El día que Genshiken se volvió real y llegó a México

2015-11-18 23.29.07

Todo buen friki con estudios de bachillerato e interés por estudiar a nivel profesional ha soñado con estudiar algo relacionado a su hobby (animación en la mayoría de los casos), o en dado caso de que ya sea profesionista, desarrollar una investigación (dígase tesis) sobre su pasatiempo. Cuando iba en la preparatoria decidí no estudiar algo concerniente a la animación o la escritura por dos razones, la primera era la falta de talento artístico en ambos rublos y la segunda era que no quería terminar odiando mi afición favorita cuando esta se convirtiera en mi trabajo (como le está pasando al Ral-Negas). Así que opté por la segunda cosa que más me gustaba y que no me importaría odiar si en algún momento me frustraba trabajar en ello. No obstante, como los lectores más fieles sabrán, si hubiese existido una escuela para estudiar Ciencia Ficción habría estudiado allí (en realidad quizás tampoco pues esa pasión por dicho género se me desarrolló ya en la licenciatura).

Mientras estudiaba la carrera y viendo lo laxa que puede ser la antropología en cuanto a los temas de estudio (es decir, puedes estudiar prácticamente cualquier cosa mientras esté vinculado con las sociedades humanas y tenga rigor científico), me pregunté muchas veces si alguien ya se habría interesado por el anime, el manga o la Ciencia Ficción como temas de estudio; así como esa serie de Genshiken y su Sociedad por el Estudio de la Cultura Visual Moderna. Si algo así podía pasar era muy factible que fuera en ENAH.

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Un día, en clase de Cerámica (odio analizar cerámica), una amiga llegó con un folleto que, según sus palabras, “quizás me interesaría”. Dicho folleto era para apoyar llenando unas encuestas sobre Japón y el anime para un grupo llamado Círculo de Estudios sobre la Subcultura Japonesa en México (CESJM), grupo que pertenecía a mi escuela y estaba integrado por Etnólogos y Antropólogos, así como por alumnos del respectivo posgrado. “Esto es lo más cercano a Genshiken que podré conocer jamás”, me dije. Entré a su blog, llené mi encuesta y me suscribí para ver qué cosas decían sobre el anime y su influencia en México desde una perspectiva científica respaldada por una institución educativa.

Para ese momento estaba consciente de que mis capacidades no eran suficientes como para retorcer a la arqueología al punto de que pudiera hacer una tesis relaciona, así que me decidí por observar el trabajo de otros. Pero espere, y espere, y seguí esperando al punto de cancelar mi suscripción de su blog. No publicaban nada y parecía ser un proyecto fantasma del que no se hablaba en ningún lado. Para mi fortuna y gracias a un post de Ragnarok me enteré de que el CESJM seguía con vida y no sólo eso, sino que estaba organizando una serie de conferencia sobre el fenómeno Otaku en México a cargo del Antropólogo y Mangaka japonés Eiji Otsuka. Como esa semana era mi examen profesional sólo pude asistir a la primera conferencia, y quedé sorprendido de la cantidad de gente que fue, tampoco es que fuese mucha, pero si normalmente vemos menos de quince personas en los coloquios que se hacen de forma regular, ver el auditorio pequeño de la escuela casi lleno deja a las claras que hay más fans del anime en nivel superior de lo que parece. Supongo que la mayoría no sólo se queda en la prepa.

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Ya había visto cursos o conferencia sobre Ciencia Ficción y Anime en la UNAM, pero está era la primera vez que se hacía algo relacionado en mi escuela. Honestamente me alegró saber que el tema friki sí es objeto de estudio por parte de quienes nos denominamos científicos sociales. Yo desde mi trinchera estancada en el estudio de objetos de sociedades que vivieron en el pasado no puedo hacer mucho (de momento), pero es bueno saber que ya hay gente haciendo algo, y que esa gente son los ahora profesionista que fueron frikis en la preparatoria, porque quién más haría una tesis titulada El Impacto de la Animación Japonesa en México: el papel del discurso mítico en la construcción de identidades ritualizadas en jóvenes de la Ciudad de México. Álvaro Hernández es el autor de la metada tesis y un pionero en la antropología mexicana sobre este tema de estudio, un friki que logró ese sueño de estudiar lo que tanto le gustaba al grado de que ahora estudia su Maestría en la Universidad de Kobe.

