Hombres de Negro

Título Original: Men in Black (MIB).
Género(s): Ciencia Ficción, Comedia.
Director: Barry Sonnenfeld.
Emisión: 1997.
Duración: 98 minutos.
Extras:

Los años noventa nos regalaron el inicio de lo que hora se han convertido en sagas, pero que en un inicio fueron pensadas como películas únicas, pues en aquella década las continuaciones con diez parte pensadas así desde un inicio no eran la constante. De entre ellas Hombre de Negro en sin duda una de las más icónicas y posiblemente la película sobre extraterrestres más popular entre quienes vivimos nuestra infancia en esa década.

La película ya tiene sus años y eso le resta un poco de calidad en cuanto a los efectos digitales, pero a pesar de ello fue una de esas obras tan bien pensadas y con tal calidad de producción que aún hoy se sigue viendo bien salvando las obvias distancias que el avance tecnológico impone inmisericordemente. La caracterización de personajes, el diseño de los extraterrestres, las actuaciones los diálogos y la música se mantienen frescos y atractivos para el público de cualquier edad.

La historia gira en torno a una agencia secreta encargada de monitorear y controlar a los extraterrestres que viven en el planeta a fin de evitar potenciales conflictos intergalácticos. K es un agente veterano que busca a un nuevo compañero y elige para ello a James Edwars, un joven policía de Nueva York con habilidades y buena intuición pero con ciertos problemas para respetar la autoridad. Pese a todo, James resulta ser el ideal para el trabajo y se une a los Hombres de Negro para controla la actividad extraterrestre bajo su nueva identidad, J.

J y K se hacen compañeros y deben atender el caso de un aterrizaje no autorizado. Un extraterrestre de la raza de los insectos ha llegado a la Tierra para apoderarse de la Galaxia, un pequeño objeto que es la mayor fuerte de energía, si su raza se apodera de él podrán exterminar a los Arquillianos, cuyo príncipe se ocultaba en nuestro planeta pero que ha sido asesinado por la cucaracha espacial. K y J deberán recuperar la Galaxia y evitar que el insecto desate una guerra interplanetaria que provocará la destrucción de la Tierra.

La película es sumamente entretenida y muy cómica. En todo momento tenemos acción y comedia además de un interesante y extenso desfiles de alienígenas de todo tipo de formas, tamaños y colores. Nuestro planeta resulta ser un paraíso visitado por múltiples especies de todo el universo, algunas pacíficas y otras más hostiles, a quienes los Hombres de Negro están encargados de vigilar. Y esa diversidad de criaturas fue sin duda uno de los aspectos más importantes para el éxito de la película, sin olvida la excelente dupla que Tommy Lee Jones y Will Smith hacen en este filme.

Además de la historia y los extraterrestres, la tecnología ficticia que vemos es otro de los elementos que te enganchan, desde las armas hasta los más complejos artilugios como el neutralizador que borra la memoria. Y eso nos permite notar que MIB hizo escuela e inventó uno de los artefactos más famosos del cine que en mi opinión está a la par de los sables laser de Star Wars o las mochilas con los rayos de positrones de Los Cazafantasmas, y que por cierto al igual que la película que protagonizó Bill Murray, Hombres de Negro también tuvo una serie animada.

El traje negro, los lentes oscuros y el neutralizador sin duda se han arraigado en la mente de los cinéfilos, pero además de eso es esa esencia que desprende lo que aún hoy la hace atractiva. Esa estética de artificialidad en algunos escenarios es algo tan típico de los 90 que hoy en día resulta un tanto nostálgico poder verlo en pantalla. Lo mismo pasa con ese Nueva York noventero que vemos como escenario y que de niños nos hicimos una imagen gracias a películas como esta o Mi Pobre Angelito, incluso con ese emblemático capítulo de Los Simpson cuando aquella ciudad tenía un ritmo muy distinto que terminó con el 9/11. La corrección de color y la ropa que Will usa antes de portar el traje negro son otras reminiscencias clásicas de la década que vio popularizarse al Grunge.

