Hombres de Negro

Título Original: Men in Black (MIB).
Género(s): Ciencia Ficción, Comedia.
Director: Barry Sonnenfeld.
Emisión: 1997.
Duración: 98 minutos.
Extras:

Los años noventa nos regalaron el inicio de lo que hora se han convertido en sagas, pero que en un inicio fueron pensadas como películas únicas, pues en aquella década las continuaciones con diez parte pensadas así desde un inicio no eran la constante. De entre ellas Hombre de Negro en sin duda una de las más icónicas y posiblemente la película sobre extraterrestres más popular entre quienes vivimos nuestra infancia en esa década.

La película ya tiene sus años y eso le resta un poco de calidad en cuanto a los efectos digitales, pero a pesar de ello fue una de esas obras tan bien pensadas y con tal calidad de producción que aún hoy se sigue viendo bien salvando las obvias distancias que el avance tecnológico impone inmisericordemente. La caracterización de personajes, el diseño de los extraterrestres, las actuaciones los diálogos y la música se mantienen frescos y atractivos para el público de cualquier edad.

La historia gira en torno a una agencia secreta encargada de monitorear y controlar a los extraterrestres que viven en el planeta a fin de evitar potenciales conflictos intergalácticos. K es un agente veterano que busca a un nuevo compañero y elige para ello a James Edwars, un joven policía de Nueva York con habilidades y buena intuición pero con ciertos problemas para respetar la autoridad. Pese a todo, James resulta ser el ideal para el trabajo y se une a los Hombres de Negro para controla la actividad extraterrestre bajo su nueva identidad, J.

J y K se hacen compañeros y deben atender el caso de un aterrizaje no autorizado. Un extraterrestre de la raza de los insectos ha llegado a la Tierra para apoderarse de la Galaxia, un pequeño objeto que es la mayor fuerte de energía, si su raza se apodera de él podrán exterminar a los Arquillianos, cuyo príncipe se ocultaba en nuestro planeta pero que ha sido asesinado por la cucaracha espacial. K y J deberán recuperar la Galaxia y evitar que el insecto desate una guerra interplanetaria que provocará la destrucción de la Tierra.

La película es sumamente entretenida y muy cómica. En todo momento tenemos acción y comedia además de un interesante y extenso desfiles de alienígenas de todo tipo de formas, tamaños y colores. Nuestro planeta resulta ser un paraíso visitado por múltiples especies de todo el universo, algunas pacíficas y otras más hostiles, a quienes los Hombres de Negro están encargados de vigilar. Y esa diversidad de criaturas fue sin duda uno de los aspectos más importantes para el éxito de la película, sin olvida la excelente dupla que Tommy Lee Jones y Will Smith hacen en este filme.

Además de la historia y los extraterrestres, la tecnología ficticia que vemos es otro de los elementos que te enganchan, desde las armas hasta los más complejos artilugios como el neutralizador que borra la memoria. Y eso nos permite notar que MIB hizo escuela e inventó uno de los artefactos más famosos del cine que en mi opinión está a la par de los sables laser de Star Wars o las mochilas con los rayos de positrones de Los Cazafantasmas, y que por cierto al igual que la película que protagonizó Bill Murray, Hombres de Negro también tuvo una serie animada.

El traje negro, los lentes oscuros y el neutralizador sin duda se han arraigado en la mente de los cinéfilos, pero además de eso es esa esencia que desprende lo que aún hoy la hace atractiva. Esa estética de artificialidad en algunos escenarios es algo tan típico de los 90 que hoy en día resulta un tanto nostálgico poder verlo en pantalla. Lo mismo pasa con ese Nueva York noventero que vemos como escenario y que de niños nos hicimos una imagen gracias a películas como esta o Mi Pobre Angelito, incluso con ese emblemático capítulo de Los Simpson cuando aquella ciudad tenía un ritmo muy distinto que terminó con el 9/11. La corrección de color y la ropa que Will usa antes de portar el traje negro son otras reminiscencias clásicas de la década que vio popularizarse al Grunge.

La música también es un aspecto a destacar, sobre todo ese rap de los créditos que se volvió tan emblemático y que fue interpretado por el propio Will Smith. Pero una de las cosas que más me gustaron y que de niño no tenía la capacidad de apreciar son los diálogos. En aquellos años el doblaje era excelente y esta película se destaca por eso, y entre los diálogos emblemáticos e incluso profundos que podemos encontrar hay uno que me gusta mucho dicho por K (“el humano es inteligente, pero la masa es tonta”). Hombres de Negro sin duda fue un clásico de su década que hizo canon muchas cosas con respecto a las películas cómicas sobre extraterrestres y hoy en día sigue siendo entrañable, principalmente por el facto nostalgia de quienes vivimos los noventa.

