CECiFi Podcast
Un pequeño podcast propaganda del proyecto CECiFi donde explico mi idea de formar un equipo de especialistas dedicados a la investigación de temas relacionados con la Ciencia Ficción.
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Un pequeño podcast propaganda del proyecto CECiFi donde explico mi idea de formar un equipo de especialistas dedicados a la investigación de temas relacionados con la Ciencia Ficción.
La comedia romántica adolescente de asesinos en preparatoria es un video musical producido por Zoran Gvojic para la canción “Social Mediasochist” del grupo Common Shiner. En dicho video Zoran retoma todas las características de las Teen Film pero usando a los asesinos más representativos del género Slasher como protagonistas. El resultado es un video muy divertido plagado de sangre y muertes absurdas, justo como el género lo requiere.
Hablar de slashers generalmente significa hablar de locos, asesinos, psicópatas, muertes horribles y litros y litros de sangre, pero también debemos aceptar que muchos de esos atroces criminales que el cine Serie B nos ha regalado son un tanto absurdos y muy exagerados, eso sí, no por eso no logran causarnos algo de temor, sobre todo cuando somos muy jóvenes. Sin embargo, cuando dichos asesinos son sacados de sus sombríos contextos y ubicados en una comedia romántica como lo es este video, uno no puede más que sentarse a disfrutar de tan entretenido resultado.
Si alguien retomara a todos esos personajes e hiciera una serie o película con todo ellos, algo así como un Maximum Crossover, sin duda tendría un éxito brutal, tan sólo por ver enfrentase, o al menos interactuar, a seres con características y poderes tan diferentes entre sí. Sin más que agregar, los dejo con el video para ver a cuántos de estos emblemáticos personajes son capaces de reconocer. Por cierto, no olviden poner atención a esos pequeños detalles que hacen referencia a elementos clave de las respectivas sagas cinematográficas.
Hoy vamos a hablar de los tipos de fantasía que existen a partir de sus escenarios; veremos que la fantasía va más allá del tema, los elementos mágicos y los personajes, y que está fuertemente determinada por el contexto espacial narrativo en que trascurre la historia. Veamos pues cuales son los diferentes lugares en lo que puede transcurrir una obra fantástica.
AMBIENTADA EN SU PROPIO UNIVERSO
La primera variante en las obras fantástica es la que toma lugar en su propio universo, esto es, el autor inventa lugares, ciudades, reinos e incluso mundos enteros y hasta universos donde su obra toma lugar. Los elementos geográficos, urbanos y sociales generalmente hacen referencia a nuestro mundo real, pero en el caso de las leyes mágicas, los poderes y las criaturas cada mundo adapta sus propios elementos. Por ejemplo, los Trol se hacen piedra con el sol, eso es un hecho universal en la fantasía, pero cada Trol será descrito de diferente manera y tendrá algunas cualidades únicas en cada obra.
Algunos ejemplos clásicos de obras Fantásticas con universo propio son El Señor de los Anillos (J. R. R. Tolkien), Canción de Hielo y Fuego (J. R. R. Martin), Terramar (Ursula K. Le Guin), El Nombre del Viento (Patrick Rothfuss) o Conan (Robert E. Howard). En cada una de ellas hay leyes únicas que rigen la magia, criaturas propias de ese mundo y una construcción geográfica especialmente diseñada para esa historia.

AMBIENTADA EN NUESTRO MUNDO
El segundo tipo de obras son aquellas que trascurren en nuestro mundo, es decir, que toman lugar en nuestra realidad y los magos conviven con personas normales. No obstante, si bien la magia es real, los magos o las criaturas no suelen mostrarse de forma directa a los humanos normales y hay una intención de ocultar su existencia, aunque esto no es una norma obligatoria. Dentro de este tipo de fantasía entraría lo que en literatura se conoce como Realismo Mágico, que no es otra cosa que fantasía ambientada en el mundo real, pero fantasía al fin y al cabo.
Ejemplos de este tipo de obras tenemos muchos, el más famoso es sin lugar a dudas Harry Potter (J. K. Rowling), aunque existen otros muchos como El Aprendiz de Brujo (Jon Turteltaub, 2010), Sabrina, La Bruja Adolescente, La Bruja desastrosa (donde salía Mildred Embrollo) o el clásico mexicano del Realismo Mágico Aura de Carlos Fuentes. En todas las obras de este tipo los eventos mágicos tienen la capacidad de afectar e influir en el mundo real pues tiene lugar en el mismo universo. Los ciclos artúricos en donde hay magia pertenecen a este apartado independientemente de la temporalidad.

