo divertida y entretenida que es la serie, debemos aceptar que es sumamente genérica. Las personalidades de los personajes principales están tan estereotipadas que molesta y a pesar de que crecen y madurar siguen teniendo algunas características que no los dejan avanzar y los hace desesperantes. Los villanos a pesar de tener poderes muy buenos a incluso ideologías interesantes, están peor, son clichés andantes. Tomura Shigaraki, el jefe de los villanos, es un tipo con mucho potencial pero es presentado con los típicos conflictos emocionales, básicamente es un villano sin ideología (al inicio) con un poder terrorífico y dadsy issues que lo hacen un malcriado. Y lo peor es que no es el único, uno de los estudiantes más prometedores igualmente tiene conflictos paternos.

No pude evitar comparar la relación de Midoriya con sus compañeros Bakugo y Todoroki con Naruto y Sasuke, el primero es el perdedor sin habilidad natural que debe esforzarse el doble para logar sus metas pero al final termina superando a los que nacieron con todo a favor. Los otros dos representan características de Sasuke, Bakugo es el arrogante que cree ser mejor que todos pero es superado por alguien inferior y Todoroki odia a uno de sus familiares por algo malo que hizo en el pasado. Aunque todos esos clichés son parte de lo que hace a una serie Shônen lo que es y el no tener relleno es un punto a su favor.

Sin duda alguna Boku no Hero Academia es un anime Shônen perfecto, pues te atrapa con su acción desde el principio, tiene los toques de drama y violencia justos, diversidad de poderes y personajes para que todos se identifiquen con al menos uno, la posibilidad de irle dando juegos a distintos personajes y la capacidad para convertir todo lo anterior en algo mercadotécnicamente muy redituable, tanto que muchos de los cosplays del último par de años han girado en torno a estos superhéroes. Una excelente recomendación para quien guste de este tipo de historias y desee disfrutar de un anime lleno de buena acción.

ReLIFE OVAS

Título Original: リライフ (Riraifu).
Género(s): Comedia, Drama.
Director: Tomo Kosaka.
Estudio: TMS Entertainment.
Emisión: 2018.
Duración: 4 episodios.
Extras:

Re-LIFE tiene una duración original de trece episodios en los que se le da un final que no es del todo concluyente. Dos años después de su estreno, la serie fue lanzada a DVD con un agregado de cuatro episodios (episodios 14 al 17) en los que se muestra el final del experimento y el regreso a la vida adulta de nuestro protagonista, dando un final concluyente basado en el manga.

Luego de que las cosas parecieran mejorar tanto para los chicos de la preparatoria Aoba como para los sujetos del experimento de Re-LIFE, la serie tiene un final adecuado pero nada contundente. Los posibles sentimiento entre Arata y Chizuru se quedan en el aire y no sabemos cómo concluyó aquel experimento que prometía cambiar la vida de esos ninis. Las ovas retoman la historia justo donde se queda la serie y nos muestra el final verdadero, el cierre del año escolar y la conclusión del experimento.

En estos cuatro episodios vemos a Arata y Chizuru enamorarse y sufrir debido a que una vez terminado el experimento ambos se olvidarán el uno del otro. A pesar de la difícil situación logran disfrutar el poco tiempo que les queda juntos. El resto de personajes tienen un desenvolvimiento agradable y el crecimiento final de los adultos es bueno, pues por fin logran encontrar un sentido a su vida y la motivación para seguir adelante.

El aparente amor imposible entre dos adolescentes que en realidad son adultos se plantea de origen como un cliché, pero tiene un buen término, pues no raya en lo meloso y de hecho hace un adecuado uso del drama sin sobreexplotarlo, logrando con ello un resultado nostálgico muy ameno de ver.

La experiencia de volver a vivir entre jóvenes es lo que les cambió la perspectiva de la vida a Arata y Chizuru, les permitió recuperar su confianza y posibilitó que aprendieran a valorar y disfrutar su presente. Al final, la despedida en muy nostálgica y aunque se le da un final feliz creo que bien podrían haber concluido con una realidad más triste y apegada a los golpes que realmente nos da la vida. Sin embargo, el mensaje de aprovechar el momento que vivimos en sin duda el más importante.

La calidad de las ovas se mantiene igual que el resto de la serie y nos regala un final adecuado y merecidamente feliz a pesar que lo que a mí me hubiese gusta ver. La serie es una gran recomendación para aquellos veinteañeros cercanos a los treinta que aún tienen dudas sobre su futuro, pues nos ayuda a poner en perspectiva lo que queremos, obligándonos a recordar nuestros años de juventud en los que el futuro aún parecía distante y las preocupaciones de la vida adulta no eran algo de lo que debiéramos preocuparnos todavía.