Creo que si el frikismo (u otakismo, según prefieran) se canaliza en acciones como esta entonces todas esas hora viendo anime, leyendo maga o jugando videojuegos no son para nada un desperdicio de tiempo. Álvaro no es el único caso, ya en Facebook publiqué algunos títulos de tesis de maestría sobre Ciencia Ficción. Creo que es momento de retomar mi frikismo de la prepa y canalizarlo en un posgrado.

Les dejo el video de la conferencia que Eiji Otsuka presentó en mi escuela el pasado 30 de noviembre.

YouTubers fuera de la mafia

He estado consumiendo mucho YouTube últimamente, y no, no me enorgullezco de ello, pero ver el tipo de contenidos que más gustan al público mexicano me hace cuestionarme el porqué de ello. Es decir, por qué algunos youtubers (o youtuberos) tienen muchas vistas, cómo hacen para conseguir tantos suscriptores y por qué al público le entretiene ese tipo de contenido. Las conclusiones a las que he llegado son básicamente dos, la primera es que su contenido está tan predigerido que al público mexicano no le cuesta trabajo entender de qué van los trillados y hasta estúpidos temas que la mayoría tratan en sus vlogs. La segunda conclusión es más que obvia, la mayoría de los youtuberos exitosos pertenecen a un grupo que ha monopolizado el mentado portal de videos, bueno a la página como tal no, pero si han logrado construir una horda de seguidores en torno a ellos y a sus amigos, porque todos esos vlogueros que vemos en las reuniones se conocer muy bien, basta con observar la cantidad de colaboraciones que hacen entre ellos.

Ya sea que estén con Werever, con Yayo o que en algún momento hayan conformado las filas de IrreverenTv, todos se conocen, son amigos y se ayudan mutuamente. Algo que tal vez los blogueros deberíamos hacer un poco más, pues incluso en la comunidad podcastera me parece que hay más unión que entre nosotros que todavía usamos las letras (o tal vez sólo soy yo el apático que rara vez comenta o colabora en otros blogs). Y eso nos remite al primer factor. A la gente en México no le gusta leer, eso es un hecho, pero le gusta consumir contenido en Internet, como a todo los que tenemos acceso a él. El problema es que leer un blog de 900 palabras (esta entrada tiene 1490) es más engorroso que ver un video que ya me da todo desmenuzado y me evita la necesidad de reflexionar y echarle un poco de cerebro a lo que acabo de consumir; los podcast también hacen eso pero es otro tipo de audiencia y los podcasters generalmente abordan sus temas de manera un poco más compleja que nos obliga a reflexionar lo que han dicho.

Miku
Miumiku Miau

Regresando al tema del contenido, tenemos que la mayoría de vlogs versan sobre tags, parodias, retos, tutoriales o temas que a mis veinticinco años me parecen tontos, obvios y hasta idiotas, pero que supongo deben resultar interesantes para los chavitos de secundaria y preparatoria que son el principal público de los youtuberos; digo, yo escribo sobre animación, ciencia ficción, géneros cinematográfico y cultura pop, y eso también puede resultar idiota para un público más allá de los treinta años. Pero no todos los youtubers tienen ese mismo contenido, que por muy bien producido que esté no deja de caer en el cliché de lo que todos hablan, algunos han logrado ganar una gran cantidad de seguidores fuera de esa mafia que ha monopolizado YouTube, y lo han hecho porque se salen del molde que esos youtuberos mainstream y mediáticamente súperpoderosos (dentro de la web, claro) se han encargado de construir y hasta establecer como “lo que debe gustar”.

Los casos que voy a mencionar son canales que ha logrado abrirse camino por ellos mismos sin la necesidad de colaboraciones ni apadrinamientos, claro, tampoco es que se cierren a participar o apoyarse entre ellos, de hecho lo hacen, pero no se escudan en la sombra de los titanes que actualmente denominan dicho portal. Y aunque no tengan millones de suscriptores, tienen una comunidad que los apoya fielmente, a diferencia de quienes cuentan con un millón de suscriptores y menos de 200 mil reproducciones por video. En esta ocasión no mencionaré a ningún animador, pues ya hablé de ellos en la serie de ensayos titulada Animación Basura.

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Makalakesh

El primer caso es el más exitoso de todos y se trata de Miumiku Miau, esa de los tutoriales de cosas para niñas y la empalagosa voz de —como ella diría— “conejita rechoncha”. Sus videos se enfocan en tutoriales de maquillaje, alguna que otra manualidad y un par de charlas muy amenas sobre cosas cotidianas de su vida. Algo que me resultó interesante es que pese a verse muy tierna es clínicamente depresiva; eso sí, a diferencia de otros youtubers, tiene una carrera profesional (Diseño Integral en Bellas Artes) y un trabajo que nada tiene que ver con Internet, lo que es refrescante, porque no estamos ante alguien que vive de patrocinios ni del Adsens. El caso de Miku es interesante porque alguien que ha logrado casi un millón de suscriptores sin la necesidad de colaborar con medio mundo es de llamar la atención.