La música también es un aspecto a destacar, sobre todo ese rap de los créditos que se volvió tan emblemático y que fue interpretado por el propio Will Smith. Pero una de las cosas que más me gustaron y que de niño no tenía la capacidad de apreciar son los diálogos. En aquellos años el doblaje era excelente y esta película se destaca por eso, y entre los diálogos emblemáticos e incluso profundos que podemos encontrar hay uno que me gusta mucho dicho por K (“el humano es inteligente, pero la masa es tonta”). Hombres de Negro sin duda fue un clásico de su década que hizo canon muchas cosas con respecto a las películas cómicas sobre extraterrestres y hoy en día sigue siendo entrañable, principalmente por el facto nostalgia de quienes vivimos los noventa.

Little Miss Sunshine

Título Original: Little Miss Sunshine.
Género(s): Road Movie, Drama, Comedia.
Director: Jonathan Dayton y Valerie Faris.
Emisión: 2006.
Duración: 101 minutos.
Extras:

Ya he mencionado en varias ocasiones esta película, aunque no había tenido oportunidad de hablar de ella, lo cual es algo raro, pero se debe al hecho de que Little Miss Sunshine es mi película favorita de todos los tiempos, por sobre cualquier otra. Y no lo es porque tenga una trama muy compleja o porque cada vez que la veo descubro algo nuevo, no es tan profunda, es más que nada porque puedo verla en cualquier momento, sin importar la situación y sé que voy a disfrutarla aún si es la tercera vez que la veo en el día. Fue su historia, la construcción de sus personajes y se fabulosa banda sonora lo que me atraparon y la convirtieron en mi favorita.

Es curioso que para alguien como yo que se jacta de ser un fiel fan de la Ciencia Ficción y las obras Cyberpunk, mi película favorita no sea de ninguno de estos género, por el contrario, se trate de una Road Movie de drama y comedia con tintes de humor negro que hace una curiosa crítica a la sociedad desde un punto de vista un tanto patético.

La historia gira en torno a la familia Hoover, integrada por Richard, el papá, un hombre que apostó todo para dedicarse al desarrollo de cursos de superación y éxito personal que paradójicamente no han tenido éxito, Sheryl, la mamá, una mujer que está en su segundo matrimonio y que es el verdadero soporte económico de toda la familia, Frank, hermano homosexual de Sheryl, quien recientemente tuvo que ir a vivir con los Hoover luego de que su intento de suicido fracasara, Olive, la hija menor del matrimonio que está obsesionada con los concursos de belleza, Dwayne el hijo mayor del primer matrimonio de Sheryl, es muy callado y no le gusta socializar con nadie, y Edwin el papá de Richard que se ve obligado a vivir con su hijo luego de que lo expulsaran del asilo donde vivía por consumir heroína, quien a pesar de llevarse mal con todos es muy amoroso con su nieta.

La historia comienza cuando Frank (Steve Carell) llega a la casa de los Hoover luego de su intento de suicido. Como no lo pueden dejar sólo Sheryl (Toni Collette) lo obliga a dormir con Dwayle (Paul Dano), allí el tío Frank descubre que Dwayne no habla con nadie porque ha hecho un voto de silencio hasta que logre su meta de ser piloto de pruebas. En la casa se encuentran el abuelo (Alan Arkin) y Olive (Abigail Breslin) quienes practica la rutina que la niña realizará en un concursos de belleza. Al final se une Richard (Greg Kinnear) quien espera la llamada de Stan Grossman (Bryan Cranston) quien supuestamente le prometió vender su curso de “Los nueve pasos”, un curso motivacional para lograr el éxito.

Mientras la familia cena vemos de inmediato lo disfuncional que es, pero una llamada de la hermana de Sheryl sobre el concurso Señorita Sunshine viene a cambiarlo todo. Al parecer Olive ganó un lugar en el concurso que se realizará en Playa Redondo, California, ese fin de semana, así que la familia discute sobre quién y cómo la llevarán allí, pues el viaje desde Albuquerque, Nuevo México, es muy largo y no pueden darse el lujo de gastar el poco dinero que tienen pues viven al día. Luego de un momento de tensión y viendo la emoción de la pequeña Olive por participar, la familia entera decide ir, así que se suben todos a su combi amarilla y emprender en que seguramente se convertirá en uno de los viajes más inolvidables para todos.

