Noisy Birth

Título Original: 我ハ機ナリ (Noisy Birth).
Género(s): Experimental, Seinen.
Dirigido por: Yasuhiro Yoshiura.
Estudio: Studio Rikka.
Duración: 2:00 minutos.
Emisión: 2000.
Extras:

Con música de Yuki Shibata y la dirección de Yasuhiro Yoshiura, director de obras como Pale Cocoon y Mizu no Kotoba, Noisy Birth es un clip musical donde podemos apreciar todas las características del particular estilo que Yasuhiro imprime a sus obras: los oscuros mundos surrealistas, el toque psicológico y los raros y paranoicos personajes que hacen inentendible la historia. Además, la rápida y desconcertante música aporta el ambiente perfecto a la animación.

El video nos muestra un mundo negro, oscuro y un tanto gótico, donde un grupo de aletargadas personas viven en un aparente trance que los mantiene fuera de la realidad. Es un tanto difícil hablar de la historia, pero la obra hace alusión a la concepción y a la vida, que por muy sumida en la oscuridad que se encuentre siempre hallará la manera de subsistir. Una excelente recomendación para quienes gusten del anime experimental y sean seguidores del trabajo de Yoshiura.

 

Kite: Liberator

Título Original: カイト リベレイタ (Kaito Ribereita).
Género(s): Meitantei, Ciencia Ficción/Biopunk, Seinen.
Director: Yasoumi Umetsu.
Estudios: ARMS, Happinet Pictures, Lantis.
Emisión: Marzo 2008.
Duración: 58 minutos.
Extras: A Kite.

Kite: Liberator es la secuela de los OVA conocidos como Kite (A Kite) aunque no guarda mucha relación con el anime original, salvo algunas referencias, y es mucho menos violenta que su precuela. Incluso puede verse sin necesidad de haber visto los OVA.

Aunque ambos trabajos abordan el controversial y delicado tema de la violencia sexual infantil, Kite: Liberator no ahonda tanto en este problema y se limita a contarnos la historia a través del personaje principal sin profundizar en ningún aspecto. Por el contrario, explica todo de manera muy general y deja al espectador la tarea de inferir el resto de la historia.

La calidad de animación es muy buena y por momentos pareciera que vemos una película en CGI en vez de un anime. Los escenarios están bien detallados y algunos son muy realistas. La música es muy agradable y ayuda perfectamente en los cambios de escenas violentas a escenas tranquilas y relajadas. Los personajes tienen potencial pero algunos se estancan en clichés y otros ni siquiera consiguen justificar su presencia. Además, nunca logramos conocer qué relación hay entre ellos ni cuál fue la motivación que los llevó a donde están.

La historia gira alrededor de Monaka Noguchi, hija de un astronauta que lleva una doble vida. Por un lado es la típica y torpe colegiala que trabaja como mesera y por el otro es la perfecta asesina serial que se dedica a matar criminales. Sus problemas comienzan cuando es contratada por la NASA para exterminar a un miembro de la Estación Espacial que mutó en una extraña criatura debido a comida experimental.

A partir de esa temática el espectador tendrá que inferir todo, algunas cosas son muy evidente pero otras quedan como verdaderas incógnitas, pues la serie termina abruptamente sin solucionar ni explicar el más mínimo detalle. Nunca sabemos cuál fue el motivo que llevó a Monoka a matar criminales ni para quién trabajaba ni qué pasó con la extraña criatura.

Éste manejo de la historia o bien puede enganchar al espectador haciéndolo pensar en un posible desenlace o bien puede decepcionarlo por completo. No es una película para todo público, pero merece una oportunidad pues podría resultar atractiva para quienes gustan de series en donde deban buscar las respuestas por ellos mismos.

Petshop of Horrors

Título Original: ペットショップ・オブ・ホラーズ (Pettoshopu obu Horâzo).
Género(s): Sobrenatural, Suspense, Meitantei, Seinen.
Director: Matsuri Akino.
Estudio: MadHouse.
Emisión: 1999.
Duración: 4 OVA.
Extras:

A pesar de lo que su nombre y fama pudieran aparentar, Petshop of Horrors está más enfocada en sucesos y criaturas sobrenaturales envueltas en un halo de misterio que en una historia enfocada en el miedo. Sin embargo, la acción constante en que se desarrollan los capítulos la convierten en una excelente obra llena de suspenso.

