Espántense

De miedo

Al igual que lo hice con otros géneros, la siguiente es una breve introducción al mundo de los géneros de miedo. Antes de entrar de lleno en el Terror, el Horror y el Suspece, de los que ya hablaré a profundidad en otra ocasión, enfatizaré las características que los distinguen con la finalidad de evitar su incorrecto uso como sinónimos.

Si bien existen muchas teorías para diferenciar un género de otro, la siguiente propuesta, que está diseñada para los medios audiovisuales, pretende distinguir los géneros a partir de un único elemento: las amenazas.

DE LO ANGLO A LO HISPANO

Iniciemos situando etimológica y regionalmente las palabras Terror y Horror. En el idioma inglés ambas son sinónimas y no existe una diferencia sustancial en su significado, razón por la cual son usadas indistintamente para referirse a un sector de películas determinado, incluso la palabra horror es usada con mayor frecuencia dentro de la industria cinematográfica.

De forma contraria, en la lengua española las palabras sí tienen diferencia, la principal es que horror tiene una forma reflexiva, mientras que terror no. Es decir, podemos horrorizarnos a nosotros mismos pero no podemos aterrorizarnos a nosotros mismos, pues el terror siempre lo causa un agente externo.

Si bien el significado de ambas es muy similar, en nuestro idioma existe una clara distinción entre el sujeto que nos causa miedo. Es por ello que cuando hablamos de cine —y lo hacemos en español— resulta esencial hacer dicha distinción, a pesar de que en inglés denominen horror a todas las películas en general. En su idioma es correcto pero en el nuestro no.

Ahora bien, conocer el significado y la diferencia entre ambas palabras es sólo la primera parte para poder diferenciar un género de otro, recordemos que el significado de una palabra no necesariamente corresponderá con las características del género. Los mismo pasa cuando hablamos de plataformas distintas, las definiciones que abordaremos aquí podrían diferir con los géneros literarios.

Nosferatu ( Friedrich Wilhelm Murnau 1922)
Nosferatu ( Friedrich Wilhelm Murnau, 1922)

AMENAZAS

Hablar de miedo forzosamente nos obliga a remontarnos a los antecedentes culturales, a la historia por la supervivencia y al legado cognitivo que miles de años de evolución han dejado cincelado en nuestra psique.

El miedo procede del temor a lo desconocido, del no saber qué se oculta en la oscuridad o qué pasa más allá de donde logramos ver, escuchar y sentir. En otras palabras, el miedo es generado por una amenaza, sea ésta real, imaginaria, directa o indirecta. En cualquier caso, solemos temer cuando desconocemos algo, pues ignorar nos impedirá actuar y tomar el control de la situación.

Al ser las amenazas la clave de nuestra angustia, son éstas las que nos permitirán diferenciar de forma sencilla (al menos en teoría) entre los tres géneros a tratar. Así que desmenucemos y clasifiquemos las distintas amenazas que el séptimo arte puede presentarnos.

Rear Window (Alfred Hitchcock 1954)
Rear Window (Alfred Hitchcock, 1954)

Real. Cualquier amenaza de nuestro mundo real, debe ser tangible y existir o haber existido (si la obra transcurre en un contexto temporal diferente al nuestro). Una amenaza real puede ser directa o indirecta y su objetivo será causarnos daño. Por ejemplo: un perro rabioso.

No real. Cuando la amenaza no existe en nuestro mundo o cuya existencia no puede ser (o no ha sido) comprobada, como los zombis o los extraterrestres. Se trata de un ser tangible que puede causarnos un daño físico directo.

Directa. Esta amenaza es la más obvia, se trata de cualquier cosa o ser vivo que pueda causarnos daño sin la intervención de otros elementos. Generalmente la amenaza tratará de dañarnos, siendo esa su finalidad y objetivo dentro del filme. Por ejemplo: encontrarnos con un perro rabioso en la calle. Amenaza clásica del Terror.

