Angel Beats

Título Original: ソウナンですか? (Sounan desu ka).
Género(s): Drama, Comedia, Fantasía.
Director: Seiji Kishi.
Estudio: P.A. Works.
Emisión: Abril – Junio de 2010.
Duración: 13 episodios.
Extras: Final alternativo, Ova 1 (Stairway to Heaven), Ova 2 (Hell’s Kitchen).

Basado en las novelas ligeras del mismo nombre creadas por Jun Maeda (Clannada, Air, Kanon), Angel Beats es una serie de anime de tintes dramáticos que nos narra la lucha de un grupo de jóvenes que han fallecido y terminaron en una especie de limbo, donde deberán cumplir sus sueños frustrados en vida para poder trascender.

La serie tiene una buena calidad técnica, la música es muy buena y logra una excelente ambientación, además de que hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto del opening y el ending de una serie por igual. El diseño de personaje responde a ciertos estereotipos, sobre todo físicamente, pero las personalidades tienen suficiente originalidad y presencia para resultar agradables, además de que la variedad de personajes facilita encontrar alguno con el cual identificarnos.

La historia sigue a Yuzuru Otonashi, un joven que perdió la memoria y despertó en una escuela internado. A su llegada lo primero que encuentra es a una chica disparando un arma contra otra jovencita. La chica de nombre Yuri Nakamura (mejor conocida como Yurippe) le explica que él ha muerto y ha llegado a ese lugar, una especie de limbo, y que debe unirse a ella para enfrentar a su enemigo, una chica a la que llaman Ángel y que se encarga de hacer desaparecer a los demás.

Sin entender nada, Otonashi se dirige hacia la chica Ángel y le pregunta quién es ella, si en verdad es un ángel y si está muerto. Ángel le responde que sólo es la presidenta del Consejo Estudiantil pero que en efecto está muerto y para comprobarlo lo apuñala en el pecho. Otoashi despierta en la enfermería, al parecer todo es cierto, él está muerto y aquella extraña escuela donde se encuentra es un lugar donde no se puede morir. De acuerdo con Yurippe nadie puede morir allí, y su lucha es por revelarse ante los designios de Dios pues no aceptan su muerte ni las vidas injustas que les había tocado vivir. Sin estar del todo seguro, Otonashi se une a su grupo.

Las misiones de aquel frente de lucha se limitaban a pelear contra el Ángel y a hacer actividades para obtener comida y otros suministros. En aquella escuela había otros alumnos, pero al parecer no estaba consientes y sólo fungían como personajes de relleno, viviendo una vida estudiantil cotidiano una y otra vez. El resto del frente se integraba por estudiantes muy diversos, todos con distintas habilidades y funciones dentro de la organización y que además tenían en común el estar inconformes con su muerte por considerar injusta la vida que les había tocado.

Con el paso de los días y las misiones, Otonashi va conociendo las vida de sus compañero y descubre que todos ellos tuvieron vidas trágicas y duras, ese sufrimiento en vida les impidió lograr sus sueños y murieron dejando cosas pendientes, sin embargo, aquel lugar en el que estaban no era un purgatorio ni un limbo ni un lugar de castigo, era simplemente una parada en la que su alma tenía la oportunidad de disfrutar de esa juventud que les fue arrebatada hasta haber cumplido sus sueños frustrados y poder, al fin, partir en paz.

Debo reconocer que la serie me gustó mucho más de lo que yo esperaba, pues desde un inicio su enigma sobre la muerte y sus escenas de acción me atraparon. Creo que fueron una excelente mezcla de emoción y acción. Por otra parte, el aspecto nostálgico y dramático me recordaron mucho a serie como Air, y después al saber que su creado era el mismo entendí por qué. Ese estilo general de la serie mantiene aún el estilo del anime con el que yo crecí, un anime de finales de los 90 y principios de siglo, algo que ya es difícil ver actualmente y que contribuyó a que la serie me gustara tanto.

La organización de los alumnos, el pasado trágico de cada personaje, los lugares secretos como El Gremio, donde se hacían las armas, y todas las leyes y reglas de ese mundo me parecieron interesantes y me engancharon a la historia. Que el Ángel los castigara cuando hacían algo incorrecto para quedarse más tiempo en ese mundo o los dejara en paz cuando se comportaban como alumnos normales me pareció misterioso e incrementó mi interés por la historia. Pero sin duda fue la parte melancólica lo que más me gustó.

Esa parte nostálgica me gustó mucho porque no llega a ser realmente triste, pues a pesar del crudo pasado de cada personaje, la historia se aferra a un pequeño atisbo de felicidad para no caer en la melancolía eterna. Además de que la evolución que tiene la historia es otro plus, pues le da ciertos giros argumentales que la hacen crecer de una serie con adolescente peleando con armas a un limbo donde lo importante es lograr cumplir tus sueños y ser feliz. Cuando por fin conocemos la razón del por qué están allí los personajes notamos el enorme drama que tenía de trasfondo y, al mismo tiempo, caemos en cuenta de lo mucho que evolucionó la serie a partir de lo que en un inicio hubiéramos podido creer.