Petshop se desarrolla a partir de historias independientes cuya única relación son los dos personajes principales, los cuales juega el papel de protagonista y antagonista típico de las novelas policíacas. Y pese a que contamos con personajes principales, los conflictos giran en torno a los personajes incidentales de cada episodio.

La calidad de animación es buena pero un tanto anticuada, pues, si bien es una serie de finales de los años 90, su estilo de animación y diseño de personajes es muy característico de los años 80. Sin embargo, los rasgos gekiga de los personajes permiten reflejar de manera excelente las expresiones de horror y asombro.

En el aspecto musical, el soundtrack —aunque no es malo— resulta repetitivo y no resalta mucho salvo en contadas ocasiones, pero junto a la exótica parafernalia, propicia una adecuada ambientación para una tienda que vende criaturas extrañas.

La historia gira en torno al Conde D, un andrógino y extraño sujeto encargado de una tienda de mascotas en Chinatown que intentará llenar el vacío emocional de sus clientes causado por la pérdida de un ser amado. No obstante, los compradores tendrán que respetar tres sencillas reglas para mantener a sus nuevas mascotas y deberán recordar en todo momento que son animales y nunca podrán reemplazar a quienes han muerto.

Por otra parte, el detective León Orcot investiga misteriosas muertes cuya única conexión es la tienda de mascotas, pues todos los que han muerto eran sus clientes. Así es como el Conde y León empezarán una extraña relación de detective e informante.

Petshop of Horrors 3

El tema principal de la serie es el onirismo, pues los clientes reflejarán sus miedos y culpas en los animales que compran. Y pese a que estos están ahí como símbolo del amor y esperanza que alguna vez tuvieron sus amos, ellos desvirtuarán la realidad y se obsesionarán tanto por lo que han perdido que sus mascotas se convertirán en monstruos de pesadilla.

Ésta es la carta fuerte de Petshop, pues los horrores son diferentes en cada caso y se enfocan en criticar el apego emocional que algunas personas pueden llegar a tener por algo. Lamentablemente la serie es muy corta y nunca conoceremos la verdadera identidad del Conde ni de sus exóticos animales, pero esto no disminuye la calidad de la obra.

Afro Samurai

Título Original: アフロサムライ (Afuru Samurai).
Género(s): Artes Marciales, Gore, Ciencia Ficción, Seinen.
Director: Fuminori Kisaki y Jamie Simone.
Estudio: Gonzo.
Emisión: 2007.
Duración: 5 OVA.
Extras: Afro Samurai Resurrection.

Afro Samurai es una de las más vanguardistas obras animadas de la actualidad, pues el particular estilo de Gonzo, el toque americano afro-western y la música Hip Hop, logran un resultado muy original y divertido, además de otorgar un toque multicultural y multirracial a un anime japonés.

La producción corrió a cargo de Samuel L. Jackson, quien ha participado en películas como Jurassic Park (Steven Spielberg, 1993) o Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994). Además de producir, el actor puso la voz al personaje principal, quien gracias a eso refleja su herencia afroamericana de manera muy creíble.

La calidad de animación es impactante, los escenarios y los personajes están finamente diseñados, y el estilo gekiga enfatiza los rasgos afroamericanos. Además, esa característica personalidad de los barrios negros estadounidenses se acentúa debido a que la serie está hablada totalmente en inglés.

La fluidez de las tomas es un aspecto sobresaliente, ya que no se pierden detalles ni en las más rápidas batallas, que al combinarse con slow-motion ofrecen un detalle inmejorable. La banda sonora es otro aspecto que debe mencionarse pues no es común escuchar un soundtrack de anime basado en canciones de Hip Hop.