El segundo caso es uno de mis vlogueros favoritos y el más longevo de todos los que voy a nombrar, Makalakesh. El jalisciense líder espiritual de los pervertidos, como él se autonombra, tiene un irreverente y ácido humor negro que si bien no es del gusto de todos a muchos sí nos entretiene, aunque no todos sus video son buenos, pues sacar un video diario reduce la calidad de lo que hace. Maka tuvo la oportunidad de llegar al mainstream, pero no querer rebajarse a hacer lo que todos hacían para seguir con su humor negro se lo impidió, para su fortuna ha logrado levantar su canal poco a poco en los últimos años. Algo que me gusta de Makalakesh es que en su canal nunca veremos el tag de la hermana, ni el reto de la canela ni el draw my life, y si llega a subir algo de eso seguramente será en son de burla.

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Los chicos de Matricida01 en su infomercial de “Twerkilicious”

El tercer caso es el de Matricida01, el de los hermanos Neudert que desde Hermosillo, Sonora, nos regalan lo que en mi opinión, y en la de muchos, son los mejores videos de YouTube. Matricida se ha codeado un poco más con todas las estrellas e incluso ha colaborado con grandes como Cid Vela, pero la lentitud con que sacan videos es lo que les ha impedido dar el gran salto. Sus videos son sencillamente hermosos, la comicidad de Kennet y Alberto, la creatividad de Hermann y el innegable talento de Karl son sencillamente lo mejor que tiene YouTube, a pesar de que sus videos llegar a ser realmente extraños y la mayoría de las veces no tienen sentido, eso sí, siempre con excelentes efectos y una muy cuidada producción.

El cuarto caso lo descubrí hace poco, se trata de TeleGamer y más, también de Jalisco, que junto a otros vloguero de bajo perfil como ellos, han empezado a formar comunidades para apoyarse, como lo hace la gran mafia monopólica. Los videos de TeleGamer son tan buenos como los de cualquier vloger del mainstream. Ese grupo de chicos frikis amantes del anime y los videojuegos han logrado generar su propia fórmula en la que el frikismo puede verse identificado pero sin los clichés que tanto daño le hacen. Sarah la de los videos es sin duda la piedra angular del canal, pues es genial ver a una jovencita tan metida en lo que hace y que sin salirse del tema logra ofrecernos algo distinto, bueno, ella es la cara bonita que jala gente, pero su personajes es muy divertido y los guiones que su hermano Francisco le redacta son hilarantes y muy críticos con otros youtubers. Por cierto que en uno de sus videos llamaron por teléfono a algunos de sus suscriptores y eso me pareció un detalle súper genial.

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Telegamer y más

Si vamos a consumir videos en YouTube deberíamos hacerlo tratando de apoyar a las personas que nos ofrecen alternativas nuevas y que lo hacen por ellos mismos, por su propio esfuerzo y no por hacerse amigos de las grandes estrellas que los recomiendan en sus canales. Y no estoy diciendo que no vean al Werever ni a No Me Revientes ni a IrreverenTv, no tiene nada de malo, sólo que debemos aprender a consumir cosas de calidad y no ver videos sólo porque son lo primero que aparece en la principal de YouTube o porque todos los demás los ven, recuerden que las mayorías suelen estar equivocadas.

Para finalizar, no quiero dejar pasar la oportunidad para también mencionar los canales de auJ2 y dianiniloop. El primero es de los pocos canales mexicanos que abordan la temática de Yu-Gi-Oh! y “lobito” hace un buen esfuerzo mostrándonos gameplays, análisis y decks profiles, claro, el chavo está chavo si lo comparamos con veteranos del TCG como Vossk pero está muy bien informado. El segundo canal es de una chica muy simpática llamada Diana, que con tan sólo ocho videos subidos a lo largo de un año ha logrado ganar casi 13 mil suscriptores, una gran cantidad para alguien que prácticamente no tiene nada que ofrecer. A excepción de Miku y Maka, el resto de youtubers siguen siendo de bajo perfil, pero espero logren abrirse camino en esa naciente industria que son los video blogs.