Al ser una Road Movie la mayor parte de las escenas transcurren a bordo de la combi, la cual se convierte en un personaje más y cuyo pintoresco y alegre color amarillo contrastan con la tensión y los problemas que la familia se ve obligada a enfrentar durante su travesía. Una descompostura, una muerte inesperada, el descubrimiento de una incapacidad para ver colores, la banca rota, el fracaso y el doloroso reencuentro con un viejo amor son parte de los obstáculos que tienen que sortear para llegar a anhelado concurso, donde la unión familiar, por sobre todas las cosas, logra que la familia se reponga frente a cualquier obstáculo.

Si bien hay un claro mensaje sobre la unión familiar no es el objetivo central del filme o al menos yo no lo interpreto así. La película es comedia constante, con múltiples escenas que son sumamente divertidas, aunque con un humor negro no del todo fácil de degustar, no es humor de pastelazo ni de situación, de hecho durante toda la obra los momentos cómicos ocurren como consecuencia de una situación triste, deprimente e incluso dramática. Y eso le da un giro y un sabor únicos que me encantan y que la han hecho mi película favorita. La felicidad, la diversión y la tragedia pueden tener fronteras muy delgadas. Y justo la banda sonora nos permite apreciarlo, pues sus tonadas cálidas y nostálgicas hacen evidente el drama de trasfondo en el que todo ocurre.

La primera vez que vi esta película lo hice en la clase de Sociología en la preparatoria, allá por 2007 y desde entonces me encantó. Cuando la vimos, la profesora nos dejó responder algunas preguntas con relación a la familia y sus problemas, así como a la crítica que se hace de los concursos de belleza. La familia disfuncional y la sexualización de las niñas en ese tipo de concursos fueron los dos primeros tópicos que noté y en los que me centraba aquellas primeras veces que la vi. Sobre todo porque me identifiqué a plenitud con la personalidad de Dwayne, al ser apático, callado y completamente desinteresado por socializar y convivir con los demás, ya fueses sus compañeros de la escuela o su propia familiar.

Posteriormente llamó mi atención la peculiar estructura del filme, producto de su propio género, pues una película de carretera donde el viaje es el punto primordial tiene peculiaridades que otro tipo de obras no tienen, así que empecé a notar la evolución y los cambios de la familia con forme avanzaban en su viaje. Después fueron algunas de la frases y actitudes que los personajes tenían lo que llamó mi atención, los consejos y el cariño que el abuelo expresaba por sus nietos eran de destacar, incluso si siendo un consumidor de drogas no dejaba que sus nietos lo supiera y protegía a Olive a pesar de todo. El tío Frank y esa plática que tiene con Dwayne cuando le dice que “los años de escuelas son los mejores años de sufrimiento” cuando hablaban de que todo en la vida lo era. Ese tipo de cosas me gustaron pues nos mostraban que incluso en el fracaso y la decepción, se puede (o quizás se debe) seguir adelante, empujando tu auto incluso si el motor no quiere arrancar.

Finalmente, una de las últimas cosas que llamaron mi atención, varios años después, fue su relación con Breaking Bad, pues vemos a dos actores que participan en la serie interpretar a personajes menores en esta película. La historia toma lugar en Nuevo México y California y fue filmada en 2005, año en el que seguro ya habían iniciado los trabajo de la afamada serie de narcotraficantes. Bryan Cranston y Dean Norris tienen breves apariciones en el filme. Junto a esto, la actuación de Steve Carell como un deprimido y homosexual profesor de universidad fue muy interesante, sobre todo por conocerlo después como el gerente de Dunder Mifflin en The Office US, una de mis series preferidas, lo que hace que Steve Carell sea parte de dos de mis obras audiovisuales favoritas. Y no olvidemos el crecimiento profesional que Abigail Breslin tuvo luego de esta película.

Cada que la veo la disfruto tanto como la primera vez en aquella pequeña sala audiovisual de la preparatoria. No es tan profunda como para descubrir cosas nuevas cada en cada ocasión, es más mi edad y situación en cada oportunidad que la he visto lo que cambia y me lleva a fijarme en ciertas cosas. Cuando estaba en la prepa esas referencias a Friedrich Nietzsche y Marcel Proust llamaron mi intención, así como la burla a los concursos de belleza en los que participa Olive, cuyos atributos físicos distaban mucho del ideal estético que buscan enaltecer esos concursos. En fin, que cada cosa en la que me he centrado ha estado allí siempre, directa y evidente, pero la película nos da la oportunidad de prestar atención a aquello en lo que nosotros estemos más interesados.

