Sucker Puch

Título Original: Sucker Punch.
Género(s): Fantasía…
Director: Zack Snyder.
Emisión: 2011.
Duración: 110 minutos.
Extras:

Tal vez no me lo crean pero desde 2010 aproximadamente empecé a comprar películas en DVD de manera frecuente, actualmente ya casi no lo hago dado que algunas de las películas que compré hace casi diez años aún siguen sin abrir en al librero casi lleno que le tengo destinadas a las películas y esta era una esas películas que tenía, al menos, unos siete años en mi estante sin abrir. Así que, aprovechando el tiempo libre por fin me decidí a verla.

Cuando se estrenó me pareció interesante visualmente por los trailers, pero desde las primeras reseñas escuché que la película era mala y al parecer es la opinión que la mayoría tiene con respecto al filme y puedo decir que es verdad. Visualmente en cuanto a efectos y banda sonora es buena, pero fuera del apartado técnico, la historia, los personajes y el desarrollo general de la trama sí son muy malos.

La historia gira en torno a una chica apodada Babydoll cuya madre muere dejándolas a ella y a su hermana menor huérfanas y con toda su herencia. Su padrastro al codiciar aquella fortuna intenta deshacerse de ambas. Babydoll trata de impedirlo pero por accidente mata a su hermana. El padrastro la interna en una institución para enfermos mentales donde es abusada por uno de los enfermeros a quien su padrastro contrató para terminar de desquiciar a la chica.

Como mecanismo de supervivencia, Babydoll inventa una fantasía en su mente sobre aquel lugar y se convierte a ella y a otras internas en heroínas que luchan contra toda clase de enemigos, desde soldados nazis, hasta ogros, dragones y robots. A partir de ese momento ya no sabemos qué es real y qué no lo es, pues la historia juega a confundirnos para que no sepamos cuál de todas las historias es real, aunque siempre nos va dando pistas. Y tampoco es muy difícil de entender.

La historia parte de la premisa de que en una situación que rebase nuestro control lo único que realmente podemos controlar es el mundo que nosotros mismos creamos en nuestra mente. Así Babydoll elabora una fantasía en la que debe escapar de un club nocturno consiguiendo cuatro objetos. No obstante, al final hay un drástico cambio de personaje principal que no deja un buen sabor de boca.

Lo que sí debo admitir es que la música es muy interesante y en verdad le queda, pero es sobre todo su apartado visual lo más destacado. El filme tiene un estilo visual tipo Neo Noir similar a lo que vemos en Sin City y un poco similar también en la narrativa a 300 y Watchmen, aunque muy lejos de ambas en lo que respecta a la historia. Además de eso también debo decir que hay buenas escenas de acción y una estética que juguetea con el Steampunk que resulta agradable a la vista. Pero fuera de ello el resto de elementos no termina por encajar.

La historia es un revoltijo de cosas totalmente inconexas que son forzadas a relacionarse de una manera poco natural y que no funciona. Tenemos la parte de la institución mental que es sustituida por la parte en el club y en donde en cada acción para obtener un objeto para poder escapar Babydoll genera una fantasía distinta en donde ella y sus compañeras deben llevar a cabo una misión muy al estilo de Los Ángeles de Charly y tales misiones son completamente surreales como el título en español indica, pero que en lugar de mostrarnos una historia coherente todo parece simplemente un montón de cosas que no concuerda puestos allí a la fuerza.

La película nos presenta una historia que parece muy cara de producir con buena música e interesante efectos pero donde los elementos de la historia están muy revueltos. Entiendo que quizás era la intención de Snyder para ejemplificar el colapso mental de la protagonista (específicamente la esquizofrenia paranoide y el estado de fuga) y el refugiarse en su imaginación como medio de supervivencia pero no está hecho de una forma adecuada. Una película para pasar el rato o poner como fondo cuando no queremos ver realmente nada, dos o tres escenas interesante, chicas atractivas, calidad en la parte audiovisual pero un mal desarrollo de la historia. Sin duda la peor película del director.

Solaris

Título Original: Солярис (Solarys).
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Andréi Tarkovski.
Emisión: 1972.
Duración: 166 minutos.
Extras:

Basada en la novela homónima de Stanislaw Lem, uno de los clásicos más emblemáticos de la Ciencia Ficción, Solaris ha tenido más de una adaptación cinematográfica, pero la más reconocida entre los fan de las obras complejas y profundas es la versión soviética dirigida por Andréi Tarkovski en 1972. No obstante, a pesar de ser uno de los grandes clásicos no es una película para todo el mundo.

Una de las cosas que sí quiero mencionar antes de pasar a la reseña es que Solaris es de las pocas obras de Ciencia Ficción que realmente son Ciencia Ficción, pues nos muestras una ciencia completamente ficticia, la Solarística y no simplemente tecnología ficticia (Tecnoficción) que es lo que solemos ver en el 80% de las películas que se dicen parte de ese género. La Ciencia Ficción no son naves o artilugios tecnológicos súper avanzados que hoy en día nos resulta imposible crear, el género en realidad debería mostrar ciencias ficticias, completamente inexistentes y Solaris o Fundación de Asimov (con la Psicohistoria) nos muestran eso, ciencias inventadas. Es por eso que yo las considero a ambas excelentes ejemplos de la Ciencia Ficción real y con mayúsculas.

La obra nos narra las investigaciones de Kris Kelvin, un psicólogo enviado a una estación espacial que orbita el planeta Solaris para investigar extraños sucesos que los científicos a bordo reportan. En dicha estación se llevan a cabo investigaciones sobre la Solarística, una ciencia dedicada a investigar el planeta Solaris, en el cual existe un mar que al parecer es en realidad un gigantesco sistema cerebral capaz de pensar. No obstante, a pesar de los múltiples intentos de los científicos que por años han estudiado al planeta, la Solarística es una ciencia estancada y hace mucho que no aporta conocimientos nuevos de aquel planeta, así que dependerá de Kelvin decidir si da por terminadas las investigaciones o no.

Al llegar a la estación espacial, Kris se extraña por el impredecible y errático comportamiento de los dos únicos cosmonautas que siguen allí, el tercero, un amigo suyo, parece haberse suicidado poco antes, dejando un misterio que Kelvin tratará de resolver mientras experimenta por sí mismo las extrañas alucinaciones que el mar cerebral de Solaris les provoca a todos a bordo. Dichas visiones consisten en la materialización de personas que son parte del pasado de los cosmonautas, en el caso de Kris es su difunta esposa. Dichos visitantes se comportan como humanos, son tangibles y mientras más pasan con aquellos hombres más se van humanizando.

La obra es bastante compleja y al parecer la opinión de la crítica es que adapta muy bien la narrativa del libro, con escenas lentas y letárgicas en donde pasan muchos minutos sin que se pronuncie un sólo diálogo, escenas fijas y contemplativas que seguramente resultará aburridas para un público no acostumbrado a este tipo de obras. Y en efecto, la historia avanza muy lento y puede llegar a aburrir, tiene diálogos profundos y complejos que en apariencia no aportan mucho, pero que en realidad establecen planteamientos que hacen que tanto los personajes como los espectadores empiezan a cuestionar los paradigmas establecidos sobre la realidad y la humanidad.