Indirecta. Cuando la amenaza existe pero no hay forma de que pueda dañarnos, pues hay algo (una barrera, una ley, una situación) que se lo impide. Al igual que en la amenaza directa, su finalidad es causarnos daño, pero —pese a que la amenaza existe— no hay un motivo racional para temerle, por lo que el miedo es resultado de la sugestión, la expectativa y la incertidumbre de un ataque. Por ejemplo: un perro rabioso afuera de nuestra casa que no tiene forma de entrar para atacarnos. Amenaza clásica del Suspence.

Imaginaria. Cosas o seres creados por nuestra mente (a partir de nuestros prejuicios, educación y bagaje cultural) y cuya intención es causarnos daño. No existen ni son tangibles y por lo tanto no pueden generarnos un daño físico, su actuar se restringe al estrés psicológico. Éste es el único caso en que la amenaza puede ser la situación misma. Por ejemplo: un amigo imaginario o la fobia a los espacios cerrados. Aquí va el Horror.

Sobrenatural. Amenaza no real de origen mitológico o religioso. Es intangible y no existen en nuestro mundo, pero pueden causarnos daño físico. Por ejemplo: fantasmas, demonios, seres de ultratumba. Aquí también va el Horror, pero a mí me gusta clasificarlos en un género a parte que denomino Sobrenatural.

Psicosis (Alfred Hitchcock 1960)
Psicosis (Alfred Hitchcock, 1960)

CÓMO PERSONAJES O CÓMO ESPECTADOR

Si somos tan objetivos como nos resulte humanamente posible y vemos las cosas únicamente como espectadores, toda obra audiovisual cuya intención es generar miedo sería de horror, pues nada en ella es real, ni siquiera el movimiento, nuestra mente es quien nos hace ver como tal un conjunto de imágenes estáticas. En decir, nos estamos asustamos (sí, a nosotros mismos y por lo tanto nos horrorizamos) de una serie de cosas que no está ahí.

Por otra parte, si vemos las cosas desde el punto de vista del personaje, el miedo que sentimos (y que siente el personaje) es producto de amenazas y circunstancias muy diversas, algunas relacionadas con su propia mente y otras con entidades del más allá. Así que la forma correcta para clasificar estos géneros es desde la perspectiva del personaje.

El Suspence puede resultar un poco más complicado pero se sujeta a las mismas reglas. Lo que nos asusta en éste género es la tensión generada por la expectativa de ver un desenlace aterrador. Dicha incertidumbre nos predispone para sentir miedo, pero finalmente quien vive dicha situación de incertidumbre es el personaje.

The Exorcist (William Friedkin 1973)
The Exorcist (William Friedkin, 1973)

AMBIGÜEDADES

En teoría las cosas parecen sencillas, sin embargo, las cosas no son tan fáciles y mis ejemplos anteriores pueden llegar a la ambigüedad. Por ejemplo: en una película de zombis los muertos vivientes son una amenaza real y directa para el personaje, son una amenaza irreal e imaginaria para el espectador, pero son una amenaza no real y directa por naturaleza propia.

Desglosemos: para el personaje que vive en un mundo de ficción, todos los seres que habiten en él serán reales, como los zombis en este caso; para el cinéfilo serán imaginarios, pues ya dijimos que todas las escenas que ve en pantalla ni siquiera existen; por su parte, los zombis —de existir— serían una amenaza directa, pero hasta el momento la ciencia no ha podido crearlos (la religión sí, pero eso lo aclararé en el último apartado).

Así que como verán, dependiendo del lugar desde el cual se pretenda determinar el género serán las características que adquiera, por eso a mí me gusta hacerlo a partir de lugar del personaje. Con ello evitamos discusiones filosóficas sobre el concepto de realidad. Discusiones que también se generan en algunos tópicos de la Ciencia Ficción como los viajes en el tiempo.

