Evangelion por Netflix (parte 4)

Llegamos al cuarto bloque de la serie. Este bloque es el más tranquilo en cuanto a los temas profundos y complejos ya que desde la llegada de Asuka y Kaji la serie se convierte en una historia Mecha-Kaiju normal, pues en cada episodio vemos a los Evas enfrentarse a un enemigo distinto y planeando nuevas estrategias para derrotarlos sin mayor dificultar. Las victorias contra los ángeles son contundentes a pesar de algunos altibajos, pero ningún piloto termina realmente con secuelas.

Uno de los aspectos por el cual separo a este bloque del resto es justamente su ritmo. En primera es la parte donde sí vemos un ataque cada capítulo. En el capítulo 8 se enfrentar a Gaghiel, en el 9 a Israfel, en el 10 a Sandalphon, en el 11 a Matariel, en el 12 a Sahaquiel y en el 13 Ireul. Cada capítulo es un Ángel nuevo y una misión diferente para Asuka, Shinji y Rei, siendo los dos primeros los más protagónicos, pues la llegada de Asuka termina por opacar un poco a Rei.

A diferencia de lo que pasa al enfrentar a otros ángeles aquí ningún piloto queda con secuelas psicológicas reales. Cuando Shinji enfrenta a Sachiel sufre un fuerte trauma que se repite con Shamshel al grado de escapar de casa. Ramiel deja menos secuelas psicológicas en Shinji pero el daño físico en él es mayor, mientras que para Rei enfrentar a ese ángel fue un desencadenante emocional. En el siguiente bloque cada batalla contra un ángel dejará secuelas muy graves para los pilotos, tanto físicas como psicológicas, en este bloque no hay daños reales y todo se enfoca más en la emoción de las batallas.

La llegada tanto de Asuka como de Kaji es otro de los factores que caracterizas al bloque, pues ambos le dan un nuevo aire a la historia y mucho juego a Shinji y Misato respectivamente. La introspección y psicología de los personajes se ve muy poco, aunque se explica un poco más de su pasado y ese halo de oscuridad y melancolía del primer bloque desaparece por completo durante estos capítulos.

Los únicos episodios que distan un poco del resto son el 13 y el 14, pero no lo suficiente para considerarlos por separado pues mantienen la misma dinámica. El capítulo 13 es bastante peculiar, en primera porque es el más Cyberpunk de todos al mostrarnos la visceralidad de las entrañas de MAGI, también es el más introspectivo del bloque pues conocemos un poco sobre el pasado de la supercomputadora, NERV, la madre de Ritsuko y de ella misma. El capítulo es interesante a pesar de ser un poco atípico pues no se usan ni los Evas ni los pilotos para enfrentar al ángel, esta vez le dan juego a los oficiales del puente, además de que en las decisiones que toma Gendô podemos empezar a vislumbrar su interés por el Proyecto de Instrumentalización Humana, y aunque no sabemos nada de eso aún, el que la prioridad sea salvar el Eva 01 nos dice que es el único capaz de provocar el futuro Tercer Impacto.

El capítulo 14 es un recuento, es la parte de relleno pues en la primera parte se hace una mención de todos los ángeles enfrentados hasta el momento y se dan sus nombres. También es la primera vez que se mencionan los manuscritos del mar muerto y se revelan los planes de la organización SEELE, además de que éste capítulo sí tiene un lenguaje poético e introspectivo sobre Rei. A futuro podremos entender que ese soliloquio dicho por Rei en este capítulo en realidad está revelando que es un clon. Al final del capítulo se menciona al Proyecto Adán y aparece la lanza de Longinus, preparando todo para un desenlace planeado por Ikari desde el principio. El capítulo tiene dos parte, el resumen y el capítulo como tal, el resumen es parte integra de este bloque pero la segunda parte podríamos considerarla ya como del quinto bloque.

En lo que respecta al doblaje era obvio que la voz de Asuka cambiaría y una de las cosas que me preguntaba es si ese acento alemán que tiene la pelirroja en el primer doblaje aparecería aquí nuevamente, pues si mal no recuerdo en la versión japonesa no tiene acento. Para mi fortuna sí apareció el acento, pero la actriz de doblaje tiene una voz muy nasal y siendo honesto no me gustó ni la voz ni la personalidad que le imprime al personaje y al ser mi favorito es de esperarse que sea más exigente. Georgina Sánchez ya había doblado a Asuka en Renewal, pero como esa versión yo sólo la he visto en japonés si fue un cambio drástico para mí.