Personalmente no considero haber entendido por completo la historia, pero hubo un aspecto que llamó mucho mi atención. Cuando Hari, la esposa de Kirs, aparece por primera vez notamos que no es sólo una visión, pues piensa y actúa por sí misma como un ente individual, no sólo dice cosas a partir de los recuerdos de Kalvin a pesar de que es creada con base en ellos, es corpórea y puede interactuar con el resto de la tripulación, como una persona más. Aunque es imperfecta pues presenta errores en su construcción que se van perfeccionando en sus subsecuentes apariciones, como si el planeta fuera aprendiendo de nosotros y actualizará las visiones para hacerlas más reales y más humanas.

Dichas visiones son inmortales, pues aunque las maten al poco tiempo reviven y mientras más tiempo pasen conviviendo con los humanos más humanas se vuelve y eso me lleva a ese cuestionamiento que llamó mi atención. Si una alucinación es tangible, piensa por sí misma, tiene capacidad para decidir e incluso amar, es vista por todos y no sólo por quien la alucina, puede aprender y conforme pasa el tiempo empieza a complejizar su pensamiento, ¿podemos llegar a decir que es humana, si incluso se reconoce como tal? Digamos que la obra de Lem plantea lo que otros autores han hecho con los robots o la inteligencia artificial, pero en esta ocasión con alucinaciones provocadas por el mar pensante de Solaris.

Lo poco que se sabe de esos visitantes es que están hecho de neutrinos y no de átomos, son conscientes de sí mismos, saben que son cierta persona pero que no son la persona real y tienen algunos recuerdos del humano al que están interpretando, además de que son inmortales. Las propias alucinaciones son de por sí un tema interesante de abordar, pero por otro lado tenemos también al planeta en sí, como una inmensa masa viviente o al menos pensante, así que definir la propia naturaleza de ese cuerpo celeste o ser vivo es otro aspecto en el que podríamos pasar horas discutiendo y eso hace de la obra un trabajo complejo e interesante.

La obra hace un gran aporte e importantes cuestionamientos sobre la realidad, la naturaleza humana y la propia capacidad de comprender y aprender que tiene el ser humano, ya que por años los científicos han estado atorados con la Solarśitica sin lograr un avance, pero a pesar de ello ese obstinamiento de humano por comprender lo que desconoce es lo que nos ha impulsado a llegar a otros planetas. Sin olvidar también los cuestionamientos sobre la propia integridad de las investigaciones y la ética intrínseca que debe existir al momento de generar conocimiento.

Una grandiosa obra que no es para todo público, pero que sin duda recomiendo por lo importante que resultó para el género. Debido a que es lenta y aburrida sólo la recomiendo para quienes estén acostumbrados a este tipo de historias, sobre todo si obras como 2001 Odisea del Espacio o Blade Runner les gustaron y pudieron disfrutar y apreciar su ritmo y estilo.

El Gran Gatsby

Título Original: The Great Gatsby.
Género(s): Drama, Romance, Tragedia.
Director: Baz Luhrmann.
Emisión: 2013.
Duración: 142 minutos.
Extras:

Hace unos meses (o tal vez un par de años) escribí un ensayo titulado Cine para mí, en donde hablaba de aquellas películas que veía pero no con la intención de reseñarlas, al menos no en un principio, o que si bien quizás sí había tenido esa intención de inicio, al empezar a verlas se había desvanecido y había decidido ver la película sin preocuparme por reseñarla, simplemente verla para mí, por un simple disfrute personal, por un goce íntimo y personal por lo buenas que me habían parecido, ya en otra ocasión las vería libreta en mano listo para hablar de ellas en el blog y una de esas películas, quizás la que más veces decidí ver para mí, fue El Gran Gatsby.

La película se ganó a pulso el entrar a mi lista de películas preferidas, aunque necesite verla varias veces, pero cada vez me gustaba más, identificaba cosas nuevas y me fascinaba por lo fantástica que es y por el hecho de no haber notado antes lo que en cada nueva revisión descubría. Aunque debo decir, esta es de esas películas que no puedo ver cuando sea, esta sí requiere su momento, su ambiente para que pueda disfrutarla como es debido. Muy similar a lo que me pasa con El Gran Hotel Budapest, son para mí como películas hermanas en ese sentido.

La primera vez que la vi me centré en las estrambóticas fiestas de Gatsby y para nada me percaté del hermoso trasfondo romántico de la historia. De hecho ni siquiera la terminé de ver ya que había entrado al cine para matar el tiempo. Pero cada vez que la veía de nuevo me sumergía más y más en esa historia, en la majestuosa recreación del Nueva York de los años 20, en la formidable calidad visual y la estupenda música que la acompaña y que corona esa exquisita ambientación.

La historia está basada en el libro de F. Scott Fitzgerald y nos cuenta la historia de Gatsby, un misterioso y millonario hombre del que nadie sabe nada, salvo los rumores que ocultan su verdadera identidad. Gatsby posee una enorme mansión a la que todos los fines de semana llegan las personalidades más relevantes de la ciudad, políticos, deportistas, millonarios, empresarios y traficantes, quienes disfrutan de las legendarias fiestas que su anfitrión organiza. Sin embargo, nadie sabe el porqué de aquellas fiestas ni el origen de la fortuna de aquel hombre, pero a la frívola clase alta parece no importarle.

Un día, Nick Carraweay, un joven escritor que trabaja como corredor de bolsa y vive en una modesta casa junto a la de Gatsby, recibe una invitación para asistir a una de sus fiestas. Nick acepta desconcertado y al llegar descubre que es el único con una invitación, al parecer Gatsby trata de ganarse su amistad para demostrarle que es una buena persona, pues sabe que aquel joven es el primo de Daisy Buchanan, una chica hermosa esposa de un adinerado hombre llamado Tom. Gatsby consigue que Nick invite a Daisy a tomar el té a su casa y allí aprovecha para reencontrarse con ella, pues al parecer cinco años antes ambos se había conocido y enamorado, pero como Gatsby fue enviado a la guerra y no era de una familia rica no pudieron estar juntos, lo que llevó a Daisy a casarse con Buchanan.

Daisy y Gatsby reviven su amor al encontrarse, pero no todo será felicidad para la pareja, pues Daisy aún está casada y para poder estar juntos primero debe divorciarse de Tom. Gatsby está seguro del amor de ella, pero su amada titubea al momento de dejar a Tom y las cosas desembocan en una tragedia para el misterioso millonario.

La película es una historia de romance y tragedia. En lo personal no soy realmente fan de esos géneros pero debo aceptar que esta película me encanta, y una de las cosas que me gusta mucho es justamente la forma en que se aborda ese romance entre Gatsby y Daisy, un romance imposible, quizás no del todo puro en términos ideales pero real, nato, verdadero, trágico en todo momento pero sublime sin lugar a dudas.

[Spoiler] El amor entre Daisy y Gatsby era un amor que socialmente no podía ser y estaba destinado al fracaso, él no era de familia rica y ella estaba casada. Para poder estar juntos, él ideó un complejo plan a fin de poder amasar una increíble fortuna y poder entrar a la clase social de Daisy, una vez con eso sólo faltaría resolver el problema de su matrimonio. Muchas personas han criticado el por qué Daisy no deja a su esposo y se va con Gatsby pues era obvio que lo ama más a él y la respuesta es simple: ella era una niña de clase alta y de una sociedad en la que era muy mal visto que dejará a su esposo (que sí era de familia rica) por un tipo que  resultó ser un gánster.