La historia gira en torno a Afro, un joven samurái que intenta vengar la muerte de su padre y convertirse en el peleador número uno del mundo, para ello primero tendrá que convertirse en el número dos, pues sólo el segundo mejor puede retar al primero. En su camino tendrá que enfrentar diferentes enemigos y superar los errores de su pasado. Todo esto acompañado de sangrientas y brutales peleas repletas de cuerpos destrozados y un pequeño toque de sexo.

Si bien Afro Samurái no es la gran serie ataviada de referencias complicadas, sí es una gran opción para quien busca un anime que salga de los estereotipos convencionales y del diseño habitual del anime actual. Su mezcla racial es sin duda el aspecto fundamental que la hace tan original, pues es difícil imaginarse a un samurái negro con un gran peinado afro partir balas y misiles con su espada mientras pelea contra robots y extraños sujetos con extremidades biónicas.

Otro punto a su favor, es el hecho de que es una de las pocas series que sabe explotar su género al máximo, pues no sólo destroza gente porque sí, sino que plantea en cada enemigo y combatiente una razón de peso que lo obliga a realizar la masacre.

El aspecto más débil son los clichés americanos que contiene, pues nuestro personaje principal es el típico héroe americano (aunque de hecho no es un héroe) que sin importar las dificultades siempre resulta vencedor. Sin embargo, eso no le resta mérito alguno, pues en todo momento estarás pegado a la pantalla intentando no perderte ni un corte de la afilada catana de Afro.

Genocyber

Título Original: ジェノサイバー (Jenosaiba).
Género(s): Gore, Ciencia Ficción/Cyberpunk/Biopunk, Psicológico, Seinen.
Director: Koichi Ohata.
Estudio: ARTMIC.
Emisión: 1993.
Duración: 5 OVA.
Extras:

Genocyber es una de las más raras, perturbadoras y sangrientas series que he visto. Sin embargo, no es sólo muerte y destrucción lo que la hacen atractiva, son sus extrañas gráficas, sus anticuados escenarios y su forma de mostrar el Gore lo que realmente cautivan a los amantes del género.

El extraño efecto que se produce al usar escenas de acción real con animaciones crudas llenas de cuerpos destrozados brutalmente, genera en el espectador una verdadera incomodidad, pues la obra no sólo se enfoca en la sangre, sino en crear un verdadero temor en el televidente.

La calidad de animación es pobre, lenta y con algunas fallas, aunque con forme avanzan los capítulos parece mejorar. El estilo en el diseño de personajes y escenarios es muy propio de finales de los 80, cuando algunas producciones japonesas tenían un estilo similar a la animación norteamericana. Sin embargo, en los episodios finales es posible observar algunas características más afines al típico estilo japonés actual.

La música no es del todo sobresaliente, por momentos es buena y por momentos mala. En ocasiones algunas escenas carecen de fondo musical y resultan algo tediosas, o por el contrario, el soundtrack no se adecúa totalmente con la temática. La excepción podrían ser los ending que, en lo personal, me parecen muy buenos.

La historia gira en torno a Elaine y su hermana Diana, ambas dotadas con asombrosos poderes psíquicos y gracia a los cuales pueden convertirse en Genocyber, una extraña arma producto de la ingeniería biológica. Después de fusionarse con su hermana, Elaine tiene que enfrentarse a distintas amenazas y luchar como Genocyber durante varios años hasta que se da cuenta de que el mundo no es lugar para ella ni su poder, por lo que decide entrar en estado vegetativo hasta el momento de regresar a luchar.

La historia puede resultar complicada pues cada OVA tiene una temática y un ritmo diferente. En las primeras Genocyber y Elain ocupan el papel principal, mientras que en las últimas el género cambia de un Gore-Biopunk a una temática más psicológica y enfocada en la Ciencia Ficción Social.

A pesar del inquietante desarrollo de la serie, de las fuertes escenas y de la peculiar mezcla de géneros, Genocyber es una gran recomendación para quien gusta de trabajos un tanto surrealistas, llenos de sangre y temáticas extrañas.

Es un trabajo que resultará atractivo para los amantes de la Serie B y para quien guste del género Ero-guro, pero definitivamente no es una obra para todo público, pues quienes no estén acostumbrados a éste tipo de contenidos podrían encontrarla muy perturbadora.