Pequeña Señorita Sunshine es y será mi película preferida, y no sólo de acción real, sino de todo tipo de obras, ver el viaje de la disfuncional familia, las peripecia del camino, las referencias y relación que tiene con otras obras y actores me hacen disfrutarla cada vez, además de que tanto a nivel visual como sonoro me recuerda un atardecer cálido en el que el sol golpea tu rostro sin la suficiente fuerza como para quemarte permitiéndote disfrutar de ese calor otoñal, el que me remite al ritmo liviano que tiene el filme. No considero que sea una película súper maravillosa que esté por encima de todas las demás ni que sea el máximo logro del séptimo arte, para nada, pues aunque sí es una película muy buena, lo más importante es que a mí me gusta mucho, tal vez por el momento de mi vida en que la vi y lo que significó en ese.

Lucy

Título Original: Lucy.
Género(s): Ciencia Ficción.
Director: Luc Besson.
Emisión: 2014.
Duración: 89 minutos.
Extras:

Cuando la película de Lucy se estrenó, recibió una buena publicidad, después de todo estaría protagonizada por la guapísima Scarlett Johansson y el multilaureado Morgan Freeman, además de que su director es bien conocido por sus obras de Ciencia Ficción. Aunque me enteré de ella no llamó mucho mi atención como para ir a verla, eso de que una persona libera el 100% de su capacidad cerebral (cosa que se supone no es cierta porque sí usamos todo nuestro cerebro) no me resultaba tan interesante como para ir al cine. No pasaba por mi mente de qué forma podrían darle ese poder a alguien ni tampoco lograba imaginar una forma interesante y fresca de abordar el tema.

Por asares del destino mientras cambiaba de canal como suelo hacerlo cuando veo televisión (cosa cada vez menos frecuente) llegué a una película donde salía Scarlett y le dejé allí, no sabía cuánto llevada desde que había iniciado pero no parecía ser mucho. De inmediato identifiqué que la película era Lucy y decidí que, a falta de otra cosa (sobre todo de Internet) era la mejor opción para ver esa noche. Y lo fue, afortunadamente la película resultó ser mucho mejor de lo que esperaba, con una trama interesante que logra meter intriga y acción constante.

La historia gira en torno a Lucy, una mujer joven que está de viaje en Taiwan, donde conoce a un chico en un bar, a la mañana siguiente el tipo le pide que entregue un maletín a un empresario coreano. Lucy se rehúsa pero se ve obligada a hacerlo, aunque las cosas salen mal y la mafia coreana la toma de rehén y la obligan a abrir el maletín pensado que puede ser una bomba contra el jefe de la mafia. Lucy lo abre y dentro hay cuatro paquetes de una nueva droga sintética llamada CPH4 que los narcotraficantes pretenden introducir en Europa. Para ello usan a Lucy y a otros tres ciudadanos europeos (un alemán, un francés y un italiano) para introducirles los paquetes en su abdomen y usarlos como mulas para contrabandear las droga a otros países.

Mientras está cautiva, Lucy es agredida por los sicarios que la vigilan y la bolsa de droga se rompe dentro de su abdomen. La droga se dispersa en su sistema y le da la capacidad para liberar todo el potencial de su cerebro. Lucy empieza a recordar cada momento de su vida, adquiere habilidades sobrehumanas, se vuelve capaz de controlar su metabolismo, modificar su cuerpo, controlar ondas de radio, internet y electricidad, así como a otras personas. Con sus nuevos poderes se vuelve consiente de todos los conocimientos del universo y también de hecho de que ese poder va a destruirla, así que antes de morir contacta a uno de los científicos más prominentes en neurociencia, en profesor Samuel Norman, creador de la teoría cerebral del 10%, ya que es el único que puede comprender por lo que Lucy está pasando.

El profesor le dice a Lucy que lo mejor que puede hacer es pasar sus conocimientos, así que hacen una cita para verse. Sin embargo, Lucy no tiene tiempo suficiente para llegar con el profesor, no sin una nueva dosis de aquella droga, así que contacta con un policía en Europa llamado Pierre del Río para que detenga a los tres hombres que trasportan la droga en sus cuerpos. La redada del capitán es un éxito y ahora tiene posesión de los paquetes, pero la mafia coreana toma cartas en el asunto para recuperar su producto y equipados con armas de alto poder van tras Lucy y Pierre para recuperar su droga antes de que ella use todo lo que queda para alcanzar el 100% de su poder.