Ahora bien, lo que a mí me fascinó de Gatsby fue justamente todo lo que estuvo dispuesto a hacer para estar con ella. En lo personal creo que ese era un amor cien por ciento real y aunque Daisy quizás sí sentía lo mismo, ella —por su condición de mujer clase alta— estaba atada a lo que podía o no podía hacer, y también por la época en que transcurre todo. Pero retomando el punto, estar dispuesto a hacer lo que sea por esa persona que te gusta o a quien amas sin importar lo difícil o tardado que pueda resultar me parece que es una muestra de verdadero amor. Y aunque podamos sentir un amor verdadero por alguien, muchas veces no logramos demostrar de manera correcta esos sentimientos.

Otra cosa que he visto mencionar a varias personas es el por qué se tomó tantas molestia para reencontrarse con Daisy si no era una exuberante y súper hermosa mujer, de hecho era bastante común, bella sí, pero no sobresaliente. Y la respuesta también es simple y deja aún más en claro el amor que él sentía por ella, no era la mujer más hermosa del mundo, era insegura y no tuvo la fuerza para esperarlo ni para regresar con él, pero a pesar de todo él la amaba, así cómo era, simplemente por ser ella sin importar que no fuese perfecta. Y recalco, la historia de amor que desarrolla la película es hermosa y sin duda mi favorita, sobre todo porque no apela al “y vivieron felices para siempre”.

Más allá del romance y el drama, el apartado técnico también se lleva las palmas. La película es un deleite visual y sonoro en todos los sentidos, esas intoxicantes escenas de un mundo colorido lleno de riquezas y oportunidades en una vibrante ciudad donde todo es posible y que se contrastan con la gris periferia manchada por el hollín donde viven los pobres, la música que ambienta la doble moral y la decadencia de una sociedad sumergida en los excesos, embriagada de sí misma y que vive constantemente de la apariencia que exhibe en los carnavalescos desfiles de las fiestas de Gatsby, me resultaron simplemente deliciosos.

Y si la historia y la parte técnica ya eran buenas, a eso hay que sumarle la calidad de actuación, sobre todo esa química que la amistad fuera del escenario logró entre Tobey Maguire y Leonardo DiCaprio, este último por cierto increíble en su papel. Esa forma en que interactúan los personajes va revelando mucho de su personalidad, Gatsby expresa que ama a Daisy, pero cuando lo vemos ponerse tan nervioso por su encuentro con ella que huye del lugar como un adolescente asustado al estar frente a la chica que le gusta cuando va a declararse, es una excelente forma de hacer visible lo que él siempre sintió y eso me pareció maravilloso. Y lo mismo podemos ver en Daisy y en el propio Tom Buchanan.

La película no es muy compleja argumentalmente hablando, pero cada vez que la veo descubro o noto algo de lo que no me había percatado antes y eso me gusta mucho, pues cuando una película me permite eso puedo seguir disfrutando verla por mucho tiempo más. Y sobre todo porque, como ya comenté, esta película se fue ganando a pulso mi gusto, no me encantó la primera vez que la vi, salvo en lo visual, pero en cada nueva ocasión me va gustando un poco más.

Esos refinamientos de los ricos, sus vidas entre fiestas de cóctel y el glamour del estatus que les da el dinero es algo que no puedo comprender, pero que verlo en pantalla me resulta intrigante y atractivo. Por eso, la música (esta película convirtió a Young and Beautiful de Lana del Rey en una de mis canciones preferidas), la historia de amor y obviamente el sorprendente apartado visual, hacen que la considere una película maravillosa que todo aquel que pueda debería permitirse más de una oportunidad para verla, porque quizás como a mí, en cada revisión podría irles gustando un poco más, un poco como pasa en el amor, algunas veces un segundo basta para quedar prendado de alguien, otras necesitamos ver a la persona muchas veces hasta darnos cuenta lo mucho que nos gusta, pero una vez allí quedaremos atrapado justo como Gatsby y no importará si hemos pasado cinco años sin ver a esa persona, seguiremos sintiendo lo mismo con igual o incluso mayor intensidad.

El Gran Hotel Budapest

Título Original: The Grand Budapest Hotel.
Género(s): Comedia.
Director: Wes Anderson.
Emisión: 2014.
Duración: 99 minutos.
Extras:

Una de las cosas en las que me gustaba gastar el dinero antes (cuando tenía un trabajo en el que ganaba más) era entrar a las tiendas donde venden películas en DVD y comprar tantas películas como pudiera (creo que nunca compré más de 8 a la vez). Y una de las formas en las que elegía qué comprar era con base en la portada y los premios de festivales que tuviera, así compré varias joyitas y una de ellas llamó mi atención porque en su portada estaba el rostro de todos los personajes con el nombre del actor que los interpretaba y al ver varios de esos nombres no pude más que comprar dicha película.

En ese entonces aún no ubicaba del todo el nombre de Wes Anderson, conocía algunas de sus películas pero no las había visto, esta fue la primera y debo decir que en verdad me gustó mucho el estilo del director, muy particular de él y que identifica con facilidad sus obras, los colores pastel y planos simétrico empezaron a ser las huellas distintivas del director que a partir de entonces aprendí a reconocer.

La historia es bastante peculiar pues transcurre en cuatro líneas temporales en donde hay tres personajes que podrían disputarse el papel de principal, bueno, mejor dicho, se disputarán el saber sobre quién trata la película. Tenemos al Autor de un libro que narra sus memorias de cómo escribió su obra, al señor Zero Mustafa que le cuenta al Autor la historia que lo inspira a escribir el libro y a Monsieur Gustav H., de quien trata el libro.

Zero Mustafa le cuenta al autor sus vivencias junto a Monsieur Gustav H. cuando trabajó como “Chico del Lobby” bajo la tutela de Gustav quien era el Concierge del Gran Hotel Budapest, un hombre apasionado por brindar un servicio de excelencia y que constantemente incentivaba a sus subordinados a hacer lo mismo. El hombre era elegante, muy refinado y siempre estaba dispuesto a todo por cumplir su deber y satisfacer a sus clientes, sobre todo a las mujeres ricas de avanzada edad y solitarias que se hospedaban en el hotel y con quienes tenía numerosos amoríos.

Una de esas mujeres era Madame D. una millonaria que amaba a Gustav y que tenía un mal presentimiento, el cual se vuelve realidad cuando muere. Luego de su deceso las cosas empiezan a salirse de control, pues en el testamento de la adinerada mujer había algo para Gustav, una pintura llamada Chico con Manzana de un valor incalculable, posesión que Dimitri, hijo de la occisa, no está dispuesto a ceder, así que Gustav y Zero roban la pintura y huyen.

La muerte de la mujer fue en condiciones sospechosas pues todo apunta a un homicidio, del cual es acusado Gustav quien termina en la cárcel debido a un complot dentro de la familia Desgoffe-und-Taxis para quedarse con toda la herencia de Madame D. Con la guerra cada vez más cerca y los ejércitos enemigos apostados en las fronteras, Zero deberá ayudar a Gustav a salir de prisión, probar su inocencia y recuperar la copia perdida del verdadero testamento de Madame D.