La serie es muy buena, o al menos a mí me ha gustado mucho. Me encantó su nivel de drama y nostalgia y que su estilo me hiciera recordar esos animes de mi adolescencia lo volvió más melancólico aún para mí. Tampoco es la gran serie y tiene varios huecos y errores en la trama que no se explican del todo, pero el final es nostálgico y digno, por lo que en general considero que vale mucho la pena. Una gran recomendación para quienes gusten de historias con un poco de drama encubierto con toques de comedia.

Are you lost?

Título Original: ソウナンですか? (Sounan desu ka).
Género(s): Survival, Comedia.
Director: Nabuyoshi Nagayama.
Estudio: Ezo’la.
Emisión: 2019.
Duración: 12 episodios.
Extras:

Basada en el manga homónimo escrito por Kentarô Okamoto e ilustrado por Riri Sagara, Sounan desu ka? es una interesante serie animada de supervivencia, donde cuatro jovencitas de preparatoria tendrán que usar todas sus habilidades pasa sobrevivir en una isla desierta luego de sufrir un accidente en avión, enfrentando la falta de comida, agua y la desesperanza por no recibir ayuda.

Si bien la premisa de la serie es interesante pues aborda el tema de la supervivencia en un ambiente natural hostil, la primera impresión que da la serie es la de una obra rosa para niñas, pues así es justo como luce, como un Shôjo con mucho fan-service. Sin embargo, luego de algunos minutos notamos que si bien su estética es delicada y femenina, en realidad sí aborda temáticas de supervivencia que son muy interesantes, pues los consejos que da para sobrevivir en lo agreste en realidad resultan útiles y podrían salvar nuestras vidas en ese tipo de situaciones.

La historia inicia cuando cuatro chicas de preparatoria quedaron varadas en una isla desierta luego de que el avión en que viajaban tuviera un accidente. Al parecer iban en un viaje escolar y aunque no se menciona nada al respecto, todo indica que fueron las únicas supervivientes. El cuarteto se integra por Homare Onishima, una chica seria y decidida que ha viajado con su papá por todo el mundo enfrentando diversas adversidad, gracias a ello conoce todos los trucos para sobrevivir; Matsu Amatani, es la típica chica tímida e inteligente, que a pesar de ello logra adaptarse y hacer lo que sea necesario para sobrevivir; Asuka Suzumori, la deportista, algo berrinchuda y un poco cobarde pero que aporta el fuerza física al grupo, finalmente Shion Kujô, es la más delicada del grupo y a quien le cuesta más adaptarse, es la típica niña rica y mimada.

Las cuatro chicas logras sobrevivir gracias a las enseñanzas que el padre de Homare le enseñara en sus viajes. Durante su estadía en la isla deberán aprender a construir un refugio, buscar agua por diferentes medios, cazar su propia comida y estar dispuestas a matar animales o insectos con tal de sobrevivir. Homare hace de líder y en cada capítulo veremos cómo se enfocar en lograr un objetivo específico para seguir con vida.

Si bien la serie no tiene la estética ruda que esperaríamos de este tipo de género y que el actuar de las chicas es muy de anime escolar lleno de estereotipos, sí tiene elementos que la hacen muy buena. En primera la construcción del personaje de Homare es muy acertado, pues es tranquila y analítica, pues toma sus decisiones basada en qué resultaría mejor para sobrevivir. Por otro lado, los consejos que da la serie son igualmente buenos y aplicables en su mayoría, sobre todo aquel en donde nos dicen las prioridades para sobrevivir: (1) un refugio o el clima te matará en un par de horas, (2) conseguir agua o morirás en unos días y, finalmente, (3) comida, pues sucumbir a la inanición llevará algunas semanas.

La forma en que nos enseñan a sobrevivir y protegernos del medio ambiente resulta muy educativo y lo novedoso es que no lo hace de una forma tan visceral como el famoso programa de Bear Grills, aunque llega un momento en que las chicas deben hacer cosas que nunca imaginaron para sobrevivir, como matar animales y destazarlos, comer insectos repulsivos o tratar de hidratarse de formas poco convencionales.

Además del fan-service —que sí es muy directo— y de los buenos consejos de supervivencia, la serie cuenta con un soudtrack bastante decente y una calidad de animación muy buena, sobre todo en la recreación de los escenarios naturales, y aunque el diseño de personajes responde a los cánones del anime comercial actual es aceptable. No obstante, algunos de los factores para que las chicas sobrevivan resultan algo forzados, aunque de otra forma no podrían darnos todos esos consejos y la serie se convertiría en un drama, lo cual no es ya que apuesta más por la comedia.

La serie resulta algo rosa pero es muy entretenida, tiene buenos consejos de supervivencia una calidad de animación muy aceptable, la cantidad de adecuada de pantsu-shots para no rayar en lo erótico y la suficiente comedia para no restarse seriedad a la situación. Además, como sus capítulos duran alrededor de 12 minutos se puede ver fácilmente en una tarde. Una excelente recomendación para quienes gusten de las aventuras de supervivencia y deseen ven algo ligero sin sobresaltos pero con cierto apego a la realidad.