Tres (cuatro) blogs nacidos en 2017

Hace un momento (10 de enero de 2018, así de adelantadas tenemos las reseñas para que esto se esté publicando en Mayo) me puse a revisar los blogs que están suscritos a Café Anime Lair por mera curiosidad de saber quiénes son esas personas que últimamente le dan like a mis entradas. Tres de ellos llamaron mi atención, por una parte debido a que el contenido que manejan es afín al mío y por otra el hecho de que las entradas más antiguas que pude encontrar son del 2017. De ser el caso son blogs muy jóvenes pero que tienen calidad y espero sus administradoras puedan mantenerlos por mucho tiempo, porque casualmente todas son mujeres.

En fin, ya hacía mucho tiempo que no escribía algo más en confianza fuera del ya estipulado formato de las reseñas, así que hoy decidí darme la oportunidad para hacerlo de nuevo y comentarles un poco las impresiones que me dieron esos tres blogs.

Escribir Ciencia Ficción: https://mmarglezgomez.com

Obviamente un blog que hable de Ciencia Ficción va a interesarme, y no tanto por las estrategias de escritura particularmente enfocadas en este género, que son muy útiles si a ustedes les interesa escribir historias de Ciencia Ficción, sino por el pequeño énfasis que pone en la teoría de géneros y el desglose de las características de la Ciencia Ficción más allá del ámbito literario.

La entrada más antigua que encontré data de abril de 2017, su autora es profesora de biología, amante de la divulgación científica y se encuentra escribiendo su primera novela de Ciencia Ficción, por lo que usa su experiencia para escribir sus entradas y darnos los consejos que seguramente ella ha llevado a la práctica. Una interesante opción para quien le interese escribir este tipo de obras.

El blog de Nocturna Nival: https://rapacesnocturnas.wordpress.com/

Este es uno de los blogs que más me inquietaban, pues su autora ha dado like a prácticamente cada entrada que he publicado desde que se suscribió. No sé si realmente lea nuestro contenido pero se agradecen esos likes. Al parecer su incursión en el mundo de blogueo es nueva pero tiene un buen ritmo de publicación que espero pueda mantener a futuro.

El blog habla principalmente sobre literatura, y así como yo escribo sobre todo el material audiovisual que consumo, parece que su autora hace lo mismo con todo lo que lee, aunque también tiene entradas relacionadas con el anime. Su estilo es sencillo y agradable, sus reseñas se centran en su opinión personal y abordan una buena variedad de obras que va relacionando con la época del año. Su primera entrada data de agosto de 2017.

Kitsune Moony: https://kitsunemoony.wordpress.com

Por último, el blog que más me gusto de los tres es el más enfocado en el anime, con un estilo que me recuerda a esa forma de reseñar de muchos blogueros nuevos. Sus reseñas son largas y con muchas imágenes, pero no se enfoca sólo en reseñar el anime en cuestión, sino que lo analiza a profundidad y desglosa algunas de las características particulares, como los personajes, la historia o algún elemento particularmente importante.

Su autora es muy joven y eso se refleja en su estilo de redacción, pues es algo informal (en el buen sentido) y aborda los temas de una forma más familiar, lo cual me recordó mucho a esa vieja etapa de este blog en 2007. Su autora estudia letras clásicas y como muchos blogueros tiene esa espinita de la escritura en su interior. De momento tiene un buen ritmo de publicación que espero no decaiga y cabe destacar que atinadamente de cuando en cuando incluye entradas sobre cosas que no son de anime.

MENCIÓN ESPECIAL
Arcoíris de opiniones: https://arcoirisdeopiniones.wordpress.com

La autora de este blog no está suscrita al mío, pero Kitsune Moony la menciona en una de sus reseñas y me dio curiosidad, así que entré a su blog y descubrí que al igual que las anteriores, esta chica empezó hace muy poco tiempo; noviembre de 2017 es su entrada más antigua.

Kiiro habla en su blog sobre anime y manga, tal cual, como el resto de frikis que hacemos los mismo. Y bueno, no puedo decir más porque de momento (al día que escribo esto, recuerden que fue hace cuatro meses) sólo tiene seis entradas publicadas. Pero espero se mantenga constante y no se desinfle al paso de un año o dos como pasa con la mayoría de blogs sobre anime.