La historia juega a ser compleja pero en realidad no lo es, y a pesar de desarrollarse en varios momentos temporales y usar la técnica de reparto coral (que da a los tres personajes protagónicos el mismo peso en todo momento) avanza de manera lineal y es bastante entendible. Monsieur Gustav H. es de quien trata todo, aunque Zero es el vínculo central entre la historia del Concierge y el Autor del libro, quien al final sirve como narrador de la última etapa del afamado edificio que para cuando el escritor lo visita ya está en una profunda decadencia debido al abandono y el paso de los años.

Una cosa que me encantó de la película fueron los diálogos, pues su mezcla de refinamiento, complejidad y poesía me parecieron encantadores, sobre todo porque lograron reflejar la personalidad de Monsieur Gustav, y que sin duda el excelente doblaje de Gerardo Reyero al ponerle esa peculiar voz delicada que lo caracteriza hizo de Gustav el mejor personaje de todos, aunque no cabe duda de que el cast ya de por sí era sobresaliente.

Como mencioné al principio, fue el reparto que aparecía en la portada del DVD lo que me hizo comprarla la película, sobre todo por ver el nombre de actores muy grandes y reconocidos, todos ellos juntos en la misma película era algo que debía ver. Nombres como los de Adrien Brody, William Dafoe, Jeff Goldblum, Jude Law, Bill Murray, Edwar Norton, Tilda Swinton y Owen Wilson lograron llamar mi atención lo suficiente.

La película me gustó mucho porque su historia es interesante y diferente a lo que yo acostumbro ver, lo cual me resultó nuevo y refrescante, tiene la complejidad adecuada, personajes excelentes, un reparto impresionante, visualmente es maravillosa y esa mezcla de acción real con animación tipo Stop Motion con maquetas le da un toque muy particular, sin olvidar la parte de la arquitectura y los colores que en conjunción con la excelente banda sonora logra una ambientación y una estética que resultan deliciosas ver en pantalla. Junto con un sin fin más de elementos que podría seguir mencionando pero que prefiero que ustedes descubran si deciden darle una oportunidad a la película, si ya han visto obras de Wes Anderson y les han gustado esta es una que no se pueden perder.

Películas que podría ver en cualquier momento

No sé si a ustedes les pase lo mismo, pero para mí existen tres clases de películas, mis películas favoritas, las películas que pongo como fondo cuando quiero ver algo y no prestarle atención y las películas que puedo ver siempre, sin importar el momento y que sé que me van a divertir y las voy a disfrutar. La diferencia con estas últimas y las primeras (mis favoritas) es que para ver algunas de mis películas favoritas necesito un mood especial, un ambiente propicio y las ganas de prestar la atención que esos filmes se merecen y aunque sean de mis favoritas indiscutibles no siempre quiero verlas o, mejor dicho, ni siempre puedo verlas y disfrutarlas sin importar el momento, la situación y el contexto del lugar donde las vea.

De las películas que voy a hablar hoy son de esas películas que puedo ver siempre, sin importar si es en el autobús, en televisión abierta con muchos comerciales, si ya está empezada o está por terminar o si justo la vi el día anterior, igual la voy a querer volver a ver, le voy a prestar atención y voy a disfrutar de la historia y los momentos de diversión que ofrece. También son las que suelo poner cuando quiero ver algo pero no me decido por algo nuevo ni algo complejo que ya haya visto. Ahora, si bien puedo verlas en cualquier momento, algunas de ellas no están entre mis favoritas ya que, aunque me entretienen, no las considero grandes películas. Otras por el contrario, igualmente figuran en la lista de favoritas indiscutibles.

EL DIABLO VISTE A LA MODA

Ya hablé de ella en la entrada anterior, pero esta es una de esas películas que puedo ver siempre, no importa dónde ni cómo, cada que la pasan en la tele la veo, sin importar que no sea desde el principio. No sé el número exacto de cuántas veces la he visto, pero estoy seguro de que al menos una vez al año la veo por decisión y otras cuantas veces más la veo cuando la encuentro por casualidad en la señal abierta de televisión.

TREMORS

Terror en el Desierto está entre mis películas favoritas de toda la vida y quizás sea mi película favorita de monstruos. Estoy seguro que durante el último lustro la he visto al menos tres veces por año, la tengo descargada digital en mi tableta y cuando no tengo internet ni televisión me pongo a verla. También la suelo usar de fondo, pero soy tan fan que no puedo resistirme a sólo escucharla mientras hago otra cosa e inevitablemente termina prestando atención.

LITTLE MISS SUNSHINE

También ya hablé de esta película la cual considero mi película favorita de toda la vida y creo que una de las cosas por la cual me gusta tanto es que si bien suelo necesitar ese ambiente especial para verla, por lo general la puedo ver también en cualquier momento. Aunque tampoco es que la vea tanto, con esta sí suelo buscar momentos más apropiados, pero en dado caso de que aparezca en televisión o esté frente a mí por alguna otra circunstancia claro que la voy a ver y le voy a prestar atención. Cosa que no me pasa con otras de mis películas favoritas, las cuales sí requieren ese mood específico para que quiera verlas y que si las encuentro por casualidad en televisión no las veo para no arruinar ese místico ambiente que me produce verlas en el momento correcto.

CRIATURAS DE LA NOCHE

Otra que está entre mis favoritas y la primera parte de la que considero es mi saga de Ciencia Ficción favorita (la saga de Riddick). Al igual que con Pequeña Señorita Sunshine suelo cuidar los momentos en que la veo, pero también si se me aparece en pantalla gustoso me voy a poner a verla sin dudar un segundo. No la suelo ver tanto como quisiera pero vaya que me gusta mucho.

SUPERBAD

Otra que tampoco suelo ver tanto pero que me encanta y que recientemente decidí que formaría parte de mis diez películas favoritas de toda la vida y que obviamente lidera el primer lugar en películas de comedia adolescente es Superbad. Ya hablaré de ella pronto, pero puedo decir que justo la acabo de ver hace tres días (para cuando escribo esto) y que la veré antes de que termine la próxima semana seguramente porque quiero escribir su reseña, cosa que no sé por qué no he hecho aún.

FURY ROAD

Junto a El Diablo Viste a la Moda y Tremors, es quizás una de las películas que más veces veo al año y es que esa escena de la persecución a Furiosa por parte de Inmortan Joe y su séquito de warrboys rumbo a la tormenta de arena es deliciosa. Una de las mejores y más estimulantes escenas de acción que jamás haya visto. Con seguridad también la veo una o dos veces al año y es de las pocas películas que he comprado en Blue Ray, además de que es una de las dos únicas películas que he visto más de una vez en el cine.

PACIFIC RIM

No estoy seguro de si esta y la anterior podrían entrar en mi lista de películas favoritas, pero sin duda el tributo que Del Toro le rinde Evangelion es una de las cintas que más disfruto ver, aunque esta sí me gusta verla desde el inicio, al igual que Fury Road, no obstante si me topo con cualquiera de ellas ya empezadas las veré hasta el final sin importante en dónde ni cuándo las vea. Esta es la otra película que he visto más de una vez en el cine.

EL NÚCLEO

Creo que esta es mi película comodín, cuando de plano no tengo nada que ver o no puedo decidirme elijo esta. Es también de las que más veo (sobre todo en años recientes) y si bien no es de mis películas favoritas y tampoco la considero una obra maestra logra entretenerme y puedo verla tanto como simple ruido de fondo como para prestarle atención a la trama, la cual ya me sé de memoria como en el resto de películas que he mencionado hoy, pero que aún con eso me gusta ver una y otra vez.