AMBIENTADAS EN SU PROPIO UNIVERSO PERO ACCESIBLE A LOS HUMANOS
El tercer tipo de obra es el que ocurre en su propio universo, como en el primer caso, pero tiene acceso para que personas de nuestro mundo atraviesen a él. Generalmente el medio que permite trasportarse a ese mundo mágico es unidireccional, esto es, sólo permite que los humanos pasen al mundo mágico pero rara vez permite a las criaturas mágicas transportarse a nuestro mundo.
Aquí no debemos confundirnos con el apartado anterior. Por ejemplo, en Harry Potter y Sabrina los magos tiene aparentemente su propio mundo, pero en realidad la magia no se limita a él, sino que puede realizarse en el mundo humano sin problemas; de hecho, en Harry Potter magos y humanos comparte el mismo mundo, sólo que se ocultan con magia. Para poder diferenciar fácilmente el apartado dos del tres basta con analizar si la magia influye en nuestro mundo real. Si no influye estamos antes el tercer criterio de clasificación, pero si sí influye estamos antes el segundo.
Los ejemplos nos dejarán todo más claro. La obra más famosa de este tipo es quizás Las Crónicas de Narnia (C. S. Lewis), en dicha obra los niños llegan a Narnia a través de un ropero, Narnia es un mundo mágico con sus propias leyes y reglas, pero, a pesar de que los niños pueden ingresar, toda la magia de ese lugar no es capaz de influir en nuestro mundo. Otro ejemplo lo tenemos en Coraline, en el “otro mundo” es donde habita la bruja, y a pesar de que es capaz de influir en el mundo real de Coraline su poder se restringe a su propio universo.

AMBIENTADA EN UN MUNDO IMAGINARIO O DE ESCAPE
El cuarto criterio clasificatorio es el más complejo y puede ser un tanto ambiguo dependiendo de si comprendimos o no el trasfondo argumental de la historia. En este criterio tenemos que el mundo fantástico tiene su propio universo, ajeno a la realidad humana (como en el criterio uno), pero que permite el acceso a los humanos (como en el criterio tres), la diferencia es que dicho mundo no existe.
Podrán pensar que ningún mundo de fantasía existe, pero tengamos en cuenta que debemos ponernos en el contexto de cada historia como si nosotros fuéramos los personajes, así tendríamos que Narnia es real, tangible, pues existe en otro universo que casualmente es mágico. Ir a Nardia es como si visitáramos otro país, no lo vemos salvo que estemos en el, eso pasa en el criterio tres. Sin embargo, en este cuarto criterio ese mundo fantástico al que nos hemos trasportado no existe, dicho viaje fue una simple fantasía, alucinación o medida para escapar de una cruel realidad.
Los ejemplo para este apartado son Alicia en el País de las Maravillas (Lewis Carroll), El Laberinto del Fauno (Guillermo de Toro, 2006) y El Mundo Mágico de Therabitia (Gaspor Csupo, 2007). Ninguno de los universos fantásticos de esas tres historias existe ni en la realidad del personaje ni en otro universo, sólo en su imaginación. Alicia escapa al País de las Maravillas por la presión social que tenía, Ofelia crear un mundo mágico en donde ella es la princesa para escapar de la horrible realidad de la Revolución Española durante el régimen de Franco, mientras que Leslie y Jesse inventan Therabitia como un lugar de juegos donde pueden echar a volar su imaginación y olvidarse un poco de las dificultades familiares que sufren, sobre todo Jesse.

Con estos cuatro criterios podemos hacer una clasificación inicial muy simple de las obras fantásticas, pero es importante no confundir este método de clasificación con los subgéneros fantásticos, pues eso sí ya compete a la teoría de géneros y contempla trama, temas, parafernalia y estética que en su conjunto nos permitirán establecer los géneros y subgéneros a los que pertenece cada obra.
Este aspecto del contexto espacial, aunado al contexto temporal, también puede aplicarse en la clasificación de obras de Ciencia Ficción, y ambos contextos resultan ser fundamentales cuando hablamos de Fantaciencia o de obras con tecnología futurista que en apariencia lucen como Ciencia Ficción pero que no lo son.
Título Original: Mad Max.
Género(s): Carsploitation.
Director: George Miller.
Emisión: 1979.
Duración: 93 minutos.
Extras:
Conocida como la precursora de un estilo que sería repetido hasta el hartazgo y que definiría la estética Cyberpunk tradicional, Mad Max es una de las primeras obras de ficción que nos presenta un mundo violento y anárquico, con hombres salvajes ataviados con cuero y un deseo innato de destrucción. El famoso estilo madmaxiano, ese que conjunta ciudades decadentes y una ideología anarco-punk nació en 1979 con esta película.