La voz de Kaji (Gerardo García) no me molestó, tampoco está al nivel de la voz original (Enrique Cervantes) pero es aceptable. El resto de elementos siguen más o menos igual, poco a poco me he ido acostumbrando a las voces de Misato, quien en las escenas serias lo hace muy bien, y de Ritsuko, quien tiene muy buenos momentos. Aunque en el capítulo 14 hay un pequeño error pues el nombre de Matariel (o Matarael) aparece en los subtítulos como Matriel.


Evangelion por Netflix (parte 1)
Evangelion por Netflix (parte 2)
Evangelion por Netflix (parte 3)

Voraz

Título Original: Grave.
Género(s): Terror, Thriller, Gore, Erótico.
Director: Julia Ducournau.
Emisión: 2016.
Duración: 99 minutos.
Extras:

Desde su estreno hace poco más de tres años Voraz (Raw en inglés) recibió una serie de alabadoras crítica entre los círculos especializados del cine de Terror y Horror, y a pesar de que yo también la catalogo dentro de esos géneros, creo que no pertenece totalmente, pues maneja una temática entre lo psicológico el body horror (sin ser tan visceral) e incluso por momentos parece un erotic-grotesque-nonsense, por sus escenas entre lo erótico y lo gore.

La historia tiene una buena calidad técnica, visualmente logra crear una atmósfera que en un principio parece de terror pero que luego da un vuelco brutal al sinsentido sangriento y letal en el que la inocencia parece ser devorada por un imparable deseo caníbal. La música es adecuada y aunque ambientan muy bien, es la parte visual la que atrapa más tu atención.

La historia gira en torno a Justine (Garance Mirillier) una inocente chica que acaba de ingresar a la universidad para estudiar veterinaria, al igual que su hermana y padres. La chica parece ser muy estudiosa y sus profesores la reconocen como alguien con mucha inteligencia, pero no es para nada extrovertida ni popular. Al iniciar las clases los alumnos de nuevo ingreso reciben una novatada, son sacados a media noche de sus dormitorios y llevados a un edificio oscuro donde se está realizando una fiesta. Al día siguiente, como parte del ritual de bienvenida son obligados a comer el órgano crudo de un animal, cosa que molesta a Justine pues su familia es de ideas vegetarianas, aunque no le queda otra más que participar.

Luego de comer la carne, Justine sufre una severa reacción alérgica, recibe atención médica y trata de seguir su vida normal entre las clases, la vida sexual de su compañero de cuarto gay, por quien se siente atraída y el severo trato que los alumnos veteranos dan a los de nuevo ingreso. Al parecer, toda la primera semana los novatos serán humillados por los mayores en cada oportunidad. Buscando la forma de lidiar con eso, busca ayuda con Alexia, su hermana mayor, quien no la ayuda del todo pues su forma de ser ha cambiado mucho desde que ingresó a la universidad, mientras que Justine sigue muy influenciada por las ideas vegetarianas y naturalistas de sus padres.

Al pasar de los días el apetito de Justine empieza a aumentar y contrariando todos sus ideales decide empezar a comer carne, pero su deseo por proteínas se hace cada vez más insaciable al grado de comer carne cruda a escondidas. Una noche, mientras su hermana la depilaba, un accidente corta el dedo de Alexia, quien se desmaya y queda desangrándose en el suelo, su hermana aterrada no sabe qué hacer, pero su apetito por carne la hace ir más allá y devorar el dedo de su hermana, abriendo la puerta a un lugar del que no habrá retorno, aunque no será la única, pues el deseo por carne humana viene de familia.

La película tiene algunas escenas sexuales no demasiado fuerte, aunque cuando se combinan con el deseo caníbal de Justine todo se torna más enfermo e incómodo. Las escenas gore son algo fuertes, pero nada que no puedan digerir quienes ya tengan algunas horas recorridas en el gore o ero-guro japonés. Aunque la atmósfera que se logra al mezclar todos esos elementos es lo que más me gustó, pues no llega ni a lo aterrador, ni a lo extremadamente visceral ni a lo insoportablemente incómodo, es un resultado ecléctico que sólo puedo describir como raro, pero en ocasiones hacerte sentir raro puede ser el objetivo del filme y este lo logra muy bien.

Hay algunos excesos e incoherencia que si no prestamos tanta atención pueden pasar desapercibidos y tampoco merman la calidad general de la película. Aunque lo que sí me pregunto es si en realidad serán así las novatadas en las escuelas europeas, sobre todo en los internados. Los pequeños giros argumentales se ven venir pero siguen siendo interesantes, y por mucho gore que hayan consumido quizás una o dos escenas les parezcan nauseabundas.