La película es muy buen en término de acción, tanto la parte policial como la de los mafiosos coreanos es entretenida y personalmente considero que fue un gran acierto situar el inicio de la historia en Asia, pues de la un toque entre místico y exótico. La actuación de Scarlett es genial y los poderes y las menciones que se hacen sobre los conocimientos más recónditos del universo resultan interesante, así como la referencia a Lucy, el Australopithecus apharensis. El punto menos fuerte es eso del 10% de uso cerebral, que no logra convencerme, pero si permitimos ese elemento, el resto del filme es muy bueno, no una obra maestra pero sí una de esas películas que se pueden ver más de una vez cuando queremos pasar la tarde disfrutando de acción y una trama a la que hay que poner una pisca de atención pero que tampoco tanta.

En la parte técnica si debo decir que se destaca bastante, sobre todo en lo visual y la banda sonora. La música usada me gustó mucho y logra generar ese ambiente de conocimiento y misticismo. Y en lo que respecta a los escenarios y efectos especiales usados para denota el poder de Lucy también considero que son buenos, aunque sí hay algunos que se notan algo chafas o donde el CGI pudo haber sido más realista.

En conclusión, la película me pareció una buena opción para pasar la tarde, es palomera pero se puede disfrutar viéndola más de una vez. La intriga y la acción te mantienen enganchado, así como la sola presencia de Scarlett. Si no le prestan atención a la parte de ficción sobre lo del cerebro podrán disfrutar mucho el filme, que si bien nunca será una de las grandes obra de la Ciencia Ficción es una filme bastante decente para ver sin mayores pretensiones.

Little Witch Academia (Podcast)

Heredero del estilo visual y la peculiar forma de contar las historias que dieran fama a Gainax durante la década de los noventa y principio de los 2000, surgió hace nueve años un pequeño y modesto estudio de animación, cuyo estilo se volvió tan particular que rápidamente le hizo ganarse un lugar en el competido medio de la animación japonesa.

Studio Trigger es actualmente uno de los estudios más populares del momento, ya que tiene una forma única para hacer las cosas. Sus obras se han ganado el cariño y la admiración de los fans, tanto por su calidad de animación como por sus tramas, pero hay una obra en particular que refleja la esencia de esta casa productora y que a nosotros nos gusta mucho, así que en el podcast de este mes hablamos sobre Trigger y una de sus obras más emblemáticas, Little Witch Academia.

Disponible también desde: Anchor

Macario

Título Original: Macario.
Género(s): Sobrenatural, Drama.
Director: Roberto Gavaldón.
Emisión: 1960.
Duración: 90 minutos.
Extras:

Macario es mi película mexicana favorita, y quizás una de las principales razones de que lo sea se deba al hecho de abordar mi celebración mexicana favorita, el Día de Muertos. Calaveras, ofrendas y muerte junto a una grandiosa historia (basada en la novela homónima de B. Traven) que refleja de manera magistral el folclore mexicano en torno a tan peculiar tema, son sin duda elementos que me gustan, sobre todo por mostrar esa peculiar relación del mexicano y la muerte.

La película cumplió 60 años desde su estreno este 2020, año en el que nuestra cercanía con la muerte y la necesidad de una cura milagrosa para todo mal han sido más estrechas que nunca, o al menos más que en los últimos 100 años. Quien no desearía tener un poco de esa agua que la Muerte entrega a Macario como regalo para afrontar un de las mayores pandemias que ha enfrentado la humanidad o los diversos brotes de otras enfermedades que también han emergido este años de manera más aislada en diferentes países. Por esa razón creo que este año es el momento perfecto para hablar de este emblemático filme y digno representante del cine de la Época de Oro.

De la calidad del filme no es necesario hablar, la película ya es vieja y tanto la calidad de imagen como de audio no son precisamente las mejores, aunque algún usuario subió a YouTube una versión remasterizada y a color de la obra que resulta interesante de ver, aunque personalmente prefiero esos todos grises que la versión original en blanco y negro nos regalan y que le dan una estética a la película que el color no puede lograr y que nos permiten imagina un mundo donde el día y la noche no se distinguen con claridad pero cuyo juegos de luces y sombras nos remiten sin duda al oscuro y frio mundo de los muertos. Un mundo que no es de tortura ni sufrimiento como los inframundo de otras culturas, sino de pan, silencio y descanso.