¿Y ustedes, qué películas pueden ver sin importar las circunstancias?

El Diablo Viste a la Moda

Título Original: The Devil Wears Prada.
Género(s): Drama, Comedia, Chick Flick, Slice of Life.
Director: David Frankel.
Emisión: 2006.
Duración: 109 minutos.
Extras:

No soy un fan del Chick Flick, la verdad es que no suelo consumirlo con regularidad, aunque conozco el género y sus características, no obstante, tengo que aceptar que una de mis películas favoritas es precisamente esta, película basada en la novela homónima de Laurence Weisberger. De hecho, El Diablo Viste a la Moda es una de esas películas que puedo ver siempre, donde sea, cuando sea, sin importar las circunstancias ni si la he visto recientemente, igual la voy a volver a ver y la voy a disfrutar con seguridad. Y eso hace que esta película figure dentro de mis favoritas de toda la vida.

No recuerdo cómo conocí esta película ni la primera vez que la vi, pero desde entonces estoy seguro que la he visto prácticamente al menos una vez al año. Y es que su calidad y temática es algo que la mantiene vigente a pesar de ser una película de 2006, se sigue viendo bien y es igual de entretenida. Además de que es uno de los mejores representantes de su género, tiene excelente música, buenas actuaciones y un ambiente urbano que me fascina.

La historia gira en torno a Andrea Sachs, una mujer joven recién egresada de la universidad donde estudio periodismo. Andy busca su primer trabajo y es canalizada a Runway, la revista sobre moda más famosa del medio, en donde tiene la oportunidad de trabajar como asistente de la jefa de redacción, la afamada e implacable Miranda Presley, quien termina por contratarla a pesar de su obvia falta de conocimiento sobre la moda.

Andy sufre durante meses en su nuevo trabajo, donde su jefa le asigna tareas casi imposibles y la regaña por cada error que comete, aunque todo tendrá su recompensa, pues si logra aguantar un año podrá viajar con ella a París y conocer a los más afamados redactores, lo cual le garantiza poder ingresar a trabajar en cualquier revista o periódico que ella desee. A fin de lograr su meta, Andrea pide ayuda a Nigel, jefe de arte en la revista quien a pesar de criticar su aspecto en un principio termina por establecer una buena relación con ella.

Con la ayuda, los consejos y sobre todo los atuendos que Nigel le da, Andy empieza a destacarse en su trabajo, hasta el punto en el que Miranda la reconoce como su mejor asistente y decide llevarla a ella y no a Emily (la primera asistente) a la semana de la moda en París. Andrea deberá decidir sí lo que realmente quiere es ser como Miranda, aún si eso significa traicionar a su compañera de trabajo y distanciarse de su novio y amigos.

Como buen Chick Flick tenemos a la mujer joven enfrentando el paso de la juventud a la vida adulta independiente y en este caso es el primer trabajo lo que la pondrá a prueba. Y a pesar de que este género se enfoca en una audiencia femenina, creo que todos podemos sentirnos  identificados con esa frustración que puedes llegar a sentir en tu primer empleo formal, al grado de detestarlo y querer renunciar. No obstante es parte de crecer y algo que nunca te dicen en la escuela, pero luego de un tiempo le agarramos la onda a la vida fuera de las aulas y logramos estabilizarnos y seguir con ese nuevo ritmo de vida.

La música como ya dije es excelente y le va perfecto al ambiente urbano que también me gusta mucho, algo debe tener Nueva York que logra convertirse en el escenario ideal para cierto tipo de historias y ésta en lo personal le va perfecto a la ciudad. Además de los escenarios y la banda sonora, el desarrollo de personajes es algo a destacar, pues todos crecen muy bien y su desarrollo es impecable, pero quien sin duda hace que la película sea grandiosa (y no exagero en decir que fue gracias a ella que tuviera tanto éxito) es Maryl Streep interpretando a Miranda. Su actuación como la malvada jefa es impresionante.

Y justamente Miranda es el personaje más complejo y aunque la protagonista es la joven Andy (Anne Hathaway) creo que la película bien podría ser sobre Miranda desde la mirada de Andrea. Ese tabú de “la dama dragón” que cargada Miranda es algo que debo mencionar, pues es frecuente que las mujeres en puestos de poder sean vistas como rudas, frías e implacables, pero pocas veces se menciona que esa forma de actuar es necesaria para que ellas puedan sobrevivir en un mundo liderado por hombres. Y eso es algo que he visto en la Arqueología, las mujeres en puestos importantes o al mando de trabajadores hombres desarrollan una personalidad mucho más ruda que los hombres en el mismo puesto debido a que deben hacerse respetar, cosa que es a causa del machismo de nuestra sociedad.

Otro aspecto relacionado a la figura de “mujer en el mando” es la de la incompatibilidad que aparentemente existe entre lograr el éxito profesional y mantener una vida personal y familiar estable. Miranda es vista como una mujer exitosa y la mejor en lo que hace, pero tiene serios problemas familiares a causa justamente de tener que otorgar tanto tiempo a su trabajo descuidando con ello sus relaciones familiares y sentimentales. Esto deja claro que a las mujeres se les exige mucho más en sociedad y también lo vemos en Andrea, ya que los problemas con su novio empiezan justo a causa del trabajo. No obstante, el papel que interpreta Maryl Streep y el propio desarrollo de su personaje es formidable.

Lo complejo que puede llegar a ser el mundo de la moda es otro tema a comentar, ya que si lo vemos desde afuera lo único que podemos percibir es la frivolidad de un ámbito donde sólo la estética y el físico importa, donde verse bien es lo único que interesa, pero al parecer hay mucho más en la moda que el simple aspecto estético. La toxicidad del novio es otra cosa de la que se ha hablado en redes últimamente y sería interesante de analizar al igual que ese empoderamiento feminista que se vislumbra, pero no lo haré aquí de momento.

La película es grandiosa, aborda aspectos sobre el empleo, la juventud, las relaciones personales, el éxito profesional y lo sacrificios que puede implicar, tiene un mensaje y personajes para los jóvenes pero también para la gente mayor. Sin lugar a dudas es una película extremadamente bien hecha y que a mí se me suele antojar ver en las fechas cercanas a navidad.

La película me encanta por el fashionismo que me es totalmente ajeno, lo cual lo convierte en algo diferente a lo que acostumbro consumir en el cine y por ende se vuelve exótico y atractivo para mí. Así que supongo que esa conjunción, aunada a una historia con la que los adultos jóvenes podemos identificarnos y un excelente desarrollo de personajes la han convertido en una de mis películas favoritas y al no ser súper compleja, sino algo común y tranquilo que podríamos catalogar como Slice of Life hace que la pueda ver y disfrutar en cualquier momento.

Whiplash

Título Original: Whiplash.
Género(s): Drama.
Director: Damien Chazelle.
Emisión: 2014.
Duración: 106 minutos.
Extras:

Hace unos años estaba estudiando una maestría en docencia y en una de las clases que tomé (la cuál fue mi preferida por cierto) el profesor nos dejó ver varias películas sobre temática escolar, una de ellas fue Temple Grandin, de la cual ya hablé, pero otra que también me gustó mucho fue Whiplash, y de hecho por mucho tiempo creí que ya había escrito de ella hasta que hoy, viéndola como por quinta vez, me di cuenta de que no lo había hecho. Así que aprovechemos la primera reseña del año para hacerlo.