La película es una vertiginosa caída en la vorágine de la locura de una cálida e inocente niña, la típica cerebrito que no sale a fiestas ni ha tenido novio y que cambia todo eso por su deseo de carne (en un sentido literal, no sexual). Bien dicen que las mentes más brillantes tienen a los demonios más persuasivos, aunque aquí es más que nada una cuestión hereditaria. Sé que es un spoiler lo que acabo de decir pero se intuye desde la primera escena que va a ser así, sobre todo cuando ya sabes de qué va la película. Una gran recomendación para quienes gusten de películas raras y retorcidas, aunque más interesante sería mostrarla a alguien que no sepa nada al respecto.

Escuela de Rock

Título Original: School of Rock.
Género(s): Comedia.
Director: David Twholy.
Emisión: 2003.
Duración: 108 minutos.
Extras:

Entre las películas de temática escolar una de las más destacadas y divertidas es sin duda alguna Escuela de Rock, obra en la que Jack Black interpreta uno de sus protagónicos más memorables y queridos de su carrera, además de haberse convertido en una obra prácticamente de culto dentro de la comedia escolar infantil, al grado de que a pesar de no existir una secuela, los actores se reunieron hace algunos años para conmemorar el décimo aniversario del estreno de la película, algo que sus fans sin duda apreciaron.

En primer lugar el apartado técnico es muy bueno. Los escenarios, actuación y vestuarios están bastante bien, pero lo que en realidad destaca en la banda sonora. En un principio la historia fue pensada para ser un musical, pero afortunadamente tomó otro rumbo y la comedia resultante fue un gran acierto. Los niños que integran la banda en realidad saben tocar sus respectivos instrumentos, lo cual eleva muchísimo la calidad del filme pues no tenemos a actores fingiendo tocarlos.

Hablando de los actores el cast me parece que fue muy bien realizado, pues todos los niños tienen su encanto particular y aportan algo a la historia, incluso aquellos cuyos papeles son secundarios. Jack Black me parece maravilloso en este filme, personalmente no soy un gran admirador suyo, pero la personalidad que irradia en esta película, y en general en muchas de las que hace, lo hacen ver como una persona agradable con la que seguramente es muy divertido estar.

La historia sigue a Dewey Finn (Jack Black) guitarrista de una banda un tanto mediocre. El resto de los integrantes quieren tomar en serio su carrera musical pero las exageraciones de Dewey en el escenario siempre los dejan en mal. Cansados de su actitud inmadura, lo corren del grupo, sin dinero ni una banda Dewey se deprime, pues además de que ya no podrá participar en la Guerra de Bandas, un importante concurso, necesita dinero con urgencia para pagar la renta.

Ned Schneebly, compañero de departamento de Dewey es maestro sustituto y recibe una llamada pasa suplir a un profesor en una prestigiosa escuela. Como Ned no estaba Dewey toma la llamada y decide suplantar la identidad de su amigo para conseguir un trabajo y ganar el dinero que necesita. Sin una preparación como docente, Dewey pasa todas sus clases sin hacer nada, hasta que descubre que sus estudiantes tienen talentos musicales con los cuales podría ganar el concurso de bandas. Así, Dewey y sus alumnos forman un grupo de rock, aunque los niños son engañados pues ellos creen que se trata de un proyecto escolar.

Si bien Dewey se aprovecha de sus alumnos y los engaña para formar la banda para sus propios intereses, al final logra dejarles una valiosa enseñanza, la de seguir sus sueños sin importar que nadie más crea que deben o pueden lograrlos, incluso si son sus propios padres quienes no están de acuerdo con ellos. La inspiración que logra en sus alumnos es tal que incluso ellos empiezan a poner de su parte y logran armar un espectáculo más impresionante de lo que hubieran podido imaginar en un principio.

Dewey era un fracasado, pero fue gracias a la docencia que encontró un camino para aportar algo útil a la sociedad y seguir dentro del ámbito musical, pues sus enseñanzas rokeras sobre desafiar a la autoridad no iban en un sentido de desobedecer a los padres o profesores, sino de no dejarse derrotar o someter a costa de su creatividad. Además de que la serie es muy familiar, pues muestra que el rock no se trata de fama o drogas, sino de verdadera pasión por la música.