La historia gira en torno a Macario, un humilde campesino que vive de cortar leña y venderla en el pueblo. El y su familia viven en el monte, lejos del centro, son pobre y sólo tienen una choza que funge de cocina, sala y dormitorio. Macario y su esposa se esfuerza por ganar el suficiente dinero para dar de comer a sus hijos, pero la mayor parte del tiempo su familia vive con hambre, sintiendo la escasez y la desesperación de no tener suficiente para saciar su apetito y con la constante incertidumbre de si es día de mañana también podrán comer.

Harto de su situación y de vivir su vida sintiendo hambre todo el tiempo, Macario decide no volver a comer y morirse de una vez, a menos de que pueda comerse un guajolote él sólo, sin compartirlo con nadie, sin tener la necesidad de quitarse en bocado de la boca para darse a otros. Comprendiendo su situación su esposa roba un guajolote y los prepara a escondidas de sus hijos para darle a Macario un gusto. En la mañana Macario sale rumbo al monte para cortar leña como siempre pero esta vez su esposa de la el tan anhelado regalo.

Mientras Macario busca un lugar adecuado para disfrutar su banquete se presenta el Diablo ante él y lo tienta para que le convide un poco, Macario se niega pues es un hombre de fe así que se marcha dejando el Diablo atrás. Más adelante se le presenta Dios, y le pide un gento de bondad convidándole de su comida, Macario se niega a pesar del dolor, porque saber que si lo hace sentirá culpa y no podrá comer nada. Al final Dios se marcha y Macario sigue en busca de un lugar para su almuerzo, pero antes de empezar a comer la Muerte se presente ante él y le pide un pedazo. Macario sabe que ya no tiene tiempo, que la muerte llega y no nos deja hacer nada más, así que le da la mitad del ave a su invitado y ambos comer felices hasta saciarse. Como agradecimiento la Muerte le da un valioso regalo y llega su guaje con un agua que puede curarlo todo y sanar a una persona aunque esté al borde de la muerte, siempre y cuando su destino fatal no haya sido sellado.

Macario comprueba que el regalo de la Muerte es real y sus nuevos poderes de sanación rápidamente se hacen del conocimiento público. Pobres y ricos acuden a Macario para que los cure y este se vuelve amado y querido por todos, pero algunos le tienen envidia y sospechan de algo diabólico en su magia, así que la Inquisición llega y lo juzga de brujo y hereje, acabando con la prosperidad que el regalo de la Muerte le había traído a él y su familia. Al final, un último encuentro entre Macario y la Muerte no deja un final con un giro argumental astuto e inesperado.

La película tiene muchos matices que se pueden abordar como la concepción de la muerte, las tradiciones mexicanas como el Día de Muertos, la pobreza y marginación de los indígenas, el hambre y la comida, la astucia y nobleza de aquellas personas que no anhelan riquezas ni abundancia, sólo lo suficiente para vivir sin preocupación, pero también el odio y el recelo de quienes sólo buscan el beneficio económico, sin olvidarnos de la típica (aunque a veces idealizada) astucia del indígena mexicano, y obviamente de la parte religiosa que se aborda con la inquisición. Como pienso algún día analizar la película a mayor profundidad hoy no ahondaremos al respecto en estos temas.

Una cosa que siempre me ha encantado y con la que coincido es la representación de la Muerte como un campesino, con zarape y sombrero (similar al cuento de “Francisca y la Muerte” que viene en el libro de lectura de la SEP). Si la muerte tiene un aspecto físico más que un esqueleto con guadaña seguro en una persona de campo, curtida por el sol y la sequedad de la tierra, fría e implacable pero tranquila y apacible. Igualmente, aquella representación del inframundo como una gruta y de las vidas como las llamas de una vela que se pueden apagar con un suspiro es maravillosa. La idea que se tiene en México (sobre todo en la herencia prehispánica) de un mundo de los muertos no es el de un cielo luminoso ni de un infierno el llamas y tormento, sino de una lugar oscuro y húmedo destinado al descanso de las almas y la gruta de la Muerte a donde llega Macario es una representación perfecta. La fragilidad de una vida representada con la fragilidad de una llama también es estupenda, pues muestra la fuerza interna de la vida de una persona al tiempo que deja en claro lo frágil que puede ser una vida.