Una de las principales temática sobre el ámbito escolar que la mayoría de las cintas norteamericanas suelen abordar es en relación a la juventud y las nuevas experiencias que vivimos cuando somos estudiantes, pero son pocas las obras comerciales que se centran en los problemas que la búsqueda de nuestras metas pueden provocar a la salud de los jóvenes y todavía menos las que destacan el papel que los profesores podemos llegar a tener en los estudiante a partir de nuestra actitud, más allá de nuestra capacidad profesional o habilidad pedagógica.

La cinta nos narra la odisea de Andrew Neiman por convertirse en uno de los mejores bateristas de Jazz. Para ello primero debe lograr destacar en su escuela, el Conservatorio Shaffer, uno de los más prestigiosos del país. Comprometido con su idea de ser el más grande, dedica muchas horas a practicar arduamente, con el fin de ser notado por el profesor más prestigioso y exigente, Terence Fletcher, el afamado director de orquesta de Studio Band, una banda de Jazz conformada por alumnos y que es reconocida por ganar en cuanto concurso participa.

Adrew es notado por Fletcher e invitado como baterista suplente. Andrew acepta entusiasmado pero pronto descubre que Fletcher es mucho peor de lo que imaginaba, pues si bien su reputación de músico es grande, como profesor explota a sus alumnos hasta el agotamiento y les exige una perfección que alguien de nuevo ingreso como nuestro protagonista no puede lograr. Fletcher insulta y trata de manera déspota y salvaje a sus alumnos bajo la excusa de que busca sacar lo mejor de ellos, pues sin importar los malos tratos, alguien que busque ser excelente no desertara y logrará sus metas a pesar de todo.

Andrew se obsesiona tanto por ganar la titularidad en la banda que abandona todo lo demás, termina con su novia, se pelea con su familia y su relación con su padre se deteriora. Sin embargo, todo es poco con tal de lograr el sueño de ser el mejor baterista de Jazz, así que sin importar el dolor, la presión y desesperación a la que se ve sometido, sigue practicando, a pesar del cansancio y de sus manos sangrantes. Pero un accidente lo lleva a límite y tiene un colapso nervioso luego del cual descubre que son muchos los alumnos que han terminado mal a causa de los poco ortodoxos métodos de motivación de su profesor.

No mencionaré el desenlace como tal pero al final, a pesar de todos los problemas entre ambos, Fletcher y Andrew terminan tocando juntos de una forma algo inesperada. Ahora bien, hay varios puntos que me parece interesante abordar sobre el filme. El primero es qué tan saludable es el obsesionarse tanto por lograr una meta al grado de dejar todo lo demás de lado. Si fracasas y no logras tu meta al final no tendrás nada, ni amigos, ni pareja ni familia que te apoye. Y eso es algo que debemos considerar, sobre todo quienes tienen algún sueño o meta y estén dispuestos a lograrlo sin importar nada, la enseñanza que nos deja la cinta es que no sólo importa llegar al final a pesar de todo el sufrimiento, sino la forma en que llegamos. En un momento Andrew pierde todo y se queda solo pues alejó a las personas que pensó le serían un obstáculo en su camino al éxito.

Otro aspecto que me pareció interesante, sobre todo en estas fechas donde la pandemia nos ha obligado a dar clases en línea, es la ansiedad. Al venir de un sistema escolarizado, la mayoría de estudiantes y profesores tuvieron que adaptarse a marchas forzadas para seguir con las clases, aunque sin mucho éxito. Muchos son los contenido práctico que no se han podido enseñar correctamente y los propios alumnos suelen expresar su frustración por no poder aprender igual, ya sea porque el profesor no logró adaptar sus contenidos a las plataformas electrónicas, por el deficiente acceso a estos servicios y equipos en países tercermundistas como el nuestro o por la falta de un espacio propicio en casa. La ansiedad y el estrés es parte natural de ser estudiante (sobre todo en nivel superior) pero es el profesor quien con su propia personalidad y comportamiento ante el grupo puede exacerbar o acrecentar este sentimiento en los alumnos.

Finalmente, el último punto es la delimitación de esa frontera que separa al buen profesor que, aunque exigente, logra impulsar a sus alumnos a dar más, aprender y crecer (lo cual el profesor complaciente no hacer) del tirano que maltrata a sus alumnos con la excusa de pedirles dar lo mejor de ellos. Es claro que decirles “bien hecho” sin importar que tan bueno haya sido su trabajo está mal, debemos hacerles ver sus errores pero de la forma correcta. Fletcher comprendía esto, pero no lo hacía de una forma adecuada, por el contrario, en la búsqueda de la excelencia terminó por llevar a sus alumnos al límite y frustrar con ello sus sueños.

Ahora bien, no obstante, Fletcher era un profesor comprometido, tanto como para que en la segunda revisión que hice de la película me surgió la idea de, si esa trampa que le tiende al final a Neiman era en realidad eso u otra de sus maquiavélicas estrategias para hacerlo alcanzar la excelencia, lo cual parece que de hecho logra. Y no es que con ello condone el terrible comportamiento que tenía con sus alumnos, pero Adrew alcanza ese nivel final gracias a la constante y brutal presión de su loco profesor. Así que al final es interesante esa interrogante de hasta dónde es adecuado o correcto presionar a los estudiantes. Sin presión no aprenderán, con mucha, se volverán locos.

La película es excelente y no sólo a nivel argumental, pues la parte sonora también es muy buena, algo obvio y esperado tratándose de una historia sobre un músico de Jazz. Muy recomendable si gustan de este género musical. Además, las actuaciones tanto de Miler Teller (Andrew) como de J. K. Simmons (Fletcher) son extraordinarias, pues podemos ver el esfuerzo, el dolor y el sufrimiento al que Andrew se ve sometido al momento de tocar, demostrando que ser músico requiere mucha fuerza y compromiso tanto en lo artístico como en lo físico. Y qué decir de Fletcher, en cuyas expresiones notamos la seriedad y malicia, pero a la vez genialidad, de un músico excelente y de un profesor demente, lo cual de dio un Oscar a Simmons por este filme.

Divergente

Título Original: Divergent.
Género(s): Distopía, Ciencia Ficción.
Director: Neil Burger.
Emisión: 2014.
Duración: 139 minutos.
Extras: Insurgente, Leal.

Cuando esta película fue estrenada debo admitir que no tuve un verdadero interés por ir a verla, ya sabía de los libros en los cuales está basada, pero como veníamos de la saga de Los Juegos del Hambre y dada la no tan buena reputación que estaba ganando esa “literatura juvenil” me decidí a no verla. Aunque claro, creo que es más el estigma de que los escritores están creando historias ligeras para adolescentes alimentadas por el interés de vender que por el de desarrollar un mundo fantástico, lo que me hizo pensar que tales obras son muy simples que el hecho de que realmente lo sean.

Pasaron varios años hasta que vi esta película por televisión abierta más por casualidad que por otra cosa. En esa ocasión sólo vi un poco del inicio, ni siquiera desde los primero minutos, pero eso fue suficiente para llamar mi atención y decidir verla completa cuando tuve la oportunidad y me di cuenta de que es quizás uno de los mejores mundos distópicos que he visto en el cine en las últimas décadas, sobre todo porque está muy cercano a mi propia idea de mundo ideal (utópico) que como ya he mencionado, todo mundo utópico termina siendo distópico por naturaleza y este filme cumple con todos esos requisitos a la perfección, aún a pesar de lo ligera que pueda ser su historia. Ya en un futuro desmenuzaré la saga a partir de dichas características del género, de momento hoy me limitaré a reseñarla.