Ver estos blogs tan nuevos me trajo algo de nostalgia, cuando yo empecé en 2007 éramos una generación de blogueros novatos que nos comentábamos entre nosotros, salvo CAL, el resto desaparecieron cuando Windows Live Space cerró. Al pasarme a WordPress en 2010 conocí a otra generación de blogueros, había una buena cantidad de ellos que abordaban cuestiones de anime y manga, la mayoría, sin darme cuenta, abandonó sus blogs. Pero ver a esta nueva generación, además de la nostalgia, me provocó alegría.

Por cierto, aprovechando que casualmente todas las autoras fueron mujeres y que sus blogs son muy recientes, les recomiendo la otra cara de la moneda, el blog Otakus Treintañeras, que encontré por casualidad mientras revisaba algunos de los blogs que están suscritos al mío. Y aunque ya es una veterana en esto de bloguear, Wanda, del blog Entre sábanas y almohadas es otra chica a quien también les recomiendo leer.

 

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2015

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4.0 primera etapa en WP, 1.0-3.0 etapa en space

Ha pasado un año más y sin temor a equivocarme este ha sido uno de los más provechosos para el blog. En primer lugar porque pude mantener un ritmo constante en las publicaciones, las cuales se hicieron desde el primero de enero cada cinco días sin falta. En segundo lugar, después de varios meses de planeación (agosto 2014), el podcast pudo ver la luz y hasta la fecha, con los seis episodios publicados, estamos cerca de las 2 mil descargas. Empecé a usar Twitter para el blog y la página de Facebook llegó a 62 likes, pocos quizás, pero muy valiosos. Pero sin duda lo más importante fue superar las visitas del año pasado por casi el doble. Este año el blog tuvo 56,800 visitas, llegando a un total de 346,550, sin contar las visitas que reciba el día de hoy.

Muchas gracias a todos los visitantes, a los fieles suscriptores (Kino, todos quisiéramos mil suscriptores como tu), a los colegas blogueros (CV eres genial) y a todos los que se han tomado la molestia de regalarnos algunas horas de su tiempo leyendo las cosas que escribimos aquí. Y sobre todo, gracias a mi querido amigo Vossk por otro año compartiendo en el ciberespacio y por prestar su voz para el podcast, sin olvidar a todos los invitados que han participado en DeFicciones.

Para 2016 seguiremos escribiendo en este blog tanto como el tiempo nos lo permita, continuarán los podcast mensuales y quizás empiece a subir gameplays al canal de YouTube para que tenga algo y no sólo los videos de apoyo para el blog y el podcast. De nueva cuenta, gracias a todos por haber visitado Café Anime Lair y nos estamos leyendo y escuchando en 2016.

Animación Basura I: Introducción

Con el bum de internet en los años 90 y la primera década del siglo XXI, propiciado por su cada vez más fácil acceso a la clase media, la facilidad para compartir información alcanzó límites inimaginables; ahora era posible estar informado en tiempo real del acontecer en la industria de los medios audiovisuales. Videojuegos, animación, televisión y cine se vieron forzados a adaptarse a esta nueva plataforma en la que todo era gratis, mucho más accesible y con un mercado de consumidores en exorbitante crecimiento a nivel mundial. Atrás quedaban los años en que las revistas y los rumores entre amigos y proveedores piratas en los tianguis significaban la mejor fuente de información para estar al día en el vertiginoso desarrollo tecnológico que ha permeado a la cultura pop.

El internet facilitó a sus usuarios la posibilidad de poder conseguir series, películas, videojuegos, canciones y software sin tener que recurrir al nada confiable mercado informal. Más importante aún, nos permitió conseguir artículos que eran muy difíciles de encontrar fuera de su país de origen (básicamente Estados Unidos y Japón) a no ser que se acudieras a alguna convención. Esto significó tres cosas para la industria audiovisual: en primera catapultó la fama de muchas producciones y las internacionalizó, creando acérrimos fans por todo el globo; en segunda, se creó un mercado pirata intangible y muy difícil de controlar a pesar de los esfuerzos de las casas productoras y los propios proveedores de servicios en internet, y en tercera, la capacidad para acceder de forma gratuita, directa y en cualquier momento a los mismo productos que tenemos en la televisión y el cine, crearon, a mi forma de ver, un hastío en el telespectador causado por la mala programación de las cadenas televisoras . Esta debacle televisiva tuvo, además, que competir con el brutal despegue de redes sociales y páginas de videos como YouTube.