Si bien Mad Max no es la cúspide de ese estilo desgarbado que actualmente es una norma casi obligada en películas cyberpunk, de hecho es bastante light si la comparamos con producciones posteriores, su merito radica en ser la primera obra cinematográfica en conjuntar todos esos elementos postapocalípticos que otras obras han retomado desde entonces. Las pandillas de motociclistas las podemos ver nuevamente en Akira, el cuero, la violencia sin sentido y las ciudades semiderruidas han aparecido de obras como Cyborg (Albert Pyun, 1989), Demolition Man (Marco Brambilla, 1993), Judge Dredd (Danny Cannon, 1995), Doomsday (Neil Marshall, 2008) y Dredd (Pete Travis, 2012), mientras que esa genial escena de Saw (James Wan, 2004) donde las victimas de Jigsaw se deben amputar el pie con una segueta es una referencia a la última escena de este filme.
La historia toma lugar en un futuro no tan lejano y gira en torno a Max Rockansky, un oficial de policía encargado de vigilar las carreteras y proteger a la ciudadanía de las peligrosas pandillas de motociclistas que asolan en lugar. El jinete de la noche, uno de los pandilleros más peligrosos, es perseguido por los oficiales de policía, pero ninguno logra atraparlo, no es sino hasta que Max lo embiste y el fugitivo se estrella contra un camión que logran detenerlo. Cuando los compañeros del jinete se enteran deciden tomar venganza y empiezan a recorrer las calles causando destrozos.
La primera víctima de los motociclistas es Goose, un oficial de policía amigo de Max. Goose es calcinado por los salvajes pandilleros y eso afecta gravemente a Max, quien es obligado a tomar vacaciones para relajarse, el problema es que durante su viaje se encuentra con los viciosos criminales y su esposa e hijo terminan siendo víctimas de ellos. Max entra en un estado de furia y decide vengar a su familia a cualquier costa. A partir de ese momento nuestro protagonista asedia a los motociclistas sin descanso hasta que acaba con todos ellos uno a uno.
Es curioso que una película que no es ni Ciencia Ficción ni Distopía ni siquiera es postapocalíptica (sólo tiene la apariencia de serlo) haya influenciado tanto a películas posteriores de esos géneros. Mad Max es un Carsploitation futurista, ni más ni menos, pero esa estética decadente bien podría situarnos en un futuro postapocalíptico donde una humanidad agonizante lucha entre ella por lo pocos recursos que sobran, como en The Book of Eli (Albert y Allen Hugues, 2010) o The Road (John Hillcoat, 2009). Los violentos pandilleros de Mad Max ya han sido superados por otros pandilleros violentos y motorizados que además son caníbales, el cuero y las calles sucias ya fueron mejorados en un sin fin de obras más recientes; pero para aquellos años ese estilo neo-punk fue algo realmente novedoso.
Algo que también debemos destacar es la increíble calidad de los efectos, que incluso para los estándares de hoy en día siguen siendo buenos. Las escenas a gran velocidad, los coches destrozados y las explosiones mantienen un nivel por demás aceptable, e incluso lucen mejor que todas esas nuevas producciones plagadas de GCI. Y si bien el filme ya fue rebasado en todos los aspectos, le ocurre un fenómeno similar al de las teorías científicas, ya que sin importar lo rebasadas, mejoradas o superadas que estén siempre serán la base inicial de las futuras investigaciones y ese es el legado que Mad Max dejó en el cine, pues sin importar que tan moderno sea un filme, si retoma esa estética será considerado madmaxiano.

Título Original: 千と千尋の神隠し (Sen to Chihiro no kamikakushi).
Género(s): Sobrenatural, Fantasía, Romance, Drama.
Director: Hayao Miyazaki.
Estudio: Studio Ghibli.
Emisión: 2001.
Duración: 125 minutos.
Extras: –
El Viaje de Chihiro es quizás la mejor obra animada de Ghibli y es obviamente la más famosa a nivel internacional, tanto que en 2002 le valió ganarse el Oscar a la mejor película de Animación. Pero hablar de Chihiro resulta muy difícil, si no es que imposible, si no se es japonés o al menos lleva uno viviendo un largo tiempo en ese país como para tener conciencia de sus tradiciones y folclor.
La Séptima película de Miyazaki es una oda a la cultura japonés, una perfecta metáfora de la ideología sintoísta, un rito de paso entre la infancia y la adultez, una crítica al exterminio de la naturaleza en pro de la urbanidad, un reflejo de la jerarquizada sociedad nipona y un grito feminista que reivindica el papel de la mujer en la sociedad actual, es un viaje de sentimientos, es todo eso y mucho más.