La historia se desarrolla en Chicago en un futuro no determinado, cien años después de una gran guerra que llevó al mundo al colapso. Los sobrevivientes habitan las ruinas de la ciudad en una aparente sociedad ideal en la que cada persona tiene su lugar. Estos lugares se reparten en base a facción, grupos de persona destinadas a una serie de labores específicas dentro de la sociedad y que les son encomendadas a partir de su personalidad. Las facciones son: Abnegación (gente altruista encarga del gobierno), Cordialidad (gente pacífica encarga de cultivar los alimentos), Verdad (personas sinceras que nunca mienten y se encargan de la justicia), Osadía (valientes y arrojados que fungen como el cuerpo militar de la ciudad) y Erudición (los inteligente dedicados a la ciencia).

Para elegir la facción acorde a su personalidad, los adolescentes son sometidos a una prueba que les orientará con base en sus aptitudes, aunque tienen el derecho de elegir la facción que ellos quieran. Sin embargo, si escogen mal y no encajan quedarán abandonados. Aunque además de las facción hay otro grupo de personas, los Divergentes, aquellos que tiene cualidades de varias facciones al mismo tiempo y no se conforman con un solo lugar. Su presencia significa un peligro para todo el sistema, pues debilita las facciones, por eso son cazados y exterminados.

Nuestra protagonista el Beatrice Prior (Tris), una chica nacida en Abnegación pero que nunca se ha sentido parte de ese grupo. En su prueba sus resultados arrojan que es Divergente, pero para su suerte su examinadora la deja ir pues su propio hermano había sido un divergente asesinado hace tiempo. Beatriz elige Osadía y abandona a su familia buscando un lugar donde encajar mejor, pero lo único que encuentra son una serie de pruebas que deberá pasar para poder formar parte de los osados, aunque si falla y descubren que no es una osada ni una abnegada sino una Divergente, la matarán.

Mientras seguimos el drama personal de Tris, un complot se empieza a gestar en las entrañas del sistema a manos de Jeanine Matthews, la líder de Erudición, quien a partir de una serie de rumores ha logrado que todos crean que la facción de Abnegación miente y es corrupta, por lo que debe dejar de gobernar y ese poder debe recaer en Erudición, pues con todos sus conocimientos podrán gobernar mejor que nadie. Para ello se alía con los líderes de Osadía a fin de dar un golpe y derrocar el control de Abnegación.

La trama es simple y se notan todos esos elementos juveniles, pero lo a que mí me llamó la atención como para verla, escribir de ella y pensar en volverla a abordar de nuevo a futuro es la construcción de su sociedad en facciones. Ya en la película Equilibrium (2002) veíamos que los sentimiento son los que nos hacen cometer atrocidades, pues no razonamos nuestra acciones cuando estamos dominados por las emociones, si las suprimimos tendremos una población aletargada pero sin problemas; sin violencia, sin desdicha, sin felicidad pero también sin sufrimiento. Dicha visión de utopía me parece demasiado extrema, pero el separa a las personas por su personalidad me parece la mejor opción para llegar al ideal utópico (que terminará por ser distópico, lo sé, eso es inevitable).

El principal detonante de los problemas en la sociedad, a mi parecer, es que tenemos distintas formas de pensar y eso lleva a conflictos. Bueno, de hecho es el permitir que todos tengamos distintas formas de pensar, pero como no podemos quitarles sus creencias ni formas de pensar a las persona ni obligarlos a que adopten otras, qué pasaría si mejor les damos la “libertad” de elegir en qué grupo quieren vivir. Digamos que ponemos a todas las personas pro aborto en una sociedad y a todas las anti aborto en otra, quienes están a favor pueden abortar y quienes están en contra no, si tú estás a favor y naciste en la sociedad en contra podrás cambiarte al llegar a cierta edad. La película es buena, muy digerible, tiene un planteamiento distópico que da para mucho y está bien para pasar la tarde.

Doom

Título Original: Doom.
Género(s): Ciencia Ficción, Terror.
Director: Andrzej Bartkowiak.
Emisión: 2005.
Duración: 105 minutos.
Extras:

Adaptada de forma libre a partir del popular videojuego del mismo nombre, Doom es una película de Ciencia Ficción y Terror que aborda el tema poco explotado de la Exoarqueología y que además retoma elementos clásico del terror espacial que fuese popularizado con Alien a finales de los 70 y con leven reminiscencia al videojuego pero que no está pensado para satisfacer a los jugadores de dicha franquicia sino que está enfocado en un público más general al que le gustan las películas de acción.

La historia tiene una buena calidad en cuanto a lo visual, aunque por momentos el CGI luce algo artificial, sin embargo, la construcción de los escenarios y el uso de la banda sonora logran ambientar perfectamente las escenas y logran generar esa tención que mantendrá al espectador pegado a la pantalla. El desarrollo de personajes está bien, las actuaciones no son las más formidables pero cumple, aunque resulta curioso que la construcción de los personajes retome mucho la forma en que se hacía en la década de los ochenta, con películas como Depredador, pues aquí también tenemos a un grupo de hombres rudos y musculosos con diversas personalidades que van de lo ración a lo violento, y que no duda en enfrentar el peligro.

La historia toma lugar en Marte, en el año 2046. Veinte años antes un grupo de arqueólogos encontró un portar al que llamaron “El Arca” que lleva hacia el planeta rojo y desde entonces han estado realizando excavaciones arqueológicas en ese lugar y han descubierto una raza de humanoides con capacidades superiores a las nuestras, sin enfermedades, con gran fuerza e inteligencia y extremo poder de sanación. Dicho poder a parecer se debe a un gen extra que implantaron artificialmente en sus cuerpos.

Los problemas inician cuando algún experimento se sale de control y algo empieza a atacar y matar a los científicos. Las instalaciones de Olduvai, centro de investigación marciano, son puestas en cuarentena y un grupo de marines en enviado allá para recuperar el control de las instalaciones. Al llegar los soldados buscan a los científicos atacados, pero sólo encuentran cuerpos y a uno de ellos que parece estar totalmente trastornado. La Arqueóloga Samantha Grimm, hermana de uno de los marines, les explica la situación y entra con ellos a la zona aislada donde ocurrió el incidente para recuperar la información de sus investigaciones. Durante su travesía, unas extrañas criaturas empiezan a atacarlos, son unos seres grandes, fuertes y muy rápidos.

Sin saber qué pasa ni qué son esas criaturas, los soldados deberán tratar de recuperar el control de las instalaciones, mantener la cuarentena en Olduvai y, sobre todo, evitar que esas criaturas salga y lleguen al Arca, pues de llegar a la Tierra podrían en peligro a muchas personas. Como es de esperarse muchos soldados van muriendo a manos de las criaturas mientras poco a poco se va develando el secreto de su origen y su relación con las investigaciones secretas que realizaban en ese lugar.