Es justamente en YouTube donde hemos podido ver, en un periodo de poco más de cinco años, el desarrollo de una plataforma de entretenimiento que ha tenido que modificar su contenido a una velocidad realmente relampagueante. Algunos quizás recuerdan cuando en YouTube la mayoría de videos eran cosas random subidas por los usuarios sin un fin específico, posteriormente se saturó el canal con videos musicales y no tardó en hacer lo mismo con fragmentos de series de televisión y películas. Quizás YouTube hubiese seguido ese camino si no fuese por la cuestión legal de derechos de autor. La mayoría recordamos, estoy seguro, algún canal que frecuentábamos y que fue borrado por esta razón. El retiro de videos con Copyright forzó a los internautas a producir contenidos propios que ellos mismos compartirían sin la presión de que estos pudieran ser eliminados; surgió así la era de la “televisión por internet” (aunque propiamente no era televisión).

Mentes Enfermas 2

En esta etapa es cuando surgen los video blogers (vlogers), esos chicos que se paran frente a la cámara y habla de algún tema en específico (similar a lo que hacemos los blogueros pero en video). Antes de ellos ya habían surgido algunos usuarios que subían videos cómicos pero eran pocos y no se auto reconocían como una comunidad virtual en específico, como ya hacían los blogueros en ese entonces y como posteriormente hicieron los podcasters. A la par de los vlogers surgieron los moneros, chicos amantes de la animación y con algún conocimiento en flash y otros programas simples para animar.

Independientemente del precedente que sentó Huevocartoon como una de las primeras animación flash con fines cómicos, los moneros empezaron, en su mayoría, parodiando series de anime o haciendo videos chuscos que apelaban al albur, al humor ácido, a las historias simples y muchas veces al mal gusto, para agradar a los internautas. Algunos tuvieron un éxito tal que fueron vistos como un producto que podía venderse, sin embargo, no podía venderse a los consumidores, pero sí a los publicistas, quienes encontraron en el astronómico número de visitas una nueva mina de oro para la publicidad. Vlogueros y moneros lograron por fin recibir cierta remuneración por algo que hacían gratis. Esto los llevó a aumentar la producción de sus animaciones pero a reducir su calidad y esencia innovadora, irreverente y de improvisación que tenían en un inicio.

Esta “Animación basura” se convirtió en algo similar a lo que fue conocido en la escena cinematográfica underground como Cine Basura (Trash Cinema) y que ahora muchos de esos largometrajes son cine de culto, eso que renombramos como Serie B. Muchas de estas animaciones flash captaron un público realmente numeroso y fiel, que empezó a apoyar y difundir los trabajos de sus moneros favoritos, convirtiendo a varios de ellos en verdaderas celebridades de internet y creado disputas entre los fans por ver cuál serie es mejor. Independientemente de ello, lo que debemos destacar es el empeño que los moneros ponen en sus obras, pues —al menos en un principio— no recibían ningún pago por el trabajo que hacían, que podía llegar a ser verdaderamente arduo puesto que, además de no disponer de recursos, tenían que hacer todo el proceso de animación por ellos mismos: escribir la historia, diseñar personajes, animar, hacer doblaje y grabar el audio.

Vete a la Versh 1

Los monos como Hobby

La primera razón por la cual los moneros empezaron a subir sus videos fue el gusto, el amor a la animación y el hecho de que significaba un pasatiempo, que para algunos nunca fue más que eso mientras que para otros era una forma de iniciarse en una actividad a la que realmente se querían dedicar. Todos los moneros iniciaron en esto por gusto y posteriormente lograron entrar en la industria y recibir una paga.

Los monos como plataforma de publicidad

Con el bum de YouTube y su programa de Partners, el sueño de muchos internautas se hizo realidad; recibir una paga por jugar videojuegos o subiendo esos videos que por años habían hecho, ahora podría significar una forma para ganarse la vida. Y los moneros no fueron la excepción, Rulo Barrera y RAL-Negas son el mejor ejemplo de ello, tanto que por un tiempo quién atrajo la mayor cantidad de visitas al canal de IrreverenTV fue el Negas.

El hecho por el cual los youtuberos (o youtubers) se convirtieron en un producto redituable es porque ya tenían un mercado cautivo (los espectadores) y un medio de difusión (las animaciones, playgames o vlogs), sólo faltaba el efectivo, que fue lo que los patrocinadores, a través de TvAzteca (para el caso de IrreverenTV) y otras empresas, llegaron a inyectar.