Yo Robot

Título Original: I Robot.
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Alex Proyas.
Emisión: 2004.
Duración: 115 minutos.
Extras:

Antes de empezar a hablar sobre esta película debo decir que voy a evitar hacer cualquier comparación con el libro homónimo de Isaac Asimov. Dicho lo anterior, lo primero que debo decir es que la primera vez que vi la película me pareció una obra de Ciencia Ficción bastante revolucionaria, sobre todo esa parte del fantasma en la mente de los robots, hasta que conocí el anime y me sumergí en el mundo de Cyberpunk y vi obras como Ghost in the Shell.

Si bien Yo Robot no deja de ser una película de acción, es una excelente entrada al mundo de la Ciencia Ficción para el público en general, e incluso podría alentarlos a conocer más sobre las tres leyes de la robótica y con ello a Isaac Asimov. La película es buena, ligera, entretenida y con los suficientes datos como para interesarte más en este género. Además de que el mundo futurista que crea es sumamente atractivo a nivel visual.

La historia se desarrolla en un futuro no muy lejano, 2035, donde la sociedad ha logrado sorprendentes avances en materia de robótica y ha creado con ellos asistentes personales que se rigen por tres leyes que garantizar su completo control. Los NS son robots de aspecto humanoide que se encargan de diferentes tareas, siendo quizás la más importante la de salvaguardar la vida de los humanos. La sociedad parece idílica pero sin llegar a lo utópico, es una tecnocracia en toda regla y las megacorporaciones dominan no solo el mercado, sino la política y la vida de las personas.

USR es la principal compañía que produce robots y están por lanzar al mercado a su más novedosa creación, el NS5, el más avanzado, rápido, fuerte e inteligente de todos los androides jamás creados. El despliegue del nuevo modelo significa millones de dólares en ganancias, pero el suicidio del Dr. Lanning, inventor de los NS y su cerebro positrónico, ha opacado el lanzamiento de los nuevos robots. Tras su deceso, el detective Spooner (Will Smith) es asignado para averiguar la verdadera causa de su muerte.

Spooner es un detective con cierta renuencia hacia la tecnología y es conocido por todos como un paranoico que cree que los robots algún día se volverán malos. Esa faceta de su personalidad es al parecer la primera de una serie de pistas sembradas por el Dr. Lanning para que Spooner averigüe lo que está pasando y detenga a la inteligencia artificial antes de que esta se haga consiente y se rebele contra los humanos. Con ese trasfondo el filme se convierte en una historia de Ciencia Ficción policiaca.

Si bien la historia por momentos luce como un Thriller policiaco no es tan oscura como este género acostumbra, ni tiene la estética para considerarse un Tech Noir ni un Cyberpunk. Sin embargo, dado el tema de conspiraciones y detectives en donde el malo es una inteligencia robótica que se revela y el personaje está más cerca del antihéroe que del héroe clásico podríamos considerar al filme como un Nanopunk, el menos por estética.

La historia tiene sus giros argumentales que son obvios pero al menos la primera vez podrían resultar inesperados. El manejo de la inteligencia artificial para quienes no acostumbran consumir Ciencia Ficción podría resultar interesante, original y complejo, pero tampoco es algo a destacar. Como película de acción cumple muy bien, como película de Ciencia Ficción ligera y destinada a un público no especializado también, pero obviamente está muy lejos de ser un gran aporte para el género.

Uno de los elementos más complejos es el hecho de que la principal inteligencia artificial llega por conclusión propia a lo que se conoce como la Ley 0 de la robótica, la cual está por encima de las tres leyes principales y le permite desobedecer las órdenes de un humano por un bien mayor, toda la humanidad. Sony, como un robot con sueños, secretos y hasta personalidad también resulta interesante sobre todo si no estás acostumbrado a ver o leer historias similares.

Una de las cosas que más me gustan de la película es su estética futurista, sus efectos son buenos aunque no dejan de ser digitales, aunque en este caso la artificialidad sí le va muy bien, y los NS están creados maravillosamente regalándonos un poco de complejidad psicológica y buenos despliegues de acción. La música es adecuada y cumple perfectamente, las actuaciones y el diseño de personajes no están nada mal aunque rozan el cliché, y los escenarios, por su parte, son simplemente perfectos.

Sin dudad una excelente recomendación para quien guste de una obra de Ciencia Ficción interesante, con un poco de complejidad pero sin llegar a ser un reto intelectual. Obviamente no es una obra para los fans purista de Asimov pues únicamente retoma elementos mencionados en sus historias, pero no se basa para nada en ninguno de sus libros, aunque el mencionar las leyes de la robótica considero que es un aliciente para que más personas se queden con la curiosidad y terminen por conocer la obra del autor.