My Hero Academia

Título Original: 僕のヒーローアカデミア (Boku no Hîrô Akademia).
Género(s): Superhéreos, Henshin, Comedia, Drama, Shônen.
Director: Kenji Nagasaki.
Estudio: Bones.
Emisión: 2016-actualidad.
Duración: 63 episodios (hasta la tercera temporada).
Extras: 2 Ovas.

Basada en el manga homónimo de Kôhei Horikoshi, Boku no Hero Academia es una de las series de anime Shônen más populares del momento, pues la mezcla de súper poderes, acción constante, personajes diversos y una trama sencilla pero envolvente la convierten en el anime ideal para los jóvenes, que seguramente se convertirá en un clásico como hicieron Naruto o One Piece en la pasada década.

La calidad del anime es formidable, la animación es excelente y nos permite disfrutar de vistosas y sorprendentes batallas repletas de asombrosos desplieguen de poder. La música es muy buena, pegajosa y con ese toque heroico y épico que necesita la historia. El diseño de personajes es muy variado y atractivo en lo físico, aunque las personalidades no dejan de ser estereotipos sumamente marcados que llegan a ser predecibles y desesperantes luego de algunas temporadas. No obstante, la combinación de todos sus elementos logra un resultado sumamente divertido y mediáticamente muy poderoso.

La historia sigue a Izuku Midoriya (“Deku”), un joven que desde niño siempre quiso convertirse en héroe. Sin embargo, a pesar de vivir en una sociedad donde el 80% de la población tiene dones, él no había heredado ninguno. No obstante, su admiración por All Migth, el héroe número uno a nivel mundial y símbolo de la paz y la justicia, lo hicieron no abandonar su sueño. Por asares del destino termina involucrado con su héroe favorito y este lo elije para heredar su poder, pues a él le queda poco tiempo y debe pasar la estafeta al héroe que ocupará su lugar cuando se retire.

Con sus nuevos poderes, Midoriya logra entrar a la U.A. la mejor escuela para héroes de Japón, donde han estudiado los más grandiosos y reconocidos héroes de la actualidad. Allí conocerá a numerosos compañeros que comparten el sueño de convertirse en los próximos defensores de la justicia, cada uno con sorprendentes habilidades, algunas raras y otras muy poderosas. Juntos descubrirán que el camino del héroe es más que salvar vidas y ser idolatrado, es enfrentar la tragedia, tomar decisiones difíciles y, principalmente, estar dispuesto a darlo todo incluso si se está en desventaja.

La historia inicia como la típica comedia adolescente de preparatoria, con el agregado de los superpoderes, pero rápidamente se convierte en una lucha contra las fuerzas del mal, pues la Liga de los Villanos se hace presente con el fin de matar a All Migth, ya que se han enterado de que sus poderes han disminuido. Mientras los héroes tratan de ocultar las debilidades del número uno, alumnos y profesores deberán trabajar rápido para mejorar los poderes de los estudiantes y lograr que sean capaces de enfrentar el nuevo mal que ha emergido.

Personalmente siempre me agradan las historia que toma lugar en la escuela y sobre todo cuando son diferentes a lo normal, y una escuela de héroes, pese a no ser nada original, me llamaba mucho la atención. Tengo que admitir que no es lo que esperaba pues en un principio me imaginaba el día a día, pero el tener a un enemigo fijo desde el principio hizo que todo se convirtiera rápidamente en una historia cuyo objetivo era vencer al mal mientras los héroes enfrentan las desventajas de perder al mejor de ellos cuando su futuro remplazo aún no tiene las habilidades para usar su don.

La parte social y política del papel de los héroes como funcionarios de gobierno es interesante y le da un toque de seriedad, en especial la parte de las agencia y lo compendito del mercado laboral, a pesar de que ya lo habíamos visto en obras como One Punch Man o Sky High (Mike Mitchell, 2005) entre otras. A pesar de ello, el conjuntar la excentricidad japonesa con la estética del superhéroe norteamericano crea un resultado atractivo, sobre todo por la gran cantidad de dones y personajes, lo cual hace que cada espectador tenga a su favorito sin limitarse a los personajes principales. Tanto profesores como alumnos y villanos tienes habilidades interesantes que van de lo ridículo a lo aterrador.

No obstante lo divertida y entretenida que es la serie, debemos aceptar que es sumamente genérica. Las personalidades de los personajes principales están tan estereotipadas que molesta y a pesar de que crecen y madurar siguen teniendo algunas características que no los dejan avanzar y los hace desesperantes. Los villanos a pesar de tener poderes muy buenos a incluso ideologías interesantes, están peor, son clichés andantes. Tomura Shigaraki, el jefe de los villanos, es un tipo con mucho potencial pero es presentado con los típicos conflictos emocionales, básicamente es un villano sin ideología (al inicio) con un poder terrorífico y dadsy issues que lo hacen un malcriado. Y lo peor es que no es el único, uno de los estudiantes más prometedores igualmente tiene conflictos paternos.