La calidad técnica es sencillamente impresionante, los escenarios son un deleite visual desde la primera escena. El diseño de personajes se excelso, pues evita caer en los chiches de buenos y malos y simplemente muestra a un grupo de personas que es como necesita ser para sobrevivir el día a día. Algunos personajes pueden parecer codiciosos, huraños e incluso atemorizantes, pero esa forma de ser no es más que el reflejo de la situación en la que viven. Finalmente, la música es deliciosa, se funde a la perfección con el resto de elementos y nos permite adentrarnos con facilidad en el genial mundo de los baños termales.
La historia gira en torno a Chihiro, quien viaja junto a sus padres hacia la que será su nueva casa. Sin embargo, en el trayecto su padre decide tomar un camino que los lleva hasta un parque abandonado. Pese a las insistencias de la pequeña, sus padres deciden entrar para recorrer el lugar y encuentran un puesto con deliciosa comida que ingieren hasta convertirse en cerdos. Ante tal espectáculo, Chihiro queda desconcertada, pero es advertida por un extraño joven de que debe salir de allí antes de que sea muy tarde. Para desgracia de Chihiro la noche había caído ya y el abandonado lugar se transforma en unos gigantes baños públicos al que empiezan a llegar extrañas criaturas.
Haku, el joven que anteriormente advirtió a Chihiro, conduce a la pequeña por el lugar y le dice que busque a Kamaji y le pida trabajo, pues con un empleo Yubaba, la bruja dueña del aquel misterioso lugar, no podrá convertirla en cerdo como hizo con sus padres. Chihiro empieza entonces una travesía por aquellos baños termales donde los dioses de todo Japón se toman un descanso de sus actividades. Luego de muchas peripecias la pequeña consigue que Yubaba le de trabajo y firma un contrato, pero la bruja le quita su nombre para así poder tenerla bajo su control. Chihiro, quien ahora recibe el nombre de Sen, deberá esforzarse para mantener su empleo mientras busca la forma de regresar a sus padres a la normalidad.
La temática de los baños y los dioses es la viva esencia de ese folclor japonés tan exótico para occidente, mientras que las situaciones que acontecen con los diferentes dioses son una crítica al deterioro ambiental. Por ejemplo, el dios del rio llega extremadamente sucio a los baños a causa de todas las porquerías que los humanos vierten en sus aguas, mientras que Haku no es más que la representación antropomorfa de un rio desaparecido por la imparable voracidad humana que ya ha acabado con muchos ecosistemas. Esa voracidad y codicia está reflejada también en los trabajadores del baño y el Kaonashi (sin cara) que engulle a quienes se dejan seducir por el falso oro que les promete.
Otro aspecto importante ya un poco fuera del folclor, los dioses y la ecología es el aspecto social. El baño tiene una férrea estratificación social y cada trabajador cumple un papel esencial, aunque los más pesados y degradantes suelen estar reservados para las mujeres, cosa que es un tanto paradójica si tomamos en cuenta que de hecho es una femenina quien tiene el control de todo. Lo anterior nos deja a las claras dos cosas, que el papel y el estatus de las mujeres ha cambiado, pero que no todas tienen la oportunidad de ser las grandes damas y patronas, la mayoría siguen atadas a los mandatos de una sociedad patriarcal.
La película es crítica, dura, nostálgica y un poco dramática por momentos, es muy emotiva y al mismo tiempo extremadamente divertida y romántica, te invita a reflexionar sobre las responsabilidades de crecer y de tener empleo, te muestra lo codicioso que puede ser el mundo de los adultos y lo pesado que debe ser para un niño desenvolverse en él, pero también te hacer reír, soñar y fantasear con un mundo fantástico donde la magia impregna todo a su paso y los espíritus y deidades caminan a tu alrededor.
Para profundizar más sobre el trasfondo sociocultural de Chihiro les recomiendo esta entrada de Kirai, mi bloguero favorito.
Hace tiempo leí una frase que decía más o menos así: “Internet se escribe con tinta” y luego de meditarla por un rato concluí que es verdad. Todo el contenido que se sube a Internet, dígase imágenes, videos, audios o letras perdurará en la inmensidad de la red por siempre, incluso si borramos lo que hemos compartido eso se quedará almacenado en algún servidor alojado en un país con políticas sobre privacidad y derechos de autor un tanto endebles, oculto para la mayoría de internautas pero posiblemente accesible para quienes frecuentan la Deep Web. Y si bien internet tiene una memoria infinita y se ha convertido en el principal acervo de información en todo el mundo, la velocidad con que se mueven las modas virtuales es tan rápida que aquellos memes o videos que fueron los más populares en su momento quedan en el olvido cuando son desplazados por una nueva sensación.
