A place further than universe

Título Original: 宇宙よりも遠い場所 (Sora Yorimo Tôi Basho).
Género(s): Drama, Slice of Life, Shôjo.
Director: Atsuko Sishizuka.
Estudio: MadHouse.
Emisión: 2018.
Duración: 13 episodios.
Extras:

Basada en el manga homónimo de Nene Yoimachi, Un lugar más lejano que el espacio o Yorimo como suele abreviarse en japonés, es un tierno anime Shôjo sobre la amistad y los viajes, con leves toques de drama, escenarios espectaculares y un emplazamiento sumamente original, pues no todos los animes toman a la Antártida como el lugar donde trascurre su historia.

La calidad del anime es buena, aunque por momentos el diseño de personajes y de escenarios urbanos raya en lo genérico, sin embargo, se redime completamente al mostrarnos las hermosas y perpetuas nieve de la Antártida y sobre todo la parafernalia que implica hacer un viaje hasta ese lejano lugar. El equipo, los transportes (sobre todo el barco) y demás elementos de la expedición están muy bien cuidados, logran ambientarnos y situarnos en un viaje de exploración además de darle un toque de realismo al anime. La música también cumple a la perfección tanto en la parte emotiva como en la parte cómica.

La historia gira en torno a Mari Tamaki, una chica de preparatoria que siempre ha sido temerosa de hacer las cosas por ella misma. Decidida a aprovechar al máximo su juventud elige hacer un viaje ella sola, pero su constante temor le frustra todos sus intentos. Por azares del destino conoce a Shirase Kubuchisawa, hija de una investigadora que perdiera la vida en una expedición en la Antártida y obsesionada con ir a ese lugar donde perdió a su madre. Juntas decidirán unir fuerzas para lograr su cometido y ser aceptadas en una expedición civil que viajará al continente de hielo. En su intento conocerán a dos amigas más que se unirán a su viaje, la animada e inteligente Hinata Miyake y la tímida Idol Yuzuki Shiraishi.

Eventualmente, y un poco gracias del creador de la historia, hay que decirlo, logran encontrar la forma para ser parte de la expedición y viajar a un lugar más lejano que el espacio. Durante su travesía deberán enfrentar muchas dificultades, principalmente el mar abierto, las bajas temperaturas, las pesadas jornadas de trabajo, sus miedos personajes, los errores de su pasado y la lenta pero sólida creación de fuertes lazos de amistad entre ellas que les permitirá superar todas esas adversidades.

De entrada ya esperaba que fuera un tipo de anime que me podría gustar, sobre todo por la parte del viaje y porque el destino es un lugar poco convencional como el polo sur. Aunque sin duda el aspecto que más me gustó y que tiene que ver con mi fascinación con los mapas son aquellas escenas donde las protagonistas aprenden navegación terrestre, cómo orientarse con brújula y GPS o leer mapas. Y también la parte científica sobre clima, astronomía y geología son interesante y como no son mostradas con un afán educativo recalcitrante, como terminan siendo muchos documentales, resulta agradable aprender.

Esa parte realista y educativa tanto en la parte cartográfica, naval y ambiental me gustaron mucho, además de que considero que es una excelente forma para crear conciencia sobre la protección del medio ambiente, sobre todo en ecosistemas tan delicados y vitales para la estabilidad del planeta como lo son el ártico y el antártico. Y en tiempos como los que vivimos donde el cambio climático y la contaminación están por llegar a límites irreversibles.

La historia también le va dando juego a los dramas personales de todas las protagonistas y el viaje, las dificultades, pero sobre todo, la amistad, hacen que las chicas logren superarlos y crecer enormemente. Aunque la serie es corta y todo esto pasa algo más rápido de lo que debería para generar un dramatismo más conmovedor.

Además del drama de las chicas es interesante que también veamos los problemas de los adultos con respecto a la toma de decisiones y los medios para mantener la motivación y lograr sus metas. Desde el principio la empresa de ir a la Antártida estuvo plagada de problemas presupuestales y los miembros de la expedición debieron sacrificar muchas cosas personales para lograr hacer el viaje, eso hizo que muchas veces la motivación por seguir adelante fuera difícil de mantener, aunque al final lograron su objetivo.

Un aspecto que no logró atraparme fue justamente el drama personal de las chicas, me pareció algo soso y más sentimental de lo que me gusta, aunque debo aceptar que no soy el público al que está destinado el anime. Fuera de esos momentos de “drama de niñas” el resto de la serie me gustó mucho, pero algo donde la aventura y los peligros fuesen el tema principal, una serie más adulta, me hubiese gustado mucho más.

La serie es buena, es un anime muy recomendable, tan sólo el hablar de la Antártida lo hace original y es bastante ligero y sumamente digerible, algo falto de acción para mí y con un mensaje prefabricado sobre el valor de la amistad que se le puede perdonar porque finalmente es el tema central de la historia. Un anime recomendable, con drama, comedia y aventuras ligeras pero que se disfruta.

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