La película es sencillamente maravillosa, es mi película mexicana favorita y es una de las obras más hermosas que puedan existir. No sólo es uno de los grandes exponentes de la Época de Oro del cine mexicano, sino que retrata las tradiciones ancestrales de nuestro país y es una recomendación obligada no sólo para cualquier cinéfilo, sino que es una película que todos los mexicanos deberíamos ver al menos una vez en la vida. El guion, la dirección, la ambientación, los simbolismos y la excelente actuación de Ignacio López Tarso en el papel principal con joyas del séptimo arte nacional que sin duda merecer ser difundidos siempre.

Coco

Título Original: Coco.
Género(s): Sobrenatural, Drama, Fantasía.
Director: Adrián Molina y Lee Unkrich.
Estudio: Pixar Animation Studios.
Emisión: 2017.
Duración: 105 minutos.
Extras:

Desde su estreno, Coco fue una película sumamente galardonada por la crítica y los espectadores, aunque debido al elemento cultural que aborda no escapó a los escándalos, sobre todo cuando  se difundió que Disney quería registrar la frase “Día de Muertos” como una marca comercial, entre otras controversias. Pero más allá de los escándalos y la cuestión sobre apropiación cultural, que debo admitir fue lo que me hizo no querer ver la película hasta que de manera fortuita la vi por televisión hace poco más de un mes, es importante destacar la forma en que refleja una de las más importantes tradiciones mexicanas (para mí la más importante y una de las únicas dos tradiciones que realmente me gustan celebrar, junto con el carnaval de mi pueblo).

De la parte técnica no diré mucho. La obra en bellísima visualmente hablando, las recreaciones de los lugares es muy buena y en verdad nos remiten a ese calor de hogar y esencia de pueblo mexicano. Los panteones y las ofrendas están excelentemente detalladas y aunque estas varíen de región en región dentro de México considero que los elementos mostrados por el filme son lo suficientemente universales para que emanen esa esencia mexicana del Día de Muertos. La alusión tanto a los elementos prehispánicos como coloniales es maravillosa y el colorido característico de la celebración está muy bien logrado, sin olvidar la parte mística y mágica propia del folclore y la música que es igualmente buena.

La obra retoma la celebración del Día de Muertos en el pueblo ficticio de Santa Cecilia, inspirado en lugares reales de la región occidente de México, principalmente en el estado de Michoacán. Nuestro personaje principal es Miguel Rivera, un niño amante de la música cuyo mayor sueño es dedicarse a ese arte, sin embargo, la vida de músico es algo terminantemente prohibido en su familia, la cual se ha dedicado por varias generaciones a la confección de zapatos. Viendo la posibilidad de que sus sueños se frustren por la falta de apoyo familiar, Miguel decide desafiar a su familiar y escapa de su casa con rumbo al panteón, donde entra a la tumba de Ernesto de la Cruz, es más grande músico de todos los tiempos.

Creyendo que tiene algún parentesco con De la Cruz, Miguel decide robar la guitarra del mausoleo para poder participar en un concurso de talentos en el pueblo y demostrar que tiene las habilidades musicales para dedicarse a eso. Pero al tocar la guitarra comete una falta de respeto al difunto y es transportado al mundo de los muertos, del que no podrá volver hasta que reciba la bendición de uno de sus familiares. Sin embargo, su tatarabuela y el resto de sus parientes muertos también tratan de evitar que se dedique a la música, sin entender por qué, Miguel va en busca del De la Cruz para recibir la bendición de su parte y consejos para poder seguir su carrera musical. En el transcurso descubrirá cosas sobre su familia y aprenderá que los lazos que nos unen son más importantes que en deseo que querer hacer algo aún a costa de quienes más queremos.

Una de las cosas que más tuvieron en cuenta los productores al momento de realizar la obra fue el buscar la forma de ser lo suficientemente respetuosos de una tradición tan importante para los mexicanos y en mi opinión me parece que lo lograron, pues se muestra un poco de todos los elementos que componen la celebración del Día de Muertos, aunque estos obviamente son distintos en cada región y entre familias. Teniendo en cuenta que siendo la comunidad latina (y principalmente la mexicana) tan numerosa en los Estados Unidos, las muestras de disgusto y los ataques por hacer una película que muestra de mala manera esta tradición tan querida en nuestro país (sobre todo por el significado familiar que conlleva) hubiese sido muy contraproducente para los productores.