No pude evitar comparar la relación de Midoriya con sus compañeros Bakugo y Todoroki con Naruto y Sasuke, el primero es el perdedor sin habilidad natural que debe esforzarse el doble para logar sus metas pero al final termina superando a los que nacieron con todo a favor. Los otros dos representan características de Sasuke, Bakugo es el arrogante que cree ser mejor que todos pero es superado por alguien inferior y Todoroki odia a uno de sus familiares por algo malo que hizo en el pasado. Aunque todos esos clichés son parte de lo que hace a una serie Shônen lo que es y el no tener relleno es un punto a su favor.

Sin duda alguna Boku no Hero Academia es un anime Shônen perfecto, pues te atrapa con su acción desde el principio, tiene los toques de drama y violencia justos, diversidad de poderes y personajes para que todos se identifiquen con al menos uno, la posibilidad de irle dando juegos a distintos personajes y la capacidad para convertir todo lo anterior en algo mercadotécnicamente muy redituable, tanto que muchos de los cosplays del último par de años han girado en torno a estos superhéroes. Una excelente recomendación para quien guste de este tipo de historias y desee disfrutar de un anime lleno de buena acción.

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Soul Eater

Título Original: ソウルイーター (Sôru Îta).
Género(s): Sobrenatural, Comedia, Shônen.
Director: Takuya Igarashi.
Estudio: Bones, Aniplex.
Emisión: Abril 2008 – Marzo 2009.
Duración: 51 Episodios.
Extras: Soul Eater Not.

Considerada por algunos como la serie Shônen del 2008, Soul Eater, anime basado en el manga homónimo de Atsushi Okubo, es quizás la serie de acción y aventura más original del momento, pues su extraño diseño, su temática sobrenatural y la mezcla de folclor japonés con elementos occidentales como el Halloween, la hacen especialmente atractiva para un público acostumbrado a celebrar los eventos relacionado con la muerte.

La historia integra elementos extremadamente diversos, pues retoma aspectos del folclor japonés y los conjunta con elementos medievales de construcción europea, sin olvidar la innumerable gama de referencias a todo tipo de tradiciones culturales relacionadas con la muerte y demás elementos tanto históricos como populares.

Lo primero que salta a la vista es su extravagante animación. Por un lado tenemos elementos estéticos que llegan a ser un poco burlescos, como el sol y la luna, mientras que Death City, lugar donde transcurre la historia, presenta una arquitectura entre colonial y medieval, sin olvidar los objetos que hacen referencia al Halloween. La música también posee un estilo propio que le va excelente a la historia y al peculiar estilo de dibujo, pero me parece que no sobresale tanto como los demás elementos.

Los personajes poseen una fisonomía que se aleja del estilo convencional del anime actual. Sus personalidades, construcción y desarrollo están muy definidos pero en ocasiones resultan estereotipados, como la relación entre los personajes principales, que responde a las características clásicas del Shônen: una relación competitiva entre una chica inteligente y un joven intrépido.

La historia gira en torno a Maka Albarn y su arma Soul Eater, Black Star y su arma Tsubaki, y Death the Kid y sus armas las hermanas Thompson, todos estudiantes de Shibusen, escuela en donde se entrenan armas demoniacas (Death Scythe) para Shinigamis (dioses de la muerte). Para obtener el grado de Death Scythe el arma y su técnico deberán capturar 99 almas de Kishin (humanos en proceso de convertirse en demonios) y un alma de bruja.

La serie no se centra únicamente en el proceso que los siete estudiantes siguen para convertirse en Death Scythe, por el contrario, se aleja un poco de ese fin y empieza a desarrolla una compleja trama llena de secretos relacionados con Shibusen. Además, la base cultural e histórica de Soul Eater resulta muy atractiva para los occidentales, pues ver pelear al dios japonés de la muerte con una bruja de tradición europea es sumamente entretenido.

Otro atractivo que presenta la serie es su acción constante, pues durante sus 51 episodios sólo un par de estos podrían ser considerados relleno, los demás están plagados de batallas impactantes, momentos cómicos y un desarrollo que mantiene el interés del espectador en todo momento. Quizás el único aspecto débil sea el desarrollo de los personajes principales, pues en un principio se presentan confiados y seguros de sí, pero después se retraen en inseguridades que terminan por superar. Personalmente creo que la mayoría de los personajes secundarios y antagónicos tienen un mejor desarrollo.

Soul Eater nos muestra una faceta totalmente ajena a la concepción europea o cristiana de la muerte, ya que en la serie los dioses no son seres oscuros de inframundo a los que tengamos que temer, sino dioses cuya tarea es precisamente la de recoger las almas de los muertos, y que a pesar de ser dioses (o demonios) tiene debilidades y temores que deben aprender a superar.