Si bien la historia es para niños, las referencias musicales a los distintos grupos de rock es un aporte valioso. Eso y que el protagonista no es el típico estereotipo del rockero súper atractivo y musculoso, es de hecho un protagonista más cercano al hombre normal con el que cualquiera puede sentirse identificado. Ya sea por la parte cómica, las referencias musicales o la temática escolar, Escuela de Rock seguramente tendrá algo con lo que puedas identificarte y pasar un momento divertido con una película entretenida y muy sana.

Keijo!!!!!!!!

Título Original: 競女!!!!!!!! (Keijo!!!!!!!!).
Género(s): Spokon, Comedia, Ecchi, Shônen.
Director: Hideya Takahashi.
Estudio: Xebec.
Emisión: 2016.
Duración: 14 episodios.
Extras:

Keijo! se basa en el manga homónimo creado por Daichi Sorayomi. En un principio cuando escuché de él me pareció que era el típico anime Ecchi, simple, si trama ni personajes complejos, que sólo basaba su popularidad en mostrar a voluptuosas mujeres en trajes de baño, con eso en mente me decidía a verla pensando sólo en el atractivo visual, sin embargo, la serie fue mucho más de lo que esperaba.

La historia gira en torno a un deporte ficticio llamado Keijo en el cual mujeres se enfrentan sobre un pequeño espacio de tierra firme en medio de una alberca, el objetivo es derriban a las contrincantes o hacerlas caer de la plataforma, pero únicamente pueden usar los pechos o el trasero para tocarse. Con esa simple premisa uno esperaría encontrar muchas situaciones muy sugerentes a lo largo de la historia.

El protagónico corre a cargo de Nozumi Kaminashi, un personaje que encarna todos los estereotipos del anime Shônen pero en mujer, es fuerte, aguerrida, enérgica y nunca se da por vencida sin importar lo difícil de la situación. Su mayor sueño es convertirse en una jugadora profesional de Keijo y ganar la mayor cantidad de dinero que pueda, para ello ingresa a una academia, pero su desempeño inicial no es tan bueno y termina en el último grupo, junto a Sayaka Miyata, una ex jugadora de Judo, Kazane Aoba una tímida pero inteligente jovencita y Non Toyoguchi, una voluptuoso, tierna y muy torpe chica. Las cuatro se harán buenas amigas y se apoyarán para salir del último lograr y ser parte de la élite.

A final de cuentas es una serie escolar y vemos a las protagonistas en su rutina diaria en la escuela, bastante irregular tratándose de una institución educativa que enseña un deporte tan poco común como este. Las chicas reciben clases sobre la ciencia del trasero y las tetas, para poder usarlas de manera eficiente en las competencias, además de extenuantes rutinas de ejercicio para fortalecer su cuerpo. Como en toda serie escolar, las chicas son las típicas fracasadas cuyas habilidades estar por debajo de las chicas de élite, pero gracias a su esfuerzo y determinación terminan mejorando sus habilidades.

La parte escolar ya la consideraba prometedora siendo que siempre me han gustados los animes con este tema, pero que en la escuela enseñaran keijo me pereció bastante raro, rayando en lo ridículo, aunque eso sí, muy cómico. Sin embargo, el anime japonés nos ha demostrado que puede haber escuelas para todo, pues si hay colegios para ser superhéroe (My Hero Academia), jugador profesional de Duelo de Monstruos (YuGiOh GX), bruja (Little Witch Academia) o donde el uniforme te da poderes extraños (Kill la Kill), por qué no una escuela para un deporte que se juega con el trasero.

Por cierto, la diferencia social que hay entre las chichas de la clase común y las de élite es muy marcada y puede prestarse para un interesante análisis sobre cómo la clase social determina las ventajas educativas que una persona puede tener. Aunque la serie no es tan profunda para meterse en esos asuntos. Por el contrario, hermana a todas las estudiantes a pesar de enfrentarlas en un principio, que es parte del desarrollo tradicional del anime Shônen, pues al principio las enemigas son la clase de élite, luego se hace amigas y la nueva amenaza a vencer son las estudiantes de otra escuela con quienes se enfrentan en un torneo.

La forma en que las chicas crecen y mejoran sus habilidades es parte también del género, pues primero se enfrentan contra las mejores de su escuela, quienes demuestran habilidades impresionantes, que las protagonistas logran aprovechas para mejorar sus propias técnicas y adquirir más poder. Después enfrentan a las chichas de la otra escuela, cuyos poderes son infinitamente mayores de lo que esperaban, pero a quienes logran hacer frente gracias a su coraje y convicción.