Hay tres aspectos que me parece pertinente mencionar. Una de ellas es el tema de la exoarqueología, donde un grupo de científicos investigan los restos de lo que parece ser fue una próspera civilización extraterrestres además de que se mencionan otras disciplinas como la Antropología, la Arqueología Forense y la Genética. El realizar arqueología en el espacio es algo que ha llamado mi atención en los años recientes, pues como arqueólogo y fan de la Ciencia Ficción sería algo muy interesante de hacer y que si bien ya hable se eso en un Plásticas de Ciencia Ficción, planea volver a hacerlo pronto. El segundo punto es esa alusión que se hace a los videojuegos de disparos el primera persona (First Person Shooter) cuando uno de los marines que adopta el protagónico al final del filme se enfrente a las criaturas restantes en una intensa y emocionante escena en primera persona, algo común en los videojuegos pero muy raro en cine y que le da un toca independientemente de los fiel que sea a la historia del juego en sí (el cuál, por cierto no he jugado).

El tercer punto es justo el manejo del escenario que es completamente similar a lo que hace Alien en su tetralogía clásica. Vemos las instalaciones de Olduvai como un laberinto industrial y oscuro que nos recuerda mucho al Nostromo y que genera un excelente uso del espacio confinado, el que quizás es el elemento más característico de lo que se ha definido como Terror Espacial. Como fan de la saga de Alien, el Terror y el uso del espacio confinado me gustó mucho ese aspecto en el filme.

The Rock, Karl Urban (quien me parecía conocido pero no recordaba ya haberlo visto en El Señor de Los Anillo y Dredd) y el resto de Marines funcionan bien pues sus estereotipos se adecuan con lo que uno espera ver en una película de acción donde hombres grandes y fuertes hace uso de la violencia extrema para neutralizar una amenaza, lo cual, como ya mencioné, me remite mucho a ese grupo de soldados que se internan en la selva comandados por el Sargento Dutch en Depredador.

En cuanto al diseño de las criaturas puedo decir que es igualmente bueno, aterrador y visceral como se espera de este tipo de películas, con monstruos gigantes y muy fuertes que resultan rivales muy superiores a lo que los marines esperaban enfrentar. Y no olvidemos su origen y eso que hacen llamar xenogénesis. Aunque claro que eso cae en el típico cliché del secreto militar y las investigaciones secretas de una compañía sin rostro, pero tampoco es algo que podamos criticar, esta película se ve para disfrutar la acción y la tensión del peligro y no tanto por su profundidad argumental, aunque en cuanto a lo arqueológicos si tiene tela de dónde cortar.

La película es buena, genial para pasar la tarde viendo una película de acción con algo de complejidad argumental, el suficiente misterio para atraparte, criaturas mortales, armas y disparos. Tampoco es la gran obra del Terror espacial pero si me resultó muy entretenida, y como no he jugado el videojuego no puedo comentar nada con respecto a eso, pero sin duda es una película para ver por separado y no para asocial con la franquicia de juegos a pesar de llevar el mismo nombre.

Hombres de Negro

Título Original: Men in Black (MIB).
Género(s): Ciencia Ficción, Comedia.
Director: Barry Sonnenfeld.
Emisión: 1997.
Duración: 98 minutos.
Extras:

Los años noventa nos regalaron el inicio de lo que hora se han convertido en sagas, pero que en un inicio fueron pensadas como películas únicas, pues en aquella década las continuaciones con diez parte pensadas así desde un inicio no eran la constante. De entre ellas Hombre de Negro en sin duda una de las más icónicas y posiblemente la película sobre extraterrestres más popular entre quienes vivimos nuestra infancia en esa década.

La película ya tiene sus años y eso le resta un poco de calidad en cuanto a los efectos digitales, pero a pesar de ello fue una de esas obras tan bien pensadas y con tal calidad de producción que aún hoy se sigue viendo bien salvando las obvias distancias que el avance tecnológico impone inmisericordemente. La caracterización de personajes, el diseño de los extraterrestres, las actuaciones los diálogos y la música se mantienen frescos y atractivos para el público de cualquier edad.

La historia gira en torno a una agencia secreta encargada de monitorear y controlar a los extraterrestres que viven en el planeta a fin de evitar potenciales conflictos intergalácticos. K es un agente veterano que busca a un nuevo compañero y elige para ello a James Edwars, un joven policía de Nueva York con habilidades y buena intuición pero con ciertos problemas para respetar la autoridad. Pese a todo, James resulta ser el ideal para el trabajo y se une a los Hombres de Negro para controla la actividad extraterrestre bajo su nueva identidad, J.

J y K se hacen compañeros y deben atender el caso de un aterrizaje no autorizado. Un extraterrestre de la raza de los insectos ha llegado a la Tierra para apoderarse de la Galaxia, un pequeño objeto que es la mayor fuerte de energía, si su raza se apodera de él podrán exterminar a los Arquillianos, cuyo príncipe se ocultaba en nuestro planeta pero que ha sido asesinado por la cucaracha espacial. K y J deberán recuperar la Galaxia y evitar que el insecto desate una guerra interplanetaria que provocará la destrucción de la Tierra.

La película es sumamente entretenida y muy cómica. En todo momento tenemos acción y comedia además de un interesante y extenso desfiles de alienígenas de todo tipo de formas, tamaños y colores. Nuestro planeta resulta ser un paraíso visitado por múltiples especies de todo el universo, algunas pacíficas y otras más hostiles, a quienes los Hombres de Negro están encargados de vigilar. Y esa diversidad de criaturas fue sin duda uno de los aspectos más importantes para el éxito de la película, sin olvida la excelente dupla que Tommy Lee Jones y Will Smith hacen en este filme.

Además de la historia y los extraterrestres, la tecnología ficticia que vemos es otro de los elementos que te enganchan, desde las armas hasta los más complejos artilugios como el neutralizador que borra la memoria. Y eso nos permite notar que MIB hizo escuela e inventó uno de los artefactos más famosos del cine que en mi opinión está a la par de los sables laser de Star Wars o las mochilas con los rayos de positrones de Los Cazafantasmas, y que por cierto al igual que la película que protagonizó Bill Murray, Hombres de Negro también tuvo una serie animada.

El traje negro, los lentes oscuros y el neutralizador sin duda se han arraigado en la mente de los cinéfilos, pero además de eso es esa esencia que desprende lo que aún hoy la hace atractiva. Esa estética de artificialidad en algunos escenarios es algo tan típico de los 90 que hoy en día resulta un tanto nostálgico poder verlo en pantalla. Lo mismo pasa con ese Nueva York noventero que vemos como escenario y que de niños nos hicimos una imagen gracias a películas como esta o Mi Pobre Angelito, incluso con ese emblemático capítulo de Los Simpson cuando aquella ciudad tenía un ritmo muy distinto que terminó con el 9/11. La corrección de color y la ropa que Will usa antes de portar el traje negro son otras reminiscencias clásicas de la década que vio popularizarse al Grunge.

La música también es un aspecto a destacar, sobre todo ese rap de los créditos que se volvió tan emblemático y que fue interpretado por el propio Will Smith. Pero una de las cosas que más me gustaron y que de niño no tenía la capacidad de apreciar son los diálogos. En aquellos años el doblaje era excelente y esta película se destaca por eso, y entre los diálogos emblemáticos e incluso profundos que podemos encontrar hay uno que me gusta mucho dicho por K (“el humano es inteligente, pero la masa es tonta”). Hombres de Negro sin duda fue un clásico de su década que hizo canon muchas cosas con respecto a las películas cómicas sobre extraterrestres y hoy en día sigue siendo entrañable, principalmente por el facto nostalgia de quienes vivimos los noventa.