Las ofrendas con la comida que más les gustaba a los difuntos, las veladoras, las fotos para recordarlos (en mi casa no acostumbramos poner fotos), las flores de cempasúchil como guía de las almas, el perro xoloitzcuintle como guía en el Mictlán (herencia de la cosmovisión prehispánica), la alusión a los alebrijes (artesanía mexicana), el ir a enflorar al panteón (este año se prohibió hacerlo por la pandemia de Covid-19) entre otras tradiciones particulares de cada pueblo, están perfectamente representada en Coco y no de una forma irrespetuosa, exagerada o irreal, sino bastante acordes a lo que es la celebración real con los esperados y perdonables cambios que una obra de ficción requiere para su guion.

Y puede que a muchos no les agrade que una empresa como Disney o Pixar hagan algo con este tema, pero debemos aceptar que lo hicieron bien. Y lo digo yo, que soy uno de los mayores detractores de cualquier cosa que menosprecie al Día de Muertos, tanto que durante estos años no quise ver la película, pero luego de hacerlo puedo decir que lo hace bien, que es lo suficientemente respetuosa de la tradición y que es lo suficientemente fiel a la cosmovisión que tenemos para celebrar a nuestros muertos con música, fiesta, comida y colores, a diferencia de los modos lúgubres y sombríos que tienen en otros países, y es que si algo nos caracteriza a los mexicanos es, además del picante y los tacos, nuestra forma de actuar ante las desgracias y la forma de afrontar y convivir con la muerte. Un funeral en México implica música y comida, algo que en otras partes del mundo podría ser impensable.

Y si bien la película toma sus licencias en cuanto a la parte fantástica, sí logra representar esa verbena que es el Día de Muertos, con esa mezcla de olores, colores y sabores que caracteriza a dichas fechas donde muerte y fiesta de vuelven sinónimos, donde el cráneo es otro objeto más al que no hay que temer y las calaveras de dulce son degustadas por los niños, mientras los adultos toman chocolate o café de olla para acompañar al delicioso pan de muerto. La muerte pues, es para el mexicano una excusa más para comer y festejar, para convivir con los nuestros, ya sean antepasados o contemporáneos, reunirnos a comer y celebrar es algo tan típicamente mexicano que no importa si ya estamos muertos, lo vamos a poder seguir haciendo mientras haya alguien que año con año nos haga un lugar en su ofenda.

Para el mexicano estar muerto no es un pretexto para volver a festejar y eso lo refleja muy bien la historia, pues quienes ya no tienen a nadie en el mundo de los vivos que los recuerden y les pongan una ofrenda, desaparecen para siempre, mueren de verdad. La muerte verdadera es el olvido y por eso muchos difuntos trataban con desesperación de regresar al mundo terrenal para comer y ver a sus familiares por última vez, antes de que los olvidaran y desaparecieran para siempre. Sólo estarás realmente muerto cuando nadie se acuerde de ti. Y eso pega muy fuerte en la idiosincrasia nacional donde la unión familiar es muy fuerte, donde (más por motivos económicos que otra cosa) las familiar extensas son una constante y los nietos conviven con tíos y primos en la casa de los abuelos, algo que no es tan común en otras culturas, como en Estados Unidos donde los jóvenes se independizas y viven vidas lejos de sus padres y hermanos a quienes sólo ven en navidad.

Este aspecto familiar, además de la ya menciona peculiar visión que tenemos de la muerte, es el elemento más exótico que México aporta al mundo y que ha maravillado a muchos países a raíz de esta película. Razón por la cual era importante que fuese fiel a la tradición y respetuosa de la misma, o de lo contrario habrían generado una idea errónea de lo que es el Día de Muertos en México y lo que significa para nosotros. Y si bien sólo un mexicano puede apreciar y entender por completo todos los simbolismos del filme, no deja de ser algo que pueden resultar atractivo para otras culturas del mundo. Sin duda una bella película sobre una de las tradiciones más importantes para los mexicanos.