The Shining (Stanley Kubrick 1980)
The Shining (Stanley Kubrick, 1980)

DIFERENCIANDO TERROR, HORROR y SUSPENCE

Iniciamos con el Suspence, pues es quien se presta a más malinterpretaciones. No es y nunca será “suspenso”; el suspenso no existe, al menos no como género cinematográfico; el suspenso no es la traducción al español de Suspence. El Suspence en español puede traducirse como Terror Psicológico o Terror Subjetivo. Si no quieren usar la palabra Suspence puede usar cualquiera de esos dos términos, son sinónimos.

Alfred Hitchcock es conocido como el maestro del Suspence. En sus obras vemos amenazas reales pero indirectas, es decir, podrían provocarnos un daño pero no lo harán, el miedo que sentimos (o que siente el personaje) será generado a partir de esa posibilidad de peligro. Para el caso del terror tenemos que dicha posibilidad es una realidad, así de simple.

Para el caso del Horror la cosa cambia un poco. La amenaza no existe, nosotros la generamos con base en la sugestión mental detonada por nuestros miedos personales. Podemos horrorizarnos al quedar atrapados en un elevador o ante la presencia de una araña. Posiblemente no exista una razón para temerle al elevador y puede que la araña ni siquiera sea venenosa, pero nuestra mente nos hará creer que podríamos precipitarnos al vacío o que el arácnido nos envenenara si nos descuidamos. Lo que es horror para unos no lo es para otros.

Veneno para las Hadas ( Carlos Enrique Taboada 1984)
Veneno para las Hadas ( Carlos Enrique Taboada, 1984)

SOBRENATURAL

Anteriormente dije que yo suelo apartar el aspecto sobrenatural de algunas amenazas (demonios, fantasmas, espíritus…) en otro género que no considero dentro de los géneros de miedo. La razón por la que hago eso es porque la naturaleza de esas amenazas es de origen mítico o religioso y es de suponer que algunas personas crean en estos seres como algo real.

Pero no es la única razón por la que aparto al género de lo sobrenatural. Al igual que el género de Monstruos (habrán notado que no he mencionado vampiros, hombres lobo ni brujas), lo sobrenatural no siempre está diseñado para causar miedo. Basta mencionar ejemplos como Gasparín o La Familia Monster, que son de comedia y para nada presentan amenazas. Algo similar pasa con el Survival-Horror, término extraído directamente de los videojuegos en inglés (pues en español y con base en lo que he propuesto más arriba sería Survival-Terror).

It (Tommy Lee Wallace 1990)
It (Tommy Lee Wallace, 1990)

Cuando encontramos una película como The Exorcist (William Friedkin 1973), lo mejor es catalogarla como Sobrenatural (por el demonio) y de Terror (porque para los personajes el demonio es real). Por eso las películas tienen siempre más de un género, aunque por motivos de márquetin se les encasilla en aquel que atraiga a más espectadores.

En conclusión: los únicos géneros puros de miedo son el Terror, el Horror y el Suspence. Nunca encontraremos una película de Terror cómica, en todo caso encontraremos una comedia que está satirizando el terror o un filme de terror que usa por breves momentos algunos elementos cómicos a manera de distensores para romper la tensión y relajar al espectador, preparándolo así para un nuevo susto.

Dragon Ball Z: La Batalla de los Dioses

Título Original: ドラゴンボールZ 神と神 (Doragon Boru Zetto: Kami to Kami)
Género(s): Shônen, Comedia, Peleas, Sobrenatural, Ciencia Ficción, Henshin.
Director: Masahiro Hosoda.
Estudio: Toei Animation.
Emisión: 30 de Marzo de 2013
Duración: 85 minutos.
Extras: Dragon BallDragon Ball Z.

Dragon Ball Z: La Batalla de los Dioses es la decimocuarta película de la saga Dragon Ball Z. Fue lanzada en los cines de Japón el 30 de marzo de 2013 y tras una larga espera, fue doblada a nuestro idioma y estrenada en las salas de cine el 27 de septiembre de este año. Es la primera película de la saga en tener un lanzamiento planeado para el cine después de 17 años.