Wolf’s Rain ovas


Título Original: ウルフズ・レイン (Warafusu Rein).
Género(s): Kemono, Drama, Romance, Fantasía, Ciencia Ficción /Biopunk/Ciencia Ficción Social.
Director: Tensai Okamura.
Estudio: Bones.
Emisión: 2003.
Duración: 4 ova.
Extras:

Los OVA de Wolf’s Rain son la continuación de la serie y le dan un final más conciso, pues después de los cuatro tediosos capítulos de relleno, que aparentemente se debieron a problemas en el estudio de animación, el final de la serie resultó inconcluso y forzado.

Los OVA conservan la misma calidad en cuanto a música y animación, pero la historia da un giro dramático y se hace más cruda, pues los personajes sufren grandes desgracias que incluso los llevan a la muerte. En lo personal me parece que se abusa del sacrificio, pues la mayoría de los personajes exponen su vida para alcanzar un paraíso que aparentemente no existe.

En estos cuatro capítulos conocemos más de los personajes que en toda la serie, y podemos notar el crecimiento y madures que en realidad alcanzaron. También terminamos por entender el misterio sobre Cheza, el paraíso, el Libro de la Luna, Darcia y la relación entre lobos y humanos, razón por la cual los OVA son indispensables para conocer el desenlace final de la historia.

A pesar de que los ova son en realidad los capítulos finales, me parecen recomendables únicamente para aquellos que en verdad hayan disfrutado la serie y quieran conocer el verdadero final.

Wolf’s Rain

Título Original: ウルフズ・レイン (Warafusu Rein).
Género(s): Kemono, Fantasía, Drama, Ciencia Ficción/Biopunk/Ciencia Ficción Social, Romance.
Director: Tensai Okamura.
Estudio: Bones.
Emisión: 2003.
Duración: 24 episodios.
Extras: 4 OVA.

Un desarrollo lento, una ambientación gris y una historia sólida, que desgraciadamente no explota todo el potencial que tiene, hacen de Wolf’s Rain más que el típico anime postapocalíptico de una sociedad decadente y al borde de la destrucción, pues la conjunción de sus argumentos y los elementos totémicos que incluye la convierten en una serie novedosa y amena.

La historia, aunque nunca se dice directamente, se desarrolla al sur de los Estados Unidos y retoma elementos simbólicos de las tribus indígenas que antiguamente habitaron aquella región, algo nunca antes visto en la animación japonesa. Podemos ver alusiones al Valle de la Muerte en California y una posible referencia a Ernest Thompson Seton, quien inicio el movimiento “woodcraft” para proteger la vida salvaje y cuyo interés se inició por el incidente con un lobo.

La calidad de animación es muy buena, pues la nitidez de los gráficos hace que los escenarios luzcan espectaculares y en ningún momento encontramos escenas lúgubres con falta de luz. Por su parte, la música es muy amena y le da a la serie una ambientación única y original, pues sus tonadas lentas y de estilo andaluz rompen con el ambiente apocalíptico y contrastan totalmente con los escenarios, creando un efecto por demás agradable.

El diseño de los personajes —sobre todo de los principales— sí deja mucho que desear, pues caen en los estereotipos del chico malo, el amable, el tierno y el líder. Además, su desarrollo y crecimiento en la historia es casi nulo pues, salvo algunos aspectos muy someros de su vida, no conocemos prácticamente nada de su pasado y su personalidad se mantiene constante durante toda la serie. Afortunadamente, los personajes secundarios toman las riendas de la historia y desarrollan perfectamente los elementos dramáticos.

La historia se desarrolla en un mundo postapocalíptico donde la mayoría de la población vive en la miseria y sólo los acaudalados nobles gozan de las comodidades tecnológicas en las fortificadas ciudades que los protegen del perpetuo invierno y de las cruentas guerras que se libran en el exterior.

Cuatro jóvenes lobos, Kiba, Hige, Toboe y Tsume, intenta encontrar a Cheza (la chica flor) para poder llegar al paraíso antes de que los nobles la capturen y usen para sus despiadados propósitos. Por su parte, la científica Cher Degre y el detective Hubb Lebowski, acompañados del Sheriff Quent Yaiden quien desea vengarse de los lobos que destruyeron su ciudad, intentan descubrir el secreto de Cheza.

La historia usa perfectamente las características lupinas de sus personajes principales, y el hecho de presentarlos con forma humana les da un toque más íntimo y personal para con el televidente. Además, la integración de una cosmovisión indígena que mezcla las creencias que los nativos americanos tienen sobre la naturaleza y la muerte resulta una idea más que acertada.

El único aspecto que podría resultar molesto es la lentitud con la que avanza la serie y la falta de escenas de acción que uno esperaría al tener lobos como personajes principales. Sin embargo, a pesar de lo plana que pueda resultar la historia, ésta no es repetitiva ni monótona en ningún momento, salvo en el enorme flash-black (episodios 15 al 18) que intenta desarrollar más los personajes. A pesar de ello, me parece que cumple con el propósito de entretener y cuenta con las características suficientes para ser un buen y agradable anime.