Superbad

Título Original: Superbad.
Género(s): Comedia.
Director: Greg Mottola.
Emisión: 2007.
Duración: 113 minutos.
Extras:

Tardé un tiempo en notarlo, pero luego de tantos años disfrutando esta película puedo decir sin temor a equivocarme que es una de mis preferidas y eso me lleva a preguntarme por qué tardé tanto en escribir de ella en el blog, aunque en parte fue por eso que ya expliqué en la entrada de Cine para mí. Escrita por Seth Rogen y Evan Goldberg cuando eran adolescentes e inspirada en su propia vida, la película nos muestra una visión más realista de la típica historia de adolescentes gringa donde las hormonas toma el control de los jóvenes y el alcohol y el sexo son las metas el final de la noche.

La historia sigue a tres amigos en su búsqueda por conseguir alcohol para la fiesta a la que fueron invitados esta noche, para ello harán uso de una identificación falsa. Su objetivo es llevar el licor y la diversión a la fiesta, emborrachar a las chicas que les gusta y acostarse con ellas. El trío es conformado por Seth y Evan, los típicos amigos inseparables a los que es difícil no ver juntos, a ellos se une Fogell. Los tres personajes están basados en los creadores de la historia e incluso llevan sus nombres, es decir, hay un Fogell real. El papel de Seth fue pensado para ser interpretado por el propio Rogen, pero el paso del tiempo lo hizo imposible.

Seth y Evan son los típicos amigos inseparables, no son populares ni tienen suerte con las chicas, pero por una afortunada casualidad Jules, una de las más atractivas chicas de la clase, dará una fiesta en su casa esta noche y le pide a Seth, aprovechando la identificación falsa, que les consiga alcohol. Seth accede pensando que será la ocasión perfecta para emborracharla y tirársela así que aconseja a su amigo Evan que haga lo mismo con Becca. Para lograr su cometido depende de Fogell, el tercer amigo del grupo que consiguió la mentada identificación, el problema es que en su edad dice 25 años y su nombre lo cambió por “McLovin”, un nombre inventado que nadie creerá que es real.

Probando suerte con la identificación, Fogell entra a la licorería a comprar las bebidas para la fiesta, pero un ladrón entra a robar y lo golpea en la cara, así, McLovin termina en la patrulla de los oficiales Michaels y Slater, quienes al saber que no es mayor de edad deciden jugarle un broma, así Fogell termina viviendo una emocionante noche junto a los irresponsables policías. Por otro lado, Seth y Evan, al creer que Fogell había sido arrestado, lo abandonan y buscan otra forma de conseguir el alcohol, terminando en una peligrosa fiesta con pandilleros y drogadictos de la cual escapan cuando se desata una trifulca.

Seth, Evan y Fogell se reencuentra con el licor que lograron conseguir y por fin llegan a la fiesta de Jules, donde podrán llevar a cabo sus planes para por fin tener sexo. Pero aquella noche no resulta como esperaban, aunque les da la oportunidad de reforzar su amistad tras haber vivido una serie de aventuras que podrán contar por mucho tiempo antes de que se separen ya que irán a universidades diferentes.

La película me gustó mucho desde que tuve la oportunidad de ver la parte final por televisión hace ya varios años. Aborda el típico tema cliché de los adolescentes perdedores que quiere sexo pero no tiene suerte con las chicas y hay una fiesta en la casa de alguno de ellos provechando que los padres no están. Todo muy gringo pero con lo que podemos lograr identificarnos por el resto de cuestiones abordadas sobre ser adolecente que vemos a lo largo del filme. Además de que si bien aborda un tema cliché, se sale del canon al mostrarnos una película soez y disparatada en la que podemos ver la herencia dejada por el clan Apatow, recordemos que está producida por Jude Apatow cuya lista de películas tiene en su haber muchas con este tipo de humor.

Además del tipo de humor y las situaciones, tenemos una forma de actuar muy realista y convincente por parte de los personajes, sobre todo de los tres principales, pues se comportan de la forma en que lo haría un estudiante de preparatoria. Y eso lo debemos también a la genial actuación de los actores, la química entre Jonah Hill y Michael Cera como Seth y Evan es grandiosa y pareciera que en verdad han sido amigos desde niños, mientras que Chistopher Mintz-Plasse lo hizo excelente a pesar de haber sido su primera película, lo mismo que Emma Stone quien también debutó en la pantalla grande con Superbad. Como podemos ver, la película fue la plataforma de lanzamiento para actores que posteriormente lograrían exitosas carreras.