Luego de una elaborada campaña publicitaria por parte de los estudios responsables de su realización, se reveló que el autor original, Akira Toriyama, estaba involucrado profundamente en este trabajo. De acuerdo con Toriyama, el objetivo principal de esta adaptación es “recuperar la atmósfera original, añadiendo un poco de sabor moderno; una fuente de entretenimiento maravilloso, como en los viejos tiempos”

El Dios de la Destrucción

Para mantener el equilibrio, en este universo existen Dioses que dan la vida y también Dioses que traen la muerte. Tras 39 años de letargo, Bills el Dios de la Destrucción, despierta de acuerdo a un presagio que recibió del Pez Oráculo tiempo atrás. En este día por fin enfrentará a un adversario digno de su poder. Tras enterarse de la derrota de Freezer a manos del saiyajin Son Gokú, recuerda que el adversario de la profecía pertenece a la mitología de esta raza, el Dios Super Saiyajin.

Dispuesto a encontrar a este Dios para librar un épico combate, Bills parte hacia la Tierra acompañado por su asistente Wiss. Antes hace una breve parada en el planeta del Kaio del Norte, preguntando por Son Gokú, quien se encuentra en ese lugar entrenando. Entusiasmado, y para la desgracia de Kaio, Gokú reta a un combate al Dios. Contra todo pronóstico, el saiyajin es derrotado con tan solo dos golpes, aún después de acceder a la transformación fase 3.

Gokú no fue rival para él, así que su próximo objetivo es el príncipe Vegeta en la Tierra. Al verlo, Vegeta recuerda con horror la identidad de Bills y hace todo a su alcance para evitar la furia del Dios Destructor. Por suerte, los Guerreros Z se han reunido en la Corporación Cápsula para celebrar el cumpleaños de Bulma, por lo que Vegeta hace pasar a Bills y Wiss como amigos suyos y los invita a la celebración. Ambos visitantes se muestran sorprendidos por la calidad culinaria del planeta.

Tras una sucesión de cómicos eventos desafortunados, Bills pierde la paciencia y al ser incapaz de hallar al Dios Super Saiyajin, decide destruir la Tierra. Derrota sin ningún esfuerzo a todos y cada uno de los guerreros ahí reunidos, hasta que Gokú aparece para tratar de calmar al poderoso ser. Entonces utilizan las Esferas del Dragón para que Shenlong proporcione información sobre el Dios que Bills busca. Usando un antiguo ritual que requiere la fuerza de seis guerreros saiyajin, Gokú acede momentáneamente al estado de Dios Super Saiyajin.

Esta forma le otorga a Gokú el poder suficiente para luchar contra Bills, comenzando una impresionante batalla. Sin embargo, el límite del tiempo de la transformación expira poco después sin que nuestro héroe se dé cuenta. Ambos siguen luchando hasta que Gokú queda agotado. Bills utiliza su técnica final para destruir el planeta, pero debido a un acontecimiento desconocido para ambos, Gokú absorbe el ataque y salva el mundo.

El Dios de la Destrucción se muestra satisfecho con el combate y reconoce la fuerza de Gokú, a quien llama prodigio. Revela que Wiss es su asistente y maestro por lo que es aún más fuerte que él. Bills continúa con la intención de destruir la Tierra, pero declara que se ha quedado sin energía, por lo que decide perdonar a los terrícolas y volver dentro de tres años a enfrentar a Gokú nuevamente.

Valoración

Desde su estreno, se ha notado la gran división de las críticas en cuanto a esta entrega. Por una parte, muchos de los fans critican el tono cómico que tiene la mayoría del argumento, así como el “Modo Dios” al que accede Gokú. Para ellos, hubiera sido preferible un tono más serio en la película, con un combate lleno de sangre, cadáveres, el mundo en ruinas y fatalities.