Interviews with monster girls

Título Original: 亜人ちゃんは語りたい (Demi-chan wa Kataritai).
Género(s): Comedia, drama, sobrenatural.
Director: Ryô Andô.
Estudio: A-1 Pictures.
Emisión: 2017.
Duración: 13 episodios.
Extras:

Basado en el manga homónimo creado por Petos y editado por Kôdansha, Entrevistas con chicas monstruo es un anime de un estilo que hacía mucho no veía, similar a esas series de principios de siglo, con un opening cuya tonada me resultó algo melancólica pero me permitió remitirme a esos años en lo que solía consumir mucho más anime.

La animación tiene una calidad destacable y afortunadamente el diseño de escenarios y personajes no cae en el estereotipo, bueno, por momentos quizás lo hace, pero tiene un estilo que a mí en lo personal me agrada. La música es buena, sobre todo el opening, aunque lo más destacable es el desarrollo de la historia y el resultado que se obtiene al combinar una típica historia de estudiantes de preparatoria con espíritus y monstruos del folclor popular.

La historia sigue la investigación de Tetsuo Takahashi, un amable aunque despreocupado profesor de biología en la escuela preparatoria Shibasaki, quien siempre ha estado interesado en los semihumanos, Demis como ellos se denominan, humanos que debido a una mutación tienen características y poderes especiales. Estos Demis no son otra cosa que aquellos monstruos que la cultura popular se ha encargado de desprestigiar y como son muy pocos resulta difícil estudiarlos. Para fortuna del profesor, el nuevo año escolar trae consigo la oportunidad de entrevistar a cuatro Demis que han ingresado a la preparatoria y por fin avanzar en sus investigaciones.

Hikari Takanashi, la hiperactiva y siempre alegre vampiresa, Kyôko Machi, la estudiosa y respetuosa dullahan (criatura de la mitología irlandesa caracterizada por tener la cabeza separada del cuerpo) y Yuki Kusakabe, la tímida Yuki-onna (espíritu de la mitología japonesa conocida como mujer de las nieves). Las tres jovencitas inician la preparatoria y con ello se ven obligadas a enfrentar los problemas típicos de las adolescentes, pero con el extra que implica su condición de Demis. Hikari y Yuki no pueden exponerse al sol y para Machi es difícil tener que cargar su cabeza a todas partes.

Al trio de chicas se anexa la nueva y recatada profesora de matemáticas, Sakie Satô, una súcubo que trata de evitar el contacto humano para no desencadenar un huracán de pasiones debido a sus habilidades afrodisiacas. Takashi ve en las cuatro Demis la oportunidad para conocer más sobre su objeto de investigación, pero su personalidad y compromiso como docente le lleva a interactuar cada vez más con las chicas al punto de convertirse en la única persona con quienes ellas se sientes a gusto para hablar de sus problemas.

Honestamente cuando empecé a ver la serie tenía una idea completamente distinta de lo que me podría esperar, y aunque las cosas resultaron muy distintas a lo que me imaginaba, estoy satisfecho con la forma en que se desarrolló la historia, de hecho hacía tiempo que no disfrutaba una serie tanto como lo hice con esta. Es una comedia ligera al igual que con el nivel de drama, tiene muy leves toques de fan-service pero un manejo en el desarrollo de los personajes que me fascinó, sobre todo el de Takahashi y su labor como profesor con la que me llegué a sentir inspirado. Si alguien quiere dedicarse a la docencia, el protagonista es un excelente ejemplo del tipo de profesor que uno podría aspirar a ser.

Además de la parte docente, la explicación como investigador que hace Takahashi es asombrosa, pues partiendo del folclore y con principios retomados de la biología y la física, siempre encuentra una explicación científica para esclarecer el funcionamiento de las habilidades en los Demis y eso me resultó en extremo interesante, pues desmiente, con bases, muchos de los mitos que se yerguen en torno a estos seres.

Otro elemento importante es el de la discriminación. Los Demis sufren de segregación por parte de sus compañeros debido a que son diferente, a pesar de que en el fondo son como cualquier estudiante de su edad. Ver las dificultar que deben superar a causa de su condición es no sólo interesantes, sino que además nos plantea esa cuestión sobre la aceptación de quienes son diferentes, pero no viéndolos como iguales y fingiendo que son como el resto, sino estando conscientes de sus diferencias y aceptándolos de todos modos.

Dos aspectos muy importantes en torno a esta discriminación que van de la mano son, por una parte, el apoyo del gobierno a los Demis y, por otra, la apertura de la sociedad para aceptarlos. No importa que el gobierno provea de sangre a los vampiros para evitar que muerdan a la gente, si la sociedad no es lo suficientemente tolerarte como para convivir con ellos en la cotidianeidad. Y esa crítica la podemos llevar a nuestra realidad y analizar qué pasaría si los miembros de la comunidad GLBTTTI+ lograran pleno reconocimiento legal pero sin la aceptación social. Los Demis eran vigilados por una organización gubernamental para evitar que usaran sus habilidades para el mal, pero la posibilidad de que cada vez fuese más fácil integrarse a la sociedad redujo casi por completo su comportamiento delictivo.