La actualización es buena como ya dije, la química que logran los personajes en pantalla es excelente y nos hace recordar nuestra época de bachillerato. Por ejemplo, Evan se ponía muy nervioso cuando hablaba con la chica que le gustaba como seguro a muchos nos ha pasado, o quién no ha visto, o ha sido, de esos amigos que siempre están juntos y que lo primero que hacemos cuando vemos a uno de ellos sólo es preguntar dónde está el otro. Todos esos elementos hacen a la película muy cómica a la vez que real, claro, con las típicas exageraciones para darle más sabor al guion.

Una de las cuestiones universales con respecto a esa etapa del final de la preparatoria es la separación, sobre todo en Estados Unidos donde muchos se mudan a otros estados para ir a la universidad. Aquí vemos justo eso, Seth y Evan, los amigos inseparables que siempre vemos juntos, irán a universidades diferentes y esa ansiedad por separación se puede ver constantemente a lo largo de la historia.

Otro aspecto importante es lo que respecta a la amistad entre hombres y la muestra de afecto. Cuando estudiaba la carrera, tomé una materia optativa llamada Antropología de las Sexualidades y me tocó exponer el tema de Teoría de las Masculinidades y para hacerlo usé una escena de esta película en donde los dos personajes principales se dicen que se quieren, como mejores amigos que son, nada similar a lo que se puede verse en otras series y que conocemos por el anglicismo de Bromance, aquí hablamos simplemente de la expresión directa de los sentimiento que tenemos hacia nuestro mejor amigo que muchas veces nunca decimos. ¿O cuántos de ustedes hombres le han dicho “te quiero” a su mejor amigo estando sobrios?

También podemos destacar la excelente producción de toda la película, la genial banda sonora que le va perfecto y el grandioso apartado visual que hace que aún hoy, luego de más de una década, se siga viendo actual, y seguro se verá así por muchos años más. Hasta el hecho de que Jonah Hill estaban en sus 24 interpretando a un personajes de 18 es formidable, al igual que Cera (quien bueno, tiene un rostro que siempre parecerá de adolescente), el único que tenía la edad que interpretaba era Christopher, quien al ser menor de edad representó un desafío para la producción de ciertas escenas.

La película es grandiosa, a mí en lo personal me gusta mucho, es un buen reflejo del adolescente contemporáneo (tomando en cuenta los estereotipos americanos) y nos da un extraordinario mensaje sobre la amistad que quizás no es tan fácil ver a primera vista, pero que considero es muy importante, además de que su comedia es tan buena que varias frases y escenas se volvieron icónicas, McLovin, aún hoy, sigue siendo un meme muy popular.

La Fiesta de las Salchichas

Título Original: Sausage Party.
Género(s): Comedia.
Director: Conrad Vernon y Greg Tiernan.
Emisión: 2016.
Duración: 88 minutos.
Extras:

Escrita, producida, dirigida e interpretada por muchos de los directores, actores y productores que formaron parte en algún momento de las producciones de Judde Apatow, La Fiesta de las Salchichas es una irreverente y políticamente incorrecta animación de comedia para adultos. Con las voces de Seth Rogen, Jonah Hill, Salma Hayek, James Franco,  Michael Cera y Kristen Wiig, que han participado en cintas tan ácidas y retorcidas como Virgen a los 40, Anchorman, Pineapple Express o Superbad, no podíamos esperar otra cosa que una intensa comedia plagada de crítica social, drogas y sexo, mucho sexo.

La calidad general del filme es muy buena, la antropomorfización de los alimentos se apega a los clichés raciales, étnicos y sexuales que cabría esperar en este tipo de producciones y la música es pegajosa y con innumerables dobles sentidos, critica religiosa y referencias sexuales. Los escenarios se resumen prácticamente a los pasillos de un supermercado y la forma en que los personajes se desenvuelven en ellos e interactúan con los humanos es obviamente heredada de Toy Story. Sin embargo, este filme no es para niños.