Para los fans nostálgicos (entre los que me incluyo), esta película podría considerarse como la mejor de Dragon Ball hasta la fecha. Y es que en primer lugar, no se trata de una historia predecible como las otras 13 películas, donde un personaje terriblemente malvado llega en busca de venganza, Gokú es casi eliminado por el villano, pero milagrosamente se recupera y lo derrota.

La Batalla de los Dioses recupera un argumento enfocado al humor clásico acompañado de repentinos cambios a esa seriedad característica en los combates. Fuera de las batallas, la película viene a rescatar numerosos elementos que nos permiten unir el primer Dragon Ball con Dragon Ball Z. Personajes que no veíamos desde hace tiempo regresan con un destino más alegre que el presentado por cierto spin-off mediocre.

En esta ocasión, el papel de personajes principales se lo llevan Bills y Wiss, antiguas deidades que existen desde el inicio de este universo. De nuevo, Bills no es el típico villano sumamente malvado, en su lugar está situado en una especie de zona intermedia que nos presenta un personaje gracioso e interesante, que disfruta la comida de la tierra y cuya ira se desata sólo cuando se siente ofendido.

billz

Su increíble poder, que incluso los Kaio Shin temen, viene a poner un alto final a la continua superación de niveles que llevó a los últimos capítulos de la serie a la decadencia. Ellos dos son los seres más fuertes de este séptimo universo y nadie puede superarlos. Así mismo, el concepto de los 12 universos, la mitología de los saiyajin y su desconocida relación con Freezer y el Rey Vegeta, abren la oportunidad de explorar otras historias que pueden expandir aún más el universo de las series.

Un Vegeta más humano que se preocupa por los suyos e incluso deja a un lado su orgullo para salvarlos, un Gokú que renuncia al poder de un Dios y se rinde al ser incapaz de derrotar a su adversario y un villano benevolente que valora a un digno oponente son tres de los grandes momentos de este filme que pueden no gustar a varios seguidores, pero que son oro puro para los fans de antaño.

A lo anterior se ha de sumar el excelente trabajo que hicieron los actores de voz. Gracias a su esfuerzo y al de cientos de fans, el cast original ha regresado casi en su totalidad; esos actores de doblaje mexicano que recordamos de nuestra infancia ponen su mejor esfuerzo para darlos una experiencia inolvidable, con sorprendentes diálogos fieles a los originales como Son Gokú, Kaio Shin y Namek, en lugar de simplemente Gokú, “Supremo Kaio-sama” y “Namekusei”.

El argumento es muy bueno, las escenas de batalla lucen espectaculares con las nuevas tecnologías y ya no tienen ese horrible relleno de líneas que cruzan la pantalla rápidamente o una enorme nube de polvo. La animación, aunque podemos identificar varios detalles, es fluida y de buena calidad. El nuevo soundtrack acompaña a la perfección las escenas y ni hablar del opening/ending original traído de vuelta.

En fin, la película se disfruta demasiado una vez que buscas en lo más profundo de tu niño interior. Si el objetivo de Toriyama era darnos diversión como en “los viejos tiempos”, lo ha conseguido con creces en este trabajo. Sin duda alguna, La Batalla de los Dioses es algo que nos deleita desde el principio hasta que ha pasado el último nombre en los créditos, secuencia que por cierto, es toda una delicia para los nostálgicos.

     

Para niños para grandes

Hora de Aventura

Probablemente sea un fenómeno de nuestra generación o alguna constante difícil de apreciar, pero la atracción que muchos adultos y jóvenes tenemos actualmente por algunos programas destinado a una audiencia infantil, parece en aumento. Dicho fenómeno no me resulta tan evidente en la gente mayor, quizás porque la brecha generacional es muy grande y el impacto de los medios audiovisuales ha sido brutal tan sólo en los últimos veinte años; lo que es seguro es que actualmente el principal mercado de consumidores de dichos programas está en los veinteañeros.