Uso “poder” cuando me refiero a las habilidades que van adquiriendo las chicas en este deporte porque literalmente la actividad física queda de lado y en las competencias lo que vemos son habilidades sobrehumanas que rayan en los superpoderes, hay transformaciones de forma así como técnicas que bien podrían competir contra cualquier ataque de los Guerreros Z. Esta exageración en donde un trasero puede ser más fuerte que el acero o los pezones una arma mortal le da justo ese toque de emoción y comedia que caracteriza a la serie y que aunado al leve erotismo y casuales desnudos te mantendrán pegado a la pantalla.

Visualmente la serie tiene un diseño genérico pero funcional, hace a las competidoras sexis sin exagerar demasiado y les da una personalidad variada para que todos tengan a su favorita. La música está bien y ambienta adecuadamente, sobre todo la tonada que usan para las escenas de mayor suspenso. Los escenarios no destacan muchos aunque no hay tanto que ver pues las principales escenas de acción suceden en el campo de juego.

Si bien la premisa en bastante común en este género y las personalidades de las chicas son parte de lo genérico, la serie resulta muy divertida y no sólo por el elemento Ecchi. Yo ni siquiera creo que podamos catalogarla dentro de este género, pues si bien hay algunos toques sexuales y lésbicos en realidad no hay una atmósfera de erotismo, es más que nada comedia, y los problemas personales de las chicas son más como de un anime Shôjo. A lo muchos es una serie con una muy generosa cantidad de fan-service, repleto de oppais y pantsu-shots.

Las batallas llegan a ser sumamente intensas y hasta brutales, tanto que olvidamos que es un simple deporte y terminamos enganchado por el fabuloso y sensual despliegue de poder, y me gusta que el poder y la acción estén por encima de la parte sexual. Otra cosa que me gustó mucho y es de aplaudir es la ausencia total de relleno, dado el tipo de batallas es común en otras series que un enfrentamiento de pocos minutos dure cinco capítulos, aquí cada capítulo es una batalla distinta y no tenemos que esperar al siguiente para ver el desenlace ni soportar tediosos minutos de introspección o recuerdos del personaje, esa fluidez en la historia me encantó.

La verdad la serie me pareció muy divertida y mucho más interesante de lo que esperaba en un principio, no se vale de la parte sexual para atraparte, tal vez sólo para llamar tu atención en un principio, pero después todo se enfoca en mostrarte lo exigente que el Keijo puede llegar a ser. Si les gustan series como Dragon Ball, Naruto o My Hero Academia por los poderes y las batallas, esta serie les va a gustar también. La parte de la historia personal de cada protagonista y los dramas personales que deben superar sí están tratados muy a la usanza del Shôjo, pero no la hacen dramática ni sentimental. Una serie divertida, emocionante, levemente sugerente, algo inverosímil y exageradísima que vale la pena ver aunque lamentablemente no tendrá una segunda temporada pues el manga fue cancelado y el anime no recibió el apoyo suficiente.

Evangelion por Netflix (parte 3)

El tercer bloque de la serie yo lo considero el capítulo 7 y lo pongo separado porque por una parte ya no es tan oscuro e introspectivo como el bloque dos (capítulos 3-6) y todavía no llega Asuka quien marca una pauta importante en el ritmo de la serie. Además es el primer capítulo en donde empezamos a ver temas políticos en los que están inmiscuidos los integrantes de NERV.

Esas temáticas políticas, cuestiones ocultas y complots entre NERV y otras organizaciones nos dejan ver por primera vez que la serie es más que una historia sobre la mente trastornada de un piloto con capítulos introspectivos o la típica serie Daikaiju donde cada semana nuestros héroes se enfrentan a un nuevo monstruo sin generar un trasfondo más complejo.

El fallo que sufre el Jet Alone orquestado por NERV es justo lo que nos da la pauta para ir elucubrando que hay un trasfondo más complejo y que debemos poner atención en el actuar del resto de personajes, sobre todo en esas escenas lentas donde dicen algunos diálogos que en primera instancia no parecen aportar mucho a la acción.

Por cierto, hablando del comportamiento de los personajes, este capítulo me gusta justo porque vemos a Misato en una actitud seria y profesional, algo que ya había planteado desde la Operación Yashima, pero que aquí tiene su culminación cuando la vemos entrar en acción para salvar la ciudad de una explosión. Además de que el propio Jet Alone ha dado mucho contenido para que los fan más entusiastas desarrollen sus propias interpretaciones y explicaciones.

Evangelion por Netflix (parte 1)
Evangelion por Netflix (parte 2)