La historia toma lugar en un supermercado cualquiera, donde los productos esperan impacientes a que los dioses (compradores) los elijan y los lleven al paraíso, donde vivirán felices eternamente. Sin embargo, la realidad parece ser otra, pues tal parece que los “Dioses” en realidad son monstruos que devoran a las mercancías tan pronto llegan a sus casas. Frank es una salchicha que está enamorada de un pan de Hot Dog (perrito caliente) llamada Brenda. Ambos viven esperanzados de que un día los dioses los elijan a ambos y al fin puedan estar juntos fuera de su empaque.

Un día llega el anhelado momento en que son comprados, pero un perturbado frasco de Mostaza con Miel empieza a vociferar sobre que todo es mentira, que el “gran más allá” no existe y que todos morirán si se quedan. El frasco de mostaza se suicida saltando del carrito y causa un accidente en el que Frank, Brenda, Sammy (un bagel o especie de dona) y Vash (un lavash o pan persa) quedan varados en los pasillos y fuera de sus empaques perdiendo la oportunidad de ir al cielo con los dioses.

Carl y Barry, dos salchichas amigos de Frank no logran evitar que su amigo caiga al suelo y son llevados por la compradora a esa tierra prometida, en donde descubre que todo es una mentira y que el frasco de Mostaza tenía razón. Ambas salchichas ven como, uno a uno, los productos mueren a manos de la diosa (compradora) e intentan escapar. Por su parte, Frank y sus nuevos compañeros de viaje emprenden el regreso a sus respectivos estantes, pero en el camino tendrán que enfrentar a Douche (un producto de higiene femenino) quien quedó roto por el accidente y busca venganza.

Mientras los amigos de Frank huyen de Douche ayudados por Teres del Taco (un Taco, más que obvio), Frank emprende un viaje a la zona más lejana del supermercado luego de que algunos productos no perecederos le contaran la verdad detrás de aquella mentira sobre los dioses. Al tiempo que Barry logra escapar de los humanos y trata de regresar al supermercado a advertirles al resto de los productos.

La película está plagada de referencias raciales y sexuales a más no poder. Por una parte, cada comida tiene un origen étnico y representa todos los estereotipos de su nación. El tequila y los tacos representan a los mexicanos, los embutidos alemanes son unos nazis, el pan judío y el pan árabe se odian a muerte, los fideos chinos tienen los ojos rasgados, etcétera. En la cuestión sexual la cosa es aún más obvia, las salchichas son penes deseosos de penetrar a los panecitos (perritos calientes o medias noches según donde vivan) que casualmente tiene una forma similar a la de una vagina. Y así, todas las comidas con forma fálica serán hombres y aquellas con forma de vulva serán mujeres.

Sobra decir que hay mucha homosexualidad, panes gays y tacos lesbianas. Aunque los Hot Dogs son quienes representan la mejor referencia al coito. Incluso el villano, Douche, está enojado porque no le permitieron penetrar la gloriosa vagina de una Diosa (humana). Y al final (advertencia, spoiler) hay una orgía tan brutal que incluso a mí, que llevo recorridas una buena cantidad de horas en el mundo del porno, me pareció muy fuerte. O sea, es que son alimentos fornicando de una salvaje manera que no se ve todos los días.

Pero el sexo y los elementos raciales no son lo único que se critica en el filme. La religión también queda severamente parodiada. Básicamente la película dice que todas las religiones son inventadas. Los productos creían en un paraíso porque era mejor eso a tener que afrontar la cruel realidad, tener la esperanza de una vida eterna en el más allá era mejor que saber que no tenían esperanza pues serían irremediablemente comidos o usados por los dioses. Frank trata de hacer que el resto de productos vean la verdad, pero lo tratan de intolerante. La reflexión final es que creas en hechos científicos o tengas fe en sucesos divinos debemos ser tolerantes ante nuestras diferencias con los otros.

Sausage Party no es sólo la picante y pervertida película que podría parecer a primera vista, bueno sí lo es, pero también es una inteligente crítica social sobre la xenofobia, la intolerancia religiosa y la diversidad sexual. Y obviamente las drogas, porque hay mucho consumo de drogas. Una gran recomendación para aquellos adultos que amen las obras con ese humor que caracteriza a Seth Rogen y demás colaboradores y por qué no decirlo, para quienes tengan una mente muy abierta en torno a la sexualidad.