El márquetin. Las empresas de publicidad, si algo tienen, es astucia. Cuando YouTube fue vendido a Google y se abrió a la publicidad permitió que la página obtuviera un margen de ganancias exorbitante. Como Google ganaba dinero con la publicidad un mayor número de visitas significaría un mayor número de ingresos, pero para que las visitas aumentaran debía de proporcionar contenido que atrajera mucho público. Sin embargo, Google no tenía tiempo para proporcionar contenido, pero si los muchos suscriptores que ya de por si hacían videos que muchas veces lograban recaudar miles de visitas al día. Se creó así el sistema de Partners, en el cual los canales suscritos obtendrían visitas a cambio de poner publicidad en sus videos, y mientras más visitas tuvieran más ingresos les generaría. Muchos moneros y principalmente vlogers usaron esto para empezar a recibir ingresos por algo que antes hacían gratis.

El patrocinio. La televisión y las empresas fijaron sus ojos en los videos de la red que tanto atraían a ese público que había dejado la televisión y como eran miles las visitas que recibían, optaron por patrocinarlos para que siguiera subiendo su contenido a cambio de algo de publicidad. Los Youtubers tuvieron así una segunda fuente de ingresos que ya no dependía directamente de la publicidad que insertaba YouTube, sino de los comerciales que los moneros y vlogueros hacían para productos comerciales. Así, las personas que se sentían muy originales por cambiar la tele por el monitor terminaron viendo un producto auspiciado por las marcas y televisoras que tanto criticaban.

Anime News 3

Los monos como plataforma artística

De entre todos los moneros y proyectos existen dos casos muy particulares, el de Darkar y el de Steve Morales. Ambos dedicados netamente a la producción audiovisual y que incluso estudiaron algo relacionado a ello, Animación en el caso de Darkar y Diseño Gráfico en el caso de Steve. Rulo Barrera también estudió Diseño Gráfico y se ha dedicado a ello, pero en cuestión de animación se ha enfocado en los monos, a diferencian de estos dos chicos que realmente quiere dedicarse a la producción de videos y a la animación a un nivel profesional.

Darkar tiene la meta de abrir su propio estudio de animación en California, mientras que Steve busca crear su propia serie original, desde los personajes, hasta la música y el doblaje. Cuando el internet se usa como plataforma para que futuros artistas, músicos o escritores inicien y hagan sus primeros proyectos, creo que realmente estamos haciendo un buen uso de tan increíble herramienta cibernética.

Los monos como plataforma social

Los de Barrio, familia creada por Sergio Navarro y Arturo Lebrija, son el máximo estandarte de denuncia animada, en sus cortos vemos cómo la ignorancia, la falta de oportunidades y la corrupción son los defectos que mantienen a nuestra sociedad sumida en la pobreza y el rezago en todos los aspectos, pero que al mismo tiempo nos dan un perfecto ejemplo de la vida cotidiana y los problemas mundanos a los que muchas familias de clase media-baja se deben enfrentar.

La Familia del Barrio nos retrata, se burla del estereotipo mexicano y al mismo tiempo nos invita a reflexionar sobre todas esas cosa de nuestro país de las que tanto no quejamos pero a las que nunca intentamos cambiar, porque no se trata de cambiarlas a ellas, sino de cambiar nosotros como sociedad y eso es lo que una buena animación debe invitarnos a hacer.

Lo que me he propuesto con ésta introducción es poner en contexto al lector para que pueda apreciar el desarrollo general que la animación amateur encontró en las nuevas plataformas que nos proporcionó internet. Lo que pretendo hacer en ensayos futuros es hablar de algunas de las creaciones y moneros mexicanos más exitosos de la web. Mi intención con esto es hacer un pequeño análisis de cómo una animación que muchas veces es soez y con poco contenido ha logrado crear un impacto tan grande que incluso empieza a sobrepasar el mundo de las redes sociales. En un mundo [virtual] en donde los memes y el humor gráfico simple se han adueñado de internet, la animación chafa es la nueva alternativa frente a una televisión abierta que cada vez resulta más decadente.

Animación Basura II: Mentes Enfermas
Animación Basura III: Ral Animation Studios
Animación Basura IV: Cha Studios
Animación Basura V: La Familia de Barrio
Animación Basura VI: Vete a la Versh
Animación Basura VII: Producto Robot
Animación Basura VIII: La alternancia en internet