Cuando iba en la preparatoria noté éste fenómeno por primera vez, en aquellos últimos años de la primera década de éste siglo un peculiar noticiero de marionetas captó la atención de mis entonces amigos y compañeros. 31 Minutos fue la sensación de la prepa y no había alguien que no fuese fan o al menos supiera de su existencia. Todos a quienes yo conocía veían el programa y más de uno traía en su reproductor alguna de las geniales canciones del Top de Policarpo.

 31-minutos

En ese entonces tendría 16 o 17 años y el noticiero supuestamente estaba destinado para los niños, como una especie de Plaza Sésamo pero con noticias relacionadas con la educación, el cuidado del medio ambiente y los derechos de los niños, todo desde un amable nivel preescolar y un peculiar acento chileno. Pero el éxito que tuvo con la audiencia mayor no se debió o eso, sino al trasfondo en la psique de los personajes y la inteligente crítica social que hacía.

Quién no recuerda a Calcetín con Rombos-man salvar un grupo de niños de la brutal explotación laboral por parte del Tío Pelado, o a Juan Carlos Bodoque, quien a pesar de ser un mujeriego adicto al juego, nos exponía con su Nota Verde graves riesgos medioambientales que dejaban al descubierto problemas muy delicados en la nación chilena, los cuales iban desde la falta de civilidad hasta la corrupción de los cuerpos políticos.

 31minutos

Los personajes también eran una joyita, pues no eran los típicos héroes rosas políticamente correctos ni moralmente ideales y los villanos tenían tantos matices que era difícil catalogarlos como totalmente malos, nadie era completamente blanco ni completamente negro. Además, las críticas más crudas y delicadas eran matizadas de tal forma que no resultaran agresivas para los pequeños.

Canal Once ha sido sinónimo de calidad en cuanto a su programación se refiere, principalmente en lo que respecta a su barra infantil. Pero no ha sido el único caso, ya Vossk nos hablaba sobre ciertos equinos venidos de la televisión de paga. Los ponis, con sus infinitos colores y sus mensajes extremadamente rosas sobre la amistad, capturaron a un público de jóvenes quienes readaptaron la serie a un nuevo universo. Los bronies habían nacido y con ellos una nueva corriente empezó a invadir las redes sociales.

Los personajes más sobresalientes de la Primera Temporada

Pero los casos no terminan ahí. El fenómeno más reciente y que quizás está teniendo un impacto mucho mayor es el de Hora de Aventura. Serie que actualmente es seguida por muchos de los mismos adolescentes, hoy jóvenes, que veíamos 31 Minutos.

Es muy común, al menos en mi caso, ver estudiantes de universidad vistiendo camisetas con el rostro de Jake o portando con orgullo la mochila de Finn. Hora de Aventura vino a revolucionar la animación para niños y cambió la monotonía de las animaciones que únicamente buscaban vender productos por una serie inteligente con grandes mensajes para al público infantil y un trasfondo complejo y oscuro para los adultos.

 Hora de Aventura 2

La serie tiene un diseño muy colorido y atractivo para los pequeños, su humor absurdo resulta universal y las inverosímiles aventuras de los protagonistas harán que te enamores de la serie con tan sólo ver un programa. Pero la recompensa viene después, pues únicamente cuando hemos visto una buena cantidad de episodios es que empezamos a advertir el intrincado trasfondo que maneja, la velada crítica social que hace y el misterio apocalíptico y bélico del cual surge.

Hora de Aventura se ha ganado el corazón de los televidentes y es, sin temor a equivocarme, la mejor oferta televisiva para la televisión infantil que se ha creado en lo que va del siglo. No por nada ha llamado la atención de un público maduro que ha sido educado por la televisión desde su nacimiento, que recuerda los clásico de su infancia con nostalgia y constantemente regresa a ellos, pero que también se da la oportunidad de disfrutar y consumir los nuevos productos que la buena televisión ofrece.

 Hora de Aventura 3