¿Quién de ustedes no recuerda los videos de Edgar se cae y la Canaca, modas como el Harlem Shake o el Ice Bucket Challenge, los innumerables memes surgidos para ridiculizar la polémica del momento o, si nos vamos al ámbito del hastag, el #noerapenal y las decenas de versiones del #yamecanse? Creo que todos de una u otra forma, algunas veces de manera involuntaria, hemos sido víctimas de esa feroz viralización de determinados contenidos que pululan por la red. El ejemplo más obvio es el de las mentadas Selfies, que ha desplomado la venta de tripies para cámara y borrado de la memoria de los usuarios que existe una opción llamada “temporizador” que permite retrasar el tiempo del disparo. Todas esas modas logran captar a un público masivo, tan incuantificable que cierto video de un cantante coreano averió el contarlo de YouTube.
Ya en uno de sus capítulos, South Park nos ponía en alerta sobre la peligrosidad de seguir las modas de internet y sobre lo rápido que estas pasan. En el pasado la moda se determinaba por décadas, ahora debemos visitar diariamente Twitter para saber cuál es el trending topic de la semana o de esa tarde. Y eso mismo pasa con mucho contenido no viral de internet, los blogueros, los vlogueros, los streamer, los vinestars, los twitstar y los youtubers suben tanto contenido todos los días que en ocasiones algunas cosas que pueden ser muy buenas pasan completamente desapercibidas entre la enorme marejada de contenido al que tenemos acceso. Aunque puede pasar lo contrario como lo que me ocurrió a mi hacer algunas semanas.
En 2011 publiqué la entrada de Catolicadas como parte de una serie de entradas llamadas “La animación como distensor social”, que pretendía hablar sobre las animaciones que abordan temas tabú o que son difíciles de hablar por diversas razones. Descontinúe la serie porque preferí hablar de cada obra por separado y borré todas las entradas, incluida la de Catolicadas que casi nadie leyó. No obstante, como dicha entrada me parecía interesante volví a publicarla con el contenido exacto de aquella primera vez. Para mi sorpresa tuvo mucho éxito y de hecho es la entrada más compartida del blog, ha sido compartida más de 50 veces. Y eso fue lo que me llevó a escribir esto, pues me parece curioso que una entrada con el mismo contenido tuviese más éxito la segunda vez que aquella primera ocasión. Y si bien tengo más lectores ahora que hace cuatro años y la entrada versa sobre un tema polémico, no deja de ser un hecho interesante, sobre todo porque nos muestra que si bien internet se escribe con tinta y lo recuerda todo, la gente no.
La gente, sobre todo la gente mexicana, tiene una pésima memoria social, algo que para los políticos resulta ser nuestra mejor cualidad, pues al cabo de unas semanas, meses o años, dependiendo de las atrocidades de sus acciones, todo se nos olvida, perdonamos a quienes nos ofendieron y volvemos a votar por ellos. Y curiosamente ese lapso de memoria varía entre tres y seis años. Lo que ocurrió con la guardería ABC, con el 132, con Acteal, con Atenco y lo que está pasando con Ayotzinapa es la historia de siempre, los políticos dejan que el tiempo lo cure todo, y lo cura, eso y un poco de ayuda de la televisión y las noticias sensacionalista.
Así como las modas de Internet pasan y se olvidan a causa de la velocidad con la que surgen, los problemas sociales, los crímenes de estado y las promesas de campaña se olvidan de la memoria social, de las noticias y de la historia. Para mí, México vive en un estado orwelliano perfecto, donde el Ministerio de la Verdad ni siquiera tiene que preocuparse por borrar o cambiar la historia, pues la ciudadanía lo hará por sí misma. Podemos regresar a Internet, hurgar entre los archivos binarios como los arqueólogos virtuales de Pale Cocoon para reconstruir el pasado histórico a partir del registro digital (Internet será el paraíso de los arqueólogos e historiados del próximo siglo), podemos desgastar el scroll para ver los primeros videos de ese famoso youtuber, pero no podemos hacer lo mismo con los problemas sociales. Lo que ocurrió el 2 de octubre de 1968 no se ha olvidado, cada año hay una marcha, lo que ya se olvidó es el sentimiento de hartazgo ante los atropellos de la autoridad que llevó a los estudiantes de ese tiempo a marchar, y eso es lo que nunca deberíamos olvidar y lo que para desgracias de nuestro país olvidamos primero.