El caso de la profesora Sakie es por demás particular, pues no sólo agrega comedia y sensualidad a la serie, sino que aporta el contenido dramático, pues a pesar de sus habilidades para incitar el deseo sexual, vive una vida muy solitaria y apartada de las personas justamente por esta habilidad. De una forma ligera la seria aborda temas divertidos, complejos e interesantes con los que cualquier adolescente se puede identificar, personajes agradables y un protagonista que merece un reconocimiento por el gran profesor que es, quien, como en toda comedia con adolescente, termina por convertirse en el amor platónico de sus estudiantes. Una serie muy recomendable si buscan algo ligero pero cuyo contenido invite a la reflexión.

Asobi Asobase

Título Original: あそびあそばせ (Asobi Asobase).
Género(s): Comedia, Slice of Life.
Director: Seiji Kishi.
Estudio: Lerche.
Emisión: 2018.
Duración: 12 episodios.
Extras: OVA.

Hacía mucho tiempo que no veía un anime que me hiciera reír tanto y sobre todo que manejara un sentido del humor tan particular, en aquellos ya lejanos primeros años del presente siglo tuvimos a Suzumiya Haruhi no Yûutsu, posteriormente ocupó su lugar Lucky Star, este año un nuevo anime basado en el manga 4-Koma de Rin Suzukawa se ha ganado los elogios de los fans por su retorcido e inesperado sentido del humor, Asobi Asobase es ahora uno de los candidatos a convertirse en una serie clásica de la comedia ligera.

Como muchas de las adaptaciones de los mangas a cuatro viñetas de comedia ligera, la calidad técnica es bastante decente pero con ciertos aspectos que la hacen lucir más simple de lo que es, como los tradicionales fondos deslavados y los diseños de personajes simples y genéricos. La música es peculiar puesto que tiene momentos muy buenos que te dejan sorprendido pero también hay escenas en las que la comedia es tan buena que uno deja de poner atención a la banda sonora.

El diseño de los personajes no resalta mucho, son el estereotipo de las personalidades, aunque los cambios drásticos de personalidad al momento de hacer algo gracioso es lo que les da ese toque distintivo. Algo que vale la pena destacar es el trabajo de las Seiyûs, quienes hacen una labor inigualable al cambiar de un tono de voz soso y monótono a uno serio, dramático o aterrador según se requiera. Aunado a la personalidad y a la voz, tenemos el cambio en el estilo de dibujo que acentúa esas partes cómicas, las hace hilarantes, irreverentes y hasta transgresoras, quizás no del gusto de todos pero sin duda se convierten en el toque característico de esta serie.

La historia gira en torno a tres amigas. Hanako Honda, la inteligente hija de una familiar rica, apasionada de los juegos, obsesionada por conseguir novio e inconforme con su cuerpo por tener los pechos muy pequeños; Olivia, una chica de padres extranjeros que nació y se crio toda su vida en Japón, le gusta fingir que es extranjera y a pesar de su aspecto rubio y ojos azules no sabe hablar nada de inglés; Kasumi Nomura, una chica tímida que le teme a los hombres pero ama escribir historias yaoi. Juntas conforman el Grupo de Estudio de Jugadores, que en realidad es un grupo de juegos no reconocido oficialmente por la escuela para pasar el rato después de clases.

El resto de la historia es bastante simple, se narran el día a día de las chicas en la escuela y sus mentiras con el club, juegan distintos juegos tradicionales japoneses y compiten contra otros clubes deportivos mientras tratan de sobrevivir a su propia amistad. El componente gracioso es la facilidad que tiene la historia para convertir una simple guerra de pulgares o el típico castigo a un perdedor en algo totalmente épico, completamente fuera de los estándares de la cordura y profundamente hilarante.

Esa exageración y las emociones llevadas al extremo es lo que resulta siempre tan gracioso, pues lleva situaciones sumamente comunes y que podrían resultar hasta aburridas al absurdo de una manera tan cómica que sin duda alguna te harán reír. Y además del buen manejo de la comedia hay una gran cantidad de referencias a la cultura pop, sobre todo en lo que respecta al ámbito de los videojuegos y el manganime. Asobi Asobase no es una obra profunda ni complicada, tampoco la mejor en su ramo, es simplemente una serie de comedia simple que saber hacer un excelente manejo de su peculiar y retorcido humor, recomendable para pasar un ameno rato de diversión.